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La Gualdra 63, lunes 13 de agosto de 2012

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SUPLEMENTO CULTURAL

No. 63 - 13 DE AGOSTO DE 2012 - AÑO 2

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Luis García, “Estocolmo 3”, aguafuerte y aguatinta, 18 x 18 cm., 2011. Imagen incluida en la Agenda Amparo. Zacatecas 2012.

Luis García nació el 30 de noviembre de 1973 en Villa González Ortega, Zac. Realizó sus estudios de dibujo, pintura y gráfica en el Taller de Pintura y Grabado Julio Ruelas de Zacatecas, bajo la tutela de Alejandro Nava. Realizó la especialización en gráfica colaborativa en el Centro de las Artes de Guanajuato, dirigida por Rafael Zepeda, en 2007.Cuenta con 7 exposiciones individuales y 40 colectivas. Ha sido becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes 2009; seleccionado en el Concurso Nacional de Grabado José Guadalupe Posada 2008; y seleccionado en el Primer Concurso Estatal de Grabado del Museo de Guadalupe, 2007.


13 DE AGOSTO de 2012 / año 2

Terminaron el día de ayer los Juegos Olímpicos de Londres y de este acontecimiento se desprenden varias cosas muy interesantes para comentar. Primero, y aunque salga de sobra mencionarlo, es necesario considerar que la celebración de estos juegos es parte de nuestra cultura, pues son actividades humanas que han ido evolucionando y adaptándose a las condiciones técnicas, tradicionales y hasta estéticas del mundo. Me atrevo a afirmar que muchas de las disciplinas deportivas podrían ser consideradas un arte, en el sentido de que se llevan a cabo con maestría, habilidad y con la intención de manifestar las condiciones propias de vida de quien las ejecuta, son actividades que llevan implícita su carga estética y de belleza, su propia simbología. Los resultados de la delegación mexicana han sido sorprendentes para muchos: una medalla de oro, tres de plata y tres de bronce. De las siete, me llaman más la atención las obtenidas en disciplinas por equipo, sobre todo porque tradicionalmente, México ha destacado por obtener premios en deportes que no exijan la colaboración con el otro. Así somos los mexicanos y esto también es parte de nuestra cultura: privilegiamos el trabajo y el éxito personal antes que el trabajo en equipo; las cosas, por lo menos así lo demostraron los deportistas mexicanos, están cambiando, y yo espero que esto sea en todos los ámbitos de la vida nacional. No puedo evitarlo: también me llenó de alegría que fueron más las medallas obtenidas para México por mujeres que por hombres. Y no es la mía una postura feminista simplemente. Me parece loable que las mujeres hayan destacado más, porque tradicionalmente en nuestro país la mayoría de los premios, distinciones y hasta puestos de primer nivel en instituciones públicas y privadas son mayoritariamente para hombres –hasta ahora-; y me queda claro que por supuesto, esta situación no ha sido por falta de capacidad. En fin… que de cualquier manera los triunfos de estos hombres y mujeres me llenan de alegría, disculpe usted mi optimismo, pero esque hemos tenido una racha tan agobiante de malas noticias que de pronto constatar que en México también se pueden hacer buenas cosas resulta gratificante.

Y a propósito de esto, durante todo el sábado, y debido al triunfo de la Selección Nacional de futbol, en la ciudad y en las redes sociales se generaron varias reacciones. Por una parte, la gente que salió a las calles a celebrar que México le ganó a Brasil y obtuvo medalla de oro: hombres y mujeres con el uniforme tricolor se unieron para gritar y cantar, ondeando la bandera nacional, tocando tambores y cornetas, mientras los automovilistas sonaban el claxon al paso de la gente que festejaba con algarabía. Por otro lado, en las redes sociales se generaba a la par otra polémica que no es más que la prueba de que la gente está sumamente enojada. Creo que me sorprendieron más los comentarios pesimistas y en algunas ocasiones hasta ofensivos, que el mismo hecho de que México hubiera ganado en esta disciplina. Sí, hay gente enojada con la vida que le ha tocado vivir, con este tiempo y con este país en el que las noticias de gente vulnerada son más comunes. Qué pena. Hubo gente que pidió “el reconteo de medallas” pues el equipo de futbol “había obtenido más de una de oro”; hubo también muchos que se lamentaban que la gente celebrara mientras que amanecíamos ese día con otro gasolinazo… de todo, de todo hubo: hasta personas que calificaron de “estúpidos” a quienes celebraban la obtención de la medalla. Y en medio de la fiesta surgió el encono nuevamente, tal parece que nos estamos acostumbrando a él… La gente está tan enojada que encuentra hasta en los motivos de celebración una razón para ser pesimista. La intolerancia, sin embargo, nunca será la mejor opción si queremos que este mundo en que nos tocó vivir mejore sus condiciones. Yo sí celebré y seguramente hoy seguiré celebrando y congratulándome del esfuerzo, la disciplina y la dedicación de todos estos jóvenes que nos dieron durante todos estos días una razón para sonreír. Y espero que además, todos los días encontremos una razón similar para hacer bien nuestro trabajo, para ser mejores ciudadanos, para ser felices y vivir en paz.

Eneas, el fantasma de lo humano por Gabriel Luévano Gurrola

La muerte es el silencio de la muerte. Reflexión a partir de Prometheus de Ridley Scott por Nelsón Guzman Robledo

Del francés Laurent Binet HHhH, una novela que revive fantasmas por Mauricio Flores

Pentimenti o las veladuras de Manuel Ramos Montes por Javier Acosta

Lectura en la escuela: breve inventario de lo que falta por Eduardo Campech Miranda Castillo de sal si puedes por Andrea Elisa Sampedro Cárdenas

La santidad del deseo, el obsequio del Cantar de los Cantares por Édgar Morales

La Guerra de las Galaxias (en el Cineclub Universitario) por Evo Ramos

En el silencio de mi sueño por Fernando Cuervo Diario de Mateo por Mateo Estrada Gaviria

Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Carmen Lira Saade / Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas / Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín / Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Sandra Andrade Trinidad / Diseño

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

3 4 5 6 7 8 9 11 12 Juan Carlos Villegas / Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


13 DE AGOSTO DE 2012

Eneas, el fantasma de lo humano Por Gabriel Luévano Gurrola La memoria es un estanco, con forma de circunferencia. En cada punto de su frontera, hacia fuera, se distiende tu lágrima, y busca la salida, sin encontrar camino seguro. Fuera del imperio de los recuerdos, supones, carcomida el alma, un pasado más cierto, más limpio, y en él pretendes hallar tu justificación en el mundo. ¿Por qué estamos aquí? Por los otros, piensas, que vertieron su sangre en una interminable plegaria, sorda a los oídos del tiempo. Caminas por una línea peligrosa, pero única, para vivir con la palabra y el acto en un mismo pulso, la línea de tu herencia fantasma, que nunca encuentras, y que la imaginación te salva, sólo para ti y los tuyos. Caminas, al baúl de los áuricos recuerdos y sientes la desolación en las manos, pues sabes, que al conciliar tu rostro con el del anciano cobrizo de la imagen, del bosque parlante, de la abuela hermética, te verás por fin, en casa. En otro momento, de un tiempo distinto, el de la literatura, un guerrero mira el mar y no es sencilla, ni ligeramente ajena, la pena que lo embarga. Busca regresar a su hogar, vedado por un azar cruel, pero reivindicado por la infinita misericordia de los entes supremos. El desasosiego impera dentro de su corazón, pero igual lo impele a concluir el viaje al que ha sido asignado. Eneas, figura mitológica principal de La Eneida, una de las más grandes obras latinas sirve de camafeo para Virgilio, que ilustra de manera singular, temas nunca desconocidos para algún ser humano: honor, búsqueda de paz, respuestas sobre el pasado, etcétera. En esto recae la gloria de Virgilio, recrear con extremosas situaciones, al hombre universal, sujeto a fuerzas que están apartadas de su conocimiento pero no de su capacidad de asimilación. Es decir, siempre existe un estímulo externo, que mueve y condiciona el albedrío y sitúa a cualquiera en una posición francamente poco autónoma. No pretendo discutir desde una trinchera moral tal enmiente, sino únicamente identificarla con las formas de expresión cultural, en este caso una obra literaria. Eneas, se sabe bien, esclavo de su porvenir, trazado de antemano. Su gloria devendrá del buen cumplimiento de las órdenes que constantemente los hados le prodigan. Los troyanos vagan por el mar en busca de la tierra prometida y en el transcurso del viaje, considera-

Federico Barocci, Eneas escapa de Troya, 1598.

ble número de escollos determina un constante replanteamiento del rumbo a seguir hasta que al final una fuente realmente verás, en cuanto al lazo anímico que significa, el padre Anquises, revela el derrotero final. Sin embargo, Eneas ya había obtenido información, que lejos de perderlo en una fiera desconfianza, lo conduce a la postrera escala, el inframundo, y de allí a Italia. Ya sea una ígnea estrella que se pierde en un punto del cielo, el dios Febo refiriéndose a Creta como la cuna de la nueva Troya, o una cerda amamantando a sus crías, todo converge en el carácter domeñado de la naturaleza humana: el deseo de ser autónomo de los hombres, a cambio de ser condescendientes a los dioses. En nuestra sociedad, síntesis del desmoronamiento, vivimos tal realidad. El hombre y la mujer recelosos ante el extranjero, hallan su acicate moral en la religión. Que la religión sea politeísta o conciba a un solo Dios verdadero resulta irrelevante. En el contexto del abandono y la orfandad espiritual, el camino es mirar al cielo y esperar que nos sonrían las nubes. Pero hacen falta mediadores

austeros, que funjan cual hermeneutas divinos, para no refutar el destino. Los que no crean en él, lo construyen a partir de señales, pues ¿no es necesidad del hombre seguir y buscar eternamente? Eneas irrumpe a la caverna de la sibila, quien le ayudará en su fantástico descenso a los infiernos donde encontrará a su padre. Éste revelará el fin de la tortuosa travesía mostrándole a su hijo los ulteriores pasajes de lo que será su magna historia e incluso la familia de gobernantes del imperio. El sacerdote de la actualidad, es la moderna sibila, matizada, pero hermeneuta al final. Ahora bien, otros puntos claves de la historia son situar al héroe en un campo de batalla superior al terreno, y su malquistada relación con una diosa vengativa, Juno. Un convulso panorama se extiende, aciago, frente al héroe. Los indoblegables vientos, golpeando el suelo líquido, el deiforme éter, volcado en las arrugas de una vieja ladina, persuadiendo a la mujeres sobre la tranquilidad del conformismo, una monstruosa arpía guardando fúlgidas flechas en los corazones del martirio; todo obra de una misma 1

diosa, personaje antagónico de la obra que teme que una nueva raza, no merecedora de su cariño, cubra de gloria su nombre. En este momento, creo, es crucial hacer un distingo entorno a la relación de obediencia ya explicada anteriormente entre hombre y divinidad. Cómo podríamos asimilar de manera estrecha la situación de Eneas, protegido por su madre Venus y por otro lado hostigado por Juno, si no está en nuestra conciencia, la divinidad en distintas personas que no sean representación de una misma. La solución sería ubicar a los dioses fuera de su imagen directa como seres veraces, más como signos, representaciones de fuerzas que todos identificamos. En palabras de Alfonso Reyes, que se refiere a Virgilio: Pero también hubo un Virgilio filósofo, y esto mediante el abuso de la interpretación alegórica, “que ha adormecido durante siglos al espíritu humano”. Sea la Eneida. Eneas-decían los intérpretes, torciendo un poco cierta recóndita connotación etimológica- es el alma humana; el naufragio, el nacimiento: Éolo, el dios perverso; Dido la tentación.1

Reyes, Alfonso, Textos, una antología general. SEP.p.227.


LA GUALDRA NO. 63

La muerte es el silencio de la muerte. Por Nelson Guzmán Robledo The trick, William Potter, is not minding that it hurts. Lawrence de Arabia

Hace poco más de mes y medio se estrenó el más reciente filme de Ridley Scott, director de origen británico, célebre por películas como Alien, Blade Runner, o Gladiator; se trata de la —hasta cierto punto— precuela de Alien, Prometheus. Su argumento penetra, en medio de una atmósfera de ciencia ficción muy semejante a la historia que precede, uno de los aspectos más aciagos que toca la existencia humana, y que en virtud de la irresolución que le es inherente, por siglos ha mantenido atareados a filósofos y a teólogos, que en sus constantes reiteraciones y sus mínimas invenciones vuelven siempre a la misma cuestión, que jamás logrará recibir una respues-

ta válida y definitiva: la razón de nuestra existencia. Dicha cuestión se trasmina en los motivos que llevan a cada uno de los personajes principales a emprender la expedición en la nave homónima del filme, motivos que en apariencia son distintos, parecieran poseer un fondo común: Elizabeth Shaw y Charlie Holloway (arqueólogos que han encontrado un patrón en el arte parietal rupestre que, según descifran, se trata de un mapa que los llevará al sistema planetario en el que se supone seres muy parecidos al hombre han diseñado a la especie humana de manera artificial) muestran, en su afán de saber y de descubrimiento un anhelo tenaz por conocer su origen;

el magnate Peter Weyland, director de la corporación que financia la expedición mostrará, ya avanzado el filme, que su preocupación radica en alcanzar la inmortalidad y evitar la muerte que se aproxima a su vejez; Meredith Vickers dejará ver sus motivos más bien en el cuadro sintomático de una relación emocionalmente ambigua con su padre, plena de rencor y de admiración hacia él (sin duda la falta de entendimiento con el padre, ese arquetipo de la ausencia, está a resueltas vinculado con el tema del filme: la incomprensión de nuestra propia existencia); finalmente, el androide David que carece de apellido (lo cual es ya bastante significativo pues enfatiza la ausencia de origen y, para emplear las palabras con que lo define el ambicioso Peter Weyland, de alma) no tiene manifiestamente ningún objetivo, pero representa ante los humanos, la misma dependencia existencial que éstos tienen ante sus ingenieros alienígenas. Sin entrar en los pormenores de la aventura, lo que es relevante señalar, es la identidad latente de sus preocupaciones existenciales: el vínculo entre origen y destino, entre nacimiento y muerte, entre perplejidad ante el hecho de existir y angustia frente a la muerte, preocupaciones que traman el nudo central del filme. Sólo sus diversas formas de manifestar las obsesiones radicales que anidan en cada uno de ellos, sus actitudes ante la muerte y el destino, es lo que hace a algunos de ellos (Weyland o Vickers principalmente), seres atrapados en sí mismos por sus inquietudes mezquinas y que estén condenados inevitablemente a sufrir una muerte proporcional a sus gestos de villano. A diferencia de ellos, Elizabeth Shaw y el androide David, logran un evitar un destino nefasto, pues aunque no están (particularmente David) exentos de cualidades morales ambiguas, lo característico de sus respuestas ante las adversidades es que no se arredran ante la posibilidad de la muerte que encaran repetidas veces. La clave, a mi parecer radica en las palabras que en un interesante juego intertextual gestado sin duda por Ridley Scott, David toma de Lawrence

de Arabia, película que mira mientras la tripulación humana viaja en estado de hibernación. Dichas palabras después de escucharlas, son repetidas por David constantemente, reiteración que resulta por lo demás insuficiente explicar como un ejercicio mnemotécnico (ya que poseía una memoria prodigiosa); su repetición obedece más bien a la delectación que experimenta el androide al escucharlas en su propia voz: The trick, William Potter is not minding that it hurts (El truco, William Potter es que no importe que duela). Así, si la muerte es una irrealidad que tiene como única manifestación anular esa otra irrealidad que somos: desvanecer el espejismo fantasmal que nos hace creer que existimos realmente, cuando en realidad el tejido del tiempo nos muestra a todas luces que en nuestro ser anida más la nada, a la que sin embargo tememos; repito, si la muerte es una irrealidad que nos pesa sobremanera, ello se debe a que su existencia radica sólo en el dolor que sentimos por el vacío que representa y que si la olvidamos, entonces tenemos actitudes de hechicero. Así, la muerte no nos puede lastimar, ya que ella misma es ausencia, nos duele porque nos estremecemos ante la angustia y el vértigo que nos infunde saber que algún día ya no seremos más y su única presencia es en realidad el temor a encarar nuestra irremediable nada. El truco de los héroes de Prometheus es que la muerte, cuyo rastro se imprime en la rueda de los destinos humanos (como la nave que rueda al precipitarse terriblemente y aplastando todo lo que encuentra en su camino) y que sólo se esfuma cuando aniquilamos su única presencia: el temor que nos infunde. Todos podemos estar angustiados por la muerte, pero algunos se aferran a su angustia y otros la encaran. Y como la muerte es un evento que sólo es absoluto para quien muere, el grado de temor que sentimos por ella es el síntoma de nuestro lamentable apego a nosotros mismos. Quien se ama con demasía a sí mismo teme febrilmente a la muerte y por ello en todas partes vomita angustia, temor y odio.


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Del francés Laurent Binet

Por Mauricio Flores* Novelas como ésta, de Laurent Binet, un parisino nacido en 1972, nos replantean ciertas cosa de la vida…, y de la muerte. Raimon, cantante catalán, dice que en su infancia, permeada del españolismo franquista represor, cantaba todos los primeros de mayo una letra alternativa de “La Internacional”. ¡Arriba los de la cuchara, abajo los del tenedor, que mueran todos los fascistas, visca el brac treballador! Era su manera, simple e ingenua, de sortear una censura que no por hipócrita dejaba de ser omnipresente. Rellotge d´emocions que no s´esborren. Hijo de comunistas, como buena parte de los que acaban de votar por Francoise Hollande en Francia, Binet vivió cuatro años en Praga, “la ciudad más bella del mundo”, y de dicha estancia, como de sus ganas por convertir la literatura en un asunto de agallas, resultó uno de los libros que más nos pueden mover en estos tiempos de villanos y héroes, tan falsos unos como otros. La literatura, dice el joven autor, tiene un “inconmensurable” poder, puesto que “para que cualquier cosa pueda penetrar en la memoria, es preciso antes transformarla en literatura”.

Laurent Binet

Leer HHhH de Binet, en traducción de Adolfo García Ortega, es descubrir una doble novela: la de aquellos años del 42 (y que narra uno de los episodios más conmovedores de la Segunda Guerra Mundial y de la misma historia de la humanidad) y la de éstos. Leemos a Binet y lo descubrimos metido entre las balas nazis de la ocupación alemana en la Praga golpeada en los cuarenta, vuelta a apalear en el axial 68, y en la de ahora mismo. Es después de la segunda parte cuando el autor de HHhH lo advierte: estoy escribiendo una infra novela. “Demasiado corrompido por la literatura”, como escribe un poco más adelante, ha dejado claro sus intenciones como narrador, contar la historia de dos hombres que tienen que matar a un tercero. La bestia rubia Un simple pasaje, podríamos decir, de la historia vista con mayores consideraciones. Puesto que ese tercer hombre no es otro sino “el más peligroso del Tercer Reich, el verdugo de Praga, el carnicero, la bestia rubia, la cabra,

el judío Süss, el hombre de corazón de hierro, la peor criatura jamás forjada por el fuego vivo de los infiernos, el hombre más feroz jamás salido de un útero femenino”. Reinhard Heydrich, quién más, entonces Reichsprotektor de la invadida Checoslovaquia, y muerto a consecuencia del atentado que en su contra cometieran los jóvenes Gabcík y Kubis, luego de aterrizar en Praga en paracaídas tras un viaje desde Londres. Hasta allá se dirige Binet, a los mediados del año 42, y con él nosotros los lectores. Consentido el traslado, la historia se manifiesta en novela mediante espirales aparatos de narración que una y otra vez nos remiten al momento, pero también al horror del nazismo, representadas varias de las escenas de “la gran tragedia universal”. En otros momentos, el autor no duda en apoyarse en citas de otras novelas igual fundamentales para acercarnos a esos años y protagonistas, y los macabros números que no, nunca dejarán de estremecernos. De 140 mil judíos que vivieron en la ciudad checa de Terezín durante la gue-

rra, sólo 17 mil sobrevivieron. “Los judíos de Terezín”, dice Milan Kundera (Brno, 1929) citado por Binet, “no se hacían ilusiones: vivían en la antesala de la muerte; su vida cultural era exhibida por la propaganda nazi como una coartada. ¿Tendrían por ello que haber renunciado a esa libertad precaria y engañosa? Su vida, sus creaciones, sus exposiciones, sus cuartetos de cuerda, sus amores, todo el abanico de su vida tenía, incomparablemente, una importancia mucho mayor que la comedia macabra de sus carceleros. Ésa fue su apuesta”. Fantasmas a escena En plaza de Wenceslao o en la calle Kaprova, en cualquiera de sus librerías, se encuentran ahora mismo en la mesa de novedades ejemplares de HHhH, editada por Argo y en traducción al checo de Prelozila Michala Marková. Muchos lectores las siguen obteniendo, en espera de que su autor, el joven Binet, les convenza de que esta “historia fabulosa” haga posible “atravesar el espejo sin azogue de la realidad histórica”. Revividos los fantasmas.

Laurent Binet, HHhH, Seix Barral, México, 2012, 392 pp. *mauflos@gmail.com


LA GUALDRA NO. 63

Pentimenti

o las veladuras de Manuel Ramos Montes

Por Javier Acosta

Se ha dicho que el escritor escribe una sola obra, cuenta una sola historia, una y otra vez, un mismo libro, una y otra vez. De esta noción de la escritura entendida como obsesión compulsiva puede ser un virtuoso ejemplo Pentimenti (Ediciones de Medianoche/ Taberna Libraria, 2012), obra en que Manuel Ramos reúne una serie de relatos ya publicados en revistas y suplementos. Para fortuna de las letras zacatecanas, el caso de Manuel Ramos ha desbordado hace tiempo los confines de nuestro entorno regional, acaso ya desde los venturosos tiempos de La Cabeza de Moro, revista que dirigió en su época como integrante del departamento editorial del Instituto Zacatecano de Cultura. No está de sobra recordar que la actividad literaria del autor

le ha valido el reconocimiento nacional con premios literarios tales como el Juan Rulfo para primera novela en 2007, y el premio de literatura joven Salvador Gallardo Dávalos, en 2009, por su novela Llanto de Lisboa. Suele mencionarse que uno de los placeres más grandes que nos depara la literatura es la relectura, el reencuentro con una historia, la misma, inacabada e inagotable. Otra vez Ulises, por primera vez frente a las gráciles pantorrillas de Náusica; otra vez los viejos molinos de viento, resistiendo los embates del caballero alucinado; o ese momento, muchos años después frente al pelotón de fusilamiento, en que el general Aureliano Buendía recordó la tarde en que su padre lo llevó a conocer el hielo;


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otra vez el mismo poema, escanciado como un vino nuevo sobre la agrietada vasija de tu corazón “Yo soy Walt Whitman, un cosmos, el hijo de Manhattan”. Amo y señor de las repeticiones, Borges, habla del placer de la relectura y de la ansiedad de la reescritura: el trabajo inacabado e inagotable de reescribir: “Se publica para dejar de corregir”, decía con sorna el escritor argentino. Ya publicados, los relatos que integran estos gozosos arrepentimientos de Manuel Ramos, arrojan las transparencias y veladuras de una trayectoria literaria singular. En el prólogo a su libro, el mismo autor confiesa que hay algo de inutilidad en la reescritura, que quizá dentro de algunos años, nos dice, verá sus correcciones igual de precoces como ve ahora los cuentos escritos y publicados hace ya algunos años, “con los que aprendiste (no, todavía no aprendo) a fracasar”. Tal confesión revela una actitud ante la escritura de constante regreso y corrección, de ensayo y aprendizaje incesante, esta certeza del aprendiz perpetuo que debe ser todo artista, incluso el escritor. En pintura, los pentimenti son apariciones de capaz inferiores de pintura, que poco a poco emergen a la superficie, delatando versiones primarias de un cuadro. Aparece, desde su condición invisible, una posibilidad que fue abandonada pero no suprimida, y que posteriormente emerge como un fantasma que va tomando cuerpo, como el retorno de lo reprimido para el psicoanálisis. Se trata entonces de una relación con la escritura que concuerda de diversas maneras con la imaginería del libro de Manuel Ramos, especialmente en el cuento titulado “La muerte de la imaginación”; en que se exponen dos modelos de escritores para el fin de los tiempos, uno, llamado Hacker, programador de un ingenio computacional llamado precisamente Pentimenti capaz de imitar, mejorar y volver fatua la creación humana, y el otro, el Último escritor, que retorna, de manera agónica y agonística, al libro tangible, conflicto que sirve al autor para apuntar a ese “pequeño misterio de la literatura” que según el epígrafe de Enrique Vila-Matas, aparece(rá) en los tiempos del último de los escritores, aquél a quien corresponderá poner el punto final de la novela de la escritura.

Así, la tesis del relato “La muerte de la imaginación” postula que una utopía literaria puede provocar la clausura de la literatura. Para Marx, la utopía socialista coincidiría en el momento en que, gracias a la actividad de autómatas que se encargaran de los procesos de producción, el hombre se emancipara del trabajo y se pudiera entonces dedicar, de manera generalizada, al arte. Gracias al software de Pentimenti, el hombre sería también liberado de actividad creativa y arrinconado por tanto, en la literatura ya no como prodigio de posibilidades narrativas, sino como pequeño misterio de un hombre que escribe su desnuda y pobre e irreductible condición humana. Por ello, el escritor de Pentimenti se parece hoy, de la misma contradictoria humana manera, al programa de cómputo capaz de llevar a la literatura a su límite de posibilidades; pero también al hombre que escribe su libro desde la furiosa (precoz, inconsistente y torpe) experiencia de la irrenunciable creatividad humana. Ese misterio que lleva a alguien a inclinarse sobre un teclado y una pantalla o un bolígrafo y una libreta. Así como siempre veo más de un programa de televisión a la vez, siempre leo más de un libro a la vez: mientras leía Pentimenti, me encontré con un poema de mi también admirado Robert Bly, que ahora me parece dedicado al prólogo de Pentimenti, y con él, a Manuel Ramos, el poema se llama “Cuervos escondidos en un zapato” y dice algo así como que (…) Hemos vivido nuestra propia muerte ya mil veces (…) Cada vez que decimos, “yo creo en Dios,” significa/ que Dios nos ha abandonado ya mil veces/ Las madres que una y otra vez se reclinan en la iglesia/ en tiempos de guerra implorando a Dios que proteja a sus hijos,/ Y sus oraciones han sido desdeñadas ya mil veces/ el somormujo sigue el grácil/ cuerpo de su madre durante meses. Al final del verano, ella/ ha sumergido su cabeza en el Lago Lluvioso unas mil veces.// Robert, has desperdiciado tu vida / sentado adentro de casa para escribir poemas. ¿Lo harías/ nuevamente? Lo haría, una y mil veces”. Una y mil veces, porque cuando las cosas nos van bien seguimos siendo viciosos aprendices.

* Texto leído durante la presentación del libro Pentimenti, en El Estudio, el jueves 9 de agosto de 2012. Zacatecas, Zac. México.

Manuel R. Montes Nació en la ciudad de Zacatecas, México, en 1981. Es escritor, editor y baterista. Autor de los libros de ficciones El inconcluso decaedro y otros relatos (Instituto Zacatecano de Cultura, 2003), Loquios (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2008) y Pentimenti. Cuentos en retrospectiva (Ediciones de Medianoche, 2012). Fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Zacatecas en el rubro Jóvenes Creadores (2002-2003). Compuso la Tetralogía de la heredad, que conforman las novelas Infinita sangre bajo nuestros túneles (Premio Juan Rulfo para Primera Novela 2007), Llanto de Lisboa (Premio Nacional de Literatura Joven Salvador Gallardo Dávalos 2009), En par de los levantes de la aurora e Instrumentos de naufragio. Terminó sus primeros estudios de literatura en la Universidad Autónoma de Zacatecas y es maestro en Literatura Mexicana por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Colabora regularmente en diversas publicaciones periódicas de México y el extranjero. Ha sido traducido al inglés por Toshiya Kamei. Junto al prosista Aguillón-Mata fundó la revista literaria La Cabeza del Moro (www.lacabezadelmoro.com). Obtuvo en 2011 la beca nacional FONCA Jóvenes Creadores para Novela y actualmente cursa el PHD en Lenguas Romances y Literaturas en la Universidad de Cincinnati, Ohio, Estados Unidos. Hernán Lara Zavala, Orlando Ortiz y Gerardo Porcayo fallaron a favor de Infinita sangre bajo nuestros túneles “Por su afortunada factura, excelente prosa, vocabulario amplio y poético, original y eficaz estructura y novedoso tema: el amor de unos padres a un octomesino que nace muriéndose”. A propósito de la segunda entrega de su tetralogía, Daniel Sada, Mario Bellatin y Javier Perucho suscribieron en el acta de dictamen: “Las razones por las que premiamos, de manera unánime, Llanto de Lisboa, fue por la destreza y la fortaleza narrativas que proyectan un paisaje interior en constante construcción”.


LA GUALDRA NO. 63

Lectura en la escuela: Por Eduardo Campech Miranda Dicen, los que saben, que para facilitar la formación de lectores en educación básica, es necesario cumplir con una serie de condiciones básicas. Por principio de cuentas, una biblioteca escolar; entendiendo biblioteca tanto en espacio como en acervos. Desde el año 2000 la federación dota de libros a las escuelas públicas, a través del Programa Nacional de Lectura (PNL). De esta manera, hoy los planteles cuentan tanto con bibliotecas escolares como

breve inventario de lo que falta

bibliotecas de aula. El programa que antecedió al PNL fue el de Libros del Rincón. Este último sirvió para que de manera jocosa se enviaran los libros al rincón del salón. A pesar del esfuerzo de dotar de material impreso a las escuelas, y por ende a los alumnos, aún quedan muchas tareas pendientes: en muchos planteles la biblioteca escolar se encuentra ubicada, por cuestiones de seguridad y conservación, en la direc-

Rene Magritte, L’explication.

Por Andrea Elisa Sampedro Cárdenas Además de algunos libros y ciertas películas, otra cosa que disfruto mucho son las series de televisión, especialmente las estadounidenses (aunque es cierto que los españoles hacen series muy buenas y México en se están empezando a producir unas muy interesantes).

Sin embargo en este momento me gustaría recomendarles mi serie favorita: The West Wing (1999- 2006), creada por Aaron Sorkin, quien escribió el guión de varias películas como Algunos hombres buenos, El Presidente y Miss Wade y más recientemente La red social. La razón por la que me

ción. Es muy probable que ése sea el lugar donde menos desea acudir un alumno. Por otro lado, es común que los libros no se presten ni al alumnado, ni a los padres de familia. Y en algunos casos, incluso, no lleguen a las escuelas y se desvíen a algún domicilio particular de funcionarios o docentes. Teniendo presente la carga laboral, el cumplimiento de todo tipo de convocatorias, festivales, además de grupos sobrepoblados, es difícil, más no imposible, diseñar un programa de promoción de la lectura en horas clase. Ahí es donde el promotor de lectura, su figura como un ente profesional y especialista en el área, debe entrar al quite. Pero no como una actividad de entretenimiento o accesoria de la educación. Por el contrario, como unas sesiones que facilitarán el tránsito hacia la lectura utilizando diversas estrategias, las cuales no representen una evaluación que incida en un status aprobatorio, es decir, como una actividad extra curricular. En este mismo sentido, la asignatura de Taller de Lectura y Re-

dacción, que se imparte en los niveles Medio Superior y Superior, deberían privilegiar la escritura “libre de riesgo”, según concepto de Gerardo Cirianni, sobre las normas y reglas de escritura. Es más sencillo corregir en la práctica constante de la escritura, acompañada o precedida por una lectura con una finalidad estética o recreativa, que estar atado al temor de no saber si aquella palabra se escribe con “s” o con “c”, la cual al final se escribe con “z” o, incluso, con “x”. Es bueno, indudablemente, invertir en computadoras, centros de cómputo, en colocar domos o techar canchas deportivas y patios cívicos, en construir oficinas administrativas del ámbito educativo. Es correcto, incentivar económicamente a quien se prepare día a día. Sin embargo, si decimos preocuparnos por la lectura y se privilegia todo (incluyendo unos sanitarios de varios millones de pesos), o si esos sesudos doctores no aportan o investigan (al menos su práctica docente) para abrir caminos y otorgar opciones a sus colegas, estaremos simulando.

gusta esta serie además de su historia, y sus personajes, es por la manera en la que está grabada; te hace sentir que tú estás en el lugar donde transcurren los hechos, y en su tiempo fue bastante innovador que la cámara avanzara delante de los actores mientras ellos caminaban y hablaban, lo cual me lleva a mi parte favorita: los brillante diálogos que escuchamos en todos los capítulos. Pero ¿de qué trata? The West Wing sigue el día a día del presidente de los Estados Unidos y su staff en la Casa Blanca, por eso el nombre es “el ala oeste” que es el área dónde se encuentra la oficina oval; por otra parte el gobierno que se retrata en la serie es bastante utópico, con una administración demócrata y para mi gusto, casi perfecta. En el primer episodio conocemos a los personajes principales, las manos derechas e izquierdas del Presidente. El jefe de personal (puesto que no existe en la vida real) es Leo McGarry (John Spencer), la mano derecha del Presidente, pero también su mejor amigo, una persona honorable que se encarga de todos los demás e incluso a veces de regañar al Presidente cuando es necesario. A su lado, el subjefe de personal es Josh Lyman (Bradley Whitford), el jefe de comunicaciones es Toby Ziegler (Richard Schiff), el subjefe de comunicaciones es Sam Seaborn

(Rob Lowe) y la secretaria de prensa CJ Cregg (Allison Janney). Junto a ellos también encontramos a Donna, la secretaria de Josh; Margaret, la asistente de Leo; Charlie y la Sra. Landingham, los asistentes personales del Presidente; y también a la familia del mandatario, su esposa Abbey y sus hijas. Los personajes mencionados giran obviamente en torno al Presidente Bartlet (Martin Sheen), premio nobel de economía, que logró reunir a estas personas geniales y brillantes para apoyarlo en su gobierno, porque como debe ser la mejor persona se rodea de personas incluso mejores. Todos estos personajes tienen características increíbles y se relacionan entre sí de una manera totalmente realista y con mucho humor, cosa que prefiero que ustedes descubran por sí mismos, en vez de hacerles un resumen que probablemente me quedará incompleto y con el cual no estaré satisfecha, porque me gusta demasiado esta serie como para resumirla en unos cuantos párrafos. Así que véanla, y disfrútenla como se disfruta una buena película, porque la buena televisión es para eso. Y por último les diré, en serio, con responsabilidad y desenfado, que Jed Bartlet es probablemente el único presidente del cual me sentiría orgullosa al decir que es MI presidente.


13 de agosto DE 2012

La santidad del deseo,

el obsequio del Cantar de los Cantares Por Édgar Morales “Vengo a mi jardín, hermana mía, esposa, a recoger mi mirra con mi bálsamo, a comer mi panal con mi miel, a beber mi vino con mi leche”. Cantar de los Cantares 5.1 bres, o como el Levítico, en el que se prescribe una serie de leyes que cercan la vida civil y religiosa de la comunidad. La peculiaridad del Cantar de los Cantares radica en que, de hecho no trata, ni de manera directa ni indirecta, algún tema que pareciera relacionado con lo sagrado; todo lo contrario, el texto no deja lugar a du¡Oh mi león, querido de mi corazón, el placer que tú das es dulce como la miel! das sobre su afán Tú me has cautivado: heme aquí toda temblorosa ante ti; de exhibir el immi amante, yo querría ser conducida por ti a tu cámara! […] perio de los sen¡Déjame, mi amante, que te acaricie; tidos. Todo está mi dulce querido, yo querría estar plena de tu miel! lleno de estímulos En la cámara, plena de suavidad, deja que gocemos de tu radiante hermosura; sensoriales, hay mi león, déjame que te acaricie.i mirra, miel, vino, leche, frutas, etc.; Tales muestras de literatura se celebra la belleza de los cuerpos: el erótico-ritual anteceden, por varios cuello, la boca, los senos, los muslos, siglos, a la conformación de la escrila piel, las caderas, el ombligo… Los tura hebrea, y no debería escandalizar lugares añorados no son el templo o a nadie afirmar que tales expresiones el santuario, son el jardín, las bodejugaron un papel importante en la gas de vino, la cámara nocturna; los configuración de la antigua literatura estados emocionales están muy lejos judía, concretamente en la aparición de implicar la serenidad santa, se exy estructura estilística del hermoso presan más bien la enfermedad de Shir hassirim, el Cantar de los Cantaamor, la desesperación, la fragilidad, res, gema literaria hebrea que motivó la locura, los celos. el fervor de muchos, pero también la Todo nos orilla a plantear oposición puritana de rabinos conseralgunas preguntas básicas: ¿por qué el vadores, cuya peculiar temática hizo Cantar de los Cantares es un libro savacilar en su inclusión entre los libros grado? ¿Es por la pura inercia hermesagrados, hasta que se le aceptó en dinéutica de las literaturas hierogámicas versas comunidades judías a finales que cercaron culturalmente al texto del siglo I e inicios del II. hebreo? O más aún, quizá el asunto La influencia de las literaatañe a una lógica transhistórica: ¿Qué turas hierogámicas que anteceden al hace que los textos eróticos posean una Cantar atribuido a Salomón no debe dialéctica particularísima que los hace ubicuos, capaces de ir desde lo “munser pensada como determinante, en dano” hasta lo “celeste”? realidad el texto judío es enormemente complejo. Por él atraviesa el Sin duda, lo erótico ha funejercicio dramatúrgico, la expresión cionado como plataforma de símboliterario-onírica, la celebración del los espirituales desde la antigüedad, deseo corporal que se da entre amanincluso desde la prehistoria (quizá tes, la motivación litúrgica, el montaje desde el paleolítico superior, tema narrativo sobre los amores salomónial que dedicaremos otro texto). Es cos y también las múltiples lecturas en este sentido que las literaturas sealegóricas que quieren ver en el texto míticas pre-hebreas están presentes un testimonio del amor entre Dios y en los Cantares, no por su impronta diversos referentes: Israel, la Iglesia, politeísta de dioses dados al deseo María, el alma… Lo que es claro es sexual (asunto que, no obstante, debe que no se trata de un texto sagrado seguir siendo investigado), sino por como el Génesis, en el que se narra su herencia simbólica que engrana el orden cósmico creado por Dios, o lo profano con lo sagrado, haciendo como el Éxodo, en el que se manifiesta del cuerpo algo distinto a sí mismo, la voluntad moral divina para los homuna matriz de imágenes que nutre al En las literaturas del antiguo Medio Oriente no era extraño encontrar textos destinados a celebrar la unión amorosa de algunas parejas de dioses (Ishtar-Tammuz; Isis-Osiris; Baal-Astarté…), o bien himnos que celebraban ritualmente el deseo amoroso habido entre amantes:

Harry Holland

nas, innumerables mujeres”? Por otro lado, otros suponen que se trata sólo de un sueño erótico (como parecen sugerir algunos pasajes), pero ¿esto soluciona la tensión generada por una conciencia moralista? Es claro que no, el texto rebosa de imágenes sensuales que serían innecesarias si el pudor fuese el motivo, paradójico, de la expresión de las pasiones eróticas. Nos parece más empático con el espíritu del Cantar el asumir los deseos sensuales como algo santo, la invitación a retornar a una pureza Venga el mi amado a su huerto, y coma la fruta de sus manzanas delicadas. Vine a mi huerto, hermana mía Esque devuelve simposa, cogí mi mirra, y mis olores: Comí mi panal con la miel pleza al deseo de ser mía, bebí mi vino, y la mi leche […] Yo duermo, y mi corabesado, de oler, de zón vela, la voz de mi querido llama: Ábreme, hermana mía tocar y desfallecer […] Desnúdeme mi vestidura, ¿cómo me la vestiré? […] Mi entre los brazos de amado metió la mano por el resquicio de las puertas, y mis entrañas se estremecieron en mí. (Cnt. 5.1ss, versión de quien se ama. Si es Fray Luis de León) así, el Cantar de los Cantares es un texto Otros intentos moralistas sagrado por el sólo hecho de provovendieron la idea de que se trataba de car la unidad entre lo “mundano” y lo un elogio de la fidelidad monogámica, “celeste”, fusionándolos en un tálamo pero ¿cómo entender el verso 6.8: “haque disuelve sus identidades tanto brá sesenta reinas, ochenta concubicomo deshace las certezas morales.

espíritu. Por eso debió resultar insuficiente la sola admiración estética del Cantar de los Cantares, se imponía su consagración sagrada. Con todo, el conservadurismo, de todas las épocas, intentó hacer inteligible la sacralidad del texto presentándolo como expresión puramente alegórica del amor de Dios por sus criaturas, sin embargo esto no resolvía los problemas interpretativos, sólo emplazaba a lugares bochornosos la comprensión de pasajes como el siguiente:

* Filósofo nacido en el D. F. en 1966. Imparte cátedra en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Sus líneas actuales de investigación giran en torno a las relaciones entre erotismo, filosofía y religión. edgarmo@unam.mx i Extracto de un himno a Inanna que se leía en contextos litúrgicos en los templos sumerios (tomado del libro editado por el asirólogo español Federico Lara Peinado: Himnos sumerios, Tecnos, Madrid, 1988, pp. 57-58).


AGENDA AGOSTO 2012 MIÉRCOLES 15, 22 y 29

Todos al Centro Histórico Miércoles de Danzón Plazuela Miguel Auza 18:00 horas. Coordina: Casa Municipal de Cultura de Zacatecas JUEVES 16, 23 y 30

Tradicional Concierto Banda Sinfónica del Estado Dir. Salvador García y Ortega Plazuela Goitia / 19:00 horas VIERNES 17, 24 y 31

Todos al Centro Histórico Tardes de Salón Kiosco del Parque Sierra de Álica 18:00 horas. Coordina: Casa Municipal de Cultura de Zacatecas VIERNES y SÁBADOS

Leyendas de Zacatecas Frente a Catedral / 20:00 horas SÁBADOS 11, 18 Y 25

Sábados en la Cultura Danza, teatro música Escalinatas del Antiguo Templo de San Agustín y Plazuela Miguel Auza / 19:00 horas Restauración Virtual del Antiguo Templo de San Agustín 21:00 horas DOMINGOS 19 y 26

Tradicional Concierto Orquesta Típica de Zacatecas Dir. Florentino Raygoza Casa Municipal de Cultura de Zacatecas. Entrada libre / 19:00 horas

Lectura de Poesía Grupo Letra y Vida Casa Municipal de Cultura de Zacatecas Entrada libre / 19:00 horas MIÉRCOLES 15, JUEVES 16 y VIERNES 17

Teatro de sala Picnic Dir. Sergio Salinas Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico de Zacatecas (PECDAZ) emisión 2011-2012 Teatro “Ramón López Velarde” Entrada libre / 19:00 horas V Festival Internacional de Blues y Jazz Zacatecas Únicamente los jueves, viernes y sábados del 16 de agosto al 1 de septiembre

MUSEOS Y GALERÍAS MUSEO FRANCISCO GOITIA Metáforas y Analogías Dibujos y pinturas Felipe de la Torre Permanencia: 14 de octubre MUSEO PEDRO CORONEL Trois Tiers Exposición de Arturo Villa Sala de Autor ANTIGUO TEMPLO DE SAN AGUSTÍN Nació en la Ciudad de Zacatecas en 1912, hace 100 años: José Kuri Breña Permanencia: 2 de noviembre

Código Roto. Edurne Esponda Sala de Exposiciones Temporales II MUSEO ZACATECANO Programa Nacional de Verano Descubridores Homenaje a José María Velasco Visitas Guiadas al Museo Zacatecano y Antiguo Templo de San Agustín Permanencia: 12 de agosto FOTOTECA ZACATECAS PEDRO VALTIERRA Fotos para oír, sentir y ver Exposición de Julián Hugo Guajardo E. Permanencia: 30 de septiembre

MUSEO DE ARTE ABSTRACTO MANUEL FELGUÉREZ Espacio cuerpo, signo el pensamiento… Arnaldo Coen. Sala de Exposiciones Temporales I

XI Feria del Libro Zacatecas Del 30 de agosto al 9 de septiembre Morismas de Bracho Del 30 de agosto al 2 de septiembre VII Festival Cultural de la Diversidad Sexual. Del 17 al 24 de agosto

La Cineteca Zacatecas está ubicada en calle Dr. Hierro #303, centro histórico de Zacatecas. La proyección de las películas se realiza de manera gratuita, con fines culturales y educativos. SEMANA DE CINE MEXICANO INDEPENDIENTE -DEL 9 AL 17 DE AGOSTO $30.00- Horario: 18:00 y 20:00 hrs. Lunes 13 de agosto PARAÍSOS ARTIFICIALES Dir. Yulene Olaizola. México/2011/83 min.

Martes 14 de agosto LLUVIA DE LUNA Dir. Maryse Sistach. México/2011/90 min.

Miércoles 15 de agosto CUATES DE AUSTRALIA Dir. Everardo González. México/2011/90 min.

Jueves 16 de agosto LA CASTRACIÓN Dir. Iván Löwenberg. México/2011/83 min.

Viernes 17 de agosto LECCIONES PARA UNA GUERRA Dir. Juan Manuel Sepúlveda. México/2011/112 min.

FESTIVAL CULTURAL DE LA DIVERSIDAD SEXUAL ZACATECAS 2012, DEL 16 AL 24 DE AGOSTO Viernes 17, 18:00 hrs. MILK Dir. Gus Van Sant EUA/ 2008/ 128 min.

Sábado 18, 18:00 hrs. MI VIDA EN ROSA Dir. Alain Berliner Bélgica/ 1997/ 88 min. Sábado 18, 20:00 hrs. BOY´S DON´T CRY Dir. Kimberly Peirce EUA/ 1999/ 118 min. Domingo 19, 18:00 hrs. SECRETO EN LA MONTAÑA Dir. Ang Lee EUA/ 2004/ 134 min.


13 de agosto DE 2012

La Guerra de las Galaxias

(en el Cineclub Universitario) Por Evo Ramos El negro espacio en el fondo, un texto pasa y se aleja contándonos que en una galaxia muy muy lejana una guerra civil está en curso y que el Imperio está construyendo el arma definitiva para acabar con los rebeldes. Todos hemos visto esta impresionante escena de apertura (y si no, por favor corran a verla) seguida de la aún más impresionante de una pequeña nave escapando de otra más bien masiva y que pasa justo sobre las cabezas de los espectadores. En 1977 se proyectó por primera vez en las salas de cine la que habría de convertirse en una de las películas de culto (y una de las franquicias) más importantes del mundo: Star Wars, o como la conocimos en México, La Guerra de las Galaxias. Star Wars se puede definir como una trama de vaqueros espaciales con todos los elementos cliché de las historias de aventura: el anciano maestro que toma bajo su tutela al joven huérfano que promete ser la salvación de todos. El chico rudo y aventurero que acaba siendo más noble de lo que parece. La delicada princesa que hay que rescatar. Y por supuesto, el que ha sido catalogado como el más grande villano de todos los tiempos.

Más allá de su trama, Star Wars fue un parteaguas en cuanto al extensivo uso de efectos visuales. Con sables de luz, naves espaciales y androides al por mayor, contar la historia del joven Luke Skywalker se hizo más fácil, además de crear una nueva referencia en el cine internacional. Que no se piense que estas películas llegaron a los cines como entidades completas; a lo largo del tiempo las películas han sido remasterizadas en reiteradas ocasiones (para el suplicio de algunos), agregando un mejor sonido, aumentando la calidad de la imagen, una nueva escena por aquí, un personaje sobrepuesto por allá. El Museo de Ciencias les invita a sus Jueves de Video, donde este mes se presenta el ciclo “Hace 35 años, en una galaxia muy muy lejana... ”, donde se proyectará la primera trilogía en su version original (al menos la más original que encontramos). Lo esperamos en la sala audiovisual del Museo de Ciencias en punto de las 18:00 hrs. ¡No falte! (es gratis). 16 de agosto – La Guerra de las Galaxias. Una nueva esperanza. 23 de agosto – La Guerra de las Galaxias. El Imperio Contraataca. 30 de agosto – La Guerra de las Galaxias. El Regreso del Jedi.

Juan de Tolosa 104, Centro, Zacatecas 922 67 46 mykonosocinamediterranea.blogspot.com Facebook: mykonosocinamediterránea Twitter: mykonoszac Estamos frente a la Fuente de los Conquistadores


LA GUALDRA NO. 63 / 13 DE AGOSTO de 2012

En el silencio de mi sueño Por Fernando Cuervo* Despierto y estoy cansada, como si hubiera corrido y las bocanadas de aire me enfriaran los pulmones. Me punza la cabeza y respiro hondamente. En medio de la noche las imágenes bajan de un desfiladero que vienen atormentándome estas últimas semanas. En esta situación es mejor levantarse, prender la luz, y tomar un poco de agua. Es la receta que solía realizar mi padre cuando tenía mucho estrés provocado por el trabajo. Bajo las escaleras y tomo la foto de mis padres con mis hermanos. Siento escalofríos, soy muy joven para decir que ellos ya no están. Aprieto los dientes y suspiro. Las dudas se disipan por momentos pero siempre siento una especie de nubosidad en mis ideas cuando pienso en aquello. Mis hermanos siempre fueron fuertes, dos varones con un año de diferencia que solían competir entre sí. Cuando era niña, un día se perdieron en una excursión al bosque por parte del colegio, los encontraron a la siguiente noche, pero eran más tímidos, más callados. Hasta ahora creo que guardaban un secreto, algo que te hace temblar cuando recuerdas. Mi pijama larga es una manta blanca con pliegues gastados. Vivir sola tiene un precio caro y yo lo sufro ahora. No por la falta de compañía que es algo que puede ser pasajero, sino por las causas de mi soledad. El frío me toca los pies y estornudo. No quiero resfriarme y regreso a mi habitación. Espero dormir, anhelo descansar. Me levanto y trago saliva, mis ojos están irritados. Todo gira a mi alrededor. Estoy exhausta. Esa * Escritor poblano. fer_crow36@hotmail.com

voz, la recuerdo. Todo parece tan real. Esto no puede ser sólo un sueño porque he derribado los acertijos de las muertes de mis padres y hermanos. Me he engañado por algún tiempo. No sé qué pensar, recuerdo esa maldita voz, nadie podría olvidarla. Ya no puedo confiar. Es mejor que abandone mis esperanzas de llegar a una conclusión. Este lugar es tan pesado como su propio rostro. Bajo nuevamente las escaleras y todo es un lago oscuro de espesas aguas. Atravieso la sala y esa voz regresa súbitamente, y despierto. Me quito las sábanas y me faltan palabras, apenas puedo pronunciar interjecciones de desconcierto. Estoy agitada y el sudor enfría mi espalda. Recuerdo cómo mamá puso su dedo índice en los labios cuando vi que papá tosía fuertemente en el lecho de su muerte. Las horas ennegrecen cada vez más. Siento un ambiente opresivo y parpadeo intentando reconocer el sitio de los muebles para no tropezar. ¿Cómo lo ha logrado? Me despoja del control de mí misma. Camino por el cuarto, abro la puerta y entro a otra recámara, palpo los muebles y los reconozco, son los mismos de mi habitación. Llego al buró, tomo una caja de cerillos, enciendo uno y en la cama hay una mujer moviéndose de un lado a otro, como si tuviera pesadillas, me acerco para ver su rostro y abre los ojos. Acostada, una asfixia se apodera de mi cuerpo y lo único que puedo ver es una mujer con un cerillo entre sus dedos aproximándose hacía mí con una sonrisa.

Edward Hopper, Soir Bleu.

Por Mateo Estrada Gaviria* Martes: El café en vaso desechable está de moda. En los estanquillos, los que van sustituyendo las tiendas de abarrotes, expenden un café malísimo. Los bebedores compran un vaso que llevan por la calle. Quizá es símbolo de su prisa. Las personas que he mirado traen audífonos y caminan solos. En fin, bendito Saint Germain, porque a mí me va sentarme, leer, platicar, “pasar tiempo”. Luisa me envío una imagen por FB. Ambos somos unos niñatos que juegan con un perro. La fotografía la tomó mi tía Carmen. La casa de la abuela la venderán… Jueves: En la Bice, un joven me entregó un folleto. Hacía proselitismo cristiano. El muchacho era atractivo. Me tocó la mano y buscó mi mirada para hablar. Sus palabras no eran de la experiencia de leer la Biblia, provenían más de la memoria, del murmullo. Ah, si él conociera La vocación de Mateo… Este día me gustó. Desayuné con JC. Él preparó la comida. Pese a las moscas que siguen revoloteando en la estancia, lo hicimos ahí, en los incómodos sillones de la sala y en nuestra cama. Hemos hecho intervalos mirando pelis… Ahora ve, vemos, El Lector [1]. Me gusta la escena donde Hanna le pelea, mientras él lee “en voz alta” La dama del perrito de Antón Chéjov. JC pide que lo bañe como lo hace Winslet. Asiento su petición, para que JC no se moleste. Viernes: En el desayuno, JC preguntó si hemos salido ya del clóset. Mi respuesta es negativa. Somos pareja sólo en nuestro círculo. Esta crisis de JC me ha incomoda-

do. Hoy quería ir a Las Quince, para ver al güero-albañil. Estoy leyendo el libro de Manguel (Conversaciones con un amigo, 2011). Es la autobiografía de un lector tan o mejor que Umberto Eco en La misteriosa llama de la reina Loana (2004)… Terminé Cuaderno de notas de Chéjov: “El padre, un general conocido. Hermosos cuadros, mobiliario costoso. Él muere. Sus hijas han recibido una buena educación. Pero se abandonan, leen poco, pasean a caballo, huelen a tedio” (p. 163). Sábado [tarde. En Saint Germain]: Ignoré la culpa, el miedo, todo. Fui donde el güero-albañil. Bebimos harto, todo el jotabé. Estuvimos en su auto. Tiene auto. Domingo: Ayer inauguraron una exposición de pintura de Iván de la Torre [Trazos III, en una galería de la calle de Abajo]. Acompañé a Manuel y Jaime. La obra me da un halo de Edward Hopper. Conocí y copeé tinto con Jánea Estrada. Me invitó a escribir en La Gualdra. [1]. The Reader, 2008, Dir. Stephen Daldry. Es una adaptación de la novela Der Vorleser de Bernhard Schlink. Notas [Página 50. La última hoja del cuaderno]: Hogaño: en este año. En el año presente. A diferencia de antaño. 3.- The Huffington Post. Está formado con blogs “ciudadanos”. Es filial de El País. 4. Joven desnudo de Hippolyte Flandrin. Es un icono gay. * mmestra@yahoo.com.mx


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La Gualdra 63, lunes 13 de agosto de 2012 by La Jornada Zacatecas - Issuu