SUPLEMENTO CULTURAL
No. 85 - 28 DE ENERO DE 2013 - AÑO 2
DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN
Fotos: Alfonso Vázquez Sosa
Dentro de las actividades programadas en Las Jornadas Candelario Huízar 2013, se presentará la Orquesta Filarmónica de Zacatecas -Dir. Gral. Alfonso Vázquez Sosa- el domingo 3 de febrero, a las 19:00 Hrs., en Sala del Teatro Hinojosa de Jerez. En este concierto de clausura se tendrá como invitado al director Armando Vargas y como solista a Alexander Campbell Vdovina (violín). [Consulte la programación completa en página 10]
28 DE ENERO DE 2013 / AÑO 2
85
I. El próximo día jueves 31 de enero y hasta el domingo 3 de febrero se llevarán a cabo las Jornadas Candelario Huízar 2013, en honor al músico zacatecano del mismo nombre, nacido en Jerez, Zacatecas el 2 de febrero de 1883. Para conmemorar a este ilustre músico zacatecano, el Gobierno del Estado de Zacatecas, a través del Instituto Zacatecano de Cultura, tiene programada una serie de actividades a celebrarse en la capital y en Jerez de García Salinas; la programación completa podrá usted consultarla en la pág. 10 de esta publicación. A continuación una breve semblanza biográfica del homenajeado [los datos fueron consultados en la página de CONACULTA] Candelario Huízar fue un cornista, compositor y pedagogo jerezano, quien inició sus estudios musicales bajo la guía de Narciso Arriaga, director de la Banda Municipal de Jerez. En 1892 ingresó a ese grupo como ejecutante de saxofón. Poco después conoció al violinista Enrique Herrera, que lo asesoró en la ejecución de la viola, y con quien formó un cuarteto de cuerdas en 1900. Más tarde, como miembro de bandas de viento, participó en la Revolución mexicana. Como miembro de la Banda de Música de la División del Norte, a fines de 1917 llegó a la Ciudad de México, donde se radicó definitivamente. Al año siguiente ingresó a la Banda de Música del Estado Mayor Presidencial, dirigida a la sazón por Melquíades Campos, y se inscribió en el Conservatorio Nacional de Música, donde estudió bajo la supervisión de Arturo Rocha (corno); Estanislao Mejía y Aurelio Barrios y Morales (armonía); Gustavo E. Campa y Rafael J. Tello (composición). En 1920 fue nombrado copista del Conservatorio Nacional, donde poco después fue también bibliotecario. En 1924 se graduó como cornista y compositor en ese plantel, y se integró a orquestas teatrales y a la Orquesta Sinfónica del Conservatorio. En ese mismo plantel, más tarde, fue profesor de armonía, composición e instrumentación, durante muchos años. Compuso numerosas piezas instrumentales, para conjuntos de cámara, orquesta sinfónica y coros, y realizó muchos arreglos instrumentales y vocales de melodías tradicionales mexicanas. En 1951 ganó el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Bellas Artes. Sin embargo, su carrera se
vio afectada los últimos años de su vida, luego de sufrir un ataque de apoplejía, que lo paralizó casi totalmente. Sus cuatro sinfonías (dejó una quinta sin revisar), forman parte selecta del repertorio orquestal mexicano del siglo XX. Falleció en la Ciudad de México el 3 de mayo de 1970. De las actividades programadas, me permito recomendarle ampliamente la participación de la Orquesta Filarmónica de Zacatecas el domingo 3 de febrero, a las 19:00 Hrs., en Sala del Teatro Hinojosa de Jerez. En este concierto de clausura se tendrá como invitado al director Armando Vargas y como solista a Alexander Vdovina (violín). Su director general, el Mtro. Alfonso Vázquez, nos comparte la información del programa que se ejecutará esa noche, la entrada será libre.
Ángela y Eréndira: luz oscura por Gabriel Luévano Gurrola
Encomio de la decepción por Nelson Guzmán Robledo
El FCE reúne sus cuentos Los universos vivos de Daniel Sada por Mauricio Flores
1. José G. Gómez: Marcha Jerez 2. Ernesto Juárez: NOCHISTLÁN Concierto para Violín y Orquesta I. Moderato II. Adagio III. Allegro molto e giocoso Solista: ALEXANDER CAMPBELL VDOVINA 3. José Pablo Moncayo: Tierra de Temporal 4. Silvestre Revueltas: Sensemayá II Este semana celebramos los cumpleaños de los siguientes talentosos zacatecanos: hoy, lunes 28 de enero cumple años Pedro “El Perro” Aguayo Damián, emblema de la lucha libre mexicana, nacido en Nochistlán, Zac.; también Floricia Calderón, ceramista. El martes 29 felicitamos a Marely Flores, pianista, promotora cultural, nacida en Ojocaliente, Zac. El miércoles 30 cumple años Domingo González, ciclista profesional nacido en Villanueva, Zacatecas. Y el sábado 2 de febrero, además del natalicio de Candelario Huízar, conmemoramos también el natalicio de Francisco Aguilar y Urízar (1867-1948) pianista, compositor y maestro emérito de la UAZ.
Tryno Maldonado Del futbol a la literatura por Jánea Estrada Lazarín
Castillo de sal si puedes por Andrea Sampedro Desayuno en Tiffany’s, mon ku por Lluna Llecha y Carlos Belmonte
La soledad sonora por Edgar Morales
Horizontes más alentadores por Eduardo Campech Miranda La UAZ presente en la Feria Regional de Sombrerete por Pamela Girón
4 5 6 7 8 9 11
Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria Todos por Pilar Alba
Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com
3
Poema de los extraños extranjeros que a veces somos por Roberto Galaviz
Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx
Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño
La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.
12 Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com
28 de enero DE 2013
Ángela y Eréndira: luz oscura Por Gabriel Luévano G. Si hay quien dice, francamente embriagado de optimismo, que siempre hay luz en la oscuridad, ¿se podrá afirmar el argumento a la inversa? Pues ¿quién dijo que no hay oscuridad en la luz? Si ambas entran por el ojo, silentes pero con una potencia contrariada que las obliga a luchar entre ellas, dentro de la mirada del individuo. Al final, creo que sólo vemos una posibilidad mayoritaria de la ganadora. Para darse cuenta, habría que llevar a la práctica el escrutinio discreto y sereno de las faces de la gente, porque hay quienes saludan con un brillo en el rostro, y si tenemos la suficiente perspicacia, en ellos percibimos un vacío dominante, oculto, dentro de sus expresiones cotidianas. De pragmatismo emocional no abundaré, pero comento lo anterior porque las apariencias engañan. Y los prejuicios, que necesarios en ocasiones, son un punto de partida para explorar nuevos terrenos, en busca del martillo que los derrumbe, o justifique. Mucho se ha hablado de la explosión prestigiosa y comercial de la literatura latinoamericana durante mediados del siglo veinte, a la que voltearon, con ávido interés las imaginaciones del mundo. Se ha conformado una serie de conclusiones en torno al estilo desbordado y sensiblemente franco de algunos autores; conclusiones que definen ese mito legitimado del realismo mágico como una cortina que esconde a todo el que escriba en suelo latinoamericano. Así, escritores como Sabato, Rulfo o Borges, son ligados con un cordón (bien intencionado quizá), al desfile de lo llamado real maravilloso. Al cabo de varias lecturas, nos damos cuenta que Rulfo es tan universal en esencia como los grandes renovadores de la primera mitad del siglo, que Sabato puede ser comparable a los existencialistas y que la figura de Borges ha superado las etiquetas y es un clásico en sí mismo. Siguiendo la lógica, y como ya han comentado analistas y críticos literarios, lo llamado “realismo mágico” no es único ni totalmente propio de nuestras literaturas; el Quijote pudiera ser tomado como un ejemplo de esto. No nos interesa saber si son verdaderos o no los gigantes que ve el hidalgo enfebrecido, o los barcos sugestivos, los ejércitos malsanos. Él los ve, y la magia se desliza bajo la pluma de Cervantes.
Se adecuó la rúbrica de realismo mágico a las coyunturas comerciales y su eficacia publicitaria es notable. La inconfundible prosa de García Márquez es una guisa de embajadora de América para el mundo, como la de Reyes, o la poesía nerudiana. Cada autor tiene sus caminos y la calidad patente y que alimenta en su búsqueda la riqueza de sus trabajos, supera los prejuicios. Menciono a otro colombiano, Álvaro Mutis, quien convencido de la viabilidad de lo gótico aún bajo los calores tropicales o las huertas ubérrimas del continente, nos dejó ese texto desconcertante que es La mansión de Araucaíma (1973). El relato versa en la truncada monotonía de un grupo de personajes, habitantes de una casi aislada casona, que dará paso a una alevosa tragedia. El fofo Don Graci, propietario de la construcción, el Guardián, la Macice, el Piloto, el sirviente Cristóbal y el Fraile, seres que si no son indiferentes al placer, lo reciben en un breve estallido de conformidad, serán visitados por Ángela, una joven actriz de diecisiete años, interesada en conocer la mansión. La intempestiva aparición desencadenará una serie de relaciones que tornará malévola a la Machiche, la única en ejercer con cierto celo prácticas sexuales. Primero, para Mutis, al narrar no hay un tiempo preciso ni nada fuera de las paredes de la casa, por lo que la trama se vuelve deliciosamente atemporal y el espacio, concomitante a esta orfandad, nos ofrece un terreno lúgubre y legendario. La perspectiva enigmática realza el yermo emocional de los personajes, dotando de cierta oscuridad, apreciable en las sugestivas máximas que mandó inscribir Don Graci en las paredes de la mansión, o en un cuadro de su recámara, donde un niño pequeño, sentado en las piernas de un mujer, mira a ésta con una maligna madurez. Asimismo, los defectos de los personajes en los que hace hincapié Mutis, como el muñón de el Guardián que saca toques marciales a la armónica o la obesidad del propietario, contrastarían con las imágenes mentales en que resultan los ambientes de Sudamérica, luminosos al por mayor dado el prejuicio. Habiendo mencionado las características físicas de Don Graci, quien además fue pederasta en su juventud, recuerdo a otra figura, absolutamente sombría, de la literatura colombiana: la colosal abuela de
Marc Chagall, Entre perro y lobo (Entre la luz y la obscuridad). Detalle, 1938.
Eréndira, del ya mencionado García Márquez. La lectura de Cien años de Soledad, o incluso El otoño del patriarca dejan en la mente un dejo de maravillado deleite, que no se alcanza a asir a menos que exista la disposición de entrar en un mundo hiperbólico sin dejar de ser por eso, de una placentera claridad. En estas famosas novelas la hipérbole puede superar al terror que se cuela, pero en La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1978) veo un García Márquez un poco distinto. El tema abordado no es otro que la prostitución de menores, algo que, como bien sabemos no tiene nada de mitológico y sí mucho de realidad apabullante. El texto, que narra el martirio de una joven la cual, habiendo dejado una vela encendida en la noche cerca de las cortinas, tiene que pagar a su abuela el precio de la casa en ruinas después de
que un incendio la devorara. Aquí, la hipérbole de los cientos de hombres que pasan por la carpa de Eréndira, no alcanza a mi parecer para considerar la obra en un estricto realismo mágico; la anécdota, en toda su terrible certidumbre, se nos ofrece en un texto perturbador y bastante lóbrego. De alguna manera, Ángela y Eréndira son el precio que se paga para la existencia de esos personajes literarios, al cabo estampas de la maldad disfrazada: son como una luz que entre su derruido rayo hacen posible una visión tétrica de nuestro mundo. De ahí mi pregunta del principio, ¿Hay oscuridad en la luz? Cada quien se responderá, pero lo que sí hay son obras que diversifican la obra de ciertos autores, como en el caso de los dos colombianos, cuyos relatos ya expuestos dan fe de un genio que sobrepasa las etiquetas.
LA GUALDRA NO. 85
Encomio de la decepción Por Nelson Guzmán Robledo
Filosofía
Iluminamos el mundo que creemos habitar con los fulgores de nuestro deseo; en cuanto palidecen nuestras fiebres, el torbellino de la nada desvanece las formas que la imaginación siembra en nuestro entorno. El mundo, tal y como es en sí, nos resulta opaco: sólo se anima al calor de nuestros entusiasmos y de nuestros delirios. La materia que compone nuestro cuerpo mismo es semejante a la sonoridad de una cuerda intangible, que enmudecería en cuanto quisiéramos palparla. Rodeados a diestra y siniestra de fantasmas -siendo cada uno incluso el fantasma de sí mismo- la imagen de los otros es la que la mano invisible de nuestro instinto dibuja. No conocemos a nadie y nadie se conoce a sí mismo. La sociedad no es sino un carnaval de máscaras que nuestra mirada tiñe, como la danza de los vampiros que desaparece en el espejo en un conocido filme de Roman Polanski. Se entiende que la misma persona sea ante los ojos de uno o de otro un colmado de virtudes o un cultivo de maldades. Nadie es lo suficientemente detestable para que al menos su madre o un testigo imaginario le nieguen su amor o al menos su compasión; pero tampoco nadie podría recibir el más mínimo elogio o perdón si de súbito se abriesen las puertas de su alma y de ellas saliesen las serpientes de sus vicios inconfesados. Sólo podemos decepcionarnos de alguien en quien, por el hábito de errar, hemos depositado aquellos ideales que no logramos encontrar en nosotros mismos. Más que un estallido de emociones, el amor es una implosión en la que a fuerza de ser despojados de nuestra nada original nos colapsamos. Una carga insoportable es la de ser amado si se tiene al menos compasión hacia aquél que nos idealiza. El enigmático héroe anónimo de Las memorias del subsuelo de Dostoievski entreveía lo anterior con una abominable claridad: el diálogo con la prostituta a la que ama y compadece, ilustra las consecuencias de la confesión y demuestra la imposible solución del amor y la conciencia de sí mismo. Por ello la decepción es menos culpa de su objeto que de las imprecisiones con que elaboramos el semblante de los otros. Lejos de sentir rabia o lamentarnos cuando alguien nos muestra el semblante que subyace a su antifaz, deberíamos considerar toda ocasión de desengaño un acto de corrección de nuestras emociones, ¿con qué justicia podría enervarse uno
Vincent van Gogh, Viejo hombre en dolor (En el umbral de la eternidad). Detalle, 1890.
con alguien que no es lo que arbitrariamente pretendemos que sea? Spinoza afirmaba que el odio es siempre consecuencia de una mala interpretación del mundo. Así, toda desdicha que nace del desencanto no es sino el producto de un malentendido. Decepcionar o ser decepcionados no es sino una forma brusca de aclarar las cosas, un camino violento de iluminación. Quien ama a alguien está sin duda equivocado. Pero es que el mundo mismo abreva su sed en los manantiales del caos. Eros y Polemos son el padre de todas las cosas, habría que enunciar para corregir a Heráclito. Luego, si el universo entero es un error, amar es un acto de justicia. ¿Renunciaremos a la fuente de nuestras desdichas, si de ella emanan los colores del mundo? Cierto, cada decepción vuelve más ardua la labor de reconciliarnos con nuestro apego al mundo, que en su movimiento giratorio amenaza con lanzarnos fuera de él, con el vértigo de un juego de feria. Pero abrazamos la tierra y rehuimos la mirada de los astros porque fuera de los apegos a los seres que amamos —esos fantasmas que se yerguen efímeros como el verdor del verano— sólo subsiste la frialdad de un universo indolente, tan neutro e hipotético como el éter luminífero. La decepción es ese escape momentáneo del salón de baile que hacemos para tomar aire fresco y contemplar el fondo metálico de la noche, hacia donde los rumores del vocinglero y de la risa llegan como rescoldos sin llama, que nos incitan a regresar nuevamente hacia el calor de la embriaguez jovial y efímera de su vorágine. ¿Algún día nuestra necesidad de desdicha agotará sus recursos? Sin duda en ello estriba eso que llamamos envejecer, cuando la desdicha llega por sí sola, sin la invitación que los jóvenes le hacen para beber y brindar con ella, apurando festivamente sus vasos. La decepción, generosa, nos ofrece una encrucijada de solución frente a la realidad que pone ante nosotros: por un lado, la renuncia al dolor mediante el desencanto general del mundo, que nos exige ensombrecer la intensidad de nuestros días; o si nos negamos a tal renuncia y a evitar la languidez de nuestras pasiones, podemos encontrar regocijo en la decepción, que demanda aprender a degustar el dejo melancólico de la futilidad de las cosas y conmoverse por aquéllos que no son quienes pensábamos que eran.
28 de enero DE 2013
El FCE reúne sus cuentos
Los universos vivos de Daniel Sada Por Mauricio Flores*
Fue a principios de los noventa cuando la narrativa de Sada comenzó a ser reconocida. Acababa de ver publicado el volumen de cuentos Registro de causantes, que le mereció el llamado premio de escritores para escritores Xavier Villaurrutia. Un autor que por cierto siempre le intrigó. Posteriormente nos sorprendió con las novelas Una de dos y con Porque parece mentira la verdad nunca se sabe, que en su título muestra ya esa destreza narrativa de un autor que atrapa para siempre a sus lectores. Vendrían Ritmo Delta, y otros sucesos editoriales siempre entretejidos con la apuesta al género cuentístico que el mismo autor, oriundo del bravo Mexicali, en Baja California, organizó con esmero y sin prisas para sus antologías. A un año de muerto Sada, el Fondo de Cultura Económica puso en librerías una nueva selección de cuentos, presentados por el ensayista francés Philippe Ollé-Laprune. Se trata de 25 piezas del gran armario literario de Sada, autor que de acuerdo al mismo comentarista bien podría definirse a partir del sonido y la musicalidad. Esa sonoridad lingüística —y permítaseme subrayar otros títulos de su obra: Yerma substancia, Todo y la recompensa, La duración de los empeños simples, El lenguaje del juego…— que “le sirve para instaurar un universo particular”. “Una manera de someter el lenguaje, apropiárselo, transformarlo y restituirlo con una entonación particular que deja su propia huella”, subraya Ollé-Laprune. Esa pluma, la de Sada, al servicio de un proyecto coherente fincado en un universo “al que dio estatus casi mítico: tomó una parte de sus palabras de la realidad del Norte para transponerla a una ficción que a menudo utiliza este espacio como escenario”, acota el propio presentador. En dichos empeños, ¡las maneras de acariciar al lenguaje!, Sada conformó una obra que si bien es multigenérica se constituye como un todo, una obra total, y que cada lector hace única y desmenuza a su arbitrio. Además poeta (El amor es cobrizo, Aquí), el autor insistió siem-
pre en fijar su mirada en una zona específica de este país y en sus habitantes, transformándolos en imaginarios verosímiles que lo mismo cautivan a lectores de otros lugares. (De ahí su salto al mercado español, ganado a pulso de creatividad, y no por esa falsa benevolencia editora que casi al final de su vida le concedió un premio no en todas sus versiones prestigiado). Retratista de nuestra zona norte, Sada hubo de encontrarse con idiosincrasias y voces, injusticias y esperanza, soledades y apegos. Todo ello está en sus personajes, sempiternos caminantes de ese “paisaje colmado de nopales”. Una mañana cualquiera, Juventino llega a su taller de carpintería y le encuentra saqueado. Le han robado mesa, martillo, lupa, gis, lija… ¿Qué hacer?: “no avisar, no dar cuenta del suceso a la gente chismorrienta que luego agranda los hechos”. “Este negocio ya está echado a perder”, afirma el personaje de “El arte de la briba” y se echa al Norte, más al norte de los pedregales. “Lo malo era atravesar con las espaldas mojadas y es que sabía lo de siempre: a muchos amigos suyos los vejaron gachamente por no traer documentos”. Los universos vivos de Daniel Sada.
La voz del río
Libros
Cómo no recordar a Daniel Sada (1953-2011) en Zacatecas. Si toda su obra, diversificada y pulida hasta el cansancio, se inserta en lo que por ahí define como paisaje colmado de nopales. Sada —artífice de esencias y talantes— supo además de las penurias del norte: de la mentira que triunfa sobre todas las cosas. Incluso así dejó una obra de verdad.
La soledad es legendaria como los ríos y como los perfumes impregna. José María Álvarez
¡Mira!, como aquello de allá… sí… como aquello. El río avanza entre la oscuridad, solitario, casi invisiblemente. El río traía en sus pulsos lunas despedazadas y acaso fuera aquello que se batía en la calma. Edimiro dormía, mal, como siempre, boqueando bocabajo luego de antes en que hizo lo último: colar salvado, pulir las herraduras: antes, en la tarde de hoy. Pues nada, que Edimiro no sabía qué, por qué, y de repente un grito vino a él… Grito como de hombre que se ahoga o también como si pareciera un leño que pega contra el agua. Cosas de ideas de azar. Como aquello de allá… sí… como aquello que buscaba una distancia. Y la voz se diluye. Largamente una o de vapor sobre las aguas, el sonido de un eco. Edimiro que va, pronto llega —el río tranquilo, sereno como siempre— tan luego que se sienta sobre la pura chuqui de yerbaelmanso y se queda a espera. Oscurece más hondo. Las corrientes se abisman en una exhalación oscura como la pesadilla. Viene el día y la noche después y la voz ya no se vuelve a oír. Entonces por sobre la maleza de un vientecillo hojeando hizo crecer una iluminación de trece lámparas: unos hombres buscaban las huellas del ahora difunto. Que ayer hubo un ahogado. ¿Ayer? Ayer… dicen las gentes que supieron. Mas nunca lo encontraron. Y, ¡por cierto!, ¿el Edimiro dónde se habría metido? Y así fueron pasando muchos días, y la voz, la voz algunas veces se perdía entre las nubes… sí, algo, como aquello: aquella idea de aire encerrada en algún acabar. Y el río avanzaba lento, el río de allá, detrás de la arboleda. Azul de transparencia que luego quiebra por entre las colinas de San Buena. Daniel Sada * mauflos@gmail.com Daniel Sada, Reunión de cuentos, FCE, México, 2012, 248 pp.
LA GUALDRA NO. 85
Literatura
Del futbol a la literatura
Por Jánea Estrada Lazarín
Tryno Maldonado nació en Zacatecas, el 19 de Septiembre de 1977. Es narrador y ensayista. Cursó estudios de música contemporánea. Ha sido subdirector y articulista de la revista literaria Finisterre. Colaborador de Cine Premiere, La Tempestad, Letras Libres y Switch. Beca Nacional de Revistas Independientes Edmundo Valadés, de CONACULTA. Becario del FONCA de 2003 a 2004, dentro del programa Jóvenes Creadores, en cuento. Finalista del Premio Herralde de Novela 2008 por Temporada de caza para el león negro. Parte de su trabajo se incluye en las antologías Nuevas voces de la narrativa mexicana, Joaquín Mortiz, 2003 y Novísimos cuentos de la República Mexicana, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2004. Obra publicada: Antología: Grandes hits vol. 1. Nueva generación de narradores mexicanos,
Almadía, Oaxaca, 2008. Cuento: Temas y variaciones, Finisterre, 2002. Novela: Viena Roja, Joaquín Mortiz, 2005. Temporada de caza para el león negro, Anagrama, 2009; Teoría de las catástrofes, Alfaguara, 2012. Ha escrito para varias de las publicaciones más importantes de México. Fue escritor residente de la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, y desde hace años vive en Oaxaca. En la octava edición del Hay Festival 2013, realizado ahora en Cartagena, de Indias Colombia –del 24 al 27 de enero-, Tryno Maldonado fue invitado a participar en este importante evento que reúne a los escritores considerados más importantes de los últimos años. Este talentoso escritor zacatecano, nos dio una entrevista en fechas recientes, y que compartimos con ustedes.
Foto: Alejandro Ortega Neri
Jánea Estrada: ¿Naciste en 1977 y hasta qué año radicaste en Zacatecas? Tryno Maldonado: Sí, nací ese año el 19 de septiembre en la clínica del IMSS a las 5:15 de la mañana –creo que hice batallar mucho a mi mamá en la labor de parto- y viví aquí en Zacatecas hasta finales del 2006, en la Colonia Pedro Ruiz González, con mis padres: mi mamá es educadora y mi papá es entrenador de futbol. JE: ¿A través de tu mamá fue tu primer contacto con la literatura? ¿O cómo se dio? TM: Me acuerdo que teníamos la Enciclopedia Espasa, El Tesoro de la Juventud –que era buenísimo-, era como lo de batalla pero no había literatura especializada en casa. En mi infancia más bien me tocaba tirarle al balón con la técnica correcta, en eso sí tuve mucha influencia de mi papá… había más balones que libros; mi papá era el entrenador de La Ola Naranja que ganó el torneo de los barrios en el 77, eso me lo recordó Juan Villoro en una plática… JE: Tuvo dos premios tu papá en el 77 entonces, tú y el del torneo… TM: Sí [ríe], no sé cuál de los dos le causó más satisfacción, pero sí… En cuanto a la literatura especializada,
entro más bien tarde en contacto con ella, ya en la adolescencia. Una de mis tías estaba suscrita a un círculo de lectores y le mandaban por correspondencia libros y entre ésos que le llegaban, además de best sellers recibía también los de Joaquín Mortiz. Me acuerdo mucho de La Casa en la Playa, de García Ponce, que ahí lo tengo todavía; y fíjate, mi primera novela me tocó publicarla en Joaquín Mortiz, no lo hubiera imaginado. Fue la curiosidad la que me acercó a mis primeros libros, me acuerdo mucho de las novelas de Ray Bradbury, esos libros los leí todos. Aquí, ibas a la Biblioteca Mauricio Magdaleno y había que leer lo que te encontraras, lo que hubiera. Mi crecimiento como lector fue muy azaroso, los primeros libros que compré fue en la Librería Andre.a, yo los forraba con plástico para que no se maltrataran, los atesoraba mucho… cosa que mucha gente igual no valora. Autores de mi generación vienen de familias con un capital cultural muy grande, son hijos de intelectuales, de artistas… este tipo de carencias ni siquiera podrían ellos visualizarlas. Y a lo mejor esa falta de acceso a los libros me hacía valorarlos al doble, hasta la fecha. Después de Bradbury fue Lovecraft, Edgar Allan Poe –las traduc-
ciones de Editores Mexicanos Unidos, que no son las mejores del mundo-, luego Borges, Cortazar… me fui agarrando mis propios autores en contra muchas veces de lo que me mandaban en la secundaria: me ponían a leer obligatoriamente a García Márquez y yo lo aborrecía por sistema, lo mismo me pasó con Rulfo, tal vez porque se me presentaron como una imposición, como algo canónico, plastificado, como cosas del museo. Yo buscaba cosas de ciencia ficción, de fantasía. JE: ¿De esos primeros libros cuáles recuerdas como tus favoritos? TM: Las doradas manzanas del sol, de Bradbury, me gusta mucho; lo leí como a los 18 años, ahora lo volvería a leer porque Bradbury me gusta más como cuentista que como novelista. JE: ¿Cuando jugabas futbol qué posición eras? TM: Fui portero mucho tiempo, en las selección de la Secundaria Federal 1; recuerdo que en mi primaria, la Enrique Estrada, no había canastas de básquet, y jugábamos fut en la tierra… Me gustaban las dos cosas, en vacaciones entrenaba fut por las mañanas y por las tardes básquet, en el CREA.
JE: ¿Y a qué hora leías? TM: No, es que no leía… de hecho mi comprensión lectora era muy mala cuando era niño. En preparatoria me di cuenta que podía leer de izquierda a derecha una serie de oraciones pero no podía responder, si me preguntaba, cuál era la idea central del texto…Y más si se trataba de leer a Max Weber en la Prepa 4, pues era más complicado… [ríe otra vez] JE: ¿Ahí terminaste la prepa? TM: Estuve en dos, primero en el Tec de Monterrey porque me ofrecieron una beca, pero pronto me di cuenta de que no era el mejor lugar para mí, era otro ambiente, pero entré por la beca… luego me corrieron y me fui a la Prepa 4 de la UAZ, pero también me corrieron y terminé en la Prepa Abierta. Intenté después estar en Letras, pero no era tampoco lo que yo esperaba, la línea académica no era lo que yo esperaba, yo quería escribir… lo mío era eso, ser escritor y ahí terminó mi vida académica. JE: Tenías 18 19 años entonces, ¿a qué te dedicabas además de escribir? TM: Estudiaba música con un maestro particular, Rafa Hernández, el profe del Tec precisamente, estudiaba guitarra
28 de enero DE 2013
desde los 14 años, con él estudié armonía, contrapunto, cosas más avanzadas, eso era lo que me gustaba, pero hacer una carrera en música en Zacatecas era tres veces más complicado que dedicarme a la literatura, sobre todo a la música contemporánea… eran muchos años para llegar a ser un músico profesional.
En Zacatecas los grupos de poder nos veían sin interés, a nosotros no nos preocupó eso y nos dedicamos a hacer una revista con cosas que nos gustaba leer, en lugar de estar haciendo fila para que tomaran en cuenta nuestro trabajo. Leíamos en aquel entonces a Mario Bellatin, a Cristina Rivera Garza, y era lo que
editamos en Finisterre. Ese libro llegó a las manos de Sergio González Rodríguez, que tiene su suplemento en Reforma, y lo seleccionó como uno de los mejores libros del año. En Joaquín Mortiz estaban preparando una antología en ese entonces, de escritores nuevos mexicanos, Andrés, el hijo de José Agustín tra-
Literatura
JE: ¿Tienes alguien de confianza que lea tus cosas y las critique? TM: Sí, tengo amigos de la prepa que ahora son ingenieros en sistemas, por ejemplo, que leen lo que hago antes de publicarlo, son mis mejores lectores, me deshacen el texto generalmente, son muy honestos, me dicen cuando algo les gusta y cuando no.
JE: ¿Qué viene después de esta tercera novela, Teoría de las catástrofes? TM: Estoy trabajando un libro de cuentos que ya he publicado y otros inéditos; y quiero darle ya a otra novela que es más o menos de la misma extensión de Teoría de las catástrofes. No sé cuándo salga el libro de cuentos, ojalá que sea este año, porque luego los tiempos editoriales son muy caprichosos, pero lo quiero entregar ya. JE: ¿En Alfaguara? TM: Claro, estamos trabajando muy bien, el cambio fue favorable; el libro está llegando a muchos lugares, a mucha gente, a lectores de todo tipo; los críticos han recibido de buenas la novela. Podría decirte ahora que Teoría de las catástrofes es la novela que más me ha gustado… pero en 10 años quién sabe. Foto: Alejandro Ortega Neri
JE: ¿En algún momento llegó a pasar por tu mente dedicarte mejor a la música en lugar de la literatura? TM: Sí, todo el tiempo, de hecho ahora en Oaxaca tengo una banda, se llama Scarlett Johansson; a propósito, en la presentación de Teoría de las Catástrofes, tocamos… Toledo nos prestó su espacio y en lugar de hacer una presentación común de la novela, conectamos los amplis y empezamos a tocar… JE: Durante tu estancia en Zacatecas ¿qué más hacías? TM: Hacía muchas cosas, colaboraciones para algunos medios, perdía el tiempo… [ríe] JE: ¿De veras perdías mucho el tiempo? TM: No, no tanto, sólo me sentía un poco perdido porque yo sabía que quería ser escritor. Trabajaba en la Revista Finisterre, en el 2000. Estaba muy metido en eso, duré más de 5 años y ahí empecé a profesionalizarme más en lo que tiene que ver con la literatura; ahí tuvimos que enseñarnos a editar, a buscar contactos, a distribuir la revista, a conseguir patrocinadores, a acomodar las sillas en las presentaciones…
queríamos publicar y lo hicimos. Aquí Bellatin presentó El jardín de la señora Murakami, fue el primer libro que presenté en mi vida. Eso era lo que hacíamos nosotros. JE: Cuándo dices nosotros te refieres a… TM: A los que hacíamos la revista, Carlos Hinojosa, Joel Flores, Juan Rocky Reyes, Juan José Romero y yo. Cada quien agarró su rumbo, pero nos seguimos frecuentando. JE: ¿Por qué te mudaste a Oaxaca? TM: Yo estaba haciendo un taller en Oaxaca y allá me contactaron los de Almadía, me dijeron que necesitaban un editor, que conocían mi trabajo y yo dije: Bueno, me quedo unas vacaciones pagadas un tiempo… y vivo allá hasta la fecha. JE: Ya para entonces habías sacado el libro de cuentos Temas y Variaciones, ¿cómo fue que publicas tu primer libro con Joaquín Mortiz? TM: Temas y variaciones primero lo propuse al fondo editorial de aquí, del Instituto Zacatecano de Cultura, y me lo rechazaron; en Tierra Adentro me lo rechazaron también… toqué muchas puertas y finalmente lo
bajaba ahí y me pidió que le mandara un texto para la antología, así fue. Luego Andrés me dijo que qué estaba haciendo, yo tenía terminada prácticamente la novela Viena Roja, coincidieron las cosas y fue publicada en ese sello editorial. JE: El siguiente libro lo sacaste ya viviendo en Oaxaca. TM: Sí, los siguientes salieron cuando ya vivía en Oaxaca. En Oaxaca trabajaba en Almadía, aprendiendo mucho de mi trabajo, lo disfruté mucho porque conocí a gente muy talentosa, y me di cuenta que entre más talento hay la gente es más sencilla, más generosa. Luego viene lo de quedar como finalista en el Premio Herralde… JE: ¿No son abrumadoras en un momento determinado, todas estas cosas buenas que te han ido pasando? TM: Para serte honesto, no. Llevo 10 años publicando. Me ha tocado rifármela, darme golpes, tocar puertas, muchas puertas. Sé lo que es que me nieguen un patrocinio, que me rechacen proyectos, no ha sido fácil, hay mucho trabajo detrás. No publico todo lo que escribo, soy muy autocrítico, y eso ha funcionado.
JE: ¿Seguirás viviendo en Oaxaca? TM: Sí, estoy viviendo muy a gusto. Tengo una biblioteca muy buena, mis mejores amigos están allá, tengo trabajo… Escribo mis cosas, tengo una columna en emeequis, hago correcciones… en Oaxaca estoy bien, Oaxaca me trata bien. JE: ¿Zacatecas te trata bien? TM: Ahora sí, aunque mi familia y mis amigos siempre me han tratado bien. Pero si me hubiera quedado aquí no hubiera crecido profesionalmente. Nada me gustaría más que otro chavo de esta nueva generación que quiera ser escritor pudiera quedarse en Zacatecas y que tuviera todas las herramientas para lograrlo. A mí me gustaría mucho incidir en que eso vaya pasando, pero a Zacatecas le faltan muchas cosas por lograr todavía… pero ése es otro tema… Tryno sigue trabajando en lo que más le gusta, pudo ser futbolista y decidió ser escritor. Buena decisión, es un escritor joven, muy talentoso, con una larga carrera por delante. Enhorabuena, Tryno Maldonado.
LA GUALDRA NO. 85
Castillo de sal si puedes Por Andrea Sampedro
Ya que empecé mi año gualdreño recomendándoles mi serie favorita (The West Wing), seguiré con esas recomendaciones, y en esta ocasión será una serie con muchos muchos fans alrededor del mundo: Los expedientes secretos X (The X files), estoy segura que la mayoría de ustedes, sino es que todos, han escuchado al menos la música del intro de esta serie de televisión que es ya considerada de culto por muchos. Para los que no la han visto, les diré que trata sobre dos detectives del FBI, Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Anderson), ellos se encargan de los expedientes X del FBI, los cuales son los que tienen que ver con asuntos sobrenaturales, por ejemplo: vampiros, hombres lobo, muñecas que matan personas y una gran variedad de monstruos; pero la parte más importante de la serie es cuando investigan sobre extraterrestres. The X files, aunque es una serie de horror, drama y ciencia ficción, tiene muy buenas dosis de humor, sobre todo por parte del personaje de
Mulder, que en varios capítulos logra hacernos reír, además la dinámica entre Mulder y Scully, sobre todo en las primeras temporadas, siempre fue muy refrescante, ya que ellos jugaban papeles contrarios, Mulder era el cre-
yente y Scully la escéptica. En general la serie se dividía en capítulos que trataban casos sobrenaturales (que no fueran extraterrestres), los cuales se acababan en el mismo episodio y capítulos que sí trataban casos sobre
Desayuno en Tiffany’s, mon ku Por Lluna Llecha y Carlos Belmonte Tren de la vida, tren de la muerte “Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”. Con esta frase lapidaria empieza la novela Anna Karenina, del escritor ruso León Tolstoi, considerada obra cumbre del realismo y una de las mejores novelas psicológicas del autor. Publicada parcialmente por entregas entre 1875 y 1877 en la revista El mensajero ruso, la novela no fue editada en su integridad hasta 1877, cuando se publicó en formato libro. Desde entonces, ha conocido multitud de adaptaciones tanto para la pequeña como para la gran pantalla entre las que cabe destacar las realizadas por el director estadounidense Clarence Brown en 1935 con Greta Garbo en el papel de Anna Karenina; la del director francés Julien Duvivier de 1948, interpretada por Vivien Leigh; o la versión más reciente de 1997 del cineasta inglés Bernard Rose con Sophie Marceau como protagonista. En esta nueva adaptación de la novela, estrenada en diciembre de
2012, Joe Wright ha optado por Keira Knightley en el rol de Anna Karenina, Jude Law en el papel de Aleksei Karenin –un alto funcionario del Gobierno, en San Petersburgo, y marido engañado– y Aaron Taylor-Johnson que encarna al Conde Aleksei Vronsky, el joven amante. Tolstoi se inspiró en un hecho real para crear su novela: el suicidio que él mismo presenció de una vecina suya, mujer de un rico terrateniente que se arrojó a las vías del tren al ser abandonada por su amante. Esa imagen obsesiva del tren abre y cierra la cinta. Una maqueta de tren, juguete del hijo de Anna Karenina, va ocupando poco a poco el primer plano. De repente, salto temporal y espacial, la cámara se aleja lentamente de la maqueta que se convierte en un tren real que circula de noche bajo un paisaje nevado. A su llegada a la estación de Moscú el tren se detiene y atropella accidentalmente a uno de los trabajadores ferroviarios bajo la mirada horrorizada de los pasajeros entre los que se encuentra Anna Karenina. En ese mismo tren Anna Karenina se cruza por primera vez con el
conde Vronsky, con el que mantendrá una apasionada e ilícita historia de amor, condenada al fracaso desde el principio. Y bajo un tren similar se arrojará finalmente la protagonista, rechazada por su marido, condenada moralmente por la sociedad aristocrática rusa que la rodea y pensando haber sido traicionada por su amante. Es difícil llevar una obra maestra al cine, sobre todo cuando esta obra se considera una de las mejores novelas de todos los tiempos. Y es más difícil todavía que los actores, por buenos que sean, se ajusten a la imagen, al carácter, a la intensidad y a la fuerza de los personajes de papel. En esta adaptación, sobresalen la fotografía, el vestuario, la banda sonora y la original puesta en escena que presenta la vida como un inmenso teatro en el que los personajes se mueven entre el escenario, el proscenio, el foso, el bastidor, el patio de butacas..., y algunas escenas rodadas en exteriores con magníficos paisajes. Con 11 nominaciones, la cinta se estrenará en español próximamente.
aliens y abducciones, cuya línea salía desde el principio de la serie y había que seguir con mucho cuidado. Los expedientes secretos X duraron 9 temporadas (1993-2002), a partir de la serie se hicieron dos películas The X files (1998) y The X files I want to belive (2008). La serie tuvo dos spin offs (series creadas a partir de), siendo la más famosa Millenium (1996-1999). La franquicia de Los expedientes secretos X incluye libros, comics y videojuegos. Si fueron grandes fans de esta serie o si les interesa el tema, les recomiendo también otras series por el estilo como Fringe (2008-2013), The Dead Zone (2002-2007), Lost (20042010), entre otras. También les recomiendo que lean libros de Stephen King, Edgar Allan Poe, H. P Lovecraft, Isaac Asimov, Philip K Dick y Ray Bradbury, entre muchos otros autores que tratan el terror y la ciencia ficción y que no los decepcionarán, como estoy segura no los decepcionará The X files.
28 de enero DE 2013
La soledad sonora Por Edgar Morales*
Literatura
¿Qué fuerza especial posee la soledad que, al ser imaginada, suscita pánico a unos y delicia a otros? Tantas veces vituperada como elogiada, rehuida y buscada. Martin Buber comentaba que “fue en los más solitarios donde el pensamiento se hizo más fecundo”, si esto es así, la escritura más honda deberá emanar del exilio de la comunidad humana, del afán de resistirse a ser vencido por la compañía de lo visible. Tales condiciones que la fecundidad del genio impone, sin duda, se concretan en pocos, en humanos fantasmales y espectros de carne intermitente. Uno de ellos, poeta antes que filósofo, místico antes que religioso, San Juan de la Cruz, dio muestras de la más rabiosa soledad, tanta que, al leerle, vuelve a desgarrar lo humano y desfigura a quien se le acerca. Pero el pánico de pensarse hecho tiras se mezcla con una belleza de posesión impostergable, los cantos de las sirenas, que en soledad hacen sus nidos, echan redes magníficas en la poesía sanjuanina, y en ella quedamos atrapados quienes, ensordecidos por lo infinito, sólo nos queda contemplar, aún desde muy lejos, la soledad sonora. La poesía sanjuanina está llena de “Presencia”, pero, debido a incomprensibles movimientos en la mar poética del santo, las loas de la unión con la Presencia, no obstante que parecen definitivas, dejan una estela de filosa angustia. La dicha mística, bifronte, jánica, entrega dolor, un sufrimiento intensificado que en nada se parece al de las soledades diletantes, ahora nos abraza un sufrimiento del tamaño de Dios, un Dios “sin modo” que se imprimió en las entrañas, Dios solitario que descarga su esencia en el sujeto que osó “salir a hacer un hecho tan heroico y tan raro,… unirse con su Amado divino afuera… en la soledad…” (Noche oscura, 2, 14, 1). El místico no rehúye los hechos “heroicos” y “raros”, se entrega a ellos con una sed espiritual que no se sacia con gozos “claros y distintos”, sino con un indeterminado No Sé Qué. La experiencia de la soledad, “sin modo”, cumple esa función en un vuelo “tan alto, tan alto... [que] no habrá quién alcance”. No obstante, la soledad que esboza San Juan de la Cruz destila comunión, el santo está seguro de poseer todo, ser todo. No hay pudor cuando lo escribe, el paroxismo lo exige, San Juan ha quedado desprovisto de estructura profana y es llevado de la mano del Amado, quien lo conduce a su noche, amable más que la alborada, noche de forasteros embria-
Paul Delvaux, Soledad, 1956
gados que prenden fuego al mundo para iniciar la fogata de la sobreabundancia. De esta manera “de sensual se hace espiritual […] de hombre camina a porción angelical, y… de temporal humano se hace divino y celestial” (Subida al Monte Carmelo, 3, 26, 3). En su soledad ha devenido Dios. Indudablemente hay un grado de psicosis en todo esto, o bien de narcisismo sui generis, o quizá sólo de esteticismo existencial (Charly García cantaba: “No pienses que estoy solo, estoy comunicado con todo lo demás”). Pero ¿no intriga que tales soledades, en San Juan, no hayan terminado en el pabellón psiquiátrico, o en la, demasiado humana, historia del egotismo, sino en la “santidad”? San Juan de la Cruz, maestro que vuela, ríe sobre nuestras testas, desprecia nuestras categorías y recelos intelectuales, y le es suficiente saber que porta los pensamientos de Dios (Subida al Monte Carmelo, 2, 29, 8). ¿Hay acaso otro ejemplo más pretensioso de lo dicho por Buber? En el solitario San Juan el pensamiento no sólo se hizo más fecundo, se hizo Dios. El místico español responde a un deseo exquisito, no negó los placeres ordinarios por terror al imperio
de la carne, los fustigó por la contemplación de otro reino, uno invisible, espectral, en función del cual no dudó en abandonar los ganados ordinarios y correr hacia el no-objeto de sus deseos: “Y luego a las subidas cavernas de la piedra nos iremos, que están bien escondidas, y allí nos entraremos, y el mosto de granadas gustaremos. Allí me mostrarías aquello que mi alma pretendía, y luego me darías allí tú, vida mía, aquello que me diste el otro día”. La escritura de San Juan de la Cruz expresa un ars amatoria sin significantes, los objetos callan, la noche cobija en su aglutinante amodalidad los viejos deseos carnales, los permite ahora, en una “ciencia sabrosa”, en la conciencia de serlo todo. Locura plena, el mundo y su “sentido” se han perdido en el enamoramiento, en el “toque de sustancias desnudas”, en una entrega total “sin dejar cosa”, entrega que toma lugar en el interior de las “bodegas” abismales del Dios sin modo, del Gran Fantasma.
A través de las soledades sanjuaninas logra allegarse uno cierta conciencia crítica respecto a los valores ordinarios que mueven a los hombres. Con las soledades místicas se deshace al sujeto, se deshace al mundo. No se malentienda, nos referimos a que quedan atrás las caricaturas de lo “humano” y sus reducciones racionalistas. La descripción de la soledad no tiene por qué ligarse a lo mórbido ni causar pánico, eso es lo que enseña San Juan de la Cruz mediante una espiritualidad emotiva, sin contenido modal (racional y objetivo), y que se alimenta de incertidumbre (no en vano escribía Leszek Kolakowski, en su texto Si Dios no existe…, que “el místico y el escéptico resultan ser hermanos gemelos”). En suma, ¿para qué mundo?, ¿para qué compañía?, ¿para qué sensatez? La contemplación sanjuanina arde y hace arder lo profano (¿y, realmente, qué hay sino sólo “lo profano”?). La autognosis del santo se abisma en su plasticidad, no se casa con una imagen de sí o, en todo caso, sólo atiende aquélla que le permite serlo todo con el Todo, nada con el que no existe, estar solo. *Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.
LA GUALDRA NO. 85
agenda cult ur al
ENERO- FEBRERO 2013 MIÉRCOLES 30 Todos al Centro Histórico Miércoles de Danzón Plazuela Miguel Auza 18:00 horas Coordina: Casa Municipal de Cultura de Zacatecas JUEVES 31 Tradicional Concierto Banda Sinfónica del Estado Dir. Salvador García y Ortega Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 19:00 horas VIERNES y SÁBADOS Leyendas de Zacatecas Frente a Catedral / 20:00 horas MARTES 29 Danza contemporánea Rito de paso Ángulo Móvil – Colima Director General: Ignacio Sánchez Verduzco Fondo Regional para la Cultura y las Artes del Centro Occidente Auditorio del Museo de Arte Abstracto “Manuel Felguérez” Entrada libre / 19:00 horas SÁBADO 2 de Febrero Restauración Virtual del Antiguo Templo de San Agustín 21:00 horas DOMINGOS 3 de Febrero Tradicional Concierto Orquesta Típica de Zacatecas Dir. Florentino Raygoza Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 18:00 horas MUSEOS Y GALERÍAS ANTIGUO TEMPLO DE SAN AGUSTÍN Bioartesanía Colección del Museo de Arte Popular Permanencia: 15 de marzo Admisión: $30.00
MUSEO DE ARTE ABSTRACTO MANUEL FELGUÉREZ Oaxaca. Con un pie en la Abstracción Colectiva Sala Temporal I Abstracción de Aguascalientes Colectiva Sala Temporal II MUSEO FRANCISCO GOITIA Pintura Abstracta Diario del Exilio Obra del Mtro. Salvador Castro de la Rosa Permanencia: 17 de marzo FOTOTECA DE ZACATECAS PEDRO VALTIERRA El Arcón de los Recuerdos. Memoria Histórica Visual del Norte De Jalisco (1850-1950) Permanencia: 31 de enero In.Conclusión Exposición colectiva: Ma. Eugenia Martínez Juache, Juan Pablo Meneses y Ramón Portales Permanencia: 3 de febrero MUSEO ZACATECANO Exposición de la Carpeta Conmemorativa de Grabados de los 13 sitios de Zacatecas, ubicados en la ruta del Camino Real de Tierra Adentro, declarados Patrimonio Mundial, en la Categoría de Itinerario Cultural MUSEOGRABADO Exposición y venta de obra gráfica: Francisco Toledo, Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Alberto Castro Leñero. Museo de Arte Abstracto “Manuel Felguérez” De lunes a sábado de 10h00 a 17h00 Tel: 492.103.04.07 www.museograbado.com
MUNO Exhibición y venta de obra gráfica: Bem Dierckx, Marcelo Balzaretti, Plinio Ávila, Ernesto Morales, Adam Leech. Objetos de diseñadores mexicanos. Tacuba 128, centro histórico De lunes a sábado de 12h00 a 21h00 horas. Tel. 492.126.56.32 www.muno.com.mx TALLERES Y CURSOS INSTITUTO ZACATECANO DE CULTURA “RAMÓN LÓPEZ VELARDE” Talleres de Danza Cuota de recuperación $250.00 mensuales De septiembre 2012 a Junio 2013 De 16:00 a 21:00 horas Salón del Danza del IZC Clásica / Mtra. Blanca Alatorre Contemporánea / Mtro. Mauro Cháirez Flamenco / Mtra. Ángeles Valle Jazz / Mtra. Susana Alemán Cota (Teatro “Ramón López Velarde”) CENTRO CULTURAL CIUDADELA DEL ARTE Música Taller de Trompeta y Guitarra Mtro. Antonio Ramírez Zacarías De 8:00 a 10:00 horas. Cuota de recuperación: $100.00 mensuales Talleres de Literatura Ensayo y Crítica Literaria Mtro. Sigifredo Esquivel Marín Sábados de 17:00 a 20:00 horas Cuota de recuperación: $ 100.00 mensuales Taller de Ensayo Imparte Sigifredo Esquivel Marín Sábados de 17:00 a 20:00 horas Cuota de recuperación $100.00 mensuales Taller de Poesía Imparte Javier Acosta Escareño Sábados de 11:00 14:00 horas Cuota de recuperación $100.00 mensuales
PROGRAMA CINETECA ZACATECAS ENERO 2013
La Cineteca Zacatecas está ubicada en calle Dr. Hierro #303, centro histórico de Zacatecas. La proyección de las películas se realiza de MANERA GRATUITA, con fines culturales y educativos.
CICLO DE CINE ESPAÑOL MIÉRCOLES 30 / 18:00 horas La vida secreta de las palabras Dir. Isabel Coixet País: España Año: 2005 Duración: 120 minutos MIÉRCOLES 30 / 20:00 horas Te doy mis ojos Dir. Icíar Bollaín País: España Año: 2003 Duración: 106 minutos JUEVES 31 / 20:00 horas Soldados de Salamina Dir. David Trueba País: España Año: 2003 Duración: 112 minutos
FUNCIÓN ESPECIAL JUEVES 31 / 18:00 horas Flores en el desierto Dir. José Álvarez País: México Año: 2009 Duración: 71 minutos FRESNILLO CICLO DE CINE PREPA 3 Lugar: Auditorio del edificio nuevo, plantel 3 de la UAZ.Coordina: Cineclub Los tres chiflados y Cineteca Zacatecas ENTRADA LIBRE. JUEVES 31 / 11:30 y 17:00 horas Santa sangre Dir. Alejandro Jodorowsky País: México – Italia Año: 1989 Duración: 123 minutos
Programa General de las Jornadas Candelario Huízar 2013 En el CXXX Aniversario del Natalicio de Don Candelario Huízar García de la Cadena PROGRAMA EN JEREZ Jueves 31 de enero 19:00 Hrs. Concierto de Inauguración ORQUESTA SINFÓNICA DE AGUASCALIENTES Director: Maestro Román Revueltas Sala del Teatro Hinojosa Viernes 1º de febrero 17:00 Hrs. Conferencia: “Más música que nunca” a cargo del Doctor Gonzalo Castillo Foyer del Teatro Hinojosa 19:00 Hrs. Entrega de la X Medalla al Mérito Musical Candelario Huízar a cargo de las autoridades del Gobierno del Estado de Zacatecas y del H. Ayuntamiento Constitucional de Jerez, Zac. Participación musical de los Solistas de la Compañía de Ópera de Zacatecas Dirección: José Manuel Delgadillo Sala del Teatro Hinojosa Sábado 2 de febrero 9:00 Hrs. Ofrenda Floral Participación de la Banda Municipal “Candelario Huízar” Autoridades Municipales e Instituciones Educativas y Culturales que llevan su nombre Jardín Rafael Páez 19:00 Hrs. Espectáculo Escénico “Imágenes”, Basado en la obra del mismo nombre de Don Candelario Huízar Instituto Superior de Educación Artística CALMECAC Dirección: Armando Correa Proyecto apoyado por el Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico de Zacatecas (PECDAZ) 2012 - 2013 Sala del Teatro Hinojosa Domingo 3 de febrero 19:00 Hrs. Concierto de Clausura ORQUESTA FILARMÓNICA DE ZACATECAS Director Invitado: Armando Vargas Director General: Alfonso Vázquez Solista: Alexander Vdovina, violín Sala del Teatro Hinojosa PROGRAMA EN ZACATECAS Sábado 2 de febrero 19:00 Hrs. Música mexicana de José Pablo Moncayo y Arturo Márquez ORQUESTA SINFÓNICA JUVENIL DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE ZACATECAS Dirección: Cristina Pestana Alpízar Solista Invitado: Miguel Hudson, flauta Sala del Teatro Fernando Calderón Domingo 3 de febrero 13:00 Hrs. Espectáculo Escénico “Imágenes”, Basado en la obra del mismo nombre de don Candelario Huízar Instituto Superior de Educación Artística CALMECAC Dirección: Armando Correa Proyecto apoyado por el Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico de Zacatecas (PECDAZ) 2012 - 2013 Sala del Teatro Fernando Calderón Nota: Entrada Libre a todos los eventos.
28 DE ENERO DE 2013
Horizontes más alentadores
La UAZ presente en la Feria Regional de Sombrerete
Por Eduardo Campech Miranda
Con anterioridad había escuchado ese tipo de historias, pero ahora, quizá a consecuencia de la precisión de algunos hechos, la narración me causó escalofrío. Por un momento me sentí estúpido al ofrecer caminos hacia a la lectura a maestros en iguales circunstancias. De inmediato el cuestionamiento: ¿qué puede ofrecer la lectura, si lo que desean es dinero y poder? (los medios televisivos, principalmente, han abonado mucho en este terreno), si los noticieros, el sistema político, la farándula, la misma sociedad ha demostrado que se puede alcanzar el éxito (entendiéndolo en términos de puro valor de cambio y del tener) sin contar con el mínimo bagaje lector (y no me refiero
a un canon en particular, sino a la incapacidad de citar tres libritos) se puede gobernar este país y manipular millones de voluntades. La respuesta está en la misma naturaleza de la lectura. Ésta no puede hacer milagros por sí sola. Recuerdo que tuve algún entusiasmo cuando conocí que en cárceles brasileñas condonarían años de pena por libros leídos. Ahora, creo que se puede invertir la dinámica: apoyándose en otras disciplinas, acciones y programas, la lectura puede propiciar horizontes más alentadores. Por todo ello es una pena la desaparición de programas de lectura, y más lamentable, el silencio de los promotores de lectura peñistas.
Agenda Roberto 100 años, Zacatecas 2013
De venta el librería Andre.a
Por Pamela Girón
La Universidad Autónoma de Zacatecas, a través de su Área de Arte y Cultura, ofrecerá diversas un programa de actividades culturales en la Feria Regional de la Candelaria (FERECA), del municipio de Sombrerete, que se celebrará del 27 de enero al 5 de febrero. El alcalde de esa localidad, maestro Daniel Solís Ibarra, agradeció a la UAZ por esta importante vinculación, ya que, indicó, constituye “una forma de crecimiento para el Municipio, fortaleciendo así sus raíces, su historia y su cultura”. Dijo, además, que se realizarán eventos de tipo musical, deportivo y cultural, los cuales se estarán presentando no sólo en la cabecera municipal sino también en las diversas comunidades de Sombrerete. “La gente tendrá la oportunidad de tener conciertos didácticos, de ópera y música clásica, por eso, a través de este convenio se buscará fortalecer los lazos con los lugareños”, concluyó. El Secretario General de la UAZ, Cuauhtémoc Rodríguez, por su parte, señaló que para el mes de febrero se realizará la firma del convenio con el que la Máxima Casa de Estudios y el Ayuntamiento de Sombrerete reafirmarán su presencia a nivel cultural ante los sombreretenses. Este acuerdo, que incluye actividades de análisis, diversificación y vinculación entre ambas instancias, permitirá enlazar a la población con la Universidad.
Conquistadores
Promoción de la lectura
Cuando Enrique Peña Nieto cometió aquel triste desliz en la Feria Internacional del Libro, en Guadalajara (el primero de una bonita costumbre), las burlas, las críticas, las defensas y justificaciones, no se hicieron esperar. Los simpatizantes, aduladores, correligionarios y simpatizantes del ahora presidente, esgrimían pírricas argumentaciones como defensa: que si iba a ser presidente, no intelectual; que si ya habíamos tenido presidentes cultos y de nada nos había servido; que si es el reflejo de un país que no lee… Sin embargo, ellos no dimensionaban, o no querían hacerlo, la gravedad y las consecuencias de un desprecio a la cultura general. A menos de un mes de asumir la Presidencia de la República, supimos que el presupuesto del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes se reducía drásticamente; lo mismo sucedía en algunas áreas de la Secretaría de Educación Pública, desapareciendo con ello al Programa Nacional de Lectura. A la luz de los resultados internacionales (que tanto les gusta, como autoridades, difundir para denostar al sistema educativo, y no como verdadero interés en el área), de las prácticas de consumo cultural de la población, de la urgente necesidad que este país tenga una sociedad más participativa y demandante de los procesos democráticos, las decisiones asumidas son muy lamentables. Las condiciones de nuestro país deben exigir programas de inclusión social, que a la par se conviertan en reguladores de la conducta social. Es decir, una política pública hacia la lectura no debe enfocarse única, y exclusivamente, en mejorar los estándares internacionales; sino que debe generar escenarios donde la lectura sirva no sólo para aprobar materias. En días pasados una maestra de algún municipio zacatecano, me preguntaba cómo hacer para que sus alumnos, de segundo grado de secundaria, se interesaran por la lectura medieval (temática abordada de acuerdo al plan de estudios). Sugerí que indagara en torno a su cotidianeidad, sus usos y costumbres en la recreación, sus expectativas de vida. La respuesta fue contundente y demoledora: quieren ser sicarios.
LA GUALDRA 85 / 28 DE ENERO DE 2013
Por Mateo Estrada Gaviria
Martes quince La Bice es una algarabía. Perdió su magnificencia. Instalaron un mercadillo sin control de calidad. Desde el puente de la Pánfilo parece una tianguis bien puesto. Pero tiene olores extras que provocan la vendimia de los yerberos, jugueros, carniceros, verduleros y tortilleros (industriales de la masa y la tortilla), hace que eso sea un caos. Frente a Saint Germain está la verdulería de un güero simpático. Trae sortija y su rala barba es desaliñada. Hoy firmé contrato. Soy el encargado de la Fundación Antonio Castrillón Abreu. Con esta institución serán administrados el acervo bibliográfico y la documentación privada de la familia de don Antonio. El documento más antiguo es de 1758. Tenemos dos incunables y casi un millar de libros, revistas y periódicos provenientes de los siglos XVIII, XIX y XX. En mayo firmaremos convenios con fundaciones similares de México, Colombia y España.
Por Pilar Alba Todos, toditos, estamos muertos aunque lo duden, sí, aunque no lo crean o nomás no quieran verlo. Así es, estamos todos muertos. Algunos sí lo saben pero se lo niegan, se hacen pendejos, quieren pasar por vivos pero son aquéllos que cuando van pasando hasta despiden un hedor feo, por más que se pongan perfumes, aguas de colonia o ungüentos. No, de nada nos sirve disimular porque de todos modos ya estamos bien tiesos. Con la mirada perdida, con los ojos hundidos como cualquier esqueleto; parece que miramos a los demás, pero no lo hacemos; vamos por la calle vacíos, sin vida, yertos. Otros, apenas están sintiendo el frío y creen que es el clima pero no, es el
rictus que le dicen, ya estamos muertos. Y les digo que somos todos, yo también estoy bien muerto. O qué, no se han dado cuenta que esta ciudad se ha ido poblando poco a poco de cadáveres, ya no es ciudad es cementerio. No, no hablo de tonterías… no somos zombis no nos comeremos los cerebros, de qué serviría si, lo repito, estamos todos muertos. Que por qué lo digo, no hacen falta razones para hacerlo, estamos muertos y nomás, es lo que importa, a poco no lo están viendo, estuvimos en una guerra y en ella todos, toditos, salimos perdiendo, no hubo vencidos tampoco vencedores, en este campo yermo, todos quedamos jodidos, fríos, tiesos... muertos.
Poema de los extraños extranjeros que a veces somos mejor léase mientras se escucha: Over / Portishead
Por Roberto Galaviz Casi amanece en tus ojos en los míos, mientras tanto se hace de noche
me daré prisa para no decirte nada porque nada tengo qué decirte pues soy un desterrado;
mañana a la hora que el tren vuelva con su ruido de mar abierto seremos de nuevo y por mucho tiempo extraños; -extranjeros que perdieron su patria un día caminando hacia ninguna parte-
alejado de la isla de tu pecho arrebatado de tu nombre expulsado del penúltimo paraíso de los tres últimos universos conocidos que le quedan a mi vigésimo segundo deseo:
cuatro milímetros antes de que te vayas
Domingo 27 O. se retira. Deja el depa. Seguirá donde sus padres. Ahora sale con “Claudia”. Le miré bien. Mi caro amigo sigue su pacto con Dorian Gray: mantiene juventud y belleza. Lucian Freud, Retrato de un joven, 1944
construiré un laberinto para encontrarte después lo destruiré para quedarnos solos y en ruinas con todo el silencio de la destrucción decirte las palabras justas para que no vuelvas a irte nunca.
Río de palabras
Enero 4 [2013] Llegué a Localia antier. El traslado fue pesado: 20 horas de viaje. No accedí hacer plática con el taxista. Se quejaba del frío, estando en invierno. Emilio vino anoche. Está molesto porque reprobó. Dice que los profesores decidieron “casi expulsarlo” en una junta. Como no conozco el contexto, ni la dinámica de la escuela, sólo escuché. Me dio gusto que él opte por quedarse en la escuela de restauración. Sobre todo por sus afanes de trabajar el barro mezclado con baba de nopal. Tiene oficio y arte. El cabrón ayudó a Marín en varios vaciados de las esculturas de catedral. Y sólo tenía 19 años. No bebimos. Quise invitarlo para que se quedara a dormir. Pero él cree que intento seducirlo. Por cierto, nunca nos hemos saludado con abrazo o de mano. Sus dientes son grandes y blancos. Todavía limpios. Cuando se sienta tiene actitud de chacal. Aunque siempre cruza los brazos y los pone sobre un abdomen sin huella chelera. Emilio tiene un halo de rostro sin historia. Su piel no exhala brillo. Es moreno espinoza. No, no me gusta…
Todos