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La Gualdra 295

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SUPLEMENTO CULTURAL

NO. 295 /// 29 DE MAYO DE 2017 /// AÑO 6

DIR. JÁNEA ESTRADA LAZARÍN

Instalación del Colectivo NONE, de Italia, en el Festival de Cannes. Foto de Juan Carlos Villegas.

Cada año el Italian Pavilion, el espacio del cine italiano en el Festival de Cannes presenta una instalación artística para dar la bienvenida a los visitantes y para mostrar que además de tener una cinematografía brillante, el arte sigue siendo su mejor carta de presentación. En esta ocasión, como desde hace tres años, el colectivo multidisciplinario NONE, con sede en Roma, presentó The brillant side of us, en una de las salas del Hotel Majestic. [Más información de esta instalación en páginas centrales]


2 LA GUALDRA NO. 295 /// 29 DE MAYO DE 2017 /// AÑO 6

La Gualdra No. 295

Editorial

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urante los últimos 12 días estuvimos cubriendo el Festival de Cannes. Éste es el quinto año consecutivo en el que La Gualdra participa; las circunstancias se prestaron así porque Carlos Belmonte, nuestro amigo zacatecano que vive en Francia, tiene, por la cercanía, más oportunidad de desplazarse hasta ese lugar. Finalmente, después de cinco años pudimos asistir al festival de cine considerado actualmente como el mejor a nivel internacional. Para nosotros fue una estancia llena de sorpresas, aunque nos dábamos una idea de lo que se trataba, la verdad es que hay un gran distancia entre lo que uno puede imaginar y lo que es en realidad. Lo primero que llamó mi atención es la cantidad de periodistas que se congregan en el Palais des Festivals et des Congrès de Cannes; durante 12 días, circulan en las salas de proyecciones y de prensa, reporteros de todo el mundo que salen de una función y se dedican a hacer la nota correspondiente; en ocasiones, ver otra película después de la terminada implicaba que de la puerta de salida te formaran nuevamente en la de entrada. Las filas son una locura; hay gente que se dedicaba a hacer filas desde tres horas de antelación antes de la función y aun así no podía entrar. Para conseguir el acceso hay que llegar temprano y además, hay que tener una acreditación de color prioritario. Las acreditaciones son de diferentes colores, así, podemos decirles que quienes tienen más trayectoria como periodistas tendrán una tarjeta con un color privilegiado, como quienes tienen la de color blanco: ellos pueden entrar a cualquier función sin hacer una fila de espera considerable. El color de la tarjeta asignada por el festival depende de la trayectoria del periodista y sobre todo de la presencia del medio al que representa; de ahí que nos sintamos muy contentos porque Carlos tiene ya una tarjeta rosa (está a tres de conseguir la blanca, y sí lo sé, esto también tiene cierto tinte elitista). Los periodistas fuimos muy bien tratados, la tarde del viernes 26 las autoridades municipales y la organización del festival nos invitaron a comer en una colina, al lado de una iglesia, para agradecernos nuestro trabajo; nosotros, además, tenemos la experiencia de que en la sala de prensa nos atendieron en todas nuestras solicitudes y cuestiones técnicas. El personal de staff está muy bien

Contenido capacitado y cada uno de ellos habla por lo menos tres idiomas. La segunda cuestión con la que me quedo es con lo relacionado a la seguridad. Los filtros de revisión son impresionantes, para ingresar a un edificio teníamos que pasar por lo menos por dos detectores de metales. El primer fin de semana del festival hubo una falsa alarma de bomba y nos pudimos percatar que las fuerzas policiacas actúan con eficacia en casos como éste. El Festival de Cannes nos dio la oportunidad de ver por lo menos una treintena de películas de diversas nacionalidades. Hubo sesiones de hasta tres películas diarias, entrábamos a la primera proyección a las 8:30 de la mañana y llegamos a salir después de la media noche de la última. Vimos en la categoría que competía por la Palma de Oro menos funciones que las que vimos de la sección paralela Una cierta mirada; y es que esta última resultó ser más interesante por la cantidad de óperas primas. Ahí vimos las mejores películas, claro, sin considerar la de 24 Frames, de Abbas Kiarostami, que para mí fue la obra maestra del festival –pero estuvo fuera de competencia-. Al cerrar esta edición no sabemos quién pudo haber ganado en las secciones principales, pero en realidad eso de los resultados le puede resultar más interesante a las casas productoras y claro, a los artistas. Para nosotros lo más importante fue ver películas como Lerd, Tesnota, Wind river, 24 Frames, The Square; y ver por otro lado, cómo los asistentes al festival interactuaban entre sí, cuáles códigos de comunicación se utilizaban con más frecuencia, de qué forma se hace comunidad en un sitio como éste, en la que los oficios están muy bien definidos: en el primero y cuarto piso la prensa, en frente las decenas de personas vestidas de gala pidiendo una invitación; y al lado, en la alfombra roja, los artistas. Ya le iremos contando de nuestras películas favoritas en las siguientes ediciones; por lo pronto, en páginas centrales de esta edición le compartimos una nota sobre la instalación artística realizada por el colectivo italiano NONE, hecha específicamente para el pabellón italiano en el Hotel Majestic. Que disfrute su lectura.

Directorio

Colossal, de Nacho Vigalondo Por Adolfo Nuñez J. Breve apología del cursi anagrama de Roma Por Edgardo Herrera

Una escultura femenina encontrada en la Quemada Por Carlos Alberto Torreblanca Padilla

Contra la desventura y la congoja Por Mauricio Flores

El lado brillante de nosotros (El espejo de nuestra naturaleza) Por Jánea Estrada Lazarín

Leer para escribir Por Eduardo Campech Miranda Idea fugaz Por Carlos Flores Soñar que he vivido, de Luis de la Torre* Por Mauricio Soriano Desayuno en Tiffany´s, mon ku Los 70 años de La Perla del Indio Fernández Por Carlos Belmonte El Picaporte ¿Se “rumorea” o se “rumora”? Por Simitrio Quezada La poesía como insecto o ¿qué cosas son los poemas de José Agustín Solórzano? Por Gerardo Farías

Los calores del infierno Por Alberto Huerta Mentira Por Pilar Alba

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Jánea Estrada Lazarín lagualdra@hotmail.com

Carmen Lira Saade Dir. General Raymundo Cárdenas Vargas Dir. La Jornada de Zacatecas direccion.zac@infodem.com.mx

Jánea Estrada Lazarín Dir. La Gualdra lagualdra@hotmail.com Roberto Castruita y Enrique Martínez Diseño Editorial

La Gualdra es una coproducción de Ediciones Culturales y La Jornada Zacatecas. Publicación semanal, distribuída e impresa por Información para la Democracia S.A. de C.V. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta publicación, por cualquier medio sin permiso de los editores.

Juan Carlos Villegas Ilustraciones jvampiro71@hotmail.com


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Colossal, de Nacho Vigalondo 6 Por Adolfo Nuñez J.

Cine

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odos en algún momento de nuestra vida hemos llamado demonios a nuestros problemas personales, haciendo énfasis en que son como monstruos que no nos permiten sentirnos en paz, que nos dañan y con nosotros a las personas que nos rodean.¿Pero y si nuestros problemas fueran literalmente monstruos? O un monstruo, uno de cuarenta metros de altura, que destruye todo a su paso. Gloria (Anne Hathaway) es una chica atractiva pero muy disfuncional que tiene un problema con la bebida y que vive en un departamento en Nueva York con su novio Tim (Dan Stevens), quién se encuentra cansado de tener que lidiar constantemente con el alcoholismo de su novia. Un día Tim le dice a Gloria que no puede seguir más a su lado, pues no puede soportar que las únicas veces que la ve ella siempre esta ebria o con resaca, por lo cual le ordena que se mude, y le pide que no regrese hasta que haya reorganizado su vida. Así pues, sin dinero ni empleo, Gloria vuelve a su pueblo natal (cuyo nombre jamás es mencionado) y al poco tiempo se encuentra en la calle a Oscar (Jason Sudeikis), un viejo amigo de infancia, y aparentemente un tipo sincero, agradable y comprensivo. Oscar le ofrece a Gloria empleo en el bar que maneja, y que anteriormente fue propiedad de su padre, y ella acepta, a pesar de que irónicamente sabe que no es muy buena idea trabajar en un bar cuando lo que se busca es dejar la bebida. A los pocos días de que Gloria se haya establecido, a cientos de kilómetros de distancia ocurre un suceso histórico y de magnitud global, que es transmitido en todo el mundo por televisión y broadcasting. Un monstruo gigante (también conocido como Kaiju) aparece en la ciudad de Seúl, y confundido comienza a destruir la ciudad, antes de desaparecer como por arte de magia. Más allá del morbo y la paranoia general, la más preocupada de todos es Gloria, pues una noche después

de haberse ido de fiesta, descubre que el monstruo repite todos los movimientos y gestos que ella ejecuta, como si ella fuera la aterradora criatura, y la responsable de todo ese caos. Cuando la cinta cobra los tintes de una producción de corte independiente, el realizador español Nacho Vigalondo (Open Windows) da un enorme giro de tuerca con reminiscencias al cine clásico de monstruos japoneses y al género animado meccha (que involucra el manejo de robots gigantes). La película es entre otras cosas, una metáfora al daño colateral que generamos en el caos que encontramos en nuestro día a día, cuando no somos capaces de afrontarlo. Es por otra parte, un análisis a la indiferencia de las audiencias locales ante sucesos de gran magnitud, pero que ocurren en otro país, y la insensibilidad que las personas adoptan al respecto.

En el desarrollo de sus personajes y sus interacciones, la obra es con enorme atino un reflejo sincero y potente del empoderamiento femenil sin caer en excesos ni exageraciones. Vigalondo logra que todos estos elementos aterricen con una enorme sátira e ingenio gracias al trabajo de sus intérpretes, siendo Hathaway la más destacada al lograr un personaje imperfecto y realista, y que nos hace pensar que todos hemos conocido a una persona como Gloria (en ciertos niveles todos hemos sido como ella). Presentada en los festivales de cine de Toronto y Sundance, Colossal brilla por su enorme originalidad, sus ingeniosos giros en la trama y su esfuerzo constante de no ser convencional, al recordarnos que todos llegamos a cierto límite antes de darnos cuenta del daño que generamos, que por suerte no es del tamaño de un rascacielos, y siempre se puede controlar.

Breve apología del cursi anagrama de Roma 6 Por Edgardo Herrera*

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etesto la palabra. En ocasiones he llegado a renegar de ella, a borrarla de mi léxico, a huir de su presencia. En mis textos su aparición no ha sido favorable, por lo general, siempre ha sido un tema vedado. Sin embargo, de manera contradictoria la leo con placer en las páginas de autores que respeto; allí, aparece sin miedo entre el artículo y el adjetivo y su presencia me intimida. La dichosa palabra se utiliza una y otra vez y mis ojos la siguen como a una pelota de tenis. Brilla entre los párrafos denominando diversos aspectos del famoso sentimiento; y éste a su vez se convierte por la magia de la literatura en odio y en ocasiones en amargura. En épocas más recientes otros autores han logrado desdibujar la dichosa palabra, convirtiéndola por obra de la irreverencia y la falsa modernidad en una fuga de la mutua indiferencia y el egoísmo, a lo que les ha dado por llamar libertad. La lista de estas obras es extensa, compleja, y en ocasiones absurda. No sé si el discurso o la técnica empleada por estos autores sea la correcta, o si quizás esa palabra, por tantos aborrecida y por otros glorificada, no sea en este tiempo lo que fue en la literatura anterior. Muchas veces me lo

he preguntado, cuestionando mi proceder, y me culpo por reprimir en más de una ocasión esos enormes deseos de escribirla, temiendo ser otra víctima de una moda o una nueva manera de escribir. Y me digo, en aras de escapar de cualquier influencia, qué debo utilizar la sugestión; qué debo hacer nacer y reproducir el sentimiento entre las páginas pero jamás nombrarlo (tantas veces he escuchado esto que ya hasta

lo tomo como cierto). Como si la palabra fuese un anatema, o quizás, horrorizado de caer bajo su influjo, terminar escribiendo cuentos amorosos del siglo 21. La cuestión es que le temo a esas cuatro letras. Me aterra su caligrafía. Me llena de inquietud la facilidad con que algunos la escriben. Me ponen los pelos de punta esas trampas sexuales y cosmopolitas de los nuevos autores. Como si Catulo ya no tuviera a su Lesbia, como si la Beatriz de Dante no hubiera sobrevivido a los siglos, o el cuerpo sobre los rieles de la heroína de Tolstoi hubiese sido en vano. Creo que la mejor posición ante ese hecho sigue siendo la ventana. Mirar los toros desde la barrera y que sean otros quienes narren el encuentro de las bocas y los ojos ardientes. Quizás alguna vez termine cruzando esa línea, lo presiento, hay dos o tres historias que gritan por ello. Y tal vez el tiempo me regale las palabras y la manera apropiada de hacerlo. Por lo pronto me contento con esos libros inmortales que aún siguen exaltando ese poderoso e inexplicable estado. Esos libros que dicen de manera cruda que nada cambia, la materia prima sigue siendo la misma. *Colombia.


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LA GUALDRA NO. 295

Una escultura femenina encontrada en la Quemada Arqueología

Aprendemos a escuchar con las manos ese rumor callado con que las piedras sueñan y que –sin proponérselonos dan la más profunda lección de quietud y de entereza Alberto Blanco, El salmo de la piedra

/// Fig. 1

/// Fig. 2

6 Por Carlos Alberto

tierra, produciendo el crecimiento de la milpa y con ello la cosecha del maíz, alimento básico en la dieta prehispánica. En la vida humana, esto se refleja en la procreación, donde la madre es la tierra y él bebé se convierte en el maíz, redondeando la idea de fertilidad. Esta pieza era venerada dentro de esta plaza donde se realizaban estos sacrificios humanos, de ahí su denominación como plaza de los sacrificios. El antiguo escultor obtuvo la pieza de un yacimiento local, debido a que es común encontrar basaltos en la región, a su vez, la talla muestra un debido conocimiento en el manejo de la piedra y el tema a desarrollar. Con lo anterior notamos que la escultura no estuvo ausente en las sociedades prehispánicas de Zacatecas, al igual que en el resto de Mesoamérica, era un elemento complementario a la arquitectura. En este caso una escultura de bulto para complementar el discurso simbólico de un espacio privado dentro de la antigua ciudad de La Quemada.

Torreblanca Padilla*

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obre el arte de tallar la piedra en el periodo prehispánico de Zacatecas poco se tiene conocimiento. Son escasas o nulas las publicaciones sobre la escultura prehispánica, quedando consignada la información en informes de los trabajos arqueológicos en el Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología en la Ciudad de México. Por otra parte, las únicas referencias publicadas se encuentran en la bibliografía especializada. Es por ello, que en esta ocasión exponemos el hallazgo de una escultura femenina localizada en la zona de monumentos arqueológicos La Quemada. Durante el 1 de octubre de 1979 al 16 de febrero de 1980, los pasantes en arqueología en ese entonces, Román López García y Laura Castañeda Cerecero, fueron comisionados por la Dirección de Monumentos Prehispánicos del INAH a la zona arqueológica de La Quemada, para realizar trabajos de consolidación y protección de algunos elementos constructivos, rescate en la presa de Chichomoztoc, recorrido por la mesa del Cuisillo localizada al este de la zona arqueológica, limpieza y protección en la Plaza de los Sacrificios y Salón de Columnas, retiro de escombros dejados por Armillas en “El Laberinto” (actualmente conocido como El Cuartel), y el sondeo en la cancha del juego de pelota (López y Castañeda 1980:3). En los trabajos emprendidos en torno a la Plaza de los Sacrificios, localizada en el tercer nivel de la zona arqueológica de La Quemada (Fig.1 y 2), apareció a pie del basamento piramidal una escultura (Fig.3). Al ser extraída para observarla detenidamente se percataron los arqueólogos que era una figura femenina de 70 centímetros, labrada en una roca basáltica. Presentaba sus pechos flácidos y los brazos pegados en las partes laterales de su cuerpo, mostrando a su vez una postura eréctil, aunque ligeramente inclinada hacia adelante, la parte baja carecía de piernas, en su lugar, se prolongaba la roca en forma redondeada a manera de ensamblarse a una base. Esta pieza carecía de cabeza, ob-

/// Fig. 3

/// Fig. 4

/// Fig. 5

servándose en su lugar, un orificio en la cima de la escultura, sugiriendo que en ese espacio se colocaba una estaca para recibir una cabeza humana. Entorno al cuello se observó otros orificios, los cuales podían servir para cocer la piel de la cabeza y fijarla a la escultura (Fig.4). En su espalda portaba un niño, cuyos brazos se extendían por los hombros de la mujer y las extremidades inferiores recogidas a nivel de la cintura (Fig.5). Los brazos y pechos flácidos de la mujer así como el cuerpo y extremidades del niño muestran un realismo en su manufactura. Este hallazgo es de vital importancia debido a que nos acerca a la concepción de la figura humana en el periodo prehispánico zacatecano. En este caso, tenemos una representación naturalista donde se resalta la parte superior del cuerpo femenino, es notorio lo flácido de sus pechos, muestra de haber amamantado. Lo que

resalta considerablemente es la ausencia de cabezas de ambos individuos, en cambio en su lugar existen las condiciones para colocar cabezas humanas y completar la pieza para alguna ceremonia vinculado con la fertilidad. En su momento se sugirió se tratara de la Cihuacoatl o Tonantzin (nuestra madre), debido a que el cronista Bernardino de Sahagún señala que “… traía una cuna a cuestas, como quien trae a su hijo en ella…”, por lo que pensaron pudiera ser un antecedente de dicha deidad. Otra hipótesis plateada por estos investigadores señalan se trate de un antecedente de la Cihuapipiltin o Cihuapilli, las cuales eran mujeres nobles o reinas que cuando morían de parto se les deificaba (López y Castañeda 1980:8). Esta idea se sustenta en el culto de la fertilidad, ya que en la naturaleza, el cielo a través de la lluvia fertiliza los campos, es decir, la madre

Bibliografía López García, Román y Laura Castañeda Cerecero, 1980, Informe de los trabajos de Conservación y Mantenimiento en La Quemada, Zacatecas, Villanueva. Archivo Técnico de la Coordinación nacional de Arqueología, México. Relación de fotografías [Fotos del archivo técnico de la Coordinación nacional de Arqueología, y corresponde al informe de Román López y Laura Castañeda]. Fig. 1 Plaza de los Sacrificios de la zona arqueológica La Quemada (Foto AT-CNA-INAH). Fig. 2 Imagen área de la Plaza de los Sacrificios de la zona arqueológica La Quemada (Foto Juan Gerardo Rivera Belmonte). Fig. 3 Escultura localizada a pie del basamento piramidal de la Plaza de los Sacrificios (foto AT-CNA-INAH). Fig. 4 Vista frontal de la escultura femenina donde se aprecian sus pechos flácidos y falta de cabeza. Fig. 5 Vista trasera de la escultura femenina donde se observa un niño en la espalda el cual carece de cabeza. Siglas AT-CNA-INAH: Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. * Centro INAH Zacatecas.


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Inés Arredondo

Contra la desventura y la congoja ceta terrorífica del paraíso, su versión lúgubre y perversa —donde la vuelta al paraíso infantil se enfrenta a las fuerzas viriles de dominación que desafían y anulan cualquier aspiración de pureza en los personajes femeninos—, esta imaginación, en último término escapista, explicaría la ausencia de la jerga local en la prosa de Inés”, escribe Geney Beltrán. Narraciones, abunda el prologuista de este Estío y otros cuentos, que si bien la autora radica en sitios geográficos bien definidos, aportan siempre un lugar universal. El ahora célebre Eldorado, consonancia de la inventiva literaria de Arredondo, una hacienda azucarera entre la mar y el río.

Flores*

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o creía en el feminismo. “No existe para mí —dijo en una entrevista—. A mí gustaría estar entre los cuentistas, pero sin distingo de sexo, simplemente con los cuentistas”. Aspiración que alcanzó con creces al ser considerada, por críticos y lectores, una autora fundamental en la inventiva cuentística de la literatura mexicana. Siempre que se habla de cuento mexicano, siempre que nos asomamos a cualquiera de las antologías fundamentales del género, ahí estará —al lado de Juan José Arreola, Francisco Tario, Guillermo Samperio…— la sinaloense Inés Arredondo (1928-1989). ¿De dónde vendría?, nos preguntamos ahora, leída su obra, esa aparente facilidad para conseguir los objetivos generales de la buena literatura. Tal vez, dicho por ella misma, de considerar la escritura un “antídoto contra la desventura y la congoja”. Fueron veinte años en esta experiencia y tres los libros publicados, sin premura: La señal, Río subterráneo y Los espejos. En ellos, salidos de imprenta los años 65, 79 y 88, se integran unos cincuenta cuentos que trascienden a cualquiera de las expresiones y modas de la historia (llámese feminismo, llámese como se llame). Por estos días, la editorial Océano ha puesto en circulación una antología de textos de la sinaloense a cargo de Geney Beltrán Félix, quien también prologa este Estío y otros cuentos. Dicha presentación nos recuerda la llegada de la autora a la ciudad de México para estudiar Letras en la UNAM, cuando se vinculó a los que

con el tiempo serían señalados como la generación del medio siglo. Juan García Ponce, José de la Colina, Juan Vicente Melo, Salvador Elizondo y el recientemente fallecido Jorge López Páez. Desde entonces, Arredondo encontró en el relato el espacio ideal para contener y desdoblar su lectura de la realidad humana. Historias, si se quiere sencillas, donde aparecen muchos de los fundamentos con los que nos sostenemos (o caemos) los

Año Nuevo Estaba sola. Al pasar, en una estación del metro de París vi que daban las doce de la noche. Era muy desgraciada; por otras cosas. Las lágrimas comenzaron a correr, silenciosas. Me miraba. Era un negro. Íbamos los dos colgados, frente a frente. Me miraba con ternura, queriéndome consolar. Extraños, sin palabras. La mirada es lo más profundo que hay. Sostuvo sus ojos fijos en los míos hasta que las lágrimas se secaron. En la siguiente estación, bajó. Inés Arredondo, “Año Nuevo”, de Río subterráneo, en Estío y otros cuentos.

seres humanos. Son cuentos en donde descubriremos a personajes proyectados por sus “demonios interiores” a situaciones límite, exteriores e interiores, anota Beltrán Félix. Más mujeres que hombres (Olga, Mariana, Wanda, La sunamita…) que habitan la zonas del “decaimiento emocional” y la “derrota interior”. Personajes de fuertes impulsos y de pesadas fijezas. “Si bien el goticismo sería la fa-

Maligna utopía “Que nunca conoció en sus épocas de esplendor”, escribió Beatriz Espejo, prologuista de los Cuentos completos (FCE) de la escritora sinaloense, pero que supo convertir “en maligna utopía”. En un “territorio enraizado en una encrucijada y un tiempo”. Terreno de “yacimientos inagotables para su arte”. Eldorado, “sitio primordial alzado en la ficción desde las inminencias y vaivenes de la piel misma, el lugar más allá de todos los lugares donde la individualidad busca disolverse así sea en la rota y lacerante quimera del primer amor, la utopía más evasiva de todas”, complementa Beltrán Félix. Enhorabuena por esta nueva selección de la obra de Arredondo, cómo no sí este Estío y otros cuentos incluye los indispensables “Estío”, “Olga”, “La sunamita”, “Mariana”, “2 de la tarde”, “Río subterráneo”, “Wanda”, sin importar la ya existente reunión total de su obra. Literatura escrita por mujeres, que ya a principios de los 80 Emmanuel Carballo identificaba no como “una quimera”; sí, “una realidad comprobable”.

Dedicatorias Recorrer la obra de Inés Arredondo es también la realización de una travesía por su vida y una época: sus personas más cercanas. Ella nos lleva ahí mediante las dedicatorias, incluidas casi en la totalidad de los títulos. A: José de la Colina, Inés Segovia (hija de su matrimonio con el poeta Tomás Segovia), Mario Camelo Arredondo, Juan Vicente Melo, Huberto Batis, Vita, Juan García Ponce, Maruca, Susana Crelis, Homenaje a Katherine Mansfield… *** Inés Arredondo, Estío y otros cuentos, Océano, México, 2017, 188 pp. * mauflos@gmail.com

Libros

6 Por Mauricio


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LA GUALDRA NO. 295

Arte

El lado brillante de nosotros (El espejo de nuestra naturaleza) Una instalación del colectivo italiano NONE, para el Italian Pavilion

/// Fotos de Juan Carlos Villegas

6 Por Jánea Estrada

Lazarín

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ada año el Italian Pavilion, el espacio del cine italiano en el Festival de Cannes presenta una instalación artística para dar la bienvenida

a los visitantes y para mostrar que además de tener una cinematografía brillante, el arte sigue siendo su mejor carta de presentación. En esta ocasión, como desde hace tres años, el colectivo multidisciplinario NONE, con sede en Roma, presentó The brillant side

of us, en una de las salas del Hotel Majestic. Ahí nos encontramos con Mauro Pace, uno de los integrantes fundadores del colectivo, quien nos habló de que esta instalación pretende mostrar principalmente esa característica gestualidad de los

italianos y el punto en el que el actor vuelve a ser lo más importante del arte cinematográfico. Se recopiló una serie de películas italianas y de ellas se tomaron escenas en las que los actores muestran las manos, expresiones faciales y posturas diversas; todas estas imágenes se proyectan en las pantallas que han sido dispuestas a lo largo de esta especie de cueva mientras de fondo se escucha una mezcla de música que ha sido utilizada en los diferentes filmes, y lo más impactante: de vez en cuando se escuchan ciertas palabras o frases cortas que han sido dichas por personajes emblemáticos del cine italiano. Para construir la cueva, el colectivo primero ideó el concepto que querían presentar este año. Luego, reunieron al equipo en el que participan diseñadores industriales y de software, arquitectos, artesanos y artistas, por supuesto; porque lo que ellos quieren es que aunque se utilicen la ciencia y la tecnología para hacer esta instalación, la belleza y el placer estético sean lo principal. Y lo logran.


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Arte

El lado brillante de nosotros (El espejo de nuestra naturaleza) es una pieza artística que cumple con el objetivo planteado: debe general placer y asombro. Quienes ahí entran en realidad participan en y de ella. Las siluetas de los espectadores, iluminadas por luces rojas, azules, amarillas, son también parte de esta instalación. Se ven reflejados en las pantallas cuando por momentos las imágenes desaparecen. Uno se integra a este juego de espejos y comienza así a reconocerse en este entramado de luces brillantes, texturas metálicas, pisos de cristal… de pronto la magia del cine nos absorbe y nos transporta, nos conduce a descubrir cuál es el lado brillante de nuestra naturaleza. Todo esto en el Festival de Cannes, de Italia para el mundo.

/// Mauro Pace, integrante fundador del Colectivo NONE, de Italia.


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Leer para escribir 6 Por Eduardo Campech

Promoción de la lectura

Miranda

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n las últimas semanas han acudido conmigo tres jóvenes con la misma preocupación académica: ¿cómo escribir? No la escritura cotidiana propia del WhatsApp o de los recados familiares. No la escritura de los acordeones o de la toma de dictado o el copiar lo que está en la diapositiva, pintarrón o pizarrón. El primero tenía que escribir una obra de teatro, para once actores, que contemplara los siguientes temas: violencia intrafamiliar, divorcio e infidelidad. Su escolaridad, segundo grado de secundaria. Las otras fueron dos chicas estudiantes de una carrera universitaria, el texto, un protocolo de investigación. Esa era la diferencia. El punto de convergencia entre ambos casos era que no sabían cómo escribir un formato textual que en su vida habían leído. En las dos entrevistas les pregunté si había tenido acceso a una obra de teatro, para el primer chico, y a un protocolo de investigación para las jóvenes. Un no rotundo fue su expresión. Hay un grave problema en la escuela cuando se pretende generar pensamiento y escritura original a partir de la espontaneidad, sin ningún referente. ¿Cómo pueden crear quienes han copiado letras sin sentido toda su vida escolar? En otras colaboraciones he narrado dos situaciones similares, la de la declamación como único camino de acerca-

Idea fugaz 6 Por Carlos Flores Esta tarde cayó de ideas una lluvia, bajo una amenazante y negra luna. Traté de muy lejos coger a una, lejos de mi hambre, de mi lucha.

Río de palabras

miento a la poesía y la de los concursos, también de poesía, donde todo lo que rima lo es. Si bien estoy consciente que en la deficiente enseñanza de la comprensión lectora el

Alguien atrapó a una de ellas, otras en el suelo eran sólo pérdidas. La idea plastificó en un rastro difuminado, real y palpitante. Ahora sigo ese rastro: con ansia, con miedo. con hambre. Perdí una, un trozo de mi alma, mi esencia, mi voz, en ella iba, sólo una sombra quizá semejase, pero era vital, era muy importante. Hoy me aferro a la noche, me agarro del día, quiero una, antes que deje de llover la vida, un regalo, un aliento, una armonía.

magisterio es juez y parte, en los casos aquí aludidos tiene mucha responsabilidad. Porque se fundamenta en supuestos falsos (“ya lo saben”), porque muestra qué tan alejado están sus prácticas de lectura y escritura personales con los contenidos curriculares de sus materias. ¿De verdad así fue como apreciaron la poesía, como aprendieron a realizar protocolos de investigación, como conciben al teatro? Nadie está obligado a saberlo todo, pero con un poquito de iniciativa se pueden corregir fallas en el sistema escolar. Con esto recuerdo mis días estudiantiles en Economía. Quien me impartía la materia de “Metodología de la investigación” no investigaba, quienes lo hacían eran titulares de otras materias. Quizá una entrevista con académicos miembros del Sistema Nacional de Investigadores, alguna invitación a un poeta, dramaturgo o actor local sea una de las estrategias efectivas para corregir el camino. ¿Cómo puedo aprender a comer un taco si no conozco ni la tortilla? Pero sin duda es una gran oportunidad para acercar al alumnado a la lectura de manera más libre. En la cual ellos podrán escoger la extensión, el autor, la temática, el soporte. Seguramente dichas decisiones tiene más posibilidades de impactar positivamente, citaré a Alejandro Aura: “Es mejor que no lo lean [Pedro Páramo] a que, leyéndolo o incluso sin leerlo, le tengan aversión y rencor”. Porque si de eso se trata leer y escribir, de armar un rompecabezas donde no hay esquinas, donde se escribe, y se lee, porque así lo exige el profesor, las palabras pierden sentido.

Soñar que he vivido, de Luis de la Torre* 6 Por Mauricio Soriano

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e puede decir, en una simplificación muy arbitraria, que todo escritor tiene dos tipos de lectores: unos, los que únicamente lo conocen a través de sus escritos y de lo que de él se escribe, y otros, los que además de lo anterior, lo conocen personalmente. La lectura de los textos de tal creador, en el caso de los primeros, pasa primordialmente por el filtro de la razón, en tanto que, en la de los segundos pasa antes que nada por el filtro del alma. Para mí, Soñar que he vivido, texto íntimo a la vez que universal de Luis de la Torre significa ambas cosas. Representa el producto literario de un escritor sensible, inteligente y creativo, que nos entrega su visión de muchos de los aconteceres políticos, sociales y, sobre todo culturales de la historia de México de los últimos cien años y que a la vez rasga sus vestiduras, mejor dicho rompe su coraza, hasta hoy inamovible e impenetrable para decirnos éste soy yo, ésta es mi vida. Hace ya casi medio siglo que Luis y yo nos conocemos. De inmediato, más allá de una fructífera relación laboral en el terreno de las letras, se gestó el principio de una amistad que crecería exponencialmente a través de los años. Luis, siempre presto a colaborar, más bien a jalar parejo, es el amigo que esté donde esté, haciendo lo que esté haciendo, volará para estar contigo a la menor insinuación. El hilo conductor de nuestra relación siempre fue el de la unión de la letra con la imagen. Yo dirigía un taller literario al que llegó Luis, más por amistad que por necesidad. Allí empezaron a aparecer, desparpajados, varios de los textos que conforman Soñar que he vivido, al final de una obra sorprendente, con profundas y muy íntimas revelaciones,

de gran interés para los lectores que no conocen personalmente a Luis, y de estremecida emoción para los que somos sus amigos. *El libro se presentó el jueves 25 de mayo la Cineteca dentro de la programación de la Feria del Libro en Zacatecas.


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Desayuno en Tiffany´s, mon ku Los 70 años de La Perla del Indio Fernández 6 Por: Carlos Belmonte

Cine

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stamos festejando los 70 años del Festival de Cine de Cannes y este año se festejan también los 70 años de la salida en salas de cine de La Perla dirigida por Emilio el Indio Fernández y que se convertiría ese año en la primera película premiada en el Festival de Cine de Venecia. En Venecia, el Indio Fernández recibió el Premio León de Oro y Gabriel Figueroa, en fotografía, el Premio Internacional del Jurado. Reconocimientos que sólo han sido otorgados a ellos en producciones y creaciones de completa manufactura mexicana. La Perla conservó a Pedro Armendáriz como la vedette fetiche de Fernández y la incorporó a María Elena Márquez a la iconografía de la “india bonita” que encabezaba la diva Dolores del Río. La historia es el drama de una familia indígena (padres e hijo) que vive en el mar y cuyo sustento es la pesca. Su vida es apacible hasta el día en que Quino (Armendáriz) encuentra una perla de gran valor que atrae la ambición de los caciques del pueblo y da la ilusión de una vida

mejor para la miserable pareja y su bebé. Más allá de la dramática historia, el interés del filme, tanto en el extranjero como dentro del país, fue la comunión de un proyecto revolucionario que seguía funcionando en la integración de un discurso nacionalista y modernizador. Aunque en esta película el pacto de clases no fue evidente como en otras -tal fue el caso de Enamorada (1946)-, la fotografía de Figueroa funcionó como soporte para mostrar la sensibilidad de los rostros “indígenas” tan capaces de resentir las

mismas pasiones que el resto de la población mestiza del país. Este reconocimiento a La Perla mostró que la Palma de Oro en Cannes 1946 por María Candelaria no había sido obra del azar. Dado que estamos en fechas celebratorias de los 70 años, es menester recordar que la primera edición de Cannes se programó para septiembre de 1939 bajo la presidencia de Louis Lumière, sin embargo, el inicio de la Segunda Guerra Mundial lo retrasó y tuvo que esperar al 20 de septiembre de 1946 celebrándose en el antiguo casino de Cannes. Para la edición del año

El Picaporte

siguiente (1947) se construyó el Palacio de Festivales y Congresos (conocido también como Palais Croisette). A partir de entonces el festival se celebra anualmente desde entonces, salvo en 1948 y 1950. La Perla corroboró que el cine del Indio Fernández gustaba. Mostró, sobre todo, que el indígena de Fernández era el buscado por la literatura y el nacionalismo mexicano, ése que había quedado en el halo de lo místico y no aparecía en las calles de las urbes mexicanas. Sin embargo existía, ahora sólo faltaba encontrarlo en carne y hueso para involucrarlo en la modernidad mexicana.

¿Se “rumorea” o se “rumora”? 6 Por Simitrio Quezada

M

ás de algún lector perspicaz habrá notado ya que en algunos textos se utiliza el verbo “rumorear” y en otros “rumorar”. Existen, de hecho, periodistas que insisten en que la frase debe ser “La gente rumorea” y no “La gente rumora”. ¿Tienen razón? Tanto “rumorar” como “rumorear” son verbos del español. Ambos están consignados en el Diccionario. Ambos significan difundir un rumor. No hay problema en utilizar uno u otro. “Rumorear” se utiliza más en España, Argentina, Chile, Perú, Cuba, Ecuador, República Dominicana y Uruguay, y tiene un significado más amplio. De hecho es el único que en su momento reconoció la especialista de la lengua María Moliner en su Diccionario de uso del español. “Rumorear” es un verbo intransitivo, cuya acción queda en el sujeto que la ejecuta, que significa sonar de modo vago, sordo y continuo. “Rumorar” es un verbo más utilizado en México, Guatemala, Bolivia, Colombia, El Salvador y Puerto Rico. Así que no debe extrañar que un español o cubano diga “La gente rumorea” y que un mexicano o colombiano diga “La gente rumora”. Envíe comentarios y demás inquietudes a: siquezada@hotmail.com


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LA GUALDRA NO. 295

Feria Nacional del Libro Zacatecas Lunes 29 de mayo Presentación del libro “Una aplicación de la disponibilidad léxica. Los autores de obras literarias más disponibles entre los estudiantes de diez licenciaturas de la UAZ” De Gabriela Cortez Pérez Cineteca Zacatecas 11.00 Hrs.

Cineteca Zacatecas 18:30 Hrs. Conversatorio “Nos queda la dichosa palabra” Participan: Laura García Arroyo, Pablo Boullosa y Eduardo Casar Nave del antiguo Templo de San Agustín 20:00 Hrs. Martes 30 de mayo

Presentación del libro “Población Antigua de Fresnillo.” De Carlos Alberto Torreblanca Padilla Cineteca Zacatecas 13:00 Hrs. Presentación del libro “La división de poderes en México. Entre la Política y el derecho.” De Leticia Bonifaz Alfonzo Comenta: Óscar Cuevas y Mariana Terán Cineteca Zacatecas 17:00 Hrs. Presentación del libro: “Antología documental sobre Alta Vista-Chalchihuites, volumen I” De Baudelina Lydia García Uranga y José Humberto Medina González

Presentación del libro “Rafael Méndez Homenaje al trompetista Mexicano” De Alejandra Rosas Cineteca Zacatecas 11:00 Hrs. Lectura de poesía Participan: Raúl García, Roberto Galaviz y David Castañeda Modera: Yolanda Alonso Cineteca, Ciudadela del Arte 13:00 Hrs. Presentación del libro “Atlas del Jazz en México” De Antonio Malacara Cineteca Zacatecas 17:00 Hrs.

Presentación del libro “Oscilaciones del Federalismo. De la confederación a la República Liberal” Coordinadores: Mariana Terán Fuentes y Edgar Hurtado Hernández Petroteca del Ex Templo de San Agustín 18.30 Hrs. Conferencia magistral: “Religión y mundo suprasensible en Pedro Páramo de Juan Rulfo” Imparte: Evodio Escalante Nave del antiguo Templo de San Agustín 20:00 Hrs.

Presentación editorial “Colección Centenario de la Constitución” Publicaciones de la Crónica del Estado de Zacatecas Cineteca Zacatecas 13:00 Hrs. Conversatorio: “La literatura contemporánea en Zacatecas y la aportación de David Ojeda.” Participan: Armando Adame, Alejandro García, Laura Elena González, Gonzalo Lizardo y Juan José Macías. Cineteca Zacatecas 17:00 Hrs.

Miércoles 31 de mayo Presentación del libro “La estrella del sur. Una aventura en altamar” De Gustavo Vázquez Lozano Cineteca Zacatecas 11:00 Hrs. Presentación del libro “Psicoanálisis: imaginario, deseo y escritura” De Hans Hiram Pacheco García, Víctor Hugo Robledo Martínez y Laura Hernández Martínez Cineteca Zacatecas 13:00 Hrs. Presentación del libro “Al filo del abismo: Roberto Gavaldón y el melodrama negro” De Carlos Bonfil Cineteca Zacatecas 17:00 Hrs. Presentación del libro “El diablo. Interpretaciones del mal figurado según la cultura occidental” De Alberto Ortiz Petroteca del ex templo de San Agustín 18:30 Hrs. Conferencia magistral Imparte: Gerardo de la Torre Nave del antiguo Templo de San Agustín 20:00 Hrs. Jueves 1 de junio Presentación de novedades editoriales del PACMYC: “El Xúchitl”, “Los Tastoanes del Cañón de Juchipila”, “Las Haciendas del paraíso zacatecano” Cineteca Zacatecas 11:00 Hrs.

Presentación del libro “Pensamiento y sensibilidad en el discurso de género” De Diana Arauz Mercado Petroteca del Ex Templo de San Agustín 18:00 Hrs. Presentación editorial “Cosas que debes saber antes de cumplir cuarenta” Comenta: Fausto Ponce Nave del antiguo Templo de San Agustín 20:00 Hrs. Viernes 2 de junio Presentación del libro “El objeto fetiche en confesiones de una máscara de Yukio Mishima” De Hans Hiram Pacheco García Cineteca Zacatecas 11:00 Hrs. Presentación del libro-catálogo “Saludos desde esta bella ciudad. Postales de Zacatecas de 1890 a 1960. Colección Luis Gómez Wulshner” De Luis Gómez Wulshner Cineteca Zacatecas 13.00 Hrs. Presentación editorial de la novela gráfica “Comixtlán” De Luis Fernando Enríquez Cineteca Zacatecas 17:00 Hrs. Presentación del libro “Experiencias en torno al patrimonio cultural zacatecano, volumen II” Comentan: Carlos Alberto Roque Puente, Carlos Alberto Torreblanca Padilla, José Jaime Medina Martínez, Irma F. Castillo Ruiz Cineteca Zacatecas 18:30 Hrs. Presentación editorial: 100 años de fotografía y 100 años de caricatura de

“El Universal” Ediciones especiales del periódico El Universal Nave del antiguo Templo de San Agustín 19.00 Hrs. Clausura: Presentación editorial “Los años sabandijas” De Javier Velasco Nave del antiguo Templo de San Agustín 20.30 Hrs. PROGRAMA ARTÍSTICO Patio Central de la Ciudadela del Arte Lunes 29 Danza: Las soledades de Susana San Juan Homenaje a Juan Rulfo Presenta: Proyecto Coyote Coreografía: Arturo Garrido 21:00 Hrs.

Curso intensivo de escritura creativa para jóvenes Imparte: Gustavo Vázquez Lozano Sala Hermanos de Santiago / Centro Cultural Ciudadela del Arte 2 de junio Taller para escritores independientes (slamer) Cupo máximo 18 alumnos Imparte: Quetzal Noah Cineteca Zacatecas Del 29 de mayo al 1 de junio Taller “La guerra de los mundos” Adaptación radiofónica de la obra La Guerra de los mundos, novela de ciencia ficción de Herbert George Wells Cineteca Zacatecas PABELLÓN INFANTIL Bóveda de la CNC Anexo a la Ciudadela del Arte

Martes 30 Teatro: “La noche que jamás existió” Con: Ofelia Medina y Javier Velázquez Basada en la obra de William Shakespeare

Lunes 29 Presentación del libro: “Ana y el vestido de animalitos” De Ana Luisa Anza 11:00 Hrs.

Miércoles 31 Monólogo: Diatriba de amor contra hombre sentado De Gabriel García Márquez Con Elizabeth Rodríguez Dirección: Francisco Castillo 21:00 Hrs.

Martes 30 Cuenta cuentos “Los cuentos de Shakespeare” Grupo “La Percha” 11:00 Hrs.

Jueves 1 Libros vivos Libro instantáneo Fernando Rivera Calderón y Marcovich 21:00 Hrs.

Miércoles 31 “Cuentos negros para niños con preguntas” Grupo “La Percha” 11:00 Hrs. Jueves 30 Cuentacuentos “El sueño de los dioses”

Viernes 2 Poesía stand up (Poesía slam que da risa) Quetzal Noah 21:00 Hrs.

Colectivo “Cuenta la Nahuala” Dir. Gaby Correa 11:00 Hrs.

TALLERES Del 29 de mayo al de 2 de junio

Viernes 2 Charla: “El monstruo dormido es un niño. El arte de la ilustración para niños” Imparte: Luis Humberto Navejas 11:00 Hrs.

Cien Sueños de un sol sin edad Coordina: Ángeles Valle López Sala Wirikuta del Museo Zacatecano Del 29 al 31 de mayo Taller de ilustración análoga y digital Imparte: José Quintero Sala Hermanos de Santiago / Ciudadela del Arte Del 30 de mayo al 2 de junio

CICLO DE CINE Ciclo Centenario del natalicio de Juan Rulfo Miércoles 31 “Del olvido al no me acuerdo” Dir. Juan Carlos Rulfo México/ 1999/ 74 min. Lugar: Cineteca Zacatecas 18:00 Hrs. Clasificación B / Entrada libre


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29 DE MAYO DE 2017

La poesía como insecto o ¿qué cosas son los poemas de José Agustín Solórzano?

Notas al margen

[Última parte] 6 Por Gerardo Farías

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En Ni las flores del mal ni las flores del bien pasan dos cosas muy interesantes. Es gracioso usar la palabra “pasan” para hablar de un poemario. Normalmente en los poemarios no pasan cosas, hay imágenes, hay metáforas, hay perplejidad, hay meditación, hay contemplación del mundo. Todo eso se puede encontrar en la poesía de Agustín, no se espante ávido lector, pero pasan también cosas. Y eso se agradece. La primera es que los muertos regresan de sus tumbas y se ponen a escuchar lo que Agustín les tiene que decir: los muertos son poetas. A veces les reclama y en otras les pide perdón. Pasa que Agustín no tiene con quién jugar a cazar bichos y se pone a jugar con sus amigos del cementerio poético. Y ahí salen Neruda, Paz, Nogueras, Baudelaire, pero también algunos amigos vivos que, como él, son o tratan ser poetas y borrachos: Armando Salgado y Alejandro Ontiveros, entre otros no mentados. Al leer, compartimos unas trasnochadas conversaciones con todos ellos. La otra cosa que pasa es que los poemas nos hablan de una cotidianidad inmediata, que no podemos evadir y que traemos todos encima. Ahí aparecen las redes sociales: el Facebook, el Twitter, el OXXO, el videojuego, el cajero. Eso mal llamado “posmodernidad”. Todas esas cosas que vemos diariamente como cosas comunes y aburridas. Bueno, pues Agustín, arqueólogo-entomólogo las des-cubre como animales que nos pueden hacer pensar en los fósiles del pasado. Así como un avestruz nos puede hacer pensar en un velociráptor; así, un videojuego nos hace pensar en las dudas existenciales. Agustín nos habla de su vida diaria y la va convirtiendo en un poema, escribe listas para el supermercado y la lista se le convierte en poema. O le pasa al revés: quiere escribirle un poema de amor a su mujer y le sale un chiste. /// José Agustín Solórzano.

4 En su más reciente libro, Dos versiones del libro que no escribí, nos encontramos con otro juego que me permite extender la analogía del investigador de campo que va pasando su escobetilla sobre unos pedacitos de pasado. Este libro es un manuscrito comprado. “El compilador” nos dice que se lo agenció gracias a un poco de dinero, y que el poeta le dio sus poemas sin chistar, casi gustoso por deshacerse de ellos. Es un libro que es dos en uno, como un casete con sus lados A y B. El primer lado, Antología de papeles rotos, tiene poemas varios en verso y en prosa, algunos con título y otros sin él, con el primer verso en negritas; algunos empiezan con mayúscula y otros no. Efectivamente, uno siente que está leyendo poemas hechos en papeles rotos. Ése es el tono, muy bien logrado por Agustín: melancolía echa bolas de papel. De todo lo que quiso tirar en el 2012, hubo varias cosas que valían la pena y las rescató. La segunda parte, como su título lo dice, es una crónica cantinera, El lado alcohólico del corazón. Tiene más de treinta pequeños textos escritos en prosa que simulan la conversación del poeta con una mujer que conoció en una cantina. Me parece una burla genial del Mario Bene-

detti de “El lado oscuro del corazón” y sus intentos por ligarse a una mujer en un bar, recitando uno de sus poemas más cursis, “Corazón coraza”, y, además, en alemán (¡!). Creo que a José Agustín le pasó lo mismo que a mí: no nos gusta la película argentina por cómo echa a perder la poesía de Oliverio Girondo. La poesía no sirve para comprar comida ni para salvarte de la muerte. Eso no lo entendieron quienes hicieron el filme. Pero la poesía sí nos puede servir para crear empatía con las aversiones, ¿por qué no? En este libro aparece de nuevo un soliloquio, porque nunca leemos lo que la mujer dice, pero lo entendemos, está sugerido en el “hablar” del poeta borracho. Este poeta borracho, a pesar de que sabe que la poesía no le servirá para ligar, insiste. Y es, precisamente, en la negación de la poesía como herramienta para conquistar a la dama con lo que se forman poemas divertidos, sorprendentemente profundos y que a cualquiera lo pueden llegar a conmover; como cuando uno está crudo y ve el atardecer, y llora. La ridiculez asumida de lo cursi, la autoparodia, eso es lo que salva a estos poemas. Es un intento por borrarse a sí mismo. José Agustín

reniega del “joven poeta” que alguna vez fue. Lo interesante es que al renegar de sí mismo, no hace otra cosa que devolverse, reiterarse, ¿renovarse?, ¿acaso eso se puede? Para no contradecirme diré que no, que no hay renovación, sólo juego, trucos y jiribillas. De eso va la poesía y cualquier arte, como la magia: va de hacer creer al espectador que siente (ve, huele, toca, oye o prueba) algo que no está ahí. El lector hace un pacto y de eso depende que haya o no poesía. La poesía es el elogio de una ausencia. Quiero citar, para concluir este texto, las líneas finales que ese “compilador” hace para presentar el libro: En parte traición, en parte homenaje, Antología de papeles rotos y Crónica de un conquistador de cantina —ambos títulos míos— son los vestigios de un hombre que hoy sólo nos queda en palabra. Esa madrugada, antes de irme de su casa le pregunté si estaba seguro de darme sus textos y él me dijo: “Cuando abras la puerta asegúrate de que el perro no se escape” En este libro el perro sigue adentro.


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LA GUALDRA NO. 295 /// 29 DE MAYO DE 2017

Los calores del infierno Río de palabras

A mí me salió una noche una noche de carnaval me meneaba bien la cintura como iguana en un carnaval le dije pare un momento eh no mueva tanto el motor y al ver que gran espanto Ay… compadre qué sofocón… Canción popular Para Lilia.

/// El compositor y cantante Joaquín Sabina con el escritor José Saramago, acompañando a la caravana zapatista a su llegada a la ciudad de México, 11-3-2001. Foto Pedro Valtierra.

6 Por Alberto Huerta

E

l Chueco secaba una larga fila de vasos jaiboleros con un trapo. El Mocos le preguntó al Chueco muy en serio, como si le estuviera preguntado si era seropositivo: ¿Tú crees en los zombis? El Chueco lo miró desde el otro lado de la barra. A huevo que no, respingó el Chueco. Cómo crees. ¿Y en el hombre lobo? No, no, qué voy andar creyendo en mamadas, dijo el Chueco. Pero en el vampiro sí. Insistió el Mocos. El bato colmilludo que les muerde el pescuezo a las chavas bien buenotas, dijo el Chueco. Nel. El Mocos insistió. ¿Y la llorona? La ruca que anda grita y grita por los callejones oscuros y pinchurrientos. Menos. ¿Por qué andas preguntando tanta mamada? Inquirió el Chueco Ya no te voy a servir. Lo amenazó. Se me hace

/// Elena Poniatowska y Gabriel García Márquez en la casa de Iván Restrepo. Ciudad de México, junio de 1986. Foto Pedro Valtierra. En exhibición actualmente en la Fototeca Zacatecas.

que andas hasta la madre, bien pachecote. ¿Qué no? Dame otra cheve y otro mezcal. Pidió el Mocos. No, ya tomaste bastante. Dijo muy serio el Chueco. Nomás otra ronda, güey. Ahora menos, pinche bato mariguano. Te voy a partir tu madre, a huevito que sí. Oh, si nomás estamos platicando. Porque en los cerros andan apareciéndose prendas de damita colgadas de los árboles, chicheros y tangas. Platos con bocadillos y copas de vino. Y los güeyes andan diciendo que son ritos vudús, de la santería cubana, de la magia bien prieta brasileña y por donde quiera aparecen piedra bola de río formando círculos y estrellas, velas de sebo negro y fruta podrida. Y que se ven por los cerros a mujeres encueradas corriendo como locas. Ya no me estés tirando el choro. El Chueco volvió a su tarea de secar vasos jaiboleros con un trapo. A poco me crees tan

güey como para creer en tantísima mamada. Ora me vas a decir que has visto al fantasma del Santo en chinga persiguiendo a la momia azteca. Y que se escucha una música muy tenebras. Y puertas marcadas con estrellas y gatos muertos colgados de las patas. Puritos gatos muertos. Me cae que algo le han de estar echando a las amarillas y al mezcal. Como los gringos a las cocas, puro pinche vicioso anda dando lástimas. A mí se me hace que tú eres un zombi disfrazado. El cuerpo se te pone pachoncito de pelos negros, todos engrifados, en las noches de luna llena y empiezas a aullar. Ora si te parto la madre pinche Mocos. Y ya no te sirvo. Dijo el Chueco azotando la franela en la barra. Me cae que ya no te sirvo. Asustado, el Mocos se cubrió la cara con los brazos. Andas muy locote. ¡Cúchila! ¡Sáquese! ¡Al aver…no!

Mentira 6 Por Pilar Alba

Y

o sé lo dije de verdad, pero ella creyó que era mentira. Pensó que no era posible que yo pudiera poner a sus pies todos los regalos maravillosos que puede tener este mundo. Me miró con esa cara de duda, esa cara que me deja las más de las veces perplejo. Para terminar de convencerla le solté lo peor que un hombre puede decirle a una mujer: Seré tu esclavo por siempre. Pero ni eso logró hacer que cediera. Se dio la vuelta; de no ser porque me retiré un poco me hubiera dado con la puerta en la cara. Sabiendo que todavía estaba ahí detrás, le seguí enumerando todo lo que estaba dispuesto a hacer por ella. Sé

que me escuchaba porque a trasluz se veía su sombra. Estaré siempre a tu lado, no dejaré que nadie te haga daño. Si alguna vez piensas en que puedo traicionarte, dañarte, yo mismo, con mis propias manos me arrancaré la vida. Se lo decía de verdad con toda la seguridad de que soy capaz… pero ella creía que era mentira. Vi cómo su sombra se alejaba de la puerta. Le grité por la ventana: el sol, la luna, las estrellas… todo lo que te mereces. ¿Qué tengo que hacer para que me creas?, grité desesperado cuando finalmente vi que corrió las cortinas y apagó la luz. Ésa era la señal de despedida, la última y contundente. Fui a la camioneta tapé con una lona las estrellas, el sol, la luna… todo lo que había bajado para ella. Ahora estoy aquí pensando, planeando qué hacer con todas estas cosas.


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