Número especial
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Directora general: Carmen Lira Saade Director fundador: Carlos Payán Velver Director: Iván Restrepo Editora: Laura Angulo
ecologlca
enero-febrero 2020
COP25
Canales para la ciencia
y los efectos del calentamiento global Números anteriores
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Correos electrónicos: ivres381022@gmail.com • estelaguevara84@gmail.com
Presentación
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odavía en octubre pasado, todo indicaba que la 25 Cumbre Mundial de Cambio Climático (COP25) tendría lugar en Santiago de Chile, entre el 2 y el 13 de diciembre. Se trata del principal encuentro mundial organizado por las Naciones Unidas para debatir sobre los mecanismos existentes ante la principal amenaza global de la humanidad: el calentamiento global. El objetivo del encuentro es hacer realidad el Acuerdo de París de 2015 que insta a los 195 países que lo respaldaron a tomar medidas efectivas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. “Como gobierno, este es un tremendo desafío y el trabajo está siendo liderado desde la propia presidencia (chilena), con la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, como presidenta de la COP”, dijo en su oportunidad Carolina Urmeneta, jefa de la Oficina de Cambio Climático. Sería el gran acontecimiento de 2019 en Chile, por lo que el gobierno de ese país estableció un equipo de negociación y contenido, liderado conjuntamente por el Ministerio de Medio Ambiente y el de Relaciones Exteriores; también un equipo de comunicaciones que buscaría propiciar la participación ciudadana, sobre todo de niños y jóvenes. Se calculó que a Santiago llegarían unas 25 mil personas de más de 190 países. Sería la oportunidad para contarle al mundo las cosas buenas que en materia ambiental estaba haciendo el
país sudamericano. Por ejemplo, que duplicó la producción de energías renovables en los últimos cuatro años y que Santiago es la segunda ciudad a nivel mundial que tiene mayor cantidad de autobuses eléctricos. Sin embargo, a casi un mes de la COP25, los máximos responsables de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, anunciaron que el gobierno chileno no podía garantizar celebrarla debido a los problemas sociales y políticos que desataron una grave crisis institucional en dicho país. Por todo ello, y luego de consultas de alto nivel, se decidió celebrarla en Madrid. La presidenta designada para la conferencia fue Carolina Schmidt, ministra de Medio Ambiente de Chile. En Madrid, los países participantes adoptaron una serie de resoluciones que ponen de presente lo mucho que todavía hay que hacer para evitar lo peor en cuanto al aumento de las temperaturas en el planeta y hacer realidad el Acuerdo de París. Un desafío nada fácil pues con el retiro de Estados Unidos del acuerdo, la gran potencia seguirá como responsable de producir alrededor de una cuarta parte de todos los gases de efecto invernadero. Este número de La Jornada Ecológica ofrece un balance de lo acordado en Madrid, así como información sobre lo que está ocasionando el cambio climático lo mismo en el mar que en tierra firme; en la biodiversidad y en la población, especialmente la más vulnerable.
Foto de portada: ACNUR, Agencia de la ONU para los Refugiados Arriba: calles inundadas en la isla de Holbox
¿Qué es la COP?
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a Conferencia de las Partes (COP) es el órgano de decisión supremo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés). En su vigésima quinta reunión realizada entre el 2 y el 13 de diciembre en Madrid, las 197 Partes que conforman el tratado –196 naciones más la Unión Europea. La primera COP se realizó en Berlín, en 1995. A la fecha se han realizado 25, la previa en Katowice, Polonia, justo hace un año. A juicio de los responsables de la reunión madrileña, el mundo entero está enero-febrero 2020
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en un proceso de transformación hacia un desarrollo verdaderamente sustentable. Aumentar la ambición con un balance entre mitigación y adaptación es clave. Para ello se requiere la participación tanto de los Estados como de los gobiernos locales, el sector privado y, de manera determinante, la ciudadanía. Y, además, la integración formal del mundo científico y del sector privado. El desafío es lograr una transición hacia el incremento de la acción y que sea percibida por la ciudadanía. El cambio climático es una realidad hoy, no en 50 años más.
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u cierre tuvo que retrasarse tres días a fin de poder ofrecer conclusiones que mostraran que la Cumbre no había sido un fracaso, y que siguen vigentes los compromisos firmados por la comunidad internacional de naciones en respaldo del Acuerdo de París de 2015. Los lectores de La Jornada han tenido oportunidad de enterarse desde el lunes pasado de lo que 200 países acordaron en Madrid y de la reacción que despertó entre las organizaciones sociales y la comunidad científica. Surgen entonces las interrogantes. ¿Cómo hablar de éxito en la COP25 si los grandes generadores de gases de efecto invernadero se niegan a fijar sus metas para evitar el calentamiento global? ¿Si no acuerdan reglas claras para apoyar financiera y técnicamente a los países que lo requieren para hacer su tarea en el campo del cambio climático? Si presidentes como Donald Trump y Jair Bolsonaro siguen en la necia de que ese fenómeno no existe ni es fruto de las actividades humanas? ¿Si China, India, Rusia y Japón, por ejemplo, están renuentes a reducir drásticamente sus emisiones de CO2? ¿Si los dirigentes de las grandes potencias industriales brillaron por su ausencia en Madrid? Por más que las instancias de las Naciones Unidas responsables de que el calentamiento global no siga al ritmo actual, sostengan que hubo avances muy positivos, la verdad es que estamos en el peor de los mundos posibles en cuanto a evitar lo peor. Y que esta COP pasará a la historia porque se impuso el principio de “dejar hacer, dejar
pasar” que tanto gusta a los depredadores del planeta. Sin embargo, esta Cumbre ha dejado logros importantes que se sitúan fuera de los círculos gubernamentales y de los organismos internacionales. Por principio, en Madrid fue evidente la derrota de los negacionistas del cambio climático como fruto del modelo de crecimiento que impera en el planeta, y muy destacadamente en Estados Unidos, China, India, Japón, Rusia, Canadá y la mayoría de los países europeos. Tanto dinero gastado por las grandes transnacionales que explotan el petróleo, el gas y el carbón, para que sus argumentos (bien aceitados con dinero para los que los expresan en el campo académico) terminaran desmentidos gracias a especialistas del más reconocido prestigio mundial y a los centros de investigación igualmente probados por su seriedad e imparcialidad. Además, importantes transnacionales se suman a la causa ambiental y señalan la necesidad de cambiar de rumbo. Esto incluye a las de Estados Unidos, donde el Partido Demócrata y varios integrantes del Republicano no concuerdan con la postura de Trump y sus halcones anticlima. Nuevamente, y como en las cumbres anteriores, la voz de los pueblos originarios fue clara: es necesario conservar bosques y selvas, tanto por la riqueza que encierran en biodiversidad como por ser fundamentales para absorber los gases de efecto invernadero. Son los pulmones de la humanidad. Recalcaron, una vez más, ser activos participantes en las decisiones políticas y técnicas pues esos pueblos
Un pescador indígena de la comunidad de Santa Teresita en el Amazonas peruano, sector del río Peneya que hace frontera entre Ecuador, Perú y Colombia. Foto: Alejandro Polling/WWFColombia
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a Cumbre de los científicos, los pueblos originarios y los jóvenes
son los que mejor conocen el funcionamiento del planeta verde. En igual sentido, cabe destacar las voces de las comunidades con franjas litorales, que advierten sobre el aumento del nivel del mar. Los ejemplos ofrecidos en Madrid por algunos pueblos del sudeste asiático vale más que mil declaraciones: el mar avanza tierra adentro y obliga al éxodo masivo de miles de familias. Muchas islas desaparecerán pronto si no se cambia de rumbo. Y esto toca también a México. ¿Qué suerte le espera, por ejemplo, a nuestras islas que son hoy atractivos turísticos? Menciono, por ejemplo, a Holbox, Isla Mujeres y Cozumel. Y, para ir mucho más lejos, las zonas costeras donde se ubica la parte medular del turismo de playa. Cumbre de los jóvenes que hicieron sentir su voz. No solamente en Madrid sino en las principales ciudades del mundo. Las nuevas generaciones ya no desean más promesas
de políticos y funcionarios en cuanto a tomar medidas para evitar el desastre que significa no detener el aumento de la temperatura global. París este año, ardió a 42.5 grados de temperatura. Julio y agosto fueron los meses más calurosos que se recuerden en el hemisferio norte. En México tuvimos poca lluvia y los huracanes no la trajeron para llenar los embalses de las presas y beneficiar al campo. Es un año muy seco el que hemos tenido. Trump, como es su costumbre, mostró total desprecio hacia la figura más destacada de los jóvenes que ya no desean vivir a base de promesas. Quien despotrica desde la Casa Blanca, le pidió a Greta Thunberg se “relajara” y se fuera al cine. No tardó la respuesta comedida de la sueca: “Actualmente relajada y viendo una peli”. En paralelo, el nuevo ícono de la lucha contra el calentamiento global fue declarada por la prestigiosa revista Time como el personaje del año 2019.
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a Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicó el mes pasado un documento en el que alerta de que las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero batieron niveles récord en 2018. La última vez que ocurrió en la Tierra una concentración de CO2 como la actual fue hace entre 3 y 5 millones de años, cuando la temperatura era de 2 a 3 grados Celsius más cálida y el nivel del mar era entre 10 y 20 metros superior al actual. La agencia afirma que de seguir así a mediados de siglo sufriéremos veranos con temperaturas hasta 4.5 ºC más altas. En concreto, el dióxido de carbono (CO2) aumentó el año pasado un 147 por ciento, el metano (CH4) un 259 por ciento, y el óxido nitroso (N2O) un 123 por ciento con respecto a los niveles preindustriales. Si no se pone freno a este ascenso descontrolado, para mediados de siglo las temperaturas en verano podrían ser hasta 4.5 ºC más altas, alerta la OMM en su informe. “El futuro bienestar de la humanidad está en juego”, asegura el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. Y no vamos por buen camino para revertir la situación: según los datos de la OMM, las emisiones globales no alcanzarían el punto esperado para 2030, y mucho menos para 2020, si las políticas climáticas existentes permanecen sin cambios. “Nuevamente hemos batido récords en las concentraciones de dióxido de carbono y ya hemos excedido el nivel de 400 ppm que se consideraba un nivel crítico. Esta concentración de CO2 continúa y continúa, y el aumento del año pasado fue en promedio
casi el mismo que hemos estado observando en los últimos diez años”, dijo el titular de la OMM. Desde 1990, el efecto de calentamiento que ejercen los gases de efecto invernadero de larga duración ha aumentado 43 por ciento, siendo el CO2 el causante de aproximadamente del 80 por ciento de ese incremento. De acuerdo con el informe de la OMM, la última vez que se dio en la Tierra una concentración comparable de este gas fue hace entre 3 y 5 millones de años, cuando la temperatura era de 2 a 3 grados más cálida y el nivel del mar era entre 10 y 20 metros superior al actual. El CO2 es particularmente dañino en un contexto de calentamiento global porque permanece en la atmósfera durante siglos y en los océanos por más tiempo, explica la agencia. En cuanto al metano (CH4), que es responsable del 17 por ciento del forzamiento radiactivo, Taalas señaló que “también hemos estado batiendo récords”, ya que el aumento del año pasado “fue el segundo más alto en la última década”. Los cálculos globales de la OMM indican que el metano atmosférico alcanzó un nuevo máximo en 2018, más de dos veces y media comparado con el nivel preindustrial. Cerca del 40 por ciento del metano proviene de fuentes naturales, como humedales y termitas, pero el 60 por ciento proviene de actividades humanas, como la cría de ganado, arrozales, minas, vertederos y la quema de biomasa. La tendencia al alza también se ha repetido en el caso de las emisiones del óxido nitroso (NO2), con concen-
Las industrias y la ganadería generan gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global Foto: Banco Mundial/John Hogg
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igue la generación de gases de efecto invernadero
traciones en 2018 estimadas un 123 por ciento por encima de los niveles preindustriales. De acuerdo con la agencia, el óxido nitroso ha contribuido aproximadamente con el 6 por ciento del calentamiento hasta ahora. Estas emisiones provienen en gran medida de las tierras de cultivo. En cuanto a países emisores, el titular de la OMM explicó que las regiones y países que tradicionalmente más han contaminado son Europa y América del Norte, especialmente Estados Unidos, pero China se ha convertido ya en el emisor número uno del mundo, junto con un crecimiento bastante fuerte de emisiones también en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). “Esto demuestra que hay que tener un pensamiento
global para resolver el problema. Ni la Unión Europea ni Estados Unidos pueden resolverlo solos, ni tampoco China; se debe involucrar a todos los países. Si bien los gobiernos entienden que esto es un desafío, también lo hace el sector privado, que cada vez está más interesado en encontrar soluciones”, agregó Taalas. Urge, además, acabar con los combustibles fósiles. Actualmente, se produce el 85 por ciento de la energía global con carbón, petróleo y gas, de manera que solo el 15 por ciento de la energía en el mundo proviene de fuentes que no emiten C02 . Para tener éxito en hacer realidad el Acuerdo de París, deberíamos revertir esos números en las próximas décadas” y “abordar la promoción de fuentes de energía renovables”, dijo Taalas.
P Sostenibilidad.semana.com
or el cambio climático, el nivel del mar aumentaría aun más
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a constante generación de emisiones de gases de efecto invernadero y el deshielo de los casquetes glaciares tendrán un impacto importante en los futuros niveles oceánicos, los cuales podrían aumentar rápidamente más de lo que hasta ahora se ha dicho. El cambio climático podría provocar un aumento del nivel del mar más rápido y mayor de lo previsto hasta ahora por los científicos, según un estudio sobre el último periodo de calentamiento, hace 125 mil años. El agua subió entonces 10 metros por encima del nivel actual, al ritmo de hasta tres metros por siglo, según investigadores de la Universidad Nacional de Australia, que prevén un escenario catastrófico para centenares de millones de personas. Como la Tierra registra una alternancia de periodos glaciales y de calentamiento, los científicos examinaron los datos del último periodo interglacial, hace 125 mil años. Las temperaturas medias eran entonces alrededor de 1 ºC superior a las actuales, pero los cambios climáticos de los últimos 200 años son más rápidos, debido a las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por el hombre. A causa del deshielo, el nivel del mar subió entonces 10 metros por encima del nivel actual, primero en la Antártida y luego en Groenlandia, debido a que el agua liberada por la fundición en el sur calentó las zonas polares del norte. “El nivel subió hasta tres metros por siglo, mucho más de los 0.3 metros observados en los últimos 150 años”.
Según el informe sobre los océanos publicado en septiembre por el grupo de expertos climáticos de la ONU (IPCC), el mar subirá unos 43 centímetros de aquí a 2100 con un calentamiento de 2 °C respecto a la era preindustrial. El IPCC estimó que más de mil millones de personas vivirán a mediados de siglo en zonas costeras particularmente vulnerables y que el ritmo de elevación del nivel del mar podría ser 100 veces más rápido en el siglo xxii, pudiendo pasar a varios “centímetros anuales”.
Foto tomada del blog de Fundación Xochitla
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En 2300, podría alcanzar varios metros en total, si no se reducen las emisiones, según el panel de expertos. Sin embargo, los investigadores australianos estimaron que estos modelos no tienen en cuenta la aceleración que provocará la caída de gigantescos bloques de los casquetes glaciares en los océanos. Los datos sobre el nivel histórico de los mares muestran “de forma sorprendente hasta qué punto el nivel de los océanos subió rápidamente”, según el estudio. “Las tempe-
raturas (...) eran similares a las previstas en un futuro próximo, lo que significa que el deshielo de los casquetes glaciares afectará probablemente los futuros niveles oceánicos más dramáticamente de lo anticipado”. Además, el calentamiento actual afecta a la vez tanto al polo norte como al polo sur, subrayan los autores, lo que equivale a decir que “el cambio climático sigue su curso y que la subida dramática del agua podría ser solo un anticipo del futuro”.
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e no evitarse el cambio climático, la salud de los bebés que nacen ahora estará amenazada durante toda su vida por afecciones que van desde el asma hasta la malnutrición, se afirma en un estudio divulgado en la revista médica The Lancet. “Con emisiones de carbono elevadas y el mismo ritmo de calentamiento, un niño nacido ahora vivirá a sus 71 años en un mundo 4 ºC más caliente en promedio. Esto amenazará su salud en todas las etapas de su vida”, asegura el doctor Nick Watts, del Instituto para la Salud Mundial de la Universidad de Lon-
dres y responsable de dicho estudio. Agrega que “los niños son especialmente vulnerables a los riesgos sanitarios ligados a los cambios climáticos. Su cuerpo y su sistema inmunitario se desarrollan, lo que les convierte en más vulnerables a las enfermedades y los contaminantes”. Además, las consecuencias sobre la salud “persisten en la edad adulta” y “duran toda la vida”. El informe es la edición 2019 de un documento publicado anualmente por The Lancet. Se llama “Cuenta atrás sobre la salud y el cambio climático”. Mide 41 indicadores so-
Estados Unidos se retira del Acuerdo de París
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adie escapará al incremento de las temperaturas
onald Trump ha cumplido con su intención manifiesta de salir del Acuerdo Climático firmado en París hace cuatro años. Tras anunciar el 1 de junio de 2017 que se retiraría, el pasado 4 de noviembre se confirmó que Estados Unidos inició el proceso formal para hacerlo realidad. La retirada se hará efectiva un año después de la notificación, es decir, a partir del 4 de noviembre del 2020, lo que coincide con el día siguiente a las elecciones presidenciales en el país norteamericano. Por tanto, si Trump no gana esas elecciones, el presidente entrante podrá revertir la salida del Acuerdo de París en cuestión de un mes. El anuncio se hizo el mismo día que se cumplen los tres años de entrada en vigencia del Acuerdo, ya que el punto 28 del documento impedía que los países firmantes lo abandonasen antes de dicho periodo. “Hoy comenzamos el proceso formal de retirada del Acuerdo de París. Estados Unidos se enorgullece de nuestro historial como líder mundial en la reducción de todas las emisiones, el fomento de la
resiliencia, el crecimiento de nuestra economía y la garantía de energía para nuestros ciudadanos. El nuestro es un modelo realista y pragmático”, declaró el secretario de Estado, Mike Pompeo. Esto sucede cuando la evidencia científica y la observación directa de la frecuencia de eventos climáticos extremos muestran claramente que el cambio climático debido a causas antropogénicas está ocurriendo, y que, frente a ello, es urgente actuar colectivamente para hacerle frente. Líderes mundiales como los de China, Alemania, Francia, India, Japón y Canadá, así como las organizaciones ecologistas estadounidenses condenaron dicha decisión y reafirmaron su apoyo al Acuerdo parisino. Annie Leonard, directora ejecutiva de Greenpeace, sostuvo que “el aislacionismo de Trump en este momento crítico para el planeta y la humanidad es moralmente censurable, pero su intento de descarrilar el avance global en la lucha contra el cambio climático fracasará. El Acuerdo de París seguirá vigente, con o sin el gobierno de Estados Unidos. La transición a la energía limpia continuará”, dijo. enero-febrero 2020
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Incendio en Healdsburg, California Foto de Ap en La Jornada bre ambos asuntos y está realizado en colaboración con 35 instituciones, incluidas la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial. Un bebé nacido ahora respirará durante su crecimiento un aire más tóxico, causado por los combustibles fósiles y agravado por el alza de las temperaturas. Los efectos negativos son numerosos entre los niños. Por ejemplo: disminución de la función pulmonar, agravamiento del asma y mayor riesgo de crisis cardiaca y de accidente vascular cerebral. Según el informe, las emisiones mundiales de CO2 que proceden de los combustibles fósiles aumentaron 2.6 por ciento entre 2016 y 2018, y las muertes prematuras relacionadas con las (partículas finas) PM 2.5 permanecen en unos 2.9 millones en el mundo. Otro efecto sería es el aumento de enfermedades infecciosas, a las que los niños
son particularmente sensibles. Al pasar a un clima más cálido y con más lluvia, se favorece el desarrollo de bacterias responsables de enfermedades diarreicas y del cólera, así como la propagación de mosquitos vectores de infecciones, como el que ocasiona el dengue. Sobre esta enfermedad viral los investigadores afirman que nueve de los 10 años más propicios para la transmisión del dengue tuvieron lugar desde 2000, permitiendo a los mosquitos invadir nuevos territorios, como los países europeos. El informe subraya además que el alza de las temperaturas podría provocar fenómenos de malnutrición, por la disminución de las cosechas y a la consecuente alza de los precios de los alimentos. Y ello debido a los fenómenos meteorológicos extremos, como canículas, sequías, inundaciones e incendios forestales.
E el planeta con el ¿Está agua al cuello? Metafó-
ricamente hablando, las opiniones pueden ser dispares: es cierto que la acción humana ha causado estragos en el ambiente, en algunos casos sin que exista posibilidad de vuelta atrás; pero quienes prefieren ver el vaso medio lleno se centran más en los propósitos de enmienda y los progresos conseguidos para revertir la situación. Sin embargo, se podría afirmar que el planeta sí está con el agua al cuello… o va camino de estarlo en un futuro muy próximo, tal y como se desprende del último anuncio de la NASA. La agencia espacial estadounidense publicó en agosto de este año un estudio elaborado por su panel de científicos que pone de manifiesto el alarmante proceso de aumento del nivel del mar: nada menos que ocho centímetros en los últimos 23 años. Lo más preocupante de este informe, sin embargo, no es esta cifra de aumento, sino la previsión de futuro que arroja: “El nivel del mar está aumentando más rápido que hace 50 años y es muy posible que empeore en el futuro”. ¿Qué quiere decir esto? Que a finales de este siglo el agua podría haber ganado casi un metro sobre la tierra firme (hasta 90 centímetros es la previsión de Naciones Unidas). Principales causas del aumento Para buscar el origen de esta amenaza es necesario poner la mirada sobre el calentamiento global originado por el cambio climático que a su
vez provoca el aumento del nivel del mar desde tres frentes de acción diferentes: El primero de ellos es la dilatación térmica: el agua, al calentarse por la subida de la temperatura, tiende a dilatarse, es decir, los océanos ocupan más espacio. Además, el deshielo de los territorios helados de Groenlandia y la Antártida occidental se acelera por el calentamiento global. Este proceso se ve negativamente influido por la filtración de agua dulce de la superficie, que actúa como lubricante para las corrientes de hielo y ayuda a que se deslicen con mayor rapidez. Es decir, el agua dulce filtrada hasta la base de las placas de hielo las derriten, debilitan y deslizan hacia al mar. Por último, en un tipo de proceso similar, las grandes formaciones de hielo en forma de glaciares y casquetes polares se derriten sin volver luego a su forma habitual. Habitualmente estas gigantescas estructuras heladas se deshacían parcialmente durante el verano, pero recuperaban su estado sólido al volver las temperaturas invernales. Ahora, a causa del calentamiento global, las precipitaciones de nieve son más suaves, los inviernos se retrasan y las primaveras se adelantan, de manera que el hielo no se vuelve a unir en la misma forma y cantidad.
Foto tomada de Cambio Climático/ Chile
Consecuencias del aumento del nivel del mar Los efectos del aumento del nivel del mar ya se están notando, y las previsiones no son nada halagüeñas. En primer lugar, el agua invade cada vez más las zonas cos-
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l aumento del nivel del mar: causas y consecuencias
teras, provocando la erosión del terreno y amenazando campos de cultivo, viviendas o zonas de ocio. También se producen la inundación de humedales y la contaminación de acuíferos, afectando a la flora y fauna de cada lugar, provocando la pérdida de hábitat para peces, pájaros, plantas y muchas otras especies. Por otro lado, un mar con un nivel más alto provoca temporales, desata tormentas de gran intensidad y otros fenómenos atmosféricos de mayor envergadura que pueden ser una verdadera amenaza para las poblaciones que se encuentren a su paso. En la vertiente social, la amenaza constante de la subida del nivel del mar pone en el ojo del huracán a cien-
tos de millones de personas que viven en comunidades costeras. Si el agua continúa subiendo a este ritmo, se verán obligados a abandonar sus hogares y mudarse a otra zona, con el correspondiente problema demográfico. Esto es conocido como migración forzosa derivada del cambio climático. Por último, las islas de menor altitud quedarían engullidas por los océanos, dando lugar a la desaparición de grandes extensiones territoriales y hasta algunos países. Los interesados en obtener mayor información sobre el tema pueden obtenerla en www.sostenibilidad.com. Igualmente, en Europa Press, National Geographic, The Climate Institute, Greenpeace y Ecologistas en Acción.
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e los últimos cuatro años, este 2019 que está por concluir es el que más días calurosos ha registrado con 75, la mayoría en los me ses de abril y mayo. Además, también ha sido el año con más días con vientos menores a dos metros por segundo, pues suma apenas 43. Estos fenómenos, sumados a los más de 20 conatos o incendios registrados en la Ciudad de México y 27 en municipios conurbados, provocaron malas condiciones del aire en la zona metropolitana, de acuerdo con la Comisión Ambiental de la Megalópolis y la Secretaría de Medio Ambiente. Los incendios provocan emisión de partículas que no se dispersan rápidamente debido a un sistema de estabilidad atmosférica provocada por la ausencia de vientos. Los datos reportados por el Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México muestran que se han incrementado los niveles de partículas respirables menores a 2.5 micrómetros en el Valle de México. Principalmente, los grupos
ste año 2019 fue el año más caluroso en México La temperatura global promedio en agosto fue 0.9 grados Celsius por encima del promedio del siglo xx de 15.6 grados. Se une con 2015 y 2017 como el segundo agosto más caluroso en el récord de 140 años, según científicos de los Centros Nacionales de Información Ambiental. El agosto más caluroso registrado fue agosto de 2016, y los cinco agostos más calurosos registrados han ocurrido desde 2014. Por otra parte, la temperatura global de la superficie del mar el mes pasado fue de 0.8 grados Celsius por encima del promedio mensual del siglo xx de 16.3 ºC, por lo que es la temperatura oceánica global más alta registrada en agosto. De junio a agosto de 2019, fue el verano meteorológico más caluroso del hemisferio norte registrado, empatado con 2016. El periodo de junio a agosto, que también marca el invierno del hemisferio sur, fue el segundo más caluroso del planeta en el registro de 140 años a 0.95 grados Celsius por encima el promedio del siglo xx , detrás de ju-
más susceptibles como niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y las personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Es fundamental que la población participe cada año previniendo los incendios y avisando a las autoridades acerca de incendios forestales, agrícolas y de pastizales, quemas de basura, o cualquier otro tipo de incendio. Mientras que 2019 fue el año con más días por arriba del promedio de temperatura máxima con 75; 2018 registró 70; 2017 contabilizó 50 y en el 2016 apenas 53. ...y también en el mundo Altas temperaturas en todo el mundo colocaron al mes de agosto como el más caluroso registrado, culminando el verano con temperaturas no vistas antes en el hemisferio norte (junio a agosto), empatado con 2016. El calor también afectó la cobertura de hielo marino del Ártico, reduciéndola a la segunda más pequeña para el mes registrado.
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nio-agosto de 2016. Los últimos cinco periodos de junio a agosto son los cinco más cálidos registrados. El periodo de enero a agosto produjo una temperatura global de 0.9 grados por encima del promedio del siglo xx de 14 grados, lo que lo convierte en el tercer periodo más caluroso de enero a agosto registrado después de 2016 y 2017. En cuanto a la cobertura de hielo marino del Ártico en agosto, fue 30.1 por ciento inferior al promedio, justo detrás de la extensión más baja de agosto de 2012. La extensión de hielo marino antártico fue la quinta extensión de agosto más pequeña registrada. Europa, África y la región de Hawai tuvieron temperaturas en agosto que se ubicaron entre sus tres agostos más calurosos registrados. África tuvo su clima más cálido de junio a agosto desde que comenzaron los registros. Sudamérica y Europa tuvieron una temperatura de junio a agosto que se ubicó entre los tres periodos más cálidos de la historia.
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os programas para el uso de energías renovables deberían duplicarse de aquí a 2030 en todo el mundo si queremos luchar de forma efectiva contra el cambio climático. Esto es lo que se desprende del informe presentado por la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena) en la COP25.
uso de energías renovables en las CDN de aquí a 2030, para que el mundo alcance las metas fijadas en el Acuerdo de París. Para ese año se debería contar ya con 7.7 teravatios (TW) de capacidad instalada de este tipo de energía a escala mundial. Los compromisos actuales bajo las CDN en materia de energías renovables
Para ese año deberíamos contar con 7.700 GW de potencia instalada y con los compromisos actuales no pasaríamos de los 3.200 GW. En este nuevo informe de Irena se exhorta a los países a elevar de manera significativa su nivel de ambición en el terreno de las energías renovables y a adoptar metas para transformar el sistema energético mundial en la próxima ronda de contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN). El informe pone de manifiesto la necesidad de duplicar con creces los objetivos en el
están muy lejos de esta cifra, ya que solamente permitirían llegar a 3.2 TW. “Es absolutamente necesario elevar las metas relativas a las energías renovables”, explica Francesco La Camera, director general de Irena. “Se puede hacer mucho más de lo que se está haciendo. Los reguladores tienen ante sí una oportunidad decisiva para intensificar su acción climática, aumentando su nivel de ambición en el campo de las energías renovables, que representan la única solución inmediata para dar respuesta a la creciente demanda energé-
Energía eólica es producida en las afueras de Nouakchott, la capital de Mauritania. Foto: PNUD Mauritania/Freya Morales
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l futuro debe ser de las energías renovables tica y, al mismo tiempo, para descarbonizar la economía y construir resiliencia”. “El análisis de Irena muestra que la transición hacia una economía sin emisiones de carbono es tecnológicamente posible, y trae consigo beneficios económicos y sociales”, apunta La Camera. “Las energías renovables son positivas
proyectos relacionados con las energías renovables y elevar su ambición.” Las CDN deben convertirse en un motor para acelerar la transformación energética global. Los compromisos actuales no reflejan ni el rápido crecimiento de la década pasada, ni las tendencias actuales del mercado en cuan-
para el crecimiento, para la creación de empleo y además ofrecen mejoras significativas para el bienestar. Con ellas podemos también expandir el acceso a la energía y contribuir a erradicar la pobreza energética, en consonancia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Irena promoverá el intercambio de conocimientos, fortalecerá sus alianzas y trabajos con todas las partes interesadas para catalizar su actividad en el campo. Estamos trabajando con países y regiones en todo el mundo con el fin de facilitar la ejecución de
to a renovables. Con más ambición en renovables, las CDN podrían servir para avanzar en los objetivos climáticos y de desarrollo. Y la eólica traza el camino La energía eólica evita la emisión de 26 millones de toneladas de CO2 al año en España, lo que le ha llevado a ser el único sector que ha conseguido reducir ya 20 por ciento sus emisiones de carbono respecto a 1990, el año de referencia. Son datos aportados por la Asociación Empresarial Eólica (AEE), que también
destaca que conseguir los objetivos previstos para esta tecnología supondrá el 45 por ciento de la reducción en las emisiones de CO2 en 2030. “La eólica se posiciona como una tecnología líder para combatir el cambio climático”, aseguran en la AEE. “El sector eólico español está comprometido con los objetivos del Acuerdo de París de no aumentar la temperatura global en más de 1.5 ºC, y trabaja para llevar a buen puerto la descarbonización de la energía y, en particular, los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima para 2030 y la Estrategia Nacional del Clima a 2050. Una forma de contribuir a hacer de la Cumbre del Clima de Madrid (COP25) uno de los hitos fundamentales de la lucha global contra el cambio climático”, añaden. La asociación aporta datos para certificar este compromiso. Casi por finalizar 2019, las cifras de emisiones de CO2 del sector eléctrico en España indican que los esfuerzos hechos en promover las renovables, especialmente la tecnología eólica, permitirán al sector eléctrico cumplir con un año de antelación el obje-
tivo común de la UE de reducir un 20 por ciento sus emisiones de CO2 para 2020 respecto a 1990. Sin la eólica, las emisiones de CO2 hasta el mes de noviembre habrían sido 24 por ciento superiores a las de 1990. Ya en 2018, gracias a los 26 millones de toneladas de CO2 que evitó la electricidad generada con el viento, el sector eléctrico fue el único del inventario nacional de emisiones de CO2 que había conseguido reducir sus emisiones respecto a 1990. Esta magnitud equivale a 73 por ciento de las emisiones totales de las centrales de generación de carbón en el mismo año. Durante el pasado año, los ahorros en derechos de emisión de CO2 ascendieron a 401.3 millones de euros (considerando un precio del derecho de emisión de 15.88 euros por tonelada). En total, en el periodo 2000-2018, la eólica ha evitado la emisión de 353 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, de las que 51 millones de CO2 se corresponden a 2017 y 2018. En 2020, según la AEE, “la puesta en marcha de las instalaciones renovables de las subastas de 2016 y 2017 permitirá una reducción aún mayor de las emi-
La comunidad Chullpia en Perú ha desarrollado paneles solares para suministrar electricidad en los proyectos de irrigación Foto: PNUD/ Giuglianna Camarena
siones de CO2 del sector eléctrico y un avance importante hacia la descarbonización del sector en 2050”. La energía del viento también está ayudando a disminuir la impor tación de combustibles fósiles, con la consiguiente mejora en la balanza de pagos. Entre 2000 y 2018, la reducción de consumo de petróleo ascendió a 901.6 millones de barriles equivalente de petróleo. Esta cifra es la que nos gastamos en dos años de importaciones de petróleo. En términos económicos, el ahorro gracias a la eólica ha sido de 23 mil millones de euros en 2000-2018 y de 1.699 millones de euros el año pasado. Objetivos para 2050
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La Unión Europea tiene como objetivo la reducción de al menos un 20 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero en 2020 con respecto a 1990 y una reducción de al menos un 40 por ciento en 2030, aunque este objetivo puede incrementarse a un 50 por ciento si se aprueba el New Green Deal de la nueva presidenta de la Comisión Europea. Además, se está de-
batiendo la adopción de un objetivo de cero emisiones netas para 2050. La eólica es, según AEE, la tecnología que más puede ayudar a cumplir ese objetivo. “Los 116 TWh de electricidad que se van a generar con el viento en 2030 suponen el 34 por ciento de la demanda total de electricidad nacional y será la principal tecnología de generación. La energía eólica producirá también electricidad para alimentar los vehículos eléctricos: cada MWh eólico, y de otras tecnologías renovables, va a contribuir a disminuir las emisiones del sector eléctrico y del transporte a la vez. Esa energía podría servir para movilizar en España 5 millones de coches eléctricos en 2030. Gracias al viento se evitará adicionalmente 4.3 millones de toneladas de CO2 en el transporte. ¿Y qué pasa con las energías sustentables en México? Somos un país privilegiado para producir energía eólica y solar. Pero se deben incrementar los programas más adecuados para lograrlo y así depender muchísimo menos de los hidrocarburos y otras fuentes fósiles de energía.
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uestro país ocupa el quinto lugar de América Latina en el Índice de Energías Limpias puesto que representan el 24 por ciento de electricidad generada a partir de fuentes renovables, lo cual coloca a nuestro país por debajo de naciones como Uruguay donde dichas fuentes de energía aportan 98 por ciento de electricidad, Colombia 97 por ciento o Chile, con 46.5 por ciento. Datos del Foro Económico Mundial reportan que México ha registrado un avance lento en la disminución de
la dependencia de combustibles fósiles para generar electricidad, lo que significa el 75.8 por ciento de la electricidad que se produce con dicho combustible. Lo anterior implica una transición lenta de nuestro país a fuentes limpias. En efecto, durante el primer semestre de 2016, 80.3 por ciento de la energía de esas fuentes contaminantes, al igual que en el primer semestre de 2018, abarcaron 75.8 por ciento, es decir, una disminución de solo 4.5 puntos porcentuales.
La refinería y la termoeléctrica ubicadas en el municipio de Tula, generan 33 veces más dióxido de azufre que el valle de México, de acuerdo con un diagnóstico elaborado en 2011 con base en datos de la Conagua, la Semarnat y la OMS Foto: Aldo Falcón/La Jornada
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éxico, a la cola en la implementación de energías limpias En México, la Reforma Energética estableció la meta de que 35 por ciento de la electricidad que se genere en el país, debe provenir de energías limpias hacia 2024. Sin embargo, los especialistas en el tema consideran que México avanza a paso lento en esta materia. Uno de ellos, David Shields, sostiene que se está avanzado con mucha dificultad para lograr ese 35 por ciento y subrayó que lo que limita a las energías renovables en nuestro país es el gran impulso
que se dio al uso del gas natural el cual se utiliza para generar más de la mitad de la electricidad que se consume en el país, además de otros combustibles fósiles como carbón. Cabe agregar que un análisis del Consejo Coordinador Empresarial señala que esa decisión pone en riesgo inversiones nacionales e internacionales por más de 9 mil millones de dólares, que se anclaron a las reglas originales de los Certificados de Energías Limpias.
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reta Thunberg fue la gran protagonista de la Cumbre si nos atenemos a lo que publicaron los medios y las redes sociales. Su presencia acaparó toda la atención. Ella tiene el monopolio mediático en asuntos climáticos. Pero en su participación más importante en Madrid, ante 200 periodistas, se mostró más parca y sencilla que siempre y cedió el protagonismo a sus otros siete activistas de diversas partes del mundo que la acompañaron ese día en la Cumbre. Aseguró que la emergencia climática no “es un problema futuro, es algo que nos está afectando ya. La gente está sufriendo ya las inclemencias climáticas y, por ello, no se puede esperar”. Luego cedió la palabra a los jóvenes activistas invitados al acto ya que, según dijo, “sus historias deben ser escuchadas” en un contexto como este “donde somos objeto de tanta atención mediática”. Greta Thumberg acudió a la COP25 y ofreció una rueda de prensa, junto con la activista de Fridays for Future Alemania, Luisa Neubauer. Señaló que se siente una privilegiada porque su historia ha sido contada muchas veces y ha insistido en que hay otra gente del sur y los pueblos indígenas que merecen también la atención. “El impacto del cambio climático no afectará solo a los niños de hoy. Está afectando a mucha gente, que esta sufriendo y muriendo hoy –ha añadido–. Por eso, hemos creado este evento, como una plataforma para compartir historias que deben ser contadas. Greta también se erigió en defensora de algunos de los
pueblos indígenas. En este sentido indicó que le parece “increíblemente importante” escuchar a estas poblaciones porque muchas de ellas “están sufriendo y sus derechos están siendo violados en todo el mundo; están siendo azotados por el cambio climático más y más rápido que nadie”. Y estos pueblos “han mantenido el equilibrio de la Tierra durante miles de años” por lo que, en su opinión, “son importantes en este momento crucial”. Tras su intervención, Greta dio paso a otros jóvenes activistas de Filipinas, Rusia, Estados Unidos, Uganda y Chile, quienes valoraron la situación climática y cómo se estaba desarrollando la cumbre del clima. La activista chilena criticó que su gobierno se está “lavando la imagen” en esta cumbre en un contexto de conflicto social, y dijo que no se puede defender el clima sin defender los derechos humanos. Denunció la violencia policial en su país. Agregó que el mundo “no suele mirar a la parte sur del globo” y ha recordado que “miles de personas” se manifestaron en Chile por “una vida más digna”. “La gente está muriendo y hay especies que están siendo asesinadas. Nuestro movimiento tiene que ser más grande que reciclar. Es tiempo de escuchar a la Madre Tierra”, dijo la joven activista representante de Minesota (Estados Unidos). En la misma línea, la activista de Fridays for Future en Uganda Hilda Flavia Nakabuye subrayó que cada viernes los jóvenes continúan perdiendo clases “para que el mundo sepa lo que está pasando”.
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reta Thunberg, el personaje de la Cumbre Mundial del Cambio Climático
Y que, aunque en África generan apenas emisiones, son “los que más” están sufriendo el cambio climático. Y criticó que las negociaciones de los líderes mundiales “se realizaran sin nuestro punto de vista”. Una joven activista filipina aseguró que “desafortunadamente” el cambio climático “está afectando” a su país, donde se dan fenómenos meteorológicos extremos como tsunamis; y pidió a los líderes mundiales que tomen las decisiones “correctas”. La joven Greta, con su magnetismo y aparente fragilidad y robusta convicción; con mensajes sencillos, de frases cortas pero irrefutables, hace pensar que estás ante una persona poderosa. Es sin duda el poder de las nuevas generaciones, que han encontrado en ella una referencia indiscutible, su mejor portavoz, un aliado que ha galvanizado las diversas protestas de un movimiento: el de la justicia climática, implantado en todo el mundo, como una ideología transnacional e intergeneracional.
La joven que lleva meses sin ir a clase ha vuelto a impartir lecciones: en este caso de sobriedad y respeto a sus otros compañeros. Unas pocas palabras pronunciadas con el ánimo de llegar a los “oídos” de todo el planeta. Pero la escritora española Almudena Grandes en su columna del diario El País criticó el súper liderazgo de Greta, pues no está preparada para soportarlo. Y que mientras se echan loas a ella, nadie hable con más contundencia de Jair Bolsonario, el presidente brasileño. “El pirómano de la selva amazónica”, lo llama Almudena. Ni de Donald Trump “que sigue haciendo chistes sobre el frío que hace en pleno recalentamiento global. Ni del líder chino Xi Jin Ping, que “aspira a seguir contaminando por el procedimiento de comprar cuotas de emisiones de gases de países que ni siquiera se pueden permitir el lujo de poseer industrias”. Para la reconocida escritora, ese es el verdadero peligro sobre el movimiento que fundó la joven sueca de 16 años.