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IV Asamblea Distrital de Misión - 2019

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IV ASAMBLEA DISTRITAL DE LA MISIÓN EDUCATIVA LASALLISTA

DOCUMENTO FINAL

IV ASAMBLEA DISTRITAL DE LA MISIÓN EDUCATIVA LASALLISTA

DOCUMENTO FINAL

IV Asamblea Distrital de la Misión Educativa Lasallista

® Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Distrito Lasallista de Bogotá.

Comunidad de Animación Distrital

Hno. Carlos Gabriel Gómez Restrepo

Hno. Fabio Gallego Arias

Hno. Miguel Ernesto García Arévalo

Hno. Carlos Gabriel Gómez Restrepo

Hno. Jhon Enrique Bohórquez López

Visitador provincial

Ecónomo

Secretario de formación

Secretario de educación

Secretario de pastoral

Consejo Distrital de la Misión Educativa Lasallista 2019 - 2023

Hermanos Colaboradores

Hno. Carlos Gabriel Gómez Restrepo (principal)

Hno. Jhon Enrique Bohórquez López (principal)

Hno. Niky Alexander Murcia Suárez (principal)

Hno. Leonardo Enrique Tejeiro Duque (principal)

Hno. Diego Armando Rico Archila (principal)

Hno. Andrés Riveros Fajardo (suplente)

Milton Molano Camargo (principal)

Álvaro Hernández Bello (principal)

Adriana Patricia López Velásquez (principal)

Enna Margarita Coronel Villamizar (principal)

Alirio Quitián Marín (principal)

Wilman Orlando Sepulveda Sepulveda (suplente)

Equipo editorial

Secretaría de Educación del Distrito Lasallista de Bogotá

Diagramación y diseño

José Francisco More De Narváez

Corrección de estilo

Alexander Clavijo Berrío

Bogotá D.C., agosto 2019

Contenido

PRESENTACIÓN 1

Con el trasfondo y guía del relato de Emaús (Lucas 24, 13-35), la realización de la IV Asamblea Distrital de la Misión Educativa Lasallista (ADMEL) puede considerarse como un espacio y un tiempo de gracia para el Distrito Lasallista de Bogotá. Esta IV Asamblea hace parte de un itinerario, un camino de autoapropiación de la biografía personal y comunitaria en el Distrito. Un camino que se ha venido recorriendo y construyendo paulatinamente y que ha permitido la apropiación del Horizonte Educativo Pastoral (2015), de los lineamientos de pastoral (2016) y de los fundamentos conceptuales y de gestión de la propuesta educativa lasallista (2018); documentos inspiradores que han permitido iniciar desde hace dos años la actualización de los Proyectos Educativos Institucionales de los colegios, teniendo en cuenta las decisiones y compromisos establecidos en la III ADMEL. Dicho lo anterior, la Asamblea se entiende como una estructura de animación de la Misión Educativa en el Instituto; su carácter deliberativo propositivo permitió conocer y reconocer las iniciativas, aportes e inquietudes de las distintas comunidades educativas, además de incorporar las decisiones del Instituto, de la Región y del Distrito; realidades y decisiones que se concretan en retos y opciones que el Distrito Lasallista de Bogotá asume con esperanza y creatividad.

La IV ADMEL ha sido organizada con cuatro criterios o dimensiones a partir de los cuales se prepararon y se desarrollaron las actividades. Estas dimensiones son a) Comunitaria, dado el alto carácter participativo por parte de todos los miembros de las instituciones tanto en la ejecución de las preasambleas (Triatlón MEL), como en la realización misma de la Asamblea; b) Deliberativa, puesto que la re exión, la discusión, el diálogo y la construcción argumentada de consensos se constituyen como eje de toda la metodología;

c) Celebrativa, en presencia de Dios, celebrando la vida, la comunidad, los retos, la fraternidad, haciendo palpable el espíritu de fe y servicio propios del carisma y reconociendo que la IV ADMEL es un paso del Espíritu para el Distrito; d) Esperanzadora, porque es considerada como un espacio para soñar, ser disruptivo, pensar lo imposible para hacerlo posible, traer las utopías y hacerlas realidad.

Siguiendo las orientaciones y la experiencia de la Iglesia Latinoamericana, la IV ADMEL aborda tres momentos en su desarrollo metodológico: ver - juzgar - actuar. Ver lo local a través de la participación en las preasambleas (triatlón), en las que se determinan los aspectos más signi cativos de las instituciones teniendo como telón de fondo las palabras del Hno.

Carlos Gómez Restrepo, visitador del DLB, y del Hno. Nicolás Capell, quienes de manera independiente nos han invitado a “dejarnos impresionar” como el fundador. Juzgar a la luz de la palabra de Dios, de los documentos eclesiales y del Instituto, de las voces de los participantes, de la realidad expuesta en el ver desde diferentes y variados contextos agrupados en mesas técnicas donde la participación de los Asambleístas es notoriamente signi cativa y propositiva tanto en la constatación de los hechos como en la formulación de los retos. Actuar como una respuesta adecuada, novedosa, pertinente y signi cativa a los diferentes retos que requieren de soluciones concretas, de opciones radicales para la toma de decisiones para que, una vez de regreso al contexto particular, se veri que su pertinencia y viabilidad. Estas perspectivas de actuación se concretan en los 5 ejes de trabajo determinados por los Asambleístas con sus respectivas intencionalidades y opciones.

Dado lo anterior, se desprende que el reto lo constituye la “apropiación que hagan las instituciones de las decisiones de la Asamblea y su posterior incorporación en los Proyectos Educativos Institucionales, así como un esfuerzo conjunto por crear o reforzar las estructuras distritales de animación que apoyen y hagan seguimiento de las decisiones de la Asamblea.

PREASAMBLEA (Triatlón MEL) 2

2.1. Instituciones participantes

educativa Ciudad

Colegio Juan Luis Londoño I.E.D. Bogotá

Universidad de La Salle Bogotá

Colegio De La Salle Bogotá

E.T. Instituto Técnico Central Bogotá

Liceo Hermano Miguel La Salle Bogotá

Colegio Rogelio Salmona I.E.D. Bogotá

Instituto San Bernardo de La Salle Bogotá

Colegio La Salle Bucaramanga Bucaramanga

Instituto San José de La Salle

I.E. Hermano Antonio Ramos de La Salle Cartagena

Obra

Obra educativa Ciudad

Colegio De La Salle

I.E. Jorge García Usta

I.E. Colegio Sagrado Corazón de Jesús

Colegio La Salle

Cartagena

Cartagena

Cúcuta

Cúcuta

Escuela Normal Superior Gigante

I.E.N. Dante Alighieri San Vicente del Caguán

I.E. Politécnico Álvaro González Santana Sogamoso

Colegio La Salle

Escuela La Salle para la Paz y la Vida

I.E.M. San Juan Bautista De La Salle

Villavicencio

Villavicencio

Zipaquirá

2.2. Dinámica de trabajo

Cada una de las Instituciones Educativas del DLB recibió el instructivo “Triatlón MEL”, en el cual se presentó de manera detallada el procedimiento a partir del cual, fruto de la lectura de los documentos y la re exión hecha por los participantes, cada una de las instituciones propuso cinco líneas de trabajo que a su juicio serían consideradas como temas o ejes de discusión para la Asamblea.

Una vez hecha la compilación de las propuestas y su respectivo análisis, se establecieron nueve núcleos de trabajo y sus componentes. Éstos se presentaron para la re exión y discusión en la Asamblea Distrital de la Misión Educativa Lasallista.

2.3. Síntesis de la preasamblea

Cada institución envió a la Secretaría de Educación del DLB los cinco ejes de trabajo determinados con su respectiva justi cación, además de relacionar los tres delegados elegidos como representantes. La Secretaría, una vez recibida la información, agrupó los ejes sugeridos y estableció nueve ejes temáticos que presentó a la Asamblea como síntesis de la preasamblea.

3.1. Palabras de apertura: Hno. Carlos Gabriel Gómez Restrepo, Visitador

ASAMBLEA 3

Muy apreciados y apreciadas lasallistas, Hermanos, seglares, amigos y amigas:

Ha llegado el momento de nuestra Asamblea Distrital de la Misión Educativa Lasallista. Hace unas semanas, estuvimos participando de la Triatlón, la cual nos ha permitido re exionar sobre la misión en cada una de nuestras obras. Sabemos que cada institución tiene sus propias especi cidades, está inserta en un contexto particular, demanda necesidades y acciones diferentes y las poblaciones de niños, niñas y jóvenes que las habitan son variadas, lo mismo que los profesores y profesoras que las animan. Sin embargo, a todos nos une la pasión por Jesucristo y los valores que constituyen la herencia de San Juan Bautista de La Salle y de la espiritualidad lasallista que se ha forjado en nuestra historia tricentenaria. Precisamente este año son varias las conmemoraciones cercanas a nuestra familia: el Tricentenario de la Pascua del Fundador, el Bicentenario del 7 de agosto y el Centenario de la Coronación de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Así que me imagino que tanta memoria ha debido ser para todo un año de conversión, de relecturas, de renovación, de recoger la historia y agradecer y de dejar que nos inspire el futuro que podemos construir juntos, con entereza, decisión, capacidad profética y abandono en las manos del buen Dios.

A mis Hermanos los he invitado constantemente a abrir de par en par el corazón para dejar que Jesucristo, vivido a la manera de La Salle, tome nuestra vida para ser testigos, luz, referentes morales, señaladores de caminos y “corazón, memoria, y garantía” de la misión lasallista. Que sintamos que nuestra vida, nuestros sueños, nuestras decisiones y nuestra consagración nos han de poner en la vanguardia y no en la retaguardia; en la búsqueda siempre de nuevas oportunidades educativas para la inclusión y la equidad, para que nuestro compromiso con la construcción de la paz del país nos lleve a que “juntos y por asociación” encontremos caminos novedosos para el servicio educativo de los pobres y de quienes hoy son considerados por sociólogos e historiadores como “irrelevantes”, categoría tan excluyente como “los empobrecidos”.

Igualmente, a todos los educadores que animan la misión en cada institución les he hecho invitaciones similares porque todos, inequívocamente, tenemos que ser testigos de la alegría del evangelio en los procesos educativos que animamos. En el espíritu que hoy anima al Instituto en todo el

mundo, entendemos y queremos vivir el sentimiento que nos une a trabajar juntos en el objetivo que nos convoca: educar, señalar horizontes, ayudar a encontrar caminos, ser signi cativos y generadores de vida y esperanza.

Hoy los tiempos nuevos nos parecen complejos y difíciles, y sí que lo son. No obstante, me gusta pensar la realidad con Víctor Hugo que, al hablar de los géneros literarios, decía que “Los tiempos primitivos son líricos, los tiempos antiguos son épicos, los tiempos modernos son dramáticos”. Ciertamente que los siglos XVII y XVIII -origen de nuestra tradición- fueron difíciles y angustiantes para La Salle y los primeros Hermanos. Los nuestros, atiborrados de novedades, crisis, con ictos, pobreza y oportunidades son igualmente complejos y dramáticos. Enhorabuena, nunca ha sido tan apasionante educar como en este siglo, donde todo parece mutar, donde se han quebrado buena parte de los “relatos”, lo tecnológico se impone casi como dictadura, la salud de la madre Tierra -o Pacha Mama como dicen nuestros ancestros indígenas- yace en cuidados intensivos y asoman tiempos desconocidos y desa antes.

Hemos de vivir estos tiempos como herederos de una tradición tricentenaria que nos une y convoca a pensar la educación para las nuevas generaciones en las turbulencias del presente y los retos de ser signi cativos para los niños y jóvenes actuales. Sin embargo, es claro que una tradición está muerta si no logramos actualizarla y reinterpretarla con las nuevas realidades y en desa antes lugares. Sería anacrónico trasladar los métodos y procesos de entonces sin mediarlos con la contextualización y la re exión que nos permita encontrar cómo los valores fundamentales y las intuiciones primigenias pueden iluminar el actuar

en el presente. Ciertamente que resulta apasionante hacerlo, pero no tanto como disquisiciones intelectuales sino como oportunidades para crear, arriesgar, decidir y actuar.

Conviene preguntarnos con frecuencia qué es lo lasallista de la misión o, mejor, qué hace que una propuesta educativa sea lasallista. Con la seguridad de estar haciendo un ejercicio reduccionista y totalmente cuestionable, me gusta pensar sobre el tema al estilo de la teología cuando habla del kerigma o cuando los Padres de la Iglesia de nieron el credo: en pocas palabras, qué es lo fundamental que hay que creer o, para nuestro caso, lo esencial para “ser”. Si me arriesgo a intentarlo es porque muchas veces me he encontrado con la pregunta a quemarropa que indaga sobre la expresión, en pocas palabras, del sentido de lo lasallista. Me preocupa, al tiempo que me intriga, cuando nuestras respuestas se expresan en frases que dicen todo o, más frecuentemente, dicen nada, tales como “lugar de salvación”, “pastoral de la

inteligencia”, “templo del conocimiento”, “espacio de educación integral”, “proyecto de crecimiento cristiano”, etc.

No me gusta pensar en términos de que existe algo exclusivo de los lasallistas en su propuesta educativa, sea en la educación formal o no formal, en la educación básica o en la universitaria. Más bien me gusta plantear que hay varios temas que son inherentes a la educación cristiana y, por ende, a la lasallista y que, sin ser exclusivos de alguna institución en particular, si no se dan en nuestra propuesta harían que la oferta educativa que prometemos no sea lasallista. En otras palabras, los temas que asumimos como fundamen tales pueden encontrarse en otras propuestas, incluso en las de carácter laico. Pero, si no se dan en la nuestra, creo que no podríamos llamar a nuestra propuesta “lasallista”. Quizás, si existie ra una especi cidad nuestra sería algo de estilo propio hecho explícito en una interrelación educadora a partir de una espiritualidad basada en los valores

privilegiados por los lasallistas de la fe, la fraternidad y el celo que, correlativamente, requieren ser resigni cados para el mundo de hoy.

Podría ampliar un poco más la afirmación con los

siguientes componentes:

una espiritualidad que invita a encontrar a Dios y encontrarse con Él en la persona de los jóvenes y los colegas, que testi ca a Jesucristo fundamentalmente por la manifestación del rostro misericordioso de Dios. Jesucristo tiene, para nosotros, rostro de niño y joven;

una relación pedagógica respetuosa, creativa y propiciadora del crecimiento de las personas en la libertad y en la construcción de comunidad;

una comunidad educativa que expresa, vivencia y hace viable la fraternidad;

con mediaciones pedagógicas y didácticas que parten de la aceptación de las diferencias, capacidades y potencialidades de cada persona;

una predilección clara y sin ambages por los pobres, vulnerables y excluidos, aunada al compromiso por la justicia;

capaz de crear entornos de sentido y generar respuestas vitales a hombres y mujeres de esta época con la mediación educativa;

una propuesta educativa encarnada en las realidades culturales, económicas, sociales y políticas; y el compromiso con la construcción de una socie-

No soy quién para hacer juicios de valor ni mucho menos para cuestionar siquiera “la lasallanidad” de nuestras Obras. No obstante, como decía Bertrand Rusell, “En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras”; entre otras cosas, porque fue siempre muy propio de La Salle y sus primeros Hermanos revisar continuamente sus prácticas, reescribirlas, rehacerlas y replantearlas: es el origen de La Guía de las

Escuelas. ¿Es genuinamente lasallista lo que hacemos y ofrecemos? Me preocupa también que, aunque continuamente estamos hablando de los tres valores fundantes de nuestra tradición, poco nos detenemos a profundizarlos y resignicarlos. La herencia lasallista se construye sobre tres valores esenciales: fe, fraternidad y celo ardiente.

La fe, no sólo nos debería remitir a una relación con Dios, quien actúa por el maestro en la triada clásica de De La Salle, a “no mirar nada sino con los ojos de la fe, no hacer nada sin la mira puesta en Dios, y atribuirlo todo a Dios”, tambien a generar una relación pedagógica característica y diferenciadora. El espíritu de fe, hoy, demanda varias dinámicas personales y comunitarias, coherentes en la mediación pedagógica para crear con anza en sí mismo, en el otro, en la humanidad, y poder trascender a la presencia continua de Dios a quien podemos contemplar en la acción educativa. Así, “fe como fundamento de una esperanza que se traduce en compromiso”. Una fe activa, comprometida, en “salida” de la quietud de nuestras comunidades y de las zonas de confort de nuestras misiones. Fe que busca, fe que arriesga, fe que se compromete, fe que descubre a Dios en los avatares de la historia y encuentra a Jesucristo en las nuevas periferias y en los rostros de los excluidos e irrelevantes.

La fraternidad hoy adquiere connotaciones esenciales en un mundo individualista y masi cado. Tengo la impresión de que la educación lasallista, aunque haya enfatizado la dimensión comunitaria, ha sido bastante narcisista. Ha insistido mucho en el triunfo personal, en el proyecto personal de vida, en las competencias que transmutan en lo competitivo más que en los solidario, re ejando bastante el ideal de la modernidad del hombre dueño, señor del mundo y medida de todas las cosas. Nos preocupan demasiado los rankings, nos encantan nuestros egresados ilustres (obviamente los

exitosos en el mundo político, nanciero y religioso, así haya sido un desastre social); hasta acercarse a una dei cación del individuo sobre lo comunitario y social. La fascinación por “el mejor” nos nubla la capacidad de ver los irrelevantes del camino, acaso los ciegos, heridos y cojos del Evangelio.

La fraternidad se mani esta también por aquellos con quienes compartimos nuestra mesa y el camino: no solamente en la endogamia de los que creen y piensan como nosotros sino en aquellos que piensan distinto, que sus opciones religiosas son otras o ninguna, con quienes nos contradicen y cuestionan, pero con quienes podemos también encontrar sueños comunes. En el ámbito del disenso se encuentran con más facilidad los caminos y la innovación que en los mundos de la referencialidad y las alabanzas mutuas. A veces pienso que los lasallistas nos miramos mucho el ombligo y creemos que el mundo acaba en nuestras fronteras, pero hoy, cuando hablamos de “más allá de las fronteras” signi ca también los diálogos con quienes piensan diferente.

El celo ardiente se traduce en pasión, compromiso, constancia y alegría por hacer parte de la misión de “tocar corazones”, señalar horizontes, inspirar sueños y participar de los procesos educativos que abren las puertas de las oportunidades, aportan a la construcción de equidad y fortalecen la democratización de las sociedades. La alegría, el compromiso, la disponibilidad, la adhesión al proyecto común ha de ser características del proyecto lasallista y, si el celo es ardiente, el fuego y la pasión han de ser nuestras enseñanzas. Aprendí de mis maestros que “un maestro triste es un triste maestro”.

Tenemos todas las posibilidades y capacidades para ser inmensamente signi cativos en la educación pensada como movilizador y transformador de la sociedad, y para los pobres, para quienes nacimos y por quienes debemos seguir luchando. Aquí encuentro nuestro futuro en Colombia y la oportunidad para ser fermento evangelizador en este momento de la historia. Así seremos generadores de esperanza y posibilitadores de sentido.

La esperanza solo puede darse sobre la base de la aceptación de la realidad y de la búsqueda de una actitud proactiva que permita subvertirla. Nada más revelador de la muerte de la esperanza que el fatalismo que lleva al inmovilismo y el atrincheramiento en lenguajes y símbolos religiosos incoherentes con las dinámicas actuales, que atrapan en una religión sin consciencia, o de la nostalgia y añoranza de épocas idas que instalan en el pasado.

Esta esperanza va de la mano de la fe, de las convicciones, de la capacidad de creer con otros y de la pasión por generar vida. Estos son tiempos de “jugarnos los restos” y “quemar las naves”: no hay vuelta atrás. En una realidad marcada por la socavada y extenuada credibilidad en la Iglesia-institución, por fuerzas que tiran con vigor hacia el pasado, por un Instituto que en varios lugares del mundo vive procesos acelerados de envejecimiento y poca perseverancia de los jóvenes pero, al mismo tiempo, con Hermanos valientes que alimentan la esperanza más allá de sus fuerzas, de Seglares comprometidos y generosos que dedican apasionadamente su vida a la educación, por una misión que exige creatividad y propuesta, por Redes de Escuelas que alimentan su vitalidad en la pasión por la educación de los pobres, por Pueblos que parecieran encontrar caminos hacia la superación de muchos problemas aunque siguen marcados por la inequidad y la injusticia, es preciso dejar brillar fervorosamente la esperanza y apostar por utopías que vislumbren horizontes, insinúen pistas e inspiren compromisos. En pocas palabras, recuperar nuestra vocación utópica, que contesta el presente e inspira el futuro, que congrega en la esperanza y apuesta por un mundo mejor.

Si vuelvo una y otra vez sobre estos valores y estas ideas, es porque tengo la profunda convicción que esta herencia que hemos recibido tiene todas las posibilidades de orecer y ser fecunda en estas tierras colombianas. Hay situaciones muy complejas sobre las que debemos tener una palabra que decir, que hemos de asumir en las propuestas educativas y curriculares, y obrar en consecuencia. Hace unos años, el Distrito trabajó con muchos de Ustedes en la elaboración del Horizonte Educativo-Pastoral como inspirador de nuestro trabajo. La pasada Asamblea MEL y el Capítulo de Distrito los asumieron como derroteros de nuestra propuesta.

Después hemos querido que las Instituciones hagan una profunda re exión sobre sus Proyectos Educativos para revisarlos. Sobre esto hemos tenido mucho menos éxito. Pese a la insistencia, no hemos avanzado lo su ciente. En educación lo que no se revisa se anquilosa y, frecuentemente, lo que no se renueva, se convierte en pieza de museo y pierde su poder inspirador, innovador y transformador. No es un secreto que la mayoría de nuestras escuelas privadas viven momentos difíciles, especialmente por la pérdida de estudiantes; pero tampoco falto a la verdad si expreso que la re exión al interior de los colegios ha sido escasa y que las propuestas han perdido el sabor de lo novedoso y atrayente. En tanto, en las obras del Sector estatal, aunque el problema no es de estudiantes, sí es necesario revisarlas porque, igualmente, podrían estar sufriendo de esclerosis como sucede con la mayoría de las instituciones educativas públicas del país. Con frecuencia siento que se nos está olvidando soñar y arriesgar y, sobre todo, repensarnos en los contextos actuales. Y esto va más allá del discurso, de las iconografías y del cotidiano de la escuela.

En tema sociales y políticos, hay situaciones que deben llamarnos a pensar dentro de las instituciones: existe un afán por re-escribir la historia, por volver a negar los procesos del con icto vivido en la historia colombiana, por olvidar la ruralidad y el desarrollo territorial, por relativizar los procesos de construcción de paz y búsqueda de equidad, asuntos todos en los que la educación es

una de las autopistas. De otro lado, aún son frágiles o inexistentes los procesos pedagógicos para la solución de con ictos, el manejo de la diversidad y la biodiversidad, los conciertos entre contradictores y las búsquedas negociadas para la construcción de acuerdos sobre los asuntos fundamentales.

En todo caso, ser escuela es lo sustantivo. Y la escuela lasallista no puede ser ajena a la evolución impresionante de la institución escolar de las últimas décadas. La necesaria con anza tiene que ser ganada por ser escuela de calidad, que rea rme su capacidad de crear las condiciones para los actuales contextos, que enseñe a aprender y que abra posibilidades y oportunidades. Así, sus didácticas, pedagogías y metodologías también van de la mano de la teoría educativa, de las mejores prácticas, y que responda también a los sistemas evaluativos existentes en los países e internacionalmente aceptados. No se puede estar de espaldas a estas demandas actuales.

De otro lado, en temas pedagógicos y didácticos también hay un espacio grande para avanzar. Hoy existen varias metodologías que casan muy bien con nuestra espiritualidad. Por ejemplo, el Aprendizaje Cooperativo y Desing for change, por solo mencionar dos. Estas propuestas enfatizan lo comunitario, lo solidario, el aprendizaje mutuo que favorece el equipo más que al “llanero solitario”, además del sinnúmero de propuestas que permiten hoy las Tecnologías de la Información y la Comunicación, sobre las que hay que tener siempre el ojo avizor y crítico encima porque con frecuencia somos consumidores dóciles de todo lo que viene por la red y de los efectos colaterales inconscientes que manipulan, ideologizan, uniforman y consumizan.

De la misma manera, los temas de la Ecología Integral han de ser esenciales en nuestras propuestas. Ha sido la invitación del Papa Francisco, pero más allá, es la realidad dramática del presente: o cambiamos los hábitos y hacemos una conversión ecológica que implica valores, usos, procesos, o las próximas generaciones no podrá contar la historia. ¡Imagínense cuánto podemos hacer desde las escuelas e instituciones de educación superior!

Con todo esto,

la educación lasallista no puede caer en la trampa de ser una propuesta aislada y “exitosa” en un autismo autorreferencial y divorciado del mundo. Ser parte de redes educativas podrá a anzar sus posibilidades, expandir sus miras, realizar proyectos comunes, vivir la catolicidad de la Iglesia y optimizar los recursos. No podemos seguir apostando a tentaciones que permiten crear o mantener escuelas y universidades exitosas en sociedades frustradas y arruinadas; ni escuelas y universidades fracasadas en sociedades que se transforman y mundos que evolucionan. De nitivamente, no podemos correr el riesgo de ser instituciones afamadas en sociedades inviables o simplemente instituciones irrelevantes y desprestigiadas. Así, la calidad lasallista tiene que ir mucho más allá de las Certi caciones externas y los puntajes de las Pruebas Saber. No se trata de desconocerlos, se trata de ampliar nuestro concepto de calidad y tocar los asuntos más sensibles de lo que debemos evaluar que, en últimas, es qué tan lasallista son nuestras instituciones y qué tan eles a la herencia que hemos recibido. Bien están las Certi caciones y Acreditaciones, pero no hay que creerse mucho el cuento.

Dije arriba que no son tiempos fáciles pero que, sin duda, son fascinantes. Los tiempos de crisis son los tiempos de re-fundación y de re-creación. Creo que La Salle tiene que reinventarse en cada lugar y cada tiempo. Las respuestas de ayer podrían no ser ni proféticas, ni esperanzadoras, ni pertinentes. Acaso sea nuestra responsabilidad volver fértiles las arideces del desierto, reavivar la esperanza, salir de nuestros espacios de confort, ser testigos de Jesucristo en medio de la tormenta.

Francisco, el Papa, nos ha hecho ese llamado:

“ ”

Así se gesta la mayor amenaza, que es el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad . Se desarrolla la psicología de la tumba, que poco a poco convierte a los cristianos en momias de museo. Desilusionados con la realidad, con la Iglesia o consigo mismos, viven la constante tentación de apegarse a una tristeza dulzona, sin esperanza, que se apodera del corazón como el más preciado de los elixires del demonio . Llamados a iluminar y a comunicar vida, nalmente se dejan cautivar por cosas que sólo generan oscuridad y cansancio interior, y que apolillan el dinamismo apostólico. Por todo esto, me permito insistir: ¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora! (Evangeli Gaudium, 83)

Y a modo de colofón,

Quienes nos precedieron en el signo de la fe fueron luchadores que lo arriesgaron todo. San Juan Bautista de La Salle fue un creador, un luchador generoso y un señalador de caminos para hacer de la educación un espacio único para la Evangelización y la transformación social. Quienes empezaron la gesta lasallista en Colombia, la tenían clara: ayudar a reconstruir un país descuadernado por los con ictos y ayudarlo a encontrar oportunidades para valorar su riqueza geográ ca y natural, crear oportunidades educativas para quienes vivían en los umbrales de la marginación y creer en sí mismos y en sus propias posibilidades. De muchas maneras lo lograron, aunque las intencionalidades primeras aún no se alcanzaron todas, bien podrían seguir inspirando nuestras opciones actuales.

Hoy, Hermanos y seglares, continuamos esta historia. Sin embargo, no podemos olvidar lo esencial: Honor al

Fundador en los 300 años de su pascua y compromiso para vivir el futuro con la fuerza mística y espiritual de su legado. La Salle vive hoy en sus hijos, en los maestros lasallistas, de quienes intentamos continuar con su legado. Demos gracias a Dios por este Tricentenario y preparemos el corazón y la vida para seguir apostando por el futuro y por la esperanza: por ser testigos de Jesucristo en el camino de La Salle. Jesucristo es el principio y el n de nuestra misión, alfa y omega, inspiración fundamental de nuestra Obra y razón de ser de nuestra vida.

Permítanme una palabra a mis Hermanos pero que la oigan todos: Son muchos los Hermanos de ayer y de hoy que han entregado la vida entera a causas educativas de manera heroica. Muchas veces héroes anónimos que han dejado huella imperecedera y, lo más importante, no buscaron fama, pero llegaron a la grandeza.

Se quedaron en el corazón de la gente: el único lugar donde un Hermano puede aspirar a estar hasta la eternidad. Loor a quienes lo siguen haciendo en las fronteras de la deshumanización, las exclusiones y la irrelevancia. Tenemos que luchar por que haya más Hermanos. Todo depende de Dios y mucho de nuestro testimonio. Las vocaciones se merecen y debemos ser dignos de muchas y generosas. No podemos renunciar a vivir intensamente nuestra vocación y contagiar a otros de que es posible y signi cativo ser Hermano en este mundo fascinante que nos tocó en suerte vivir. Sin embargo, debo dejar claro, Hermanos, sí, pero Hermanos para la Vanguardia, no para la retaguardia.

Muy apreciados Lasallistas todos y todas:

¿Y cómo sería este mundo si entendiéramos y comunicáramos en nuestros proyectos educativos que el desarrollo sostenible es posible, que podemos dar pasos a una conversión ecológica, que la ciencia y la tecnología pueden ser aliados de la justicia social y de la preservación de la vida y del planeta? ¿Qué pasaría si pudiéramos contribuir más decididamente a comunicar un nuevo paradigma sobre el ser humano, la sociedad, la política, la ética? ¿Cómo cambiarían nuestros proyectos educativos si creáramos unos procesos catequísticos que proclaman la alegría del Evangelio, predicaran a Jesucristo resucitado, mostrarán el rostro misericordioso y creativo de la Iglesia? ¿A dónde llegaríamos si logramos testi car fehacientemente que la educación humaniza, crea personas felices, toca los corazones para crear sentido y generar solidaridad y compromiso con la justicia? ¿Cómo sería una nueva primavera lasallista si todos los aquí presentes no nos cansáramos nunca de sembrar esperanza en el corazón de cada niño y joven que educamos? ¿Qué pasaría si juntos y por asociación rea rmamos que nuestra vida se seguirá consumiendo en la construcción de un mejor mundo posible, una utopía de paz, concordia, amor y equidad?

¿Cómo sería el ir más allá de las fronteras, si juntos Hermanos, seglares y muy especialmente voluntarios, miráramos con esperanza las periferias de la ruralidad para plantar semillas de vida y luz donde la excusión, la miseria y la pobre

educación, son la condena a la irrelevancia? ¿Cuáles serían las respuestas y las propuestas en las marginalidades geográcas si dejáramos hablar al Espíritu y no impresionáramos -al estilo de La Salle- por los rostros de niños y jóvenes de las fronteras de la deshumanización? ¿Cómo impresionarnos por la realidad del Catatumbo norte santandereano, Arauca, el Pací co nariñense, el Putumayo?

Una Iglesia atrincherada es una iglesia muerta y un Instituto lasallista que pierde la ilusión ya no es ni sal ni luz; hay que salir, hay que ‘callejear la fe’; estos pueden ser tiempos donde la creatividad puede hacerse realidad y, sobre todo, el valor de arriesgar. ¿No sería el momento de proponer, crear, dejar volar la imaginación para abrir algunos nuevos escenarios de misión? ¿No podrían ustedes quemar naves para apostar restos en algo novedoso que atraiga, que genere ilusión, que aborde algún desafío por los más pobres que les dé un aire nuevo y un posicionamiento distinto? Sin nuevos riesgos la vitalidad puede erosionarse y, sobre todo, pueden terminar matando la esperanza.

Les doy, pues, la bienvenida a este momento de esperanza y de kairós. Una bienvenida especial al equipo de las I.E. Rogelio Salmona y Jorge García Usta que participan por primera vez en esta Asamblea porque son las obras “más jóvenes” de La Salle en Colombia. Los invito a tener presentes a los niños,

niñas y jóvenes de nuestras Instituciones que nos creen y nos quieren. Pensemos en los más pobres, en los que sufren, en los vulnerados y vulnerables; también en los educadores de las Obras, el personal de apoyo, en los Padres y Madres de Familia. Pongamos en las Manos del buen Dios estos días de re exión, fraternidad y proyección. Gracias por venir, gracias por sus aportes, gracias por su pasión, gracias por la esperanza que nos une. Quiero agradecer a todas las personas que han ayudado a preparar esta Asamblea.

Gracias

y que el Espíritu nos inspire y acompañe
Hno. Carlos Gabriel Gómez Restrepo, Visitador

3.2. Participantes (delegados e invitados)

3.2.1. Miembros de derecho del Consejo MEL

Hno. Carlos Gabriel

Gómez Restrepo

Visitador

Hno.

Jhon Enrique

Dr.

Milton

Hna.

Lic.

Sr.

Amparo

María Isabel Álvaro

Bohórquez López

Molano Camargo

Novoa Palacios

Secretario Distrital de Pastoral

Consejero MEL Distrital

Consejero MEL Distrital

Parada Vargas

Consejero MEL Distrital

Hernández Bello

Consejero MEL Distrital

3.2.2. Miembros delegados

Pref. Nombres Apellidos Obra o Comunidad

Hno. Miguel Ernesto Carolina

Luz Stella Carlos Alberto

García Arévalo

Hno. Hno. Lic.

Wilman Orlando

Pongutá Gutiérrez

Sierra Borda

Colegio Juan Luis Londoño I.E.D. - Bogotá D.C.

Rodas Londoño

Sepúlveda Sepúlveda

Colegio De La Salle - Bogotá D.C.

María Isabel

Fierro Leal

José Gregorio

Armando Alirio

Contreras Fernández

Solano Suárez

E.T. Instituto Técnico CentralBogotá D.C.

Quitián Marín

Prada

López

Prenoviciado

Liliana
Rico Archila Ramírez Ramírez Camacho Moros
Cuellar Fandiño

Pref. Nombres Apellidos Obra o Comunidad

Hno.

Raúl

Polanía González

Velasco Dávila Padilla López Stevenson

I.E. Jorge García UstaCartagena

Díaz Díaz

Néstor Alonso Agudelo Saldarriaga Hno.

Corredor Pérez Martínez Chaparro

Vásquez Barragán

I.E.N. Dante Alighieri – San Vicente del Caguán

I.E. Politécnico Álvaro González Santana - Sogamoso

Hno.

Colegio La Salle – Villavicencio Pref.

Pref. Nombres Apellidos Obra o Comunidad

Hno. Jairo Antonio

Hernández Jáuregui

Jacqueline

Enna Margarita

Plata Buitrago

Coronel Villamizar

I.E. Colegio Sagrado Corazón de Jesús - Cúcuta

Carlos Enrique

Carvajal Costa

Cristian David

Salamanca Pérez

Escuela Normal SuperiorGigante

Evely

Sr. Luis Evelio
Luz Stella Gina Marcela
Andrés Felipe
Castillo Pulido
Winser Castro Beltrán
Rios Rey Jaramillo Porras
Tuta Hernández

Los nueve núcleos de trabajo 4

A partir de los resultados de la preasamblea, el Consejo MEL determinó nueve núcleos de trabajo con sus respectivas intencionalidades.

4.1. Innovación educativa y generación de conocimiento pedagógico para las realidades contemporáneas

Intencionalidad:

Sistematización de experiencias

Circulación de conocimiento

Comunidades de práctica para la innovación

Experiencias signi cativas

Metodologías para el trabajo en equipo y la toma de decisiones

Flexibilidad

Nuevas tecnologías aplicadas a la educación

Bilingüismo

Una escuela lasallista que aprende más que enseña en la medida que es consciente de su realidad y la transforma, aprende a aprender, comparte una misma misión y trabaja en equipo.

4.2. Familia educadora en las escuelas Lasallistas

Relación pedagógica entre los padres de familia y las instituciones

Nuevas realidades familiares

Home School

Formación de padres de familia

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que integra a la familia como agente formador y colaborador en el desarrollo de la propuesta educativa.

4.3. Comunidades educativas Lasallistas en red

Articulación de las obras educativas

Relación con el contexto

Articulación con sectores sociales, empresariales, gubernamentales

Proyectos conjuntos

Experiencias replicables

Gobernanza de la misión

Educación técnica y tecnológica para las regiones

Emprendimiento

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que aprende haciendo juntos y de esta forma cuali ca y hace pertinente la propuesta educativa.

4.4.

La

escuela Lasallista como promotora de pedagogías de la interioridad y la formación integral

Identidad lasallista

Espiritualidad en el mundo contemporáneo

Arte y creatividad en la escuela

Cultivo de la vida interior

Ocio y tiempo libre

Formación de las emociones

Formación integral

Autoevaluación del estudiante como mediación de la formación

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que contribuye a la formación integral de los estudiantes desarrollando todas y cada una de sus dimensiones constitutivas.

4.5. Escuelas Lasallistas que forman ciudadanos y ciudadanas para el siglo XXI

Competencias ciudadanas

Reconocimiento

Participación política y formación del criterio

Participación de los estudiantes

Gobierno escolar

Reconocimiento

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que apuesta por la formación ciudadana, ética y política para la legitimación de la democracia y el fortalecimiento de la con anza pública.

4.6. Escuelas Lasallistas para la paz, la inclusión y la justicia

Impacto social de la escuela lasallista

Resolución de con ictos

Educación para la solidaridad

Enfoque de derechos

Formación ética y política

Inclusión

Memoria histórica

Pedagogías para el compromiso social

Éticas del cuidado

Éticas de la acogida

Diversidad

Intencionalidad:

Una escuela lasallista comprometida con la construcción de convivencia, paz y reconciliación como respuesta basada en principios de respeto, cuidado y acogida en términos de igualdad e inclusión.

4.7. La educación rural como opción Lasallista en Colombia

Educación para nuevas ruralidades

Formación de maestros rurales

Nuevas obras en zonas de frontera rural

Pacto entre la ciudad y el campo

Desarrollo rural integral

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que responde a las necesidades del campo colombiano y que propone acciones de defensa de los campesinos y de desarrollo social y comunitario en estos contextos.

4.8.

La escuela Lasallista:

una educación para la sostenibilidad

El cuidado de la casa común, nuevos paradigmas en las relaciones entre el ser humano, la vida y la naturaleza

Escuelas con prácticas sostenibles

Desarrollo humano

Panamazonía

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que realiza estrategias y acciones para contribuir a garantizar la sustentabilidad de la vida en nuestra casa común.

4.9. Itinerarios formativos para las comunidades educativas Lasallistas

Formación en red

Itinerarios y trayectorias formativas para maestros y administrativos

Formación situada

Intencionalidad:

Una escuela lasallista que responde a las necesidades formativas de sus integrantes proponiendo respuestas de forma continua acordes a la realidad de las instituciones educativas desde el trabajo en equipo.

Dinámica de trabajo 5

A partir de los nueve núcleos temáticos que surgieron de las pre asambleas, la Asamblea inicia su desarrollo a partir de la metodología denominada “Congreso técnico” buscando propiciar espacios de deliberación, re exión compartida, comunicación asertiva y construcción comunitaria en función de la Misión Educativa del Distrito Lasallista de Bogotá.

Propósito:

A partir de la re exión comunitaria, identi car prioridades de acción para la Misión Educativa en el Distrito Lasallista de Bogotá. La estructura de trabajo está diseñada para una hora y quince minutos de trabajo.

Roles:

Se debe escoger un secretario (a) de mesa quien toma nota de las conclusiones a las cuales llega la mesa, una persona que controla el tiempo y una persona que llama la atención cuando la conversación se enfrasca entre dos personas o no se avanza propositivamente.

Pasos a seguir:

Fase introductoria: (20 minutos)

Saludo. Invocación “Acordémonos…” y breve presentación de los integrantes.

Identi cación del propósito del Congreso Técnico.

Asignación de los roles.

Contextualización del núcleo temático: de su denominación, de sus componentes, de su intencionalidad.

En el caso de la rotación 2 y 3, leer las conclusiones de los grupos anteriores.

Fase de Reflexión compartida (40 minutos)

La conversación debe girar en torno a dos grandes preguntas:

HECHOS (20 minutos) RETOS (20 minutos)

Frente a este núcleo temático ¿qué encontramos en las obras educativas del Distrito Lasallista de Bogotá?

¿Cuál es la situación?

¿Cuáles son las compresiones que las comunidades tienen?

¿Cuáles son los logros más signi cativos?

¿En qué se ha avanzado?

¿Cuáles son las di cultades más recurrentes?

¿Cómo han asumido esas situaciones otras organizaciones de manera exitosa?

¿Qué oportunidades tenemos como lasallistas? Hacer síntesis de la situación.

De nir los retos siguiendo este esquema:

1. ¿Qué se está asumiendo?

2. ¿Quién lo hace?

3. ¿Para qué lo hace?

Veri car que el reto genera acciones, no describe problemas.

Veri car que no sea tan estructural que no se pueda asumir, ni tan local que excluya a otros.

Escribir todos los retos que salgan, no temer ser disruptivos.

Fase de aplicación (quince minutos)

De los retos enunciados en la fase anterior, cada grupo va a escoger tres opciones y va a justi car su prioridad.

OPCIONES JUSTIFICACIÓN

Cierre con un momento de acción de gracias y un abrazo de paz.

El desarrollo de esta metodología permite que todos los Asambleístas parti cipen en las 5 mesas de discusión posibilitando el conocimiento de las discusiones y conclusiones.

Síntesis de las constataciones de la realidad. Cada grupo elaboró una descripción de la realidad sobre cada uno de los ejes de trabajo, a partir de la participación de los Asambleístas en los tres grupos de trabajo inicial y en el trabajo complementario. Allí se compartió y discutió sobre los dos ejes restantes, permitiendo así que todos pudieran aportar en las cinco líneas.

5.1. Los cinco ejes de trabajo de la asamblea y sus conclusiones

Las conclusiones de las cinco mesas de trabajo realizadas a partir de los hechos y retos son socializadas en plenaria a la asamblea permitiendo establecer las conclusiones en términos de ejes, intencionalidades y opciones.

Eje 1: innovación educativa y generación de conocimiento pedagógico para las realidades contemporáneas

Con la intencionalidad de ser una escuela lasallista que aprende en la medida que es consciente de su realidad y la transforma, aprende a aprender, comparte una misma misión y trabaja en equipo.

Optamos por:

Diseñar e implementar una política de gestión del conocimiento para responder a los desafíos del país.

Diagnosticar los contextos para responder de mejor manera, a las necesidades del entorno, con el n de establecer líneas prioritarias de investigación que propicien la producción de conocimiento de diferentes tipos, a través de alianzas estratégicas.

Opción:

Crear y/o fortalecer comunidades académicas como comunidades de práctica que posibiliten otras formas de aprender, investigar e innovar en el currículo, la didáctica y la evaluación.

Establecer reconocimientos para las mejores experiencias signi cativas, prácticas de investigación e innovación.

Crear en el Distrito Lasallista de Bogotá un centro de pensamiento educativo en el que la pedagogía lasallista dialogue con las nuevas tendencias en educación, ciencia, tecnología y política pública y que, además:

Establezca grupos en temas prioritarios como: pedagogía lasallista, lectura, escritura y oralidad, sostenibilidad, convivencia, educación bilingüe inteligencia emocional, proyección social, apropiación y uso de TIC.

Atienda a la formación docente para asumir los retos educativos, propiciar la autogestión en el aprendizaje del docente, la capacidad del cambio personal e implementar nuevas formas de enseñanza.

Flexibilice, actualice y armonice el currículo a la luz de la internacionalización.

Analice y proponga procesos educativos atendiendo las condiciones regionales.

Proponga formas alternativas de acción educativa que atienda a las nuevas marginalidades.

Ser comunidades educativas lasallistas en red que aprenden a:

Asumir la cultura del cambio.

Reconocer a los docentes como sujetos de conocimiento para la innovación y transformación de sus prácticas pedagógicas.

Establecer estrategias de aprendizaje organizacional como las comunidades de práctica que permitan la innovación educativa.

Estimular el liderazgo para la innovación y desarrollo comunitario.

Adecuar los espacios para que favorezcan el aprendizaje.

Utilizar los datos producidos en la escuela para solucionar los problemas educativos.

Promover acciones que permitan compartir experiencias, conocimiento y talentos tales como: aulas virtuales, laboratorios virtuales, seminarios y repositorios digitales.

Eje 2: la escuela lasallista como promotora de pedagogías de la interioridad en la formación integral

Con la intencionalidad de que la familia lasallista cultive y vivencie de manera evidente la interioridad a la luz de la espiritualidad lasallista, en la perspectiva de la formación integral, de tal suerte que impregne e impacte a todas las personas que integran las obras educativas en sus prácticas pedagógicas y su cotidiano, como forma de hacer vida el Evangelio de Jesús con lineamientos claros, con un enfoque experiencial y en contacto con la realidad.

Optamos por:

Establecer y asumir las pedagogías de la interioridad, a la luz de la espiritualidad lasallista, como una opción vital en la formación integral de las personas, teniendo en cuenta:

Espacios de formación.

Estrategias de apropiación en las obras educativas.

Eje 3: escuela Lasallista para la paz, la verdad, la inclusión y la justicia

Con la intencionalidad de ser una escuela lasallista comprometida con la construcción de convivencia, paz y reconciliación como respuesta basada en principios de respeto, cuidado y acogida en términos de verdad, justicia e inclusión.

Optamos por:

Integrar la paz, la verdad, la inclusión y la justicia como ejes inspiradores del PEI, fortaleciendo la re exión que se hace en torno a la actualización, de tal forma que se identi quen las acciones de injusticia, exclusión y violencia presentes, propiciando la participación de los miembros de las comunidades en la identi cación de acciones y estrategias que permitan hacer vida la paz, la justicia y la inclusión en la comunidad educativa.

Diseñar e implementar un plan integral para la paz, la verdad, la inclusión y la justicia a la luz de las propuestas éticas y políticas presentes en humanizarte y en las experiencias de los colegios, integrándose en un programa de formación ciudadana, ética y política haciendo explícitos los elementos de la ecología como una propuesta política y en defensa de la vida en todas sus manifestaciones (inspirar a otros).

Propiciar y facilitar el diálogo entre lo urbano y lo rural asumiendo nuevos retos diseñando e implementando nuevas propuestas, proponiendo experiencias de educación formal, no formal e informal que promuevan la paz, la inclusión de lo rural, lo urbano y la vivencia de la justicia social.

Eje 4: familia educadora en las escuelas lasallistas

Con la intencionalidad de que la escuela lasallista integre la familia como agente formador y colaborador en el desarrollo de la propuesta educativa.

Optamos por:

Crear el observatorio de familia del Distrito Lasallista de Bogotá, que busca realizar una mirada a las obras educativas, con el n de diagnosticar y dar respuesta a las necesidades de nuestras familias lasallistas, ampliar el sentido de corresponsabilidad de escuela y familia en la labor educativa, brindar apoyo a las distintas obras lasallistas del Distrito de Bogotá en la atención e interacción con las familias, adelantar investigaciones que den respuesta a las realidades de las familias en las comunidades educativas del DLB, sistematizar las experiencias y prácticas presentes en las comunidades educativas; de nir líneas de acción para fortalecer el trabajo con las familias y promover la participación de las diferentes personas que las conforman. Para esto será necesario:

Identi car y reconocer las experiencias que favorecen la vida familiar en las obras lasallistas.

Caracterizar a las familias de las instituciones educativas reconociendo las distintas tipologías, los roles de los actores de la crianza y del cuidado y contextos sociales, políticos, religiosos, etc.

Desarrollar un trabajo colaborativo entre las familias y actores educativos para construir conjuntamente las líneas de acción.

Desarrollar proyectos de investigación interdisciplinar e interinstitucional creando redes donde se establezcan estrategias y espacios de encuentros con expertos.

Eje 5: escuelas Lasallistas que forman ciudadanos y ciudadanas para el siglo XXI

Con la intencionalidad de ser una escuela lasallista que apuesta por la formación ciudadana, ética y política para la legitimación de la democracia y el fortalecimiento de la con anza pública.

Optamos por:

Consolidar y/o implementar un plan de formación en liderazgo para la participación ciudadana y política de los jóvenes y de los agentes que acompañan dichos procesos, que genere impacto en la sociedad y fortalezca los liderazgos que emergen en la escuela.

Fortalecer espacios o estrategias de formación ética y política, desde la perspectiva del bien común, para todos los agentes de los procesos educativos en la RED La Salle con el n de comprender los procesos y realidades de nuestro país y del mundo, caracterizar problemáticas y posibles realidades a transformar, incentivar el liderazgo colaborativo y la formación para la democracia y hacer una revisión de políticas públicas sobre formación política y ciudadana.

Garantizar la participación de la RED La Salle en la elaboración, desarrollo y seguimiento de políticas públicas educati vas a nivel local y/o nacional, así como participar en las juntas municipales de educación.

Generar conciencia del cuidado de la casa común como opción ética, política, y ciudadana para la sostenibilidad del planeta.

Declaratoria 6

Nosotros, lasallistas colombianos, conscientes de las realidades complejas y fascinantes del momento actual, rea rmamos nuestra fe en Jesucristo que camina con nosotros, nos inspira y acompaña y asumimos el legado de San Juan Bautista De La Salle en una espiritualidad que congrega, da sentido y genera vida; y con rmamos nuestro compromiso en la educación que libera, permite crecer, abre puertas, construye sueños, tiende puentes y apuesta por la paz, la verdad, la inclusión y la justicia.

así, DECLARAMOS:

Miembros de derecho

Hno. Carlos Gabriel Gómez Restrepo

Hno. Jhon Enrique Bohórquez López

Visitador visitador@lasalle.org.co

Secretario de pastoral

Miembros Principales y suplentes elegidos

Hermanos

pastoraldlb@lasalle.org.co

Hno. Niky Alexander Murcia Suárez

Hno. Leonardo Enrique Tejeiro Duque

Principal

Principal Principal nikyfsc@lasalle.org.co dieriar@gmail.com enriquetejeiroduque@gmail.com

Hno. Diego Armando Rico Archila caa stol@gmail.com Suplente

Hno. Andrés Riveros Fajardo

Seglares

Milton Molano Camargo

Álvaro Hernández Bello

Adriana Patricia López Velásquez

Enna Margarita Coronel Villamizar

Alirio Quitián Marín

Wilman Orlando Sepúlveda Sepúlveda

Principal

Principal Principal Principal miltonmolano@gmail.com

adlopez@lasalle.edu.co ahernandez@lasalle.edu.co

ennamargarita2013@gmail.com

Principal alirioquitian@gmail.com

Suplente

wilmansepulveda@gmail.com

IV ASAMBLEA DISTRITAL DE LA MISIÓN EDUCATIVA LASALLISTA

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