“Bajo la superficie”
Kevin Andrés Moreno Triana
Guión I: 20821
Corporación Unificada Nacional de Educación superior 2024
Idea: explorar hasta qué punto una persona está dispuesta a sacrificar su seguridad y sus relaciones personales en la búsqueda de la verdad, enfrentando dilemas morales y el peso de sus decisiones en un entorno corrupto y peligroso.
Tema: Integridad.
Premisa clave: ¿Hasta qué punto una persona está dispuesta a arriesgarlo todo, incluyendo su propia vida y las personas que ama, para exponer la verdad?
Sinopsis: Adriana Valdivia, una periodista de investigación implacable, destapa una red de corrupción que involucra a figuras políticas influyentes. Mientras se adentra en la investigación, recibe amenazas que ponen en peligro su vida y la de sus seres queridos. Adriana se encuentra en un dilema: seguir adelante con su misión, a pesar del riesgo, o proteger a quienes ama, sacrificando la verdad.
Storyline: Una periodista de investigación se sumerge en una peligrosa red de corrupción gubernamental, enfrentando amenazas y dilemas morales que la obligan a elegir entre exponer la verdad o proteger a los suyos
Nombre: Adriana Valdivia
Edad: 34 años
Género: Femenino
Ocupación: Periodista de investigación
Apariencia Física:
• Estatura: 1.68 m (5’6”)
• Peso: 62 kg (136 lbs)
- Complexión: Atlética y delgada, con músculos definidos, resultado de años de práctica de boxeo
Cabello: Largo, lacio, castaño oscuro con reflejos dorados que sólo se notan bajo la luz solar directa. Normalmente lo lleva suelto o en una coleta baja
• Rostro: De rasgos marcados pero equilibrados. Pómulos altos, nariz recta y ojos almendrados de color verde esmeralda. Su piel es morena clara, con algunas pecas sutiles en la nariz
- Estilo de vestir: Casual y práctico. Prefiere ropa oscura, jeans ajustados, chaquetas de cuero y botas cómodas. Lleva pocas joyas, pero tiene un anillo sencillo de plata en su mano derecha, un recuerdo de su madre.
- Particularidades: Una cicatriz en el lado izquierdo de su abdomen, resultado de un accidente en su juventud que casi le costó la vida. También tiene un tatuaje en la parte interna de su muñeca derecha: un reloj de arena, símbolo de su obsesión con el tiempo y la verdad
Historia Familiar: Adriana nació en un barrio humilde de la ciudad de Medellín, hija única de padres trabajadores. Su madre, María Valdivia, era enfermera en un hospital público, y su padre, Roberto Valdivia, trabajaba como mecánico. La relación con sus padres era cercana, especialmente con su madre, quien falleció cuando Adriana tenía 19 años debido a una enfermedad terminal. Este evento la marcó profundamente y la impulsó a buscar la
verdad en todo lo que hacía. Su padre sigue vivo, pero la relación se ha vuelto distante debido a diferencias ideológicas
Contexto Socioeconómico: Adriana proviene de un entorno de clase trabajadora. A pesar de las dificultades económicas, sus padres hicieron todo lo posible para darle una buena educación. Con becas y trabajos a tiempo parcial, logró estudiar periodismo en una universidad de Antioquia. Hoy en día, su trabajo como periodista de investigación la ha llevado a una posición de clase media alta, pero sigue manteniendo una conexión fuerte con sus raíces. Vive en un apartamento modesto, pero bien ubicado, que compró con esfuerzo tras varios años de trabajo. Aunque tiene estabilidad financiera, siempre ha sentido un vacío emocional que ni el dinero ni el éxito profesional han logrado llenar
Personalidad:
-Fuerzas: Adriana es tenaz, decidida y valiente. No le teme a los desafíos y está dispuesta a sacrificarlo todo por la verdad. Su empatía y sentido de justicia la impulsan a ayudar a los más vulnerables. Es extremadamente disciplinada y tiene una ética de trabajo implacable
Debilidades: Su obsesión por la verdad la hace impaciente e incapaz de confiar en los demás fácilmente. Es emocionalmente reservada y le cuesta abrirse incluso con las personas más cercanas. Tiende a ser autosuficiente hasta el punto de la soledad, lo que la ha alejado de muchas relaciones importantes en su vida.
Hobbies: Boxeo (como una forma de liberar tensiones y mantenerse en forma), lectura de novelas policiales y cine independiente. También le gusta la jardinería, aunque tiene poco tiempo para ello
Miedos: El miedo a la muerte, potenciado por la pérdida de su madre y su experiencia cercana a la muerte. También teme perder su independencia o convertirse en alguien corrupto, algo que ve a su alrededor en el ámbito en el que trabaja
Motivaciones: La búsqueda de la verdad es su mayor motor. Siente que, si descubre la verdad detrás de los grandes secretos y corrupciones, podrá darle un propósito a su vida y hacer justicia para aquellos que no tienen voz
Vida Emocional y Relaciones:
Adriana es una persona profundamente emocional, aunque lo oculta bien detrás de una fachada de profesionalismo. Ha tenido algunas relaciones sentimentales, pero todas han terminado debido a su incapacidad para abrirse completamente y su dedicación al trabajo. Su relación más significativa fue con un colega periodista, Marcos, quien la dejó al sentirse desplazado por la obsesión de Adriana con su trabajo. Aunque le duele, ella nunca lo ha admitido abiertamente. Tiene pocos amigos cercanos, pero aquellos que están en su vida la valoran profundamente por su lealtad y apoyo incondicional. Su relación más cercana es con una antigua compañera de universidad, Laura, quien trabaja como abogada de derechos humanos. Laura es una de las pocas personas con las que Adriana puede ser vulnerable y hablar de sus miedos.
Target y Género:
● Target:
○ Edad: Adultos de 25 a 45 años.
○ Intereses: Personas con afinidad por el drama psicológico, el suspenso, thrillers políticos y narrativas sobre justicia social. También atraerá a aquellos interesados en personajes femeninos fuertes y complejos, con tramas que aborden cuestiones éticas y morales.
● Género:
○ Principal: Drama de Suspenso/Thriller Político
○ Secundario: Drama psicológico, con toques de acción y misterio.
Fórmula Estructural:
La serie sigue una estructura de arco narrativo serializado, donde cada temporada se centra en una investigación o caso particular que Adriana debe resolver. Los episodios avanzan la trama general mientras se profundizan en los personajes, sus motivaciones y relaciones. La serie tiene una estructura de alto suspenso, donde cada episodio termina con un gancho dramático.
Formato:
● Temporada: 3-4 episodios por temporada.
● Duración: 8-14 minutos por episodio.
● Estructura narrativa:
○ Episodios 1-2 Presentación del conflicto y amenazas iniciales. Adriana recibe las primeras pistas de corrupción.
○ Episodios 3: La investigación avanza, se desarrollan subtramas, incluyendo las relaciones personales y los dilemas éticos.
○ Episodios 4: El peligro se intensifica, culminando en un enfrentamiento o decisión crítica para Adriana, lo que genera un clímax dramático.
Relaciones de Personajes:
● Adriana Valdivia (Protagonista): Periodista de investigación. Motivada por la justicia y obsesionada con la verdad, lo que pone en peligro sus relaciones personales.
● Laura González (Mejor amiga):
Abogada de derechos humanos. Es la conciencia moral de Adriana, apoyándola y desafiando en momentos críticos. Le recuerda constantemente el valor de las conexiones humanas, aunque Adriana tiende a distanciarse.
● Marcos Rojas (Expareja): Periodista, ex novio de Adriana. Aunque todavía tiene sentimientos por ella, su relación fracasó debido a la dedicación obsesiva de Adriana por su trabajo. Ahora colabora con ella esporádicamente, aunque hay tensión emocional no resuelta.
● Roberto Valdivia (Padre): Mecánico jubilado. Se siente orgulloso de su hija, pero está preocupado por el riesgo que corre. Su relación con Adriana es distante debido a diferencias ideológicas, pero en el fondo aún la apoya.
● Sergio Méndez (Antagonista): Político poderoso y corrupto, involucrado en la red que Adriana investiga. Carismático en público, despiadado en privado. Ve a Adriana como una amenaza que debe ser eliminada.
● Ángela Dávila (Madre): Fue profesora y comunicadora social de Una universidad prestigiosa, conocida y querida por su compromiso con sus estudiantes y su comunidad. Era amorosa con su hija, aunque Adriana no la recuerda bien.
Storyline de Temporada 1:
Título de la Temporada 1: "La Red de la Verdad"
La primera temporada sigue la investigación de Adriana sobre una red de tráfico de influencias que involucra a figuras políticas clave, empresarios y medios de comunicación. Al inicio, Adriana recibe documentos anónimos que revelan una conexión oscura entre estos actores, lo que la lleva a investigar profundamente en los círculos de poder.
Conforme la temporada avanza, Adriana descubre que esta red no solo está vinculada a delitos financieros, sino también al tráfico de personas y el control de medios de comunicación para manipular la opinión pública. A medida que se acerca a los cabecillas, las amenazas a su vida se intensifican.
Capítulo 1: "La Primera Pista”
1: INT. APARTAMENTO DE ADRIANA - NOCHE
El apartamento de Adriana está oscuro, salvo por la luz fría y constante de la pantalla de su computadora, que ilumina su rostro. La atmósfera es pesada y solitaria, con una pila de papeles desordenados y una libreta vieja que perteneció a su madre,. La libreta es uno de los pocos objetos que le queda de ella, y su contenido, lleno de garabatos, fechas y nombres, parece incompleto.
Adriana está sentada frente a la pantalla, su rostro muestra cansancio, pero sus ojos, con una mezcla de determinación y tristeza, se enfocan en cada línea del archivo que lee. La habitación está en completo silencio, roto únicamente por el sonido de los clics de su ratón y el leve tecleo mientras navega entre los archivos. De vez en cuando, Adriana se detiene y mira la libreta.
Un correo nuevo aparece en su bandeja de entrada. Su teléfono vibra suavemente, pero no le presta atención. Solo su mirada se dirige a la pantalla donde lee el remitente anónimo y el asunto: “Información relevante”. Su ceño se frunce ligeramente, pero abre el mensaje de inmediato.
Dentro del correo, hay un archivo adjunto sin título claro, solo una secuencia de números y letras. Adriana hace clic, y se despliega un conjunto de documentos escaneados. Su respiración se acelera al ver las primeras palabras. En el encabezado, se lee en negritas: CASO CONFIDENCIAL: INVESTIGACIÓN DE CORRUPCIÓN GUBERNAMENTAL.
Conforme avanza por los documentos, reconoce nombres importantes de figuras políticas y de empresas privadas. La información es exhaustiva: reuniones secretas, transferencias de dinero, acuerdos sin firmar. Al final de cada informe, hay un nombre subrayado que la deja helada: Angela Valdivia, el nombre de su madre.
Se lleva la mano a la boca, reprimiendo una exclamación. Por un momento, el apartamento parece aún más silencioso
ADRIANA (susurrando)
Mamá… ¿qué estabas haciendo?
Adriana toma la libreta y compara las notas de su madre con los documentos en la pantalla. Las fechas coinciden, los nombres coinciden. Con manos temblorosas, pasa las páginas, sintiendo que está a punto de desentrañar algo que siempre estuvo oculto para ella.
En ese instante, otro correo aparece. Esta vez, es de su padre. “¿Cuándo vienes a casa?” dice el mensaje. Adriana mira el texto en la pantalla pero, lo ignora.
2: INT. OFICINA DE LAURA - DÍA
La oficina de LAURA (36) está llena de luz natural que entra por las ventanas. El ambiente es serio, con estantes llenos de libros de derecho y papeles desordenados. Laura está sentada en su escritorio, revisando los documentos que Adriana le entregó. La habitación está en silencio, solo se escucha el sonido de las páginas al pasar y el leve tecleo de su computadora.
Adriana está sentada frente a ella, su expresión tensa, nerviosa, observando cada movimiento de Laura con la esperanza de que le dé una respuesta clara. En sus manos sostiene la libreta de su madre, apretándola con fuerza.
Laura
(sin levantar la vista de los papeles, con tono grave) ¿De dónde sacaste esto, Adriana?
Adriana
(mirando los documentos en el escritorio, nerviosa)
Me llegó anoche por correo, sin remitente. Estaba todo cifrado, pero cuando lo abrí, vi los nombres. Estaba mi mamá, Laura… ¡Estaba investigando esto!
Laura deja los papeles sobre la mesa y la mira fijamente. El ambiente se vuelve más pesado. Adriana espera, con los ojos fijos en Laura, quien finalmente la observa con una mezcla de preocupación y tensión.
Laura
(deja escapar un suspiro, mirándola con seriedad) Esto es grave, Adriana. Estos documentos no son algo que se pueda tomar a la ligera. Si tu madre estaba detrás de esto, sabía muy bien en lo que se metía.
Adriana traga saliva, pero su expresión no cambia. Se recuesta un poco hacia adelante, mirando a Laura con una determinación creciente.
Adriana
(casi susurrando, sin apartar la vista de Laura)
Entonces, ¿qué significa esto? ¿Qué estaba buscando mi mamá? ¿Por qué me lo ocultó?
Laura
(con tono bajo, casi con pesar)
No puedo decirte todo lo que había detrás de esto, pero… (pausa) …si decides seguir el rastro, estarás caminando por un terreno peligroso. Ellos no son fáciles de detener, Adriana.
Adriana
(levantando la cabeza, su voz se endurece)
No me importa. Necesito saber la verdad. Lo que más me aterra ahora es no saber qué le pasó. No puedo quedarme con las manos cruzadas.
Laura la observa por un momento, sintiendo la presión de las palabras de Adriana. Se le nota la preocupación, pero al final, asiente lentamente. La decisión de Adriana parece estar tomada.
Laura (suspira, mirando los documentos)
Está bien. Pero ten mucho cuidado, ¿me entiendes? No puedes simplemente avanzar sin pensar en las consecuencias. No solo está en juego tu seguridad… (pausa) Hay algo mucho más grande en juego aquí.
Adriana (firme, con determinación) Lo sé. Pero no voy a dar un paso atrás.
Laura la mira unos segundos más, y luego, con resignación, recoge los papeles y se los pasa.
Laura (susurrando, con un tono más suave) Entonces, sigamos adelante. Pero recuerda: no estás sola, pero debes estar preparada para lo que venga.
Adriana toma los documentos con cuidado, sintiendo el peso de lo que acaba de escuchar. Con un gesto decidido, guarda la libreta de su madre en su bolso y se pone de pie.
Adriana (mientras camina hacia la puerta) Gracias, Laura. No sé cómo agradecerte esto, pero… voy a hacerlo.
Laura la observa irse, con el rostro marcado por la preocupación, pero también con un poco de esperanza en que Adriana no se pierda en su búsqueda.
Laura (bajando la mirada) Cuídate.
La puerta se cierra con un suave golpe, dejando a Laura sola con sus pensamientos, mientras el sonido de los pasos de Adriana se aleja.
3: EXT. CALLEJÓN DESIERTO - TARDE
un callejón oscuro y vacío. Es un lugar solitario, alejado de la bulliciosa ciudad, con apenas luz que se cuela entre los edificios cercanos. El sonido de los autos pasando a lo lejos contrasta con el silencio inquietante que rodea el lugar.
Adriana camina con paso firme, pero su mirada está alerta. Ella lleva consigo una mochila, y en su rostro se refleja la mezcla de ansiedad y determinación. Su respiración es más rápida de lo normal, y el ambiente parece pesar sobre ella a cada paso.
Se detiene frente a una puerta de metal, oxidada, que parece estar a punto de caerse. La puerta está parcialmente abierta, y dentro del pequeño local apenas se distinguen algunas sombras moviéndose. Adriana mira hacia atrás, asegurándose de que nadie la sigue. Respira hondo y empuja la puerta.
4.
INT. LOCAL- TARDE
El lugar es oscuro, lleno de estanterías con cajas y documentos dispersos.En el centro del espacio, un HOMBRE (26) está sentado detrás de una mesa, revisando unos papeles. Es un tipo de aspecto rudo, con una cicatriz en el rostro, que no se inmuta al escuchar el sonido de la puerta al abrirse. Adriana lo observa un momento antes de acercarse.
Adriana
(dudosa, pero con determinación)
¿Eres tú el que tiene información sobre mi madre?
El hombre levanta la mirada lentamente. No responde de inmediato, solo la estudia con ojos fríos.
Hombre (gruñendo)
¿Quién te manda? ¿Qué quieres saber?
Adriana da un paso hacia él, ignorando la amenaza implícita en sus palabras. Su voz, aunque temblorosa, se mantiene firme.
Adriana (con claridad)
Mi madre estaba investigando la corrupción en el gobierno. Necesito saber qué encontró. Ella murió por esto, y quiero la verdad.
El hombre la observa durante unos segundos, midiendo sus palabras. Luego se recuesta en su silla, cruzando los brazos.
Hombre (sonriendo levemente, pero sin humor)
¿Tu madre? ¡Vaya! Todos sabemos quién era Angela Valdivia. Pero no es tan fácil, muchacha. La gente que se mete en eso termina... desapareciendo. ¿Estás dispuesta a eso?
Adriana no titubea. Se acerca un paso más, su voz baja, pero firme.
Adriana (con desdén)
Estoy dispuesta a saber la verdad. Lo que me digas ahora no lo voy a olvidar.
El hombre parece considerar sus palabras por un momento, luego levanta una mano y señala una caja en el rincón del local, cubierta de polvo.
Hombre (voz grave)
Todo está ahí. Si realmente estás lista, abre esa caja. Lo que encuentres dentro te va a cambiar la vida. No me hago responsable de lo que pasa después.
Adriana no duda. Se acerca a la caja y, con un gesto rápido, la abre. En su interior hay varios documentos sellados y algunas grabaciones. Todo está marcado con el mismo
símbolo que vio en los archivos de la noche anterior. Su corazón late más rápido mientras examina los papeles.
Adriana (murmurando, a sí misma) Esto es... esto es lo que buscaba.
El hombre la observa desde su silla, aún sin moverse, con una mirada que mezcla desdén y algo de lástima.
Hombre (con voz fría)
Lo que tu madre empezó, no es algo que puedas terminar sola. No te pongas en su camino. Sal de aquí antes de que te arrastre a la misma tumba.
Adriana no responde. Su mirada está fija en los documentos. Los toma con firmeza, sin apartar los ojos de ellos.
Adriana (sin mirar al hombre)
No tengo miedo. Y no voy a parar hasta que sepa lo que pasó.
Cierra la caja, la guarda en su mochila, y comienza a caminar hacia la puerta. El hombre no dice nada más, solo la observa irse en silencio.
Adriana (con voz decidida, mientras se va) Gracias por la información.
La puerta se cierra tras ella, dejando al hombre en la oscuridad del local. A lo lejos, el sonido de sus pasos resuena mientras se aleja rápidamente.
5: INT. APARTAMENTO DE ADRIANA - NOCHE
La cámara se enfoca en la lámpara de la mesa de noche, donde Adriana se encuentra rodeada de papeles, documentos, y fotos, en medio de una noche cargada de tensión. El ruido del teclado y el sonido de una notificación en su computadora llenan la habitación.
En un momento, su celular vibra sobre la mesa, interrumpiendo su concentración. Adriana lo mira con indiferencia, el nombre en la pantalla muestra que es MARCOS (28). Su expresión cambia por un segundo, duda en contestar, pero finalmente lo ignora, dejándolo vibrar.
Adriana (para sí misma) No es el momento.
Con un suspiro, continúa revisando los documentos y tomando notas en la libreta de su madre. Cada palabra, cada cifra que encuentra la hace sentir más cerca de la verdad, pero también más vulnerable.
De repente, la puerta del apartamento se escucha abrir con suavidad. Adriana no se inmuta, pensando que es solo el sonido normal de su vecina o el viento. Sin embargo, unos pasos suaves la alertan. La cámara muestra a Marcos, de pie en el umbral de la puerta, con un rostro grave. Está oscuro, pero su silueta es clara. Adriana, al escuchar la puerta, alza la vista, sorprendida pero no alarmada.
Adriana
(levanta la mirada, algo molesta) Marcos, ¿cómo entraste?
Marcos (con voz calma pero tensa)
Tu puerta estaba abierta. He estado siguiendo lo que estás haciendo, Adriana. No podía quedarme quieto sabiendo lo que estás buscando.
Adriana se queda en silencio un momento,pero también sabe que Marcos se preocupa por ella, aunque no esté de acuerdo con lo que está haciendo. Se vuelve hacia su escritorio, intentando no mostrar debilidad.
Adriana
(frunciendo el ceño)
¿Siguiéndome? ¿Eso no es un poco extremo, no?
Marcos (aproximándose lentamente, su tono es grave)
Lo siento, pero en serio… no puedes seguir con esto, Adriana. Sabes que no puedes. Estás cavando demasiado profundo.
Adriana niega con la cabeza, dejando escapar un suspiro de frustración.
Adriana
(rompe el silencio, molesta)
¿Y qué sugieres? ¿Que lo deje todo atrás, como si nunca hubiera existido? Si no hago esto, nadie lo hará, Marcos. Mi madre estaba en esto hasta el cuello, y ahora yo estoy aquí. ¿Qué quieres que haga? ¿Ignorar todo? ¿Seguir con mi vida mientras la verdad se pudre?
Marcos la observa, preocupado. El rostro de Adriana está lleno de frustración, pero también de un fuego interno que no muestra a menudo.
Marcos (calmado, pero firme)
Lo que quieres no es solo la verdad, Adriana. Esto… esto te está consumiendo. No ves lo que está pasando a tu alrededor. Todo lo que encuentras te aleja más de lo que realmente importa.
Adriana (inclinándose hacia adelante, su tono es desafiante)
No me voy a detener. No me importa si me está consumiendo. No me importa lo que tenga que sacrificar. Necesito respuestas. Y las voy a encontrar, cueste lo que cueste.
Un silencio pesado cae entre los dos. Marcos, al ver la determinación en los ojos de Adriana, sabe que no hay vuelta atrás para ella. La preocupación es evidente en su rostro, Adriana se reincorpora, mirando los documentos con renovada intensidad.
Marcos (susurrando, con tristeza)
Solo quiero que te cuides. No quiero perderte también a ti.
Adriana no responde de inmediato. Su mirada se queda fija en los papeles, sin mirar a Marcos. Finalmente, se levanta, recoge la libreta de su madre y la mira, pensativa.
Adriana (con tono firme)
No vas a perderme. Lo que pasa es que tú y yo queremos cosas diferentes, Marcos. Pero eso no me va a detener.
Marcos la mira por un segundo más, su rostro se suaviza, aunque sigue preocupado. Sin decir nada más, da un paso atrás y se dirige hacia la puerta.
Marcos (susurrando, mientras sale) Cuídate. Y recuerda, no todo es lo que parece.
Adriana no responde. La puerta se cierra detrás de él. La cámara se centra en el rostro de Adriana mientras se toma un momento, mirando la libreta de su madre. No hay más palabras, solo el eco de lo que está a punto de enfrentar.
Adriana se acerca nuevamente a la mesa, se sienta, y vuelve a abrir la computadora. Los documentos en su pantalla parecen más amenazantes que nunca.
6:
INT. CAFÉ LOCAL - MAÑANA
La cámara se enfoca en una pequeña cafetería, en un barrio tranquilo. Adriana está sentada en una mesa en el fondo, sola. El bullicio del lugar se escucha de fondo mientras el sonido de una máquina de espresso y las conversaciones lejanas crean una atmósfera relajada. Pero Adriana no está tranquila. Su mirada está fija en la taza de café frente a ella, pero su mirada está lejos de allí.
Adriana saca un sobre del bolso, un sobre arrugado, Abre el sobre con cuidado y saca varios documentos, con nombres, cifras y frases codificadas. Los ojos de Adriana recorren los papeles con rapidez, su rostro se va tornando cada vez más tenso mientras trata de descifrar las conexiones entre las pruebas.
Adriana (murmurando para sí misma) Todo parece estar conectado… pero ¿cómo?
A su lado, un café con leche que ha dejado enfriar se encuentra intacto. El vapor ya se ha ido y la taza está casi vacía. Su mano tiembla ligeramente al sostener el papel. Está tan
concentrada en su investigación que no nota que alguien se sienta frente a ella hasta que la voz familiar la hace levantar la cabeza.
Laura (con tono suave, pero urgente) ¿Estás bien?
Adriana levanta la vista rápidamente, sorprendida pero aliviada al ver a Laura, su amiga y abogada. Laura está sentada frente a ella, observándola con una expresión de preocupación. Lleva una chaqueta de cuero y su cabello suelto,
Adriana
(sonríe ligeramente, pero está agotada) ¿Laura? No esperaba verte aquí.
Laura
(con tono serio, mirando los papeles sobre la mesa) No esperaba que estuvieras tan metida en esto, tampoco. Pero, parece que las sorpresas nunca terminan.
Adriana respira hondo, intentando relajarse. Recoge los papeles de la mesa y los guarda de nuevo en el sobre, con miedo
Adriana
(con voz cansada)
Lo siento, no quería que te preocuparas. Es solo que esto es más grande de lo que pensé. Estoy cerca, sé que estoy cerca. Pero hay algo que no logro entender.
Laura
(levantando una ceja, con tono preocupado)
¿"Cerca"? Adriana, no puedo seguirte en este juego. Sabes lo que está en juego. Sabes lo que te han advertido, incluso Marcos.
Adriana la mira fijamente, como si lo que Laura dijera no pudiera tocarla. Su mirada es desafiante, pero hay una sombra de duda en sus ojos. Laura se inclina hacia ella, poniendo la mano sobre la mesa para que Adriana la mire más de cerca.
Laura (pausa, con tono firme)
Hazme caso, por favor. Esto no es algo que puedes manejar sola. Necesitas ayuda. Yo te puedo ayudar, pero tienes que abrirte. No puedes hacer esto sin pensar en las consecuencias. No solo por ti, sino también por la memoria de tu madre.
Las palabras de Laura golpean a Adriana. Un silencio tenso se hace entre las dos. Adriana mira sus manos, Finalmente, levanta la vista hacia Laura.
Adriana (susurrando, vulnerable)
No sé qué más hacer. Tengo miedo de que si paro ahora, nunca voy a saber la verdad. ¿sabes lo que es perder una madre de la nada?
Laura (poniendo su mano sobre la de Adriana, con suavidad)
No tienes que saberlo todo ahora, Adriana. Lo que tienes que hacer es pensar en lo que realmente importa. Y si esto te está consumiendo, si te está haciendo perderte a ti misma, entonces, tal vez es hora de dar un paso atrás.
Adriana (sonríe débilmente)
No puedo, Laura. Mi madre pasó toda su vida buscando algo, y yo… Yo no puedo dejarlo ir.
Laura observa a Adriana en silencio,
Laura (cambiando de tono, más ligera)
Está bien, Adriana. No voy a decirte qué hacer, pero por favor, cuídate. Y si necesitas hablar… ya sabes que yo estoy aquí.
Adriana (susurrando) Gracias, Laura. Realmente lo aprecio.
Laura la mira por un momento más, sin decir nada. Finalmente, se pone de pie, y antes de irse, lanza una última mirada a la mesa.
Laura (sonriendo, mientras se aleja)
No dejes que esto te destruya. Y, por favor, si encuentras algo más… déjame ayudarte.
Adriana observa cómo Laura se aleja.
Adriana levantándose lentamente, mirando su celular nuevamente, como si estuviera decidiendo si llamar o no. En su pantalla, la notificación de un nuevo mensaje parpadea: un mensaje anónimo que dice: "Sigues jugando con fuego."
El teléfono vibra una vez más. Adriana suspira, guardando el teléfono en su bolso mientras se pone la chaqueta.
7: INT. GALERÍA DE ARTE - TARDE
La cámara se mueve lentamente por la galería de arte, captando las obras que adornan las paredes. Adriana camina entre las obras, su mirada detenida en una pintura abstracta.
De repente, Marcos aparece en el marco de la puerta de la galería. Está vestido de manera casual, pero aún con esa actitud seria que tiene cuando se encuentra con Adriana.
Adriana lo ve acercarse, y por un momento parece que lo ignorará, pero al final, sus ojos se encuentran. Hay una tensión en el aire.
Marcos (rompiendo el silencio, con voz baja) Nunca pensé que te encontraría aquí.
Adriana sigue mirando la pintura, sin mostrar emoción alguna. No le responde de inmediato.
Adriana (calmada, pero con un tono distante) Es un lugar tranquilo. Perfecto para desconectar.
Marcos da un paso hacia ella, se detiene un momento para observar la pintura en la que ella se ha detenido. Es una obra oscura, llena de líneas caóticas, casi imposibles de entender.
Marcos (pausa, mirando la pintura) ¿Te ayuda? ¿Desconectar?
Adriana lo mira por un breve instante, y finalmente se gira para enfrentarse a él.
Adriana (susurrando, con frialdad)
No hay forma de desconectar, Marcos. ¿Sabes? Todo el tiempo que pasamos juntos... nunca entendí cómo podías simplemente dar vuelta la página y seguir adelante. Nunca sentí que termináramos de cerrar eso. Pero, ¿sabes qué? Ahora veo que tú sí lo hiciste.
Marcos la observa con una mezcla de frustración y tristeza.
Marcos (con tono resignado)
No es tan sencillo, Adriana. Tú sabes que yo no lo "cerré". Pero te fuiste por otro camino. Un camino que no quiero ver terminar mal.
Adriana (sarcástica)
¿Y qué esperas que haga? ¿Que me quede aquí, con una vida que no me llena, esperando a que alguien venga a rescatarme? No, Marcos. Esa no soy yo.
Marcos baja la mirada, claramente afectado por sus palabras.
Marcos (pausa, tratando de cambiar el tono)
Solo... no quiero que te hagas daño. Esto no tiene vuelta atrás, Adriana. No con lo que estás metida ahora.
Adriana suspira, claramente hastiada por la conversación.
Adriana (con voz grave, sin mirarlo)
Tienes razón en una cosa. Ya no hay vuelta atrás. Pero no te preocupes. No estoy buscando a nadie que me rescate. Esta es mi lucha ahora.
Marcos se queda en silencio, observando cómo Adriana se aleja hacia la siguiente sala.
Marcos (murmura para sí mismo, con tristeza) Nunca quise que llegáramos aquí, Adriana...
Marcos observa a Adriana alejarse.
8. INT. APARTAMENTO DE ADRIANA - NOCHE
Adriana sentada en su escritorio, las luces de la ciudad parpadeando a través de la ventana. La pantalla de su computadora está llena de documentos e informes, algunos más desordenados que otros. En sus manos, sostiene una hoja con nombres tachados y anotaciones al margen. Su mirada es fija
La cámara enfoca su rostro, que refleja tensión, agotamiento,. El sonido suave de la lluvia cayendo sobre la ventana llena el espacio,
En la pantalla de su computadora aparece un mensaje nuevo. Un correo anónimo. Su mirada se endurece mientras lee el contenido.
Mensaje del correo:
"Sabemos quién eres, Adriana. No sigas. Lo que estás buscando podría destruirte."
Su respiración se acelera, pero no aparta la mirada de la pantalla. Un golpe en la puerta la hace saltar. Se pone de pie rápidamente, su cuerpo tenso, Se acerca a la puerta con cautela, pero no la abre de inmediato. Un largo silencio llena el aire
Finalmente, Adriana decide abrir la puerta. Al principio, no hay nadie, solo el sonido de la lluvia y el viento. Se asoma por el umbral, su rostro iluminado solo por las luces de la calle. De repente, sus ojos caen sobre un sobre en el suelo, justo frente a su puerta.
Adriana
(susurrando para sí misma)
¿Otra vez esto?
Se agacha lentamente y recoge el sobre, notando que está sellado con una cera roja, La cámara se detiene en el sello.
Adriana
(voz baja, casi en un susurro) Espera... esto no es lo mismo.
Al abrir el sobre, sus ojos escanean el contenido: documentos confidenciales, más detalles sobre los nombres que había visto antes, más pruebas de la corrupción que está tratando
de destapar. Pero hay algo más. En una esquina de los papeles, una nota manuscrita, con tinta roja, que dice:
"Ya sabemos lo que has hecho. No sigas buscando. Tienes 48 horas."
El pulso de Adriana se acelera. Su respiración se hace pesada mientras lee la nota una vez más.
Adriana
(susurrando, con una mezcla de furia y determinación) 48 horas. No necesito más.
Adriana de pie, mirando los documentos en sus manos. El ruido de la lluvia se intensifica, Finalmente, Adriana toma una decisión, guarda los documentos en su bolso, apaga las luces y sale del apartamento, sin mirar atrás.
Adriana se aleja Rápidamente del plano