V CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
Suplemento Mensual Número 238 febrero 2017
DE LA RESISTENCIA A LA OFENSIVA Josefina S. Contreras
EL PESO HISTÓRICO DEL DISENSO Carlos Manzo DOS AMBIENTALISTAS RARÁMURI ASESINADOS EN ENERO
UMBRAL: ¿GUERRA CONTINENTAL CONTRA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS?
INTERCULTURALIDAD: LARGA HISTORIA COLONIAL Daniel Montañez Pico ESCRIBIR EN EL SIGLO XXI EN LENGUAS ORIGINARIAS Martín Tonalmeyotl LA EXPRESIÓN DE LO COLECTIVO Entrevista con Juan Clímaco Gutiérrez LA CUESTIÓN MAPUCHE Una carta de Diego Anclao
LOS NARRADORES SOMOS SECRETARIOS DE LA MUERTE María Nadotti sobre John Berger HOGAR Warsan Shire (Somalia) POETAS LATINOAMERICANOS EN ESTADOS UNIDOS Rubén Medina (México) Eduardo Chirinos (Perú) Concepción Hernández (Colombia) Presentación: Arturo Dávila LA ÚLTIMA HERENCIA Relato de Francisco López Bárcenas
MANUEL ÁLVAREZ BRAVO EN SU 115 ANIVERSARIO MÁS ALLÁ DE SU SIGLO Hermann Bellinghausen
Ellos danzan victoriosos, por Mike Larsen (chickasaw)
¿GUERRA CONTINENTAL CONTRA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS?
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UE EN PLENO 2017 SE REPITA CON INSISTENCIA en diversas latitudes y altitudes del continente, cada caso con su acento propio, hace pensar que las agresiones por intentos de despojo contra los pueblos originarios, de por sí continuas, alcanzan en la actualidad una intensidad alarmante. La palabra “guerra” en las denuncias de los pueblos no es metafórica. En el Wallmapu, cada día más unificado en ambos lados de la frontera Chile-Argentina, el pueblo mapuche mantiene una resistencia muy dolorosa. El Estado chileno considera “terrorista” la disidencia indígena en la Araucanía y sus reclamos territoriales, mientras el gobierno argentino reprime a los mapuche en favor del latifundismo foráneo. Al norte de América, un frente de alto riesgo se abrió este año. El flamante y flamígero mandatario estadunidense expidió un memorando al secretario del Ejército donde lo instruye a “evaluar y aprobar de forma expedita… las solicitudes para construir y poner en funcionamiento el oleoducto Dakota Access”. Con el uso de la fuerza, se entiende. David Archambault II, jefe de la tribu siux de Standing Rock, sostuvo: “La orden ejecutiva de Donald Trump sobre Dakota Access viola la ley y los tratados tribales. Tomaremos medidas legales”. El presidente Barack Obama había declarado que el oleoducto “no era de interés nacional para Estados Unidos” y canceló el proyecto. Winona LaDuke, activista indígena, dijo a Democracy Now! a finales de enero: “Es prácticamente una declaración de guerra contra todos nosotros”, y destacó el aumento de la violencia por parte de la policía y la Guardia Nacional. Consejeros incrustados en la Casa Blanca revelaron que buscarán revisar todas las reservaciones y propiedades indígenas; es “prioridad nacional” la extracción energética y de recursos. En un gobierno donde el secretario de Estado es magnate petrolero, el secretario de Energía copropietario del proyecto Dakota Access, y el propio presidente tiene inversiones en ese y otros proyectos similares, resulta ominoso replantear la propiedad indígena, de suyo limitada e injusta. Mediante órdenes ejecutivas, memoranda y golpes parlamentarios, Estados Unidos podría reactivar sus “guerras indias” del pasado. Se teme violencia institucional contra la defensa de Standing Rock que se avecina. Por lo demás, ¿cómo obligarán a la nación Tohono de Arizona a que permita la construcción de un muro en su frontera con México, donde también tienen su ombligo? Adicionalmente, la cobardía de Obama hará que el dirigente lakota Leonard Peltier muera en prisión.
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A DE MéXICO SE HA CONVERTIDO EN UNA GUERRA DE GUERRAS. Los asesinatos seriales de defensores de bosques en la Tarahumara o en la costa y la sierra de Guerrero son sólo expresión focalizada de una conflagración sorda con muchos frentes. La desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en 2014 llevó a la conciencia nacional la existencia de una guerra contra los jóvenes, los indígenas organizados y sus pueblos de origen en resistencia activa. Fue una declaración de hostilidades con un peso equivalente a la del zedillato el 9 de febrero de 1995, cuando invadió militarmente la selva Lacandona y las montañas de Chiapas y proyectó su guerra
encubierta hasta el día de hoy. En Michoacán y la Montaña de Guerrero el precio del dolor ha sido muy alto, y como sus comunidades, ahora también los wixaritari de Jalisco organizan su autodefensa. Según diagnostica Es Global (un sitio de investigaciones afín al partido Demócrata de EU), México es el único país del continente considerado entre “las 10 guerras de 2017”, junto con Ucrania, naciones africanas y Medio Oriente. Y no solamente por la ya coloquial “guerra contra el narco”, sino por lo que presagian las nuevas políticas estadunidenses. Si se emprende una política de deportaciones masivas, la consecuencia será “una crisis humanitaria y de seguridad todavía más grave” que la guerra actual. “Los refugiados e inmigrantes procedentes de México y Centroamérica huyen de auténticas epidemias de violencia y de una pobreza endémica. Un estudio de 2016 encontró que la violencia armada en México y el Triángulo del norte habían matado unas 34 mil personas, más de las que murieron en Afganistán en el mismo periodo. El incremento de las expulsiones y el endurecimiento de las fronteras tienden a desviar a los sin papeles hacia vías más peligrosas, en beneficio de las bandas criminales y los funcionarios corruptos”. Los lenca y garífuna en Honduras y los nasa en Colombia también viven en estado de sitio, bajo fuego. Aun en el Ecuador progre, los shuar sufren embestida militar y se les acusa de “agentes del imperialismo” por defender sus tierras ancestrales, mientras el Yasuní sigue a la espera. Incluso en el Chaco boliviano, los guaraníes reiteran que la guerra contra ellos no ha terminado más de un siglo después. Citan los conflictos por “avasallamientos territoriales” bajo el gobierno de Evo Morales: TIPNIS, Mallku Qota, Takovo Mora, el Aguaragüe, El Bala. En Chaski Clandestino (https://chaskiclandestino. wordpress.com/) se lee: “Las argumentaciones y resistencias se reavivan, así como las lealtades coloniales. Las rutas marcadas por Kuruyuki no se agotan ni están saldadas, porque así como existen quienes se alinean con las promesas de modernidad capitalista, aún persisten fuerzas que retoman la propuesta política del levantamiento de 1892 sin estar dispuestas a secundar esa especie de suicidio al que el extractivismo nos quiere orillar en nombre del consumismo, el desarrollo y la civilización”. Bobbi Jean Three Legs, joven madre siux de 24 años vive en Standing Rock. Precursora de las protestas contra el oleoducto Dakota Access, ya antes del campamento de resistencia establecido en abril pasado, declaró en enero que Trump “está despertando a mucha gente” para prestar atención al cambio climático. “No vamos a retroceder jamás. Estamos sufriendo brutalidad policial. Reprimen a la gente con gas. Les disparan. Nuestra hermana Red Fawn sigue en la cárcel. Más de 600 personas han sido arrestadas al momento, y la cifra sigue aumentando”. Los ojos de Bobbie Jean se llenan de lágrimas (describe la reportera Amy Goodman) cuando dice: “Pido a todos los jóvenes del país que nos apoyen. Les pido a todas las personas del mundo que nos apoyen, dondequiera que estén. Me temo que quieren matarnos” g
Hombre en una esquina, 1933. Foto: Manuel Álvarez Bravo
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JUAN CLÍMACO GUTIÉRREZ, XEWÄÄN
LA EXPRESIÓN DE LO COLECTIVO Entrevista de Gloria Muñoz Ramírez
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Tlahuitoltepec, Oaxaca.
I NOMBRE COMO ME PUSIERON en el acta es Juan Clímaco Gutiérrez Díaz, pero generalmente me conocen como Xewään, mixizando es un insecto que nace de las gallinas ciegas. Soy profesor de educación primaria, y ahorita tengo la otra función de ser asesor técnico pedagógico. Cuando nacemos, dicen los abuelos que los ombligos o las placentas se entierran en la casa para que uno no se vaya. Si uno sale es para volver otra vez, porque tu placenta está enterrada aquí. Aún así muchas personas han viajado a otros estados, incluso otros países, pero regresan una vez que terminan de trabajar allá o agotan su recurso. Aquí nacen y aquí mueren. El maíz tiene un renombre muy grande. El maíz es el que nos rostra, el que nos da la cara, los ojos, el cuerpo completo. Es así como se concibe al maíz. Los mixe somos la gente del maíz, eso quiere decir. Cuando nosotros hacemos ceremonias, las ofrendas se preparan a base del maíz. El maíz es el alimento que le damos a los seres sobrenaturales. Antes se hablaba de los duendes, ahora ya no los vemos. Duende es una persona que vivía en el monte, con una estatura pequeña y con una habilidad e inteligencia superior. Eran personas, dialogaban como tal, pero ya no los vemos por lo mismo que hemos modificado la naturaleza. Supongo que se van porque huyen. La asamblea en la comunidad se convoca cuando hay algo qué analizar. Se disfruta más cuando hay elecciones de las autoridades. Generalmente se hace por citatorio y luego se discute quienes serán nuestros representantes. Últimamente se ha manipulado un poco, no tanto por el partido, pero sí hay intereses personales. Los casos que se analizan son, por ejemplo, los de colindancia, la gente de otra comunidad que de pronto invade terreno, lo discutimos cómo se ha de resolver. Otro es de las sectas religiosas cuando se metieron aquí. Algunas otras veces las autoridades no asumen sus funciones e igual vamos a asamblea, también con las obras públicas grandes, pues las chicas las decide el cabildo. Las fiestas las hacemos en el cerro. Le hablamos al viento, le hablamos al agua, al relámpago. No le hablamos al dios que dicen que está allá en el cielo, sino al que está presente. Cada año subimos al cerro más alto y hacemos la ofrenda en honor a nuestro líder que defendió al pueblo mixe. Condoy, le llaman. También es el cambio de autoridades, entonces ellas también tienen que subir, y si no lo hacen, la gente empieza a desconfiar y a cuestionar. Después del cerro bajamos a una cena y es la convivencia. Para completar y no despreciar tanto la religión católica, al día siguiente nos vamos al rezo en la iglesia. Lo esencial ese día es la comida, se sirven platillos típicos y la bebida típica que es el tepache champurrado. La música es lo más propio de las expresiones artísticas mixes. Antes era sólo una flauta y un tamborcito, después fue evolucionando a un tipo de guitarra que tenía su propia afinación, luego entraron los típicos con guitarras más sofisticadas y ya últimamente es la banda. Hay una composición que a mí me gusta mucho, le llaman “Tempestad”. Dijo el compositor que se inspiró una vez que fue a su rancho y vio a su maizal que estaba todo tendido por culpa de los jabalís. Y así suena la música, como un ¡pum! Hay otra que hicieron recientemente sobre tomar pulque, y últimamente muchos compañeros empiezan a componer sobre la vida de aquí.
CUANDO AQUÍ SE SIEMBRA ALGO, se invita entre cer la comida para sus hijos. Ninguna mujer tievarias familias a participar en el trabajo sin ningún ne marido si está en el cargo. pago, sólo con una comida y una bebida. En cuanto Aquí las mujeres también van al campo, traa la colindancia, todo el mundo va a limpiar los alrebajan igual que el varón, incluso más, porque la dedores del territorio. Los caminos igual, cada fin de mujer se levanta primero, prepara el almuerzo, año, que para nosotros es en octubre porque el inicio come y se va al campo otra vez. Termina la jordel año es el primero de noviembre. Y cuando se emnada del rancho igual que el hombre, y regresa pezaron a construir las casas comunales, también lo para preparar la comida. El hombre nada más hicimos en colectivo. está esperando. Todo esto se empezó a romper con los recursos feEn la concepción de la muerte, la mujer carderales, que porque su trabajo está pagado y si querega un número 7, porque se velan siete días y mos participar, nosotros también tenemos que pagar. tienen siete niveles de vida, y el hombre un 9. Así se rompió la cuestión colectiva, lo que nosotros llaEs difícil de explicarlo. Hay diferencia, no hay mamos la comunalidad. En las mismas convivencias se equidad. Una vez una maestra juntó una banda expresa, cuando hacemos la pachanga ponemos algo de puras mujeres, era la primera vez que veíaque se llama comida machacada, y la gente se sienta mos una banda femenil. Hay la creencia de que alrededor porque no hay platos individuales. Esa es la si una mujer toca una flauta o un instrumento, última expresión que veo de colectivo. no va a poder parir bien. Pero aquí todo está Todavía tenemos al 99.9 por ciento la expresión normal, no pasa nada. Las compañeras tocan de la lengua. Nombramos todas las cosas, menos las los instrumentos normal, como los varones. que acaban de llegar, como los refrescos, las sabritas, Para nuestros ancestros tenemos otro mundo gamesa y esas cosas. No es que no les podamos poal que nos vamos cuando morimos. Dicen que noner nombre, pero necesitamos reflexionar para nomsotros circulamos por la derecha cuando estamos brarlas. Hay bases que usaron nuestros ancestros vivos. Cuando nos alcanza la muerte, nos detenepara nombrar las cosas nuevas. Uno de los ejemplos mos y giramos por la izquierda. Cuántos de nosofue con las cuestiones de la iglesia o la religión: a las tros no hemos recibido mensajes a través del tegallinas o a los panes les pusieron un sufijo que hacolote, a través de la comadreja, de unas víboras. cía referencia a que venían del cielo. “Pollo del cielo”, Cuando uno encuentra esos anuncios, vemos que “la casa del cielo”, “tortilla del cielo”. Así les ponían, vino un ser o un familiar transformado, te viene a pero parte de una reflexión, de qué se debe tomar en visitar y a avisar algo. Aquí lo creemos mucho g cuenta para ponerle ese nombre. Al tractor le pusieron como un animal que se mete en la tierra y la derrumba, al cable de luz le Panadero, ca. 1940. Foto: Manuel Álvarez Bravo pusieron como si fuera bejuco de luz. Aquí se toma en cuenta la jerarquía para la organización del pueblo. Empezamos por el cargo más bajo hasta llegar al más alto. Generalmente se inicia con topiles, con vocales, con secretarios, y después hay una puerta de entrada. Algunas cosas que nos amenazan son las referentes a la educación. Aquí, en Tlahui, se han generado muchas propuestas, desde una secundaria comunal en los años 80, donde participaban los compañeros que atendían primaria y por las tardes daban tequio para atender la secundaria comunal. El gobierno se enteró del proyecto y mandó poner una secundaria federal. En seguida se estableció el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM) que aunque se sigue manteniendo como una institución independiente, lo van jalando y jalando siempre. DE LAS MUjERES, dicen que está muy chingón que estén ocupando un cargo, pero de pronto veo que la mujer tiene hijos que atender, y quién lo va a hacer mientras está en el cargo. Generalmente en Tlahui ponen a mujeres que no tienen esposo, viudas, abandonadas. Oí por ahí que el gobierno está instruyendo 50 por ciento de mujeres en el cargo municipal. Yo no me quejaría si estuviera pagado. Necesitamos empleo. Pero si es un servicio gratuito, es castigar a las mujeres. Además de que terminan su servicio, llegan a la casa y a haFEBRERO 2017 |
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DE LA RESISTENCIA A LA OfENSIVA (Y NO DE LA RESISTENCIA AL PODER) jOSEfA S. CONTRERAS
Carnaval de Huejotzingo, dos actores, c. 1930. Foto: Manuel Álvarez Bravo
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N 1996 GUATEMALA y MéXICO atravesaron momentos determinantes en la relación de los pueblos indígenas y el Estado. Me refiero a los acuerdos de paz y los diálogos de San Andrés Sakamch´en. El común de estas realidades radica en abordar las luchas indígenas a la luz de las circunstancias políticas generadas por las confrontaciones directas entre la guerrilla y el Estado. Siendo característica de ambos países que los diálogos suscitados fueran determinados por la instauración de un modelo económico neoliberal basado en el extractivismo. A veinte años de los acuerdos de San Andrés Sakamch´en y la firma de los acuerdos de paz en Guatemala, ¿se puede afirmar que las luchas indígenas que han protagonizado dichos procesos están desembocado en una institucionalización funcional al Estado? Considerando la propuesta del Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de constituir en México un Concejo Indígena de Gobierno (CIG), cuya vocera sea una mujer indígena, candidata independiente a las elecciones presidenciales de 2018, ¿se puede instaurar un paralelismo con el caso guatemalteco, donde el Movimiento Maya se insertó en una lógica integracionista que abona a la construcción de un Estado “multicultural” candidateando a la líder indígena Rigoberta Menchú por el partido Winaq?
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L 26 DE DICIEMBRE DEL 2016, GUATEMALA celebró el 20 aniversario de la firma de paz entre el Estado y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), que prometía la transición de un Estado guatemalteco racista, violento y excluyente a uno “multicultural” (Bastos, 2010: 3). La participación de las comunidades en estos acuerdos resultaba fundamental, ya que habían sido el sector más violentado durante la guerra, y encontrándose en medio de la trinchera entre Estado y guerrilla, se habían convertido en un blanco específico, como se vio en la llamada táctica de tierra arrasada. No obstante, su participación en este proceso de paz se redujo a la integración de la Coordinadora de Organizaciones para el Pueblo Maya de Guatemala (COPMAGUA) en 1994, incidiendo directamente en la definición del Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas (AIDPI) firmado en 1995 por el Gobierno-Ejército y la URNG (Tzul, 2016: 72). La COPMAGUA acudió al llamado de la Asamblea de Sectores Civiles (ASC) y desde esta instancia participó como sector indígena de Guatemala en los diálogos de paz, mismo que derivo en el llamado Movimiento Maya, posicionándose como interlocutor directo frente al Estado. Mientras que para este movimiento el reconocimiento de identidad se conver-
tía en una de las principales peticiones y parte de su objetivo se centraba en el desarrollo de las comunidades, paralela y alternamente se desplegaban una serie de acciones por la recuperación de tierra (Tzul, 201: 69). Sin embargo, estas pugnas por el territorio y autogobierno, resumidas en autonomía, quedaron omitidas por el Estado guatemalteco y, contrario a lo que se esperaría, el Movimiento Maya cedió, olvidando el corazón de las reivindicaciones indígenas, en la definición y caracterización de la nación guatemalteca que salió de los AIDPI. Desde entonces los resultados y reconocimiento de los indígenas se expresan en la entrada de figuras mayas a puestos del gobierno y la creación de espacios específicos para la gestión de políticas mayas (Bastos, 2010: 15). A contrapelo a esta lectura sobre los acuerdos de paz, Gladys Tzul Tzul pone el dedo en la llaga enumerando las razones que constituyen el nudo problemático que han representado estos acuerdos para las comunidades. El “problema indígena” no se resolvió, ya que las demandas del Movimiento Maya siempre fueron integracionistas y siguieron una lógica estatal enarbolando una bandera identitaria que descuidó el tema crucial del territorio y autogobierno. Este descuido no fue casual, y reveló que su estructura organizativa no estaba basada en las asambleas comunales, pues se constituía de organizaciones cuyo objetivo era trabajar en el desarrollo comunitario, entendido como la aplicación de proyectos para la mercantilización de la tierra (Tzul, 2016: 72) Así, la lógica del movimiento indígena post acuerdos siguió lineamientos estatistas, siendo el remate la experiencia electoral que representó Rigoberta Menchú con el partido Winaq. El lema de 2007, “De la resistencia al poder”, consumaba el proceso político que protagonizaron los indígenas en el marco de los acuerdos de paz y anunciaba las siguientes iniciativas partidistas electorales de las vertientes indigenistas e izquierdistas.
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ARALELAMENTE A LA fIRMA DE LA PAz en Guatemala, en México se discutía la mesa de Derechos y Cultura Indígenas en San Andrés Sakamch´en, entre el Estado y el EZLN. Es importante notar que el tema de la autonomía inicialmente no se encontraba entre las demandas de los insurgentes. Fue en 1996 cuando este punto se colocó en la agenda política nacional como parte del apartado Derechos y Cultura indígena, conformado por seis mesas: Libre determinación y Autonomía; Procuración de Justicia; Participación y Representación política; Derechos de la mujer indígena; Acceso a los medios de comunicación, y Lengua y Cultura. Posterior a la firma de los Acuerdos de San Andrés, en octubre de 1996 nació el CNI. Sus orígenes se encuentran en el Foro Nacional Indígena Permanente convocado por el EZLN an-
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IRANDO A LO QUE SIGUIÓ LA fIRMA de los tratados de paz, podemos afirmar que tanto Guatemala como México revelan que en sus coyunturas de diálogos entre el Estado y las fuerzas beligerantes, el tema de la autonomía sigue siendo anulado completamente por los Estados; por el contrario, han impuesto una agenda encaminada a blindar el modelo económico neoliberal extractivista.
Chonguito, c. 1930. Foto: Manuel Álvarez Bravo
tes de iniciar la tercera fase del Una de las grandes diferencias, dialogo; la intención era poner a sin embargo, radica en la relación CNI y EZLN insertan consideración de las represende los grupos guerrilleros con las la noción de taciones de cientos de pueblos, comunidades indígenas. En Guatepolítica comunal en comunidades y organizaciones mala, la guerra se volvió el pretexto la arena de la política los avances de las mesas y las perfecto para despojarlas de terripropuestas emanadas de las torios, las llevó a ser descomunalneoliberal – colonial, dos fases anteriores. mente violentadas por las políticas expresándola a través A diferencia del caso guatecontrainsurgentes de un Estado de un CIG malteco, el horizonte político del criminal: desapariciones forzadas, cuya agenda mantiene EZLN—CNI no se centró en una masacres de aldeas enteras, vioreivindicación identitaria sino laciones y asesinatos de mujeres y como premisas en la reconstitución integral de niños llenan los expedientes de los la autonomía y la los pueblos y la construcción de años ochenta. reconstitución integral una nueva relación con el EstaEn el caso mexicano, en camde los pueblos do nacional. La experiencia de bio, el EZLN, desde el cese al fuego años de resistencias indígenas demandado por la sociedad civil, se encontraron y se hicieron ha optado por iniciativas pacíficas, con el EZLN dando nacimiento al CNI, concentrando llamando a la colaboración de los sectores disidentes sus reivindicaciones en los acuerdos de San Andres antes que concentrarse en la lucha armada, pasando Sacamch´en; en ese sentido las resistencias o comudel arma de fuego al arma política. Desde ahí toma sentido la propuesta conjunta EZLN–CNI, sobre todo nalidades de los pueblos indígenas de México no se cuando el diálogo con el gobierno federal se encuentra vieron “eclipsadas” por los insurgentes. interrumpido y el CNI no ha sucumbido a las dádivas El CNI participó en todas las iniciativas que el EZLN contrareformistas. Así, sin la intención de deslegitimar llevó adelante para lograr la incorporación de los acuerel proceso guatemalteco ni descalificar la necesaria dos a la Constitución, hasta el 2001, cuando dichos firma de paz, es necesario resaltar que las reivindicaacuerdos fueron traicionados por el Estado y la clase ciones indígenas y las luchas por las autonomías para política mediante la aplicación de una contrarreforma expresada en la “Ley Indígena” (la “Ley Barttlet–Cevael caso mexicano se han ejercido de facto durante esllos–Ortega”), misma que fue rechazada por el CNI ya tos veinte años, y actualmente están proponiendo en la que no recogía el espíritu de los acuerdos, pues moagenda política nacional como respuesta al incremento dificaba en forma sustancial la Iniciativa de Reforma del despojo y la represión. Constitucional elaborada por la Comisión de Concordia El caso guatemalteco enseña que la propuesta es y Pacificación (COCOPA). susceptible de ser cooptada, capitalizada por pretendiEsta contrarreforma canceló la reanudación del das líderes e interlocutores del movimiento indígena y diálogo entre el gobierno y el EZLN, imposibilitando neutralizada por reformas integracionistas que contrala construcción de una paz justa y digna. Por esta rarrestan las luchas por las autonomías. De la misma mazón el CNI replanteó sus objetivos tácticos y desconera, los nuevos rostros del indigenismo, la subsunción noció la “Ley indígena”, proclamando los Acuerdos de del discurso reivindicativo, los mecanismos integracioSan Andrés como ley propia y llamando al ejercicio nistas al Estado y la invasión de los partidos políticos en directo de la autonomía indígena. De ahí el EZLN dio zonas autónomas son los riesgos que corre la propuesnacimiento a los Caracoles autónomos y las Juntas ta en México, tal como lo ilustran las políticas del Estado de Buen Gobierno en agosto de 2003. guatemalteco. En 2006 se celebró el cuarto CNI en la comunidad hñahñu de San Pedro Atlapulco. Allí el Congreso se adhirió a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y asumió abiertamente un perfil anticapitalista, de abajo y a la izquierda. Desde entonces sus pasos siguieron encaminados al ejercicio de la autonomía en los hechos, la defensa de los territorios y el ejercicio de los sistemas normativos propios, así como el derecho a la autodefensa proclamado en Santa María Ostula el 14 de junio de 2009. Diez años después, en octubre de 2016, se realizó el quinto CNI y la celebración de su 20 aniversario. En este marco se ratificó la postura anticapitalista y surgió la polémica propuesta de una candidata indígena independiente a las elecciones presidenciales mexicanas del próximo año.
En Guatemala, los acuerdos de paz han sido funcionales para la instauración del Tratado de Libre Comercio (TLC) y la creación de un paraíso extractivo para las empresas trasnacionales, desmovilizando, omitiendo y cooptando las luchas indígenas. En el caso mexicano, igual se aprobó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 y se han concesionado los territorios indígenas a empresas trasnacionales, pero tanto la expresión guerrillera como la lucha indígena no han claudicado y actualmente discuten con los pueblos la propuesta de una indígena como candidata independiente para 2018, donde lo que se propone no es la formación de un partido indígena o étnico, sino la confrontación directa con una lógica de política asimétrica que, a su vez, interpela y desafía a la democracia neoliberal electorera, contraponiéndole un Concejo Indígena de Gobierno (CIG). De ésta manera, CNI y EZLN insertan la noción de política comunal en la arena de la política neoliberal – colonial, expresándola a través de un CIG cuya agenda mantiene como premisas la autonomía y la reconstitución integral de los pueblos. Hay un cuestionamiento claro al régimen y funcionamiento de la política estatal, golpeándola justo en su estructura electoral en el momento en que exhibe al máximo la corrupción de su pervertido y obsoleto sistema partidario. En la segunda etapa del quinto CNI, realizada los pasados días 30 y 31 de diciembre y 1 de enero, los resultados de la consulta mostraron la participación de 43 lenguas en 523 comunidades consultadas. La mayoría aprobó la propuesta, mientras 80 siguen en proceso de consulta. Lo relevante de los resultados es que a diferencia del Movimiento Maya, el CNI no está constituido sólo por organizaciones y colectivos sino también por asambleas comunales y ejidales. Basta escuchar a los pueblos ch´oles, nayeri, tseltales, wirrarikas, ñu savi, afromestizos, nahuas o chontales, por mencionar algunos, que se han presentado a título de asambleas comunales y han aprobado la propuesta. Sin embargo la iniciativa no se reduce a un “a favor” o “en contra”, pues lo importante es que estos pueblos representan un gran proceso de lucha y defensa de sus territorios contra megaproyectos mineros, gaseoducto, madereras y privatización del agua, lo que posibilita pensar la real constitución de un CIG. No obstante, parte de la dificultad radica en el fortalecimiento de los sistemas de gobiernos comunales en pueblos cuyas asambleas se encuentran fragmentadas por los partidos. En esos lugares es incierta la repercusión que tendrá el mensaje del CNI–EZLN en la coyuntura electoral, así como en las zonas donde no se ha logrado consultar por la presencia del crimen organizado. El hecho de que comunidades en procesos de autonomía hayan abrazado la propuesta confirma que el Concejo Indígena de Gobierno, si bien no es un proceso consumado, está lejos de ser una inflación mediática o un caparazón vacío. De ser así, la propuesta del EZLN—CNI estaría desafiando la tutela partidaria y estatal para llevar su propia forma de gobierno a escala nacional, pasando de la resistencia a la ofensiva, no de la resistencia al poder g Referencias: —Antología XX Aniversario Congreso Nacional Indígena. Edición de autor, s/f. —Santiago Bastos Amigo y Brett Roddy: El movimiento maya después de la década de la paz (1997-2007). Guatemala, F&G editores, 2010. —Gladys Tzul: Sistemas de Gobierno Comunal Indígena. Mujeres y tramas de parentesco en Chuimeq´na´. Maya Wuy, Guatemala, 2016. Josefa S. Conteras, Pombashuve, autora zoque nacida en Chimalapa, Oaxaca. Publicó en Ojarasca 235.
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QUINTO CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
EL PESO HISTÓRICO DEL DISENSO CARLOS MANzO
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Desde la terraza del Palacio de Iturbide, c. 1930 . Foto: Manuel Álvarez Bravo
NA MUjER INDÍGENA DEL CNI, que hable su lengua y pueda registrarse de acuerdo a la legalidad electoral como candidata independiente para contender en la elección presidencial del 2018: en un primer momento la propuesta extrañó a la mayoría de los más de 300 delegados asistentes a la primera etapa de la quinta sesión del CNI. La magnitud y el impacto mediático de “la propuesta”, como se le conoce desde entonces, rompía la inercia asamblearia que arroja un rosario de denuncias y quejas sobre la aguda represión en las regiones indígenas para la imposición de megaproyectos. Relativamente convencida de que la propuesta representaría una ofensiva contra el Estado neoliberal, la plenaria del 9 y 10 de octubre la analizó y discutió, y la enriqueció sugiriendo la creación de un Concejo Indígena de Gobierno que a nivel nacional defina, acompañe e impulse la campaña que la candidata realice por todos los medios posibles en el país y más allá de nuestras fronteras. Así, el principal acuerdo de la primera etapa del quinto CNI fue llevar la propuesta a consulta en cada uno de sus pueblos, tribus, comunidades, organizaciones y barrios de los delegados asistentes. Como se evidenció a finales de diciembre, la consulta rebasó las expectativas en algunas regiones de los más de 500 delegados acreditados para participar en la segunda etapa del CNI, como son la sierra chontal oaxaqueña, las montañas de Chiapas y el pueblo nayeri en Nayarit. En otras regiones la narcoviolencia, aunada a la fractura sociopolítica por la presencia de los partidos y la vastedad de sus territorios, imposibilitó llevar la información a las asambleas de los pueblos organizados que participan en el espacio de diálogo que les significa el CNI. Fue el caso de algunas zonas de Oaxaca, la cuenca del Papaloapan, Sonora, Jalisco, Chihuahua y Michoacán. No obstante, el hecho de contar con resultados concretos de la consulta realizada en cerca de 500 comunidades, más de 300 con actas de asamblea, con respuestas mayoritariamente favorables a la propuesta, motivó a la plenaria a definir en mesas de trabajo las particularidades para integrar un Concejo Indígena de Gobierno que, por acuerdo de la plenaria, será instalado en la asamblea del CNI que se realizará exprofeso el 27 de mayo en San Cristóbal de Las Casas. El consenso del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y sus bases de apoyo expresó su compromiso de apoyar los acuerdos que alcance la quinta sesión del CNI; es decir, la integración del Concejo Indígena de Gobierno a nivel nacional y la definición de la candidata para 2018. La importancia de este acuerdo nacional de los pueblos, comunidades, organizaciones, tribus y barrios del CNI, en un primer momento con el propio EZLN y sus bases de apoyo y, en un segundo momento, con otros actores de la sociedad civil y otros actores políticos, nos remite al planteamiento que en el mismo sentido había enunciado el EZLN en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, signada por el CNI en Atlapulco en mayo de 2006: “Hemos llegado a un punto en que no podemos ir más allá y, además, es posible que perdamos
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do aún no amanece, en el terreno enemigo se vuelve todo lo que tenemos si nos quedamos como estamos doblemente riesgoso ya que son pocos quienes de y no hacemos nada más para avanzar. O sea que llegó noche saben andar. En estas mismas páginas, Carlos la hora de arriesgarse otra vez y dar un paso peligroso González García escribió en junio de 2012: “En los pero que vale la pena. Porque tal vez unidos con otros próximos comicios federales hay que agregar como sectores sociales que tienen las mismas carencias que agravantes esenciales la pobreza, el desempleo y el nosotros, será posible conseguir lo que necesitamos y despojo de lustros: la simbiosis entre instituciones pomerecemos. Un nuevo paso adelante en la lucha indígelíticas y cárteles, la fusión entre políticos, empresarios na solo es posible si el indígena se junta con obreros, y criminales como consecuencia de la fragmentación campesinos, estudiantes, maestros, empleados… o sea mafiosa del Estado (‘Los pueblos indígenas ante las los trabajadores de la ciudad y el campo”. Este arguelecciones’, Ojarasca 182). Esta apreciación cobra tremento reaparece en la nueva estrategia para 2018. menda vigencia en nuestros días, cuando una suerte El “paso peligroso” que “vale la pena” lo camina de narco-paramilitarización de Estado se hace prede por sí el CNI al construir autonomías en terreno minasente en las regiones donde hay resistencia contra do; lamentablemente en nuestro propio suelo, en nuesmegaproyectos mineros, eólicos, petroleros y otros. tras comunidades, en ese camino vamos dejando vidas. Constructoras, desarrolladores y contratistas solapaOtras más son y seguirán siendo los cientos de desados o promovidos por los gobiernos estatales con la parecidos y desaparecidas que seguimos buscando, abierta participación de cárteles tienen recursos para exigiendo su presentación. Además, decenas de presos comprar elecciones. Carlos González sentenciaba: “El políticos y de consciencia que no callan y esperamos restrictivo marco constitucional y el carácter funcional pronto sean liberados. Es aquí donde pareciera contrade la clase política y las institudictoria la estrategia. En la Sexta ciones electorales a los intereses Declaración se hablaba de “ir más del capitalismo neoliberal, hacen lejos de los calendarios electoraEste “paso peligroso” imposible que los pueblos origiles”, caracterizando la estrategia: narios puedan integrarse como “Es como una campaña, pero muy cuando aún no tales, como naciones plenas y en otra porque no es electoral.” Hace igualdad de condiciones, al Estadiez años se decía: “Vamos con amanece, do nacional”. El importante sector otra política por un programa de en el terreno del movimiento indígena repreizquierda y por una nueva Conssentado por el CNI y el EZLN no titución”. Ahora, como se dijo en enemigo se vuelve pretende su integración al Estado Oventik el primero de enero, “vadoblemente riesgoso al participar en la coyuntura elecmos por todo”, aunque irrumpientoral. A pesar del disenso que la do en el calendario electoral de ya que son pocos propuesta represente para el ala los de arriba para detonar de un anarquista, permite entrever la campanazo la consciencia históriquienes de noche posibilidad de un Estado otro que, ca del país para la construcción saben andar desde abajo, vaya más allá del hodel nuevo escenario. Este “paso peligroso” cuanrizonte neoliberal g
ESCRIBIR EN EL SIGLO XXI DESDE LAS LENGUAS ORIGINARIAS MARTÍN TONALMEyOTL
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NA fORMA DE MANIfESTAR EL HARTAzGO social en el que vivimos es a través de la escritura. Uno puede usar cualquier recurso literario porque escribir es como darle vida a aquello que es acosado por el olvido, la injusticia y tal vez la muerte. Las lenguas del mundo y de México, a pesar de tener redes sociales efectivas y producir de manera cotidiana nuevos hablantes, también llegan a morir, y cuando esto acontece, la escritura se convierte en un rastro único e identificable donde se puede palpar el conocimiento humano a través de libros, diccionarios, enciclopedias y otros materiales de estudio para las futuras generaciones. Escribir en las lenguas originarias se ha vuelto una necesidad para resaltar, enaltecer, describir, rescatar, denunciar y revitalizar un idioma sin que las fronteras geográficas o culturales representen un obstáculo. Muchos optan por escribir en la lengua dominante, otros desde nuestro idioma originario, donde las palabras y los pensamientos tienen una carga ideológica diferente. Uno elige qué escribir y en cuál idioma. Algunos escribimos acerca de nuestras dolencias, lo que nos agobia, aquello que arranca nuestras vísceras a punta de coraje. Otros escriben sus alegrías o las de otros, sus sueños, las etapas de la vida. Muchos no están de acuerdo que escribamos en la lengua y en español. Algunas veces hay que hacer caso omiso porque mucha gente no propone, no habla, no denuncia, no manifiesta su gusto o desdicha, sólo critica y nos deja la responsabilidad de todo lo que pasa en el medio social, educativo y literario, como si nosotros fuéramos responsables.
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A ESCRITURA ES PUENTE DE comunicación de una sociedad, de una cultura con otra. Una forma de hacer diálogo entre conocidos y desconocidos. Leernos, escucharnos, escribirnos unos a otros aun a pesar del desacuerdo es una forma de intercambiar ideas, opinar sobre nuestra realidad. Para los escritores en lenguas originarias de México y seguramente de otros pueblos americanos, el español es la lengua-puente para con los otros, pertenezcan o no a un pueblo originario. Los pertenecientes a una cultura propia, a pesar de conocer de nombre los 68 idiomas existentes en nuestro país (69 con el español), no dominamos estos idiomas para leernos en su escritura original, y desde el español nos comunicamos con los ñuu savi, me’ phaa, nahuas, wixaritari, tutunakú, huaves o yoremes. No saber leer una literatura en su escritura original no tiene que ver con el menosprecio a una lengua, por el contrario, al leer desde el español conocemos el pensar de otra cultura, sus padecimientos, gustos, enojos, el conocimiento que tiene acerca de los animales y los lugares sagrados.
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LGUNOS PUEBLOS DE LOS 68 aun existentes, y con más de la mitad de sus idiomas a punto de extinguirse, son aún vírgenes de estas manifestaciones artísticas con el alfabeto latino provenientes del medio urbano. Los pueblos antiguos han sido orales desde que se crearon y lo siguen siendo en el siglo XXI. Otros, como el náhuatl, el maya, el zapoteco, el mixteco, idiomas con más hablantes y más escritores, están envueltos ya en todos estos medios. La gran mayoría de los que escribimos en una lengua originaria pertenecemos a una comunidad pequeña, hemos sido autodidactas para la escritura y la lectura de nuestros idiomas. De igual modo, muchos trabajamos desde temprana edad para sobrevivir en nuestros propios pueblos o en otro lugar porque provenimos de fa-
milia pobre o muy pobre. Sin embargo, nuestros padres, vecinos, abuelos y gente de la comunidad nos han enriquecido con sus conocimientos de la vida cotidiana, las estrellas, el alegrar de las aves, la relación del hombre con la naturaleza, la magia de las creencias. Al expresar todo lo anterior lo hacemos a través del medio literario, sea novela, poesía, cuento, ensayo, artículo o algún otro texto donde se narra. También escribimos de las cosas que nos perturban, aquello que atraviesa nuestra alma con un cuchillo, que roba nuestra libertad de expresión, nuestra forma de vivir. Algunos escribimos contra la narcoviolencia impuesta en nuestras comunidades con el objetivo de robarnos nuestros recursos naturales, en complicidad con los políticos corruptos que siguen lastimando a la sociedad mexicana. Escribir es una manifestación desde lo propio o desde el sentir colectivo. La escritura en lengua originaria también significa un doble esfuerzo. Hasta ahora no existen traductores especializados de la poesía y la narrativa de estos idiomas. Cada autor es su propio traductor y por tanto, cada texto requiere el doble de esfuerzo que la sola escritura en una lengua. Los que escriben y traducen no sólo de una lengua originaria, sino del inglés, el francés y otros idiomas al español, sabemos cuán difícil es este trabajo.
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AzONES PARA ESCRIBIR SOBRAN. Sin embargo atreverse desde las lenguas originarias, o desde el español, cuesta y muchas veces cuesta muy caro y esto es visible en nuestros hermanos periodistas. Otras veces sólo es cuestión de atreverse a tomar los teclados de la computadora, tomar el lápiz y ponerse frente a una hoja en blanco. Escribir entonces puede ser un acto de protesta, de propuesta, de dibujarles a otros el mundo en que viven. La escritura es una herramienta única. Sin ella no podríamos manifestar pensamientos o resentimien-
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SCRIBIR y LEER VAN DE LA MANO. Uno no debe de resistirse a leer la literatura escrita en español o en otros idiomas. La literatura no debe Ejercicio No. 5, ca. 1940. Foto: Manuel Álvarez Bravo de ser exclusiva de cierto grupo social, en ella se conjuntan los conocimientos humatos, ni sabríamos de los otros. Los escritores en lenguas nos. Los que escribimos debemos de ser más abiertos, originarias —los más jóvenes y realistas, a quienes nos aceptar los diferentes puntos de vista, porque a partir ha tocado vivir en una sociedad no tan bella— manifestade eso podemos discutir inquietudes nuestras y de los mos temáticas de rebeldía, de la triste vida cotidiana, de otros. Podemos sembrar y hacer brotar el diálogo desla sobrevivencia, de aquello que se está olvidando. Otros de diferentes colores, ojos y palabras. hablan del entorno, la convivencia con la naturaleza y lo Y hay que decirlo, en los pueblos originarios no bello aún existente en las comunidades originarias. todo lo que existe es bueno, tampoco malo. Somos Algo muy visible en la literatura mexicana es que como otras sociedades, con aciertos en la vida cotimuchos escritores de habla española demeritan la litediana y la organización, o desatinos en los quehaceratura proveniente de nuestros pueblos. Piensan que es res. En las comunidades existen brujos, curanderos, una literatura de baja calidad sin antes haber consultagente envidiosa, hombres alegres, mujeres trabajadodo los trabajos de Briceida Cuevas Cob, Mikeas Sánchez, ras, niños berrinchudos, comerciantes sobresalientes, Enriqueta Lunez, Mardonio Carballo, Irma Pineda, Natalia artistas, y actualmente en muchos pueblos originaToledo, Hubert Matiúwàa, Isaac Esau Carrillo u otros esrios, un gran número de sicarios. Allí manifestamos critores mexicanos o de países vecinos como Humberto nuestras razones acerca de la vida, no como nos lo A’kabal, Hugo Hamiuy o Fredy Chingokana. Es literatura, cuentan sino como vemos, vivimos o simplemente cumple con los cánones estéticos. Como en cualquier escribimos acerca de los otros que viven o mueren, otro idioma, existen autores con buenas propuestas y de los que dicen mucho y hacen poco, los que no otros que no, igual que sucede con los escritores en eshablan del racismo, de las cosas que nos gustan o depañol o francés. El aporte hecho por ellos no se encierra testamos, la miseria moral de nuestros gobernantes. en un idioma o un pueblo originario, sino que contribuye En mi caso, escribo para denunciar, para sobrevivir al al fortalecimiento de la literatura mexicana y universal g monopolio televisivo que no se cansa de engañar a la gente y vendarle los ojos para que vea una realidad Martín Tonalmeyotl, autor nahua, recientemente publicó el tan falsa como la televisión misma. poemario bilingüe Tlalkatsajtilistle / Ritual de los olvidados. FEBRERO 2017 |
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LOS NARRADORES SOMOS
LOS SECRETARIOS DE LA MUERTE MARÍA NADOTTI
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OHN BERGER, ESCRITOR GRANDE como una montaña y amigo muy querido, nos faltó el pasado 2 de enero. Comienzo a escribir sobre él mientras vuelo de Lisboa a Milán, las dos ciudades en las que vivo. Me consuela recordarlo desde el cielo. Es la misma perspectiva que escogió John para dar voz a Odile, la narradora de Una vez en Europa y uno de los personajes más inolvidables de su inmensa obra. Ahora él ya no está en ninguna parte y está en todas partes. Tal vez, como escribió en Aquí nos vemos, hablando de la pintura rupestre del Cro-Magnon, fue a esconderse: Para los nómadas, las nociones de pasado y futuro están subordinadas a la experiencia de alguna otra parte. Algo que ya se fue, o que es esperado, está oculto en algún otro lugar.
Para los cazadores y para sus presas esconderse bien es precondición de supervivencia. La vida depende de encontrar abrigo. Todo se esconde. Lo que se ha desvanecido fue a ocultarse. Una ausencia —como ocurre tras la partida de los muertos— se siente siempre como pérdida, pero no como un abandono. Los muertos se ocultan en alguna otra parte. Ahora cada quien tendrá que buscarlo siguiendo las pistas que descubriremos en sus páginas, en sus dibujos, en sus películas, en los recuerdos, en los sueños. A mediados de octubre del año pasado, la última vez que pasé algunos días con él en la casa de Antony cerca de las puertas de París en la que vivía de forma estable con su pareja Nella Bielski desde 2013, John me habló de un texto en el que estaba pensando. “Sabes”, me susurró con un tono conspirador, “quisiera reflexionar sobre qué se siente escribir una carta a mano, meterla en un sobre, pegar la estampilla, ir a la oficina de correo y mandarla”. “¿Y hablarás también sobre qué se siente recibirla?”, le pregunté, “una carta escrita a mano, tan
llena del cuerpo, de la voz, de las manos de quien te la envió”. En ese momento recordé los afectuosos sobres de colores, algunos con dibujos, en ocasiones reutilizados, que había recibido de John en el curso de los últimos veintidós años, y me venía a la mente su caligrafía nítida y ligeramente vehemente, casi de prisa, impetuosa e impaciente como él, sólida y vivaz. John Berger no tuvo tiempo de poner en papel ese texto y por lo tanto no lo recibiré, pero quiero contarles una historia hecha de coincidencias. Y las coincidencias, tan parecidas a citas con las personas y los lugares, son misteriosamente parecidas a una carta escrita a mano que te llega de un amigo querido y que te quiere. Supe que John estaba mal el 26 de diciembre del año pasado. Su cuerpo de nonagenario, fuerte como un roble, cedió de golpe. Y sin embargo nadie se esperaba que, en sólo una semana, se habría ido a esconder con un salto de liebre o de rana, sin titubeos. Yo estaba en Lisboa, rodeada de las personas que más amo. Y Lisboa, como bien sabía John, es una ciudad particular. Él la había elegido como lugar narrativo donde encontrar a su madre, muerta diez años antes. Yo la reconocí hace tiempo como el lugar donde me gustaría morir, suave e irónica, ni aquí ni allá, en vilo, una tierra de paso. Fue aquí que, el 24 de enero de 2007, me llegó la noticia de la muerte de otro amigo querido, el escritor polaco Ryszard Kapuściński. Trece años antes, en Milán, había hecho que se encontraran y habían simpatizado de inmediato, Ryszard el marinero de las manos llenas de ámbar y John el montañés que cría abejas y hace que las vacas se reproduzcan. Esa mañana llamé a John para decirle lo de Ryszard y más que nada, probablemente, para que me consolara. Él me dijo sin dudar: “Ve al Campo dos Mártires da Pátria y lo escucharás reír. ¡Ah, su increíble carcajada!”. En el Campo dos Mártires da Pátria, donde se encuentran la Facultad de Medicina, el Instituto de Medicina Legal y la morgue, hay una prodigiosa escultura.
Estudio de manos de Rufino Tamayo, 1931. Foto: Manuel Álvarez Bravo
Erigida sobre una columna marmórea de estilita, se alza la figura en bronce del doctor José Tomás de Sousa Martins, médico portugués que vivió entre 1843 y 1897, objeto de un vivaz culto popular debido a los milagros realizados en vida y después de la muerte. A los pies del monumento hay una miriada de lápidas, placas, ex votos, flores, un rumor de historias. John escribió sobre el doctor Martins en el texto dedicado a su madre, haciendo de él una irresistible y burlona figura de santo laico, enamorado de la vida, de la carne y del sexo. Allí, esa tarde, también yo reí mientras encendía una vela para Ryszard y la introducía con atención en esa especie de horno de carbón que protege las pequeñas flamas del viento inconstante del lugar. El 31 de diciembre, diez años después, cuando supe que a John lo habían internado de nuevo y que su situación era de una gravedad extrema, retorné al Campo dos Mártires da Pátria y encendí una vela al doctor Martins para que lo ayudara a encontrar el camino más leve. Y me pareció verlo reír, guiñándome un ojo en un gesto de complicidad. El 1 de enero cumplí sesenta y ocho años. El 2 murió John: una de sus infinitas “cortesías”. Hace algunos días, en Lisboa, Paulo Branco, director del Lisbon&Estoril Film Festival, que en noviembre de 2015 había rendido un homenaje a John con una retrospectiva cinematográfica y una jornada de lecturas y música, quiso recordarlo mostrando las grabaciones del evento. John, acompañado por la cantante Yasmine Hamdan y el pianista Piotr Anderszewski, lee un fragmento de su texto sobre Lisboa. Sí, precisamente el que dedicó al doctor Martins. Vuelvo a escuchar su voz y sé, ahora, por qué se detuvo justo en ese punto. Una vez encendidas, dijo ella, cualquier bien que puedan hacer lo hacen sin nosotros. Por supuesto, susurré. Por supuesto. Me di cuenta de que acababa de sufrir una pérdida, dijo. Usted habla muy bien francés. Trabajé en París. Limpiando casas. El año pasado cumplí cincuenta y cinco y me dije que era hora de regresar a Lisboa para siempre. Y mi marido también se vino. ¿Le puedo invitar un café para salirnos de la lluvia? No, en cuanto ponga mi vela debo volver a casa. Tenía ojos azules en un rostro que era fuerte y a la vez desprotegido. Es por mi marido, mi vela. ¿Está enfermo? No, no está enfermo. Tuvo un accidente. Se cayó del tejado en el que estaba trabajando. ¿Está malherido? Me clavó la vista en el pecho, cual si fuera el distante Mar de Paja. Entonces supe que su marido había muerto. Debería haber traído paraguas, como yo, dijo. Y luego añadió: nuestras velas seguirán ardiendo y harán lo que puedan, sin nosotros.
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ACE ALGUNAS NOCHES jOHN VOLVIÓ a visitarme en un sueño, con un gran tazón de fresas recién cortadas. Nada de palabras, sólo un gesto de atención y consuelo: dos de los temas más fuertes de su obra. Unir, mantenerse juntos, no permitir que las pasiones tristes se sobrepongan y nos separen los unos de los otros, que nos hagan creer que estamos solos y que somos impotentes. ¿No es en la oscuridad donde maduran las semillas, y acaso no es en la oscuridad que se encuentra y se comparte la esperanza? En un encuentro milanés en diciembre de 2007, pocos días antes de venir a México para participar en un congreso en la Selva Lacandona y encontrarse con el Subcomandante Marcos, hablando a un público de jóvenes, John dijo:
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No debemos concentrarnos en discutir abstracciones, que pueden ser sólo una distracción, sino que debemos concentrarnos en las pequeñas —y en ocasiones grandes— opciones individuales y colectivas, porque es allí que yace la iniciativa. Ustedes podrían replicar: “eres realmente ingenuo, ¿con qué organización podemos hacer algo así? Parecería algo diminuto, entre nosotros, en familia”. Paciencia, paciencia, porque los grandes movimientos de la historia iniciaron siempre en esos pequeños paréntesis que llamamos “entretanto”. Dediquémonos a estar, a ser, en ese “entretanto”.
Se le podría llamar resistencia o bien cognición marxista de la historia y de sus tortuosos recorridos, sabiduría de un intelectual atípico que siempre puso en primer lugar la experiencia o la participación sin reservas en lo que nos hace —en el bien y en el mal— humanos. Hace pocos meses John, que nunca pedía cosas para sí, que siempre se ponía en el lugar del otro, me preguntó si sería posible volver a publicar en Italia Un séptimo hombre (1974), que él consideraba su libro más importante. No por vanidad o egocentrismo, sino porque, con el tiempo, ese libro se había vuelto profético, transformándose en una especie de álbum de familia para los migrantes turcos, griegos, portugueses e italianos que en esos años se iban hacia el norte de Europa en busca de trabajo. ¿Podría ser posible pedir al alcalde o al médico de servicio de Lampedusa que acompañara esta nueva edición con sus palabras? Para hacer sentir menos solos, no sólo en el espacio, sino también en el tiempo, a los nuevos migrantes que buscan escapar de la pobreza y la guerra atravesando el Mediterráneo. Ahora el libro existe y, desde hace algunas horas, lo tengo entre las manos. John no podrá verlo, pero sus páginas, escoltadas por las fotografías de Jean Mohr y por un texto de Pietro Bartolo, médico de Lampedusa, encontrarán una “casa” por sí solas, porque se dirigen íntimamente a quien ha vivido el desarraigo y la separación, entonces como ahora g Traducción del italiano: Diego Tapia Maria Nadotti, editora, periodista, narradora, consultora editorial y traductora, una de las amigas más cercanas de John Berger a quien editó y tradujo durante años, vive entre Milán y Lisboa. Es autora entre otros libros de Silenzio=Morte. Gli USA nel tempo dell’ AIDS, Sesso & Genere, Prove d’ascolto, Trasporti e traslochi. Raccontare John Berger, Necrologhi. En el sitio Doppiozero, tiene un blog llamado “in genere”.
Las crinolinas, 1966-68. Foto: Manuel Álvarez Bravo
Hogar Warsan Shire nadie deja su casa a menos que la casa sea la boca de un tiburón uno corre a la frontera cuando ve que toda la ciudad corre también tus vecinos pasan corriendo más aprisa que tú el aliento a sangre en su garganta el niño con quien fuiste a la escuela que te mareaba de besos tras la fábrica de latón hoy carga una pistola más grande que su cuerpo uno deja su casa cuando la casa ya no deja que te quedes nadie deja su casa a menos que la casa te escupa fuego bajo tus pies sangre caliente en tu vientre no es algo que alguna vez pensaras hacer pero la guadaña quemó amenazas en tu cuello y aun entonces murmuraste el himno bajo tu aliento. sólo rasgando tu pasaporte en el baño de un aeropuerto, llorando mientras tragabas trozos de papel te quedó claro que nunca volverás tienes que entender que nadie pone sus hijos en una lancha a menos que el agua sea más segura que la tierra nadie se quema las manos bajo los trenes bajo los vagones nadie pasa días y noches en el vientre de un camión alimentado de periódicos a menos que la distancia signifique algo más que un simple viaje nadie se arrastra bajo cercas nadie quiere ser vapuleado ni compadecido nadie elije los campos de refugiados
ni los cacheos entrometidos que te dejan el cuerpo dolido ni la prisión, aunque la prisión sea más segura que una ciudad en llamas y un custodio en la noche sea mejor que un camión lleno de hombres parecidos a tu padre nadie podría sobrevivir nadie podría resistir: no existiría una piel tan ruda y que te griten que se vayan a su casa negros refugiados sucios migrantes buscadores de asilo que secan nuestro país negros con las manos tendidas que huelen raro salvajes jodieron sus países y ahora quieren joder el nuestro cómo podremos quitarnos de encima las palabras las sucias miradas será porque el golpe es menos duro que un brazo arrancado o tales palabras son más tiernas que catorce hombres entre tus piernas o los insultos más fáciles de tragar que los escombros que los huesos que tu cuerpo infantil en pedazos quiero volver a mi casa, pero mi casa es la boca de un tiburón mi casa es el cargador de un fusil y nadie dejaría su casa a menos que la casa te persiguiera hasta la costa a menos que la casa te dijera aligera las piernas abandona tu ropa arrástrate por el desierto vadea los océanos ahógate sálvate vuélvete el hambre mendiga olvida tu orgullo, tu sobrevivencia es lo más importante nadie se va de su casa a menos que la casa sea una voz sofocante que en el oído te murmura vete escapa de mí ahora no sé en qué me convertí sólo sé que cualquier otro lugar es más seguro que aquí. (Traducción de Valentina Valle, con la colaboración de Alessandra Galimberti Prince y Ramón Vera-Herrera) Warsan Shire, poeta somalí nacida en Kenya en 1988. Su libro más conocido es Teaching my mother to give birth. Vive en Londres, ganó el Inaugural Brunei University African Poetry Prize.
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INTERCULTURALIDAD UNA LARGA HISTORIA COLONIAL DANIEL MONTAÑEz PICO
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A INTERCULTURALIDAD es un término bien conocido por los pueblos de nuestra región, teniendo un uso muy temprano por organizaciones como el CRIC colombiano. (El Consejo Regional Indígena de Cauca realiza un intenso trabajo político y educativo por la autonomía y la defensa del territorio de los pueblos desde los años 70; la interculturalidad es un pilar fundamental en sus proyectos educativos, económicos y políticos). El término representa una crítica a los esencialismos que entienden las identidades como realidades “puras” y estancas y, por otro lado promueve relaciones éticas y respetuosas entre los pueblos y comunidades del mundo. Pone énfasis en la cuestión relacional, tanto en las relaciones interiores de cada pueblo como en las exteriores, oponiéndose a los enfoques multiculturales, paternalistas, colonialistas o racistas que hacen apologías de las culturas de los pueblos como forma de desprecio estructural y herramienta de dominación social. Sin embargo, y esto no es nuevo para el pensamiento crítico contemporáneo de nuestros pueblos indígenas, en la práctica la interculturalidad suele actuar como paradigma de control social, que utiliza y refuncionaliza parte de las culturas de los pueblos para establecer refinadas formas de dominación (véanse aportes de Silvia Rivera Cusicanqui o José Quintero Weir en este sentido). Nuestros pueblos han observado junto con sus comunidades cómo la interculturalidad se hace efectiva a través de políticas públicas coloniales de diversa índole, que generalmente sustituyen proyectos anteriores degradados mediante la renovación del nombre. En vez de políticas multiculturales, indígenas, de solidaridad y desarrollo, ahora serán “interculturales”. Algunas críticas del ámbito académico vinculadas a la defensa del territorio y el desarrollo propio de las
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comunidades han detectado también esta cuestión, y ya hablan de una “interculturalidad crítica” en contraposición a la “interculturalidad funcional”, “posmoderna”, “capitalista”, “dominadora”, “liberal” o “neoliberal” (véanse los aportes de Catherine Walsh y Jorge Viaña). Pero como dice un amigo: “cuando comenzamos a poner apellidos a las cosas es que algo va mal”. No todos los términos han sido igualmente cooptados por Estados, gobiernos, bancos, empresas y ONGs. Pensemos en el concepto de autonomía. Imaginen que fuera cooptado de la misma forma y que cambiaran el programa “Oportunidades” de México por uno de “Autonomías” que ofreciera a las mujeres de las comunidades la posibilidad de construir “autonomía” mediante la gestión de una tienda de Sabritas y sopas Maruchan. Se les podría maquillar más. Ya no Sabritas ni Maruchan; serían “papitas nahuas” o “ancestrales sopas mayas de fideo chino con camarones y aderezo de chile habanero”. Todos ellos productos que trabajan por el bienestar y la “autonomía” de las comunidades, con el imprescindible “toque intercultural” por el cual los ingredientes estarán, con todo orgullo, escritos en lenguas originarias.
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L USO y REfUNCIONALIzACIÓN de las culturas propias de los pueblos para su refinada dominación se trata de una cosa seria y muy antigua. Revisemos tres momentos históricos para hacerla explícita: Siglos VI a XVI. Despojo y evangelización de los pueblos de Europa. Karl Marx estudió bajo la idea de “acumulación originaria” la transición al modo capitalista de producción desde la Edad Media temprana. Así, estaríamos hablando de un largo proceso de despojo en múltiples dimensiones: de tierras, conocimientos y cuerpos de los pueblos que habitaban el territorio hoy conocido como Europa. Se han realizado nuevos estu-
Paja con escalera, 1977. Foto: Manuel Álvarez Bravo
dios que complementan el texto de Marx sobre la acumulación originaria en términos de despojo de conocimientos, luchas y dominación de género (como Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria, de Silvia Federici, México, Pez en el Árbol, 2013). La imposición del cristianismo jugó un papel esencial en este proceso, pero no todos los pueblos fueron fáciles de evangelizar. Ya tempranamente el papa Gregorio el Grande, durante la evangelización de los sajones en el siglo VI, dijo a sus enviados: “No olvidéis nunca que no debéis estorbar ninguna creencia tradicional que pueda armonizarse con el cristianismo” (citado por Luis Werkman en La herencia medieval de México. Colmex/FCE, México, 1994). Siglos XVI a XVII. La conquista de América. Estas tendencias viajaron a América de la mano de conquistadores que venían de la guerra contra Al-Andalus. Eran conscientes de la paradoja de destruir el conocimiento no cristiano para imponerse (de la quema de las bibliotecas de Córdoba y Granada a la destrucción de códices en Yucatán), a la vez que necesitaban conservarlo y cristianizarlo. ¿Gracias a quiénes leyeron los renombrados frailes del siglo XVI las obras de Aristóteles? ¿Quiénes les enseñaron el número 0 y la potencia de calendarios mucho más exactos? Muchas obras enfatizan el robo de conocimientos de la modernidad europea para presentarlos como invenciones propias. Gutenberg inventó la imprenta siglos después que los chinos, Galileo descubrió la redondez de la tierra siglos después que los árabes y diversos pueblos de América. Es interesante el estudio de George Saliba, quien estudia los aportes científicos que los europeos tomaron del Islam para emprender su “renacimiento” (en Islamic Science and the Making of the European Renaissance, MIT Press, 2007). En esta destrucción-conservación-refuncionalización de los saberes de los pueblos en nuestra región participaron varios frailes, sobre todo dominicos y jesuitas. Algunos autores han visto estas labores como honorables ejercicios de antropología temprana que habrían contribuido notablemente a nuestro conocimiento de las culturas prehispánicas. Es el caso de Miguel León Portilla, autor muy importante para
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UEREMOS EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN intercultural si eso sí significa una educación basada en paradigmas, metodologías y necesidades reales y propias de las comunidades en lucha. Salud intercultural no significa tener limpiando los hospitales a las abuelas parteras ni esterilizar a las indígenas. Derecho intercultural significa tomar en serio las autonomías de los pueblos y no sólo tener traductores en juicios sumarios. Gestión intercultural si no significa convertir las culturas ancestrales en mercancías. Sostenibilidad intercultural si eso sí está vinculado a procesos de defensa del territorio y de lucha contra los despojos del Capital, en vez de a proyectos de conservación para ecoturismo o venta de bonos de carbono a Coca-Cola. En definitiva: queremos menos rollos y más realidades, y que nos dejen de joder de forma perversa en nombre de nuestras propias culturas y ancestros g
Daniel Montañez Pico es estudiante de doctorado en Estudios Latinoamericanos y profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Brazo con margaritas, c. 1940. Foto: Manuel Álvarez Bravo
los estudios de las culturas prehispánicas (Bernardino de Sahagún, pionero de la antropología, UNAM/ Colmex, 1999). De Sahagún realizó exhaustivos estudios de las lenguas y culturas de los pueblos que evangelizaba. Los frailes solían olvidar mencionar que eran estudios solicitados por el propio Vaticano, que formaba a los frailes para estas labores con el fin de conocer mejor a los pueblos que quería evangelizar, y que por lo general no tenían ningún especial cariño por estas culturas, y lo que pretendían era traducir dioses y ritos locales a la tradición cristiana para que la evangelización fuera más pacífica y profunda. No, no eran “defensores de los indios”, eran evangelizadores con herramientas de conversión refinadas, aprendían los conocimientos locales para dominarlos; el énfasis que algunos de ellos pusieron en contra de la esclavitud indígena fue funcional a la conversión al cristianismo y su inclusión dentro del universo católico moderno, que comenzaba a desplegarse como paradigma de conquista con anhelo mundial. No olvidemos que Bartolomé de Las Casas, mientras defendía a los indios frente a los encomenderos y las propuestas de Sepúlveda, era íntimo amigo del cardenal Cisneros, encargado de quemar la biblioteca de Granada. El ejemplo de los jesuitas es el epítome de este proceso, el cual elevaron a escala global y lo relacionaron con grandes luchas por el poder político y económico de las regiones en las que se asentaban. Siglos XIX y XX. La construcción de las naciones. Las culturas de los pueblos tomaron gran importancia para la construcción de las identidades nacionales de América Latina. Importaban las culturas pasadas, ya que las contemporáneas precisaban de “modernizarse” o “desarrollarse”. Preferían al indígena muerto. Las leyendas anticoloniales de Nezahualcoyotl y Xicotencatl, antes que las culturas y comunidades concretas que aún resistían a la colonización nacional. El componente religioso no dejaba de estar presente, lo podemos ver en las “misiones culturales” vasconcelistas de principios de siglo XX, donde parecían llegar nuevos “misioneros” con una férrea voluntad espiritual de modernizar las comunidades rurales mexicanas. También en la antropología cubana de Fernando Ortiz desde los años 40, según refiere Horacio Cerutti; Ortiz hacía una analogía de la transubstanciación en su propuesta de transculturación, donde enfatizaban los componentes afroamericanos e indígenas como parte fundamental de la identidad caribeña y latinoamericana. Y, cómo no, en la persistencia del papa Juan Pablo II, quien retomaría en la década de 1980 la tradición de Gregorio el Grande con el desarrollo de la “inculturación”, algo así como una evangelización lenta, pacífica y culturalmente apropiada. Si tomamos en serio esta larga historia de dominio y control social, que utiliza las culturas y tradiciones en su propia contra, debemos tener cuidado y seguir batallando por el contenido de las ideas y no sólo por sus nombres. Las buenas intenciones no bastan.
DOS RARÁMURI DEfENSORES DE LOS BOSQUES
ASESINADOS EN ENERO
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OS DEfENSORES COMUNITARIOS del medio ambiente, los que cuidan sus bosques y sus aguas, sus montañas, el viento, la tierra y el territorio, están siendo asesinados en México y en toda América Latina. Son ellos enemigos de empresarios, gobiernos y crimen organizado, quienes ven amenazados sus intereses por la resistencia de quienes no están dispuestos a entregar sus recursos naturales. Este 2017 arrancó con el asesinato de dos defensores de la sierra rarámuri, en Chihuahua. El 15 de enero pasado el ambientalista comunitario Isidro Baldenegro fue abatido a balazos, luego de haber recibido decenas de amenazas por su defensa de los bosques de la Sierra Madre Occidental. Quince días después, el 31 de enero, Juan Ontiveros Ramos fue secuestrado y encontrado muerto al día siguiente. Baldenegro, como la luchadora lenca Berta Cáceres, ambientalista hondureña asesinada en marzo del 2016, también fue galardonado con el reconocido premio Goldman. De 51 años de edad, el defensor rarámuri fue acribillado en la comunidad Coloradas de la Virgen, en el municipio de Guadalupe y Calvo. Nada es casualidad en estas tierras azotadas por el crimen organizado y empresarios madereros que reciben el cobijo de las autoridades en turno y se han apropiado de los recursos de la sierra. Hoy, como desde hace cuatro décadas, los rarámuri están siendo expulsados de sus rancherías por la violencia. Los que se quedan se juegan la vida en la lucha por el reconocimiento de sus tierras, por impedir que la deforestación acabe con la totalidad de sus bosques y por recobrar la unidad de su pueblo. La muerte no es nueva en esta tierras. El padre de Isidro, Julio Baldenegro, también defensor de los bosques, fue asesinado por un grupo de sicarios en 1986. Siete años más tarde su hijo constituyó una organización para continuar con la defensa de la Sierra Madre
Occidental, región invadida por los talamontes clandestinos que codician sus maderas de pino y roble. Aún no pasaba la conmoción por la muerte de Isidro cuando, el 1 de febrero de 2017, Juan Ontiveros Ramos, defensor de la comunidad indígena de Choréachi, fue encontrado sin vida. Apenas el 20 de enero anterior, Ontiveros había sostenido un encuentro con la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, en el que volvió a denunciar el despojo territorial y habló de las amenazas en su contra. Ya pasaron los tiempos en los que la denuncia pública, las medidas cautelares y la difusión internacional brindaban cierta protección a los defensores bajo peligro. En octubre de 2015 Juan entregó un video con su testimonio a la CIDH en el que explicó la alarmante situación en las que sobreviven los rarámuri que permanecen en su territorio. En 2013, señaló la red de organizaciones de derechos humanos “Todos los Derechos Para Todos”, un grupo de indígenas de la región realizó una denuncia ante instancias internacionales y, como consecuencia, una de las principales denunciantes no pudo regresar a su comunidad debido a que los agresores la amenazaron. Hoy, afirman, la situación es más grave, por lo que circula un llamado de emergencia para resguardar la vida e integridad del resto de los habitantes de la comunidad de Choréachi. Por su parte, el Congreso Nacional Indígena y el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional se solidarizaron con el pueblo rarámuri “tan dolido por estos dos asesinatos que se suman a los 18 homicidios contra sus comunidades desde 1973, cuatro de ellos en el último año”, y les ofrecieron su respaldo “como pueblos indígenas del país que nos organizamos para defender nuestras vidas y nuestros territorios”. Ojarasca
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HISTORIAS DE MI PADRE
LA ÚLTIMA HERENCIA fRANCISCO LÓPEz BÁRCENAS
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viar un poco las desgracias de sus últimos días. UANDO EL ANCIANO SE DIO CUENTA que las –Oye bien lo que te voy a decir, dijo bajando la voz. fuerzas comenzaban a faltarle y no realizaba sus actividades cotidianas con la misma facilidad Te voy a prestar un dinero para que te mantengas, pero con que lo hiciera en años pasados, platicó con no lo gastes. su esposa y, como lo hacían en todos los asuntos impor–Está bien, dijo el anciano, sin reparar en el significatantes, juntos decidieron que había llegado la hora de do de las palabras que su amigo había pronunciado. Esa realizar una de las últimas actividades de su vida: reparmañana los vecinos se sorprendieron al verlo bajar del tir entre sus tres hijos todo su patrimonio. Después de monte cargando en lugar de leña, una bolsa de la que platicarlo decidieron hacerlo, pidiéndoles a cambio que nadie imaginaba su contenido. cuidaran de ellos por el resto de su vida. Al entrar a su casa lo primero que hizo fue contar a Así lo hicieron. Al día siguiente avisaron a sus tres su esposa lo que en el monte le había ocurrido, al tiemhijos que deseaban conversar con ellos y los citaron po que le mostraba la bolsa en que cargaba el dinero. para que por la tarde acudieran a su casa, el antiguo hoFue ella la primera en reparar la dificultad de mantenergar de todos. Tan luego que los convocados estuvieron se con el dinero prestado sin gastarlo. presentes habló el jefe de familia. –Vuelve al monte —le sugirió— y pregúntale a tu –Miren, hijos, les dijo. Su mamá y yo ya estamos viejos amigo cómo hemos de hacer para mantenernos con y no podemos atendernos solos, como lo hacíamos hace este dinero sin gastarlo. años, cuando ustedes eran unos pequeños todavía; tampoco podemos cuidar de los pocos bienes que hemos L DÍA SIGUIENTE EL ANCIANO volvió al monte podido juntar con tanto esfuerzo. Por eso hemos decidicargando su hacha y su mecapal, como si fuera a do repartirles su herencia, a cambio les pedimos que cuicortar leña. Pero ni siquiera hizo el intento de tumbar den de nosotros el poco tiempo que nos queda de vida. un árbol, se dedicó a buscar a su amigo y cuando lo Terminó de hablar el anciano y sus hijos tomaron la encontró lo primero que hizo fue preguntarle la manera palabra. Dijeron que estaban de acuerdo en recibir los de mantenerse con el dinero que le había prestado sin bienes que sus padres les entregaran como herencia y que se gastara. cuidar de ellos por el resto de su vida. –Es muy fácil, le dijo. Regresa a tu casa y coloca el Como nadie se opuso a la propuesta, en los días sidinero en un lugar donde pueda ser visto por tus hijos. guientes se repartió la herencia entre Tejedor, Toluca, 1930. Foto: Manuel Álvarez Bravo los hermanos, teniendo como testigos a personas honorables del pueblo. Poco tiempo transcurrió desde que el anciano y su esposa repartieran sus bienes entre sus tres hijos y estos olvidaran su promesa. Cierto, al principio los atendieron muy bien y cuidaron que nada les faltara, pero conforme el tiempo transcurría se iban desentendiendo de sus obligaciones, hasta que finalmente los abandonaron a su suerte.
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UE ENTONCES CUANDO EL ANCIANO decidió, pese a su precaria salud, volver a trabajar para poder mantenerse. Como lo hiciera en años anteriores, volvió a afilar el hacha, desempolvó el mecapal y con ellos se dirigía todas las mañanas al monte más cercano a cortar leña. Salía de su casa cuando todavía no clareaba y antes de que el sol bañara con sus rayos todo el valle regresaba cargando la leña sobre sus hombros, para entregarla a las molenderas, quienes a cambio algunas veces le entregaban comida y otras veces dinero. Así transcurrió su vida por varios meses hasta que en cierta ocasión se encontró en el monte a un desconocido que al paso del tiempo se hizo su amigo y le contó sus penas. –Sufres por tu culpa, le comentó éste una vez que escuchó la historia de sus desventuras. A mí no se me hubiera ocurrido hacer lo que tú hiciste, pero ni modo, cada uno hace de su vida y sus cosas lo que mejor le parece, como el refrán dice: “el que nace pa’ tamal del cielo le caen las hojas”. El anciano asintió en silencio, como meditando sobre sus actos, tal vez arrepentido de ellos. Al ver las penas que estaba pasando, su amigo decidió ali-
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Cuando te pregunten por su origen diles que es tuyo pero que no puedes gastarlo porque es parte de su última herencia y si lo gastas ya no tendrás qué dejarles. Eso es todo, lo demás vendrá solo. El anciano regresó a su casa dispuesto a seguir aquel consejo. Lo primero que hizo fue colocarse detrás de la puerta entreabierta de su habitación y comenzar a contar el dinero de manera que hiciera bastante ruido. La primera en escucharlo fue una de sus nietas que por ahí andaba jugando. Muerta por la curiosidad de saber que era lo que producía aquel ruido se asomó a la puerta y grande fue su sorpresa al ver la cantidad de dinero que su abuelo contaba. Aún no se reponía de la sorpresa cuando acudió a informar a su madre de su hallazgo. –¡Mamá, mamá, gritaba como desesperada antes de alcanzar la puerta de su casa. ¡Mi abuelo está contando bastante dinero! –¡Cállate mocosa, fue la respuesta de su madre. Vete a jugar a otro lado y déjame trabajar en paz. –¡Deveras, mamá! ¡Mi abuelo tiene mucho dinero! Ante la insistencia de su hija la madre hizo un espacio en sus labores cotidianas y escuchó con atención lo que la niña le contaba. Mordida por la curiosidad, cuando la niña terminó su relato le ordenó: –Ve y dile a tu abuelo que venga a tomar un atolito. La niña volvió a casa de su abuelo a llevar la invitación. –La mano, abuelito —lo saludó—, dice mi mamá que vaya a tomar un atolito. –Dios te bendiga, hija. ¿Que ya te diste cuenta que tienes abuelo? Dile a tu mamá que no puedo ir a tomarme un atole porque todavía no me lo gano. Así le respondió el anciano a su nieta, admirado de las reacciones que producía el dinero. La niña ya no insistió en la invitación, la madre tampoco, pero por la tarde, cuando el hijo mayor de aquel anciano volvió de su trabajo, madre e hija le contaron con lujo de detalles su descubrimiento. Éste a su vez lo comunicó a sus hermanos y los tres decidieron acudir con su padre a enterarse de la veracidad de lo que hasta entonces para ellos era un rumor.
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L DÍA SIGUIENTE, cuando los tres hermanos acudieron a la casa de su padre, su antiguo hogar, quedaron sorprendidos de ver a su padre contando un montón de dinero. Lo saludaron de la manera más respetuosa que su sorpresa les permitía y enseguida le preguntaron por qué vivía en forma tan precaria teniendo tanto dinero. –Tienen razón, hijos, fue lo primero que escucharon. Es verdad que tengo mucho dinero. Sólo que no puedo gastarlo porque es la última herencia que su madre y yo pensamos dejarles cuando Dios nuestro señor nos recoja. Así que si sufro es por el bien de ustedes, nada más. ¿Cómo vamos a gastarnos un dinero que pensamos dejarles antes de partir? Si lo hiciéramos su última herencia quedaría incompleta. –No te preocupes, papá, habló el mayor de los hermanos. Desde ahora en adelante nosotros nos encargaremos de que no les falte nada. Así no tendrán más preocupaciones.
–¿Qué deveras, pues? Porque lo mismo dijeron hace algunos meses, cuando su madre y yo les repartimos su primera herencia y al poco tiempo olvidaron su promesa. Mejor piénsenlo bien antes de volver a prometer algo que no podrán cumplir. Los hijos dijeron que ya lo habían pensado bien y que esa era su determinación. Esta vez estaban dispuestos a cumplir su palabra, porque desde esa fecha nada les faltó a sus padres.
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OR ESOS MISMOS DÍAS el anciano dejó de contar el dinero y tiempo después lo devolvió a su dueño. Nadie supo que pasó porque la caja donde lo guardaba quedó en su poder y pesaba tanto como si siguiera conservando el preciado tesoro. Al poco tiempo falleció la madre y los hermanos discutieron acerca de quién de ellos cubriría los gastos. El padre puso fin a la disputa. –Si les parece hagámoslo de la manera siguiente: tú que eres el mayor recibirás a la gente y cubrirás los gastos de la comida, tú que eres el segundo te encargarás de la caja y la misa, y tú el más pequeño te encargas de los nueve días y asunto arreglado. ¿Están de acuerdo? Los hermanos estuvieron de acuerdo y así lo hicieron. Con la muerte de su esposa empeoró la salud de anciano. Sintiendo que la muerte lo rondaba ordenó a sus hijos que llamaran a las autoridades del pueblo porque quería hablar con ellos. Tan luego como estos se hicieron presentes también llamó a sus hijos y estando todos reunidos comenzó a hablar. Primero lo hizo dirigiéndose a las autoridades. –Los he mandado llamar porque quiero pedirles un favor muy importante. Por mucho tiempo he guardado en esa caja que ven ahí la última herencia de mis hijos, quiero que desde ahora ustedes la cuiden y cuando yo muera, después de los nueve días, la abran y entreguen a mis hijos lo que he dejado para ellos. Después, volviéndose a sus hijos, los instruyó: –Ustedes, hijos, cuidarán que nada falte a la persona que esté vigilando la caja que he encomendado a la autoridad. Recuerden que es su última herencia. Los hijos estuvieron de acuerdo. Al fallecimiento del anciano sus hijos procedieron de la misma forma que lo hicieron a la muerte de su madre: el mayor de ellos cubrió los gastos del entierro, el menor compró la caja y pagó la misa, y el más pequeño de los tres organizó la levantada de cruz después de los nueve días. Todos esperaban recibir su recompensa por ello. Pasados los nueve días, cuando la cruz ya se había levantado, la autoridad del pueblo citó a los tres hermanos a la casa municipal para proceder a repartir entre ellos la última herencia que sus padres les habían dejado. Todos acudieron a la cita de manera muy puntual.
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A CAjA PESABA DEMASIADO, tanto que la persona que hasta ese día la había custodiado sufrió bastante para sacarla del lugar en que se encontraba y ponerla en la mesa central que la autoridad utilizaba para atender los asuntos del pueblo. –¡Cuánto dinero van a recibir estas personas ahorita! —comentó. Cuando por fin abrió la caja, todos los presentes quedaron sorprendidos de su contenido: en lugar del dinero que todos esperaban encontrar sólo vieron un montón de piedras y sobre ellas un escrito que el Secretario abrió y comenzó a leer a todos los presentes. Era una narración de cómo el anciano y su esposa habían repartido la herencia a sus hijos y cómo éstos se desentendieron de su obligación de velar por ellos, seguida de su encuentro con su amigo y el plan de éste para que sus hijos volvieran a cumplir con las obligaciones de atender a sus padres. –Ésta es la última herencia que les dejamos su madre y yo —terminaba la carta g
MANUEL ÁLVAREZ BRAVO
MÁS ALLÁ DE SU SIGLO HERMANN BELLINGHAUSEN
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A QUE EL XX fUE EL SIGLO de la fotografía, lo fue también de Manuel Álvarez Bravo, nacido hace 115 años en la Ciudad de México, el 4 de febrero de 1902. La actual y casi súbita evolución-dispersión de la fotografía a partir del nuevo milenio vuelve menos obvia la afirmación inicial. Sea lo que venga con los nuevos recursos tecnológicos en relación a la captura mecánica de la luz y la imagen, ya no pertenece al ámbito de descubrimiento y revelación del arte fotográfico como solíamos conocerlo. Con una claridad de estilo absolutamente personal (si se quiere, original en sus resultados), el opus amplísimo de Álvarez Bravo encarna de algún modo a La Fotografía Mexicana (y ándenle, pongámosle Moderna). En su comienzo está la encrucijada de los 1920’s. La tradición estática decimonónica de retratos, tipos y daguerrotipos, inmóviles arquitecturas a la Guillermo Kahlo o puestas en escena de la vida cotidiana en estudios como calles y calles como estudios, chocó de frente con la Revolución y su sobredosis de realidad. La foto ganó movimiento, intensidad, naturalidad, inmediatez y urgencia, como registraron y acopiaron con pertinaz asombro los hermanos Casasola. PASADA LA TEMPESTAD DE LA HISTORIA, el joven Álvarez Bravo, casi peatón de la casualidad, cobró interés en poner a mirar la cámara y encontrarse al mundo. Hacia 1930 ya anda y hace camino como testigo y creador. Atraviesa los cruceros arrebatados de la modernidad estética: nacionalismo, experimentalismo, cinematografía. Abstracto en lo concreto, distraídamente atento, pega hebra en la estela del trío Weston-Strand-Modotti y sale a los
rumbos de México a capturar el alma, y no sólo el sujeto. Los surrealistas lo hacen suyo por su fortuna como cazador de cadáveres exquisitos y automática escritura de lo contemplado. Las apariciones, sin artificio, salen al natural, igual que sus característicos desnudos, apacibles y que, al no revelarlo todo, revelan más del todo. Se ha señalado mucho su parentesco con Cartier Bresson, el momento acechado, el sentido de la composición plástica y la oportunidad mágica. Su “costumbrismo” hará entonces a la imagen lo que Rulfo y Revueltas al relato indigenista o folclórico: la convierte en poesía, y con ello la rescata de las contingencias de su breve presente. NO QUISO SER PERIODISTA pero enseñó como pocos a registrar las huellas verosímiles del presente. No siguió ningún discurso; en vez de ideología, ironía; en lugar de intención, descubrimiento. Sí, son inmóviles las placas de Álvarez Bravo, quintaesencia del instante; la sabiduría de lo revelado las hace grandes y únicas. No extraña que sea uno de los fotógrafos con mayor prestigio literario en el mundo. La imagen que nos da resulta poema, relato, aforismo, comentario. ¿No es su célebre “Obrero en huelga, asesinado” de 1934 “un cadáver con alma,/ muerto en la vida y a la muerte vivo”, como escribe Sor Juana en Primero sueño? Muchos escritores se volcarían en castellano, inglés, francés y alemán sobre la lisa piel de su fotografía en pos de lo que en ella quedaba reverberando. Característicamente en blanco y negro para que lo real no tuviera dónde esconderse, como bien expuso Octavio Paz con todas sus letras g
Ojarasca agradece a la Asociación y al Archivo Manuel Álvarez Bravo la oportunidad de conmemorar los 115 años del maestro al autorizarnos publicar en febrero algunas de sus fotos menos vistas, según fueron presentadas en la exposición Ojos en los ojos de la RoseGallery (Santa Mónica, California, otoño de 2007). Rose Shoshana curó entonces la muestra y editó el catálogo Manuel Álvarez Bravo. The Eyes in His Eyes. Nuestra portada en febrero reproduce un fragmento del tríptico “Ellos danzan victoriosos” del pintor chickasaw Mike Larsen. En The Native Americans. An Illustrated History, editado por Betty y Ian Ballantine, Turner Publishing, Atlanta, 1993. Desnudo, c. 1950. Foto: Manuel Álvarez Bravo
Francisco López Bárcenas, abogado en activo y escritor ñuú savi (mixteco) originario del estado de Oaxaca, es autor de más de 20 libros sobre los derechos y la historia de los pueblos originarios de México. Pocos como él han elaborado con amplitud las bases teóricas y los análisis prácticos de la autonomía indígena. Colaborador de Ojarasca y articulista de La Jornada. Algunos títulos suyos son Con la vida en los linderos, El fuego y las cenizas: los pueblos mixtecos en la guerra de independencia, El mineral o la vida, La diversidad mutilada, Muertes sin fin y La fuerza de la costumbre.
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¡SEAMOS CLAROS! (LA CUESTIÓN MAPUCHE) CARTA AL DIPUTADO CHILENO JOSÉ ANTONIO KARST
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E LEÍDO ALGUNAS NIÑERÍAS sobre el pueblo nación mapuche expuestas por Germán Becker, Diego Paulsen y Carlos Larraín, que dijo: “aquí se está fomentando la impunidad”, refiriéndose a la machi Linconao. Claro ejemplo de doble moral, ya que su hijo atropelló a una persona quien murió, se dio a la fuga y salió impune. Sin embargo, la miopía de usted superó todo lo imaginado. Sus comentarios son infundados, aunque usted no es culpable de su ignorancia, ya que ha sido criado en un ambiente racista, clasista y arribista, que lo formó despegado de la realidad del país, y como el medio crea el biotipo, es una especie de víctima de un sector de Chile muy distinto al mundo mapuche. “Todo lo que se ignora, se desprecia”, decía Antonio Machado. Es un deber vencer la ignorancia sobre el pueblo mapuche, no al ignorante. En su carta pública asegura: “He ido, una y otra vez, a La Araucanía y he visto en primera persona la destrucción del Estado de derecho y el miedo que infunden día a día los terroristas”. Para su conocimiento, en Chile no hay terrorismo, lo hubo del 11 de septiembre de 1973 a 1990, ahí se destruyó el Estado de derecho y la gente no podía vivir tranquila por miedo a que la mataran. Es la herencia política de la dictadura. No hay terrorismo mapuche. El propio Relator Especial de la ONU sobre Protección de los Derechos Humanos en la lucha contra el terrorismo y contraterrorismo, Ben Emmerson, recomendó a Chile la suspensión inmediata de la Ley Antiterrorista contra activistas de reivindicaciones mapuche. Sugirió la revisión de condenas y procesos que afectan a personas juzgadas con ese cuerpo legal y la creación de un órgano independiente para “investigar y sancionar hechos de violencia innecesaria” por parte de las policías, a fin de poner término a la impunidad. Ningún gobierno ha solucionado la demanda mapuche desde antes de los noventa, y estamos hablando del Tratado de Yumbel que reconoció el pueblo mapuche señalando taxativamente: “Habrá una Paz y alianza perpetua e inalterable entre ambos Estados. Su línea divisoria será el Biobío” (diciembre 13 de 1823, Pedro Barnechea). Posteriormente, el Estado de Chile reconoció la nación mapuche en el Tratado de Trapihue de 1825. No se busca dividir Chile territorialmente, como podrá comprobar en los tratados mencionados, sino que se reconozca esa deuda que dejó al pueblo mapuche con 500 mil hectáreas en las llamadas reducciones, luego de contar con 10 millones de hectáreas. Sólo para tomar conciencia, hoy el pueblo mapuche, en su conjunto, tiene alrededor de 900 mil. Por otra parte es imposible dividir culturalmente un país que ya es multicultural. Viven dentro de un mismo Estado culturas ítalo-chilena, suizo-chilena y otras, sólo manifestarlo es ya un contrasentido. Estas subculturas se integraron y aceptaron las reglas del Estado cuando los invitó a colonizar. El pueblo mapuche no busca integrarse a una cultura impuesta y por la fuerza que creó por decreto una nación. Buscamos reconocimiento de la nación originaria que estaba aquí antes del Estado de Chile, no somos una subcultura. Para evitar confusiones, hay una diferencia entre ser chileno y mapuche. No es física, es de identidad, nacida de la experiencia histórica que comparte el pueblo mapuche y, por ello, comparte un futuro o destino común. Lo que nos diferencia son las características de etnicidad, identidad y origen que marcan la diferencia con el chileno criollo. Y la etnicidad es el aspecto de una relación social entre agentes de una cultura que se consideran culturalmente distintos a otros. La violación permanente a estos tratados y al Estado de Derecho no es de parte del pueblo mapuche, sino de la oligarquía que ha capturado al Estado para sus beneficios. En cuanto al grupo de terroristas que menciona, de existir, y en virtud de los hechos, los terroristas serían esa propia oligarquía que, con violencia, se tomó los terrenos que no le pertenecen desde la Ley de Colonización de Manuel Bulnes y la ocupación de La Araucanía por el Ejército chileno (1881) en el genocidio mal llamado “pacificación”. La demanda de territorio es política, no agrícola, y solicita no sólo el reconocimiento de la violación de estos tratados por parte del Estado, sino la compensación, con derechos colectivos de un pueblo nación originaria, con su reconocimiento legal en la Constitución, con derechos políticos y civiles. En cuanto a la violencia campesina, no viene del pueblo mapuche. Un ejemplo: “Se dejaron caer algunos agricultores civilizados a casa de un cacique a hacer justicia por sí mismo y después de violar bárbaramente a las mujeres de aquél, las asesinaron con todo salvajismo junto a sus hijos. Pero no satisfechos con tanta impunidad dejaron ensartados en estacas a los cadáveres de las mujeres, introduciéndoles un madero por la parte posterior” (citado por Jara, 1956).
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Redes secándose, c. 1980. Foto: Manuel Álvarez Bravo
Por esto mismo, la Fiscalía debe explicar qué pasó con la pelea entre las familias Luchsinger y Mackay por la disputa de terreno en Vilcún, documentada antes del incendio, donde al enterarse de que Donald Mackay daría una entrevista a un diario, siete integrantes de la otra familia fueron a golpearlo a él y al equipo periodístico. Consta esto en fotografías de la golpiza. Estos son sospechosos de verdad. Y si no los han investigado es por su apellido y porque tienen dinero. Le recuerdo diputado que hay gobiernos que desde 1990 han intentado resolver el asunto mapuche fracasadamente, ya que hicieron lo que usted recomienda: judicializar la causa mapuche y reprimir policialmente. Por ejemplo, los casos “Poluco Pidenco” y “Lonkos”, con extremas condenas. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado dejar sin efecto esas sentencias, ya que “fueron emitidas fundándose en una Ley Antiterrorista violatoria del principio de legalidad, del derecho a la presunción de inocencia, del principio de igualdad y no discriminación”. Esas condenas fueron “arbitrarias e incompatibles con la Convención Americana”. Para aclarar sus dudas, la machi Francisca Linconao no es culpable y demostró su inocencia en 2013, cuando fue detenida; incluso ganó un juicio contra el Estado chileno. Tanto es así que el Primer Juzgado Civil de Temuco condenó al Estado a pagar 30 millones a la machi. Por si no lo sabe, el 5 de enero de 2017, mediante un recurso de amparo, se le aplicó a la machi el arresto domiciliario, ya no cárcel, dejando en evidencia que el voto de minoría del ministro Luis Troncoso era arbitrario e ilegal. Por otra parte, usted ha invocado los derechos humanos en favor de los presos de Punta Peuco. Parece a lo menos penoso, porque a esas personas se les comprobó sus delitos y fueron declarados culpables de asesinato y violaciones a los derechos humanos. Entonces, resulta tan ridículo como invocar derechos humanos a los declarados culpables en el juicio de Nuremberg. ¡Seamos claros!: La Araucanía y el Bio-Bío no son de todos los chilenos, pertenecen territorialmente a un pequeño grupo, los dueños de las forestales. Nadie quiere arrebatar La Araucanía. O tal vez quiso decir, arrebatarle La Araucanía a Angelini y Matte. A quienes, usted como parlamentario, parece defender en el fondo, y no a todos los chilenos, como quisiera hacer creer. El pueblo mapuche tiene alrededor de 900 mil hectáreas. Si las suma, podría concluir que el millón de mapuche en Chile tiene menos tierras que las familias Angelini y Matte, que cuentan, en conjunto, con alrededor de 3 millones de hectáreas. Si La Araucanía tiene unos 3 millones de hectáreas, no somos los mapuche ni los chilenos criollos quienes se podrían apoderar de la región, sino esas dos familias. Así el escenario, se hace imposible apropiarse territorialmente de una región por parte del pueblo mapuche, ya que en promedio tocamos infinitamente menos hectáreas que esas dos familias, por lo que el discurso de que “La Araucanía es de todos los chilenos y la defenderemos con todo el peso de la Ley de quienes quieran arrebatárnosla” no pasa de ser una penosa declaración sin fundamento y, además, nacionalista al mejor estilo nazi. Es brutal, incoherente y falaz decir que los mapuche se van a independizar de Chile por demandas de autonomía territorial separatista, tomándose un fundo de una forestal o de un empresario agrícola. Me extraña esta idea, viniendo de un parlamentario que está bien pagado para que lea y reflexione con altura intelectual, no al revés g DIEGO ANCALAO
LA PALABRA ERRANTE La Tinusa. Poetas latinoamericanos in the USA (Aldus–Secretaría de Cultura, México, 2016, 347 pp.)
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A MUESTRA REÚNE AUTORES nacidos entre 1950 y 1963 que eligieron el destino poético como compromiso vital. La muestra es diversa. Se buscó incluir plumas del mayor número posible de países. Se trata de voces que escriben hoy en Estados Unidos en español, influidos/atravesados por el inglés, el spanglish, el engliñol y las lenguas nativas americanas. La distancia acerca y la palabra trasciende. La lengua continúa. Es la Patria. O la Matria. Se carga a cuestas y se lleva pegada a la piel y a la memoria. Alfonso Reyes, versado en errancias, escribió: “La ausencia y la distancia nos enseñan a mirar la patria panorámicamente”. La experiencia migratoria, voluntaria o no, otorga una visión lejana en el espacio, cercana en el recuerdo. El tiempo vivido en otras latitudes añade sabiduría, invita a sacar cuentas del viaje. Si la lengua fue compañera del imperio español, como quería Antonio de Nebrija, al cruzar la frontera se vuelve una lengua en lucha, subalterna, casi subversiva. El caparazón lingüístico castellano, al relacionarse con lenguas y vocablos extranjeros, se enriquece y se arraiga a un espacio atemporal, a una tradición poética que se desplaza y se sostiene, se transforma y permanece firme. La poesía ocupa un lugar opuesto al discurso político, la publicidad y el periodismo, que a cada instante son visitados por millones de personas y que, sin embargo, están condenados a convertirse en viento, palabras efímeras, “la conversación de la tarde y al olvido”, como sentenció Borges. El poema reestablece la palabra, mutilada constantemente por su uso demagogo y mercantil. Aunque su lucha parezca inservible por invisible, sobrevive.
De 20 autores reunidos en La Tinusa, aquí se presentan tres: CONSUELO HERNáNdEz “taladra en sus adentros” y busca ese espacio donde no está ni despierta ni dormida, y el poema puede despegar. En sus recuerdos define rasgos generacionales que caracterizan la muestra: “Yo fui esa niña que escuchaba a los Beatles y a los Rolling Stones/la que iba de Elvis Presley a Frank Sinatra y a Charles Aznavour/y vivía la náusea de Jean Paul Sartre y de todos su secuaces/ ateos y no ateos como Jaspers”. También se ve en el espejo de los inmigrantes, en la herida de quien perdió la ruta. RUBéN MEdINA es transnacional, nómada, cosmopolita, global. Contemporáneo de Roberto Bolaño y Mario Santiago Papasquiaro, la migración es un accidente que habita y al que se acomoda. Busca su inicio y recuerda a su madre saliendo de un cine barato en la ciudad de los palacios. “Parecía/que buscaba/el mar”, mientras Miles Davis y Juliette Greco entraban en el Waldorf Astoria, Julio Cortázar concebía Rayuela, Fidel y el Che se encontraban en el Café Habana, Jack Kerouac se encerraba durante 79 horas sin parar para escribir On the Road, y Nelson Mandela, desde las sombras en Johannesburgo, planeaba la insurrección. Para Medina todo es instantáneo y multilingüe: Madison, Oaxaca, el DF, Jalapa, Querétaro, Minnesota, La Habana: “I am in all the places I/want to be”. Y esa ubicuidad lo arraiga. La llegada de EdUARdO CHIRINOS a Estados Unidos le ofreció un paisaje diferente y se dedicó a describirlo. Un collage de sueños que registró puntualmente. Sus versos son meditativos, filosóficos. Registran vestigios y rumores de remotas lenguas nativas y el sonido dulce de los nombres: Susquehanna, Oneida, Onondaga, Tuscarora. Pasea por siglos, palabras y estaciones para detenerse ante un ocaso diacrónico: “Cuesta siglos decir atardecer naranja”. O se detiene a pensar en las visitas oníricas de su padre, en la geografía de Perú, en el último sol de la tarde g ARTURO DÁVILA
BROWN BUFFALO Rubén Medina No te pude dar el Distrito Federal, con sus azoteas insomnes, sus catástrofes naturales y sociales, sus calles repletas de historias anónimas y conocimientos que no se aprenden en las universidades, sus saludos amorosos y agresivos. Te traje, en cambio, por San Diego, Oaxaca, San Francisco, Guanajuato, Madison, Puerto Escondido, Tijuana, mientras buscaba empleos y espectáculos callejeros en ciudades que ya nunca serían como las de mi infancia y adolescencia. Creciste por las carreteras, en un triángulo por el que obstinadamente uníamos a California, el Medio Oeste y la altiplanicie mexicana.Y en el camino devorabas libros, tus manos dejaban de ser torpes, escribías tus primeros poemas y tu mirada fue descubriendo lo que hay detrás del horizonte. No te pude dar el Distrito Federal, pero tú sabiamente escogiste otra metrópoli, otra arena movediza, acorde a tu propio pulso. Y allí estás: Brown Buffalo con Nueva York a tus pies más que sobre tus hombros. Siempre asumí que era natural que los hijos dejarían la casa y la familia a los 18 años como lo hice a esa misma edad. Con los años ya no pienso igual. Entre la libertad, la resignación y el egoísmo se nos va la vida. No te pude dar el Distrito Federal, mi inquieto y joven búfalo: por ahora tú escogiste Nueva York. Rubén Medina (México, 1955) es uno de los fundadores del Movimiento Infrarrealista. Desde 1991 enseña literatura latinoamericana en la universidad de Wisconsin-Madison. Poesía: Nomadic Nation / Nación Nómada, Amor de Lejos / Fools’ Love y Báilame este viento, Mariana. Ensayo: Genealogías del presente y pasado. Literatura y cine mexicanos y Autor, autoridad y autorización: Escritura y poética de Octavio Paz. En colaboración con John Burns, Una tribu de salvajes improvisando a las puertas del infierno. Antología de poesía beat y recientemente Perros habitados por las voces del desierto. Poesía del infrarrealismo entre dos siglos.
Isabel Villaseñor, ca. 1935. Foto: Manuel Álvarez Bravo
RUMOR DE SUSQUEHANNA Eduardo Chirinos oNeida, Onondaga, Tuscarora. Qué remota lengua habrá nombrado este río. Qué hombres y mujeres habrán descubierto el placer a sus orillas. Qué dioses habrán bendecido sus aguas, pronunciado la palabra secreta que mis vecinos ignoran. Ellos lo conocen, sin embargo. Diariamente lo atraviesan sin detenerse a escuchar su canto oscuro. Su rumor de hielo navegando a la deriva. Repito inútilmente los nombres — Oneida, Onondaga, Tuscarora— y escucho un lejano fragor de batallas, los ecos de un pasado que apenas sobrevive. No sé qué más escribir sobre este río. Arrojo la hoja de papel y la miro perderse entre sus aguas Allá va. Como la historia, como el amor, como nosotros mismos. Eduardo Chirinos (Perú, 1960-Estados Unidos, 2016), poeta, ensayista, traductor y autor de cuentos para niños. Entre sus libros de poesía: Breve historia de la música, Escrito en Missoula, No tengo ruiseñores en el dedo, Humo de incendios lejanos, Mientras el lobo está, 35 lecciones de biología (y tres crónicas didácticas), Medicinas para quebrantamientos del halcón. De 2000 a 2016 residió en Missoula, Montana.
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EL TREN DE LA MUERTE CONSUELO HERNÁNDEz
Parten de México en el tren de la muerte sin taquillas, ni boletos, o documentos nerviosos se avientan a los vagones del desierto la frontera con “el coloso del norte” en las enramadas los esperan soldados y policías golpes, maltratos, voces que gritan “perros mojados…” a su tierra ancestral van con imágenes rotas de sus mujeres solas en la casita campesina los hijos alelados colgados del delantal y un mendrugo de tortilla ablandado con lágrimas sueñan “trabajar bien en lo que sea por la comida”. El tren carga con la muerte a bordo, comandado por estafadores prometen recogerlos en lugares sin estaciones donde los soldados les roben el dinero donde la policía observe y no intervenga sofocados deambulan en el ferrocarril de temperaturas fieras los alerta el repentino chirrido del freno han llegado a un destino incierto, se inicia la nueva trayectoria… Naturaleza verdaderamente muerta, c. 1940. Foto: Manuel Álvarez Bravo
Del tren de la muerte se deslizan por rieles interiores marcados por un sello anticipado de prisioneros de guerra del trabajo forzado contra convenciones internacionales de huellas de sangre hacia la estación desolada la noche cómplice los acompaña un punto de luz anima la turba horrorizada las estaciones de tristes habitantes tramos de locura en vagones espectrales más puentes y túneles existenciales. El humo borra la ciudad soñolienta y su familia se alza como bandera de esperanza, porque la vida no sólo es sufrimiento no siempre se muere en un hangar abandonado ni se descarrila el destino que llueve su propia muerte… En otra latitud madrugan los guerrilleros reposan los escuadrones de la muerte el poder omnímodo destruye los caminos explota puentes y rutas ferroviarias te vuelven añicos con métodos discretos un día un nuevo acorde viene de tu mar el silbato anuncia tu senda reconstruida polifonía del viaje, fin de tu estancamiento de las serpentinas loco-motoras cargadas de dinamita, y el arco iris parte el cielo en dos mitades la armonía de estrella de seis puntas cicatriza las pesadillas de la guerra de ciudades oníricas sepultadas en fango el ferrocarril todo lo nivela en otro corolario de sorpresas la sequedad de tantos años, nausea de rodar fuera de órbita tiempo ido en el vuelo de la pluma en toques de queda y agridulces ciclos en la sucesión de números y la progresión desconocida la coincidencia con el ángel desleal ven otra cara del Vietnam una guerra sin fusiles fusilada de navajas cortantes, todos sangran cuerpo herido, cuerpo confundido 16 |
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vestidos de rojo por el cieno van ecología humana con depredadores cerca fotos en blanco y negro, amarillas último tren de los gorilas, cámara de gas las flores llegan a otro domicilio degluten engaños, palabras falsas atraviesan la más férrea de las vías el amor es desamor, la casa en llamas el corazón a la merced del viento y ninguno es el viento favorable… vuelven doblegados después del largo túnel con las lesiones todavía frescas chillidos de ratas cruzan las sombras de los rieles que arañan la tierra se cierra la puerta a los pasajeros que ya duermen escriben su herida sobre otra herida encarnan el tren de bananeros masacrados por la UFCO en Ciénaga se ocultan en andenes desiertos del océano atraviesan asientos, vagones, estaciones… Sé que es mi manera de sentir estas cosas todo es cuestión de relatividad pero los inmigrantes han cruzado fronteras de carencias y tal vez han tomado el tren equivocado han perdido su estación y quisieran cancelar el viaje bienvenidos al riel de mis imágenes hacia ninguna parte voy me descarrilé en el rechazo a los lunes, en la soledad de la era digital me despido a oscuras, nos besamos en el andén final eres un punto cercano a mi horizonte me voy en procesión con las ventanas donde se masturba el huracán con tu camiseta pegada a mi pecho pero espérame porque el tren se anuncia a tiempo.
CONSUELO HERNÁNDEZ (Colombia, 1952), poeta, crítica y profesora, reside en Washington D.C. Poemarios: Poemas de escombros y ceniza/Poemas from Debris and Ashes, Solo de violín: Poemario para músicos y pintores, Manual de peregrina, Voces de la soledad. Crítica: Voces y perspectivas en la poesía latinoamericana del siglo XX y Álvaro Mutis: una estética del deterioro.