PRÁCTICAS PARA LA PAZ
Praxis pedagógica y docente

Coordinadores
Martha Isabel Espitia
Sandro Leonardo Munevar
Milton Molano Camargo
Leyder Alonso Castro Beltrán

![]()

Coordinadores
Martha Isabel Espitia
Sandro Leonardo Munevar
Milton Molano Camargo
Leyder Alonso Castro Beltrán


Coordinadores
Martha Isabel Espitia
Sandro Leonardo Munevar
Milton Molano Camargo
Leyder Alonso Castro Beltrán
Colección Pensando la Escuela Lasallista
Prácticas para la paz: Praxis pedagógica y docente.
ISBN: 978-628-97767-0-6
Coordinadores:
Martha Isabel Espitia
Sandro Leonardo Munevar
Milton Molano Camargo
Leyder Alonso Castro Beltrán
Autores
Pablo Anthony Plata Becerra
Manuel Salcedo
Carlos Mejía
Gloria Puentes
Clara Muñoz
Johanna Angulo
Juan Pablo Muñoz Suarez
Andrés Hurtado
Jonh Barahona
Angery Celis
Nelson Jiménez Lanuza
Melisa Cruz Bustamante
Deycy Enyd Cubides
Saida Galindo Mendieta
Tatiana Rodríguez
Yurani Niño
Carolina Gutiérrez
©Congregación de los Hermanos de las Escuelas
Cristianas - Distrito Lasallista de Bogotá.
Imágenes e ilustraciones realizadas con AI Copilot versión abril de 2026
CMYK Diseño e Impresos S.A.S.
Diagramación e Impresión
Luz Ángela Araos Jiménez
Lucía Niño Cañón
Carolina Pongutá Gutiérrez
Nubia Rivas Rodríguez
Nayive Plazas
Diana González Martínez
Lina Rojas
Karen Daza
María Isabel Vela Durán
Jairo Alfonso Báez Duarte
Esneider Huergo Salgado
Daissi Julieth Ajiaco Ajiaco
Harley Jineth Agudelo Baldovino
Cesar Ernesto Romero Quimbay
Óscar Andrés Morales Gil
Yamidt Elinthon Salazar Ramos
Deiby Orlando Quiñones Ramos
El contenido de esta publicación es de exclusiva responsabilidad de los autores. Se autoriza su reproducción total o parcial de la obra para fines académicos, siempre y cuando se cite a la fuente. Este es un documento arbitrado por la Secretaría de Educación del Distrito Lasallista de Bogotá.
Prácticas para la paz: praxis pedagógica y docente reúne experiencias educativas que destacan el papel de la escuela como espacio clave para la construcción de paz, la inclusión y la transformación social. A partir de una perspectiva humanista, la obra presenta prácticas pedagógicas que fortalecen la convivencia, el desarrollo socioemocional y la formación de ciudadanos críticos y solidarios.
Asimismo, el libro reflexiona sobre los retos actuales de la educación y la necesidad de innovar en las estrategias docentes para responder a la diversidad del aula. En este sentido, se consolida como una propuesta que inspira a educadores a transformar sus prácticas y contribuir a una sociedad más justa y equitativa.
Presentación ..............................................................................................
La educación inclusiva: Un camino hacia el crecimiento personal y la transformación social .........................................................................
Sentires y barreras en aulas diversas ........................................................
Las prácticas restaurativas como aporte al fortalecimiento socio emocional de la comunidad educativa Colegio Juan Luis Londoño......
Dejando huella y sembrando esperanza ..................................................
Desarrollar un pensamiento transformador de la realidad social del país ................................................................................................................
“La educación no cambia el mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo.” Paulo Freire
Con esta afirmación de Freire, les invito a escuchar las voces de un grupo de maestros que le apostaron a sistematizar sus experiencias en el aula de clases y que pueden servir como inspiración para seguir construyendo paz en los territorios de nuestro país.
Quiero señalar que la idea nació en el marco de un proceso de formación y cualificación docente con la Universidad de La Salle que inició en el año 2022 con los maestros de los colegios en Administración del Servicio Educativo (Col. Juan Luis Londoño IED, Col. Rogelio Salmona IED y Col. José Eustasio Rivera IED), convenio entre la Secretaría de Educación del Distrito Capital y la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas que busca mejorar los indicadores de calidad de la educación pública de la ciudad. Fue así como, bajo la tutoría de los docentes de la Unisalle, se recogieron las prácticas y aprendizajes de experiencias exitosas que suceden en las obras educativas de la Red.
Desde una perspectiva social y crítica, lo aquí sistematizado busca generar conciencia sobre el papel que juega la escuela en la formación de ciudadanos críticos y solidarios, agentes capaces de cuidar la vida, formar en subjetividades para la resolución de conflictos y con inspiración basada en la tradición lasallista; en tal sentido, lo sistematizado presenta experiencias que dignifican a la persona, construyen relaciones fraternas y permiten reescribir los manuales de convivencia en sintonía con la “Justicia Escolar Restaurativa”.
Este proceso reflexivo, ético y pedagógico es un acto de memoria, de aprendizaje institucional y de compromiso con la transformación social de las realidades de los colegios de la Red Educativa La Salle, que resulta altamente pertinente desde la mirada territorial que tienen sus autores.
En sus líneas, el lector encontrará experiencias recogidas y reflexionadas con un alto valor pedagógico, pues logran mostrar lo que sucede en la vida diaria de las comunidades educativas, vivida por los estudiantes y narrada por sus maestros, se presenta como una oportunidad para visibilizar, a mostrar cómo la escuela humaniza y construye tejido social, pero también para inspirar caminos posibles de cómo seguir construyendo y conectándonos en la red.
Pablo Anthony Plata Becerra, Rector Colegio Rogelio Salmona IED 2019-2024
La educación inclusiva:
Un camino hacia el crecimiento personal y la transformación social
Manuel Salcedo
Carlos Mejía
Gloria Paentes
Clara Muñoz
Johanna Angulo
Juan Pablo Muñoz Suarez
Andres Hurtado
Jonh Barahona
Angery Celis
Nelson Jiménez Lanuza
La educación inclusiva es una prioridad en la sociedad contemporánea, principalmente, para estudiantes con necesidades especiales; desde una perspectiva humanista, promueve el desarrollo integral de los individuos al reconocer sus habilidades únicas, fomentando entornos de aprendizaje que impulsen el crecimiento personal y refuercen pilares sociales, emocionales y culturales.
La inclusión se entiende como una responsabilidad compartida por todos los miembros de la sociedad.
Los desafíos del siglo XXI resaltan la necesidad de reconocer la diversidad como base para un modelo educativo humanista. Este modelo favorece la interacción social, evita la exclusión de niños y adolescentes del sistema educativo y garantiza su plena participación en la sociedad. La educación inclusiva responde a las demandas de inclusión, desarrollo integral y autonomía, contribuyendo tanto al progreso individual como social, fortaleciendo el tejido social, al promover la diversidad como un valor esencial.
El proyecto subraya la importancia de procesos humanistas que involucren a todos los actores sociales y destaca la necesidad de coordinar esfuerzos entre escuelas, familias y servicios sociales para garantizar los derechos y los intereses de los estudiantes. La colaboración es esencial para desarrollar estrategias que
brinden experiencias de aprendizaje significativas adaptadas a las necesidades de cada estudiante. Asimismo, se enfatiza la adopción de protocolos serios en las escuelas para garantizar la acción coordinada entre los sistemas sociales, lo cual resulta fundamental para el crecimiento de los estudiantes con discapacidades y su plena participación en la sociedad.
Actualmente, en aquellos espacios donde la diversidad es algo predeterminado, la educación inclusiva es una prioridad; en este sentido, los estudiantes con necesidades especiales deben tenerse en cuenta en este enfoque y de acuerdo con una perspectiva humanista que tiene como centro el desarrollo integral de la persona. Según el sentido humanista, cada estudiante es único, teniendo en cuenta sus habilidades y fortalezas; por lo tanto, busca crear entornos de aprendizaje que generen el crecimiento personal y que, además de diseñar estrategias, integre pilares sociales, personales, culturales y axiológicos, por lo anterior, la inclusión es una responsabilidad compartida.
Con base en lo expuesto, este documento apunta a que la escuela sea parte de esta incidencia en los procesos de inclusión; de igual manera, se enfoca en cómo se deben elaborar protocolos más serios para que se garantice que todos los sistemas sociales trabajen en el crecimiento y la formación de una persona en condición de inclusión o en situación de discapacidad. Es necesario priorizar los alcances de la persona con estas condiciones para que el trabajo sea mancomunado entre hogar, escuela, instituciones sociales y entidades prestadoras de salud.
La inclusión educativa se refiere a un enfoque que busca garantizar que todos los estudiantes, independientemente de sus capacidades, antecedentes o características personales, tengan acceso a una educación de calidad en entornos que fomenten su participación y desarrollo integral. Este modelo promueve la diversidad y respeta las diferencias, reconociendo que cada alumno aporta un conjunto único de habilidades y experiencias.
En la actualidad, la inclusión educativa se ha convertido en un pilar fundamental de las políticas educativas en muchos países, asimismo, ha impulsado la necesidad de adaptar los métodos de enseñanza, el currículo y los recursos para atender las necesidades específicas de cada estudiante. Esto implica no solo la integración física en las aulas, sino también la creación de un ambiente de aprendizaje donde todos se sientan valorados y apoyados.
Teniendo en cuenta la problemática enmarcada en la situación actual de la educación inclusiva en Colombia, el Gobierno nacional ha reglamentado la
atención educativa a la población con discapacidad a través del Decreto 1421 del 29 de agosto del 2017, orientando la ruta, el esquema y las condiciones para la educación de esta población en los niveles de preescolar, básica, media y formación para adultos. Este decreto constituye una herramienta gubernamental, expedida con el objetivo de garantizar que la educación, como un servicio público, permita a niños y niñas, independientemente de sus necesidades educativas, estudiar y aprender juntos. En esta línea, la reglamentación actual incluye a las personas con TEA en entornos educativos regulares; para tal fin, define los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y de los Planes Individuales de Ajustes Razonables (PIAR).
El DUA, desarrollado por el Centro de Tecnología Especial Aplicada, constituye un enfoque didáctico, el cual busca la generación de currículos flexibles, los cuales permitan a todos los estudiantes dominar el aprendizaje en sí mismo. Las prácticas pedagógicas que se proponen desde el enfoque DUA se sustentan en los avances de las neurociencias, en los cuales se identifican una serie de redes neurológicas las cuales posibilitan el aprendizaje: las redes de reconocimiento, redes estratégicas y redes afectivas Desde este enfoque, ningún cerebro es igual a otro y, por lo tanto, la forma de aprender también difiere entre los estudiantes.
Por otra parte, los PIAR son los documentos en los cuales se describen los apoyos y los ajustes razonables requeridos “para garantizar el aprendizaje, la participación, permanencia y promoción” (Decreto 1421, 2017, p. 5). Es implementado por los docentes de aula, los docentes de apoyo de la institución educativa, las familias y los estudiantes, complementando el DUA. En este sentido, la presente legislación propone la construcción, por parte de las Secretarías de Educación certificadas o entes territoriales y sus colegios, de un plan progresivo de implementación compuesto de dos elementos principales: un diagnóstico, en el cual se identifiquen las fortalezas y las debilidades de los procesos de educación inclusiva desarrollados a lo largo de la historia en los territorios y el planteamiento de las estrategias, las cuales, en el marco de la normatividad nacional e internacional, respondan a las necesidades de la población con discapacidad y favorezca la calidad educativa, en general.
Ahora bien, este capítulo tiene como protagonista el caso de un estudiante que pertenece al programa Inclúyeme, del cual, mediante un estudio cualitativo, se analizó sus características propias y de sus relaciones con los demás estudiantes, por lo que desde las experiencias, comportamientos, percepciones y significados
subjetivos se buscó ahondar en la interpretación de la realidad de este tipo de casos y rastrear las percepciones significativas que pudieran aportar a mejorar las prácticas y el proceso de inclusión al interior de la institución educativa.
De lo anterior, se derivo una estrategia de intervención pedagógica orientada al aprendizaje basado en proyectos (ABP), como respuesta a la necesidad de vincular el ejercicio pedagógico con los educandos de una manera más activa, proponiendo innovaciones educativas que les permita involucrarse en situaciones reales de su entorno. Es así como se tiene en cuenta lo que plantea Kilpatrick y sus aportes al ABP, donde se destaca la importancia de mantener e impulsar una “filosofía experimental” que permita procesos formativos integrales de los educandos que atiendan sus diversas características. Por lo anterior, se hace necesario mantener la unión entre el aprendizaje, la exploración y la intervención experiencial de manera individual o grupal y, de esta manera, continuar en la adquisición de nuevos conocimientos y herramientas o instrumentos que permitan fortalecer dichos procesos formativos integrales en la institución.
La observación: el grupo de docentes del colegio Rogelio Salmona se involucró en el contexto de un estudiante de 16 años de edad, al cual llamaremos “J”, de grado 9° y que comparte aula de clase con 38 estudiantes bajo el acompañamiento de diez docentes de las diferentes asignaturas; estudiante con TEA, trastorno en el que cada individuo es único en su manera de experimentarlo y expresarlo, lo cual hace que las intervenciones terapéuticas y educativas deban ser personalizadas y centradas en mejorar las habilidades de comunicación, las interacciones sociales y los patrones de comportamiento con el fin de alcanzar el máximo potencial de cada individuo. Dicha observación hizo seguimiento en los diferentes espacios donde se desenvuelve el sujeto, abordando el aula a nivel convivencial (dimensión social) y a nivel académico (dimensión académica) atendiendo especialmente a los comportamientos, las interacciones y los fenómenos sin interferir (observación no participante) o participando en las actividades dentro del grupo (observación participante) con el fin de captar la complejidad de las experiencias del estudiante. Con lo que se pudo determinar que:
Dimensión social
Con respecto al comportamiento en el aula, le molesta un poco el ruido excesivo, pero no presenta comportamientos de violencia. Cabe resaltar que toma todo de forma muy literal, por lo cual, en algún momento, ha presentado incon-
venientes con sus compañeros de clase, por lo que se ha dialogado con todos los estudiantes al respecto, para que sean un poco más condescendientes y comprensivos antes estos comportamientos.
Le molesta que sus compañeros no sigan las instrucciones tal como las demanda el director de grupo y lo manifiesta abiertamente a los otros docentes. Es bastante colaborador con sus profesores, frecuentemente visita la sala en busca del docente de la clase y ayuda a llevar las cosas al salón; adicionalmente, como se le facilita el uso de la tecnología le agrada colaborar con todo lo que involucra este tema.
Dimensión académica
El estudiante es brillante en las asignaturas, su nivel intelectual es sobresaliente solo que su interacción en el aula con sus compañeros no es la mejor; él prefiere trabajar directamente con el docente y en ese momento es cuando la empatía se manifiesta, ya que la mayoría de docentes trabajan con el estudiante, le indican cómo registrar apuntes, construir mapas mentales y realizar ejercicios operacionales, para realizar estas tareas. El estudiante presenta cierta dificultad en organizar, utilizar el espacio y su caligrafía no es muy legible, escribe con lápiz, nunca con bolígrafo de tinta, así que en este aspecto se flexibiliza su valoración en cuanto a sus registros. Los docentes flexibilizan la evaluación, dándoles prioridad a exposiciones y sustentaciones de forma oral. Sin embargo, a nivel de escritura y percepción del espacio en el cuaderno el estudiante ha mostrado un importante avance en lo que lleva del año escolar; asimismo, su caligrafía y organización ha mejorado bastante, este avance se ha conseguido gracias a la colaboración y las indicaciones por parte de los docentes, siendo muy meticulosos en las indicaciones dadas para que él las lleve a cabo.
Teniendo en cuenta que el objetivo en este documento es entrar en un diálogo entre los procesos de inclusión en el Colegio Rogelio Salmona IED y las consideraciones humanistas, logramos evidenciar que en este discurso, las consideraciones por el factor humano son poco atendidas, pues al partir del presupuesto de la inclusión, la formación humana queda relegada solamente a charlas informativas con los estudiantes que no están en condición de inclusión, para informar sobre la consideración que se ha de tener con los estudiantes de condiciones con evidencia de inclusión. Teniendo en cuenta esta situación, un punto que genera el espacio de un diálogo es plantear un espacio diferente para fortalecer las relaciones interpersonales y sensibilización requeridas en el ejercicio de la humanización; es decir,
a partir de este tipo de prácticas, se halle un espacio para que estudiantes con las condiciones de inclusión, como el que presenta el joven J, tengan la posibilidad de ser más sociables con sus pares y no se dediquen solo a buscar el encuentro con sus docentes para llenar ese espacio de relaciones interpersonales con quienes están más cercanos a su edad biológica.
En el ejercicio de la proyección social en el colegio Rogelio Salmona, como una obra educativa perteneciente a la red de los colegios de La Salle, administrado por los Hermanos de las Escuelas Cristianas, se busca dar una prelación a los necesitados y, a la Luz de la Encíclica Laudato Si del papa Francisco, la ética del cuidado es un valor agregado que los colegios de La Salle en el Distrito Bogotá llevan a cabo para dar cumplimiento al interés de cada uno de sus miembros, donde los estudiantes son la razón fundamental de la escuela.
El caso del estudiante J se asume como un modelo por tener en cuenta en las prácticas a la hora de humanizar el currículo planteado para que haya la inclusión educativa, potenciando el proceso de formación en la interacción de todos los miembros de la comunidad buscando que no se presenten situaciones de exclusión con los niños y adolescentes que presentan alguna situación de inclusión.
Como respuesta a esta problemática, los docentes, además de generar estrategias de aprendizaje significativo, han adaptado dinámicas de sensibilización, donde los miembros de la comunidad, en particular, los estudiantes se comprometen en establecer vínculos interpersonales, en los que el valor humano prime por encima de cualquier práctica o dinámica que vulnere los derechos de los otros.
Como recomendación general, es necesario destacar la importancia del trabajo en unión con la familia, tener cercanía con los estudiantes de inclusión, generar espacios de socialización con los demás estudiantes, brindar la oportunidad que se destaquen en otras habilidades como: danzas, deportes, teatro entre otros. También es importante el DUA, con el propósito de crear ambientes de aprendizaje creativos, innovadores y participativos. Finalmente, es importante tener en cuenta las normas vigentes de inclusión teniendo en cuenta los derechos de los estudiantes.
Congreso de la República de Colombia. (2017, 29 de agosto). Decreto 1421 de 2017: Por el cual se reglamenta la atención educativa a la población con discapacidad en los niveles de preescolar, básica, media y formación para adultos. Diario Oficial de la República de Colombia. Center for Applied Special Technology (CAST). (s.f.). Universal Design for Learning (UDL). CAST. https://www.cast.org Francisco. (2015). Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común. Librería Editrice Vaticana.
Kilpatrick, W. H. (1918). The project method: The use of the purposeful act in the educative process. Teachers College Record, 19(4), 319-335.
Melisa Cruz Bustamante
Deycy Enyd Cubides
Saida Galindo Mendieta Tatiana Rodríguez
Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas. Kennedy (1961)
La diversidad es ser invitado a la fiesta; la inclusión es que te pidan bailar Verna Myers
La educación inclusiva ha sido uno de los temas de mayor interés en la actualidad. Trabajar fuertemente para aperturarnos a la aceptación de las diferencias en todos los ámbitos de la sociedad es un punto crucial que conlleva la reestructuración de las escuelas y, por supuesto, de nuestro Colegio Rogelio Salmona, según las necesidades de todos y todas.
Generar un espacio propicio para el aprendizaje de todos es una gran tarea que nos hemos propuesto como educadores. Motivar a nuestros niños al aprendizaje y hacer del aula un lugar donde cada uno de sus estudiantes, con sus singularidades, pueda aprender resulta ser un objetivo tan interesante como retador. Por ende, nos proponemos abordar aquellos desafíos que nos hemos encontrado en el colegio, desde una mirada objetiva y reflexiva en el quehacer pedagógico de un docente que trasciende los imaginarios de la inclusión para proponer nuevas estrategias ante las barreras con las que se encuentra.
Asumir todo esto, no es fácil. Consideramos que este camino está lleno de dudas, disputas y contradicciones. Especialmente, en el tránsito de lo teórico a lo práctico. Aunque todos hemos puesto un granito de arena para ofrecer una educación de calidad a todos nuestros estudiantes, realizando grandes esfuerzos para ofrecer estrategias eficaces, necesitamos detenernos a revisar puntualmente todo el camino que aún sigue plagado de dudas y sentires.
Sabemos que la inclusión es un proceso que, en la práctica, nunca finaliza; sin embargo, encontramos necesario que nuestro colegio se centre de forma más
amplia y contundente, en conjunto con coordinación académica, rectoría, docente de apoyo y maestros, a identificar las barreras, planificar las prácticas inclusivas y a trabajar para eliminar muchas de estas barreras.
La educación contribuye a generar una sociedad progresivamente más justa y democrática, a favorecer la integración e inclusión reduciendo las desigualdades y la exclusión. Sin embargo, el nuevo enfoque de las políticas públicas a favor de la inclusión, si bien, es de valorarse, también necesita una política educativa más amplia, concreta, efectiva y articulada, que trascienda los imaginarios, que no genere estos sentires en cada uno de los docentes de las instituciones educativas, quienes se esfuerzan continuamente a favor de la inclusión, pero muestran un desgaste y sinsabor porque nadie les da respuestas a aquellas falencias que aún hoy persisten en todos los colegios de Colombia.
Tras la revisión y el análisis de las principales barreras que observamos en nuestro Colegio Rogelio Salmona IED encontramos que coinciden con muchos de los postulados teóricos de las políticas de educación inclusiva en América Latina; pero, si se ponen en práctica, generan brechas complejas para ser aplicadas en la realidad de nuestra institución. Por consiguiente, consideramos crucial que se entienda que debe haber trasformaciones de base, que permitan llevar a cabo satisfactoriamente estos ideales. Lo cual se dificulta en aulas tan numerosas volviéndose un aspecto utópico. En este sentido, las siguientes barreras interpretadas y vivenciadas en el aula, en el Colegio Rogelio Salmona deben ser reflexionadas y apropiadas a la luz de los requerimientos teóricos actuales y la propuesta de educación inclusiva de nuestro contexto, a partir de estrategias y del apoyo profesional.
La primera barrera que encontramos es la falta de formación docente que responda a la diversificación que se presenta en el aula dejando a un lado procesos, intereses y habilidades, lo cual hace que se requieran otras estrategias brindadas, ya sea por el Estado o las instituciones, las cuales tienen el deber de coordinar acciones de formación y capacitación docente, a fin de que desarrollen con más propiedad y pertinencia la atención a la diversidad.
A pesar de que el Colegio cuenta con docente de apoyo, se necesita que todo el personal esté capacitado por otras entidades, contar con la colaboración de servicios de asistencia múltiple, para que tantos padres de familia, directivas, docentes, equipo de orientación y servicios de salud puedan contribuir a alcanzar objetivos reales a favor de nuestros estudiantes.
Por consiguiente, la capacitación, asesoría técnica y constante acompañamiento de los agentes implicados han de ser elementos centrales para el desarrollo de escuelas inclusivas. El colegio necesita proporcionarles a sus maestros las competencias necesarias para afrontar los nuevos retos de la educación inclusiva, promoviendo el desarrollo profesional y la valoración del rol del educador. La segunda barrera que encontramos es la cantidad de estudiantes en el aula que se maneja en la institución. El número de alumnos por salón impacta la calidad de la experiencia educativa y, por supuesto, las políticas educativas de la inclusión de manera explícita afectan de manera particular los procesos en el plantel educativo. Es relevante retomar estos lineamientos que buscan crear un entorno educativo donde todas las personas tengan las mismas oportunidades de aprendizaje y desarrollo, sin importar sus diferencias. Estas son:
1. Políticas y prácticas inclusivas: se busca transformar las políticas, prácticas y culturas educativas para promover el desarrollo integral y asegurar trayectorias educativas completas para todos los estudiantes.
2. Participación de la comunidad educativa: el documento está dirigido a todos los actores de la comunidad educativa, incluyendo ministerios, secretarías de educación, instituciones educativas, familias y estudiantes, promoviendo un enfoque colaborativo e inclusivo.
3. Formación y sensibilización: se recomienda la formación continua y la sensibilización de docentes y demás miembros de la comunidad educativa para fomentar una cultura de inclusión y equidad (Lineamientos de política accesible, 2021).
Si bien y es cierto, los maestros del Rogelio Salmona están continuamente en la búsqueda de estrategias, recursos y la modificación de prácticas, materiales didácticos elaborados con el fin de alcanzar los procesos, las habilidades y las competencias a esta población, resulta muy lógico que la atención personalizada se vea afectada por la cantidad de estudiantes con particularidades distintas y solo un maestro atendiendo a tantos requerimientos.
Sin embargo, las políticas públicas de cobertura y calidad de una forma u otra se contradicen con respecto a deberes y derechos con la educación, al no ir de la mano con el concepto de calidad, ya que la institución debe cumplir con unos índices de cobertura sin tener en cuenta la masificación de estudiantes en el aula.
Por otra parte, los educadores del Rogelio Salmona son personas idóneas, capacitadas en sus áreas de conocimiento y estrategias, lo cual no implica solo un proceso de transmisión de conocimiento, sino también una innovación constante, teniendo en cuenta la diversificación y los ritmos de aprendizaje en el aula donde también influyen las condiciones, los ambientales, sociales, familiares, a partir del contexto para lograr verdaderos procesos afectivos.
Asimismo, encontramos a la familia como el referente y el soporte más importante para la mayoría de personas. Su papel es esencial en la formación y el entorno más adecuado para que se desarrollen de manera integral, socialicen y expresen sus sentimientos.
Su presencia es de relevancia para el desarrollo socio-afectivo de los niños y niñas de manera especial; para los integrantes del hogar que tienen alguna condición, ya que les permite potencializar el desarrollo de habilidades y capacidades. Es vital en la promoción de las condiciones de equidad e igualdad de oportunidades.
Debido a que desde este núcleo se forjan condiciones propicias físicas, emocionales, entre otras, para establecer posibilidades de competencias, habilidades y destrezas que requieren ellos. Por ello se hace necesaria la participación de todos los miembros de la comunidad escolar del Colegio Rogelio Salmona con el propósito de ampliar las líneas de exploración, ajustando la participación y las relaciones familia-escuela para determinar su resultado en el aprendizaje, en la implicación y la participación en la comunidad.
Referencias
Kennedy, J. F. (1961, 25 de septiembre). Address before the General Assembly of the United Nations. United Nations.
Ministerio de Educación Nacional de Colombia. (2021). Lineamientos de política accesible: Políticas y prácticas inclusivas. MEN.
Las prácticas restaurativas como aporte al fortalecimiento socio emocional de la comunidad educativa Colegio Juan Luis Londoño
Yurani Niño Carolina Gutiérrez
De acuerdo a los desafíos actuales que nos presenta la escuela como entorno protector seguro para los niños niñas y adolescentes de la institución educativa Juan Luis Londoño se hace necesario que empecemos a sistematizar las prácticas restaurativas que contribuyen a nuevas maneras de mediar el conflicto y la violencia en sus diferentes manifestaciones y que responden a los desafíos que enfrentan los entornos escolares del Distrito Capital, a través de ejercicios prácticos reflexivos y la identificación de prácticas que aportan a los procesos de sanación y no repetición, de modo que sirva de modelo para otras instituciones educativas.
Cuando se consideran las prácticas restaurativas en el escenario escolar, es posible hallar una relación entre lo narrado por los sujetos partícipes y la vivencia cotidiana, toda vez que se procura, ante los hechos que son conocidos por el Comité Escolar de Convivencia, el establecimiento de acciones tendientes a la reconstrucción del tejido social afectado por las conductas lesivas, que consisten y están tipificadas en el Manual de Convivencia, y que se orientan a presentaciones en salones de clase con mensajes reflexivos, participación en actos cívicos o actos culturales con la orientación hacia la reflexión sobre el hecho o la promoción del valor afectado con la conducta. Con respecto a la intervención del CEC, sí se verifica el efecto intimidante de la conglomeración de sus miembros. A pesar de buscar un efecto conciliador, la presencia de figuras de autoridad, como el rector y coordinadores de disciplina, suele afectar la posición conciliadora de varios estudiantes que asisten, al igual que los padres de familia que son citados, pues se tiene la concepción que dicho Comité sesiona para la aplicación de sanciones generalmente excluyentes de la lógica estudiantil. En la práctica, el CEC está diseñado para otros fines, los cuales son promoción y prevención de las conductas de convivencia.
Las prácticas restaurativas han emergido como una herramienta eficaz en la educación para promover ambientes de convivencia armónica y fortalecer las
habilidades socioemocionales de los estudiantes, los docentes y demás miembros de la comunidad educativa. Estas prácticas se centran en la resolución de conflictos y en la reparación del daño de manera inclusiva y dialogada, lo que permite restaurar relaciones y generar espacios seguros donde todos se sientan valorados y escuchados.
Las prácticas restaurativas se fundamentan en una visión holística de la justicia y la convivencia, donde el objetivo principal no es castigar, sino restaurar las relaciones afectadas por un conflicto. En el contexto educativo se promueven actividades como los círculos de diálogo, mediaciones entre pares y conferencias restaurativas, con el objetivo de que todas las partes involucradas en un conflicto tengan la oportunidad de expresar sus emociones, puntos de vista y posibles soluciones. Estas dinámicas no solo abordan el problema, sino que también promueven el aprendizaje socioemocional al enseñarles a los participantes la importancia de la empatía, la comunicación efectiva y la autogestión emocional.
Fortalecimiento socioemocional a través de las prácticas restaurativas
El fortalecimiento socioemocional de los estudiantes es uno de los mayores beneficios de la implementación de las prácticas restaurativas en la escuela. El desarrollo socioemocional implica la capacidad de reconocer y manejar las emociones, establecer relaciones saludables, tomar decisiones responsables y resolver conflictos de manera efectiva. Las prácticas restaurativas fomentan estas habilidades al proporcionar un entorno seguro para la reflexión y el diálogo.
1. Empatía y entendimiento mutuo: a través de los círculos de diálogo, los estudiantes aprenden a escuchar y comprender las perspectivas de los demás. Esta práctica promueve la empatía, una habilidad crucial para la convivencia pacífica, ya que los alumnos pueden ponerse en el lugar de sus compañeros y reconocer los efectos de sus acciones.
2. Resolución de conflictos y manejo de emociones: las prácticas restaurativas les enseñan a los estudiantes a resolver sus conflictos de manera pacífica y reflexiva. En lugar de recurrir a respuestas impulsivas o violentas, se les brinda la oportunidad de expresar sus emociones y trabajar conjuntamente en la solución del problema. Esto fortalece su capacidad para manejar el estrés y la frustración, desarrollando habilidades de autocontrol y regulación emocional.
3. Desarrollo de la responsabilidad y la reparación del daño: uno de los principios fundamentales de las prácticas restaurativas es la responsabilidad. Al
involucrar a los estudiantes en la reparación del daño causado, se les enseña a asumir la responsabilidad de sus actos, lo que contribuye a su crecimiento personal y social. Aprenden a reconocer el impacto de sus acciones en los demás y a comprometerse a enmendar sus errores.
4. Cohesión y sentido de pertenencia: al involucrar a toda la comunidad educativa en la resolución de conflictos, las prácticas restaurativas fortalecen los lazos entre los miembros de la comunidad. Los estudiantes, los maestros y el personal escolar trabajan en conjunto para crear un ambiente de respeto mutuo y de apoyo, lo que aumenta el sentido de pertenencia y reduce el aislamiento y la exclusión.
Impacto en la comunidad educativa
El impacto de las prácticas restaurativas va más allá de los individuos. En las escuelas donde se implementan de manera efectiva se observa una disminución significativa en los niveles de conflicto, acoso escolar y sanciones disciplinarias. Además, se crea una atmósfera más positiva y colaborativa, donde todos los miembros de la comunidad se sienten respetados y valorados. Para los docentes, las prácticas restaurativas también representan una herramienta importante para la gestión del aula. Al fomentar un ambiente donde prevalece el respeto y la colaboración, los maestros pueden dedicar más tiempo a la enseñanza y menos a la resolución de conflictos. Además, los maestros desarrollan una mayor capacidad para manejar sus propias emociones y estrés, lo que contribuye a su bienestar emocional y profesional.
Las prácticas restaurativas juegan un papel fundamental en el fortalecimiento socioemocional de la comunidad educativa. Al promover el diálogo, la empatía y la responsabilidad, estas prácticas ayudan a los estudiantes a desarrollar habilidades socioemocionales esenciales para la vida. Asimismo, mejoran el ambiente escolar, reducen los conflictos y fomentan una cultura de respeto y apoyo mutuo. Las escuelas que adoptan un enfoque restaurativo no solo abordan de manera efectiva los conflictos, sino que también crean comunidades educativas más cohesionadas, resilientes y emocionalmente saludables.
A diferencia de los enfoques tradicionales de disciplina, que suelen enfocarse en la culpabilidad y el castigo, las prácticas restaurativas fomentan un enfoque relacional que promueve el diálogo, la comprensión mutua y el respeto. Este proceso, además de ayudar a resolver conflictos de manera más efectiva también
fortalece la capacidad de los estudiantes para gestionar sus emociones y establecer conexiones empáticas con sus compañeros y profesores.
Ministerio de Educación Nacional. (2021). Lineamientos de política accesible: Políticas y prácticas inclusivas. Ministerio de Educación Nacional de Colombia.
Luz Ángela Araos Jiménez
Lucía Niño Cañón
Carolina Pongutá Gutiérrez
Nubia Rivas Rodríguez
Nayive Plazas
Diana González Martínez
Lina Rojas
Karen Daza
María Isabel Vela Durán
Hacia el año 2016 surgió una gran preocupación por ayudar a la comunidad educativa del Colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle, ubicada en la localidad 5 de Usme, dado a que sus realidades estaban siendo fuertemente golpeadas por situaciones como vandalismo, robo, drogas, embarazos adolescentes, dificultades familiares, socioeconómicos, bajo rendimiento escolar, dificultades de aprendizaje, desinterés en la formación académica, baja motivación por la superación personal, entre otras, situaciones que evocaron la idea y la necesidad de replantearse y buscar nuevas estrategias para superar las dificultades.
Por lo anterior, bajo la dirección del hermano Miguel Ernesto García, se propuso buscar intervenciones creativas que motiven e inspiren a la comunidad a mejorar y a disminuir los factores de riesgo en el desarrollo; por tal motivo, se buscaron redes de apoyo; en este sentido, la Caja de Compensación Familiar Cafam se vio interesada en establecer un convenio con el colegio en cuestión, para contribuir en el cumplimiento de los derechos con igualdad y equidad para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ) mediante la integración de la música como una oportunidad para “Tocar y luchar”. Por su parte, el colegio propuso el espacio y las instalaciones y la caja de compensación dotó a los estudiantes de tutores e instrumentos, dividiendo los grupos en instrumentistas, coros infantiles y juveniles, según las edades y los avances en los procesos.
En este capítulo se dará respuesta a la siguiente pregunta problema ¿cómo la música ha influenciado en el sentir, pensar y en el actuar de los estudiantes del programa “tocar y luchar” del Colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle para la construcción del sujeto y el tejido social? La respuesta a este interrogante se
hará mediante una metodología mixta que permita reflexionar a través de los fundamentos teóricos y científicos, y así lograr los objetivos propuestos para dicha investigación. De igual manera, se busca invitar a los diferentes colegios a reinventarse, para fomentar espacios sanos y equilibrados para la construcción de oportunidades que posibiliten la transformación, individual, colectiva y social.
El proyecto “Tocar y luchar” nació en el año 2017 con el fin de brindar acceso a la educación musical de las comunidades que se encuentran contextos sociales vulnerables y que quieran mejorar sus condiciones de vida, utilizando la música como una herramienta para el cambio social, personal y emocional.
Por esta razón, el programa “Tocar y luchar” surgió como una estrategia de jornada complementaria o extracurricular, que promoviera el desarrollo integral de los estudiantes a través de sus habilidades e intereses musicales, permitiendo que los estudiantes aprendan y crezcan en espacios artísticos creativos, potencializando así las inteligencias y las dimensiones del ser.
En consecuencia, es importante mencionar que investigaciones recientes entienden que la música como forma de expresión cultural y artística ha demostrado tener un impacto significativo en la formación de la identidad y el comportamiento de los individuos en el ámbito educativo, emocional y social. Lo anterior demuestra que la música no solo es un medio de enseñanza artística, sino también una herramienta para desarrollar habilidades socioemocionales que fomentan la capacidad de expresar emociones a través del instrumento y vocalmente como lo hace el proyecto institucional ”Tocar y luchar”.
En definitiva, no es un secreto que las sociedades actuales están inmersas en un oscurantismo y una desigualdad socioeconómica, lo cual limita el acceso equitativo a la información, la cultura, el progreso y el desarrollo sostenible de una población. Dichos factores representan una preocupación para el sistema educacional de un país, para las instituciones, docentes e, incluso, para algunas familias y estudiantes. Por lo anterior, se extiende la invitación a adentrarse a esta experiencia que deja huellas y siembra esperanza, un viaje que emprendieron los estudiantes del colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle a través del programa “Tocar y luchar” como un reflejo de la capacidad transformadora de la música. Desde los ensayos iniciales, los estudiantes aprendieron los fundamentos de la técnica y la disciplina, hasta llegar a los conciertos en los que mostraron su crecimiento emocional y técnico, y lo cual fomentó un cambio integral en ellos mismos, además de ser un proceso que los formó como músicos y también como seres humanos más resilientes, seguros y comprometidos.
“Pues hay una cosa que yo siempre les digo a los niños que es lo siguiente: cuando la música te llama y tú respondes, no eres tú quien escoge la música. Es la música quién te atrapa y no te soltará jamás” (maestro Francisco Jiménez Mancipe. Director del programa tocar y luchar)
Dicha experiencia pedagógica configura espacios artísticos donde la música enciende las emociones y, a su vez, logra estimular las diferentes áreas del cerebro. En el artículo de la revista Música y cerebro (III) evidencias del entrenamiento musical en el cerebro se cita el estudio longitudinal del doctor Gottfried Schlaug, en el que se examinaron los efectos del entrenamiento musical:
Los niños que empezaron a tocar un instrumento, comparados con los que no recibían entrenamiento musical, tenían mejores rendimientos en tareas de control motor fino y discriminación auditiva. Respecto a la neuroimagen, observaron diferencias, pero no significativas, en el volumen de la materia gris, el cual se vio incrementado en el grupo de instrumentistas.
Es decir, la música permite potencializar, adquirir habilidades, contribuir en los dispositivos básicos del aprendizaje y, a su vez, ayuda a aumentar la plasticidad cerebral, influyendo en la inteligencia cognitiva y emocional.
En consecuencia, se resalta que la inteligencia no es solo el resultado de un test o netamente un concepto cognitivo, pues esta es la unión de múltiples capacidades que nacen a partir de la necesidad para sobrevivir; por ello, para llevar a cabo el máximo esplendor de la inteligencia se requieren componentes tanto emocionales como cognitivos, en los que ambos se nutren y dependen uno del otro, en una relación estrecha entre sentir, pensar y actuar, en la que los bloqueos emocionales impiden avanzar y los bloqueos cognitivos inciden negativamente en las respuestas emocionales, siendo así imprescindible motivar para tomar decisiones positivas. Daniel Goleman en su libro Inteligencia emocional dice que “Las emociones negativas intensas absorben toda la atención del individuo, obstaculizando cualquier intento de atender a otra cosa”.
Lo anteriormente expuesto refuerza la idea y la apuesta del Colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle, junto con la caja de compensación familiar Cafam, de buscar una estrategia de enseñanza-aprendizaje que logre estimular y reafirmar la necesidad de seguridad, valoración, autorrealización y superación, dado que la realidad es tan compleja que se necesita recurrir a diferentes herramientas que
favorezcan a disminuir los riesgos psicosociales y socioemocionales que enfrentan los NNAJ. Pues, la música, como fenómeno natural y universal, se presenta como una herramienta pedagógica valiosa, relacionada intrínsecamente con las emociones y los procesos fisiológicos del ser humano, como lo destaca Willen (1994) y Koelsch (2011) La educación musical no solo fomenta la creatividad y la expresión personal, también promueve la integración y la solidaridad social. A través de actividades como el coro, los estudiantes pueden aprender a trabajar en equipo y a desarrollar una mayor conciencia emocional, contribuyendo así a una convivencia escolar armónica (Martínez Lozano y Rodríguez, 2013).
En efecto, la música al ser entendida como una estrategia de trabajo creativo, permite comprender, innovar, reconstruir y restaurar las prácticas que permiten que el estudiante sea libre, autónomo, autoeficaz, capaz y no pasivo, logrando así la equidad y el alcance de su máximo auge, lo cual, a su vez, garantiza la integración y la permanencia al sistema educativo aportando al desarrollo de entornos sanos, equilibrados y significativos. Del mismo modo, de acuerdo con Martínez Lozano y Rodríguez (2013), los estudios han demostrado que la incorporación de la música en entornos educativos puede mejorar el rendimiento académico, crear un entorno de aprendizaje más agradable y fomentar el desarrollo integral de los estudiantes. De acuerdo con esto, también se ha descubierto que “la música impacta en los estados emocionales de los estudiantes, motivando la reflexión y promoviendo actitudes positivas hacia la vida, la resolución de conflictos y el respeto a la comunidad” (Gómez Gutiérrez et al., 2022).
Paralelamente a lo aludido, la música también es considerada una estrategia metodológica del Colegio Juan Luis Londoño IED de la Salle para intervenir en los factores predilectos (personales, socioeconómicos e institucionales) que intervienen y limitan el rendimiento académico, por esta razón el programa “Tocar y luchar” busca ser una experiencia crucial en la vida de los niños, niñas y jóvenes de nuestra institución.
Asimismo, se entiende que “la música tiene un gran poder para activar emociones. Conviene aprovecharlo en los procesos de enseñanza-aprendizaje” (Fernández, 2003). La actividad musical, ya sea mediante la escucha, la creación, la interpretación instrumental, canto o movimiento rítmico, impacta diversas áreas del individuo. Esto se debe a que involucra una combinación de funciones sensoriales, cognitivas y motoras” (Wan y Schlaug, 2010), siendo esto, un efecto profundo y positivo que ayuda a reducir y evitar el estrés, la ansiedad y las enfermedades psicosomáticas, pues las melodías producen un efecto calmante
promoviendo un estado que favorece al desarrollo integral (Schlaug, 2010; Altenmuller y Schlaug, 2015).
Por consiguiente, se evidencia que la música tiene un objetivo claro y directo de alcanzar fuerzas motivacionales, puesto que logra desconectar y divertir a todo aquel que se involucre en ella, pues las voces de nuestros seres queridos, los sonidos del entorno, las palabras y las melodías permiten el desarrollo de nuestra inteligencia cognitiva y emocional, reiterando en las investigaciones el valioso instrumento que es la música para lograr desarrollar capacidades y habilidades en una persona, fomentando aspectos de los cuales aún no somos capaces de conocer. El programa “Tocar y luchar” busca crear espacios de participación en actividades musicales tales como: conciertos y actividades institucionales públicas que ponen a prueba los propios recursos de los estudiantes, aumentando así la confianza, la autoestima y el desarrollo de habilidades, como técnicas vocales para el canto o el manejo de un instrumento para expresar la emocionalidad y el sentir de aquel que lo interpreta, evocando que los niños, niñas, jóvenes y adolescentes se apropien de su proceso formativo, para así lograr un mayor sentido de pertenencia. Asimismo, como refiere Santiago (2020), la música contribuye a la cohesión social, la proyección educativa y la sensibilización en una comunidad. De esta manera, se afirma que la música es una herramienta poderosa para la transformación social y la resolución de conflictos, como lo hace el programa objeto de estudio que maximiza el potencial de la música en las jornadas complementarias o las horas extracurriculares, posibilitando que los estudiantes desarrollen la capacidad de tomar decisiones oportunas para el perfeccionamiento del sujeto y el tejido social. El programa “Tocar y luchar”, durante estos 7 años, les ha brindado a muchos de los niños y jóvenes una oportunidad llena de experiencias que les permiten ser parte activa de una sociedad, donde la música ha sido una herramienta importante a la hora de hacer las paces con una sociedad que en muchas ocasiones no les ha brindado oportunidades para avanzar.
En este sentido, ver en la cara de estos jóvenes la alegría de utilizar instrumentos musicales a cambio de armas y escuchar en sus voces cantos alegres que avivan familias que miran con orgullo a hijos capaces de entonar cantos en vez de ritmos que degradan a la mujer o solo fomentan el odio, respaldan insistentemente la necesidad de investigar y promover la música como parte fundamental del proceso educativo, reconociendo su capacidad transformadora en los individuos y sociedades.
Finalmente, “la música podría proveer un acceso alternativo a un sistema dañado o disfuncional en el cerebro”, pues, “La música tiene la capacidad exclusiva de pasar por canales alternativos y conectar distintas secciones del cerebro” (Schlaug, 2003). Por consiguiente, el programa “Tocar y luchar” incluye de manera privilegiada a toda la población de manera diversa, pero, en especial, a los estudiantes que presentan dificultades, trastornos de aprendizaje y discapacidades, ya que “la música puede trascender de tal manera que con ella se logre tanto fomentar cualidades, como erradicar falencias desde el individuo hasta la población en general” (Gómez, 2022).
Es importante mencionar que las bases de este artículo se desarrollaron a través de un marco metodológico de reflexión e investigación, que permitió explorar la participación del programa y su influencia en el sentir, pensar y actuar de los integrantes y como éste contribuye a la transformación y la construcción del sujeto y el tejido social, a través de la recopilación de datos mediante una metodología mixta que permitió comprender las narrativas, las experiencias y las realidades, entendidas y argumentadas desde un componente científico.
Para lo cual, mediante, encuestas y entrevistas se recopilaron los datos generales de los estudiantes teniendo en cuenta el rango etario, con el fin de comprender los comportamientos y la psique según la edad cronológica, vivencias propias, relaciones y fenómenos dados en comunión con la realidad del estudiante en el programa “Tocar y luchar”, para estudiar y analizar el fenómeno en su contexto, logrando así, una interpretación completa. Como lo indica la Teoría Sistémica de Bronfenbrenner en el análisis ecológico del desarrollo, las percepciones son el producto de las continuas interacciones dinámicas entre las personas y las experiencias proporcionadas por la familia y el contexto social. En este sentido, la interpretación se da según las experiencias, las cuales, en algún momento, permean la realidad individual, microsistema (individual), mesosistema (familia inmediata, compañeros de clase), exosistema (amigos, vecinos y servicios).
En segundo lugar, se identificaron las redes de apoyo las cuales son la caja de compensación Cafam, coordinadora del programa Carolina Ponguta y coordinadora de servicios Nubia Rivas —quienes son también docentes de la jornada académica del colegio Juan Luis Londoño de La Salle IED—, docentes tutores directos del programa, padres de familia y acudientes.
Ahora bien, la estrategia metodológica se llevó a cabo con una población de 178 estudiantes, 87 padres de familia y los docentes del programa, a quienes se les propusieron los siguientes interrogantes fundamentales.
Interrogantes que orientaron el objeto de estudio
Padres de familia.
• ¿El programa Tocar y luchar- Cafam, ha permitido que su hijo(a) académicamente mejore?
• Con respecto a la confianza, autoestima y seguridad de su hijo(a) el programa Tocar y luchar- Cafam, ¿ha contribuido a mejorar dichos aspectos?
• ¿La vinculación de su hijo(a) al programa Tocar y luchar-Cafam ha permitido que mejoren sus habilidades de comunicación interpersonal?
• ¿Hace cuántos años su hijo(a) pertenece al programa Tocar y luchar-Cafam?
Estudiantes
• ¿Qué cambios emocionales ha experimentado a lo largo del programa?
• ¿El proyecto ha fortalecido el proceso de toma de decisiones y liderazgo?
• ¿Qué aportes significativos ha evidenciado en el programa?
• ¿El programa le ha ayudado a superar alguna dificultad o problema en su vida?
• ¿Cuál ha sido el concierto que más recuerda? ¿Por qué y qué emoción sentiste?
Docentes tutores del programa:
• ¿Qué expectativas tiene de los estudiantes del colegio Juan Luis Londoño IED que participan en el proyecto?
• ¿Qué experiencias o anécdotas significativas ha impactado durante el proyecto?
• ¿Qué significa para los docentes tutores el proyectó tocar y luchar en el colegio Juan Luis Londoño de La Salle IED?
De acuerdo con lo establecido previamente, las preguntas diseñadas fueron un mecanismo para identificar la influencia del programa y los hallazgos que serán expuestos en los resultados que posibilitaron cocimientos, oportunidades de mejora y discusiones pedagógicas.
Gracias a la sistematización, las recopilaciones de datos, las experiencias y narrativas se resaltan algunos hallazgos como las experiencias significativas que se han logrado evidenciar a manera de resultado y que han marcado el proyecto, no solo en la vida de los estudiantes, sino también de las personas que están al otro lado —docentes, padres de familia, acudientes y toda la comunidad del Colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle, en general—, pues el programa “Tocar y luchar” transforma vidas, deja huellas y siembra esperanza. En consecuencia, se presenta la siguiente información que responde a las preguntas planteadas en la investigación y nos da una imagen clara y factual con respecto al impacto del proyecto extracurricular “Tocar y luchar” (Cafam) en el Colegio Juan Luis Londoño IED La Salle:
• El 78 % mejoró en el rendimiento académico, el 19 % continuó igual con su rendimiento, 0 % no bajó su rendimiento, 3 % no responde.
• Con respecto a los conceptos interconectados con la inteligencia emocional (confianza, autoestima y seguridad) el 97 % manifiesta ha fortalecido la confianza, autoestima y seguridad, el 0 % no la ha fortalecido, 3 % no responde.
• El 100 % de los encuestados manifiestan que sus habilidades de comunicación interpersonales han mejorado.
• El 25 % pertenecen al programa en un periodo menor de un año, el 32 % un año a dos años,15 % más de dos años a tres años, 9 % más de tres años a cuatro años y el 18 % más de cuatro años.
Como antecedente a lo mencionado, se exponen algunos relatos de las experiencias y vivencias de los integrantes del programa “Tocar y luchar”, relatos que construyen y edifican en la experiencia educativa.
Estudiante: Juan, Participante del programa: desde el 2022 (instrumentista). Edad: 14 años.
Me ha gustado mucho el programa debido al gran compañerismo y la gran enseñanza de los profesores, hacia los estudiantes y también sobre todo lo que a uno le enseñan y le fomentan para la vida.
Uno de los cambios más importantes que he tenido, es sobre todo la felicidad que siento al tocar un instrumento porque, es algo que a mí desde chiquito siempre me ha gustado y siempre he querido hacer; pues el programa me ha enseñado que independientemente de las decisiones que uno tome, siempre tiene que elegir lo correcto para uno, ayudándome con mi tiempo libre porque antes no tenía grandes cosas que hacer, no tenía cosas muy importantes, pero me metí al programa y desde entonces el tiempo libre que tengo lo uso para tocar un instrumento y me ha servido para la vida… me han marcado mucho los conciertos.
Estudiante: Eliana, participación en el programa: un año y medio (instrumentista). Edad: 12 años.
Yo he sentido en Cafam paz y tranquilidad cuando toco el violín, sí, siento que cuando llego yo animo a todo el mundo a hacer esto y lo otro para que todos hagamos las cosas bien.
¡Me siento súper bien!
Lo que me aporta el programa es que he aprendido más y he tocado mejor y en los tiempos libres hago más de lo que espero; recuerdo mi primer concierto fue el más largo salimos a las nueve.
¡Me gustó muchísimo!”
Estudiante: Alan, participante del programa: 2 años (instrumentista). Edad: 9 años:
Me siento más entretenido con mi tiempo, porque antes me iba a la casa y no hacía nada, pero ahora en el programa me siento más entretenido. En mi grupo somos tres y me pusieron de líder porque yo soy como el que dice ¡oiga no se meta con él y le digo porque tal cosa y en el salón digo hagamos esto, hagamos lo otro, hagamos tal cosa.
A mí me ha dado el programa tener más tiempo para pasar con mis compañeros, para esto podría tener una carrera cuando grande, los conciertos,
la gente me ve y ya pues para mí el primer primer concierto fue muy chévere, lo tuve con contrabajo, tocamos unas horas y yo dije ¡ay que pena, yo voy a tocar mal! cuando llego y empiezo a tocar y cuando salgo casi lloro…
Estudiante: Ángela, participante del programa: 6 años (instrumentista). Edad: 16 años:
Yo he sentido muchos cambios, he tenido demasiado ánimo ya que era una nueva experiencia algo que me gusta y que me apasionaba, y desde que comencé a entrar en el instrumento de viola con la primera profesora sentí mucha alegría, fue una de las mejores profesoras de las cuales me he sentido segura, durante ese proceso también pude haber sentido frustración de no entender las obras y ver que mis compañeros avanzaban más que yo; también muchas alegrías cuando vea que las obras se daban cuando los conciertos daban como la manera que se tenía la expectativa y durante los últimos años y aproximadamente durante 3 o 2 años he sentido mucha motivaciones puesto que me he empapelado un poco más con el instrumento y he mejorado muchas de mis técnicas, con muchas cosas por mejorar pero más que todo con la motivación; además también he tomado un liderazgo en el grupo ya hoy en día por ejemplo puedo ayudar a mis compañeros, guiarlos en lo que necesiten, siempre en pro de que ellos mejoren o tengan más nivel que yo… con muchas expectativas.
Los aportes personales que el programa me ha brindado es la responsabilidad, la motivación, el liderazgo y el gusto por la música; el concierto que más recuerdo si mal no estoy, fue este año, desafortunadamente no fue como esperábamos, al momento de tocar las obras sentimos demasiada inseguridad como orquesta y por mi parte no sentí que las partituras las hubiera empleado correctamente y los nervios me atacaron al momento del concierto… tal vez no solo lo recuerdo por la mala experiencia sino porque tocamos una canción de Coldplay que le gusta mucho a mi madre y es una canción muy emotiva y pues no recuerdo tanto el concierto como la mala experiencia que me afecte hoy en día, sino como del fallo uno puede aprender, entonces fue no una mala experiencia sino una experiencia de vida.
Yamile (mamá), tiempo de participación del estudiante: 2 años:
El programa tocar y luchar sí ha mejorado el rendimiento, ha ayudado a Mariangel a concentrarse más, a estar más atenta y a esforzarse por superarse.
Ella ha mejorado y trabajado en seguridad gracias al programa “Tocar y luchar”, ahora no se frustra tanto, si tiene que hacer un ejercicio es más segura a la hora de actuar, ella es muy feliz en la música, le gusta todo lo que tenga que ver con la música”.
Ella a la hora de hablar es más segura y no le da tanta pena expresarse y ahora es más sociable, ella lleva ya 2 años en el programa, en el primer año ella estaba en coro y ahora está tocando un instrumento… está muy contenta.
María (abuelita), tiempo de participación del estudiante: 2 años y tres meses:
Mi nieta es una estudiante que tiene discapacidad cognitiva leve, le a ayudado mucho en la parte de la concentración y la disciplina, su autoestima ha mejorado significativamente, cuando me dieron la custodia de la niña ella llegó con un código blanco y recién diagnosticada con la discapacidad cognitiva, No lo sabíamos cómo manejar, porque no esperábamos esta noticia; la profe que lidera este programa me dijo que podían aceptar a la niña en el programa de música, la profesora de violín le dio la oportunidad de hacer una audición y efectivamente la niña dio a lo que ella esperaba, a partir de ahí la niña ha mejorado su confianza y seguridad, cuando yo la recibí ella no sostenía la mirada, sus hombros eran adelante, su carita caída y a medida que fue participando en música mejoró hasta su postura; sus habilidades de comunicación interpersonales siguen mejorando, ella era muy asocial, ahora se expresa espontáneamente, pues al estar compartiendo con sus compañeros y al estar compartiendo con niños que presentan su misma condición o otro diagnóstico, le ha permitido a ella socializar mucho más y tener más seguridad en sí misma.
No es solo lo que yo he visto en mi niña, por eso insisto en que cuando yo solicite el cupo para ella, fue porque yo creí y creo en el colegio, en los programas y en lo que ellos hacen y más en este programa ver a mis otras colegas la profesoras coordinadoras Nubia, Carolina y los tutores del programa hacer todas esas cosas, llego a la conclusión que los niños sanan a través de la música, del coro o de cualquier otro instrumento musical ¡es increíble!, yo llevo 10 años trabajando de docente en el Colegio Juan Luis Londoño IED De La Salle especialmente en transición y he tenido niños con nivel comportamental fuerte y veo que si se integran al programa y su comportamiento mejora, es un programa muy bonito.
Narrativas de docentes
Marta, coordinadora musical y tutora instrumental de bandola.
Quien expresa “El programa “Tocar y luchar” ha sido una oportunidad de vida para los niños y jóvenes ya que algunos desafortunadamente viven en sus hogares y entornos situaciones que no contribuyen a su sano desarrollo. Por ello, como maestra espero que ellos hagan un proceso de formación artística que les permita buscar un sentido a su existencia y que a su vez les permita la posibilidad de participar y que sientan que pertenecen a algo y que son importantes; mi expectativa es tratar de buscar que ellos generen opciones a futuro que entiendan que hacer arte vale la pena, ser mejores seres humanos ¡por supuesto vale la pena! y para esto está el programa “Tocar y luchar”.
En cuanto a la experiencia que más me ha marcado en esta trayectoria, fue la primera vez que entregaron a los estudiantes sus primeros instrumentos, ver el rostro de los niños cuando recibieron unos aparatos que en su vida habían visto ¡ni siquiera sabían que existían! Fue muy significativo y gratificante para mí.
Carolina, coordinadora del Programa “Tocar y luchar” (Cafam):
Durante los siete años de experiencias educativas y pedagógicas en el programa Tocar y Luchar como coordinadora, los retos han sido relevantes.
Son 178 estudiantes a mi cargo que vienen con muchas dificultades cognitivas, dificultades de aprendizaje, bajo rendimiento académico, dificultades físicas y sociales; propendo que los estudiantes no sean vulnerados, por las calles y sus dificultades, para que dichos factores psicosociales no los atrapen ni los toquen.
En mi nombre propio deseo que la música sea la oportunidad de fortalecer liderazgos, que las dificultades cognitivas, física y sociales tengan un manejo óptimo, que las emociones y sus dificultades las reconozcan y las manejen en una sociedad. Se que lo anterior fue, es y será la mayor recompensa para una construcción de una mejor sociedad.
En cuanto a la experiencia de los estudiantes puedo asegurar que Tocar y Luchar es un refugio de oportunidades, que los maestros de música se enriquezcan con las actitudes y aptitudes de los estudiantes en contextos de vulneración social, hace que ellos dejen huella y que esa huella se haga realidad, es lo más gratificante para aquellos profesionales y profesores de Batuta, Filarmónica y Coristas reconocidos, escuchar las interpretaciones de nuestros ancestros, de una cultura olvidada en niños, niñas y adolescentes del Colegio Juan Luis Londoño I.E.D. La salle hace que la identidad lasallista esté presente y sea por siempre
Desde esta perspectiva se determina que el programa extracurricular expuesto en este artículo nos lleva a las siguientes discusiones e interpretaciones: El programa “Tocar y luchar”, junto con sus experiencias, influyó a la comunidad educativa participante de manera positiva. Gracias a sus audiciones, los NNAJ pusieron a prueba todo su recurso y potencial humano, desde sus ensayos que integran disciplina y la necesidad de superación, como los mismos conciertos al público que les rectifica una vez más, sus avances gracias a la dedicación y el empeño, siendo valorados y apreciados por una sociedad, por lo que son y por sus talentos, brindándoles seguridad, afiliación, reconocimiento y, en algunos casos, autorrealización al dirigir y orientar el proyecto de vida, dado a que algunos estudiantes expresan continuar y formarse en la música de manera profesional.
“Tocar y luchar” es una de las fuentes de motivación en el Colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle, definiéndose como un despertar, una necesidad para moverse y cambiar el estado o la realidad que sea desfavorable para el pleno
desarrollo, ya que incide en las competencias que determinan el éxito. Según Daniel Goleman (2006): “ autoconocimiento, autorregulación, motivación, empatía y capacidad de relación” son aspectos vitales para visibilizar y fomentar las habilidades socioemocionales.
El proyecto musical, da respuesta al entramado multifactorial, relacionado con la inteligencia, en el cual esta se concibe como la unión de múltiples capacidades que se nutren de componentes tanto cognitivos como emocionales, influyendo en el sentir, pensar y accionar del sujeto, en la percepción de la realidad, bloqueos emocionales, físicos (somatización de las emociones) y distorsiones cognitivas, gracias a sus aportes en el desarrollo de las funciones yoicas dirigidas a neutralizar y restablecer el equilibrio psíquico.
Teniendo en cuenta la participación de los estudiantes, padres o acudientes de familia, al igual que las experiencias de los tutores del programa se determina que, efectivamente, la música es un medio para superar las dificultades personales (estados motivacionales, autoestima, valores y conflictos familiares), puesto que mejora las autopercepciones e influye en la construcción del sujeto, fomentando los saberes (saber, saber ser y saber hacer).
Queremos agradecerle al Colegio Juan Luis Londoño IED de La Salle el interés por querer actuar ante las múltiples problemáticas observadas con calidad y pertinencia y a su propuesta de intervención junto con la caja de compensación familiar Cafam. De igual manera, se evidencia que los padres se han interesado aún más por querer ayudar y apoyar a los NNAJ, pues verlos en un escenario y en los conciertos los ha motivado e inspirado a creer en sus hijos y a preocuparse más por participar en los procesos de formación.
“Tocar y luchar” ha sido un programa gratificante para superar las realidades y los riesgos psicosociales, lo cual lo convierte en un ejemplo para construir un tejido social favorable, para una sociedad agobiada de conflictos, inequidad y desigualdad. El programa ha sido de gran ayuda para asistir a las poblaciones vulnerables para el aprovechamiento escolar y el tiempo libre, lo cual se traduce en mejoras académicas y superación del rendimiento. Todo lo anterior, en búsqueda de su beneficio y con el objetivo de superar las dificultades, las barreras y las necesidades de aprendizaje.
Su clima y trabajo creativo permitió integrar a la población diversa y con discapacidad, pues como se ha evidenciado en el marco teórico, la música tiene la capacidad de mejorar patologías y trastornos.
En cuanto a los testimonios y las experiencias, se ha podido demostrar que el programa “Tocar y luchar” sí contribuyó en los participantes del programa con algún tipo de diagnóstico, pues es una estrategia del colegio para brindar una atención integral, que mitigue la exclusión.
Por lo anterior, en el Colegio Juan Luis Londoño se toca y se lucha, mejorando y potencializando significativamente las habilidades, las capacidades y las competencias para la vida, logrando así disminuir y prevenir las situaciones de riesgo que limiten el sano desarrollo integral. Esto se evidencia con el siguiente sentir: “He presentado varios cambios, por ejemplo, la confianza, ya tengo más confianza conmigo mismo, soy más seguro y más feliz” (estudiante).
A manera de conclusión, es importante tener presente los siguientes aspectos los cuales contribuyen al campo educativo, tanto en sus estrategias de intervención como en su quehacer pedagógico. Las dificultades, las necesidades y las limitaciones en la comunidad educativa deben ser una preocupación para las instituciones y sus integrantes, al igual que para el sistema educativo del país. De igual manera, las instituciones deben crear estrategias o programas que respondan a las necesidades reales, para incentivar el aprendizaje, la motivación y la construcción de sujeto, atendiendo a las características propias del individuo y al contexto sociocultural en el que se desarrolla. Por otra parte, es necesario tener presente los factores que agobian a la comunidad educativa, para crear y diseñar planes de acción que mitiguen y prevengan los riesgos psicosociales que, a su vez, limitan el desarrollo y el futuro de una sociedad.
Actualmente, se reconoce que existen políticas públicas que insisten en velar por los derechos de los NNAJ, pero ¿realmente las instituciones se están ocupando de reinventarse y crear estrategias de intervención que aporten a la construcción de una sociedad más justa? Esto nos exige dejar de lado pedagogías bancarias y tradicionales que, erróneamente, se llevan a cabo dentro de planes y filosofías constructivistas y que, en algunos casos, carecen de trabajo creativo e innovador dentro de la práctica pedagógica.
Adicionalmente, es importante integrar la inteligencia tanto emocional como la cognitiva en los planes y las mallas curriculares de manera significativa, pues como se ha resaltado, el sentir y pensar son clave a la hora de accionar en el individuo, influyendo en su motivación y percepción del mundo y su realidad.
Sin duda, una contribución al campo es el gran trabajo de la música al ser integrada en el ámbito educativo, para responder a las necesidades y las limitacio-
nes en el interior del aula y su microcosmos. Exaltar la capacidad de la música para fortalecer las habilidades del pensamiento, la plasticidad cerebral, la resolución de problemas complejos, el trabajo en equipo, las habilidades comunicativas, socioemocionales (conciencia individual y social) al igual que la disciplina.
La pedagogía musical es una gran herramienta para superar las barreras, las dificultades, los trastornos, las patologías, las discapacidades y las didácticas flexibles para atender a población diversa. Por último, es necesario valorar los programas para la gestión del tiempo libre y la influencia que estos tienen a la hora de satisfacer las necesidades humanas y mejorar el rendimiento académico, como lo plantea Maslow.
Es importante plantear una serie de actividades y tener presentes los contenidos y la capacidad del maestro para transmitirlos (transposición didáctica), pues, como se ha identificado en los relatos y los hallazgos de esta investigación reflexiva, los docentes tuvieron el gran reto de enseñar a cantar y hacer música a personas que no tenían idea de técnicas vocales y nunca habían tocado un instrumento
Asimismo, es necesario incluir a la comunidad en los espacios extracurriculares permitiéndoles a los estudiantes, padres de familia y acudientes desempeñar un papel más activo y significativo y, así, aprovechar la capacidad de la música para transformar vidas y ser un refugio de sanación y construcción.
Altenmüller, E. y Schlaug, G. (2015). Apollo’s gift: New aspects of the neurobiology of music. Progress in Brain Research, 217, 1-12. https://doi.org/10.1016/ bs.pbr.2014.11.003
Fernández, J. (2003). Música y cerebro (III): Evidencias del entrenamiento musical en el cerebro. Revista de Neurología, 36(10), 1010-1016. Goleman, D. (2006). Emotional intelligence. Bantam Books. Gómez Gutiérrez, J., Martínez Lozano, J. y Rodríguez, M. (2022). La música como estrategia pedagógica para la convivencia escolar. Revista de Investigación Educativa, 40(2), 215-230.
Koelsch, S. (2011). Toward a neural basis of music perception – A review and updated model. Frontiers in Psychology, 2, 110. https://doi.org/10.3389/ fpsyg.2011.00110
Martínez Lozano, J. y Rodríguez, M. (2013). La música como herramienta pedagógica en la educación emocional. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 15(2), 45-60.
Moreno, J. y Müller, R. (2000). La música como medio de desarrollo personal. Editorial CCS.
Santiago, P. (2020). La música como herramienta de cohesión social y educativa. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, 50(3), 89-105.
Schlaug, G. (2003). The brain of musicians: A model for functional and structural adaptation. Annals of the New York Academy of Sciences, 999(1), 281-292. https://doi.org/10.1196/annals.1284.016
Schlaug, G. (2010). Musicians and music making as a model for the study of brain plasticity. Progress in Brain Research, 195, 37-47. https://doi.org/10.1016/B9780-444-53839-0.00003-6
Wan, C. Y. y Schlaug, G. (2010). Music making as a tool for promoting brain plasticity across the life span. Neuroscientist, 16(5), 566-577. https://doi. org/10.1177/1073858410377805
Willen, B. (1994). Music and emotions: A pedagogical perspective. Journal of Music Education, 12(3), 45-58.
Desarrollar un pensamiento transformador de la realidad social del país
Jairo Alfonso Báez Duarte
Esneider Huergo Salgado
Daissi Julieth Ajiaco Ajiaco
Harley Jineth Agudelo Baldovino
Cesar Ernesto Romero Quimbay
Óscar Andrés Morales Gil
Yamidt Elinthon Salazar Ramos
Deiby Orlando Quiñones Ramos
La República Lasallista es una adaptación del gobierno nacional que nace en el colegio Juan Luis Londoño, generando un impacto no solo a nivel institucional, sino también local. Su estructura pretende crear una identidad propia, formando jóvenes líderes con competencias ciudadanas y políticas. En el ejercicio de sus funciones y prácticas, los estudiantes adquieren conciencia y capacidad de análisis frente a las necesidades y las problemáticas de su contexto, lo que les permite desempeñar un rol social de cambio.
Este proyecto se inició en el año 2014 con el propósito de replicar el modelo de gobierno colombiano, basado en una democracia representativa, en la cual los ciudadanos eligen a sus representantes a través del voto popular. Dentro de las dinámicas pedagógicas y académicas se ha evidenciado que los estudiantes estaban apartados del proceso democrático y del sentir ciudadano en el país. A través de la República Lasallista, los estudiantes conocen las figuras de liderazgo, sus funciones y cómo ser actores a la hora de diseñar estrategias y tomar decisiones. Por lo tanto, los estudiantes no solo eligen a un personero, sino que también escogen a un presidente, vicepresidente y otras figuras líderes que transmitirán sus conocimientos adquiridos en la institución tanto en el ámbito social directo como indirecto. Además, participan en debates con otras instituciones y en experiencias como “Sé congresista por un día” en el Capitolio nacional, donde debaten proyectos de ley. Si se promueve la tolerancia y el respeto, además de una educación en democracia, los estudiantes pueden desarrollar una mayor comprensión y empatía hacia las diversas perspectivas políticas y culturales. Sin embargo, la República Lasallista es un sistema de gestión y participación en el que toda la comunidad
educativa (docentes, estudiantes, padres de familia y personal administrativo) juega un papel activo en la toma de decisiones.
La República Lasallista se define como un sistema de gestión educativa que emula el modelo de gobierno colombiano en el ámbito escolar, con el fin de formar ciudadanos activos y conscientes. Esta iniciativa se enmarca en la pedagogía política y la educación para la democracia, destacando la relevancia de la participación en la vida política como un componente clave en la formación integral de los estudiantes (Gómez, 2021).
La democracia representativa es un modelo político en el cual los ciudadanos eligen a sus representantes para que tomen decisiones en su nombre. Este modelo ha sido ampliamente discutido en la teoría política contemporánea, que enfatiza la importancia de la formación cívica desde edades tempranas para asegurar una participación informada y responsable en los procesos democráticos (Dahl, 2006). Implementar un sistema similar en un entorno educativo, como ocurre con la República Lasallista, responde a la necesidad de acercar a los jóvenes a las dinámicas políticas reales, lo que facilita su comprensión y participación (Mejía, 2019).
La educación para la democracia ha captado un interés creciente en la pedagogía moderna. Guttman (2004) sostiene que una educación democrática debe ir más allá de la enseñanza de los principios básicos, involucrando a los estudiantes en experiencias prácticas que les permitan desarrollar competencias ciudadanas. En este marco, la República Lasallista se presenta como una innovación pedagógica que no solo enseña la teoría democrática, sino que también ofrece un espacio para aplicar estos conocimientos en un entorno controlado, pero realista (González, 2020).
Por su parte, Biesta (2011) sugiere que la educación democrática debe incluir tres dimensiones: el conocimiento político, el desarrollo de habilidades para la participación ciudadana y la formación de actitudes y valores democráticos. Por lo anterior, la República Lasallista aborda estas dimensiones al permitir que los estudiantes representen roles de liderazgo, participen en procesos electorales y de toma de decisiones y enfrenten la responsabilidad de representar, así como a defender los intereses de sus compañeros.
Desde su inicio en el 2014, la República Lasallista ha tenido un impacto considerable tanto a nivel institucional como en la comunidad local. Estudios recientes sobre proyectos similares de educación cívica y formación de líderes juveniles sugieren que estos modelos pueden aumentar la participación política a largo plazo
y fortalecer el sentido de pertenencia y responsabilidad social entre los estudiantes (Fernández, 2022). La República Lasallista se erige como un modelo innovador en la educación para la democracia y la formación de líderes juveniles. A través de la participación en un sistema de gobierno escolar que replica las estructuras del gobierno nacional, los estudiantes desarrollan competencias ciudadanas esenciales para el futuro rol que van a desempeñar en la sociedad. Este modelo educativo no solo impacta a nivel institucional, sino que también tiene el potencial de influir en la cultura política local y nacional a largo plazo.
Metodología
La implementación de la República Lasallista se desarrolla en cuatro grandes etapas, cada una con propósitos y acciones específicas, como se expone a continuación:
Etapa
Formación
Propósito Acciones clave
Dotar a los estudiantes de conocimientos teóricos y habilidades prácticas para integrarse al sistema democrático.
Implementación
Incentivar el funcionamiento del sistema con participación de toda la comunidad en procesos electorales y de toma de decisiones.
Evaluación
Evaluación
Analizar el impacto y los resultados del sistema en la institución y la comunidad local.
Analizar el impacto y los resultados del sistema en la institución y la comunidad local.
- Talleres de competencias ciudadanas, derechos y deberes, participación política.
- Formación en liderazgo, manejo de con ictos y pensamiento crítico.
- Involucramiento de docentes y padres en el proceso.
- Proceso electoral con voto para presidente, vicepresidente y otros cargos.
- Calendario de debates y reuniones intra e interinstitucionales.
- Simulacros como “congresista por un día”.
- Encuestas y entrevistas a estudiantes, docentes y padres.
- Evaluación de progreso en competencias ciudadanas y políticas.
- Medición de efectos de propuestas debatidas.
- Sugerencia de mejoras y ajustes.
- Informe nal con logros, desafíos y propuestas.
Evaluación
Pensando La Escuela Lasallista
Analizar el impacto y los resultados del sistema en la institución y la comunidad local.
Evaluación
Socialización y retroalimentación
Analizar el impacto y los resultados del sistema en la institución y la comunidad local.
Divulgar los resultados y los aprendizajes a la comunidad educativa.
- Encuestas y entrevistas a estudiantes, docentes y padres.
- Evaluación de progreso en competencias ciudadanas y políticas.
- Medición de efectos de propuestas debatidas.
- Sugerencia de mejoras y ajustes.
- Informe nal con logros, desafíos y propuestas.
- Reuniones para fomentar corresponsabilidad.
- Compartición del modelo con otras instituciones.
Hallazgos de la implementación de la República Lasallista
Dimensión Hallazgos
Impacto institucional y local
Desarrollo de líderes jóvenes Mayor participación política
Iniciación a la práctica política real
Promoción de valores democráticos
La implementación ha tenido un impacto considerable en la institución y la comunidad local. Ha permitido formar jóvenes con competencias ciudadanas y políticas, fomentando una identidad propia y una conciencia crítica sobre las necesidades del contexto social.
Los estudiantes han desarrollado habilidades de liderazgo al participar en un sistema democrático representativo. Se eligen múltiples guras (presidente, vicepresidente, etcétera) que desmepeñan roles auténticos, participando en debates y experiencias más allá del ámbito escolar.
Antes del sistema, los estudiantes mostraban escaso interés. Con la República Lasallista han aprendido funciones de liderazgo y jugado un papel más activo y responsable en la toma de decisiones.
Actividades como “congresista por un día” han proporcionado simulaciones de procesos legislativos en el Capitolio nacional, facilitando una comprensión más profunda del funcionamiento de las instituciones políticas.
El modelo ha promovido tolerancia, respeto y comprensión de diferentes perspectivas políticas y culturales, fortaleciendo la capacidad de convivir en una sociedad pluralista.
Sabemos que, aunque nuestra sociedad está conformada por ciudadanos y participantes activos, es necesario elegir líderes que orienten la toma de decisiones, acciones y estrategias en pro de la sana convivencia y la concertación. Todo ello, a partir de dos acciones esenciales: la democracia junto con las ramas de poder. El Estado colombiano está organizado a través de tres ramas: ejecutiva, legislativa y judicial. Nos enfocaremos en la rama ejecutiva, en la que se encuentran identificados los líderes de acuerdo con el sector del país, tales como el presidente (quien lidera y planifica), vicepresidencia, ministerios, gobernación y alcaldías. En el contexto educativo, hemos integrado estas figuras representativas, con sus respectivas funciones y perfiles, en el desarrollo del gobierno escolar de la República Lasallista, así:
Presidente
Per l Funciones
• Elegido por voto secreto de todos los estudiantes.
• Se postula en fórmula con un movimiento político.
• Presenta un único proyecto de gobierno.
• Lidera el proyecto en su sección, trabaja en equipo.
• Rendimiento académico y convivencial sobresaliente.
• Estudiante de último grado.
• Debe conocer el manual de convivencia.
• No puede ejercer otro cargo en el gobierno escolar.
• Promover derechos y deberes de los estudiantes.
• Presentarle solicitudes al rector.
• Promover libertad y respeto de conciencia.
• Defender intereses de los estudiantes.
• Velar por el cumplimiento del manual de convivencia.
• Asesorar a estudiantes sancionados.
• Instruir sobre peticiones o quejas.
• Promover mejoras del plantel.
• Velar por el gobierno escolar.
• Promover participación en elecciones.
• Denunciar violaciones a la ley.
• Conciliar con ictos entre directivos, profesores y estudiantes.
Vicepresidente (representante de los estudiantes)
Per l Funciones
• Estudiante regular de los dos últimos años y en undécimo grado.
• Excelente comportamiento y rendimiento académico.
• Valores de responsabilidad, seriedad, compromiso, compañerismo.
• Aptitudes de liderazgo, organización y colaboración.
• Presenta un proyecto para bene cio de la comunidad estudiantil.
• Si no cumple funciones o comete falta grave, será removido.
• Trabaja junto con el presidente.
• Recibe y evalúa quejas sobre violación de derechos.
• Convocar reuniones periódicas para debatir proyectos del consejo estudiantil.
• Acompañar al presidente en actividades y gestiones.
• Apoyar y participar con voz y voto en proyectos del Consejo Estudiantil.
• Presentar informe de gestión semestral a la comunidad.
• Asistir a la reforma anual del Manual de Convivencia.
• Liderar y acompañar al Consejo Estudiantil.
• Participar en reuniones del consejo directivo y comité de convivencia escolar.
Otros cargos
Personerito
Gobernador
Alcalde
Contralor Estudiantil
Veedor
Cabildante
Registrador estudiantil
Estudiante de grado quinto que representa a los estudiantes de primaria, elegido por voto popular simultáneamente con las elecciones de presidente y vicepresidente.
Dirige y coordina las actividades estudiantiles, apoyado por los alcaldes de los cursos, contribuyendo a la sana convivencia. Responsable de llevar información, decisiones y acuerdos a los cursos.
Líder del aula, de ende los derechos de sus compañeros y promueve prácticas sanas en el ambiente académico y convivencial.
Promueve y actúa como veedor del buen uso de los recursos y bienes públicos de la institución, incluyendo el fondo de servicios educativos.
Organiza, planea, registra y supervisa los procesos electorales con el Comité Electoral. Participa en reuniones de red local y distrital de contralores estudiantiles. Solicita actas de Consejo Directivo. Convoca y preside reuniones del Comité Estudiantil de Control Social. Promueve derechos ciudadanos y defensa del patrimonio ambiental. Presenta denuncias a la Contraloría de Bogotá.
Espacio para promover la participación desde la perspectiva de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en colegios públicos y privados del Distrito Capital.
Asume procesos de revocatoria o inhabilidad de los entes que conforman el gobierno escolar y gestiona la retirada de candidatos inhabilitados.
Veedor
Cabildante
Registrador estudiantil
Ministerio
Fomento académico
Desarrollo humano
Medio ambiente
Comunicaciones
Pastoral
Deportes
Cultura
Tics
Movilidad
Delegado de la ONU
Organiza, planea, registra y supervisa los procesos electorales con el Comité Electoral. Participa en reuniones de red local y distrital de contralores estudiantiles. Solicita actas de Consejo Directivo. Convoca y preside reuniones del Comité Estudiantil de Control Social. Promueve derechos ciudadanos y defensa del patrimonio ambiental. Presenta denuncias a la Contraloría de Bogotá.
Praxis pedagógica y docente
Espacio para promover la participación desde la perspectiva de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en colegios públicos y privados del Distrito Capital.
Asume procesos de revocatoria o inhabilidad de los entes que conforman el gobierno escolar y gestiona la retirada de candidatos inhabilitados.
Ministerios Lasallitas
Área de apoyo / responsables
Coordinación académica, monitores académicos.
Coordinación de Desarrollo Humano, monitores de disciplina.
Ciencias Naturales, monitores de medio ambiente.
Área de Humanidades, emisora escolar, periódico escolar.
Coordinación de Pastoral, monitores de pastoral
Área de Educación Física.
Área de Artes.
Área de Informática y Tecnología.
Proyecto Institucional.
Los ministerios son un gabinete que contribuye al desarrollo de los estudiantes a través de la formulación y adopción de planes, colaborando con docentes y apoyando a la presidencia y vicepresidencia en su programa de gobierno.
evolución
Origen (2014)
La República Lasallista del Colegio Juan Luis Londoño surgió en el año 2014, bajo la iniciativa del hermano rector Jairo Hernández y liderado por el área de ciencias sociales y la entonces jefe de área, la docente Johana Gómez.
• Antecedentes: desde la fundación del colegio hasta 2013, el gobierno escolar se constituía según las normas del Ministerio de Educación (Ley 115, art. 142), eligiendo al personero estudiantil y representantes de curso.
• Finalidad: otorgar más espacios de participación escolar, recrear el modelo democrático colombiano en la cotidianidad del colegio, ampliando la participación ciudadana de los estudiantes.
• Objetivo inicial: orientar a los estudiantes sobre la funcionalidad de las instituciones del Estado y darles oportunidad de participar y dar a conocer opiniones para una buena convivencia escolar.
Período 2014-2018
Se buscó consolidar y concientizar a los estudiantes sobre que el gobierno escolar no es solo un requisito, sino una forma de participación democrática. Se alentó a cada uno a empoderarse del proyecto para convertirse en líderes capaces de resolver problemas en su entorno social..
Año 2019
• Primera visita al Congreso Nacional por parte del gobierno escolar.
• Implementación de votaciones virtuales mediante la plataforma Gnosoft.
• Implementación del Triduo Lasallista (anualmente durante la semana previa al Día del Maestro en mayo): los estudiantes asumen roles de liderazgo replicando funciones directivas y docentes.
Año 2020 (pandemia COVID-19)
La pandemia transformó radicalmente las actividades educativas. Se adaptaron prácticas a un entorno virtual:
• Votaciones virtuales y constitución del gobierno escolar a distancia
• Titulaturas destacando la importancia de los procesos democráticos en confinamiento
• Reuniones con profesores a través de laboratorios pedagógicos
• Actividades virtuales: “jean days” desde casa, salidas pedagógicas a museos virtuales, simulacros de autoprotección, participación en reuniones del NODO
Año 2021 (modalidad híbrida)
• Combinación de clases virtuales y presenciales; problemas de conectividad
• Posesión del gobierno escolar en contexto de soledad y distanciamiento social
• Retorno gradual a presencialidad total, sin abandonar reuniones virtuales
• Nuevos roles: veedores (vigilantes y fiscalizadores), Ministerio de Movilidad, secretarios por curso (promotores escolares en seguridad vial [PESVI]) para el proyecto Visión Cero (prevención de accidentes de tránsito)
• Actividades virtuales: triduo lasallista, Limón Day, convivencias institucionales, Día de los Niños, Halloween.
Año 2022: Proceso de elección y acto de posesión
Conformación del Consejo Electoral
Sensibilización del proyecto
Convocatoria de candidatos
Presentación de hojas de vida
Elección de alcaldes
Selección de candidatos a gobernación y presidencia
Campaña electoral
Debate presidencial
Elecciones
Conformación de ministerios
Posesión
Estudiantes de décimo grado supervisan las guras representativas.
Titulaturas, izadas de bandera, eventos académicos para promover democracia y liderazgo.
En cada salón para alcaldía, gobernación y presidencia.
Al consejo electoral para evaluación de idoneidad.
Votación secreta en aula (transición a undécimo)
Cada salón elige candidato a gobernación (representa al grado); undécimo se postula a presidencia y vicepresidencia con propuestas.
Quince días de presentación de propuestas en aulas, izadas, descansos y redes sociales.
Debate general con exposición y discusión de propuestas, moderado por presentador y moderador.
Votación por plataforma Gnoso ; resultados el mismo día.
Candidatos no electos asumen ministerios según propuestas y competencias.
Izada de bandera solemne: juramento, rma de acta y discurso.
Debate presidencial
Pensando La Escuela Lasallista
Elecciones
Conformación de ministerios
Posesión
descansos y redes sociales.
Debate general con exposición y discusión de propuestas, moderado por presentador y moderador.
Votación por plataforma Gnoso ; resultados el mismo día.
Candidatos no electos asumen ministerios según propuestas y competencias.
Izada de bandera solemne: juramento, rma de acta y discurso.
NODO 7
El proyecto NODO 7 tiene como objetivo mejorar la convivencia escolar y la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo. Es una iniciativa pedagógica que busca involucrar a los colegios de las localidades de Usme y Ciudad Bolívar en la reflexión, análisis y propuesta de soluciones a las problemáticas del sector. A medida que los estudiantes se empoderen en la resolución de problemáticas, contribuirán a una transformación social, formándose como ciudadanos activos y comprometidos con su entorno.
Los estudiantes, a través de su liderazgo, realizan visitas al Capitolio nacional para promover sus habilidades y exponerlas en otras instituciones. Durante estas visitas, debaten sobre proyectos de ley generados en el Congreso de la República Lasallista. La experiencia incluye una capacitación de tres días, tras la cual se convoca a otros colegios del NODO 7 para debatir leyes y realizar ponencias con votación.
Mesa Local (2023)
Gracias a la formación en liderazgo, la contralora de la República Lasallista logró representar a toda la localidad de Usme en las mesas locales de Bogotá. Esta representación destaca al gobierno escolar de la localidad como uno de los proyectos más robustos.
Impacto general
La participación asertiva en los procesos democráticos representa una de las falencias más recurrentes en la cultura política de nuestro país. A pesar de las
iniciativas desde la escuela, no se les ha otorgado la trascendencia necesaria para formar ciudadanos conscientes. Por ello, es fundamental apoyar estos procesos de deliberación estudiantil, ya que contribuyen significativamente a la formación política de los estudiantes y a la cultura democrática del país
Experiencia de los docentes
La experiencia vivida por los docentes en el proyecto “República Lasallista” es significativa y gratificante, ya que presenta de manera didáctica y cercana el proceso electoral en Colombia, así como la apropiación de la comunidad educativa. Los docentes desempeñan un papel crucial en el desarrollo de este proceso, siendo miembros activos en todas las actividades institucionales. Como guías de los estudiantes, están atentos para resolver cualquier duda o vacío.
Para todos y cada uno de los maestros es gratificante observar cómo los estudiantes experimentan y sienten las diversas actividades relacionadas con un proceso electoral, como debates en plaza pública, presentación de propuestas y diálogo con electores. Este involucramiento es parte integral de la campaña electoral.
Asimismo, resulta esperanzador ver la ilusión que despierta en los estudiantes el seguimiento a un candidato que representa sus ideas y anhelos. Es esencial que los maestros se apropien de este espacio para fomentar la participación ciudadana y resaltar el compromiso cívico, enseñando la importancia de involucrarse en la toma de decisiones democráticas. Es crucial que los maestros mantengan una postura imparcial y objetiva durante el proceso electoral, colaborando con otros miembros de la comunidad escolar para asegurar una elección justa y transparente.
Somos un colegio que vive la experiencia de la República Lasallista como un proceso mediante el cual los estudiantes aprenden a ejercer la democracia a través del voto, tal como se vive en nuestro país. Con esta iniciativa, buscamos que los estudiantes comprendan la calidad humana con especial tacto y sensibilidad, en procura de una sociedad más incluyente y humana.
Aprendizaje
Claridad en los roles
Fortalecimiento del liderazgo
Participación activa
Sentido de pertenencia
Principales aprendizajes
Descripción
Los estudiantes comprenden claramente los roles de cada persona en el gobierno.
Se promueve el liderazgo; los estudiantes se apropian de sus roles y ven viables sus propuestas al ser ejecutadas.
La participación de toda la comunidad educativa se re eja en candidaturas, opiniones y expresión de preferencias.
Desde los estudiantes más pequeños, se evidencia el sentido de pertenencia al ser parte de la República Lasallista.
Ventajas del voto electrónico (plataforma Gnoso )
Ventaja
Mayor participación estudiantil
Transparencia
E ciencia
Precisión
Descripción
Más accesible y conveniente.
Registro detallado de cada voto, aumentando con anza en el proceso.
Más rápido y e ciente, ahorrando tiempo y recursos.
Reduce el riesgo de errores humanos y garantiza mayor precisión.
Nota: es crucial considerar posibles riesgos del voto electrónico, como la seguridad y la privacidad de los datos, la posibilidad de fraude y la necesidad de una infraestructura tecnológica adecuada.
Santiago Parra (presidente República Lasallista 2023):
La República Lasallista es un acto democrático que se realiza en nuestro colegio, donde podemos evidenciar lo importante que es un acto político, que además es una réplica del gobierno de nuestro país. Es una experiencia retadora ya que nos invita a conocer cómo funciona un gobierno, algo que sin duda demanda grandes responsabilidades
Brandon Cuevas (vicepresidente República Lasallista 2023):
““La República Lasallista es un acto democrático donde se busca educar, aprender y vivir la política, replicando el gobierno actual de nuestro país, donde nosotros los estudiantes tomamos conciencia y liderazgo. Es una experiencia buena que ha generado un gran aprendizaje
Sebastián Santos (egresado, Presidente República Lasallista 2021)::
La República Lasallista es una forma de fomentar la democracia a través de la elección popular de un presidente por un período de tiempo. Esto implica no solo la elección de un personero, sino también la elección de ministros, contralor, cabildante, registrador, gobernadores y alcaldes. En este modelo, propio de nuestra institución, es importante tener en cuenta que las acciones del gobierno deben generar un impacto en la comunidad lasallista.
Al asumir el rol de presidente, me sentí muy feliz, sin embargo, sabía que era hora idónea para comenzar a trabajar de manera responsable en las propuestas que quería implementar, dándole prioridad a aquellas que beneficiaran a la comunidad que con mucha ilusión me escogió.
Lic. Esneider Huergo (jefe de Área Ciencias Sociales):
Los estudiantes del colegio Juan Luis Londoño por medio de la ‘República Lasallista’ se caracterizan por adquirir habilidades sociales basadas en la asertividad y la empatía, con un pensamiento crítico en competencias ciudadanas, respetando las diferencias y potenciando al estudiante como persona autónoma y centro de la formación, preparada para un contexto participativo pacífico y democrático
Biesta, G. (2011). Learning democracy in school and society: Education, lifelong learning, and the politics of citizenship. Routledge.
Dahl, R. A. (2006). On democracy. Yale University Press.
Fernández, J. (2022). Educación cívica y formación de líderes juveniles: un análisis de modelos y resultados. Editorial Académica.
Gómez, A. (2021). La República Lasallista y la formación de ciudadanos activos. Revista de Educación y Política.
González, M. (2020). Innovaciones pedagógicas en la educación democrática: El caso de la República Lasallista. Editorial Educativa.
Guttman, A. (2004). Democracy and education: An introduction. Harvard University Press.
Mejía, L. (2019). Participación juvenil y dinámica política en entornos escolares. Editorial Universitaria.

