Criterios comunes de acompañamiento
Cuadernillos de Formación No. 2

![]()

Cuadernillos de Formación N. 2
Distrito Lasallista de Bogotá
Comisión de Formación
Hno. Diego José Díaz Díaz, fsc. Visitador
Hno. Andrés Riveros Fajardo, fsc.
Secretario de Formación
Hno. Manuel Alejandro Vásquez Barragán, fsc. Secretario de Pastoral
Hno. Camilo Andrés Aguilar Gómez
Director Postulantado I año
Hno. Sebastián Felipe Arias Cupa
Director Postulantado II año
Hno. Leonardo Enrique Tejeiro Duque
Director Postulantado Santiago Miller
Hno. José Camilo Alarcón Ortegón
Director Prenoviciado
Hno. Jorge Enrique Molina Valencia
Director Escolasticado
Equipo Editorial
Comisión de Formación 2021
Diagramación y diseño
José Francisco More De Narváez
MARZO
2021
Nos proponemos caminar con los jóvenes y Hermanos que se nos han sido con ados, hacia los siguientes retos formativos:
Seguir a Jesús según el Evangelio. Encontrarse con él en su propia vida. Entrar progresivamente en el espíritu del Instituto.
(R. 90 y GF 106)
Jesús y La Salle deben estar siempre presentes en las experiencias formativas y en los dinamismos comunitarios
(R. 90 y GF 106)
El objetivo de centrar el discernimiento vocacional en Jesús y La Salle, es otorgar referentes para que la persona encuentre sentido a sus inquietudes vocacionales y descubra su proyecto de vida. Para ello, el acompañamiento humano, el acercamiento a la Palabra, el contacto con la realidad, las lecturas que hacemos de ella, el ministerio educativo, entre otras, son prácticas que favorecen dicho discernimiento.
En consonancia con los retos anteriores, los propósitos del Itinerario Formativo del Hermano de las Escuelas CristianasFormación Inicial y teniendo en cuenta el ritmo y proceso de cada grupo en jóvenes y Hermanos en formación, acordamos los siguientes criterios:
1Favorecer una presencia motivadora
Es el ejercicio de acompañar desde las motivaciones y esperanzas de nuestro ministerio, mostrando la exigencia y desafíos del seguimiento a Jesús. No es una presencia formativa aséptica, sino un acompañamiento que acoja sin obligar, exija sin vulnerar, testimonie sin confundir; en otras palabras, que una presencia que atraiga desde el testimonio de nuestras convicciones, en el marco de la libertad de decisión. “el candidato necesita nuestro reconocimiento (…) afecto para ayudarle a crecer (…) escucharlo, prestarle atención en todos los aspectos de su ser (…) motivaciones y sentimientos (…)” (GF 110).
El propósito de esta presencia motivadora es acompañar y cuidar la vocación, mantener la centralidad en el llamado a partir de nuestro carisma: asociados para el servicio educativo de los pobres. En síntesis es ayudar en el descubrimiento y consolidación de la vocación como discípulo de Jesús al estilo de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
2 Fomentar la madurez y responsabilidad personal
Es un proceso continuo de madurez personal, de conciencia de su realidad personal que le permitan asumir su condición de religioso. El propósito es ayudarlos a crecer, que lean su historia de vida, su autoestima, que fortalezcan sus relaciones interpersonales y aprendan a valorar su palabra (transparencia y recta intención). Además, se trata del desarrollo de valores, actitudes, decisiones y rupturas que le permitan adquirir responsabilidad con su propio proceso. (GF 101). No es un proceso impuesto sino suscitado, en donde cualquier experiencia formativa los enfrenten a desafíos propios de la formación. El acompañamiento psicológico es una buena herramienta que ayuda a la persona y/o al grupo a ampliar el conocimiento propio y atender situaciones importantes en su proceso de maduración. En ningún caso reemplaza el acompañamiento global de la experiencia de formación.
Es importante establecer un inicio y un cierre de este tipo de profesionales, de acuerdo a las necesidades de la persona y a los avances que vaya adquiriendo. Así mismo es necesario dejar registro de estos acompañamientos a través de los informes de los profesionales y/o en los capítulos de los formandos, de modo que los directores tengan claridades sobre este tipo de procesos.
3 Descubrir y crecer en el espíritu de fe y celo
Se trata de un proceso de suscitar y acompañar al joven y Hermano en formación a que cultive una espiritualidad enraizada en el seguimiento de Jésus y dé sentido a sus opciones vocacionales.
Por ello, la Palabra, la misión y el discernimiento comunitario son las principales fuentes de inspiración en una espiritualidad profunda y situada en las exigencias de la consagración.
Es necesario garantizar las prácticas comunitarias que refuercen dicha consagración, equilibren el activismo en la misión y sean sostén en tiempos de crisis vocacional. Si la vida espiritual se descuida, puede desvirtuarse en medio del afán de la misión y volverse estéril, agobiante y sin sentido. Comprender la relación indivisible entre la fe y el celo, su interdependencia si una no equilibra y sostiene a la otra, y su carácter identitario en nuestra espiritualidad lasallista, será un propósito central en el acompañamiento de la formación inicial.
En este criterio, el Fundador como maestro espiritual es la manera como comprendemos que la espiritualidad tiene una pedagogía para ser acompañada en el itinerario de vida de cada Hermano. Identi car estas maneras en que se acompaña la espiritualidad desde la vida del Fundador, es entender que no puede acompañarse la espiritualidad de una persona si antes no existe una pedagogía que la fortalezca en la experiencia de vida de dicha persona.
4
Identificar la misión educativa como lugar de discernimiento vocacional
La misión educativa es el punto de inicio del llamado vocacional y una oportunidad para que el discernimiento de la opción religiosa sea confrontado en sus motivaciones. Las experiencias pastorales en las escuelas, los proyectos educativos en contextos vulnerables y toda acción que responda a la misión educativa lasallista, han de estar acompañadas y aprovechadas como escenarios de confrontación de las motivaciones vocacionales,
de modo que no se reduzcan a acciones pastorales sino referentes para discernir la vocación. En otras palabras, es preguntarle a la misión cómo descubrimos a Dios en la realidad, para que la comunidad nos ayude a discernir esa presencia y podamos optar.
La formación se orienta también a un proceso de desacomodación y de adaptación a nuevas situaciones y retos de la vida religiosa. Es importante que los jóvenes salgan de sí mismos y se permitan aprender de otros, se desenvuelven en la vida, se adapten a una vida comunitaria que se congrega en torno a Jesús y la misión que les ha sido con ada. La exigencia ha de favorecer que sean personas sencillas, responsables y comprometidas.
La relación y comunicación con las familias también es factor relevante en el discernimiento vocacional. Por ello es importante integrar las familias en el itinerario formativo, a través de diálogos, actividades conjuntas y estrategias en donde puedan expresar su papel en el discernimiento de sus hijos.
Un reto importante en estos tiempos es el acompañamiento en el manejo de la virtualidad. Es importante orientar a los jóvenes y hermanos en un uso responsable de los medios electrónicos y la información que se encuentra en la web. Esto implica resaltar las facilidades de los medios electrónicos, así como sus riesgos cuando afectan las relaciones interpersonales, generan dependencias, trastornan los estados de ánimo y del tiempo, y exacerban el consumo de contenido poco útil y digno.
Desde la Regla y la Guía de Formación del Instituto, nos inpiramos para crear las oportunidades y espacios que favorezcan los siguientes dinamismos del acompañamiento:
a) Oración comunitaria (R 46, 47, 66-70; GF 116)
b) Celebración eucarística (R 74, GF 117)
c) Itinerario (proyecto) personal (R 56.2; GF 118)
d) Proyecto comunitario (R 56.1; GF 119)
e) Revisión comunitaria (R 56.3; GF 120)
f) Corrección fraterna (R 48.1, 49.2; GF 121)
g) Entrevista personal (R 60.1, GF 108 y 122)
h) Compartir la fe en comunidad (R 6, 7, 8, 46 y 47; GF 123)
i) Compartir el ocio (R 49, GF 124)
j) Examen de conciencia diario (R 70, GF 125)
k) Lectura espiritual (R 71.4, GF 126)
De manera particular, resaltamos la Entrevista personal, como estructura y dinamismo, que permite profundizar en el acompañamiento a las dinámicas humanas. Es una manera de entenderla como “Encontrar luz y dirección para su vida (GF 108), “esencial en el proceso de acompañamiento y evaluación del proceso de maduración” (R 90.3), una estructura del acompañamiento (R 60.1).
Dentro de estos dinamismos, es importante propiciar y guiar las dinámicas grupales de los jóvenes y Hermanos formandos, como una manera de acompañamiento horizontal que sostiene la vocación personal. Para ello, es necesario generar dinámicas de apoyo entre ellos, apoyar prácticas de cuidado y exigencia grupal y compromisos conjuntos que los lleven a fortalecer la fraternidad.
Suscitar prácticas que fortalezcan la fraternidad ecológica y social de los formandos y hermanos.
En estos criterios, las prácticas formativas han de favorecer los siguientes énfasis:
a) Ética del Cuidado: se traduce en una actitud receptiva, prestar atención, prácticas de protección humana (en cada comunidad). Tiene que ver con los requerimientos físicos y emocionales del otro; conciencia de las afectaciones de mis actos, interacciones en la con anza, el vínculo comunitario y la preocupación mutua.
b) Estilo de vida sencillo y profético: se re ere a hábitos cotidianos que resaltan la vida de hogar: cercanía, colaboración, responsabilidad, poco consumista (ahorro de los servicios públicos, menos consumo y más aprovechamiento de lo que tenemos: re-usar, economías circulares para todos.)
c) Práctica de actividades físicas y/o deporte: pueden ser por iniciativa comunitaria o asistidas por algún docente o profesional. Integrar a los Hermanos mayores.
d) Prácticas ambientales: reciclaje, re-uso y/o venta de materiales no desechables, huertas caseras, materiales de compostaje y huertas sostenibles. Vincularse en actividades escolares.
Como última instancia de acompañamiento a los jóvenes, el Distrito también aporta criterios y vitalidad a los jóvenes en formación. Por ello es importante que la formación inicial tenga en cuenta la realidad distrital en las diferentes instancias comunitarias (oración, diálogo fraterno, compromisos pastorales, entre otros), apoye algunos proyectos distritales (ojalá vocacionales), escuche otras voces de Hermanos y seglares que asumen la misión lasallista (GF 128) y permitan que los jóvenes vayan adquiendo elementos experienciales y conceptuales para su discernimiento.
9
Favorecimiento de los estudios religiosos, lasallistas y profesionales y de las prácticas pedagógicas y apostólicas
Inspirados en la Regla (90.2) y en la Guía de Formación (No. 132-136), es necesario apoyar y hacer seguimiento a los tiempos que los jóvenes y Hermanos en formación inicial tengan los tiempos necesarios para asumir los retos académicos de su formación y profundizar en su intereses formativos. Es importante motivarlos a la excelencia, manifestada en buenos promedios, becas en la universidad y calidad en sus trabajos. También es importante favorecerles experiencias de síntesis de esta preparación académica, en la que identi quen lo
fundamental de los saberes que estudian y los crucen con sus experiencias apostólicas.
Tener en cuenta que, a partir del tercer año de postulantado, el joven puede comenzar otro programa de pregrado, según la oferta y condiciones del documento “Cuadernillo N°3: Itinerario Formativo del Hermano de las Escuelas Cristianas - Formación Inicial”. En el caso de los Hermanos Escolásticos, se requiere que antes de nalizar este trayecto, se gradúen de la Licenciatura en ERE, de modo que no tengan inconvenientes con la contratación u otra gura de vinculación, en sus primeras comunidades. Además, puedan continuar sus estudios de segunda carrera en modalidad virtual.
Sobre las prácticas pedagógicas y apostólicas, es valioso que se puedan asegurar en contextos que les exijan desarrollar sus habilidades docentes, impresionarse por la realidad y emprender proyectos conjuntos.
Es importante que se tenga en cuenta lo siguiente:
a) Debe garantizarse dos momentos de seguimiento en el año: los precapítulos a mitad de año y los capítulos a nal de año.
b) Es necesario que los muchachos conozcan estos informes antes de ser compartidos en otras instancias; esto genera con abilidad en el acompañamiento. Este ejercicio se puede realizar en una entrevista para que ellos sepan el parecer de los Hermanos y ellos verbalicen sus impresiones y resuelvan inquietudes.
c) Es sano que, al menos en los postulantados, los muchachos compartan los informes con sus padres de familia. Hay que tener prudencia con información de procesos o situaciones que hacen parte de la privacidad del joven.
Además de los textos y documentos que hacen parte de la profesionalización como docentes y de los que amplían la formación personal de cada persona, de acuerdo a sus intereses, es importante abordar los siguientes títulos que aportan elementos de discernimiento vocacional y en el acompañamiento formativo:
Formación Inicial
Encíclica Laudato si`
Exhortación Apostólica Christus Vivit
Encíclica Fratelli tutti
La Regla
Declaración sobre la Misión Educativa
Lasallista
Formación Lasaliana para la Misión (HH. Formadores)
Compromiso y Protección de los Derechos de los NNA.
Anunciar el Evangelio a los Pobres
Circular 470 “Se llamarán Hermanos”
Principios del Pacto Educativo Global (2020).
Cartas Pastorales del H. Alvaro Rodríguez.
Criterios para la Vitalidad de las Obras educativas (2020).
Exhortación apostólica Laudate Deum.
46° Capítulo General.
Encíclica Laudato si`
Encíclica Fratelli tutti
La Regla
Declaración sobre la Misión Educativa
Lasallista
Compromiso y Protección de los Derechos de los NNA.
Criterios para la Vitalidad de las Obras educativas.
Exhortación apostólica Laudate Deum.
46° Capítulo General.
