Podemos esperar un viaje, podemos saber lo que las noticias de mañana nos dirán, podemos esperar la invitación a algún evento e incluso a veces sabemos cuándo llegará el rechazo; pero las memorias, esas no las esperamos. Simplemente nos entonamos con un punto en el pasado y nuestra mente comienza a vibrar con el armónico de ‘aquel día en aquel lugar’. Las memorias pueden quitarle sorpresas a la vida. Pero quien no recuerda es porque nunca ha tenido una vida. Esta es una colección de obras sin título, expuestas como estímulos para extraer memorias.
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En ocasiones, son los momentos mรกs ordinarios los que se hayan conservados en รกmbar.
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La gente no puede ser ni serรก; es.
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