El contenido de esta publicación es de exclusiva responsabilidad de los autores. Se autoriza la reproducción total o parcial de la obra para fines académicos, siempre y cuando se cite la fuente. Este es un documento arbitrado por la Secretaría de Educación del Distrito Lasallista de Bogotá.
Agradecimientos CONTENIDO
CAPÍTULO I
Generalidades
CAPÍTULO II
Revisión Teórica
CAPÍTULO III
Diseño Metodológico
CAPÍTULO IV
Análisis de la información
CAPÍTULO V
Conclusiones
Referencias TABLAS Y FIGURAS
AGRADECIMIENTOS
Juan Bautista de La Salle desde el momento que pensó en fundar escuelas para niños pobres, también vio la necesidad de formar a los docentes, ideal extendido por los Hermanos del Distrito Lasallista de Bogotá (DLB), quienes establecieron un acuerdo de formación de docentes con La Universidad De La Salle. Es por esto que, deseamos agradecer a los Hermanos Leonardo Enrique Tejeiro Duque, Visitador Provincial; Niky Alexánder Murcia Suárez, Secretario de Educación; José Arcadio Bolívar Rodríguez, Rector del LHEMI y Carlos Gabriel Gómez Restrepo, Rector de la Universidad por el apoyo brindado para realizar los estudios de Maestría en Docencia y así mejorar nuestra formación.
En segundo lugar, deseamos agradecer a todos los miembros de la comunidad educativa del Liceo Hermano Miguel La Salle y especialmente a los docentes que participaron en las entrevistas y grupos focales, ya que sin su colaboración y la información brindada no se habría podido desarrollar esta investigación.
Por otra parte, queremos destacar el profesionalismo, la fraternidad, la calidad humana y las enseñanzas que los docentes del Programa de Maestría en Docencia de la Universidad De La Salle compartieron con todos los maestrantes, sus orientaciones y conocimientos aportados para el adecuado desarrollo de esta investigación.
HERMANOS DEL DISTRITO LASALLISTA DE BOGOTÁ
Hno. Leonardo Enrique Tejero
Duque, Visitador Provincial
Hno. Niky Alexánder Murcia
Suárez, Secretario de Educación
Hno. Carlos Gabriel Gómez
Restrepo, Rector Universidad de La Salle
Hno. José Arcadio Bolívar
Rodríguez, Rector Liceo
Hermano Miguel La Salle
DOCENTES PARTICIPANTES DEL LICEO HERMANO MIGUEL
ENTREVISTAS:
Hno. Arcadio Bolívar
Miguel Alfonso Zúñiga Barrios
Edwin Leonardo Ordoñez
Alejandro Labrador
GRUPO FOCAL:
Alexander Rincón
Diego Caicedo
Gustavo Mahecha
Ángela Patricia Díaz
Nubia Méndez
Wilman Obando
Gildardo Cortés
Rubiela Zuluaga Olarte
DOCENTES MAESTRÍA EN DOCENCIA UNIVERSIDAD DE LA SALLE
Dr. Daniel Lozano Flórez, Decano Facultad de Ciencias de la Educación
Dr. Fernando Vásquez
Rodríguez, Director Programa Maestría en Docencia
Dra. Rosa Ludy Arias
Campos, Asesora del Proyecto
El presente documento presenta un ejercicio investigativo que tuvo como propósito compren-
der las relaciones entre la Formación Integral (FI) y la Educación Ética y Moral (EEM) a partir de identificar ideas, conceptos y prácticas asociados al desarrollo de cada uno de estos campos, para ello, indagó entorno a estos temas a doce docentes del colegio Liceo Hermano Miguel La Salle, localizado en la ciudad de Bogotá, institución educativa perteneciente a la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Para tal fin este documento se estructuró en cuatro capítulos: el primero describe el contexto de la Institución Educativa en la que se desarrolló la investigación y presenta la justificación, el planteamiento del problema y los objetivos de la investigación. En el segundo se expone la revisión de los antecedentes y el recorrido teórico y legal de los temas de interés de esta investigación. El tercer capítulo presenta el diseño metodológico. En el cuarto capítulo se despliega el análisis e interpretación de la información, teniendo en cuenta los aportes conceptuales, la información suministrada por los docentes participantes, las teorías que sustentan la investigación y las voces de los investigadores, para identificar las relaciones entre la FI y la EEM. Por último, el capítulo cinco expone las conclusiones de la investigación a partir de los resultados obtenidos, su relación con los objetivos y la pregunta de investigación y establece recomendaciones para contribuir a la propuesta de Formación Integral del Liceo Hermano Miguel La Salle.
CAPÍTULO 1
GENERALIDADES
1.1 Contexto
El Liceo Hermano Miguel La Salle, institución educativa de la Congregación de los Hermanos de Las Escuelas Cristianas, articula sus objetivos con la filosofía lasallista y las orientaciones del Distrito Lasallista de Bogotá (en adelante DLB), con el fin de potencializar el desarrollo humano al servicio de la sociedad. Fundamenta su misión en los principios de la educación lasallista, orientado por la iglesia Católica, el pensamiento y tradición pedagógica del santo fundador Juan Bautista De La Salle, con el objeto de “procurar una educación humana, cristiana y académica de calidad, con especial atención en los pobres, promoviendo su desarrollo integral” (Liceo Hermano MiguelLHEMI, 2010, p.4) desde acciones que busquen humanizar a sus integrantes, realizadas a la luz del evangelio y que convierten a la escuela en un lugar de salvación.
1.2 Justificación
La formación integral es uno de los propósitos que hoy por hoy se plantea la educación y sus instituciones, al tiempo que es un fin del hombre y la sociedad, sin embargo, este concepto no es claro para quienes hacen parte del escenario educativo y lo conectan a su práctica, en consecuencia, es necesario indagar por los elementos relevantes sobre el tema y sus posibles vínculos con otros discursos. Por su parte, la Educación Ética y Moral, se sitúa como un lugar de reflexión que posibilita el alcance de los fines y propósitos de la formación integral, ya que se ocupa de las acciones morales en el campo de la cotidianidad.
Ahora bien, el Liceo Hermano Miguel la Salle, asume la Formación Integral de los y las estudiantes en pro de la forja de ciudadanos capaces de actuar en sociedad y de promover y ejercer valores cívicos y cristianos, con lo cual espera aportar a que el estudiante desarrolle nuevas posturas frente a los conflictos que se puedan presentar dentro y fuera de la escuela, sin embargo, a partir de una revisión previa de documentos, como el PEI, de esta institución y de una primera aproximación dialógica con sus docentes, se pudo identificar un vacío de conocimiento respecto a las relaciones posibles entre la Formación Integral y la Educación Ética y Moral y un distanciamiento entre los discursos planteados en torno a dichas categorías y la práctica de las mismas, ya sea desde los objetivos misionales de la institución o desde los planteados por cada disciplina o saber.
Dentro de este marco, esta investigación busca generar conocimiento entorno a formación integral y aportar a la comprensión de los grandes ideales de la formación, el lasallismo y la educación ético-moral, en la sociedad actual marcada por la diversidad, el mercado y la crisis de valores humanistas en los contextos educativos.
1.3 Descripción del problema de investigación
Siendo la formación un proceso presente a lo largo de la vida del ser humano, tiene sentido que se analice y reflexione continuamente desde perspectivas antropológicas, filosóficas y educativas, con relación a las transformaciones y demandas de la sociedad moderna y sus formas de relación con el otro y el mundo.
Adicionalmente, teniendo en cuenta que en el Liceo Hermano Miguel La Salle, aunque se haga mención de la Formación Integral en sus objetivos misionales, se evidencia un vacío en torno a su comprensión, como elemento materializable en las acciones pedagógicas, produciendo que al interior del ejercicio educativo cada quien haga evidente, a su manera, dicho propósito.
Por otra parte, la Educación Ética y Moral, asumida como lugar de reflexión de las acciones morales en el campo de la cotidianidad, posibilita el alcance de los fines y propósitos de una comunidad, en torno a unos principios y acuerdos comunes. Esto hace necesario que desde el aula se empleen estrategias encaminadas a la construcción de un sujeto ético íntegro, capaz de vincularse a la sociedad, desde los ámbitos teórico, reflexivo y práctico, que le permita lograr un crecimiento personal y social.
Sin embargo, después de hacer un acercamiento a las categorías conceptuales y perspectivas frente al objeto de estudio, es posible, situar que el problema con respecto al distanciamiento detectado entre los fundamentos de la Formación Integral, La Educación Ética y Moral y las prácticas educativas desarrolladas en el Liceo Hermano Miguel La Salle, se ha concentrado en la formación de la persona dentro de un contexto particular. En consonancia con lo anterior y pese al reconocimiento de la importancia de la Formación Integral y la Educación Ética y Moral, no se encontraron estudios que establezcan sus relaciones en procesos educativos, siendo así que el grupo investigador intencionó su trabajo a la comprensión de la relación entre la FI y la EEM a partir de las ideas, los conceptos y las prácticas, ya que estas dos unidades de análisis cobran gran relevancia en la educación lasallista.
Debido a lo anteriormente expuesto, el grupo investigador planteó la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las ideas, conceptos y prácticas de los docentes del LHEMI frente a las relaciones entre Formación Integral y Educación Ética y Moral? La respuesta a dicho interrogante se sitúa como un aporte al campo de conocimiento y como la posibilidad de establecer recomendaciones al proyecto de Formación Integral de la institución.
1.4. Objetivos
1.4.1 Objetivo General. Comprender las relaciones entre Formación Integral y Educación Ética y Moral en el Liceo Hermano Miguel La Salle y establecer aportes para la propuesta de Formación Integral.
1.4.2 Objetivos Específicos
• Identificar las ideas y conceptos que los docentes del Liceo Hermano Miguel La Salle tienen sobre Formación Integral y Educación Ética y Moral.
• Describir las prácticas docentes de Educación Ética y Moral y Formación Integral en el Liceo Hermano Miguel La Salle.
• Establecer recomendaciones que contribuyan a la propuesta de Formación Integral del Liceo Hermano Miguel La Salle.
CAPÍTULO 2
REVISIÓN TEÓRICA
2.1. Antecedentes
Se realizó una revisión a documentos de variada índole como lo fueron: proyectos de grado nacionales, informes y artículos de investigación, que sirvieron como punto de referencia para este proyecto y como referentes conceptuales los estudios de Martha Nussbaum y Adela Cortina en cuanto a educación ética y moral, así como estudios en Formación Integral realizados por investigadores como Rafael Campo y Mariluz Restrepo (1999), Carlos Arturo Gaitán (2001), Gustavo Baena Bustamante (2001) y Gerardo Remolina Vargas (1998) y pensadores como Hegel, Kant y Gadamer, además, las propuestas de: ACODESI (2009) (Asociación de Colegios Jesuitas de Colombia), Víctor R. Huaquín Mora de la Universidad de Santiago de Chile (1998) y del Reverendo David Ramos Torres (sf.) de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, específicamente su texto “La Formación Integral en la aplicación Ética”.
2.2 Marco Normativo
La Educación Ética y en Valores Humanos es un área de formación fundamental en todas las Instituciones Educativas, de acuerdo a lo establecido en el artículo 23 de la Ley 115 de 1994, es importante no considerarla únicamente como un área de cumplimiento legal, ya que el Ministerio de Educación Nacional (1998b) en los lineamientos curriculares de Educación Ética y Valores Humanos establece que “Todo acto educativo encierra un comportamiento ético, toda educación es ética y toda educación es un acto político, no sólo por el ejercicio formativo en sí mismo, sino por sus consecuencias. ” (p.5) y en otro de sus apartes indica que es pensada “como aquella que se ocupa justamente de formar y preparar a la persona como sujeto moral para que pueda construir y ejercer su condición humana en el mundo.” (p.6). A partir de esto se puede afirmar que la Educación Ética y Moral es una responsabilidad que compete no únicamente a los profesores de un área específica, sino que es compromiso de todos los miembros de la comunidad educativa, como lo son: directivos, docentes y padres de familia. Por otra parte, el artículo 25 de la misma Ley establece:
La formación ética y moral se promoverá en el establecimiento educativo a través del currículo, de los contenidos académicos pertinentes, del ambiente, del comportamiento honesto de directivos, educadores y personal administrativo, de la aplicación recta y justa de las normas de la institución y demás mecanismos que contemple el Proyecto Educativo Institucional.
Ahora, es importante destacar que la Ley General de Educación, en su artículo 5, y el decreto 1860 de 1994 que la reglamenta, en su artículo 14, establecen la Formación Integral como uno de los fines de la educación, sin embargo, no es tarea de estos establecer una conceptualización clara sobre Formación Integral y Educación Ética. De aquí que el Ministerio de Educación Nacional (1998b) realice un aporte al fundamento teórico en los lineamientos curriculares de Educación Ética y Valores Humanos, de los cuales tomamos algunos apartes que podrían definir o justificar la Educación Ética en nuestro país:
El término ética viene del griego ethos que significa costumbre, comportamiento y carácter. Moral viene del latín Mor-moris, que significa costumbre, comportamiento y carácter. De hecho, en filosofía se usan muchas veces como equivalentes. Aunque algunos autores consideran que la primera tiene que ver más con el comportamiento colectivo o en colectividad, y la segunda con el comportamiento personal. Otros hablan de moral como moral vivida y de ética como moral pensada o reflexionada por el trabajo filosófico. (p.13).
La vida escolar requiere un trabajo permanente alrededor de un proyecto ético, que haga conscientes a todos los participantes de la necesidad de unos criterios, unas normas, unas actitudes que favorezcan la convivencia y permitan el desarrollo de unos propósitos comunes y otros individuales. (p.33).
Se entiende así a la Educación Ética para el contexto de la educación básica y media en Colombia como el área que se ocupa de formar a la persona como sujeto moral para construir y ejercer su condición humana, para lo cual aportan todos los miembros de la sociedad.
2.3 Referente
Conceptual
En primer lugar, para llegar al concepto de Formación Integral, es necesario iniciar con el concepto de formación, el cual ha sido abordado desde diversos momentos históricos, que en su esencia misma fue la transformación de lo que en la historia se conoció como la paideia griega, la humanitas romana, l´umanitá renacentista y el concepto alemán de la Bildung, en cuanto a este último, el profesor e investigador Carlos Rojas Osorio (2010), indica que las reflexiones aportadas por el pensamiento alemán sobre la formación enfatizan en un primer momento en el desarrollo individual del ser que busca su perfección, la autonomía, la belleza, entre otras, para pasar a un segundo momento que incorpora la mirada sobre el ser relacional con la sociedad, el Estado y el contexto universal.
En este sentido, Kant y Hegel son dos de los principales pensadores que encarnan dichas miradas. Para el primero, el hombre solo puede llegar a ser hombre y alcanzar la perfección de la naturaleza sólo por la educación y para el segundo, la formación es el
despliegue humano como ser espiritual que asciende a lo universal no solo del concepto, sino de la generalidad del principio ético, para él la educación está en función del mundo ético cuyo centro es el Estado y la sociedad (Rojas, 2010, p.147). De igual manera, dicha concepción de formación es posible entenderla como la acción de dar una forma, imprimir un carácter y conformar un modelo, como lo señalaba Gadamer (1977) “en la formación uno se apropia de aquello en lo cual y a través de lo cual uno se forma” (p.39).
Haciendo un salto a una mirada más contemporánea, se puede comprender la formación como el acontecimiento que se da en el ser; en la persona. Así, la formación es “algo interno al sujeto, que es resultado del aprendizaje logrado realmente no solo a lo largo de esos estudios formales, sino también fuera de ellos, a través de las experiencias vivenciales de la persona.” (Zarzar, 2003, p.28).
Ahora bien, añadir el adjetivo “integral” al concepto de formación supone reconocer un contexto, la sociedad en la que se vive y la complejidad del ser humano. En ese orden de ideas “la formación integral es aquella que contribuye a enriquecer el proceso de socialización del estudiante, que afina su sensibilidad mediante el desarrollo de sus facultades artísticas, que contribuye a su desarrollo moral y abre su espíritu al pensamiento crítico” (Orozco, 1999, p.16).
Además, es importante resaltar que esto implica asumir “al ser humano como una persona íntegra, como totalidad, que reconoce las dimensiones humanas en constante interrelación” (Gaitán, 2001, p.35). A partir de este recorrido conceptual, la presente investigación asume la Formación Integral como un proceso interno de la persona permeado por sus experiencias y el proyecto de persona planteado por la sociedad y su contexto, que posibilita al ser humano la interacció n con el mundo, que considera al ser humano como un todo y que reconoce en la integralidad la interrelación de las dimensiones y no la suma de ellas.
En segundo lugar, para comprender el concepto de Educación Ética y Moral es necesario revisar los conceptos de ética y moral por separado. La ética entendida como una parte de la filosofía práctica, reflexiona sobre la moral y a su vez recibe el nombre de filosofía moral. De esta manera, se comprenderá como la reflexión de las costumbres humanas y como el proceso de alcanzar lo ético y lo moral en las actividades sociales de la vida diaria (Cortina, 2001, p.6).
Al igual que la ética, el término moral ha sido utilizado en múltiples contextos y de diversas maneras, se puede observar como:
Un conjunto de principios, preceptos, mandatos, prohibiciones, permisos, patrones de conducta, valores e ideales de vida buena que en su conjunto conforman un sistema más o menos coherente, propio de un colectivo humano concreto que refleja una determinada forma de vida” (Cortina y Martínez, 2001, p. 14).
En este sentido, la moral puede percibirse como un ideal de conducta personal y colectiva, que tiene mayor cercanía a la ética del ser.
Los términos ética y moral se han usado indistintamente, “en sus respectivos orígenes griego (ethos) y latino (mos) significan prácticamente lo mismo: carácter, costumbres” (Cortina, 1997, p.41). Así, por un lado, la ética se centra en la comprensión y estudio del territorio cultural y cotidiano, considerándose así, la ciencia filosófica encargada de reflexionar sobre el comportamiento del hombre en la sociedad, de otro lado, la moral forma parte de la vida cotidiana como un conjunto de reglas y deberes que regulan las acciones.
Luego de hacer un recorrido por la ética y la moral, el grupo investigador contempla la Educación Ética y Moral como el ejercicio reflexivo y práctico propio del campo educativo que vincula y potencia en los sujetos la capacidad de estimar valores, de acuerdo a la época y al momento vivido, posibilita el diálogo de las distintas morales en medio de una sociedad pluralista y reconoce el bien común y la autonomía como fines de su ejercicio. Ahora, cabe destacar el concepto de la Educación Integral en el contexto Lasallista; como lo afirma el Hermano Edgard Hengemüle (2009) “la expresión educación integral no estaba en uso en el siglo XVII” (p. 67), por consiguiente, tampoco se usaba el concepto de Formación Integral, pero, aun así, debemos manifestar que Juan Bautista De La Salle pensó en una educación que formara al estudiante en todos los aspectos de su ser: físico, comunicativo, cognitivo, intelectual, social y espiritual, esto lo podemos evidenciar con algunos apartes de la Guía de las Escuelas Cristianas (GE), las Reglas Comunes (RC) y las Reglas de Cortesía y Urbanidad (RU), sin pasar por alto las diferencias existentes entre la educación del siglo XVII y la actual.
Sin embargo, el Hermano Edgard Hengemüle (2009) señala un primer concepto de Educación Integral: “Educación integral es la que tiende a formar la persona en la totalidad del ser” (p.67), precisando que no es un concepto encontrado en los documentos escritos por el Santo Fundador.
Ahora bien, desde algunos documentos de la MEL y del Distrito Lasallista de Bogotá (DLB), podemos evidenciar que en numerosas ocasiones se mencionan los términos “educación integral”, “Formación Integral” y “desarrollo de dimensiones”, entre otros. Pero en ninguno de ellos es clara su definición o el concepto de Formación Integral para las Instituciones Educativas del DLB, como evidencia de esto se destacan algunos apartes.
En el Proyecto PERLA (2012) se menciona en primer lugar que “la Propuesta educativa lasallista pretende desarrollar todas las dimensiones del ser humano” (p.9), en segundo lugar, se hace referencia a “que los niños, jóvenes y adultos, son los principales responsables de su propia formación” (p. 10) y, por último, “se opta por una educación centrada en la persona, consciente de atender el desarrollo integral” (p.11).
En el cuaderno MEL N°19, titulado La Educación Integral, el Hermano Nicolás Capelle (2005) afirma “La educación integral: he aquí una expresión que no todos comprenden de la misma forma.” (p.5), Por otra parte, en el documento final de la II Asamblea MEL (2012), se puede dilucidar que en el DLB se entiende “la educación como un derecho y un proceso intencionado, sistemático, permanente e integral […]” (p.3) y que se educa “integralmente a todos los actores y destinatarios de la misión” (p.4), pero al igual que en los documentos revisados anteriormente, no se evidencia el concepto de Formación Integral definido de forma clara.
CAPÍTULO 3
DISEÑO METODOLÓGICO
3.1 Enfoque y método Investigativo
Esta investigación buscó comprender los fenómenos de interacción social y construcción de significados desde una perspectiva interpretativa, esto la enmarca dentro del enfoque cualitativo, el cual se caracteriza por descubrir la forma de pensar y actuar del ser humano, adicionalmente los análisis fueron hechos desde la perspectiva del docente participante en interacción con la realidad social y educativa y vinculados estrictamente a los objetivos del proyecto investigativo, desde esta perspectiva la investigación llevó a cabo un estudio de Caso, entendido como “un método cualitativo orientado a profundizar en casos específicos, a describir de forma textual y a analizar el fenómeno social como es percibido, (Torres 1996, p106 ), a su vez, éste también se concibe y como una estrategia investigativa que permite describir, interpretar o evaluar una realidad social particular. El Estudio de Caso por su parte, se vinculó al ejercicio investigativo desde su perspectiva interpretativa en tanto plantea como finalidad el desarrollo de formulaciones, la recolección de información y la profundización, tanto de las temáticas planteadas como de la situación problema de la investigación. Finalmente, este método implicó una mirada profunda para la identificación de las ideas, conceptos y prácticas de la FI y la EEM en las enunciaciones de los docentes y el establecimiento de recomendaciones para la propuesta de Formación Integral del Liceo Hermano Miguel La Salle.
3.2 Fases de la Investigación
La investigación, como se observa en la Tabla 1, comprendió cuatro fases desarrolladas durante los cuatro semestres de estudio, de manera articulada y siguiendo la lógica establecida desde el mismo método investigativo.
La primera fase, partió del rastreo de los antecedentes investigativos y presupuestos teóricos en torno a Formación Integral y Educación Ética y Moral, para fundamentar la pregunta de investigación y establecer las intenciones de la investigación. En la segunda fase se eligieron las técnicas, se diseñaron los instrumentos y se procedió con la recolección de información. La tercera fase se centró en el análisis de la información recolectada, para lo cual se tuvo en cuenta el modelo analítico planteado por Torres (1996), que establece tres operaciones: categorización y codificación, clasificación y ordenación, y establecimiento de relaciones. Por último, la cuarta fase consistió en el análisis de los resultados, la interpretación de la información y la redacción del informe final, que describe las relaciones entre Formación Integral y Educación Ética y Moral al tiempo que formula recomendaciones para el colegio Liceo Hermano Miguel La Salle.
3.3 Técnicas e instrumentos para la recolección de la información
La recolección de la información se sirvió de las técnicas de entrevista semi-estructurada y grupo focal, dado que son pertinentes para el análisis de la realidad a través de la descripción o explicación de los fenómenos.
3.3.1 Entrevista semiestructurada. Se entendió la entrevista como una actividad que permite el diálogo entre dos o más personas, donde una es el entrevistador y las otras las entrevistadas. Las entrevistas semiestructuradas se basan, según Hernández, Fernández y Baptista (2010), “en una guía de asuntos o preguntas y el entrevistador tiene la libertad de introducir preguntas adicionales […] (es decir, no todas la preguntas están predeterminadas)” (p.418). Teniendo en cuenta esto, se elaboraron dos instrumentos para la aplicación de las entrevistas, el primero, dirigido a docentes relacionados con procesos de Formación Integral, el cual contó con un total de dieciséis preguntas y el segundo, dirigido a docentes relacionados con la Educación Ética y Moral, con un total de doce preguntas. Ésta técnica permitió mayor proximidad a la información, profundidad en las unidades de análisis y cumplimiento de los objetivos propuestos.
3.3.2 Grupo Focal. Se diseñó un instrumento con trece preguntas para el desarrollo del grupo focal, de las cuales siete fueron enfocadas a la Formación Integral y seis a la Educación Ética y Moral. Este ejercicio interactivo con los informantes, permitió recoger información alrededor de ideas, conceptos y prácticas que los docentes tienen en relación con Educación Ética y Moral y Formación Integral. Esto siguiendo a Hernández, Fernández y Baptista (2010), quienes manifiestan que el grupo focal se desarrolla en la reunión de un grupo de personas que comparten ideas, emociones, experiencias, creencias y conocimientos sobre los temas de interés de los investigadores (p.426).
3.4 Proceso de análisis de la información
El estudio de caso sitúo como eje central la pregunta ¿Cuáles son las ideas, conceptos y prácticas de los docentes del Liceo Hermano Miguel La Salle frente a las relaciones entre Formación Integral y la Educación Ética y Moral? para adelantar el análisis de la información desde una perspectiva interpretativa, se tuvo en cuenta la ruta metodológica presentada por Alfonso Torres (1996) en apoyo de otros autores como Alvarado (1990). Cabe aclarar que en el proceso de análisis se entiende Formación Integral y Educación Ética y Moral como unidades de análisis, ya que éstas son los ejes centrales de las tres etapas del desarrollo de la investigación, a saber: Categorización y codificación, clasificación y ordenación y, por último, establecimiento de relaciones.
Para el ejercicio de la categorización y codificación entendida por Torres (1996) como la fase que “consiste en ponerle nombre, definir un término o expresión clara del
contenido de cada unidad analítica” (p. 174), se estudió la información obtenida en los antecedentes en torno a FI y EEM, clasificada en subconjuntos que facilitaron su análisis, a partir de esto se establecieron categorías (ideas, conceptos y prácticas) “derivadas de los marcos teóricos y modelos de análisis previamente definidos por el investigador” (Torres, 1996, p. 174) y, adicionalmente, se definieron subcategorías. Posteriormente, se codificaron las categorías haciendo uso de colores y códigos alfanuméricos para facilitar su clasificación y el manejo de la información: color naranja para ideas (código I), azul para conceptos (código C) y verde para prácticas (código P) (Ver Tabla 2).
Los datos obtenidos por medio de este ejercicio permitieron por medio de las recurrencias el hallazgo de subcategorías emergentes, las cuales se identificaron con el color morado. Así en Formación Integral en su categoría Ideas, surgió la subcategoría Formación Integral y Familia (FII5), en su categoría Conceptos surgió la subcategoría denominada Dimensiones de la Formación Integral (FIC1.1) a partir de las recurrencias halladas en la subcategoría deductiva Referentes teóricos Formación Integral (Ver Tabla 3).Simultáneamente, se establecieron dos subcategorías inductivas, para la unidad de análisis de Educación Ética y Moral, la primera Educación ética y familia (EMI7) y la segunda, Dimensiones y Educación Ética y Moral (EMC1.1), la cual es una extensión de la subcategoría deductiva Referentes teóricos Educación Ética y Moral (Ver Tabla 4).
Para la clasificación y ordenación se procedió a reorganizar todos los datos transcritos, “ya no solo según la fuente de la que provinieron sino la categoría a la que corresponden” (Torres, 1996, p. 181). Para realizar este procedimiento, el grupo investigador clasificó toda la información en un archivo Excel (Ver. Figura 1) como herramienta que facilitó el proceso de agrupación y ordenación de acuerdo a las categorías y subcategorías planteadas, dicha reorganización permitió clasificar la información en las unidades de análisis: Formación Integral (Ver Tabla 5) y Educación Ética y Moral (Ver Tabla 6).
Para el establecimiento de relaciones se elaboraron mapas semánticos que representan el conjunto de aspectos y relaciones centrales de la realidad estudiada, a partir de las categorías de análisis, siendo fiel a la voz de los informantes, entendiendo que:
Estas relaciones generalmente se establecen por vía inductiva (“inducción analítica”) ya que se da prioridad a la lógica misma del material obtenido, para pasar de datos puntuales y aislados a panorámicas más globales que describen el objeto desde un ordenamiento lógico. (Torres, 1996, p.183).
CAPÍTULO 4
ANÁLISIS
DE LA INFORMACIÓN
4.1 Elementos particulares de la Formación Integral
El análisis de la información obtenida en relación a Formación Integral permitió hallar tres aspectos exclusivos para dicha unidad de análisis, los cuales se explicarán a continuación:
4.1.1 El ser humano multidimensional, eje de la Formación Integral. En este aspecto se reconoce al ser humano como eje central de la Formación Integral, el cual es abordado desde la antropología como una realidad sustancial de cuerpo, mente y espíritu, que tiene al nacer una serie de disposiciones para ser formadas y cuyo desarrollo se da a través de las dimensiones humanas. Las más destacadas de estas últimas son la física, la intelectual, la social y la afectiva, es decir, se comprende al ser humano en toda su integridad bajo una mirada holista de la persona, en este sentido los docentes reconocen en el ser humano un conjunto de dimensiones dispuestas para ser desarrolladas a lo largo de la vida.
4.1.2 Jesús; modelo de Formación Integral. Se hace mención a Jesús como modelo de Formación Integral y modelo de vida, fundamentado en los valores del evangelio y enmarcado en el carisma confesional propio de la institución lasallista, la cual reconoce dentro de los fines de la Formación Integral, vivir la cristiandad y seguir las enseñanzas de Jesús como gran reformador moral de la historia, por lo tanto, la misión del LHEMI está orientada hacia la búsqueda de la dignificación de la persona, como centro de la manifestación del Reino de Dios, siguiendo siempre el modelo y las enseñanzas de Jesús. Dado que, la escuela lasallista es considerada como un espacio privilegiado, que al promover la trasformación del entorno social se reafirma como un lugar de salvación, en tanto sigue un modelo de virtud en el que el compromiso social y la experiencia espiritual permean continuamente su quehacer. En consecuencia, el profesor se sitúa como mediador y posibilitador de experiencias significativas y como ejemplo de vida basada en la figura de Jesús.
4.1.3 El Sentido de vida, un fin de la Formación Integral. Dicho aspecto deja entrever el propósito de orientar la vida hacia un horizonte último, por medio del desarrollo de las dimensiones humanas y la consolidación de principios. Para los maestros del LHEMI, orientar la vida de los estudiantes es dar respuesta a un imperativo ético propio de la institución católica, ya que formar a la persona en principios rectores de vida implica
crear condiciones claras de sentido para que los estudiantes desarrollen su capacidad crítica, puedan transformarse y transformar su entorno, y les permita, junto con los otros, aprender a apreciar valores, a reconocer su falta y a configurar de forma autónoma su matriz personal de valores para que “comprenda críticamente, razone éticamente y sienta moralmente”.
4.2 Elementos particulares de la Educación Ética y Moral
Del lado de la unidad de análisis -Educación Ética y Moral-, también se hallaron tres aspectos exclusivos:
4.2.1 El bien común, condición de ciudadanía responsable. En este aspecto se considera el bien común como base de la Educación Ética y Moral, condición en la que inciden actores como la escuela, la familia, la cultura y la sociedad, para que la ciudadanía sea orientada moralmente y fortalezca una cultura democrática, en la que se valoren las personas y se de paso a la autonomía de los ciudadanos.
Por su parte, la moral, como ejercicio propio de la cotidianidad se observa desde el ámbito de la religión y la proyección de la moral cristiana, por lo cual “se concibe y vive la ética como una manera de ser en medio de otros” (GF2, p.8) y se otorga un lugar primordial al modelo de Jesús de Nazaret, quien permea constantemente el discurso de los docentes y de la comunidad lasallista.
4.2.2 La dimensión espiritual en el ethos escolar. En este aspecto, se destacan las iniciativas de Juan Bautista De La Salle y su legado en la educación a través de un pensamiento ético-moral como parte de la articulación de elementos teológicos, educativos y sociales. En efecto, se sigue el modelo de virtudes de Jesús, por ello los referentes lasallistas postulan su quehacer axioló gico desde la vivencia de valores como la fe, la fraternidad, la justicia, el compromiso y el servicio, los cuales se desbordan a travé s de la acción educativa.
4.2.3 Humanizar, fin de la Educación Ética y Moral. Se considera la humanización como uno de los fines de la Educación Ética y Moral, dado que el ser humano es tomado como totalidad, es decir, un ser inacabado y en constante construcción. La humanización, busca la dignificación de las personas y permite que cada una encuentre el sentido de vida a partir del encuentro con los demás, sin desconocer el lugar de la diferencia en su propia construcción. Es así que, el papel de este tipo de educación propende por la consolidación de un estilo de vida, por una forma de ser y estar en el mundo más allá de la academia y consecuente con el pensamiento crítico y con los fines de la sociedad. Así, la Ética y la Moral se hacen presentes como axiología del ser humano, en la que la
ética actúa como reflexión de la cotidianidad y de la Formación Integral que se lleva a cabo en la persona.
4.3 Relaciones de confluencia entre la FI y la EEMl
Con el propósito de establecer las relaciones entre Formación Integral y Educación Ética y Moral se analizó la información teniendo en cuenta los aspectos particulares de la FI y la EEM. esto evidenció confluencias entre algunos aspectos, como se puede observar en la Figura 2., y permitió comprender la articulación de las categorías de análisis en las que hubo confluencia, hallar conexiones de orden lógico y establecer puntos de encuentro e intersección a partir de conocer el pensamiento de los docentes. Entre los aspectos encontrados se destacan:
4.3.1 La dimensión ética como modelo para la FI. Es comprendida como un medio para alcanzar la Formación Integral, que considera el bien común y la ciudadanía responsable como punto de partida en la manifestación de valores sociales, tales como la justicia y la felicidad en tanto elementos relevantes para la formación humana de corte integral. En consonancia, afirman los docentes que la EEM es complemento necesario y vital para una FI, que conciba al ser humano como aspecto central e inacabado de la formación y que, además, permita construir y cultivar una educación centrada en la formación de la conciencia humana, la cual según Adela Cortina (2001), en la fase moderna de la filosofía, se sitúa como hilo de reflexión que posibilita la elaboración de nuevas concepciones para que las personas se orienten en diferentes ámbitos de la vida.
4.3.2 La dimensión espiritual en un contexto cristiano–católico. Teniendo en cuenta las relaciones halladas entre la Formación Integral y la Educación Ética y Moral a través de las categorías de análisis de ideas, conceptos y prácticas, se identificaron dos elementos relevantes; el primero, referido a la dimensión espiritual y el segundo a vivir a Jesús como modelo de vida. En cuanto al primer elemento, cabe destacar que el LHEMI, como institución perteneciente a la red de comunidades y escuelas lasallistas, asume su compromiso con la tradición que el santo fundador dejó como legado, la cual “parte de la visión cristiana de las realidades, busca el desarrollo integral de la persona, construye fraternidad, promueve el diálogo fe, vida, cultura, tiene celo ardiente por educar y opta preferencialmente por los pobres” (Distrito Lasallista de Bogotá, DLB. 2014, p.8).
Es por ello que cuando se mencionan las dimensiones, como elementos constitutivos de la Formación Integral, especialmente en el contexto educativo del LHEMI, cobra especial sentido la dimensión espiritual como referente del obrar propio de las Escuelas Lasallistas, “somos un colegio confesional en el cual nos regimos por las prácticas de San Juan Bautista de La Salle” (E2, p.17).
Ahora bien, cuando se habla de la obra del santo fundador y su referente de sentido se está aludiendo al Reino de Dios como se ilustra en el Horizonte Educativo-Pastoral del DLB:
Las comunidades educativas lasallistas son signo del Reino en la medida que acogen estos valores presentes en el evangelio y los desarrollan y actualizan en el pensamiento social de la Iglesia que pregunta por el carácter ético y moral de todas las formas de conocimiento y decisiones humanas, al igual que el diálogo entre fe, vida y cultura (DLB, 2014, p.10).
En sintonía con ello, la vivencia de los valores lasallistas se encuentra implícita en las acciones cotidianas del colegio y en búsqueda de la realización de la persona a través del desarrollo de la dimensión espiritual. En sintonía con lo anterior, se evidencia a Jesús de Nazaret como modelo que permea constantemente el discurso de los docentes y de la comunidad lasallista, así, la figura de Jesús de Nazaret se reconoce desde varias corrientes de pensamiento filosófico como un gran reformador moral de la humanidad, cuya tradición filosófica y religiosa ha sabido mantenerse en el tiempo en pro de forjar el carácter y la adquisición de hábitos humanos que permiten el alcance de la felicidad, “en ese orden de ideas buscamos que los estudiantes del Colegio Liceo Hermano Miguel De la Salle, vivan a ese Jesús hombre” (E2, p.1).
Es notable la importancia del modelo de Jesús de Nazaret en la formación lasallista, de tal modo que la formación cristiana, es destacada no solo desde el discurso, también desde las prácticas educativas. En conformidad con esta idea, afirman los docentes que:
Jesús es un modelo de hombre y modelo de vida, por tal razón se busca que los estudiantes del Colegio Liceo Hermano Miguel De la Salle, vivan a ese Jesús hombre, porque en últimas y profundamente lo que se trata de hacer, es buscar unos seres humanos integrales, unos seres humanos que vivan esa cristiandad (GF, p.2).
4.3.3 El hombre como realidad sustancial. El esfuerzo que se hace en la formación de la persona de manera integral, implica comprender la vida humana desde el principio antropológico, mente, cuerpo y espíritu como potencia hacia una vida futura, es decir, asumir posición y responsabilidad frente a los acontecimientos que a diario se viven. Es por esto, que el ser humano debe generar conciencia de su implicación en la realidad y aprender a actuar de manera ética en su contexto.
De tal manera, que establecer relaciones entre la Formación Integral y la Educación Ética y Moral ha de ser necesario para darle un sentido a la vida y poder desarrollar las distintas dimensiones de la persona; con relación a ello, el ministerio de educación afirma: “Como ser humano, el niño se desarrolla como totalidad, tanto su organismo
biológicamente organizado, como sus potencialidades de aprendizaje y desenvolvimiento funcionan en un sistema compuesto de múltiples dimensiones: socio-afectiva, corporal, cognitiva, comunicativa, ética, estética y espiritual” (Ministerio de Educación Nacional, 1998ª, p.17).
Con el desarrollo de estas dimensiones y la relación entre la Formación Integral y la Educación Ética y Moral, se han de precisar los propósitos y prácticas de las mismas en el contexto educativo, en la medida en que las dos buscan formar personas capaces de ser agentes de cambio social y promotores de justicia. En palabras del Sacerdote Gerardo Remolina (1998) “el sentido ético, la sensibilidad y la afectividad humanas no pueden despertarse ni conformarse si no es a través del contacto vivo con la realidad y con otros seres humanos en una gradualidad de momentos y etapas” (p.81). De tal manera, que la Formación Integral y la Educación Ética han de configurarse desde el reconocimiento del ser humano en su contexto, en su actuar con la sociedad y en su capacidad de interactuar con sus semejantes.
4.3.4 Principios rectores de vida. Ahora bien, al realizar una lectura de las relaciones establecidas entre las dos subcategorías deductivas FIC3 y EMC3, se puede identificar que algunos docentes encuentran relación entre estas, en primer lugar, cuando afirman que “la ética y la moral debe articularse a todas las áreas” (E2, p.9), es decir, que todos los docentes deben desarrollar los principios éticos desde el quehacer diario de cada una de las asignaturas. Este principio se puede sustentar en la serie de lineamientos curriculares-preescolar establecidos por el MEN (1998a), en el que se afirma que “La educación contribuye al desarrollo humano en todas sus dimensiones” (p.6).
Otra relación, se encuentra cuando algunos informantes manifiestan que “no podría haber educación integral sin principios rectores de vida y sin un actuar moral de acuerdo a unos principios” (E4, p.3). Toda persona, como elemento fundamental de su formación, adquiere y actúa bajo unos principios y valores que rigen su comportamiento, porque en últimas cuando uno se forma “se apropia por entero de aquello en lo cual y a través de lo cual uno se forma” (Gadamer, 1977, p.40) y ese apropiarse debe manifestarse en todas las acciones y momentos de su vida.
En consecuencia, con su comportamiento cada persona “desde religión y ética debe asumir los valores, la afectividad, la autonomía, la responsabilidad y la fe ” (GF1, p.10), porque “el ser del espíritu está esencialmente unido a la idea de la formación. La esencia general de la formación humana es convertirse en un ser espiritual general” (Gadamer, 1977, p.41); con esto, se puede afirmar que un elemento de la Formación Integral es el ser espiritual o la dimensión espiritual y ésta se manifiesta, cuando la persona asume y vivencia unos valores y obra bien, ya que “la integralidad está en la ética, porque permite que el comportamiento del ser humano actúe bajo un principio de bien común” (GF2, p.26).
4.3.5 Componente curricular. En cuanto a las relaciones de confluencia, los elementos que se encuentran tanto en la Educación Ética y Moral como en la Formación Integral, tienen que ver con la planeación curricular, en la cual, las acciones que los docentes contemplan y ejecutan se organizan en pro de la formación de la persona y se reconfiguran constantemente a partir de la práctica.
Dichas acciones se hallan inmersas en toda acción formativa y se evidencian en el acompañamiento que se hace a los estudiantes, en el desarrollo de la secuencia didáctica al momento de realizar las clases (contextualización, estructuración de contenidos, aplicación y verificación) y, especialmente, en la figura de acompañamiento, ya que ésta es una misión del maestro lasallista dada en todos los roles en los que se desenvuelve.
Por otro lado, al pretender dar forma a la persona, no solamente se pretende el desarrollo de las dimensiones, también que el estudiante aprenda a convivir, pensar y actuar críticamente. Por su parte, la enseñanza de un saber o asignatura analiza la realidad del mundo ya que la comprende y la transforma más allá de la acumulación de información y la puesta en marcha de un plan de estudios (E4, p.4). Por consiguiente, todo saber disciplinario, tiene que verse en el escenario de la vida, siendo claro para los docentes que las acciones de la Formación Integral no se asumen como la suma de teorías o temas de clase, sino como la disposición para el acompañamiento al estudiante desde todos los frentes y roles en los que se desenvuelve.
4.3.6 Escenarios y prácticas. En este aspecto confluyen elementos que tienen que ver con los espacios que permiten un aprendizaje dotado de sentido a partir de las experiencias que se viven allí, generalmente vinculados a las dinámicas de la pastoral educativa y manifestadas a través de convivencias, salidas pedagógicas, escuelas de líderes y retiros espirituales, sin embargo, no se dejan de lado las aulas y los espacios comunes, precisamente porque la integralidad tiene que ver con las maneras de relación que se dan en los diferentes ámbitos o espacios de socialización.
De esta manera toman fuerza los lugares cotidianos del colegio que facilitan la enseñanza, en este caso se habla de las aulas de clase, el patio y las instalaciones deportivas del colegio, los cuales permiten acompañar a los estudiantes como imperativo ético de un buen maestro. Tanto la EEM y la FI, tienen que ver con las formas de relación dadas en los diferentes ámbitos o espacios de socialización.
Ahora bien, retomando la información suministrada por los informantes, se evidencia una articulación entre la función de dichos escenarios y las intenciones propias de la FI y la EEM, ya que los escenarios actúan como medios de posibilidad de la formación “Por ejemplo, en un retiro espiritual, es intencional la incidencia de la dimensión espiritual como medio para encontrar sentido a la vida” (E4, p.8) o en el caso de la Educación Ética y Moral, el escenario facilita las intenciones que se quieren alcanzar, por ejemplo
“Las actividades deportivas le ayudan al estudiante a trabajar en equipo, a actuar con transparencia, valorar al otro y fortalecer un principio ético” (E4, p.5).
Del mismo modo, se puede evidenciar la articulación de la enseñanza, con la práctica y el escenario donde se desarrolla, por ejemplo, las asignaturas en el LHEMI siempre están vinculadas a prácticas experimentales, salidas de campo y salidas pedagógicas, eventos culturales como el interculturalismo y la revista gimnástica, actividades académicas como el día de la ciencia y las matemáticas, el día del idioma, expociencias, proyecto ecológico, actividades de pastoral como retiros, convivencias y escuelas de líderes. Todas ellas vistas como espacios y escenarios para hacer efectiva la Educación Integral (E1, p.5).
4.3.7 Familia. De igual manera se hallan elementos confluentes tanto en la FI como en la EEM, evidenciados cuando los informantes hablan de la familia como un límite de la práctica, tanto de la FI y la EEM, ya que existe un distanciamiento que se da entre ésta y la escuela en torno a la unicidad de valores u objetivos por alcanzar, por ejemplo: “los contextos familiares problemáticos afectan al estudiante, no hay principios porque en algunas familias eso no se cultiva” (E4, p.12).
Es de indicar que la familia correspondió a una subcategoría emergente que permeó varios de los aspectos abordados en el análisis de la información, ya que la familia hoy por hoy se aleja del modelo tradicional o nuclear y se distancia de la escuela con relación a objetivos comunes determina nuevos valores y sentidos, en palabras de los informantes: “la escuela está abandonada por la familia. Ésta es una limitación bien grande para la Formación Integral porque lo que no se haga en la familia el colegio no lo suple” (E4, p.12).
La escuela al ser receptora de las problemáticas sociales, ha de pensar sus prácticas pedagógicas y los acompañamientos a los miembros que la conforman, por tal razón, la pedagogía actualmente ha desbordado los muros de las aulas llegando a las distintas formas de familia que hoy día se encuentran, de ahí que la concepción de formación también haya cambiado y ya no recaiga la obligación únicamente sobre la escuela, sino, que las familias también deben hacer parte activa de este proceso, por lo tanto, así como se comprende el ser humano como una totalidad, de la misma manera ha de comprenderse la Formación Integral, es decir, una formación donde se vinculen todos los agentes que rodean a la persona, en pro de la construcción de una persona plena y equilibrada en todas sus dimensiones.
Pensar las relaciones de confluencia entre La Formación Integral y la Educación Ética y Moral, permite abrir espacios de reflexión sobre los aspectos educativos, culturales y sociales en los que se desarrolla el acto educativo. De esta manera la investigación ha permitido establecer recomendaciones que contribuyan a la propuesta de formación de la institución, teniendo en cuenta las sociedades pluralistas en el marco de la formación lasallista.
CAPÍTULO 5
CONCLUSIONES
Luego de la revisión de a la literatura sobre Formación Integral y Educación Ética y Moral y las aproximaciones realizadas al contexto educativo del Liceo Hermano Miguel La Salle, se halló un vacío de conocimiento frente a las relaciones entre las unidades de análisis y las prácticas que las posibilitan, de tal forma, los investigadores desarrollaron, a manera de conclusión, tres aspectos: 1) formación Integral y perspectiva Lasallista, 2) formación Integral en las sociedades moralmente pluralistas y 3) retos lasallistas para una Formación Integral con un enfoque pluralista. Así, los dos primeros apartados darán cuenta de un rastreo a las categorías de análisis en sus articulaciones y alcances y el tercero, presentará las oportunidades halladas para el Lasallismo frente a una ética plural.
5.1 Formación Integral y perspectiva Lasallista
Antes de abordar la perspectiva lasallista en torno a los planteamientos de la FI, es relevante mencionar que, ésta configura una forma de reflexión filosófica acerca de los ideales de hombre y de sociedad a los cuales es posible contribuir a través de la educación. En este proceso, la escuela de pensamiento alemana se constituyó en uno de los principales referentes en la realización de este empeño. La bildung, concepto que traduce formación, responde a la concepción de la acción educativa de dar una forma, imprimir un carácter y conformar un modelo, como lo señalaba Gadamer (1977) “en la formación, uno se apropia de aquello en lo cual y a través de lo cual uno se forma” (p.39).
Sobre este proceso, el profesor e investigador, Carlos Rojas Osorio (2010) indica que las reflexiones aportadas, por el pensamiento alemán, sobre la formación enfatizan, en un primer momento, en el desarrollo individual del ser, que busca su perfección, la autonomía, la belleza, entre otras, para pasar a un segundo momento que incorpora la mirada sobre el ser relacional con la sociedad, el Estado y el contexto universal.
De otro lado y haciendo mayor énfasis en el sujeto, el educador y escritor mexicano, Carlos Zarzar (2003) considera que “la formación es algo interno al sujeto, resultado del aprendizaje logrado no solo a lo largo de sus estudios formales, sino también fuera de ellos, a través de las experiencias vivenciales de las personas” (p.28). Es posible entonces, analizar la FI como ideal y proyecto social, como proceso propio de los sujetos que se encuentran mediados por la historia y la cultura y, siguiendo lo planteado por la asociación de Colegios Jesuitas, como “un proceso continuo, permanente y participativo que busca desarrollar armónica y coherentemente todas y cada una de las dimensiones del ser humano: ética, espiritual, cognitiva, afectiva, comunicativa, estética, corporal y sociopolítica” (ACODESI, 2005, p.13).
De otro lado, para comprender la mirada sobre la integralidad desde el lasallismo, es necesario mencionar que ésta surge a partir de los esfuerzos e iniciativas de Juan Bautista de La Salle, quien ya en el siglo XVII avizoraba la trascendencia de la educación en la formación y estructuración de la sociedad y la enseñanza de los pobres, que traería consigo no solo cambios de paradigmas, además, un legado pedagógico, que si bien se ha transformado con el paso del tiempo, se mantiene hoy por hoy con el mismo empeño y fortaleza; ya que si bien “la expresión educación integral no estaba en uso en el siglo XVII” (Hengemüle, 2009, p.67), se ha de manifestar que Juan Bautista De La Salle pensó en una educación que formara al estudiante en todos los aspectos de su ser: físico, comunicativo, cognitivo, intelectual, social y espiritual.
5.2 Formación integral en las sociedades moralmente pluralistas
La ética como rama de la filosofía, reflexiona sobre la moral y recibe el nombre de filosofía práctica, ésta es abordada por la filósofa española Adela Cortina, quien permite observar, desde sus postulados, qué en las sociedades actuales convergen las éticas de mínimos, que incluyen los valores compartidos por un grupo o cultura particular sea religioso o laico, y la ética de máximos, que incluye valores universales compartidos que todos pueden seguir sin importar su moral y cultura particular.
Así, se encuentra que una de las principales tareas de la Educación Ética y Moral, además de formar el carácter, construir valores, desarrollar el juicio moral y la sensibilidad moral, es la de reconocer la ética cívica de sociedades moralmente pluralistas, de tal forma que se desarrolle una formación que potencie el reconocimiento recíproco de los propios ideales, la voluntad de entendimiento hacia unos mínimos compartidos y el compromiso con los otros.
Desde este lugar, el pluralismo moral comparte unos mínimos de justicia, respeta las aspiraciones de felicidad de las éticas de máximos y construye proyectos conjuntos de convivencia, en los que no se impongan criterios monistas del bien y de lo bueno y por el contrario se garanticen ambientes educativos, en los que los valores y normas sean sometidos al diálogo, al acuerdo y al respecto básico del derecho a libre conciencia, elección y expresión.
De manera particular se observa que la Formación Integral, contempla como una de las dimensiones centrales, el desarrollo del ser moral y ético, lo que se convierte en eje de sentido en sociedades caracterizadas por la globalización, el consumo, el hedonismo y la pérdida de los ideales educativos de humanización.
Frente a ello, los postulados de Cortina (2007), en pro de redimensionar la ética actual, resultan muy pertinentes en la medida en que formula en su propuesta una ética cordial, que adiciona a los valores de la ética cívica común, los siguientes principios: primero, el principio de no instrumentación, en el que se reconoce la dignidad y a la
persona como fin, no como objeto para la satisfacción de intereses ajenos; segundo, el principio de empoderar capacidades, a través del cual se potencian positivamente las capacidades de las personas para que puedan realizar sus proyectos vitales; tercero, principio de justicia distributiva, que busca distribuir equitativamente las cargas y beneficios teniendo como referencia intereses universalizables, vivir dignamente y garantizar los derechos; cuarto, el principio dialógico, a través del cual se hace presente la obligación moral al reconocimiento recíproco y la expresión por medio del diálogo, como exigencia de justicia para todos en contextos plurales; por último, el principio de responsabilidad social cosmopolita, el cual pretende minimizar las afectaciones a los seres sintientes no humanos y trabajar por un desarrollo sostenible y global (p.221).
Entendiendo que la Educación Ética y Moral a la hora de formar personas y ciudadanos locales y del mundo, requiere contribuir a la construcción de sociedades más democráticas y solidarias, al igual que preguntarse, en el contexto educativo, por ¿cómo se reconoce la igualdad moral y formal de los estudiantes? ¿Cómo se reconocen y respetan las identidades sexuales, etno-culturales, de género? ¿Cómo se reconocen y respetan las diferencias de conciencia religiosa, ideológicas y de clase social? Este es precisamente el terreno de la pluralidad, aspectos que comprometen en mayor medida, una formación integral en sociedades modernas, en las cuales los estudiantes reciben una educación ética, que no solo es orientada por la institución educativa, también por los medios de comunicación, las nuevas tecnologías y los pares sociales y académicos. Razón por la cual, la formación ética actual, debe moverse a un umbral que amplíe los criterios de razonamiento, de análisis crítico de las diferentes ofertas de felicidad, para encontrar con ellos, los caminos más razonables, que respeten su autonomía, les conduzca a puertos seguros para desplegar responsablemente su libertad, en búsqueda del desarrollo individual y del aporte que pueden hacer a la sociedad.
Hoy más que nunca, la educación ética y moral requiere fortalecerse para que los estudiantes se formen para sociedades complejas, interconectadas, deshumanizadas, y violentas y para que adquieran las capacidades que les permita hacer las mejores elecciones, respetar las diferencias y estar en condiciones de construir sus proyectos de vida equilibrando las dificultades y sus intereses particulares con los intereses comunes.
5.3 Oportunidades de una ética plural: Retos para la formación integral lasallista
Es posible reconocer múltiples encuentros entre la FI y la EEM, además, es posible hallar vínculos entre una ética lasallista y una ética cívica “cordis”, que comulga con máximos éticos en torno a la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad. La Salle por su parte, postula su práctica axiológica desde la fe, la fraternidad, la justicia, el compromiso y el servicio, valores que se desbordan a través de su acción educativa y consolidan la identidad lasallista, a través del vínculo con un mismo horizonte. Razones
para creer en una ética que contemple a toda la comunidad educativa y abra paso a la resignificación de modelos y valores que, por demás, no deben dejar de lado las demandas y dinámicas propias de una sociedad viciada por el consumo y la inestabilidad de los vínculos con los otros.
En ese sentido, presentamos a ustedes un eje de coyuntura, pero, sobre todo, de posibilidad y acción, que consiste en ver cómo los objetivos misionales entran en relación con las prácticas de los docentes y cómo los valores lasallistas dialogan con los principios propuestos de una ética cordial.
Entre fines y prácticas Docentes: Se ha de advertir que no hay una sola mirada sobre la FI, como tampoco la ha habido a lo largo de la historia, sin embargo, la práctica educativa y especialmente aquella que compromete a la pedagogía, no se hace esperar en las aulas, en las cuales indudablemente son múltiples las didácticas en pro del aprendizaje y del conocimiento, pero que responden a ideales pocas veces compartidos y dialogados.
En este sentido, los objetivos misionales se ven comprometidos en tanto los fines de la formación parecen ser difusos y varían de acuerdo a las disciplinas y concepciones, no con esto estamos diciendo que sea necesario crear un discurso expansivo, ideologizante, sino, por el contrario, posibilitar el encuentro con el otro y el establecimiento de metas compartidas propias de una ética plural.
En consecuencia, se entrevé que uno de los retos de la escuela lasallista, a la luz de una sociedad plural, como lo afirma Cortina (2007), es posibilitar la participación de los agentes, para que construyan una vida en conjunto como ciudadanos implicados en una sociedad moral (p.20). Por tal razón, es oportuno generar espacios de encuentro, debate, diálogo y acuerdo, que permita generar un ethos escolar, en pro de una Formación Integral consensuada, repiense la persona en formación y la formación en sí misma en las condiciones sociales actuales y evite que el conocimiento no sea únicamente conceptual y fragmentado, sino que involucre el sentido de vida y responda al para qué, del saber.
Los valores lasallistas en diálogo con la ética cívica cordial. Siendo la sociedad actual moralmente pluralista, por el hecho de que en ella no hay un único código moral sino varios, genera dificultades al dilucidar qué personas o instituciones son determinadas para legitimar dicha moral y los principios que la orientan (Cortina, 2007, p.35). Por consiguiente y teniendo en cuenta que las dinámicas actuales no solo se encuentran permeadas por el consumo, también por la fragilidad de las relaciones que se establecen entre sujetos, es posible plantear los siguientes cuestionamientos: ¿A qué valores se les otorga mayor valía hoy en día? ¿De qué manera estos operan en la cotidianidad? y ¿Qué pasos deben darse en el encuentro dialógico con una ética pluralista?
En sintonía con ello, debemos decir que, en el caso lasallista, existe un conjunto de valores a los cuales se les otorga un lugar central para iluminar los procesos educativos
como son: la fe, la fraternidad, el servicio, el compromiso y la justicia. Los cuales nos hemos propuesto poner en diálogo con los principios centrales de una ética pluralista.
1. La fe “como respuesta generosa, comprometida y creativa que permite redescubrir el camino personal en el encuentro con Cristo, hacia el compromiso por las causas sociales” (Distrito Lasallista de Bogotá, 2014. p. 14). Así, y en concordancia con la ética propuesta por Cortina (2007), se hace enriquecedor complementar la fe con el reconocimiento de las personas como un fin en sí mismo. De tal manera que la razón, se conecta con la autonomía y la fe, con el empoderamiento de personas que desarrollan sus capacidades para vivir, conocer, aprender y elegir libremente sus referentes de creencias sin hacer daño, sin ser excluidas ni discriminar a los otros.
2. La Fraternidad, para el Lasallismo, procura “el reconocimiento de la dignidad de las personas, permitiendo reducir distancias interpersonales para escuchar, ver, acoger, sanar, y cuidar” (DLB, 2014. p.14). Aquí, bajo la mirada de la ética cordis, y en el contexto de una sociedad plural, como lo menciona Cortina (2007), apremia “[…] una relación de reconocimiento recíproco de los afectados por las decisiones, como exigencia de justicia para todos” (p.237).
3. La justicia, orientada desde el Lasallismo, se considera “[…] proveniente de Dios, que llama a la vida verdadera en una convivencia humana rectamente constituida, provechosa y adecuada a la dignidad del ser humano” (DLB, 2014, p.14). Esto suscita a la luz de los planteamientos de la ética moderna, que el Lasallismo, logre un “[…] diálogo en el cual se tengan como referente los intereses universales, garantizando los bienes básicos que le permitan a las personas elegir planes de vida dignos que respondan a sus derechos y a la construcción de capacidades” (Cortina, 2007, p.229).
4. El servicio y compromiso se conciben “[…] como la manifestación de una comunidad unida al servicio solidario y trasformador de las personas generando acciones de ayuda en el acompañamiento mutuo” (DLB, 2014, p.15). Aquí, se ubica la importancia de incluir los vínculos discursivos de estos principios lasallistas, con la responsabilidad ciudadana, para que moralmente se actúe con un compromiso político y que éste se refleje en una acción social solidaria, un servicio, si se quiere, obligante en la responsabilidad con todo ser vivo.
Es posible afirmar que los valores pueden diferir totalmente de lo que se vive: “[…] los valores son un componente de la vida humana no aditivo a ella, la vida no se hace de hechos sino de hechos valorados” (Cortina, 2002, p.9). Es por ello que toma sentido
el reconocimiento de la diversidad, ya que los hechos valorados hablan de la persona desde su singularidad ésta debe ponerse en acuerdo para compartir con la singularidad del otro, en pro de la construcción de significados y sentidos comunes, es decir, una ética compartida. Entonces, la proximidad de dichos valores a la realidad es vital para el ejercicio de la moral y de la ética, especialmente en las aulas en tanto espacios dispuestos para la construcción, la reflexión y la transformación de las prácticas sociales.
Al finalizar las consideraciones presentadas y como conclusión de los aspectos abordados, es importante resaltar que el abordaje de las relaciones entre la FI y la EEM, permitió visibilizar un vínculo intrínseco entre ambos conceptos, ya que es impensable la integralidad de la formación sin una dimensión ético-moral. También, se pudo evidenciar, en el contexto lasallista, las cercanías y oportunidades de una EEM dentro de un marco pluralista, en un ambiente de diálogo sobre las diversas perspectivas existentes sobre lo bueno y lo justo. Estos serán, algunos de los retos de una formación comprometida con la libertad, el bien común, y el compromiso de redimensionar perspectivas fundacionales con las implicaciones de la ética en las sociedades pluralistas actuales.
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TABLAS Y FIGURAS
TABLAS
Tabla 1. Fases de la investigación
Fase 1
Primer semestre 2013-II
Elección del método de investigación.
Diseño del anteproyecto de investigación.
Fase 2
Segundo semestre 2014-I
Diseño de técnicas e instrumentos y recolección de información
Fase 3 Tercer semestre 2014-II
Categorización y codificación. Ordenación y clasificación de la información y establecimiento de relaciones.
Fase 4
Cuarto semestre 2015-I
Análisis e interpretación de la información, construcción del informe final.
Tabla 2. Codificación de las categorías y subcategorías deductivas
Unidades de Análisis Categorías
Ideas (Código I)
Formación Integral (Código F)
Conceptos (Código C)
Prácticas (Código P)
Educación ética moraly
(Código EM)
Ideas (Código I)
Conceptos (Código C)
Prácticas (Código P)
Subcategorías
Código
Aproximaciones a la Formación Integral. FII1
Formación Integral e institución educativa. FII2
Fines de la Formación Integral. FII3
El docente en la Formación Integral. FII4
Alternativas o propuestas. FII0
Referentes teóricos Formación Integral FIC1
Referentes teóricos Formación Integral desde LA SALLE FIC2
Relaciones de Formación Integral y Educación Ética y Moral FIC3
Limitación de la práctica de la Formación Integral. FIP1
Escenarios donde se desarrolla la Formación Integral. FIP2
Acciones de la Formación Integral. FIP3
Logros de la Formación Integral. FIP4
Aproximaciones de Educación Ética y Moral. EMI1
Educación Ética y Moral e institución educativa. EMI2
El docente en la Educación Ética y Moral. EMI4
Fines de la Educación Ética y Moral. EMI5
Alternativas o propuestas. EMI0
Referentes teóricos Educación Ética y Moral. EMC1
Referentes teóricos Educación Ética y Moral desde LA SALLE. EMC2 Relaciones de Educación Ética y Moral y Formación Integral. EMC3
Limitación de la práctica de la Educación Ética y Moral. EMP1
Escenarios donde se desarrolla la Educación Ética y Moral. EMP2
Acciones de la Educación Ética y Moral. EMP3
Logros de la Educación Ética y Moral. EMP4
Tabla 3. Subcategorías inductivas y recurrencias de Formación Integral
Categoría deductiva
Subcategoría Deductiva
Subcategoría inductiva
Ideas
Conceptos
Referentes teóricos Formación Integral (FIC1)
Formación
Integral y familia
Dimensiones y Formación Integral
Recurrencias
• En una educación moderna como la que tratamos de tener día a día, pues intentamos precisamente que tener en cuenta contextos, tener en cuenta realidad familiar (GF1)
• La rapidez de la sociedad, considerar al otro como objeto y las competencias hacen ver en la familia unas necesidades distintas, olvidándolos y delegando completamente la responsabilidad de la familia al colegio (E1).
• Los contextos familiares, a veces contextos familiares problemáticos, afectan al estudiante (E4).
• La formación implica tanto la dimensión del conocimiento como mirar su dimensión afectiva, su parte humana, su parte familiar, su dimensión psicomotriz (GF1)
• Suelo trabajar con seis dimensiones que considero básicas para el desarrollo de otras, en primer lugar la física, la intelectual, la social, la afectiva, la que más compete a mi labor acá, la espiritual y la proyectual (GF1)
• Las dimensiones que trabajo en clase y en las cuales trato de profundizar con los estudiantes son: la trascendente, la comunicativa, la creativa y la afectiva (GF1).
• Las dimensiones, hay unas que implican toda resistencia, pero en cada etapa se van desarrollando, cuando son pequeños, la motricidad fina, la motricidad gruesa, cuando se hablaba de la dimensión afectiva, de la dimensión física, cuando los niños empiezan a la imaginación a la dimensión creativa (GF1).
• Las dimensiones también van de acuerdo a las etapas del desarrollo humano, porque a medida que se va dando, van apareciendo diferentes elementos de la conducta humana. Entonces, esas dimensiones tienen que ir bien engranadas de acuerdo a las etapas (GF1)
• hablar de educación integral, tenemos que pensar, o no pensar, sino hacer relación a la educación en diferentes dimensiones, la dimensión intelectual, la dimensión moral, la dimensión social, la dimensión sociopolítica, la dimensión afectiva, la dimensión estética (E4)
Código
FII5
FIC1.1
Tabla 4. Subcategorías inductivas y recurrencias de Educación Ética y Moral
Categoría deductiva
Subcategoría Deductiva
Subcategoría inductiva
Ideas
Conceptos
Referentes teóricos Educación Ética y Moral (EMC1).
Educación ética y familia
Dimensiones y Educación Ética y Moral.
Recurrencias Código
• Yo creo que en todos los escenarios, desde la clase misma hasta el recreo y pasando por la vida familiar y personal del muchacho (E2)
• Una persona la suma de esas realidades, es la suma de los aportes que le ha dado cada uno de sus profesores, más los aportes que da su realidad específica, más los aportes de su familia. (E2)
• Falta vincular a la familia, de que no únicamente son los estudiantes los que tienen que venir al colegio, que también debería haber escuela de padres, siempre están trabajando, no tienen tiempo (E2)
• Es necesario la vinculación de la familia para que seamos un grupo (E2)
• Muchas veces la familia es un referente muy importante de la formación ética de los muchachos (GF2)
• En primer lugar la dimensión espiritual está relacionada con la ética, pero no hablo de la dimensión espiritual ligada al reconocimiento de una religión, sino en lo espiritual en el de encontrar sentido a la existencia (E3)
• La dimensión social evidentemente tiene que verse tocada por la ética, donde la corrupción pareciera ser parte de la idiosincrasia de muchos, ahí la ética tiene mucho que decirnos y tocar el trasfondo social (E3).
• La dimensión política evidentemente, no hay un posicionamiento político sino que hay un posicionamiento ético y la política y la ética van relacionadas.
EMC1.1
EMI7
Tabla 5. Fragmento de clasificación y ordenación Formación Integral
Categoría
Ideas
Subcategoría
Aproximaciones a la Formación
Integral
Fines de la Formación
Integral.
Referentes teóricos
Formación
Integral
Conceptos
Código
Enunciados
• Desarrollar las diferentes dimensiones de la persona (E4)
• Articular el mismo discurso en todos los elementos que rodean al ser humano. (E2)
• Comprender críticamente, actuar éticamente y sentir moralmente (E4).
• Orientar la vida hacia un horizonte último a partir del desarrollo de las diferentes potencialidades de la persona (E4)
• Ascenso de la persona humana de manera equilibrada, desarrollando sus capacidades, su espíritu, su mente y su corporalidad. (E1)
• Comprender al ser humano en su integralidad supone verlo desde una perspectiva holística en la que el hombre es un todo. (GF1)
FII1
Prácticas
Referentes teóricos
Formación
Integral desde La Salle
Limitación de la práctica de la Formación
Integral
Escenarios donde se desarrolla la Formación Integral
• Entender al hombre desde la antropología como realidad sustancial (cuerpo, mente y espíritu) (E1)
• Se basa en la tradición semita cristiana del antiguo testamento y las cartas del Señor de La Salle, entendiendo la escuela como lugar de salvación. (E1).
• Tener claras las dimensiones del ser humano, no quiere decir que se trabaje conscientemente en ellas (GF1).
• La familia, en tanto el colegio no puede suplir los que en ella no se hace (E4)
• Grupos juveniles de pastoral lasallista (GF1)
• La cancha, los acompañamientos, los descansos (E1).
FII3
FIC1
FIC2
FIP1
FIP2
Tabla 6. Fragmento de clasificación y ordenación Educación Ética y Moral
Categoría Subcategoría Enunciados Código
Aproximaciones de Educación Ética y Moral
Ideas
Educación Ética y Moral e Institución
Educativa
Referentes teóricos
Educación Ética y Moral.
Conceptos
Prácticas
Relaciones de Educación Ética y Moral y Formación Integral.
Acciones de la Educación
Ética y Moral.
Logros de la Educación Ética y Moral.
• La naturaleza de todo ser humano es la sociabilidad (E2)
• La formación de la ética y la moral debe ser la formación de la conciencia moral (GF2).
• Para mí la educación ética y moral corresponde en nuestro contexto a una espiritualidad (GF2)
• Se está entendiendo la ética y la moral, sobre todo la moral como moral cristiana (GF2)
• Una humanidad cristiana que aspira el bien, entendiendo “bien” como lo que es mejor para todos (E2)
• Las costumbres como la moral y la ética como el estudio filosófico de la moral (GF2)
• La moral es el resultado del actuar del individuo en sus relaciones interpersonales (GF2)
• El rol del maestro como mediador en la resolución de conflictos (E2)
• La integralidad está en la ética, porque permite que el ser humano actúe bajo un principio de bien común (GF2)
• Una educación ética y moral es generar una serie de reflexiones acerca de nuestro continuo actuar (GF2)
• Articular la ética con el saber que se enseña (E3)
• Los egresados continúan el ejercicio pastoral después de graduados (E2)
• Trabajar en la unión del saber con el saber hacer en términos propios de las competencias ciudadanas (GF2)
EMI1
EMI2
EMC1
EMC3
EMP3
EMP4
FIGURAS
1. Archivo Excel para la clasificación y ordenación.