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CUADERNILLO DE PASTORALNo.08 - ESCUELA DE CATEQUISTAS ESCAT

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Del corazón de Dios al corazón del mundo

Cuadernillos de Pastoral No. 8

Cuadernillos de Pastoral Nº8

ESCAT | Escuela de Catequistas

Distrito Lasallista de Bogotá

Visitador

Hno. Cristhian James Díaz Meza, FSC

Ecónomo

Hno. Leonardo Enrique Tejeiro Duque, FSC

Secretario de Educación

Hno. José Gregorio Contreras Fernández, FSC

Secretario de Pastoral

Hno. Juan Felipe Mónoga Cáceres, FSC

Secretario de Formación

Hno. Sebastián Felipe Arias Cupa, FSC

Autores

© Hno. Juan Felipe Mónoga Cáceres, FSC

© Eliana Marcela Arroyave Cadavid

© Sebastián Gamboa Morales

© Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Distrito Lasallista de Bogotá.

Equipo editor

Secretaría de Pastoral

Corrección de estilo

Secretaría de Pastoral

Diseño y Diagramación

Juan Sebastián Santos Ramírez Indivisa Media

Bogotá D.C.

Diciembre, 2025

Cuadernill o s de P a s t o r al No. 8

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Introducción

“La catequesis no es una transmisión fría de contenidos, sino la comunicación viva de una fe que se hace encuentro, testimonio y compromiso.”

Papa Francisco – Directorio para la Catequesis, 2020, n. 55

La Escuela de Catequistas – ESCAT es una experiencia formativa del Movimiento Indivisa Manent que, en coherencia con el Programa Distrital de Pastoral, busca fortalecer la misión evangelizadora de las obras educativas del Distrito Lasallista de Bogotá. Inspirada en la pedagogía de Jesús y en la espiritualidad de San Juan Bautista de La Salle, la ESCAT se propone formar catequistas jóvenes y adultos capaces de educar en la fe, acompañar con esperanza y servir desde el corazón.

Más que una escuela de técnicas o métodos, la ESCAT es un taller del alma: un espacio de encuentro profundo con el Señor que llama, enseña y envía; un lugar donde la Palabra se hace vida, la fe se hace comunidad y el amor se convierte en pedagogía. En ella, el catequista se descubre discípulo y testigo, educador y servidor, llamado a “anunciar el Evangelio con la vida”, al estilo del Buen Pastor y del Fundador.

Esta escuela nace de la convicción de que la catequesis es el corazón de la pastoral educativa lasallista. En un mundo que busca sentido y necesita esperanza, el catequista está llamado a ser testigo de lo invisible, sembrador de fe, acompañante de procesos humanos y espirituales, y puente entre la experiencia de Dios y la vida cotidiana de quienes acompaña. Por ello, la ESCAT articula lo humano, lo espiritual, lo pastoral y lo pedagógico para que la formación del catequista sea integral, encarnada y transformadora.

La experiencia se desarrolla desde una metodología vivencial, kerigmática y mistagógica, que promueve el encuentro personal con Cristo, la interiorización de la Palabra, la vida comunitaria y la proyección pastoral. Está abierta tanto a jóvenes catequistas en proceso de iniciación y discernimiento, como a adultos catequistas que desean renovar su vocación, profundizar su fe y fortalecer sus competencias pedagógicas.

En sintonía con el Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent, la ESCAT integra las dimensiones antropológica, cristológica, eclesial, lasallista, catequética y ecológica, ofreciendo a cada participante una experiencia completa de crecimiento personal, espiritual y comunitario:

• La dimensión antropológica invita a conocerse y reconocerse como hijo e hija amada de Dios, con una historia que puede ser transformada y ofrecida como don.

• La dimensión cristológica centra todo el proceso en el encuentro personal con Jesús, Maestro y Catequista de la Vida, fuente de toda vocación y modelo de servicio.

• La dimensión eclesial impulsa a vivir la fe en comunidad, en comunión con la Iglesia y al servicio de los más pobres, como parte activa del Pueblo de Dios.

• La dimensión lasallista inspira un modo particular de ser catequista: educador desde el corazón, hermano entre hermanos, mediador de la presencia de Dios en la escuela y la vida.

• La dimensión catequética y pedagógica ofrece herramientas para comunicar la fe de manera creativa, significativa y contextualizada, acompañando procesos de iniciación cristiana, maduración en la fe y vivencia sacramental.

• La dimensión ecológica recuerda que la fe también se vive en el cuidado de la creación, como expresión del amor a la vida y compromiso con la casa común.

La articulación de estas dimensiones configura un perfil de catequista testigo, cercano y comprometido, que vive su fe con alegría, educa desde el ejemplo y acompaña con ternura los procesos de otros. Ser catequista es, en definitiva, dejar que el Evangelio se haga carne en el aula, en la palabra y en los gestos cotidianos, para que el mundo escolar sea también un lugar de evangelización, de encuentro con Dios y de comunión fraterna.

Hoy, más que nunca, la Iglesia y la escuela necesitan catequistas que unan la fe con la vida, que hablen el lenguaje del amor y del servicio, y que sepan encender la luz de la esperanza en medio de las sombras del tiempo presente.

Por eso, la ESCAT no es solo una experiencia de formación, sino una invitación a renovar el corazón, a dejarse encender por la Palabra y a asumir el ministerio catequético como camino de discipulado, misión y comunión.

Ser catequista es educar con fe, servir con alegría y anunciar con la vida.

Que esta escuela sea, para cada participante, el inicio o la renovación de una historia donde el corazón de Dios y el corazón humano se encuentren en la catequesis.

“El catequista es un cristiano que asume la misión de transmitir la fe; es testigo, maestro y acompañante, que introduce en la vida de la comunidad y en la experiencia de Dios.” Papa Francisco – Discurso a los Catequistas, 2013

Vivimos tiempos de cambio cultural, tecnológico y espiritual, en los que la transmisión de la fe se enfrenta a nuevos lenguajes, búsquedas y sensibilidades. En este contexto, la educa-

ción lasallista está llamada a reavivar la dimensión evangelizadora de su misión, formando educadores y comunidades capaces de acompañar procesos de fe auténticos, encarnados y transformadores.

En medio de un mundo donde muchos han olvidado el sentido de Dios, el catequista se convierte en memoria viva del Evangelio, en presencia que educa, acompaña y anuncia con la vida.

La Escuela de Catequistas – ESCAT surge como respuesta a esta urgencia pastoral y educativa. Es un espacio donde fe, cultura y educación se entrelazan para renovar la vocación catequética de nuestras comunidades, animando a jóvenes y adultos a ser testigos apasionados de la fe y educadores de la esperanza.

Inspirada en el Programa Distrital de Pastoral —que reconoce el Reino de Dios como horizonte, la integralidad de la persona como camino y la construcción de comunidad como desafío—, la ESCAT ofrece una formación que une interioridad, fraternidad y misión, permitiendo que cada catequista viva su fe como experiencia de encuentro, comunión y servicio.

En este sentido, la ESCAT no es una capacitación más, sino una escuela del corazón que busca formar discípulos-misioneros al estilo de La Salle, donde el testimonio precede la palabra, la pedagogía nace del amor y el conocimiento se convierte en servicio.

Cada jornada y cada contenido se inspiran en la pedagogía de Jesús, que enseñaba con gestos, miradas y cercanía, y en la de San Juan Bautista de La Salle, que supo hacer del aula un lugar de salvación y humanización.

De esta manera, la escuela quiere fortalecer el ministerio catequético en las obras educativas, para que cada catequista sea puente entre la experiencia de Dios y la vida de los estudiantes, acompañando los procesos de iniciación cristiana y maduración en la fe desde una espiritualidad de la ternura y la fraternidad.

A la luz del Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent, la ESCAT articula las dimensiones antropológica, cristológica, eclesial, lasallista, catequética y ecológica, favoreciendo un proceso integral que impulsa a cada participante a:

• Reconocer su identidad personal y vocacional como catequista laico o consagrado.

• Profundizar su encuentro con Jesús, el Maestro y Catequista de la Vida.

• Vivir la fe en comunidad y en comunión con la Iglesia.

• Educar desde la espiritualidad lasallista, como experiencia de fraternidad y servicio.

• Anunciar el Evangelio con alegría y creatividad, desde el testimonio y la acción pedagógica.

• Cuidar la vida y la creación como expresión concreta de la fe.

Desde esta mirada, la ESCAT se constituye en una escuela de formación integral y continua, donde jóvenes y adultos se encuentran para aprender juntos el arte de catequizar, para dejarse transformar por la Palabra y para renovar su compromiso con la misión evangelizadora en las escuelas lasallistas.

Aquí, la catequesis se vive no como una función delegada, sino como una vocación compartida, un modo de estar en el mundo, una manera concreta de hacer visible el amor de Dios en medio de las realidades cotidianas.

En continuidad con el camino pastoral del Distrito, la ESCAT asume el desafío de volver al corazón del Evangelio, redescubriendo el poder del anuncio kerigmático, la belleza de la iniciación cristiana y la importancia del acompañamiento espiritual como ejes de toda acción educativa.

Así, esta escuela quiere ser una llama que renueva la fe de quienes educan y de quienes aprenden, una comunidad en camino que se deja encender por el Espíritu para “educar evangelizando y evangelizar educando”.

Que la ESCAT siga formando catequistas con corazón ardiente y pies en camino, capaces de hacer del aula, del patio y de la vida entera un lugar donde Dios siga revelando su amor a través de quienes enseñan y acompañan.

3 Imagotipo de la Experiencia

El logo de la Escuela de Catequistas – ESCAT sintetiza el camino formativo y comunitario de la catequesis mediante un conjunto de formas geométricas que representan tres figuras humanas.

En la base, una figura en verde oscuro simboliza al catequista en proceso, enraizado en la vida, preparado para crecer y acoger la misión. A sus lados, dos figuras ascendentes —una amarilla a la izquierda y otra verde claro a la derecha— evocan a la comunidad que se forma, se enciende y se anima mutuamente en la fe. Estas formas se elevan como llamas vivas, recordando la

fuerza del Espíritu y el dinamismo del anuncio.

La composición asciende hacia una cruz estilizada en tonos azules y verdes, que comunica confianza, profundidad y renovación espiritual. En la cima, la estrella púrpura representa la luz del Espíritu que guía el caminar catequético y señala el sentido de la misión.

El uso de transparencias y superposición aporta profundidad, reflejando un proceso en permanente construcción, donde la comunidad, la fe y la formación avanzan juntas. En conjunto, el logo expresa la identidad de ESCAT como un espacio de crecimiento, comunión y servicio evangelizador.

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Marco de sentido y referencial

La formación en la fe en el Distrito Lasallista de Bogotá se fundamenta en la convicción de que toda acción educativa es, ante todo, una experiencia evangelizadora. Inspirada en el Evangelio, iluminada por el Magisterio de la Iglesia y animada por el carisma de San Juan Bautista de La Salle, esta formación busca integrar vida, fe y cultura, acompañando a cada persona en su proceso de crecimiento humano y espiritual.

El Distrito asume la pastoral como un camino de comunión y misión compartida, donde la educación se convierte en espacio privilegiado para el anuncio del Reino de Dios, el discernimiento vocacional y la transformación de los corazones.

Desde esta perspectiva, la formación catequética —y con ella la ESCAT— se sustenta en los siguientes referentes:

• Evangelii Nuntiandi y Directorio para la Catequesis (2020): que orientan la catequesis como proceso de encuentro personal con Cristo, en comunidad y en misión.

• Christus Vivit: que invita a los jóvenes a ser protagonistas de la fe y artesanos del futuro.

• Documentos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas sobre evangelización y misión educativa.

• Programa Distrital de Pastoral (PDP) y Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent, que establecen las dimensiones y capacidades a formar en las experiencias pastorales.

• Carisma lasallista: que inspira una espiritualidad del servicio, la fraternidad y la fe compartida.

Conceptual

La Escuela de Catequistas – ESCAT nace de la certeza de que la fe se educa y se comparte en comunidad. Su propósito no es únicamente ofrecer conocimientos o metodologías, sino formar corazones creyentes y educadores que encarnen el Evangelio en la escuela y en la vida cotidiana.

El marco conceptual que orienta la ESCAT se sustenta en categorías profundamente humanas, espirituales y lasallistas, que integran la fe, la pedagogía y el servicio. Estas categorías no se conciben como ideas abstractas, sino como experiencias que se viven, se aprenden y se transmiten; son la base sobre la que se construye la identidad y misión del catequista.

En coherencia con el Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent, la ESCAT articula la formación del catequista en cuatro dimensiones integradoras: humana, espiritual-vocacional, comunitaria y apostólica, entendidas no como etapas separadas, sino como caminos simultáneos de maduración en la fe y compromiso evangelizador.

El marco conceptual de esta Escuela puede sintetizarse en las siguientes categorías clave que orientan su identidad y acción formativa:

1. Catequisis kerigmática

La ESCAT parte del encuentro personal con Cristo, centro y fuente de toda catequesis. La experiencia formativa se enraíza en el anuncio kerigmático, que no solo transmite una verdad, sino que provoca un encuentro: “Jesús te ama, dio su vida por ti y está vivo a tu lado”. Esta certeza impulsa a los catequistas a ser testigos vivos del amor de Dios y portadores de una fe que transforma.

2. Acompañamiento en la iniciación y maduración de la fe

La catequesis no se reduce a la preparación para los sacramentos, sino que abarca todo un proceso de iniciación cristiana, crecimiento y perseverancia en la fe. El catequista lasallista es acompañante de procesos, un hermano o hermana mayor en la fe que guía, escucha y orienta desde la vida, ayudando a otros a descubrir su relación con Dios y su papel en la comunidad eclesial.

En los adultos, este acompañamiento implica renovar la fe; en los jóvenes, descubrir su vocación a la luz del Evangelio.

3. Pedagogía del amor y de la fraternidad

Inspirada en Jesús Maestro y en San Juan Bautista de La Salle, la ESCAT entiende la

catequesis como acto de amor educativo: enseñar es amar y servir.

La pedagogía lasallista se traduce en gestos de acogida, ternura, respeto y acompañamiento. El catequista no impone, propone desde la cercanía, convencido de que la fe solo puede florecer en un ambiente de confianza y fraternidad.

Por eso, la ESCAT educa el corazón antes que la mente, para que el anuncio del Evangelio sea auténtico, humano y transformador.

4. Comunidad de fe y misión compartida

La catequesis es siempre comunitaria: se aprende y se vive con otros. La ESCAT promueve la creación de comunidades catequísticas vivas, donde jóvenes y adultos comparten la fe, se forman mutuamente y descubren el valor de la misión compartida.

Desde la espiritualidad lasallista, el catequista se sabe parte de una Iglesia que educa, una fraternidad que evangeliza y una comunidad que sirve con alegría.

5. Espiritualidad lasallista del servicio

El catequista lasallista es educador y servidor, consciente de que su vocación brota de la fe y se alimenta en el servicio.

La ESCAT se inspira en la espiritualidad del “corazón ardiente y los pies en camino”, formando catequistas sensibles a la realidad, comprometidos con la justicia y abiertos a los más vulnerables.

Desde esta espiritualidad, cada catequista asume su tarea no como obligación, sino como respuesta de amor a Dios y a los hermanos.

6. Cuidado de la vida y de la casa común

El catequista no solo anuncia la Palabra, sino que también testimonia el amor de Dios en la creación.

La ESCAT integra la dimensión ecológica de la fe, reconociendo en el cuidado de la vida, del planeta y de los otros una expresión concreta de la espiritualidad cristiana. Educar en la fe implica también formar en la responsabilidad ecológica, promoviendo una catequesis que abrace la vida en todas sus formas y promueva una cultura del cuidado y la gratitud.

Este marco conceptual configura un perfil integral de catequista: creyente, educador, acompañante y servidor, que vive con pasión su vocación en la escuela, en la parroquia y en la comunidad.

Ser catequista, al estilo de La Salle, significa enseñar desde el corazón y acompañar con la vida, transformando cada encuentro en un espacio de fe y esperanza.

La ESCAT quiere seguir formando hombres y mujeres que, con un solo corazón y un mismo espíritu, hagan de la catequesis una experiencia de amor que educa, evangeliza y transforma. Se convierte, así, en una escuela de discípulos-educadores, que evangelizan educando y educan evangelizando, al estilo de San Juan Bautista de La Salle.

Objetivo General

Promover la formación integral de jóvenes y adultos lasallistas como catequistas capaces de construir comunidades de fe vivas y fraternas, que, desde el encuentro con Jesús Maestro y el testimonio de la fraternidad, vivan su vocación de educar en la fe, acompañar con esperanza y servir desde el corazón, al estilo de San Juan Bautista de La Salle.

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Objetivos Específicos

1. Favorecer el conocimiento personal, la interioridad y la madurez afectiva de los participantes, fortaleciendo su autoestima, su sentido de vida y su capacidad de relación fraterna como base para educar en la fe desde la autenticidad y el testimonio.

2. Profundizar en la identidad y misión del catequista lasallista como educador de la fe en los distintos ambientes educativos, reconociendo su vocación como discípulo y servidor del Reino.

3. Fortalecer las competencias humanas, espirituales, comunitarias y pedagógicas necesarias para el ejercicio del ministerio catequético, integrando el testimonio, la comunicación y la pedagogía del acompañamiento.

4. Actualizar los fundamentos teológicos, bíblicos y metodológicos de la catequesis, a la luz del Directorio para la Catequesis (2020) y del enfoque kerigmático, promoviendo una experiencia de fe viva, alegre y transformadora.

5. Promover la formación y el acompañamiento para los procesos de iniciación cristiana, maduración en la fe y proyección apostólica, impulsando comunidades catequísticas vivas y fraternas comprometidas con la misión evangelizadora y la espiritualidad lasallista.

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Destinatarios

La Escuela de Catequistas – ESCAT está dirigida a jóvenes y adultos que viven su fe en el marco del Movimiento Indivisa Manent y que manifiestan el deseo de crecer en su experiencia de encuentro con Cristo, profundizar su vocación catequética y fortalecer su compromiso evangelizador en sus comunidades educativas y eclesiales.

Esta escuela busca integrar a quienes, desde su testimonio, servicio y liderazgo, acompañan procesos de educación en la fe en los diferentes trayectos del movimiento.

Los participantes deben reflejar apertura, compromiso pastoral y disponibilidad para vivir una experiencia formativa, espiritual y comunitaria que los proyecte como educadores de la fe al estilo de San Juan Bautista de La Salle.

Criterios de participación

• Jóvenes lasallistas pertenecientes a los trayectos Leones Rampantes, Base y Lazos, con sensibilidad pastoral y vocación de servicio.

• Adultos lasallistas del trayecto Sombreros: docentes, colaboradores, padres de familia y coordinadores de pastoral que asumen o acompañan procesos catequéticos en sus obras educativas o comunidades.

• Haber participado en experiencias previas de formación o acompañamiento pastoral en su obra o comunidad.

• Disposición para profundizar en la identidad y misión del catequista lasallista, con apertura al aprendizaje, la reflexión y el trabajo comunitario.

• Compromiso para aplicar en su contexto educativo o pastoral lo vivido en la experiencia, fortaleciendo los procesos de catequesis y acompañamiento de la fe.

• Buena salud física, emocional y espiritual que permita asumir con entusiasmo el ritmo de la experiencia, su itinerario formativo y los compromisos posteriores.

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Estrategia Formativa y Bloques Temáticos

La Escuela de Catequistas Lasallistas – ESCAT propone una estrategia formativa que combina profundidad espiritual, solidez teológica, experiencia comunitaria y compromiso pastoral, a la luz del Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent.

Su desarrollo se articula en cuatro dimensiones: humana, espiritual, catequética y social–comunitaria, que integran el ser, el creer, el educar y el servir. Cada dimensión se expresa en bloques temáticos que favorecen el crecimiento personal y comunitario, asegurando una formación integral, progresiva y encarnada.

En coherencia con el espíritu intergeneracional de la ESCAT, la escuela diferencia dos trayectorias complementarias:

• Jóvenes catequistas, que viven procesos de descubrimiento vocacional, formación básica en la fe y fortalecimiento de su liderazgo pastoral.

• Adultos catequistas, que profundizan en la madurez espiritual, la pedagogía catequética y la proyección apostólica de su ministerio.

Ambos grupos comparten momentos de oración, reflexión y misión comunitaria, donde jóvenes y adultos aprenden juntos a educar en la fe, acompañar con esperanza y servir desde el corazón, haciendo de la diversidad una oportunidad de comunión y aprendizaje mutuo.

DIMENSIÓN

CONTENIDOS FORMATIVOS INTEGRADOS

BLOQUES FORMATIVOS Y EXPERIENCIAS

HUMANA

ESPIRITUAL

• Reconocimiento de la propia historia como lugar de encuentro con Dios.

• Madurez emocional y afectiva para acompañar.

• Expresión oral y comunicación asertiva como herramienta catequética.

• -Interioridad y autoconocimiento desde la espiritualidad lasallista.

• Jesucristo Maestro como modelo de educador y servidor.

• El kerigma como centro del anuncio de la fe.

• María, Madre de la Iglesia y mujer de virtudes, como modelo de discipulado, ternura y fortaleza.

• Oración y Biblia: cómo orar, cómo leer y orar desde la Palabra; “ponerse en presencia de Dios” al estilo lasallista.

• Identidad y misión del catequista lasallista.

• La Iglesia como comunidad de comunidades.

CATEQUÉTICA

APOTÓLICA (SOCIALCOMUNITARIA)

• Catequesis kerigmática y en contexto: evangelizar desde la realidad local.

• Metodología catequética: planeación, ejecución, seguimiento y evaluación.

• Movimiento Indivisa Manent y catequesis: articulación pastoral y formativa.

• La comunidad catequística como espacio de fe, fraternidad y misión.

• La catequesis como acción transformadora en los territorios.

• Espiritualidad del servicio, justicia y solidaridad.

• Cuidado de la vida y de la casa común como expresión de la fe.

Bloque 1: “El catequista, rostro humano de Dios.” Una experiencia de autoconocimiento, expresión y encuentro consigo mismo y con los demás. Jóvenes: dinámicas de interioridad y comunicación para fortalecer el liderazgo y la expresión oral. Adultos: procesos de reflexión y sanación interior para integrar vida, fe y misión. Comunitario: ejercicio de narrativas de vida y testimonios de fe compartidos.

Bloque 2: “Jesús Maestro y María, mujer de fe.” Redescubrir el encuentro personal con Cristo y la dimensión mariana de la fe. Jóvenes: talleres vivenciales de oración bíblica, cantos, gestos y símbolos de la fe. Adultos: espacios de retiro y reflexión bíblico–teológica sobre el discipulado y el acompañamiento. Comunitario: celebración mariana y liturgia compartida

Bloque 3: “Educar en la fe desde la vida.” Consolidar fundamentos y métodos de la catequesis como proceso pedagógico, espiritual y comunitario. Jóvenes: herramientas prácticas para animar grupos, talleres y encuentros de fe. Adultos: planificación, acompañamiento y evaluación de itinerarios catequéticos. Comunitario: construcción de un plan o experiencia catequética en equipos intergeneracionales.

Bloque 4: “Servidores del Reino en comunidad.” Integrar la catequesis con la realidad social y eclesial, haciendo de ella una experiencia de servicio y transformación. Jóvenes: proyectos solidarios, actividades misioneras y testimonios de vida. Adultos: reflexión sobre la responsabilidad social y pastoral del catequista. Comunitario: misión simbólica final o compromiso pastoral compartido.

Experiencias comunes y momentos diferenciados

Para conservar la unidad en la diversidad, la escuela alterna momentos diferenciados por grupo etario y momentos de comunión intergeneracional.

Aquí se resumen los principales:

TIPO DE MOMENTO

MOMENTOS DIFERENCIADOS

MOMENTOS COMUNITARIOS

MOMENTOS DE INTEGRACIÓN

MOMENTOS DE MISIÓN

DESCRIPCIÓN PROPÓSITO FORMATIVO

Espacios específicos para jóvenes o adultos, según su nivel de madurez, lenguaje y experiencia catequética.

Celebraciones, oraciones, plenarios, producciones simbólicas o proyectos conjuntos.

Equipos mixtos jóvenes–adultos para reflexión y diseño de experiencias catequéticas comunes.

Salida simbólica o servicio pastoral conjunto.

Asegurar profundidad y pertinencia de los contenidos para cada grupo.

Fomentar la fraternidad y la misión compartida entre generaciones.

Construir comunidad y producir pensamiento catequético desde la diversidad de voces.

Encarnar la fe en la acción, fortaleciendo la vocación evangelizadora del catequista.

La estrategia formativa de la ESCAT busca que cada participante —joven o adulto— viva una experiencia de fe integral, donde el conocimiento se una con la vida, la oración con la acción y la pedagogía con el amor educativo.

Así, cada bloque formativo se convierte en una escuela del corazón, donde se aprende no solo a enseñar, sino a acompañar, escuchar, orar y servir, reconociendo que la catequesis es, ante todo, un camino de encuentro con Dios y con los hermanos, al estilo de San Juan Bautista de La Salle y de María, mujer de fe y educadora de la vida.

Esta estructura asegura que la ESCAT sea una escuela de vida y fe, no solo una formación teórica.

Cada bloque articula saberes, experiencias y compromisos concretos que pueden desarrollarse en distintos formatos (4, 5 o 6 días), permitiendo adaptar la experiencia a las necesidades de cada comunidad sin perder su esencia.

En todos los casos, se mantiene el horizonte de una catequesis viva, kerigmática, comunitaria y transformadora, que hace del catequista un educador del corazón, un testigo del Evangelio y un servidor del Reino de Dios desde la espiritualidad y pedagogía lasallista.

10 Metodología de la Experiencia

La Escuela de Catequistas – ESCAT se concibe como un proceso vivencial, formativo y espiritual, que integra la formación humana, espiritual-vocacional, catequética y apostólica, permitiendo a jóvenes y adultos descubrir y fortalecer su vocación de educar en la fe desde la espiritualidad lasallista.

La experiencia puede desarrollarse en un margen de cuatro a seis días (4 a 6), según las condiciones logísticas y la proyección formativa de cada versión distrital o local. Su estructura favorece un equilibrio entre momentos personales y comunitarios, de estudio y oración, de interioridad y misión, que hacen de la ESCAT una verdadera escuela de vida y fe compartida.

Al igual que en las demás experiencias del Movimiento Indivisa Manent, los participantes llegan a la ESCAT tras un proceso previo de acompañamiento pastoral y catequético en sus obras educativas, lo que garantiza coherencia y continuidad con el itinerario distrital.

Cada catequista —joven o adulto— no inicia desde cero, sino que trae consigo su historia, su experiencia de servicio y su búsqueda de sentido, que encuentran en la ESCAT un espacio de actualización, profundización, discernimiento y renovación espiritual.

La ESCAT no es solo un encuentro formativo o un curso teórico; es ante todo una escuela de discipulado y fraternidad, donde se aprende desde la vida, se ora desde la realidad y se sirve desde el corazón. En ella, la catequesis se entiende como un camino integral que une anuncio, enseñanza, acompañamiento y testimonio, orientado a formar comunidades creyentes y comprometidas con la transformación de la realidad. Por tanto, su metodología se fundamenta en la pedagogía de la experiencia, el encuentro y la transformación, siguiendo la dinámica “ver – iluminar – actuar – celebrar – proyectar”.

Características de la metodología

• EXPERIENCIAL Y MISTAGÓGICA: Parte de la vida concreta de los participantes para conducirlos al misterio de la fe. Se aprende haciendo, orando y compartiendo, de modo que la experiencia personal se transforma en testimonio comunitario.

• CRISTOCÉNTRICA Y KERIGMÁTICA: Todo proceso nace y culmina en el encuentro con Jesucristo Maestro y Camino, quien enseña con la vida y desde el amor. La catequesis se comprende como un anuncio permanente, que renueva el corazón y compromete a la misión.

• COMUNITARIA Y FRATERNA: Promueve el espíritu de comunión eclesial y asociación lasallista, donde jóvenes y adultos se reconocen como hermanos en la fe, compartiendo carismas, experiencias y responsabilidades.

• CATEQUÉTICA Y PEDAGÓGICA: Integra los fundamentos del Directorio para la Catequesis (2020) con la pedagogía lasallista, conjugando formación doctrinal, vivencia espiritual y acción educativa. Cada experiencia formativa busca fortalecer competencias humanas, comunicativas y metodológicas del catequista.

• PARTICIPATIVA Y GENERACIONALMENTE INCLUSIVA: Apuesta por la interacción intergeneracional, valorando la experiencia de los adultos y la creatividad de los jóvenes. Algunos espacios se desarrollan por grupos etarios y otros de manera conjunta, para generar aprendizajes mutuos y comunidad en la diversidad.

• ECLESIAL Y MISIONERA: Cada experiencia orienta hacia la comunidad y el servicio, invitando a salir de uno mismo para acompañar procesos de fe en los distintos contextos y realidades donde se vive la misión educativa lasallista.

La metodología de la ESCAT se fundamenta en la pedagogía de la experiencia, el encuentro y la transformación, siguiendo la dinámica “ver – iluminar – actuar – celebrar – proyectar”.

La Escuela busca formar comunidades catequísticas vivas, donde la fe se traduzca en fraternidad, el conocimiento en testimonio, y la enseñanza en compromiso.

Para su implementación, se parte de las siguientes etapas:

ESCAT | Escuela de Catequistas

ETAPA

PLANEACIÓN

DIVULGACIÓN

VIVENCIA

EVALUACIÓN

ACTIVIDADES CRONOGRAMA RECURSOS

Diseño de la experiencia 2 meses antes del encuentro

1era reunión comunidad asesora 1 mes antes del encuentro

2da reunión comunidad asesora 15 días antes del encuentro

3era reunión comunidad asesora 5 días antes del encuentro

Envío de la convocatoria 1 mes antes del encuentro

Pieza gráfica informativa del Encuentro

• 5 días antes del encuentro

• 2 días antes del encuentro

Video promocional del Encuentro 1 semana antes del encuentro

Video de síntesis del Encuentro 1 semana después del encuentro

Líder Estratégico de la Secretaría de Pastoral

Secretaría de Pastoral y Comunidad Asesora

Secretaría de Pastoral y Comunidad Asesora

Secretaría de Pastoral y Comunidad Asesora

Circular desde Secretaría de Pastoral

Oficina de Comunicaciones

Oficina de Comunicaciones

Oficina de Comunicaciones

Desarrollo de bloques formativos y experiencias programadas 4 o 6 días Según planeación

Aplicación de la evaluación a partir de sus tres niveles

Durante el Encuentro antes de su finalización

Instrumentos de Evaluación

Informe de Percepción y Financiero 15 días después del Encuentro Líder Estratégico de la Secretaría de Pastoral

La metodología de la ESCAT combina espiritualidad, pedagogía y misión. En ella, cada actividad está pensada para formar catequistas integrales: personas que aprenden desde la vida, oran desde el corazón y sirven desde la fe. La experiencia no busca solo capacitar, sino encender vocaciones catequéticas que permanezcan activas en las comunidades educativas, iluminando con su testimonio el camino de muchos.

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Evaluación y Seguimiento

La evaluación de la Escuela de Catequistas – ESCAT se comprende como un proceso formativo, participativo y espiritual, orientado no solo a valorar resultados, sino a leer y discernir los frutos del camino vivido: la transformación interior, la experiencia comunitaria y el crecimiento en la vocación de educar en la fe. Evaluar en clave ESCAT significa mirar la vida, releer la experiencia y reconocer el paso de Dios en medio de la comunidad.

La evaluación será mixta (cualitativa y cuantitativa) y se realizará en diferentes niveles que permitan integrar las voces y experiencias de todos los actores: participantes, asesores y equipo distrital. Este enfoque busca garantizar una mirada integral y comprensiva del proceso, fortaleciendo el aprendizaje personal, el sentido comunitario y la mejora continua de la escuela.

Niveles de evaluación

• Autoevaluación personal: Cada participante reflexiona sobre su experiencia de fe, sus aprendizajes y su crecimiento humano, espiritual y catequético. Se emplearán instrumentos breves de introspección y preguntas orientadoras que favorezcan la interioridad y el compromiso personal con la misión.

• Coevaluación comunitaria: En pequeños grupos, los participantes comparten la vivencia del proceso, reconociendo los dones, actitudes y aportes de los demás. Este nivel fortalece la fraternidad, el diálogo y la construcción de comunidad catequística.

• Evaluación de la experiencia formativa: Involucra a la comunidad asesora, facilitadores y equipo organizador, quienes valoran la pertinencia de los contenidos, la coherencia metodológica, el ambiente espiritual y la participación de los asistentes. Se busca asegurar la fidelidad al espíritu de la escuela y la efectividad pedagógica del itinerario.

• Evaluación pastoral y proyección: Al cierre del encuentro, se promueve una lectura espiritual de los frutos de la ESCAT, identificando los compromisos que cada participante y comunidad educativa asumen para dar continuidad al proceso catequético local. Este nivel permite proyectar acciones concretas que fortalezcan la catequesis en las obras educativas, en coherencia con el Itinerario Formativo Indivisa Manent y el Programa Distrital de Pastoral.

11.1. | Rúbrica de Evaluación de la Experiencia

CRITERIO DE EVALUACIÓN

DESCRIPTOR DEL CRITERIO

PERTINENCIA PASTORAL

PARTICIPACIÓN ACTIVA

COHESIÓN DEL EQUIPO ASESOR

COHERENCIA METODOLÓGICA

INTERIORIZACIÓN Y APROPIACIÓN DE LOS APRENDIZAJES

IMPACTO FORMATIVO Y PROYECCIÓN

La experiencia responde al PDP y a las necesidades del trayecto destinatario

Se promovió la implicación significativa de los participantes

El equipo trabajó de manera articulada y clara en su rol formativo

Las estrategias usadas fueron acordes a los objetivos y a la realidad del grupo

Los participantes muestran comprensión y conexión personal con los contenidos trabajados

La experiencia genera transformaciones personales o comunitarias visibles

ESCALA VALORATIVA

LOGRADO EN PROCESO POR FORTALECER

La experiencia responde clara y plenamente al programa distrital y a las necesidades del grupo destinatario

Los participantes se implican activamente, con protagonismo y libertad

Hay relación parcial con el programa y las necesidades, pero no es del todo clara o completa

La participación es intermitente o guiada en su mayoría por los asesores

El equipo trabajó de forma articulada, clara y complementaria en su rol Hubo coordinación parcial, con momentos de desorganización o duplicidad de funciones

Las estrategias fueron pertinentes, variadas y adecuadas al grupo y objetivos

Se evidencia comprensión profunda y conexión personal con los contenidos

Hay cambios visibles en actitudes, relaciones o acciones; se proyecta en el tiempo

Algunas estrategias fueron adecuadas, pero otras no respondieron al contexto

Se percibe una apropiación parcial o superficial de los aprendizajes

Existen indicios de cambio, pero limitados o no sostenibles

No se evidencia alineación con el programa ni con las necesidades reales del grupo

La participación es pasiva o mínima, con poca implicación significativa

El equipo actuó sin coordinación clara ni roles definidos

Las metodologías no se ajustaron a la realidad ni facilitaron los objetivos

No hay signos claros de comprensión o interiorización

No se observan cambios ni proyección concreta

11.2. | Preguntas generadoras por grupos

Para responder colectivamente (por obra educativa)

• Después de vivir ESCAT, ¿a qué nos sentimos llamados como grupo para fortalecer la vida pastoral y comunitaria en nuestras obras educativas o universidades?

• ¿Qué fortalezas descubrimos juntos que nos han ayudado a crecer en la fe, en la fraternidad y en el servicio a los demás?

• ¿En qué aspectos creemos que necesitamos seguir profundizando como comunidad juvenil lasallista para crecer en nuestra identidad y compromiso con la misión?

11.3. | Preguntas orientadoras individuales

Para responder de manera individual:

• ¿Qué momento o contenido formativo de la Experiencia me llamó más la atención por su impacto en mi vida personal?

• ¿De qué manera me siento llamado a transformar mi realidad personal, familiar y/o pastoral conforme lo vivido durante la Experiencia Formativa?

• ¿Qué aprendizajes obtuve durante la experiencia que deseo vivir y compartir con otros lasallistas?

Estos instrumentos buscan, no solo valorar la experiencia, sino proyectarla y sostenerla en el tiempo con sentido de comunidad y misión compartida.

A continuación, se comparten el enlace del instrumento descrito anteriormente para su diligenciamiento por parte de los participantes:

• Anexo 6. Instrumento Digital de Evaluación Formativa. https://forms.gle/57xHFeoEeYnQtg4GA

Seguimiento posterior

La evaluación no culmina al finalizar la escuela. Cada participante será acompañado por su coordinador de pastoral local, quien garantizará la continuidad de los compromisos asumidos, el acompañamiento espiritual y la participación en espacios catequéticos de su obra.

Además, se promoverán espacios virtuales o presenciales de retroalimentación distrital, que permitan compartir buenas prácticas, fortalecer la red de catequistas y mantener vivo el espíritu de la ESCAT durante el año siguiente.

12 Impacto Esperado

La Escuela de Catequistas – ESCAT busca generar un impacto pastoral y formativo profundo y sostenible en tres niveles interrelacionados: personal, comunitario-institucional y distrital, en coherencia con el Programa Distrital de Pastoral y el Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent.

Más que una experiencia aislada, la ESCAT pretende sembrar procesos que perduren en la vida de las personas y de las comunidades, fortaleciendo la catequesis como eje evangelizador en las obras educativas de la Red La Salle.

A nivel personal

Se espera que jóvenes y adultos catequistas:

• Reconozcan y profundicen su vocación de educar en la fe, asumiendo el ministerio catequético como un camino de crecimiento humano y espiritual.

• Integren vida, fe y servicio, fortaleciendo su identidad como discípulos-misioneros al estilo de Jesús Maestro.

• Desarrollen habilidades para el acompañamiento espiritual, la comunicación del Evangelio y la animación de grupos catequéticos, desde una pedagogía del cuidado y la ternura.

• El impacto personal se traduce en corazones renovados, capaces de testimoniar el amor de Dios en los ambientes educativos, familiares y comunitarios.

A nivel comunitario e institucional

En las obras educativas, la ESCAT busca consolidar comunidades catequísticas vivas y corresponsables, integradas por jóvenes y adultos que, desde su experiencia formativa, dinamicen la vida pastoral local.

Su impacto se evidencia en:

• La creación de espacios de encuentro, oración y formación permanente para catequistas dentro de las instituciones.

• La promoción de una catequesis activa, dialogante y contextual, que conecte el Evangelio con la vida cotidiana y las realidades del territorio.

• El fortalecimiento del liderazgo pastoral compartido, donde la misión evangelizadora se

• asuma desde la comunidad educativa como tarea conjunta y no delegada. De este modo, cada obra se convierte en un semillero de catequistas y en una escuela viva de fe, donde educar se hace acto de evangelización y la enseñanza se convierte en encuentro con Cristo.

A nivel distrital

La ESCAT busca fortalecer una red distrital de catequistas lasallistas, en comunión con el horizonte del Movimiento Indivisa Manent y del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

Su impacto se reflejará en:

• La consolidación de una comunidad ampliada de catequistas, animadores y asesores que compartan experiencias, materiales y metodologías de formación en la fe.

• La articulación de procesos de acompañamiento y seguimiento que den continuidad al trabajo iniciado en la escuela, integrando a las obras locales y a la Secretaría de Pastoral.

• La proyección de una catequesis evangelizadora, participativa y transformadora, que reponda a los desafíos culturales y espirituales de los tiempos actuales.

Así, la ESCAT se proyecta como una escuela del corazón, donde la formación en la fe se traduce en compromiso, la comunidad se convierte en signo del Reino, y el servicio catequético se asume como misión compartida al estilo de San Juan Bautista de La Salle, bajo la mirada amorosa de María, Mujer de fe y esperanza.

ACTOR IMPLICADO

PARTICIPANTE

OBRA EDUCATIVA

RED EDUCATIVA

IMPACTO ESPERADO

• Reconocimiento de sí mismo como discípulo y educador de la fe, llamado a servir y acompañar con alegría, sencillez y esperanza.

• Fortalecimiento de su identidad catequética y espiritualidad lasallista, integrando vida, fe y misión.

• Desarrollo de competencias humanas, comunicativas y pedagógicas para animar procesos de catequesis y acompañamiento comunitario.

• Renovación del compromiso personal con la oración, la comunidad y el servicio, asumiendo la catequesis como vocación y estilo de vida.

• Impulso a la consolidación de comunidades catequísticas vivas, integradas por jóvenes y adultos comprometidos con la evangelización.

• Promoción de una catequesis contextual, dialogante y experiencial, en sintonía con las realidades de los estudiantes y las familias.

• Fortalecimiento de los equipos locales de pastoral, desde la asociación y la corresponsabilidad.

• Integración entre educación y fe, consolidando a la obra como espacio de encuentro, formación y acompañamiento cristiano.

• Consolidación de una red distrital de catequistas lasallistas (jóvenes y adultos), que comparten procesos, recursos y buenas prácticas.

• Proyección de una catequesis renovada, misionera y encarnada, que responda a los desafíos culturales, espirituales y educativos del país.

• Sistematización y difusión de experiencias significativas de formación y evangelización, como aporte a la pastoral distrital y regional.

• Fortalecimiento de la identidad y misión evangelizadora del Distrito Lasallista de Bogotá, mostrando la catequesis como camino de fe, comunidad y transformación social.

Este impacto será medible a través de los instrumentos de evaluación aplicados, el acompañamiento posterior por parte de los equipos institucionales, y los informes que recopilen los compromisos ejecutados por los participantes. Todo esto contribuirá a una pastoral más viva, articulada y transformadora desde el corazón de los lideres juveniles

“El impacto de la catequesis no se mide por la cantidad de palabras enseñadas, sino por la cantidad de corazones encendidos en la fe.”

13

Bibliografía

• Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM). Documento de Aparecida. Bogotá: CELAM, 2007.

• Papa Francisco. Evangelii Gaudium: Exhortación apostólica sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual. 2013.

• Papa Francisco. Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común. 2015.

• Papa Francisco. Christus Vivit: Exhortación apostólica postsinodal a los jóvenes y a todo el pueblo de Dios. 2019.

• Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Itinerario Formativo del Movimiento Indivisa Manent. Distrito Lasallista de Bogotá, 2022.

• Secretaría de Pastoral. Programa Distrital de Pastoral (PDP). Distrito Lasallista de Bogotá, 2023.

• Congregación de los Hermanos de La Salle. Año de la Espiritualidad Lasallista: Guía de animación. Roma, 2025.

• Pontificio Consejo Justicia y Paz. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Vaticano, 2004.

• CELAM. Pastoral juvenil y compromiso social: Orientaciones para procesos formativos. Bogotá: CELAM, 2018.

• García Roca, Joaquín. Política y ciudadanía desde la fe. Sal Terrae, 2012.

• Anexo 1. Cronograma

• Anexo 2. Descripción del Propósito de los Bloques Formativos.

• Anexo 3. Instrumento de Evaluación Formativa.

• Anexo 4. Circular de convocatoria.

• Anexo 5. Presupuesto.

• Anexo 6. Instrumento Digital de Evaluación Formativa. https://forms.gle/57xHFeoEeYnQtg4GA

• Anexo 7. Instrumento Digital de Evaluación Logística del Encuentro. https://forms.gle/LQs88B5UpBKkmu68

Nota:

Con el propósito de facilitar la organización, el acceso y la sistematización de todos los insumos relacionados con el proceso de planeación, ejecución y evaluación de la Escuela de Catequistas – ESCAT, se ha habilitado un repositorio digital en Google Drive.

En este espacio se integrarán de manera progresiva los documentos y materiales que dan cuenta del camino recorrido y de la riqueza de esta experiencia distrital: cronogramas, guías formativas, insumos metodológicos, registros fotográficos, bitácoras, relatorías, materiales de oración y demás evidencias que testimonian la vida, la fe y la misión compartida en torno a la catequesis: https://drive.google.com/drive/folders/1EsKl_kGn-gQIu0VRoMqQ-M5fWXGIgVnq?usp=drive_link

ESCAT | Escuela de Catequistas

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