Foro Libertad y Prosperidad Durante la crisis actual, agravada por la existencia del coronavirus, se han puesto en evidencia los problemas estructurales de la economía de nuestro país, y la necesidad de hacer las correcciones necesarias para convertir al Ecuador, en una sociedad próspera, que brinde esperanza a sus ciudadanos, y que sea capaz de enfrentar los problemas y desafíos que los tiempos requieren. Todos los ecuatorianos debemos contribuir a promover una sociedad viable, con instituciones fuertes y eficientes, un sistema político competitivo, transparente y con poderes limitados, un sistema judicial imparcial, oportunidades laborales atractivas, y un ambiente de libertad para el emprendimiento y la innovación. Necesitamos encaminar al país hacia el progreso. Por ello, proponemos al país cinco reformas necesarias para lograr estos objetivos, presentadas de manera introductoria para su discusión en la sociedad.
1. Reducción del tamaño del Estado: Promoviendo la eficiencia del sistema. Las funciones del Estado bajo las circunstancias actuales se deben reexaminar; no se pueden seguir utilizando los recursos de la sociedad ecuatoriana como si fuesen ilimitados. Y tampoco el Estado constituirse en una pesada carga para los ciudadanos y el sector productivo. Para cubrir sus compromisos en educación, salud, seguridad social, fuerzas armadas, policía, gobiernos autónomos, y bono de desarrollo humano, el Estado ecuatoriano, quedaría sin recursos para financiar la Función Judicial, Ministerios y muchas otras entidades públicas. Tampoco contaría con dólares suficientes para honrar sus pasivos con acreedores locales e internacionales. El Estado ecuatoriano es cautivo, desde sus inicios, de grupos de presión (taxistas, sindicatos, empresarios, artistas, deportistas, etc.), políticos, burócratas, e inclusive de sus mismos ciudadanos, en una especie de contienda para apropiarse de los recursos que administra el Estado. El resultado de este juego de intereses es un gobierno obeso, ineficaz y corrupto.