Capitulo I. Marco espiritual y pedagógico del Itinerario OLA 40
1. Horizonte espiritual y pedagógico del Itinerario OLA 40
2. Lineamientos operativos del Itinerario de Cuaresma
- Ambientación de la Tienda del Encuentro
- Actores educativos al servicio del itinerario cuaresmal
- Orientaciones para la implementación del Itinerario de Cuaresma
Capitulo II. Desarrollo del camino cuaresmal: una experiencia de conversión, cuidado y comunión
1. Taller para la vivencia Miércoles de Ceniza “Comenzar desde dentro: un camino de conversión y cuidado”
2. Momentos del Itinerario
2.1 Momento 1. Volver al corazón
- Disposición de la Tienda del Encuentro
- Experiencia pedagógica
- Reto del primer momento: “7 días para volver al corazón”
- Talleres
2.2 Momento 2. Mirar al otro
- Disposición de la Tienda del Encuentro
- Experiencia pedagógica
- Reto del segundo momento Mirar al otro: “Aprender a mirar como Jesús”
- Talleres
2.3 Momento 3. Cuidar la vida
- Disposición de la Tienda del Encuentro
- Experiencia pedagógica
- Reto del tercer momento Cuidar la vida: “Manos que cuidan, Vida que crece”
- Talleres
2.4 Momento 4. Caminar hacia la pascua
- Disposición de la Tienda del Encuentro
- Experiencia pedagógica
- Reto del cuarto momento Caminar hacia la pascua: “Caminar en esperanza hacia la Vida Nueva”
- Talleres
3. El Vía Crucis en el Itinerario de Cuaresma
Capitulo III. Box 40: recursos pastorales del Itinerario cuaresmal
1. Recursos para la vivencia de los momentos del itinerario ola 40 “Una espiritualidad del cuidado y la solidaridad”
2. Oraciones para el acompañamiento de grupos - niños y niñas
3. Oraciones para el acompañamiento de grupos – jóvenes y adultos
4. Recursos audiovisuales
La Cuaresma es un tiempo especial que la Iglesia nos regala para hacer una pausa, mirar nuestro interior y volver a Dios con un corazón dispuesto a cambiar. En las obras educativas de La Salle, vivimos este tiempo a la luz del lema “Todo está conectado”, reconociendo que lo que vivimos en el corazón se refleja en nuestras acciones y en la manera como cuidamos a los demás y al mundo que compartimos.
Durante este camino cuaresmal somos invitados a recorrer el itinerario OLA 40: una espiritualidad del cuidado y la solidaridad, una experiencia pastoral y espiritual que nos propone vivir 40 días de crecimiento en la fe a través de pequeños y significativos gestos cotidianos de oración, ayuno y limosna. Estas prácticas nos disponen al encuentro personal con Dios en el silencio y la interioridad, nos invitan a revisar nuestro estilo de vida y nos abren a una mayor sensibilidad frente a las necesidades de quienes nos rodean.
OLA 40 nos anima a emprender un camino de interioridad y búsqueda de Dios, entendiendo que una verdadera espiritualidad cristiana se expresa en el cuidado, la solidaridad y el compromiso con la vida. Así, paso a paso, aprendemos que todo está conectado: nuestra relación con Dios, el cuidado del prójimo y la responsabilidad por la Casa Común.
Que este tiempo de Cuaresma nos prepare como comunidad lasallista para celebrar la Pascua con un corazón renovado, dispuesto a amar, servir y transformar la realidad desde el Evangelio.
HORIZONTE ESPIRITUAL Y PEDAGÓGICO DEL ITINERARIO OLA 40 1
El Itinerario OLA 40 se configura como un camino pedagógico-espiritual de 40 días, orientado a acompañar a la comunidad educativa lasallista en un proceso progresivo de interioridad, conversión y compromiso, en el que la fe se integra de manera concreta y vital con la experiencia cotidiana. No se trata únicamente de una propuesta devocional, sino de un itinerario formativo que articula espiritualidad, pedagogía y vida, favoreciendo procesos de transformación personal y comunitaria.
Este itinerario parte del reconocimiento de que la conversión auténtica no se reduce a un cambio individual, sino que se expresa necesariamente en la transformación de nuestras relaciones: con Dios, con nosotros mismos, con los otros y con la creación. En esta perspectiva, vivir la Cuaresma se comprende como un aprendizaje del cuidado, entendido no solo como práctica ética, sino como actitud espiritual, pedagógica y comunitaria que configura un nuevo modo de habitar el mundo y de construir vínculos sanos, solidarios y responsables.
Por ello, el Itinerario OLA 40 propone un proceso formativo que invita a aprender a cuidar como expresión concreta de la fe encarnada, articulando interioridad, conciencia social, responsabilidad ecológica y compromiso comunitario como dimensiones inseparables del camino cuaresmal.
El Itinerario OLA 40 se vive en un espacio significativo denominado “La Tienda del Encuentro”, un lugar simbólico inspirado en la experiencia bíblica narrada en Ex 33,7, donde el pueblo se encontraba con Dios en un espacio sencillo, preparado y cuidadosamente dispuesto para el encuentro.
En las obras del Distrito Lasallista de Bogotá, la Tienda del Encuentro se configura como un espacio sagrado, que propicia el recogimiento interior y favorece el encuentro profundo con Dios, con uno mismo y con los demás, convirtiéndose en un lugar pedagógico-espiritual que acompaña los procesos de fe, identidad y comunidad.
La tienda del encuentro busca:
El coordinador de pastoral, en compañía de su equipo, dispondrá un espacio de oración denominado La Tienda del Encuentro, preparado de manera sencilla y simbólica para favorecer el silencio, la interioridad y el encuentro con Dios de toda la comunidad educativa.
LINEAMIENTOS OPERATIVOS DEL ITINERARIO DE CUARESMA
Ambientación de la Tienda del Encuentro
- El lugar estará ambientado con telas de colores sobrios, dispuestas de forma envolvente, que ayuden a crear un clima de recogimiento y cuidado, evocando la tienda como espacio de encuentro y diálogo con Dios. En el centro se ubicará el acróstico OLA 40, presentado de manera visible y pedagógica, como hilo conductor del camino cuaresmal, recordando los 40 días de oración, ayuno y limosna que invitan a la conversión del corazón.
- El espacio se complementará con signos sencillos como una Biblia abierta, una vela encendida y otros símbolos propios del tiempo de Cuaresma, que ayuden a reconocer la presencia de Dios y a disponer el corazón para la escucha. La iluminación será suave y el ambiente estará cuidado para propiciar el silencio y la oración personal y comunitaria.
- La Tienda del Encuentro será un lugar abierto para niños, jóvenes y adultos, pensado como un espacio común de pausa, interioridad y búsqueda de Dios, en el que cada miembro de la comunidad lasallista pueda experimentar que Dios sale al encuentro y acompaña el camino cuaresmal del Itinerario OLA 40.
Actores educativos al servicio del itinerario cuaresmal
Si bien el Itinerario de Cuaresma es una iniciativa pastoral, su vivencia profunda y transformadora solo es posible cuando se articula con los diversos actores de la comunidad educativa, quienes, desde su rol y experiencia, aportan al cuidado de las personas, de las relaciones y de los procesos formativos. En coherencia con el lema “Todo está conectado”, cada actor se convierte en mediador del encuentro, la solidaridad y la esperanza.
Se recomienda tener en cuenta los siguientes roles:
- Coordinador(a) de Pastoral: Es el responsable de la planificación, socialización y divulgación del itinerario y de los materiales enviados desde la Secretaría de Pastoral. Su misión es velar por que cada taller y experiencia estén en sintonía con los valores evangélicos y el espíritu lasallista, promoviendo una espiritualidad del cuidado y la solidaridad. Es fundamental que realice una presentación clara y motivadora de los recursos, de modo que docentes, agentes pastorales y demás miembros de la comunidad educativa puedan asumir su implementación con sentido, compromiso y entusiasmo.
- Consejo de Pastoral: Constituye un aliado clave en la planeación, difusión, ejecución y evaluación del itinerario cuaresmal. Su acompañamiento favorece la coherencia entre las propuestas y la realidad de la comunidad educativa, garantizando que los espacios sean significativos, participativos y orientados al encuentro con Dios, con los demás y con la creación.
- Docentes Titulares: Desde su cercanía cotidiana con los estudiantes, los docentes cumplen un papel fundamental en el acompañamiento de las experiencias en el aula. Son quienes animan la participación, facilitan los talleres propuestos y generan un ambiente de confianza, reflexión y compromiso, ayudando a que la vivencia cuaresmal se traduzca en actitudes concretas de cuidado y solidaridad en la vida diaria.
- Jóvenes del Trayecto Base y Trayecto Lazos: Su participación activa fortalece el sentido de protagonismo juvenil y corresponsabilidad pastoral. Pueden apoyar en la ambientación, el montaje de espacios y la animación de las experiencias, contribuyendo a que estas sean más dinámicas y cercanas para sus compañeros.
Asimismo, involucrarse en la implementación de los talleres les brinda herramientas para profundizar su identidad cristiana, su liderazgo solidario y su sentido de comunidad, que luego podrán proyectar en otros espacios pastorales.
- Padres de Familia del Trayecto Sombreros: Además de ser destinatarios del itinerario, los padres de familia, desde su experiencia, trayectoria y testimonio de vida, pueden asumir un rol activo en el acompañamiento de las actividades cuaresmales, ya sea apoyando procesos con otros padres o colaborando en la orientación de algunos momentos dirigidos a los estudiantes. Su presencia enriquece la vivencia del itinerario y fortalece el sentido de comunidad, corresponsabilidad y pertenencia a la pastoral educativa.
Orientaciones para la implementación del Itinerario de Cuaresma
Para que la OLA 40 sea vivida como un verdadero Itinerario de Cuaresma se proponen las siguientes orientaciones que ayuden a su adecuada implementación en las obras educativas lasallistas:
- Comprender el itinerario como un proceso y no solo como una actividad: El Itinerario OLA 40 debe asumirse como un camino progresivo de 40 días que integra interioridad, reflexión y acción. Cada experiencia propuesta cobra sentido en la medida en que se articula con las anteriores y prepara las siguientes, favoreciendo una vivencia coherente de la Cuaresma orientada a la Pascua como horizonte de transformación y vida nueva.
- Integrar la espiritualidad del cuidado en la vida cotidiana de la comunidad educativa: Las reflexiones, talleres y momentos celebrativos han de ayudar a reconocer que “todo está conectado”: la relación con Dios, el cuidado del prójimo y la responsabilidad por la Casa Común. Se recomienda vincular las experiencias del itinerario con situaciones concretas del contexto escolar, familiar y social, de modo que la espiritualidad del cuidado y la solidaridad se traduzca en actitudes y compromisos visibles.
- Favorecer espacios de interioridad y silencio: En coherencia con el objetivo del itinerario, es fundamental propiciar momentos que ayuden a estudiantes, docentes y demás miembros de la comunidad a detenerse, escuchar su interior y abrirse a la acción de Dios. Estos espacios deben cuidarse con una ambientación sencilla, simbólica y acorde con el tiempo litúrgico, facilitando una experiencia significativa de oración y reflexión.
- Motivar la participación activa y corresponsable de los actores educativos: Quienes dirigen la experiencia están llamados a animar la participación desde una lógica de corresponsabilidad. Cada actor educativo, desde su rol específico, puede aportar a la vivencia cuaresmal: orientando, acompañando, animando o dando testimonio. La articulación entre pastoral, docencia, estudiantes y familias fortalece el sentido comunitario propio del carisma lasallista.
- Promover el paso de la reflexión a la acción solidaria: El itinerario debe conducir a gestos concretos de cuidado y solidaridad que respondan a las realidades del entorno. Se sugiere acompañar a la comunidad educativa en la identificación de necesidades cercanas y en la formulación de acciones sencillas pero significativas, que expresen el compromiso cristiano y lasallista con los más vulnerables y con la Casa Común.
- Evaluar y recoger los frutos del camino recorrido: Al finalizar el itinerario, es importante generar espacios de evaluación y socialización de la experiencia, que permitan reconocer los aprendizajes, los cambios de actitud y los compromisos asumidos. Esta revisión fortalece la conciencia de proceso y ayuda a proyectar lo vivido durante la Cuaresma hacia la vida cotidiana y la celebración de la Pascua.
El Capítulo I del Itinerario OLA 40 da inicio a la experiencia cuaresmal como un tiempo de gracia, conversión y renovación interior, que se inaugura comunitariamente con el taller del Miércoles de Ceniza, entendido como una experiencia pedagógico-espiritual que dispone el corazón y la vida para recorrer el camino de los cuarenta días.
En sintonía con el enfoque “Todo está conectado: una espiritualidad del cuidado y la solidaridad”, la Cuaresma se propone como un proceso integral de transformación, donde la fe se encarna en prácticas concretas de cuidado, responsabilidad y compromiso solidario. La conversión se vive así como un camino relacional que transforma la manera de pensar, sentir, vincularse y actuar en el mundo.
Este proceso se estructura en cuatro momentos pedagógico-espirituales: Volver al corazón, Mirar al otro, Cuidar la vida y Caminar hacia la Pascua, que configuran un itinerario progresivo de interioridad, apertura y compromiso.
De este modo, el capítulo inaugura un camino formativo integral, vivido desde la lógica del cuidado, la interdependencia y la solidaridad, en coherencia con la convicción de que todo está conectado, y que la espiritualidad cristiana se expresa auténticamente cuando se hace vida, relación y compromiso transformador.
TALLER PARA LA VIVENCIA MIÉRCOLES DE CENIZA “COMENZAR DESDE DENTRO: UN CAMINO DE CONVERSIÓN Y CUIDADO”
Disponer el corazón:
Entrar en la presencia de Dios
Símbolo central: La cruz
Animador:
Acordémonos de que estamos en la Santa Presencia de Dios
Todos:
Y adoremos su Santo Nombre.
(Breve silencio – música suave de fondo)
“El Miércoles de Ceniza es el primer día del tiempo litúrgico de la Cuaresma, un camino de preparación hacia la Pascua que marca el inicio de un proceso de conversión personal y comunitaria. La ceniza, signo bíblico de humildad, arrepentimiento y deseo de cambio, nos recuerda que somos frágiles y necesitamos de Dios, que siempre es posible volver a empezar y que nuestra vida tiene sentido cuando se orienta al bien. Proveniente de los ramos bendecidos del Domingo de Ramos del año anterior, la ceniza expresa que todo está conectado: lo que celebramos, lo que vivimos y lo que creemos forman parte de un mismo camino de fe y transformación”.
Animador:
Iniciemos este momento poniéndonos en la Santa Presencia de Dios. Tomemos conciencia de nuestro cuerpo: de cómo estamos, de lo que traemos en el corazón y en la mente. Al mirar la cruz, reconocemos que comenzamos un camino de conversión. Guardemos un breve silencio y ofrezcamos a Dios aquello que hoy necesitamos poner en sus manos.
(Silencio breve)
Ejercicio 1
Escucho a mi corazón
En una hoja, dibuja una cruz grande dejando espacio para escribir dentro de ella y responde:
- ¿Qué llevo hoy en el corazón que necesito poner en las manos de Dios para iniciar este camino de conversión?
Ofrece a Dios aquello que descubriste, lo que es agradable y aquello que quisiera cambiar por medio de una frase.
Escuchar la voz de Dios: Dejarnos tocar por su Palabra
Animador:
Ahora, con el corazón dispuesto, nos abrimos a escuchar la voz de Dios. En el silencio, dejemos que Él nos hable, que ilumine nuestros pensamientos y nos muestre qué necesita ser sanado y transformado. Recordemos que nuestra vida, nuestras relaciones y nuestro cuidado del mundo están unidos: todo está conectado.
(Silencio orante)
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (Mt 6, 3.6.17-18)
“Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. Cuando ayunes, que no sea para que te vean los hombres, sino para tu Padre, que está en lo escondido.”
Ponerme en camino: Responder con la vida
Animador:
A continuación, te proponemos dos ejercicios sencillos para iniciar el camino de la Cuaresma, disponiendo el corazón para la conversión:
Ejercicio 1
Traza de manera sencilla una línea de tu vida y señala algunos momentos significativos de tu experiencia de fe, recuerda que no se trata de juzgar el pasado, sino de reconocer cómo Dios ha estado presente en tu historia.
- Encuentros con Dios,
- Preguntas,
- Búsquedas,
- Dudas,
- Distancias.
Mirar el camino recorrido
Ejercicio 2
Reconocer lo que hoy llevo en el corazón
Reflexiona personalmente:
- ¿Qué pensamientos, actitudes o situaciones me ayudan hoy a acercarme a Dios?
- ¿Qué cosas, en cambio, dificultan ese encuentro?
Identificarlas es un primer paso para ponerlas en manos de Dios y comenzar este camino de renovación.
Cierre orante
Animador:
En el horizonte lasallista, el Miércoles de Ceniza se vive como una invitación a la conversión personal y comunitaria desde la sencillez, la verdad y la fraternidad. Nos llama a mirarnos con honestidad, a cuidarnos mutuamente como hermanos y a tomar conciencia de que cada acción que realizamos tiene impacto en la comunidad educativa y en el mundo. Así, la fe se traduce en responsabilidad compartida, compromiso solidario y construcción del bien común, fieles al carisma educativo de San Juan Bautista de La Salle.
Finalmente, miremos de nuevo la cruz y asumamos el compromiso de caminar. Que lo escuchado se haga gesto, que la oración se convierta en cuidado y solidaridad. Pongámonos en camino hacia la Pascua, dispuestos a vivir la Cuaresma con un corazón renovado y abierto a la transformación.
Pregunta final de reflexión
Puedes compartir con tu compañero la reflexión suscitada a la pregunta:
- ¿Cómo puedo vivir esta Cuaresma sabiendo que todo lo que hago está conectado con los demás?
El Miércoles de Ceniza no inicia solo un tiempo litúrgico: inicia un camino interior, comunitario y espiritual de transformación.
MOMENTOS DEL ITINERARIO
Énfasis: Interioridad y escucha de Dios.
Propósito: Reconocer la vida interior, aprender a hacer silencio y disponerse al encuentro con Dios.
Símbolo: Corazón con grietas doradas
Actitud por cultivar: Interioridad – Conversión
Objetivo pedagógico-espiritual: Favorecer la toma de conciencia personal, ayudando a estudiantes y educadores a reconectar con lo esencial de su vida, su fe y su misión.
Duración: Del 19 de febrero al 1 de marzo
Este primer momento da inicio al tiempo de Cuaresma y se extiende a lo largo de varios días, ya que busca propiciar un proceso profundo de interioridad, condición necesaria para vivir auténticamente el camino cuaresmal. No se trata de una actividad puntual, sino de un tiempo pedagógico–espiritual de disposición interior.
En una cultura marcada por la prisa, el ruido y la sobreestimulación, educar en la interioridad se vuelve una tarea urgente. Volver al corazón significa ayudar a los estudiantes a detenerse, reconocer lo que habita en su interior y tomar conciencia de su propia vida, de sus emociones, de sus búsquedas y de sus fragilidades. Desde la espiritualidad cristiana y lasallista, este volver al corazón es también volver a Dios, que habita en lo profundo de cada persona.
Este momento pone el acento en el silencio y la escucha, no como ausencia de palabras, sino como una actitud activa de apertura. Aprender a hacer silencio permite reconocer la voz de Dios que invita a la conversión, entendida no solo como cambio moral, sino como reorientación de la vida hacia lo esencial.
Iniciar la Cuaresma desde la interioridad ayuda a que los gestos posteriores (mirar al otro, cuidar la vida y caminar hacia la Pascua) no queden en acciones superficiales, sino que broten de una convicción personal y espiritual. Solo quien se encuentra consigo mismo puede abrirse verdaderamente al otro y al compromiso.
En clave educativa, este momento favorece el desarrollo de la conciencia personal, la autorreflexión y la madurez interior, dimensiones fundamentales de la formación integral promovida por La Salle.
Disposición de la tienda del encuentro
La Tienda del Encuentro será preparada de manera sencilla, sobria y simbólica, favoreciendo un clima de silencio, interioridad y recogimiento, propicio para la oración y la reflexión.
- Elección del lugar:
Este espacio podrá disponerse en distintos lugares de la obra educativa, según las posibilidades de cada contexto:
• En un lugar específico para la oración dentro de la institución.
• En un espacio común del colegio (capilla, biblioteca, patio interior, sala pastoral, pasillo significativo).
• En el mismo salón de clase, adaptado de forma pedagógica y simbólica.
En cualquiera de estos contextos, la Tienda del Encuentro conservará su sentido como espacio sagrado de interioridad, encuentro y disposición espiritual.
- Ambientación:
• Coloque telas de colores sobrios (tonos tierra, morado, beige, blanco, crudo) de forma envolvente.
• Reduzca estímulos visuales innecesarios.
• Ajuste la iluminación para que sea suave y cálida.
• Organice el espacio de forma que invite a la pausa y al silencio.
- Símbolo:
Se ubica el símbolo del “corazón con grietas doradas” en el centro de la Tienda del Encuentro, de modo que se convierta en el foco visual y contemplativo del espacio. Este símbolo representa la interioridad, la conciencia y la identidad de la persona (corazón), las heridas, fragilidades y procesos personales (grietas), y la gracia de Dios que sana, restaura y transforma (dorado), expresando que la conversión comienza cuando se permite que Dios transforme las heridas en lugar de vida y crecimiento.
Actividad:
Experiencia pedagógica
• Pausa del corazón
Busca un espacio de silencio guiado (aula, capilla o patio), luego puedes preguntarte (según edad):
• ¿Qué siento que necesito sanar?
• ¿Qué me desconecta de los demás y de mí mismo?
• Producción simbólica:
Dibuja un corazón y marca una “grieta” con una palabra que represente algo a transformar.
• Gesto celebrativo
• Colocar los corazones alrededor del símbolo central.
• Oración breve de entrega.
• Música suave o salmo penitencial.
• Compromiso
Dedicar cada día un momento de silencio o reflexión personal.
Reto del primer momento: “7 días para volver al corazón”
Durante los días del primer momento del itinerario, cada estudiante, colaborador, maestro asume el compromiso de vivir un proceso cotidiano de interioridad, silencio y escucha, como camino de preparación interior para la Cuaresma.
Propuesta de reto diario:
Cada día se invita a realizar un gesto sencillo y consciente:
• Silencio: dedicar al menos 5 minutos diarios al silencio interior, sin pantallas ni estímulos externos.
• Escucha: prestar atención a lo que se siente, se piensa y se vive interiormente.
• Palabra: leer una frase breve del Evangelio o una reflexión espiritual.
• Escritura: anotar una emoción, una preocupación o una gratitud del día.
• Oración: hacer una oración personal sencilla: “Señor, enséñame a volver a mi corazón”.
• Revisión: preguntarse:
- ¿Qué me aleja de lo esencial?
- ¿Qué me acerca a Dios y a lo verdadero de mi vida?
• Entrega: ofrecer a Dios una fragilidad, herida o dificultad personal.
Volver al corazón es el primer paso para caminar la Cuaresma con verdad.
Talleres
DÍA 1
DETENERNOS - 19 DE FEBRERO
Intención
Tomar conciencia del ritmo de vida que llevamos y reconocer la necesidad de hacer pausas que nos permitan escucharnos, habitar el presente y abrir el corazón a Dios.
Ambientación sugerida
Disponer en un lugar visible una vela encendida o una imagen de un camino. Este signo recuerda que el detenernos no es perder el rumbo, sino reconocer por dónde estamos caminando.
Cita bíblica
“Quédense quietos y reconozcan que yo soy Dios.” (Salmo 46, 10)
Este texto invita a comprender que el detenernos no es inactividad, sino una actitud profunda de confianza y apertura a la presencia de Dios.
Actividad común
Minuto institucional de silencio consciente
Al inicio de la jornada, se invita a toda la comunidad educativa a guardar un minuto de silencio.
Durante este tiempo, se sugiere:
• Respirar profundamente.
• Tomar conciencia del propio cuerpo y de las emociones.
• Reconocer la presencia de Dios que acompaña el camino.
El coordinador de pastoral, un docente o un estudiante puede guiar brevemente este momento con una frase como:
“Nos detenemos para escucharnos, para reconocernos y para disponernos a caminar con mayor sentido.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Cuándo fue la última vez que me detuve a escucharme?
Esta pregunta puede trabajarse:
• En silencio personal.
• Con un breve compartir en el aula.
• A través de una expresión escrita o gráfica, según la edad.
Gesto simbólico
Encender una vela o contemplar la imagen de un camino
El gesto simboliza la luz que se enciende cuando hacemos una pausa consciente y el camino que se clarifica cuando nos damos tiempo para detenernos .
Cierre sugerido
Concluir el momento con una breve oración o frase común, por ejemplo:
“Señor, enséñanos a detenernos para escuchar, discernir y caminar con mayor profundidad.”
ESCUCHAR EL CUERPO - 20 DE FEBRERO DÍA 2
Intención
Reconocer el cuerpo como lugar sagrado y espacio de encuentro con Dios, aprendiendo a escucharlo como mediación de lo que vivimos, sentimos y necesitamos.
Ambientación sugerida
Crear un ambiente de calma y silencio. Si es posible, mantener una vela encendida o un símbolo sencillo que invite al recogimiento y a la atención plena.
Cita bíblica
“¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes y que han recibido de Dios?”
(1 Corintios 6, 19)
Esta cita recuerda que el cuerpo no es solo biología, sino morada de Dios y espacio privilegiado para el encuentro con Él.
Actividad común
Ejercicio breve de respiración consciente (2–3 minutos)
Se invita a la comunidad a adoptar una postura cómoda, con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
El ejercicio puede guiarse así:
• Inhalar profundamente por la nariz.
• Exhalar lentamente por la boca.
• Reconocer las sensaciones del cuerpo sin juzgarlas.
Quien guía puede decir:
“Escuchamos nuestro cuerpo, regalo de Dios, que nos habla de lo que somos y vivimos.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Qué siento hoy en mi cuerpo?
Esta pregunta puede abordarse:
• De manera personal y silenciosa.
• Con un breve diálogo en el aula.
• A través de una palabra, dibujo o gesto, según la edad del grupo.
Gesto simbólico
Mano en el corazón durante la oración
Este gesto expresa la conexión entre cuerpo, interioridad y fe, recordando que Dios se comunica también a través de lo que sentimos corporalmente.
Cierre sugerido
Finalizar con una breve oración o frase común, por ejemplo:
“Señor, ayúdanos a escuchar nuestro cuerpo y a reconocerlo como lugar de tu presencia.”
NOMBRAR LO QUE SIENTO - 23 DE FEBRERO DÍA 3
Intención
Identificar y reconocer las emociones y pensamientos que habitan el corazón, comprendiendo que ponerles nombre es un primer paso para el autoconocimiento y el encuentro con Dios.
Ambientación sugerida
Preparar un ambiente tranquilo y acogedor. Puede disponerse una vela encendida y, si es posible, algunos colores visibles (cartulinas, telas o imágenes) que ayuden a simbolizar los estados interiores.
Cita bíblica
“El Señor está cerca de los corazones heridos y salva a los espíritus abatidos.” (Salmo 34, 19)
Este texto nos recuerda que Dios no es ajeno a nuestras emociones, sino que se hace cercano en aquello que sentimos y vivimos interiormente.
Actividad común
Momento guiado para nombrar una emoción presente
Se invita a la comunidad a guardar silencio por unos instantes.
Quien guía propone:
• Respirar profundamente.
• Revisar cómo se sienten en este momento.
• Elegir una emoción que esté presente (alegría, cansancio, gratitud, miedo, esperanza, etc.).
Se puede acompañar con la frase:
“Dios nos encuentra también en lo que sentimos; no hay emoción ajena a su presencia.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Qué emoción me acompaña hoy?
Esta pregunta puede trabajarse:
Gesto simbólico
• En silencio personal.
• Mediante una palabra escrita.
• Compartiendo voluntariamente con el grupo, cuidando un ambiente de respeto.
Elegir un color que represente el estado interior
Cada persona identifica un color que exprese su emoción actual. El color puede:
• Nombrarse en voz baja.
• Escribirse.
• Representarse gráficamente, según las posibilidades del espacio.
Cierre sugerido
Concluir con una breve oración o frase común, por ejemplo:
“Señor, acoge nuestras emociones y enséñanos a caminar con ellas en tu presencia.”
HACER SILENCIO - 24 DE FEBRERO DÍA 4
Intención
Descubrir el valor del silencio como espacio de encuentro consigo mismo, con los demás y con Dios, reconociéndolo como una experiencia que permite escuchar con mayor profundidad.
Ambientación sugerida
Preparar el espacio de manera sobria. Colocar en un lugar visible un cartel con la frase:
“El silencio también habla”.
Se sugiere mantener una luz tenue o una vela encendida que invite al recogimiento.
Cita bíblica
“Después del fuego, se escuchó el murmullo de una brisa suave.”
(1 Reyes 19, 12)
Este texto recuerda que Dios no siempre se manifiesta en el ruido o en lo extraordinario, sino en el silencio que aquieta y dispone el corazón para la escucha.
Actividad común
Dos minutos de silencio total
Al inicio de la jornada o del encuentro, se invita a guardar dos minutos de silencio absoluto en el aula u oficina.
Durante este tiempo se propone:
• Adoptar una postura cómoda.
• Respirar con calma.
• Acoger el silencio sin distracciones ni juicios.
Quien guía puede introducir el momento diciendo:
“Nos disponemos a hacer silencio para escuchar lo que muchas veces pasa desapercibido.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Qué descubro cuando guardo silencio?
La pregunta puede abordarse:
• De manera personal y silenciosa.
• Con una palabra o frase breve escrita.
• En un compartir voluntario, cuidando el respeto y la escucha.
Gesto simbólico
Contemplar el cartel: “El silencio también habla”
Este gesto invita a reconocer que el silencio no es vacío, sino un lenguaje que revela lo esencial.
Cierre sugerido
Concluir con una breve oración o frase común, por ejemplo:
“Señor, enséñanos a valorar el silencio como camino para escucharte y escucharnos.”
DIOS ME HABITA - 25 DE FEBRERO DÍA 5
Intención
Reconocer la presencia amorosa y constante de Dios en el interior de cada persona, descubriendo que Él habita nuestra vida, nuestros pensamientos y nuestros sentimientos.
Ambientación sugerida
Disponer un espacio sencillo y recogido. Puede mantenerse una vela encendida como signo de la presencia de Dios que ilumina desde dentro.
Cita bíblica
“Señor, tú me sondeas y me conoces; sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, desde lejos penetras mis pensamientos.”
(Salmo 139, 1–2)
Actividad común
Oración guiada: “Dios está conmigo”
Se invita a la comunidad a adoptar una postura cómoda y a cerrar suavemente los ojos.
Quien guía puede conducir la oración con frases pausadas, por ejemplo:
“Respira con calma…
Reconoce tu interior…
Dios está contigo, te conoce y te acompaña…
En todo momento, Dios habita en ti.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Dónde siento a Dios hoy?
Esta pregunta puede trabajarse:
• En silencio personal.
• A través de una palabra, imagen o gesto.
• En un compartir breve y voluntario, según el grupo.
Gesto simbólico
Colocar una piedra pequeña en el centro del espacio
Cada persona deposita una piedra (real o simbólica) en un lugar común.
Este gesto representa la vida personal ofrecida a Dios y recuerda que Él habita también en lo cotidiano, en lo sencillo y en lo que parece pequeño, pero sostiene el camino.
Cierre sugerido
Concluir con una oración o frase común, por ejemplo:
“Señor, habita nuestras vidas y haz de nosotros un espacio donde otros puedan encontrarte.”
Intención
Disponer el corazón y la interioridad para acoger la Palabra de Dios, reconociendo que Él habla hoy a nuestra vida y orienta nuestro caminar.
Ambientación sugerida
Preparar un ambiente sencillo y recogido. Puede colocarse una Biblia abierta en un lugar visible y una vela encendida como signo de la Palabra que ilumina
Evangelio del día
Se propone leer un fragmento breve del Evangelio correspondiente al día, proclamado lentamente y en clave de silencio.
ESCUCHAR LA PALABRA - 26 DE FEBRERO DÍA 6
(Si se desea un texto fijo para el itinerario, se puede utilizar)
“Habla, Señor, que tu siervo escucha.”
(1 Samuel 3, 10)
Actividad común
Lectura orante breve en silencio
Se invita a la comunidad a adoptar una postura cómoda y a guardar silencio.
La lectura puede realizarse así:
• Proclamación pausada del Evangelio.
• Breve silencio para dejar resonar la Palabra.
• Segunda lectura lenta, invitando a escuchar con el corazón.
Quien guía puede introducir el momento diciendo:
“Nos disponemos a escuchar la Palabra que hoy Dios nos regala.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Qué palabra resuena en mi corazón?
La pregunta puede trabajarse:
• En silencio personal.
• Escribiendo una palabra o frase breve.
• Compartiendo voluntariamente, cuidando el respeto y la escucha.
Gesto simbólico
Subrayar o repetir una palabra significativa
Cada persona identifica una palabra del texto que haya resonado en su interior.
El gesto puede realizarse:
• Subrayando la palabra en el texto (si es posible).
• Repitiéndola en silencio como oración personal.
• Escribiéndola para conservarla durante el día.
Cierre sugerido
Concluir con una breve oración o frase común, por ejemplo:
“Señor, danos un corazón atento para escuchar y vivir tu Palabra.”
AGRADECER - 27 DE FEBRERO DÍA 7
Intención
Reconocer la vida como don, aprendiendo a descubrir la presencia de Dios en lo cotidiano y a cultivar un corazón agradecido.
Ambientación sugerida
Preparar un ambiente cálido y acogedor. Puede disponerse una vela encendida y un espacio visible (mural, cartel o pizarra) destinado a recoger las gratitudes de la comunidad.
Cita bíblica
“Den gracias a Dios en toda ocasión, porque esto es lo que Él quiere de ustedes en Cristo Jesús.”
(1 Tesalonicenses 5, 18)
Este texto invita a reconocer que la gratitud transforma la mirada y fortalece la fe.
Actividad común
Oración de agradecimiento por tres cosas del día
Se invita a la comunidad a un momento de silencio y recogimiento.
Quien guía propone:
• Respirar profundamente.
• Recordar el día vivido.
• Identificar tres motivos concretos por los cuales dar gracias.
Puede acompañarse con la frase:
“Agradecer nos ayuda a reconocer los dones que Dios siembra cada día en nuestra vida.”
Pregunta guía para la reflexión
¿Por qué doy gracias hoy?
La pregunta puede trabajarse:
• En silencio personal.
• Escribiendo una frase breve.
• Compartiendo voluntariamente, cuidando el respeto y la escucha.
Gesto simbólico
Mural o listado de gratitudes
Cada persona escribe una palabra o frase de agradecimiento y la coloca en el mural o listado común.
Este gesto expresa la gratitud compartida y hace visible la acción de Dios en la vida comunitaria.
• Subrayando la palabra en el texto (si es posible).
• Repitiéndola en silencio como oración personal.
• Escribiéndola para conservarla durante el día.
Cierre sugerido
Concluir con una oración o frase común, por ejemplo:
“Gracias, Señor, por la vida, por lo que somos y por todo lo que nos regalas cada día.”
Énfasis: Relación, misericordia y reconciliación.
Propósito: Fortalecer relaciones sanas y solidarias, reconociendo al otro como hermano.
Símbolo: Ojos que reflejan un rostro
Actitud por cultivar: Empatía – Fraternidad
Tiempo sugerido: Semana 2 de Cuaresma
Objetivo pedagógico-espiritual: Desarrollar una mirada empática que reconozca al otro, especialmente al más vulnerable, como hermano y hermana.
Duración: Del 2 al 11 de marzo
Este segundo momento del itinerario cuaresmal se desarrolla a lo largo de varios días, preferentemente durante la segunda semana de Cuaresma, y busca profundizar el camino iniciado en la interioridad llevando la conversión personal al ámbito de las relaciones. Después de volver al corazón, la Cuaresma invita a salir de sí para encontrarse con el otro.
Mirar al otro no se reduce a ver, sino que implica una mirada consciente, compasiva y transformadora. En el horizonte cristiano, mirar como Jesús significa reconocer la dignidad del otro, dejarse afectar por su realidad y responder con misericordia. Este momento pone el acento en la relación, entendida como espacio privilegiado donde se expresa la fe y se construye comunidad.
En el contexto educativo, muchas formas de exclusión, indiferencia o conflicto nacen de miradas superficiales, prejuicios o etiquetas. Por ello, este tiempo pedagógico–pastoral propone educar la mirada para aprender a reconocer lo que no siempre se ve: las historias personales, los sufrimientos silenciosos, las fragilidades y también las riquezas del otro.
El énfasis en la misericordia y la reconciliación permite trabajar la capacidad de perdonar, pedir perdón y reconstruir vínculos dañados, aspectos fundamentales para una convivencia escolar sana y evangélica. Reconocer al otro como hermano supone comprender que todos formamos parte de una misma comunidad y que nadie puede quedar excluido.
El símbolo de los ojos que reflejan un rostro expresa esta doble dinámica: al mirar al otro, también nos vemos reflejados a nosotros mismos. La empatía no solo transforma la relación con los demás, sino que nos transforma interiormente.
Desde la pedagogía lasallista, este momento refuerza el valor de la fraternidad, eje central de la misión educativa, y ayuda a formar personas capaces de establecer relaciones solidarias, justas y respetuosas.
Disposición de la tienda del encuentro
La Tienda del Encuentro será preparada de manera sencilla, sobria y simbólica, favoreciendo un clima que propicie la relación, la apertura al otro, la empatía y la reconciliación. Este espacio busca educar la mirada y el corazón para pasar de la interioridad al encuentro, ayudando a reconocer al otro como hermano y como lugar donde se hace presente Dios.
Después del primer momento “Volver al corazón”, este segundo momento conduce a la comunidad educativa a salir de sí misma para encontrarse con el otro, comprendiendo que la conversión cristiana se expresa en la forma como se construyen las relaciones, se cuidan los vínculos y se vive la misericordia.
- Elección del lugar:
Este espacio podrá disponerse en distintos lugares de la obra educativa, según las posibilidades de cada contexto:
• En un lugar específico para la oración dentro de la institución.
• En un espacio común del colegio (capilla, biblioteca, patio interior, sala pastoral, pasillo significativo).
• En el mismo salón de clase, adaptado de forma pedagógica y simbólica.
En cualquiera de estos contextos, la Tienda del Encuentro conservará su sentido como espacio sagrado de encuentro, relación y disposición espiritual, orientado al reconocimiento del otro como hermano y miembro de una misma comunidad.
- Ambientación:
Se sugiere una disposición circular o semicircular, que favorezca la experiencia de comunidad, igualdad y fraternidad.
• Coloque telas de colores sobrios (tonos tierra, verde, morado, beige, blanco, crudo) de forma envolvente.
• Reduzca estímulos visuales innecesarios que distraigan la atención.
• Ajuste la iluminación para que sea suave y cálida.
• Organice el espacio de forma que invite a la pausa, la cercanía, el diálogo interior y el encuentro.
En cualquiera de estos contextos, la Tienda del Encuentro conservará su sentido como espacio sagrado de encuentro, relación y disposición espiritual, orientado al reconocimiento del otro como hermano y miembro de una misma comunidad.
- Símbolo:
Se ubica el símbolo de los “ojos que reflejan un rostro” en el centro de la Tienda del Encuentro, convirtiéndose en el foco visual y contemplativo del espacio. Este signo expresa que mirar al otro no es solo ver, sino reconocer su dignidad, acoger su historia, comprender su realidad y responder
con misericordia, comprendiendo que toda relación auténtica transforma tanto a quien mira como a quien es mirado, y construye vínculos de fraternidad, reconciliación y comunión.
Experiencia pedagógica
Actividad:
• La historia que no vemos
• Presentar un testimonio real o ficticio (estudiante, migrante, persona excluida).
• Diálogo guiado:
- ¿Qué vemos? ¿Qué no vemos?
- ¿Cómo miramos habitualmente a los demás?
• Dinámica:
En parejas, mirarse en silencio durante unos segundos y compartir una cualidad positiva del otro.
• Gesto celebrativo
• Encender una vela por cada grupo o curso “en nombre de alguien que necesita ser mirado”.
• Oración comunitaria por quienes suelen ser invisibilizados.
• Compromiso
Practicar un gesto concreto de acogida o inclusión durante la semana.
Reto del segundo momento
Mirar al otro: “Aprender a mirar como Jesús”
Durante los días del segundo momento del itinerario, cada estudiante y educador asume el compromiso de transformar su manera de mirar, relacionarse y vincularse con los demás, cultivando una mirada empática, misericordiosa y fraterna.
Propuesta de reto diario:
• Mirada consciente: cada día elegir a una persona del entorno educativo y mirarla con respeto, atención y reconocimiento, más allá de etiquetas o prejuicios.
• Escucha real: dedicar tiempo a escuchar a alguien sin interrumpir, sin juzgar y sin responder de inmediato.
• Gestos de misericordia: realizar al menos un gesto concreto de bondad, cercanía o ayuda silenciosa.
• Reconciliación: dar un paso hacia la sanación de una relación: pedir perdón, perdonar o reconstruir un vínculo.
• Inclusión: acercarse intencionalmente a alguien que suele quedar al margen.
• Oración: rezar cada día por una persona concreta de la comunidad.
• Revisión: preguntarse:
- ¿A quién me cuesta mirar como hermano?
- ¿Qué me impide ver al otro con compasión?
Mirar al otro como hermano es el camino hacia una
comunidad verdaderamente evangélica.
Talleres
RECONOCER AL OTRO COMO HERMANO - 2 DE MARZO DÍA 8
Intención
Abrir el corazón para reconocer al otro como hermano, valorando su dignidad y su lugar en nuestra vida y en la comunidad.
Ambientación sugerida
Un espacio sencillo y acogedor. En el centro, una vela encendida y, si es posible, imágenes o símbolos que representen diversidad y comunidad.
Cita bíblica
“Todos vosotros sois hermanos.”
(Mateo 23,8)
Actividad común
Mirar al otro con nuevos ojos
Invitar a los participantes a pensar en personas con las que comparten la vida diaria (familia, compañeros, docentes, estudiantes).
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer rostros concretos del entorno cercano.
• Identificar actitudes de cercanía o distancia
Pregunta guía
• Preguntarse cómo se manifiesta el trato fraterno en lo cotidiano.
Se guarda un momento de silencio personal.
¿A quién me cuesta reconocer como hermano y por qué?
Gesto simbólico
Invitar a escribir el nombre de una persona por la que se desea pedir la gracia de mirarla con mayor fraternidad y respeto.
Cierre sugerido
“Señor, enséñanos a mirar al otro como Tú lo miras, con respeto, ternura y amor fraterno. Amén.”
ESCUCHAR CON EL CORAZÓN - 3 DE MARZO DÍA 9
Intención
Reconocer la escucha como una forma concreta de cuidado y de amor al otro.
Ambientación sugerida
Un espacio tranquilo. En el centro, una vela encendida y un símbolo sencillo (por ejemplo, una oreja dibujada o una Biblia abierta) que recuerde la importancia de la escucha.
Cita bíblica
“Cada uno sea pronto para escuchar, lento para hablar.”
(Santiago 1,19)
Actividad común
Ejercicio de escucha interior
Invitar a los participantes a recordar situaciones en las que no escucharon o no se sintieron escuchados.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer actitudes de prisa o indiferencia.
• Tomar conciencia del valor de la escucha atenta.
• Pedir la gracia de escuchar sin juzgar.
Pregunta guía
¿A quién necesito escuchar mejor en este momento de mi vida?
Gesto simbólico
Invitar a escribir el nombre de una persona a la que se desea escuchar con mayor atención y respeto.
Cierre sugerido
“Señor, enséñanos a escuchar con el corazón, como Tú nos escuchas cada día. Amén.”
DÍA 10
Intención
RECONOCER MIS LÍMITES EN LA RELACIÓN CON LOS DEMÁS - 4 DE MARZO
Aceptar las propias limitaciones en la relación con los otros y abrirse a la gracia de Dios.
Ambientación sugerida
Un espacio sobrio. Una vela encendida y un espejo pequeño como símbolo de autoconocimiento.
Cita bíblica
“Te basta mi gracia.”
(2 Corintios 12,9)
Actividad común
Mirada honesta de sí mismo
Invitar a reconocer actitudes que dificultan relaciones sanas.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar reacciones impulsivas o defensivas.
• Reconocer errores sin culpa excesiva.
• Pedir ayuda a Dios para crecer.
Pregunta guía
¿Qué límite personal necesito trabajar para mejorar mis relaciones?
Gesto simbólico
Invitar a escribir una palabra que represente un límite personal que se desea poner en manos de Dios.
Cierre sugerido
“Señor, acoge nuestras fragilidades y ayúdanos a crecer en amor y humildad. Amén.”
SER PUENTES Y NO MUROS - 5 DE MARZO DÍA 11
Intención
Tomar conciencia de la responsabilidad personal en la construcción de relaciones que unan y no dividan.
Ambientación sugerida
Un espacio con dos velas encendidas separadas y un pequeño objeto que las una (una cinta o cuerda), como signo de reconciliación.
Cita bíblica
“Él es nuestra paz; de los dos pueblos hizo uno solo.”
(Efesios 2,14)
Actividad común
Reflexión sobre actitudes de división
Invitar a reconocer palabras o acciones que generan distancia.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar actitudes que levantan muros.
• Pensar en gestos que construyen puentes.
• Pedir la gracia de ser instrumentos de paz.
Pregunta guía
¿En qué situaciones estoy llamado a ser puente y no muro?
Gesto simbólico
Invitar a unir las dos velas con la cinta como signo del compromiso de reconciliación y encuentro.
Cierre sugerido
“Señor, haznos instrumentos de tu paz y constructores de comunión. Amén.”
SANAR LAS RELACIONES - 6 DE MARZO DÍA 12
Intención
Reconocer las relaciones que necesitan sanación y abrir el corazón a la reconciliación.
Ambientación sugerida
Un espacio en silencio, con luz tenue. En el centro, una cruz y una vela encendida como signo de esperanza y sanación.
Cita bíblica
“Dichosos los que trabajan por la paz.”
(Mateo 5,9)
Actividad común
Revisión de relaciones
Invitar a los participantes a hacer un examen interior de sus relaciones.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar relaciones heridas o tensas.
• Reconocer emociones no resueltas: enojo, indiferencia, dolor.
• Pedir la gracia de la reconciliación.
Se guarda un tiempo de silencio.
Pregunta guía
¿Qué relación necesito poner hoy en manos de Dios para que sea sanada?
Gesto simbólico
Escribir en un papel una palabra que exprese lo que se desea sanar (perdón, diálogo, paz) y colocarla cerca de la cruz.
Cierre sugerido
“Señor, Tú conoces nuestras heridas. Regálanos un corazón dispuesto al perdón y a la reconciliación. Amén.”
APRENDER A PERDONAR - 9 DE MARZO DÍA 13
Intención
Descubrir el perdón como camino de libertad interior y reconstrucción de la relación con los demás.
Ambientación sugerida
Un espacio sobrio. Una vela y un recipiente con agua como signo de limpieza y renovación.
Cita bíblica
“Perdónense unos a otros como el Señor los ha perdonado.”
(Colosenses 3,13)
Actividad común
Reflexión sobre el perdón
Invitar a pensar en experiencias donde ha sido necesario perdonar o pedir perdón.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer resistencias al perdón.
• Comprender el perdón como proceso.
• Pedir la gracia de un corazón libre.
Pregunta guía
¿Qué me impide perdonar hoy?
Gesto simbólico
Invitar a mojar la punta de los dedos en el agua como signo de deseo de limpieza interior y renovación del corazón.
Cierre sugerido
“Señor, danos un corazón semejante al tuyo, capaz de perdonar y volver a empezar. Amén.”
DÍA 14
PRACTICAR LA MISERICORDIA - 10 DE MARZO
Intención
Reconocer la misericordia como actitud fundamental del cristiano en la relación con los demás..
Ambientación sugerida
Un espacio luminoso. Una vela encendida y una Biblia abierta como signo de la Palabra que ilumina.
Cita bíblica
“Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso.”
(Lucas 6,36)
Actividad común
Mirar con misericordia
Invitar a reflexionar sobre situaciones donde se juzga con dureza.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar actitudes de juicio o indiferencia.
• Reconocer la necesidad de comprensión y compasión.
• Pedir un corazón misericordioso.
Pregunta guía
¿En qué situaciones me cuesta ser misericordioso con los demás?
Gesto simbólico
Escribir una palabra que represente la misericordia que se desea vivir (paciencia, comprensión, escucha).
Cierre sugerido
“Padre misericordioso, enséñanos a amar como Tú amas y a tratar a los demás con compasión. Amén.”
CONSTRUIR COMUNIDAD - 11 DE MARZO DÍA 15
Intención
Asumir el compromiso de fortalecer relaciones solidarias que construyan comunidad.
Ambientación sugerida
Un espacio circular que favorezca la cercanía. Una vela en el centro como signo de unidad.
Cita bíblica
“Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo.”
(Mateo 18,20)
Actividad común
Compromiso comunitario
Invitar a pensar cómo cada uno aporta a la convivencia.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer actitudes que construyen o debilitan la comunidad.
• Identificar pequeños gestos de solidaridad posibles.
Pregunta guía
¿Qué puedo hacer hoy para fortalecer la comunidad a la que pertenezco?
Gesto simbólico
Invitar a escribir un compromiso concreto de cuidado, respeto o solidaridad con los demás.
Cierre sugerido
“Señor, ayúdanos a ser constructores de comunidad, testigos de tu amor en nuestras relaciones diarias. Amén.”
Énfasis: Solidaridad y Casa Común.
Propósito: Revisar hábitos personales y comunitarios que afectan la vida, promoviendo una espiritualidad del cuidado.
Símbolo: Brote verde sostenido por manos
Actitud por cultivar: Responsabilidad – Cuidado
Tiempo sugerido: Semana 2 de Cuaresma
Objetivo pedagógico-espiritual: Tomar conciencia de que toda vida es frágil y valiosa, y que cuidarla es una responsabilidad personal y comunitaria.
Duración: Del 12 al 18 de marzo
Este tercer momento del itinerario cuaresmal se desarrolla a lo largo de varios días y marca un paso decisivo del plano relacional al plano del compromiso concreto con la vida. Luego de volver al corazón y aprender a mirar al otro, la Cuaresma invita a hacerse responsable de la vida que nos ha sido confiada, en todas sus dimensiones.
Cuidar la vida implica reconocer que toda forma de vida es frágil, interdependiente y valiosa, y que nuestras decisiones personales y comunitarias tienen un impacto real en los demás y en la Casa Común. Este momento se enmarca claramente en una espiritualidad del cuidado, en sintonía con el llamado del papa Francisco en Laudato Si’, que recuerda que “todo está conectado”.
En el contexto educativo, este tiempo permite revisar críticamente hábitos, estilos de vida y prácticas cotidianas que muchas veces dañan la vida sin que seamos plenamente conscientes: el consumo irresponsable, la indiferencia frente al sufrimiento ajeno, el descuido del ambiente, las relaciones que hieren o excluyen. La Cuaresma se convierte así en un tiempo privilegiado para educar la conciencia ética y ecológica.
El símbolo del brote verde sostenido por manos expresa con fuerza esta convicción: la vida siempre es un don que crece, pero necesita ser cuidado. Las manos representan la responsabilidad humana, personal y comunitaria, de proteger, acompañar y hacer posible ese crecimiento. No se trata solo de “no dañar”, sino de promover activamente la vida.
Desde la pedagogía lasallista, este momento refuerza la formación de sujetos comprometidos con la justicia, la solidaridad y el bien común, capaces de traducir la fe en acciones concretas. Educar para el cuidado es educar para la esperanza, porque quien cuida cree que la vida vale la pena.
Disposición de la tienda del encuentro
La Tienda del Encuentro del tercer momento del itinerario OLA 40 invita a la comunidad educativa a dar un paso del encuentro con el otro al compromiso concreto con la vida, desde una auténtica espiritualidad del cuidado que fortalece la conexión con la creación y con todas las formas de vida. Este espacio expresa la responsabilidad personal y comunitaria de custodiar la vida en todas sus expresiones, reconociéndola como frágil, valiosa e interdependiente, en profunda relación con la Casa Común, promoviendo una conciencia ética, solidaria, ecológica y espiritual que transforma la fe en acciones concretas al servicio del bien común.
- Elección del lugar:
El lugar debe reforzar la experiencia de cuidado, interioridad y compromiso, puede disponerse en una zona verde del colegio, en la capilla o en un espacio del salón de clase con las siguientes características:
• Espacio tranquilo, limpio y ordenado.
• Preferentemente iluminado con luz natural.
• Cercano a la comunidad educativa (capilla, aula pastoral, biblioteca, patio verde, oratorio).
• Posibilidad de permanencia varios días.
- Ambientación:
Se sugiere que, si el espacio adaptado es natural, se favorezca el reconocimiento mutuo, la experiencia de comunidad y la toma de conciencia de los elementos del entorno. Esta configuración permite percibir la creación como mediación espiritual, fortaleciendo la conexión con la naturaleza y con el Creador, y promoviendo una vivencia profunda de la espiritualidad del cuidado y de la Casa Común.
• Centro visual: el símbolo del brote verde sostenido por manos.
• Disposición circular o semicircular, que exprese interdependencia y comunidad.
• Espacio accesible, abierto, no jerárquico.
• Elementos naturales visibles (plantas naturales o macetas pequeñas, tierra, semillas, piedras, madera, agua).
• Telas en tonos verdes, tierra y blanco.
• Luz cálida (velas eléctricas o lámparas suaves).
- Símbolo:
El símbolo del brote verde sostenido por manos, colocado en el centro del espacio, se propone como eje de reflexión y acción del tercer momento de la Cuaresma Cuidar la Vida. El brote representa la vida que crece y se ofrece como don; a su alrededor, la comunidad se dispone como manos que cuidan, a través de gestos, actitudes y compromisos concretos; y el entorno expresa la Casa Común, como espacio vital que sostiene y es sostenido por la creación. Esta disposición invita no solo a contemplar la vida, sino a asumir responsablemente su cuidado, pasando de la reflexión interior a acciones concretas que protejan, acompañen y promuevan toda forma de vida.
Experiencia pedagógica
Actividad:
• Todo está conectado
• Reflexión guiada (Laudato Si’, realidad local).
• Identificar situaciones de descuido de la vida (ambiental, social, emocional).
• Acción concreta:
• Plantar una semilla o cuidar una planta común.
• Campaña solidaria o ecológica (según contexto).
• Gesto celebrativo
• Bendición simbólica de las manos.
• Presentación de los compromisos asumidos por cursos o grupos.
• Compromiso
Asumir una acción concreta de cuidado (persona, ambiente, comunidad).
Reto del tercer momento
Cuidar la vida: “Manos que cuidan, vida que crece”
Durante los días del tercer momento del itinerario, cada estudiante y educador asume el compromiso de traducir la fe en acciones concretas de cuidado, viviendo una espiritualidad del cuidado que se exprese en la relación con los demás, con la creación y con la Casa Común.
Propuesta de reto diario:
• Cuidado personal: realizar una acción consciente de autocuidado (descanso, orden, alimentación, silencio, equilibrio emocional).
• Cuidado del otro: tener un gesto concreto de atención, acompañamiento o servicio hacia una persona cercana.
• Cuidado del ambiente: realizar una acción ecológica concreta (ahorro de agua o energía, reciclaje, limpieza de un espacio, cuidado de una planta).
• Consumo responsable: revisar un hábito de consumo diario y transformarlo en una opción más consciente y solidaria.
• Solidaridad: ayudar de forma sencilla y silenciosa a alguien que lo necesite.
• Conciencia ética: preguntarse: ¿esto que hago cuida o daña la vida?
• Oración: ofrecer cada día una intención por la vida, la creación y quienes más sufren.
Volver al corazón es el primer paso para caminar la Cuaresma con verdad.
Talleres
DÍA 16
RECONOCER LA VIDA COMO DON - 12 DE MARZO
Intención
Agradecer la vida como un don recibido y asumir la responsabilidad de cuidarla en todas sus formas.
Ambientación sugerida
Un espacio luminoso y sencillo. En el centro, una vela encendida y un elemento natural (una planta, una semilla o una flor).
Cita bíblica
“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” (Juan 10,10)
Actividad común
Contemplar la vida
Invitar a los participantes a reconocer expresiones de vida presentes en su entorno.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar dones recibidos.
• Reconocer la vida que se cuida y la que se descuida.
• Agradecer silenciosamente.
Pregunta guía
¿De qué manera cuido la vida que Dios me ha confiado?
Gesto simbólico
Invitar a tocar o contemplar el elemento natural como signo de compromiso con el cuidado de la vida.
Cierre sugerido
“Señor, gracias por el don de la vida. Enséñanos a cuidarla con amor y responsabilidad. Amén.”
DÍA 17
Intención
SOBRIEDAD Y RESPONSABILIDAD EN EL USO DE LOS RECURSOS - 13 DE MARZO
Tomar conciencia de los hábitos personales de consumo y su impacto en los demás y en la Casa Común.
Ambientación sugerida
Un espacio sobrio. En el centro, una vela y algunos objetos cotidianos (botella de agua, cuaderno, alimento).
Cita bíblica
“Denles ustedes de comer.”
(Marcos 6,37)
Actividad común
Examen de hábitos
Invitar a reflexionar sobre el uso de recursos.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer excesos o desperdicios.
• Identificar hábitos responsables.
• Pensar cambios posibles.
Pregunta guía
¿Qué hábito necesito cambiar para cuidar mejor la vida y la creación?
Gesto simbólico
Escribir un compromiso concreto de consumo responsable.
Cierre sugerido
“Señor, ayúdanos a vivir con sencillez y responsabilidad, cuidando los bienes que nos regalas. Amén.”
CUIDAR LA CASA COMÚN - 16 DE MARZO DÍA 18
Intención
Reconocer la creación como casa compartida y asumir el compromiso de protegerla.
Ambientación sugerida
Un espacio con elementos de la naturaleza. Una vela y una imagen del planeta Tierra.
Cita bíblica
“El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín para que lo cuidara.” (Génesis 2,15)
Actividad común
Mirar el entorno
Invitar a observar el entorno cercano.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer acciones que dañan la creación.
• Identificar gestos sencillos de cuidado.
• Despertar sensibilidad ecológica.
Pregunta guía
¿Qué puedo hacer hoy para cuidar la Casa Común?
Gesto simbólico
Invitar a plantar una semilla o a dibujar un gesto de cuidado del planeta.
Cierre sugerido
“Señor, enséñanos a ser cuidadores responsables de la creación que nos confías. Amén.”
DÍA 19
Intención
SOLIDARIDAD CON LOS MÁS VULNERABLES - 17 DE MARZO
Despertar la sensibilidad frente a las personas más vulnerables y comprometernos con gestos solidarios.
Ambientación sugerida
Un espacio sencillo. Una vela encendida y una caja para depositar compromisos o intenciones.
Cita bíblica
“Cada vez que lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron.”
(Mateo 25,40)
Actividad común
Mirar la realidad
Invitar a reconocer situaciones de necesidad en el entorno.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar personas o grupos vulnerables.
• Reconocer indiferencias.
• Pensar acciones solidarias posibles.
Gesto simbólico
Pregunta guía
¿A quién me invita Dios a cuidar de manera concreta?
Escribir un gesto solidario que se compromete a realizar.
Cierre sugerido
“Señor, abre nuestros ojos y nuestro corazón para reconocer a quienes más nos necesitan. Amén.”
Intención
Asumir el cuidado como una tarea comunitaria que fortalece la vida y la convivencia.
Ambientación sugerida
Un espacio circular. Una vela en el centro y un símbolo de unión (cuerda, manos dibujadas).
Cita bíblica
“Lleven los unos las cargas de los otros.”
(Gálatas 6,2)
Actividad común
Compromiso comunitario
Invitar a reflexionar sobre la corresponsabilidad.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer acciones que construyen comunidad.
• Identificar actitudes de cuidado mutuo.
• Pensar compromisos colectivos.
Pregunta guía
¿Cómo puedo aportar al cuidado de la vida en mi comunidad?
Gesto simbólico
Invitar a unir las manos o colocar el símbolo de unión en el centro como signo de compromiso comunitario.
Cierre sugerido
“Señor, haznos una comunidad que cuida, protege y promueve la vida en todas sus formas. Amén.”
Énfasis: Esperanza, compromiso y envío.
Propósito: Reconocer el camino recorrido y asumir compromisos que proyecten la experiencia cuaresmal más allá de este tiempo litúrgico.
Símbolo: Camino hacia la luz
Actitud por cultivar: Esperanza – Vida nueva
Objetivo pedagógico-espiritual: Reconocer el camino recorrido y abrirse a la esperanza pascual como transformación personal y comunitaria.
Duración: Del 19 al 27 de marzo
Este cuarto momento da cierre al itinerario cuaresmal y se vive durante algunos días previos a la experiencia del Triduo Pascual. No se trata de un final que clausura un proceso, sino de un umbral pedagógico y espiritual que prepara a la comunidad educativa para entrar en el misterio central de la fe cristiana: la Pascua del Señor. Es un tiempo para detenerse, mirar el camino recorrido y disponerse interiormente a celebrar la Vida que vence a la muerte.
Luego del proceso vivido —volver al corazón, aprender a mirar al otro y asumir el cuidado de la vida— este momento invita a una relectura creyente de la experiencia cuaresmal. Se trata de reconocer lo que ha ido transformándose en cada persona y en la comunidad, y de comprender que la Cuaresma no se agota en prácticas o gestos puntuales, sino que busca generar actitudes permanentes que orienten la vida cotidiana.
Caminar hacia la Pascua significa asumir que la Cuaresma no es un tiempo aislado ni un esfuerzo pasajero, sino un camino progresivo de conversión y maduración, que conduce a la Vida nueva. La esperanza que se cultiva en este momento no es un simple optimismo ni una expectativa ingenua, sino una esperanza pascual, fundada en la certeza de que Dios sigue actuando en la historia y en la vida concreta de las personas, incluso en medio de las fragilidades, los límites y las contradicciones.
Desde una clave pedagógica y pastoral, este tiempo favorece la integración y la síntesis del proceso vivido. Permite articular interioridad, relaciones y compromiso, ayudando a los estudiantes y educadores a tomar conciencia de que la fe se expresa en una manera concreta de vivir, de vincularse y de asumir responsabilidades. Al mismo tiempo, abre un horizonte de envío, ya que la experiencia cuaresmal encuentra su sentido pleno cuando se proyecta más allá del calendario litúrgico y se traduce en opciones y compromisos sostenidos.
Así, este momento final prepara a la comunidad educativa para celebrar la Pascua no solo como acontecimiento litúrgico, sino como experiencia de transformación personal y comunitaria, que impulsa a ser testigos de esperanza y de vida nueva en el propio contexto educativo y social.
Disposición de la tienda del encuentro
La Tienda del Encuentro del cuarto momento del itinerario de Cuaresma se vive como un umbral espiritual: no clausura el camino cuaresmal, sino que lo proyecta hacia la Pascua. Expresa visual y simbólicamente el sentido de proceso, tránsito y transformación, no como finalización, sino como paso a la Vida nueva. Es un espacio de síntesis del camino recorrido, apertura a la esperanza pascual y envío, donde la experiencia vivida se integra, se relee y se transforma en compromiso, testimonio y proyección comunitaria.
- Elección del lugar:
Se propone un espacio amplio, accesible a toda la comunidad educativa, configurándolo como un camino simbólico que exprese el proceso, la esperanza y el envío hacia la Pascua.
• Espacio amplio y accesible, que permita el desplazamiento y la creación de trayectos o estaciones simbólicas.
• Buena iluminación natural o posibilidad de trabajar con luz artificial simbólica.
• Pasillos largos, patio central, galerías, capilla con recorrido interno o hall principal adaptados como camino simbólico.• Posibilidad de permanencia varios días.
- Ambientación:
Se sugiere centrar la atención en el eje central del espacio, de modo que el camino simbólico se convierta en el foco principal, permitiendo que los participantes se dispongan alrededor y se integren visual y experiencialmente al proceso de tránsito, reflexión y proyección hacia la Pascua.
• Disposición en forma de camino (lineal, espiral o recorrido simbólico).
• Disposición de las imágenes de los momentos del Itinerario como memoria del camino recorrido (corazón con grietas doradas, ojos que reflejan un rostro, brote verde sostenido por manos, camino hacia la luz).
• Espacio transitable, que invite a caminar, observar y reflexionar.
Se puede ambientar con las siguientes imágenes correspondientes al cuarto momento de la cuaresma:
• Camino: proceso de conversión, maduración y crecimiento.
• Luz: Cristo resucitado, esperanza pascual, vida nueva.
• Recorrido: fe vivida como proceso, no como acto aislado.
- Símbolo:
El símbolo “camino hacia la luz” se integra en el cuarto momento del itinerario OLA 40 como una expresión visual y pedagógico-espiritual del tránsito hacia la Pascua. En las obras educativas, se representa mediante un recorrido simbólico que atraviesa el espacio y conduce progresivamente hacia un punto de luz central, signo de la Vida nueva y de la esperanza pascual. Este camino no solo se contempla, sino que se transita, permitiendo que estudiantes y educadores reconozcan el proceso vivido durante la Cuaresma, integren la experiencia y se dispongan al envío. La luz final simboliza a Cristo Resucitado, la transformación personal y comunitaria, y el horizonte de sentido que proyecta la experiencia cuaresmal más allá del tiempo litúrgico, haciendo visible una fe que se encarna en la vida cotidiana y en el compromiso con la realidad.
Experiencia pedagógica
Actividad:
• Mirar el camino
• Recorrido simbólico por estaciones que recuerdan los cuatro momentos vividos.
• Preguntas finales:
- ¿Qué cambió en mí?
- ¿Cómo quiero seguir caminando?
• Gesto celebrativo
• Apagar las luces y encender progresivamente una luz central.
• Proclamación de un mensaje de Pascua.
• Canto pascual o gesto de envío.
• Envío
Ser testigos de vida nueva en la comunidad educativa.
Reto del cuarto momento
Caminar hacia la pascua: “Caminar en esperanza hacia la Vida nueva”
Durante los días del cuarto momento del itinerario, cada estudiante y educador asume el compromiso de integrar lo vivido en la Cuaresma y proyectarlo en opciones concretas de vida, esperanza y compromiso, comprendiendo que la fe no termina en el tiempo litúrgico, sino que se traduce en un estilo de vida permanente.
Propuesta de reto diario:
Memoria agradecida: recordar cada día un aprendizaje o cambio vivido durante la Cuaresma.
• Lectura del camino: preguntarse:
- ¿A quién me cuesta mirar como hermano?
- ¿Qué me impide ver al otro con compasión?
• Esperanza activa: realizar un gesto concreto que lleve esperanza a otra persona.
• Compromiso personal: asumir una decisión concreta que transforme la vida cotidiana (actitud, hábito, relación, responsabilidad).
• Vida nueva: abandonar conscientemente una actitud que no construye vida (indiferencia, egoísmo, violencia, pasividad).
• Testimonio: expresar con acciones la fe vivida (servicio, solidaridad, reconciliación, coherencia de vida).
• Envío: formular un compromiso personal que se proyecte más allá de la Pascua.
La Pascua no se espera: se camina hacia ella, y se vive cada día en opciones concretas de vida nueva.
Talleres
DÍA 21
RECONOCER EL CAMINO RECORRIDO - 19 DE MARZO
Intención
Tomar conciencia del proceso vivido durante la Cuaresma y agradecer los frutos sembrados.
Ambientación sugerida
Un espacio sereno y luminoso. En el centro, una vela encendida y algunos signos utilizados durante el itinerario.
Cita bíblica
“Yo estoy con ustedes todos los días.”
(Mateo 28,20)
Actividad común
Memoria agradecida
Invitar a recordar momentos significativos del camino cuaresmal.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer aprendizajes personales y comunitarios.
• Identificar cambios en actitudes y miradas.
• Agradecer la presencia de Dios.
Pregunta guía
¿Qué ha cambiado en mí a lo largo de este camino?
Gesto simbólico
Escribir una palabra de gratitud y colocarla cerca de la vela.
Cierre sugerido
“Señor, gracias por el camino recorrido y por tu presencia constante. Amén.”
DÍA 22
ABRIR EL CORAZÓN A LA ESPERANZA - 20 DE MARZO
Intención
Renovar la esperanza cristiana como fuerza que impulsa la vida y la misión.
Ambientación sugerida
Un espacio iluminado. Una vela y un signo de vida nueva (flor, brote, tela clara).
Cita bíblica
“Esperen en el Señor, sean fuertes y valientes.”
(Salmo 27,14)
Actividad común
Mirar el futuro con esperanza
Invitar a identificar situaciones que generan temor o desánimo.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer dónde se necesita esperanza.
• Confiar en la acción de Dios.
Pregunta guía
¿En qué situación necesito renovar hoy la esperanza?
Gesto simbólico
Encender una vela pequeña como signo de esperanza personal.
Cierre sugerido
“Señor, renueva nuestra esperanza y danos la certeza de tu amor. Amén.”
CREER EN LA VIDA NUEVA - 23 DE MARZO DÍA 23
Intención
Reconocer que Dios siempre ofrece nuevas oportunidades de vida y renovación.
Ambientación sugerida
Un espacio alegre. Una vela encendida y un símbolo de resurrección (semilla, tela blanca).
Cita bíblica
“Si alguno está en Cristo, es una nueva creación.”
(2 Corintios 5,17)
Actividad común
Reconocer signos de vida nueva
Invitar a identificar cambios positivos vividos.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer procesos de crecimiento.
• Valorar pequeños comienzos.
Pregunta guía
¿Qué signo de vida nueva descubro hoy en mí?
Gesto simbólico
Escribir un deseo de renovación y guardarlo como compromiso.
Cierre sugerido
“Señor, creemos en la vida nueva que Tú nos regalas. Amén.”
ASUMIR COMPROMISOS CONCRETOS - 24 DE MARZO DÍA 24
Intención
Asumir compromisos que prolonguen la experiencia cuaresmal en la vida diaria.
Ambientación sugerida
Un espacio sencillo. Una vela y una hoja con la palabra “Compromiso”.
Cita bíblica
“No amemos de palabra sino con obras.”
(1 Juan 3,18)
Actividad común
Discernir compromisos
Invitar a pensar compromisos personales y comunitarios.
Sugerencias para la reflexión:
• Relacionar fe y vida cotidiana.
• Pensar acciones posibles en el colegio y la familia.
Pregunta guía
¿Qué compromiso concreto asumo a partir de lo vivido?
Gesto simbólico
Escribir el compromiso y colocarlo en un lugar visible.
Cierre sugerido
“Señor, ayúdanos a vivir con coherencia lo que creemos. Amén.”
SER TESTIGOS EN LA COMUNIDAD EDUCATIVA - 25 DE MARZO DÍA 25
Intención
Reconocerse como testigos del Evangelio en la comunidad educativa lasallista.
Ambientación sugerida
Un espacio comunitario. Una vela central y símbolos del colegio.
Cita bíblica
“Ustedes son la luz del mundo.”
(Mateo 5,14)
Actividad común
Reflexión testimonial
Invitar a reconocer cómo dar testimonio en el colegio.
Sugerencias para la reflexión:
• Identificar gestos de coherencia y servicio.
• Reconocer el valor del ejemplo.
Pregunta guía
¿Cómo puedo ser testigo del Evangelio en mi colegio?
Gesto simbólico
Encender una vela como signo de misión.
Cierre sugerido
“Señor, haznos luz para los demás en nuestra comunidad. Amén.”
CAMINAR JUNTOS COMO COMUNIDAD - 26 DE MARZO DÍA 26
Intención
Fortalecer el sentido de comunidad y corresponsabilidad.
Ambientación sugerida
Un espacio circular. Una vela en el centro y un símbolo de unión.
Cita bíblica
“Perseveraban unidos.” (Hechos 2,42)
Actividad común
Mirada comunitaria
Invitar a reconocer la importancia del caminar juntos.
Sugerencias para la reflexión:
• Valorar la comunidad educativa.
• Reconocer el apoyo mutuo.
Pregunta guía
¿Qué aporta la comunidad a mi camino de fe?
Gesto simbólico
Tomarse de las manos o unir símbolos en el centro.
Cierre sugerido
“Señor, fortalécenos como comunidad que camina unida. Amén.”
DÍA 27
DISPONERNOS A LA PASCUA - 27 DE MARZO
Intención
Preparar el corazón para celebrar la Pascua como experiencia de vida nueva.
Ambientación sugerida
Un espacio luminoso. Telas claras, una vela grande encendida.
Cita bíblica
“Él vive y está en medio de ustedes.”
(cf. Lucas 24,36)
Actividad común
Actitud de espera
Invitar a disponerse interiormente para la Pascua.
Sugerencias para la reflexión:
• Reconocer la alegría pascual que se acerca.
• Abrirse a la transformación.
Pregunta guía
¿Con qué actitud quiero celebrar la Pascua?
Gesto simbólico
Permanecer unos momentos en silencio contemplando la luz.
Cierre sugerido
“Señor Jesús, prepáranos para celebrar tu Pascua con un corazón renovado. Amén.”
EL VÍA CRUCIS EN EL ITINERARIO DE CUARESMA
El Vía Crucis es un camino de contemplación y compromiso, en el que meditamos los momentos vividos por Jesús desde su prendimiento, su pasión y muerte en la cruz, hasta la esperanza de la resurrección. Literalmente, Vía Crucis significa “camino de la cruz”, pero para los cristianos es también un camino de amor entregado, de solidaridad y de cuidado extremo por la humanidad.
A lo largo de este itinerario, representado en 15 estaciones de la Pasión, nos detenemos a mirar a Jesús que sufre, cae, es ayudado, consolado y finalmente da la vida. Cada estación nos invita a descubrir que el dolor de Jesús está profundamente unido al dolor de tantas personas y al sufrimiento de la creación. Nada ocurre de manera aislada: todo está conectado.
Al rezar el Vía Crucis, recordamos con gratitud y esperanza que Jesús asumió nuestras cruces para enseñarnos a cuidar la vida, acompañar al que sufre y no pasar de largo ante el dolor ajeno. Este camino nos anima a reconocer nuestras propias cruces cotidianas y, al mismo tiempo, a cargar solidariamente con las cruces de los demás, especialmente de los más vulnerables.
Vivir el Vía Crucis en Cuaresma es, por tanto, caminar con Jesús, aprender de su modo de amar y renovar nuestro compromiso con una espiritualidad del cuidado: cuidado de las personas, de la comunidad y de la Casa Común, convencidos de que cada gesto de amor y solidaridad transforma el camino hacia la Pascua.
Escanea el código QR Viacrucis
Todo está conectado: “Una espiritualidad del cuidado y la solidaridad”
BOX 40 es un espacio formativo del itinerario OLA 40 que reúne materiales y recursos de identidad De La Salle orientados a acompañar el camino formativo durante el tiempo de Cuaresma. En este espacio se encontrarán podcasts, imágenes, recursos audiovisuales, materiales pedagógicos y contenidos pastorales que permiten profundizar la reflexión, sostener procesos personales y comunitarios, y dar continuidad a la experiencia espiritual más allá de los encuentros presenciales.
BOX 40 busca conectar las experiencias de las obras educativas, favorecer la construcción de comunidad y fortalecer una formación integral que articule fe, educación y compromiso, ofreciendo herramientas concretas para vivir este tiempo de recogimiento como un verdadero proceso de conversión, interioridad y transformación personal y social.
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RECURSOS PARA LA VIVENCIA DE LOS MOMENTOS DEL ITINERARIO
OLA
40 “UNA ESPIRITUALIDAD DEL CUIDADO Y LA SOLIDARIDAD”
- Los recursos para la vivencia de los momentos del Itinerario OLA 40 “Una espiritualidad del cuidado y la solidaridad” son los propuestos para el año 2026 y pueden ser empleados en las obras educativas como material de apoyo pedagógico y pastoral. Estos recursos están directamente conectados con la propuesta de los momentos del itinerario, facilitando su comprensión, aplicación y articulación en los procesos formativos y comunitarios. Kit OLA 40
ORACIONES PARA EL ACOMPAÑAMIENTO DE GRUPOSNIÑOS Y NIÑAS 2
• “Querido Jesús, hoy te ofrezco mi día. Ayúdame a ser más amable, a compartir mis juguetes y a escuchar con amor a mis padres y maestros. Quiero preparar mi corazón para tu gran fiesta de Pascua. Amén.”
• “Señor, en estos 40 días de Cuaresma, enséñame a caminar junto a ti. Ayúdame a cambiar las palabras feas por palabras de cariño y los enojos por sonrisas. Quiero ser tu mejor amigo. Amén.”
• “Jesús, perdóname por las veces que no me porté bien. Limpia mi corazón de todo lo que me aleja de ti. Ayúdame a ser un niño de paz y luz. Amén.”
• “Gracias, Jesús, por amarme tanto. En esta Cuaresma, te ofrezco mis pequeños esfuerzos (como no comer dulces o ver menos televisión) para demostrarte cuánto te quiero. Quédate siempre en mi corazón. Amén.”
• Sobre la unión con los demás: “Jesús, enséñame que todo está conectado. Que mi sonrisa ayude a un amigo triste y mis manos ayuden a quien lo necesite, porque todos somos una gran familia. Amén.”
• Sobre el cuidado de la creación: “Señor, gracias por el mundo que nos regalaste. En esta Cuaresma prometo cuidar las plantas, el agua y los animales, sabiendo que si cuido la naturaleza, también te cuido a ti. Amén.”
• Sobre la solidaridad: “Querido Dios, que mi ayuno sea compartir lo que tengo. Ayúdame a recordar que lo que yo hago afecta a los demás, y que con pequeños actos de amor puedo cambiar el mundo. Amén.”
• Sobre la espiritualidad del cuidado: “Padre bueno, ayúdame a cuidar mi corazón y el de los que me rodean. Que en este itinerario de Cuaresma aprenda que estamos unidos por tu amor y que nadie se salva solo. Amén.”
• Oración de acción: “Jesús, hoy elijo cuidar en lugar de lastimar. Entiendo que todo está conectado: si yo doy amor, el mundo se llena de tu luz. Guíame en este camino hacia la Pascua. Amén.”
ORACIONES PARA EL ACOMPAÑAMIENTO DE GRUPOS –JÓVENES Y ADULTOS 3
Conexión con la Humanidad (Solidaridad)
• “Señor, ayúdame a entender que mis acciones no terminan en mí. En esta Cuaresma, que mi solidaridad no sea solo dar lo que me sobra, sino reconocer que todo está conectado y que el bienestar de mi prójimo es también el mío. Amén”.
• “Jesús, enséñame a no ‘balconear’ la vida y a involucrarme en las realidades de otros. Que este itinerario de Cuaresma me mueva a ser un puente de justicia en un mundo que necesita unidad. Amén”.
Espiritualidad del Cuidado (Interioridad)
• “Padre, enséñame a cuidar mi interior para poder cuidar el mundo. Que en estos 40 días aprenda que mi paz espiritual se refleja en cómo trato a la creación y a quienes me rodean. Todo está unido en tu amor. Amén”.
• “Dios, que mi ayuno sea de indiferencia y mi limosna sea de tiempo y escucha. Ayúdame a vivir una espiritualidad del cuidado que sane mis relaciones y restaure mi conexión contigo y con la naturaleza. Amén”.
Compromiso Ético y Social
• “Espíritu Santo, dame la valentía para ser un revolucionario del cuidado. Que en este bachillerato no solo busque el éxito personal, sino que comprenda que todo está conectado
y que estoy llamado a transformar mi entorno con acciones solidarias. Amén”.
• “Señor, que mi paso por esta Cuaresma 2026 me deje un corazón más atento a los ruidos del mundo que piden auxilio. Ayúdame a ser un guardián de la vida en todas sus formas. Amén”.
Interioridad y relación con Dios
• Padre nuestro que estás en el Cielo, durante esta época de arrepentimiento, ten misericordia de nosotros. Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras, transforma nuestro egoísmo en generosidad. Abre nuestros corazones a tu Palabra, sana nuestras heridas del pecado, ayúdanos a hacer el bien en este mundo.
• “Dónde está tu luz. Dame, Señor, tu mano guiadora. Dime dónde la luz del sol se esconde. Dónde la vida verdadera. Dónde la verdadera muerte redentora.
• Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones.
• Señor mío, Jesucristo, creo firmemente que estás aquí; en estos pocos minutos de oración que empiezo ahora quiero pedirte y agradecerte. Pedirte la gracia de darme más cuenta de que tú vives, me escuchas y me amas; tanto, que has querido morir libremente por mí en la cruz y renovar cada día en la misa ese sacrificio. Y agradecerte con obras lo mucho que me amas: ¡Tuyo soy, para ti nací! ¿Qué quieres, Señor de mí?
• Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el conocimiento de tu palabra, para que así la celebración de esta Cuaresma dé en nosotros fruto abundante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quien contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración a san francisco por la paz. Papa León XIV
- San Francisco, hermano nuestro, tú que hace ochocientos años fuiste al encuentro de la hermana muerte como un hombre en paz, intercede por nosotros ante el Señor.
Tú, que en el Crucifijo de San Damián reconociste la verdadera paz, enséñanos a buscar en Él la fuente de toda reconciliación que derriba todo muro.
Tú, que desarmado atravesaste las líneas de la guerra y de la incomprensión, danos el valor de construir puentes donde el mundo levanta fronteras.
En este tiempo afligido por conflictos y divisiones, intercede para que nos convirtamos en artesanos de paz: testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo. Amén.