Robert Poynton, autor del libro Pausa, nos enseña como la incertidumbre puede disfrutarse en lugar de soportarse. Propone utilizar la improvisación como herramienta no solo para lidiar con lo inesperado, sino para disfrutar, en la vida y en el trabajo, de lo que se sale del guion. La improvisación nos enseña a ser flexibles. A ver todo como un regalo, como una oportunidad. Un enfoque que coloca en el centro la creatividad y la innovación, porque un mundo complejo exige una gran capacidad de improvisación.