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Saneamiento del suelo y subsuelo de Madrid en su interior y ensanche

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UNA EXPLICACIÓN H aca cu atro años, cuando p resen té la dim isión del cargo m unicipal, pensé que esta s p á g in a s ja m á s v e ría n la luz pública. Sin te rm in a r el proyecto de san eam ien to g en eral, que con ta n to entusiasm o h a b ía acom etido y p a ra el que h a b ía hecho g ra n d e s sacriflcios, v isitan d o p o r mi c u e n ta en el e x tran jero las a lc a n ta rilla s de la s tre s m ás Im p o rtantes poblaciones, de los tres m ás im p o rtan tes Estados. Sin ap lic a r los conocim ientos adquiridos con ocho años de antelació n , cu an d o em pecé el p rim e r proyecto de s a ­ neam iento de la rib e ra del M an zan ares, vi p o r tie r r a m is ilusiones y esp eran zas. Me aco n sejab an la lu ch a, diñcultar la a ctiv id ad a jen a; pero mi lab o r n u nca fué n e g a tiv a , y preferí el silencio y el sufrim iento , precu rso res de la resig n ació n , á la s em ociones de una lu ch a que te rm in a ría en rem ordim iento... de h a b e r dificultado, siq u ie ra fuese p o ru ñ a s h o ras, la realización de u n as obras, cu y a fa lta cuesta á M adrid m ás v íctim as que u n a cru en ta g u e rra . U na con feren cia pública en el A teneo puso térm in o á aquel estado de ánim o. i-.a tra n q u ilid a d y el tiem po me hicieron p e n sa r que podría a y u d a r la gestión oficial desde la esfera p riv ad a, y á este fin co n stitu í u n a Sociedad p a ra 1< ejecución (sin auxilio del Estado y sin ningún gasto extraordinario del Ayuntam iento), de las o b ras de saneam iento g e n e ra l con el proyecto que e l A yuntam iento aco rd ase. Dos M inistros consecutivos, de distinto p artid o , m e n eg aro n la a u to riz a ­ ción p a ra p re s e n ta r m i plan financiero. Dolorido de m is escasos éxitos fui viendo re a liz a r, uno por uno, todos m is proyectos; recordé que por ellos h a b ía sido consid erad a de nociva m i gestión por el entonces Concejal D. C arlos P ra st. y me h a o ía tra sla d a d o de destino el A lcalde Sr. Conde de P eñ alv er, y me p reg u n tab a: Si m is ideas e ra n m alas, «por qué la s utilizan?, y si son b u en as y se rea liz a n , ¿por qué se me hostilizó.entonces? Viene después la ap ro b ació n d e un proyecto de s a ­ neam iento g e n e ra l, y au n q u e, según m i opinión, no e ra bueno, como te n ía am b ien te en el M unicipio y p a re c ía en v ías de re a liz a ció n , continué callan d o p a ra no en to rp ecer su realizació n . Un suelto de redacción en un periódico hizo público el pensam iento de a d ju d ic a r las o b ras á u n a proposición c a ra , y esto hizo que el C entro de Hijos de M adrid in ic ia ra la cam p añ a c o n tra u n a adjudicació n q u e p erju d icab a en varin s m illones al pueblo de M adrid. En la sesión del A yuntam iento en que se presentó el


dictam en, habló en su apoyo el Concejal D. Félix da la Torre, y la m ay o r p a rte de los periódicos publicó un suelto, que decía; tE l Sr. L a T orre, como ponente del fallo del Jurado, »form ado por re p re se n ta n tes del M unicipio y del Estado, »presididos p o r el M inistro de Fom ento, com ienza por »censurar la cam p añ a, hecha en p arte por la P rensa, por »alguien que s%üó del servicio dejontanerla del Ayuntam iento upor no cumplir con su deber, y por o tra p e rs o n a ................. » Esta suelto enervó mi c alm a y agotó mi paciencia. ¡Yo, que h a b ía p asado un año h a sta sin dorm ir! |Que h a b ía ciintraido u n a en ferm edad por exceso de trabajo! ¡Que h a b ía sacrificado los pocos recursos de que .podía disponer p a ra se rv ir bien al Municipio! ¡Es preciso que la opinión pública vea lo que hice, p a ra fa lla r en ju stic ia si cum plí ó no cumplí! P a ra eí que no tiene m ás medio de vida que su tra b a jo , es de la m av o r im p o rta n c ia que todo el m undo sepa que siempre y en todos los cargos cum plió con su deber. No b asta que el C oncejal, cau san te in v o lu n tario de aquel suelto, escrib a u n a c « rta , que dice así: fSr. D. M auricio J a l v o .— M i querido amigo: Desde »Madrid m e en v ía n tu c a rta sin fecha, por la que veo te »indignas ju stam en te por el concepto que h a recogido a 'g ú n »periódico, del que me en v ías un reco rte,y que no sé cuál es. »Es cierto que, si n o m b rarte, hablé de ti al referirm e á la • ca m p añ a que se h a hecho en c o n tra del proyecto actu al da »saneam iento de M adrid, pero n o en los térm inos que »emplea ese periódico, ni m ucho menos, puesto que me »refería á diversos elem entos que en esa c a m p añ a han • intervenido; uno de eWos, la lab o r del Centro de Hijos de »M adrid, presidido p o r persona que estuvo al servicio del »A yuntam iento de M adrid, p recisam ente en el ram o de »A lcantarillas, con lo que m e parece que está bien c la ra la »alusión á ti, y sobre todo á la ca m p a ñ a que en aquel C entro »se hizo, en la que se llegó á decir que el saneam iento de »Madrid se h a ría sin que el A y untam iento h iciera desem »bolsos, ó cosa así. »Yo lam ento sin ceram en te lo que ese periódico dice, v »espero ten er ocasión pronto da h a c e r pública declaración »sobre ese a s u n to .—Tuyo afm o. am igo, Félix de la Torre.» Con e sta c a rta qued a definida su alusión; pero la publi­ cidad d a d a , d eja u n a d uda en el ánim o de los que leyeron, que debe s e r d esvanecida N ad a m ejor p a ra conseguirlo que los pliegos escritos entonces, com pletados con notas de los tra b a jo s posteriores. N o t a d e l a utor. M adrid, 20 ña .tullo d e U n i.


SANEAMIENTO DEL

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EN SU I N T E R I O R Y E N S A N C H E POR

MAURI CI O J A L V O A R Q U IT E C T O

Precio: 7 pesetas.

M A D R ID LIBRERÍA GUTTENBERG, DE JO SÉ RUIZ Plaza de Santa Ana, 13.

1907


Propiedad del autor. Queda hecho el depósito que m arca la ley.

MADRID.—Im p ren ta do Giués Carrión, Verónica, 13 y 15.

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Preámbulo.


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AL P U E B L O DE M A D R I D

Como madrileño; como defensor entusiasta del Pro­ greso, de la Civilización y de la Higiene; tanto por el cariño que siempre tuve al pueblo en que naci, cuanto por la gratitud que debo á su Municipio, puesto que mi padre fué empleado municipal desde 1858, me conside­ ro obligado á trabajar en pro de la Villa y Corte, no en la proporción del que sólo desea justificar el mezquinó sueldo que disfruta, sino con la fe del que pretende hon­ rar á su Patria por medio del trabajo, sin reparar en sa-crificios, y contentándose únicamente con que la socie­ dad se lo agradezca. El pasado año de 1906 publiqué un libro titulado Sa-J

n e a m ie n to y r e g u la r iz a c ió n d e l rio M a n z a n a ­ r e s en M a d rid , cuya obra, que consta de 217 pági-.’ ñas, con grabados, puede considerarse un resumen de, mis trabajos como Arquitecto-Director de la Canaliza-; ción del río Manzanares en Madrid. Al hacerse cargo de la Alcaldía D. Alberto Aguile­ ra, con cuya amistad me honro en extremo, pensando.


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dicho señor sin duda que mis aptitudes y aficiones enca­ jaban perfectamente en el cargo de Arquitecto-Director de Fontanería y Alcantarillas, plantea una permuta de destinos para colocarme en aquel puesto, del quetomé posesión el i6 de Julio de 1906. El estado en que se hallaba el servicio lo comuniquéá la Alcaldía-presidencia el 30 de Julio del mismo año,, es decir, catorce días después, en la forma siguiente: I lm o.

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Al to m a r posesión del carg o con que h a tenido á bienh o n ra rm e el Excmo. A yuntam iento, cum plo un ineludible deber dando c u en ta á V. I. del estado en que se en cu en tran los asuntos; los vicios de org an izació n de los distintos ser­ vicios á mí encom endados; las deficiencias que he observ a­ do y el m edio de c o rre g ir unas y otros. L a D irección de F o n ta n e ría y A lc a n ta rilla s es la m ás com plicada d en tro del A yuntam iento. Tiene á su carg o ser­ vicios de u n a h etero g en eid ad e x tra o rd in a ria , y, en g e n e ra l, lo d e sa g ra d a b le de los tra b a jo s requieren u n a v ig ilan cia esm erad a. L as can tid ad es im p o rtan tes de m a te ria le s de v a lo r que se consum en, exigen u n a co n tab ilid ad cuidadosa y, finalm ente, las co n tin u as relaciones con org anism os ta n v a ria d o s c im o los Ju zgados, el Gobierno civil, M inisterio de Fom ento, Dirección del C anal de Isabel II y sin n ú m ero de c o n tra tista s, los unos de sum inistros, los otros de obras, aquéllos de a rra s tre s , éstos de elevaciones de ag u a, hacen m ay o r la dificultad, que au m e n ta en la e sfera m u nicipal, por te n e r esta D irección dos delegaciones, la de Pozos N e­ gros y la de F o n ta n e ría , dos presupuestos distintos. In te rio r y E nsanche, y tre s com isiones que no siem pre tienen el m is­ mo pun to de v ista p a r a todas la s cuestiones, y como com ­ plem ento, el tem o r de que cualq u ier p ertu rb ació n en el s e r­ vicio p ro d u zca u n a cuestión de orden público. Todas estas dificultades y com plicaciones, lejos de d es­ anim arm e, me ir v ita n á la lu c h a y al tra b a jo , que es m i ele­ m ento, y si V. I. p rim ero , y el Excmo. A y untam iento des­


pués, m e p re sta n su apoyo, seg u ram en te lleg aré á d o m in ar el servicio, m ejo ran d o sus condiciones d entro de las lim ita ­ ciones que im pone el estado de la H acien d a m unicipal. Siento m ucho, y he vacilado d u ra n te dos días, an te s de decidirm e á escrib ir el estado de los servicios; pero entiendo preferible d ecir la v erd ad desnuda, p a r a que los que pueden co rrija n lo que esté en su m ano, á p erm a n e c er pasivo, e n ­ cubriendo con mi silencio un estado de cosas que no debe continuar. P a ra d a r el debido orden á la descripción, em pezaré por

Los antiguos viajes. Todos sab en la im p o rta n c ia que tienen p a ra M adrid los viajes antig u o s de a g u a y la e x tra o rd in a ria aíición que tienen los m adrileños á b eberías. E n tre todos los viajes conducen á la c a p ita l tres m illones de m etros cúbicos por año, que se re p a rte n en las 58 fuentes distrib u idas por la población. No insisto en d etalles, porque recientem ente he p u b lica­ do un libro sobre sa n e a m ie n to del M an zan ares, que he e n ­ viado á todos los Sres. C oncejales y en él p o d rán verlos. Lo que allí no decía es que los viajes están a b a n d o n a d í­ simos. Los que yo he visitad o tien en ta l c a n iid a d de légam o y raíces c ru zan d o la g a le ría (zorros), que es im posible no perjudiquen á la potabilidad del ag u a . L as g a le ría s de c a p ­ tación r a r a vez se v isitan , y esto tra e com o consecuencia la dism inución g ra d u a l y p ro g re siv a del c au d al de los mismos. L as a rq u e ta s y reg istro s tienen ta p a s, pero no c ie rra n herm éticam ente, y el viento y los chicos se e n c a rg a n de e ch ar suciedad en ellas. Las g a le ría s de conducción son de to d as clases, h a s ta de tie rra , y, por tan to , la s filtraciones deben s e r im portan tes. Si las filtraciones de d en tro a fu e ra de la g a le ría son perjudiciales, no hablem os de la s de fu e ra a d e n tro , que llevan á m ezclar con las a g u a s de bebida lim p ias las exte­ riores sucias. La conducción á las fuentes se hace en a lg u n a s por tu b o s de b a rro de los llam ad o s n a ra n je ro s.


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No h a y llav es de paso p a r a a is la r p o r secciones ó polí­ gonos, llav es de d e sc a rg a n i o tra m u ltitud de elem entos usados hoy en la s conducciones de aguas. C laro está que todos los v iajes no tien en todo lo m alo; pero como c a d a uno tiene u n a cosa m a la , puede decirse que todos e stá n en m a la s condiciones.

La$ m áquina; elevadora;. A cordada y a la adjud icació n de este servicio á la casa «M organ», solo tiene se c u n d a ria im po rtan cia; pero como e ra preciso d a r servicio este v eran o , fué p a r a mí u n a decepción v er el estado de alg u n a s de sus piezas. Tem iendo se in u tili­ z a se n y no h abiendo o tra s de repuesto, hube de o rd en ar la p rep a ra ció n de a lg u n a s, y, en efecto, el m ism o día que se term in ó u n a de ellas, se inutilizó com pletam ente la que fu n ­ c io n a b a , y an te s de a c a b a r o tra s se rom pieron las hom ólog as, h a s ta el p u n to de te n e r fa lta de a g u a en T etuán, Cua­ tro C am inos y P ro sp erid ad . A dem ás del m al estado de las m áqu in as, p e rju d ic a m ucho á su fun cio n am ien to el a b a n ­ dono en que la s te n ía n los e n c a rg a d o s de su custodia.

Tallerc; del ramo. No puede d a rse este pom poso título á un cobertizo in sig ­ nifican te, donde se tuesten con un sol de m edio día y la f r a ­ g u a siete ú ocho hom bres, ni á u n a h a b ita c ió n reducidísim a, donde difícilm ente tra b a ja n dos carp in tero s y un chico. No h a y h e rra m ie n ta s m o d ern as ni a p a ra to alguno que sim plifique la m an o de obra. Esto h a dado por resu ltad o que se v a y a n a c a b a n d o por el uso los elem entos de que a n ­ tes se d isponía, y á la s c u a d rilla s les fa lta h a s ta cajones p a ra el g u a rd a y d ep o sitar los m a te ria le s que, como el plo­ mo y el lató n , d e sp ie rta n la codicia de los ladronzuelos.

Alm acene;. U n servicio que h ace consum o p o r miles de duros tiene unos reducidos locales, donde e stá todo revuelto y sin orden. El d e p a rta m e n to destinado á bocas de riego, en la tercera <3asa C onsistorial, donde h ay un depósito de plomo, coletos.


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tornillos, etc., no es cap az p a ra ello y tienen los rollos de plom o en el patio , y allí los c o rtan y d esp ach an á los o p e ra ­ rios del C anal, que co m p aran su servicio con el nuestro. En Fuente la R eina existe edificio p a r a talleres y alm ace­ nes, que se h a destinad o á viviendas.

Dependencia;. Poco he de a ñ a d ir, puesto que todos su p o n d rán el estado de lo que pudiésem os lla m a r superfino, silo necesario está como queda dicho. El re tre te de la oficina es inm undo, y hay que p a s a r por u n a a b a n d o n a d a cocina en deplorable estado y llen a de c a ­ chivaches, papeles viejos, etc. Las dem ás dependencias m ucho peor. Se h a dado el caso de p erm itir h a b ita r la c a silla de g u a rd a de M ocliuelillos, sin b la n q u e a r, después de h ab er m uerto en ella dos tísicos.

/ticantariiia;. Los 80 individuos que en tre In terio r y E nsan che están en carg ad o s de la lim pieza, tien en que lim p iar 1.750 m etros de a lc a n ta rilla al día; y como v an c u atro en cad a c u a d ri­ lla, esta c ifra s e elev a á 7.000 m etros, c a n tid a d excesiva, que es im posible ni re c o rre r andando. Esto d a lu g a r á que en la s a lc a n ta rilla s de poca pen­ diente y escasa a g u a se v a y a n depositando gruesos, que son un co n stan te peligro p a ra la sa lu b rid a d , y especialm ente p a ra los e n c a rg a d o s de a n d a r por ellas. A nálogo razo n a m ie n to podríam os h a c e r respecto á la vigilan cia, cuyo perso n al es insignificante si se com para con el servicio que debe p re sta r.

Orfanización. Si la p a rte p ráctica, digám oslo así, de esta Dirección acu sa tales deficiencias, no m enos existen en la p a rte b u ro ­ crátic a ó de oficina. Existe un reg lam en to ap ro b ad o en 9 da A bril de 1877, que es p ró x im am en te a l que se a ju sta la a c tu a l o rg a n i­ zación, A hora bien; como en los tre in ta años tra n sc u rrid o s h an


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cam b iad o to talm en te la s necesidades, aum en tado los ser­ vicios y v ariad o la m a rc h a g en eral de la A d m inistración m unicipal en sentido p rogresivo, p erm an ecer estacionado no produce m ás que dificultades y entorpecim ientos. Sólo se ñ a la ré alg u n o s defectos p a ra que fácilm ente se en tere V. 1. de lo n e c e sa ria que es u n a n u ev a o rganización. E xisten en la D irección dos presupuestos, uno que rige p a r a el E nsanche y otro p a ra el Interior; se p arad am en te hay que pedir créditos á uno ú otro p a ra las necesidades del servicio, y com o aquí e stá todo unido, re su lta que u n as veces p a g a rá el E nsanche m ás de lo que le corresponde y o tra s s e rá el In terio r el perjudicado. Como no se lleva contabilidad independiente, no hay m edio de s a b e r lo que en d etalle corresponde á cad a uno. Cuestión ta n im p o rta n te com o las listas de jo rn a le s, que­ da en absoluto su je ta al p a rte d iario del C ap ataz de cad a cu a d rilla , lo cu al seria m uy práctico si las cu a d rillas tu v ie­ sen p erso n al fijo é inam ovible; pero existe u n a co rru p tela, y es re b a ja r un individuo p a ra que preste otro servicio en distinto punto y sep arad o de su C ap ataz que, á p esar de esto, d a el p a rte de asistencia. O tras veces es el m ism o Ca­ p ata z el que d eja un individuo como g u a rd a en otro ta jo distan te. Los pedidos de m a te ria le s se llevan con escrupulosidad h a sta que se reciben, pero después no hay p a rte de su c o n ­ sum o, lo cu al se p re sta á m uchas com binaciones. Libro de in v e n ta rio y de alm acén tam poco se lle v a con escrupulosidad, y todo se fía á la b u en a fe. L ibro d iario de las o peraciones re a liz a d a s con dinero, tam poco, ni libro de cuentas co rrien tes, ni de estados de los créditos. En fin, no h ay o rg a n iz a d a contabilidad alguna. L a interv en ció n se lim ita á h a c e r lo que se h a ría el año 77 y n a d a m ás. Tam poco se llev a libro alg u n o de órdenes de la A lcal­ día, y h a s ta el libro de reg istro se h a in te rp re ta d o al revés; lo que debe ser índice del libro se h a tom ado como registro , y n i los asuntos llev an u n a num eración, ni h ay ^medio, sin g ra n tra b a jo , de sa b e r los expedientes que h a n entrado en el día, y no podiendo decir los que h a n en trado.


— lí­ m enos se sab e los que h a n sido d esp achados y cum plim en­ tados. No h ay arc h iv o de docum entos; unos tiene el D irector, otros el A d m in istrad o r, o tro s el p erso n al, y cuando se pide un docum ento h ay que e n tre g a rse á u n a v e rd a d e ra requisa. Lo m ism o podem os d ecir de los planos; no h ay arch iv o , y buscar uno re p re se n ta v ario s días de pesquisas in fru c ­ tuosas. En la s o b ra s p a sa lo mismo; se m a n d a la c u a d rilla an te s que h a y a llegado el m a te ria l, y re s u lta que están esperando y sin h a c e r n a d a . Con h a b e r desparecido los c a rrito s que an te s te n ía cad a c u ad rilla , se p a g a n portes que p o d ría n su p rim irse y, ad e­ m ás, se c a rg a a l perso n al con m ucho m ás de lo necesario, lo cual tra e como consecuencia, que en vez de ten er en los tajo s h e rra m ie n ta b a sta n te , escasea por no tra n s p o rta rla , y adem ás se q u ita un peón p a ra lle v a r y tra e r h e rra m ie n tas á los talleres. Tam poco se lleva un libro con las o b ra s pedidas á las cu ad rillas, la s hechas, m a te ria l consum ido, tiem po gastado, etcétera; de m odo que hoy no puede sab erse lo que costó tal rep aració n y, por ta n to , no puede c o m p ararse lo que cu esta o tra an álo g a.

Fersonal. Mi digno an teceso r en la D irección de F o n ta n e ría , se e n ­ contró, evid en tem en te, con estos m ism os defectos, que no pudo co rre g ir, porque su e n tra d a en el c a rg o fué de m a n e ra distin ta. M uerto el m alo g rad o y querido com pañero M artí­ nez de la T o rre, se en carg ó el Sr. A lba de la dirección in te­ rinam en te, y en estas condiciones no pudo p e n sa r en u n a nueva o rg an izació n . Cuando fué n o m b rad o en propiedad, llev ab a y a m ucho tiem po de in terin o , h a b ía visto la resis­ tencia p a siv a d a todo el p ersonal secu n d ario y prefirió, evi­ dentem ente, se g u ir com o estab a, á h a c e r u n a refo rm a que le pusiese en abierta lucha con todos los de su oficina. No solo no es. de c u lp a r ta l estado de cosas á mi an te c e ­ sor, sino que, p o r el c o n tra rio , él hizo esfuerzos so b reh u m a­ nos p a ra su p lir la s deficiencias de los dem ás, tra b a jó día y


12 noche y h u b ie ra enferm ado, como su m alo g rad o antecesor, á se g u ir del m ism o modo. Yo tengo en este p u n to criterio distinto; pienso que es preferib le d ecir la v erd ad , a rro s tra n d o el en fad o del que no cum ple y se le despide, que p a s a r la p laza de inepto por cul­ p a de los dem ás. El re frá n v u lg a r que dice: «Cada palo a g u a n te su vela», tiene e x a c ta ap licació n aquí. z ' ^ B asta coger el presupuesto p a r a v er que es im posible do/ / m i n a r el tra b a jo con ese personal; pero si después de leído / se busca á los in teresad o s, se ve aú n m ás m a rc a d a la im po/ sibilidad. I En el presupuesto y p la n tilla del E n san ch e figuran cinco I escribientes y un a u x ilia r, d,e los cuales sólo uno acuda á I la oficina, porque los o tros cinco e stá n destinados á otros V servicios. En el presupuesto del In terio r sólo figuran un delineante y un topógrafo; este últim o tam poco he tenido el gusto de conocerle, por e s ta r enferm o; queda, pues, un delineante p a ra h a c e r todo el servicio, que estan d o al d ía req u eriría diez delineantes, pero ta l como e stá s e ría difícil que veinte lo p u sie ra n a l co rrien te en un año. P erso n al a d m in istra tiv o hay; seis oficiales de te rc e ra clase, cu atro oficiales de c u a rta y un a u x ilia r; de éstos, el p rim ero está ag reg ad o á C em enterios y no va. Los otros tres oficiales acu d en y son los que llevan el peso del tra b a jo , porque los otros dos, uno está en V ías pú­ blicas, y no acude, y otro en la C asa de Socorro de C ham be­ rí, y tam poco asiste. Como sin p erso n al no puede h acerse n a d a , se h a m ix ti­ ficado la ap licació n de los jo rn a le s, y h ay en la oficina dos em pleados que c o b ran como «ayudante de listero», y otro que se d enom ina «auxiliar topógrafo», y co b ra por e n sa n ­ che como cadenero, y o tro s tre s como a y u d an tes de aquél; denom inación r a r a de p o r sí, porque su m isión e stá p erfec­ tam en te definida como «portam iras». Todo lo cual me a p resu ro á poner en conocim iento de V. I, p a ra s a lv a r mi responsabilidad; pero hacien do co n star que m e propongo m e jo ra r el servicio en b rev e plazo, dentro de la s c irc u n sta n c ias ac tu a le s, y eompletamenie, aceptando


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todas las responsabilidades, si se m e concede autorización am plia p a ra pro p o n er las refo rm as n ecesarias en el perso ­ n al, ad ap tán d o le á lo que realm en te es su m isión. Si V. I. me autoriza, en u n a se m a n a p re se n ta ré el proyecto com ­ pleto de reg lam en to p a ra su stitu ir el an tig u o , y haré las propuestas convenientes. Dios g u ard e á V. I. m uchos años. M adrid 30 de Julio de 1906. El Arquitecto Director,

Uanrlcio

Jalvo.

limo. Sr. Concejal Inspector. Visto por la Alcaldía presidencia el anterior oficio, ordenó la formación de un nuevo reglamento para el servicio, que fué presentado antes de fin de año, y cuyo texto es el siguiente:

REGL.4MENT0 DEL SERVICIO DE FONTANERÍA-ALCANTARILLAS A r t íc u l o 1.° L o s C oncejales Inspectores D elegados, en rep resen tació n del Excmo Sr. A lcalde P residente, son los jefes natos del servicio en la p a rte rela c io n a d a con F o n ta­ n ería-A lcan tarillas uno y con Pozos negros otro, y como tales podrán in te rv e n ir en todos y cad a uno de los asuntos relacionados con el m ism o; in sp eccio n ar cu an to s libros, do­ cum entos y planos pasen p o r la oficina. P o r su conducto se ele v a rá n al Excm o Sr. A lcalde P resi­ dente todos los asu n to s que h a y a n de ser tra ta d o s en se­ sión, p a ra lo cual d eb erán fo rm a r p a rte de las Comisiones de o b ras y E n san ch e, á que ta n in tim am en te está ligado el servicio. Sus órdenes se rá n tra n sm itid a s d irectam en te al A rqui­ tecto D irector, quien se e n c a rg a rá de h a c e rla s cum plir. A r t . 2 “ L a o rg an izació n g en eral del servicio depende, en prim er térm ino, del presupuesto que pueda disponerse.


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por lo c u a l se rá necesario , todos los años, re fo rm a r este r e ­ g lam en to de co nform idad con aquél. A r t . 3.“ L a p la n tilla con a rre g lo al presupuesto de cad a año se p re se n ta rá á ap ro b ació n á los cinco días siguientes de e sta r ap ro b ad o el presupuesto por la superioridad. A r t . 4.° P a ra la b u en a m a rc h a del servicio, se dividirá en los N egociados siguientes: 1. ° D irección. 2. “ Subdirección y proyectos. 3. ° A ntiguos viajes. 4 ° Asuntos de régim en in te rio r y C an al de Isabel II. 5. “ Idem de despacho diario. 6. ° C ontabilidad. 7 ° Intervención. 8. ° F o n ta n e ría . 9. ° A lm acenes, ta lle re s y m áq u in as elev ad oras. 10. G uardas. 11. A lc a n ta rilla s y u rin ario s. 12. Pozos negros. • A r t . 6.“ L a D irección general del servicio e s ta rá á c a r­ go de un A rquitecto, el cual a su m irá to d a la resp o n sab ili­ dad de cuanto en el m ism o o cu rra, teniendo asim ism o todas las atribuciones, lim ita d a s ú n icam en te por la s órdenes del Sr. Concejal Inspector D elegado y la A lcaldía P residencia. El negociado de Dirección d e sp a c h a rá los asuntos si­ guientes:

Secretaría. A rchivo de todos los docum entos, planos y objetos que d eban co n serv arse. S ep retaría p a rtic u la r relacio n ad a con el carg o y d istri­ bución de todos los docum entos y asu n to s á los distintos N egociados. D istribución de la s p a rtid a s que figuran en los p resu­ puestos y h o jas de gastos de delineación, copias y planos.

Distribución bel personal: obras por a d m in is tra c ió n y pedidos. Pedidos de m ateriales, aparatos,, h e rra m ie n tas, útiles y


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tran sp o rte s á los pro v eed o res, y su recepción y distribución á las c u a d rilla s. O bras y re p a ra cio n e s p o r a d m in istra c ió n , d istribución del orden en que deben ejecu tarse. P erso n a l fijo y e v e n tu a l y d istrib u ció n de h o ra s e x tr a o r ­ d in a ria s al m ism o.

Gabinete be enrayo; be m ateriales. D iaria m e n te se lia rá n ensay o s de m a te ria le s, ta n to los que se em p lean p a r a las o b ra s m u n icip ales com o p a ra los p a rtic u la re s que deseen certificados del m ism o, g ra tu ito s ó de pago, se g ú n a cu erd e la A lcald ía P resid en cia. A u t . 6.“ Como a u x ilia re s del A rquitecto D irector, h a b rá dos A rquitectos segundos, uno del In terio r y otro del En­ san ch e. El prim ero e je rc e rá el c a rg o de D irecto r en casos de a u sen c ia ó en ferm ed ad , sustituyendo á éste en sus a trib u ­ ciones y resp o n sab ilid ad es. En el caso de que am bos e stu ­ viesen enferm o s ó au sen tes, ejercerá el carg o el otro A rqui­ tecto segundo del E n san ch e en las m ism as condiciones. A r t . 1 ° El A rquitecto seg u n d o del In terio r se o c u p a rá directam en te de la v ig ila n c ia de a lc a n ta rilla s y de las o b ras n u ev as p o r c o n tra ta , certificacio n es á c u en ta y recepciones, liq u id acio n es, inspección de las o b ra s en ejecución, plazos de liqu id ació n de la s m ism as, que re m itirá a l A rquitecto D irector con cinco d ía s de an tic ip a c ió n a l vencim iento de los m ism os y devolución de fianza, p a r a lo cu al disp o n d rá del personal su b a lte rn o necesario. Al h a c e r el re p la n te o de u n a o b ra, y a n te s de d arle p rin ­ cipio, e stu d ia rá los en laces de las n u ev as a lc a n ta rilla s con las v iejas, ten ien d o siem p re p resen te el fu n cio n am ien to de los depósitos de d e sc a rg a . V is ita rá con la m a y o r fre c u e n cia posible la s o b ras en ejecución, d a n d o cu en ta in m e d ia tá m e n te a l A rquitecto Di­ recto r de c u a n ta s n o v ed ad es o c u rra n en la s m ism as, y orde­ n a r á la s en tiv a c io n e s, ag o ta m ie n to s y a p e r tu r a de z a n ja s que estim e n e c e sa ria s p a r a la seg u rid ad de los o p erario s y v ia n d a n te s, cuidando escru p u lo sam en te de la C irculación. C uidará, b ajo,su resp o n sab ilid ad , de que los tra b a jo s se


— 16 — ejecuten con a rre g lo á pliegos de condiciones y á las buenas p rác tic a s de la construcción y que los m a te ria le s que se in­ v ie rta n sean de b u e n a calid ad , p a r a lo cual e n v ia rá al g a ­ binete de ensayos las m u estras que estim e convenientes. A r t . 8.° El A rquitecto segundo del E nsan ch e se o cu p ará de los asuntos relacio n ad o s con nuevos proyectos, le v a n ta ­ m iento de plan o s p a ra los m ism os y reconocim ientos é in fo r­ mes de c a rá c te r técnico. F o rm a rá , en el m enor tiem po p o ­ sible, el plano g e n e ra l del suelo y del subsuelo, indicando en él las a lc a n ta rilla s , tu b e ría s p a r a g as y a g u a , c an alizacio ­ nes eléctricas, depósitos de a g u a p a rtic u la res, b ocas de rie­ go, fuentes públicas, ab rev ad ero s, u rin a rio s, m inas de los an tig u o s viajes, y a estén en serv icio , y a ab a n d o n ad as, a ta rje a s de acom etida, pozos «Mouras», pozos n egros y m i­ n as a b a n d o n a d a s, au n q u e no h a y a n pertenecido n u n ca al servicio de F o n tan ería. A r t . 9 ° H a b rá ad em ás otro A rq u itecto ay u d a n te, que se o cu p a rá de todo lo relacio n ad o con los an tig u o s viajes, que c o n tin u a rá h a s ta te rm in a rlo , el lev an tam ien to de los planos de c a d a uno de ellos, especialm ente los trozos com prendi­ dos e n tre la a rq u e ta de distribución y el cam po y g alerías de cap tació n , tom ado p o r su in te rio r, estudiando con g ra n esm ero sobre el te rre n o todo lo que p u d iera ser causa de co n tam in ació n de las a g u a s, p a r a lo cu al d ia ria m e n te re ­ cib irá del L ab o rato rio M unicipal n o ta de la s o bserv acio ­ nes hechas respecto á las a g u a s p otables de M adrid. C uid ará de colocar en to d as la s fuentes públicas letreros p erm an en tes indicando la pro ced en cia de las ag u as, y o tras tem porales cu an d o aqu éllas h u b ie ra n sufrido a lg u n a a lte ­ ració n d ig n a de se r conocida p o r el público, dando cu enta d ia ria de todo ello al A rquitecto D irector. P erso n alm en te h a r á el reconocim iento in te rio r de las g a le ría s de los v ia je s por lo m enos u n a vez a l m es, obser­ vando con escrupulosidad si h ay filtraciones, y en este caso se c e rc io ra rá ex a c tam en te de su p rocedencia p a r a d a r cu en ­ ta al A rquitecto-D irector. T en d rá á sus in m e d ia ta s ó rd en es el p erso n al necesario tan to de g u a rd a s com o de c u a d rilla de v iajes, a rc a s, fuen­ tes y de oficina.


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D istribuirá el perso n al de la visita, de modo que cad a v iaje ten g a el suyo propio. R ev isará las o b ra s de san eam ien to que se e stá n ejecu­ tando en los antiguos viajes y no a u to riz a rá el ta p ad o de n in g u n a tu b ería sin previam ente h a b e rla reconocido y lle­ nado de a g u a á u n a presión, por lo m enos, vez y m edia m a­ yor que la que n o rm alm en te h a y a de resistir. E stu d iará el enlace de unos v iajes con otros, p a ra que en casos de co n tam inació n ó a v e ría s no queden las fuentes públicas sin ag u a. P ra c tic a rá aforo de todos los viajes por lo menos cuatro veces al año. L lev ará un libro con todas las an otaciones de las conce­ siones de a g u a h ech as y las .que en lo sucesivo se h a g a n , revisando constan tem en te las llaves de aforo p a ra e v ita r que por la insuficiencia en la dotación su rja n reclam acio ­ nes de los p a rtic u la res, ó que por desgastes ú o tra s causas, ten g an m ás a g u a de la que p ag an . S erá tam bién de su com petencia la revisión de los c o n ta ­ dores que se in stalen , toda vez que en modo alguno se a u to ­ riz a rá el sum inistro de ag u a á caño libre.

A sunto; de ré|im en interior. A r t . 10. E stará á carg o de un oficial de se g u n d a clase que, auxiliado por el p erso n al su b altern o necesario, d esp a­ c h a rá los asuntos siguientes: T ra m ita rá cuantos asu n to s se relacionen con el C anal de Isabel II, re p a ra cio n e s de bocas de riego, instalaciones de agua, m áquinas elev ad o ras y c a s a s e n la vía pública. T rasm itirá al C ap ataz m ay o r las órdenes de o b ras nue­ vas por adm inistración y rep aracio n es, asi como los pedidos de datos p a ra inform es ó reconocim ientos, llevando un libro en el cual consten las fechas en que d a la orden y la en que recibe la com unicación cum plim entada. D espachará la corresp o n d en cia con los dem ás servicios análogos del ex tran jero .

Asunto; de despacho diario. A r t . 11. E sta rá á carg o de un oficial de tercera clase, y en él S3 d e sp a c h a rán todos los asu n to s relacionados con li-

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— 18 — cen cías y den u n cias, registros de e n tra d a y sa lid a de todos los docum entos, inform es y dem ás asu n to s de trám ite. T e n d rá á sus ó rd en es el p ersonal su b altern o necesario p a ra la b u e n a m a rc h a del servicio.

Contabilidad.

A r t . 12. Como en ca rg a d o de contab ilid ad e s ta rá un ofi­ cial de c u a rta clase, que lle v a rá los libros siguientes: 1. ° Libro de in v en tario , en que a n o ta rá todos los objetos «le «am po y oficina, a p a ra to s, h e rra m ie n ta s y útiles p e rte ­ necientes al servicio. Se d a rá e n tra d a á los de nueva adqui­ sición y s a lid a á los in u tilizad o s, que fig u ra rá n como tales, h a sta que el A y untam iento acuerde su enajen ación. Como com plem ento, lle v a rá in v en tario p a rc ia l sep arad o de todas y ca«la u n a de la s d istin tas dependencias, firm ando la co nform idad los individuos e n c a rg a d o s de su custodia. 2. ” L ibro de A lm acén, en el que se a n o ta rá n valorados todos los m ate ria le s ex istentes, e n tra d a y sa lid a de cad a uno de ellos por dias y cu en ta co rrien te á ca d a m aterial, p a ra sa b e r en todo m om ento d é lo s que puede disponerse. F o rm a rá n p a rte en los asientos de este libro los ap arato s, h e rra m ie n ta s y útiles que estén en A lm acén. Como com plem ento lle v a rá por se p a ra d o los m ateriales que se su m in istre n á ca d a cu a d rilla y los que c a d a una co nsu m an en obra. Independientem ente de las cuentas de m ateriales, lle v a ­ r á la c u e n ta g e n e ra l de c a d a su m in istra n te ó proveedor, v a ­ lorado s seg ú n los vales auto rizad o s por el D irector, con la co n fo rm id ad en los precios. 3. “ L ibro de pedidos. El libro de pedidos se rá un ta lo n a ­ rio foliado y dividido en tre s p artes. ¿ a p rim era ó m atriz q u e d a rá en la oficina, y las o tra s dos se re m itirá n al c o n tra tista ó su m in istra n te cu ando se le p id an los m ateriales. En am b as irá copia literal del pedido, y en una sola de ellas, u n a c a silla p a ra que él indique los precios. En el acto de la recepción p re s e n ta rá am bos talón cilios unidos como se le e n tre g a ro n á p re se n c ia de los seño­ res C oncejales y del m a te ria l se le e rá n can tid ad es y precios; si el A rquitecto D irector ó su re p re se n ta n te p restan su con-


— i9 — form idad respecto á calidad, se m ed irán las can tid ades á presencia del en carg ad o de A lm acén y Sres. Concejales,, firm ando en el talón valo rad o el c o n tra tista ó en carg ad o en su nom bre que h a g a la en tre g a , y el en carg ad o del Al­ m acén, que reco g erá el taló n valorado p a ra rem itirlo á la Dirección. El otro taló n , que y a tiene la firm a del A rquitec­ to D irector, se rá firm ado por los Sres. C oncejales que p re ­ sencien la e n tre g a y el en carg ad o del A lm acén, y después de firm ado q u e d a rá en poder del co n tratista. El talón valorado que se rem ite á la Dirección, se c o n ­ fro n ta rá con su m atriz y los precios en él indicados con los que figuran en los pliegos de condiciones de l«s su b astas respectivas. Los objetos que no ten g an precio en la su b asta se discutirán co n trad ictoriam en te, según indican los pliegos de condicioi.es, y si existe conform idad en todos ellos, será firmado por el Arquitecto D irector; caso de no existir con­ form idad, se pondrán los precios propuestos por el A rqui­ tecto D irector con tin ta e n c a rn a d a , p a ra que el Excelentí­ simo A yuntam iento resuelva. Los talones valorados serv irán p a ra h acer al fin de cada mes la fac tu ra de en treg a. Los días veinticinco lle v a rá n los c o n tra tista s el talón firmado el d ía de la recepción por los Sres. Concejales, que se u n irá al valorado y á la m a triz del libro p a ra h acer su confrontación p a ra que sirv a n de justificante de la cantidad, calidad y precio qus ca n je a n por él y con la cual el Inter­ ventor fo rm a liz a rá el pago. El encargado de la contabilidad d a rá un p arte m ensual á la Dirección con la ex isten cia de m ateriales en A lm acén, facturas de e n tre g a recogidas por los c o n tra tista s y gastos hechos por todos conceptos d u ra n te el mes.

Intervención. A r t . 13. P a r a que ex ista conform idad en tre la C ontadu­ ría del A yuntam iento y la contabilidad del servicio, el Inter­ ventor e sta rá en co nstante relación con u n a y otra. L levará un libro en el que figuren las can tid ad es p resu ­ puestadas, subdividido en los mismos conceptos que d eter-


— 20 — m ine el Sr. C ontador de V illa, y en él se a n o ta rá n todos los p a rte s del servicio. M ensualm ente re m itirá al D irector un inform e, in d ic a n ­ do en él los gastos a u to rizad o s y la s existencias en c a d a concepto. T en d rá á su carg o la confrontación de la s n ó m inas y lis­ ta s de jo rn a le s, p a ra lo cu al d ispondrá del p erso n al necesa­ rio, que d iariam en te p a s a rá lista á todos los operarios, g u a r­ das y em pleados de oficina p ertenecientes al servicio. P re se n c ia rá los pagos al personal, prohibiendo en abso­ luto que n in g ú n em pleado ó jo rn a le ro cobre por otro. Ade­ m ás de las lista s da jo rn a le s fo rm u lad as p o r el Capataz. m aj o r y rev isad as por él, lle v a rá al pago el libro de jo r n a ­ les en que d ia ria m e n te se h acen las an otaciones y, en el m om ento de p a g a r, p re g u n ta rá á ca d a o perario, de los q u e no tienen jo rn a l diario, el núm ero de días que tiene; si la. respu esta es conform e con los que figuran en la lista c ru z a ­ r á el nom bre de aquél. Si el o p erario pide m enos de lo que figura en la lista, se le p a g a rá por lo que él dice, y si pide m ás se le p a g a rá lo que in d ica la lista, poniendo en la c a s i­ lla de observaciones u n a n o ta , que se rá tra n s m itid a al Ca­ p ataz m ayor p a ra que, en confo rm id ad ó d isconform idad, se subsane en la lista de la q u in cen a siguiente. D ispondrá los pagos p o r dobles se m a n a s p a r a que todos los op erario s puedan c o b ra r los dom ingos por la m a ñ a n a , a ltern a n d o un dom ingo los del E nsanche y otro los del In ­ terio r. L le v a rá un libro de c u en tas corrientes da la s o bras, en el que figure el presupuesto de c o n tra ta , la b a ja obtenida en la su basta y la s certificaciones ex p ed id as con cargo á c a d a u n a de ellas. L lev ará o tra c u e n ta independiente de los ingresos que por asu n to s del servicio te n g a el A yuntam iento.

Fontanería. A r t . 14. Todo el p erso n al de o b ras, rep aracio n es y lim ­ pia, d ep enderá del C ap ataz m ay o r, que se rá el en c arg ád o de h acer e je c u ta r la s órdenes del .árquitecto D ire c to ry al que


— 21 — se e n tre g a rá n todos los pedidos de m a te ria le s, a p a ra to s, h e ­ rra m ie n ta s y útiles y tra n sp o rte s necesarios. El C ap ataz m ay o r lle v a rá el libro de pedidos al A lm acén, ■que e sta rá form ad o p o r tre s talones: el p rim ero , que sirv e de m atriz, q u ed a en p oder de la oficina; los otros dos se e n ­ tre g a rá n al oficial que hizo el pedido, y cuando lo recibe fir­ m a am bos, uno lo e n tre g a p a ra la justificación de la salid a y el otro lo e n v ía á la oficina p a ra ju stificar que tiene en su poder el m a te ria l pedido. El taloncillo que v a á la oficina se une á su m a triz co­ rrespondiente y se c o n fro n ta luego con el p a rte d iario que d a el Alm acén de los m a te ria le s y objetos salidos. El empleo de este m a te ria l por el oficial lo ju stifica d ia ­ riam en te en el p a rte que e n v ía á la oficina, indicando el s i­ tio donde se h a em pleado y la can tid ad . Todos los oficiales rem iten d ia ria m e n te á la oficina, por conducto de los so b restan ies, p a rte d iario , en el que in d ican : 1.“ Los a p a ra to s, h e rra m ie n ta s y útiles que reciben ó e n tre ­ g a n de alm acen es y talleres. 2.° L as v a ria c io n e s á la lista de jo rn a le s p a ra fo rm a liz a r las definitivas que sirv en p a ra el pago. 3.“ Los m a te ria le s recibidos. 4." Los tra n sp o rte s efectuados. 5.“ L a o b ra eje c u ta d a y m a te ria l invertido. 6.“ Los pedidos, con c u a re n ta y ocho h o ra s de a n ticip ació n . E stas dos ú ltim as ca silla s la s llena y firm a el so b restante. T am bién s e rá c a rg o del C apaz m a y o r u n libro en el que se an o ten la s o b ra s e jecu tad as y el g asto hecho, ta n to de personal com o de h e rra m ie n ta s , m a te ria le s y tran sp o rtes. R em itirá á la D irección un inform e m ensual q u e se a e x tra c ­ to exacto de la s an o tacio n es hechas en el libro. T om adas de los p artes d iario s fo rm u la rá la s listas de jo rn ales de dos en dos se m a n a s y a lte rn a tiv a m e n te p a ra el E nsanche y p a r a el Interior, tfn la s lista s clasificará el per­ so n al por los m ism os ep íg rafes que tiene la p la n tilla con que se en cab eza este re g la m e n to y h a r á e n tre g a de ellas firm adas a l In te rv e n to r con un d ía de an ticip ació n al pago. Después de p a g a d a s y con las v a ria c io n e s que h a y a n s u r g i­ do se e n tre g a rá n a l e n c a rg a d o d é l a co n tab ilid ad p a ra su an o tació n y archivo.


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Canal öe lsabel 11. A r t . 15. L as re la c io n e s e n tre la D irección del C anal de Isabel II y este serv icio se re g irá n p o r un re g la m en to es­ pecial.

Iflmacén. A r t . 16. Al servicio del A lm acén del P aseo del Rey e s ta ­ r á un oficial de N egociado de te rc e ra clase, que s e rá el e n c a r­ gad o de lle v a r el libro del A lm acén, en el que a n o ta rá la s e n tra d a s y sa lid a s diarias^ de las cu ales da>á p a rte tam bién á d ia rio á la D irección. L le v a rá a d em ás u n a c u e n ta co­ rrie n te á ca d a m a te ria l p a r a s a b e r en todo m om ento las existencias. E n v ia rá á la D irección un in fo rm e m ensual de las ex is­ te n c ia s del A lm acén. Todos estos libros é inform es irá n to talizad o s por c a n ti­ d ad es de m a te ria le s, pero sin v a lo ra r. Los a p a ra to s , h e rra m ie n ta s , ú tiles y m a te ria le s de m a ­ q u in a ria , fu en tes, b o c a s de rieg o , etc., depositados en el A l­ m acén, te n d rá n u n a e tiq u e ta con un n ú m ero y el precio, núm ero y precio que fig u ra n en el libro de in v e n ta rio y en el p a rte d ia rio de e n tr a d a y sa lid a que se rem ite á la oficina. De todos los m a te ria le s y efectos ex isten tes en Alm acén se h a r a c a rg o el C onserje d ep o sitario , que c u id a rá de su custodia y co n serv ació n en b u e n a s condiciones. A l . s in m e d ia ta s ó rd en es de este C onserje h a b rá tres g u a rd a s , que en tu rn o de ocho h o ra s v ig ila rá n todos los lo ­ cales. P a r a e v ita r que los g u a rd a s estén en u n a h ab itació n sin h a c e r ro n d a s se h a n colocado seis lla v e s en d istintos puntos, á los c u a le s te n d rá n que a c u d ir p e rió d icam en te p a r a m a r c a r en el reloj que a l efecto llev an El g u a rd a que sa lg a de tu rn o á la s ocho de la m a ñ a n a lle v a rá el reloj á la D irección y el que e n tre á la s c u a tro de la ta rd e lo reco g erá de la m ism a. H a b rá tam b ién u n a u x ilia r, que con los peones c a rg a d o ­ re s n ecesario s h a r á la s m a n io b ra s y a y u d a rá en la p a rte


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b u ro crá tic a al oficial de te rc e ra clase y al C onserje deposi­ tario .

Talleres. A r t . 17. Como e n c a rg a d o de todos los ta lle re s h a b rá u n Inspector de la D irección, al cu al se tra s m itirá n desde la ofi­ cin a las órdenes de re p a ra ció n y construcción. T endrá á sus órdenes á un a u x ilia r y al perso n al obrero necesario seg ú n p la n tilla . L lev a rá un libro de e n tra d a s y salid as con la ano tació n del tiem po inv ertid o y m a te ria le s ú objetos g a sta d o s en la s rep aracio n e s y o b ra h ech a, p a r a sa b e r en todo m om ento el coste de ellas. El reg lam en to especial de los distintos talleres se fija rá en cad a uno de ellos. El Inspector de la D irección d a r á un p a rte diario an álo g o á los de las c u a d rilla s p a ra poder fo rm u la r en la oficina la lista de jo rn a le s, y en el m ism o h a rá lo s pedidos de m a te ria l, que no pod rá re tir a r d irectam en te del A lm acén sin los opor­ tunos vales.

Káquina$ elevadoras. A r t . 18. A c a rg o de un M aq u in ista jefe e s ta rá n las m á ­ q u in as elev ad o ras y todo el perso n al afecto á las m ism as. N ingún M aquinista p o d rá d isponer re p a ra ció n a lg u n a sin la au torizació n del M aquinista jefe, p a ra lo cu al v isita rá por lo m enos dos veces á la se m a n a c a d a u n a de las dife­ rentes in stalacio n es, d ando cu en ta á la D irección de las de­ ficiencias que note. Siendo la elevación de ag u as de v ital interés p a ra lo s b a rrio s alto s de M adrid, a te n d e rá con todo esm ero este ser vicio, p a r a que en n in g ú n caso falte a g u a . S e rá d ire c ta m e n ­ te responsable de cu a lq u ie r deficiencia que o cu rra, ten ien d o á la vez to d as la s atrib u cio n es de la D irección p a r a re so l­ v er de m om ento cu alq u ier dificultad que su rja , pero d a n d o cuenta de ello al A rquitecto-D irector an tes d é la s v e in tic u a ­ tro horas. V ig ilará ig u alm en te la s in sta la c io n e s c o n tra ta d a s á lo s m ism os fines que in d ica el p á rra fo a n te rio r.


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A sistirá p e rso n alm en te á la s recepciones de c a rb ó n y dem ás m a te ria le s p a r a la s m áq u in as, p a r a definir que la calid a d de los m ism os es la que in d ic a n los pliegos de c o n ­ diciones. C ad a M aq u in ista d a r á un p a r te d iario al In spector de la D irección de los efectos y c a rb ó n consum idos, h o ra s de t r a ­ b ajo y d e m á s a n te c e d en te s que los m odelos im presos in ­ d ican . De todos estos p a rte s e n v ia rá d ia ria m e n te á la D irección el Inspector, in d ican d o esp ecialm en te el ca rb ó n , un e x tr a c ­ to de los efectos consum idos y la c a n tid a d de a g u a elev ad a. En la s in stalacio n es c o n tra ta d a s e n v ia rá el gráfico del c o n ta d o r Ventury, co m p ro b an d o de tiem po en tiem po que rige bien.

Guarda;. A r t . 19. Todos los g u a rd a s del serv icio e s ta rá n á carg o del g u a rd a m ay o r, con los a y u d a n te s n ecesario s p a r a la vi g ilá n c la n o c tu rn a y d iu rn a de todos ellos. D a rá p a rte d ia rio á la D irección de la s n o v edades que o c u rra n , y c a d a g u a rd a á su vez d a r á p a rte al g u a rd a m a ­ y o r en los sitios vigilados. C u id ará escru p u lo sam en te de to d as la s casillas, p ro c u ­ ra n d o que estén p e rfe c tam e n te a se a d a s y en disposición de re c ib ir la v isita de c u a lq u ie r señ o r C oncejal que así lo desee. P a ra c o n seg u ir esto, v is ita rá p erso n alm ente, y p o rlo m enos u n a vez á la se m a n a , c a d a u n a de ellas. U no de los serv icio s m ás im p o rta n te s es la v ig ila n c ia escru p u lo sa de los pozos de re g istro que e x isten en el c a m ­ po y que corresp o n d en á la s g a le n a s de cap tació n de las a g u a s. C u id ará de que d ia ria m e n te se visiten todos los c a ­ p iro te s p a ra v e r si tien en a lg u n a co m u n icació n con el In te ­ rio r, y p a ra co n seg u ir que no d e sa p a re z c a n las sen d as que siem p re h a n de u n ir unos con otros. P a ra el servicio de los v ia je s e s ta r á en re la c ió n con el A rquitecto segundo e n c a rg a d o de ellos.


25 -

Alcantarillas. A r t . 20. L a v ig ila n c ia de las a lc a n ta rilla s e s ta rá á c a rg o de un Inspector, que s e rá resp o n sab le de c u a n ta s fa lt se o m etan los celadores, cabos ó individuos. P a s a r á lista á las c u a d rilla s de v ig ila n c ia antes de s a lir é sta s á p ra c tic a r su servicio. S e ñ a la rá la s zo n as que h a n de v ig ila r, fija rá las h o ras de servicio que recib a del A rquitecto D irector. E n c a r­ g a rá á los individuos á sus ó rd en es reconozcan escrupulo­ sa m e n te la s a ta r je a s p a rtic u la re s y los sifones de acom eti­ da, com probando que aq u é lla s e stá n lim pias y éstos sin a tra n c o alguno. D iariam en te p re s e n ta rá en la D irección las d en u n cias de las a ta rje a s ó sifones en m al estado, y un p a rte diario de las zon as v ig ilad as po r c a d a c u a d rilla el día a n te rio r. En la Inspección de v ig ila n c ia e x istirá un libro, en el que a n o ta r á los servicios e x tra o rd in a rio s , objetos en contrados y las denuncias ó re clam acio n es de los p a rtic u la res, dando cu en ta á la D irección tam b ién d iariam en te. Se p ro c u ra rá por la Dirección de F o n ta n e ría que al p e r­ sonal afecto á la v ig ila n c ia de a lc a n ta rilla s se le considere como fu erza a rm a d a cu ando esté p re sta n d o servicio, dando atribucio n es a n á lo g a s ó p a re c id a s á la s de la G u ardia Ci­ vil, á cuyo efecto se e stu d ia rá uniforrne y a rm a m e n to con­ veniente, y se p ro c u ra rá que los individuos h a y a n p erte n e ­ cido al indicado C uerpo, ó p o r lo m enos que h a y a n prestado servicio m ilitar. Con la u rg e n c ia que el p resupuesto del servicio consien­ ta , se c o n stru irá n b a ja d a s á la s a lc a n ta rilla s desde el in te ­ rio r de los edificios públicos, p a r a e v ita r que los v igilantes estén en la calle su frien d o la s inclem en cias atm o sféricas é indicando á los m alh ech o res los p u n to s en aue deben a b ste ­ nerse de p e n e tra r. T am bién se p ro c u ra rá h a c e rlo s tra s la ­ dos necesarios p a ra e v ita r los falsos reco rrid o s á que hoy se ve p re c isa d a la v ig ila n c ia p o r no ex istir com unicación en tre unos ra m a le s y otros. P a ra fa c ilita r el servicio y e v ita r que el p erso n al antiguo abuse p o r la su p erio rid ad de la p rá c tic a del p erso n al nuevo, y los ex trav ío s q u e ta n to unos como otros su fren , se coloca-


—

26 —

, rá en la s a lc a n ta r illa s le tre ro s p e rm a n e n te s in d ican d o el ^ nom bre de la calle á que co rresp o n d e, y otro s, in d ican d o con un n ú m e ro la s a c o m e tid a s de la s casas. L a s condiciones esp eciales que h a de re u n ir este p erso ­ n a l, se d e ta lla r á n en los re g la m e n to s p a rtic u la re s de c a d a d ep en d en cia. L a lim p ia de a lc a n ta r illa s es co m p le ta m e n te in d e p e n ­ d ien te del serv icio de v ig ila n c ia , y la s c u a d rilla s de lim p ia s e rá n c a p a c e s de a u x ilia r á la s de F o n ta n e ría y a q u é lla s á éstas, seg ú n los casos, p o r lo cu al todos sus in d iv id u o s de­ p e n d e rá n del C a p a ta z m a y o r y no del Insp ector de a l­ c a n ta rilla s .

P0Z05 ncfroj. A r t . 21. El servicio de pozos n eg ro s e s ta r á á c a rg o de un Jefe de o ficina, que c u id a rá con todo esm ero de la d is tri­ bución del serv icio , e sp e c ia lm e n te p a r a 'e v ita r los falso s r e ­ co rrid o s del m a te ria l. L le v a rá un lib ro de re g istro de todos los pozos neg ro s del térm ino m u n icip al, a n o ta n d o en él la s fechas de las e x tra c c io n e s, m etros cúbicos e x tra íd o s y m etro s cúbicos p ag ad o s. D a rá la o rden d ia r ia del serv icio y re c ib irá y a r c h iv a r á p o r m eses los p a r te s d ia rio s de los m a q u in is ta s y los taloncillos firm ad o s p o r los p a rtic u la re s con la s sol citudes co­ rresp o n d ien tes. L le v a rá c u e n ta de los g a sto s p o r todos conceptos y de los ingreso s, de los c u ales d a rá u n a re la c ió n m en su al á la Di rección. D a rá p a rte d ia rio a l C o n cejal In sp ecto r de to d as la s n o ­ ved ad es que o c u rra n en el servicio. C u m p lirá y h a r á c u m p lir el re g la m e n to a p ro b a d o p o r la su p erio rid ad .

Consideraciones fenerales. A r t . 22. En la D irección se lle v a rá un libro con las filia­ ciones de todo el p e rso n a l, fech a de in e re so , serv icio s p res­ tados, c a u sa s de la b a ja y c u a n to s d ato s se c o n o zcan de c a d a individuo.


27 El in g reso en el servicio d e F o n ta n e ría -A lc an ta rillas se rá siem pre por oposición, con los p ro g ra m a s que p a ra c a d a carg o p re se n ta rá el A rquitecto-D irector, con ap robación del A yuntam iento. F o rm a rá el T rib u n a l de ex am en el Alcalde P resid en te por sí, ó por d elegación, el C oncejal Insp ecto r de! servicio, los Presidentes de las Com isiones de O bras y E n sanches óiiiílividuos de la s m ism as n om brados p o r ellos, el A rq u itec­ to D ecano y el A rquitecto D irector del servicio. El perso n al obrero in g re s a rá á p ropuesta d é la Sociedad o b re ra á que p erten ezca y en calid ad de tem porero h a sta que inform e de su suficiencia el S o b restan te e n c a rg ad o , el C ap ataz m ay o r y el A rquitecto D irector. Se e sta b le c e rá n prem ios en m etálico p a ra los individuos de m ejo r co m portam iento. H a b rá en la D irección un libro ta lo n a rio , con a p ercib i­ m ientos de b a ja p a ra los individuos que h a y a n com etido, fa lta s en el servicio; el p rim e r apercibim iento sólo produci­ r á u n a n o ta en la h o ja de servicios, el segundo la su sp en ­ sión de em pleo y sueldo por un mes, y el tercero la fo rm a­ ción de ex p ed ien te p a r a la b a ja definitiva. S erán causas de ap ercib im ien to la s fa lta s que se d etallan en cada reg lam en to especial, y con c a rá c te r lo s e rá las re ­ com endaciones de p ersonas e x tra ñ a s al servicio, to d a vez que los d ependientes del m ism o deben confiar sus ascensos ó m ejoras á su propio v a le r y no á sus am istad es p a rtic u ­ lares. Otro caso de ap ercib im ien to se rá recib ir g ratificacio n es p o r acto s del servicio. N ingún individuo p o d rá in g re s a r n u ev am en te en el se r­ vicio después de h a b e r p resen tad o la dim isión ó cu an d o h a y a recibido los tre s apercib im ien to s de b a ja . Tam poco p o d rá in g re s a r en el servicio n in g ú n individuo con defecto físico, n i m ay o r de c u a -e n ta años, puesto que la s p lazas de g u a rd a s, lim p iad o res de u rin a rio s, etc., se reser­ v a n p a r a los individuos que llev an m uchos añ o s en la cor­ poración. M adrid 5 de Septiem bre de 1906.— Arquitecto Direc­ tor, M a u r i c i o J a l v o .


-

28 -

Teniendo ya reglamento, sólo faltaban los presupues­ tos, que simultáneamente con el reglamento se habían ido confeccionando. Después de largas discusiones en las distintas comisiones, fueron aprobados con alguna ligera variante que no afectaba á su esencia. Juzgo conveniente su reproducción, porque se ve en ellos la buena voluntad del Municipio, procurando aten­ der todos los servicios en la medida que le permiten sus fondos.


Proyecto de presupuesto para 1907 PRESENTADO

íiL £XCMO. fiYUNTííMIENTO D E MfiDRID


—

— 31 —

30 -

Fontaneria-llGantarillas.

Ayuntamiento de Madrid.

RESUMEN GENERAL

CA PÍTU LO 6."— ARTÍCULO 4."

E N S A N C H E

I N T E R I O R

CO NCEPTO S

PÁ RRA FO S

D E S IG N A C IÓ N

P e seta s.

C oncepto J.®

37.960

P á rr a f o !.®................

»

Personal.

a.®...............

* » . » * »

3.®................. 4®................ 5.®................. 6.®................. 7.®................ 8®................ » i).o................ « 1 0 ® ............. > 11.®................. •* 12;®................ Id . » C an a l d e Is a b e l I I .................................. CONCFPTO 2.® P á rra fo ú u ic o .......... P a r a re n o v a r los e x is te n te s , a d q u ir ir n u e v o s Aparatos^ herram ientas p a r a to d a s la s d e p e n d e n c ia s d e l serv ic io , in s­ y n lik s . ta la c io n e s te le fó n ic a s , I iie , a g u a , g as, c a le ­ fa c c ió n , m a te r ia l d e o íic in a y c am p o , gasto s m e n o re s y u n ifo rm e s p a r a o rd e n a n z a s y p o rt a m i r a s ......................................... C o n c e p t o 3. ® P á rra fo ú n ic o ........... D e to d a s c la s e s p a r a la s o b ra s n u e v a s h e c h a s Materiales. p o r A d m in is tra c ió n y p a ra to d a s la s d e re p a r a c ió u p o r c u e n ta d e l s e rv ic io y p a r a e l C anal d e I s a b e l 11................................. C o n c e p t o 4 .“

Transportes y elevaciones C o n c e p t o

5 .“

0 ')r a s nuevas.

C o n c epto

6.®

Im previstos.

P ara pago d e arra stre s, tran sp o rtes de m a te ria ­ les y h erra m ie n ta s y carbón p a ra las m áq u i­ n as e lev ad o ras............................... .. De carácter general, ce rra m ie n to y am pliación de talleres, saueam ieiito de las aguas p o ta­ bles, depósitos de aguas para el servicio de incendios y lim pia de a lc a n ta rilla s................... A lcantarillas. Ejecución de nuevas eu distintas calles de la cao ftal...................... Para a te n d e r á cu alq u ier obra, reparación, av e ­ ría ó accidente im posible de p re v e e r en el presupuesto, se consigna esta cantidad a p li­ cable á, todos y cada uno de los d ife re n te s ep í­ grafes d e l m ism o.................. ... .. TOTAt.ES............................

M adrid 1.“ de S ep tiem b re de 1906.—

C ts.

P e s e ta s .

*

SI.ÜOO

•

17.500 2.250 1.000 6.250 52.605 5.500 27.950 20.500 139.500

• • *

20,000

65.000

P e s e ta s .

C ts.

>

8.000 10.500 23 • io 0 56.265 31.387 174.308 14.U00 9.600 25.000

TOTAL PO R EiPÍG R A FE

TOTAL PO R C O N C E PTO

TO T A L POR E P ÍG R A F E

»

9 0 .0 0 0

20.000

»

65.000

■»

9 0 .0 0 0

»

1

total

i

PO R CO N C EPTO P e s e ta s .

C ts.

c ts .

S

2.895 20.000

298.950

8.000

8.000

35.000

35.000

.

5 0 .0 0 0

•

5 0 .0 0 0

•

1 4 5 .0 0 0

• ,

• 3 7 0 .0 0 0 '

>

3 48 000

CG

7 1 8 .0 0 4

4 0 .0 0 )

»

4 0 .0 0 0

1 .4 1 3 .9 9 5

16

1 .4 1 3 .9 9 5

8 0 3 .6 7 6

6 5 8 .6 7 6

66

» I

1 0 .0 0 0

•

1 0 .0 0 0

•

i

1 .2 0 5 .6 2 6

•

1 .2 0 5 .6 2 6

■

16

El Arquitecto D irector, M a u ric io J a lv o .


33

— 32 —

AYUNTAMIENTO DE MADRID

B O N T A N E ^ Í A -A I îC A N T A ^ I E Ir A ÿ

DETALLES DEL PR E SU PU E ST O

CAPÍTULO 6.° — ARTÍCULO 4 ° T 3T AL

CORRESPONDE Á LA ZONA

INTERIOR

ENSANC HE

1.“

2.“

3.^

PO R

EPÍGRAFE

PÁRRAFO

CONCEPTO

P esetas.

Pesetas.

P esetas.

• CONCEPTO PRIMERO PRRSJNAL

P á rra fo l.° — Dirección ij proyectos. 1 A rquitecto D irecto r.................................. 1 Idem 2.“ S u b d irecto r................................ 1 Idem id. (G ratiflcacióo)........................... 2 A yudantes á 3.0:i0..................................... 1 Ingeniero m ecánico (práctico)............... 1 E scribiente en carg ad o del A rc h iv o .. . . 1 D elineante Jefe ....................................... 2 Idem á 1.500........................................................................... 1 R o tu la d o r .............................................................................. 2 Escribientes técnicos á 1.500........................... •1 P o rta m ira s á 995............................................................. P ersonal eventual de delineantes, es cribientes y p o rta m ira s ................................... -1 O rdenanzas á 995 ..........................................................

1 1

9 4 9

1.000 500 3.500 1.000 500 500 500 1.000 500 1.000 1 500

425 n 212 50 1 1.487 50 1 425 B 1 212 50 1 212 50 1 212 50 1 425 B 1 212 50 } 4¿5 9 I 637 50

426 90 213 45 1 494 15 426 90 213 45 213 45 213 45 426 90 213 45 426 90 610 35

148 10 74 05 518 35 148 10 74 05 74 05 74 05 148 10 74 05 148 10 222 15

6.000 » 4 000 B 4.000 % 7.000 » 3 500 9 1.500 ) 2 500 » 4 000 » 2.000 9 3.000 9 3 .9 0 9

5.500 » 2 4S0 •

4 500 1.500

1 •

1.912 50 637 50

1.921 05 640 35

066 45 222 15

10.000 » 3.980 B

37.9G0

17.500

>

5.000 3..500 500 () (lOn 3.000 1.000 2.00O 3 000 1.50,0 ü .O O O

2.480

f » 0 » * »

)> i

0

55 460 9

P á rra fo 2 ° - Seroieio interior. 1 Jefe de oficina......................................... 1 A uxiliar (Pedidos y Almacén) ......... 1 Idem (Inform es y O bras adm inistració n ).......................................................... 1 1 Iderh (Canal de Isabel 11 y re p a ra d o nes).......................................................... 1 E scribiente (P artes diarios)...................

3.000 » 1.50o •

500 1 500 t

212 50 212 50

213 45 213 45

74 05 74 05

3.500 » 2 000 »

1.500 »

500 >

212 50

213 45

74 05

2 000 B

1 ..500 9 1.000 9

500 f 250 •

212 50 106 25

213 45 106 73

74 05 37 02

2.000 9 1.250 9

8.600 9

2.250

9

10.750 »


— 35 —

34 — CORRESPONDE Á LA ZONA

INTERIOR

ENSANCHE

1.“

2.**

3."^

T 5T AL

=O

EPIGRAFE

PÁ RRA FO

CONCEPTO

P esetas.

P esetas.

P esetas.

P á rra fo 3.° —Servicio exterior. Jefe de oflcina, oficial de 3." c la s e ... ,. Oficial de 4." clase en carg ad o del r e ­ g istro ........................................................ Idem de id. id. de licencias..................... A uxiliar de inform es y denuncias.........

2 500

250 1

106 25

106 73

37 02

2 750 »

2.000 2.000

1.500

250 , 250 1 250 !

106 25 106 25 106 25

106 73 106 73 108 73

37 02 37 02, 37 02

2.250 n 2.250 n 1.750 T>

8.000

1 000 >

2.000

1 OOO 1

425 »

426 90

148 10

3 000 »

1.500 1 500 1.500 2.000

250 1 250 J 250 ) 500 í

106 25 106 25 106 25 212 50

108 73 108 73 106 73 213 46

37 02 37 02 37 02 74 04

1 750 » 1.750 » 1.750 » 2.500 »

2 000

4.000 1

1.700 »

1.707 60

592 40

6.000

10 500

6,250 t

3.000 2 500 3 OOO

500 1 600 '} 600 1

212 50 212 50 255 ])

213 46 213 46 256 14

74 01 74 04 88 86

3.500 s 3.000 n 3 60 »

9 000 »

P á rra fo 4.°—Contabilidad. Jefe de oficina, oficial de 4.®- clase (con ceptos 1." y 6.°)... - ............. _•. • ■ A uxiliar encargado del in ventario(con copto 2.“) ...................................... . •. • Idem id. del alm acén (conceptos 3.° y 4.°) Idem id de o bras n uevas (concepto 5.”) E scribientes á 1.250_... ............... ;. • H oras e x tra o rd in a ria s á los anteriores (p árrafos l.% 2.°, 3 ° y 4.“) .................

Si

16.750 »

P á rra fo 5 ' —Fontanería. 1 C apataz m a y o r................... 1 Idem 2 ”.................................. 2 Oficiales m ayores á 1.800.. 20 C uadrillas com puestas de: 1 oficial á .............. 4 1 A yudante á ........ 3 ,, 1 peón de m ano á . . 2,50 ^ 2 ídem sueltos á2,25. 4,50' H oras e x tra o rd in a rias á los anteriores. C uadrillas de v iajes com puestas de: l oficial á ................ 4 i 1 ay u d an te á . . . . . . . 3 í 9 ,2 5 x ^ 1 0 días, 1 peón de m ano á . . .. 2,25' H oras e x tra o rd in a rias á los anteriores.

50.000

36.800

J

15 640 »

15.709 92

5.450 08

86.800 n

10.000

5.000

i

2.125

2 131 50

740 50

15.000 »

10.000

7.205

1

3.082 12

3 075 82

1 037 03

17.205

»

3 000

2.000

)

85o »

853 80

296 20

5.000

»

81.500

52.605

J

j)

134.105

n


—

37 —

36 —

TOTAL

CORRESPONDE Á LA ZONA

ENSANCHE

INTERIOR

1.“

P O R

EPÍGRAFE

PÁRRAFO

CONCEPTO

1

P esetas.

Pesetas.

P esetas.

]

2.'"

P á r r a f o 6."— Eleoaeión d t aguas. NORTE 1 M a q u in is ta .................... ................ 2 F o g o n ero s a u to riz a d o s á .......... 2 F o goneros á .................................... 2 L im p iad o res á ...............................

1.750 1.500 995

2.000 » 3.000 ]) 2.500 1.490 »

500 . 500 500 500

212 50 212 50 212 50 212 50

213 15 213 45 213 45 213 45

74 05 74 05 74 05 74 05

2.500 3 500 » 3.000 1.990 »

FUENTE DE LA REINA 1 M a q u in is ta . ............................... 2 F o g o n ero s a u to riz a d o s á . ........ 2 F o g o n ero s....................................... 2 L im p ia d o re s ..................................

1.7.5() 1 500 995

2.000 3.000 2.50n 1.490

500 , 500 500 500 »

212 50 212 50 2L2 50 212 50

213 45 213 15 213 45 213 4o

74 05 74 05' 74 05' 74 05'

2.500 3 500 3 OOO )) 1.990 9

1.500 995

2.000 2 500 » 1.490

500 .500 500

212 50 212 50 2i2 50

213 45 213 45 213 45

74 05 74 05 74 05

2.500 )) 3.000 » 1.99o I)

))

5.500

1.800 I) 1.250 0 1.500 » 2.235 D 1.142

200 250 250 750 500

85 » 108 25 106 25 318 75 212 50

85 38 i 108 75 108 73 320 19 213 45

29 62 37 01 37 01 111 08 74 05

2.000 > 1.500 » 1 750 » 4.985 J» 1.642 50

1 280 70

444 30

9.455

» i »

P R O S P E R ID A D

1 M a q u in ista ..................................... 2 F o g o n ero s ..................................... 2 L im p ia d o re s ....................................

23.970

9

P á rra fo 7.“— Talleres y almacenes. ALMACÉN

1 C o n s e rv a d o r.................................... 1 I(icm s u p le n te .................................. 1 E n c a rg a d o de o ficin a.................... 3 A u x iliares (g u a rd a s fijos) á 995 2 P eones á 2,25 d ia r i a s .................... C E R R A JE R ÍA

9

D 9 . » 1

M EC ÁN ICA

1 E n c a rg a d o á 5 p e s e ta s

j d ia r ia s ............................ 5 / „ 3 O ficiales á 4 ídem i d . . . 12 3 A y u d a n te s á 3,50 idem íd em ................................ 10,50. A pren d ices á 1,50 ídem i íd e m ................................ 3 )

1^

6.155 1 1

3.000 >

1.275

L

F

29.470 »


m -

— 39 -

38 —

j CORRESPONDE Á LA ZONA

INTERIOR

ENSANCHE

1.^

2.^

T 0 T A L

II

EPÍGRAFE

PÁRRAFO

CONCEPTO

Pesetas.

Pesetas.

Pesetas.

3.'^

1

C H tS P E R O S

1 Oficial á 3 ptas. d iarias. 1 A yudante á 2,75 ídem id. 1 Mozo de fra g u a á 2,50 ídem i d .........................

3 1 2 , 7 5 ' 8,25X310 / días.

1.557 50

1.000 1

2,50l

425 »

426 90

148 10

2.557 50

1

C A R P IN T E R ÍA

1 E ncargado á 5 pesetas d ia ria s .......................... 2 Oficiales á 4 ídem i d . . 1 A prendiz á 1,50 Idem id. 1 C arp in tero de a rm a r, á 4,50 ídem id ................ . 1 A yudante á 3,50 ídem íd em ................... ..

1.

5

8 1 1,50 22,50 X 310 . días. 4,50^

3.975 »

3 000 1

1.275 »

1.280 70

444 30

6.975 »

3.665 »

3.000 »

1.275

1.280 70

444 30

6.665 »

3.580 Jl

2.000 »

850 »

853 80

296 20

5.580 R

2 495 D

2 000 »

850 »

853 8C

296 2C

4 49E »

3,501

P IN T O R E S

1 E ncarg ad o á 5 pesetas d ia ria s.......................... 2 Oficiales á 4 ídem i d .... 2 A yudantes á 3,50 ídem íd e m .............................. 1 A prendiz á 1,50 ídem id.

5 / O 21,50X310 días. 7 \ 1,50

V ID R IE R O S

1 E ncarg ad o á 4,50 pese­ ta s d ia ria s ............... 2 Oficiales á 3,50 ídem id. 2 A yudantes á 2,50 ídem ídem ............................ 1 A prendiz á 1,50 ídem id.

4,50Í ' 18 X 310

7

/'

días.

5 \ 1,50

CANTEROS

1 E ncarg ad o á 4,50 pese­ tas d i a r i a s ................. 1 Oficial á 4 ídem id ........ 2 A yudantes á 3 ídem id..

j

P o R

4 , 5 o ! i 4,60 X 310 4 1 dias.

6

1

1


-

40 -

—

CORRESPONDE Á LA. ZONA

INTERIOR

ENSANCHE

2 .“-

41 — TOTAL

|

PÁRRAFO — Pesetas.

EPÍGRA^'E — Pesetas.

3.“^

POR

ALBAÑILES E n carg ad o á 5 pesetas ^ d ia r ia s .. . . . . 5 s Oficiales á 4 ídem id__ 8 ^ 3 A yudantes á 3,50 ídem si X 3 io i íd e m .-............. 1 i> 50 3 Peones de m ano á 2,50 Idem id . . . . . 7 50 H oras e x tra o rd in a ria s á los’anteriores.

5.610 ))

4.00G

1.700

1.707 60

592 40

9.610 n

>;

3,000 ))

1 275 »

1.280 70 ■

444 30

9.000 B

15.000 ))

5 000 ))

2.125 ti

2 134 50

740 50

2 0 .0 0 0

56.265 ))

27.í)50

¿\¿ 50

13 45

^4 üo

6 ,0 0 0

PEONES EVENTUALES Pa,ra jo rn a le s de los que auxilien á las diferen tes c u a d r i l l a s .......................

Párrafo S .’— Guardas. G uarda m a v o r........... 15 G uardas de v iajes á 2,50 pesetas diaría s — X 3t)5 días. .. 40 Idem de ab rev ad ero s, depósitos, ca.«¡ Jiasy ia e iite s ,á 2 ídem id., = z 8 0 x 3 5 5 d ía s ................... G uarderías ev en tu ales.'. 1

1 1 6

Párrafo —Aleantarillas. In s p e c io r........... Idem 2.°........... Ueladores á -i,25 pesetas d ia ria s =;25 50 por 365 d ía s ................... ’

OUÜ

n

7,687 50

6 .0 0 0

*

2.550

2.561 40

19.200 » 3 000

1 0 .0 0 0

>

4 25u )) 1.700

1 . íU/ ou

31 387 50

20.500 1)

2 1 2 50 iC1 50

45 ¿io 4o

05

O .,O U U

» *.-1 D. oUi 50

4.UUU ))

1 . /OO r-

1.707 ()0 \

oy-c 40

y •«jü*

68.025 ))

50.000

21.250 n 21.345 ))

7.405 »

118 625 »

50u

0

888

60

13.687 5C 29.200 J) 7.000

4.269 » ; 1.481

84.215 ti

51.887 50

9

V IG IL A N C IA

26 C uadrillas com puestas de: 1 cabo á 3,50. ............ 3,50¡i2,50X26X365 días. 3 vigilantes a 3 _____ 9 |

1

CONCEPTO

_

Pesetas.


—

42 —

43 — T 3 T AL

CORRESPONDE Á LA ZONA

INTERIOR

ENSANCHE

1.“

EPÍGRAFE

PÁRRAFO

CONCEPTO

Peseta«!.

Pesetas.

Pesetas.

2.“

3 .“

1.707

592 40

9.125 50

10 G uardas de em bocadura á 2,50 = 25 poi 365 d ía s .....................................................

5.125 50

4.000

LIMPIA 20 C uadrillas com puestas de; 1 cabo á 3,50............. 3,50 21,60x20x365 1 6 indi viduos á 3 ........ 18 i

70.000 »

63.300 t 23.902 50 27.0i2 77

9.374 73

133.300 »

URINARIOS 1 E n c a rg a d o ............................................... 15 L im piadores á 2,00— 30......................... H oras e x tra o rd in a ria s á los an terio res.

1.250 6.000 » 13 000 »

250 4 950 I 12.000 1

174.308 50

139.500 1

1.500 12 500 0

500 2.500 1

14.000

3.000 f

4.000 2 000 2.000 600 1 OUO »

500 1.000 500 395 500 »

9.600 J)

2.895

25.000

20.000

2.000 »

1.000 1

Párrafo 10.—Inspección. ............... 1 Inspector J e fe ................. 10 Idem de D istrito á 12,50..........................

Párrafo 11.—In ien en ció n . 1 In terv en to r, Jefe de N egociado de 3.*^ c la s e ................................................... 2 E scribientes á 1.500 p e se ta s.................. 2 L isteros á 1.250................................... 1 O rd enanza á 995................................ H oras e x tra o rd in a ria s á los anterio res.

Párrafo 12 — Canal de Isabel 11. P a r a pago de jo rn ales invertid o s en las re p a ra c io n e s......... ...........................

P O R

2 103 74 5.100 »

2.113 16 5.122 80

37 03 .733 10 1.777 20

1 500 10 950 )> 25.000 »

313.808 »

212 1.062 50

213 1.067 25

74 05 370 25

2.000 15 000 n

17 000

ol ^ 1-v

OI Q 426 90 213 45

212 50

213 45

rA ec; 148|10 •7/1 i 74 05

4 500 3.000 2.500 995 1.500 »

• 12.495 »

45.000

45 000

3.0',0 j)

3.000 »

8.500

8 538

2.962

CONCEPTO SEGUNDO APARATOS, herramientas Y ÚTILES i

U niform es p a ra o rd en an zas y portam ir a s ...................................................

425 »

426 90

148 10

779.940 50


— 45 -

44 —

TOTAL

COKRESPONDE A LA ZONA

INTERIOR

P a ra re n o v a r los existentes y adquirir nuevos p a ra todas las dependencias del servicio, instalaciones telefóni­ cas, luz, a g u a , gas, .calefacción y m a te ria l de oficinas y cam po, gastos m enores, e t c .....................

ENSANCHE

2.“

3.‘‘

F OR

EPÍGRAFE

PÁ RRA FO

CONCEPTO

P esetas.

P esetas.

P esetas.

2 '88 30

1.036 70

25.000 9

25 000 9

28.000 9

11.875 » 14.941 50

5.183 50

100.000 9

100.000 9

100 000 9

2 125 í» 19.125 9

2.134 50 19 210 5i)

740 50 6.664 60

15.000 9 125.000 9

140.000 9

140.000 9

23.000

10.625 »

10.672 50

3.702 50

125.000 ))

100.000 >

42.500 •

18 000 »

7 000 9

20 000 »

8.000 ; ®

65.000

35.000

65.000 ))

35.000 ))

10 000 9 80.000 n

5.000 9 45.000 ))

90.000

5)

50.000

100.000 9

2 975 9

CONCEPTO TERCERO MATERIALES

De todas clases p a ra las o b ras nuevas hech.is por ad m in istració n y p a ra todas las de re p a ra ció n , ta n to por cu enta del servicio corno por la del C anal de Isabel 11........................

CONCETO CUARTO TRANSP.DRTES y ELEVACIOiN'ES

P a ra pago de a rra s tre s , tra n sp o rte s de m ateriales, h e rra m ie n tas, etc .. C arbón p a ra las m áquinas elevadoras.

CONCEPTO QUINTO OBRAS NUEVAS

P á rra fo l.° de carácter general. Proyecto ile am pliación, cerram ien to d é lo s talleres y alm acen es p erten e­ cientes al servicio ................. Red se cu n d aria de a lcan tarillad o tu b u ­ la r en los C uatro C am inos............. S anearniento de v iajes y nuevas c a n a ­ lizaciones en el E nsanche y E x tra ­ rra d io (por A d m in istració n )...............

90.000 9

90.000 150.000

42.590 9 14.810

250.000

9


46 —

-

47 t T oO t a l

CORRESPONDE Á LA ZONA

INTERIOR

P á rra fo

30 OOQ

»

20 OOO 1

370.000

»

145 OOQ 1

CONCEPTO

P esetas.

P ese tas.

P esetas.

8.500 »

50 000 J)

515.000

—

3 .^

2.'^

1.^

Depósito de d escarg a p a ra lim pieza de a lc a n ta rillas , u tilizables p a r a casos de in c e n d io s ..........................

PÁ RR A FO

e p Ig r a pe

ENSANCHE

2.962

8.535 »

»

Alcantarillas.

A rgensola, desde G énova á S a n ta T e­ resa ...................................................... 13.250 » Ju stin ian o ................................... 7,340 G eneral C a sta ñ o s.............. 21 500 )> A p o d aca...................................... 16.780 » C fiu rru c a .............................. 11.60C » L a r r a .......................................... 9 380 i ® A rg iim o sa .................................. 12.380 1 » V alen zu ela.. ........................... 12.900 » I Alfonso XII, desde L ealtad á Indepen­ 1 d encia ................................................. 31.700 » A la rc ó n ................................... 14.000 » M o n ta lb á n .................................. 36 000 » Joaquín M aría López____ F e rra z , de Rom ero Robledo á M arqués de U rq u ijo ........................................... G aztam bide, de R o d rig u e z 'S an Pedro á A lberto A g u ile ra ............................ A ndrés M ellado, ídem i d ............. ! A lberto A guilera, de V alleherm oso la de Galileo .......................................... Rodríguez S an Pedro, de G uzm án el Bueno á A ndrés M ellado ............. R odriguez San P e d ro , de Galileo á Blasco de G a ra y .................................... P la z a de la M oncloa al Paseo de la C h in a ....................................................... P a rq u e del Oeste___ ! . . . ! " ! ............... 161.174 66 G eneral O ráa, de C laudio C oello'á’sér r a n o ................................ A yala, de P ard illas á T o rrijo s............... Núñez de B alboa, de A y ala á D. R a ­ m ón de la C r u z ................. 1

13.250 J) 7.340 » 21.500 I) 16.780 » 11 600 » 9.380 d 12.380 » 12.900 »

75.000 1

75.000

31.700 » 14 000 J) 36 000 D 76 000 »

26 100 1

26.100 »

26 100

9.000 11 700

I 1

9.000 » 11.700 »

9.000 1 » 11.700 »

11.700

t

11.700 »

11.700

»

9 000

>

9.000

9.000

))

9 000

»

9.000

»

9.000

»

27.000 50.000

» »

27.00C 21.25C

»

r

21.345

»

7.405

%

p o r

27 000 » 211.174 o6

9 000 » 22 500 I

9.000 » 22.500 »

9 001 22 50C\ »

14.400 »

14.40C »

14.40C

Jt


-

48

49 — T 3 T A L

CORRESPONDE Á LA ZONA

INTERIOR

ENSANCHE

1."

2.®

=O R

KPÍGIíAFE

PÁRRAFO

CONCEPTO

P esetas.

P esetas.

Pesetas.

e

la Cruz á A .yala... ......................... G ^ e r a l Porlier, de D. Ram ón cíe 1a Cruz á A lc a lá .................................... Idem P ard iñ as, de HermosiiJa á GÓy¿i. Idem, de A lcalá á G ova..................... . S errano, de Diego de León á López d Ho.yos ............................ Claudio Coello, de L is ta ’á PadVlla Idem, de Ju a n B ravo á M aldonado C anarias, li'asta V a ra de R ey ............. A ncora, del Paseo de las Delicias i S anta M aría de la C ab eza............. Pa.seo de las Delicias, de S a n ta Maidi de laC ab eza á la calle de las Delicias P rolongación de la calle de C anarias M oratines, to d a ....................................... Arroyo de E m b ajad o res.......................'

14.40C .

14.400 9

14.400 »

45.000 9 11.700 9 . 15.300 »

45.000 11.700 n 15.300 »

45.000 » 11.700 15.300 9

24.300 9 13.500 » 10.800 9 60.000 I

24 300 )) 13 500 n 10.800 n

60.000 TI

24.300 13.500 10.800 60.000

29.500 »

29.500 »

29.500 » 36 000 15.000 27.000 96 776

9 »

36.000 15.000 27.000 93.776

n

»

348.004 68

658 676 ))

40.000

»

10.000 »

1.413 995 16

.205.626j 9

n » n »

9 9 » T)

36.000 J> 15.000 27.000 T> 96.776 )) 1.008.680 66 1.521.680 66

CONCEPTO SEXTO im p r e v is t o s

P a ra aten d er á cualq u ier obra, repa ración, a v ería, accidentes im pU .uje de p rev er en el presupuesto, se c o n sig n a esta cantidad aplicable á todos y ca d a uno de los diferentes e p íg ra ­ fes del m ism o......................

M adrid l.° de Septiem bre de 1906.-

4.250 ))

4.269 »

1.481 »

5O.Ü00 »

50.000 »

SO.000 J)

432.203 73 435.738 08 337.681 19 2.619.621 16 2.619.621 16 2.619.621 16¡

Arquitecto Director, U aurlcio Jalvo.


—

50

—

51 —

E3TAL03 COMPARATIY03 entre el presupuesti presentado para 1907. el de 1906 y el adjunto. E iT

CON jx jjtrrro

PRESUPUESTO DEL AÑO 1906

PRESUPUESTO PRESENTADO

PRESUPUESTO PARA 1907

P A R A 1907 i

DESIGNACIÓN

INTERIOR Pesetas.

INTERIOR

ensanche

C t3.

Cts.

P esetas.

Pesetas,

ENSANCHE Cts.

Pesetas.

INTERIOR

ENSANCHE

Cts.

Pesetas.

Cts.

P esetas.

Cts.

Gastos del servicio.........................

G74.098

1

252.021

25

809 185

»

373.509

31

695 990

50

401.950

»

O bras n u ev as...................... ........

436 040

77

562 027

50

620.669

55

819 676

Jt

718.001

66

803.6'6

»

T o t a l . .........................

1 lio 138

77

814 048

75

1.429.851

55

1.193.185

31

1 413.995

16

1 205 626

E l

PRESUPUESTO

DESIGNACIÓN

V IG E N T E

DE 19Í

P ese tas.

C U

E 1>T SA IS rC IE IE

PROYECTO

pro y ecto

p r e s e n t a d o

QUE SE PROPONE

PARA l d 0 7

PARA 1 9 0 7

P esetas.

Cts.

P ese tas.

Cts.

G astos de servicio

252.021 25

373.509 31

401 950 »

O bras n u e v a s___

562 027 50

819.676 »

803 676 »

T o ta les. . ..

814.018 76 1.193 185 31 1 205 626 ---'

M adrid 1.“ de Septiem bre de 1906.—^ Arquitecto Director, M auricio J a lv o .


52

—

53

ESTADO comparativo entre el presupuesto del INTE RIOR presentado para 190Y, el de 1906 y el adjunto. X = o r

Ib 06

PARCIAL

P erso n al fa c u lta tiv o ... Idem adm inistrativo.. .

4 0 .5 9 0 2 5 .5 8 5

» ))

p a r

1907

TOTAL

PARCIAL » »

» »

4 8 .3 9 0 2 5 .6 9 5

»

6 6 .1 7 5

t id .a s . 1

» »

11 »

7 4 .0 8 5 »

1 2 2 .5 8 3

D J)

9

» 1 3 0 .0 0 0 » 2 2 0 .0 0 0

3 0 1 .8 2 3 3 0 6 .1 0 0

»

T o t a l e s ..........

n

»

»

3 5 0 .0 0 0 3 8 5 .1 0 0

4 3 6 .0 4 0 7 7

1 .1 1 0 .1 3 8 7 7

1 . 4 2 9 .8 5 4

Intervención ............................ F ontanería................................. Elevaciones................................ Talleres....................................... G uardería................................... A lcantarillas.............................. Iiisoección . . . .......................... Canal ( 0 .....................................................

8 1 .5 0 0 2 .1 .9 7 0 56 265 3 1 .3 8 7 ,5 0 1 7 4 .3 0 8 1 4 .0 0 0 »

......................................................... ....................... .................... ..

Pago al C anal no incluido en el a n te rio r.............................. Concepto 2.° A paratos, berram ientas y ú tiles......... .............. 3 “ M ateriales ..................................... 4.“ Idem ................................................... 6.“ Im previstos ..................................

6 2 0 .6 6 9 55

55

(1) N o se incluye esta cantidad porque en los presupuestos con que se com paran figura (2) E au m en to de un real diario á todo el personal de jorn al inferior á 3 pesetas diarias, quedan en la cantidad consignada de 818.220,50.

» 8 .5 0 0 8 .0 0 0 10 5ó0 9 600

)} »

Personal j o r n a l e r o . — Idem i d . — A l c a n t a r i ­ lla s................................ 1 7 9 .2 4 0

Concepto 1 . “ P erso n al............. Dirección y proyectos............. Oflcina................................ . . . .

Concepto 5.“ ....................................... Obras n u e v a s ....................................

TOTAL

PARCIAL

D E T A L L E

TOTAL

3 7 .9 6 0 » » » 3 6 .0 0 0

Vi Vi V)

7 4 .5 6 0

9

»

Vi

V)

»

' » ))

Vi

Vi

»

3 8l.*430 2 5 .0 0 0

» 5)

9

2 0 .0 0 0 6 5 .0 0 0 9 0 .0 0 0 4 0 .0 0 0

50

3 8 1 .4 3 0

5 0 (ú

»

» Vi

2 4 o ”o 0 0 »

2 4 0 .0 0 0 7 1 8 .0 0 4

66

1 .4 1 3 .9 9 5

16

>

aparte y allí la consignaremos. representa 33.210 pesetas 369 hom bres p o r 360 días p o r 0,25, qne deducidas de las 381.480,,60,

M adrid, l.° dé Septiembre de 1906.—El Arquitecto Director, M auricio J a lv o


— —

55

54 —

AYUflTAODIEflTO DE ODRDRID FONTANERÍAOBIJGACIONES

ALCANTARILLAS CONTRAÍDAS t o t a l

CORRESPONDE Á LA ZONA

D E S IG N A C IO N

INTERIOR

ENSANCHE

2.“

PÁ RR A FO

CONCEPTO

Pesetas.

P esetas.

Pesetas.

73.736 55 73.730 55 50.000' 19.980 72 11.404 9.2o7 8.311 12 0.078 00 16 238' 02 19.103 32

14.404 40 9.207 30

50.000 » 19.988 72 11.404 40 9.207 36

8.311 12

8.311 12

6.078 60

6.078 60

16 238 02

10.238 02

19.103 32

19.103 32 9.804 43

9.804 43

3.771 67

3 771 67 11.933 85

11.933 85

12.819 73 10.754 97 4.383 78

12.819 73 10.754 97 4.383 78

8.104 5G

8.164 5€

8.497 25

8.497 25

8.164 8.497

o R

EPÍGRAFE 3.*^

Ï

P ago del im porte de la segunda m itad de las obras de saneam iento del viaje de ag u a s del B ajo A b ro ñ ig al....................... B ravo Murillo, desde S a n ta E n g ra c ia al E strecho........................................................ B arquillo (reconstrucción de un trozo)'.... F erraz, entre Ecija y M oret........................ M oret, en tre F e rra z y R osales.................... M arqués de U rquijo, entre F e rra z y Ro­ sa le s............................ ................................... Rosales, e n tre M arqués de U rquijo y Alta m ir a n o ...................................................... R osales, en tre A ltam irano y Rom ero R o­ bledo .............................................................. Blasco de G aray, en tre Meléndez V aldés y F ernández de los Ríos............................ F ernando el Católico, en tre Galileo y Va lleherm oso..................... ............................ F ern án d ez de la Hoz, en tre E spañólete y G eneral A rran d o ......................................... P rín cip e de V ergara, entre Goya y Jorge J u a n ................................................................ N úñez de Balboa, entre Lista h a sta tr a s ­ p asar el eje de P a d illa ............................... V illam agna, en tre C astellana y S erran o . Jorge Juan, entre la co n struida y A lcalá. Diego de León, en tre Núñez de B alboa v C astellò.......................................................... Diego de León, entre Castellò y Príncipe de V e rg a ra ...................................................

f


-

56 —

57 — COREESPONDE Á LA ZONA

D E S IG N A C IÓ N

INTERIOR

TOTAL

I

1.^

2. “

3 .“'

CONCEPTO

1 PÁ R R A FO

EPÍGRAFE

ENSANCHE

F OR

Pesetas.

Pesetas.

6 .8 1 6 4 3

1 6 5 .2 9 7 23

1 6 5 .2 9 7 23

508 091 63

5 0 8 .0 9 1 63

5 0 8 .0 9 1 63

Pesetas.

L ^ a s c a , entre A yala y Don R am ón de la IT ljO S......................

Velazquez, en tre Don Ram ón de la Cruz y L ista...................... Torrijos, en tre A yala y Don Ram ón de la C ru z........................ Paseo de S a n ta M aría de la Cabeza, entre F ra y Luís de León v C an arias. . Paseo de S a n ta M aría de la C abeza, entre M urcia y F ray Luis de León........ . . P enuelas, en tre M oratines y L ab rad o r A ncora, en tre F ilipinas y G eneral L acv!. A ncora, de G eneral Lacv á Rieg-n A ncora, entre Riego y Paseo de las Deli­ c ia s.................... P rolongación de la a lc a n ta rilia de ia calie de C a n a ria s................. A lcalá, entre M ontesa v S agasti . M oreno Nieto, Ju an Duque y M anzanare s...................... 1 Pa,go a D. F ern an d o N a v a rro del segun1 do y tercer plazo de la a lc a n ta rilla del P a rq u e del Oeste, incluido el aum ento de o b ra ................... C aracas, entre S a n ta E n g racia y Z urbano ................... Total............. .

1 1 .Uoo

11 03^ O?

o.4yü yo

8 3 90 90

>

o . 00^

8 .8 5 2

1 0 .0 9 0 80

lu.yyo

11.0 3 5

H erm osilla, en tre G eneral P ard iñ as v f o

03

8 .4 9 0 90 8 .8 b S

10

1 9 .1 6 6 3 4

iO•40C

3 3 .5 6 4 52 1 5 .6 1 2 01 12 .339 36 13.4.33 75

3 3 .5 6 4 5 2 15 612 01 12 33'.t 36 1 3 .4 3 2 75

1 3 .8 5 7 24

1O.OO1 24

1.3 857 -i/i

1K noe

15 060 9 .4 7 5 80

Oti •uO4 üv 1 5 .6 1 2 01 1 2 .3 3 9 36

’

1 5 .0 0 0 9 .4 7 5 8 0

70

7 .5 6 6 70

4a

7 .5 6 6 70

3 7 .6 3 2 39

Oiy 6 .8 1 6 46

19 0 .8 3 1

80

19 166 34

1 9 .1 6 6 34

O<•

090

3 1 7 .2 6 0

6 ,8 1 6 46 9 0 .7 9 5 38

95 925 87 130 538 |92

1


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58

TPABAJO l^EADIZADO A l mismo tiempo que preparaba la organización bu­ rocrática, por decirlo así, en la forma descrita, iba procurando activar lo posible la ejecución de obras. Los nuevos proyectos presentados al Ayuntamiento en I." de Enero de 1907 fueron los siguientes: Septiem bre ¿906.—A lc a n ta rilla de la calle de L a rra . Idem id. id. de A podaca. Idem id. id. de C h u rru ca. In stalació n de tu b e ría s y bocas de rie g o en la G lorieta de la A leg ría, calle de A lc a lá y p aseo de R onda. P resu p u esto de in sta la c ió n de b o cas de rieg o en la p u e r­ ta de Toledo y plaza de la s P irá m id e s. Presupuesto de in sta la c ió n de g rifo s p a r a fu en tes en el M atad ero . In sta la c ió n de u n a fu en te de v ecin d ad en la calle de A l­ fonso XII. L iquidaciones y certificacio n es co rre sp o n d ie n tes á las o b ras de s a n e a m ie n to del v ia je «Bajo A broñigal». C ertificaciones p a ra los p ag o s de o tra s te rm in a d a s de las a lc a n ta rilla s de la s calles de V elázq u ez, P rin cip e de V e rg a ra , G eneral P a rd illa s, A lcalá, C a ra c a s, C am poam or, S a n ta T eresa, A rg en so la, M ontesquinza, D oña B la n c a de N a v a r r a y R o n d a de A tocha. O ctubre ¿965.—A lc a n ta rilla de la c a lle de A rg ensola. Idem id. Id. de Ju stin ia n o . Idem id. id. de A bascal. P resu p u esto y proyecto de in sta la c ió n de tu b e ría en la calle de López de R ovos y F e rn á n d e z de Oviedo. P resu p u esto de in sta la c ió n de b o cas de rieg o en la calle de Z u rb a n o , e n tre A lm ag ro y G énova. S egundo info rm e so b re la co n stru c c ió n de la a lc a n ta ri­ lla de la calle de E rcilla.


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59 —

Info rm e y presupuesto de la s o b ra s so lic ita d a s en el ex ­ pedien te de la fuente de C h a m a rtín . Noviembre 1906.—A lc a n ta rilla de la calle del C astillo. Idem id. id. de F ra n c isc o R icci. Idem id. id. de M allorca. Idem id. id. de A lfonso XII. Diciembre 1906.—P royecto de o b ra s de s a n e a m ie n to de v ia je de la «Alcubilla». P la n o s y p resu p u esto p a r a in sta la c ió n de tu b e ría en el A silo de S a n ta C ristin a. V isita de inspección á los v ia je s «Alto y B ajo A broñigal». L iquidación de las o b ra s del v ia je «Bajo A broñigal». O b ras de re p a ra c ió n en los v ia je s «Alcubilla» y «Bajo A broñigal». A rreglo de la s c a s illa s de M ochuelillos y ra m a l de los L lanos. Enero 1907.—C erram ien to y a m p lia c ió n de T alleres. V iaje de a g u a s p o ta b le s del «Alcubilla». Depósito de a g u a p a r a la lim p ieza de a lc a n ta rilla s . E v acu ato rio de subsuelo p a r a la P u e rta del Sol. Red tu b u la r de los C u atro C am inos. A lc a n ta rilla de la calle de M allorca. Idem id. id de A lfonso XII. Idem B id. id. de M o n talb án . Idem id. id. de M á rtire s de A lcalá. Idem id id. de A rg u m o sa. Idem id. id. de A rg en so la. Idem id. id. de Ju stin ia n o . Idem id. id. de C h u rru c a . Idem id. id. de A p od aca y L a rra . U rin a rio s nuevos. V erted ero de pozos negros. A lc a n ta rilla de la c a lle de F ra n c isc o Ricci. Idem id. id. da V iria te . Idem id. id. de M andes. Idem id. id. d e A b a sc a l. Idem id id. de A lberto A g u ilera. Idem id id. de C astellò. Idem id. id. de A y ala.


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60 —

A lc a n ta rilla de la calle de P a d illa . Idem id. id. de S e rra n o . Idem id. id. del G eneral P o rlier. Idem id. id. del Conde de A ra n d a . Depósito de a g u a . A lc a n ta rilla de la calle de C a n a ria s . P ro y ecto de a lc a n ta r illa tu b u la r en la c a lle de Toledo (trozo co m p ren d id o desde la p u e rta de Toledo h a s ta la Glo­ rie ta de la s P irám ides). V a ria c ió n a l p ro y ecto de a lc a n ta rilla del P a rq u e del O este. R esum en

S ep tiem b re 1906..................... O ctubre id ........................ N oviem bre id ..................... . D iciem bre id ........................ 1907................... E nero T otal .

19 8 4 6 31 68

No se limitó á esto mi trabajo. La parte que pudiéra­ mos llamar práctica también fué objeto de estudio, con­ siguiendo los resultados que á continuación detallo. El despacho de asuntos, que en años anteriores no había pasado de 15.000, llegó en éste á 25.000, correspon­ diendo la mayor parte del aumento á la cuestión sanita­ ria (limpieza de alcantarillas generales y particulares, limpia de viajes, etc.)

Boca$ óe rie|o. Es un problema difícil de resolver, porque la direc­ ción del Canal de Isabel II, que es la que, á mi juicio, debía ser la encargada del servicio, toda vez que las obras las ejecutan sus operarios y el Ayuntamiento se limita á facilitar material y pagar los gastos de jornales, siempre ha mostrado cierta oposición.


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Para llevar al ánimo del Concejo esta conveniencia, tuve el honor de oficiar lo que sigue: E x c m o . S r .:

El e x tra o rd in a rio v asto que o casio n an las bocas de rie ­ go, ta n to por su conserv ació n y re p a ra c ió n como p o r su funcionam iento, m e p arece de ta l im p o rta n c ia , que no ex­ tr a ñ a r á V. E. h a y a llam ado mi atención desde el p rim e r m om ento. P a g a el A yu n tam ien to al C anal todos los años c u a re n ta ó cin cu en ta mil pesetas de jo rn a le s p a ra rep aracio nes; o tra s c u a re n ta ó cin cu en ta mil p a ra m ateriales, y el servicio de F o n ta n e ría ad em ás e stá p erm an en tem en te colocando losas, cercos y tapas,, con lo cual se au m e n ta n aq u ellas cifras; no es m ucho sup o n er en ciento tre in ta mil pesetas el g asto to­ tal que rep resen ta este servicio p a r a el A yuntam iento. P ero no es esto solo; p a g a ad em ás otro personal p a ra h a c e r los riegos, y otro p a ra c a rre te s y en la s del servicio de incendio, todos con sus accesorios de c a rre tes, m anguitos, la n z a s, cueros y m an g ajo , que sube reunido á m uy resp etab le c a n ­ tid ad , y cu an d o llegg. un caso de inceedio ó de riego todo este gasto re su lta in ú til, porque la boca de riego, que es la base de todo el sistem a, ó no funciona, ó fu n cio n a m al. Es e x tra o rd in a rio el núm ero de bocas de riego que d ia ­ riam en te se inutilizan y re p a ra n . P uede c a lc u la rse que en un año se re p a ra tres ó c u a tro veces ca d a u n a de las c u a tro mil que h a y en M adrid. Estos desperfectos obedecen á d istin tas cau sas, que voy á te n e r el honor de exponer, proponiendo después los m edios conducentes á e v ita rla s. En p rim er lu g a r, puede c ita rse la fa lta de v ig ilan cia y la in cu ltu ra del pueblo: todos los dias vem os á los chicos y en m u ch as ocasiones á h om bres colocar u n a p ied ra en cim a de la v á lv u la y g o lp e a r sobre ella p a r a que sa lg a el a g u a y reírse ó b eb ería, seg ú n los casos; e sta operación tien en que re p e tirla v a ria s veces p a ra que en a lg u n a de ellas .se engan ch e la v álv u la , y cuando esto o cu rre es el caso m ás fav o rab le, porque cu an d o no se e n g a n c h a recibe la tu b e ría un golpe de a rie te que, repetido v a ria s veces, n ecesariam en -


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te h a de p ro d u c ir la ro tu ra del plom o, p o r ser m ás débil que el h ierro fundido de la tu b e ría g e n e ra l y de la boca p ro p ia ­ m en te dicha. A lg u n as veces h a sido p re se n c ia d a esta ope­ ració n p o r g u a rd ia s de seg u rid a d , in sp ecto res de p o licía y o tio s m uchos depend ien tes directo s d el M unicipio, sin que n ing u n o de ellos h a y a tra ta d o de im p e d ir el hecho. L a solución que á mi se m e o c u rre en este cas<^, sería que por la A utoridad co m p eten te se p a s a ra u n a c irc u la r á todos sus su b o rd in ad o s p a r a que detuviesen á los in fra c to ­ res de la disposición que se dicte, y que esa A lcaldía publi­ case un b an d o conm in an d o con m u lta s á los au to res si e ra n p erso n a s m ay o res, ó á los p ad res si e ra n chicos los que lo h a c ía n . En el m ism o b an d o podía h a c e rse re fe re n c ia ta m ­ bién á las fuentes p ú b licas y u rin a rio s que son rotos ó r o ­ b a d a s a lg u n a s de sus p iezas p o r ju e g o ó m a la fe O tra d é la s c a u sa s, es la d iv ersid ad de p e rso n as que to ­ can en ellas: los o p erario s de F o n ta n e ría las colocan, los del C an al h acen el in g erto y después h a c e n la s re p a ra c io ­ nes; los depen d ien tes de lim p ieza que h a c e n los rieg o s las u sa n , los de incendios tam b ién y los c o n tra tis ta s de s e rv i­ cios m unicipales, ta n to de v ías p ú b licas com o de a lc a n ta ri­ llas, en c h u fa n en e lla s unos m anguitR s de h ie rro fo rjad o que las d e te rio ra n b a s ta n te . Si á esto se une que los rateros se llev an las ta p a s (en a lg u n o s casos á la s dos h o ra s de h a b e rla s colocado), no e x tr a ñ a r á V. E. q u e o c u rra n d e s­ perfectos. N inguno de los que m á s fácilm en te pueden d e te rio ra rla s tie n e interés en su b u e n a co n serv ació n Los del C an al, p o r­ que tienen m ucho tra b a jo , h acen las re p a ra c io n e s de p risa y corriendo; los de lim piezas, p o r no e n tre te n e rs e .n o c ie ­ r r a n n in g u n a ta p a y h a c e n el ench u fe sin cuidado, lo que d a lu g a r á que se ra y e n la s ro scas y no en ch ufen, .y por últim o, los c o n tra tis ta s , que sólo n ecesitan que s a lg a el a g u a , no se p reo cu p an de lo dem ás. Estos inconv en ien tes podían s u b sa n a rse haciéndose c a r ­ go el A y u n tam ien to de la re p a ra c ió n , p a r a lo cu al b a s ta ría con que se colocasen lla v e s de paso en el in g e rto de la tu b e ria de la b o ca de rieg o con la g e n e ra l, p o rq u e la em p resa del C a n a l n i co n sien te, ni debe c o n se n tir que o p e ra rio s ex­


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tra ñ o s á e lla toquen en sus llav es g en erales. El coste de es­ ta s llav es de paso no s e ría de im p o rta n c ia . Opino adem ás, que el p erso n al e n c a rg a d o de los riegos deb ia d ep en d er de F o n ta n e ría , y así p o d ríam o s e x ig irles el cuidad o que no podem os r e c la m a r á los que dependen de o tro s servicios. T am bién debía estab lecerse p o r el servicio de F o n ta n e ría p erson al necesario p a r a los casos de incendios, no sólo por el d etalle de e n c h u fa r la s m a n g a s, sino porque el p ersonal que depende del servicio conoce con to d a e x a c titu d los sitios en que ex isten depósitos p a rtic u la re s , conducciones de a g u a s, a rc a s de los an tig u o s v iajes, y se e v ita ría la re p e ti­ ción de alg ú n caso en que se b u sc a b a a g u a p a r a las bom bas de incendios y e s ta b a n sob re u n a g a le ría que co n tenía g ra n can tid a d . P a r a que utilice el serv icio de incendios estas a g u a s, se están haciendo por la d irección de m i c a rg o planos p o r distritos, que se fa c ilita rá n á aquél, e n lo sq u e se m a rc a n los sitios donde pueden e n c o n tra rse a g u a s a d em ás de las bo­ cas de riego; pero esto p o d rá se r un lenitivo al m a l, n u n ca u n a solución, porque el p erso n al de incendios no puede co­ nocer ta n bien com o el de F o n ta n e ría los d etalles necesarios p a ra u tiliz a r en un m om ento d ado e sta s a g u a s. > U nificando el p erso n al se co n se g u iría d ism in u ir las ro ­ tu ra s y con ellas los e x tra o rd in a rio s g a sto s de c o n se rv a ­ ción, porque los m ism os o b rero s e je c u ta ría n to d as las ope­ racio n e s. A ún queda p o r e stu d ia r o tra cau sa de la s a v e ría s, y ésta es el sistem a de la s b o cas de riego. P a r a el concurso que d esea c e le b ra r el Excm o. A y u n ta m iento, y a he ten id o el h o n o r de p re s e n ta r u n a s b ases con las condiciones g e n e ra le s que, á m i juicio, p o d ían exigirse, y cu an d o el concurso se verifique y a c u id a rá e sta dirección de lle g a r á te n e r u n a s b u e n a s bocas de riego, y se h a b rá q u itad o e sta ú ltim a c a u s a de la s ro tu ra s , p ero no las o tra s que an te s hem os indicado, si V. E. no a c e p ta la s soluciones que proponem os. No pretendem os con esto que se au m e n te el p erso n al á F o n ta n e ría , q u itán d o lo á los o tro s servicios; c u en tan aq u é­ llos con jefes de m á s a p titu d que el que su scrib e p a ra solu-


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c io n a r el asu n to , y V. E. p o d rá en co m en d arlo á c u a lq u ie ra de ellos; pero lo que debem os h a c e r n o ta r es que en las b o cas de riego no d eb e te n e r in te rv e n c ió n m ás que un solo jefe, ta n to p a r a su co n serv ació n y e n tre te n im ien to como p a r a su re p a ra c ió n , uso y lim p ieza. V. E., no o b sta n te , d isp o n d rá lo m á s a c e rta d o Dios, etc. M adrid 10 de O ctubre de 1906.

En la actualidad, y gracias á reunirse en una misma persona la Delegación Regia del Canal y la Alcaldía, se ha llegado á un acuerdo, que resolverá definitivamente el problema.

Máquinas elevadoras Oe a|ua. Este es un problema que podemos llamar de fecha fija; no se trata de estudiar una elevación con carácter permanente, toda vez que dentro de poco tiempo (uno ó dos años) habrá llegado á Madrid el Canal que con gran actividad construye la Sociedad «Hidráulica Santillana», el,cual conducirá i.ooo litros por segundo, con una al­ tura de 45 metros sobre el actual Canal de Lozoya y podrá alimentarse toda la zona alta de Madrid sin costo­ sas elevaciones. Tres instalaciones hay en Madrid para elevar las aguas: una en el paseo del Rey, que se alimenta con las aguas que vienen del Retamar, Peña Grande y Cantarranas en El Pardo, para elevarlas á las fuentes de San Marcial, Capuchinas, Celenque, Consejos y Encarnación, y otras en las calles de Toledo, Cerrillo del Rastro, Ma­ tadero, Plaza de Oriente, etc. Es una buena instalación, con máquinas nuevas en excelente estado. Se compone de dos bombas con sus motores y dos calderas; pueden funcionar juntas ó se paradas, y cada una es capaz de elevar en diez horas toda el agua que trae el viaje en veinticuatro.


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65 —

No haremos descripción detallada, porque ya nos ocu­ paremos de ello nuevamente cuando estudiemos los an­ tiguos viajes de la Villa. Otra elevación hay en la carretera de Hortaleza, hoy calle de López de Hoyos, también en buenas condicio­ nes; toma el agua directamente del Canalillo y una bom­ ba centrífuga la envía á los depósitos de la Prosperidad y Guindalera. Tiene dos motores, uno eléctrico, que es el que trabaja á diario, y otro de gas pobre para prevenir que falte un día la corriente. La tercera instalación está en el paseo de Santa En­ gracia, próxima á la Glorieta de los Cuatro Caminos. Ni el sitio elegido, ni la maquinaria, ni la chimenea, ni nada de lo que pudiéramos llamar componentes de la instalación, reúne condiciones, y solo milagrosamente se da un servicio irregular, que toleran con paciencia aque­ llos vecinos. En la actualidad se está preparando la instalación de nueva maquinaria en sitio y condiciones más adecuados. Algo podríamos decir respecto á estas nuevas insta­ laciones; pero como es seguro que el Canal se encarga­ rá en breve de este servicio, pudiera entenderse eran censuras á acuerdos municipales anteriores, que no en­ tran en nuestro ánimo; únicamente debemos hacer cons­ tar, que con las tres instalaciones juntas no podría ali­ mentarse ni regularmente el barrio de Salamanca solo, por lo que es preciso considerarlas siempre como provi­ sionales, y en espera de que nuevos canales conduzcan aguas que sólo por la acción de la gravedad puedan lle­ gar á los pisos más altos de las casas situadas dentro del término de Madrid y en sus más elevados barrios, que estarán bien dotados si se hace un tendido de tuberías proporcional á su extensión y consumo. 5


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6 (> — -

^nti|uo3 viaje;. Para demostrar la poca importancia que hoy tienen, bastaría citar un solo dato. El Canal de Lozoya conduce á Madrid de 8o á 90 millones de metros cúbicos alaño; y los antiguos viajes puestos en servicio, escasamente conducen á Madrid anualmente un millón. Esto no obstante, como sus aguas son muy aprecia das, especialmente en verano, porque nunca se entur­ bian y siempre salen frescas, vamos á dedicarles algunas líneas, procurando no repetir lo dicho por otros autores, sobre todo por el eminente Dr. Hanser, cuya obra sobre higiene general de Madrid no me cansaré de reco­ mendar.

Un poco 5c historia. Las aguas de todos los viajes antiguos de Madrid, eran excelentes. El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, el ano 1513, las describía como inmejorables. En aquella época Madrid sólo tenía 3.000 vecinos; pero por sus condiciones de salubridad, como por lo pin­ toresco del paisaje, en poco más de un cuarto de siglo duplicó el número de sus habitantes. En 1546, el maestro Juan López de Hoyos describía con gran entusiasmo los montes y feracidad del suelo, explicando el refrán de Madrid la osaría cercada de fuego armada de agiia^ porque era tal la abundancia de ésta, que se encontraba en la superficie de la tierra, y sin

necesidad de cuerda ni artificio alguno podía recogerse. La salubridad del clima era tal, que los doctores de aquella época aconsejaron al emperador Carlos V vinie­ se á Madrid á curarse unas calenturas que padecía.


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Por aquel entonces escribió López Deza un tratado •que no llegó á publicar, titulado Razón de Corte, donde ensalzaba la conveniencia de hacer capital á Madrid, tanto por ser centro de España, cuanto por sus condicio­ nes de salubridad y benigno clima. En una crónica de aquella época hemos leido que, al visitar un extranjero nuestra villa, preguntó por el árbol de la vida, dando á entender que sólo faltaba éste para ser Madrid un verdadero Paraíso. Yo confieso con ingenuidad que, cuando leí las líneas más arriba copiadas, no pude menos de exclamar con honda tristeza: ¡cómo cambian los tiempos!... Pues ense­ guida cruzó por mi imaginación el que en la actualidad los extranjeros llaman á Madrid, con razón sobrada, la

Ciudad de la muerte. Á medida quefué aumentando la población, fué dis­ minuyendo la dotación de agua por habitante; y cada vez fué haciéndose más sensible, hasta que Felipe III dió -órdenes para que se buscasen nuevos veneros de agua, dando por resultado el hallazgo de los viajes Briñigal (hoy Abroñigal) y Amaniel. Por esta misma época se empezó á dar importancia á las fuentes públicas, cons­ truyendo algunas de verdadero mérito, cuyo detalle pue­ de verse en un libro titulado: Á la muy antigua, noble y coronada villa de Madrid. Historia de su antigüedad, nobleza y grandeza, por el licenciado Jerónimo de Quin tana. Madrid, IÓ2g. También puede verse una bonita colección de foto­ grafías hechas en 1864 por orden del entonces Alcalde Corregidor, Sr. Duque de Sexto, y que formando un ele­ gante álbum, se conservan en el Archivo Municipal. Puede seguirse con todo detalle lá trayectoria de abastecimiento de aguas á Madrid, hojeando las obras de


Polanco, Ardemans y Blas de Llanos. Como síntesis de­ todas ellas, debemos hacer constar que en tiempo de Polanco había cuatro viajes de aguas gordas: uno el de la calle de Segovia, otro el de los caños del Peral, otroel de los caños de Leganitos y otro el del Prado de San Jerónimo: el primero estaba dentro de las antiguas mu­ rallas de Madrid; el segundo al pie de ellas. Y es muy probable que estos dos v’ajes, particularmente el prime­ ro, fuesen obra de los moros, y que á su imitación se hicieran todos los demás. Pero esto al fin es punto de mera curiosidad, é interesa muy poco: lo que importa es^ averiguar la utilidad que produce este medio de buscar aguas. «La experiencia— dice D. Blas de Llanos— de más de cien años, y aun se pudiera decir de más de doscientos, parece que debiera haber hecho conocer que este mediode buscar aguas es incierto y vago, pero por desgracia no ha sucedido así en tanto tiempo; y aunque en el día hay muchos que están ya desengañados, hay otros que al parecer no lo están, por cuya razón pongo á la vista en la siguiente tabla el resultado de las medidas de aguas hechas en los cuatro viajes, que expresa desde el año de 1699 hasta el presente (l).» (l) Las m edidas co rrespondientes á los años que tie n e n una estrella, las hasacado e l Sr. Llanos de las obras de Polanco y de la de A rdem ans; las dem ás, h asta el año 1828, se las facilitó el Excmo, A yuntam iento de la M. H. villa d e M adrid.


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VIAJE de la AÑOS e n que se Castellana. h an m edido Reales las aguas. de agua. 1699 * 1700 * 1722 • 1724- * 1708 1739 1741 1744 1745 Id em . 1746 1747 1748 1752 1753 1754 1757 1758 1759 1765 1766 1768 1770 1771 1773 1775 1777 1779 1780 1782 1783 1786 1792 1793 1796 1798 1800 1815 1816 1817

)) 124 40 26 72

68 91 190 por reg u lación. 1 90 1 90 190 70

68 64 60 48 50 64 56 44 40 64 48 48 43 37 46 41 . 34 45 40 75 63 72 171 140 173 56 56 65

69 VIAJE de TOTAL A broñigal de los bajo. cu atro viajes c u cada año. Reales de agua.

VIAJE de A lcubilla

VIAJE de Abroñigal alto.

Reales agua.

R eales de agua.

i> 17 25 25 . 30 32 33 'U 31 33 35 33 30 31 31 2 5 V. 15 19 25 23 24 17 V. 29 17 V. 24 23

70

182

«

»

56 56 62 64 64

96 64 171 180 180

50

200 200 200 200 200 200 200

20 23

22 'U 14 15 V.

20 33 25 25 73 49 75 43 41 36

‘A V. V.

'U

Vi

66 82 70 70 60 52 52 52 52 60 60 50 52 60 56 56 56 58 64 64

86 79 61 90 94

102 117 109 117

86 86 72

172 152

100 112 100 130 124 132 96 81 137 116 117 132 134 124

122 201 160 14 4

202 202 30 0 172

2)8 18 8

» 171 335 344 368 Vj 471 48 9 507 49 3 37 0 35 9 347 309 ‘A 267

221 261 239 24 8 233 V. 285 217

212 25 9 231 25 0 259 2 u8 257 243 39 9 342 344 563 5d 0 665 357 391 361

'A 'A *A ‘A

'U ‘A *A


70 — VIAJE AÑOS de la Castellana. e n que se h a n m edido Reales las aguas. d e agua.

1818 1819 1820 1S21 1823 1821 1828

59 47

58 52 58 59 21

VJ AJE de A lcubilla.

VIAJE de A broñigal alto.

R eales de agua.

R eales d e agua.

33

29 44 46 42 V, 27 42

76 68 78 67 71 V, 64 53

VIAJE de TOTAL A broñigal de los bajo. cu atro viajes en cada Reales año. de agua.

180 184 176 140 152 132 140

348 328 356 305 324 282 259

Esta tabla la considera el Licenciado Llanos útilísima, porque: «su inspección presenta observaciones que con sólo indicarlas hacen nacer ideas, que para presen­ tarlas de otro modo, sería preciso emplear largos dis­ cursos» . Después el mismo autor citado hace á continuación algunas observaciones curiosas, que vamos á copiar. «El viaje de la Castellana, según Polanco, traía por el año de 1700, 124 reales de agua, y según Ardemans, en el año 1722, traía 40 reales, y en el año de 1724, estaba ya reducido á 26, á pesar de haberle aumentado agua; de modo que, dice el mismo Ardemans, según se ve en la cita del comienzo, que conforme iban pasando los años, iban atenuándose más y más las aguas. Esto mismo se observa en los años sucesivos que comprende la tabla, porque es menester contar con que en ellos se han hecho obras de consideración, y de resultas en el año de 1744, lograron poner este viaje en 190 reales de agua; pero duró sólo tres años, pues en el de 1747 bajó á 70 reales, y bajando sucesivamente, en el de 1780, ya estaba reducido á 34 reales. Con nuevas obras en el año de 1800, subió á 173 reales, y enei año de 1815,


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en cuyo intermedio estuvo Madrid bajo la dominación del gobierno intruso, época en que estuvieron abando­ nadas las minas, se redujo á la tercera parte, según se ve, á 56 reales. Desde entonces ba ido bajando con al­ ternativas hasta el año 1828, que tuvo 42 reales de agua. El viaje de Alcubilla traía el año de 1700, según Polanco, 17 reales de agua, y según Ardemans, en el de 1722, traía 25 reales, y habiéndole aumentado después nuevas minas, en el año de 1724 no había crecido nada. Y aunque en el año 1741, por efecto de nuevas obras, creció á 33 '/^ reales, desde entonces fué disminuyendo, hasta que en el año de 1780 estaba reducido á 14 rea­ les. El mayor incremento que le pudieron hacer tomar después con nuevas obras fué á 75 */., reales en el año de 1800; pero en el año de 1815 ya estaba reducido á 43 reales, y sucesivamente fué menguando con alterna­ tivas hasta el año de 1828, que tuvo 21 reales de agua. En el viaje de Abroñigal alto, según Polanco, se mi­ dieron en el año de 1699, 70 reales de agua; y en el de 1722, según Ardemans, se midieron 56 reales, y en el de 1724, después de haber prolongado las minas en los dos años de intermedio, traía la misma cantidad, de lo que infiere Ardemans que los manantiales antiguos ha­ bían bajado mucho. Desde entonces se mantuvo una porción de años con alternativas desde 50 hasta 70 rea­ les; hasta que con nuevas obras lo hicieron subir en los años 1796 á 1800, á 117 reales; pero en 1815 ya bajó á 86 reales, y desde entonces ha ido bajando lentamen­ te hasta el año 1828, que tuvo 56 reales de agua. En el viaje de Abroñigal bajo, según Polanco, se hi­ cieron nuevas minas desde el año 1691 al de 95, y de re­ sultas en el año de 1699 traía 182 reales de agua; y se­ gún Ardemans, en el año de 1722 había bajado ya á 96


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reales, y en el de 1724 ya estaba reducido á 64. .En el mismo año ya propuso Ardemans el introducir en este viaje los caños de Abroñigal, y sin duda, con estas y otras obras, lo hicieron subir en el año de 1714 hasta 200 reales. Se mantuvo con esta cantidad hasta el año de 1752, y en el siguiente ya bajó á 172 reales, y suce­ sivamente fué bajando hasta el año de 1771, en que que­ dó reducido á 84 reales. Consiguiente á esta baja se de­ ben suponer las obras con que le fueron aumentando hasta el año de 1800, en que llegó á 300 reales; pero en el de 1815 ya había bajado á 172 reales, y desde enton­ ces ha seguido bajando lentamente hasta 140 reales de agua que tuvo en el año 1828. Si se observa en esta tabla la columna que expresa el total de los cuatro viajes en cada año, todavía se hace más notable la alternativa de subidas y bajadas en el producto. En el año de 1724 se midieron 171 reales de agua; en el de 1745 se midieron 507 reales; en el de 1771 ya estaban reducidos á 212 reales; en el de 1800 se midieron 665 y medio reales, y en el día, pasados vein­ tiocho años, ya están reducidos los cuatro viajes á 259 reales de agua, debiéndose notar en la 'misma tabla que los mayores incrementos de agua han durado muy poco, pues el año siguiente han empezado á disminuir. De modo que se puede decir con verdad, que estas minas de los viajes han sido para los madrileños la verdadera

laguna de Tándalo, porque han estado siempre viendo el agua y escapándoseles de los labios. Y sin embargo de esto, y que los hechos que daba la experiencia se han metido por los ojos, se ha tardado más de cien años en sacar la consecuencia de que el medio de buscar aguas subterráneas es insuficiente, incierto y vago. Pero en lugar de esto ha sucedido lo que en otras cosas: como


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cuando hay carestía de trigo y sube por consecuencia forzosa el precio del pan, el vulgo entonces murmura de los tahoneros, y se consuela con eso, así también cuan­ do han escaseado las aguas se ha culpado á los encarga­ dos de la fontanería, como si estuviera en su mano el exprimir la tierra para que diese el agua que no tiene: y esto es tan antiguo, que si se lee con atención lo que dice Ardemans, él mismo no estuvo libre en su tiempo de la polilla de la murmuración por este mismo asunto.»

Finalmente, no quiero omitir una observación, aun­ que de ella resulta unji verdad muy amarga, y es que el recurso de abrir nuevas minas á costa de los grandes gastos que exigen para aumentar el caudal de los viajes, es recurso conchado ya. Todo el terreno de los alrededo­ res de Madrid, particidarmente en los viajes altos, está taladrado á derecha y á izquierda con ramales de m i­ nas, de modo que ya no hay donde abrir otras. Por otra parte, junto á Fuencarral pasa la linea divisoria de aguas al Jarama y al Manzanares, y sigue circundando á Madrid: de la parte de allá de esta linea, por un orden natural, las filtraciones se deben dirigir á la p ro fundi­ dad de la cañada del Jarama, y por consecuencia, el agua que se puede encontrar pasada dicha linea ha de estar á una profundidad tal, que ya no se pueda traer á Madrid. Los años transcurridos desde el 1828 al presente, lejos de contradecir las opiniones transcritas, las han co­ rroborado en todas sus partes. Yo he visitado la mayor parte de las galerías de los antiguos viajes, é inmediata­ mente se me ocurrió la idea del coste del agua. En la Alcubilla, por ejemplo, que extiende sus galerías hasta más allá de Fuencarral con diversas ramificaciones, todas ellas revestidas de ladrillo con arquetas, casillas de re­


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gistro, etc., representa un capital cuyo interés anual ha­ ría valer á buen precio los 30 reales escasos de agua que conduce el viaje.

Recientemente se practicaron nuevas galerías en el camino viejo de Chamartín, detrás del Hipódromo. Allí se encontró la capa de arena gruesa y piedra por la que filtran las aguas. A los cien metros de galería abierta, ya habíamos conseguido 6 ó 7 reales de agua, sin que se notase disminución en las galerías más inmediatas del viaje de la Castellana. Pero calculando el gasto he­ cho con el resultado obtenido, me pareció más práctico proponer la suspensión de aquellas obras, destinando las cantidades que se pensase invertir en ellas en aumentar la red de tuberías, que partiendo del Canalillo (acequia de riego del Ljzo3’a) sirviesen para instalar bocas de rie­ go y fuentes públicas en los sitios que hoy carecen de ellas. Por todas las razones que anteceden, podíamos lle­ gar á la conclusión de la conveniencia de abandonar los antiguos viajes. Pero esto sería caer en la exageración contraria, toda vez que en la actualidal el gasto que para el Aj'untamiento representa su conservación es insignifi­ cante. Sólo hay destinados á este servicio un oficial ma3'or, tres cuadrillas, cada una compuesta de tres hom­ bres, 3' otra compuesta de cinco. Esta última destinada á las reparaciones. Cobran entre todos unas 14.000 pesetas anuales, que se pagan bien con los rendimientos que las mismas aguas producen, y que podrían aumentarse cambiando los gri­ fos corrientes de las fuentes por otros automáticos y concediendo más tomas á particulares, que con verdade­ ro empeño están constantemente solicitándolas. Para el objeto que perseguimos con este libro, que es


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el S aneam ien to del suelo y e l su bsuelo de M adrid EN su INTERIOR Y ENSANCHE, prescindiremos de las g a ­ lerías de captación, que se encuentran situadas casi en totalidad en el extrarradio, para que el día que se haga el proyecto de urbanización y saneamiento de aquella zona, puedan adoptarse en ellas las medidas más con­ venientes.

Aun por lo que afecta al interior y ensanche, mejor que una descripción detallada, siempre monótona, nos parece acompañar planos del trazado de las tuberías en cada uno de los viajes y fuentes que de ellos se surten. No incluimos en el proyecto general cantidad alguna para saneamiento-de viajes, porque gran parte está he­ cho; y lo que falta puede irse ejecutando, poco á poco, con los presupuestos ordinarios; pero como es preciso dar á conocer su estado actual, á continuación lo referi­ mos clasificado por viajes.

Viaje Oei Retamar. Tiene su origen este viaje en el monte del Pardo, en el sitio denominado Arroyo de la Peña grande, vi­ niendo sus aguas por una mina vestida de fábrica de ladrillos, que marcha paralela á dicho arroyo, hasta el arca situada en la casa del guarda, contiguo al puente llamado de la Fuente de la Reina. De este arca salen las aguas por tubería para unirse en las inmediaciones de la Puerta de Hierro con el viaje llamado de Fuente de la Reina. Su rendimiento puede decirse que es nulo. De las minas practicadas en las laderas no sale en la actualidad ni una gota de agua, á pesar de la limpia hecha en Octubre de 1906. Para no dejar sin dotación este ramal, hace años se


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construyó una mina normal al arroyo, que sirve de gale­ ría filtrante, y por otra segunda mina lleva las aguas del arroyo á la misma arca de la casa del guarda próximo al puente. Los aforos practicados en él acusan extraordinarias diferencias; como término medio pueden calcularse 8o ó 100 metros cúbicos cada veinticuatro horas. Este viaje solo necesita un macizo de hormigón agua abajo de la galería que atraviesa el arroyo, para evitar que una venida ó un desagüe del Canal de Isabel II le deteriore, estando como está al descubierto y á punto de desaparecer una enlazada que le protegía. El resto del viaje hasta Puerta de Hierro se encuen­ tra en excelentes condiciones desde que se limpió en fin del año 1906.

fuente de la Reina. Fué terminado y puesto al servicio en el año 1855. Tiene su nacimiento ú origen próximo á la Puerta de Hierro (camino del Pardo), donde principia la mina, toda ella revestida de fábrica de ladrillo y cal hidráulica, con la ventilación además necesaria. Sigue por la Moncloa, paralela á dicho camino, hasta la casa de máquinas, si­ tuada á espaldas de la Estación del Norte, en la Monta­ ña del Príncipe Pío. Sale de la casa de máquinas por tuberías de hierro, cuyo trazado puede verse en el plano adjunto, para em­ pezar la distribución de sus aguas en el interior de Ma­ drid, tanto en fuentes públicas como en particulares. Su mina mide una extensión de 4.113 metros. La cantidad de agua que arroja dicho viaje en veinticuatro horas es algo inferior á 400 metros cúbicos, y en ellos van incluidos los 80 ó 100 que produce el Retamar.

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Con la limpia hecha en Agosto y Septiembre de 1906 quedó en perfectas condiciones, habiéndose extraído del interior de las minas más de loo carros de raíces y léga mo, depositados allí en veintidós años que hacía no se limpiaba. Este viaje no necesita reparación alguna; pero para suprimir unas compuertas ó tornas colocadas en las mi­ nas con el fin de que se eleve el nivel del agua 5^ entre en las tomas de las fuentes de los Viveros, sería muy conveniente rebajar estas tuberías, colocando las alca­ chofas de toma en el mismo solado de las minas, y así podría hacerse la limpieza frecuentemente, abriendo sólo las compuertas de hierro que están colocadas. Para la limpieza del pozo de toma en la casa de má­ quinas, sería también conveniente hacer una tajea de desagüe al río Manzanares, ya que hay desnivel bastan­ te, yendo á desaguar antes del lavadero de la Bernardi­ na, en cuyo caso podría impedirse á la Compañía del Norte que utilizase como desagüe una mina abandonada cuando se trasladó la casa de máquinas. Cuando se estudie el proyecto de urbanización del extrarradio, debe tenerse en cuenta que estas aguas lie gan por su pie á la curva 586 (nivel medio del Medite­ rráneo en Alicante), y que el ferrocarril de circunvala­ ción va próximamente por la 585, y sería fácil con tube­ ría cerrada alimentar de agua la zona comprendida entre dicho ferrocarril y el río, sin hacer temas en puntos tan, bajos de las tuberías del Canal, que pierden gran presión con ellas. En compensación, podrían alimentarse las tu­ berías de Fuente de la Reina con aguas de Lozoya, como estuvieron alimentadas el año pasado durante los tres meses que duró la limpia del viaje, y se habría economi­


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zado el Ayuntamiento el gasto de elevación de estas aguas, que hoy es importante.

Viaje bajo de jtbroñi|al. Está todo él revestido de fábrica de ladrillo. Tiene su nacimiento en los términos de Canillas y continúa hasta el arroyo de la Calavera, donde hace escuadra; atraviesa el arroyo Abroñigal, frente á la casilla denominada Mo­ chuelos, siguiendo en dirección á Madrid, siempre para lela á la carretera de Aragón y calle de Alcalá, hasta frente á la de la Reina Mercedes, donde se halla insta­ lada el arca de medida mayor. De ésta sigue una parte solo por tuberías y otras por minas vestidas de fábrica de ladrillo y canal de piedra caliza de Colmenar, tan perfectamente limpias, que con­ vida á beber aquel agua tan fresca y cristalina. Está contratada la colocación de los trozos de tube­ ría que faltan, y en breve podrá decirse está perfecta­ mente cuanto á Interior y Ensanche se refiere. La distribución de tuberías puede verse en el adjun­ to plano. El trayecto de este viaje es de 7 y medio kilómetros, y su dotación de aguas 8go metros cúbicos en 24 horas. Después de sustituidas las tuberías solo falta enlazar este viaje con los otros para poder cambiar las aguas cuando vengan en malas condiciones; quitar las antiguas cambijas; poner algunas ventosas y llaves de descarga y alguna pequeña variación de las tuberías antiguas que dificultan el buen servicio; obras todas de escasa impor­ tancia, y que pueden hacerse si hay un poco de buena voluntad por parte de todos.


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Viaje alto Oe i{broñi|al. Tiene su origen en el término de Canillas, próximo al pueblo, al Norte de la carretera de Aragón, y viene por mina perfectamente ventilada y vestida de fábrica de ladrillo hasta la casa llamada de Mochuelillos, frente á la cual cruza el arroyo Abroñigal. En este trayecto reci­ be agua de los ramales siguientes: Viejo de la Junquera, La Muía, La Boticaria, La Junquera, Moreno y Llanos; desde la citada casa sigue por mina á la Guindalera, Zanjón y calle de D. Ramón de la Cruz, donde ya entra por tubería, siguiendo la mina por debajo de las casas hasta la Castellana, donde antiguamente se hallaba el arca de medida mayor, continuando ya por tubería se­ gún el trazado hecho en el plano que se acompaña hasta la calle de San Millán, donde termina. Tiene una longi­ tud aproximada de 14 kilómetros. Está todo él saneado, excepto un pequeño trozo á su entrada en Madrid, que no pudo hacerse cuando se contrató su saneamiento. La cantidad de agua que conduce es de cerca de 200 metros cúbicos por día.

Viaje Oe Pajarlíoj. Tiene su origen en el sitio conocido por Zanjón del Retiro, al Norte de la carretera de Aragón, y conduce sus aguas por una mina vestida de fábrica de ladrillo hasta la calle de Goya, donde da principio la tubería para distribuir sus aguas. La longitud aproximada de éste es de unos 700 metros. (1) Las aguas d e este viaje son de las llam adas g ord a s y no se d an a l v e c in ­ d ario ; se d estin an a l lavado de alcantarillas.


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Viaje dei Conde de Salina^. Nace este viaje en el término de Madrid, en el sitio denominado Cañada del Lagarto, y viene por mina has­ ta las inmediaciones del edificio dedicado á Exposición de Bellas Artes, donde empieza la tubería para distri­ buir sus aguas. Su desarrollo es próximamente de dos kilómetros y hoy no se utiliza.

Viaje de San Dámaso á Butarque. Principia la mina, vestida de fábrica de ladrillo, en el término de Carabanchel Bajo, en el sitio conocido con el nombre de Cerro Negro, y viene hasta la huerta lla­ mada de San Dámaso, donde empieza la tubería, para conducir las aguas al estribo del Puente de Toledo. Este viaje tiene una longitud aproximada de dos ki­ lómetros y medio. La cantidad de agua que vierte es de 15 á 20 metros cúbicos al día.

Viaje bajo dei Retiro. Este viaje da principio en el término de Chamartín y conduce las aguas por una mina vestida de fábrica de ladrillo, que atraviesa los caminos de Chamartín y Hortaleza hasta el arca de medida, situada á espaldas de la antigua fonda denominada de la Castellana, siguiendo después por tuberías por la de Sagasta hasta el arca de distribución, situada á la entrada del Retiro, á cuyo pun­ to van á parar todas sus aguas, midiendo su trayecto una longitud aproximada de cuatro y medio kilómetros. En la actualidad las aguas de este viaje se vierten á la alcantarilla de la calle de López de Hoyos, por encon­ trarse contaminadas.


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Hecho un minucioso reconocimiento en el mismo, resulta: que desde el testero ó cabeza del viaje hasta el lavadero del Carmen (380 metros próximamente) había tierra y basura, que se quitó, no sin gran trabajo; pero después pudieron verse señales evidentes de filtraciones de aguas sucias, procedentes de pozos negros. Y mien­ tras se estudia el modo de corregirlo han de estar corta­ das sus aguas.

Viaje alto Del Retiro. Su origen lo tiene en el término de Chamartín, á Po -' niente del Pinar de la Castellana, donde empieza la mina vestida de fábrica de ladrillo; atraviesa el barrio de la Guindalera, camino de Hortaleza y calle de Alcalá, hasta la primera arca de distribución, situada al Sur de esta calle, de la que parten las tuberías, para distribuir sus aguas en las fuentes del Retiro. El desairollo aproximado de este viaje es de unos 15 kilómetros. En la actualidad se vierten las aguas á la alcantarilla de la calle de D. Ramón de la Cruz, junto á la casa del Sifón Valle, por estar contaminadas, según parte del Laboratorio Municipal.

Viaje Oe la Castellana. Las aguas de este viaje tienen su origen á distintas alturas, por lo cual y para distinguir uno de otro, se les denomina planta alta y planta baja. P l a n t a a l t a . — Tiene su origen ó cabeza al Ponien­ te de la carretera de Francia, términos de Fuencarral y Chamartín, en una mina de dos ramales, entre los que está enclavado el pueblo de Chamartín de la Rosa. La 6


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unión de éstos se verifica en el sitio denominado pose­ sión de Mandes, donde vierte también otra galería que tiene su origen en las inmediaciones del arroyo Abroñigal. Continúa después por los terrenos llamados de Maudes y el Hipódromo, atravesando la calle de Abascal y terminando en la de Miguel Angel, esquina al paseo del Obelisco, donde tiene la arqueta de carga. P la n ta b a ja . — Tiene su origen en el sitio denomi­ nado Bellas Vistas, bajando' por el Valle del Moro, el Hi­ pódromo y la Castellana, á cruzar el edificio destinado á Escuela de Sordo-Mudos, hasta la arqueta de carga de la calle de Miguel Angel. Unida ya el agua de las dos plantas, y por tubería colocada en el interior de una mina revestida de fábrica de ladrillo, sigue por la calle de Almagro hasta la plaza de Santa Bárbara, donde tiene la arqueta, de la que parte el ramal llamado de las Salesas, que llega hasta cerca de la calle de Argensola. Aguas abajo de este ramal parte otro por la calle de San Mateo hasta la travesía del mis­ mo nombre. Desde la plaza de Santa Bárbara continúa la tubería por la mina del viaje alto Abroñigal hasta la calle del Caballero de Gracia, donde penetra en la alcantarilla y sigue por las de Peligros, Alcalá, Sevilla y Cruz, á la mina del bajo Abroñigal. En la calle de Núñez de Arce se deriva un ramal, también por la alcantarilla, á la plaza de Santa Ana, continuando por zanja á la calle de San Sebastián. La tubería general del viaje sigue por la calle de la Cruz hasta la de Atocha, esquina á la Concepción Jerónima, donde hace testero. De la calle de Hortaleza, esquina á la de la Montera, parte otro ramal, que sigue por las de Jacometrezo, Salud y Abada, hasta la de Mesonero Romanos.


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Tiene una longitud aproximada de ocho kilómetros y medio. La cantidad de agua que suministra es próximamen­ te 200 metros cúbicos cada veinticuatro horas.

Viaje de la iticubiila. Este viaje tiene su origen en el término de Fuencarral, pasado el convento de Valverde, á Poniente de la carretera de Francia, donde principia la mina vestida de fábrica de ladrillo, que viene paralela á dicha carretera hasta la glorieta de los Cuatro Caminos, en donde se divide en dos ramales. El uno marcha por la calle de Santa Engracia hasta la glorieta de Santa Bárbara, donde empiezan á distribuirse sus aguas, y el otro continúa paralelo á dicha carretera hasta la glorieta de Quevedo, que vuelve á dividirse en dos ramales, uno que baja por la calle de Fuencarral y otro por la de San Bernardo, en ■ cuyos puntos da principio la distribución. En la actualidad se están ejecutando obras para tras­ ladar la arqueta de carga más allá de la plaza de Tetuán, enlazando con tubería desde este punto á la antigua ar­ queta de la calle de Carnicer, evitando así que las filtra­ ciones de tantos pozos negros como hay en los Cuatro Caminos (y por debajo de los cuales atraviesa el viaje) contaminen las aguas limpias. La cantidad de agua que trae este viaje es muy in­ ferior á los aforos que constan en distintos libros. Seguramente no pasarán en la actualidad de 190 me­ tros cúbicos en veinticuatro horas (i). Ü) Con motivo de la sequía de este añ o , h an dism inuido tauto sus aguas -que se h a u form ulado reclam aciones por los tenedores de toma, que no recibían la cantidad necesaria.


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En resumen: las tuberías de distribución en todos los viajes puestos en servicio, deben considerarse como sa­ neadas; y las galerías de captación solo exigen, hasta ahora, una escrupulosa vigilancia para impedir que los chicos ó personas mal intencionadas destapen los capi­ rotes para arrojar basuras en su interior, ó más general­ mente para sacar agua de la que conduce el viaje. Por las descripciones y planos que anteceden, se ve que cada viaje consta de dos partes principales, que son: I.* Las galerías de captación ó minas hechas en el cam­ po, y á las cuales afluyen las aguas que van rodadas has­ ta la arqueta de carga, y 2.“ La serie ó series de cañerías que distribuyen el agua por la población. En las prime­ ras es imprescindible que pueda entrar el agua del ex­ terior, ó sea de las capas amíferas del terreno, mientras que en las segundas es condición esencial que no pueda ni entrar agua ni salir de la tubería para evitar la conta­ minación. Antiguamente, cuando se construyeron los viajes, estaban ambas funciones perfectamente definidas; las primeras estaban en el campo, donde no había ni ca­ sas ni población, y las segundas dentro de la ciudad, donde ya había muchas construcciones con su comple­ mento de desagües, alcantarillas, pozos negros, etc. Puede considerarse saneado un viaje cuando, desde el punto de origen al de consumo, el agua no ha tenido mezcla con ningún germen patógeno. En las tuberías, ó sea desde la arqueta á la población, esto se ha conse­ guido, ó falta muy poco para conseguirlo, puesto que la mayor parte de los viajes están ya por tubería de hierro fundido, perfectamente aislada, aunque se instalen por el interior de las alcantarillas; pero en las primeras, en las que hemos llamado galerías de captación, no ocurre lo propio.


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Hechas y dispuestas para atravesar campos despo­ blados, y destinadas á recoger en su interior las aguas que contiene el terreno, lo mismo las que de largas dis­ tancias vienen por las capas permeables, que las proce­ dentes de lluvias ó nieves, que desde el suelo se filtran á través de sus distintas capas. Mientras los campos permanezcan despoblados, no hay peligro de contaminación; pero cuando éstos se transforman en centros importantes de población, hay el peligro de que sus deyecciones se mezclen con las aguas limpias, y hay que establecer el siguiente dilema y esco­ ger: O suprimir la nueva población, ó suprimir la utili­ zación de las aguas que bajo aquélla nacen. En Madrid aún no se ha llegado á este extremo; pero falta poco. En los planos que acompañan pueden verse las galerías de captación y las edificaciones que hay so­ bre ellas. Es urgente pensar en la urbanización del extra­ rradio y en su saneamiento, para ver qué viajes pueden subsistir, colocando sobre sus galerías parques ó jardi­ nes, y cuáles conviene abandonar, utilizando las minas como alcantarillas de la nueva población.

Pozos nefros. En este, como en otros muchos servicios municipa­ les, se censura injustamente al Ayuntamiento, sentando como artículos de fe afirmaciones erróneas. Constantemente estamos oyendo afirmar que existen en Madrid 4.000 pozos negros. Uno de mis primeros cuidados al hacerme cargo de este servicio, fué la esta­ dística ó recuento de ellos, resultando que en el día i ." de Agosto de 1906 sólo había en servicio en Madrid í -48S i y se estaban construyendo m’ás de 2.000 metros


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de alcantarilla, con la cual ha descendido aquella cifra á la de 1.296 en i." de Julio del corriente año. Los pozos negros están situados por zonas, la in­ mensa mayoría de ellos en el extrarradio, sirviendo los barrios de Cuatro Caminos, Prosperidad, Guindalera, Puente de Vallecas, Mataderos y General Ricardos; y como en el extrarradio, por mandato expreso de la Ley, no pueden hacerse obras sin llenar primeramente por los propietarios ciertos requisitos, resulta que en todas aquellas barriadas, de las que no hay proyecto de urba­ nización hecho, y donde el Ayuntamiento se ve imposi­ bilitado de hacer gastos, ni hay calles, ni alumbrado, ni alcantarillas, ni nada, dándose el caso de que los barrios que por su orientación, altura y demás condiciones de­ bieran ser los más sanos de Madrid, son una constante amenaza de infección para los habitantes de la corte. En unos existen multitud de estercoleros y depósitos de ba­ suras que infeccionan el aire; en otros pasan las minas de los antiguos viajes por bajo de sus pozos negros, y en todos ellos la suciedad impera, el polvo abunda, los árboles no existen, y el aire que procede de los magnífi­ cos pinares del Norte, llega á Madrid sin ninguna de las condiciones vitales que tiene en la sierra, arrastrando en cambio todos los gérmenes patógenos que pululan en aquellos ambientes viciados. El mismo razonamiento anterior podíamos aplicar á los cuatro puntos cardinales; porque si en el Norte están Tetuán y Cuatro Caminos con sus traperos y basuras, en el Sur está el Abroñigal con sus aguas permanente­ mente en descomposición; en el Este, además del ce­ menterio, existen multitud de tejares con sus montones de basura en fermentación, y en el Oeste el Manzanares, convertido en cloaca máxima desde la Huerta abajo.


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Teniendo en cuenta todas estas razones, el entonces Alcalde, Excmo. Sr. D. Alberto Aguilera, ordenóla for­ mación de proyectos para hacer desaparecer todos los pozos negros, y como este trabajo requería cierto tiem­ po, que mientras se hacía se limpiasen los existentes. En i6 de Julio se hizo la incautación por el Ayunta­ miento de todo el material que tenía en su poder el con­ tratista, y aunque su estado no era bueno, por llevar en uso más de veinte años, como no había otro, fué preciso organizar el servicio con aquel material. Según el estado de extracciones que había en la ofi­ cina, los pozos negros producen de i.ooo á 1.200 me­ tros cúbicos de materias fecales al mes, ó sean, apro­ ximadamente, 1.500 toneladas, que hay necesidad de transportar tres ó cuatro kilómetros de distancia (térmi­ no medio). Suponiendo que fuese una mercancía cualquiera, re­ sultan cinco vagones diarios, que en manera alguna po­ dían transportar las cuatro ó cinco parejas de bueyes de que disponía el antiguo contratista.

Vistas las máquinas, una completamente inútil y la otra mu}' gastada, dudé que con ellas pudieran extraer­ se los 50 metros cúbicos al día; pero al ver funcionar una de ellas me convencí que podía extraer mucho más de 100 metros, 3' así quedó reducido el problema á au­ mentar los medios de transporte. No es de momento seguir con detalle el trabajo rea­ lizado. Se reformaron los talleres, se arreglaron las cu ­ bas, se pusieron en marcha las dos máquinas y se con­ siguió, en tres meses, poner el servicio al día (i). (1) Es de ju sticia consignar que todo el personal de trenes, el antiguo con­ tra tis ta Sr. O taegui y el encargado de la oficina D. Federico Sánchez, tra b a ja ­ ro n con v erd ad era fe p a ra conseguir el éxito.


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A pesar del gasto de reparaciones y del exceso de trabajo, el coste para el Ayuntamiento fué menor, según puede verse en los cuadros adjuntos, clasificados por años. El 1905, en que estaba el servicio contratado; el 1906, en que se hizo la incautación y se administró por el Excmo. Ayuntamiento, y, por último, el 1907, puesta ya en vigor la nueva organización que consta en el pro­ yecto de reglamento y en el presupuesto presentado y vigente para el corriente año.

C"u.a,d.ro c o m p a r a c iT r o . o 1905 Precio Pagado Pozos á que Metros por s le e! e x tra í­ la extracción. ma etro. cúbicos. dos.

FECHAS DK

LAS

E X T R A C C IO N E S

Pesetas, Cts.

Del 18 al 31 de .Julio.......... » i al 31 de A g o sto .. . . » 1 al 15 de Septiem b re.........................

107 243

805 2.070

2.916 5.832

103

1.009

2.916

T o t a l e s ...............

453

3 884

11.664

Pesetas

3 ,0 0

A]sr o 1 9 0 8 FECHAS DE

LAS

E X T B A C C IO N E S

Precio P a g a do Pozos Metros á que por s a l e el e x t r a íla extracción. m etro. cúbicos. • dos. Pesetas. Cts,

Del 18 al 31 de J u lio .......... » 1 ai 31 de Agosto. .. 9 1 a l 15 de Sep tiem ­ b r e ........................

120 339

924 2.798

2.032,50 7.512,50

161

1.338

S .b S b

T o t a l e s ...............

620

5.060

13.130

Pesetas,

2,59


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A

1^’ DE L A S

8!) —

jS" O

ECHAS E X T R A C C IO N E S

1907

Precio Pagado a que, Pozos M etros por s a l e el la extracción. m ex t ra i­ etro. cúbicos. dos. Pesetas, Cts. Pesetas,

Del 18 al 31 de J u lio .......... ii l al 31 de A gosto___ » 1 al 15 de Septiem ­ b re .........................

87 247

1.123 2.498

2.966 5.898

140

1 295

2.778

T ó t a l e s ’. .............

■474

4 916

11.642

2,36

Como se ve por los anteriores cuadros, el coste por metro cúbico de la extracción ha disminuido desde 1905, en que costaba 3 pesetas cada uno, á 1907, en que cues­ ta 2,36, en un 21,50 por loo. Hasta 1905 sólo se recaudaba por la extracción de materias en los pozos de pago, entre cinco y ocho mil pesetas al año, mientras que en la actualidad se recau­ dan más de cuarenta mil. Esto es debido á que antes la mayor parte de los pozos eran gratuitos y ahora todos son de pago. Hemos propuesto á la Municipalidad que todos los pozos fueran de pago, porque no parece justo que pa­ guen todos los vecinos de Madrid una extracción que sólo un pequeño número utiliza, sin que quepa la dis­ culpa de que no hay alcantarillas, porque los pro­ pietarios ya saben, al construir, esta circunstancia, y deben contar entre los gastos de conservación del in­ mueble éste que, como el agua, el alumbrado, etc., tie­ nen que pagar á más elevado precio; y en estas condi­ ciones, calcular si les conviene la renta que produce el capital. Ni es nuevo, ni original, que paguen por ex­


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tracción de las materias de los pozos negros. En todas las grandes poblaciones son de pago, y el precio por metro cúbico oscila entre cuatro y siete pesetas, tenien­ do aquellos Municipios la ventaja de vender á compañías constituidas los líquidos extraídos, pues se utilizan para abonos y productos químicos. Decía al principio que no era original, ni nuevo, el procedimiento, y esta última parte puede comprobarse con la lectura del siguiente párrafo del Manual hisióricotopográfico-esiadistico de Madrid, escrito por D. Ramón de Mesonero Romanos en 1854, que dice en su pá­ gina 215; «La limpieza de noche deja todavía mucho que de­ sear, y es la que ofrece también dificultades más in­ superables por la escasez de alcantarillas generales, la multitud de los pozos negros y por la mala dirección y, á nuestro enténder, poco acierto de este servicio en su parte material; Este servicio privado de las casas en que hay pozos, se hace mal por la administración, y es más propio de empresas de maestros particulares. Además, es hasta

cierto punto injusto el que se verifique á costa de los fo n ­ dos públicos; y con la misma franqueza con que antes expresamos nuestra opinión respecto al alumbrado de la vía pública (en el que creemos mal recargada á la p r o ­ piedad), del mismo modo diremos ahora que la limpieza de pozos inmundos debia ser del cargo de ésta, como los de las aguas limpias, tejados y demás partes de las casas. De este modo se establecerían empresas particidares que, rivalizando en celo y perfeccionando los medios de eje­ cución, disminuirían, como sucede en París, la molestia de la población y el coste de la operación, y relevarían al


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Ayuntamiento del inmenso sacrificio que á este escaso y voluntario servicio tiene que destinar anualmente.

£$tado actual De io$ pozo$ ne|ro$. Entre los existentes hay distintas clases, cuya dife­ rencia es debida, principalmente, á la época de su cons­ trucción. Los hay sin revestimiento alguno, vestidos con fábrica de ladrillo hecha con cal, guarnecidos con cal hidráulica y pocos con cemento portland, resultando que unos son absorbentes, otros filtrantes y pocos impermea­ bles, debiendo la impermeabilidad más á la tumefacción del uso constante de muchos años, que á su sistema de construcción. Para conseguir que los nuevos que se construyan reúnan las debidas condiciones, formulé un pliego con las que debían cumplir en lo sucesivo; pero es de nece­ sidad una revi.sión de todos los existentes, especialmen­ te en la parte que con la higiene se relaciona, y sin olvi­ dar tampoco su capacidad volumétrica, que no está en relación, en la mayor parte de los casos, con el número de personas que los utilizan.

7ozo$ K outas. Existen en Madrid reducido número de ellos, y es lástima, porque he podido comprobar en muchos casos la exactitud de las afirmaciones que sus defensores hacen y que son conocidas de todos.

Resumen. De todo lo expuesto se deduce que en Madrid se ne­ cesita una legislación higiénica en cuanto con los pozos negros se relaciona, y mientras ésta llega, una vigilan­ cia esmerada por parte de las autoridades, para evitar


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que por descuido de los propietarios rebosen ó que se extraigan sus materias á mano en las altas horas de la noche. Para el Ayuntamiento, el problema de los pozos ne­ gros es sencillamente un problema de transportes pare­ cido al de la extracción de basuras sólidas, con diferen­ cia de la cantidad. La producción media de basura sóli­ da que tiene que transportar el Ayuntamiento, deducido ya lo que retiran los traperos y lo que se arroja á la al­ cantarilla, es próximamente de 200 toneladas al día, y las materias líquidas que producen los pozos negros son entre 70 y 80 toneladas. Es decir, próximamente la ter­ cera parte. Para conseguir alejar de la capital estos grandes pe­ sos con la mayor rapidez posible, se requieren impor­ tantes medios de transporte y disponer de talleres bien montados, donde puedan hacerse las reparaciones del material con gran rapidez, teniendo en cuenta, por lo que á las materias líquidas se refiere, que los carros don­ de se transportan son muy pesados (cuatro ó cinco tone­ ladas), que tienen que rodar por muy malos caminos y que trabajan á diario y siempre están á la intemperie, factores todos que contribuyen á que su deterioro sea grande y las averías frecuentes, no sólo en la parte de carro, sino en los aparatos que cada uno lleva para el vacío que produce la succión en los pozos. Por tanto, el servicio estará bien si los talleres se atienden y están dotados de material; y si no se volverá á los tiempos antiguos, en que no había carros que en­ ganchar.


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Servicios en la vía pública. Faltan en Madrid casi todos estos servicios 3’, por tanto, ni puede ni cabe establecer comparaciones con los de otros países; pero aunque los hubiera no las haría­ mos, porque los servicios urbanos de toda capital han de responder en primer término al modo especial con que aquélla piensa, siente 3^ vive. Nos limitaremos, pues, á indicar los que hay y cómo están, reservando para otra parte del libro la reseña de los que faltan.

fuentes públicas* Existe un solo modelo, que lo mismo se aplica para las fuentes alimentadas con agua del Lozoya, que para las que se surten de los antiguos viajes. Sólo hay una diferencia, y es que las fuentes de agua del Lozoya tie­ nen un grifo automático, que por la presión de un Fotón en la parte superior da agua ó la quita, y las de los viajes están á caño libre. Seguramente pocos de nuestros lec­ tores habrán notado la diferencia, porque unas y otras dan agua permanentemente, gracias á los grifos, que siempre están descompuestos, y no por falta de repara­ ción, sino por sobra de individuos encargados de estro­ pearlos. Hemos visto muchos procedimientos para tener­ las á caño libre; pero sólo merece mención, por lo inge­ nioso, el empleado por los aguadores, que consiste en una cadena con un gancho y una argolla; aquél le suje­ tan por la parte posterior de la fuente en el agujero de la cerradura; por la argolla meten un listón con dos en­ talladuras, una sujeta á la argolla, la otra se coloca sobre el botón de la fuente y, atado fuertemente el listón al grifo, queda aquélla á caño libre. Ya que de los aguadores hablamos, no estará demás


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indicar que, por lo que cuestan al Municipio las averías que ellos producen, podía suministrarse á los vecinos gratuitamente el agua que les llevan. Con objeto de no recorrer largas distancias, sacan agua de las bocas de riego, para lo cual llevan otro apa­ rato bastante ingenioso; consiste en un bastón en forma de cayada (que llevan siempre al brazo), hecho de hoja de lata, generalmente, porque pesa poco. Para servirse de él, colocan en la parte inferior una arandela de goma como las que usan los barreneros, ponen el bastón así preparado sobre la válvula y se sientan encima, para que con su peso salga el agua por el otro extremo, que está colocado en la boca de la cuba. En la página 6i indicamos las consecuencias de los golpes de ariete en las tuberías; y como éstos se produ­ cen lo mismo con la piedra de que allí hablamos, que con el aparato anteriormente descrito, de ahí la afirmación del párrafo anterior. Los desagües de las fuentes tampoco están en bue­ nas condiciones, no por culpa del modelo adoptado que, sin ser el mejor, es de los que en otras capitales produ­ ce excelente resultado, sino por culpa de los chicos, que suelen atrancarlas para jugar con el agua, ó de las perso­ nas mayores, que las atrancan también para lavar ropas y verduras ó para que beban las caballerías.

Urinario; y retrete;. Los retretes públicos no pertenecen al Ayuntamien­ to. Se hizo una concesión á un particular para que cons­ truyera los kioscos y cobrara por cada servicio. Los instalados en Madrid son todos iguales y, aunque sus condiciones higiénicas no son las mejares, gracias


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al cuidado de las encargadas de la limpieza prestan ser­ vicio satisfactoriamente. De las condiciones estéticas poco hemos de decir, porque todos habrán apreciado de visu que generalmen­ te están mal pintados y con letreros del peor gusto por la parte exterior. En los urinarios pueden apreciarse varios modelos: unos llamados de columna luminosa, que son los existen­ tes en la Puerta del Sol, Plazas de las Cortes, de Santa Ana, del Progreso, de San Marcial, de la Cebada, de la Encarnación, estatua de Espartero, Ministerio de la Gue­ rra, Presidencia del Consejo y otro que está sin instalar en la Plaza de Pontejos, que fueron costeados por un particular á cambio de explotar los anuncios. El modelo era bueno, y el mismo que los construyó tenía la obligación de suministrar un desinfectante, que se echaba en unas cazoletas de metal de quita y pon. A los quince días de instalados los urinarios no quedaba una sola de estas cazoletas. Se volvieron á colocar otras fija s y también desaparecieron, adoptando, por último, el procedimiento de sifonar las acometidas por el interior con piezas muy difíciles de romper. Su estado de conservación no es malo; pero los anun­ cios colocados en su interior afean extraordinariamente y no son todo lo cultos que debían ser. Mucho ha cen­ surado la opinión, reflejada en la prensa, el estado de abandono de estos urinarios, pero de ello no es respon­ sable el Ayuntamiento. Cuando tenían colocada la des­ carga de agua á un metro cuarenta centímetros del sue­ lo, hubo día en que descompusieron, violentamente y para fines nada honestos, cincuenta y ocho de las setenta y dos que tienen los doce urinarios. Hubo que bajar la descarga de agua hasta la altura en que está hoy, y en­


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tonces quitaban las rejillas y atrancaban el sumidero, en alguna ocasión con tapones perfectamente ajustados. Cuanto queda dicho, y algo más que no puede decir­ se, es aplicable á los demás urinarios de una, dos y tres plazas, colocados en distintos puntos de la capital. Como justificación de que el Ayuntamiento hace cuanto puede por el aseo y limpieza de estos aparatos, diremos que hay permanentemente dos cuadrillas, de cinco hombres cada una, destinadas á su reparación; otras dos de pinto­ res, y doce limpiadores, que diariamente lavan todos los de Madrid dos veces cada uno. El único medio de conservarlos bien sería colocando un guarda en cada urinario; pero esto representaría para el Municipio un gasto de 320 pesetas diarias, que hoy no sería práctico realizar, aunque puede hacerse cuando se construyan urinarios y retretes subterráneos, unos de pago y otros gratuitos.

fibrsva5eros. Puede decirse que en Madrid no existen, porque los que hay están instalados en los extremos de la población y sirven sólo para el ganado que por las carreteras viene á la capital, recordando con ello los tiempos de arriería, en que evidentemente fueron colocados. Para el ganado del interior, tanto el de los carros de transporte como el de los coches, no hay, y hasta parece que molesta ver á los caballos beber en la calle, sin tener en cuenta que hay muchos, entre otros los de los carruajes de plaza, que permanecen en la vía pública ocho ó diez horas. Hace poco tiempo se colocó un abrevadero en la farola del cen­ tro de la Puerta de Atocha, y al poco tiempo fué retira­ do de allí á los almacenes de fontanería, donde aún está. El estado en que se encuentran es mediano, no por


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falta de cuidado, puesto que en cada uno hay un guarda permanente, sino por culpa de la instalación, que es de­ ficiente. La mayor parte de ellos, como los situados en el Puente de Vallecas, Cuatro Caminos, calle de Segovia, Puente de Toledo, etc., son de madera; solo hay construido de piedra el del Mercado de Ganados, que tampoco está bien á causa de la gente que por allí vive. Como una prueba del poco interés que el cuidado de las caballerías inspira en Madrid, baste saber que el agua de los pilones de las fuentes de la plaza Mayor, en donde los chicos echan toda clase de suciedades y lavan los faroleros los trapos de limpiar los faroles, iba por tu­ bería de hierro al abrevadero de la calle de Segovia, donde se daba de beber al ganado, y alguna vez bebían las personas, sin tener en cuenta que aquella agua no estaba limpia, ni mucho menos, y que el ganado es tan propenso como las personas á cualquier infección. En la actualidad el agua de dichas fuentes va á parar á la alcantarilla.

Alcantarillas. Para que no pueda decirse que hacemos apasionada­ mente su descripción, vamos á copiar algunos párrafos de la obra tantas veces citada del doctor Hauser, y otros del ilustre Mesonero Romanos. Dice el doctor Hauser: «El primer proyecto serio de alcantarillado de Ma­ drid data del año 1735, y fué debido al ingeniero Alon­ so de Arce. Desgraciadamente, los obstáculos de dife­ rente índole que se presentaron á su ejecución lo hicie­ ron abortar en el germen. Este fracaso no tiene nada de extraño, si se considera que en aquellos tiempos el senti­ do de la limpieza no se encontraba aún desarrollado ni en la clase elevada ni en la opulenta, y la noción de la 7


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influencia de la higiene en la salubridad pública no había adquirido aún valor científico entre la clase médi­ ca. Así resultó, que tanto la limpieza superficial como la subterránea de Madrid, no experimentaron progreso nin­ guno durante un siglo.» Mesonero Romanos, en su obra titulada M a n u a l h is id rico -to p o g rá fico -esta d ístico de M a d r id , dice: «No pueden negarse sin injusticia los notables adelan­ tos y mejoras que ha recibido el ramo de servicio públi­ co en los últimos años, á impulsos del celo y diligencia de las autoridades municipales. Especialmente la limpie­ za de día, ó sea el barrido y riego de las calles, se acerca ya mucho á lo que se puede desear en una población culta y bien administrada, si bien todavía debe recibir en la práctica material importantes variaciones; pero ha­ bremos de convenir en este adelanto, remontando nues­ tra consideración á v ein te a ñ o s a tr á s , cuando cada calle de Madrid era un público muladar; cuando cada portal era un depósito permanente de basuras é inmundicia; cuando cada distrito ó cuartel se veía solo recorrido u n a v e z p o r s e m a n a por los escasos, mezquinos y mal condi­ cionados carros de la villa; y cuando, en fin, los traperos con su cesto y su gancho; los innumerables perros va ­ gabundos con su famélico y sucio aspecto; los albañiles con los escombros y materiales; los yeseros con sus in­ mensas y desbandadas recuas; los expendedores de pan y carnes con sus serones y caballerías; los cien ambulan­ tes servicios, dominaban perfectamente en ellas y hacían su tránsito y su aspecto peligroso y desapacible. Fué menester la funesta aparición del cólera morbo en 1834 para llamar seriamente la atención de la autoridad sobre este punto tañ capital de la higiene pública, y de enton­ ces datan las primeras disposiciones para el más fre­


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cuente barrido de las calles; la supresión de los basure­ ros de los portales; la reclusión de los mendigos ambu­ lantes; la extinción periódica de los perros vagabundos, y otras á este tenor que, sin embargo, fueron reconoci­ das más adelante como insuficientes todavía, y sucedidas por otras más amplias y convenientes. »Aumentóse, en consecuencia de éstas, extraordina­ riamente el personal y material del servicio de limpiezas, haciéndose primero la diurna de las calles, alternando las dos mitades de la población; luego toda ella cotidiana­ mente, y obligando á los vecinos á verter las basuras la noche anterior en el cendro de las calles. Pero después, y con pleno convencimiento de los graves inconvenien­ tes que este método ofrecía, se adoptó definitivamente por la Municipalidad otro más amplio, oportuno y aco­ modado, que tuvo la gloria de llevar á efecto en 1848, con su notoria energía, el Alcalde Corregidor Conde de Vistahermosa, en el célebre bando de 28 de Octubre de 1847, llamado de la campanilla, por la que se mandaba usar y usan desde entonces los barrenderos para avisar á los vecinos á fin de que bajen las basuras, sin permi­ tir que éstas queden depositadas en las calles ni en los portales. »Esta disposición, una vez establecida, ha ido ha­ ciéndose más fácil y mejor en la práctica; y el aumento de personal y material dado posteriormente á este ramo, al paso que los oportunos bandos para la prohibición ab­ soluta de depositar los escombros en las calles, ni labrar en ellas los materiales para las obras, el establecimiento de un crecido número de cubetas urinarias en las rinco nadas, el de los carros cerrados para la conducción de las carnes y del pan, los riegos más frecuentes de las ca-


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lies y otras medidas análogas, han mejorado considera­ blemente el aspecto de las de Madrid.» Como se ve, según el ilustre cronista, Madrid en el año 1834 se encontraba, respecto á su higiene y limpie­ za, tan lastimosamente abandonado como cien años atrás. En 1854 mejoró bastante, según el mismo autor, la limpieza de las calles en lo que á su parte superficial se refiere; pero era imposible hacerla mejorar en la par­ te subterránea por la escasez, mejor diríamos carencia absoluta y malas condiciones del alcantarillado. A partir de aquella fecha se extendió la canalización considera­ blemente; mas esta canalización no fué todo lo provecho­ sa que debía, porque tuvo como principal objeto el arras­ trar las aguas pluviales y con ellas las inmundicias que en las calles pudiese haber. Entre los diferentes documentos que hemos consul­ tado para estudiar el asunto que nos ocupa, hemos leído un tratado del arquitecto D. Mariano Calvo, profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid, en cuya obra des­ cribe dicho señor detalladamente el alcantarillado de la Villa y Corte en aquella época. Para el objeto que perseguimos, no interesa el esta­ do en que se encontraban las alcantarillas hace sesenta años (basta el dato antes apuntado para el que quiera verlo), ni tampoco la clasificación que hace el doctor Hauser de las que existían al principio del siglo xix y l.is hechas por la Dirección del Canal de Isabel II, y que con todo detalle pueden verse en su obra. Vamos en esta parte del libro á dar á conocer el estado en que se encuentran hoy, para después comparar con lo que en el nuevo proyecto hemos de proponer. E sta d o a c tu a l. — Todas las aguas de Madrid,sucias y de lluvia, vierten al Manzanares; unas por el arroyo


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Abroñigal, que no tiene alcantarillado alguno; otras por los dos grandes colectores que desde el Hipódromo bajan por ambos lados de los paseos de la Castellana, Recole­ tos, Prado y Tragineros, reuniéndose, bajo una gran bóveda, en la puerta de Atocha, y continuando por de­ bajo de la estación del Mediodía á desaguar en el arroyo de Carcabón, y, por último, el mismo Manzanares recibe directamente el desagüe del arroyo de San Bernardino {que actualmente se está transformando en alcantarilla colectora), en el camino del Vado, entre los merenderos denominados La Huerta y el de Malagón; en las inme­ diaciones del puente del Rey, las aguas de la importante cuenca llamada de los Reyes; en el puente de Segovia, las de la cuenca del mismo nombre; próximo á la ermita llamada de la Virgen de los Dolores, desagua la pequeña cuenca de San Francisco; en el extremo Sur de la esta­ ción de las Pulgas desagua la alcantarilla del Aguila, que va al descubierto hasta el pontón de San Isidro; más aba­ jo del puente de Toledo y frente al Depósito de Cadáve res, desemboca la llamada del Gas, y, por ùltimo, en el embarcadero del Canal, frente al lavadero de Santa Eulalia, desembocan las dos pequeñas en que se divide la grande de Embajadores-, en el paseo del Canal. La divisoria entre el arroyo Abroñigal y los colecto­ res de Recoletos, puede trazarse en cualquier plano que tenga curvas de nivel, porque en esta cuenca no hay construidas apenas alcantarillas. Parte la divisoria desde la calle de Antonio Nebrija en el Pacífico, siguiendo un poco al Norte de la ronda de Vallecas y paralelamente á ella, cruzándola, después del quebranto que hace la puerta del Pacífico, por la esquina Norte del hospital del Niño Jesús, al cruce de las calles del Doctor Castelo y Fernán González; sigue después hasta la esquina No-


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roeste de la estación de los tranvías Cangrejos^ cruzan­ do el foso del ensanche por entre las calles de Maldona­ do y Diego de León, y continúa, próximamente, por el foso de ensanche, hasta la desembocadura de la calle de Serrano, pasando por el ventorro de la Cruz del Rayo, al cruce del camino del Mosquito, con el límite del tér­ mino municipal. La divisoria entre los alcantarillones grandes de Re­ coletos que desembocan en el Carcabón y el río Manza­ nares, es una línea mucho más movida que la anterior, porque atraviesa el interior de Madrid, en el que hay al­ gunas alcantarillas á contrapendiente, que hacen variar la divisoria para el alcantarillado de la natural del te­ rreno. Empieza la línea en la esquina de las calles de Palos de Moguer y Vara de Rey, y pasa después por la esqui­ na S. E, del Hospital General, calle de Santa Isabel, pla­ za de Antón Martín, calle de la Magdalena, plaza del Progreso, calles del Duque de Alba y Toledo, plaza de San Miguel, Concepción Jerónima, Carretas, Puerta del Sol, Montera, Fuencarral, hasta la esquina de la ca­ lle de Colón, siguiendo después en línea recta desde este punto hasta el ángulo S. E. del segundo depósito de aguas del Canal, glorieta de los Cuatro Caminos y carretera de Francia hasta el límite del término mu­ nicipal. Dentro de estas que pudiéramos llamar grandes cuencas, hay otras más chicas, cuyo detalle puede verse en la obra del Doctor Hauser, y cuyos nombres son los siguientes: de los Reyes, de la Flor baja, del Barquillo, del Arenal, de Segovia, de San Francisco, de Toledo, de la Rivera de Curtidores, de Embajadores, de Valen-


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da, de las Infantas, del Prado, de las Huertas y de Atocha. Aunque la división transcrita no es absolutamente exacta, varía poco de la realidad, por lo cual no nos de­ tenemos á detallar las diferencias. Cuando se hizo el abastecimiento de aguas de Ma­ drid por la Dirección del Canal de Isabel II, se constru­ yeron 92.540 metros de alcantarilla, la mayor parte en el barrio de Salamanca, que se conservan en buen estado. Del resto de las alcantarillas mucho tenemos que decir; pero como al hacer la descripción del proyecto hemos de hacerlo, allí remitimos al lector. Esto no obs­ tante, hemos de decir aquí que la parte constructiva, ó sea cítaras y bóvedas, se encuentran en buen estado, lo mismo que las soleras en las alcantarillas de poca sec­ ción, que la tienen de piedra berroqueña. En todas las demás el piso está muy malo, y consi­ derado higiénicamente, inservible en absoluto; las que son de ladrillo, porque el continuo paso de los indivi­ duos de alcantarillas, con sus chanclos herrados de cla­ vos, destruyen el ladrillo, que no ha destruido previa­ mente el arrastre de piedras, cristales, cachos de porce­ lana, hierros y otros objetos duros que constantemente corren por la solera. Análogo razonamiento podríamos hacer para las demás, porque hasta los trozos enlosados de piedra berroqueña en las grandes alcantarillas están llenos de baches, rotas las losas y con quiebras en la unión de la solera con el muro. Puede asegurarse que en todas las alcantarillas exis­ tentes, excepto las que tienen la solera de hormigón he­ cho con portland, hay filtraciones en época normal; pero cuando las lluvias hacen aumentar el caudal de agua en su interior, aquéllas son extraordinarias.


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Si todos los habitantes de Madrid hubiesen hecho ex­ cursiones por las alcantarillas, seguramente hace ya mu­ chos años que se habría llevado á efecto la obra que ahora se propone. Los paseos por la alcantarilla siempre resultan des­ agradables; las que tienen mucha agua, porque molesta al andar; las que tienen menos, porque no lleva fuerza suficiente para arrastrar los objetos duros y siempre se pisa en falso; y las que apenas tienen agua, porque se forma en todas ellas una capa de gruesos que despide olores fétidos. Si á estas dificultades, inherentes al servicio de a l­ cantarillas (i), se añaden las que vamos á reseñar, se comprenderá la poca afición que tienen á bajar á ellas aun los mismos profesionales, que sólo lo hacen cuando necesidades del servicio lo requieren (2). Dividiremos todas las alcantarillas en tres grupos: el primero para aquellas que pudiéramos llamar colectoras, que dan paso á grandes cantidades de aguas sucias; el segundo para las que llevan agua siempre corriente, aunque en menos cantidad; y el tercero para las que pudiéramos llamar intermitentes, porque sólo en algu­ nas horas, y siempre en pequeña cantidad, conducen aguas. En las del primer grupo, que tienen generalmente más de un metro de ancho, llegando en algunas hasta tres y medio y entre dos y cuatro de altura, no hay olores; el aire circula con bastante velocidad, y nada (1) No nos extendem os e n detalles, que suplirá el lector pensando e n todo lo q u e p o r los absorbedores se echa. (2) E n m is paseos por las alcantarillas de L ondres y París, nunca m e h an acom pañado los jefes; ún icam en te los celadores y personal subalterno m e se r­ v ían de g ulas.


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dificulta .el paso por lo que á muros y bóvedas se refiere; pero el pavimento ya es otra cosa; hay trozos empedra­ dos de morrillo, en los cuales falta parte de éste, produ­ ciendo baches que, socavados por las aguas, llegan á tener hasta cincuenta ó sesenta centímetros de profun didad, constituyendo grave peligro, porque la lámina de agua, siempre de color obscuro, no deja ver el piso aun empleando lámparas de acetileno de mucha luz; las em­ pedradas de cuña tienen idénticos defectos, y lo mismo las de adoquín; las enlosadas de piedra tienen también baches y losas rotas; pero no es esto lo peor, sino que con el paso de las aguas se forma una capa delgada, so­ bre la que se resbala con gran facilidad. Durante los pe­ ríodos de pocas lluvias quedan depositados légamos, ha­ ces de raíces, pajas y verduras, etc., que se enredan en los pies, dificultando el paso, hasta que un gran aguacero limpia del todo la alcantarilla (r). Las del segundo grupo tienen, en general, mejor pavimento, pero de muy diferente modelo; unas tienen badén de piedra berroqueña de una pieza, que se en­ cuentra en buen estado; otras tienen la solera plana y dos tiras de adoquín, una á cada lado, por la que se anda con mucha molestia, porque á trechos están rehundidos algunos adoquines y parte de las cítaras; otras tienen la solera de ladrillo, sobre la que se anda bien cuando no hay baches; otras tienen la solera de hormigón, con una canal á un lado y andén al otro, por las que se anda bastante mal, porque teniendo el andén descentrado, hay que llevar inclinado el cuerpo y el farol ó candila siem(1) Como observación curiosa, y que da idea de la im petuosidad de la co­ rrie n te e n estos gran d es colectores, direm os q u e hem os visto un sillar de g ra ­ nito de más de u n m etro cuadrado de superficie y m ás de m edio de espesor, arra stra d o desde la plaza de Colón á la estación del Mediodía en u n a noche.


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pre en la misma mano; además se va rozando constante­ mente con el muro y expuesto á romperse el traje ó he­ rirse con alguna de las escarpias clavadas para sujetar los cables de luz ó de teléfonos, los cuales se desdoblan, ya cuando hay grandes avenidas, ya cuando los emplea­ dos de las compañías ó del Estado entran á hacer alguna reparación; esto suponiendo que el andén se encuentre en buenas condiciones, lo cual, desgraciadamente, no suele ocurrir. Hay muchos trozos en que los andenes tienen baches, está desportillada la arista que forma con la canal y llena de cascotes, légamos y raíces, que no arrastra la corriente en las grandes lluvias, porque al subir el nivel de las aguas á más altura que la canal, el rápido ensanchamiento que da el andén hace que dis­ minuya la velocidad. Hemos observado que todo el hor­ migón hecho con cementos rápidos se encuentra en mal estado, mientras que el construido con portland está bueno, corroborando así la práctica los resultados obte­ nidos en los ensayos de resistencia que se hacen en los laboratorios. Las del tercer grupo son las más peligrosas de reco­ rrer; además de los inconvenientes de las distintas sole­ ras antes descritas, tienen la escasez de agua, lo cual bace que se vayan depositando los gruesos, formando una capa que llega á tener en ocasiones más de un me­ tro de espesor, y que al ser pisada produce gran canti dad de gases mefíticos, que en algunas ocasiones ya han causado la muerte á varios individuos. El principal defecto del alcantarillado de Madrid, apar­ te de la falta de impermeabilidad, es la carencia abso­ luta de un plan general. Construidas en distintas épocas y á retazos, no se han preocupado del enlace de unas con otras; y asi ocurre, por ejemplo, que en la calle de


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Alcalá hay varios trozos, uno que hace testero delante de la Equitativa y vierte á la del Carmen, que baja por la calle de la Montera, debajo de la Puerta del Sol; otro trozo por la acera de los números pares, bace testero frente al núm. 40 y vierte á la de Cedaceros, que á su vez vierte en la Carrera de San Jerónimo; otro trozo, también en la acera de los pares, hace testero frente al Capricho y vierte á la del Turco, que á su vez baja por la de Zorrilla al Prado; otro trozo hace testero delante del palacio de los Duques de Nájera y vierte en la de Recoletos, esquina al Banco de España, con un resalto de un metro. En la acera de los impares ocurre cosa análoga; un trozo hace testero delante de las Calatravas y vierte en la del Caballero de Gracia, que hace un que­ branto casi de ángulo recto para unir con la de San Mi­ guel, delante de la Iglesia de San José, enlazando des­ pués con la del Barquillo, que atraviesa la calle de Alca­ lá, frente al Ministerio de la Guerra, y vierte en la de Recoletos con un resalto de otro metro. Lo dicho para la calle de Alcalá podríamos repetirlo para otras muchas calles, y aun podríamos añadir que muchas alcantarillas constituyen un verdadero peligro, no sólo para la salubridad, sino para la circulación en las calles. Somos enemigos por temperamento de explo­ tar la nota pesimista; pero en la ocasión presente no hay más remedio que decir que existen alcantarillas, como la del Barquillo, en estado ruinoso, agravado por ia gran cantidad de aguas que por ella circula, y que ha llegado en ocasiones á salir por los absorbederos. La de las calles de Trafalgar y Florida, por donde bajan los desagües de los depósitos del Canal, está completamen­ te ruinosa también, y tiene que aguantar la carga de agua que otra de mayor sección vierte en ella, trabajan-


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do en condiciones de un verdadero tubo á presión. En ésta, por la diferencia de rasante de que antes hablaba, existe un trozo, desde veinte metros, aguas abajo, de la plaza de Olavide, con un balsón de agua y gruesos que imposibilitan el paso. No queremos ser prolijos en detalles; diremos única­ mente, generalizando la idea, que en ninguna cuenca siguen las aguas las líneas de máxima pendiente, sino que van dando vueltas alrededor de las manzanas, unas veces por falta de enlaces y otras por las distintas altu­ ras á que han sido construidas unas alcantarillas y otras.

^bsorbeOcros. De todos los servicios enlazados directamente con las alcantarillas, ninguno tiene tanta importancia como los absorbederos; por ellos penetra en el interior de la alcantarilla cuanto desde la vía pública se quiere echar, y por sus condiciones, que luego detallaremos, son un verdadero foco de infección y un peligro constante para la salubridad. En su fondo se depositan, ya los restos vegetales de las plazas y puestos colocados en la vía pú­ blica, ya los despojos animales de las carnecerías y pes­ caderías, ya los que el vecindario tira en ellos y además los animales domésticos muertos en las casas, que tam­ bién van á parar á su fondo, quedando allí para pasto de las ratas durante días, meses ó años. En algunos absorbederos hemos visto durante el día más de cincuenta ratas comiéndose las verduras deposi­ tadas. Su defecto principal es de construcción y del mode­ lo adoptado. Se componen generalmente de tres partes: la primera es la que todos vemos en las aceras; está for­ mada por una gran placa de piedra con un agujero ta­


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pado por un platillo, que sirve á la vez de bajada, y sigue debajo un pozo vestido de fábrica de ladrillo que termina en una galería ó mina que enlaza con la alcantarilla general. Esta galería tiene siempre muy poca pendiente y en ella quedan depositadas las materias sólidas, que con el tiempo forman una capa tan dura que es necesario picar para limpiarla. En algunas ocasiones, estas galerías de acometida vierten por resalto, que llega á veces á dos metros, lo cual imposibilita la vigilancia y limpia, que no puede hacer la pequeña cantidad de agua que suministra una boca de riego, aunque se tenga corriendo, como se hace, durante las altas horas de la noche.

A ta r je a s de a c o m e tid a p a r t i c u l a r e s . — La mayor parte de las casas de Madrid unidas con la alcan­ tarilla, lo hacen por medio de una atarjea de acometida, cuyas dimensiones son 0,56 por 1,12, y se hace la unión rompiendo el muro de la alcantarilla general con toda esa sección. Este procedimiento es altamente perjudicial, porque permite el paso de gases al interior de las fincas, y el de los operarios, ya particulares, ya del Municipio, (|ue pueden circular por las alcantarillas generales en­ trando por las bajadas particulares; y así, cuando contra­ tan una limpia ó reparación de atarjeas, en vez de sacar los escombros al exterior los tiran en la general, si lleva mucha agua, ó los venden, como ellos dicen, colocando los que quitan de una en otra. También los operarios del Municipio pueden ensuciar las acometidas, poniendo en la embocadura un montón de cascote, que permite el paso del agua, pero no el de los gruesos, y al cabo de cierto tiempo, quitando el escombro, pueden denunciar


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por sucia aquella acometida (i). El paso de las ratas es otro inconveniente, porque minan desde la acometida al interior de las casas, penetrando en los sótanos y sir­ viendo de vehículo á multitud de enfermedades. También es un peligro constante para las tiendas, que pueden ser robadas por escalo, como tantas veces hemos visto. JLa gran sección de las acometidas no tiene objeto alguno. Suponiendo una de las máximas lluvias conoci­ das en Madrid (véase el libro Saneamiento y Regularización del rio Manzanares en Madrid, por M. Jalvo, pá­ ginas lor y 149), y un solar de i.ooo metros cuadrados, la cantidad de agua sería 1,97 litros por segundo, que su­ poniendo una pendiente de o,or por metro, pasaría por un tubo de 0,42 de diámetro, cuya sección tendría una superficie de 0,138 metros cuadrados, mientras que la que se emplea tiene 0,716; es decir, cinco veces y media mayor que la necesaria. Y si esto pasa en el caso su­ puesto, que es el más desfavorable, ¿qué pasará en so­ lares de 500, de 300 y hasta de 150 metros de superfi­ cie, que tanto abundan en Madrid, ó cuando no hay llu vias y sólo circula por las atarjeas la vigésima parte de la cantidad apuntada?... Pues lo que ocurre es que cons­ tantemente están sucias las acometidas, á pesar de las 3.000 denuncias que por término medio se hacen al año por la Dirección de Fontanería-Alcantarillas. Otro defecto de estas acometidas es su falta de im permeabilidad. Las construyen, generalmente, de ladrillo con cal común, incluso la solera; después, y por exigen­ cia del Ayuntamiento, se guarnecen en su parte baja y

(1) Conste que a l h a c e r esta observación no digo que lo hagan, sino q u e p u ed en hacerlo; y lo considero como defecto porque Quien q u iia la ocasión quita e l p e lig ro .


- m — redondean sus ángulos; pero como esto se hace con ce­ mentos malos (porque son baratos), al poco tiempo ya tienen grietas, desconchados y baches, que permiten la salida al exterior de las aguas sucias. E s c a s e z de a g u a en la s c a s a s . — Aunque este defecto es más bien imputable á las casas y á los parti­ culares que á las alcantarillas, como éstas reciben todo lo que de aquéllas viene, puede observarse que en los edificios que no tienen agua, están las atarjeas de aco­ metidas constantemente con una capa de gruesos de tanto mayor espesor cuanto más tiempo hace que no se limpian, y es necesario denunciarlas todos los años, ó cuando menos cada dos; que en las casas que tienen agua tarda mucho más tiempo en formarse esta capa y sólo se denuncian cada cinco ó diez años, y, por último, que las casas que tienen ascensor hidráulico están cons­ tantemente limpias y no hay que denunciarlas nunca.

S u m id ero s y pozos de r e g i s t r o p a r t i c u l a ­ r e s . — En muchas casas hay patios pequeños y en su centro un sumidero al que sigue un pozo, que vierte á la atarjea por la corona y sirve de bajada particular. Lo general es que sólo tengan una tapa de piedra con un agujero enmedio, que lo mismo sirve para levantar la tapa que para dar paso á las aguas; algunas tienen en esta piedra un sumidero con cierre hidráulico; pero raro será que alguna vez se vea la rejilla del sumidero (que es la que tiene la campana para el cierre hidráulico) co­ locada en su sitio, y entonces lo mismo se encuentran la losa y el sumidero, sirviendo de paso directo á los gases de la alcantarilla al patio, y como éste es alto y estrecho, hace de chimenea de ventilación y constantemente está circulando por él aire mefítico ó, por lo menos, mal olien­ te. Si á esto se añade que en tales patios es donde se


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instalan los retretes, y no son inodoros, se comprende­ rá en qué condiciones de higiene se encuentra el aire. Las casas que tienen establos ó cuadras aún están en peores condiciones; porque los dueños de las cuadras ó establos, echan por los sumideros todo lo que pueden para evitarse el pago de la extracción y transporte, que es por su cuenta, y como generalmente el agua escasea, la capa de gruesos en la atarjea de acometida llega en muchas de ellas hasta la corona. Terminamos este preámbulo encareciendo la urgen­ cia de ejecutar las obras del saneamiento del subsuelo de Madrid con un plan completo de alcantarillado, gran­ des colectores y campo de irrigación, para evitar que los distintos barrios de la Corte, especialmente los altos que, como Chamberí y Salamanca, carecen de agua, vivan rodeados de una capa de materias orgánicas en descom­ posición estancadas en el interior de las alcantarillas.


Pííoyeeto.

Lo que sigue es copia del proyec­ to presentado a l Excm o. A yuuta^ 0 0 0 0

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mEODORIfl Primera parte. — Consideraciones relativas al proyecto en general.


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ME MO R I A

El 15 de Noviembre de 1903 publicaba El Imparcial un artículo del eminente hombre público D. Joaquín Ruiz Jiménez, que es la mejor introducción que podemos hacer en esta memoria. Titulaba el artículo Cuestión nacional, y decía; «El problema está planteado. O España quiere ser un pueblo grande, rico, sano, culto y fuerte, empezando por hacer de Madrid, que no es de los madrileños, sino de los españoles, una capital digna de su categoría, ó se tra­ ta sencillamente, cuando se habla de regeneración y pro­ greso material, de encubrir una vez más nuestra incapa­ cidad para vivir á la moderna. Porque no es posible que nadie que nos conozca y sepa cómo se vive y cómo se muere en la capital de España crea en buenos propósi­ tos, mientras los hechos, no las palabras, respondan de nuestra sinceridad.» «Por decoro nacional se impone una orientación y una política sanitaria. En Inglaterra, en Francia, en Alema­ nia, en Italia y hasta en Portugal, constituye preocupa­ ción nacional y toda una política el evitar causas de en­ ferm edad y el prolongar la vida. En todos esos pueblos


— lis ­ ia salud y el trabajo son el tema y el objetivo de la admi­ nistración pública, pues están convencidos de que para ser grandes, fuertes, poderosos y ricos, lo primero es vi­ vir sanos y comer bien. Crear hombres, no enfermos; esta es la principal política de todo país culto, y esta será la única orientación de los hombres de Estado del por­ venir. »En España no pensamos lo mismo; y agí han podido los americanos, después de apoderarse de Cuba, darnos la horrible lección de en un año concluir con el vómito y la viruela, que durante dos siglos han arrebatado á Es­ paña la flor de sus hijos. Como, por desgracia, sucede en Madrid, á donde vienen también los españoles como iban á Cuba á crearse una posición ó una fortuna, y á centenares caen para no levantarse más, heridos antes de entrar en la lucha por las múltiples caüsas de infección que hasta ahora no hemos sabido, ni querido, ni podido extirpar.» Se ocupa después el Sr. Ruiz Jiménez de los muertos indebidamente y de la proporción de la mortalidad por mil, comparándola con otras grandes poblaciones; y des­ pués, hablando del proyecto de subvención por capitali­ dad, dice que se había de invertir, necesariamente, entre otras cosas, en la terminación del alcantarillado y esta­ blecimiento de un g ra n colector en la ribera del M anza­

nares. Hace, por último, un razonamiento acertado, como suyo, demostrando que el Estado debe ayudar al sanea­ miento de Madrid, como contribuye á obras de interés para otras provincias, en las que se ha gastado, en los tres últimos años, más de trescientos millones de pesetas, sin que á nadie se le haya ocurrido protestar de tal gasto. La lectura del anterior artículo nos hizo pensar inme-


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diatamente en la necesidad de un pian de alcantarillado, en relación con el estudio del colector y canalización del rio Manzanares, que entonces preparábamos. La realización de toda obra de carácter general tiene dos partes: una, la más importante, es la cuestión finan­ ciera, ó sean los medios de allegar fondos con que pagar­ la; y otra el proyecto necesario. De la primera parte no podíamos ocuparnos con detalle, aunque veíamos la po­ sibilidad de una operación importante con la base de dos millones anuales que el Estado ofrecía. La segunda par­ te encajaba perfectamente en nuestra profesión y aficio­ nes, y pensamos formular el proyecto que motiva este libro, en un plazo de tiempo proporcional, á los particu­ lares recursos de que podíamos disponer. La entrada en la Alcaldía presidencia del entusiasta defensor de Madrid, Excmo. Sr. D. Alberto Aguilera, fué para el proyecto altamente beneficiosa, porque desde la Dirección de Fontanería y Alcantarillas podía disponer de los datos necesarios para estudiarla, con lo cual se re­ solvía la segunda parte de que antes hablaba. Al ocupar recientemente la Alcaldía el distinguido financiero Excmo. Sr. D. Joaquín Sánchez de Toca, po­ dría resolver la primera si se llevaba á su ánimo el conven­ cimiento de la urgencia de la obra, pero no fué necesario. Venía ya convencido, y á los pocos días de tomar pose­ sión del cargo ordenó la formación del proyecto en el menor plazo posible, dando para ello todas las facilidades que su elevado talento y su cargo oficial le permitían (i). (1) P ara que uuostros lectores p uedan form ar juicio del proyecto cou la m enor m olestia, suprim im os de esta M em oria toda la p arte relativ a al estadoactu al de las aloautarillas y dem ás servicios á ellas anejos, que p ueden v erse e n el libro recien tem en te publicado por el que suscribe, que se titula: Sayicam iento

euelo y m hsu elo de M a d r id en su in te rio r y ensanche.


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En todos los proyectos se acostumbra á dedicar un párrafo á la parte histórica de obras análogas; en el caso presente á nada conduciría hacer extensa relación de lo que han proyectado en otras grandes poblaciones, cuyas circunstancias son totalmente distintas.

Necesidad de la obra y $u conveniencia. Mejor que descripciones prolijas que justifiquen la ne­ cesidad de la obra, es recomendar á nuestros lectores un paseo por la ribera del Manzanares, Arroyo Abroñigal y barrios extremos de Madrid. Por todas partes encon­ trarán aguas sucias al descubierto; unas procedentes de alcantarillas; otras que son desagües de las viviendas; otras de los pozos negros que rebasan, mostrando al v i­ sitante, no los alrededores de una capital culta, sino los de una pobre aldea en completo estado de abandono. Que este espectáculo no puede continuar es eviden­ te; que nuestras autoridades, que han visto en otras grandes ciudades resuelto el problema satisfactoriamen­ te, se ocupan del asunto, lo prueba este trabajo; que hay opinión favorable á la ejecución de las obrasj nadie lo puede negar, y que es preciso, á todo trance, arrancar de las garras de la muerte tantas vidas como inútilmente se extinguen al año, justifica cuantos procedimientos se emplean para llevar á feliz término una obra que basta por sí sola para cubrir de gloria á los que á su realización contribuyan.

Emplazamiento. El emplazamiento de Madrid es lo más á propósito para establecer un plan completo de alcantarillado; y la división hecha de interior, ensanche y extrarrádio, la más adecuada para fundamentarle.


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Considerando á grandes rasgos el proyecto, tenemos tres principales arterias en dirección próximamente N. S., que subdividen al terreno en tres extensos valles; el del Manzanares, el de Recoletos y la Castellana y el del Abroñigal. A ellos han de ir necesariamente todas las aguas. Ahora bien; que las aguas procedentes de los barrios altos atraviesen toda la población no es lógico, aparte de la dificultad que representada establecer comunicaciones directas en el laberinto formado por las alcantarillas del interior. Así, pues, el criterio que hemos formado es uti­ lizar los grandes colectores visitables de la Castellana y Recoletos como base de operaciones; establecer colecto­ res tubulares en el Manzanares y en el Abroñigal y sub­ dividir toda la población con dos circuitos visitables. El primero siguiendo próximamente la línea que se­ para el interior de la población, del ensanche. El segundo circuito visitable irá por el paseo de Ron­ da, con el mismo trayecto que tiene éste. En las alcantarillas del interior se hará la reforma ne­ cesaria para que las aguas sigan, en lo posible, las líneas de máxirpa pendiente hasta verter en el primer circuito, que á su vez irá enlazado por líneas de máxima pendien­ te también, con los colectores. Para el enlace del primer circuito con el segundo y de éste con los colectores, seguimos análogo criterio, buscando siempre la forma de que las agitas residuarias

salgan de la población lo antes posible y con la mayor ve­ locidad que permita la topografía del terreno. El estudio geológico del terreno no ha de ser segu­ ramente una complicación para el proyecto. Todos sabe­ mos que en Madrid sólo se encuentran arenas compactas, arcillas y peñuela, y que tanto unas como otras permiten


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el minado sin entibación alguna; solamente algún ba­ rranco que haya servido de vertedero exigirá abrir zan­ jas ó entibar alguna galería. Corrientes de aguas subterráneas no hay que temer, puesto que, aunque se encontraran, siempre habían de estar más altas que el nivel del rio, y claro está que empezando-por éste siempre se trabajaría en seco ó con poca agua, que correría por drenajes distribuidos convenien­ temente para hacer innecesario el empleo de bombas. Para simplificar en lo posible la descripción del pro­ yecto, vamos á subdividir esta Memoria en tantas partes como lleva aquél, y que serán las siguientes: 1. " Colector del Manzanares. 2. ° Colectores de Recoletos. 3. " Colector del Abroñigal. 4. ” Galería del primer circuito. 5. " Idem del segundo id. 6. " Alcantarillado del interior. 7. " Idem de la primera zona de ensanche. 8. " Idem de la segunda id. id. 9. " Idem de la tercera id. id. 10. Servicios complementarios.

Colector dei Manzanares. Antes de la resolución del problema es preciso cono­ cer los términos en que está planteado, ó sean los datos. Tratándose de un colector, el primer dato sería aforar la cantidad de aguas fecales y después las de lluvia para llegar á los límites máximo y mínimo. Este razonamiento pueden verlo los que lo deseen en nuestro libro titulado:

Saneamiento y regiilarización del rio Manzanares en Madrid, págs. 138 á 151, y allí se llega á las siguientes


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conclusiones, que aceptamos íntegramente para este pro­ yecto. D a to s d e l p ro b le m a : i." Dar paso á 2.000 litros por segundo á altura conveniente para poder utilizar es­ tas aguas en el riego de la mayor superficie posible de campos. 2. " Dar paso á 12.000 litros por segundo, que pro­ ducen las aguas de lluvias unidas á las residuarias en pe­ ríodos normales. 3. " Dar paso á 30.000 litros por segundo, que aflu­ yen de las alcantarillas al colector en las lluvias extraor­ dinarias. La sola inspección de las anteriores cifras hace ver que si ¿e construye el colector para los 30.000 litros por segundo, cuando lleve 2.000 ha de trabajar en malas condiciones; y si se tiene en cuenta que á los 30.000 litros solo se llega dos veces cada 45 años, mientras que los 2.000 litros circulan por la alcantarilla durante 280 días al año, se verá la necesidad de adoptar un término medio, que puede ser muy bien los 12.000 litros que pro­ ducen las lluvias ordinarias y que tienen lugar durante 18 días al año. Adoptado este término medio, haremos el cálculo de la tubería para estos límites (2.000 y 12.000 litros por se­ gundo) y aumentando altura y haciendo tubulares tam­ bién las acometidas con el colector, conseguiremos mayor gasto en la tubería (hasta los 30.000 litros por se­ gundo), si bien aumentando la presión, lo cual no tiene importancia, tratándose de hormigón-armado y no siendo aquélla extraordinaria. Por otra parte, el coste de una tubería sin presión para 30.000 litros por segundo, sería mucho mayor que haciendo lo que antes hemos dicho; y si construimos la


— 124 —

tubería sólo para los 12.000 litros, ¿qué se hace cuando ocurran las grandes lluvias? Construir el colector, dejan­ do salidas directas de las alcantarillas al río para estos ca­ sos excepcionales, no es resolver el problema, sino sor­ tearle, y en buenos principios de higiene no se puede aceptar. Desde luego, se ocurre que una tubería de sección constante puede dar paso á mayor ó menor cantidad de agua, según aumente ó disminuya la velocidad, y la ve­ locidad aumenta ó disminuye según que la pendiente sea ma}’or ó menor. Por tanto, si calculamos el gasto de 12.000 litros por segundo, suponiendo el colector colocado sobre el terre­ no y desaguando al río en el Puente de la Princesa y partiendo de los puntos en que hoy acometen las alcan­ tarillas, nos bastará establecer un sifón para que el agua se eleve por él hasta el arranque del canal de riego, y ya habremos disminuido la pendiente y llegado con la misma tubería á un gasto de 2.000 litros en vez de los 12.000. Además, si transformamos todas las alcantarillas en tubería cerrada, que se eleve del punto donde hoy des­ aguan 6,8 ó más metros, habremos aumentado la pen­ diente de la línea de carga del sifón y conseguiremos que la tubería, cuyo gasto era de 12.000 litros por segundo, llegue á los 30.000 que necesitamos. Esto no es nuevo, sino copia de lo que en la actuali­ dad sucede. Cuando vienen esas grandes lluvias, algu­ nas alcantarillas se llenan totalmente y hacen el papel de tubería cerrada, sin tener condiciones para ello por su falta de impermeabilidad, que hace se produzcan filtracio­ nes perjudiciales bajo el punto de vista higiénico. Pues bien; esto, que ocurre hoy sin que esté previs­


— 125 —

to, no puede tener inconveniente al proyectarlo si se le dan todas las condiciones para su buen funcionamiento. Una dificultad puede presentarse, y es, que las tube­ rías de carga en que se han de transformarlas alcantari­ llas exijan más elevación de la que permitan las acome­ tidas particulares, y en este caso habrá necesidad de es­ tudiar algún aparato que resuelva la cuestión. A l tratar de la ejecución de las obras estudiaremos todas estas di ficultades prácticas y el medio de resolverlas. También debe tenerse en cuenta para el cálculo que el colector sólo lleva esas cantidades (30.000, 12.000 y 2.000 litros por segundo) á su terminación, mientras que en el Puente de Toledo, por ejemplo, se reduce á 20.000, 8.000 y 1.500 respectivamente, y antes del Puente del Rey solo conduce 5.000, 3.000 y 500. Otra ventaja del colector cerrado es que le transfor­ mamos en cámara séptica (i) y, por tanto, las horas que el líquido fecal permanezca en él, lejos de descomponer­ se pútridamente, se descompondrá anacróbicamente, es decir, disgregando la materia orgánica y, por tanto, me­ jorando sus condiciones, ya se utilice para' el riego, como nosotros proponemos, ya se filtre para su completa de­ puración.

C álcu lo de la S e c ció n en el P u e n te de la P rin c e s a . Frim era hipótesis.— Rendimiento medio, 12.000 li­ tros por segundo. ( 1) E l sistem a D ibdin de purificación de aguas fecales, teniéndolas prim ero en un depósito cerrado sin a ire n i luz, p ara que se verifique la ferm entación auacróbica y pasando después por filtros de cok y escoria, que altern ativ am en ­ te están llenos y vacíos, h a sido adoptado por la ciudad de M anchester, que cu enta con 500 ObO h ab itantes, con g ran resultado; pero allí carecen de una e x ­ ten sa superficie regable, con u n subsuelo suficientem ente perm eable y un cli­ m a excelen te, como tenem os en Madrid.


-

126 —

Supondremos doble tubería; por consiguiente, cada tubo deberá llevar 6.000 litros por segundo. La pendiente del colector será: en el Puente de la Princesa la ordenada sobre el nivel medio del Mediterrá­ neo en Alicante (nivel de agua) es 568*12, y la ordenada en las inmediaciones del Puente de los Franceses es 581*10; por tanto, hay una diferencia de 12*98 que, re­ partida en los 6.518*40 metros de'distancia, da una pen­ diente de 0*00199. En el primer trozo, ó sea entre el Puente de Toledo y el de la Princesa, la distancia es de 1.879*40 y la dife­ rencia es 572‘9 — 568*12 = 4*78, ó sea una pendiente de más de 0*002. Entre el Puente de la Princesa y el del Rey, la dis­ tancia es 4.544*40 y la diferencia de nivel (577*80 — 568*12) 9*68, ó sea más de 0*002; por consiguiente, po­ demos fijar, en definitiva, los siguientes datos: O = 12.000 litros por segundo. (l) I = 0.002.

Y como, según hemos indicado, la tubería ha de ser gemela, cada tubo tendrá: Q =z 6.000 litros por segundo }• la pendiente. I = 0.002.

(Véase Olive, páginas 177 y 178.) Conocida la pendiente y el gasto, podemos determinar: Q

6.000

6.000

(/I

^ / 0.002

0.0447

=

134.228

(1 ) Adoptam os p ara e l cálculo la fórm ula de Maurice Levy, porque la de Darcy y G auche/ están calculadas p ara tubos de poca sección y exacrerau b a s­ ta n te la resistencia de las paredes al paso d e l líquido. (Véase sobre esto la obra d e Mr. Bresse y la de M. H enri Vallot.) Du m ouvem ent de 1‘eau dans les tu y au x circulatoires.


— 127 —

Buscando este valor en las tablas, encontramos 137,64, que corresponde á una sección de 2.05 de diáme­ tro y da una velocidad 11 = 1^j/ f (el valor de está en las tablas U = u, (/I

= 41.702 X o 0-147 = 1-864 (I)-

Segunda hipótesis.— Conocido ya el diámetro del tubo, vamos á determinar la pendiente cuando el gasto sea sólo de 2.000 litros por segundo, y así determinare­ mos á la ordenada (nivel del mar) que llega el agua y, por tanto, la superficie regable. Conocemos el gasto Q = : 2.000 litros por segundo. D = Diámetro del tubo 2*05.

Aunque la tubería es gemela, no calculamos los l.ooo litros á cada una, porque así podrán hacerse reparaciones en una de las tuberías ó limpiezas sin interrumpir el ser­ vicio y sin echar las aguas sucias al río, toda vez que por un solo tubo pasan los 2.000 litros de las residuarias y hasta los 6.000 de las pequeñas lluvias. Conocidos Q y D, la tabla (Olive, página 188) nos da p y nosotros tendremos Q i/ r =

— =

p

2.000 —

=

0.0145

137*64

y por consiguiente, I =

o.0145 X 0.0145 = 0.00021

(1) El Dr. Hauser, eu su obra M a d rid b a jo el p unió de nieta m éd ico -so cia l, pág. 146, fija como lim ite m tuim o p ara la velocidad de las aguas que oirculau por el in terio r de tu b erías de un m etro de diám etro 0,68 á 0,75 por segundo, que como se ve es m uy inferior á la m uestra.


— 128 —

Partiendo el colector en la ordenada S8i‘ io (Puente de los Franceses) la boca de salida estará en la (6.518*40, longitud del colector, x 0.00021 = 0.122) 581*10 X 0.122, es decir, en la ordenada 580*97 y, por tanto, la rama ascendente del sifón tendrá (580,97 — 568*12) 12*85 metros. Otra ventaja de la tubería gemela y de calcular una sola rama para los 2.000 litros por segundo, es que si fuera necesario á los riegos, aguas abajo de Madrid, aumentar la dotación de este canal, podrían echarse á él los i .ooo ó 1.500 litros por segundo del rio Manzanares, en estiaje, haciendo entrar en el colector el agua limpia en las proximidades del Puente de los Franceses. Tercera hipótesis.— Veamos ahora la pendiente, que será necesario dar á la línea de carga, para que la misma tubería permita el paso de los 30.000 litros por segundo de las grandes lluvias. Conocemos: El gasto Q de cada tubo = 15.000 litros por segundo. El diámetro D, que es = 2*05 en su interior.

En la tabla (Olive, página 188) encontramos: P = i3 7 .i4 ,y como (/I =

Q

15.00 1 3 7 .6 4

| / j . = 0.10891 = 0.012

Con esta pendiente, y partiendo de la cota del rio en el Puente de la Princesa, 568*12, resultará teóricamente la línea de carga en el Puente de los Franceses en la cota (4.533*00, longitud del colector, + 0*012, pendien­ te, = 54*40) 622*52 (568*12 4 - 54‘4o).


129

Haciendo el mismo cálculo para todas las alcantari­ llas de acometida, tendremos el adjunto cuadro:

ALCANTARILLA

D istancia

\

P endiente. de carg a.

a l o rig e n

Puente P r in c e s a .. M atap o b res........... S a n ta E u lalia....... C a ra b a n c h e l......... G a s.......................... A g u ila..................... San F ra n c isc o __ Puente de Segovia. Puente del R e y ...

090 oss 888 1.778 1.798 2.0.8 3.158 3.998 4 538

A ltura

0 .0 1 2

» »

n » •»

» » »

0 ,0 0 8 .0 2 1 0 ,6 i 2 1 ,3 4

21,58 21,58 41,50 47,98 54,40

O rdenada I referida al nivel m e­ dio del M editerrá­ neo.

.568,12 576,14 . 578,78 589,46 589,70 592,70 609,62 616,10 622,52

Desde este punto al Puente de los Franceses, se con­ sidera el colector como alcantarilla y se coloca un apara­ to de aislamiento para que no esté en carga. Antes del Puente del Rey, el colector no llevará más que 6o litros por segundo; suponiendo una lluvia de tres horas, podrá acumular 288 metros cúbicos, y la tubería desde este punto al Puente de los Franceses, tendrá una capacidad de (0.825“ X 1.980) 8.474*4 metros cúbicos; de modo que, aun siendo una de las lluvias extraordinarias, esta­ mos seguros no rebasaría el agua la boca de entrada del agua limpia y, por tanto, ni tendría más presión que la normal para que se ha calculado, ni es necesario que la tenga.

C álcu lo de l a se c c ió n e n e l P u e n te de los F r a n c e s e s . — Aunque este es el punto de origen y sólo ha de llevar las aguas sucias procedentes de los Viveros de la Villa y Campo del Recreo, que están más arriba, debemos tener en cuenta, que para casos excepcionales 9


— i:]) —

én que se necesite llevar agua del río á los campos de riego, es necesario dejar sección bastante para que pasen los i.ooo litros por segundo, que traerá el río en el ma­ jo r estiaje, más los loo litros de aguas residuarias que podrá recoger antes de llegar al Puente del Rey. En este trayecto solo haremos una tubería, que podrá ampliarse á dos, si las necesidades del porvenir lo exigen. En este supuesto los datos son; Q = gasto por segundo = l.lo o litros. I pendiente por metro = 0.00021 (Véase pág. 156).

Conocido el gasto y la pendiente, podemos deter­ minar: i‘ i O ^

(/I

■

0.0145

= 75‘86

que buscado en las tablas (Olive, pág. 178), corresponde á un d ià m e tro de 1‘65. Creemos innecesario hacer el cálculo de la sección intermedia, toda vez que menor de 1*65 no íbamos á ha­ cerle y mayor no ha de resultar, puesto que desde el Puente del Rey ya proponemos la doble tubería de for­ ma cónica, empezando el cono metros 1*65 y terminan­ do en el Puente de Toledo con los 2‘o5, desde cuyo pun­ to continúa cilindrica hasta la terminación.

C álcu lo de d im en sio n es. PRIMERA SECCIÓN TUBULAR DE 2 ‘o 5 DIÁMETRO

Desde luego adoptamos como procedimiento cons­ tructivo el hormigón armado, no sólo por el entusiasmo con que hemos acogido tal sistema y los buenos resulta­ dos que nos ha dado, sino por ser el elegido para los co­ lectores de París, donde triunfó de sus enemigos prime-


— 131 —

ro, y demostró después en la práctica su bondad, sino por el éxito recientemente alcanzado en el Sifón del Sosa (Canal de Aragón) en tubos de cuatro metros de diáme­ tro, construidos, proyectados y dirigidos por facultativos y obreros españoles. La sección del tubo será la inventada por Mr. Bonna, pero sustituyendo la soldadura autógena por él inventa­ da y cuyas dificultades prácticas se vieron en el Sosa, por la roblonadura discurrida por los eminentes ingenieros de caminos D. José Eugenio Rivera y D. Mariano Luiña, ■ directores y contratistas de aquellas obras. Supondremos, desde luego, el tubo lleno y con la máxima carga, que son 54‘4o metros, y supondremos también (análogamente á lo que hacen los inventores) ■ que el elemento resistente es solo el hierro. > Consideraremos un trozo de tubo de un metro de lon­ gitud. La presión que sufre de dentro á fuera será uni­ forme y normal á la curva. Como este dato es interesan­ te para determinar la sección del hierro, empezaremos por estudiarlo detenidamente. Suponiendo el tubo totalmente lleno de agua, la pre■ sión será: H

_ _ ^ ñ = presión por cm“ / H z= altura en metros i

q =

•Ì

_ 5 4 ‘40

10

: 5‘44 kg. por cm’

Procediendo de otra manera, diremos: Se sabe que ■ cada atmósfera de presión equivale á l ‘o33 kg- por m*, y cabemos también que cada lo metros de altura de agua equivale á una atmósfera (suponiendo al agua un peso específico de i.ooo kg. por m’j: por tanto, y sin tener en cuenta rozamientos, peso del agua fecal (que es 1.080 en vez de i.ooo), etc., obtendremos por una sencilla


132 —

multiplicación una presión de 1*033 x 5*44 = 5*62 ki^ logramos por cm *. Partiendo de la siguiente fórmula, tendremos: 2 q = P (H -

3

g

¡j. R L — (a V 4- b V®) S g

{Vadem ecum , p o r E. de V ergne, pág. Ul.";

en lo que q z= presión por metro cuadrado. P = peso específico de las aguas fecales = l'lo o kg. H = diferencia de nivel 51‘ do. V = velocidad media del agua = 4*54. g = gravedad 9*80. - = 3 ‘ 14.

R = radio de tubo = I'o25. L = longitud = 45‘33 metros. S = área de la sección = 3*297. a = constante = o'ooóo 173 ) ^ b = constante = c '000.340 ) “

■'

Sustituyendo valores, tendremos: q = 5 '189 kg cm®;

y el promedio de los tres valores 5' 44o J i 6 ‘ 24I 5 ‘ Ó20

= 5‘4I4 kg. cm®

5*i 8i es el que adoptamos. La fórmula empleada para el sifón Sosa, fué: H D . E = espesor del hierro en mm®. E ==;----- ¡ H = presión por unidad = 54*140. 2 R ’ D = diámetro = 2*05. R = coeficiente de resistencia del hierro = 15 X lo® fl)..

(1) Adoptam os 15 kilogram os de resistrn cia a l h ierro p er m m ° de sección,, e n vez de los 10 kilogram os que c o rrien tem en te se adoptan, po rq u e la presión sólo la sufre el tuho en las grandes avenidas y éstas no se verifican en periodospróxim os, sino d u ran te dos ó tres horas cada veinte años.


— 13 3 —

54.140 X 2‘ o5

u o ‘987.00

2 X 15 X 10“

3 o.000.000

o‘oo3 Ó9 . 5 6 6 = 3 6 9 6 mm*

E =

Ó sea para las

Directrices .— 10 hierros de T de 40 x 40 x 5> que •dan 3.750 mm*. Peso 3‘5o kg. metro lineal. Generatrices.— Se apoyan en las directrices y su •cálculo és muy sencillo (i). ¿a —Aa- .r

I IM = momento flexor. M f = — q I*|q = presión uniformemente repartida 5‘414 kg. m*. 12 fl* = Luz entre los apoyos = o‘ lo. Mf =

54.140 X o‘ lo* -------------------- = 12

45I ‘i 6

este momento le resisten entre las generatrices y el hor­ migón. Supondremos para el cálculo que el hormigón sólo resiste la tercera parte y el hierro las otras dos terceras, •que serán para el hormigón, 151 para el hierro, 3o2

para determinar la sección. (1) V er el M a n u a l P r á c tic o del C on^ructor^ p o r M. Jalvo, pág. 205 y 20J, y Le B e to n A rn ic e , p o r P , Cliistoplie, pág. 641.


—

131

W

Sección de las varillas que entran en un m e­ tro lineal, suponiendo la curva del tubo desarrollada en un plano. M = Momento = 3o2. R = Coeficiente de trabajo d el hierro = 15 W =

) X 1 0“ (I). M -------- C e = Espesor de la zona neutra = 0.02; supone­ mos un espesor total al tubo de 15 centí­ RX e metros, pero no tenemos en cuenta para este cálculo el hormigón que va interior­ mente á las alas de la T y , por tanto, al hormigón de trabajo solo le suponemos 7 centímetros de espesor (2).

Sustituyendo valores, tendremos: 3 o2

W =

--------------------- = 0.001.007 mm15 X 10® X 0‘02

de sección, ó sea 10 varillas de lo i mm., ó sean i i milí­ metros de diámetro. Como el desarrollo interior del tubo tiene 6‘44 me­ tros, las varillas que llevará todo el tubo serán Ó5 vari­ llas de I I mm. diámetro y peso de o'yy kg. por metro lineal.

T u b o de 1‘65 de d ià m e tro . — Desde el Puente de los Franceses (parte más alta), situado en la cota 581.10, al Puente del Rey, que es donde empieza el tubo de 2'o5, que está en la cota 577‘ 8o, solo hay una dife­ rencia de nivel de 3*30 metros; pero como el colector ha de bajar hasta la cota 572*78, dará una carga de (581*10 — 572*78) 8*32. Supondremos, para el cálculo, que esta tubería ha de resistir 10 metros de carga, y tendremos; (Véase pág. 131) H D E =

2

E = espesor del hierro en mm. H = presión por unidad 11 000 kg. = p i á r n e t r o = I ‘6 5 . Ifí PR ^= = Coeficiente de trabajo del hierro =

(1) P o r las m ism a s ra z o n e s in d ic a d a s p a ra la s g e n e ra tric e s . (2) V éase el M an u al J a lv o , p á g . 201.

lo ’ .


— i:J5 — 11.000 X

i8 150

i ‘ 65

E=

=

2 X io’

o 0009075 = 908 mm"

20 000 000

Directrices.— Los 908 mm“ de sección se los daremos con 9 hierros de T de 20 x 20 x que dan 991 milimetros cuadrados. Generatrices. 1 ^M = momento. ^ ll.oooxo'lt M f = — P ] - P = = presión = 1 1000 M f = ---- ^ ------------= lo l 12 d = l u z = o‘ io ^ 12

Para hallarla sección de los hierros (ver pág. 134) (i).

W=

M R X e

W = Sección de las varillas que entran en un me­ tro lineal (suponiendo el intradós plano). M = Momento = l ol . R = Resistencia del hierro ó coeficiente de tra­ bajo = 10’ . e Espesor de la zona neutra; el espesi r del tubo serán 10 centímetros, supondremos el hormigón que trabaja 5 y , por tanto, la

5

zona neutra s e r á ---- de 5 centímetros

17

(ver manual Jalvo), ó sean 17 mm , es d^'cir, que es 0.017.

W=

loi = 0.000594 ó sean 594 mmI70.000

de sección de hierro; siendo varillas redondas y ponien­ do 10 en metro, cada una tendría 9 milímetros diámetro; y como el tubo tiene un desarrollo de 5‘ i8 metros, lle­ vará 52 varillas de g milimetros de diámetro, con peso de o‘49 metro lineal.

S iste m a de c o n stru c c ió n . Ya dijimos, al empezar el cálculo de los tubos, que (1) Aquí no le suponemos ninguna resistenr.'a al hormigón, porque el tra­ bajo es constante. Por la misma razón adopt>imos para coeficiente del hierro 10 kilogramos por milmetro cuadrado.


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-el sistema de construcción que adoptábamos era el hormigón armado, cuyas cualidades son inapreciables para el presente caso (i). Las mejores pruebas son las obras análogas cons­ truidas, entre las que citaremos las siguientes: 1. " Sifón del Sosa, para el paso por un barranco del Canal de Aragón, dirigido por el eminente ingeniero D. Rogelio Inchaurrandieta. Tiene el sifón 3.000 metros de tubería de 4 metros de diámetro para una carga máxima de 30 metros de agua. 2. " Colector de la villa de Offenbach Sur-Maine, construido con tubos Monier de i ‘5o de diámetro. 3. " Acueducto de Acheres, construido por la casa Edmond Coignet. Dentro de una galería elíptica de 5,16 metros luz interior y 2.351*53 metros de longitud, van colocadas dos tuberías de i'8o de diámetro cada una. En esta misma conducción hay otra tubería de 3‘oo metros de diámetro y 561*40 de longitud interior, soste­ nida por contrafuertes espaciados á 4*20 metros, apoya­ dos sobre una placa, también de hormigón armado. La red de distribución tiene más de 30 kilómetros de tubos entre 0*30 y i ‘ io de diámetro para presiones hasta de 40 metros. 4. " Acueducto de la villa de Bòne (Algerie). Tubería de 0*60 de diámetro y 35 kilómetros de longitud, con presiones variables hasta 25 metros. Construida por M. Bordenare. 5. " Canalizaciones de los campos de depuración de Mery-Pierrelave y Carrieres-Triel, cuyo establecimiento ha completado la utilización agrícola de las aguas residuarias de París. (1) Véase el ¿ ía m ta l p rá c tic o d el cow ^tnictor en h o rm ig ón a rm ad o, por M auri­ cio J ü l V O .


— 137 —

6.° Sifón de Chenevieres para las aguas residuarias de París, de 2.000 metros de longitud, 2‘oo de diámetro y 13 metros de carga. Muchas más obras podríamos indicar, porque, espe­ cialmente en Alemania, Francia y Bélgica, puede decir­ se que todas las canalizaciones.de aguas sucias 3' muchas de aguas limpias se constru}'en con hormigón armado; pero no queremos abrumar al lector con datos inútiles, porque quien no se convenza con los }’a indicados no se había de convencer con citar muchos más.

Materiales que se empleaián. Las condiciones que reúne el emplazamiento de las obras hacen aún más importante la adopción del hormi­ gón armado, porque la mayor parte del material está á pie dé obra. A todo lo largo de la ribera tenemos el agua del río y la arena, con lo cual se forma la mayor parte del hor­ migón, toda vez que en cada metro cúbico entran 2.160 kilogramos de arena y sólo 450 de portland. Además, el portland y el hierro necesarios han de ve­ nir por ferrocarril, y en aquella zona están las estaciones del Norte, Pulgas y Delicias, desde las cuales no costará el arrastre por tonelada, incluyendo carga y descarga, más de dos pesetas, mientras que en el interior cuesta cinco, más. Inversamente ocurriría si empleásemos el ladrillo, por­ que la mayor parte de los tejares están por el Puente de Vallecas, Ventas, Prosperidad, Cuatro Caminos y Tetuán, es decir, en los extremos opuestos de la obra. De las cualidades especiales que han de reunir los materiales es necesario hablar, toda vez que, teniendo los buenos al pie de la obra, no es probable que fuesen


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los constructores á buscar otros más distantes y más ca­ ros; el único que merece capítulo aparte es el portland, y á éste se le dedicaremos en el pliego de condiciones.

Medios auxiliare^Además de los necesarios para trabajar el hierio, y que por ser conocidos y corrientes no detallamos, son necesarios hormigoneras, vías, grúas, vagonetas, etc.; pero como han de utilizarse primero para el movimiento de arenas, al tratar de la canalización nos ocuparemos de ellos.

Ejecución del colector. Los hierros de T, que forman las directrices del tubo, se volverán á máquina hasta que tengan la curvatura ne­ cesaria, y después se roblonarán con una chapa por cada lado del alma y otra por la tabla en la forma que indica el dibujo. Para evitar las juntas, en el sentido de las ge­ neratrices, cada empalme de los cinchos ó directrices formará con el siguiente un ángulo teórico de 40 grados, á fin de conseguir que las generatrices se apoyen en nueve directrices enteras por una empalmada. Las generatrices se atarán con alambre en cada cru­ zamiento y después se efectuará el hormigonado. Esta operación puede hacerse de dos maneras: bien estableciendo un taller para construir los tubos en trozos de dos metros de longitud y los cinchos para luego co­ locarlos en obra haciendo allí el empalme, bien haciendo el hormigonado en la misma caja con moldes adecuados. Cualquiera de las soluciones es buena y fácil, toda vez que cada trozo de tubo sólo pesaría 3.800 kilogra­ mos próximamente en el primer caso, y el hormigonado


— 133 —

en obra puede realizarse también con facilidad por las dimensiones de la tubería. No nos extendemos en detalles, que se pondrán en los pliegos de condiciones. Precio.— En cada dos metros de tubo entran los ma­ teriales siguientes: 20 a r o s ó d ir e c t r ic e s d e T , d e 7 ‘ 2o d e lo n g it u d ( 2 ‘ o ¡ -to ‘ f o - t - o ‘ lo ) X 3 ‘ I 4 = 7‘o6 m . 1., m á s 0 ,1 4 d e m e r ­ m a s , s o n 7 ‘ 2o , ó s e a n e n lo s 20 a r o s 14 4 m e t r o s lin e a ­ le s ; c a d a m e tr o p e s a 3 '5 k ilo g r a m o s ; lu e g o t o d o s p e ­ s a r á n ........................................................................' .............................. 6 5 g e n e r a t r ic e s ó v a r i ll a s d e I I m m . d iá m e tr o , q u e s o n l3 o m . 1., m á s 20 m e t r o s d e e m p a lm e s , s o n 15 0 m . 1., p e s a n o ‘75 c a d a m e tr o ; lu e g o t o d o s p e s a r á n ...............

I I 2 ‘ 50

33‘ 50

Ataduras, chapas, roblones y auxiliares.............................. T otal

5®4‘ 00

de hierro , kilogramos .............

6 5 0 '0 0

en dos metros de tubo. El cincho de junta lleva cuatro hierros de T , de la misma sección, y un desarrollo de 7*85 metros lineales cada uno; los cuatro, 3 l‘4o, que 3‘5 kg. el m. 1., h acen .. . Cada cincho lleva 70 geneiatrices de 0*40, que son 28 m. 1., á o'75 el metro, son.......................................................... Ataduras, chapas y roblones..................................................

109“90 21‘ 00 9‘ 10 140'00

E n ju n to , cad a d o s m e tro s

j

| ;;;;]

5 ^ ° !o o

j

7 9 o ‘ oo

Hormigón. — Llevará la mezcla núm. I, explicada en el pliego de condiciones, es decir, 1.200 m’ de arena y 600 kilogramos de portland. El precio del hierro, incluyendo su manufactura, le supondremos á 50 céntimos el kilogramo, lo cual da para los dos metros 390 pesetas. El precio del portland supondremos de 80 pesetas so­ bre vagón y 85 al pie de obra, por estar próximas las es­ taciones.


— lio —

El precio de la arena le suponemos sólo de o‘5o el metro cúbico, que será lo que cueste el cribado para qui­ tarle las piedras gordas y los movimientos ó falsas ma­ niobras. ^ Como en cada metro de tubo entran (2‘35o — 2*05) X o‘ l 5 = I.03Ó m" de hormigón, y en los dos metros entrarán 2.072, ó sean 2.072 X 1.200 = 24.864 m’’ de arena y 2.072 x 600 = 1.2442 kilogramos de portland. En el cincho entrarán ¡j. (2*50 — 2*35) X o‘ i5 = 0.07065 en metro cúbico, ó sean 0.07065 X l ‘ 2 = 0.084480 de arena y 0.07065 X 600 = 42*42000, ó sean

42 42 kilogramos de portland. En resumen, los materiales costarán: Hierro 7^0kg. á 0*50...................... Arena... i Portland. I'

(

395.00 pesetas.

| 2.5712 m ’ á o ‘5o ...................

1.29

»

1285*62 á 8*5 k g .....................

109.28

»

C ada

5^5.57

»

dos

m e t r o s .............

La fabricación se hará con todos los medios auxilia­ res necesarios, que representan un gasto de: Moldes ó cimbras...................................................... Hormigoneras con motor eléctrico........................ Vias, vagonetas y grúa autom óvil........................ Máquinas para preparar el hierro.......................... Demás herramientas.................................................. T o t a l ................................

25.000 pesetas. 15.000 n 3o 000 » 10.000 » l 3 800 » 9 3 .8 0 0

»

Como son 13.400 metros lineales de tubería de dis­ tintas secciones, cada metro tendrá un gasto, por este concepto, de 7 pesetas, ó sean 14 el trozo de dos metros. La manipulación es sencilla, y puede calcularse, por


—

141 -

comparación con otras obras análogas, que cada metro cúbico cuesta: Transporte de los materiales medidos, incluido el del agua para el amasado .................................................................. Amasado en la hormigonera................................................ Transporte del hormigón............................................... ■......... Colocación en el tubo................................................................ Preparación de j u n t a s ................ . . . .................. .. . . . Retundido................................... .................................... 1 . . . . Guarnecido: cada metro son 6,43 superficiales; el guarne­ cido ha de ejecutarse con arena cribada y portland en capa de dos centímetros de espesor, que es necesario maestrear primero, rehenchir después, tender y pulir, todo lo cual cuesta 3,5 pesetas el metro cuadrado, ó sea el metro lineal del tubo............................................................ T otal

el metro lineal.......

2,10 2,00 1,70 4,3o 3 ,00 1,80

22,50 37,40

Resulta, por tanto, el me ro lineal del colector: 5° 5>57 P o r m a t e r i a l e s ............. 2

..........................................................................

2 5 2 ,7 8

14 Por medios auxiliares — ......................................................

7,00

2

Por manipulación.......................................................................... T otal por

m e tro lineal............

Excavación 17,16 m’ á 1 ,2 0 ........................................................ .

T otal gener al ..............

37,40 297,18 20,59 3 1 7 ,7 7

Análogo razonamiento podíamos hacer para el tubo de i ‘6s diámetro y llegaríamos al precio que se detalla en los cuadros de precios.

Funcionamiento del colector. Se colocan dos tubos, uno por cada margen, y se unen por tubos del mismo diámetro en los tres puentes,


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Rey, Segovia y Toledo. El colector de la margen derecha sube hasta la curva 580, en las inmediaciones del Puen­ te de la Princesa, y el de la margen izquierda desagua en el canal actual, en la curva 569. Cuando las aguas residuarias no pasen de los 2.000 litros por segundo, estará todo el colector en carga, ver­ tiendo sus aguas sobre el canal que se construya en la curva 580; cuando ocurran lluvias que pasen de los 2.000 litros por segundo, entrará el agua por el aliviade­ ro, que comunica con el aparato de descarga automática del tubo de la margen izquierda, y cuando el gasto de este tubo exceda de los 6.000 litros por segundo, saldrá el agua por el aliviadero colocado en él y hará funcionar el aparato de descarga automática del tubo de la margen derecha, que entonces dejará correr las aguas al río, ce­ rrándose tan pronto el rendimiento descienda. Análoga­ mente se cerrará el tubo de la margen izquierda y vol­ verá el agua á correr por el canal de riego de la curva 580.

Funcionamiento Se I05 aparatoj.— Cajilla y toma en el Fuente de loj Francejej. A todo lo largo del río y normalmente á él se deja un bache de más de dos metros de profundidad, que estará constantemente lleno de agua. • En cada colector se coloca una llave alcachofa que, por un movimiento rotativo alrededor de un eje, pone en comunicación los orificios de ambas platinas y permite la entrada del agua, pero no la de arenas de granos grue­ sos. En el dibujo correspondiente puede verse la dispo­ sición para impedir que las arenas se introduzcan entre las dos platinas. El badén de que antes hemos hablado estará sin are-


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na cuando se vaya á utilizar, porque á sus dos extremos y próximos á la boca de entrada de cada colector, colo­ camos dos compuertas de movimiento rotatorio, según un plano normal al cauce, que, aumentando la velocidad, llevará los arrastres del río al depósito de arrastres de fondo que proyectamos, y cuando se quieran echar las aguas á cualquiera de los colectores, bastará cerrar estas compuertas; el agua llenará el badén, y abriendo la llave alcachofa (cuyos orificios se han calculado para que ten­ gan entre todos la misma superficie que el tubo), entra­ rán las aguas en el colector para efectuar riegos, aguas abajo de Madrid, ó para la limpieza del colector, que será rápida y enérgica, soltando por la boca inferior del Puen­ te de la Princesa, en un momento dado, los 20.130,40 metros cúbicos que cabe. En el dibujo se detalla el mecanismo, que será movi­ do á mano ó con auxilio de una prensa hidráulica, para la compuerta grande.

Sifón automático Oc aislamiento. En las acometidas particulares con el colector que esté expuesto á sufrir presión, se colocará un sifón de hierro fundido en un pozo de registro fácilmente visitable, toda vez que este aparato exige una limpieza perió­ dica de más ó menos tiempo, según las condiciones de la casa. Este aparato puede colocarse también en las acome­ tidas de carácter más general con el colector y correr su limpieza á cargo del Municipio, que sería el medio más seguro de su buen funcionamiento. Su colocación no es arbitraria; debe calcularse que las aguas residuarias que á él afluyen puedan ser alma-


— M4 —

cenadas en las tres horas que, como máximo, puede es­ tar cerrado en las lluvias torrenciales. Su funcionamiento es muy sencillo y análogo al de las ventosas automáticas, que se colocan en todas las tuberías de las traídas de agua á presión. Por el lado de la acometida entran las aguas sucias, se sifonan y pasaa al tubo de enlace con el colector. Cuando el colector se llene de agua, la bola de ebonita, que está sobre la rejilla y que es más ligera que el agua, flotará y ce adaptará al orificio superior, obturán­ dole, tanto más fuertemente, cuanto mayor sea la presión que venga del colector. Cuando disminuya la presión volverá á bajar y que­ dará el aparato en su servicio ordinario. Para la limpieza se destornillará la tapa, y entonces A P A R A TO DE

D E S C A R G A A U T O M A T IC A

EN LOS COLECTORES DE AMEAS M A R C C N E S


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Aquí llegamos en n uestra ta r e a , cuando u n a c o m b in a ­ ción política de la s que en S spaña son frecuentes, cam bió el Alcalde da Madrid, saliendo D. Joaquín Sánchez de Toca p a r a se r sustituido por e l Sr. Conde de Peñalver. Vió el nuevo Alcalde detalladam ente el proyecto, y o f r e ­ ció t r a b a j a r por su realización; pero á los pocos días, s in que nosotros sepam os la c a u sa , nos enco n tra m o s t r a s l a d a ­ dos de destino y sin poder y a p re se n ta r el proyecto estu ■ diado. Somos incapaces de su p o n e r en los demás, m a la s pa sio­ nes que nosotros no tenemos, por lo cual atribuim os la m edida á u n a ligereza que le h a costado al pueblo de M a ­ drid m ás de 40.000 duros, puesto que aquel proyecto e sta b a hecho, aunque sólo consignó el Ayuntamiento 15.000 pese­ tas, m ientras que al h a c e r otro exigió tiem po y ose dinero. No conformes con aquella decisión del Alcalde, p re se n ­ tam os la dimisión del ca rg o e n la form a siguiente: E xcmo . S r :

El limo. Sr. Secretario, en a tento oOeio del 22, me co­ m u n ic a el cese en el cargo de Arquitecto Director de F o n ­ ta n e ría -A lc a n ta rilla s y el no m b ra m ie n to de Jefe de u n a n u e v a sección, destinada á ia confección de proyectos de F o n ta n e ría A lcantarillas y Vías Públicas y formación del plano del e xtra rra dio, dependiendo del Ingeniero Director de Vías Públicas y cobrando con ca rg o á una p a rtid a de 20,000 pesetas, consignada en el capítulo X II j pensado detenidam ente las ca u sa s que pueden h a b e r m otivado ta l decisión, que no pueden ser a trib u id a s á e x­ pedientes y a te rm in a d o s haca tiempo, y en los cuales se aprobó siem pre mi gestión; pues si en el de Pozos Negros me fueron impuestos dos meses de privación de h a b a r por a b o n a r Jornal diario al g a na do que hace los a rra stre s, en la sesión del A yuntam iento anterior, se acordó que debían p agarse, y se pagan. En el del c a rb ó n de las m á q u in a s elevadoras, informó el L aboratorio de la Escuela de Minas diciendo que e ra excelente, y en el de las obras de las Zo­ nas, la Junta Uonsultiva, compuesta da todos ios técnicos municipales, aprobó en un todo lo hecho por mi, que a d e ­ m á s puede verse en cualquier momento en las obras e je c u ­ tadas. L a desorganización re in a n te en el servicio tam poco puede aducirse como causa, puesto que yo, en Agosto del pasado año, di cu e n ta de ella á esa Alcaldía, que me o rd e ­ nó, en oficio del 21 del mismo mes, form ulase un R e g la ­ mento, que presenté en Septiem bre da 1903, sin que h a sta la fecha h a y a recaído sobre él resolución alguna. Debo h a c e r presente á V. E. que n a d a pueden h a c e r los 10


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Directores de Servicio con un A yuntam iento que les sea hostil, porque sa llega h a s ta á exigirle que adivine, con tres meses de anticipación, lo que ellos mismos van á m a n ­ d a r e je c u ta r, y h a c e r con a rre g lo á esto los pedidos de m a ­ teriales. A nálogam ente ocurre si f a lta el apoyo del Exce­ lentísimo Sr. Alcalde Presidente, y este caso lo dem uestra; si yo h u b ie ra tenido el R eglam ento apro b a d o , h u b ie ra p o ­ dido exigir su cumplimiento, y todo e sta ría en orden, mien­ tr a s que sin él, tuve necesidad da t r a b a j a r quince, y h a sta diez y sois horas diarias, p a r a conseguir, en los diez mases que he desempeñado el cargo, d e sp a c h a r veinticinco mil asuntos, como puede ve rse en el Boletín Oficial h a c e r 180 obras y 68 proyectos, délos cuales, las nueve décimas p a r ­ tes corresponden al período en que ocupó la Alcaldía el Excmo. Sr. D. Alberto A guilera, al cual debe el vecindario madrileño la limpieza de los viajes de a gua, que h a c ía v ein­ tidós años que no sa visitaban; la de 1 300 acom etidas y los estudios prelim inares del plan ge n e ra l de a lc a n ta rillad o , que por su orden comancé, v p a r a c u y a realización me dió toda clase de facilidades el Excmo. Sr. D Joaquín Sánchez de Toca. L a p a rte a d m in istra tiv a ' tam poco debe ser la causa, puesto que he producido con mis iniciativas, ratificadas por los Sres. Concejales, im p o rta n te s beneficios. Los Pozos Ne­ gros, que esta b a n a tra sa d o s y con m ultitud de reclam acio­ nes, los pu»e al día con el mismo m a te ria l, é hice b a j a r el precio de extracción, de 3 pesetas metro cúbico á 2 36 v los ingresos por este concepto, que n u n c a llegaban á 8 000 pe­ setas, h a n pasado este año de 35 000. P ru e b a a d e m á s que el precio de a r r a s tr e es barato, el que en la su b a sta cele­ b r a d a con los mismos precios no hubo postor. El gasto de personal de Dirección y A dm inistración, que es en las oficinas del Estado de m á s de 6 por 100 del presupuesto y que sa reconoce por la ley h a s ta en los p re ­ supuestos de c o n tra ta con un 5 por 100. no ha llegado en F o n ta n e ría -A lcantarillas, d u r a n te mi gestión, al 4 por 100, incluyendo el personal da p'antilla y el temporero y sin de­ ducir los que c o b ra n por este servicio y tr a b a ja n en otras dependencias. Otro ta n to podría decirse de las obras; con los proyectos reformados que están aprobados conseguí en la a lc a n ta r i­ lla de Atocha u n a b a ja de 600 pesetas en metro linea'; en la del P a rq u e del Oeste, y a contr.itada, otra de m á s de 60 000 pesetas, y otro ta n to en la del Paseo de los Ocho Hilos. Tengo, además, la satisfacción de que el Municipio aprobó todas mis reform as, y y^a está ultim ado el c ontrato con el Canal sobre bocas do riego y p a r a s u b ' s t a r el a lc a n ta r i­ llado tu b u la r de los Cuatro Caminos y la va ria c ió n de em ­ plazam iento de la c a sa da m á q u in a s."


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Como á pe sa r da cua n to queda dicho, el Excmo. A y u n ­ tam iento, en su elevado criterio, h a juzgado p e rtinente r e ­ le v a rm e de aquel ca rg o y d a rm e otro, yo a c a ta r ía tal d e ­ cisión si am bos ca rg o s fuesen equivalentes, pero no ocurre así. En prim er lugar, se me destina á las órdenes del I n g e ­ niero Director de Vías Públicas, y aunque yo reconozco en dicho señor excelentes cualidades y le profeso verdadero afecto, po r su correcto proceder conmigo, entiendo que, después de seis años en que he sido jefe de servicio, d u ra n te los cuales ha tr a b a ja d o con v e rd a d e ra fe, p o nerm e á las órdenes de otro facultativo, por preem inente que sea, m ás bien parece castigo que recom pensa á mi labor; p o r o tra pa rte , los proyectos no pueden hacerse por inspiración ajena; ó el a utor tiene c a p a c id ad p a r a desarrollarlos y hay que dejarle solo, ó no la tiene, y en este caso no deben e n ­ comendársele, porque la duplicidad de opiniones no c o n d u ­ ce m ás que á la discusión, pero n a d a práctico resuelve. Además, los c a rg o s que ha desem peñado siempre h a n ■sido de plantilla, y el que se me d a no la tiene. Finalm ente, el negociado ó sección que t r a t a de form arse es de e x tr a o r d in a r ia im p o rta n c ia , y con la s 20.000 pesetas de consignación poco podría hacerse, y menos a ú n q u i t a n ­ do las 5.000 de mi sueldo. Como no e n c a ja en mi m a n e r a de ser pe rm a n e c er inactivo y c o b r a r un sueldo que á fin de año no podría justificar con tr a b a jo , prefiero de c la ra rlo lealmente. Suplicando á V. E. se digne a c e p ta r mi re n u n c ia á t o m a r . posesión del indicado cargo, haciendo n o ta r á los Sres. Con■cajales que si en mi a n te r io r destino, en el que se t r a t a b a de asuntos por mí muy conocidos y á cuyo estudio consa.gré mi vida entera, no h a n sido útiles mis servicios, y h a s ­ t a se calificó de nocioa mi gestión, habiendo puesto h o n ra , dam ente, m em oria, entendim iento y voluntad, sin r e g a te a r tiempo ni tra b a jo , en el nuevo cargo se corre el mismo riesgo, y yo, a m a n te sobre todo de mi pueblo n a ta l, no puedo a c e p ta r en conciencia la responsabilidad de que mi f a l t a de aptitud m unicipal perjudique á los intereses de Ma­ drid, que son p a r a mí m ás s a g ra d o s que los míos propios. Dios g u a rd e á V. E m uchos años. M adrid 25 de N oviem­ b r e de 19 j7. MAURICIO JALYO Arquitecto.

Excmo. Sr M adrid.

Alcalde Presidente del A yuntam iento de


— 148 — GESTIONES PARTICULARES Con la a n te r io r dimisión te r m in a , por decirlo así, el pe» ríodo oficial; pero in m e d ia ta m e n te em pieza el p a r tic u la r y Á este fin constituim os u n a Sociedad que a l a m p a r o da laley A guilera p a r a Saneam iento de las grandes poblaciones,. p re s e n ta b a en 10 de Junio de 1908 en el Ministerio de la G o ­ bernación la siguiente instancia: Excmo. Sr.: El que suscribe, vecino da M adrid, A rq u ite c ­ to, m ayor de e dad, domiciliado en la calle de la M agdalena,. Dúm. 40, piso segundo, con cédula personal de 3.“^ clase e x ­ ped id a en M adrid á 5 de O c tu b re de 1907, con el debido res­ peto EXPONE: Que como hijo de Madrid, a m a n te de su m ejo ra m ie o to , h a estudiado dete n id a m e n te las condiciones higiénicas en que se e n c u e n tra , y la necesidad, po r todos r e ­ conocida, de proceder lo m á s rá p id a m e n te posible á su sa n e a m ie n to . Teniendo en cuenta que la ley p a r a la m ejora, sa n e a ­ m ien to y refo rm a ó e a s a a c h e in terio r da la s g ra n d es p o­ b la cio n es, de 18 da Marzo de 1895, dispone que el Excmo. S e ­ ñ o r Ministro de la G obernación pueda a u t o r i z a r á los p a r t i ­ c u la re s p a r a fo r m u la r esta clase de proyectos, Suplica á V. E, que. previo exa m e n de la m em oria que tiene el h o n o r de a c o m p a ñ a r , en cum plim iento de lo que dispone el a rtículo 16 de la m e n c io n a b a ley y el 23 del r e ­ g la m e n to aprobado p a r a su a plicación en 15 de Diciembre de 1896, se digne c o n c e d e r la autorización n e c e sa ria p a r a l a form ación de un proyecto de san ea m ien to g en era l d el s u e ­ lo y Bubsaalo de Mad Id. G ráeia que e sp e ra a l c a n z a r de la reconocida rectitud de V. E. cuya vida g u a r d e Dios m uchos a ñ o s.—M adrid 10 de Junio de 1908. —Mauricio Jalvo.—Excmo. Sr. m in istro da laG oberaaoión. A c o m p a ñ a b a á la in s ta n c ia una exte n sa m em oria, ilu s­ t r a d a con fotografías, dal interior de la s a lc a n ta r illa s , de l a c u a l e x tr a c ta m o s lo siguiente: SANE.AMIENTO DEL SUELO Y SUBSUELO DE MADRID EV S ü INTERIOR Y ENSANCnS

Con el e nunciado a n te r io r b a s ta p a r a d a r i4ea de la im ­ p o r ta n c ia de la o b ra . Respecto á su conveniencia, no es n e ­ cesario que nos e xte nda m os en la r g a s consideraciones; el estado en que se e n c u e n tr a n las actuales a lc a n ta r illa s p u e ­ de juzgarse por el de los absorbederos, urinarios, a b r e v a ­ deros, fuentes, etc., que e stá n á la vista, que si lo que se vee s tá malo, ¿cómo e s ta r á lo que no se ve? La c a r e n c ia a b s o ­


— 149 — l u t a da m uc h a s instalaciones higiénicas y los procedim ien io s a nticuados en uso, justiflcan la crecida cifra de m o r ta li­ d a d que coloca á M adrid (capital de la Monarquía), á la c o la de las ciudades que se lla m a n civilizadas. T res p a r te s principales a b r a z a todo san e a m ie n to , que son: l.° Uigienización de la vivienda; 2 ° Saneam iento del suelo y subsuelo; y 3.“ A provecham iento y esterilización de los detritus urbanos. L a p r im e ra pa rte , es de c a r á c te r p a r tic u la r , y y a en 1898, siendo Alcalde el S r. Conde de R om anones, dictó un bando •encaminado á sa n e a r la vivienda, que poco á poco se va cumpliendo. ALCANCE DEL PROYECTO L a se gunda p a r te es la m á s a b a n d o n a d a y á la que v a ­ mos á dedicar nuestro tra b a jo , dejando todo dispuesto p a r a la esterilización y a p ro v e c h a m ie n to de los detritus urbanos sólidos y líquidos en la form a que aconseja la m o d e rn a c ie n c ia higiénica. L a s obras que com prende el provecto, son: Unificación del plan de a lc a n ta r illa s del interior y e n s a n ­ che. Construcción de los e nlaces necesarios y re paraciones en todo lo anligiio, re g u la r iz a n d o pendientes, dando m á s a ltu ra s p a r a e stablecer otros servicios por su interior y h a ciendo im perm eable la solera sobre que discurren las aguas. Construcción del a lc a n ta rilla d o visitable, que es n e c e sa ­ r io ta n to en el in te rio r como en el ensanche. D esaparición de los pozos negros, construyendo redes tubula re s, de c a r á c te r provisional, en los sitios donde sea p ro b a b le una ra d ic a l transform ación, cuando se h a g a el proyecto de u rb a n iz a c ió n del e x tra -rra d io . Colectores g e n e ra le s de conducción de a g u a s sucias. (P a rte de la o b r a está con c u rsa d a por el Estado) (1). Instalación de todos los servicios u rb a n o s por el interior del alcantarillado, incluso la e xtra c c ión m ec á n ic a de b a s u ­ r a s por la a lc a n ta r illa . El presupuesto da las obras se rá aproxim adam ente; ( 1 ) Posteriormente se declaró desierto este concurso.


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Ealaces y re paraciones de a l c a n t a r i ­ llas a n tig u a s .......................................... 2.0 A lc a n ta rilla s nuevas en el i n te r io r ... 3.0 A lc a n ta rilla s n u e v a s que pueden construirse en la p rim e ra zona de e n s a n c h e .................................................. 4.0 A lc a nta rilla s n u e v a s que pueden construirse en la segunda zona de e n sa n c h e .................................................. 5.0 A lc a n ta rilla s n u e v a s que pueden construirse en la te rc e ra z o n a de e n s a n c h e .................................................. 6.0 Redes tu b u la re s provisionales p a r a desaparición de pozos negros........... 7.0 Colectores generales (Abroñigal, Re coletos y M a n z a n a r e s ) ....................... 8.0 O bras c om plem entarias, como son evacuatorios de subsuelo, absorbederos, abrev a d e ro s, pozos de regis­ tro, lim pia y b a ja d a , depósitos de d e sc a rg a a u tom ática, depósitos de b a su ra s, etc., e tc .................................. 9.0 Extracción de b a s u r a s por l a a lc a n ­ ta rilla (m aterial fijo y móvil) y au x i­ lio á los actuales t r a p e r o s ................. 10.0 Hornos de cre m a c ió n de b a s u r a s ....... 1.0

T otal..................................

2.500.000 p ta s. 1.180.000 » 6.500.000

s

3.500.000

i>

7.000.01.0

»

850,000

»

4.500.000

»

2.000.000

»

1.280.000 690.000

» »

30.000.000

»

POSIBILIDAD DE REALIZARLAS UNA EMPRESA PARTICULAR L a ejecución de e sta s o b ra s puede ser fácilm ente r e a l i ­ zable por un a sociedad p a rtic u la r, que p r e s ta r ía con ello un señaladísim o servicio al pueblo de M adrid y re a liz a ría un negocio reproductivo, a r r a n c a n d o al Municipio de las g a r r a s especuladoras de em presas e x tra n je ra s que vienen á re a liz a r pingües g a n a n c ia s, e xplota ndo la desconfianza del dinero español á m eterse en em presas españolas ó la confianza en n u e stra incapacidad, de b anqueros Ingleses, Franceses, Belgas ó A m ericanos á quienes en c h a n ta g e hábilm ente urdido sa c a el dinero y m a ta un buen asunto. E a tres períodos podemos dividir la operación: el p rim e ­ ro, desde que se solicita la concesión de estudios h a sta que se saca á su b a sta la obra; el segundo, desde la adjudicación, de la m ism a h a s ta la term inación de las obras; y el tercero,.


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151 —

al que podríamos lla m a r período de conservación y e n tr e ­ tenimiento, h a s ta la caducidad de la concesión. En el prim e r período sólo se n ecesita h a c e r la solicitud al Ministro de la Gobernación, el cual, con arreglo al artícu­ lo 25 del reglam ento vigente, la concede fijando el plazo en que ha de presentarse el proyecto y la can tid a d que el peticionario deba depositar en la C aja de Depósitos para, responder de las indemnizaciones que h a y a n de a b o n a rse á los particulares por los perjuicios que á consecuencia de los reconocimientos que se practiquen, se produzcan á las fincas. (En esta caso la can tid a d se ría pequeña porque no son necesarios esos reconocimientos, que ya están he ­ chos. L a cantidad puede consignarse en papel del Estado, con lo que no se pierde renta.; Después debe hacerse el proyecto, que tam bién costaría poco, por e sta r hecho todo el tr a b a jo principal y porque no son necesarios certificados del Registro de la propiedad, co­ misión de evaluación, etc., por no h a b e r expropiaciones. Después de term inado, se p resenta el proyecto, r e tir a n ­ do la prim era fianza y consignando o tra del uno por mil del presupuesto total de la obra (30.000 pesetas). T ambién en papel del Estado. Aprobado el proyecto por la superioridad cMinisterio de la Gobernación), se s a c a á su b a sta y se adjudica, si no h a y otro poster: si le hay, puede hacerse uso ó no del d e r e ­ cho de tauteo que concede el artículo 50 de la ley. H a c ie n ­ do uso del tanteo, queda a d ju d ic a d a la obra; no haciéndole, el a djudicatario p a g a el proyecto y gastos hechos, que con a rre g lo á las ta rifa s vigentes, valen 1 050 000 pesetas, m ás los gastos de reconocimientos, sondeos, etc., etc.; hechos y a y en los que se h a n gastado m ás de 100.000 pesetas, y que pueden a p re c ia rse en más, al form ular el presupuesto. Los gastos necesarios d u r a n te este período no dando v.alor al tra b a jo hecho, podrían re p re se n ta r 15 ó 20 OOU pesetas. Segundo período. De e j e c u c i ó n d e l a s o b r a s . — Requiere un plazo de seis años p a r a realizarlas en b uenas condicio­ nes, toda vez que no sería práctico e je c u ta r m ás de cinco millones de pesetas por año sin a lte r a r las condiciones en que está Madrid de obreros y m a te ria lista s. Por ta nto, la emisión de acciones podría subdividirse en seis plazos, de cinco millones c a d a uno. P a r a g a r a n t i r el interés a l dinero en ese período, se c ó n sig n a r ía en el proyecto que el A yuntam iento a b o n a r ía la cantidad necesaria, y de la que puede disponer h o lg a d a ­ m ente sin c a s tig a r su presupuesto ordinario, puesto que en la actu a lid a d c onsigna a n u a lm e n te 1.200.000 pesetas p a r a A lcantarillas nuevas, que no serían necesarias al h a c e r este proyecto, con el cual se e je c u ta b an cinco millones en vez del 1,2 que a h o r a se hacen.


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Las cantidades que se p a g a ría n por intereses, serían: En el p rim e r año, intereses de 5.000.000 á 4 y */, por 100............................................ En el segundo año, intereses de 10 000.000 ^ 4 y Vs por 100.............................................. En ei tercer año, intereses de 15 000.000 á d y '/ s P o r l O O .............................................. En el cuarto año, intereses de 20.000.000 á 4 y ' / . porlOO............... En el quinto año, intereses de 25.000.000 á 1 y Vs por 100 .................................. En el sexto año intereses d e 30.000.000 á 4 y V, por 100 ..................... .......................

Total......................................

225.000 ptas. 450.000

>i

67.5.OCO

»

900.000

»

1.125.000

m

1 350.000

»

4.725.000

»

En ese período de tiempo, el Ayuntatniento hubiese g a s ­ tado siete millones doscientas mil pesetas, lo cu a l supone u n a economía municipal de 2 475 000 pesetas y por los siete millones sólo tendría o b ra s por esta dinero, m ientras que con los 4.725 de gasto tiene a lc a n ta rillas por valor de 30 millones INGRESOS QUE PRODUCIRÍAN L.AS MISMAS OBRAS T ercer período. C o n s e r v a c i ó n y e x t r e t e x i m i e n t o . —T er­ m in a d a s la s obras, el A yuntam iento obtiene en sus presu­ puestos la siguiente economía. (Presupuestos de 1907 ) Presupuesto de a lc a n ta rilla s . Interior. Conser­ v a c ió n .............................................. ................. . Presupuesto de a lc a n ta rilla s . I n te rio r. O bras n u e v a s ...................................................................... Presupuesto de a lc a n ta rilla s . Ensanche. C o n ­ se r v a c ió n ................................................................... Presupuesto de a lc a n ta rilla s . E nsanche. O bras n u e v a s........................................................................

820 854,53 600.000,00 605 626,00 600.000,00

Total pesetas.................................. 3 062.480,55 P a r a el pago de las o b ra s y conservación, se establecerá e n el proyecto, con arreglo al artículo 3 ° de la ley, la c r e a ­ ción da un arbitrio m unicipal, que se lla m a r á de s a n e a ­ m i e n t o . Este arbitrio se p a g a r á por tos inquilinos, bien á un tanto el metro c u adrado de superficie que ocupe l a v i -


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vienda, ó bien un ta n to por ciento sobre el precio del a lq u i­ ler, exceptuando del impuesto los cuartos que teup;an me nos de u n a d e te rm in a d a superficie ó los que paguen menos de una d e te rm in a d a c a n tid a d m e n su a l de alquiler, p a r a no r e c a r g a r á las clases desheredadas (1). ' En cualquiera de los dos casos, el aum ento no sería im ­ portante. Veamos la c a n tid a d n e c e sa ria anual: Intereses y a m ortización de 30.003.000 al 5 50 por 100................................................... 1.650.000 ptas. 2.« Lim pia y re p a ra c io n e s de a lc a n ta r i lias................................................................. 160.000 . 3 ° V igilancia de íd e m ................... 150.000 » 4.“ Gastos de c o b ra n z a y a d m in is tr a c ió n .,. 140.000 » 5.0 Imprevistos..................................................... 100.000 » 6 ° Cantidad anual que se d e stin a rá al m e ­ joram iento de lared ó á que se constitu­ y a un fondo de re se rv a p a r a a m pliacio­ 400.000 s nes sucesivas d é la s obras (2)................. Total............................................ 2.600 000

>

Si se establece el impuesto por superficie, y se tiene en cuenta que la h a b ita d a en Madrid es superior á 50 000 000 de m etros cuadrados, re su lta ría p a r a c a d a uno 5 cén tim os por m etro y a ñ o . Si se establece por el inquilinato, como en M adrid h a y 17.000 fincas que producen a n u a lm e n te 90.000.000 de pe se ­ tas, bastaría un recargo de menos del 3 p ar 100 sobre el pre­ cio del alquiler. C antidad insignificante c o m p a r a d a con las v e n ta ja s de u n a im p o rta n te b a ja en la cifra de m orta lid a d y con el mejoram iento general que e x p e rim e n ta ría n todas ias clases sociales al poner en m ovimiento los tr e in ta millo­ nes que im portan las obras en seis años, m ejoram iento se n ­ tido y a con anticipación á la fecha en que se empezase á re c a u d a r el nuevo a rbitrio. Después de escrito lo que antecede, se h a publicado una ley por virtud de la cual el Estado subvenciona estas obras con el 50 por 100, lo cual es u n a inm ensa v e n ta ja p a r a el proyecto, porque y a puede pensarse en que ei inquilino n a d a le cueste. Utilizando las g ra n d e g a le ría s que tiene el C anal de Isabel II, en com binación con el a lc a n ta rilla d o nuevo y re(1) !Esta es la i d e a q u e h a s e rv id o p a ra la s u s titu c ió n d e lo s c o nsum os. (2) N o fig u ra e n lo s g a sto s la e x tra c c ió n d e b a su ras, p o rq u e co n lo q u e e l j^ y u n ta m ie n to g a sta h o y (500.000 p e s e ta s ) h a b ría c a n tid a d b a s ta n te .


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formado, podrían establecerse en u n a s y otras los cable» de l^a luz, tuberías del gas, etc., cobrando á las distintas com­ p a ñ ía s un cánon que ta l -vez llegase á la cifra ne c e sa ria p a r a a m o rtiz a r el m a y o r gasto de la obra, toda vez que hoy p a g a n por calas c a n tid a d e s respetables, y se q u ita ría de u n a vez p a r a siempre la verg ü e n z a del pavim ento re m o ­ vido. Claro está, que al te n e r en cuenta esta subvención y la idea de utilizar las galerías, c a m b ia n las cifras antes a pun­ tadas, en la form a siguiente, paro no la idea esencial del proyecto. INGRESOS PROBABLES Pesetas.

1.» Redes tabulares.—P o r derechos de a c o m e ­ tidas á ellas en sustitución de lo que hoy p a g a n por extracción de los pozos negros. 2.“ Canon de ocupación de alcantarillas.—hs.s empresas de luz, ga s y a g u a g a s ta n en c a la s p r ó x im a m e n te ...................................... (El A yuntam iento se economizaría, además, u n a cantidad im portante por reparaciones). 3.° Canon de acometida de las casas partícula ■ res.—Al suprim ir los gastos de limpieza y r e p a ra ció n podría c obrarse á los propie tarios u n a pequeña cantidad por el de sa ­ güe, 50 pesetas por Anca y a ñ o ................... Licencias de obras en a lc a n ta rilla s y n u e ­ vas a c o m e tid a s .................................. Total pesetas............................

100.000 3CO.OOO

850.000 60.000 1.300.000

Habiendo pagado el Estado la m itad del gasto, el p r e s u ­ puesto de la p á g in a 53 sería: 1. ° Intereses y am ortización de 15.000.000 al 5,5 p o r 1()0.................................. ........................

825 OOO

2. ° Limpieza y re pa ra cione s,.............................. 3. ® V igilancia........... .............................................. 4 ° Gastos de adm inistración y c o b r a n z a ........ 5. ° Im previstos............................. 6. “ Mejoras anuales y fondo de r e se rv a ,........

160.000 150.000 140.000 100.000 4CO.OOO

Total......................................... Ingresos p robables...........................

1.775.000 1.30o.OOO

D iferencia................................

475.000


155 —

Suponiendo el impuesto de superficie se p a g a r ía un cé n ­ tim o de p eseta por m etro cuadrado y año. Suponiendo el impuesto de inquilinato se p a g a ría el medio por ciento a n u a l sobre el precio de alquiler, es decir, 15 cén tim os al m es por cada s e is dnros d e a'q u iler m ensual. VENTAJAS 1. ° P ara el municipio —Economiza d u ra n te los seis años que d u ra n las obras, dos millones y medio del concepto nuevas a lca n ta rilla s, m ás la disminución correspondiente á m ateriales y jornales del personal fijo, que p a u la tin a m e n ­ te n ía p asando á la com pañía, b a ja que en los seis años p a sa ría seguram ente de 6.000.000 de pesetas, y una vez h e c h a la adjudicación, suprim e de sus presupuestos el c a ­ pítulo da a lc a n ta r lllr s, con lo que tiene u n a economía de 3 .0 0 0 .0 0 0 de pesatas, que puede destinar á o tra s obras de que tan necesitado está el pueblo de M adrid. 2. ® P ara los propietarios . —Al establecer la n u e v a red, ó reform ar la a n tig u a , se colocarían a p a r a to s modernos en las acometidas que les econom izarían las lim p ia sy r e p a r a ­ ciones periódicas que por su cuenta tienen necesidad de eje­ cutar, y que re p re se n ta por año. un gasto superior á 100 pe ­ setas, que se reducen á 50 en el proyecto. 3. ® P a r a l o s i n q u i l i n o s . —Consideramos como tales á todos los h a b ita n te s de Madrid, que por un medio por ciento a n u a l de aum ento en el inquilinato, verían desaparecer en absoluto todas las enferm edades lla m a d a s b á r b a r a s por los médicos am ericanos y b a ja r la cifra de m orta lid a d del 30 por 1.000 que está hoy, al 15, restando así á la m uerte 8.000 vidas por año. H a sta traduciendo á pesetas este resultado se a p r e c ía la v e n ta ja ; si c a d a uno de los que m ueren indebidam ente no vale m ás que lo que se p a g a b a por un negro en Cuba en tiempo de la esclavitud, g a n a n los ha b ita n te s de Madrid m ás de 20 000.000 de pesetas por año. 4. ® P a r a l a c o m p a ñ ía c o n c e s i o n a r i a . — D urante el prim er periodo, puede perder las 15 6 20.000 pesetas, si fra c a s a el asu n to ó no se a p r u e b a el proi ecto. Si p a sa al segundo pe riodo y en el caso m ás desfavorable, que sería si se a d ju d i­ c ase la obra á otra Compañía, por no h a c e r uso del derecho de tanteo, obtiene uno y medio ó dos millones de pesetas. S í s e l e adjudica en definitiva, puede obtener un tanto por ciento de utilidad en la construcción y después un a u m e n to en el interés proporcional á la economía que se h a g a en la obra, m ás la utilidad que u n a a c e rta d a adm i­ nistración pueda conseguir en los servicios. jL'adrid 1.®de Jünio de JÜOS.

M auricio Jalvo.


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Esta fué, en líneas generales, la idea que presentam os e a la m em oria pidiendo autorización p a r a desarrollarla debi­ da m e nte . Inform ó fav o ra b le m en te la .Tunta de urbanización y obras del Ministerio de la Gobernación, y el Ministro (inde­ bidam ente, puesto que la ley citada iie 1895 no da in t e r v e n e.ión al A yuntam ienlo h a s ta que el proyecto está concluido), lo envió á inform e de la corporación municipal, y en vista >de él, dictó la siguiente R. O.: El Excmo. S r . Ministro de >!a Gobernación, con fecha 11 del actual, me com unica la • R. O siguiente.—Excmo. Sr. Vista la instancia elevada á >este Ministerio por el Arquitecto D. Mauricio Jalvo, acom» p a ñ a d a d e m em oria explicativa, solicitando autorización • p a r a verificar los estudios de un proyecto de saneam iento »general del suelo y subsuelo de Madrid. Resultando que • en la Memoria, se expone la urgente necesidad del sa n e a • miento p a r a c o r ta r las c ausas de infección y la g r a n mor»talidad; se hace reseña del a lc a n ta rilla d o existente p a r a »dem ostrar su deficiencia y la fa lta de unidad de la cons• trucción y p a r a pro b a r lo perjudicial que es p a r a la salud »pública, y sa describen y e n u m e ra n los defectos del sistem a »seguido. Resultando que el, propósito del Sr. Jalvo, com»prende tres partes: la higienización de la vivienda, el sa»neamiento del suelo y subsuelo y la esterilización de los »detritus urbanos; que la prim era p a r ta la estim a propia de »la gestión particular ó gu b e rn a tiv a , y la se g u n d a y tercia »las quiera re a liz a r verificando el p la n general da a lc a n ta «rillado en el interior y en el ensanche con los enlaces ne• cesarios, re p a ra ció n de lo antiguo, construcción de todo • al a lcantarillado nuevo, desaparición de todos los pozos • negros, colectores generales, extracción de basuras por • un procedimiento mecánico sin g r a v a r la hac ie n d a m uni• cipal y utilizando la iniciativa privada. Resultando que • remitido el expediente á la Junta Consultiva de Urbatnizasión y obras de este M inisterio, la misma expresa • qne sa trata d.e un estu d io m u y m editado y el asun• to es de neeesidad efeetioa, ofreciendo el autor garan tías • de in te lig e n c ia y aptitu d , por lo cual procede oon• ceder la au torización que so licita ; pero por la impor• ta n c ia del asunto h a de te n e r presente el a utor lo siguian• te: l.°, qua el plan del a lc a n ta rilla d o y el de las posibles • futuras comunicaciones ferroviarias su b te rrá n e a s, deben »ser partes a rm o n iz a d a s de un mismo plan, p a r a lo cual • deberían tenerse en cuenta los proyectos presentados en • tramitación; 2 °, que. a s a r posible, se deba p ro c u ra r que • los metropolitanos ó ferroc a rrile s su b te rrá n e o s v a y a n por • encim a ó a l lado de las conducciones de a gua s fecales, • n u n c a por debajo, y siempre con incom unicación absoluta • entre las atmósferas de am bas canalizaciones, a ñ adiendo


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»debs fijarse un plazo de seis meses para el estudio del ^proyecto, y consignar la cantidad de m il pesetas á responder »de los perjuicios que ocasione, toda vez que el solicitante • expresa que posee los datos suficientes sin necesidad de • h a c e r reconocimientos p a r a fo rm u la r el proyecto. Resul• tando que en vista de que el art. 2 ° de la ley de 13 de • Agosto último, dispone que el A yuntam iento de Madrid • procederá al sa ne a m ie nto del subsuelo de la Villa, cuyas • obras ha da re a liz a r con el auxilio é intervención del •Estado, en 22 de O ctubre último se pidió informe al Ayun• tam iento p a r a que m a n ife sta ra si la pretensión del señor «.I ilvo c o n tra ria b a ó no lo dispuesto por la m encionada ley. • Resultando que la Alcaldía manifiesta que el A yuntam iento •se ocupa con preferencia del saneam iento del subsuelo de • Madrid, á cuya obra h a de contribuir el Estado con el 50 • por 100. y su term inación coincidirá con les plazos que • señaló la ley de 13 de Agosto üilimo; que si bien considera • que todas las iniciativas en tan im portante asunto son • laudables, en términos generales es ¿aacepfaWe pro.yec"fo (Ij que se presenta por carecer de base de inform ación, y • adem ás porque el Municipio no puede obligarse á compro• miso alguno con Sociedades ó particulares en a sunto de su • propia iniciativa, estim ando que entorpecería la acción • municipal cualquier proyecto que en tai sentido se presen• tase y que hubiera de precederse á su estudio. Cons'deran<ido que con arreglo al a rt. IG de la ley de 18 de Marzo de 1895, tes potesiatioo de este M inisterio conceder ó negar autoH zatción para cerificar los estudios de un proyecto de reform a tin terio r ó saneam iento de los comorendidos en dicha ley. • Considerando que desde el instante en que se dictó la ley da »13 de Agosto ú timo, disponiendo que el A yuntamiento da • Madrid proceda al saneam iento del subsuelo de la Villa, • cuyas obras a u x ilia rá el Estado con el .50 por 100 del • im porte total de su coste y r e a liz a ría n con su intervención, • es indudable que exista y a un pensam iento en vía de eje• cución con c a r á c te r preferente á todos los demás, puesto • que las obras han de realizarse e n tra el Estado y el A yun• tam iento, y cualquier solicitud que S3 presente p a r a veri• ficar estudios da esta n a tu ra le z a c o n tra ría y entorpecería • la acción de la Corporación municipal y la idea que inspiró • la ley de 13 da Agosto último, S. M. el Rey (q. D. g ), en • vista de las razones indicadas, h a tonidn á bien disponer tque no se acceda á lo que pretende D. Mauricio Jaleo, no tconeediéndole la autorización que solicita para cerificar los ¡¡estudios de un proyecto de saneam iento general del suelo y »subsuelo de Madrid. De Real orden lo digo á V. E. p a r a su (1) r.o presen tad o era tm a M emoria pidiendo autorización p ara haocr proyecto.


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• eoaocimianto, ©1 del iaterasado y d em ás efectos, con devoílución de la Memoria p a r a que sea e n tr e g a d a al Sr. Jalvo. »Lo que con devolución de la Memoria da referencia «traslado á V . p a r a su conocimiento y efectos consiguien«tes.—Dios g u a rd e á V. muchos a ñ o s .—Madrid 17 de Di«ciemhre de 1908.—P . O. Agustín de la V e g a .—Recogida la «Memoria hov 15 do E nero de 1909 en el negociado de obras fdel A y u n ta m ie n to .—Sr. D Mauricio Jalvo.-(A rquitecto.)» El com entario es inútil; la p r im e ra p a rte de la R. O. con el inform e de la J u n ta de U rbanización y O bras (que de n a d a sirve, puesto que se hace todo lo c ontrario do lo que aquélla propone), parece que es p a r a conceder la autorización, paro viene la se g u n d a y siguientes, que te rm in a n diciendo: Pues to que el Ministro puede conceder ó n e g a r la autorización, la nie ga . 2.^ ETAPA Carca de dos años después, y en vista del retraso con que procedía el A yuntam iento en su proyecto, re su c itó la cues tión la Sección 5 .“ del Centro de Hijos de Madrid, y como consecuencia da a quellas sesiones, a las que asistió n u m e ­ rosa y escogida concurrencia, incluso representantes da los diarios de Madrid, que publicaron extensos artículos, se presentó o tra insta nc ia a c la r a n d o perfectam ente que no se pre te n d ía entorpecer la acción oficial, sino auxiliarla fin a n ­ cieram ente como puede verse en la súplica de la insta nc ia que dice: «Suplica á V. E. Que previo exam en de la Memo>ria que se a c o m p a ñ a , y sin que la concesión tenga carácter npreferente, ni exalusioo. que pueda perturbar la marcha norumal que el Estado ó Municipio im prim a á sus resoluciones, «sin que se pretenda indem nización alguna, caso de desechar *el proyecto, y sin otro fin que a u x ilia r desde el terreno p a r»ticular las iniciativas oficiales, se digne concederle la a u »torización n ecesaria p a r a la form ación de un proyecto de »saneam iento ge n e ra l de Madrid, con a rre g lo á lasdisposi »ciones de la ley de 18 de Marzo de 1895, por si las soluciones tñnancieras que ha de proponer s m aceptables por esa Supe prioridad —G racia que e spera a lc a n z a r da la reconocida »rectitud de V. E., cuya vida guarde Dios muchos años — »Madrid 2o da Febrero de 1910.—Mauricio J a lv o .—Excelen»tlsimo Sr. Ministro de la Gobernación.» P o r R . O. de 15 da Diciembre de 1910, fué d e n e g a d a po r segunda vez la auto riz a c ió n . Es decir, que el A yuntam iento no nnede a cep tar se le ofrezcan g r a tis un as obras en qne v a á g a sta rse 20 mt llo n es, y el Estado, qne v a á p agar otros 20 m ilio a es, ta m -


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159 —

Doco au toriza se p resen te e l p royecto que ta l cosa ofrece s in pedir absolutam ente nada. Oreo inútiles los com entarios Pude a lz a rm e de la resolución, pero... ¿ p a ra qué?, c o n ­ tando con la hostilidad del A yuntam iento. Devolví su p a la b r a y compromiso á los capitalistas y callé estas, p a r a los g o bernantes de la capital, vergonzosas resol uciones. Hubiera sido explicable desechar un proyecto, no a c e p ­ t a r u nas bases financieras; pero no autorizar la exposición d e u n a i dea que n a d a cuesta, á n a d a obliga y n a d a pide, antes de conocerla, es un caso r a r o que e sta b a re se r­ vado al A yuntam iento de Madrid. ¡Tal vez a divinaba que unos meses después podría a d ju ­ d ic a r esas o b ra s á un postor cinco millones de pesetas m ás c a ro que otro! CONCLUSIÓN Creo justificado que en el desempeño de mi cargo oficial cumplí con mi deber y que como vecino é hijo de Madrid, hice cuanto pude por su sa neam iento. (Vean tam bién el l i ­ bro Saneamiento y regularizaeión del río M anzanares en Madrid) 8i a d e m á s se c o m p a r a r a n los presupuestos por mí presentados con los gastos de las o b ra s perfectam ente eje­ cutadas por mi digno sucesor, podría verse que mi gestión, lejos de ser nociva, produjo algunos centenares de miles de pesetas de economía. Mauricio J alvo. Madrid, 31 de Ja llo de 1911.


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I N D I C E Faginas

Una explicación (hoja de color). A l pueblo de Madrid .................................................................. 5 Estado del servicio de Fontanería-Alcantarillas en 3o de fulio de 1906.............................................................................. 6 Reglamento del servicio................................................................. l3 Presupuestos para 1907........................................................../ 29 Proyectos presentados..............................*............................. 58 Las bocas de riego........................................................................ 60 .Máquinas elevadoras.................................................................... 64 Los antiguos v ia je s .................................................................. 66 Los pozos negros ...................................................................... 85 Fuentes públicas........................................................................... g3 Urinarios y retretes...................................................................... 94 Abrevaderos.................................................................................. 96 A lcan tarillas.................................................................................. 97 Absorbederos.................................................................................. 108 Acometidas particulares................................................................ I09 Memoria del proyecto oficial...................................................... 117 Dimisión del c a r g o ...................................................................... 145 Gestiones particulares.................................................................... 148 Saneamiento del suelo y subsuelo de M adrid.......................... 148 Alcance del proyecto................................................................... 149 Posibilidad de realizar las obras una empresa particu lar.. . 150 Economía que producirían las obras al A j untamiento.......... 152 Ingresos p ro b a b le s...................................................................... 154 Ventajas del proyecto.................................................................. 155 Real orden denegando la autorización para presentar el p r o y e c to ............................................................. Segunda etapa............................................................... C o n clu sió n ....................................................................................... 159

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