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Punto Universitario 330

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EDITORIAL: Gabriela de la Fuente Betancourt Editora

Colaboración especial Rubén Olachea Pérez Ángel Nápoles

F. Yazmín Rodríguez Orantes Revisión editorial

puntouniversitariouabcs@gmail.com número 330/ año 2019

Cultivos en tierra de sal Tesis UABCS: Inclusión educativa para discapacitados Cambio climático al extremo El proyector: Dolor y gloria

Guadalupe Álvarez Naveda Nació en Jalapa, Ver., el 7 de agosto de 1927. Fue la cuarta de seis hijos. Maestra normalista especializada en deficientes mentales y menores infractores. Desde su jubilación, en enero de 1981, se dedicó a asesorar a maestras y estudiantes y a atender algunos encargos de instituciones educativas. En 1985 fue designada "Mujer del Año", por la Unión Femenina Iberoamericana. En 1988, fue galardonada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) por impulsar la educación para la niñez discapacitada.


Cultivos en tierra de sal

La Redacción

Q

uienes habitamos BCS estamos familiarizados con los llamados suelos salinos. Son aquellos que contienen una alta concentración de sales solubles, lo que ocasiona baja fertilidad o de plano vuelve imposible cualquier intento de cultivo agrícola. Esta salinización de los suelos no es exclusiva de nuestro costero estado; es, en realidad, un fenómeno que se ha convertido en problema mundial. Si bien puede ocurrir de manera natural, como en los suelos bajos y planos, que son periódicamente inundados o cuando el agua subterránea que asciende por capilaridad, contiene sales disueltas, pero también sucede como consecuencia antropogénica con sistemas de riego, por ejemplo. ¿Cómo podemos superar el efecto negativo que el exceso de sal de la tierra tiene sobre los cultivos? Para dar solución a esta inquietud, tres estudiantes de doctorado en el posgrado en CIMACO de la UABCS han propuesto tres líneas a desarrollar bajo la asesoría del Dr. Alejandro Palacios Espinosa, profesor-investigador de la UABCS. Los estudios están es sus etapas iniciales, pero son prometedoras, especialmente en lugares como nuestro estado, en donde el recurso agua está limitado sumado a la salinización de los suelos.

La primera propuesta se realiza bajo la perspectiva de la acuaponia, un sistema de reciente implementación en el que se combina la acuicultura tradicional con la hidroponía. Básicamente, los peces cultivados excretan el fertilizante que alimenta las plantas, el cultivo de plantas filtra el agua que regresa al tanque de cultivo de peces. En la investigación se propone el uso de plantas halófitas (viven en ambientes con presencia de gran cantidad de sales) como una solución para la recuperación de suelos salinos. El uso de estas plantas en la agricultura ha sido una solución para la recuperación de suelos salinos. Así, el estudiante Idael Ruiz Companioni evaluará el uso de Suaeda edulis en sistema acuapónico, sometido a estrés por agua de mar, utilizándolo como biofiltro para mejorar la calidad del agua procedente de la acuicultura, haciendo más eficiente su utilización y prevenir la salinización del suelo. Cabe resaltar que S. edulis es una planta que se adapta a sitios perturbados y que, como dato curioso, los romeritos Suaeda torreyana es otra especie dentro del misma familia.

La segunda propuesta se relaciona con el aprovechamiento del agua de descarga de los sistemas de acuacultura, para lo cual el estudiante Ariel Antonio Sosa Rodríguez evaluará diferentes gradientes de humedad utilizando aguas de descarga de la acuicultura marina para el cultivo de Salicornia bigelovii. Una planta que a veces nos encontramos creciendo en las dunas costeras y que es de interés para uso agroindustrial (biocombustible) y alimentación (humana, forraje). Una de las ventajas que la información generada por este proyecto tendrá es que se podrían aprovechar las aguas de descarga de la acuacultura sin comprometer el agua potable tan requerida y escasa. Además, este trabajo permitirá conocer las demandas hídricas del cultivo S. bigelovii para un uso eficiente del riego.

La tercera propuesta hace que nos cuestionemos ¿y si usamos agua de mar para el riego de nuestros cultivos? No se necesita ser experto en el tema para que se nos enchine la piel de imaginar lo que le pasaría a las pobres plantas si su agua la recibieran salada. Hacerlo significa un reto tecnológico a vencer, y al mismo tiempo un área de oportunidad para el desarrollo de la humanidad. Lo más que se ha logrado es la aplicación de aplicar agentes bioactivos que atenúen los efectos nocivos de la salinidad. Por ello, Yilian Pérez Tamames se ha propuesto evaluar la respuesta morfo-fisiológica, bioquímica, la acumulación de minerales y la expresión génica de la acelga (Beta vulgaris L.) y su relación con la aplicación profiláctica de un compuesto que es usado en homeopatía como Natrum muriaticum (sal de mesa procesada con glucosa y lactosa) y puede actuar como agente mitigador del estrés causado por agua de mar en las plantas. Los experimentos ser realizaran a las tres etapas fenológicas principales de la planta: germinación, crecimiento vegetativo inicial, y producción. Algo interesante de este proyecto es lo prometedor del uso de sustancias eco-amigables y mitigadoras del estrés por salinidad para incrementar el crecimiento, desarrollo y producción de la acelga Beta vulgaris L.


Tesis UABCS: inclusión educativa para discapacitados Dicen que los derechos humanos son para todas las personas, y en esa acepción se incluyen edades, razas, sexos, preferencias y hasta capacidades/discapacidades. Sin embargo, día a día hay gente discriminando y segregando a otra. Las razones: la edad, el género, el color de piel, el nivel socioeconómico y demás. Si a esto le sumamos que las políticas públicas y la publicidad comercial no siempre están en sintonía para lograr la inclusión, es fácil encontrar personas que no la pasan bien. Pongamos por caso de la infancia, si bien se han tenido ciertos logros en cuanto a la equidad en el acceso a la educación, no es suficiente, ni hay una distribución equitativa

de oportunidades. Y mucho menos si se trata con alguna discapacidad. Personalmente he tenido la oportunidad de trabajar con grupos en los que efectivamente se incluye alumnos con algún trastorno o discapacidad, pero ni se le da atención especializada ni se le exige cierto nivel con el argumento de “pobrecito/a, está malito/a”. Tampoco podemos culpar a las y los profesores, quienes tampoco han recibido en su capacitación las armas necesarias para poder atender a los pequeños con discapacidad. Por eso da gusto encontrar trabajos como el de Dulce Anyra Alida Cota Salazar, quien, para para obtener su grado de Maestría interinstitucional

de los derechos humanos presentó su tesis “Modelo de atención para la inclusión educativa para estudiantes de educación preescolar y primaria en el marco de los derechos humanos para el municipio de La Paz con discapacidad sin estigmas físicos”, cuyo objetivo básicamente fue el planteamiento del contenido esencial del derecho a la educación de estudiantes de educación preescolar y primaria para el municipio de La Paz con discapacidad sin estigmas físicos. La educación es

uno de los derechos humanos básicos, y el Estado debe y necesita garantizarla. Y, aun así, vemos que los Estados del mundo tienen una deuda histórica con la discapacidad. Resalta en su trabajo de investigación la urgente necesidad de garantizar el acceso total a la educación en nuestro país para lograr la inclusión de todos los niños y niñas, meta a la que sólo se llegará con un ejercicio interdisciplinario de los diversos actores: políticos y educativos. Vale la pena agregar que las bases que obtenga de

Cambio climático al extremo Ya lo dijo el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en su último informe: el calentamiento en el sistema climático es inequívoco: - La atmósfera y los océanos se han calentado. - La cantidad y extensión de las masas de hielo y nieve han disminuido. - El nivel del mar ha subido. - Las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado. Esto no es reciente, desde la década de 1950, muchos de los cambios observados no habían existido ocurrido en la historia de nuestro planeta. Y llegamos a la situación en la que cada década es más caliente que la anterior. Pero si nos centramos en nuestro estado, aquí y allá nos recuerdan del aislamiento físico de BCS: una delgada y larga porción peninsular, forjada con la fuerza del Océano Pacífico y del Golfo de California por ambos lados. Además, su clima

árido y de bajo nivel de precipitación lo debe al Centro Semipermanente de Alta Presión del Pacífico y de la Corriente de California. El ardiente verano llega con la esperanza de las lluvias que pudieran traer los sistemas tropicales. Cierto que causan algunos destrozos los huracanes, pero gracias a ellos se recuperan los mantos acuíferos del estado. En otoño e invierno, gracias al ingreso de sistemas invernales, la población disfruta de menores temperaturas, más llevaderas las tardes al sol.

Por MGFB

la vida en casa, como con cualquier niña o niño, serán también de vital importancia. Y como resalta la graduada: “la sociedad en conjunto debe informarse y exigir el derecho a la educación como parte del bien superior de la niñez porque de su presente depende el futuro de un país”. El trabajo de tesis se realizó bajo la dirección de la Dra. Rebeca Buenrostro Gutiérrez. El documento completo pude ser consultado en la biblioteca de la UABCS o desde el código QR mostrado bajo esta columna.

Por La Redacción

Dado lo anterior y el cambio climático, surge la duda de cómo será afectada Baja California Sur. Y es por ello que Brenda Liliana Bello Jiménez, estudiante de doctorado de la UABCS trabaja ya en la Proyección de eventos extremos bajo el efecto del cambio climático, detección del cambio en los patrones de lluvia y temperatura y su impacto en Baja California Sur. Tesis cuyo objetivo principal es detectar, a través del análisis de registros históricos de temperatura y lluvia, el cambio en los patrones de lluvia, temperatura y eventos extremos, así como determinar su comportamiento futuro bajo el efecto del cambio climático. Esperamos contar en un par de años con la información que genere Esta investigación se realiza bajo la dirección del Dr. Jobst Wurl. La información que arroje en un par de años podría ser vital para realizar cambios en las políticas y en los hábitos humanos que nos distancien de una catástrofe climática.


DOLOR Y GLORIA EL PROYECTOR

La

vigésima primera película del director español manchego Pedro Almodóvar se llama Dolor y gloria, pero bien se podría llamar El primer deseo, subtítulo que se aso- ma en el filme. En la ciudad de México se encuentra al parecer en todos los cines y el comentario es que su público es de cierta edad, ya no jovencitos. Jovencitos entusiastas fuimos a ver sus primeras películas en los años ochenta y noventa y nos volvimos fans irremediables, inevitablemente cada nueva es una grata sorpresa de deleite visual y narrativo, auditivo y actoral. Fans in-

Por Rubén Olachea Pérez

condicionales y a mucha honra, puesto que Almodóvar mejora cada vez más. Yo sería incapaz de pedirle el brío juvenil en esta obra de madurez, como alguna crítica twiteó sin pudor. Esta es una obra de madurez y nada pasmada. Pasma quizá la del público, si observamos la pureza de los colores, la definición conceptual de cabo a rabo. Es la historia de un director de cine, que conoció el éxito, ahora más bien sumido en una depresión por dolor físico y emocional. Las drogas, al principio, parecieran disminuirlo, pero esta es, por donde se le mire, una película contra las adic-

ciones, de más de un tipo, y contra las drogas y su poder inclemente. Almodóvar sabe muy bien de lo que está hablando y de sus públicos, sabedor como es, de que Latinoamérica padece una escalada de violencia y corrupción a escalas deslumbrantes. También es una película contra el exceso de sexo fácil. Aquí, el director, interpretado soberanamente por Antonio Banderas, en lo que muchos señalan como la mejor actuación hasta este momento de su exitosa carrera, es tan maduro que rechaza la atractiva oferta de una canita al aire por los tiempos idos. No es no y me parece muy bien. A veces el no es más importante que lo facilón y mejores recuerdos permanecen aún más vivos y vivaces. Hay citas a México, claro está, y a Chavela Vargas (algunos dirán ya chole con esa voz tan cascada). Algo hay de cierto en ello, pues Chavela tuvo un vozarrón de privilegio y tal parece que lo que a algunos gustos satisface es el recuerdo de una Chavela despepitándose en el escenario ante el micrófono. Glorias pasadas, dolores perennes. Yo reconozco que escuchar a Chavela Vargas (me) mueve al llanto. Hay infografía del dolor, y a los que sabemos de males de lumbago, en la columna, nos sentimos identificados plenamente. No recuerdo en ninguna otra película una descripción tan ilustrada, estética, sobre el dolor físico y emocional, puesto que bien sabemos que el sistema nervioso repercute en otros que conforman al humano.

El niño que fue Almodóvar se ve retratado en un primer encuentro homoerótico que marcó su existencia: la visión del deseo encarnado en un obrero que toma un baño de tina metálica en el patio de su modesta casa-cueva. Ese joven albañil es un alumno agradecido aficionado al dibujo. Ya que el niño prodigio le enseñó a leer, le hace un retrato al pequeño que años más tarde modificaría al cine de arte en España, Europa y el mundo entero. El efecto Almodóvar es como un tsunami que inunda de colores vibrantes no sólo la pantalla celuloide, también nuestras psiques. Imperdible!

Título original: Dolor y gloria Año: 2019 País: España Dirección: Pedro Almodóvar Guion: Pedro Almodóvar Fotografía: José Luis Alcaine Escaño Música: Alberto Iglesias Productora: El Deseo Reparto: Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Penélope Cruz, Leonardo Sbaraglia, Julieta Serrano, Nora Navas, Asier Flores, César Vicente, Raúl Arévalo, Neus Alborch, Cecilia Roth, Pedro Casablanc, Susi Sánchez, Eva Martín, Julián López, Rosalía, Francisca Horcajo Premios: mejor música original en Cannes


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