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Delirios en Tiempo de Crisis

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DELIRIOS EN TIEMPO DE CRISIS


Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Arquitectura y Diseño Recorridos Arquitectònicos Sebastiàn Campuzano 2020


El tiempo solo pasa, fluye, y tú, observas. Por varias horas lo único que puedes hacer es mirar a través de esa ventana. No importa el día, no importa la hora, siempre la ventana. Ese vacío dentro de tanta superficie dura que te contiene, es lo único que te conecta con el exterior. Lo único que deja entrar un poco de sol, de luz, a tu recinto. Tu cuerpo, tus ojos, acostumbrados ya a vivir en la sombra, añoran la hora del amanecer, el sol más puro que puedes ver en tu rutina diaria, aprovechas la ventana para recargarte de energía.


Tu casa es fría, la soledad muchas veces te permite pensar, reflexionar. Te pasan muchas preguntas por la cabeza al mismo tiempo, muchas sin alguna respuesta lógica, solo cuestionamientos al azar. Te da vueltas la cabeza y lo único que puedes hacer es cerrar los ojos, buscar la tranquilidad en algo, en algún lugar, te aferras a cualquier recuerdo, cualquier sitio que te produzca calma. Todos estos intentos de no perder la cordura quizá podrían dar resultado. Siempre te han dicho que el ser humano necesita de otros para desarrollarse plenamente. Tus encuentros sociales han sido pocos, contados. Te resguardas en tu encierro, no hablas con nadie, no te comunicas. El hecho de permanecer aislado, aunque te genera miedo también es, quizá, la razón de tu paz. Vuelves a la ventana, observas. El paisaje es el mismo, las personas van de un lado a otro, pero siempre tú estás estático. Te das cuenta que la ventana te sirve como consuelo, te comunicas y te hablan a través de ella, te sabes la rutina de los transeúntes, todo los ves desde tu puesto de observador, se podría decir que estas en varias partes al mismo tiempo, a ambos lados de la ventana. Todo esto, una relación virtual a través del cristal.


Pasan los dĂ­as y a travĂŠs de la ventana empiezas a ver distintas imĂĄgenes, mezclas, no entiendes.


El paisaje que antes era estรกtico parece haber cambiado ahora.


Ya no es la misma imagen que tuviste durante aĂąos. Cada dĂ­a al despertar observas y es distinto.


Intentas encontrarle una razรณn, pero siempre cambia. En ocasiones es visible una perspectiva de alguna ciudad que puede que hayas visitado antes,


, en otras simples fusiones de objetos, borrosos recuerdos, ideas fugaces de lo que en algĂşn momento fue tu vida.


Pareciera que tus cuestiones mentales internas se hubieran vuelto visuales, de cierta forma, materializado.


Todos esos recuerdos e ideas que cruzaban por tu cabeza estรกn ahora en esa ventana, frente a ti, van cambiando sin orden alguno, solo aparecen, una tras otra.


Meditas y observas durante horas enfrente de la luz, pero no logras mucho.


Al finalizar el dĂ­a, te quedas dormido en tu puesto, y como si se tratara de otra realidad, te encuentras ahora frente a la misma ventana,


pero a diferencia de antes, ahora vuelves a ver la tĂ­pica imagen a la que estabas acostumbrado. Te acercas e intentas sentir el panorama frente a ti, tan cerca de eso que te acompaĂąo por mucho tiempo, y de repente, todo desaparece.


Todo se oscureciò.


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Delirios en Tiempo de Crisis by Sebastián Campuzano - Issuu