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Manifiesto del Duque de Alburqueque acerca de su conducta con la Junta de Cádiz y arribo de su exéri

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MANIFIESTO D E X

DUQUE DE ALBURQUERQ^UE, a c e r c a

D E SU C O N D U C T A C O N L A J U N T A D E C A D I Z , Y ARRIBO DE SU E X ÍR C IT O DE SU CARGO EN AQUEXLA PX A ZA .

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MANI FI ESTO, g u a n d o el honor es el primer móvil de las acciones , casi se mira con indiferencia la ingratitud ó el reconocimiento. L a satisfacción de mi propia conciencia en haber procedido siempre con rectitud y constancia , sin intrigas, ni ambi­ ción , de que he dado las mas evidentes pruebas , ha sido aunque único , un premio inapreciable , que he ganado con mis servicios. Mas entre los que desde el principio de esta revolución he procurado hacer á mi P a tria , solo uno me ha parecido costoso ; y es el silencio con que he su ­ frido él injurioso oficio que la Junta de C ádiz publicó , dirigido á m í, e n '1 6 'de marzo último. E l hombre de ho­ nor tiene su mayor premio en las pérdidas que aumentan sus títulos al agradecimiento y consideración de sus con­ ciudadanos i pero nada sino el patriotismo mas puro puede mover al que sacrifica al bien de su Patria la delicadeza de este mismo honor por que pelea. Quantos estímulos pueden excitar á tomar una justa satisfacción de un insulto, todos me provocaban á castigar la osadía con que la Junta de Cádiz me acusó de haber expuesto la causa pública , quando yo acababa de salvar su C iu d a d , y con ella el me­ jor asilo que quedaba á los patriotas ( i ) . Mas la ingratitud con que se me trataba , el orgullo con que se me acometia, la facilidad con que podia satisfacer á mi amor propio tan profundamente herido , no pudieron hacerme dudar un mo­ mento entre mis intereses y los de mi Patria ; y prefiriendo darles las ventajas que los proporcinaria mi silencio, á me­ recer en lo mas pequeño la acusación injusta que contra mí hacían , he resistido por mas de ocho meses el vehe( i ) V ease el oficio de la Junta de Cádiz del i 6 de marzo > pág. 71.

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mente deseo de labar una injuria que tenia clavada en el alma. Pero ya , gracias a D io s , no pende la causa de España de esta corporación ni aquella ; ya no está su suerte en las manos de gentes , qué á titulo de ponderados servicios., creian tener derecho a convertirse en pequeños y disimu­ lados tiranos. L a suerte de la nación está en manos de la nación misma estando en la de sus verdaderos represen­ tantes, y ya no hay que rezdar que el resentimiento ‘de tinos pocos individuos la ponga á punto de perecer ; que k cólera de la Junta de Cádiz esté pronta á sacrificarla á su encono. D e esta disposición de la Junta , y de su injusticia para conmigo , tiene el que quiera verlo , mas que suficientes pruebas en la colección de documentos que ahora público. Ellos ion mi apologia, sin necesidad de que esta introducción sea otra cosa que una exposición ligera de ciertos hechos. L a Junta de Cádiz baxo una moderación exterior , sin duda recomendable, es acaso la que entre todas las de Es­ paña ha aspirado á mas prepotencia. Formóse quando, la entrada de los enemigos en Andalucía , habia hecho que se manifestase todo el òdio que el pueblo habia concebido contra la C e n tral, y quando dispersos sus miembros, pre­ sos, y amenazados de muerte algunos, nadie creyó que pudiesen reunirse para dar origen á un gobierno que les sucediese. Los vecinos de C á d iz , justamente alarmados de su peligro tratáron de entregar la defensa de aquella C iu ­ dad á hombres de su confianza , y formaron una Junta baxo las formas mas legítimas. Pero la influencia que esta legitimitad daba á la Junta sobre el pueblo, igualmente que la anarquía en que todos creyeron á España , exaltó de­ masiado la ambición de los representantes Gaditanos , y ya que no á la soberanía , les hizo volver los ojos hácia un influxo que tuviera pocos límites. Pocos ignoran las difi­ cultades que huvo en hacer que la Junta de Cádiz re­ conociese á la Regencia , y como fue menester .para ello


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todo ol influxo' del ministro de S. M; Británica , émpeñado en salvar la unidad del Gobierno de España por la formación de un Gobierno Sup erno , aunque interino. Y o , fiel á mis principios de trabajar solo en favor de la causa del Reyno , no dudé un instante en reconocer al Gobierno interino, que solo se formaba para convocar las C o rte s, y que era el único que probablemente podrían reconocer las demás Provincias, y Anjérica. D e aqui nació el declarado desafecto que desde enton­ ces me profesó la Junta de Cádiz. T u v o que ocultarlo igualmente que el que ten ia , y há mantenido siempre á la Regencia ; mas como no ha perdonado ocasión de contra­ riar ó domiiiar á esta, tampoco perdonó alguna de po­ nerme á mi én el resbaladero, en que hubiese de perder el crédito , tal qual me lo haya merecido mi conducta mi­ litar , ó , ( como sucedió ) me viese obligado á dexar el mando. Quando y o llegu é con mi pequeño exército á la R eal Isla de L e o n , estaba aquel* punto , único, y verdadero antemural de C á d iz , en tal estado indefenso , que á ha­ berse atrevido las tropas francesas que nos seguian , á ha­ cer un ataque denodado, la Isla hubiera caido en sus ma­ nos , y C ád iz no hubiera tardado en tener la misma suerte. Poseído, como y o estaba del objeto de salvar á C á d iz , me vieron todos trabajar noche y dia en hacer construir las de­ fensas mas indispensables , venciendo para ello la indolencia, que la persuacion anterior de que no habia medios de ata­ jar al enem igo, habia producido en los que debían auxi­ liarme. Logré , al fin , lo que con tanta ansia apetecía, y el pueblo que en los primeros momentos, y antes que , se hayan empeñado en deslumbrarlo, ve , generalmente , b ie n , me colmó de elogios, y me miró como á único salvador de Cádiz. F u i elegido (sin solicitarlo) para G o ­ bernador de aquella P la z a , y recayó en mi el empleo de -presidente de su Junta , no obstante que hize ver que no podría ocuparme en cumplir las obligaciones de t a l , según


mis deseos, porque el cuydado del exercito llamaba toda mi atención. Por lo que , hecho cargo de esto mismo el Gonsejo de Regencia , nombró desde luego á D . Andrés L ó ­ pez de Sagastizabal por mi segundo , para que presidiese la Junta , y actuase como Gobernador de Cádiz. Asistí , no obstante , con quanta frequencia pude á las sesiones ,, siempre haciendo presente las faltas que padecía la tropa,, y pidiendo que se remediasen quanto antes. Procedía en esto de buena fé y mis pedidos eran verbales , contentán­ dome con excitar amistosamente á la Junta , y confiando en que con la misma buena fé se me respondía ( i ) . Asi pro­ seguí, hasta que por lo que pude observar , y por lo qu e •oí á los individuos de la J u n ta , vine en conocimiento dé que aquella no miraba tan puramente por el interés general como yo habla creído. A íu y desde el principio se empe­ ñaron en tener el total manejo de los caudales públicos (no con otra intención que con la de gozar esta mas influenciá, y ademas de tener en su mano el medio de reintegrar sus adelantos, sacar de los fondds de la Nación , que manejarian como comerciantes, toda la utilidad que se dexa - conocer); y creyeron que el modo de lograrlo era no apre­ surarse á executar lo que pendia de ellos. Jamas me atre­ vería á dar tan siniestra interpretación á la conducta de la Junta de C á d iz , sino hubiera oido yo mismo de boca de algunos de sus individuos , las especulaciones mas mise­ rables sobre este punto. La desnudez de mi exército estaba á la vista ; mas de un mes se había pasado , y ningún afan se veia por remediarla. ¿Quien creería que tenia la Junta de Cádiz detenidas setecientas piezas de pañ o, esperando á ver si les daban el manejo de los caudales públicos , para sino ganar ocho reales en vara ? Este es un hecho (i) Tan de buena fé procedía yo con la Junta , que convine en que se suprimiesen los empleos que ella misma quería exercer, como sé puede ver por ia proposición que hize á la “Regencia, seí ñalada X. pág. 69.


áe que soy testigo, y que podían haber tenido, presente para, templar un poco el boato con que hablan de su acen­ drado patriotismo. E sto, y otras cosas hicieron que desesperase de ade­ lantar con la Junta por medios indirectos, y amistosos ; y viendo que la causa pública padecia , sufriendo yo al mis­ mo tiempo el dolor de ver pasar trabajos a un exercito que me habia dado las mayores pruebas de afecto, determiné acudir al Gobierno Sirpremo por remedio. Los que quieran imponerse á fondo en esta materia podrán ver el modo con que lo hize por el documento núm. i . “ , y por el 6.” , las causas que me motivaron á verificarlo desde luego ( i ) ; é inferirán si di motivo al furor que en su consequencia manifestó la Junta de Cádiz., M a s , lo que la irritó no fué tanto este recurso m ió, como el que yo hiciese público que lo habia tomado. Quien solo considere la superficie de los hechos acaso pensará que esta publicidad no era necesaria , y la juz­ gará efecto de algún resentimiento. Mas , con poco que üe atienda al espíritu de la respuesta que e l Supremo C on­ sejo de R egencia, se sirvió dirigirme (núm. 3 .°) aparecerá bien claro el motivo poderoso que tuve para valerme de la Opinión del público. N ingún remedio podia esperar sin este apoyo. La Regencia fué elegida en circuntancias tan desgraciadas, que se puede decir que jamas ha tenido fa­ cultades para obrar por s í , se puede decir que desde el primer momento de su existencia ha estado esclavizada por la Junta de Cádiz. N o dudo que esto aparecerá bien claro algún dia , por documentos. auténticos , si, es que las Cortes tienen por conveniente examinar algunos procedi­ mientos del gobierno anterior ; pero entretanto basta ver á un gobierno supremo manifestarse enteramente persuadido, de mis razones, reconocer por irregular el proceder de la (1 ) Este oficióse pasó á la Junta con fecha 14 de m arzo, pe* 10 la misma cuidó de no publicarlou.


8 Junta de C ád iz , y quejarse casi abiertamente de que no puede darme satisfacción directa del agravio que conoce haberme aquella hecho , para quedar convencido del es- ■ tado de dependencia en que se hallaba. ¡Que hubiera yo podido esperar de meras representaciones de oficio! F u e pre­ ciso llamar la atención del público en favor de la causa de la Patria. L a Junta misma tuvo que reconocer indirec­ tamente lo fundado de mis quejas , y rezelando de que el pueblo y la tropa le hedíase en cara su descuido , se vió en la necesidad de dar órdenes activas para la cons­ trucción de vestuario. Los efectos mostraron , que no obs­ tante la preocupación del pueblo de C ád iz por su Junta, mis quejas excitaron su zelo de tal modo , que no hubo familia que no empeñase con el mayor ardor en contribuir^ á la obra (r ) . L a Junta de C ádiz hubiera continuado en su estudiada indolencia si solo hubiera recibido reales ór-‘ denes, pero temió perder algo con el p úblico, y tuvo que seguir el ingenuo y patriótico ardor del p u eb lo , afectando que ella era quien lo excitaba. Este recurso al pueblo fue lo que hirió su orgullo en lo v iv o , y al ver que no podia evitar su efecto se ven­ gó con virtiéndolo en delito. Esta es la primer acusación de su papel del i6 de marzo, papel en que la mal contenida ira da lugar á expresiones que descubren el oculto espí( i) Estando imprimiendo este Manifiesto han llegado á Londres gazetas de B u en os-A y res, y en la de 21 de junio se halla insertó mi oficio de 14 de m arzo, en que expuse á la junta de C ádiz las necesidades que sufría el exército. E l efecto que su exacta pintura hizo en aquel pais fue t a l , que no obstante que la contextacion de la m ism a Junta pudo hacer dudar de la realidad de las faltas , y de hallarse y a establecida una Junta independiente de la Regencia, acordándose los Americanos de que los soldado? españoles son sus hermanos, abrió su nuevo gobierno una subscripción para socor­ rerlos. Estos son los efectos de mi representación, y no los grandes ma­ les que la afectada política de la Junta de C ádiz pronosticaba.


ritu de sus autores. »Penetrada;;(dice) està superior junta de gobierno del mas justo sentimiento al observar qü e, aca­ lorado el zelo patriótico de-/ V , E. le habla llevado mas allá de los términds que permiten los sigilosos pasos de u a gobierno espionado de los mas astutos enemigos que exis­ ten á sus orillas , y 'a u n en el dentro de su interior, &c. ” y poco mas adelante, recomendando á boca llena su p m -' dencia, se ^precia de que se ha empeñado en impedir los progresos á un mal que j^odia devorar, á la Nación. ¿Qüal era este mal? M i clamor público por remedio contra la destrucción que amenazaba al exército? ¿Era su estado un secreto para los espías á qttienes suponen en tanto número, y con tanto interés de observarlo? Los espías y los fi'an-< ceses veian por sus ojos el estado de nuestras tropas , y mis quejas no podían darles mas luces sobre este punto que las que ellos tenian. Si no acometieron no fue porque se figurasen nuestro exército de otro modo que e ra , sino por­ que les consta que nuestros soldados pelean, especialmente eu defensa de puestos, aunque se hallen desnudos y muer­ tos de hambre. M is quejas ningunas ventajas podían dar á los Franceses ; quando excitando la atención y el patrio­ tismo del pueblo, que era quien verdaderamente ignoraba, como siempre , nuestros males, aseguraban su influxo y sus socorros para el alivio y aumento de sus dignos de­ fensores. ¿Quales son los sigilosos pasos de la Junta de Cádiz, que yo he hecho abortar con mis reclamaciones públicas ? ¿Que plan profundo digería la Junta de C á d iz , que tan duramente se queja de mi imprudencia? Causa bochorno, ver insistir todavía sobre secretos y misterios , que en nin­ guna parte existen : secretos y misterios, que han sido la capa con que se ha cubierto la ignorancia , ó la malicia de los gobiernos anteriores-, que solo han servido para adoronecer al pueblo : para desacreditar indebidamente nuestro exército , ponderando su fuerza y la debilidad del enemigo: para escandalizar el mundo , y en especial á nuestros her ' JB


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manos de A m érica, á qiiienfes perpetuamente han llegado,' en seguida de las ponderaciones de nuestras' fuerzas , las no­ ticias de nuestras derrotas. El’ verdadero modo de debilitar á; un pueblo tan determinado cómo- el Español á defender su causa á qualquier costa , es ocultarle su verdadera situación"'y sus males , para que no pueda tratar de dar­ les remedio con todo su esfuerzo. Y o puse en práctica un medio , que si la Junta lo hubiera usado antes , jamas hubiéramos llegado al extremo en que nos vimos. Si la Junta hubiera recurrido al público en tiempo , los batallones del exército , que no tenían la mitad de su competente fuerza , hubieran sido repuestos de modo que no fuesen necesarias tantas tropas inglesas, cuya presencia era tan importaiite en Extremadura y otros puntos , y de que tan generosamente se desprendió el G e ­ neral W ellington , atendiendo al débil estado de mi exér­ cito. E l público estaba dispuesto á todo lo que fi’ ese ne­ cesario para defender la patria , como lo ha estado siempre; y si la Junta , en vez de especular hubiéra tomado me­ didas prontas y fuertes , jamas hubiéra llegado el caso de que y o me viese en la necesidad de recurrir á dar p u ­ blicidad á mis quejas , según me autorizaba á hacerlo , sin consulta de nadie , el puesto de Gobernador y General en gefe que obtenía. Pero el mal que j)odia desvarar d la nación es el que la Junta se determinó á causar con la publicación de su descomedido oficio , sin atender en ello mas que á saciar su saña contra mí. S i , como malamente pretenden , aca­ lorado mi zelo patriótico me había llevado mas allá de ¡os términos que permiten los sigilosos pasos de un Gobierno txpionados por los mas astutos enemigos , ¿porque excedió la Junta todo término , y todo miramiento publicando su papel después de recibir mi oficio del 1 5 , en q u e , por amor de la paz, me adelanté á dar una satisfacción, y á manifestar á la Junta , que de ningún modo había sido mi ánimo injuriarla? N o pudieran, en lugar de declararme


ir Tina guerra en los términos mas duros, haber solo p u b li­ cado mi oficio , con el qual quedaba bien puesto su nom­ bre, si es que pensaban qiie lo habia injuriado mi ante­ rior procedimiento? N o .perdieran haber añadido para sa­ tisfacción del p úblico, que el exército iba à ser socor­ rido al momento , y que ya la Junta tomaba para ella medidas eficaces? ¿Quien puede ser culpado, de acaloramientoi ¿ Y o que me adelanté, á tranquilizar la J u n ta , ó la Junta que con nada se satisfizo sino con insultarme? Es evidente que aquel cuerpo, usando de la mayor ingra.titud conmigo , me profesaba de antemano un ò d io , di,ficil de explicar si sus individuos han de conservar su nombre de patriotas, y que ansiaba solo por una ocasión en que manifestarlo. Quien considere atentamente todos ^us procedimientos , facilmente se convencerá de esta ver­ dad ,,-jComo igualmente del doblez con que procedió en este caso. V erá la malicia con que hasta mi oficio del en que , con mas urbanidad que acaso merecian , trataba de calmar su ,m a l fundado enojo , está impreso dejspues de su ofensiva carta del 16 , para que parezca una especie de retractación mía , y un no, saber que responder á sus razones. Esta impresión-ha causado en todos los qu e, vién ­ dolo pospuesto , lo han* creido respuesta al primero., A n r tepuesto, como debiera estar, es Una prueba de mi ma^ deracion., y su. carta en seguida lo seria del furor desíitinado de la Junta. ^ . L a Junta de C ádiz se empeña en hacer creer , que los males de que ,y o me quejaba , ,.no existian ,r y aquh^ es donde, emplea todq su artificio para ocultarlos, N o he di­ cho bien llamando artifició al proceder de la, Junta ; debp llamarlo abiertamente eijgañoj porque no merece otro nom.bre la primer reconvención que ¡m e hace., E n quanto 4 lo priniero;(_(^ dine') preciso es que se acuerde V'. E . haber tom^do.-id^Ja Kectl Aduana el gran número de /vestuarios de c a b a l l e r i a q u e eran los únicos ,que existían remanen­ tes del anterior gobierno. ¿Creería nadie que habia de emB 2


Il pe2ar'-la Junta 'por una falsedad notoria? Pues así es e v i­ dentemente. Los vestuarios de que habla , ni eran del an­ tiguo gobierno , ni tenia en ellos el menor mando • la Junta de C á d iz: era un vestuario que habia costeado él R e ­ gimiento de Sagunto, con los fondos de su caja m ilitar, y que accidentalmente habia sido csnducido á C ádiz. Y por tanto previne que se remitiese á dicho cuerpo por la primera ocasión que se presentase. ¿Que se podrá fiar en las aserciones de la Junta de C ád iz quando se les ve atacarme con una falsedad tan averiguada y tan sabida por siis individuos. ? Valiéndose de semejantes pruebas sigue formando la pin­ tura del exército , y por ella parece que nadaban los sol­ dados en la abundancia. Donde no puede suponerla , in­ siste en hacer acusáciones contra mi , llé'gando su' deseó de herirme hasta el punto de echarnie e n , cara J’^con da mayor ingratitud, la retirada que los salvó de manos de los Franceses , diciendo que la caballería se retiró con de­ masiada presura , y quejándose de que en ella no mandé á mi exército hacer acopios de cebada. Absurdos uno y otro que solo pueden ser hijos de 'la presunción de saber de todo, unida á una verdadera ignorancia, y que siendo apenas perdonables en paysanos , que hablan en materias de guerra , me son casi inconcebibles en los militares que los apoyaron con su firma. ¿A quien se le ofrece que un exército que solo constaba de ocho mil hombres , siendo por tanto m u y inferior al del enem igo; y que disputaba palmo á palmo el terreno, cómo- lo executó' -la caballería, pudiese detenerse á hacer¡ acopios de cebada? Los que tal dicen, afectan que ignoran las dificultades que asi para el acopió , como pard la conduction se- presentaban en to­ dos los pueblos, sobre lo q u al'F áb la ' justaínénte e l Coronel de Calatrava en su représentation , que acompaño cóh el núm. 5.0 , omitiendo , ■ pór^'nS aglomerar , das de todos los G efes, que por el'mismo' órden , y por la ' m ism acausa íiieron dirigidas á S. M . por mi oficio num. 2.0 M e di-


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látaria demasiado si detallase los difíciles y penosos mo­ vimientos , que tu ve la dicha de poder executar con el exército de mi cargo ; no solo con el objeto que me pro­ puse de salvar la importante Plaza de Cádiz , sino tam­ bién , llenando al mismo tiempo el de no retirarle antes que el enemigo me obligase á hacerlo , ya fuese atacándome con fuérza m uy superior, ó ya dirigiéndose a envolverm e, como intentó. Asi pues , solo diré que luego que el exér­ cito pasó el rio G uadalquivir por las barca; de Gantillana, hize abanzar á Carmona su vanguardia adelantando guer­ rillas de caballería hasta cerca de Ecija , donde ya se en­ contraba el enemigo á fin de imponerle , si era posible, con este movimiento , que le hacia conocer que el exército cubria ya á Sevilla por la parle que él se dirigía á ata­ carla ; en efecto el enemigo entónces marchó con la ma­ yor parte de sus fuerzas desde Ecija, por el Arahal y M o ­ rón á Utrera para dispersarlo ó batirlo , saliendo y ata­ cándole por su retaguardia para apoderarse luego de la Plaza de C á d iz; pero conocida su id ea, dispuse la reti­ rada sobre Utrera á cuyo punto lle g ó , casi al mismo tiempo que el enemigo , toda mi artillería y caballería ; pues la infantería la conduxe por Las Cabezas á Lebrija para reu­ nirse en X erez con las antedichas armas , desviándola un poco del enemigo en la marcha , entretanto que la caba­ llería >entorpecía la suya en el Camino Real , por donde se adelantaba hácia X erez : creo por tanto que nadie de­ jará de conocer, -que no es posible, que un exército de tan corta fuerza hubiese podido llenar mas atenciones, ni trastornar mas las intenciones del enemigo á costa de ince­ santes y rápidos móvimientos: convencida la Junta de .C á­ diz de esta verdad (com o no puede,! menos y de que la caballería füe''justamente la que se sacrificó para contener á el enemigo desde que empezó á acercarse á Utrera hasta la Isla de León., ¿puede atribuírsele alguna sana idea, en motejar particularmente su conducta? Solo el que se tome el trabajo de consultarlos documentos.adjuntos, señalados


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desde el nutn. 13 al 2$ , podrá formar idea de lo que híze por salvar á Cádiz. Verán que no tuve solo que ba­ tallar contra la fuerza superior de un enemigo astuto y aguerrido, sino que hube de vencer los obstáculos que me oponían las órdenes del gobierno, gran parte de ellas con­ trarias á los movimientos que podían salvar mi pequeño ex'éreito : órdenes, que estando yo m uy lejos de atribuir á malicia , no podia despreciar sin manifiesta insubordina­ ción , y que solo me era lícito contrariar representando , y tomando sobre mí no poca responsabilidad entretanto ( i ) . ¿Y se atreve la Junta de C ádiz á acusarme de que la socorrí con demasiada p resurai ¿N o sabe que nunca he tenido priesa en retirarme, y que si la hubiera tenido en esta ocasión, Portugal y el exército ingles estaban á mano, y no tenia que arrostrar un camino de 65 leguas para ir á socorrerlos? ¿Mas , pensaban de este modo quando en fecha de 31 de enero íiltimo me dirigió el Presidente entónces de ella D . Francisco Venégas el oficio señalado con el núm. 4 .° , en que se manifiesta el mayor deseo de verme en Cádiz? ¿En que consiste pues este cambio, este modo ,de pensar diametralmente opuesto? ¿P'ue acaso escrito aquel oficio para calmar la inquietud del pueblo , deseoso de que el exército llegase pronto ? ¿No parece que respiran ahora algún sentimiento , que tal vez entonces se hallaban en ne­ cesidad de ocu ltar, de haberme visto en C ádiz algo an­ tes de lo que habian, calculado (2 ) ? (1 ) Q ue be tenido que batallar no solo con los enem igos, Sino con las mal concebidas órdenes del <íobierno , aparecerá' por las que recibí para incorporar las divisiones que habia destinado á guar­ necer á Badajoz. Por las contentaciones se advierte que aquella pla­ za hubiera ddo fácilmente tomada á no ser por. la resistencia^ que hize siempre afin de. no verificarlo. .^ • (2) Sise observa toda la conducta de la Junta dé C á d iz , süs especulaciones viendo desnudo al soldado , la quexa de ésta retira­ da de la caballería (q u e á haberse detenido un quarto de hora nías Sno hubiera podido entrar en la Isla , quedando por consiguiente


Inútil seria seguir en detalle las tergiversaciones y so­ fismas ( i ) conque la Junta de C ádiz quiere hacer creer , que mis quejas sobre las faltas del exéreito eran infunda­ das , quando hablan los documentos originales que pre­ sento al público : el del Intendente del exéreito con el núm. 8.“ : el de D . Francisco Morales encargado del pago de las obras de fortificación en la Isla de Leon señalado con el núm. 9 .°, dirigido al Comandante de Ingenieros ; quando las pruebas mas evidentes se ven recopiladas en, mi oficio elevado á la superioridad en 17 de marzo, ano­ tado con el núm. 10. Quien conozca lo que es un exército , y los repuestos que necesita para sostenerse quando

descubierto el terreno, y parte de la playa que exige esta a rm a ); si á esto se une el mal tratamiento que usa contra m í, y todos los mas de los individuos principales del exéreito , bien pudiera exci­ tarse la sospecha de que entre sus individuos hubiese quien no gus­ taba de la presencia de mi exéreito. Porque ?que motivo había da­ do este, que apenas hay gefe ni dependientes de sus ramos á quien no insulte la Junta ? Pudieran hablar con mas encono los pranceses al ver que este exéreito les habla quitado de entre las roanos á C á ­ diz? Pero no quisiera fomentar esta sospecha , estoy intimamente persuadido á que este proceder ininteligible nació del excesivo aca­ loramiento, que llevó á la Junta mucho mas allá de los límites que prescribe, la gratitud, la razó n , y el decoro. ( i ) N o es el menor el que usa para hacer ver, que antes de pre­ sentar el estado de faltas el M ayor G eneral, y o me quexaba á el público de ella , desentendiéndose de las gestiones que practicó D . Ignacio Alvarez Cam pana, y aparecen por su oficio señalado con el núm. V I I ; desentendiéndose también de las repetidas expo­ siciones mias, y de casi todos los G efes; y desentendiéndose por fin de lo que ellos mismos y todo el público veia y tocaba, y no quiere confesar que conoce que para que el M ayo r General diese el estado de que hace tanto m érito, solo necesitaba deeirselo,y em­ plear anedio pliego de p a p e l; pero conociendo y o la inutilidad de su presentación hasta saber que determinaba construirlo, cortando las 700 piezas de paño y a mencionadas; omití hacerlo hasta que fuese necesario; fro ced ien d o con la buena fé d eq u e es preciso separarse muchas teces.


i6 está en perpetua fatiga , no p oírá menos qué mirar con desprecio el estado de existencia, que dan como una prueba peremptoria contra mis proposiciones. N o merece mirarse con otros ojos la acusación sobre haber yo mandado que se aplicase, cierta lona para construir mochilas habiéndo­ las hechas de excelente calidad; ni yo haria mención de esta peqiteñez sino contribuyera á manifestar el espíritu de encono con que se alteran los hechos en el papel de la Junta. A u n no era yo Gobernador de C á d iz , y me ha­ llaba en la Isla , quando el Coronel del Regimiento de la Patria se me quexó de la urgente falta en que se hallaba su tropa , de mochilas y capotes ; y de que habiendo acu­ dido á la Junta repetidas vezes no se había tratado de re­ mediar dicha falta , como en parte se advierte por los ofi­ cios del mencionado Coronel núm. 11. D i en conseqüencia la orden de que se le franquease la lona; y aun tengo Ja satisfacción de que habiendo sabido á tiempo que ha^ bia mochilas hechas, mandé que no se tocase á la lona , quedando aun por este título libre de la ridicula acusación de la Junta. Pero nada manifiesta tan claro el espíritu con que es­ tá escrito el oficio de la Junta, que el artificio con que habla acerca, de las pagas del exército. M e quexé yo de que las tropas no estaban pagadas ; queja tan fundada co­ mo se verá por los documentos. L a Junta de Cádiz pre­ senta con aire de triunfo una certificación de que esta­ ban pagadas las que trabajaban en la cortadura. L uego ase­ gura que no hay un soldado sin pagar desde el Puente de Suazo á Cádi:? ; mas , al fin , viene á respirar ( como dicen ) por la herida , y en un solo párrafo demuestra sin querer, que su escrito no tiene la buena fé que mis que­ jas. íj Si las quejas de V . E. ( dice ) respectan principal­ mente á privaciones sufridas por las tropas en la Real Isla de L e ó n , preciso es decirle que la Junta de Cádiz no ha podido , ni puede tener una vista material y económica fixada en aquel punto, Tampoco ha podido ni puede ha-


rv cer mas que haber enviado millones de reales para aten­ der á fortificaciones, á pagos de exército, á hospital flo­ tante, á gastos de maestranza , y á la distribución en g e­ neral de todas las necesidades. Solo ha detenido un poco su liberal mano quando en estos dias ha llevado el gobierno d su tesorería general quatro millones de reales, porque ha creído la Junta , que S. M . provista de estos fondos, ha­ brá acudido d aquellas necesidades que tiene bajo de su vista. Esto quiere decir no podemos responder á las quejas acerca de las faltas que sufre el gran cuerpo de exército, (q u e es de lo que yo me quejaba ) ; pero estamos picados viva­ mente de que no nos dejen por dueños absolutos de la ha­ cienda , y nuestra liberal mano sitiará por hambre al exér­ cito hasta que salgamos con nuestro intento. ¿Y es este el patriotismo siempre esclarecido y sin p a r, que con tan poca delicadeza decanta la Junta de Cádiz? ¿Que había hecho su liberal mano en 45 dias que llevaba deform ada para asegurar tan osadamente esta preeminen­ cia sobre todas las demas Juntas existentes desde el prin­ cipio, de la revolución de?España? ¿Q ue dirá Valencia, que por dos vezes ha sido atacada por los enemigos, ha­ biéndolos rechazado valerosamente sus propios naturales' ayu­ dando al exército, abasteciéndole de todo, y dando gente, caballos, y otros auxilios para todos los. demás? ¿Q ue dirá la Manéha , que no menos que Extremadura ha sufrido la suerte pías adversa .con las repetidas invasiones de los ene­ migos , cuyos exércitos, no menos que los nuestros., han subsistido á costa de aqaiellos payses por tanto tiempo , sin que á pesar de todas las calamidades que han sufrido haya podido abatirse su áhimo , ni disminuir su acendrado pa­ triotismo , para volver á tomar las armas contra los 'fenem igos, quantas vezes han encontrado la menor ocasión dé hacerlo? ¿Pero como es posible que sin escribir dilatados- vo­ lúmenes, pueda yo expresar los distinguidos servicios que cada Junta de Provincia de España , y todos sus naturales’ han hecho en defensa de la Patria? n - i d

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i8 Este orgullo es mas intolerable si se considera, que viene en apoyo de una acusación contra un General ( seáme lí­ cito decirlo, pues que me obligan á e llo ) que gracias al valor de las tropas que ha mandado , ha tenido la fortuna de haber escarmentado siempre á los enemigos de su Pa­ tria, Contra un General que se hallaba al frente de un exército que tantas pruebas efectivas ha dado de patriotismo no solo al pueblo de Cádiz , sino á la nación entera j á las distintas provincias de ella en que han hecho la guerra habiendo sido testigos oculares de los procedimientos de las tropas de mi mando y mios ; á los demas exérdtos- Espa­ ñoles, q u e no lo han sido menos; á los de nuestros aliados que han tenido repetida experiencia de lo mismo , y bien de cerca en la batalla de Talavera ; y por fin al mundo todo que ha visto me he expuesto cada dia desde el prin­ cipio de la guerra á sacrificar gustoso mi existencia en de­ fensa de la P atria, despreciando y perdiendo mi casa y todos mis intereses, siéndome sensible únicamente no tener mas medios que emplear en nuestra gloriosa defensa. L a Junta que hace tanta gala de su patriotismo, debiera res­ petar mejor el de otros ; debiera hablar con mas miramiento acerca del carácter de los patriotas en quienes no puede caer la menor sospecha de serlo por fuerza ó por cálculo. E l G eneral á quien maltrata la J u n ta , no debe sus gra­ dos militares. ni á revolución ni á favores , sino á las cam­ pañas del año de 95 , y á las de la guerra actual. Los qu e quieran saberlos íntimos sentimientos, que han reinado y reinan en mi corazón, que lean la circular dirigida á los pueblos de mis estados, que acompaño con el núm. ja . Por el tiempo en que la circulé puede conocerse qual fué mi modo de pensar desde el principio; quando los egoístas procuraban separarse de todo comprometimiento, por co­ nocer el ^estado de abatimiento de la España y demas cir­ cunstancias que concurrían en e lla , desventajosas para ha­ cer la guerra á.tan fuerte enemigo. M e lisongeo igualmente que por el manifiesto que hago en dicha circular, sabrá«


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tod o s, y volverán J l verlo miichos que quisieran no exis­ tiese, quales han sido mis ideas en todos tiempos , desde^ la fatal época ( cuyas funestas consequencias sufrimos ahora,) en que el déspota favorito G odoy tiranizaba la España, principal causa de mi salida de ella. • Y o , y otros pocos de mi clase, á quienes el publico conoce por el destierro que sufrieron, no eramos bastantes para derribar el coloso; mas ningún temor nos impidió el manifestar que no podiamos sufrir el abatimiento de E*paña. Este nombre, sagrado siempre para m í, fue el que mo hizo salir de Dinamarca. L a noticia de las atrocidades del 2 de mayo llegó á P aris, quando yo pasaba por aquella Capital para venir á sacrificarme en defensa de la Españaí personas que me acompañaban con igual designio, rezelando justamente no poder salir de Fran cia, se detuvieron en aquella Corte ; pero ni sus esfuerzos para persuadirme á hacer lo mismo, no nacidos de falta de patriotismo , sino por creer imposible y m uy arriesgada la empresa , ni el co­ nocimiento de las circunstancias, asi como el de la calidad de tropas y demas recursos de la nación á quien iba á ha­ cer la guerra, pudieron hacerme vacilar un momento en mi justo designio: ni hubiera bastado toda la injusticia con que se me trató en C ádiz para haberme hecho separar un instante de enfrénte de las balas enemigas , sino me h u ­ biera obligado á ello el deseo de evitar disenciones funestas. D ejé el mando de las tropas á pesar de desear el Gobierno Supremo que continuase en él. Pero un General injuriado en público no es decoroso que permanezca al frente de un exército, sin dar una satisfacción igualmente pública da su conducta. L a Patria que exigia de mí e n tó h C e s el si­ lencio , me autorizaba entretanto que pudiera romperlo , á dejar las armas , y emplearme en otro modo de servirla. Tales son mis pruebas de patriota. ¿Quales son ahora las de esa Junta que ha querido amancillarlas? ¿Quales son las pruebas del siempre esclarecido y sin p a r patriotismo de la Junta de Cádiz? ¿Son haber manejado los caudales C a


20 públicos, y sí acaso ha suplido algo .pa,-^J a defensa de sus propios hogares, haberse pagado de los mismos caudales ? ¿Son, enfin, (parece increíble) haber amenazado con la guerra civil al pueblo mismo de quien se glorian ser de­ fensores? Leanse las expresiones con que concluye su papel, y vease como amenaza con el pueblo de C ád iz, que cree tener á su mando para que quede en buen lugar : : : el siembre esclarecido y sin p a r patriotismo de esta Junta , tan legal como amada del pueblo que la ha constituido, y que está dispuesto á salicaria de quantos nublados procuren obscurecer sus procedimientos.” Este es el patriotismo de la Junta de C á ­ diz ; el enemigo está casi á las puertas , y presenta un car­ tel de desafio al General y exército que la defiende. Un cartel insolente, capaz de comprometer al militar de sangre mas fria: quanto mas al que si no hubiera escuchado la voz de patria, que hizo callar la del mas justo amor propio, tenia á sus órdenes un exército que lo adoraba, y que no hubiera necesitado mas de una insinuación, para dispersar el verdadero nublado que trataba de ofuscar su crédito. Pero la la Junta de Cádiz estaba pronta á excitar una conmoción que hubiera puesto la C iudad en manos de los Franceses , por tal de vengar un supuesto agravio, por tal de satisfacer su into­ lerable orgullo; y el D u q u e de Alburquerque habia sacrifi­ cado demasiado á la causa de su Patria, para negarle ahora el mas necesario , aunque menos brillante sacrificio de su amor propio, tan insolentemente herido por estos patriotas de ayer mañana. Esto solo bastará para aclarar las dudas que naturalmente ocurrirían á muchos, al ver á un general afor­ tunado , y entusiasta de su profesión convertirse de repente en diplomático. Esto bastará para que se le conceda fundar mas gloria sobre su retirada modesta, que sobre las infinitas ocasiones en q u e , por amor de su Patria ; se ha presentado á las balas enemigas. = Londres 20 de noviembre de i 8 lo . =s E l D u que de Alburquerque.


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COPIA DE LOS DOCUMENTOS QUE A C R E D I T A N L A A N T E R I O R E X P O S IC IO N .

Núm . I. l í e presentación d irig id a por e l Capitan G e n e r a l de los quatra reinos de A n d a liic ia y en G e fe d el E xército , D u q u e de A lburquerque , a l supremo Consejo de Regencia. Señor; = N i las distinciones, ni los honores-, ni la ambición de mando que tanto ciega á la mayor parte de los hombres , han sido jamas , y mucho menos son ahora los estímulos, que me han movido á executar quanto es notorio en defensa de la patria. La salvación de esta, la de sus sagrados derechos y desgraciado M o­ narca ha sido, es, y será siempre la que obligue á los hombres de honor y verdaderos patricios á sacrificar gustosos sus vidas, sus pa­ rientes y quanto les pértenezca. Este es mi sistema, que seguiré constante; pero en vano expondré cada d«a mi existencia; en vano apuraré mis cortos conocimientos, y luces con incesante, é ímprobo trabajo sobre todos los vastos ramos que V . M. me ha confiado, indicando y proponiendo quanto creo preciso , si no obstante que todo ha merecido la aprobación de V . M ., no Veo llegar el dia de su realización. A V . M . consta, como á todo el público , que el Exército de mi cargo después de difíciles y penosas marchas, ha­ biendo repetidas veces frustrado la esperanzas con que se lisongeaba el enemigo de poder envolverlo , tuvo la gloria de estorbar se apoderase de esta importante plaza con su oportuno arrivo. T odo se debe á la constancia y sufrimiento de sus individuos en medio de la miseria y escazes, no menos que al penoso y continuo tra­ bajo con que construyendo baterias y obras de defensa han puesto en estado de ella á esa Isla y demas puntos que defienden; pues to­ ldo lo han hecho , y continúan verificándolo con la núsnia desnu-«


d ez, y falta de auxilios, así oficiales como soldados. Hace mas de quarenta dias, que se ofreció al Exército de tnl mando que se­ ría vestido, pagado y asistido qual merece por sus constantes tareas, y por exigirlo la conservación de individuos tan beneméritos ; pe­ ro veo con el mayor d olo r, que aunque mis instancias han sido bien reiteradas, no hé conseguido fruto alguno. E l Exército se ha­ lla en la misma indigencia; la corta fuerza de sus batallones obli­ ga á que se redoble el servicio en la mayor parte de los puntos; de suerte que no pudiendo resistir la fatiga, ademas dedos muchos que enferman, no puede adquirir instrucción ni disciplina algu na, ni mucho menos hacer salidas contra el enemigo, como sería conve­ niente , sin desguarnecer puntos que no deben aventurarse. Persua­ dido de todo esto desde mi llegada, pedí igualmente se comple­ tasen los cuerpos del Exército con el inmenso número de habitan­ tes de esta Plaza é Isla de L eó n , inútil y gravoso una gran parte de él en las actuales circunstancias en que nos hallamos; pero tampoco ha tenido efecto. Así p u es, Señor, el Exército de mi cargo camina á su total destrucción, si V - M. no toma las mas enérgicas medi­ das á fin de que á la mayor brevedad se completen sus batallones; sean pagados con exactitud tanto los soldados, como gefes, y ofi­ ciales, que creo no haya uno á quien después de haber perdido sus intereses, y recursos no se les esté debiendo pagas devengadas; que la tropa se vista , como es igualmente urgentísimo y forzoso^ ; que se haga acopio de granos para la caballería, y a que no sea fá­ cil darla otro alimento; lo qüal no há podido conseguirse desde quo llegó á la Isla de León ; y asimismo es de primera necesidad para que no se d estruya, ni continúe la mortandad que se experimenta cada dia. Ultimamente también escasean de un modo increible los precisos efectos para el aseo, y justo descanso del soldado, sin en­ contrar el que enferma la debida asistencia que exige la humanidad. N o cumpliria con mis deberes, y faltada de un modo imperdonable á la confianza con que V - M . me ha honrado encargándome de la defensa de esta P la za , y correspondería mui mal á todas las demás distinciones, que le debo, si le ocultase el verdadero estado del E xército, y no hiciese presente á V - M. que si á fines del presen­ te mes no se encuentran realizadas todas las expresadas ofertas, y no hay fondos prontos para hacer los pagos de los distintos ramos que es forzoso sostener de fortificación y entretenimiento del mismo Exército , no me hallo con fuerzas ni suficiente talento para conti­ nuar con el encargo de él y defensa de esta Plaza; y suplico a V . M . que si la falta de recursos en razón de las circunstancias,, que intervienen , ó qualquiera otro motivo no permite la realiza— (:ioít de quanto pido para las tropas de mi m ando, me exónér©


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desde Inegode este cargo, pnes conociendo no poder de esta suer­ te desempeñarlo, seria engañar á V - M . y á la nación entera; cu­ y o atroz delito jamas es posible que cometa. Nuestro Señor guarde la importante vida de V . M . muchos años. Cádiz 11 de marzo de 1 81 o. Señor; = E l Duque de A lburquerque.

Excm o. Señor. = Con esta fecha comunico al Presidente y Jun­ ta de Gobierno de C ádiz lo siguiente. ,, E l General en Gefe Duque de Alburquerque ha hecho presen­ te en este dia al Consejo de Regencia, que no solo se han dexado de cumplir las ofertas de que sería vestido, pagado y asistido el Exército de su mando, sino que continúa este en la misma indigen­ cia , y se hallan los cuerpos por su escasa fuerza sin descanzo, re­ doblando el servicio, y disminuyéndose cada dia con las enferme­ dades y m uerte, al paso que se encuentra esa Plaza y esta Isla llena de hombres inútiles y gravosos en las circunstancias, que pu­ dieran aplicarse á su completo , y que si no se dan prontas provi­ dencias para completarlos , sin lo qual es imposible hacer salidas contra los enemigos , como conviene , sin abandonar muchos pun­ tos y aventurar el é x ito , como también para hacer acopios de gra­ nos con destino á la manutención de la caballería , y a que no sea fácil darla otro alimento, y para que á fines del corriente, mes estén vestidas las tropas y satisfechas de sus haberes , y haya fondos con que ocurrir al pago de los distintos ramos de fortificación y defen­ sa , no se considera con fuerzas, ni talentos para continuar en su encargo, y que se te exonere de él para no comprometer su honor y Opinión. S. M . ha oido con el sentimiento que es consiguiente Ix exposición de este zeloso , y acreditado G en eral; pero confiado siempre en la actividad y patriotismo de V - E . espera tomará con su acuerdo en el instante las mas enérgicas y eficaces disposiciones para remediar las urgentes necesidades que expresa, completar los cuerpos, vestirlos y abastecerlos como es preciso, para asegurar la defensa y precaver que unos puntos tan preciosos caigan en poder de los enemigos con mengua y ruina de sus leales y honrados ha­ bitantes, ’’ Lo traslado á V . E . de real orden para su noticia y gobierno, no dudando S. M. que en medio del apuro de las circunstancias se­ rá igual Q m ayor si cabe el esmero y cuidado de V . E, para cor­ responder á su bien merecida reputación , y á la confianza que ha­ ce S. M -, y la Nación de sus talentos, y pericia militar. _ Dios guarde á V . E. muchos años. Isla de León 11 de marzo de i8 i o , = £ g u ía . Sr. Duque de Alburquerque,


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Núm. IL

Oficio d irigido f o r e l Capitan G en era l de los quatro Reynos de A n d a lu cía D u q u e de A lbu rqu erqu e, á e l Supremo Consejo d e R eg en cia de E sp a ñ a é I n d ia s , en vista d e l P a p e l p u b li­ cado por la J u n ta Superior de Gobierno de C á d iz en de m arzo de 1810. Serenísimo Señor: = Dirijo á V - A . la adjunta exposición y documentos justificativos que acompañan, para comprobar lo que representé á S. M . en 1 1 del corriente, y á conseqüencia del papel que h o y he visto impreso por la Superior Junta de C ádiz con fecha de 16 del mismo, de que incluyo también á V . A . uno de los exemplares. Dejo á la consideración de S. M . lo violento y dqjoroso que debe ser, verme privado de manifestar al público , por medio de la prensa, los citados documentos ; pero aunque en esto hago el ma3^or de los sacrificios, lo executaré gustoso, conociendo que la con­ tinuación de semej antes contextaciones pueden ocasionar graves per­ juicios á mi Patria. = Dios guarde á V . A . muchos años. Real Is­ la de Leon 18 de marzo de i 8 i o . = Serenísimo Señor. = E l D u ­ que de Alburquerque. = Serenísimo Señor D on Erancisco Xaviejs de Castaños, Presidente del Supremo Consejo de Regencia. Núm . I I I . Excm o. Señor; = E l Consejo de Regencia que no omite dili­ gencia alguna para restablecer la unidad y fuerza que ha de, salvar la nación de los- inminentes peligros que la amenazanj no ha podido ver sin desagrado que se haya-dado un sentido equivocado al-zelo, bien notorio de V . 'E. y tmas expresiones que nò manifiestan sino el ardiente’ deseo con q u e 'V ; E^ procura proporcionar á su E xército todo lo necesario para batir al enemigo y arrojarle de este sa­ grado recinto. E l talento, zelo , y conocimientos, que V . E . ha manifestado en la gloriosa lucha que sostiene la España, y parti­ cularmente la oportuna retirada á quien se debe la libértad dèi Exército , la seguridad de esta imjbortante P la za , y - la esperanza de la independencia nacional , merecían aquel obsequio de grati­ tud debido á este distinguido servicio á la Patria, que no dexa du­ dar de los nobles sentimientos que animan el corazón de V . E . N o es la primera vez que el pueblo, tan zeloso de las acciones, como 'ignorante del estado d élo s Exércitos para asegurar la victoria, ha expresado deseos de que se acelereq los movimientos dé las ttopasj


ay 5^ na era dificil conocer qtie V . E . qneria dar al público tm mani­ fiesto , que al mismo tiempo que salvara su honor y el de su Exército, calmara la inquietud con que desea su libertad. Pero V . E . tan justo para conocer el imperio de las circunstancias, como ge­ neroso para no fixar su atención sino sobre la grande empresa que S. M. ha confiado á su valor y lealtad, no es menos superior á los procedimientos que no tienen otro principio que un zelo indis­ creto del honor de los Cuerpos. Con la misma grandeza de alma , el Gobierno desentendiéndose de las mismas inculpaciones que po­ dían atribuírsele, continua sus desvelos en meditar y dar impulso y energía á las acertadas providencias con que ha de recobrarse h libertad de las Provincias: y S. M . haciendo justicia á la lealtad y patriotismo de -V. E ., espera que contribuirá con su acostumbrada actividad á que se cumplan los deseos de los buenos Españoles que se prometen su salvación de su valeroso E xército; entre tan­ to que habiendo mandado y a recoger un escrito dictado por la im­ prudencia y la imprevisión, dá las mas vigorosas providencias para evitar en adelante unos pasos tan arriesgados que comprometan el tionor del Exército y de sus Xefes. =: Dios guarde á V - E. muchos años. R eal Isla de León 20 de M arzo de 1810. Nicolás María de Sierra. = Exm o. Señor Duque de Alburquerque. Nota. = L a exposición y Documentos presentados á S. M . no áe publicaron por no dar ideas exactas á el enemigo del estado en que se hallaba el Exército , y otras consideraciones políticas, qu© los mismos Oficios indican.

Núm. I V . Exmo. Señor. — Hallándome presidiendo la Junta Superior d* Gobierno de esta Plaza y en ella el Teniente General D . Ignacio M aría de A la v a , recibimos los oficios d e V . E . fechos ayer en Las Cabezas. V . E. tendrá todos los auxilios posibles para llevar á efec­ to la Operación de venir á la Real Isla de León y á esta Plaza; y respecto á que los Ayudantes de V . E . Armenteros y Escario nos dicen que esta misma noche hará V . E . transito en Xerez con la ma­ y o r parte de su E xército , convendría que con él forzase V * E . ma­ ñana su marcha, de modo que desahogándose y comiendo un ran­ cho en el puerto de Santa M aría abanzase á dormir en la Isla, que ésta bien fortificada; dando á V . E . la buena noticia de que tene­ mos prevenidos nueve mil fusiles de excelente calidad. Dios guarde á V . E . muchos años. = C ádiz y Enero 31 d a 1810. = Ignacio M aría de A lava. =; Francisco Venegas. s= Exmo^ Sfñor Duque de Alburquerque.

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a6 Ntím. V . Señor. = La delicadeza y pundonor con que siempre he pensa­ d o , la que he procurado inspirar en todas ocasiones á los indivi­ duos que han servido á mis órdenes, y la que constantemente ha conservado la caballería, llaman justamente mi atención con moti­ vo de las expresiones estampadas en un papel impreso por la Jun­ ta Superior de C á d iz , en el que se atribuye los males que experi­ menta aquella, á la dem asiada presura , con que se replegó a es­ ta Isla , sin recoger granos de toda la comarca, atribuyéndose á sus Gefes la carencia de ellos. Com o tenia á mis órdenes una brigada ó sección de esta arm a, y por la reunión del Brigadier Don José Escudero, habia quedado segundo Gefe de toda la del Exército de Estramadura, que mandé Unicamente hasta A lcalá; me veo en la precisión de hacer presente lo infundado de las expresiones de la Junta Superior de Cádiz, que ha procedido á estamparlas, no teniendo á la mira la delica­ deza que exige el honor m ilitar, ni quales fueron los procedimien­ tos d éla caballería, en la honrosa retirada del exército que ha sal­ vado esta Isla y Plaza de C ádiz. Seria demasiado largo el pormenor de los acontecimientos, ó el diario de las operaciones de la caballería de mi mando hasta Alcalá de G uadayra, y posteriormente de las ocurrencias hasta su entra­ da en este punto. Hasta aquel soy responsable de todas ellas; espe­ cialmente en la execucion de las órdenes que me comunicaba el General en Gefe: después coadyuve á todas las disposiciones tornadas baxo las mismas por el Brigadier Escudero, y para no molestar la superior atención de V . M . con una relación de la gloriosa y bien executada retirada del exército de Estremadura, presentaré solo un estracto que demuestre claramente quan bien premeditada fue aque­ lla , y quan infundada la proposición estampada por la Junta Su­ perior de Cádiz. Se hallaba el exército en las orillas del Guadiana quando los enemigos habiendo vencido los puntos de Sierra-M orena, hablan adelantado una división por el camino de la Plata con el objetó de tomar á Guadalcanal para caer sobre Sevilla, y estorbar la retirada á Andalucía. La actividad del General en G efe, la precisión de sus providencias, la previsión con que anteriormente tenia tomadas Otras, y la exactitud con que se executaron todas; frustraron entcrariiente el plan de los enemigos, y quando creían fácil tomar á Guadalcanal se hallaba allí casi toda la infantería del exército. La paballería del mismo, habia venido á Santa Olalla y el Ronquillo, escoltando la artillería, y estaba en disposición de acudir donde fuese mas necesaria.


, i? L a división enemiga se dirigió por la izquierda acia el R e y n o de C ordova, y al paso que nuestra infantería se retiraba por Cantillana y las inmediaciones de Sevilla á tomar el Camino R e a l, que conduce á estos puertos para cubrirlos y asegurar su retirada, la caballería que mandaba, badeó el Guadalquivir, se adelanto a Carm ona, Fuentes, y M archena, y auxiliada de la Vanguardia al mando de su digno Gefe Don José Lardizabal, se mantuvo en di­ cha Ciudad y puntos abanzados todo el tiempo conveniente i ase­ gurar, no solo la retirada d e la infantería del exército, sino tambi­ én la de los quadros del de reserva que desde E zija se hablan re­ plegado á Carm ona, y desde allí seguido según las órdenes que 1» comunicaron. Desde esta época la caballería , que se ha retirado con tanta fr e s a r a vino cubriendo las marchas de la infantería, sosteniendo diariamente con sus guerrillas acciones vivas con los enem igos,que no se atrevieron á cargarnos, respetando siempre la unión y orden de unos esquadrones, cu ya constancia y bizarria no elogiaré bas­ tante. N i las fatigas y desvelos, ni las faltas y privaciones qué su­ frimos, ni el poco socorro que encontrábamos en los pueblos, ha­ dan vacilar á los oficiales y tro p a; cada qual atendiendo el des­ empeño de sus deberes solo trataba de distinguirse , y de cum plir exactamente con el encargo que se ponía á su cuidado. Asise verificó, y asi llegamos á X e rez en cu ya noche, y a por las noticias recibidas, y a por la efervescencia de un pueblo num eroso, fue menester de­ jarlo sin que diesen á la tropa el p an , y la cebada á los caballos. ¡ Quanto trabajo costó en el puerto de Santa Maria que diesen el alojamiento y facilitasen los suministros predsos á nuestra subsis­ tencia ! N o obstante estos apuros permaneció allí tres dias la caba­ llería, y aun después de haber ocupado los enemigos á X erez se contentó con pasar el puente, y mantenerse formada sobre el ca­ mino hasta que se quemó aquel , practicando lo mismo con el de San Pedro, y viniendo después á Puerto Real de donde no se mo­ vió hasta, que las guerrillas encontraron á las enemigas que se ade­ lantaron hasta la venta del Arrecife, y fue preciso batirlas y obli­ garlas á retirar para franquearse el paso , y entrar en esta isla la tarde del cinco de febrero. Si fue precipitada esta retirada digalo quien quiera que lea esta sencilla relación, y si los Gefes de la caballería tenían arbitrios pa­ ra conducir un convoy de granos solo lo puede dircurrir quien no tenga ideas militares. Quando el pan y eta^ta de la tropa , y quando el diario alimento de los caballos costo tanto trabajo , y aun faltó muchas veces á pesar de la eficacia de los Gefes, ¿podían es­ tar al alcanze de estos la conducción de granos? Pero la Junta SuD 2


aS perior de Cadi2 no debe de Ju7 gar k conducta de unos militares acreditados, ni el honor de estos puede dexar de suplicar la p ú blk ca conveniente satisfacción que piden y esperan alcanzar de la pie­ dad de V , M . = R e a l Isla de Xeon 24 de marzo de 1810. = Señor ?= Jozé Bucareli,

Num. V I . IM PU LSAD O de la franqueza que corresponde al militar, y que debe caracterizar á todo hombre público que ame sinceramente el bien de su patria, he creído conveniente pasar al conocimiento de W . E E . la representación de que es copia la adjunta, dirigida en el dia de ayer á S. M . el Consejo de Regencia y la contextacion que me habido dada con la misma fecha. Por ambos papeles se impondrán V V . E E . de los justos motivos que me asisten pa­ ra no haber diferido mas el hacer presente al gobierno mis recelos, y qual era al mismo tiempo mi decidida resolución, á no adop­ tarse desde luego con firmeza eficaces medidas que bastasen á re­ mediar tan graves males. D e otro modo, ni el exército de mi man­ do por mas pruebas que tenga de mis incesantes desvelos para pro­ curarles quanto á los bizarros defensores de la patria les es debido en todo gobierno justo y bien constituido, ni los leales habitantes de esta ciudad y la nación entera dejarían de culparme graduando mi conducta de débil é indolente mientras no les constase quantos, y quan continuos han sido mis afanes para aprontar lo que tanto exigen las circunstancias, y lo que sin duda se hubiera proporcio­ nado y á , si con el zelo desnudo de ambición , si con el desinterés y desprendimiento que son inseparables del verdadero patriotismo hubieran todos auxiliado mis desvelos. Por ello pues no creí debía guardar mas silencio, ni comprometer en fuerza de él una opinión que he procurado siempre conservar á costa de los mayores sacri­ ficios. E lla es el m ayor bien para el hombre público, ella está mas expuesta á medida que el gobierno la honra , que e! pueblo la fa­ vorece ; todos observan la estension de su autoridad , calculan su responsabilidad, pero ignoran sus tareas, y los obstáculos que pa­ ra el buen resultado de ellas encuentra; y la emulación y demas pasiones avivadas en el dia por los enemigos de la Patria, que se desencadenan siempre para vituperar al que su buena suerte , cir­ cunstancias felices o la protección del Cielo han colocado en pues­ to mas elevado , coadyuvando sus deseos de hacer algún servicio señalado, ó libertándolo de reveses harto frequentes, sacarían ven­ tajoso partido de una moderación mal entendida, y de un silencio que dexase ignorar el verdadero estado de las cosas. Si este no se


29 femedîa c6n medidas tan juiciosas como enérgicas sostenidas con aquella constancia que es necesaria para el logro de toda gran em­ presa, volveremos á repetir todos los errores pasados, y lloraremos aunque tarde sus resultas. Mes y medio es y á corrido sin que*á pe­ sar de mis constantes esfuerzos se hayan aun facilitado los auxilios para poner una parte siquiera del exército en estado de intentar al­ guno de aquellos prontos é importantes servicios, que con feliz éxito eran de esperar del ardimiento y patriotismo que anima á sus individuos: ademas no se hallan corrientes s-us p a ga s, no se' esta­ blecen los almacenes y hacen los acopios necesarios; la tropa con­ tinua desnuda, llena de las mayores privaciones , al desabrigo y toda especie da inclemencia , y colocada en tan lamentable estado al frente y baxo el cañón de un enemigo tan atroz é inhumano co­ mo astuto y seductor ; descendiendo de é l, y volviendo atras los ojos acia un opulento pu eblo, donde siempre han reinado el lu x o , la abundancia, todas las comodidades de la vida , y sido re­ putado como un emporio de la riqueza de ambos mundos. Si á es­ ta reflexión se agrega ademas la del desinterés, generoso despren­ dimiento , y heroico patriotismo de que siempre han dado y con­ tinúan dando pruebas los ilustres habitantes de este pueblo, y gran­ des é inagotables recursos con que nuestros poderosos aliados nos asisten, ¿ á que podrá atribuirse y especie de inacción ó culpable indolencia á que parecemos todavia condenados, según la descon­ soladora experiencia de este mes y medio ? Estas poderosas con­ sideraciones y demas que comprende la representación adjunta me han obligado á acudir sin mas demora al gobierno con aquel len guage de verdad que es solo capaz de producir el bien , de dejar satisfecho mi honor, y mi opinion á cubierto : estas le han dictado sin d ú d a la contextacion que igualmente acompaño, y el oficio que directamente se ha pasado á V V . 'E E . ; y estas me lisongeo que contribuirán también á que sin dilación se tomen aquellas activas providencias que alejen los males que amenazan , y substituyen­ do la conllanKa y el contento, dé la dirección oportuna ai gene­ ral entusiasmo. Indicar aquellas, seria ahora m u y largo , y i W . E E . no puede ocultarse qual debe ser el origen de ellas, y espíritu que debe guiarlas, qual en fin el modo de asegu­ rar el acierto : la eonfisnza , la sumisión y respeto al legítimo gobierno reconocido con tan general aprobación que actualmen­ te nos rige , la estrecha union con él , con firme adhesion y des­ prendimiento para que su autoridad proceda con el decoro y la dignidad que corresponde, la simplificación de los conductos por (donde aquella se exerza sin las trabas y entorpecimientos que lo

contrario retardan la execudoa de las providencias ; el olvido de


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toda especie de ambición, el desinterés y generosos sacrificios ^ personales, y sobre todo aquella mutua unión y decidida confianza que inspira el verdadero patriotismo, deberán ser sin duda el p r i - . mer ntovil de quantas medidas nos harán sacar el partido que de­ bemos de nuestra ventajosa posición, y que viniendo á estrellarse contra ella el furor del enem igo, se desaliente en su obstinada em­ presa, preparándonos el asegurar nuestra independencia. E n lo d emas qualquiera que sea el éxito del recurso que por los motivos y a indicados he hecho al gobierno, me resultará siempre la inapre­ ciable satisfacción de haber asi cumplido quanto me prescribe mi honor, con lo que debo á la distinguida oficialidad y bizarra tropa del exército que tengo la honra de m andar, con lo que exige la conservación de mi opinión , y el corresponder á la que merezco, y confianza que tienen en mi depositada los leales habitantes de esta ciudad , y á los grandes esfuerzos con que auxilian nuestros poderosos aliados, y con las demas sagradas obligaciones que me impone el deseo de sacrificarme hasta el postrer aliento por nuestro augusto desgraciado monarca , por el b ien , independencia, y prosperidad de nuestra patria. = Dios guarde á W . E E . muchos años. Cádiz 14 de marzo de 1810. = E l D uque de Alburquerque.

Núm V I L Excm o. Señor: = A coijsequencia de las instrucciones que he recibido de V - E . y con la credencial del Señor Ministro de la Guerra me presenté en la Junta Superior de C á d iz , solicitando los efectos que necesitaba con urgencia el exército del mando de V * E . y á pesar de que he practicado quantas gestiones convenian para conseguir el efecto, ó lograr una contextacion, ni uno ni otro me han dado, ignorando qual sea el motivo. Lo participo á V . E . pa­ ra su debido conocimiento y que en ningún tiempo me forme un cargo de la morosidad ó detención que pueda haber en los sübm inistros. = Nuestro Señor guarde á V . E. muchos años. Isla de L eó n , 12 de febrero de 1810. = Excm o. Señor. = José Ignacio A lvarez Campana. = Excm o. Señor Duque de Alburquerque.


.

Celadon de los efectos de -vestuario, que pide con urgencia pa­ ra remediar las necesidades de su exérciio el Excmo. Señor Duque de Alburquerque , con arreglo á Las noticias que de su orden -me ha pasado el Mayor General de Infanteria, Camisas . . . Zapatos . . . Casacas , . . Chalecos . . . Pantalones . . Pares de botines. Capotes . . . Gorrros de quartel Corbatines Mochilas . . .

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Cádiz, 10 de febíero de i 8 io . = Campana. N úm . V I I I .

^

Exm o. Señor. = ' Desde que tuve el honor de hacerme cargo de la-intendencia del exército del mando de V . E . he sacrificado mi reposo para coadyuvar-á - los debeos de V . E. -dirigidos; siempre al al bien de las tropas, y á-que-esfando mantenidas'qu'al''correspon­ de , sean por su disciplina y organización tan útiles ' Como conviene en las presentes ci-rcunstáncias. En las^orillas del T a jo , en el cen­ tro de la Estremadura, y en una retirada tan penosa y dilatada co­ mo la que se ha hecho últimamente ha habido abundancia, y los escasos fondos que el gobierno enviaba eran distribuidos equitati­ vamente entre todos los cuerpos del exérci-to según sii fuerza. A pe­ sar de que esta distribución ha dexado cubierta únicamente una parte del haber devengado desde octubre, los gefes, los oficiales, y la tropa quedaban satisfechos, persuadidos del Ínteres que por todos sin preferencia tomaba su general, y en este estado se pre­ sentó el exército á salvar este importante pu nto, trayendo sobran­ tes todavía quatrqeientas acémilas cargadas de víveres de-todas esjpecies, una gran piara de ganado'm ayor y m enor,--y mas -de un millón dé reales, que ha costado inmenso trabajo conducir hasta aquí en medio de los riesgos que han circundado el exército. Con estos únicos auxilios y otro millón facilitado por el Supremo C on­ sejo de Regencia del R eyn o se ha hecho subsistir á las tropas de esta Isla j á las de esa P la za , á los hospitales, y se ha facilitado á


las Inglesas y Porttgnesas toda la carne fresca y demás artícnloj que han pedido. V . E . sabe qiie previendo y o las escaseces que I» falta de repuestos iba á traer en un país que nada produce, y ea que ha habido un aumento considerable de consumidores, hice pre­ sente á V - E . la necesidad de despachar comisionados á varios puntos con el objeto de reunir aqui una gran porción de granes, como el artículo mas interesante; y V - E . convencido de esto mis­ mo acordó que y o fuese á dicha concisión. Y o tenia en mi poder las órdenes y los pasaportes del gobierno ; un buque de la marina re­ al se hallaba dispuesto para conducirme., y el mismo dia destinado para la sab’da me hizo entender. V .. E . , que el Supremo Consejo de Regencia del R e y n o habia dispuesto se suspendiese mi viage á A frica como no necesario, pues que una diputación de la Junta Superior de C ád iz acababa de manifestar á S. M . , que se habia en­ cargado de surtir al exército de todo quanto necesitase. Posterior­ mente se publicó, impreso un acuerdo en el que la misma Junta se habia convenidoá abastecer el exército y el vecindario, en cuidar por si sola de satisfacer los haberes por medio de un pagador, que debia substituir al Intendente y á las oficinas, y en tener el ramo de hospitales, el de fortificación, y provisión de viveres completa­ mente atendidos, por ios quales habia de nombrar dos comisio­ nados más. ■ D e todo este vasto plan debía esperarse ciertamente la abundan­ cia anunójada, y consiguiente á lo resuelto por S. M . en veinte y dos de febrero y primero del corriente, y á lo que V . E . se sirvió .prevenirme con esta última fecha, se suspendió el dia tres el sumi­ nistro de etapa, mediante á que las tropas debían percibir de la Junta Superior de C ádiz su haber completo desde principios de marzo. Se precidió al momento á pasar las revistas, y á formar con vista de ellas el resumen de haberes que debia servir de fundam en. to á la Junta para satisfacer á los habilitados; y porque el soldado privado de. ¡a radon pudiese subsistir en los dias que mediasen has­ ta tener completos estos documentos dispuso V . E . , que la corta existencia que habia én la tesorería de los caudales del exército se .distribuyese á todos los cuerpos, como así se h izo , guardando co­ mo siempre una equitativa proporción. E n este tiempo cxecutandó la Junta la primera parte de su acuerdo, envió el comisario D on José Lesaca con sus instrucciones y un millón de reales para dis­ tribuir alas tropas existentes en esta Isla, y habiéndole facilitado una noticia que me pidió de los cuerpos que debían recivir buenas cuentas, executó por si la distribución sin ningún conocimiento mió en seis del actual. S é , que no ha sido hecha con proporción á la fuerza; porque han llegado á mi los clamores de algunos coman,-»


dantes y habilitados, y sé tam bién, que han'dado pagas y canti-^ dades á algunos que no debían perclvirlas, y que no eran parte del objeto á que venia destinado el caudal. Apesar de todo varios cuerpos de este exército, que antes de l» llegada á esta Isla estaban conformes con su etapa y con lo poco que les suministrava, guardando proporción a su fuerza y al estado de la tesorería, se quexan h o y de no tener todo el haber y acude« á m i, que habiendo enviado y a los resúmenes prevenidos en R eal orden de primero del corriente, nada me queda que hacer. E l ramo de provisiones y brigadas, que según me previno V . E . formaron sus presupuestos, han acudido á la Junta y nada han perclvido aun. E l cuerpo de Hacienda , los facultativos, y el ramo de hospitales se hallan en el mismo estado de escasez , y sobre la tesorería del exército se libran con freqüencia cantidades cu y o pa­ g a es perentorio , y que por necesidad se suspende á causa de no haber caudales. E n quanto á Provisiones hemos llegado al último extremo; h o y nada se ha dado á la caballería, y para mañana no hay un celemín de trigo ni cebada según resulta del adjunto estado, (A) que demues­ tra la actual existencia. E l repuesto de harinas es reducido á nuevecientas quarenta y quatro arrobas, y la dirección me consta que ha­ ce repetidas gestiones á la Junta para tener atendido este importante tam o y el de víveres , de los quales se surte á las tropas Británicas y Portuguesas; y o mismo en virtud de lo que de Real orden me previno el Exm o. Señor Secretario del despacho de Hacienda con fecha del seis del a ctu a l, acudí en ocho siguiente á la Junta Supe­ rior ce C á d iz , manifestándola que y a no se daba carne fresca á las tropas aliadas; que el repuesto de los demas artículos que se las su­ ministra iba caminando á su fin sin que y o viese medios de repo­ nerlo, que los comisarios encargados de dichas tropas solicitaban un repuesto de quince dias y una manifestación terminante de los re­ cursos de subsistencia que podían facilitárseles, y que los hospita­ les iban á quedar sin carne fresca, porque se consumía por instantes el corto número de cabezas reservado á este objeto. C on fechas pos­ teriores he pedido á la misma Junta efectos de hospital, provisión de aceite para el utensilio y camas para los quarteles, repitiendo lo que la dixe en ocho , porque no he respondido aun á las preguntas dalos Comisarios Británicos, pero nadase me ha contextado todavía. Y o no sé los medios que la Junta Superior de Gobierno da C á d iz tendrá en aquella Plaza para poder executar completamente lo que tiene acordado, pero el resultado es, que en esta Isla no hay cebada ni trigo , existe m uy poca harina , no hay víveres que poder dar á las tropas aliada? , y los cuerpos quexan de 1%


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taita de haberes, sin los quales el soldado privado de otro auxilio no puede hacer su rancho ; no hay almacenes de víveres en donde el oficial y la tropa puedan comprar diariamente á precios equita­ tivos según se ha ofrecido, pues aun en el caso de tener corriente su haber no podrá sostenerse completamente, porque creciendo con el consumo el precio de los géneros que venden los particulares, lle­ gará el caso de que no les alcancen sus pagas y prest para las pri­ meras necesidades ; N o hay provisión de aceite para el alumbrado de los cuerpos de guardia, porque el Almacenista que facilitaba es­ te género al factor, no quiere fiarle mas. La leña falta también: los hospitales están sostenidos únicamente por una corta cantidad, fru­ to de la mas rígida econom ía, que he destinado á este importante ramo, para que la humanidad doliente no padeciese una absoluta privación , y hasta el dia ningún otro auxilio se ha recivido para ellos. En fin el estado actual del exército y de sus dependencias exige la mas seria atención, porque de continuar esta falta de orden pueden originarse perjuicios incalculables ; y lo hago presente á V . E , cumpliendo mi deber , y lo que con fecha de ayer se sir­ vió prevenirme. Dios guarde á V . E . muchos años. Real Isla de Leon diez y seis de marzo de mil ochocientos y diez. = Exm o. Señor. = Juaa Lozano de Torres. Exm o. Señor Duque de Alburquerque.

Comprobación del oficio anterior, Exm o. Señor; = Quando el Regimiento de Calatrava de m! cargo no ha sido satisfecho de todo el haber del mes de enero: quando nada ha percivido ácuenta del de febrero, y quando con el de marzo que ha cobrado no tiene para atender á los indispen­ sables gastos que s« le ofrecen , y no puede pagar los alcances de distribuciones á las compañías, me veo en la precisión de molestar la superior atención de V . E . con esta sencilla exposición esperan­ do, que en vista de ella tenga á bien mandar se me entregue al me­ nos el haber de febrero como conceptúo indispensable. Ruegolo á V . E . encarecidamente, y á nuestro Señor que guar­ de la vida de V - E. muchos años. = Real Isla de Leon y marzo á 9 de i8 io . = Exm o. Señor. = José Bucareli. = Exm o. Señor Duque de Alburquerque. Exm o. Señor: =: Los Capitanes del i®. y 2°. batallón me aca­ ban de dar parte de que sus compañías comen de fiado, y se hallan sin sobras por no tener caudales para su socorro ; y como en la Caxa no hay con que socorrer las compañías lo pongo en noticia de V . E . para su conocimiento,..


Dios guarde á V . E . muchos años. = Campamento de G alli­ neras 13 de marzo de 1810. = Exm o. Señor. =: Francisco d<“ zarredo. = Exrao. Señor Duque de Alburquerque. Num . IX . Remito á V . S. una noticia circunstanciada de todas las can­ tidades que se deben procedentes de jornales devengados, en las dos semanas últimas , y demás gastos ocasionados en las obras de for­ tificaciones de esta Plaza y sus avanzadas, según V - S. se sirve pre­ venirlo por su oficio de o y que contexto, inteligenciado que no van inclusas las gratificaciones concedidas á las tropas ocupadas en estos trabajos por ignorar su cantidad , mediante á reservar sus Aj^udantes las cuentas visadas por los Ingenieros que no se han satisfecho por carencia de caudales , y su total importe ascenderá según pru­ dencial cálculo á 75,000 rs. vellón, ni tampoco los importes de va­ rios efectos suministrados por la Junta de Gobierno de esta villa , que en la actividad de las obras mandadas hacer por el Exm o. Se­ ñor General en G e fe , y V - S. á su entrada en e lla , se executaron para su mejor defensa y fortificación, que por no haberse presenta­ do los interesados con sus cuentas para su cobro ignoro la ascen­ dencia de ellos. Dios guarde á V - S. muchos, años. Isla de León 1 5 de marzo de 1810. = Fran d^ o Morales. = Señor D . M anuel Zappino.

Relación de las cantidades que se adeudan por las obras de fortificación de la Isla de León en las dos semanas -vencidas por los jornales y materiales in-vertidos en ellas. Jornales. R s . de vn. Por los vencidos en el Puente de Suazo en la pri­ mera semana que se debe . . . . Idem en la s e g u n d a ................................... Idem en Gallineras en la primera semana Idem en la s e g u n d a ............................. Idem en Santl Petri en la primera semana Idem en la s e g u n d a ............................. Idem en la batería de Fabricas y casería de Ocio en la segunda semana ...............................................

E fi

41344 3 . 23454 17 32692 0 16173 17 18005 0 10299 3 8240

0

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Materiales. Rs, (fe tn.

p o r 458 tablones de pino de flandes comprados á D . Francisco Corral . . . .............................. Por 7 4 5 , varas de tabla de la misma madera á 8 rs. vara de Agustin A l m e i d a .............................. Por 230 id. á I I rs. del m i s m o .............................. Por 3 2 palos de pino de segura con 4 ; codos cú­ bicos, á 75 rs. codo de Doña Mariana Cam po . P or 1 1 3 vigas de pino de flandes de 5 y 7 pulga­ das y 5 varas á 75 rs. de DoñaM aria Lafot . . Por 1 1 7 tablones de á 4^ varas y 3 pulgadas de grueso á 70 rs. comprados á D . Antonio Dergui . P or 845 varas de palos para muertos á 12 rs. vara de Dom ingo B a r r i o s ............................................... Por varios efectos de Cerrageria y Clavazón menu­ da entregados por D . Francisco Molinelo . . Por 6 pulgadas de Clavazón de fierro á 24 pesos quintal de D . José J o n s a r e g ........................ Por 587 espiochas á 20 rs, cada una de diferentes herreros de esta v i l l a ................................... ..... . Por los l o i palas de fierro de los mismos á 15 rs. , 250 varas de clavos de 7 á 9 pulgadas de D . R a ­ fael Barrio-nuevo á 3 4 p e s o s ............................. Por fletes de barcos t ,

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5960 2420

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=:Ademas se adeuda la gratificación asignada á la tropa que trabaja , que por retener en su poder las relaciones de crédito ios Gefes y Ayudantes de los cuerpos se ignora su total im porte, pero se regula según los pagos anteriores sobre 75,000 rs. vji. = Isla de León 15 de marzo de 1810. Núm . X . Serenísimo Señor: = N o era posible manifestará V . A . en mi representación del 1 1 del presente mes las necesidades que padecia el exército, sin consultar antes los Gefes superiores de cada ramo , cuyas cóntextaciones originales incluyo á V .A .p a ra que por ellas ex­ te jjsamente pueda'enterar á S. M . del estado actual del exército y


, ,

.

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STis dependencias, qne e’xígen la mas seria atención ; y a la vista de mi responsabilidad solo epilogaré lo mas notable de cada documon"" to , no obstante que quanto incluyen es substancial,

E l Intendente de este Exército. Dice con fecha del 1 5 , el ramo de provisiones y brigad as que han acudido con sus presupuestos á la Junta Superior de C ádiz na­ da han percivido aun ; el de hacienda, los facultativos y el de hos­ pitales se hallan en el mismo estado de escasez, y sobre la tesore­ ria del exército se libran con freqüencia cantidades cu yo pago es pe­ rentorio , y por necesidad se suspende á causa de no haber cauda­ les; las existencias de provisiones han llegado al último extremo , h o y nada se ha dado á la caballería, y para mañana no hay un ce­ lemín de trigo ni cebada , según demuestra el adjuto estado de la actual existencia; el repuesto de harinas es reducido á 944 arrobas, y la dirección me consta hace repetidas gestiones á la Junta para tener atendido este importante ramo y el de víveres ; y o mismo he representado en 8 del actúala la misma Junta manifestandola, que ■ ya no se dava carne fresca porque se consumian por instantes el cor­ to número de cabezas reservadas á este objeto ; con fechas poste­ riores he pedido á la misma Junta efectos de hospitales, camas para quarteles , provisión de aceite para el utensilio, repitiendo lo que la dige en 8 , pero nada se me ha contextado todavía ; y final­ mente no sabe los medios que la Junta Superior de C ádiz tendrá en aquella Plaza para executar completamente lo que tiene acorda­ d o ; pero el resultado es, que en esta Isla no hay cebada, paja, ni trigo, existe m uy poca harina, no hay víveres que dar a las tropas aliadas, y los cuerpos se quexan de la taita de haberes, sin los quales el soldado privado de otro auxilio no puede hacer el rancho ; no hay almacenes de víveres donde el oficial y la tropa pueda comprar diariamente á precios equitativos según se ha ofrecido ; pues aun en el caso de tener corriente su haber no podra sostenerse completamente , porque creciendo con el consumo el precio de los géneros que venden los particulares, llegará el caso que no les alcance sus pagas y prest para las primeras necesidades: no hay provisión de aceite para el alumbro de los cuer­ pos de guardia, falta también la leña , y los hospitales están sos­ tenidos con una corta cantidad.

E l Comandante General de esta Isla. Expresa la necesidad indispensable de que los trabajos se acti­

ven para la perfección de las obras ya construidas en primera linea,


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y dar principio á las demas que deben establecerse, para c u y o efec­ to no encuentra remedio mientras no se pague á los trabajadores exige piezas de bronce sobre buenos montages, añade es mas precisp que nada, gente, tanto para dar descanso y que pueda ocuparse de su disciplina é instrucción la que aqui ex ig e , como para tener reservas correspondientes con que acudir á los puntos necesarios ; y finalmente dice , que es menester vestir y dar otro aspecto á estos infelices soldados, que la m ayor parte se hallan asquerosos <5 des­ nudos en el pais mas opulento de España que acaban de salvar , y en medio de tropas extrangeras de la mayor brillantez.

E l Comandante General de Ingenieros. In clu ye un oficio del ministro de Hacienda encargado del pago de las fortificaciones, en donde este inserta el estado de lo que se adeuda al ramo de fortificación , dando por razón la escasez de caudales, é igualmente me inserta la representación que le ha pasa­ do el Ingeniero encargado de la dirección de las obras de la Carra­ ca , en la qual este oficial hace ver las necesidades de auxilios, que le afligen, y males tan considerables como prevee sino se remedian.

E l Comandante General de Artillería. Se quexa que mientras la tropa que tiene á su cargo cumple exactamente con sus deberes , se halla desnuda, que la necesidad es extrema , y que los caballos y brigadas del parque en mas de 36 horas no han comido ; y finalmente dice , que se conseguirá que la Isla esté en un estado respetable de defensa; quando se le sub­ ministren quantos auxilios tiene pedidos para el servicio de las ba­ terías , y se remedien las necesidades de las tropas y ganado.

E l Mayor General de Caballería. Manifiesta , que los Regimientos declaman por los tres mil rea­ les mensuales señalados por esquadron para la composición d e ar­ mamento , m ontura, y gastos menudos indispensables; incluye un estado que expresa su armamento y montura en la m ayor decaden­ cia ; añade que el utensilio de la leña falta varios dias; que desde que están en la Isla no se ha dado jamas las raciones por completo íin haber comido ayer ni h o y ; deduciendo de tod o , que no pueden tener sus monturas su estado de servicio , defecto que inutiliza los cabálos , que el soldado se halla en suma desnudez y miseria con


un alimento muj?’ escaso , quando tiene que consumir la mitad de su socotro para carbón; que los caballos van de dia «n dia deterio­ rándose ; y que en breve quedarán irtútiles para el servicio, pasan­ do y a de 140 los que han muerto en este destino.

E l Mayor General de Infantería, M e incluye un estado por el qual se infiere , se halla su vestua­ rio y armamento en igual decadencia y necesidades que las demas armas. Para la infantería de Reales Guardias Españolas pide el Duque del Infantado gente para reponer su fuerza, y caudales para las necesidades de su vestuario y demas.

A mas la Marina no se halla enteramente fabada. Por todo lo expuesto verá V . A , que aunque es notoria mi re­ solución y la de toda la guarnición , inclusos nuestros caros alia­ dos, de hacer la mas vigorosa defenza, y aun si tuviésemos la des­ gracia de necesitarlo, el enterrarnos entre las ruinas del último án­ g u lo , y no obstante que estas qualidades son en una plaza sitiada su mas firme y solida m u ralla, es necesario para que se verifique completamente, que haya todos los socorros necesarios al intento , esto es , que no falte gente, dinero ni municiones de guerra y bo­ cas Es también preciso que se encuentren en ella los diferentes ma­ teriales que se pueden necesitar para hacer cortaduras, y atrinche­ ramientos , reparar parapetos, brechas, & c. T o d o lo elevo á la consideración de V . A , para noticia de S. M . según exigen las drcustancias del dia , y lo urgente que es su remedio. Dios guarde á V . A . muchos años. = R eal Isla de León 17 de marzo de 1810. = Serenisimo Señor. = E l Duque de A lbu rqu erque. = Serenisimo Señor D . Francisco Xavier de Castaños.


OFICIOS ORIGINALES. E l Intendente , vease Núm. V I I I . E l Comandante G en era l de esta Isla . Exm o. Señor: = H e recorrido los diferentes puntos que formati esta posición, y debo hacer presente á V - E .la necesidad indispen­ sable de que los trabajos se activen para la perfección de las obras y a construidas en primera lín ea , y dar principio á los damas que deben establecerse : los medios ordinarios son insuficientes en el dia y los trabajos caminan en una lentitud increible; el dinero falta pa­ ra pagar á los operarios, y estos que no tienen otro medio de sub­ sistir abandonan el trabajo de la línea para buscar en otro su sus­ tento. La Junta del pueblo á quien he recurrido para evitar este mal no le encuentra remedio , mientras no se pague á los trabaja­ dores ; V . E . puede solicitar del gobierno destine los fondos indis.^ pensables para las obras si quiere que este punto se ponga con la prontitud, que las circunstancias exigen, en un estado de defensa y proporcionado á la importancia de él. También se hace necesario el que V . E . exija se artillen con piezas de bronce montadas en cureñas de plazas, la baterías de es­ ta posición. Los cañones de fierro tan sujetos á rebentarse inspirait desconfianzaá los que los manejan á mas délas desgracias que oca­ sionan. E l Gureñage de Marina no puede servir mas que para hacef un fuego lento y de pura incom odidad, pero si se trata de defen­ der un puesto ó cañonear con viveza las obras enemigas , su servi­ cio es tardísimo y de gran desventaja teniendo los Franceses sus pie­ zas sobre buenos montages. Es mas preciso qu en ad a, gente, tanto para dar descanso, ÿ que pueda ocuparse de su disciplina é instrucción la que aquí exis­ te , como para tener reservas correspondientes con que acudir á los puntos que fuere necesario. Ultimamente es menester vestir y dar otro aspecto á estos infe­ lices soldados que la m ayor parte se hallan asquerosos ó desnudos* ¿ y donde , y quando se les tiene asi ? en el pais mas opulento de España que acaban de salvar, y en medio de tropas extrangaras en el estado de m ayor brillantez. V . E . sabe todo esto, pero no llenaría mi dever si dexara y ú de decirlo. Dios guarde é V . E . muchos años. Isla de Leon 15 de marzOf de 1810. = Pedro Agustín Giron. = Exm o. Señor D uque de Al-* burquerque.


'E l Cornnñdanh (General de Ingenieros.

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Exm o. Señor : = Para dar cumplimiento á la orden, que ver­ balmente reciví de V . E . en el dia de ayer-, para que se' formasa á la mayor brevedad un estado délas cantidades que se deben pro­ cedentes de los jornales devengados y demas gastos ocasionados en las obras, que se están executando para la defensa de esta Plaza d is ­ ia , y Arsenal de la Carraca ; al efecto, oficié al Ministro de R ea l Hacienda de fortificación D . Francisco Morales, y al Ingeniero C o ­ mandante de la Carraca , por cuyas contextaciones que originales acompaño á V . E . podrá enterarse de las cantidades que se adeu­ dan pertenecientes á las obras de defensa de la Isla (vease Núm . I X .) y por lo que corresponde al Arsenal de la Carraca quedarán satis­ fechos en el dia de h o y todos los jornales atrasados, que desde pri­ mero del corriente se estaban debiendo á los trabajadores. Dios guarde á V . E . muchos años. = Isla de Leon 16 de mar-* zo de 1810. = Manuel Zappino. = Exmo. ■ Señor Duque de A l burquerque.

Otro de Idem. Exm o. Señor : = Paso á manos de V . E . el oficio original que me ha pasado el teniente Coronel D . Joaquín de Rivacoba, Inge­ niero Comandante de las obras de defensa del Arsenal de la Carra­ ca, á fin de que en vista de las fundadas reflexiones que hace acerca de las defensas de que puede ser susceptible aquel punto tan inte­ resante , y de lo preciso que es para el efecto el que se le faciliten los auxilios que menciona, se sirva V . E . providenciar lo que ju z­ gue conveniente sobre todos los particulares de que trata. Dios guarde á V E . muchos años. = I s la de Leon 13 de mar­ zo de 1 810. = Manuel Zappino. = Exmo. Señor. Duque de A l burquerque.

Representación del Ingeniero Comandante de la Carraca. Las ventajas que tiene el enemigo de adelantarse hácia esté ar­ senal por los muros ó veredas que conducen á las salinas desde el A rrecife, protegido por las baterías que les es fácil Construir en él : la proporción que esto le ofrece para intentar incendiar sus edifi­ cios y almacenes mediante otras baterías abanzadas que puede co­ locar en varios puntos, superando antes las dificultades del terreno, Y sin que nuestros fuegos se lo impidan; la confusión y trastorno que ocasionará en la guarnición, operarios., y dependientes de lü


42 Carraca un desgraciado suceso de esta naturaleza, del que se val­ drían los Franceses para causarnos m ayor daño: la circunstancia de contener en su recinto una multitud de efectos , y de recursos in­ dispensables para el servicio del Exército y Armada : la imposibili­ dad de extraerlos y de transportarlos á otro parage seguro y dis­ tante en un caso apurado con la prontitud necesaria: la probabilidad de que nos originen varios incendios en los almacenes de velamen, cañamo , estopa , alquitrán y otras materias de fácil combustión ; la pérdida incalculable y las fatales conseqüencias que se nos se­ guirían si el enemigo se apoderase de este punto , y la facilidad que en él hallarla de formar lanchas, y de reunir otros,.muchos medios y arbitrios para dirigir sus ataques contra la Isla de Leon y aun contra la cortadura y Plaza d e C á d iz , son las principales reflexiones que debe tener m u y presentes la superioridad, para no omitir providencia, socorro, ni recurso alguno de quantos pueden .contribuir á su defensa y conservación. U n objeto de tanta importancia exigía , que se hubieseFomistonado á un General activo , inteligente, experimentado , y de acre­ ditado patriotism o, para que acompañado de cuatro Gefes ú ofi­ ciales escogidos de Artilleria, M arina, Infanteria, é Ingenieros re­ conociese el estado de las fortificaciones de este Arsenal ; aumentase las que considerase necesarias; examinase si convenia ó no establecer algunas baterías abalizadas; determinase los tinglados , casas, ó sa­ leros que podian ocuparse ; las que deberían destruirse t los puntos que mas o menos importaba sostener según su entidad; el modo de cubrir los repuestos de pólvora, la colocación de éstos, de los es­ paldones y blindages en los sitios mas proporcionados ; la defensa y ofensa convinada que podrían hacer las fuerzas sutiles y terres­ tres en el caso de que. el enemigo se aproximase por la derecha, cen­ tro , ó izquierda de nuestro frente ; el numero de barcos de todas clases que se necesitavan para la defensa de los caños, el transporte de tropas y efectos, y para otros usos de absoluta necesidad; la ca­ lidad y calibre de las piezas de artilleria que debía contener cada batería : la infanteria que era precisa para guarnecer y defender to dos los puntos del arsenal; lostrabajadores y operarios de todas cla­ ses que ademas eran indispensables para exécutar dichas obras , el m odo de construirlas con economia y brevedad : el medio de liber­ tar en lo posible los almacenes de un incendio ; el orden de apa­ garlos sin confusión , las maderas y efectos que convenia estraer por inútiles, ó por perjudiciales; los recursos con que podia contarse en la misma Carraca para su defensa; resolver atendidas todas las cir­ cunstancias si seria ó no provechoso hacer salidas con lanchas y tro ­ pas para retardar, ó impedir los trabajos del enemigo; observar por


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qué caños y hasta qué puntos podían subir por ellos las lanchas y botes: determinar si convenia, ó no hacer salir del arsenal á las per­ sonas que lo habitaban , que no fuesen útiles para la defensa, con ’ otras intlnitas disposiciones que se dirigiesen á que esta fuese ium vigorosa. También habría convenido que dicho General estendiese su dictámen acerca de quanto queda referido : que se le hubiese encar­ gado particularmente su exécucion; que se le hubiesen dado amplias facultades para determinar sin restricción alguna sobre todos los asun­ tos expresados, facilitandole al mismo tiempo los caudales, gente, ingenieros, y demas auxilios indispensables, & c. dcc. ; y que por íiltimo se le hubiese nombrado expresamente para que cuidase de la defensa de este punto. Si el antiguo gobierno dejó de tomar las insinuadas providencia« ú otras semejantes; si tuvimos la fortuna de que el Esèrcito de E x ­ tremadura viniese á libertar esta preciosa aunque pequeña parte de là Península de la invasión , que de lo contrario hubiera sufrido ; sí dicho accidente inesperado , y solo previsto por el Exm o. Señot D uque de Alburqueque nos proporcionó tomar algunas medidas para la defensa de este arsenal , que entonces se hallaba entera­ mente abandonada; si la actividad de mi antecesor el Comandante de Ingenieros de Marina , los auxilios que ha franqueado el C o ­ mandante General de la Carraca D . Ramon T o p ete, y el recomen­ dable servido que ha hecho la segunda división al mando de su Comandante General D . Ramon Polo , trabajando gratuitamente! hasta mi llegada, y con el m ayor esmero , no han sido suficien­ tes para que progresen las obras, de este ,punto todo quanto se necesitaba en las actuales circunstancias, no solo porque su excesi­ va estension exigía un número considerable de trabajadores , sino también por la falta de herramientas , oj^rarios y otros auxilios in­ dispensables ; y a es tiempo de que consideremos que dichas obras están m u y atrasadas, que su adelantamiento es m uy co rto , que el enemigo es activo y emprendedor, que se aprovechara de nues­ tros descuidos ; que lo que ahora podemos exécutar con poco di­ nero y sin pérdida de gente después nos costara muchas talegas, y la sangre que se derrame ; que si no procuramos desechar nues­ tra pereza quizá llegará tiempo , como ha sucedido en otras cas en que queramos evitar nuestros m ales, quando y a no haya remedio ; que sino se aumenta el numero de trabajadores para la continuación de los trabajos, el de Ingenieros para dirigirlos, el de paleros y Albañiles para destruir los saleros , casas tinglados y tati­ tos de las salinas, y para hacer los cortes conducentes; a la divisiónde Alm acenes, & c. el de los barcos para el transporte de tropas ,

F 4


44 efectos, herramientas & c . ; que sino se establecen en este punto re­ puestos competentes de herramientas, espuertas, y demas que de­ be necesitarse continuamente, y que sino se pagan puntualmente (que es lo que mas puede activar los trabajos) las gratificaciones que se' debenguen; y que sino se franquean sin demora alguna los au­ xilios que convengan, pasarán dias, semanas y meses enteros antes que este punto se encuentre en estado «de hacer toda la mucha de­ fensa de que es susceptible. H á 14 dias que me entregué de la dirección de estas obras de defensa, y de otros tantos que vivo en un continuo desasosiego al ver, que por falta de recursos de gente, de herramientas, y de otros artículos que tengo solicitados sin fruto alguno , desperdiciamos el tiem po, y no se adelantan los trabajos como lo exige nuestra críti­ ca situación. Espero que V . S. haga presente al Exm o. Señor General en G efe o á S. M ., si fuese necesario todo lo que dexo referido, á fin de que se sirva contribuir con su autoridad y enérgicas providencias al remedio de estos males; de lo contrario pido y suplico que se me jreleve de esta com isión, y que se me destine al punto de mas ries­ go , en donde sin comprometer mi opinión y sin irritarme pueda continuar el servicio con la actividad y patriotismo , que he acredi­ tado hasta ahora. Dios guarde á V , S. muchos años. Carraca IQ de marzo de x 8iq. = Joaquín de Rivacoba,

E l Comandante General de Artillería. ^ Exm o. S e ñ o r; ~ A V . ^ . consta que desde el momento que fui nombrado Comandante General de la Artilleria de este Exército , dediqué todo mi conato en poner esta Isla en disposición de una tenaz resistencia, para lo que pedí oficiales, tropa , artilleria y efectos que por entonces juzgué necesarios, para dotar las pocas baterías establecidas y las muchas proyectadas ; asi mismo vk n d o que las^ faenas propias del instituto pusieron el vestuario y a malo en el ultimo estado de deterioro, y por mejor decir en él de des­ nudez del soldado, representé á V . E . ; pero lo primero no se ha verificado aun en todas sus partes, y lo segundo en ninguna ; por tanto falto de recursos tan esenciales no puedo proponerme que la tropa y puestos que ha de defender hagan una vigorosa defensa, por mas que los oficiales y tropa , que tengo el honor de mandar, se esmeran en procurarlo , pues debe calcularse siempre en propor­ ción a aquellos. ^ ^ A mi llegada á .esta Isla solamente se sostenía la tropa coa la


............................■ . etapa escasa, y en el mas bien mantenida , la necesidad existe en los caballos y brigadas de parque , que en mas de treinta y seis horas no han comido. A pesar, Señor, de tantas penurias,.las obras se han adelantado como á V - E . consta; pero no me jacto de que aun la Isla esté en estado respetable de defensa ; se conseguirá s í , quando se me sub­ ministre quantos auxilios tengo pedidos para el ser\’icio de las bate­ rías, y se remedien las necesidades de la tropa y ganado, evitando las enfermedades y aun la muerte, que la estación y circunstancias han podido ocasionar. T odo lo qual manifiesto á V . E . estimulado de mi h on or, paraque se sirva , si es posible, dar las providencias conducentes al remedio. Dios guarde á V - E . muchos años. = Isla de Eeon 9 de marzo de 181Q. = Exm o. Señor. ;= Manuel de Arnaiz. = Exnao, Señor Duque de Alburquerque, JE/ M ayor G e n e ra l de Caballería. Exm o. Señor: = Los Regimientos de Caballeria reclaman Jus­ tamente los tres mil rs. vn. mensuales, que les están señalados por esquadron, en real orden de 31 de m ayo últim o, para atender á la composición de armamento, montura, y demas gastos menores que son indispensables en los cuerpos. E l vestuario, armamento y montura se hallan en la decadencia, que manifiesta el estado adjunto. (B). E l utensilio de leña falta varios dias. Las raciones para los caballos han faltado bastantes días en el to­ d o , y nunca se ha dado el completo desde qué estamos en esta Is­ la , como tengo manifestado á V . E . en los oficios del 24 y 2 5 del pasado y 6 del corriente. Dedúcese pues de to d o , que los Regimientos no pueden tener sus monturas en estado de servicio, cujm defecto inutiliza los caba­ llos : que el soldado se halla en suma desnudez y miseria; que este mismo no puede.caralnar con confianza al enemigo , quando sus ar­ mas no son capaces de ofender y defenderle ; que el soldado tiene que consumir la mitad de su socorro para carbón, y de consiguien­ te el alimento que toma es m uy escaso; y últimamente, oue los caballos van quedando de dia en día con mas en d e b le z, y ^dentro d e breve tiempo habrá pocos para hacer el servicio, pasando y a de J40 los que han muerto en este destino. lla g o á V.^ E. este corto relato de las necesidades con que se tolla la caballeria del Exército, para que V . E . que tiene toda la Idea de lo indispensable que se hace el remedio de este m a l, dict®

Una providencia capaz de remediarlo.


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Dios guardó á V . E . mnclios años. Real Isla de León i6demar-< zo de i8 io - Exm o. Señor V icen te Algarra. =: Exm o. Señor Duque de A'lburquerque.

E l Mayor General de InfanteríaV e a se su estado (C).

E l Duque del Infantado. Exm o. Señor: = Después de la batalla de O cañ a,h e pedido en repetidas ocasiones la gente necesaria para reemplazar las baxas que tuvo en ella el Regimiento de Reales Guardias Españolas de ini cargo, pero sin producir el menor efecto. Y a en esta Plaza pedí mil y doscientos hombres que necesitaban hasta su completo los bata­ llones 2.0 y 4.0 que están en el Exército del mando de V . E ., y se me ha contextado en Real Orden de 9 del corriente, que se procuraria concurrir á mis deseos según las proporciones actuales. E n este estado, he llegado á entender que se ha dado alguna gente al Regimiento de Irlanda, y que se trata de incorporar en otros laque va llegando; sentado esto, y atendida la urgencia que tiene de reemplazar sus baxas ambos batallones para que puedan ser útiles á la Patria ; pido á V . E. que estando en su arbitrio como creo , se sirva comunicar sus órdenes para que se entreguen al oficial que y o comisione, los mil y doscientos hombres de las calidades necesarias para servir en G uardias, que son los que faltan hasta el completo de la fuerza de los dichos dos batallones. Dios guarde á V . E . muchos años. C ádiz 23 de febrero de 1810. = E l Duque del Infantado. = Exm o. Sr. Duque de Alburquerque.

Otro de ídem. Exm o. Señor; = V is to el mal estado del vestuario con que lle­ g ó á esta Plaza el segundo batallón del Regimiento de Reales Guar­ dias Españolas de mi cargo , di inmediatamente providencia para' que se construyese otro, como con efecto se dio principio á su cons­ trucción. Y siendo absolutamente necesarios al pronto de diez á d oze mil duros para el pago de géneros y hechuras, lo hago presente, á V . E . , á fin de que hecho cargo de la urgencia se sirva comuni­ car su orden á quien corresponde, para que se entregue dicha can­ tidad al habilitado del cuerpo, baxo el concepto d e presentarse oportunamente la correspondiente cuenta , en el caso de no acredi­ tarse la gratificación de gran masa que devenga el mismo cuerpo. Dios guarden V E . muchos años. = C ádiz i de marzo de 1810. = E l Duque del Infantado. = Exm o. Sr. Duque d e Alburquerque.


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MARINA.

Nota de los haberes^ que según un cálculo afroxtrnado se adeu~> áan hasta fin de febrero últimot á las diferentes clases del D efartamento á la administración de Hospitales , á las caxas de los cuerpos militares; d Asentistas, y d varios individuos por haberes de embarcados, que todo se expresa en la forma siguiente, Rs, de vn. P or once meses de sueldo que tienen vencidos el cuerpo general de la armada y los demas de ella, en que están comprendidos los In vá­ lidos y pensionistas de todas clases . , . Por lo que se adeuda á todos los referidos cuet' pos por sus haberes de embarcados . . . Por Id em , al cuerpo de batallones por la gran masa •, y gratificaciones de plazas y armas, desde lo . de julio de 1802 hasta fin de fe­ brero último ^ por Id em , en todo al cuerpo de Brigadas Por lo que se adeuda á la Maestranza por las trece quincenas vencidas, desde la aa. de de Agosto de 18 0 7 , basta la 2a. de febrero de 1 808, que está retenido su pago por ser acreedores á ellas los proveedores del Arsenal Por restos de quincenas atrasadas á la misma, desde el ano de 1 7 9 5 , hasta fin de abril de

t 8o3 . .

.

.

.

• .

•

.

7,700,000 o 5,883,000

o

8 ,7 11,9 3 4

o

482,400

3,364,333

o

% 1,5 4 2 ,3 11 18

Por- Ídem á la misma Maestranza por las quin­ cenas desde la 2 a. de diciembre de 1809 has­ ta fin de febrero del presente año , , . Por los haberes de mar á la Maestranza que ha estado sobarcada. . . . , . . , , . Por lo que se adeuda á los oficiales de mar del depósito del arsenal desde i S> de julio del año pasado de 1809, hasta febrero del presente P or lo que se adeuda á los mismos en el tiem­ po que han estado embarcados , según un cálculo el mas aproximado , . , , , ,

885,734

476,398

1 1 8 ,0 0 0 .Q

1,750,000

O

84,908,101

a


4^

de w . 24,908,101 %

Por Io qne tatnbiefit se adeuda á fa Marinerìa que ha sido desembarcada desde septiembre de. 1803 , y vuelta nuevamente al servicio, así matriculados ssjjio voluntarios ; y á los . que actualmente perrìtanecen en el depósito del Arsenal por sus haberes vencidos hasta fin de febrero último ................................................. 10,82^,982 9 P or lo que. se adeuda á varios asentistas y pro­ veedores por efectos facilitados para las aten­ ciones del Arsenal desde i.^ d e julio de 1802, hasta fin de septiembre de 18 0 5, que debía corresponder su pago á la Tesoreria General del R e y n o ..................................................... ..... 8 3 3 »7 i í 30 A los mismos y qtros interesados por lo que se Ies adeuda desde i.o de octubre de 1805, que se encargó de su pago la caxa de consolidad on , basta fin de febrero del corriente año . i i i 73 »iS* *1 P or lo que adeuda á la provincia de C ádiz en los once expresados meses por los sueldos, y demas gozes que se pagan por aquella pro­ vincia á los oficiales generales y particulares, así vivos como reformados é invalidos . . 666,000 Qt A las asignatorias de oficiales de mar de sueldo fixo y eventuales, y marineria embarcada por las asignaciones que tienen hechas á sus fami­ lias por el trimestre y a vencido en fin de dideinbre del año próximo pasado, así en esta villa como en C á d iz......................................... 398.000 a Por lo que se adeuda á los hospitales fixos has­ ta fin de enero del corriente año . 557,464 o Id em , al.hospital de San José de esta villa has­ ta i d e m ................................................................. 48,320 o P or lo que también se adeuda al consulado de la Plaza de C á d iz , y entregó por via de préstamo en 35 de abril de 1808 . . . 500.000 o

39>9io>734 «3 N o ía = zQ ae la Junta de Gobierno de C ádiz entregó en 6 y l y de febrero último , y 2 del presente mes 120,000 reales á D . Josá Martínez de Y ie rg o l para atender á los gastos de admlnistracioa


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de hospitales; y en 6 de febrero citado se recibió en la tesorería deí departamento un millón de reales remitido por la citada Junta, con destino al pago de cuatro quinzenas á la Maestranza del Arsenal. Q ue las dos pagas que se van á entregar al departamento han de satisfacerse de los 1,500,000 recividos de la tesorería general del R eyn o en 1 5 del corriente, y son correspondientes á febrero y mar­ zo del año proximo pasado. Isla de León jró de marzo de 1810. = Ramon Roldan. i

N úm . X I . Exm o. Señor = Acabo de entender que en la Carraca hay lona á propósito para mochilas, y he de merecer que V . E . disponga se me entreguen 3 20o varas para la construcción de las que nece­ sito para el cuerpo de mi mando , puesto que habiéndolas pedido antes de mi salida de C ádiz en la Junta Superior, se me contexto no las habla hechas to d a vía , y que habiéndolas pedido después en estas varias veces al General D . José Ignacio Alvarez Campana me contexto no las tenia, ni podia tenerlas, en tanto que la Junta de C ádiz no se las entregase , ó suministrase los medios para su fa­ bricación ; y lo mismo me ha sucedido con los capotes que tanta falta hacen al soldado , sin los que no puede resistir á su incesante fatiga á la inclemencia. Dios guarde á V - E . muchos años. Campamento de Santi Pe­ tri, 18 de febrero de 1810. = Exm o. Señor. = Francisco de M a zarredo. = Exm o. Señor Duque de Alburquerque.

Otro de idem, Exm o. Señor; ;= Antes de mi salida de C ádiz manifesté á V * E . la necesidad en que se hallaba el Regimiento de mi cargo de tener capotes, mochilas, zapatos, pantalones y botines; en 18 de febre­ ro y en 6 del corriente volví á instar á V . E . particularmente sobre mochilas y capotes, y en 10 acerca de que pasase el Capitán Don Nicolas C eru ty á la construcción de mochilas con la lona, que pór mandato de v . E. recivió en la Carraca: y hasta esta fecha ningu­ no de estos efectos tan necesarios al soldado he íecivid o, no obs­ tante, que la Junta Superior de C ádiz determinó entregar mochilas hechas, recibiendo de C eru ty la lona para otras atenciones. T o d o lo qual pongo de nuevo en conocimiento de V . E . por si tuviese á bien se me haga entrega de aquellos efectos, pero particularmente de los capotes y mochilas como cosa de suma necesidad para la tropa , y que por falta de la primera ha sufrido la de mi mando


50 considerablemente en su salud , y no menos en su vestuario, contribuyendo-á uno ,y á otro la falta de tiendas. Me veo también constituido á molestar la atención de V . E. re» presentando, que hace nueve dias que en la provisión han despa­ chado á mis abanderados sin leña alguna, y que se debe al solda­ do el importe de los trabajos que hizo en la tercera cortadura des­ de el 2 2 de febrero últim o, sin que pueda cobrarlo, á pesar de que los recibos.se hallan con todos los requisitos necesarios.' Dios guarde á V . E. muchos años. Campamento de Gallineras, á i6 de marzo de i8 io . = Exm o. Señor. = Francisco de Masarrejdo, .= E xm o. Señor Duque de Alburquerque. Num . .X II, L a religión , la patria, y Fernando el V I L , el mas .amable y ;4esgrácIado de los monarcas, son los dignos objetos que han inflá-mado en su defensa el espíritu de R eligión, Lealtad y patriotismo, que siempre ha formado el carácter de Tos verdaderos españoles, cu» y o silencio hasta h o y , solo ha sido hijo .de su obediencia y respeto al Trono. Si , me lisongeo de poder manifestar las causas principales que ■ me decidieron á suplicar por el año pasado al R e y Don Carlos I V . , me destinase en el exército , que salió de estos rey.nos al mando del Marques de la Romana. N o fueron otras, pues, que las de verinan.íiar despóticamente en ellos el mas traydor , é ignorante privado, .que ha producido la serie de los tiempos; y solo estar seguros los que contribuian á sus infamias, ó se le presentaban con el mas ver­ gonzoso abatimiento y humillación. En efecto , salí como apetecía, y seguí al exército en todas suS expediciones; pero luego que tuve noticia en laTsla de Fionia, don» •de últimamente me hallaba, d é la inaudita perlidia que fraguaba Napoleón (el mayor enemigo de la especie humana, y del reposo ,d e las familias) , sin.vacilar un momento pedí permiso á mi General para .regresar ,á España , mediante á qué, por la inacción del exér. cito., mi separación de este , no podía ser mal interpretada. Obtenido el permiso, sin embargo de hallarme á la sazón en. fer.mo, el ardiente deseo de tomar las armas contra los opresores de .mi patria , me dió sobradas fuerzas, é lúzo venciese todos los obs­ táculos , que en tan dilatado viage , y en tan delicadas circunstan, cías puede inferirse encontraria, especialmente en el paso de Fran, .cia á España. Pero gracias á la Divina Providencia , que protegió mis rectos fines, ni la fatiga del cam ino, ni otras penalidades., ie, jos de agravar mi enfermedad , parecía me restituíanAa salud, d?


fl ótíodo qué liáviendo llegado á Valencia en el mes d^junio últim o, se me confió el mando de la vanguardia de su exército en el primer movimiento, que después de mi ayribo, hizo ácia el enemigo; y he tenido la especial satisfacción de Venir h^ta esta Cortq encargada del mandó de una de sus columnas. Si la ambición de un Soberano, ó la intriga de los Gabinetes fue­ sen el móvil de la presente guerra, me parecería haber • llenado mis deberes con mi pronta presentación á España , y con mis servicios personales; pero la conservación de nuestra fé católica, la libertad de la patria, y el restabk.cer al trono á Fernando el V I L , el mas deseado de los monarcas, son causas tan sagradas y poderosas que, no basta el sacrificio del iníllyiduo en aquellos que qual y o y los de mí clase, tenemos medios, que aplicados oportunamente, pue»den rendir servicios mas considerables y extensos. Persuadido de es­ ta verdad, y de la de ser un mero administrador de los bienes, que me ha prestado la Providencia , he resuelto circular por todos los pueblos de mis estados, y mayorazgos el presente manifiesto, coa el. papel ó relación que detalla el perdón de tributos y donaciones, que concedo, á los unos, por las vexaciones que han sufrido con el tránsito de los franceses; y á los otros para ayudarles á sostener la la causa común. Espero que mi exemplo en esta parte servirá de es­ tímulo á todos los pudientes de las villas y pueblos de mi jurisdic­ ción, que penetrados de iguales sentimientos, me ayudarán gustosos á fomentar el partido déla justa causa, tan unánimemente pronun­ ciada por toda la nación, como bien sostenida;por el valor , que ha constituido siempre su carácter. = Madrid 14 de agosto de i8o,8.aí E l Duque de Alburquerque.

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5»

OFICIOS DIRIGIDOS Á LA CORTE, ¥ C O N T E X T A C I O N E S D E S. M , DURANTE EL MOVIMIENTO SOBRE L A B L A Z A DE C A D IZ .

Núm . X I I I .

Exmo. Seiíof: = H o y he recivido aviso del General D . Juan Carlos de A reizaga , dé haber establecido los enemigos su qiiartel general en Almagro ; advierto por e llo , que lejos de retirarse han abalizado mas , y me parece que por sí llegase el caso , que inten­ tasen penetrar por la Sierra acia el Almadén podida ser conveniente dexar menos fuerzas en Truxillo y puntos abalizados sobre el Tajo, pues aunque por ahora no ocurre novedad , no seria fácil en dicho propuesto caso , que pudiesen venir á incorporarse aquellas tropas con las demás divisiones del exército que se halla aqui ; y de todas suertes- nada influye que la división establecida en Truxillo tenga toda su fuerza que es de dos mil hombres , ó que se dexe la mi­ tad , pues ella sola no puede defender aquel punto, si los enemi­ gos atacasen por este frente, y si viniesen por mi flanco derecho por el camino de Castuera , que sale desde Ciudad R e a l, sigue por el Corral de C araqu el, á Abenoxar, Garbayuela , Esparragosa, Cam­ panario , y V illan u evade la Serena, ó bien penetrasen acia el A l­ madén del A zogue siempre las tropas,de Truxillo y puntos abali­ zados tendrían que replegarse hasta aqui con bastante celeridad, y tal vez si los enemigos continuasen abalizando , se verian obliga­ dos á tomar otra dirección que retardarla mucho su incorporación con este Exército ; y por esto creo seria m uy conveniente fuese el menor número posible el que se expusiese á tener que tomar este partido ; Espero que V . E. me avise lo que S. M . resuelva sobre este particular , y también espero que V . E. haga presente á S. M. deseo se me diga terminaraente, que movimiento quiere S. M. que haga este Exército si los enemigos penetrasen por la Sierra propa- j sando la posición en que me hallo , ó bien si me atacan con fuer- '


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zas superiores que me obliguen á ceder , jí’a sea viniendo por el frente ó por mi flanco derecho. Dios guarde á V . E . muchos años. D . Benito 24 de diciembre de 1809. = Exm o. Señor. = E i Duque de Alburquerque. =; Exino, Señor. D , Antonio C orn el

Contextacion. Exm o. Señor; = H e enterado á la Suprema Junta de Gobierno del Reino del contenido del oficio de V . E . de 24 de este mes , relativo á las operaciones de ese Exército según los casos en que pueda ser atacado por los enemigos; y en su contextacion me man­ da S. M; expresar á V - E. que si fuese atacado por el frente debe venir á buscarla Sierra que cubre la Andalucía defendiéndose en los puntos que hay fortificados; si lo fuese por el flanco derecho debe "V. E . prevenir el movimiento ocupando la parte de la Sierra que pasa por el Almadén de la Plata y Casalla, tomando en ella las po­ siciones convenientes para rechazar al enemigo y aun batirle con ventaja. En uno y otro caso , y en el de que vengan con empeño á forzar nuestras posiciones no debe V . E . olvidar el guarnecer competentemente la Plaza de Badajoz. Por último quiere S. M . que por ahora y mientras los enemigos no amaguen otro ataque mas formal se cubra el punto de Truxillo con las fuerzas que actualmente existen en aquel destino. Lo aviso á V -, E. de R eal Orden para su inteligencia y gobierno. Dios guar­ d e 'á V . E . múchos años. Real Alcázar de Sevilla 26 de diciembre de 1809. = Cornel. = Señor Duque Alburquerque. N úm . X I V . Exm o. Señor ; = Teniendo presente lo que V . E . me previno en fecha de a6 de diciembre últim o, y en atención á las noticias cuyas copiad literálés acompaño (*) ; he dispuesto vengan á estos can­ tones 200 Catalanes que hay en la línea afianzada, y el batallón d e V o luntarios de Madrid cu ya fuerza presente consiste en 333 hombres; y tengo ánimo-en el caso (que por las operaciones de los enemigos tu­ viese que tomarnste-exército las posiciones que V . E . me tiene in­ dicadas), que toda la tropa que queda e-n T ruxillo-y puntos afian­ zados se replegue sobre M érida, á cuya Ciudad hago pasar desde luego tres batallones y la m ayor parte de la caballería con el objeto .(*) El General Víctor tenia m guartét general en Almagro, y Mortler traslada* t i el suyo'desde Daimiel á Ciudad Real.'


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de qae , adétnas de cubrir aquel punto evacuado por los Ingleses, pueda aquella tropa, y la que se retire de Truxillo (en el caso de tener que hacerlo) pasar á guarnecer la Plaza de Badajoz ; excepto la caballería que seguirá la dirección del exército por el terreno pror pio de esta arma, destinando unicamente á dicha.plázála precisa fuer­ za para las descubiertas, y servicio de ella. Las demas tropas que componen las divisiones del exército ha­ cen un movimiento preventivo sobre su mismo terreno de acantona­ miento , quedando prontas á hacer el que se me indica eq el papel que V - E . me dirigió en fecha de 30 de diciembre último, ó qualy ■ quier otro que puedan exigir las circunstancias. , . ' , ‘ Dios, guarde á 'S?. E . muchos años. = D . Benito 7 de enero de i 810. = Exino. Señor. = E l Duqué de Alburquerque. = Éxnxo* Señor D i Antonio Cornei. >

Contexiacioìiì Exm o. Señor : = Ha merecido la aprobaeion de S. M . la colo-* cacion que V - E . ha dado á las tropas de ese exército, para que en el caso de que los enemigos penetrasen en la provincia puedan seguir á Badajoz las destinadas para là defensa de aquella P laza, y las. demas al exército para ocupar las posiciones indicadas en aquel caso. L o aviso á V.. E . de Real Orden para, sü gobierno , y e n . contextacion al parte de 7 de este mes. Dios guarde á V . E . muchos años. Real Alcázar de Sevilla ..dé enero de 1810. = Cornei. — Señor Duque de Alburquerque. ; N úm . X V i Exm ó. Señor; = Paso á manos de V . E . copia de las noticias que he recibido en es'te-.dia de los confidentes (*), ,y. la carta origi­ nal del intendente interino D. Ramón Antonio P ico; y de las que tuve á noche después de cerrado el parte , dirigí copia ,en aque;ljia ■ hora al General D. .Juan Carlos de A reizaga,sin embargo que creí era regular las tuviese-. . Dios guárde á V . E . muchos años. D . Benito i i de enero de 1810. = Exmo. Señor. = E l Duque dé Alburquerque. Exmo* Señor D i -Antoniq Cornei. ^ .

. .(*) 'lÁsegmiiíbari que los eiíemigosse. dirigían .áafaqar ■ á'Pe,spenaperrr>scoirJ9,ooÍS hombres , y queal efecto reunían considerables fuerzas en.C.iut^difiíiali .. , ;.■ ,.


Conlexiactön.

íf

Exm o. Señor: = Por las noticias qué V r E¡ me incluye con el parte de 11 de este mes se ha enterado la Supr.gma Junta de Gobier­ no del R eyn o de que los enemigos van reuniendo fuerzas en C iu ­ dad R eal: en cu yo caso es m uy conveniente que V . E- esté con la vigilancia que acostumbra , y dispuesto con su exército para hacer los movimientos que sean precisos, y que se le prevengan; pues S. M . descansa en esta parte en el acreditado zelo y actividad de V . E . D e su Real Orden lo aviso á V . É . para su gobierno. Dios guarde á V . E. muchos años. Real Alcázar de Sevilla 13 de enero de 1 8 1 0 .= Cornel. = Señor Duque de Alburquerque. Nñm . X y i Exm o. Señor: = Incluyo á "V”. E . las noticias de los enemigos recibidas en este dia , y son las que manifiesta la adjunta copia (*), Dios guarde á V . E . muchos años. D . Benito 12 de enero de 1810. = Exm o. Señor. = E l Duque de Alburquerque. =; Exm o, Señor D . 'Antonio Cornel.

Contextacion. Exm o. Señor: = Se ha enterado la Suprema Junta de Gobierno del R eyn o de las noticias relativas á los enemigos , que V , E . me ■ incluye con el parte de 1 2 de este mes, Respecto á que los enemigos, según aviso del General A reizaga, amenazan con bastantes fuerzas por el punto de M ontizon, quie-r •re S. M. enc argue nuevamente á V . E . se halle pronto con eseexército para executar al primer aviso el movimiento que se le indicará; ' y que entretanto haga y . E . reconocer los caminos que desde la "Mancha vienen á Andalucía y Extremadura, por si fuese necesario 4 hutilizarlos en su caso preciso. Lo comunico á y . E . de Real Or^ den para su gobierno y cumplimiento. Dios guarde á y . E. muchos años. Real Alcázar de Sevilla 14 de enero de 1810. = Cornel. = Señor Duque de Alburquerque,

: '

Núm. x y i i ,

Exm o. Señor: Por todas las noticias que-he recivido hasta ahor? í a , y las que hoy me comunican advierto, que los enemigos íncli(♦ )■ Que todas las prevenciones de los enemigos manifestaban tratar de forzar la ■ Sierrrt, y que Mortier con su división, y la de Soult pasaba á iihprporarse con Victor.


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nan todas ST15 fiief 2 3 s á el catnínO de Almadén ; pero como desdé el Corral de C araquel, á donde empiezan á acercar tropas , y es­ peran mas según me avisan, pueden dirigir alguna parte de ellas por Saceruela , Garbayuela , Esparragosa de Lares,' á Castuera, en c u y o caso manteniéndome en esta posición vendrían á salir por mi flanco derecho á retaguardia ; creo m uy necesario situar las tropas que me restan en dicha avenida de Castuera y sus inmediaciones, se­ gún la proporción que ofrezcan los pueblos, pues con este m ovi­ miento , quedo asegurado por mi flanco sin desatender el frente de la línea abanzadadel Tajo, quedando observada como hasta aqui por las tropas que se destacan desde Truxillo,habiendo ademas enM erida las que d i parte á V . E . en mi oficio de 7 del corriente con el obje­ to todas ellas de que, llegado el caso que se me tiene prevenido en fecha de 26 de diciembre últim o, se repleguen á Badajoz para de­ fender, y guarnecer aquella Plaza, debiendo añadir á esto que por las repetidas noticias del comandante de dicha línea abanzada, y del de las guerrillas , estoy plenamente satisfecho de que los ene­ migos no tienen fuerzas en Talavera de la R eyn a y demas puntos de mi frente capaces de poder atacarme por él , y aun quando las reuniesen y lo intentasen, tendría sobrado lugar para volver á tomar la posición que ocupo. Sin embargo no executaré este ligero movi­ miento de correr un paso mi posición sobre dicha avenida por m¡ flanco (á que todo ello se reduce), hasta que se aumenten las fuer­ zas enemigas sobre el Corral de Caraquel , ó executen estas alguna Operación por el mismo costado, que me indique mas la necesidad de hacerlo. Dios guarde á V - E . muchos años. D on Benito 14 de eaero de l á i o . = Exmo. Señor. = E l Duque de Alburquerque. = Exm o. Señor D . Antonio Cornei. P. D . Después de escrito lo que antecede, y cerrado el parte recibo las noticias que manifiesta el papel número 2. (*); y consi­ guiente á todo lo que dexo expresado en este mismo oficio, he de-» terminado verificar el movimiento indicado en él.

Contextacion. Exm o. Señor: =: He enterado á la Suprema Junta de Gobierno d el R eyn o del contenido del parte de V . E . de 14 de este mes y no­ ticias que acompaña, expresando el movimiento que convendría hi-« (*) El aviso recibido fae del General D. Thomas de Zerain, previniéndomeos» retiraba del Almadén por haber entrado los enemigos en Abenojar, y no tener inas fuerza, que U de i í o o hombres armados, restos de algunos regimientos, con lOS que se dirigía á los destinos que ya 1.1 superioridad Jes tenia señalados.


cíese ese Exereito en el caso dé que los enemigos aumentasen sus fuerzas en el Corral de Caraquel ; y como y a por el extraordinario despachado en la tarde de ayer he in d ic a d o á V .E . la operación que debe hacer, nada hay que añadirle, sino la pronta exécucion de ella, sobre lo qual descansa S. M . en el zelo y actividad de V . E. De su Real orden lo aviso a V - E. para su gobierno y cumplimiento. Dios guarde á V - E. muchos años. Real Alcázar de Sevilla i6 de enero de i8 io . = Cornel. = Señor Duque de Alburquerque. Núm . X V I I I . Exm o. Señor; =: Acabo de llegar á este Pueblo , y las divi­ siones se encuentran y a en las avenidas del A lm adén, pero habien­ do recibido los partes de que acompaño copia (*), haré precisamen­ te el movimiento que me obligue el de los enemigos; teniendo pre­ sente las órdenes de S. M . de ocupar los puntos de defensa de la Sierra, y eligiendo los mas proporcionados á la cortísima fuerza quem e ha quedado en razón de la que dexo para guarnecer la Pla­ ga de Badajoz. Dios guarde á V . E . muchos años. Campanario 1 5 de enero de t S io . = Exm o. Señor. = E l Duque de Alburquerque. = Exm o. Señor. D . Antonio Cornel.

Coniextacion. Exm o. Señor, r : Q ueda enterado S. M. por el parte d e V - E. do ,15 de este mes escrito desde Campanario, de haber principiado el movimiento que indicó en el parte del 14 del mismo mes; y de R eal Orden lo aviso á V . E . para su gobierno. Dios guarde á V . E . muchos años. Real Alcázar de Sevilla 17 de enero de 1810. = — Cornel. = Señor Duque de Alburquerque. N um . X I X . Exm o. Señor: = Situado en las avenidas del camino de la Pla­ ta y Almadén , como tengo noticiado á V . E . , tuve aviso del Mariscal de Campo Don Tomas de Zerain de que se retiraba de aquel punto por las razones que me expresaba y trasladé á V . E ., dexando libre el paso á los enem igos, que y a se hallaban inmedia(*) La fuerza enemiga que baxaba por Castuera amenazándome por el flanco , tolo era un destacamento de Caballería, y apenas doscientos infantes: pero que el grueso de las tropas había llegado á el Almadén , y continuaba marchando isla Sei.

Jalcazar é Hinojosa.

H


5.a tos; por ello quedó taft interceptada lá comunicación á la M aflclií, que habiendo enviado un oficial dos dias antes para que rectificase la establecida hasta el punto de Agudo , no le fue posible pasar , asegurándome ser ciertos todos los avisos que y o habia recibido de la dirección y fuerzas del enemigo. Desde entonces hasta ahora he ido observando y siguiendo sus movimientos: constantemente ha continuado marchando por los caminos de la Plata y Almadén , destacando cuerpos de caballería por su derecha á Cabeza de B u ey y otros puntos próximos á Castuera , Campanario , Zalamea , y Azuaga ; abanzando siempre por el camino del Almadén y la Plata con todo el grueso, m uy superior á el número de tropas que me han quedado , después de segrepdos los cuerpos destinados para la guarnición de Badajoz , habiendo llegado hasta Hinojosa , donde me aseguran se reúnen en número considerable, y que otros siguen á Belalcazar. Desde dicho Hinojosa pueden dirigirse acia Córdoba,© por Alanix á Guadalcanal ó á Cazada y demas puntos del can­ tón de Sanra O lalla, de donde se hallan bastante próximos. Pero es indudable que si y o no ocupo oportunamente los puntos de de­ fensa del expresado cantón , entran por ellos y m uy pronto hasta esa capital, sin otro obstáculo que los escopeteros del p a y s; mas todas las tropas que han quedado á este exército los ocuparán an­ tes , pues y a tengo una división en Guadalcanal por ser el punto mas inmediatamente amenazado. Toda la marcha y movimiento de los enemigos desde que em­ pezaron a tomar el camino de Almadén me hacia creer, que inten­ taban ademas de seguir su Operación principal de penetrará Andalu­ cía , baxar al mismo tiempo a interceptarme el paso para los puntos de defensa de la Sierra, á donde V . E . me tiene expresado debo acudir presentándose el actual caso; por lo mismo siguiendo siemjx \ pre sus movimientos, aunque con poca fuerza y sin caballería, por ha­ berla necesitado paraproteger la artillería y carruagedel Exército que ha venido marchando por el camino Real , he podido lograr, lle­ gar a tiempo á los puntos de defensa señalados: pero debo recor­ dar a V . E . lo que y a le tengo manifestado, y es, que aun con to­ da la fuerza de este Exército , sin separar de él la que se ha des­ tinado para la Plaza de Badajoz; no era suficiente, y mucho me­ nos segregada como ahora , para atender á todos los puntos del cantón de Santa Olalla , y defenderlos qual corresponde : sin em­ bargo V . E . podrá hacer presente á S. M . , que las tropas de mi mando darán siempre pruebas de su valor, y que y o haré quanto con la corta fuerza de este Exército sea susceptible, y considere tnas ventajoso á la Patria.

Dios guarde á V . E. muchos años. Magullla i8 de enero de


í 8 i o . = Exmo. Señor. = E l D uque áe Alburqoerqoe. Señor Don Antonio Cornel.

í9 Exmoi

Contextacion. Exm o. Señor: = H e enterado á la Suprema Junta de-Goblerno' del R eyn o de los dos partes de V . E . de 1 8 de este mes escritos en Maguilla ; y espera S. M . que V . E. se aproximará al enemi­ go quanto le sea dable para observar sus movimientos de mas cer­ ca ; y en el caso de que fuesen estos los de abanzar á tomar el arrecife ó el camino carretero de Constantina ú o tro , procurará V . E . im pidiéndolo, ocupar las posiciones de defensa para que no se introduzca en Andalucia ; pero si el movimiento del enemigo fuese en retirada á la M ancha, le persiguirá V . E . quanto sea po­ sible conservando en ambos casos la comunicación con Zerain para auxiliarse mutuamente. D e Real orden lo comunico á V - E . para su gobierno y cumplimiento. Dios guarde á V . E. muchos años. Real Alcázar de Sevilla de enero de i 8 i o . = Cornel. = Señor Duque de Alburquerque. N úm . X X . Exm o. Señor; rs A las sfete de la noche del día de h o y recibo el p lieg o , que por extraordinario me dirige V . E. con fecha de 1 5 del corriente (*) ; y enterado de su contenido solo debo decir á V . E . : queS.M . se hará cargo que mediante todo quanto ha ocur­ rido desde que determinó mis movimientos sobre Agudo hasta este dia, y hora en que lo recibo , han variado tanto las circunstancias que no es posible haga ahora otra cosa este exército, que defender

(*) Exmo. Señor. = Há resuelto la Suprema Junta del Reyno í consulta d* la General Militar que inmediatamente reciba V. E. este p liego, envie á Santa Olalla la artillería que no pueda llebar consigo, y se dirija con el exdrcifo sin perdida de instantes por Campanario sobre Agudo adelantando una vanguardia de tropas ligeras y escogidas, respecto á que hay sospechas fundadas por los par­ te s, de que los enemigos desde Ciudad Real se dirijen al Almadén ó tal vez á Eittramadura; y según los avisos que diere esta vanguardia obrará V . E. ofensiva­ mente y con energuía para destruir los planes que se cree han formado para inter­ narse en las Andalucías por el camino de la Plata; en el concepto de que en esta misma fecha se previene i la Junta de Córdoba haga salir inmediatamente todos los tiradores y gente armada que se pueda reunir á ios puntos de dicho camino de la Plata, Mano de H ierro, y demás por donde puedan internarse en estas Provin­ cias: y al Duque del Parque que se replegue á Extremadura pasando el Tajo para ocupar las posiciones que V. E. dexa. De órdén de S. M. lo aviso á V . E. para su mas pronto cumplimiento. Dios guarde á V. E. muchos años. Real Alcázar de Sevilla i j de £ner» da iS io . = Cornel. =; Señor Duque de Alburquerque.

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6o esa Capital por esta parte , quanto sea posible , con la corta fuerza que le queda. Desde luego que - supe , j di parte á V . E . , que el General V icto r liabia establecido su quartel general en A lm agro, que poco después hizo lo mismo Mortier en D aim iel, me pareció que podria ser conveniente ocupar el Punto de Agudo y Puerto llano para im­ pedir la entrada á los enemigos por aquella parte; pero como V . E. me decia en los oficios de 13 y 14 que estubiese pronto para exé-cutar el movimiento que se me indicaria , de un momento á otro esperaba las órdenes de S. M . ; y sin la libertad de exécutarlo has­ ta recibirlas, pudlendo ser opuesta tal vez mi marcha á A g u d o co a laconvinacion que S.M .podria haber formado; no habiendo llega­ do las que V .E . me anunciaba; viendo que los enemigos penetra­ ban por el Alm adén, habiéndose retirado el Mariscal de Campo D . Tomas de Zerain ; y advirtiendo que destacaban un cuerpo de caballeria sobre mi flanco , al paso que continuaban en fuerzas con­ siderables por el referido camino de Almadén y la Plata ; creí no llenaria mi deber sino observaba sus movimientos, y exécutaba los mios para, no d exar, como era m u y fá cil, me caj^esen por reta­ guardia , y sobre todo que me privasen de tomar los puntos de la Sierra , según me previno V . E , en su oficio de 26 de diciembre último. , Dios guarded V . E . muchos años. Guadalcanal 18 de enero de 1810. = Exmo., Señor. = E i D uque de Alburquerque. = Exrao. Señor D . Antonio Cornel.

Otro de Idem. Exm o. Sr. = A la una y media de la tarde de este día recibo por extraordinario laórden d eS.M .(*)paraquem eopongaá los enemigos,, que parece se dirigen por el Almadén del Azogue hácia Cordoba. V . E . habrá visto y hecho presente á S. M . , que y o no recibí el extraor­ dinario , despachado el dia 1 5 hasta ayer noche, que me hallaba en este pueblo, y por consiguiente fuera del caso de disponer se incor­ porase la division que dexé en H erida con aprobación de S. M . : . (*) Exmo. Señor. =: Ha resuelto la Suprema Junta de Gobierno del Reyno qne y . E. disponga se le incorpore inmediatamente la division qne dex.iba en IVÍerida SI ya no estuviese executado en vista del extraordinario que desp.iche á V. E. en 15 de este mes; y que aumentando de todos modos su esèrcito con los paisanos arliiados que pueda recoger se oponga a los enemigos que parece se dirigen por et Almadén del Azogue bdei« Cordoba. L o comunico á V. E. de Real órden por ex­ traordinario para su cumplimiento Dios guarde á V .E . muchos años.' Real Alcázar de Sevilla 18 de iEnero de iSio.iS, « o m c L = Señor Cuque de Alliprquetlue,


6i también consta á V . E . lo que los enemigos han adelantado por el camino de la Plata y A lm adén, hallándose en Belalcázar é Hinojo­ sa, según avisos de los confidentes, desde antes de ayer; confirman­ do- esto mismo lo que el Mariscal de Cam po D. Thomas de Zeraih rae avisa en oficio de a y e r,, cuya copia literal acompaño. Sin em­ bargo de todo lo expuesto,-y de que no puedo contar sino con un cortísimo número de paisanos mal armados, sin oficiales, ni disci­ plina alguna; en cumplimiento de la citada Real orden dispuse en el mismo instante saliese un cuerpo abanzado de vanguardia y la primera division á verificar lo que S. M . manda, y haré todo el esfuerzo posible con la poca fuerza que puedo Juntar: y para que la division que há quedado en Merida contribuya en algún- modo, escribo á su Comandante el Brigadier D . Rafael Menacho marche á Cam panario, y llame la atención del enemigo hacia A gudo en los términos que las circunstancias le permitan, no descuydándo evitar le envuelvan los que continúan viniendo por el camino de la P la ta , y que sí se ve precisado á retirarse lo haga á la Plaza de Ba­ d ajoz; encargándole prevengalo propio al Brigadier D . Juan Senen de Contreras, para que igualmente líam ela atención del enemigo del modo que le permitan las circunstancias, y Is dicten sus conocimi­ entos militares ; pues no obstante que hago presente á V . E . la im­ portante circunstancia del retardo del extraordinario del dia 15, por lo que esto ha hecho variar casi totalmente las de este exército, y que es poco menos' que no existir la fuerza armada de paisanos con que confia S. M. puedo contar, nada me detiene para executar sus órdenes quando se trata de marchar al enemigo, pudiendo resultar por ello tal vez la salvación de la patria aunque seaá costa del ma­ y o r Sacrificio; una vez seguro de que jamas se me podrá hacer car­ go de no haber hecho presente quanto debo. Dios guarde á V - E. muchos años. Guadalcanal 19 de enero de 1810. = E x m o . Señor. =: E l Duque de Alburquerque. = Exm o, Señor D . Antonio Cornel. Coníextacion d los oficios anteriores. Exm o. Señor. = La Suprema Junta de Gobierno del R e y no se ha enterado del contenido de los dos o fid o s d e V .E . de 18 y 19 de este mes escritos en Guadalcanal ; y mediante el adelanto que han hecho los enemigos conviene que se reúnan las tropas que sean po­ sibles para resistirlos; en conseqiiencia siendo m uy arriesgada la si­ tuación del Brigadier Senen de Contreras, y pudiendo serlo igual­ mente la dirección de Don Rafael Menacho á Campanario, quiere 5. M . que V • E- disponga se le reúnan á la m ayor brevedad á


de aumentar sus fuerzas. D e Real orden lo comunico á V . E . par» su gobierno y cumplimiento. Dios guarde á V . E . muchos años. Real Alcázar de Sevilla aa de enero de i 8 i o . = Cornel. = Señor Duque de Alburquerque. Núm . X X L Contextación á la orden de S. M . que se inserta en e l núm. 19« Exm o. Señor; = Un exérclto de ocho mil hombres disponibles, y seiscientos caballos no creo pueda acercarse á observar los movi-t mientos del de el enemigo que tiene mas de triplicadas fuerzas; y que para volver á tomar estos puntos de defensa no puede asegurar su flanco derecho, sucediendo lo propio abanzando, sin otra dife­ rencia que ser en este caso el izquierdo el descubierto; por consi­ guiente si este exército se aleja de esta posición y se acerca como es ireciso á los enemigos, sí ha de llamar su atención siguiéndolos por as montañas en la retirada que me ávisan hacen del Almadén , es preciso que el exército dexe libre el camino Real á mucha distancia; y si los enemigos executan su movimiento con la doble idea de car-s gar sus fuerzas sobre la Mancha para atacar por aquellos puntos, y la de que salga y o de mi posición para perseguirlos, no hay cosa mas fácil teniéndome bien distante, que apoderarse de ella antes que y o pueda recobrarla, pues con solo hacer baxar por Cabeza del B u ey , ó por el camino que viene de Ciudad Real á esta provin, cia dos ó tres mil caballos es suficiente para situarse en las llanuras que siguen hasta el Guadiana desde que se sale de este punto, y por este medio conseguirian sin duda envolverme ó por lo menos obli,garme á dexarles el paso libre por esta parte como manifiestan bas­ tante claramente haberlo intentado, según me dice en fecha de este dia uno de mis confidentes en oficio de que acompaño copia (*), y cu}'o contexto es conforme á el aviso que me dio el General D , ' Juan Carlos de Areizaga en 16 del corriente; previniéndome que los aneinigos creia se dirigían contra mi. Felizmente les ha salido fallida su empresa, porque aunque V - E . me decia quando estaba este exército en D . Benito , con oficio que me dirigió fecha 14 del corriente, que estuviese pronto, para executar el movimiento que se me indicaría; me hice cargo que S. M. aprobaría, que sin espe?i rar esto, evitase me envolviesen los enemigos quando su movimiento me lo indicaba, y que en efecto aunque no lo consiguiesen lograriai»

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(*) Que los enemigos habían retrocedido, y oiaaifeitaban tu disgusto dicie&ir d o , se Íes había frustrado lu idea. ->


(ÍJ í lo menos ocupar estas posiciones y entrar en era Capital sin po­ der oponerles la menor resistencia por no ser posible llegar antes que ellos: así e s , que queriendo dar lugar á recibir la orden que V . Eme indicaba, retardé tanto mi movimiento que con medio dia mas que le hubiese detenido no hubiera podido ocupar estos puntos, y serian dueños de llegar á esa sin que y o pudiese estorbarlo. Ultima­ mente, si S. M . quiere que con ocho milhombres que me han que­ dado y seiscientos caballos defienda las posiciones que guardan por esta parte á esa C a p ita l, y que al mismo tiempo salga y me aleje de ellas para perseguir al enemigo, (qu e no va huyendo, sino mar­ chando en buen orden y con toda su fuerza) no teniendo y o ca­ ballería suficiente para que sostenga la infantería, creo imposible volver á recobrarlas. Por tanto para salir de esta posición, y llamar alguna cosa la atención del enemigo sin cu yo objeto es un infruc­ tuoso movimiento, no puede este exército hacerlo de otro modo que como una división volante, que no teniendo punto determina­ do de retirada, se aprovecha de los descuydos del enem igo, inter­ cepta sus comunicaciones, cae por sus flancos ó retaguardia, si se retira batid o , y por último no está obligado á mantener posición ni terreno señalado, eligiendo según en el que se encuentra el mas troporcicnado para su abrigo y defensa. Si es esto , Exmo. Señor, o que S. M. quiere que este exército execute, me lisongeo poder proporcionarla algunas satisfacciones, pues sifi duda es mucho mas fácil que defender la entrada de esa Capital por esta provincia; quando la decantada posición del Culebrin, además de ser varios los caminos que la envuelven. necesita á lo menos quince mil hom­ bres para cubrir toda su extensión sin 'egunda línea ni reserva alguna, y construir ademas de esto la^ obras y baterías que la faltan, pues n o y tiene descubierta toda su derecha que es accesible hasta para su­ bir artillería que puede llegar con poco trabajo á sitio que enfila parte de la posición; y de todas suertes para defender estos pun­ tos como corresponde aunque no se atiencla á dicha línea del C u ­ lebrin se necesitan mayores fuerzas que las de este Exército , pues aunque se reuniese á la expresada que tiene ahora la que quedó des­ tinada para la guarnición de Badajoz (que hace falta en aquella Pla­ za , pues apenas tiene quatrocientos hombres útiles) aumentaría la fuerza de este Exército á solo el número de once mil setecientos hombres para tomar las armas; pero sin embargo de todo lo expues­ to , obedeciendo la orden de ayer hago el movimiento. Dios guarde a V . E , muchos años. Cuadalcanal 20 de enero de 1810. = Exmo. Señor. E l Duque de Alburquerque. = Exm o, Sr, P . Antonio Cornel.

Í


Sí

Otro de idéfit.

■ Exm o. Señor; = Después de haber contextado á V . E . manifes.* taiidolc el movimiento que desde luego hacia este Exército en cum­ plimiento de la orden de S. M ., que recibí á la una y media de la tarde del dia de a y e r, habiendo visto por las noticias y carta con que me las dirige el General D . Juan Carlos de A reizaga, que los enemigos manirtestan querer invadir esta provincia atacando el Exército de mi mando por el flanco derecho , y noticiándome al mismo tiempo los confidentes (que hasta ahora han sido exactos en sus noticias) que los enemigos que hablan entrado en Hinojosa y Belalcazar, se hablan retirado á toda priesa á el Almadén; he creí­ do preciso , mediante á que S. M . no podia saber esto , convocar á todos los Generales y Gefes de este Exército para que enterados de la citada orden de S. M ., ulteriores noticias, y carta de dicho General Areizaga , como también de las demas indicadas de los confidentes extiendan su voto sobre si podrá, ó no, seguirse el mo­ vimiento que les constaba , y manifesté había y a principiado ; y habiendo resultado de la conferencia que precldió en la misma Junta la votación de que acompaño copia , he suspendido el movi­ miento pero sin hacer volver las tropas que hice salir por la parte de Alanis ■, pues de todas suertes procuraré llamar la atención del enemigo á el primer paso que vuelva á dar acia Córdoba según S. M . desea , é igualmente espero los escopeteros de la Sierra para aprovecharme de ellos en quanto sea posible hacerlo. Dios guarde á V . E . muchos años. Guadalcanal 20 de enero 1810. = Exm o. Señor. = E l Duque de Alburquerque. = Exm o. Señor D . Antonio Cornel. :

N úm . X X I I . Contextacion d la Orden de S. M . , inserta en e l 2 .° oficio d e l Núm. 20.

\ Exm o. Señor; = Conociendo lo arriesgada que es la situación en que estaba el Brigadier D . Juan Senen de Contreras, propuse en fecha de 24 próximo pasado se retirasen la mitad de sus fuerzas, y nunca hubiera dexado mas que una observación hallándose el Exercito en Guadalcanal, distante por consiguiente de poderle proteger; por tanto bien persuadido de que en el dia seria infinitamente jn a yo r su riesgo le previnfe, sobre el movimiento que empezé á ha­ cer para llegar á este punto, y que se replegase á Merida con el ob­ jeto aprobado por S. M . de guarnecer la Plaza de Badajoz, dexau-^


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d o tínicamente en TruxIIIo y pnntos alanzados ligeras observado nes para darle avisos; y asi puede S. M . descansar en esta parte , pues con las instruccionés que alli tienen, no es posible si las ob­ servan con la exactitud que corresponde que les suceda contratiem­ po alguno 1 y pueden fácilmente llenar el objeto de guarnecer la Plaza de Babajoz si se dirigiesen acia ella los enemigos. Acompaño á V . E . copla de la orden que acabo de circular en estos cantones por ser el mas pronto medio de aumentar algún tanto la fuerza para la defensa de ellos , y aunque por expeiiencia se sabe la poca confianza que un General debe tener en los paisa­ nos armados ; mas en un pais quebrado como este pueden ser de bastante utilidad , y eSpero hagan todo el esfuerzo posible en los términos en que he extendido la citada orden. En quanto á hacer venir ahora las tropas de Mérida destinadas á guarnecer la Plaza de Badajoz , espero que en vista de lo que ayer expuse á V . E. sobre este particular determinará S. M . lo que juzgue conveniente, aunque contemplo es arriesgada la veni­ da de aquellas tropas por camino derecho 4 si rodean no llegan á tiempo, y haciendo falta en la Plaza de Badajoz peligra aquella , sin ser útiles aquí. Dios guarde á V . E . muchos años. Guadalcatial 21 de enero de i8 r o . = Exmo. Señor. = E 1 Duque de Alburquerque. s= Exíno. Señor. = D . Antonio Cornel.

Núm. X X IIL Exem o. Señor;=t Según las noticias recibidas h o y el puerto del R e y queda ocupado por el enemigo cuya novedad precisa , que V . E. marche inmediatamente sobie Cordoba sin entrar en esta ciudad, reuniéndose en la Sierra con el Mariscal de Cam po Don Thomas de Zerain, á quien se previene lo conveniente para su reu­ nión con V . E . ; dexando un pequeño cuerpo en observación del Almadén por si acaso los enemigos volviesen á aquel punto. Com o V . E tiene avisado de que el Brigadier D. Rafael Menacho debia ir á Cam panario, quiere S. M. que V . E. prevenga al citado Brigadier haga un movimiento sobre A gudo, inquiriendo no­ ticias de la posición que los enemigos puedan tener en Almadén, Santa Eufemia, y Belalcazár, no obstante de que noticias de haverse retirado de estos puntos ácía Ciudad Real,para que haciendo una pequeña diversión llame la atención del enemigo á efecto de impedir ó retardar sus movimientos, obrando siempre de modo que pueda reunirse quando sea necesario ó con V . E ; , ó Con el Duque del Parque, á quien advierto por medio de extraordinario ganan-*

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. . . , . do hora?, qiíe forzando las marchas venga sin dilación alguna acia Monasterio y Santa Olalla. También se le reunirá á V . E . en 1a Sierra el Batallón núme­ ro 4. voluntarios de Sevilla con las dos compañias de Ayam onte y Marvella. L o que comunico á V - E . de orden de S. Al. para su gobierno y cumplimiento en la parte que le toca. Dios guarde á V . E. muchos años. Real Alcazar de Sevilla 21 de Enero de 1810. = Cornel. = Señor Duque de Alburquerque.

Contextación.. Etccmo., Señor l i e recidido el oficio de V .. E . d e 21 deL corriente, en que me previene el movimiento que debo executar so-' bre Cordoba, y estoy dando, y a todas las órdenes para. verifiGarlo Ségun las circunstancias me lo permitan, ' • ' . Dios guarde á V - E , muchos años, Guadalcanal s a de E nero' de 1 8 1o. 2= Excm o. Señor. =. E l Duque de Alburquerque, =: Excm o.,' Señor D , .Antonio Cornel, ; ■ ' H um , X X I V .. ■ Excm o, Señor. = In clu y o á. V , E , de Real! Orden copia d e l parte dado, con fecha de 20. de este mes, por el General Arei:züga(*)j y del que igualmente acompaña, del Brigadier D . Gaspar V ig o d e t (**), en su. conseqüencia, y de que los enemigos en la misma noche, (*) Parte de Jreizaga.. rr Exmo. SeñoT.=A esta, hora de las ocho de la noche he.' llegado, á este pueblo por haberse adelantado los enemigos según, se rae ha dicho, ha.sfa la Carolina. La tercera división que se hallaba en Puerto del Rey sigu.ió reti­ rándose en. drden hasta, las Nabas de- Tolosa. en mayor parte de su fuerza, pero ha­ biendo. empezado á desordenarse una abalizada que se tiroteaba con los' enemigos que les perseguían,. se verificó qn todo el resto, de sus individuos , sin que lo pu­ diese evitar toda la eficacia de los oficiales. Yo y o y á continuar e.sta misma noche á Meiijibar y después d. Jaén., desde donde podré inform ará V , E. de lo que hayar ocurrido en todos, los demás.puntos,que á tanta, distancia, no puede haber avisos: prontos, según tengo, expuesto. Incluyo á V ,E . origin al, que en, este acto recibo, el parte que me dirige el Bri­ gadier Vigodet en que m.e anuncia hallarse atacado,: tengo, confianza en este. G.efe, y creo que hará quanto convenga, pero tal vez no bastará. Como tenia previsto este suceso, seg'un lo tenia manifestado á. S, M , siemprd que los enemigos atacasen en fuerza qualquiera de los puntos de la linea , roe había prevenido con mucha anticipicion a retirar todos lo.s. efectos y v íveres, y así será, muy poco lo qu.e los enemigos encuentren del Guadalquivir acá. Dios, guarde á V., E. muchos anos. Baylen 20.de Enero d.e 18,10, Exm o, Sefior. — Juan Carlos de Areizaga., = Es copia., = Rubricado., (**) Parte de l'igodet., — Exmo, Señor,— Me da.n parte, de la. Vanguardia de que esta mañana los enemi.gos han abandonado las alturas que- dominan á Villamanrique,. desde ias guales han observado nuestras gu,eiTÍllas ,q n e 'han entrado en el ex­ presado pueblo de Villamanrique cuatro mil hombres mas de los que liabia con alj guuas piezas de artillería, y que así que han entrado dichos refuerzos han focado


del 20 establecieron su Quarfel General en la Carolina, ha resuel­ to S. M. que inmediatamente á marchas forzadas y sin descanso, venga- V á- las cercanias de Sevilla por el camino mas breve <5 por donde mejor pueda, procurando.con la m ayor diligencia evi-tar que se le interponga ó adelante el qnemigo. También quiere S. M. que V - E. expida por sí las órdenes mas executivas para que. le sigan con igual celeridad, y por donde no se arriesguen, las divisiones de Menacho y Senen de Contreras, dándolas V . E . asi mismo al Mariscal de Cam po D. Thom.as de Zerain y al Bri­ gadier D. Francisco Copons para que sus divisiones sigan la mis­ ma dirección á marchas forzadas. D e Real orden lo aviso á V - E . con extraordinario ganando horas para su cumplimiento. Dios guarde á V - E* muchos años. Real Alcázar de Sevilla •22 de Enero de i 8 i o = C o rn el.= Señ orD u qu e de Alburquerque., Otro de S. M . Excmd.- -Señor : = Sin embargo de la Real orden que comuniqué á V . E . en la mañana de hoy por extraordinario para que vinie­ se con su exército sobre las inmediaciones de esta Capital, quiere S. M . que V . E . siga la marcha sobre Cordoba según se le pre­ vino por el parte de á noche, á menos que los enemigos se hubie­ sen adelantado tanto que no pueda verilicarlo , y que asi mismo prevenga al Mariscal de Cam po D , Thomas de Zerain y al Bri­ gadier Copons para que sé incorporen con V - E . en el punto que les señale_ ' Q ueda enterado S. M . por el parte de V . E . de so de este mes de que emprendía el movimiento anterior, el qual y a no de­ be tener lugar, vista esta determinación. Lo comunico á V . E. de Real orden para su gobierno y cumplimiento, también por ex­ traordinario ganando horas. Dios guarde á V . E . muchos años. Real Alcázar de Sevilla 22 de enero de i 8 i o . = C o rn e l.= Señor Duque de Alburquerque.

generala, de lo que infiero que vendrán i. atacar las posiciones indicandolo también el que las guerrillas, ya se están tiíotéanrto. Daré á E. prontos avisos de quanto vaya ocurriendo. . . . Dios guarde á 'V.É.mnchoSaños.Veiltanuevaao dé enero de i8io,alas doce menos quarto de la manana. “ Exmo. Seíiór. — Ga.spar Vigodet. — Exino. Señor. D. Juan Carlos de Areizaga. — P. D. Acaba de darme otro parte March , verbal, de que los -enemigos se han presentado ya con todas sus fuerzas, y- que.el con su caballería ■ se viene retirando. ^ Es copia. — Rubricado.


65 Contexta^ion. Excm o. Señor ; = A las quatro de esta mañana recibo por ex­ traordinario los oficios de V . E . de 22 del corriente, y en cum pli­ miento de la Real resolución que me expresa; he comunicado la correspondiente drden al Mariscal d e Cam po 1>. Thomas de Z erain y al Brigadier D . Francisco Copons; mas como ignoro si la artillería podrá pasar por el Puente de Triana, he dispuesto sea conducida por la barca de Cantillana. Tengo la satisfacción de haber acertado en no emprender mi marcha por el camino que V . E. me indicava en oficio de 21 del corriente según lo que me d ice, y manifiesta en el 22 que recibí á noche; cu y o inconve­ niente me ocu rrió, y he obviado por esto la contramarcha, que de 00 haber sido asi sería forzosa. Las divisiones de Menacho y Contreras no es posible que se reúnan sin arriesgarse mucho y dexar abandonada la plaza de B a ­ d a jo z, por cuyas razones no les he dado la orden, ni lo haré á menos que S, M . me k repita, sin embargo de lo que hago, p reDios guarde á V . E . muchos años. Pedroso de la Sierra 24 de enero de i8 io .e = Excmo. Señor. = E l Duque de Arburquerque. m :Excm o. Señor D . Antonio Cornel. n N úm . X X V . Excm o. Señor. ~ E n vista del papel de V . E . de ayer escrito desde G uadalcanal, ha resuelto S. M. que V . E . execute el m o­ vimiento que le está prevenido por el segundo extraordinario de ayer acia C o rd o ba, procurando se le reúnan las divisiones de Z erain y Copons; de forma que se consiga amagar á los enemigos, y contenerlos para que no se adelanten pero siempre con las pre­ cauciones de no empeñar ninguna acción. D e Real orden lo avi­ so á V . E . para su cumplimiento. Dios guarde á V . E . muchos años. R eal A lcazar de Sevilla 3^ de enero de 1810 . = Cornel. Señor Duque de Alburquerque. 'Nota-. Habiendo recibido e l anterior oficio quando mi exército estaba m uy inmediato a Cantillana; conociendo que el enemi­ go no podia menos de haber y a ocupado á C o rd o b a ; y sabien­ do que se hallaba la Junta Central en huida, determiné conti­ nuar mi movimiento pasando el rio Guadalquivir por las barcas del mencionado pueblo, y situando mis tropas en los términos que dexo expuesto en el Manifiesto, me dirigí con un A yu dante hasta las cercanías de Ezija donde se hallaban los enemigos, eoQ


69 d obieto de cerciorarme de sns fuerzas y movimientos; estos, y h superioridad de aquellas me obligaron á marchar sobre C adiz para defenderlo, que solo la fortuna, el valer y sacrificios de la Caballeria pudieron conlseguir. -

X. Proposición hecha d la Superior J u n ta de Gobierno de esta. P la z a por e l D u q u e de A lb u r q u er q u e, G en era l en G e fe d e l p x é r c ito de operaciones , Capitán G^eneral d e A n d a lu c ía s y aprobación de S. M .

Serenísimo Señor: = Consiguiente á lo resuelto por S. M . para que y o me entienda con la Junta Superior de* C ádiz en quantoten“* ga relación con el exéreito de mi mando , y conociendo las justas causas que la mueven a disminuir los gastos quanto sea posible, en cu y o proyecto se halla tan interesado el exdrcito como toda la nación: he propuesto á dicha Superior Junta, mediante las circuns­ tancias que reúne, que desde luego en el exérdto de mi cargo que­ dará suprimido el empleo de Intendente, C o n ta d o r, Tesorero , y demas personas anexas á estos, y que la misma Junta nombre un Comisionado en clase de pagador del exército, que deberá entenderse con los Comisarios de las divisiones para las revistas y pago del exército. O tro individuo en igual clase para satisfacer los gastos de todas las obras de fortificación y demas anexo á ellas, entendiéndose este con los Ingenieros ó personas encargadas. Con respecto al Proveedor de víveres y todos los dependientes de este ramo , he acordado también con la misma Junta se supri­ man j mediante á que se encarga de él la misma Superior^ J u n ta , abasteciendo no solo el exército, shio también todo el vecindario , como es consiguiente j manteniéndose la tropa en los tres reales , que se pagarán exactamente por p la za , satisfecho con puntualidad á cada regimiento ; y j a misma Junta cuidará que los precios de los víveres que consuma la tropa seau equitativos, para que pueda sus­ tentarse completamente. Para el ramo de hospitales, tan abandonado en el d ia , y tan urgente su remedio »nombrará también la misma Junta persona que lo inspeccione , y se haga cargo de satisfacer todos los gastos que ocasionen. T o d o lo pongo á noticia de V . A . para el debido conocim ien-


7® to de S. M ., 7 m í servirá de-satfstaecioii me <3 igar "V'-. Av sl lia me^ /ed d o su real aprobadon. ; Dios guarde á V . A - mudios años. Real Isla de L eoa 22 de febrero de 1810. Serenísimo Señor. = E l Duque de Alburquerque. = Serenísimo Señor D . Frandsco X avier Castaños. A P R O B A C IO N . ,Exmo. Señor, : = Enterado el Consejo de Regencia de España i .•.Indias de la expqadon de V . E . con fecha de h o y acerca de - lo que, ha propuesto y acordado con la Junta Superior de C á d iz para disminuir los gastos quanto sea posible, se ha servido aprobar quan­ to V . E . expresa relativo á este asunto. D e real orden lo aviso á V - E . para su inteligencia. Dios guarde á V . E . muchos años. Isla de L eón 22 de febrero , de 1,8,10. £guía. = Señor D uque.de Alburquerque-.


PAPEL PUBLICADO

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P O R

<LA JUNTA SUPERIOR DE CADIZ EN

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A ÍA R Z O

DE

i8 io .

Exm o. Señor: = En este día (aunque con fecha del i i ) ha re­ cibido esta Junta una real orden del Supremo Consejo de Regen­ cia para que de acuerdo con V * E.. y sin perder instante se provea de remedio sobre los males que V - E. ha representado al mismosupremo Consejo; y queriendo la Juntano desmentir jamas su con-, ducta en el desempeño de su deber y deseos de sacrificarse por la causa de la Patria, ignorando en qué consistan los tales males,-pues­ to que está pagado y alimentadó el exército, las fuerzas sutiles de mar , y todo lo necesario para fortificar á C á d iz y la Isla, hacién­ dose con actividad los vestuarios de la tropa , que dentro- de pocos dias estarán concluidos los que contiene el estado q^ue con fecha del Í2 , firmado del M ayor general D . Luís, L a cy se pasó á esta Jun­ ta ', ruega á V .. E., se digne concurrir á ella ,. que existná perma­ nente hasta que tenga la satisfacción de verlo en la misma , ó en su defecto por ocupación grave ú otra causa legítima, se servirá decir­ le clara- y terminantemente en qué consistan las faltas , para reme­ diarlas inmediatamente como lo desea el supremo Consejo y esta Junta, en el concepto de que no se disuelve hasta recibir dicha contextad on ,, indispensable para formar la que debe dirigir á la R e ­ gencia. Dios, guarde á V - E- muchos años., C á d iz 14 de marzo de i 8,i q . =:, Exmo. Señor., = Andrés López.. Exmo., Señor:- = E n contextadon al oficio de "V". E . de esta fe­ cha debo manifestar que el exército, de mi cargo carece hasta aliorá. de todo vestuario y prendas correspondientes á él :, que no se ha­ llan pagadas las gratificaciones de la-tropa-, ni jornales de los brazos, que se emplean en las; obras de fórtificadon con la exáctltud que exige la importancia y progresos de -ellas : carecen del -necesarioauxilio para su descanso y aseo- en los quarteles, y carecen también, con freqüencia de leña y aceyte por falta de fondos, y por la mis­ ma no: tienen, los cuerpos, de caballería lo necesario para los preci­ sos gastos, de, ella , extra de las pagas -de. oficiales y haber del sol—


: tampoco h i y cebada para la caballería , y mticbó mdnos paja, razón porque mueren muchos caballos, y se destruyen todos. N o h av de los que han venido conmigo , á quien no se le deban quatro d cinco mases de sus buanas cuentas ; sa d;bea igualmente la m ayor parte de los ram is que constituyen el exereito, y por no haber fondos suficientes destinados al entretenimiento de hospitales perecen muchos enfermos, quando no salen sin curar , para conse­ guirlo gracio^anaen elos que pueden encontrar proporción para e llo , y últimamente la falta de gente para com plaiar. los batallones del exército, y en razón de los puntos que debe cubrir obliga á la tro ­ pa á hacer un servíeio desmedido que la destruye cada dia m as, y expone á que fatigada no tenga la vigilancia debida , faltándola el vigor preciso para resistir al enemigo si atacase , y demas fatales consequencias que tengo manifestadas al supremo Consejo de R e ­ gencia y q u : omito repetir por qaanto podrá V . E. enterarse de ellas por el odeio del dia de b o y con que acompaño lo expuesto 4 S. M ., y coHtextacion que recibo. L a premura con que V - E . exige contéxte á las diez y mediade esta noche todo lo que falta al exárcito de mi cargo , no me permite exáminar prolixaniente las noticias que tengo ; pero para que no se pierda tiempo , como V . E. apetece , digo desde luego lo que antecede para su conocimiento, y que pueda entretanto que remito otras noticias mas circunstanciadas de todo lo mas preciso , tomar las providencias que juzgue;convenientes para empezar á re­ mediar lo expuesto. Dios guarde á V . Er muchos años. C á d iz 14 de marzo de 1810. =; El Duque de Alburquerque. = Exem o. Señor Presidente y V ocales de la superior Junta de C ádiz, E cmo. Señor ( * ) ; = Penetrada esta superior Junta de Gobier­ no del mas justo sentimiento al observar que acalorado el zelo pntrióiico de V . E. le habla llevado mas allá de los términos que permiten los sigilosos pasos de un G f bierno explorado de los mas astutos enemigos que existen ásus orillas, y aun en el dentro de su interior, le ofició á noche pidiéndole que aclarase quales eran los defectos de que se había quejado S. M. y de que habían dima­ nado órdenes dolorosas y pay eles públicos lamentables, sin la me­ nor no'ida de esta Junta , aunque fechados con tres dias de anti­ cipación. Entonces V . E. le contexto siguiendo aun los miamos (*t Siendo dificil reunir en discurso seguido las respuestas á la porción inmen­ sa de inexSctituries y falsedades disfrazadas que contiene esta carta sin romper el hi­ jo y cansar laatencion de los lectores, liá parecido conveliente agregar aquí unas pequeñas notas, en que se expongan.


W '" lgxsD5‘XjM2.,’h'alD’a uabisífaac)., y .'fa Jún'fa íjtie Existió pEViti-a'ñsntE' :sá’ n:io .en ilaaiecesidaH '.deíéctmür ¡ál ¡instante i :S. ¡M. ibiTOBnJ:dle :ana' representaciGn tan ‘justa Eomo .digna de sn 'Verdndevo :píítrráíico ca-¡' tácter-,. en dos msnientos mas urgentes .de r.npedir el progreso á un 'mal que podía devorar la Nación. Su “prudenda u o le permite a u - ' mentado con la publicadon d élo s sentimientos que en aquellos instantes;se agolparon á sus. labios. Baste solo decir á Y . E. que leparece .haber suiideatemente persuadido los equivocados informes, • que habian e-Iertamente tmfoado la Buena y recíproca inteligencia qúe para vestir, alimentar y-auinentar el ex'ército habia exístido em tre el supremo G obierno, su General en Gefe y la generosidad de' esta Junta. Eilase-.estima bien sincerada en el concepto público que la mira trabajar incesantemente.sin mas anhelo, sin mas aspiración ‘ q.tie el .defender los santos muros de esta ciudad-, ysalvar silees po^sibíe -la .integridad de la Patria. .Sin embargo el honor de 4 a supre-' ma Soberanía,-el de V - E . y el de-esta misma Junta piden-que el publico tenga un notorio testimonio de que los exércitos -no están' én el deplorable estado que tal vez.han ponderado y ponderan nues­ tros enemigos públicos y. ocultos., prevaliéndose éstos de manejos sordos , cuyo -conocimiento pide mas perspicacia , y auft cierta ma-. licia de .que carece.-el noble corazón de V . E . Para llenar comple­ tamente,-esta idea se v e la Junta en la necesidad de analizar - cada qual- de los' puntos y -extremos -que comprehende la 'representación y oficio de V ”. E. ■ .relativamente i los .defectos -o’carencias que su­ pone padecer el exército de su. mando. Vestuarios-, prendas menores, gratificación de ordenanza'á loS -que trabajan en las fortificaciones, descanso y aseo de quan-eles, le­ ña y aceite , cebada , pagas , reemplazos para ‘aumentos de fuerza, y alimentos ó víveres de bo ca, tales son los artículoscu.yadeficiencia se pondera en el exército , y se atribuye virtuahnente á esta Junta. E n quaflto á lo primero ., preciso es que se acuerrle V . E . Eáber tom ado d é la Real Aduana el gran -nÚmer-o de vestuarios de caballería, que eran los tínicos que existiaii remanentes del anteriot gobierno. Tampoco puede IiaÉerse'olvidado V . E . d élas muchas conferencias que progresivamente ha tenido con esta Junta para ar^reglar ei mejor uniforme á la infantería, cuyos diseños úliimameate presentados sirvieron para echar pronta mano al corte y costura de ocho mil vestuarios, que no es obra de pocos momentos, aum- ' que la Junta se hubiese anticipado como se anticipó al acopio de paños y génetos suficientes al propósito (*). Sin embargo V . Ev i*) El D«que de Allmrquerqtte no negó jamas qtte la Junta había-iiablactó da vestuai-jos : taaipoeo niega que tuviesen paflo de que hacerles i sus quajas etíiu qus K


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no puede ignorar que principiada la faena estarán quizá dentro de una semana vestidos todos sus batallones (*).Tal ha sido la actividad de esta Junta adelantándose siempre á la premura del pedido, qual se acredita de que con fecha de 1 2 del presente mes ha sido la pre­ sentación de un estado, por su M ayor-general L a cy relativo al nú­ mero de vestuarios que en primer lugar necesita la tropa. Si pues esta petición ha sido el dia 1 2 , la Junta ignora que verdadera causa haya habido para quejarse de ella con fecha del i i . E l segundo lugar lo ocupan las prendas menores, cu yo artículo por fortuna es uno de los que mas ha abundado por la facilidad de S;U-faccion; y por el acopio que siempre tuvieron permanente losbuenos vecinos de esta plaza. Efectivamente no ha llegado un soldado desnudo á estas puertas á quien no se le haya dado camisa; no uu descalzo á quien nose lehayand ad o zapatos (**). Lo ha sabido V . E . y ha encargado que se limíte esta generosidad, y que no se dé co^ sa alguna sin su noticia , para evitar los desórdenes que se han he­ cho tan comunes en la tropa. Existen no obstante muchos millares de zapatos: no pocos de camisas, y V . E. no ha comunicado nin­ guna orden para subministrarlas. (***). Lo mismo ha sucedido en quanto á mochilas , cuyo, acopio de la mas excelente calidad y á prueba de agua sube al crecido numero de veinte y cinco mil. T ie­ ne V •. E. la nota de ellas, si bien discurre esta Junta que se le han pasado de la memoria quando. prescindiendose de tal existencia ofi­ ció para que se auxiliase al Capitán D._ Nicolás Zeruti;, conductor de 3200 varas de lona destinadas á la hechura de mochilas pedidas por el regimiento de la patria. L a Junta no pudo menos que conohablantio de vestuarios y teniendo paño, estaban los soldados desnudos. Sobre los ve.stuario.s tomados de la Aduana , ve.ase el manifiesto, pag. XI. f (*) Si tanfacil era. ia faena, culpabie es por tanto la fuma 'qu.e habla dilatado í empezarla, ni tenia trazas de dar orden para este efecto á no haber sido por mi pa* ' peí. Mas hasta en esto se equivoca, pues pesar de- la mucha actividad que ocasioíiaron mis qnexas, y de que el orgullo de la Junta de Cádiz .se interesaba en ello '“ “ ‘thas semanas (como era indispensable) antes de que se vistiera el exérPrevine se contuviesen, no porque fuese demasiada generosidad,si no por­ que no continuasen en un desórden que era contra toda disciplina, no. remediaba la necesidad, y daba margen a viciar al soldado; pues algunas de estas prendas meno­ res que dieron fue indistintamente, sin método ni conocimiento alguno, i ia tro­ pa que andaba por las calles ; en ello no digo que hubiese ninguna malicia, pero SI una notable Ignorancia del buen orden que exige la verdadera y precisa ecoexercito: mas, este perjudicial desor den cesó como.diceia misma Tunta. 11 j a la falsedad y inaiicio.sa idea con que e.ttá e.scrito todo el papel el decir, que existían muchos miles de zapatos y camisas y que no di orden paia repartirl.gs , quando ie.s consta y debían acordarse , que. habiéndome parecido era mucho mejor se les entregasen las prendas menores al mismo tiempo que el vestuario, especialmente camisas y calzetas para que de una vez pudiesen asearse; -p^ieciO a ia Junta muy conveniente, y se acordó en la misma que se diese todo

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cer el olvido de V . E . y contextarle sobre la ninguna necesidad de destruir un lienzo tan preciso para otros objetos del exérdto, mien-< tras había mochilas hechas para abastecerlo por muchas veces. N o le ha faltado á la tropa entretenida en los trabajos de for­ tificaciones de C ádiz el jornal ó gratificación de ordenanza. Para prueba de esta verdad no se necesitan discursos. Basta el oficio ad­ junto del Ingeniero del detall encargado en ellas , para que V . E . conozca la equivocación con que ha sido informado. E l descanso y aseo de quarteles es otro de los capítulos que se encuentra en la queja de V - E . Si el descanso quiere decir camaSf es verdad que ha habido y hay falta de ellas; mas este será un car­ go contra el Provehedor y contra el antiguo gobierno , que no tu­ vieron el competente cuydado para el acopio de aquellas que se j^uzgasen equivalentes á la total guarnición de la plaza , graduada quando menos en siete ú ocho mil hombres i*) Esta Junta no tiene la culpa de los desórdenes anteriores , y mal ha podido reponerlos en esta parte, quando por notoriedad consta que faltando paja aun para los caballos del exérdto , mal podia destinarse á la construc­ ción de gergones para encamar las tropas. Si sus quarteles están des­ aseados ; baste en este punto decir á V . E . que con fecha de 13 del corriente es el primer pedido que ha hecho su M ayor-general L acy de escobas y palas para tal objeto (**) De consiguiente el des­ aseo no puede ser un cargo contra la Junta en fecha del dia i i anterior. Las tropas tan no han estado escasas de leña y aceite, qual V . E . supone en su oficio , que antes bien superabundan tales ar­ tículos en la provisión, qual se acredita de la planilla pasada p o r el F a cto r, de que acompaña copia (2). También estraña V - E. la falta de cebada. Si C ádiz fuese un pueblo de labor y de presuntos graneros, seria menos violenta se­ mejante censura; pero lo es , y mucho entre gentes discretas, que como V . E. saben que C ádiz vive en estos artículos dependiente de las entradas marítimas con tanto mas motivo , quanto que los enemigos le obstruyeron toda comunicación por tierra. Desde en­ tonces no ha podido esta Junta hacer otra cosa que comprar y des(*) En todas las ciudades de España, principiando por la Capital lian franquea­ do lo.s vecinos tablados, colchones y gergones de sus propias casas para asistir á los exci'citos : el sano pueblo de Cádiz no es ni menosgeneroso ni menos patrio­ ta, y si el de mayores facultades para hacerlo; pero su Junta no quiso prómover estos m edios, que las necesidades del soldado, y particularmente la délos po­ bres heridos y enfermos pedían se socorriesen prontamente. (**) La prueba del desaseo por no haber pedido las palas y escobas, es taiiina.iiciosa como todo lo demás, pues tal vez las buscarían prestadas ha.sta entonces; y sobre todo, esto era en Cádiz y mis quejas abrazaban á todo el exército,.de que solo habla una corta división en aquella Plaza, que era la mejor asistida.

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7'6 tinar at exércltó quanta cebada , algarrobas y papas pudo haber "# sus manos. Estableció desde luego-en todasdas costas y ann e iv e f Africa-coinisionados que le pfovéj'esen , pero el vencer dificiíft ades y el desviar las vicisitudes marítimas no está al alcance iii dentro de los deseos de’ la misma Junta. Quien hace lo que puede jamas med rece la censura de negligente. 'Sin embargo , la Junta opina que los caballos no han muerto de necesidad absoluta , si bien sea verdad que no tuvieron el alimento de costumbre en su cantidad ó cali­ dad,cuyo mal quizá procede de ejue la caballería se replegó con de­ masiada presura, y sin recoger granos de toda la comarca á un pun-' to aislado , -don-de süs gefes sabían que precisamente les habla de faltar las que no son producciones del país. Indica V . E. que las pagas del exercito no han estado corrien­ tes. Si esta-expresión se refiere á las atrasadas , V . E. sabe m u y bi y aun ha convenido en 'repetidas conferencias , que esta Junta no debe satisfacer aquellos atrasos que acaso proceden del desor­ den y de la indisciplina. -Empero si la expresión es alusiva a las pagas actuales, perdone V . E. que se le reconvenga sobre su equi­ vocación, pues es una verdad harto constante y notoria-que no hay siquiera im soldado desde el puente deSuazo á C á d iz que con arre­ glo á los extractos de revista no esté satisfecho en las-pascas (Je'fe­ brero y marzo (*). Ademas V . E . sabe y aun tiene autorizadas las ó-rdenes que se han dado para montar en un mejor pie semejantes actos de revista, á fin de que desde cumplido el mes actual se pa­ guen precfsantente las tropas en losquatro primeros dias del siguien­ te. Tal es la exactitud, tal el ze lo , tal la actividad de la Junta d e C á d iz , que aspira no tan solamente á pagar, sino es también á rec-, tilicar los infinitos desórdenes t^ue la negligencia , el abandono , y aun tal vez la ignorancia ha difundido por nuestros exércitos, has­ ta hacerlos miserables y mendigos (-■ <'*). N o lo serán baxo el auspicio de C ádiz , que ademas de pagarles con puntualidad les ha proporcicnado almacenes :de víveres -acantonados á las mismas orillas de' (*) Como siempre ha sido recta mi intención, y conocía'los muchos ramo.s í que había da atender, convine ciertamente en que no se diesen- pagas atrasadas con tai de que no careciesen de las corrientes; mas .’ os documentos (con especia­ lidad el del Inteníicníe,;y los dos que en su-comprobación se insertan de..ios,Co­ roneles de ■ C<ál.itrava y la Patria) acreditan que faltaron, n o ’obstante mi modera­ ción en no exigir la.s devengada.s, á que no dexabn de tener algún derecho un t-xéreito que acababa-de-libertar la Ciudad. (---’*’) Ei mencionado ofícro del Inten'dente número 8 , y sn comprobación hacen resaltar la ridicula presuntuosidad que manifiestan sus expresiones, de que aspira la ju a ta tío tan s.dameníe á pagar^ sino es también á reeiijicar los inüniios desor> ddcTics c r ie s que n u e Ja J n n f> tíiia i> ir .- ir t ^ . el'cibc'íidono-., p! ... ctuii tal 'i>cz Jet igTiOf'W'cia ha-üijundido por y nuestrus 7n:scrítbles y 7iiemlÍgos sujjoniéijdose mas iiisírui^us cxcratus cxercHvs -/lastn •hasta baccr/os hacerlos miserables nendigos\\ su\)OV[\tV)áo^2 ríos en todos los ramos de un exercito, que todos los generales3 inspectores, ;jistros y demas que ¿a tenido la Nación'Ixasta el día.


ílósextíi-ciíos, donde ía tropa pueda proveerse diariamente p o r m o­ deradísimos precios. El ram o.de hospitales no ha sido basta ahora objeto .actual de la Tunta de C ádiz porq^ue el.número de enfermedades .iiaturales no ha crecido hasta un punto que necesite de una singular atención. Sin embargo puede decir con verdad , y comprobar con documentos' ■ que ha socorrido al hospital R eal con cantidad reiteradas hasta en' número de 3 6 5 ,’>63 reales 15 mrs. v n ., sin cu yo auxilio el hospital' se habría cerrado y los enfermos perecido. Si ulteriores circunstancias exigiesen m ayor consideración , la Junta la aplicará, para cu y o firi Eo está desprovehida de hilas y de otros artículos precisos á Ja hos­ pitalidad de sangre. ^ Si las quejas de V . E . respectan principalmente á privaciones sufridas por las tropas en la real Isla de L e o n , preciso es decirle que Ja Junta de C ádiz no ha p odid o, ni puede tener una vista ma­ terial y económica fixada en aquel punto. Tam poco ha podido ni puede hacer mas que haber enviado millones de reales para atender á fortificaciones, á pagos de exército, á hospital flotante , á gastos d e maestranza y á la distribución en general de todas las necesida­ des. Solo ha detenido un poco su liberal mano quando en estos úlfimos dias ha llevado el gobierno á su tesorería general quatto mi­ llones de reales , porque ha creído la Junta que S.' M . provista de estos fondos habrá acudido á aquellas necesidades que tiene baxo de su vista y que C ád iz acostumbraba socorrer. Se queja V . E- por último de falta de gentes para completar sus batallones. Esta es una verdad tan conocida por la Ju n ta, como que con anterioridad lo tenia representado á S. M . pero semejante Operación necesita mucho tino, mucha reflexión y gran conocimien­ to. L a Junta de C á d iz echa sus miradas mas allá de. lo que tiene materialmente presente. Su carácter circunspecto le hace penetrar las transcendencias de sus disposiciones. Por lo mismo h a elevado sus consultas sobre tan delicada materia á la Superioridad, de que has-» ta ahora no ha recibido la soberana determinación. Todas estas verdades y otras muchas constan á V . E . por re­ laciones exactas que ha oido en las pocas veces que se ha dignado venir á desempeñar el nombre de Presidente, y á ponerse de acuer­ do en votación con la misma Junta. En efecto no Ignora que ella aup antes de confiar en los últimos registros vinientes de América, remitió seis millones de reales al señor Marques de la Rom ana, dos á disposición de la corte para la marina y luaestranza ; é impendió ■ mas de doce en atender á todos los presidios de Africa, que ha so­ corrido con abundantes auxilios , en acudir á todos los ramos de -defensa que han pesado sobre su eredito , y en hacer fiualpjente.ios


inmensos acopios y provisiones, á que desde luego se aplico, pre-* sindiendo que la hambre y la necesidad son los mayores enemigo? de una plaza asediada. Es en valde molestar á V . E . con una m ayor relación de lo que esta Junta ha contribuido para realizar los socorros que se han enviado á todas las provincias libres para mantener los exércitos en su independencia, y casi á todos los puntos subyugados, para con­ servar el fuego patriótico que ha de fermentarse contra las huestes enemigas. T odo lo sabe V . E ., y una buena política no permite que se hagan mayores aclaraciones teniendo nuestros enemigos tan próximos. L a Junta se promete que V - E . quede bien penetrado de la equivocación que ha padecido llevado de un deseo , que cier­ tamente será bueno en su esencia, pero m uy peligroso en el modo, porque las circunstancias delicadas en que esfamos piden una m u y prolija circunspección en todos aquellos pasos que puede pe­ netrar el p ú b lico , y darles acaso una interpretación equivocada d tal vez tortuosa. N o es la primera vez que esta Junta hace á V . E . iguales reflexiones. Se las hizo efectivamente quando publicó aquel otro papel anunciado que se había puesto de acuerdo con ella en todos los ramos de provi«ion , desviando absolutamente los Inten­ dentes, Tesoreros y demas manejos intermedios, lo qual habiaaprobado S. M . Nadie dexa de conocer que V . E . fue entonces condu­ cido de las mejores intenciones; pero no por eso pudo consentir se­ mejante aserción esta Junta, porque carecía de determinado, acuer­ d o , y porque presentía que su publicidad había de alarmar preci­ samente contra la Junta y contra V . E. mismo *á la multitud de personas que tienen fundado el vínculo de su existencia sobre el pan del soldado , sobre el sueldo militar , y sobre la miserable es­ tancia del enfermo (*). Concluye en lia la Junta con suplicar á V . E . que procure efi­ cazmente borrar las ideas harto perjudiciales que en el público ha causado su pape!, cu ya impresión y circulación se ha verificado sin la menor noticia del supremo Consejo de Regencia, ni de este superior Cuerpo gubernativo, quien necesitado de mante­ ner la tranquilidad pública dará á la prensa este papel y el úl­ timo oficio de V - E. para que queden en buen lugar las disposi­ ciones de S. M . , el honor de V . E. mismo y de su exército , no menos que el siempre esclarecido y sin par patriotismo de esta Jun­ ta , tan legal como amada del pueblo que la ha constituido, y que (*) La Junta dice, que tni papel de 22 de Febrero (señalado X.) alarmaría con­ tra ella los individuos de Real Hacienda, y no teme alarmarlos con el insulto que les hace, diciendo : que tienen fundado el vinculo de su existencia sobre el pan dol soldado, sobre el sueldo militar , y sobre la miserable estancia del enfermo.


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está dispuesto á salvarla de quantos nublados procuren obscurecer sus procedimientos. Dios guarde á V . E . muchos años. C á d iz i6 de marzo de i8 io . = Por acuerdo de la Junta Superior de Gobierno. = Manuel Maria de Arce. = Andrés L ó p e z , Secretario.

Exm o. Señor; =. La urgente necesidad deparar á la Isla esta tarde , no me permite presentarme en esa Superior Junta como lo haré luego que vuelva; pero no puedo dilatar el manifestará V . E . lo sensible que me ha sido que haya llegado á figurarse , ni aun por un m om ento, según me ha indicado el segundo Gobernador de es­ ta plaza el Mariscal de Cam po D . Andrés López Sagastizaval, que el espíritu é idea con que manifiesto á la Nación y al Exército las Urgentes necesidades de éste, haya sido otro que el de hacer enten­ der á todos no soy indolente á sus justos clamores y que si este no hace lo que podría, si se-encontrase en el estado , que todos los que no tocan de cerca las dificultades se figuran podría hallarse, no dexaría de hacer quanto fuese dable para, separar al enemigo de nuestra inmediación: y de ningún modo he imaginado que esa Su­ perior Junta dexa de tener los mas vivos deseos ni de hacer quan­ tos esfuerzos la son dables, en las circunstancias que se encuentra para asistir y abastecer de todo al ex ército ; pero como por las mismas no obra V . E . como, quisiera para realizar su b u en deseo, y como por otra parte el supremo Consejo de Regencia se encuentra también por ellas en igual caso y con los propios buenos deseos, no he encontrado otro medio mas eficaz para suplicar á S. M . determine con la brevedad que exige el estado del exército acerca de la administración del ramo de real hacienda, por constarme no se encontrará (según es forzoso) para ser útil y no gravoso al Estado hasta que este punto no se determine, y á cu yo logro bien sabe V - E . y aparece en los papeles públicos quantos esfuerzos he hecho por mi parte; pero no dudo que circunstancias ulteriores habrán impedido el resultado que esperaba: en cuya atención, y siendo mi principal deber el cuidado del exército y defensa de esta Plaza é Isla de L eó n , y conociendo no poder desempeñarlo sin socorrer prontamente sus urgentes necesidades; hago presente su estado, pido su remedio ó mi exoneración de estos honrosos encargos, persuadido de que no puedo desempeñarlos de' otra suerte. Dios guarde á V . E . muchos años. Cádiz. 15 de marzo de 1810. = E 1 Duque de Alburquerque. = Exm o. Señor Presidente y V o ca le s de la Junta Superior de esta Plaza.


^ c : I T 1 . ís. ', Esam®. Stetesnrsis'Ea •floetB'-scaclon -í I.-bíM o Ms ~W- "E. Selíi-ey:, « o 4 i » se sirve ^p.reguntanns si las tropas .^ue asisten á :los .trdiaajos ide lias .reales obras ..(áe la Cortadura .de :S. feraand® Ihan recibido' -y.estaii p.apd.as ■ puntualstiente .de :sa gratificación-'.de ordenanza, tdeloo manifestar a -E- ^ue ¡hasta 1.a presente ..desde'C^ue tengo ■ .él ihoao.r ,ds tener á níi cargo ét detall ..de dichas reales 'obra.?,' ítodas ¡kan sido abonadas &a el mismo .instante q[ue sean pres.erttado lloiS .sargrntos, de los .cuerpos que vienen comisionados a .recoger -sus abonos ; a excepción del'regimiento de Infantería de ia .Reina, ■ que trabajó d día .aa del corriente, y s.u papeleta con ,1amerdli.cacion del Ingeniero de dia y mi V . B. .se .halla en poder aun ¿el sobrestante m ayor D- Juan Baeza., por no haberse presentado -el Interesado para su c.obro. Igualmente el .regimiento d e Infan­ tería ,d.e liaea de Canarias y el de provincias .de G u adix, qua ■ el primero trabajó el dia l a de .este mes y el segundo .ayer, sus papeletas para d .abono de sus gratificación,es eou todos sus r.e.quisi-.' tos se liallan ea mi poder. P or tanto espero,que y .. £ . tendrá' Ja bondad de mandar que dichos regimientos se presenten los .comislooa.-lo.s para el cobro de .sus correspondientes .gratíficacionesj. y que .en lo sjicefivo convendría infinito para el mejor .órd.en ., qué Jos comisionados para el co.hro fuesen uno dé los señores oficiales ¿ e cada cuerpo « y qpe .este cuidase de traerme la relación para mf V . B, y cobrar á f mismo tiempo su Imponte por el depositario de reales caudales.. ,= Es quanto deEo Informar á V . E. para su debi,do conocimieu.to en cumplimiento á lo que. s.e. ha servido ordenar­ me con esta misma fecha. Dios guarde á V . E . .muchos años. C ádiz n j de M arzo de a 810.. = Excmo. Sr. .= Ensebio R uiz. = Excmo. Setíor Presiden­ te y 'Vocales de la Superior Junta de Gobierno de esta Ciudad. (2) E l docmn.ento ,á que se refiere está encabezado asi: Kdapio.n que raanijiesta.l.os;^aítos 'ocasionados en la composi-^ f ion 4.C efssio s, com pra d e aceite , -leñA y dem ás xiti-les para jser-oicio y su im inistro d e la tropa en esta p la z a , que doy yo S d los Sres, Yocates de la Sección de H acienda., y e s d saber.. arrobas, 3418« 0 ■ Cargo de Leña arrobasExls,te.ncj.a p,ar,a marzo .6477 1

Cargo de Aceite . E,x)sten,eí3 para marzo

.arrobas- 131 2 arrobas- 3 ^ 3

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Nota. ,= Deberán considerarse para el mes entrante de marzo, las atermas de aceite y ieña de este presente mes- Cádiz 2S de fe­ brero de íSxo. .= José Maria Eate^aa.


¿H A Y

O

NO

HAY

Francmasones?“

éa opIníon pública, según los liberales,

¡lustrados, filósofos, alumbrados y demas secuaces de la razón de la decían que no: los pobres serviles, que son los verda*deros liberales católicos, decían que sí: ri­ diculizábanle á estos aquellos genios subli­ mes con los epítetos de visionarios, fanáti­ cos, supersticiosos y tontos: descubríanles éstos sus maquinaciönes, sus embrollos y sus deseos: los primeros despreciaban estas.noti^ cías para d^imular mas bien el gremio» á qúe pertenecían: .¡miserables! Los últimos creí­ dos en el testimonioAnfalible de la IglesiadoA creían metidos, entré nosotros mismos: llegó' el tiempo, se descubrió el horizonte, guntando los neutral^ ¿hay ó no hay .francomasones? presentan los pobres serviles; un testimonio auténtico de sus visiones, quefaqui' se demuestra para que los fieles se precavan dé.es^a^plaga:, azote^^ del género iakmano, ^


Lista de los fi^ancmasones de la logia de S ta. Julia, establecida en la calle de las tres Cruces, sacada del libro de entrada de esta - perversa Junta.

Belandier. Alonso. Beraza. Adaro. Bretnond.’ Artí^reá.’ ! ■ Barreda.. i . Ardenos. Borelli. -. í'. Armendariz. - Bayo. :.. .- : Amorós. Blancas., i i ^ • j Andújar. Caévo. • Agustín. Casadavant. . ■ ’ Alea. Carrafa.. • • / Asenjo. Castró. Acedo. Cfaarini. Abril. Charpenay. Alojuso. Campos. 1 Aldanaz. ' Cester. s Bouhard. Casale, menor. Barcena. Chasco, Benisia. i Benito, ' n j '' V r Cornago. i Carrasco. r Bedmar. -i ' Callejas. Buíi'go. Cea. or .. Blanco, Boaafojidai ¿ rsü Cifueniies, i . ° y

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Cano. Cantero.

Caballero, Duro. Darrier.

Duina. Dages.

Duran. Enderica mayor. Ezpeleta. Embestía, Eeijoó. Eabeirac. Foronda. Frutos. Galdamez. Goldoni. Gregorio. Gallardo i. ° y 2. Gonzalez Saez. Gil. Gomez. Gatti. García Suelto. Teros, fuerta. íernandez.

Hbrubert. Hermosiíla. Haverd Materd. Jara. Jado. Laíserre. Lasguet. Lauret. Lavandero. . Leonel le. Loche. Melendez. Maríani. Moreno (el mismp.V Magallon. Mercader. Mata-Linares. Morel. Mora y Lomas. Nargo. Narganes. Osma. Perdiguero. Picado. Postigo. Perez. Pedro.


Poza, i . ° . i y 2-: Folian. ' Pradbll. Piedra. Piñuela, / 'C Perez Gallardo. Pereyra. Perea. Pinto. Ponce. Quevedo. Rebenga. ' Reboul. ■ Raprun.T ' ' Roque. Ribero. Romero. Reyes. •’ R íos. ^ Roque García. Reraond. " Sivila. Soler. Salcedo.

Salazar* Satini* ,K‘ Saez. Sape. San Adrian.. r Sanz. Sarabia. Telechea. Tenorio. Taranco. t Teran. •ó Torres. Toro. .1. 'ti /[ Urrutia. Valentín García,: Vasallo. Viado. Villalobos. " I Villavicebcio. ' Viranue. Van-halem. < Vicuña. Zorrilla. ‘ Zavala.' .è

Impreso en la Coruña: y por su original eti Sevilla en la imprenta de D. José Hidalga^ Año de 4 ^ 4 3 .


Num. 6o.

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PILDORA 3. DEL JUEVES % DE SEPTIEMBRE D E i l i i .

L a coHversacion que me tuvo la dichosa muger fue la siguiente, à no sec que con las luminarias, cohetes, al­ borotos y vivas roe se haya olvidado algo, que no se­ rá escraño, pues como en algunos han producido efectos de corage, podian haberme atrahido à roí el oblivion. Por ùltimo dixo asi : Ya Vd. ha visto el gusto y excesivo Ju­ bilo de Sevilla por la libertad conseguida de los que pre­ dicaban en sus papeles , r t ¿ t n t r » s io t t , lib erta d , e igu a ld a d con sus polvos de derechos in p reserip tib les y demas zaran­ dajas filosofico-liberales} pues para completar la función no debe dexar la pluma de la mano, recordando á to­ dos , que el lenguage de los franceses era el mismo que se estila ahora en los periódicos de nuevo cuño ; y hacien­ do ver su identidad, procuraran todos no dexatse scducic por mas que le hagan la gatita de Mari-Raroos. Haga Vd. ver que hasta los nombres de los papeles son los de París , en los dias que antecedieron a| diluvio de sangre que regó las calles en todos los departa•nentos, y con eso los leerán con mas tiento , en caso que los lean , que uno qae no tiene careta, y se mete en un Colmenar à robar panales. No dudo que han hecho muchos prosélitos los amigos regencraderes de allende en los de aquende: sé que su doctrina esta radicada en algunos corazo*>cs, que pof su carácter la debían detestar y combatir, por


02 no darle gasto à Napoléon ; conozco los progresos rápi. dos del írancmasonisoio } pero también sé'que no ;Se leí olvida à los españoles a dos liropes el jábon que kan llevado de sus aliados y amigos; que no hay uno que sc^ regenerado, y que ho asi como quiera se dcxan en­ gañar con unas promesas que mil veces han oido , y cu­ yo resultado no fue otro que el robo, el desprecio , y la esclavitud. Seria muy del caso formar un diccionario para co­ nocer el verdadero sentido y significación de las palabras periodísticas transpirenaicas, con cuyo auxilio se comprehcnderlan à la letra las ideas de esos papeles almidonados y » y se reirían al ver salir en procesión la suf t r s t ic io n c\ fa n a tism o y demas comparsa de moda, y tan de moda que la otra noche venia una muchacha del baño caneando esta copla Depuesto el fa n a tism o iu p tr stic io s o , la lib erta d del hombre se limpia el m o jo . Pues la ig n ora n cia leyes im p r e sc r iftib le s hace fa n â t i ta s.

Me parece pues oportuno que publique esto en su Pildora , ya que lo ka tcnudo cl diablo por mojar el dedo en cl caldo que se coció en la caballeriza de Minerva, y que a roso y velloso se reparte por ahí como fruto sazonado de la diosa. Aquí tengo un discurso ó arenga de Napoléon quando era general que no habrá Vd. visto acaso , y cono­ cerá por él la vcrdadde lo dicho : que los periodistas libera­ les no hacen mas que ser sus arrendajos, que por su parte tratan de engañar la nación, y pensar delirios para proponcílos à ver si topan , come el que se llevaba el carnero. ¡Yo no se como no han tratado ya de mudar los nombres à los meses , y dias de la semana á el estilo gavacho ! pero no es tarde , pues como ellos puedan hasta han de tratar de re­ edificar el templo de Salomon para ser mas atrevidos que Bonaparte y lleoar Us ide'as de su Apolo Ifoltcr. Pero yo me


^estravio con estas cosas, es tarde y tengo que coser , tooie Vd. la apteciable arenguita y dd c el destino que tenga à bien mandando à su servidora, perdonando la incomodidad. Llegamos a casa y apenas descansamos deslié el papel que rae eniregó, y vi en su lenguage un pintiparado modelo del adoptado por los escñtores dd dia, que me anudaba lastrtpas, como sucederá à quaiquier español, y partióla que lo lea, para cuyo efecto lo copiaré : pero es necesario que se lea con cuidado porque todas las palabras tienen mas al« ma que es menester. .,R.azonamiento del General Buonapartc, presentado ai Directorio executivo el tratado de paz con el Era petado l ñrtnado en campo formido y ratiñeado en R^ostad. Ciudadanos directores. El pueblo Fcanccs para ser lib re ha tenido que combatir con Reyes. Para obtener una Consñiucion fundada sobre U r s to n hdbia que vencer diez y ocbo siglos de preoeupaeié^ nes. La Constitución d d año tres y vosotros habéis triun« fado de todos estos obstáculos. La R tlig ie » , la fe u d a lid a d f el realismo h i n gobernado la E n ro p a sucesivamente de veinte siglos à esta parte. Por la paz que acabais de concluir se fixa data à la era de les gobiernos representativos. Llegasteis finalmente à organizar la Nación grande cu­ yo territorio vasto tiene limites porque la naturaleza se los ha puesto. Las dos partes mas bellas de la Europa , celebres en otro tiempo por haber sido la cuna de hs artes, lascieacias y los hombres grandes, ven con las esperanzas mas gran­ des que s i^ e n ia de la li b e r t a i sale de loS sepulcros de los an­ tigaos. Estos son los pedestales sobre que los destinos ó el bado van à colocar dos naciones poderosas. Yo tengo el honor de presentaros el tratado firmado en Canapo Formido, y ratificado por S, M. el Entpcrador. La paz asegura la lib erta d , la prosperidad y gloria de la nación, quando la felicidad del pueblo francés esté sentada sobre las naejores leyes orgánicas la E u ro p a en ter a v en d r á á ser lib re. |No ven Vds. dixe yo, que aficionado es Napoléon à la libertad del genero humano? Pero es para aprisionarlo ; es así CUOIO Netoa deseaba uua cabéza eu el pueblo Ro-


í? 4

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mano para cortarla 3e un golpe. Paes de este pie cogcan los periodistas liberalgs, ¿ quien lo§ ha metido á ellos a procuradores de pobres , Jayáínlples Jas caras, coropadecicfldose y haciendo Jp qiae ciertos rigres-de la América que quando mas se Telaban es para pegar el golpe mas seguro ? Nuestro sabio y benèfico Gobierno sabe Jo que ha de hacer, y supuesto que merece el amor y confian­ za del pueblo , el pueblo recibirá de su mano lo que gus* ^ maRdarle al paso que mira con horror a esos salticipanquis que se quieren meter vá donde no les llaman usando los modales y eructos parisienses , con lo s que los pueblos se ponen sobre asquas, y no solo se burlan de ellos, sino que acaso hablan del Gobierno cosas que no existen mas que en. JaSiSangrientas plúmas de tales pe­ riodistas. ,-.1, Miremos con el horror que se merecen los papeles que están forjados con ci lenguage que acabamos de oir, y quando^ veacnos que se compadecen caritativos de nues­ tros trabajas, íes podemos d e c i t conno cspecimentados de los; franceses; / ,. •■ Mientras mas compasivo

¡te vas viniendo, mas me escamo de vette porque te entiendo.

"

Anda almastrote zl q u e . no te conozca, que esc te compre.

Aquí un llanto desconsolado que oímos en la calle pos hizo Salir à la puerta, y viendo una muger senta­ da , y haciendo la Magdalena al natural nos llamó la atención, y preguntándole por sus cuitas nos respondió ^o que veremos otra vez.

ShVlUAf FOR P, ANTONIO CARRERA.


Núm. 6i. PILDORA 4. DIL JUEVES J DE SEPTIEMBRE DE i l i , .

¿ '\ " r’ i« ; ° a ; ín ,it i r los de labios deslÍ7ánH*” ^*^!i »libra a^xo* aíi • ‘azonado fruto fa .i,ia , t g r

fruncimiennances, granates de pobreza es el

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le la R elip L n ^ í^ ^ T " ’ invulnerables derechos q»^da*n « a f 1 P“ " « K b« „ r i „ ^ ñ 1 ‘’t.bona., sin mas causa qoe r«n t ,! h .ir s . ««■ >d»l®>o, , Bo doblas el cotilo i !#"«iia Íii la "1b t ° ’de”ias''’* ’*<' *'»"or . y iiucundir ron a ^ y . fuertes. Este mal va ^ » d a ció n de c o , ° ú m b , « ^ « « i c t u a I.

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[•«'<>?“io °láo d o ?B cr‘''” > '» ‘> . « 1 . cara de oteo «losa ci la s e s 'á i ' “ '’ " ‘‘ '" ''" ‘" ’. ‘‘ Í*‘* m' q«i «««pole arninn<l * * como ya Cita hecha un orcíon y i« acomoda mas ,u e huir de la gente p o rq u ero lí


i sTfíen . íiuiere aparentar Honradez y qae no Ic guí. un lo s V o r V quando es el tráfico mas seguro , y el

‘'“ ‘ v i e Í l '” de la conversación , por evitar que dixsse algunas verdades amargas la corte ; pues en lo que es ya razón de estado , y no se puede remediar mas vale eíexarlo. Volviéndome a la_ » l^sié porque me dixese la causa de su inconsolable llanto ,^á lo que rae satisfizo diciendo asi : ¡ Ay que sby uuá rauget hosrada , y caada en mas qu^e raed ­ nos pañales, ni lloro por verme abatida, ni ^“ v chos que acaso no serán actehedores a que me desase ellos descalzar. Solo' siento el funesto estado de mi patm, pues los raalvades, periodistas, con el pretexto de def der la humanidad , se van humanando.tante, que lo div no no se dexa ver. Es cierto que aucstroi Representantei, como sabios è ilustrados han sancionado por unica Rcligi«» del español suelo la Católica , Apostólico Romana , peto los periodistas la minan , y descarnan para dejarla ca« f como si eso fuera fácil) con el disimulo mayor. Yo quisiera que los padres de la patria velasen «íueno sobre esto , pues de lo contrario no los creo seguros, putì el que no respeta á D ios, no tiene reparo en atropcllati Jos hombres. Aunque la religión nos enseña el respeto , | subordinación à toda potestad , como ven los ignorantes« insulto mofador que hacen de los Magistrados públicos | de los mismos Representantes del Congreso à cada paioi como oyen luego I a lib er ta d y \tL f£uaIdMd y o t t i s así, se sigue precisamente el desprecio de los mal conti»' tadizos y que obren según lo depravado de su corazón. Señor mio, desengañetnoños ¿cómo he de mirar yo co^ respeto á uro, que es lo mismo que y o , y à quien mi amo propio me lo hace mirar como inferior y despreciable.' «1 concepto respetoso con que se mira un sugeto es que nos hace mirar con veneración sus decisiones, tanto qí una misma verdad pronunciada por diversos labios , n“ es odiosa ó aptcciable según el entusiasmo con que

ños al swgcto que U ptoBUBeia » i

respeto y *


^7

bordinacioft se nilraràn làs leyes de sagetos ^ridiculixacios, y dcg'’adados poc plumas maldicientes i Señora, due yo à çsto, no sea Vd. pajaro de mal agiicto, El pueblo espa­ ñol no es, el francés cuyas ealaverás volátiles soa vele­ tas racionales , que no se hallan biciíl sino cou la novedad.' La seriedad española tiene carácter y constancia , y aaoque algunos centenares de tunantes , que por no tener qae per­ der , traten de aventurarse y hacer teatativaS, no se perderá un pueblo tan católico como la EspañaiCSi■ . ¡ Hay señor ! dixo la tía , la; Francia era un Rey no cris­ tianísimo, y ya Vd. vé lo que le ha sucedido con la maldita ¡íb ertu d > y aunque en medio de la depravación y liberti­ nage t hay mucho bueno , nó dexa el Reyr.o de estar per­ dido , y Napoléon de tiranizar. Para que Vd. vea que no es cxágeracion, vea Vd. loque hiciéron quando tragéron à Francia al Santo Padre, y couocexá esta: verdad, Diciend#esto, sacó una cartera, y de ella un papel, el que i la letrí’ decía así: , Gaceta de Lisboa de 7 de septiembre de 1 7 9 9 *^ CoBtl«' üuacion de las noticias dé Londres de -ao de agosto. La relación que aquí corre impresa del recibitnienro de}| Papa en el Delfioado, se reduce à lo siguiente : ■ El Papa P ío VI fué recibido en la Francia por el pueblo con las mismas demostraciones de respeto y veneración, que se pudieran esperar antes de la revolución. Habiendo tenido el dueño de la quinta de Vizile , orden del Departamento de Grenoble, de hacer rodos Jos preparativos necesarios, pa­ ra recibir allí à su Santidad, pasó el Gap para significarle, que baria en su obsequio quanto estuviese de su parte.. R e­ celando que la jornada hecha en un cartuáge ordinario por los montes del-alto Delfioado, fuese muy penosa al ¡San­ to Padre , le rogé quisiese servirse de una litera prepa­ rada expresamente para este fin , la qual debia ser lle­ vada por bestias mulares. El pueblo del campo veciao ha­ biendo acudido para ver al Venerable Pontifi.'C, apenas lo divisaron se postraron, y le pidieron su bendición. Después quitáro» los machos de la litéra, y quifiero» conducirle cq sus bombros hsisu la quiata de .Vizile da«


6S

/

putando cada «no la honra de llevarlo $ y relevándose los unus à los otros de distancia en distancia. Detúvose su Santidad dos dias en dicha qninta, i donde se easpeñó el dueño de ella en hacer quanto po­ día , para que no le fuese sensible la molestia de la jor­ nada. Durante aquellos dos dias se veía el patio de la quinta de- dia y de noche lleno de gente de los lugares vecinos > los quales se postraban por tierra asi que apa*ccia el Santo Padre , recibiéndolo eon aclamaciones > y pidiéndole su bendición. Là dicha quinta està dos le­ guas antes de llegar à Grenoble, la qual escogió el D e­ partamento i para que su Santidad descansase a llí, por no querei demorarse en la Ciudad de Grenoble , à don­ de era de recelar, que los Jacobinos le faltasen al respet«. Por la misma consideración se tenia concertado, que su Santidad hubiese de dettar la litera en la men­ cionada quinta, y meterse en su carruage para pasar mas de prisa por la Ciudad, siendo tirado por buenos caballos. £1 pueblo tuvo esta precaución por indecorosa >y ti­ mando los caballos de la carrosa estuvo a pique de que­ brarse sino dexaban traspoitar al Santo Padre en su Jitéra ofreciendo armarse para defenderlo de todo insulto. A toda la Ciudad de Grenoble, se vio salir al encuen­ tro al Santo Padre , asi en Gap como en Vizile , y por todo el caminó se veía una inmensa multitud de gentes postradas por tierra , pidiendo la bendición à su Supremo Pastor, y manifestando los mayores sentimientos de res­ peto con las mas evidentesf demostraciones de afecto y

fk sensibilidad.

S0 ( o m lu ir ú .

$»VIUA; POAD, A'iíTOlíiQ c ARHUA,


N ám .

6 2 ,

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PILDORA 4 del

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1« DE SEPTIEMBRE DE 1S13,

_'uró esta escena desde Voirpa que dista seis leguas de Grenoble, ha&ca haljcr llegado à -Loa» AHI tcrmuió sa comisión el dueño de la quinta de Yizili, entregan:-*; do al Santo Padre al cuidado de otra persona comisio­ nada por el Departamento para conducirlo hasta la fron­ tera del Delfínarto. Habia fundamento para esperar, que el pueblo acudiendo de todas partes al camino para ver al gefe de la Iglesia, continuase à I-levarlo en sus bra­ zos hasta Dijon asi como lo hizo desde Gap hasta Voiron. En esta marcha triunfal parecía el venerable Pontí­ fice, como un padre enmedio de :Sus hijos. La serenidad de su semblante ttaslucia el mayor sosiego de su ári no, à que correspondía la mansedumbre de sus palabras, pues no se mostraba conmovido d,e la .injusticia de su suerte, ni vanaglorioso dcl buen rccibimieoto que le hacían, dando a conocer en rodo su procedimiento una valentía muy superior à sus infortunios, de suerte que à pesar de su edad de 82 años y de la. fatiga de una tan lar­ ga jorqada, parecía gozar de una salud, que daba à sit cuá’rpo un vigor igual al de ,su altwa. En medio de un acompañamiento tan numeroso como va referido, atravesó Pío V.I ia ciudad de Grenoble, acompañado siempre de las rrdsmas demostraciones de tespeto. Esta declatácipn, pqtíliica y sc^lemae de seraimientos


7«

rclígbsos del puebloi de todas lai ^condiciones y 'd e to< das las clases, hizo tai i npresioo en ios jacobinos que se escondieron, sin que se atreviesen de manera alguna á falcar al respeto debido al Santo Padre; antes por d contrario ; hubo en esta ocasión dos circunstancias que ptoducian un coútTrasfé siríguiar. Él general Chatnpioncr, cocitttro que f u e de l» casa, de ¡os F rsn eip es en G ren eb le y pasaba por aquella ciudad de vuelu de NápoUs, en el mismo dia que su Santidad se hallaba a lti, mas no se hizo caso de el alguno. También llegaron alli en el rcismo dia los tres D i­ rectores de República Cisalpina,'que fue, y pidieron una sala de las casas de Cámara para entrar en deliberación : el pueblo por eso no ios recibió en las ocupadas. De lo referido se puede concluir que los sentimiesuos de la Religión católica no están tan amortiguados por toda la Francia como se tiene supuesto, y que aquellos serian mas visibles si el pueblo hubiese tenido la libertad de manifestarles.. |Lo vé Vd. Señor? Aunque los sentimientos del pue­ blo francés fuesen católicos y religiosos, la Francia se perdio por ios filósofos^, jacobinos y demas morraya que V*- ahora sacando; la cabeza en España. ¿Pues, porque h unos de tener tanta confianza quando sabemos que po­ ca levadura es suficiente para fermentar toda la masa? A Dios rogando y con el mazo dando: después de pedir á. Oips en fervorosas y cominuas rogativas por la Igle- ' y su cabeza visible y de nas ministros del Sa> tua- ' r io , por Fernando V il y el Reyno rodò, debemos ha­ cer cada uno por su parte por no desmerecer la precio­ sa joya de U ré que se nos ha confiado, para no dar lagar a qu? initidu la Providencia la arranque de entre nv»otros y la coloque era otros rcynos que yacen aun entre las pardas somoras de la muerte, confundiendo nues­ tro orgullo. Lo mismo digo del descuido que de nuestros guerre­ ros experimeotamiis con dolor de los patriotas, y z\vo^ ios pérftdí»s ¿No» cisma à los Cielos que


7*

los que à costa de su preciosa sangre nos proporcionan la nati.

quilidad> y que vivaiños sin la zozobra continuada que nos producía la execrable vista de los franceses, estén hambrientos y desnudos, y los hemos de mirar con la mas fria indiferencia? ¿'^.ue quando cada uno de nosotr®$ reposa y come baxo de su parra y de su higuera, han de estar comiendo nuestras tropas quatto onzas de mal pan y quatto de arroz a la visca del enemigo? ¿como se ha de creer que detestamos à los franceses y que hacemos poe ■ uestra parte por ahuyentarlos? ¿quien no ha de persua­ dirse á que hay malos españoles, que bica halladas con la revolución, quieten que dure, mas que perezcan la mi­ tad de sus conciudadanos? islillas viles! ¡que mémotia tan detístable dexareis á la posteridad! fcl vil interes os hizo inmolar vuestra pa­ tria, pero llegara el dia que esta humillada patria le­ vante su triunfante cerviz y os arroje coa execración de su seno, y se vengue con enojo de tanto rivai. Las dos porciones mas preciosas que nos han distinguido de to ­ dos l«s rcynos del musdo , han ijuentado vulnerar; mas la Providencia que vela, ttiunfará con sonrisa de tanto charlaran, que glorÍ3ndo<<e en la nulicia la han intenta­ do obscurecer, ¡clue confusión pata los periodistas al vec ios triu fus de la Religi >n y la patria, que han i menta­ do perder! ¡Mecios! Yo digo la veruad : si porqué el hom­ bre niegue con aparato y satisfacción pompusa una ver­ dad, DO hubiera de ser siempre verdad; malo era, pero aventurarse, por ver ii podía negandola mucho se podía bor­ rar, ¿Pero si la verdad triunfa siempre, no es una con­ fusión vergonzosa para el atrevido que la niegr? Si por que yo, doy de caso, negará qué h«y infierno no la hubiera de haber, podíamos ncgulo todos, porque no nos tocare algún tizonazo; ¿ñeco que me sirve á mi ne lo novecientas veces si me voy una à el y me tan el alma par toda una eternidau? ¿Quien será ganado, yo que me achicharro ò é i que m e « y ó , se rio de mi locura y me dixo liberala á b o c a hfina? Sr, mi *, estas verdades me trahen siempre Uorando, pues si el


7z fuego toma cuerpo, 6 no se apaga ó se hace con ma­ cha íiíficiiltad. Señora, la dixe yo, la protección del Eterno es tan risible, que el mas bruto, la confiesa y cree con 1« que hemos visto y tocado en esta Ciudad: y Dios que nos ha sacado salvos dd peligro inminente del brazo dd francés que btihava su furor sobre nuestro cuello , ins­ pirará a nuestro sabio Gobierno para el remedio.de los males que nos amenazaban; para que el Sacerdocio y el imperio triunfen de la filosofía e irreligión que los ata­ ca , y la Constitución se cumpla en la parte principal.. Confie Vd. en Dios. Levante colosos la filosofía , una piedra pequeña desprendida del monte los volcará, pu>;$ sesrenidas sus enormes masas sobre un fiágil cimiento nopuede resistir: coloqúese el arca santa á los pies de Dagon , Dagon hecho pedazos se postrara ante ella: ha­ gan cor,vires profanos, coman, vevan, brinden.... Una ma­ nó amenazadora, que escribe en la pared les disipa el placer y hacen temb ar: Icvántansc tempestades desechas uña v( z sota del Omt ipotetric trae la tranquilidad e f fa ct i est tra- quUitas magna,

A este pempo pasaron por la calle varios am igos,' un pueblo imTícdiato, y después ’ de los saludos de • costumbre, me dixeron que me ttairn una bestia para que me fuese con ellos , pues teniendo urr asombro­ so melonar quccian que los acompañase y ayudase i de'spa zurrar u os pocos. De hecho, me etítregarorr urt burro, me despedí de mi amigo, que también salió para fu tierra 5 me fui con ellos,,., y ^otto día diié lo que tne sucedió. de

S E V I L L A : POBL D .

A N T O N IO

CARRERA.


Num. 63. PILDORA DEL JUEVES 23 DE SEPTIEMBRE DE l a i j .

tan buena cabalgadura como Baalao »ali de Sevi­ lla en compañía de mis amigos, que entre dichos sala* dos, cuentos graciosos y algazara festiva hacian ligero y gustoso el camino, que con el sol y el polvo debia scc no poco indigesto. Apenas nos desviamos una legua de la Ciudad todo nuestro gozo se agua; en lugar de dicheics suenan votos, y empezamos todos à jugar poc fuerza el juego de los azogados, y el del muerto poc el color de pajuela de nuestros compungidos rostros. Fue ti caso que unos quantos pobres nos llegaron à pedir li­ mosna poniéndonos unas escopetas el pecho, y con las preces d e : si^ te meneas te m u to , y la rg a la bolsa picaro^ la d ro n i nos limpiaron quanto tenia visos de valer dine­ ro, dexandonos por mucho favor U vida y unos*quantos palos de regalia, y para memoria. Conocí á varios que eran desertores, y como tienen (no sé porque, habiendo tropa) salvo conducto para ro­ bar y no se hacen exemplares con tales demandantes, continúan, crecen y se multiplican como los reptiles al Salir del arca de Ñoé. Nuestro gozo en el pozo: comò SI saliéramos del baño nos miramos unos à otros, con la úrsica ganancia de podernos meter en la cama sin qui­ tarnos chupí y calzones y no tener que cargar eoo tan­ to peso. Llegamos al fin al melonar, en donde hallamos al nieloHoro embutido en un gran chozo , y à las pocas pa­ labras conocimos que era disperso también, y por haber­ se casado tubo que atendir primero à la muger que à U patria: y tambicQ porque le pareció muy duro el de-


74xar los arruyos de Cupiäo por lös horrorosos estruendos de Marte, y mucho mas siendo de un genio naturalmen­ te pacifico y enemigo de reñir, razones todas capazes de sacar à los frailes profesos de sus coHVentos y poner­ les la espada en la mano, dexándolo à él guardando melones. Apéoas nos habiamos sentado llegaton al chozo otros dos hombres, el uno soldado y el otro también, que ha­ biéndoles dado licencia temporal, la habian ellos hecho eterna; habilidad que pareciendo ántes imposible, es en el dia mas fácil que encontrar un amigo ó un hombre de bien. Puestos todos en rueda empezamos á partir me­ lones, y advertimos que los mas alabados de buenos por los «teloneros eran los peores, y con un saber à calaba­ za , que casi todos los convidados pensamos que hacian burla de nuestro sufrimiento. Hartos de probar morraya y viendo que todos eran pésimos nos levantamos y fui­ mos à pasear, sacando de nuevo la conversaciott de de­ sertores y tropa y dixo uno asi ; ¿Que extrañamos lo que se ve si se ha hecho un co- , meteio esto de los soldados que parece increíble lo que hay en el particular? ¿creerán Vms. que se han casado algunos . de los que han v'enidb á curarse à este hospital y es­ tán en sú casa con su rouget con todo sosiego? ya Vd. vé que enfermo estará uno de ellos quando està ganando su júinal de dia, y de noche se acuesta después de pa­ searse con su nfiuger, ¿y quien hace estos milagros el di­ nero? ¿y para las tropas? no hay. Tiene Vd. muchos por esos lugares cantando à grito tendido el precio de su rescate,, que ni que fuera de Argel, y sacando otro en su lugar ó no sacándolo, se queda él riendo de las sá­ falas disposiciones del Gobierno, de la necesidad de la patria y de los bobos que sin excusarse toman el fusil. ¿Y quien hace estos milagros? el dinero...... ¿y para las! tropas?' t=io hay. Aunque òuestrosàbio gobierno da por libre al que socor­ ra á la nación con mil pesos, pues hace tanta falca la mo­ neda como los hambres, son tan raros como el fénix los que los dao; pues hay unas tedas y registros tan faros,


75 que saben bien los lugareños, que por mucho ménos de la mitad salen sanos y salvos, y cantan la lib e r tn d à gri­ tos por tres mil ris. diciendo que ahora no se vè el des~ fo tim » ni la a rb itra ried a d . ¿Y en que se invierte este di­ nero? Laus-tibi criste. ¿Y para la tropa? no hay. Salen otros de los pueblos, gordos, encarnados y retotolludos, que pueden combatir con Holofernes, vienen à Sevilla, manifiestan que no tienen gana de dexar las novias, y como no faltan compasivos corren à favorecerlos por q u a n ta vos 5 y en un santi amen ya està el mozo descolori­ do, ya se quexa de todos los costados: ya le duelen las pechugas, ya echa sangre por la boca, ya se libertó y ya se fué á pedir albricias à la dulcicia de su lugar. ¿Y quien hace estos milagros? el dinero. ¿Y nuestras tropas? que coman culatas de fusil. Estas y otras cosas son la causa del descontento ge­ neral y de lo que vemos, con lastima de los que pien­ san con honradez. El . que no puede salir por estos lios criminales, roe el lazo á su cuenta y riesgo y no tiene otro destino que hacer guerra cruel á sus conciudadanos, tobando y matando sin misericordia y con tanto escándalo que tiene Vd. por el Aragon y Valencia partidas de la­ drones de infantes y caballos como pudieran destinarse para destruir à Soult ó àiapoleon. Yo quisiera que nuestro Go­ bierno diera unas providencias enérgicas sobre el particular, pues de lo contrario han de saquear presto los pueblos co­ mo pudieran los francesesó peor, según esto ¿Como he de creer yo que se trata de Sacar tropa y mas quando se están paseando por esta Ciudad, el Puerto, la Isla y Cádiz mas de veinte mil hombres útiles y sin excusa para servit? Esto habian de tra­ tar los periodistas para inteligencia de los que lo pueden remediat, y que tomando las medidas mas enérgicas apartatiran de los pueblos las sentinas contagiosas, que no pue­ den hacer otra-cósa que apestar à ics buenos con su vapor, íQue tiecnpos! adonde está entusiasmo con que corriào los jóvenes à las armas caru;-'do con placer: A la guerra a k guerra Españoles muera Napoleon


ÿp y viva cl Rey Fernaodo la Patria y Religion? ¿Que se ha hecho aquel fuego que ponía el acero en los delicados brazos de las rougeres y arriniadas al canon, dexan o e iju de su alma sobre el palpitante cadáver de su esposo, que le servia de cuna sangrienta, seguía disparándo. o. ísta vengar su muerte? donde c?já aquel desprendí* miento con que hasta los pobres de solemnidad que ganan ustento mcñdingandoj contribaian con una peseta ó ? tls. al rnes para el sustento de nuestras guerreras tropas? ^ ^ lea la apagado este sagrado fuego? ;quien ha extinguido m ^ "í^lditos sean los papeles que con pretex­ to c e fixât la opinion publica, han encendido la tea de Ja discordia en todas las clases de los ciudadanos en un y U j u e r z x debía Ser la voz de h r es salid ^ <>nosos de los hijos de! Ebro y ManzanaS , u ■ M“orio*as tumbas á ver el pueblo por. ^ inmolado. Vereisquc reposa tranquilo, quan. As í incendia aun los hogares de la Cátalufia, venir compañeros quando vines enir un hombre cojeaoijo y la cabeza entrapajada y llena e sangre por los liberales palos que repartieron scire su

íís T u e fe sando con ellos unos dos mil conversari í Dexando con esto nuestra interesante cpnyersacion nos volvimos a curarlo con el remedio del Samyitano que era el unico que teníamos en aquel sitio y pusKta el susto, nos sentamos junto á una fresca fuente. la T r Z T

Itsgaf, pero no se quedarán en el tintero. E r r a ta s d el num ero

á tener ma¡

a n t e v ie n t e .

vrr ti^'nl^i à ie e .... pero avenrurarse, por ver 51 pouia negandola mucho , léa se.... pero podía uaa aventurarse, por ver si negándola mucho. P " la g . 7¿ Iin. 15 puede resistir liase puedeo.

SEVIH-A; por D. ANTONIO CARRI&A.


Num. 64. PILDORA ULTIMA DEI ULTIMO JUEVES D E SEPTIEMBRE DE i * i j .

Sentados con algún sosiego, después de curado el herido, le preguntamos por sus aventuras, las que fueron asi: Señorts, nos dixoj como la golosina de Adan no nos acar­ reo otra cosa que comer el pan regado ton el sudvjr de nuestros rostros, y nuestros, .amigos y reliados los fran­ ceses hicieron tantos esfuerzos porque se verificara así , pues vemos pidiendo limosna à muchos acostumbrados à darla; pense yo,,como participante de la regeneración co­ mo podria ganar algo ,sip perjadicac mi pellejo, que r® estando acostumjbrado - à chanzas pesadas , no es el raejót para sudar mticho , con el arado ó el azadón. Y como en nuestra España ha habido lá vanidad necia de rriirar sobre ojo à los artesanos y ningún pudiente pone à sus hijos à apprender oficio (como hacen los sabios ifiglescs ) me toCó à mi el no saber mas que migar leche en lo que toca à guisads^s,^, eri ló q*?^ h-ace à mdsica rocar la zambonsba , y ,fo que rhira à trabajo escoger trigo : y eo estas ciiTuns'tancias ya Yd» ve qae seria útil el saber siquiera adobar‘ zapatos, ^" En mi pueblo, no sabia que bacerme., y lehiendo dn ti es no es de poeta pei sé pasar à Sevilla , y dar’ àì^ ganos dramas al teatro por si saco de clloS alguuá ga­ nancia , como es regular la hayan sacado los que han compuesto sobre vatios asuntos nuevos, que se han re­ presentado ( según he oido ) con aplauso de aquella ciu­ dad. ¿Con que segur) eso ie dixo yo tetldrá Yd. mas que me­ diana instrucción en la poètica, después de habcrfleidocuida<lQSamente i nuestros mejores poetas? ¿Y la de Aristólíles y Orado , la de Luzan y Cáscales , con las lec­ ciones dé iicetatura B la ir, las tendrá Vd. en launa


¿no es asi? todos esos nombres qae Vd. me ha dicho, me respondió , son como conjuros de Nigromántico pata 0)1. Yo se leer y escribir, y tengo estudiada la gramatica latina: he andado macho y tengo’ viveza, y rae parece que para hacer lo que he visto , no se necesita mas; porque si rengo la felicidad de que los actores den muchos gritos , sale mi drama con mas aplauso que el vencedor de Baylen en los periódicos de Cádiz. Pot fin verán Vds. lo que tengo aquí y dirán lo que les pa­ rece. Diciendo y haciendo, saco del pecho unos pape­ les que había escondido de los ladrones, y leyó a sí: TRA G ED IA

FAMOSA

DE

NAPOLEON.

Hablan en ella las personas siguientes : K a p » lto n . JoseJiná, t» s de caballería , u n

G td e y . S a ú l. tr en com pleto de

T r t s regimienioi a r tille r ía ...........

¿Y que habla tod® eso? le dixe yo? — No habla peto hace su papel: por fin no me interrumpa Vd, y escuc c h e , ó sino guardo la Tragedia. Sufriendo la risa; cerrsiis labios, y él prosiguió su lectura, 'C ria d os. Soldados B usos , y aeom pañam iento, X.í

escena es en e l p a la cio de las T u lle r ia s en la m ism a paer. t a \ d la izq u ie r d a estarán los tres regim ientos formados y delante el tr en de a r tille r ía : á la dere ha la p la z a dt Danz.it,l¡i coronada de rusos : e l D anu bio se estará peinan­ do con mucho sosiego , y sale fo s e fin a tom ando cbocelatt y com iéndose una rosea. D espués de tir a r le dos botados y que tenga b ien llena la b o c a , t ir a t i p o cilio , y dict> escupiendo las m ig a ja s , y llen a de cor age

i Oh fiera situación de los destinos Mas cruel que la lanza de Longinos! ¿ Por qué me reconcomías los hijares biciéndome que mueren á millares Esos soldados robustos', y aguerridos, Que saben defender mi fiel marido ? i Oh noticias! ¡ Oh guerra! j Oh Rei de Roma! que sois mas ipedores que carcoma!


Stiît

tr ia d o ta n e o r r ìe n ìe qttt ss t&t y te quiebra u n d ien te. ' Señora entrad corriendo î vuestro esposo

según se cosca pienso està sarnoso, Josefina con furor.

C riad .

(Barbaro! que ¡profieres! ¡í|i ¡ marido! Como sarna tendea siendo temido...... Menos del español que según creo Es la sarna que tiene por recreo. fa se fin a

, '

-

le da u na p a ta d a .

Huelle lejos de mí monstruo impudente Que no te arranco el alma por demente» jQue noticias tendrá? ¡ah! yo imagino Qiie de él se van hartando los destinos. Ya nos van à poner qual merecemos A todos quantos à im p eria l olemos. Un vapor se levanta... ¡ay yo me muero.... Dulce Napoléon... mi medianero... ¡Mi seño!! ¡Rey de Roma! ¡yo me fino! jUh quien pudiera hartarse de pepino! vase. , S a le N,apaleo» arañándose. ■ jOh cruel destino de la suerte mia! ¿Que no me has de dexar de noche y día? ¿Conque en España... ¡Barbaros hispanos! ¡Quando debieraa todos muy ufanos Mirar que los saque del fanatismo Se van a revelar contra mí mismo! ¿Y yo lo he de sufrir? ¿no ha de vergattnel Sobre sus negras almas he de echarme y atrancarles el higaá« y pulmones y iüS he de comer como melones. ¡Mis manos imperiales generosas, Que derramando dichas prodigiosas Regenerando frailes y seglares, Çoisounicando luces à millares Igualaron à todos, qual carneros Siendo igual çl marques y el rabernerOi., Oh manos imperiales mal hadadas! Mejor os estaría estar cortadas

Que no hacei; beneficios á Esp&ñoUsl


Sale un eriadei eforrim d0.

N ap.

¡Señor! ¡Señor! mirad; por esos soles Que giran per el Cielo sin sombido. Que alguna cosa mala ha sucedido. La tropa casi al>trote se adelanta Y Soulc corre à ‘ponerse ante tu plasta. Dilc que entre.... yo me desespero. Si han derrotado á Sowlt de pena muero. S a le el m ariscal S e u lt atacÁadose.

I^4p . S o u lt,

N op.

S e u lt , N ap.

Sfiulf-

¿Que es esto mariscal? ¿con los calzones En la mano te vienes? Los leones Señor, hoy los bravos insurgentes Me acaban de quebrar todos los dientes, Me han compelido, me han desazonado, Y me vergo sin blanca y azotado. ¡Ah colloí ! ¡Ah insolente? ¡Ah bugre indignol ¡Las imperiales huestes tal destino! ¡Oh sacc non de diu yo me disloco Yo me muero, y® bramo, yo estoy loco! ¡ josefina! ¡Godoy! demonios crudos Venid à consolar á este cornudo. ¡Mis armas imperiales! mis péndónes... ¡Mis aguiluchos! ¡mis napoleones! ¡Mi crédito! ¡mi nombre!... ¡ay Josefina! Ya no soy invencible, soy letrina. Señor omnipotente... ¡Que omnipotente! cojo endemoniado Si todo mi poder lo han vendimiado, Dame esa espada indigno basurero Que me la voy à entrar por el trasero. Eso no, señor m io, no consiento De que ua alma imperial de tal talento Se le obligue à salir sin agasajo Por un sitio tan lóbrego y tan bazo. Tomad una imperial lanza ú acero ¥ derrengar el imperial garguero Y para hacer sensible vuestra suerte Que à los grandes del rey no se de muerte Podéis mandar, por impciial decreto


Kap.

F de esta forma..* Cállate esqueleto, Dame esa éspada {▼ ¡ve mí coragí! Que tu la has de probar fiero salvage.

Q m t d t Í‘A espada y Je d á u na e s ttia d a con i l l a . , S e u lt, ■ í Ay í müerto soy; Señor, iaipcríal Dueño,

íía p ,

I Es cite el pago de mi audaz empeño ? i Ay que raal que me sabe la estocada í I Que fatigas que siento í rebujada Tengo ya la mirad de la asadura lY el aínaa escupe ya p«K la cisura. Cobarde asi se mucre... zas... pínchéme, ( v a ffé Ya todito d sentron dcspachuricíne. ¡ Ay que tae duele mucho I {cómo escuece l ¿ Que es esto Buonapatte, te cstrcnacccs i Souit, yo me muero llama á Josefina, Porque me mate pronto una gallina. S a len Josefina y G sd ey .

fo stf.

Ntf/r. J o s e f. Godey^

'SSap^

i A y , a y , ay í que mi esposo ©mnípotentc Tiene ia voz y el alma inrercadentc ? Esposo! Señor mío! mi slmtastroteí i Oh nuevo malogrado Don Quixote í { A y que se nfmere vivo l Díof eterno í Hoy es día de boda en ct infierno. Ya mí sangre impeiíal se va saliendo Y poquito » poquito voy muciendo. Pues recógela esposo f ( tantos males í ,y te haremos mmcillas itnperiales. ¡: Hemos quedado bien ! quando esperaba Qae tu roano mí crisma coronaba, j f e vas con los demonios ? ¿mi sobicra No ha de ver que se cumple tu largueza? And* maldito sí has perdido k España, ¿:I)ué reyno te he de dar si se tus mafias? ¿ Que nobleza rere encaja ta demencia Si eres mas vil que yo según concisneia? Chorizero , salvage , héroe maldíro . Bastante has disírotado, htanoliro ■ ( to n a^asajum^ Arrímate ácia mi con alma fuetre Que tengo que dexatte pí>t roí imtcrtc.


A rrim a se M a n o lita Na p. G o i oy.

fo s ff. G odoy,

Josef.

Oap,

Jfosef.

N ap,

ten ansia tei’ e » ts itn a iy ;dict:

¿Que iTie dexais Señor? ¿algo de -reyoos? (tocad a Si: que baxes con migo á los ififiernos (^dale u n * e t¡H-iy señor maldecido que me has ituietto! ¡Ay que me ensucio! ¡y ando pati, tuerto.! ' i lesas que bascas! ¡que toz tan sospechosa! ¡Q ie fatigas ran negras y m»cosas! Y o me muero: agur reyno, a Dios guitarra Agur duque de Alcudia ya no hay garra, Ya muere este infanzón, este tunante Domiue del serrallo y Almirante,' Egé... }ay! cgé... ¡ay{ ya escupo prieta Ya... s u ., no... ya entregué, zas mi colero (ta t ¿(^ue es esfo? ¡tanta muerte! jcruel destino! Que parece hay matanza de cochinos. Y"o también ¡ay! me muero, pero rico Por morir a tus manos y en tu hocico Perdona á_ tu privado... patria amada Va de privado soy una privada. (ta t, ¿Y^ que aguardas señor? ¿no haces vis ages? ¿N’ o ves que ya cayeron dos salvages? ¿Donde està ese valor? ¿tu audacia fuerte? ¿Penies el enribocarte por la muerte? ¡Ay esposa impetiai! esto ya es hecho Que de morir á verlo hay mucho trecho, ¡Si vieras las fatigas que barrunto Como si ine arrancaran todo el unto! Por fin, bien lo merezco por ansioso. ¡Ay que caro me cuesta ser goloso! Dame el ùltimo vale prenda mia Que ya todo estoy hecho una arropía Arrimate. Un demonio, y que me pinches ¡Y nos vayas matando como chinches! Muérete como puedas, qué mi vida Es mejor que la luya $ó homicida. ¡Esto ade.mas! ¡O negra proserpina oYén que voy á bay lar la pantomina! Con fu r o r .

Yo

atrojo etaas, el fuego me devora


•i-iív ¡ J tstf.

El alma se rae árranca, ya á estas horas jlmpetiu!... ¡áy que fatigas tan cruelesl Yo me Voy muricndito amadas fieles, Pe»fíiiia Josefihá! arrima y mucre Muera el muy picaron, que ella no quiere. Se revuelca

Na¡m/ke>n,

Ahur Napoleón, feliz \iage. ¿Quieres que te prepare carruage? ¡Ay que se raaerc! abut dale memorias A los que te han gaoado las victorias. Ahur, ahur. ¡Ay Dios! ¡quantas visioaes! ¡Parece que le pican camarones! Sa lea te r r ie n io los criadas con luces y escupideras: em pieza a llora r Josefina y se hecha e l telón y dice la g en te } v ie t c r , y c a ia uno se v a á su casa y se acaho la fie s ta .

No bien habia acabado la lectara de su tragedia sia darnos lugar para hacer critica sobre ella , me llamaron á toda prisa porque me vinieron á buscar de mi casa. Sabiendo por tí que me llamaba que un asunto interesan­ te, que me tiene por estas tierras rompiendo zapatos y de oficina en oficina estaba concluido, tome el camino á pie por no aguantar la flema de Ja burra , y en pocas horas llegue á Sevilla. Mudaado allí el trage, ( pues he estado disfrazado hasta el dia ) compuse lo necesario pa­ ra un nuevo y verdadera viage, que me es indispensa­ ble emprender, y aunque la muchacha refuníeñaba, no dexaba de alegrarse, pues tiene buen ccjrazon. Despedido de ñus araigos no pude menos qje decirles al partir : Mis deberes me alexan de vosotlos, y pienso Bo tomareis á mal que dexe la pluma por atender á ojí obligación. Vosotros sois prudentes y no dexareis de dis­ pensarme la indulgencia que exige mi rendimiento y me­ rece mi sana intención. El amor á la religión, á la pa­ tria y á mis semejantes ras hicieron tomar la pluma y entretener aquellos ratos que pudiera impunemente inver­ tir en vaguear, pues no me compelían obligaciones. Mas como mi buena intención puede haberla obscurecido mi ignorancia, como «o descuido puede haber viciado mis sanos deseos: como aunque he hecha reiteradas protexSas, hiy mucha malicia,., No estará dsmas advertiros de


nuevo mi canáoí y buena fe t < 9ite Ke Criticado y sàtiri« íado ios vicios, que he respetado el Gobierno, y he ti­ rado tajos contra los periodistas que vilipendian la rcligion, ridiculizando sus ministros y he aspirado à lo me­ jor, aunque por descuido ò ignorancia no Ja haya hecho. Por tanto después de pediros perdón de mis faltas* lo sujeto todo, como buco católico, á la corrsccion de la Santa Iglesia Roajana. Valete^ F,

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POR D. ANTONIO CARRERAi


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L <.a consternación de mi espíritu en estos dias ha llegado ya hasta un extremo que com pro­ mete mi vida. Incansable en el trabajo , no he desamparado un momento á V. SS. manifestan­ do mi Opinión en aquellos casos en que como uno de los Consultores , era preguntado por la Junta j que animada de la mayor sinceridad, so­ lo ha aspirado al acierto de sus determinacio­ nes en el cumplimiento de las órdenes qae se le han comunicado. Prescindida en un todo de respetos ó relaciones, ha atendido no mas que a la preservación pública , a pesar de murmura­ ciones que siempre las dirige , en circunstancias como las presentes , la ociosidad, la impreme­ ditación y el interés privado de cada uno de aquellos á quienes incomodan las resoluciones. La complicación de las causas que han promo­ vido y promoverán obstáculos enormes, son en el dia de un tamaño tal como he indicado a esa Junta en diferentes sesiones , y que no se presentaron con respecto á la actual calentura amarilla de Gibraltar , cuya declaración se hizo por el supremo Gobierno tan enérgica y deci­ didamente , como correspondia al respetable des­ empeño de su Obligación , y a la generosa con­ ducta que le caracteriza. L os medios que liber­ taron a Sevilla en 804 , de la carcelaria y ama­ rilla que hizo tantos extragos en G ibraltar, Cádiz y otros muchos pueblos de A ndalucía, que abandonados á la pusilanimidad , indecisión


y respetos que eslabonaban la cadena de sus re­ laciones , sufrieroa una calamidad con lá qual apenas habrá mas que otra comparable : y los que'en S 09 hicieron disipar la castrense que se habia apoderado de algunos centenares de casas, no dieron motivo para ei p artido, doloroso a mí m ism o, que en el dia me veo obligado a tomar. , sin embargo de que en la última de estay ocasioties se hallaba aquí el supremo Gobierno de la Nación. Pero el privilegiado dicernimiento de la Junta, alcanzará desde luego el origen de tan notable como sensible diferencia. Como las me­ didas de precaución pública contra lá>Únvaston de un contagio aun solamente recelado, pero con fun­ damento prudente , traen consigo la necesidad da haaer muchos sacrificios en la lib ertad, la com o­ didad y aun los intereses de aquellos á quienes deben comprehender por la relación con la plaga que se teme ; y como la execucion de las mismas pide serenidad , entereza , exactitud , y veloci­ dad , no es extraño que haya quexas y excla­ maciones apoyadas en la conservación individual que el amor propio hace preferir al bien com ún, y^que muchas veces perjudica aun a aquel mis-, mo que se resiste. Si la situación en que me hallo no excediese a los disgustos de esta natu­ raleza ; si Ips que dan motivo á mi resolución, conocieran qual es la personalidad'de Consultor de Sanidad; si tuvieran presen-te la imparcialidad de la Junta ; y últimamente si superiores a su misma debilidad y Oposición á la primer’a dé las felicidades públicas de Sevilla , disipasen su ofus­ cación , verian que ni V. S5 . Han obrado hasta


ahora despóticamente y sia sujeción a lo dis­ puesto por su inmediata superioridad , ni yo mis­ mo soy mas que un miembro puramente con­ su ltivo , cuyo dictámen , con el del otro Pro­ fesor de la misma clase > ha de sufrir precisa­ mente la conferencia y resolución de la Junta. ¡ Y qual debe ser la sorpresa de todo hombre amante de la felicidad pública , que favorecién­ dome con la Opinión de inteligente en las ma­ terias de policía médica , hasta aquel punto a que me han conducido señaladas ocasiones » vea que como lo executo , hago en esta hora dimisiod de Consultor de la Junta Municipal de Sevilla» en los momentos mas críticos por diversos res-^ pactos! No me mueven para ello ni las priva­ ciones que experimentamos mi familia y yo > íl quien pudiera haberle tocado mejor su erte» si la Opinión con que siempre me han favorecido las Autoridades, no me hubiese obligado a aban­ donar los recursos de mis aumentos : ni la falta de tiempo para adquirir en la actualidad mi sub­ sistencia } ni el enorme trabajo de todo el dia y noche , algunas veces sin tomar alimento ; y últimamente ni el no tener, hasta ahora la mas mínima remuneración. Solamente la detracción , las injurias y las producciones de muchos , tan erradas como criminales , me arredran y confun­ den j quando debía siquiera esperar aquel res­ peto a que tiene derecho todo ciudadano, aun de la clase mas común. Bien se dexa entender qué género de personas están comprehendidas en este desórden , para el qual no conoce libertad , nin­ guna Constitución ni sistema político ; y bien se


4

advertirán no solo los talleres mas comunes de esta inquietud y aturdimiento , sino las causas que influyen para ello. Asi pues , y deseando dar una satisfacción que desengañe y confunda á aquellos cuya falta de discernimiento} humanidad y generosi­ dad } no los proporciona para presentarse de buena fé a esa Junta á manifestar lo que juzguen pro­ vechoso al pueblo , como lo han executado al­ gunos otros dignos del reconocimiento de e s te ; y suponiendo el mas profundo y tierno agrade­ cimiento mió á las honras y confianza que V. SS. • con repetición me han prodigado , hago ex­ preso y formal desestiraiento de Médico Consul­ tor de Sanidad , e n cuya suposición la Junta de­ terminará el Profesor que considere mas a pro­ pósito. Dios guarde k V . SS. muchos años. Sevilla 4 de Octubre de 1813. = Joaquín de Parias. = Señores Presidente y Vocales de la Junta Mu­ nicipal de Sanidad.


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V a r i a s divisiones del 4. ® « « rcito marchaban con las de los aliados, y tenían parte en sus triunfos, mien­ tras que otras se aumentaban y se disponían para salir a campaña. Las del centro eran las línicas que. iban reunidas baxo el mando del Sr. D. Pedro ron comandante general aprobado por el Gobierno, V el Excmo. Sr. general en x e fe , sin hacer las mismas Larchas que el ejército , lo seguia á corta distancia, de manera que sin perder de vista sus atenciones, po­ día cuidar de las otras de su cargo, que como se puede oresumir eran infinitasen un país que había quedado L autoridades, y donde era prec¡:o establecerlas, y dar alguna salida>.,mpchas ocurrencias s a n ^ en esto no solo el restablecimiento del órjlcn pu­ blico, sino jei mismo exérciio que debía surtirse de víve­ res de las provincias que iban quedando desocupadas. T o d q . e s t a b á asi acordado cotí el Excmo. S t . genera en xefe de los exércitos nacionales , duque de Ciudad R odrigo, por varias razones que se indican en los oficios siguientes , y. por qtras que no se esjpecificañ, pero que eran de suma importancia en la s circunstancias del dia^ V an el estado, en ^m^ los.en^migda dexaban el país. Oue las tropas españolas estaban bien mandadas , se dexa ver por el éxito de las operaciones a qye han con­ currido; y en quam o> los pueblos puede .a^egurar^e que se ponían gustosos de acuerdo con el Gobierno^ Gbedeciendo sus disposiciones, ya por el exemplo que les daba el general, y ya por que este sabia conciliar todos los intereses, y acallar todas las pasiones, con te que el órden y la justicia exerciesen su mi peno. ^ En este estado de cosas se habió en los pejicdicos


(2 ) un oficio que el Exmc. Sr. Mínií^ro de la Guerra D. Juan O-donojú habia pasado à las Córtes , avisando que se había llamado al General Castaños à servir so plaza en el Consejo ,de Estado, por no hallarse al frente de su exércítoj y esto mismo se eonfirmó por el ofi. «10 señalado con el núinero i . ° j al que contestó el Ge­ neral con el del niíméró 2. ^ ^ ^ Sin duda parecía que ise procedería en esta providenc ía ,y en asignar el motivo de e lla , de acuerdo con el Exmo. Sr. duque de Ciudad-R odrigo, que era el que primeramente estaba en el caso de saber si el General Castaños ¿ümplia ó no eòo su deber , ó si procedía en virtud de órdenes suyas en lo que hacia. Por esta''con. sideración escribió el General al Duque el oficio que vá señalado con el nuiiierb 3.® if Pero el Duque tan admirado de una resoW ióh que se había tomado sin su coóóciiniéntò 3 comb iferdoiorido que se la daba, considerando ademas todas lás’consecuencias que podrían seguirse de ella, y pensando co ­ mo debía de la justificación y miras públicas d el-G o ­ bierno,escribió al General Cas’rañ’o s el oficio húmero 4. ° E l General ha recibido altimaméhte'la respuesta del Ministro de la Guerra,- que va" ---señalada con el iiu número - lu c ru en Ja que explica su prioitír oficia en los tèrminnK ni l P pueden verse. ^ . m. . . . 'no« que ; .{ • i ^r.iu El público , que Ha'toíhkdó alguna párté eii éstas Ocurrencias, por la calidad de ías perdonas de que se tra ta , circunstancias en que han sobrevenido , y mo­ do con que se han anunciado, no debe ignorar el con­ tenido^ de los documentos que se imprimen a esta con ­ tinuación , antes bien creemos que los leerá con ínteres. E l tiempo aclarará lo demas , y el General Castaños tendrá siempre el derecho de hacer que exámioada su conducta donde y por quienes corresponda , se le dé la competente satisfacción pública.


< 3 El O ficio de€Ste general que vá señalado con el numeto 6, ^ por el que avisa haber entregado el mando á su sucesor, es tan notable por su laconismo, como por las i3eas que recuerda, y que dán margen á tnuy serias reflexiones.;; , ! D O C U M E N T O S .

N . ® I. ® ministerio cip Guerra. s=='Exmp, Sefior. = L a Regen­ cia del Reyno atendiendo á que V. E. no se halla al frente del Exército, y que ha cesado el motivo que tu­ vieron en consideración las Cortes para autorizar á S. A. en 2 1 de Feltrerò jdp.; 18 12, á efecto de que suspen­ diese el cumplimiento dpi decreto de S. M. da ao del mismo raes; ha tenido á bien resolver que se venga V . E. inmediatamente á servir su Plaza de Consejero de Estado, entregando los papeles de su Secretaría al C o ­ mandante general de Castilla la vieja , para que los re­ tenga en depósito en el ínterin llega el Mariscal de Campo D. Manuel Freyre, á quien deberá entregarlos sin mas órden. De la de S. lo comunico k V. E. para su inteligencia y puntual cumplimiento. Dios guarde à V. E. muchos años. Cádiz 15 de Junio de i Q i ¡ . = ^ j u a n 0 - D o n q jú =a Señor D. Xavier de Castaños. N. o

2. ®

Exmo, Señor, =3 En esta Ciudad y con eÍ atraso que se nota por la fecha, recibí ayer la órden de S. A. que m e comunica V. E. en 15 del me.s anterior^ para que inmediatamente pase á servir mi plaza en el Consejo de E stad o , respecto de que no me hallaba al frente del Exército que se me habia confiado. =b inalterable en mi sumisión á los preceptos del Supremo Gobierno* entre­ garé el mando del Exército luego que se presente mi


sucesor D. Maro::l F re y re , por no Fàber comandante general en Castilla, y no tener en mi poder mas que los papeles pertenecientes al mando del ex érciio , pues los de la capitaníá' general de Castilla los dexé deposi­ tados al gobernador de Ciudad-Rodrigo , asi*como los de la Capitanía generar de Extremadura quedaron en poder del comandante general Don G regorio R odri­ guez. =: Quando con datos bien notorios estaba persua­ dido de que en todos tiempos, y particularmente desde la gloriosa época del ano de 8 y hábfá desempeñado exáctisménte 'rñis deberes, alitique han sido siempre muy su­ periores à mis fuerzas é inteligencia , veo ahora que S. A. me despoja del mando del exército , por haber faltado al mas esencial y criminal para un militar de rio hallarme à su frente. Siendo el general en xefe de Jos exércitos nacionales, Duque de Ciudad-Rodrigo, mi inmediato superior, en el momento que el periódico ti­ tulado el Redactor del dia i6 de Junio , me dió cono­ cimiento del golpe mortal dado à rrii hon or,. escribí el oñcío, de que incluyo copia con la de su contestación, pero esta no e s suñciente vindicación al agravio que se me hace. Si S. A. me hubiese separado del mando sin indicar las causas , seguramente estarla satisfecho, por que he dado pruebas de no tenèV mas ambición que la de salvar mi patria ; pero siendo esta providencia di­ manada de falta de cumplimiento à mis deberes, tengo el derecho , como ciudadaho y militar, de pedir se exámlne mi cbnductá , y si resultase no haber desmerecido del concepto distinguido que he debido à la nación y al supremo Gobierno , entonces me presentaré gustoso en el Consejo de Estado,, que debe ser demasiado acri­ solado , para que en él se admita á quien tenga ni la apariencia del crimen. ss= Dios guarde à V. E. muchos anos. Vitoria 4 de Julio de 1813* = * Exmo. Señor = X a ­ v i e r d e C a s ta ñ o s , = Exoio. Señor D¿ Juan 0-D onojú.


N. o 3 .*=^ Exm o^ S e ñ o r . = A c a b o d e v e r en el a d ja n to p a p e l p ú b lic o , y p á r r a fo r a y a d o , q u e en u n a d e la s últisn as se sio n e s d e C ó r te s se d ió c u e n ta d e u d o f ic i o d e l M i­ n istro d e la G u e r r a , en q u e s e d e c ía q u e lar R e g e n c ia h a b i a 'r e s u e l t o q u e y o p a sa s e in m e d ia ta n ie n te a s e r v ir nii p la z a en e l C o n s e jo d e E s t a d o , r e s p e c to a q u e n o m e h a lla b a a l fre n te d e l 4 . ® E x é r c it o . L o s m o t iv o s en q u e se fu n d a e sta r e s o lu c ió n so n ,-a d e m a s d e fa lso s,,-o fen • s iv o s á m i h o n o r y r e p u ta c ió n , p u e s to q u e se m e a t r i ­ b u y e fa lt a en e l c u m p lim ie n to d e m is d e b e re s. V . E . b a x o c u y a s ó rd e n e s te n g o la s a tis fa c c ió n d e s e r v ir , s a ­ be" si y o lo s h e lle n a d o ó n o d e l m e jo r m o d o q u e me lo h an p e r m itid o m is a lc a n c e s 5 y p o r c o n s ig u ie n te p o d r a in fo r m a r d e e llo a l G ó b ie r r ip , y d e s v a n e c e r q u a i,q u ie ra o t r a d u d a ó c o n c e p to e q u iv o c a d o en q u e p u d ie s e a p o ­ y a r s e e sta d e te rm in a c ió n , la q u a l sin e m b a r g o e s t o y p r o n to á c u m p lir , p u e s m e p r e c io de o b e d ie n te y su ­ b o r d in a d o á m is s u p e rio re s . = D io s g u a r d e á V , E . m u ­ c h o s a ñ o s. Q u a r t e l g e n e r a l d e B u r g o s 2 7 de J u n io d e 1 8 1 3 . =5 E x m o . S e ñ o r =s X íjv/er de Castaños. ss= E x m o . S e ñ o r D u q u e d e C iu d a d - R o d r ig o . N. o

4. ®

E x m o . S e ñ o r . = H e te n id o e l h o n o r d e r e c ib ir e l o f i ­ c io d e V . E . fe c h a d e 2 7 , en e l q u e m e in c lu y e r e l -R e ­ d a c to r g e n e r a l d e l d ia 1 7 , q u e c o n tie n e u n o fic io d^l M in is tro d e la G u e r r a á la s C ó r te s p a r tic ip a n d o h a b e r s id o lla m a d o V . E . p a ra s e r v ir la p la z a d e C o n s e je r o d e E s ta d o , p o r n o h a lla r s e á la c a b e z a d e l 4 . ® E x é r c it o q u e e l G o b ie r n o h a b ia c o n fia d o á V . E . = S e g ú n te n g o in fo r m a d o á V . E . y a ten ia a lg u n a , n o tic ia d e e s ta dU-,


ra ni del Gobierno , é ig^noraba absolutamente m oti­ v o . Qualquiera que este sea no [íuedo dexar de lamen­ tarme de una disposición que me priva de la asisten­ cia Utilísima de V. E. 5 y a la Nación de sus servicios contra el enemigo común , en el momento, mismo que pedían ser mas importantes. = Convengo con V. E. en que el modo con que se ha dado esta disposición y el m otivo á que se atribuye , es tan injurioso á la reputa­ ción de V. E. como es perjudicial la disposición misma ai'bien del servicio j aunque estoy convencido de que si la Regencia estuviese bien informada de las circuns­ tancias j es demasiado justa para infligir de intento se­ mejante mengua sobre la persona de un hombre que tanto mérito ha -contraído en servicio del p ú b lic o , sin oir sus descargos , y demando patriótica para privar a la Nación de los servicios de V. -£. en ocasión seme-’ jante. = Creo pues que la justicia exige por mi parte el que aprovechando esta Ocasión informe á V. E. de lo que diré al Ministro de la Guerra para conocimiendel Gobierno, y es que verdaderamente solo una pe.queña parte del 4.® exército estaba reunida en cuerpo, y que era necesario conservar separadas las diferentes i'itvisiones que le componen por mn sin número de ra>u)nes, algunas relativas a la situación, y otras al ramo <ie Hacienda, y en las que no hay precisión de entrar, pero que el Gobierno sabe perfectamente ; y que en tal caso V. E. se hubiera hallado fuera de su lugar en el exéreito , poniéndose á la cabeza ( como Se dice ) de qualquiera de los cuerpos del 4. ® exército. = Pero sia ditda s é han olvidado de que V. E. ademas de ser Gene­ ral en xefe del- 4. ® exército , es Capitán General al mismo tiempo de Extremadura i, Castilla la vieja, Gaicia y otras Frovinciasi y que hay una obligación en V, E. y abséliTtaraente preci.«.a para el bien del servi­ c io , el que V. E. tomase Las -mexáidas convenientes pa-


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ra restablecer las autoridades Españolas en todos los Pueblos y distritos que el enemigo evacuaba sucesi­ vamente á causa de las operaciones del Exército ; este ir a eí plan ele conducta para V. E. en que h-abiamos convenido áates de pasa^r el Agueda en .Mayo lílíiíiiOi y que V. E. ha seguido eoustani-emeqte desde que nos separamos* en Salamanca. = Estoy convencido que co n ­ siderando la importancia de los servicios hecho por V. E. para el Gobierno, y para el Esèrcito duranre'es­ ta Campaña, y el modo con que en toda ella ha man­ dado el Exército de Galicia el General D< Pedro Agus,tin Girón, la persona de V. E. no podía estar mas ven­ tajosamente empleada que donde ha estado, y que si el Gobierno hubiera tenido presente la necesidad de desempeñar las* obligaciones de Capitan Genera! esta­ bleciendo el orden en tantas Provincias durante el ra­ pido adelanto del Exército ; no* habría permitido s e in­ juriase la reputación de V. E . , qualquiera que haya podido ser el- m otivo que han tenido para rem over á V . E. del mando d fl Exército, y,. llamarle á ocupar la plaza de Consejero de Estado. • = Dios guarde á V. E> muchos años. Quartel general de Monreal 30 de Ju/uo de 1813.*= Exmo. Señor = W jiU in g ta n D u q u e d e Q i a díid-Rodngo. = ExmOi Señor D. Fiaocisco Xavier de Castaños.

N.® 6-® Ministerio de Guerra. a= Exm o. Señor. ¡= Quando la Regencia del Reyno se sirvió resolver que V. E. vinie­ se inmediátamente ' á servir su plaza d e Consejero de Estado, atendiendo entre otras cosas á que no se halla­ ba al frente riel E xército, no connderó que habia V ’ E. faltado á su deber, ai le despojó del mando com o cas­ tigo del crimen que supone V. E, en su oficio de 4 de este mes. Enterada S. A. de que solo una pequeña parjle del 4. ® Exército estaba reunida en cuerpoj qu« era


n ecesario 'conservar séparadas las diferentes divisiones que le componen; y que en la l caso se hubiera hallado Y . £ . fuera del Jugar correspondiente à su dignidad en «1 ExércitOj poniéndose á la cabeza de qualquiera de los Cuerpos, víó cesar el m otivo que tuvieron en con­ sideración las Córtes generales y extraordinarias para autorizar à S . A . en 21 de Febrero del año próximo pasado à efecto de que suspendiese e l cumplimiento del Decreto de S . M. de 20 del mismo m es, en que se prohíbe que Jos;Consejeros de Estado puedan ser em­ pleados en -ninguna comisión. En esta atención, y con­ siderando que la presencia de Y. E. en el Consejo pue­ de ser de la m ayor importancia:, especialmente en los asuntos militares por el corto numero de los que hay e n e i Consejo; y finalmente porque asi le tu vo S . A . por conveniente, ( a ) deterimnó la venida de V, E., y que entregase los papeles de la Secretaría af C o ­ mandante general de Castilla la v ie ja ; lo que V. E. manifiesta no haber executado por no haber en Cas­ tilla Comandante gen eral, y dice Jo hará luego que se presente su sucesor Don Manuel Freyre, =s De la inalterable sumisión por su parte á los preceptos del Gobierno de que V. E. vtreta en su oficio, tío ha du.d^do S. ' A^ ¿tendida la señalada conducta de V. £. en este punto durante su dilatada y meritoria carp­ iera , ni en otro sentidlo podría esperar de V. E. lo co n tra río ; sin una notoria injusticia i la prime'ra ^dignidad d p ia Milicia que le condecora, y tiere puesto en el casqdee|er.u n dechado admirable para la práctica de los sagrados deberes de su constitución: quedando por Ip déraas A. en que V. E. á su llegada à esta Gor-té, eapóndrádo que tenga por .conveniente à cerca de la Tal sedad dé los motivos en que se funda la ( ^ )

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resolución, según sé lo dice V . E. al Señor Duque de Ciodad-Rudrigo en su oficio de 47 de Junio últim o de que ha acompañado copia,, eu lo qu e no interesa menos t i d e c o r o de S . A . q u e el honor y reputación de V, E. que supone ofeaí1¡dos.=r: Igualm ente me manda S- A. diga á V , E. , que désde luego puede presentarse en el Consejo de E s ta d o p u e s si- en V. E. debería ser un efec­ to de delicadeza evitar este acto considerada s» perso­ na con apariencia de crimen , efl- S- A. se litallaa la rec­ titud y circunspección necesarias- para no haberlo per mitido si con arreglo á Jas leyes hubiere resultado c r i­ men en V. E. csrDe érden de S. A- lo comunico todo i V. E. para su inteligencia y gobierno' y so mas pun­ tual cumprfiraiento. Dios guarde á V . E. mochos años.. Cádiz 25 de Julio de í-8 1 3 =sji#un 0 -Dow<yú. = Señor D. Francisco Xavier de Castaños.. N. o 6 .0 Exmo.- Señor. 2=^Tengo la satisfacción de haber en­ tregado en la frontera de Francia al Mariscal de Cam­ po D. Manuel Freyre, el mando que en M arzo de S i i recibí ea Aldea G allega á Ja vista de Lisboa. =t; Que­ dando enterado de la explicación que en 25' de Julio hace V. E . d e la órden que m otivó m i represen tac roa de 4 del mismo mes, emprendo mi marcha en cum pli­ miento de lo que manda S; A. == Dios guarde á V. E. muchos años, Quartel general de Tolosa 9 de Agosto de 18 i s . — Exmo. Señor =■ Xavier de C a s ta ñ o . = : E x w o . Señor D. Juan O-Donojú.


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PAPEL e x t r a o r d in a r io

CON N O T IC IA S D E L O S E X E R C I T O S .

fam plona.

La guarnición de Pamplona va experimen­ tando cada dia mas los rigores del hambre; la ración del soldado estaba reducida el dia 12 del, cortiente á 8 onzas de pan, 2 y media de caba* lio y una de arroz, sin sal ni aceyte. La salida de la plaza, de que se habló en otra gaceta, fué en 6 del corriente; el ataque del enemigo empe­ zó por la vega de Burlada, Casa^blanca y Casacolorada á las 10 de la mañana: la acción se in­ teresó mucho mas á las 12 de la misma por la parte del fuerte del Principe y calzada de Zara-


guardias Españolas , de B aL ’í á

n a b i e „ r ‘^'ía

^of y otras t i ? " " " ” ' ’ f S u ' lor por la calzada d ^ z í a e i f i" “ “ de cazadores de In^ ^^?^goza- Las compañías Murcia a t o L r i ,'l f « '™ " ” tos de Castilla , fuerte del Príncioe d y recuperaron el rado. p i t e i ? s t ’ Í ? " ‘‘ Píde­ la Casa-blancH e t i e t a S " '* ’"' ron: pero fueron arrr!^ ^ también se posesiona­ dlas Españolas, cu^rbiz^rr?/;^ ceses. La herida oifp impuso a los franno le impidió dar^las cn ^ ^ S^^^ral España

p V e : ¿ i S r “ "Opinión estriba c i K d ' i t o s 7 e“ Í " l a ' ¿ T

Bayona.

ha puesto'é"n nbenad™! “ D. Finando VI i r e s i a t " i ” tienda que tuvieron en li " contpaA ^.,1 ’ ^ nuestro Rey le ^ necesitaba mas que á les esP es , que le defenderían hasta derramar la


última gota de su sangré, como lo demostraba el distintivo que llevaban en su cabeza iodos los españoles j sin el qual no eran admitidos en las Ciudades y Villas de iimérica. Esta dis­ posición de Napoleón parece es originada de re­ sultas de que en los primeros encuentros que tuvo con los enemigos del Norte habia perdido 6o2) hombres , y dos plazas fuertes ; por lo que ha escrito al Duque de Dalmacia y demas gene­ rales que se hallaban en España , mandándoles emprender la marcha para el Norte , donde es­ taba en el mayor apuro, y que dexaran á los Españoles , que eran sus amigos y aliados. Cádiz,

¿Se sabe si D, Francisco de la Iglesia y Darrac , actual Director de las funciones de toros de está Ciudad , tiene el don de errarlo todo , y el de hacer que el Publico tolere los caprichos que injustamente se le antojan á su rherced? Pues yo tal creo en la serie de acasos sucedidos con es­ te caballero de la Purísima. En otra ocasión se ha dicho que el pueblo de C á d iz, que es el que p a p , y á quien deberá este señor el cobro de sus intereses , quería que se le diese gusto en darles aquellos Toreros en quienes mas satisfac­ ción tiene de seguridad y mas complacencia en ver , y ahora y para siempre se repetirá lo mismc. El público paga y quiere ver matar toros á Cándido y Ximenez , y no á los que se trata de ajustar ; desconocidos en esta plaza , y sin nin­ guna bondad sobre los dos nombrados , sino la que cree interesante para sí mismo el Sr. Don


Francisco de ser mas baratos : Si ese Sr. olvida aquel refrán (verdadero como todos) de que h barato es c a r o , el publico no quiere olvidarlo^, por dos razones principalísimas : la primera por*; que es el que paga , y de su dinero se cobrará ei Sr. D. Francisco , y quiere en cambio ver los toros con mayor seguridad de que no suceda una desgracia , pues tanto mas habiles y acre­ ditados sean los actores , tanto mas sabran su papel, y experimentarán menos incomodidades los espectadores ; y la segunda porque siendo el producto total de estas funciones repartido en­ tre él exército y pagos de deudas del Estado, todos tienen un interes en que se acreciente , y todos tenemos un derecho indisputable para ha­ cer que se elija lo que mas pueda aumentarlo; pero no piensa asi el Sr. D. Fancisco, descono­ ciendo sus mismos intereses , incomodando^ al pueblo , quitando el mayor ingreso al exército; y obrando despóticamente trata de ahorrar al^ gun par de mil reales en cada función en pa­ gar buenos toreros , y presentará en su plaza según tengo entendido sugetos que no llena­ rán ninguno de los objetos que se desean ; si en esto no hay enmienda, no faltará en esta Ciudad quien desde ahora se constituya su ob­ servador y censor ; avisándole desde este ins­ tante que nada se le oculta y que la cues­ ta aun no ha acabado de subirse.

■ Cadiz. = i Bí 3. Imprenta de A. F. Figueroa , calle de. Linares.


■ Ntím. 3 ^

APÉNDICE A L PROCURADOR G EN E R A L D E E A N A C IO N

Y DEL REY.

3)íscurso segundo, que hizo en 19 de agosto el di^ putado de Sevilla señor Alaxa, para sostener su proposición del dia anterior.

Se^eñor:: No admiro tanto '«que un diputado de las la« 'Ces y alcances 'del señor Arguelles impugne la a d i c c i ó n > .que he pedido se haga al .art. a. ° del proyecto de lei de que tratamos; cuanto quese haya empeñado en hacer ver que el discurso, con que en el dia de ayer tuve el -honor rie sostener ante V . M. Ja indispensable necesidad de la referida a d i c c i ó n , procedió mui distante de lo que debia probar, y aun propendió mui de cerca á un verdadero alarma de la expectación pública , y ds discusiones tan acaloradas y amargas como las que hubieron de preceder ú la abolición del Santo-oñcio. Efectos todos, en opinión de su señoría, de no séque«specie de terror pánico,que dice se apoderade cierta clase de diputados desde el mo­ mento en que suena en el Congreso esta palabra r e l i g i ó n . Yo no puedo creer, que á Ja perspicacia del señor Arguelles se hayan escapado ni la oportunidad (poca ó mucha) ni la fuerza ( chica ó grande ) de las razones con que hube de probar la necesidad de mi a d i c c i ó n , ni Ja sencillez con que , impulsado solo de mi obligación , la propuse. Tampoco permite el concepto que me debe , y tiene mui merecido -este digno diputado , la menor sospe*


oha de miras oblicuas en su inapugnacíon : con que aoí» podrí atribuirse á ía electrización qus ha manifestado en ella , las vehemencia? de su celo movido del deseo loa­ ble deque esta discusión presente todas las luces necesa­ rias á resolver con acierto en materia tan delicada , in­ teresante y trascendental. A mi me parecen tan suficientes las que hubo de pres­ tar mi impugnado anterior discurso ( V . M. conocerá s! me engaño ) ; cuanto que de los mismos argumentos con que el señor preopinante ha procurado oscurecerlas y aun extinguirlas , pienso valerme para evidenciar su claridad y stibsistencia. Para'veriñcario , dar las explicaciones que me han exigido algunos señores diputados, é interesar mas y mas al auguste Congreso en la reflexiva y escru­ pulosa atención que requieren las palabras del art. e. ® del proyecto, y para que baxo el velo de razones espe­ ciosas y de reclamos sostenidos no quede cubierta y apro­ bada ía insoportable restricción de su significado, comen­ zaré por fixar el de la primera, como indispensabJe rara la mayor explicación que debo hacer de las demas ; y pa­ ra que se advierta que no alcanzando mi a d i c c i ó n á tocia la reforma que necesita el artículo he procedido con ex­ ceso de condescendencia en contentarme con ella. Des­ pués habré de evacuar lo ya indicado. E l q u e c o n s p i r a r e ...... Así comienza el artículo. Por c o n s p i r a c i ó n entendemos l a a c c ió n - d e r e u n i r s e d o s ' ó m a s p erso n a s

c o n tr a o tr a ú

o t r a s , y a p ú b l i c a s , y a p r i v a d a s , .6

c o n tr a la s l e y e s , d e c r e to s

c , d e la s a u t o r i d a d e s c o n s t i t u i d

: por manera, que sea cual fuere el objeto de la cons­ piración , no deberá ser acusado de ella malhechor algu­ no que no se haya reunido á otros para verificarla. Sen­ tado esto, pregunto: ¿ todos los artículos de este proyecto hemos de encontrar penas c o n t r a c u a l q u i e r infractor de la Constitución, y solo ea su art. 2.° he­ mos de ver comprehendidos en la pena no mas que á los que conspiran? ¿Por ventura , no puede infringirse el ar­ ticulo 12' de la Constitución, sino por medio de conspi­ raciones? ¿Hemos de consentir qtie contra la p r o f e s i ó n y e s t a b i l i d a d de nuestra religión en las Españas atenten imgatiemeale uno á uno todos, los malvados que quieran , si das


s

tienen la advertencia de no reunirse para realizarlo , piiéntras vemos que se levanta la espada contra uno so­ lo , aunque sea, el que infrinja cualquier otro artículo ? Léanse todos los _del .projrectp , y-.se notará lo que digos pprque aunque çn «1 3.,° se,, establezcan penas para cas* t i g a .c a ¡ q u e c o n s f i r a

^ o n tr a ^ e l g o b ie r n o m o n á r q u ic o h e r e ^

que la Constitución establece ; no por eso se deitaru sin castigo S c u a l q u i e r a q u e l o a l t e r a s e , aun­ que no interviniese conspiración en su atentado , co­ mo consta deJ mismo articulo 3. ° L>a respuesta que ya Se ha dado á otro reparo semejante , y que creo ser. la mas especiosa con que tal vez.se pretenda también con■^, testar á ésta, es mui débil y miserable , y se reduce á çue si en el 2. ° artículo del proyecto no se ocurre á to* das las especies de infracciones del X I I déla Constitucipn , e^. porque, la nación española ha protegido siempre eu religion con jqçtas y sabías leyes. Respuesta d é b i l , que ^ ,lo puede alucinar á los .que no preyeen el mérito que. b.oi se baria de leyes jm.perfec.tas, obsoletas, antiquadas, Incompatibles en gran parte con nuestra actual Constituçion , y rep.ugcantes, en cierto modo , á un pueblo libre, que no puede ver á nuestros pre^existentes códigos c r i­ minales sin parecerle registrar en ellos las marcas de su esclavitud.: y respuesta m i s e r a b l e por la falta de genetpsidad y de la mas decidida protección con que supone el .augusto y piadoso Congreso en .favor .de su religioun, á ita r io m o d e ra d o ,

Verdad es , que tenemos leyes penales contra los ju ­ díos , hereges , mahometanos, y contra los que preten­ dan establecer cualquiera otra religion, pero no sé qae las tengamos con aquella expresión que necesita toda lei penal ( para que la epiqueya no la restrinja ) contra los materialistas, ateístas , jacobinos; y otros, que detestando toda religion , lejos de pretender establecer alguna , se empeñan en atentar contra todasr y ya se ve que siendo asi, no encqntrarian estos enemigos de la religion, los mas contrarios y temibles en el dia, impedimento alguno para acometerla áj.sn placer; ni seria extraño en dicho caso, que la irreligión copenzase desde hoi (sí tal vez no progresa ya del modo mas lamentable ) á propagarse en


las Españas á manera de un contagio , auiíqué no se virtiesen conspiraciones ruidosas. ¡A h Señor! que Jos ma* les que mas afligen y destrozan los estados, aprovechan los menores intervalos para introducirse en ellos, y una' vez introducidos no tardan en inocularse- por el oido ÿ' por la vista,, difundiéndose con ía velocidad de esta por* todos los objetos de su alcance.. No me detengo mas en los indispensables prelirtiina-' res de la contestación, que debo á las impugnaciones de­ mi a d i c i ó n : , y paso á v.erificarla. Las razones , á mi-pare-; cer ineluctables , en que fundé ayer la indispeiisabre ne- ‘ cesMad. de añadir Jas t r e s p a l a b r a s q a e p T O p n s e á las dé­ la prrmera liuea del art. 2-. ® del proyecto, para que pti-' diera aprobarse, las graduó el señor Calatrava de sofis-' mas : mas como no probó que lo fuesen, quedaron en t o ­ d a su fuerza.. E l señor Arguelles juzga superfluami adíe-! cion ., y- lo funda en que no puede darse , següH-cree/ conspiración- por-palabra , ó por eserfío-, que no se con-*.tenga en la - conspiración de h e c h o , 6 se deba referir á'. e l l a : y en cuanto á que la pena que se establece en d i­ cho artículo contra los que c o n s p i r e n d i r e c t a m e n t e y d e ­ hecho n a c ió n

d ' e s t a b le c e r o tr a , r e lig ió n e s p a ñ o la

e n la s E s p a ñ a s ,

d e x e d e p r o fe s a r la - r e lig io n

ó q u e la -

c a t ó l i c a ,, a p p s *

haya-también de-comprehender á'Tos que á lo miísmo, asegura que jamas convendrá en. ello-, ya por que en su epinion es un ab­ surdo pretender penas d i r e c t a s contra d e l i t o s i n d i r e c t o s , y ya por que si se hubiesen de castigar los delitos indi­ rectos , siendo estos tantos como lineas oblicuas pueden en un círculo hacerse marchar de un extremo á otro d* su diénif tro t: ¿ â donde, dice su señoría, iriames á parar? Las delaciones se roproducirian â cada-instante , y todos; Sí rían infractores de la Cónrtitucion. No á todas las horas es el hombre sabio, decia Cice­ rón. Verdad de que debe estar penetrado todo el que ha­ ya adver tido la variedad y anomaliá de los productos di­ versos; que suele dar en cada dia el sistema de nuestras sensaciones y y verdad acreditada por una experiencia,in­ negable , que nos prohíbe el que extrañemos n i aun las equivocaciones de ios hombres de mas luces. Procuraré; tó lic a ,

rom a n a ,

in d ir e c ta m e n te c o n s p ir e n


d e s h a c e r la s d e l. s e ñ o r p r e o p in a n t e , y su s in g u l a r i n g e ­ n u id a d t a l v e z lo e s t im u la r á á q u e c o n v e n g a c o n m ig o . M e t a f ìs ic a m e n t e h a b la n d o , to d a p a la b r a e s u n hech O ' d e la le n g u a , y » u n to d o d is c u r s o Jó e s d e l p e n s a m ie n t o ; p e r o h a b la n d o f is ic a m e n t e , y e n e l s e n t id o c o m ú n y l e ­ g a l e l d e c i r n o e s h a c e r , y h a i t a n t a d if e r e n c r a d e l h a W a r ó e l e s c r ib ir - u n a c o s a a l e x e c u t a r l a c o m o l à h a i e n t r e lo s d e n u e s t o s , V . g . , y la s b o f e ta d a s y e n t r e la le n g u a y l a s m a n o s . L o s m u d o s h a c e n y n o h a b la n : los- t u llid o s ó b a ld a d o s h a b la n y n o h a c e n . E l d i c h o ja m a s lo h a e q u i­ v o c a d o n a d ie ó c o n fu n d id o c o n e l h e c h o , y d e c o n s i­ g u ie n t e pueden-. d a r s e y s e d a n c o n s p ir a c io n e s p o r p a l a i r a s , ó p o r. e s c r i t a s q u e n i se c o m p r e h e n d e n e n ' iíts c o n s ­ p ir a c io n e s , d e h e c h o ' , n i 's e r e f ie r e n á e lla s : lu e g o lé jo s d e s e r s u p e r f in a m i: a d ic c ió n , c o m o p r e t e n d e e l s e ñ o r p r e o p in a n t e es- in d is p e n s a b le e n e l a r t íc u lo c o n s a b id o » & y e T lo e v i d e n c i é ; h o i Jo h e r e t o c a d o ; n o m e p u e d o p e r ­ s u a d ir e l q u e a u n s e c ie r r e n Ibsr o jo s p o r n o v e í .

E l equivocado concepto que repentinamente se ha formado de lo d i r e c t o y de lo i n d i r e c t o , aplicadas estas, voces al asunto de que tratamos , aunque me ha llama-do la atención , no es un misterio para mí ,como tampo­ co lo habrá sido para otros.- La inteligencia de dichas palabras es mui clara ; no lo es menos su inteligencia j, ayer la puse de bulto>..voi ahora á materiálizarla aun mas , expresando con lös exemplos mas comunes-y sencillos que­ me ocurran, la diferencia que hai entre las conspiracio­ nes directas é indirectas , de hecho , por palabra y por escrito. Reúnense-cuatro ó seis en algún punto de nues­ tra monarquía , se circuncidan , abren sinagoga , celebran el sabado , la pascua de los jüdioS , las Neomenias &c..Esteres un V.. g. de los que conspiran d i r e c t a m e n t e y d e ­ h e c h o contra el artículo X I I de Ja Constitución. Los quesin circuncidaise conviniesen en asistit á esta ceremo­ n ia , fabricar la: sinagoga, escuchar á lös rabinos , tapar y cubrir à estos sectarios &c. , conspiran i n d i r e c t a m e n t e y d e h e c h o . Se convocan seis ú ocho en un café y ocupan-. el-tiempo en blasfemar , sin miramiento ni disimulo, denuestra santa religión , contradecir sus dogmas ; r iiliauJizar sus misterios &c. estos c o a s p i i s ^ s i d i r e c t a m e n t e . p o i r


p m a 'b f'a s

contra el artículo constitucional citado. No lo

hacen asi tan franca y abiertam ente , sino con disimulo p o r redeos , cubriendo ■ él anzuelo co^n cebo , p r o p o r cio ­ nando p ara pescar á los incautos , persuadiendo , am e­ nazan do , prom etiendo 3 ¿e. Estos son-los que co n sp ira n indirectamente por palaórjs. Se combienen tres ó cu a tr o , circu la n c a r t a s , escriben libros dirigidos à ateizarn os& C . E sto s conspiran directamente por escrito- Eos que im pri­ m en , venden , ó conducen estos libros , ó reparten es­ tas cartas , -conspiran inJl/ectaníente por escrito- D e estos y de otros infinitos mixios pueden verificarse todas estas clases de conspiraciones , que aunque dirigiaas á «n fin, varían no obstante en ios m edios , que son los d iverso s cam inos á que es preciso q a e a tie n d a ', y que es n ecesa ­ r io que custodie el que se ha jurado y co m p ro m etid o en c o n serva r el d eposito. Q-ue los medios indirectos sean siem pre los mas usados , y los que se prefieren en las pretenciones arriesgadas y de mucho co m p ro m etim ien to , es una verdad de h e c h o , cu yos exem plares se r e p r o d u ­ cen à cada instante , y que por lo tanto nadie podrá n e ­ g a r sin desmentirse así mismo. Las pretenciones co ntra la R e lig ió n santa eu medio de una nación , que y a la tiene constííncionalm ente reco n o cid a com o ú nica v e r d a ­ d e ra , son , sin disputa , las mas arriesgadas , para los que las intenten ; luego las conspiraciones indirectas c o n ­ tica. ella ,s o n las que se deben p r e c a v e r aun con raas e s ­ m ero que las directas ; y po r consiguiente deben esten derse á ellas las penas de los infractores d el artículo X I I dé la Constitución. D ice que es absurdo e l ped ir ó e s ta b le ­ c e r penars directas contra delitos indirectos ! ^ Es absur­ do •? V eám oslo e a u n a 'c o m p a r a c ió n , que aunque popular jvada desm erece por serlo j y supongamos que m archando una muía un señor diputado conspirasen c o n tra su in­ violable persona dos ó tres malvados , ios cuales no a t r e ­ viéndose directamente á a c o m e te r le , arrojándolo al suelo c o n sus puños , ó con sus arm a s, por ser un delito de fácil prueba en mi camino público , y de mui funestos r e ­ sultados , antepusiesen el m edio indirecto de asombrar, ó d e picar al a n i m a l , para que con sus saltos , corcobos y eisp jn gos diese con el ^anto en tierra. V erificáronlo eo«


»10 ío habían determ inatio, y lograron-su Infentona. P r e ­ gunto y o ahora : ¿ este santo perniquebrado , ó medio muerto podrá , ó no podrá im plorar el auxilio de la l e i contra los pecadores que tan mal le p araron ? En opinión del seño r A rguelles no p u e d e , porque es absurdo buscar' leyes penales directas contra, los delitos indirectos-, y p e r consiguiente su señoria deslomada no tiene o tro re m e ­ dio . si se atiene á un dictamen tan original ,.r,i no sufrir con paciencia su vicia ció n , y pedir á E io s que o tro d ía no se les antoje é otros perversos el saltarle los cjos, d e ­ sollarle v iv o , ó á lo mános despciarlo de su hacienda y de su fa m a , por cualquiera de. los muchos medios indirec, tos con que pueden r e a l i z a r l o , fiados en que contra se­ mejantes delitos, er absurdo el establecer castigos. M as pr» hai que afligirse , pues su autor se dignará retirar esta Opinión , tanto porque no queaien impunes los delitos f«cUrestos, cuanto por que aunque se quisiese sostener , no haciendo caso de la m itad.de las leyes d é lo s códigos c r i­ minales de todas las naciones , en. el dia y a es. im probab l e , , en vista de.que en i . ° de enero de i S i i , cuando declararon las Cortes que tendrían por nulo y de ninguryvalor y efecto-todo acto ¡ tratado, ó convenio que fu ese otor­ gado por el rei Fernando V i l , mientras.se hallare su real persona baxo el influxo directo á indirecto del uturpador de su corona, establecieron , p o r consiguiente, una lei.penal directa contra delitos indirectos , cuales precisamente h a ­ bían de se r todos los a c t o s , tra ta d o s , ó. convenios c a p ­ ciosos y abominables que pudiesen proponerse influyendo d irecta ó indirectamente el-tirano de lá ’ E u r o p a . L s i p e ­ nal directa co ntra delitos directos é indirectas, es la que aceba de. establecer V . M . , a p r o b a r l o el artículo-anterior al z. o de que estamos tratando, y ' l o serán.tam bién lás de los artículos 4. ° , p . i i , 12 , 13 > 17» y 2 1 , . luego que reciban la soberana sanción porque si por resisten­ cia á las autoridades legítim a s, escusas á contribuir á proporción de los h a b e r e s , por substracción indebida, d é lo s alistamientos , po r obstáculos que un m alvado pu» diese oponer á las juntas e le c t o r a le s , por tentativas qpe hiciese para d ip u ta ció n permanente-, y por.los demas m o­ dos y medios co n que se puede, infringir la. Constitueiauí,,


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hubiesen los autores del proyecto querido se esfendieran solamente los directos, exchiyendo de la respensabilidad á los i n d i r e c r o s , en vano habrían trabajado, y el proyeC'. to seria ilusorio. Tenernos, pues, que léjos -de ser absur­ do , es de indispen-sable necesidad establecer penas con­ tra de litos i n d i r e c t o s , principalmente cuando s e trata de infracciones délos artículos fundamentales de la Conítitucion , entre los cuales merecen los primeros respetos el X I I y por consiguiente que la a d i c c i ó n propuesta no se debe omitir. A aquello de que si todos los delitos i n d i r e c t o s Se Jtubiesen de castigar, los tribunales no tendrían tiempo pera escuchar delaciones-sobre infracciones de Constitú-" «io n , por ser tantos los medios .índiVerfos-de dirigirse & un fin , como las lineas oblicuas que pueden hacerse par­ t ir de un punto á otro del diámetro del círculo j no diré mas, sino .que si el señor preopinante añadiese á la úl­ tima palabra de su reclamación estas : pero s i n s a l i r d e l r e s p e c tiv o

c i r c u l o e n -que r u e d a c a d a p u n t o d e q u e s e tr a tu p

se habría matemáticamente demostrado asimismo, que por mucho que se aparten del diámetro las curvas que salen de él y hande concluir en é l, n i salen de su res* pectiva perÜetia, ni dexan como ella ( y aun mías pronto que ella, aunque no tanto como si dexasen .de ser curvas) de tocar en el punto en que remata el diámetro, si lot radios que se arrojen del centro ñolas certan -en su trán­ sito. Su señoría sabe matemáticas, y quedará satisfecho. £ l .miedo y terroT pánico que achacan á otros los ■mismos en quienes sin saber por qué , repentinamente lo ha infundidomi «ííím o » »deben deponerlo. 5 To-noheni aun soñado e l pedir , por ahora, otra cosa sino que las penas de infracción de Constitución , cualesquiera que sean las que se señalan en este artículo, comprehendan á Jas que i n d i r e c t a m e n t e conspiren p o r p a l a b r a ó por e s c r i ­ t o contra la estabilidad de nuestra santa Religión en las Españas , y asi mi adicción ,no sujuta á responsabilidad elguna al que no ayune-ni oiga misa , ni guarde castidad, n i respete hacienda, n i honra, <5 vidaagena, ni al quede botones adentro, .<3 sin conspirar, -sea Jterege , judio, ma­ hometano, fracmason, jacobino d Jo-que quiere; eonqu©


Jio s é por que tanto se repugna y se impugna tanto una a d i c c i ó n tan justa , tan prudente , tan decorosa á nues­ tra santa Religión, y tan indispensable} cuando se trata de providenciar contra los infractores del artículo mas interesante de la Constitución» E l sañor Mexia forma cotra ella el siguiente racio­ cinio : las penas , dice , deben ser proporcionadas á los delitos , habiendo por lo mismo de corresponder la ma­ yo r pena al delito mayor : entre los de conspiración el mayor es el d i r e c t o y d e h e c h o ; por eso se le aplica la pena mayor de todas que es la de muerte ; sería , pues, demasiadamente duro, y contrario 6 la equidad que las c o n s p i r a c i o n e s i n d i r e c t a s fuesen castigadas con la misma pena« Objeccion especiosa, y no mas; pues por sí misma se desvanece. Yo la veo contestada en el art. i i de es­ te mismo proyecto de leí de que estamos tratando. En él se aplica igualmente la pena de muerte, y de ser per­ seguido como traidor, al que impidiese ó conspirase d iTectamente y de hecho á impedir la celebración de las Córtes ordinarias, ó extraordinarias , que al que hiciese elguna t e n t a t i v a para disolver ó embarazar sus sesiones, fi pesar de que la malicia de una mera t e n t a t i v a , ó no lle­ g a , ó á lo menos se identifica con la de la conspiración i n d i r e c t a . Este solo texto deshace la objeccion, á no ser que motivos superiores á mí alcance hubiesen estrechadoi los autores del proyecto á desentenderse en el art. 11 y en otros, de la exacta proporción de los castigos con las penas; y por tanto pasaré á analizar la dicha objec­ cion del señor Mexia , para que su insufícencla la presen­ ten sus mismos radicales. Las penas, dice su señoría, (y dice bien ) deben proporcionarse á los delitos. Esta es una proposición universal y abstracta, la cual conserva toda su verdad teórica en los casos particulares , solo cuando se acierta con su debida aplicación. Para apli­ carla sin error á lo que se impugna, es menester se prue­ be antes que las conspiraciones i n d i r e c t a s no son delitos tan graves como las d i r e c t a s i y segundo, que en materias de conspiraciones contra la base fundamental de la Cons­ titución política 'de una moharquia, puede darse alguna 5(iie no-sea un delito-gravísimo, digno-de una gravísima a


lO pen a. E s , á m i p a r e c e r , tan difici] el prob ar los dos d i chos presupuestos , cuanto fácil el dem ostrar tod o lo c o n ­ tr a r io : veám oslo. Para graduar los delitos de esta espe­ cie es preciso atender, á lo ménos, á tres oosasj co n v ien e á sa b e r: á los sugetos , á los objetos, y á Jos medios. Los, sügetos y objetos de las conspiraciones directas é in d irec­ tas son unos m ism os: con que hablarernos de los medios^ L o s medios de que se valen los que conspiran d ir e c t a ­ m en te es ve rd a d que son audaces y escandalosos 5 pero co m o no van envueltos con disfraces , riisirnulos, y o cu l­ taciones , se pueden las mas v e ces p r e v e n i r , rech azar, y aun d is ip a r e n un todo. E n estas clases de co nspiracio nes n o se confundan los gefes entre los demas conjurados y todos se v e n , se pueden c o n o c e r , y y a sea con r i g o r <3 co n dulzura y con maña se les puede red u cir y aun des­ arm ar ; pero los medios de que se valen los que indirec­ tamente conspiran son tan to mas peligrosos y tem ib les y cuanto ménos esperados y ritas in ev ita b le s. Pocas v e c e s se pueden conten er sus funestos resultados , y menos a u a descubrirse todos sus focos. Se parecen á aquellas fiebres, m a lig n a s , c u y o s m isteriosos síntomas desorientando á los, m édicos mas p r á c t i c o s , no se dexan a d v e r tir sino después del estrago : ó al ladrón no ctu rn o, que asalta donde, c o ­ mo , y cuando ménos lo espera el d esa percibida ca m i­ nante. Es verd a d que estos conspiradores marchan p o r líneas ménos breves que la r e c t a , pero, por lo mismo miéntras mas se oblicúan dan m ayores pruebas de su r e fiexada y mas prolongada m alicia. Todo lo cual co n v e n c e no ser ménos c r im in a lla cqnsrpiracio n indirecta que la directa, y p o r consiguiente, que la proposición u n iversal del señor M ex ia ni es adaptable á nuestro c a s o , ni obsta á la propuesta adicción. E l que no se dé delito de la especie de los que estamos h a b la n ­ do , que no sea m áxim o re sp e cto á todos los d em a s, que puedan ser objeto de las leye s p e n a le s , lo ju zgo d em os­ trado con este solo ra c io c in io ; el conspirar de cualquier m odo que sea contra la h a c ie n d a , honor y vid a de los i n ­ dividuos de una nación e n t e r a , es un delito que supera á los demas de cu alqu iera o tra esp ecie ; pero cpmo el q u j conspira de cualquier m odo que sea contra l a bas.e


Tl Fuirdartientiil d® la Constitución política de una N a ció n no puede por lo mismo dexar de atentar contra ¡a vida, honor y h a c i e n d a d e Jos individuos de la dicha n a ció n , que para poseer estas clases de bienes , formaron su Co n stitu ción p o lít ic a : de aqui es , que contra todos ellos aten tan c u a ­ lesquiera que sean les que conspiren , y de cualquier mo­ d o que conspiren co n tr a Jas bases d e dicha C o n siita cio n . N o por eso d ig o que no se encuentre desigualdad e n ­ tre Jos delitos de conspiración , sino que el m enor de ellos es rñáximo , respecto á los de cualquiera otra espe* cié , y al castigo que se les debe aplicar. C o n ia pena de m uerte se castiga lo misrno al que asesina á un hombre •que al que asesina á un cien to , y no seria de cuerdos p rete n d e r lib ertar de d ic h a pen a al p r im e r o , alegando que debiendo ser los castigos proporcionados á los c r í ­ m e n e s , seria duro y co ntra equidad , sentenciar á una m ism a pena al m atador de uno s o l o , que al m atador de «n ciento ; porque si es verd a d que el uno no puede r e ­ c ib ir mas que una , aunque m e r e z c a cien rmiertes, t a m ­ bién lo es que el otro no debe sufrir ménos que la una q u e ha merecido- Síguese , pues , á mi p a re c e r , que la objeccion del señor M exia no ha hecho otra cosa que h a ­ b e r dado Ocasión p ara que resaltase mas Ja necesidad de l a adicción que y o he propuesto« En cuanto á que la pena com prehend a i los que co ns­ p ir e n por palabra, ó por escrito, el mismo señor M ex ia ■ con su acostum brada ingenuidad confiesa ; que habiendo y a V . M. aprobado el art. i . ° del p roy ecto , en el que se establecen penas co n tr a “ cualquiera español que de p a ­ la b ra , ó por e s c r i t o tratase de persuadir que no debe guardarse en las Españas, ó en algunas de sus provincias lu Constitución po lítica de ia monarquía en todo , ó en fa r te ‘ *, no i e p a re ce se puede impugnar mi adicción, no d eb ien d o e l celo de V« M. franquear p ro tecc ió n mas ámp lia á la Constitución , ni á parte de ella , que á la r e ­ lig ió n católica , apostólica , ro.mana; ó diciéndolo de otra su e r te , el art. 12 de la Constitu ción ., que es su p r i n c i ­ pal base, no debe ser ménos protegido que todos los d e­ m ás juntos ó s e p a r a d o s , com o es claro que lo seria si aprobada en el citado anterir artículo la responsabilidad


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de cualíiuler es^Siñol que tycttass de persuadir Seo. ( aun-* que no conspire, ni persuada , sino que solo trate de per­ suadir) no comprehendiese dicha responsabilidad en este 2. ° artículo , sino solo á los que conspirasen directamen-^ te y de hecho- contra nuestra santa religión ; y aun seria fnas de bulto la preferencia de protección , si después aprobase V . M. la responsabilidad terrible de los quehiciesen solo alguna tentativa , centra las Cortes ó su d i­ putación permanente : véanse los artículos i i y 12 del Proyecto. E l señor Villanueva nos ha dicho: que en el proyecto lio se trata de establecer penas contra los hereges, por que se hayan ya establecidas en nuestra legislación pre­ existente , y en los sagrados cánones ; sino solo de hacer efectiva con penas civiles la responsabilidad de los in­ fractores de la Constitución. No pudiendo los Sres. de la comisión haber manifestado mas su celo en este artículo, en que se trata de la estabilidad de nuestra religión en las Espafias, que condenando á muerte á los que conspi­ ren directamente y de hecho contra ella. ¿ Y quien ha pedido que el Congreso anatematice, ni excomulgue á nadie? ¿O qué otra cosa he pedido yo sino ia debida extensión de esas mismas penas civ iles contra los únicos que se atrevan á conspirar contra nnestra re­ ligión ? El establecer penas inverificables contra infrac­ tores poco menos que imaginarios, no es una prueba inequíuocable de un celo urente: tales son los conspiradores directos y de hecho contra la estabiliflad de nuestra re li­ gión. Y o no he hablado de la clase de la pena que se ha de imponer al delincuente t prescindo de eso, aunque no es­ taría jamas por la de muerte , miéntras pudiese sostituirseJe otra no ménos tenúble, pero mas probida en favor de la sociedad y del mismo delincuente : pero sea la pena cual fuere, siempre me reiré de Jos que fulminen rayos y muertes contra los delincuentes de mera posibilidad, dexando impunes á Ips únicos que efectivamente vengan &. serlo. E l señor Guazo acaba de proponer otra adicción, que|uzga bastar! á separar cualquier reparo contra el a rtí-


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culo 2i ° > aun cuando no se admita mi adicción^ ElJs se reduce á que á Jas últimas palabras del citado artículo se añadan estas: quedando en su •vigor las anteriores leyeí fe n o le s sobre la materia. Siempre será para mí de la mas alta recomendación el carácter religioso de este digno di­ putado, pero es preciso manifestar de algún modo la in ' suficiencia de su adición- Porque ¿qué leyes son esas ? ¿qual su objeto? ¿y qual es su pre-existente vigor, ó él que ahora se les puede prestar? Entre todas las leyes que en punto de intolerancia de Otras religiones he leído en nuestros Códigos , no he en­ contrado otra tan cabal en todos sus números como la de Recesvindo: dice a si : S e proñibe. 4 todos de cualquier li jtage ó condición que sean, nacionales, extrangeros ó pasageros el m over cuestiones en público ó en privado contra la la f e católica, única y verdadera. N a d ie se atreva á n e­ gar 6 impugnar los mandamientos evang élicos, ni las insti­ tuciones apostólicas, ni las sagradas definiciones de los p a ­ dres antiguos,, n i lo s decretos aunque- recientes de la santa Iglesia , ni los sacramentos , ni otra cosa alguna de las que tiene la Iglesia por santas t y entiendan todos que .cu alqu iera que quebrantare esta lei sea lego ó eclesiástica perderá todos sus em pleos, honores, dignidades, haciendas, y demas bienes , é incu rrirá en la pena de destierro paratoda su vid a , á no ser que por la divina m isericordia se .co n v irtiese á penitencia. Pues una lei como esta Ja resiste

el proyecto en su primer artículo, ya aprobado ; en el que al extrangero infractor solo se castiga con destierro; la resiste el art. 304 de la Constitución que tiene aboli­ da la confiscación de bienes , y la retisten , y resistirán otros inconvenientes que hai hoi , y supercrecerán maña­ na , resistiéndola también el mismo artícufo 2. á que se pretende hacer dicha adicción r con que sn natural vigor no puede en el dia servirnos contra los enemigos denuestra religión : ¿y si hiciésemos iguaf cotejó de las de­ más que habríamos adelantado? Lo cierto es que en ma­ teria tan delicada fué necesario siempre reproducir ó es­ tablecer de tiempo en tiempo leyes que remediasen Jos daños que las anteriores no alcanzaban ya á remediar» Il>Fernandio el Católico en las Córtes de Toledo de 14S0


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;ni3.ncló cjue los judíos .se retirasen & la s Juderías y otros Jugares apartados , donde sus conspiraciones co n tran u e strn santa religión no pudiesen causar los estragos que haTaian causado ántes. N o bastó esta l e í , -y se v i ó obligado á extrañarlos de sus reinos en 1492: mas ni aun esto bas4Ó , viéndose por lo mismo precisado F e lip e H en 1558 á añadir pena de m uerte contra el judio qué v o lv ie s e a £s<" paña. El mismo D on Fernando el Católico e x p u lsó á los m oros en 1502 , y F elipe HI tubo qtie r e p r o d u cir el mis¡mo extrañam iento en -1609 con la m ayo r severidad . Esta m ism a deéadencia ha sobrevenido siempre á todas las le­ y es de estricta interprecacion , como son las p e n a le s , y mas aun en esta m a te r ia , en la que no se pued e p r e s ­ cin d ir del contraste del fu e r o interior y e x t e r io r del hom­ b r e , que no se haya iguaimente responsable en e n tr á m bos á ¡as autoridades civiles. Ademas que todas las leye s penales á que se pudiera recu rrir en nuestro caso , se pretenderían reputar y a c mo obsoletas por el ningún uso en qua han estado en ios largos años que el m iedo de Ja Inquisición ha contenido las ccnspiraciones contra Ja r e ­ lig ió n qiie profesamos. Hoi que tenemos una Constitu ción p o r tantos títulos recom endable : hoi que con el auxilio de las nuevas luces nos p a re cen llenas de oscuridad é imperfecoiones todas nuestras antiguas instituciones c i ­ v iles y políticas : hoi qi;e cuasi ni apreciamos, ni espe­ ramos otras leye s que las que V . M . sancione en co nfor­ m idad con las que y a hemos jurado , y sean com patibles con la nu eva form a de gobierno , que ha restituido la l i ­ b ertad tan deseada^ h oi , finalmente , cuando se están p r o y e cta n d o leyes suficiente^ ,á exigir la debida respon­ sabilidad de cuantos atenten contra nuestra apreoiable Constitución , no es el dia en que co n v ien e referirnos á leyes dispu tables, y quizas tam bién caducas j sino el de Restablecer tpdas aquellas que sean indispensables para la co n serva ción de nuestca C o nstitu ción po lítica en todos sus artículos : com o en particular y especialísim amente lo es el a it . 2 . ° del p r o y e c t o , si se le agreg a mi adíop io n , tan p o n y i n c e n t e y sencilla, que consistiendo solo en \t fes p a lab ras, todo lo allana , todo lo sa lv a , y no se puej{ie impugnar con argum ento a lg u n o , que ella misma nO


Jo v u e lv a en su auxilio y co nfirm ación.

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¿Q u é es , p u e s , lo que se opone á su aprobación ? Nosé que cosa se a , si tal v e z no es el terro r de que baxo Ja espada de la iei caigan com o infractores de la Constitu­ ción lo-s que indirectamente conspiran contra nuestra r e li ­ gión c a t ó l i c a , a p o stólica , romana. M as no , no caeránprecisam ente , en virtiid- d e la lei de este artículo , nin­ gún ciudadano por malo que se le antoje ser com o no conspire co ntra nuestra adorable relig ió n . Otras leyes le podrán c a s t i g a r , pero no la lei de respo n sa bilid ad , que contiene este art. 2 . ° del P r o y e c t o . D ig o m a s , y e s , que todo-el r ig o r que esta lei presenta en abstracto , no descargará ni aun sobre los conspiradores mismos contraquienes se leva n ta , sino después que los tribunales á. quienes compete su a p lic a c ió n , íe h ayan justificado p l e ­ nariam ente su crimen. C o n clu y o , pues , pidiendo , que en atención á no ha­ ber cosa alguna que c o n t r a d ig a , y s i , por el contrario y. tantas razones y m o t i v o s , que prueban y confirman la indispensable necesidad de que se haga la adicción que he propuesto al art. 2 . ° del P r o y e c t o , insisto en ella ,, siendo del. arb itrio de V . M. el. aprobarla, ó lo contrarió».

Cádiz.

1813 r

l n l a im prenta d e D on A nton io d e M irguiá^


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Num.“ 32

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APENDICE

AL PROCURADOR GENERAL DE

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D E L REY,

Discurso del Señor Diputado Alaxa en la Sesión del de Agosto; de 18 13 .

Señor: por exquisitos que puedan haber sido el cuida­ do, el esmero y las luces con que los Señores de la co­ misión hayan procedido en la formación del Proyecto de Ley de que hoy se trata, nadie deberá extarañar qualquiera inculpable omisión ó redundancia de pal-abras en la -indica­ ción de un proyecto que exige tantas atenciones 5 y por eso no puede causar novedad el que ocupado yo déla impor­ tancia de este segundo artículo, mi atención heche menos en el'algunas palabras tan necesarias, en mi concepto, pa­ ra su admisión que sin ellas no me- atreveria á aprobarlo: y aun pienso que sus religiosos, sabios é ingenuos autores no rehusarán convenir conmigo si acierto á evidenciar la indispensable necesidad de una adicción en esv artículoi Las palabras que le hacen falta saltarán á la vis­ ta de V. M. en la análisis de la primera linea de dicho artículo. Todo entero dice “ El que conspirase directamente y de hecho á establecer otra Religión en las Españas, 6 'á que la Nación Española dexe de profesar, la Religión Ca­ tólica,. Apostólica Romana, será perseguido como, traidor y ..sufrirá pena de m uerte.,. Su primera linea dice: El que conspirase directamente y de hecho.,. Hagamos alto por áho-

.ra sobre estas dos solas y ultimas palabras y sobre su ne;Xo. Comenzemps por la primera para cqntiuuar después cou la segunda.. El qi-ie conspirase directamente.., y que significa diref" tamente eu Castellano ? Significa lo mismo que expresamen­ te, claramente sia. rodeos, sin disfraces. Pienzo que nadie du-;

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dará de esto; ya porque no es otra la inteligencia común que todos dan á dicha’voz; y ya por la uniformidad con que convienen en ella no solos los Diccionarios de nuestra-len­ gua y los de la latina de la que trae su origen, sino tam­ bién los de los demás idiomas en su palabra equivalente. Sentada pues como unica y genuina significación de (dicha vo z,■ la expresada, pregunto <de que serviría la ley penal proyectada eii este articulo costra los infractores del duodecimo de la constitución ? no tendré reparo en decir : que de nada ó que seria inútil y ociosa por falta de delinqueiites; ¿‘y quien sin rodeo ni dizfiraces,. sino caca á cara directámente se |a:reveria á conspirar contra la Reli­ gión unica del estado, su prmeipat ley lundamental , y base de todas las demas bases de la constitución ? quien escaria tan aburrido de su propia existencia que á la vis^* ta de Magistrados religiosos y del piadoso pueblo espa­ ñol, tubiese la audacia- de acometer á su Religión ado­ rada? nadie- seguramente y sino cíteseme un solo exemplap de lo pasado para que pueda yo persuaídirme de otro semejante para lo ftituro. ^ ? Y son únicos los caminos dí'rgctos ios que guian al 'termino que qualquierá se propone ? <no hay veredas obli­ cuas ó indirectas que aunque con algún rodeo conducea también á el? ¿se acometen frente á frente los castillos^ per•féctamente fortificadas y defendidos quando se espera el poder rendirlos exponiéndose menos por los medios índirec'^ 'to s de estratagemas, inteligencias secretas, sorpresas. &c. ?^ > Indirectamente fue como Arrio , Apolinar, NesccDtííJv Vigilanció, Macedonio, Pelagio,, Tocio y aun el feroz turerò atacaron á la Religión misma cuya perpetuidad 'exclusiva siendo articulo constitucional quiere V. ^M. dexar hoy á- cubici to de toda infracción. Los MoUnistas, los jansenistas no directa sino indirectamente disfrazándose ocultándose, solapándose establecieron sus errores; y de est­ íos mismos medios to c ó lo s indirectos- se valieron en sus conspiraciones contra la Religión católica,-y en sus encar­ nizados empeños de proscribirla de toda la tierra, los 'Apostatas de todos los siglos del Christianismo. Y qualés, segim esto, serian las eonse-quencias de qu^


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la ley penal que sancionase V . M . contra les infractores del articulo i 2 de la conscituclun no comprehendiese á los que indirectám ente conspirasen contra el ? serian, primera el que lo mismos términos de la ley ( dado que subsis­ tiesen los que presenta la cotnis'on en el citado articulo 2 de su P royecto) servirían de escudo á los enemigos de nuestra adorada Religión, en sus conspiraciones simuladas, clandestinas ó indirectas pues aun qiiando dichas conspi­ raciones sus perversos fines y obgetos, y muchos de sus horribles efectos no consintiesen ya tergiversación alguna, y; gritasen por su justísimo castigo, sabrían muy bien ellos pre­ valerse del significado neto y preciso de la palabra d irec­ tam ente para hacer ver que en ella no se comprehendian sus conspiraciones indirectas por iniquas que se Jes su­ pusiese ó por mas que estuviesen á lograr su intento. M u y bien sabrían entonces patentizar con mas empeño que y o lo hago ahora los estrechos limites del^slgnificado de dicha voz cñ el asunto de que se trata. Segunda: saldrían al instante de las guaridas ( en que el miedo de leyes severas hasta cierto punto los habia con» tenido) los’infiuitos infernales ardides, fraudes, y supereberias de los impios de todos lo s siglos para prestar a los de este sus auxilios y su ponzoña contra la Religión Ca­ tólica Apostólica Romana, que hemos defender s in a d m itir otra alguna en estos reyn os : y ■ entonces nuestra Madre la Iglesia ( cuerpo á quien anima y por el que se deja conocer venerar y profesar nuestra Santa Religión ) rodeada de enxambres, de lisonjeros parricidas exclamarla que en la p a z que intentábam os procurarla estaba su amarg u isim a am argura. O h ! y quantas otras funestísimas con­ secuencias resultarian! V . M . las prevee y por eso sin mas detención paso á hacer mis reparos sobre la palabra y de hecho* El que conspirase, dice el articulo, directamente y de hecho... La conjunción copulativa y , da á entender que que­ darían ¿ cubierto de la pena los que conspirasen d ir e c ta m en te a establecer otra religión en las Espadas con tal que no fuese de hecho: por manera que aunque la acometiesen no solo indirectam ente 6 con disimulo, sino claramente y rebozos, con tal que no fuese de hecho ú n o de palabra


ó por escrito, no tendrían los que cónspirísen contra ella que temer el rayo de la ley: á permisión tan anti-moral, tan antl-religidsa , can anti-politica, -tan anti-civíl, tan an-? ti-constitucional, y de tan atroz escándalo, conduciría por falca de competente expreion el artículo de la ley penal de que hoy se trata, si se sancionase en los precisos térmi­ nos con que se haya estampado. Que, la palabra nifique acción pero no locución ( escrita ó no escrita) es tan evidente conao lo es el que el decir no es el hacer ni al con­ trario, como se vé prácticamente en los mudos, y en to ­ dos aquellos que aunque ño lo son siguen la. doctrina Pita­ górica de tener quieta la lengua y las manos listas. En lá inteligencia común,, general y de la ley ,sc diferencia, tanto, el dicho del hecho, como la. acción de injurias verd­ ia l de la real y como se distinguen las penas que aplican, todos los. códigos de nuestras leyes patrias y de las extran­ jeras á los que d e n o t a n d e las quq aplican á, los que a* Dofetean, en. dos palabras quando decimos v., g. fulano bi-J zo,, mengano habló, nadie entiende que el hizo del uno y; el Vabló del otro sean sinónimos. Supuesto, esto ¿que resultaría si la ley penal, sobre cu­ yas palabras discutimos, comprendiese^ solamente al que conspírase de hecho contra el referido articulo, 12. de la Cons­ titución? Resultaría que laá conspiraciones de palabra ( es* crita ó no. escrita,) contra el articulo. l a de la Constitu­ ción no estarían sugetas á la responsabilidad de, sus infrac-« tores; ó por mejor áecú, serian y no. serian, á. un mismo ■ tiempo infractores de la constitución los que. por palabras -ó por escritos conspirasen contra la Religión, del Estado ( constitucional ya estando como, está, constitucionalmente reconocida en el articulo 12. ) serian infractores por (jae 'qualquier español de qualquiera clase y condición que sea., que de palabra 0 por escrito tratase de persuadir que no debe guardarse en las Españas d en algunas de sus pro^ vincias la constitución, política de la monarquía én todo d parte es. reconocido como tal infractor- en el artículo 'í f ( del proyecto de. ley ) ya. aprobado por V.. M . Sa'bemos que el artículo 12. contra' el que se puede versar ’¡dichas- persuasiones de -palabra ú por escrito- es parte dé.


la co.'?titucion y ác consiguiente que los infractores están suiecos a á las responsabilidades señaladas en el dicho artU sujetos culo I f del proyecto. Y no serian infractores á lo menos del artículo 11. puesto que el proyecto de ley en su artí­ culo 2 f que discutimos no declara por tales jnfrac^ tares sino á los que conspiran de hecho. Esta contradicción cencilla, ai que no es nada, se seguiria; y aun resultaria una otra cosita peor y es, que si V . M . sancionase pste 2.0 articulo en los términos que lo presenta la comisión, no tardaríamos en ver atparecerse entre nosotros como por en­ canto aquel enxambre de pestilentes doctores que abortó el infierno "para contagiar los Pueblos que los admitieran y ti^ biesen la flaqueza de dexarse seducir y alucinar de las especio­ sas apariencias con que presentan la suma de todos los maleá entre los mas lisongeros atractivos de pocos y falsos biet Des, N o son estos Señores, judíos’, Moros, ni Hereges, es otra clase de hombres perversos infinitamente mas perjudi­ ciales que todos aquellos; saben insinuarse mas que ellos, sor­ prender con mayor destreza y triunfar casi sin exponerse» H elvecio, Spinosa, B ayle, K^oltaire, D id ero t, Reyna!, R o ­ usseau, Freret, y el autor hombre M aquina, el del Espi­ ón ] chino, el del quadro de la vida de los Santos, Cabami y tantos otros tan modernos, como este ultim o, y que p or vías tan malditas como solapadas pretenden borrar de nuestra memoria hasta la existencia de su criador se harían nuestros mas importunos misioneros á todas horas. Sus apa­ sionados prosélitos que abundan por codas parces y los emisarios con que por todas ellas los. protegen de Bnonaparte* G od oy & c. correrían fanatizados para auxiliarlos eu su apos­ tolado diabolico causando en nuestra monarquía la fermen tacion, la combustión, la^destruccion mas horrible y espactosa. N o puede dexar de llamar la atención el que Bomob ro k lo . Hume, el autor del Emilio y muchos c e r o s i pe­ sar de su desafecto á nuestra Religión, Católica, Apostoiiea, Romana no hubiesen omitido el comunicar en sus escritos sus sentimientos respecto á la libertad de hablar que para transcornar todos los estados pretenden los espirlttu fuertes: sentimientos, que no puedo dexar de expresar con sus pa­ labras por quanta confirman los míos, en lo que s s .^está


discutiendo. El primeró dice; la libertad pertenece al hom* bre fu¡entras permanece justo, ó conforme á razón, pero quando no, debe ser contenido por las leyes como miem-r bro de la sociedad „El segundo no quiere , reconocer ni por buenos ciudadanos ni por buenos políticos á los que sea por palabras ó por escritos trabajan en d estru ir la R e ­ lig ió n por que quitan á los hombres el principal treno con­ tra las infracciones de las leyes equitativas y sociales. “ y, el tercero dice „los ultrages ridiculos, las impiedades gro­ seras, las blasfemias contra la Religión son dignas de eas-r tigo por que atacan no solo la Religión sino a los que li profesan; se les in su lta y tienen el derecho de vindicarse,. En nuestro caso atacarian del mismo modo no solo la Re-? ligion, sino también á la Constitución y á los que la her RIOS jurado. c No se hallaban menos penetrados los estados generales de Holanda de la necesidad de extender las responsabilida«. des de los infractores de su constitución quando en 13 de Abril de 177j. proscribieron 4 los que compusiesen, im p r itniesen 0 vendiesen escritos contrarios á la R eligión Cbristiana como á perturbadores d el reposo, publico prom etiendo m il flo r in e s al D enunciador', y sin el reposo publico ¿po-

drian reposar las constituciones políticas de los Estados í Por el mismo motivo ha condenado la República de Gi­ nebra {no hace mucho) los libros y escritos que conspiran contra la R elig ión y proscrito á sus autores. Por sus escri­ tos impios fiie condenado I'C^oolston en Inglaterra á una gran multa y murió en la Cárcel. Leanse las responsabilida­ des que imponia contra los refractores de que hablamos, el codigo de la R elig ió n y de las costumbres que_ rigió en írancia hasta que los enemigos de toda constitución justa y equitaviva lograron ( prevalidos de los continuados mira-: mientes y condescendencias que astutisimamentc hablan ido grangeaudose) sepultarla en el abismo de todos los males i ¡que exemplo tan terrible é irrefragable en favor de lo que voy diciendo! Lean^ las constituciones de todos los pueblos cultos de qualquiera religión que hayan sido, y en ellas se encontrarán otros tantos testimonios los rñas aur fi-enticos del conocimiento teórico y practico que los preci-.


so á reprimir con las (ñas severas leyes la Uhertad con que los malvados conspiraban contra las fundamentales de toda sociedad, quando podían verificarlo impunemente. Atenas aunque idolatra persiguió de muerte por los mo­ tivos insinuados, la excesiva libertad de hablar de sus gran­ des hombres Socrates, Anaxágoras, Alcibiades, Diag oras,, Stilpon, Protagoras,Teodoro, no consintiéndola ni aúnen el teatro como lo prueban los sucesos de Eschilio y de A s ­ pada. Roma Gentil desterraba á los Epicúreos y otros fi­ lósofos por que sus opiniones anti-religiosas se oponían á su constitución, y aun condenó á muerte á muchos cón­ sules por que despreciaron á sus Agoreros y Aruspices* Si señor : Que líó subsistiría la Constitución civil de nin­ gún estado si los genios audaces, iniquos, innovadores. ( que por la mayor desgracia de este siglo abundan tanto en el) no tnbicsen que responder de los uvames que se les per­ mitiesen por pdAbras ó por escrits contra sus artículos fu n ­ damentales v no, subsistiría; muy pronto- seda victima de sus menores contemplaciones y disimulos en este punto, resultando nulos los remedios posteriores en un mal que no respeta á otros que á « los que le p»revienen con la mas me y cautelpsa anticipación, tratamos Señor de hacer efec­ tiva la responsabilidad de los infractores de nuestra cons’^ titucion c puede ella ser grandemente infringida de palabra y por escrito'^ Pueden suscitarse contra la estabilidad de nuestra Santa Religion en las Españas conspiraciones mas palabra, y por escrito que de .otro qualquicr modo? bien ó diciendolo de otra suerte < no precedieron siempre á las compiraciones de hecho sus causantes y precursoras inmedia­ tas, las persuasiones, las-instigaciones, las promezas y las ame­ nazas , que no pueden verificarse de otra suerte que por pa­ labra o por escrito ya publica y directamente ó ya por inteligencias indirectas, simuladas ú ocultas? ¿ Pues por que el proyecto de ley no hade hacer extensiva la responsabili­ dad á todo esto? < Es acaso el articulo 12. menos constitfo cional que el 7. y el 374. ? Pues sino lo es ¿por qué lá responsabilidad de los infractores de estos ha de compre' hender á los que de palabras Ó por escrito traten ele per suadir no deben guardarse, y no á los que acení


» ten ó tr.it;n de atentár del mismo modo cohtta aqiiel > 'El proyecto se dirige á qtie la constitución tenga para su amparo leyes dimanadas del nuevo poder .legislativo que ella misma ha establecido: estas no pudieron existir antes, deben pues instituirse y tan próvidas que no solo por el frciite siiío por detrás y por los lados (m e explicaré, así) la defiendan de todos sus agresores. N o encuentro pues mo­ tivo alguno para que V . M . pueda desatender los nrgentisiiTios que exigen la adicción de las palabras que he echa­ do jnenos en el articulo a f del proyecto que se dis* cute. N o me parece se le pueden oponer reparos, ni obje­ ciones que por su misma debilidad no se desvanezcan aun antes quizas de haberse dexado entender; ni que los ingenuos y religiosos autores del proyecto los tengan' tan fundados que dos separen de convenir conmigo. Concluyo, pues pi­ diendo que se añadan tres solas palabras, colocadas de mo­ d o que diga el articulo asi: el que conspirase directa o in­ directamente de heiho por palabras ó por escrito a estable­ cer otra Religión en las españas, ó á que la Nación Es­ pañola dexe de profesar la religión Católica Apostolica R o ­ mana será perseguido como traído%i&c. ; Y me opongo á, que la primera linea' del artículo se apruebe como se halla estampada en el proyecto por que resultaría ilusoria esta ley y poder solo servir de un salvo conducto á los enemigos de nuestra Santa Religión como dexo demostrado. Si la adicción que he propuesto á V . M . ( cuya indis­ pensable necesidad reconozco en términos de no poder y o en mi conciencia aprobar sin. ella el artículo que se discu­ te) tubiere oposición, que no lo creo, hago desde ahora para entonces proposición formal de mi dicha adicción y pido que la votadura que siga a su discusión sea nominal He dicho. Seguirá _á este discurso el que hizo el mismo Diputa­ d o al^ dia siguiente para contextar a los impugnadores de la adicción que en. este se. proponer y se sostiene.

Isla de Leon. En

la

Imprenta de

P eriu. Año de

i8 ij.


píg. t.

JVúAí. 3 3

APExNDíCE AL

PROCURADOR GENERAL D E L A N A C IO N Y D E L R E Y .

Contiene la Impugnación del oficio que pasó al Señor Coadministrador de Sevilla el Gobernador militar de ella D . .Manuel .Francisco Jáuregui , contra Jos predicadores .de ja misma ciudad. Señor Procurador.— Al punto que empezó á leer el oficio ■ fiel Sr. D . Manuel Francisco de Jáuregui, dirigido al Señor Coadrainistrador del arzobispado , admiré su zelo, y di gra­ cias á D io s , porque habia en aquella ciudad á quien amo con todo mi corazón , un G-obernador que se portaba co­ mo Obispo , y que sin habérselo acons-ejado (no tengo noti­ cia de'éllo) hacia en Sevilla , lo que encargado por Probo» hizo S. Ambrosio en Milán en el tiempo de su judicatura. Si vaca la silla de S evilla, decia yo , acaso lo pedirá la ciudad para que la ocupe. L a amargura de que estaba lle-r no el corazón del Sr. Jáuregui,, rebozó y llenó el mió, y me faltaba el tiempo para saber por menor ., lo que habia esti~ mulado su conciencia , que lo decia en globo en Ja cabeza de su impreso. Lo leí todo , y confieso con ingenuidad, que permane­ cí lleno de amargura., aunque por otro motivo muy distin­ to. En él delata al predicador que oyó ; á la mayor parte fie los predicadores dé S e v illa ; penetra sus intenciones subversivas contra los Diputados del Congreso , y los sugeíos irrepreheaslbles que el Señor lleno de misericordia o f e-ívMO 5A<.

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ha coíiceiíido á ía Bspaíia para que la gobfernan pínt» los males que se deben temer de estos fariseos de la nueva: le y ; Ies imputa los escándalos en las- eleccíimes para D i­ putados d-e Córtes ; teme que reviva el- plan combinado* que hubo para, desacreditar aLGobierno,, y que recela sub­ sista ; ensena el órden de la caridad ; asegura que no es e s ­ ta el móvil de las. declamaciones, de los. predicadores pre­ senta á la ciudad perdida en sus co stu m bres-h abla- como’ Gobernador m ilita r, y como-padre de-qua tro-hijos, y su­ plica al Señor Coadministrador , que con su zelo pastoral excite á los eclesiasticosal cumplimiento de sus obligaciones^ E ste es , Sr. Procurador , un compendio del famoso ofi­ cio (gracias á Dios que le dP este nombre en- v-ez del de l i ­ belo infamatorio que me ocurrió-)-,- y este es sobre el que? Toy yo á reflexionará la ligera, para desengaño del público,., para dulcificar la- amargura del Señor Gobernador^ para- laquietud de sa-«wiciewci» esínMa/fldii-, y- para sosegarle eramedio de los temores que le turban c.om.0 Gobernador y como» padre- de quatro hijoí^ Oy-á el sermón^ b por mej*or-decir , la dècìamacwrr contra tos filósofos del dia , suponiendo que' se oponen £ que- se gaste dinero en el culto. ¿Es esto mentira , Señor Gobernador? ¡Quanto pudiera ly-o-decir para hacerle ver sn engaño! L as'gravisi mas ocupaciones-de V .S i le dexan- tiem­ po para oir sermones aun en dia de trabajo 5 pero* no para leer los periodistas;, y así rao-Ies-habrá visto murmurar con­ tra-el fraxa d éla s catedrales ., aplicando-á su aparato m agnífico-y magestuoso la- expresión luxo. ^ que significa' exce­ so , como si pudiera haberlo en el culto que se d á á Dios. E llos son semejantes á- los que murmuraron déla Magdale— porque juzgaban desperdiciado d mal gastado el prena cioso bálsa-mo- con que ungió- 1-os pies de Jesucristo». Contra^ estos habló el Salvador ; ¿y no quiere V . S. que hablen sus 'ministros contra los que siguen suexem p lo, y son sus fide^ üsiÍBOs imitadores?. Así no se incomode V . S ., porqoe cía.-


man los predicadores contra estos fiidsofos < ni porque los pintea como lobos con piel de ovejas. Pero esto llamo la atención de Y . S. porque Sé decía •vagamentey con sumo calor. Y . S. sintió que el predicador mo designara quiénes son estos filósofos por sus nombres pro-» -pios ó apropiados, como son el Redactor , el Conciso , el J)iario mercantil , el T ribu n o, la Abeja , el Duende de Jos cafes., y otro piilloa de estos nuevos filósofos que q.uiele n regenerarla E sp aíía, y proporcionarle la felicidad qua Napoleón queria traerle, después de haberla dado á la F r a n c ia , y que ellos están proporcionando en su nombre. Pero no tenga V". S. este disgusto.. Ellos son ya bien cono­ cidos en Sevilla , y no necesitaba el predicador de nom­ brarlos. Par otra parte, no es un defecto que hubiera hablado vagamente. ¿Ño hablaba así Jesucristo quando decía á su» discípulos , y en su persona á todos nosotros ; Guardaos 4 e Jos falsos profetas que se presentan á vosotros con piel de ovejas .) y en su interior son lobos rapaces? ¿No hablaba va­ gamente S. Pablo quando decía á ¡os Goloseases : Tened cui­ dado no as engañe alguno por la jilosofia , y por la insubs­ tancial falacia según la tradición de los hombres., según los elementos del mundo, en vez de proponeros la doctrina d i Jesucristo? Basten estos exemplares tan dignos de la im ita­ ción de los predicadores. Pero el del Sagrario lo hiao con- sumo calor. ¿Y obró mal en esto? Si el zelo de la casa y de la honra de Dios de­ voraba .á David ; si E lias se ardía de zelo porque Jos hi­ jos de Israel habían abandonado la alianza de su D io s ; si á los profetas les mandaba el Señor que levantasen el gri­ to y esforzaran su voz hast a que se oyera como una trom­ peta ; si Jesucristo aunque tan suave de corazón , incre­ paba tan fuertemente á los escribas y fariseos ; si tomaba ua azote para arrojar- del templo á Jos que Jo profanaban , y si £$ta conducta ha sido-cGostantemente seguida por los apóstoles


por los Padres de la Iglesia, y por todos los varones apostólieos , ¿que' mal hizo el predicador del Sagrario por ha­ ber hablado con. sumo calor , ò para- decirlo- mejor n a hu^biera obrado, muy mal hablando, con. frialdad?. Miicha gracia debió, hacer á V". el vagamente referido, q;uanJo á pocas, líneas la repite de nuevo, preguntando á. ■ Sevilla , ^si no promueven las enemistades , las divisiones y el: derramamiento-de sangre los señores eclesiásticos que se: ocupan en la. cátedra de la. verdad’ ,. en hablar vagamente de. defectos y vicias que no- existen.^ concitando- los ánimos.: de los piadosos, y. poco ilustrados oyentes contra los filóso’f os así■ in.d.eterminadamentei Señor Gobernador r, ¿habla V.S.. de buena fe? ¿Con que no existen estos, defectos y vicios?: ¡OxaUi tuviésemos esta diclial. Pero por desgracia no la. te hemos , y vemos á la nación, dividida , no por los preelicadores. ^iie se esfuerzan á mantener la unión que teníamosantes que se declararan estos filósofos enemigos de la. reli­ gión y de la patria , y qué quieren destruir la una y la otra baxo el pretexto, de reformarla.. Ellos son los que la divi-den , los que promueven, las. enemistades , los. que claman-por el derramamiento de sangre. ¿ I^o-estaban los predica­ dores, ocupados solamente en animar á. la nación contra N a ­ poleon , exhortándola á que tomase las armas contra este: monstruo que ha, vomitado el iníierno ,-qne intentaba cau tivarnos despues.de. haber cautivado á nuestro R e y , y ar­ rancar de nuesrros: corazones la santa- religión- que tantasraices- había echado en. ellos ? ¿ Se hablaba entonces- algu­ na. palabra contra los filósofos españoles ? Empezáron nues­ tros periodistas á vomitar su veneno.. Se llenaron de. furor p o r la- resistencia que se hacia à Napoleom que'intenta­ ba doininarnos desmoralizarnos y descatolizarnos..‘Salen al: desempeño de su patriarca ,. y quieren: conseguir con susperversas plumas,, lo que no pudo lograr aquel monstruo con. el canon. ¿ N o es esta una. verdad , Señor Gobernador? D e (tlaran la guerra à nuestra religión. Pero ¡ que guerra I -Ara.—


80 no lia sufrido la Iglesia otra mas peligrosav Aun no> ha llegado el caso de la violencia y del derramamiento de san­ gre que apetecen^y por el que han clamado muchas ve­ ces en siis sanguinarios escritos. Se valen del fraude, y mue­ ven todos los resortes de esta infernal máquina.- Claman por la reforma los que mas la necesitan. Los ministros déla Igle­ s ia , los Obispos , á quienes D ios ha colocado err ella para gobernarla,, la autoridad del soberano P on tífice, su digni­ dad augusta^ las religiones ,, el clero ç estos son el o-bjeto de sus calum nias, de sus ridículos y sacrilegos chistes, de su ira y su furor« N o hay cosa tan santa en la religion, no hay verdad al­ guna en e lla ,'q u e no sea impugnada. Por fin , á nuestros dias estaba reservado que nuestra santa religion-fuese com­ batida ,. no en una ó en. otra de las verdades que enseña, no en una d en otra, de sus santas practicas, sino en todas á un tiempo. ¿Que han de hacer los ministros del Santuario? ¿Ca^ liarán? E sto quisieran los enemigos de' la religion ; pero no lo conseguirán. ¿Observarán que se intenta arrancar de E s ­ paña la santa religión que' profesa , y lo mirarán con indi­ ferencia? ¿Verán que se trata de hacer tomar á los fieles unas píldoras doradas, pero' que ocultan el mas adtivo veneno; y no les advertirán que ñolas tomen? ¿No enjugarán las lágri­ mas de su madre la Iglesia, que gime al v e r el peligro y el destrozo: fie sus hijos? ¿No clamarán coif sumo calor diciéndoles guardaos de los falsos profetas , de esos filósofos del dia , que vienen á vosotros 'como lobos cubiertos con piel de oveja?. Si V . S ., Sr. Gobernador, se ha dexado alucinar, si solo tiene là candidez de la paloma , y no la astucia de la serpiente, confiese que es urt medio hombre f porque ambas cosas se necesitan para formar un hombre entero, según la instruccionde Jesucristo, y dexe á los que reúnen éstas dos prendas tan necesarias, que cumplan con su obligación. A 1■ vierta V . S, que no- prom’u eve las enemistades ni las d iv iakuies el que se defiende, sino el que declara la guerra ; y


qu2 así como no .son reos de estas enemistades ^ m de estas divisiones^ ni del derramamiento de sangre los españoles que se defieaden contra las violencias da Napoleón , porque es­ tando quietos y pacíficos, fueron acometidos por aquel mons­ truo infernal; del naismo modo no serán reos de aquellas desgracias, los que estando en la pacífica posesión de su re­ ligión , de sus costumbres^ y de sus prácticas piadosas , las defienden contra los ataques de los filósofos , que soa unos verdaderos agentes de Napoleón, porque contribuyen á que consiga sus perversos designios. No se escandalize^ la piedad de V . S, por oírme expliplicar de este modo. O ig a , aunque en compendio, algunas pruebas de ello. Napoleón, para subyugar la España, ape­ tece la división de los españoles, persuadido á que una na­ ción unida ., es invencible. Esta división es la que promue­ ven los filósofos del dia con sus máximas subversivas é in­ quietadoras. Napoleón da sus instrucciones á Servelloni pa­ ra la destrucción de la religión en Italia. Instrucciones, que aprendió eii la escuela de Federico Rey de Prusia, de Voltaire , de Rousseau & c. Las mismas son las que promueven los filósofos dei dia en España. Si hay alguna diferencia, y o desafio á V. S. á que me diga quál es, y estgy seguro que jio me la señalará. Ahora bien j dígame V . S. si no promue­ ven la misma causa de NapoJeon los que siguen los mismos principios. Pero V . S. no se hubiera quejado del sermón que oyó, á no habérsele dicho^ que la mayor parte de los muchos que se predican en Sevilla están concebidos en éstos , ó peores tér­ minos’, pues por estos filósofos dan mas claro á conocer, que entienden á los mas virtuosos y sábios diputados del sobera­ no Congreso , y á los sugetos verdaderamente irreprehensi­ bles , que ?l Señor , lleno de misericordia, ha concedido á la Hspaña para que la gobiernenM uy poco dire á V . S. sobre esto, aunque hay mucho que decir. Ó cree V . S. que los dignísimos Diputados y los


magistrack)s irreprensibles (que según parece han caido dei cielo) adolecen de los defectos de ios filósofos, ó nó. Si Jó cree, es V . S. muy reprehensible. Si no lo cree , ¿porqué piensa V . S. que lo han de creer los predicadores? ¿Porqué asegura V . S. que hablando contra los filósofos del dia, dan mas claro á conocer que entienden por ellos á los Señores D i­ putados y á los que gobiernan los pueblos? Si en el concep­ to de V . S. los unos no son los btros , ¿cómo se puede en­ tender que quando se habla de los unos sé dánt á’ éonocer los otros? Aunque esto es bien perceptible , lo evidenciara mejor un exemplo. Suponga V . S. que los predicadores ha­ blan contra los franceses, contra los jacobinos , contra los jansenistas y ateistas , ¿quién podrá creer que hablan con^tra V . S? Solo el que lo tenga por francés , jacobino, jan­ senista ó ateista: Así me parece á m í, que si quando los predicadores habían contra los filósofos , juzga F. S. que dan á conocer a los Diputados y Gobernadores , tendrá V . S. por los mismosá los unos que á los otros. Oiga V . S. un pa,sagillo de Cicerón, que me parece no es muy importuno. Habia hablado en genernl ó vagamente contra defectos dig­ nos de corrección : se inquietáron algunos de los que lo oian , y siguió diciendo: vuestro susurro da á entender que conocéis á los que obran de ese modo. Yo á nadie he nom­ brado , por lo que nadie podrá enfadarse contra mí , sino el que quiera confesarse reo de los delitos que reprehendo: vesíra admurmuratio fa c it , Quirites, ut agnoscere tñdeámini^ qui keec Jecerint^Ego autein neminem nómino"^ qiiareirasci mihi nemo p b te rit, nisi qui anth de se -voluerit confiteri. Pro Jeg. Manil. Esto mismo es lo que se quiere dar á entender con estos dos adagios nuestros. E l primero : no se puede nom­ brar la soga en casa del ahorcado. E l segundo: quien se p i­ ca ajos come. De este desatino pasa V . S, á otro. S i no fu er a , dice V . S ., por el descarrío en que' estos (los predicadores) que con verdad pueden llamarse fariseos de la nueva ley (¡ben-


8 dita sea ia piedad respetuosa, la religión acendrada y la ca­ ridad fervorosa de V . S. !) li quienes pintíf Jesucristo en el cap. 23 de S. Matheo qué bien pintados dexó el Salva­ dor á los ministros de su Iglesia, j qué buena copia ha sa­ cado de esta pintura el Señor Gobernador!) han puesto al pueblo de Sevilla ; (atiende á tu elogio, Sevilla) ¿se veria tanto escándalo en las elecciones de los Diputados de Cortes (¿y lo sufrió V . S. que fué ó debió ser uno de los que las presidiérfen;?,) en donde la intriga se ha presentado ahora con su cara descubierta , solo para sacar electos (allá va el pa­ negírico de los nuevos Diputados) á hombres que amen los .tiempos de la arbitrariedad, ó cíe Godoy que es lo mismo^ y aborrézcanlas justas medidas E n órden á los títulos con que honra V . S. á los predi­ cadores , y al elogio con que Sevilla es distinguida , solo diré que en los tiempos de Godoy no hubo quien se atrevie­ r a á dárselos , ni á elogiarla con tanto honor , y que los predicadores no deben extrañar ser llamados por V . S, fa­ riseos, quandoá Jesucristo lo llamaron los judíos samaritano, •seductor, endemoniado &c.Por lo que mira al panegírico que liace V . S. de los Diputados electos para las Cortes ; que ellos y la provincia que los e lig ió , den á V . S. las gracias, después de haberle franqueado su estipendio. Por lo demas, estando,yo en Cádia tuve noticia de la intriga que hubo en las elecciones de S evilla; pero supe que los intrigantes fuéron los filósofos de aquella ciudad para que se nombraran otros como ellos. Supe que para esto se prodigó mucho di­ nero. Supe los resortes que se moviéron para conseguir sus ■ depravados intentos. Supe que algunos filósofos del dia de -fuera de la ciudad , escribiéron á los coriféos de adentro •de ella 1 para que no se desanimaran, para que no se detu­ vieran en gastos, y para..., pero no quiero decir m as;y su­ pe por último que los sevillanos incontrastables en la fe de sus mayores, permaneciéron firmes contra estos ataques y , que eligieron á sugetos verdaderamente amantes de


■ que eligieron á sugeíós' verdaderamente amantes de su pa­ tria que saben rauj bien ef Creo ^ y que sabrán defender á su R e y ,á su nación,y á su religión. S i i a ' caridad’-(coatiaú-i V . S.) moviese h estos eelesiásticas efectlvamenté viesen qae Ihtbia impíos que corregif^ %no esté en el santo Evangelio el modo de hacerlo^ ^Nopueden corregir al que ysrrcu, primero a solß5 , después con uno € dos testigos, y si no se enmienda, decirlo a F . E J iE'n primer lugar Señor Gobernador , §no ve V . S. que con la acusación que hace de los predicadores se con­ dena á sí mismo? gNo podia V , S. haber hecho con Jos predicadores, lo que estos^ siguiendo el Evangelio, debie'ron Jiacer con los impíos según el dictamen de V . S? ¿Son acaso los predicadores mas iudócilespara V . S ., que los im- ’ píos ? ¿ No se atreve V . S. a practicar con aquellos , lo que quiere se practicara coa estos? ¿ P o r qué abandonando el E va n g e lio , Jos delata V . S. desde Juego al Señor Coadministrador ? La respuesta no es d ificil, observada la «onducta de V . S., y h voy á dar para quitarle este tra­ bajo. Porque yo quiero, ¿irá V . 5 ., que el Evangelio sea la norma de Jos predicadores; pero no'la mia. Pues si así < s, estamos de acuerdo en esto ; pero no en la aplicación al caso presente de la corrección que prescribe el E vaiigelio. V . S. debe saber que la corrección fraterna n» obliga quando ha de ser inútil., ni quando es imposi­ ble , ni quando de ella ha de resultar perjuicio a los próximos. Supuesto ■ "esto , ¿ no Je pareced V . S. inútil corregir.á solas á estose filósofos ? ¿ Puede V . S. presumir dóciles á la cdrreccicmde un sacerdote Jos que. no hacen ca-' so del Papa á quien injurian , de los Obispos'á quienes in -' sultán, de los sacerdotes á quienes menosprecian, de los fie-’ les á quienes seducen , y da la'Iglesia tOvla á la que inten-' tan destruir? ¿ Y le parece á V . S. posible esta Corrección' fraterna ? ¿ Quiénes son estos filósofos _? L o ignoramos , por-^ que ellos ocultan su nombre. ¿ Quintos son ellos ? N o lo a


JO sabemos, pero sí que- son niüchísIinos. ¿ Dóade v ite n ? E s r tan esparcidos por toda España , aunque muchos se han acantonado en Cádiz como- ea.su prin cipal fortaleza. ¿Có^ mo, pues,, será posible reunirloaj conveacerlosá todos ? D i­ go á todos^ porque si quedan, algunos escondidos,, será uer cesiirio clamar contra ellos, pnes como V.. S.- sal?e., una po^ ca de levadura fermenta toda la masa.. Por líltimo, ano quan­ do se esperase laallados ckkilesá l.is.amonestacianes,,.conocer,lós y reunlrlois todos cu S evilla para corregidos- fraternal­ mente :.g q.uánto tieojpo, debería consmnirse en.estas indagar Clones y reuniones ? Y mientras se pr.ictrcaban estas dilígeneias ¿no, beber/an con abundancia los Heles ñicautos él veneno q.112 se les. franqueaba coagrande disimulo eo sus es­ critos? Corran estos librejHente, y no k.iy x quien clame con­ tra ellos. Enmudezcan los predicadores , y. griten los filó­ sofos. Vengan los lobos ,.y. ncKladrea los joerros.. Destruyan, y no se les-impida.-Atese-la leug.ua á loa sacerdotes, y, que-^.den libres las-plumas de los filósofos..Haya libertad para es­ crib ir,, y. no la haya para, hablar. A. esto se agrega^ que la. corrección fraterna es- para el caso de q.ue un. particular ha­ ya pecado-contra otro,: si,peccaverit in te- frater tuus^ perot luó quando- es una multitud,, y aun desconocida la que peca,j. y no contra una persona particular, sino-contra el. bien cor mun. ¿En que libro aprendió V . S. esa corrección fraterna q,ue acojiseja en- su oficio? lío no lo se; porque ignoro en los que habrá estudiado V . S. Pero sé fi.Kamente que no ha s i d i en el Evangelio- tan neciamente citado por V i S.. Si ha. sido en el Alcorán-, confieso que no-lo-he leido» Despiies.de haberse mane_^do. V., S.. como catequista, pa­ sa á darnos unas noticias interesantes-en que se supone ins­ truido , aimque no tanto- como, el Señor Coadmiáistrador^ Qidlas con atención, sevillanos-, de la boca misma del Se­ ñor Gobernador. /A. E . mejor que yo, sabe- que-ha- habido,^- y : debe recelar que todafm'a haya un plan combinado para de-, sactidihir. el Qrabiej-iu y trasiornar e/ Estado , y qii.S' la, re.-


11 liglon santa de Jesucristo i^\qtié korrorl) se qul'ere 'haeer serm r á este impío plan. Sevillanos; ghabeis formado este im'pio plan? §Ea vuestro seno se han tirado sus líneas? D e que do hubo, no debemos tener duda^ pues.que. lo sabe el Seiíor G obernador, aunque i^o tan bien como el Señor Coadmínistrador, y estos son dos testigos muy abonados. Que lo haya aun todavía, es muy verósim il; porque lo recela S'j. Seño­ ría , y bastan los recelos de este Señor para que lo creamos. iPero esto no impide mi sorpres3.qSevilla , la leal Sevilla, la piadosa S evilla, la obediente S ev illa , formando planes combinados para desacreditar el Gobierno , para trastornar el Estado y hacer servir la religión de Jesucristo á la exe~ ■ cqolon de este impío plan! Incrieible parece; pero se deba creer, porque lo ásegura el Sr. Gobernador. ¿Para qué se ne­ cesitan mas testigos? E lla es reo de muerte. Si alarmó á to­ das las Andalucías y á la Extremadura contra el tirano; si ú sus esferzos , actividad y zelo se formó el exercito que eti ios campos de Baylen consiguió la victoria mas completa qua refieren’ las historias; si franqueó sus caudales, sus caballos, sus h ijos, y quanto- se necesitaba para un triunfo tan glo­ rioso ; todo esto, y los méritos antiguos deben desaparecer, porque en ella se ha delineado un plan tan impío. ¡Ah Se­ villa , Sevilla, en otro ierapo amada patria mia ;-ya eres ea en el' dia el objeto de mi compasión y de mi aborreci­ miento! Gracias á Dios que estoy fuera de tí : sentí ha’berte abandonado; ¡pero qua'nto rae alegro en el dia! Soy tu hijo : no puedo negarlo : oye la sentencia que me arraaca la justicia , sacrificando los sentimientos de la naturale­ za. N o hay ser hijo siendo juez ; y yo debo ser el tuyo. Que seas arrasada; sembrada de sal; que no quede en tí pie­ dra sobre piedra ; que en el terreno que ocupabas, sa erija para escarmiento de todos una columna tan elevada que sa. pueda ver desde el Levante al Poniente , desde el Norte al M ediodía, desde un Polo á otro , y se ponga en ella una ííiscrípcioá en todas lenguas con unas, letras tgtj gordas qus.


r2 las puedan leer todos los 6aMtajiies. de este riiiindd, y adtK ios de la Luna,, si los. 6 a j comO' piadosamente quierea al­ gunos , dicienda t Aquí estaba Sevilla , conocida antes por­ la celebridad de: sit nomhre’ÿ ahora por la atrocidad de; su iti-famia^ Elevada em otrer tiempo p or su mérito^ ; arrumada en el dia por su: delito^ Pereció. Pueblos: de. toda la tiérrat que su. infamia. o& cause ha.rror ;; que su castiga os sirva d e escmmienío.. Dexemos-ya à Sevilla.. Y a no-existe: y hablemos dé sui plan combinado. ¿Perof lo.- hubo? Sí Seaor. ¿ Y donde?' E n la;, cabeza. del:S.eñor M inistro de Gracia y Justicia Cano. M a r -nuel, que ío soñi> y le convinD--creerlo,, porque parece que no> tiene dificultad en dar crédito á sueubs. vanos, quando le aco­ moda., ¿ Y para qué podía: acomodarle ? A., eso responderá Sk. E.. si lo tienae por conveniente.,, pues y o lo ig^noroi Lottnico que yo- sé es;,, que se hicieron en Sevilla; prisiones, da sugetoé-conocidos , con infracción de la. Constitución que eL Ministro, pidió á las Cortes, la suspensión d e seis artírcuiQS.de la Constitución, después de haberla quebrantado á saber e l 2.8j^' ,.2 9 ,0 ,2 9 3 ;, 3PQ;, 30^1 ,. 3 o 6 ;;,y del. décreto) de- 23, de octubre, de fie 2 , álo> que no asintm'ron las C or­ tes;, que aseguró en ellas; tenia, datos,, y evidénciaría. con dóciimentos la conspiración tramada en Sevilla;; y aun­ que h iz o esta promesa p or diciembre deL añó pasado-, nose ha cumplidoaun. r que según se- díxo. piiblicamente en-. Se­ v i l l a , por no-haber resultado.lustificada. la conspiración? dé: fes. diligenciasi que el. ministrof mandó hacer- al juea.dé p riOKra instancia D i Ramon Rtabo , l e p rivó del empleo,, y Io< dió áotror:. que á pesar de la conducta patriótica deL P-G -il y de 2ürabrana que tanto trabajáron en nuestra sagrada in­ surrección,. se prendieron, siguiendo después; la prisión de; D . Joaquin d e Goyeneta con asombro, de S evilla, que sa­ bía quanto, liabia.debido;á su heroismof, p o t e i que se hizotemible á los,Prefectos;^ á los Gobernadores y al. mismo. M a -tiacat que l ó desterró por su. firmeza á favor de la ciudad y


de toda h provincia. S e v llk Si horrorizó de ver confun-iidos con los delincuentes y aun tratados peor que á ellos, á »US mejores hijos que habla respetada como á sus padres, y se escandalizó al ver quebrantada la Constitución que aca­ baba de jurar,, por los mismos que debían vetar sobre su ob­ servancia, y que se renovaba era el tiempo de nuestra libertad, la arbitrariedad y despotismo de que nos quejábamos en el de Godoy, Estos sí que eran-moftivos para una conspiración, no contra el Gobierno, sino cohtra el Ministro ; pero suje­ ta á las leyes clama al Soberarao> Congreso, y espera- su de­ cisión, y que declare la calum nia, la fidelidad de la ciu­ dad, la inocencia de ios insultados, y la responsabilidad del Ministro.. Y o no quiero prevenir la resolución del augusto Congreso que la discurro- favorable á Sevilla.E sta será la me­ jor respuesta á la calum niay á losrecelos del Sr.Jáureguí que confíuáa diciendo en su ofícioiiSi no- se atajan los males que son de temer^ ¿quésucederá...? Fendrcm convuhtoitesy ímhe* diencta á los que mandan^ sangre , muertes., anarquía, y la pérdida de la patria y de la religión que se aparenta defender. D ice V .S . muy bien , Señor Jáuregui. Estamos con­ venidos. Sin ser y o Pontífice este a ñ o ,, p ro fetizó lo ’ mis­ mo que V . S. , que ere este año es Gobernador de Sevilla. Todo lo que V . S. teme sucederá , sí los filósofos del dia prevalecen , porque á todo* eso aspiran. L a Prarecia asegura éstas predicciones., Creyói á sus filósofos que deslumbraron al puebloincautocon las- voces-lisoregeras de reforma de losabuao; y core .las promesas del remedio. Lisongeárore al pueblo de mif modos. L e prometiérore lo que no’ pensabans cumplir. Desacreditaron á los que respetaban. Resonaron las voces encantadoras de igu aldad, libertad , independencia. jJ u vandera tricolor las publicaba con un lenguage mudo, pero elo­ cuente. L as plumas le diéron valor cou todos los artificio» de una retórica falaz. No- se descuídárou en usar las- voces de fanatismo, hipocresía , superstición , felicidad de la pa­ tria 5 voces de que tanto usan nuestros filósofos para alucí-


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nar à los incautos, y de qus tanto atusan para perdernos á todos. Inspiraron horror á la justa dominación. Desacredi­ taron á los religiosos y á los eclesiásticos pintándolos con los mas negros colores, y caracterizándolos con los nombre? de holgazanes, sanguijuelas ds la substancia agena y de la ri­ queza de los pueblos. Procuraron alarmar al pueblo con­ tra los sacerdotes simples , á estos contra los-Curas, á los Curas coatra los Obispos , à los Obispos contra el Papa, persuadiéndoles á que se usurpaban mùtuamente sus dere­ chos. Causaron una división y un descontento general. Su­ daban las prensas para fomentarlo : executaron los planes formados por Federico , Voltaire Lograron sus perver­ sos intentos, resultando de ellos las convulsiones , la tnobe^ diencia , la sangre ^ la muerte^ la anarquía^ y la pérdida de la patria y d é la religión^ que se aparentaba defender. Los. franceses han encontrado en vez de las promesas de los fi­ lósofos, la esclavitud , el despotismo, la usurpación del tro­ no , la depredación , la muerte de su R ey y de sus sacerdo­ tes. Vie'ron las cárceles llenas de hombres virtuosos, y vacías, diariamente, por salir de ellas p a r j’ser sacrificados los qus habia aprisionado la en vid ia, la calumnia y la perversidad de los magistrados, o por mejor decir, de los verdugos inhu­ manos que tenían sus delicias en decapitar à las personas mas beneméritas. P orfío, para separarnos del horror qus cau­ sa una pintura tan triste, sus ilustradores y reformadores saconvirtieron en los tiranos mas crueles ; y la Francia llora y llorará su necia credulidad á la que ha seguido la ruina de la patria y de la religión que se aparentaba defender. Pues, Señor Gobernador , lo que ha sucedido á la Pran-cia,-es lo mismo que se prepara á la España por estos filó­ sofos que son unos hijos legítimos de los franceses ; pero' unos hijos que no degeneran de sus padres. Unos mismos son­ sos proyectos, porque son unos mismos los medios. E l mismo ca mino conduce al mismo término, g Y en qué se diferen­ cian ios unos'de losotros? D iga V . S. si lo.que aseguraron


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aqaeUos, río es lo propio que aseguran estos?^ ¿&i no marclian por un mismo rimrbo? ¿Si-no siguen los mismos pasos? Y si Jas promesas,, las' seguridades , los medios , los caminos son los mismos; ¿pueden ser diversos los designios y los fines ■ que s^e proponen ? Pero rro lo conseguirán en España. N o porque ignore­ mos que aunque es de fe que la religión ha de permanecer, «o es de- fe que haya de permaneceren Espada.; ni porque demos el crddLto que asegura V . S. dió el predicador á la promesa de María Santisima ( poniéndola a la fa r cis otras i)srdades defe^ lo qiíe. y o c o n perdón de V . S. no creo ) al Apóstol Santiago , quando- le dixo- visitándola en las orillas del E b r o E rit pilaro istud in loca hta usqus ad coiisunnnation'en scscidi^ et ex. h<K loco minqican defiéent crederrtes ( rrie • parece fuéroo estas las palabras ,, pues hay muchos años que las le í); porque sabemos muy bien que estas promesas, y aun otras de esta naturalena, que se halia-nno solo en las ídistorias piadosas aunque muy fidedignas ,. sino en las mis­ mas Escrituras-, suponen y llevan envueltas ciertas condi­ ciones , á. las que. se ha de-estar para que se verifique su cumplimiento; sino porque está muy reciente y muy cerca de, nosotros, el exemplo de la Francia para que lo hayamos ol­ vidado; porque descansamos enda vigilancia de- un Gobier­ no que acaba de sancionar por ley fuadanaenLi! la religión católica , como la única en la monarquía española , que la defenderá por sabias y jus-tas leyes, y que no permitirá eJ . ejercicio de otra alguna-; porque Iiay pastores zelosos que velan sobre su rebaño, prc-J¿cado.res solícitos que desempeñan su ministerio, y dan á conocer los Jobos cubiertos de piel de ovejas; y por último , porque son pocos los españoles que están alucinados ,, comparados con los demas que creen en D io s, como- se suele decir , á p-uña cerrada^ Como la malicia de los fflósofoa&abe disfrazarse y vestir el vicio con el trage de la virtud ; como saben usar de ios mas finos colotes para manifestar la impiedad enmascarada;


como son tan diestros en el arte de seducir quedian apren­ dido de sus infelices maestros; como despreciando los ana­ temas de Dios , llaman á lo bueno malo j á lo malo bne« n o ; como temerosos de atacar á la piedad / á la religión frente á frente, se valen de medios indirectos que á ocasio* •nes suelen ser mas eficaces que los directos para conseguir sus perversos fines; los ministros del Santuario, á quienes D ios ha puesto en su Iglesia para defenderla , deben estar vigilantes, / como centinelas en un continuo a lerta, y pa­ sando la palabra de unos en otro s, para que los incautos na sean sorprendidos. Esta es la causa da clamar sin cesar los predicadores y de esforzar su voz. ¿Quería V . S. que calla­ ran? ¿Y qud razón habían de dar á Dios de las almas que están confiadas á su cuidado? Estos son los medios mas opor­ tunos para evitar h s nuevas convulsiones y la desobediencia á los que mandan , á lo que excitan los nuevos filósofos ; la iangre y la muerte qus ha pedido muchas veces el Conciso; la anarquía y la pérdida de ¡a patria y de la religión á lo que aspiran los que pronaueven 1-a división con sus morda­ ces escritos, aparentando defendería , y queriendo su des-' truccion con el pretexto de reformarla. Si este pueblo (continúa el Señor Gobernador hablando^ de Sevilla) está perdido en sus costumbres'^ si aquí general-! mente se advierte el vicio de la hipocresía'^ si la verdad huye de los labios de las gentes'^ si estamos llenos de egoistas y fríos expeetadores de Uj lucha de la nación'^ si las contribucio­ nes no se pagan ; si se ve con indiferencia morir al soldada de hambre y de miseria:^ si tftidie se alista para tomar' las armas, aporqué se a¡íota el viento^ declamando contra vicios que no hay •, y se pasan en silencio los que abundan?. '> i N o negaré yo que |a ciudad está perdida en sus cos­ tumbres , aunque acaso, nn tanto como otras de la península, Sevilla adolece da esta enfermedad general ú toda la Espa­ ña ; y ng sé quiénes serán maa culpados, si los que están corrompidos, ó los que no han tenido h energía necesaria para la gxácta ob?eryancia de l¡ís leyes qqe impiden la coc


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rup;ion. Pero sin entrar en ésta disensión, quiero hacer algunas ligeris. observaciones sobre este cargo. Sea Ja pri­ mera.ngidesde que' tiempo iss observa este aumento de corrupcioa .que hemos visto crecer desmedidamente en nuestros dias? ¿ N o es desde que nos heinos desdeñado de imitar a santa docilidad de nuestros padres ? ¿ Desde que la mar­ cialidad ha empezado á dominar? .¿Desde que los ministros del .Santuario y elSantuario mismo no se respetan como an­ tes? I Desde .que la facilidad de hablar'en materias de reli­ gión ha echado por tierra la respetuosa y Justa sumisión da nuestros mayores i ¿No es finalmente, para decirlo en pocas palabras, desde que Jas doctrinas liberales de Jos nuevos fi­ lósofos se han introducido desgraciadamente en nuestra pe­ nínsula? E s necesario, pues, destruir el origen de esta cor­ rupción. A esta primera observación se sigue otra. ¿Se reme­ diará esta corrupción desacreditando los predicadores, representáiídolos como fariseos ^ y asegurando al pueblo que dec\oma.ni contra vicios que no hay? ¿S z remediará teniendo la audacia , y no digo mas, de asegurar que tienen el au~ daz empeño de trastornar el Estado^ aunque para esto sea necesario usar de una calumnia atroz ? ¿ Se remediará pras,cribiendo un Gobernador militar á los predicadores Jas re­ glas que han de observar én sus predicaciones , y propo­ niéndoles la materia de ellas ? Quierd decir ; ¿introducie'nJose en el Santuario para manejar el incensarjo las manos que solo deben manejar la espada , y dando órdenes á Jos m inis­ tros sagrados, los que solo deben darlas á Jos soldados? Sr. Gobernador ; si V . S. asistiera á muchos sermones , oiría la reprehensión de los v ic io s , y Ja exhortación á las virtiidesí hubiera oido sermones enteros en que se han impugnado expfesameqte los perversos sistemas de la Francia como opuestos á Ja religión y al Estado: hubiera oido exhortar i la defensa de la patria , al pago de las contribuciones y tri­ butos, y hacer ver la fidelidad debida á los soberanos ex­ plicando su origen , su extensión y su carácter. Por un hu-


hiera visto cfne se Ita exhortado ¿ practicar (jiianto ía rdí» gion nos £oaada> y á huir de todo lu ,que noa ;prohibe^ si-r guiendío las instrucciones d é la misma felig,ionsin tener-iie? •. eesidad de raendigarlas de V . Si. r Ultima observación^ Confieso la cormpcío» de k s cos­ tumbres^ con la que es compatible la creencia de las v.erdades de la religión^ Q niero-decirque. aunque es verdad que Jos sevillanos como flacos y fiíiserahles liombres, pecan con­ tra loa mandamierttos ; obseivan los a r tíc u lo s á excepción de un pequeño ndanero-de sus, habitantes contaminados .coa los principios filosóficos^ cuya religión ignoramos, si es, que ■ profesan alguna, y de los que la mayor parte no son natiifales. de Sevilla^ Así los setfilianos pneden .pedir á D io s , y decirle á boca llena aquellas palabras de la encómendacion del alma en la bora de la muerte: Señor compadeceos de m/^, perdonad mis delitos , pues aunque he sido, un gran pecador^ •no he negado- ai Padre, al H ijo y al Espíritu Santo;, por e i {Gontrarie, he creido firmemente en ellos. S i aqutlf. continua F . S>., generalmente se advierte', el vf ~ cío de la hipocresía^ si la verdad, huye de los laJyios. de- lees gentes.Parémonos aquí un, poquito, aunque V . S. no- sepa­ ra, sin perjuicio de seguirle- después de una- ligera pausa. ¿Q ué entiende V .S . por hipocresía? porque esta tiene di­ versas inteligencias., ¿Es la. hipocresía que reprehen-dia JesuChristoiá los escribas y fariseos ; o la que imputan los fil6sofos del dia, y la que iraputároa sus maestros.-á, la Iglesia?' Y o m e .inclina .á que hablará-. V . S. de esta porque k pri­ mera es. y a muy antigua, la segunda es.de moda, y ya se-vé,, «s mas. regular explicarse según e l estilo corriente. Y esto. está eu el órden: porque si nosotros nos vistiéramos en el : dia á la Española antigua.,, si hablásetaos como Cervantes,, ' F r. Luis de Granada y Santa Teresa dé. Jesus;^^ aunque ma_n-ifestaríamos m á s e n la gm-vedad del vestido^.la q.ue hasta . aboca ha caracterizado, á; los españoles, y. nos explicaríamos. . coa un c3steJla»o mas pura y mas castian,!^ no obstante cha-


19 carian estas‘án'tlguallás, por que ni-se nos oía hablar co» los galicismos, y demás frases con que se, ha hermoseado nuestra lengua , ni veríamos vestidos á los hombres con las modas, aunque ridiculas primorosas , que han venido de la Francia, á las inugeres con el trage sencillo que Ies ha co­ municado la misma, y tanto á los unos como á los otros cubiertos ( en lo que ño descubren ) de un rnodo que nada dexa que desear para ver claramente todo el perfil de lasobras de la naturaleza , lo que esta ha prodigado .á cada u n o , y que si quisieran ocultarlo, 6 se expondrían á la nota de inciviles y groseros, ó de hipócritas y embusteros, h á una y otra. Bien que estas, notas se imputarían á los direc­ tores imprudentes , hipócritas , fanáticos y supersticiosos , que ni entienden , ni han entendido jamas los derechos im­ prescriptibles del civilismo y sociedad, para hacerlos com­ patibles con lo que la Religión nos prescribe. Convengamos pues en que generalmente reyna en, Sevilla el vicio de la hipocresía á la moderna: esto es, el de la piedad á Ja anti­ gua; y como estamos convenidos, pasemos á otra cosa. También en Sevilla huye la verdad de los labios de las geníeí.E sta sí que es una verdad indisputable.jPero de que géntes. Señor Gobernador? De los filósofos que nos quieren re­ generar á la francesa. D e los filósofos qne quieren inspirar­ nos sus perversas máximas. D e los filósofos que intentan se­ ducirnos , desunirnos y facilitar á su patriarca Napoleón el camino que no puede andar sin que se Jo allanen sus pro­ sélitos para destruir la Religión y el Estado. B a sta ; me he detenido mas de lo que pensaba. V o y á toda prisa si­ guiendo á V . S. que continúa requebrando á Sevilla di­ ciendo ;■ si estamos llenos de egoístas, y fríos espectadores de la lucha de la Nación : si las contribuciones no se pagan^ si se ve con indiferencia morir al soldado de hambre, si nadie se alista para tomar las armas en defensa de la Patria ^ a . Y o quisiera { ¡ con cuanta verdad lo digo í ) estar en Sevilla para contestar á V . S. con unos datos tan fixos, que


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en nada se faltara á la mas escnipujosa exIctftiKÍ, N a {05 ■ tengo á la vista, y así solo expondré lo. íjue me franquee ni'i ■ memoria, asegurando á V,. S. que todo quanto diga se lo justificaré, y que la verdad no huirá de mis labios, ¿ Egois­ ta Sevilla , y fr ia espectadora de esta lucha I ¿ Quién siñO ■ V. S. se atrevería à calumniarla tan atrozmente ? Apénás e l fuego eléctrico de da,ias.ufreccion. contra el tirano que •¥<? ^ocultaba en el corazón, de todos los españoles había pren­ dido en las provincias mas inmediatas á los Pirineos,, y al centro de la Península, se comunicó á e,$^^s,,extreinid;uijs de ella. Casi en nn mismo dia levatitáron el grito lijs proj-vincias contra el opresor. . Un plan- bien fcpinbinado no.s^ podía executar mejor. Sevilla á pesar, de marcliar contra ella un exército poderoso, capitaneado por D u p o n f, com­ puesto de las iHjjores tropas del tiran o , y sieguido de o-tra numerosa y /a lie n te división , levanta el grito santo, y con un valor que acaso ,,podía , reputarse temeridad , exciamqi ■ viva la Religión-^ viva la Patria, vi-ua.Fcrnatráo E l i . E s ­ tas voces sagradas reaniman su. valor, le hacen concebir los proyectos mas heróycos, y execiitarlos. Sin contar con otra que con ella misma , porque no podía saber el modo de pensar de las provincias, se resuelve á resistir al opres.pr, que según noticias estaba y a en Andújar.Porma una Junta Provincial interina que la acquiescencia de la provincia la declaró permanente. Despacha expresos á los gener.a!es So­ lano y Castaños, á Granada, Córdoba,, creo que á Jaén, y ciertamente.á Extremadura;, orgnniza unos quantos batallo­ nes de sus hijos , que han honrado á su Madre,, ademas de completar los regimientos ; que acababan., de; venir de Por­ tugal y Extremadura , Jos provee.de armas , municiones, caballos , vestuarios, y víveres , y presenta:."en concurrencia de las Andalucías el exército cuyms primeros, ensayos-en lo¡Si campos de Bttylen llenáron de glqriaiáda. Nación, Agradece la o-ferta de nuestros aliados que sq;, brindáron para auxi­ liarla con sus fuerzas, sin admitir el socorro de tropas que


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le ofreciárón ,, deseosa de que las Andalucías sokss tuvieran parte en el triunfa: sigue trabajando con la m ayor actividad (aun después que la Junta Central estaba ya organizada) en el desempeño de sus atribuciones , y 1» acoge persegui­ da de Aranjuez, hasta que abandonada de >ésta., vuelve á tomar el. mando y se prepara para resistir , sin tener tro­ pas , al poderoso exércitoá quecontra. la voluntad desús ciudadanos cede, obligada por el .dictamen del consejcy de oficiales y aynnfamiento, á quien por la • disolución de la Junta estaba sujeta ,. que habla declarado- la :necesidad de ceder á las cjrcnstancias , y que su resistencia sería- teme-r íaria» Las tropas francesas entra'ron en Sevilla pero-; se apagó acaso, el fuego que animaba á los .se villanos-,.? N o por cierto, Ellos se ven amenazados, perseguidos, desterra­ d o s, muertos ; pero ni la dominación , ni las ,amenazas, ni la persecución, ni el destierro, ni la nuieríe l’uéroá-capaces de separarlos de su odio ai tirano, y de su amo,r á su Reli­ g ió n , á su Patria y á su Rey. En, su misma esclavitud for­ man el proyecto atrevido de. libertar á las- Andalucías de. su injusto- usurpador, y de aniquilarlo. Proyecto, que la» circunstancias no le dexáron realizar, y que a costa de algunos dias mas de opresión , se hubiera visto realizado^' gór el plan que había formado eí secreto- Congreso Hispa­ lense^ cuya execucion hubiera asombrado al mundo entero, y de que no se habla ahora por antojo , pues estaba deli­ neado de acuerdo con los generales españoles é ingleses, y cotí la misma Regencia. Plan atrevido, trazado-.en Sevilla en, el mismo- tiempo de su cautiverio!, en donde se celebra­ ban sus juntas con tanto sigilo , que no pudo déscubrirío la vigilancia de su opresor. Pian, en íin, que sí no se realizó, facilitó- la entrada de nuestras tr,opas en la ciudad , y cu­ yas líneas se extendían no- solo á la Península, sino á las Ainéricas. Por fin.laa V . S. los tres-.manifíestos, que se acaban de publicar eii C á d iz , intituladosr E l heroísmo- de la nación Española, que, da exemplo al mundo : ó y a sea el


32 Secreto Congreso Hispalense'^ y se abochornará de la injus­ ticia, con que se ha atrevido á asegurar, que estamos llenos de egoístas , y fríos espectadores de la lucha de la Nación. N o es Hienor la que hace V . S. á Sevilla diciendo : si las contribuciones no sepagan.¡ si se w con indiferencia mo~ rir al soldado de hambre, si nadie se alista para tomar las armas 5 ¿ porqué se azota el mentó declamando contra los vicios que no hay, y se pasan en silencio los que abundan ? Las contribuciones no se pagan. Antes qae demuestre á V . S. esta impostura, le daré alguna idea de lo que se ha hecho en Sevilla, j a por donativos voluntarios, ya por anti­ cipaciones. L a idea será muy rebaxada, por que solo podrá ser, como y a dixe, de lo que me facilite mi memoria. N o siempre ha esperado Sevilla á que se le pidan donativos. H a prevenido muchas.veces los que se le podían pedir, y ha ocurrido co'n prontitud, luego que se le pedían. Quando en el afío de 93 se declaró la guerra á la Francia, fran­ queó voluntariamente el Cabildo Eclesiástico tres millones, y siguió dando anualmente trescientos mil reales. E n ei momento que se instaló la Junta Provincial, se congregó el mismo Cabildo , y le mandó una diputación para que dis­ pusiera de todas sus facultades, y el primer dinero qué se empleó, fuéron trescientos mil reales' que se diéron al gol­ pe , añadiendo después otras sumas considerables. Esta» cantidades sacadas de la masa común del Cabildo, no es» torváron los quantiosos donativos, con que eoncurriéron muchos de sus individuos, ya por una vez, ya mensnalraente. En los apuros de la Junta Central franquéó el mismo Ca­ bildo medio millón de reales ó m as, que se le admitió coa calidad de reintegro. Aunque falto enteramente de recursos por la depredación francesa y por las multas que se vió obli­ gado á pagar á causa de su amor á la patria, el dia que en­ traron nuestras tropas en Sevilla les auxilió con ochenta mil rs. y tres miPochenta y una fanegas de grano, que vendida* íil precio corriente imporíafcan trecientos mil rs. Ocurrió des-


p u e s ' él genefâl Bairestérós para,'el equipo de la tropa de su mando, y se le ofrecieron sesenta mil rs. E l Intendente L a borda se vio apurado, y pidió al Cabildo trescientos mil rs. N o los tenia ; pero los buscó y se los aprontó. Después ,al mismo u otro Intendente le franíjueá ciento y cincuenta mil. E l director de provisiones D . Santjago Gomex casi dia­ riamente ocurría al Cabildo en sus apuros y siempre era socorrido , ya coa metálico , ya saliendo a l pago de canti­ dades de granos de consideración , qire ^ lo encontraba con Ja fianza del Cabildo, quien pagaba á su tiempo á los que se le habian tomado, habie'ndole anticipado ciento sesenta y ^ h o mil rs. E l AyuntaanientO' pidió- al Cabildo »na can­ tidad determinada , y aunque no me acuerdo q,ual fu ese, pe­ ro sí tengo' presente que'si pidió" quince, le dió: veiate. Estas últimas cantidades las franqueó el Cabildo á pesar de la- extraordinaria diminución de sus rentas,-ya por la ven>ita de sus mejores posesiones-en el anterior gobierno,, que as.eendió á mas de once millones , cuyos réditos perecieron coa la caxa de amortización, ya por la usurpación francesa, y y a ■ por las muchas miles-fanegas- de granos pertenecientes á los partícipes-, que-interviniéron y sellewáron en diversos parar ges del arzobispado los comisionados- de los generales y de- la Regencia para la manutención de las tropas ^ siendo el' resultado pagar el-Catáldo anualmente mas de seiscientos mit rs. á los que le han aprontado los capitales qu-e se ha visto en ,1a precisión de tomar. E ste exemplo deb Cabildo-fué se■ guido de los sevillaaos- egoístas y fríos- espectadores- de esta :lucha^y que no-pagan las contribuciones^- considerados en .corporaciones y como particulares. Ellos concurrieron á pof-£ía con sus donativos desde el principio de la ,guerra contra dos franceses y desde Ja- instalación de la ju n ía P ro vin ckl-B as.ía pof todos el de D . Vicente V á z q u e z , à quien sede de­ bían muchos millones^, y contra quien se libraban grandes cantidades. N o contento con* lo mucho que habla dado , con ao, redam ar. lo que se le.debía ?. ton- lo que continuamente:


24 aprontaba, y con habar ofrecido á la Junta Provincial mil fanegas de trigo , siempre que se repicara en la Catedral por alguna victoria^’ no piidiendo resistirá las instancias de la coinision de Hacienda, que por ana consideración á lo mu­ cho que daba, que se le d e b ia ,'y que se libraba contra e'l, le obligó á tomar doscientos mil rs. ; obedeció tomándolos con una mano, y los dio de donativo con otVa. Por último lea V . S. (se lo aconsejo segunda vé2, por si no lo he consegui­ do con la primera ) los citados manifiestos del Secreto Con­ greso Hispiliense ^ y se asómbrará al ver ios gastos que tuvié^ ron que hacer para el desempeño de su vasto pian eUos egoís­ tas y fríos expectadores de la lucha de la Nación que no p a ­ gan contribuciones, ¿ No las pagan ? ¿ Lo dice V . S. de veras ? E a pues, dí­ game V . S. una que se haya exigido y que no se haya paga­ do. Con esto solo quedaré convencido ; y aunque hasta qiíe se diera la respuesta no tenia obligación de contestarie, no obstante le diré algo aunque me anticipe , que acaso servirá, para allanaría el camino. Entraron las tropas españolas, y nada se habló de contribuciones hasta que pasado mucho tiem­ po se trató de la extraordinaria de' guerra, establecida por la Junta Central, y aprobada por Jas Cortes. Era necesario pa­ ra llevarla á debido efecto tomar una razón individual del prolaeío líquido de todas las rentas de Jas corporaciones y de los particulares. Esta diligencia debía ser muy complica­ da , y h ib ii Je sufrir necesariamente las dilaciones , que la experiencia dió á conoeer , y mientras se executaba, que de­ bía ser á costa de mucho tiempo , ‘se mandó por la Regencia que Se^'i'Iii contribuyera raensualmente con trecientos mil rs» E ra iiidUpensabie hacer el repartimiento. No podía verificar­ se con la celeridad que exigían Jas circunstancias, porque de­ bía marchar á toda diligencia el conde del A b isb a l, y en una noche sola se repartió éntre los que' juzgaron oportuno, no sé si fueron tres millones , ó docientos mil rs. mas;, por Ùltimo io que correspondía á los meses vencidos. Se le anua-


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ció á los que hablan ds contribuir , sa recogió ¡a referida cantidad en horas. Se añadió el importe de un raes del arren­ damiento de las casas para reintegrar á los que anticiparon el dinero. Creo que también se recogió en poco tiempo, aun­ que las continuas urgencias no habrán podido realizar el rein­ tegro. N o The acuerdo si á este repariimiento había precedi­ do otro. Si precedió, se cobraría. L o cierto es, que quando se ha prefixado cantidad, y se ha exigido, se ha saca­ do. Esto basta por ahora, debiendo solo advertir que el pue­ blo- dócil siempre á las disposiciones del G obierno, se ha prestado á su cumplimiento , y que no tiene la cu|pa de que sean complicadas las diligencias necesarias para cumplirlas, ni del entorpecí miemto en su execucion. Se ve- con indlfefencici niovir ül sold¿ido de tniseftct y d& Jidíftbre^ Que muere a esfuerzos de la una y la otra es un he­ cho constante que no se puede negar. Que se vea con indife­ rencia es uaa impostura que no se puede su frir, y una ca­ lumnia que no podrá V . S. probar. Sevilla ve con dolor quie los defensores de la patria tienen que luchar no solo con los. franceses, sino con la miseria y con el hambre 5 que no se pagan , y que sufren todo género de privaciones^ pero no es ■ tá en sus alcances el remedio. Conoce el m a l; ama á los que lo padecen , y no puede aplicar la medicina , aunque no la. ignora. No obstante ello es, que ningún exército ha estado me­ jo r pagado y mantenido que el de reserva miéntras estuvo en su seno , y ninguno marchó mas equipado quando salió de él. Esto es cierto, y también lo es que ha querido evitar en la mayor parte estas desgracias. V aya la prueba. E l Sr. Cardenal de Borbon, siendo ya Regente, sabe el sacrificio que vá a sufrir la Hacienda Nacional en una contra­ ta de treinta mil barricas de harina y doce mil de arroz, y trata de evitarlo. Avisa á su Cabildo de Sevilla para que se encarga en esta provisión , asegurándole el reintegro con los mismos ramos que se aseguraba á los asentistas. E l Cabil­ do conoce la dificultad de la empresa que casi le era imposi­


s6 ble por fatta de recursos. Sa amor a k patria \kn:e éstas d ifi-eiiltades casi insuperables , asociado con el de la iglesia de Córdoba que también fué incitado para Io roisino. Manda à un comisionado para que conferencie con el M inistro de H acien­ da. Conferencian en efecto; se impidió aquella^contrata sacrificadora , se fixáron las bases y condiciones de Ja benéfi­ ca provisión de ios Cabildos que habían de dar las barricas á costo y costas , y sin mas utilidad que la de sacrificarse á be­ neficio de la patria y dei exército ; y en los mismos momeatos en que se iba a formalizar el conve'nio, se desvanece , no por parte de los; Cabildos que na pusieron dificultad alguna^ sino por parte del m inistra, que- tendría los motivos .que ya no penetro. Así se frustró una medida tan benéfica que ésteudida a'las demas Iglesias, a l paso que se fueran desecupando las provincias, hubiera podido abastecerlos exército s, impedir su hambre y su miseBia , y dexar à beneficio del erario nacional la grande utilidad que habían de sacar los asentistas. Perimtame V . S. que le pregunte ahora, ¿quién mira coa indiferencia morir al soldado de hambre y de mi­ seria ? E s p é ra la repuesta , y miektras vienevoyáexám inar,; si tiene V.U S.. la misma razón para a segu rar, que nadie sealistapara tomar las armas en defensa de la Patria^ Aun quando esto fuese así,, nada tendría de estrano à vista de asegurar Y . S. que se ve morir al soldado- de hambre y de miseria. E l soldado se presenta al enemigo llena de ar­ dor y confianza, se bate con él, j aunque puede m orir, esp^•^ ra que no le tocará esta triste suerte.. Los poderosos motivos que le-anim an, le- hacera arrostrar los peligros» N o se intimi­ da por su consideración». Todos desaparecen , y los consume el generoso y activo fuego que ha encendido en su corazón el amor á su religión, y à su patria,, y el aborrecimientaá su injnsío enemigo. Péro este mismo fuego lo. apaga enteramen­ te la triste consideración de que va á. morir de hambre y de Biiseriá. Pues vea S. aquí el heroísmo español que ni co­ noce i ni sabe apreciar. Se engaña á sí . mismo. Piensa qup


2? no ha di ceder al eaeaitgo , á la m iseria, á la hambre y se resuelve á luchar coa toaos. Ape'nas Ballesteros se dejcaba ver en los lugares ocupados por el enemigo , se le uiiiau no solo los dispersos , sino todos los mozos capaces de tomar las armas. Hubo pueblo nu­ meroso en cjue no quedó uno. Á los pueblos se ha declara­ do el número de quintos, y unos lo han aprontado, otros lo van aprontando; y si se retardan, debe atribuirse a las di­ ficultades que necesariamente ocurren ; y lo cierto es que el exército de reserva de Andalucía ni se ha completado de mo­ ros , ni de franceses, ni de- gentes de otros reynos , ni de otras provincias del reyno , sino de andaluces, que si se nu­ meraran desde los principios de esta sagrada lucha, asombrarían á V . S. y apóuas serian bastantes para rnaateuerlos un mes loÉ inmensos tesoros cari que robándolos á la nación, se han enriquecido esos que se jactan de filósofos , que vocean tan­ to el píitriotism& , y que no teniendo otro que sus intereses personales , son no solo unos verdaderos egoístas , fríos expectadores de la lueha déla Nación ^ sino unos agentes da Napoleón, y cooperadores-suyos para la .ruina de da Patria; Oespues de ios elogios con que honra V . S. a Sevilla, nos pregunta : ¡porqué se azota el viento declamando contra, vicios que no hay ^ y se pasan en silencio los que abundan? Aunque en suposición de lo dicho nada hay que responder a V . S. sobra esto; no obstante, permítame d ig a , que no he visto OJOS como los de V^. S. si mira con ellos solos , <5 es­ pejuelos mas particulares si necesita de este auxilio, porque no le conozco personalmente, aunque creo los necesitará, en atención á la edad que representa en su oficio, pues se ma­ nifiesta como un viejo decrepito ó chocheando. O joso e s-‘ pejuelos rarísimos que ven lo que no hay, y dexan de ver lo que se manifiesta de gran bulto. Asi su vista no alcanza á ver los vicios en que abundan los filósofos, y y e ios vicios de que carecen los sevillanos. Lentes y ojos de nueva ó renova­ da invención , que no solo aumentan y disminuyen , sino


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tianirnînte y con justicia , como otro qnalquisr ciadádano que tuviera otros tantos , ó mas ó méaos, ó que no los tuvie­ se. Pero los tiene V . S . , y yo me toma la coarianzade acon­ sejarle , q¿{e si qiihre que viuan dichosos^ viendo- exeinplos de sólida é ilustrada piedad , y que sean buenos ciadadanos y buenos eatolicos, se desprenda de ellos por un poco de tiem­ p o , y en vez de mandarlos á universidades 6 á colegios, • ios- mande i Cádiz , encárga'niolas que no falten à la acade­ mia del cafe da Apolo. A llí aprenderán en poco tiempo mu­ cho mas de lo que aprendíamos en na-uchos ana? en los cole­ gios , adquirirán las nociones con que puedan ser útiles pa­ ra ellos y para la sociedad..En aquella academia los conoci­ mientos son infusos, y todos salen tan alumbradas ó ilum i­ nados , quanto puede apetecer un padre como V . S . , encar­ gando su dirección para que se satisfagan sus buenos deseos à ios autores del Conciso , del R e d a cto r, D iario M ercantil, Abej'a , Tribuno & c. Siga V . S. mi consejo , que algún dia me dará las gracias, y espero que sea quando advierta las de sus amados h ijo s, á quienes no permitirá V . S. digan ser­ mones mientras esten en ese pnebio hipócrita^ y de cuyos la ­ bios huye la verdad & c. ^ teniendo- presente que las buéaas costumbres’ se corrompen , na digo por los malos-examplos^^ sino por oir Conversaciones desarregladas-: Corrumpant bonosmores eolloquia prava. Sáquelos V . S. de él , . y excite á que salgan también sus buenos amigos,^para que no sean par­ ticipantes da sus delitos. Eüite de illa et-ne participes sitis deliclorum ejUs. ■ Antes-de-contestar á la suplica .con que termina V . S. su oficio, y á la posdata que inserta quando lo publica , me per­ mitirá que le haga, una pregunta , á la que me da aliento su bondad. S iV . S. hubiera oido decir á un predicador, que ea las Córtes se han descubierto ya muchos egoístas , y que se cuentan entre sus individuos algunos que por la opinion pública son acusados de haber ayudado á los franceses en sus ideas depravadas^ que existen diputados.,., que tienen valor pares


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contrariar contra toda razón y justicia una , dos y tres veces el bien general de la 'Nacwn y que pasando de las Cdrtes al Gobierno , asegurara que este por una clemencia mal enten­ dida está constituido á ser menos que cero^ á ser una cantidad negativa^ ¿que' hubiera hecho V.. S. ? Si á mas de todo Jo dicho, teniendo que deliberar el Congreso sobre algún asunto intere­ sante, por exemplo, sobre la instalación délas Cdrtes ordinarias en Cádiz ó en Madrid, en la víspera déla resolución dixese el bueno del predicador á su auditorio lo siguiente : E l pueblo esr pañol calijicará si la determinación que se puedeMmar mañana se opone^ ó si puede oponerse en el día á la .cotiser-vaeion y .exis­ tencia del Estado:, y si siendo este cierto^ se mira en la preci­ sa obligación de armarse ^y de no consentir , aun á costa de su sangre , la disolución del cuerpo moral de la Nación ; ¿quá hubiera hecho Y . S. , vuelvo á d ecir, quando gn lo primero daban á conocer , no baxo el nombre de filósofos y por una declamación indirecta, sino expresamente d virtuosos y sa­ bios diputados del Congreso (le quito el mas que V . S. dixo, porque tocia comparación es muy (xiiasa)y álos sugetos ver­ daderamente irreprehensibles^ que el Señor lleno de wiserieordia ha concedido á la España para que la gobiernen^ ¿Se hu­ biera V . contentado coa llamarle fariseo? ¿Qué hubiera dicho 6 hecho ai escuchar la afiadidura del sermón? ¿Queda­ rla satisfecho con quejarse del audaz empeño de trastornar' el Estadoï ¿Hubiera V"» S. tenido paciencia para oirlo, y delatarlo al señor Coadminlstrador? ¡,Ah , señor! me temo que si la religión y la piedad , si el respeto con que mira V . S« á los sacerdotes y al templo no- le hubieran contenido,, acaso acaso habría subido al pulpito , y arrojando al predicador de aquel sitio que tan indignamente ocupaba , ó por mejor .decir , que tanta profanaba, si su santa indignación no le condöcia hasta.el extremo de quitarle la vida hubiera aren­ gado al pueblo,. dándolas instrucciones convenientss « los piadosos y paco ilustrados oyentes , después- de haberles ense.^ado el respeto conque deben tratar à los diputados del Con.-


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manifiesta V . S. sus ardientes deseos y sn respeto al clero. Lbs primeros los denota bien , suplicando á S. E . que excite á los señores eelesiástieos á la obediencia y sumisión al legitimo Go­ bierno^ al desprendimiento de los bienes de este mundo (á es­ to vamos; per j no tenga V . S. cuidado, que bien desprendidos quedarán), y al cumplimiento de los deberes que nos imponen á todos nuestra patria y nuestra santísima religión. L o segundo, esto es , su respeto al Clero, lo evidencia V . S. en suplicar á S. E . que les obligue por todos los medios que están en sus ma­ nos á que no insistan en su audaz empeño de trastornar el E s ­ tado. ¿Se puede apetecer mas comedimiento, mas sumisión, mas decoro, y una piedad mas respetuosa? Y o conozco muy bien la prudencia del Sr. Coaditiinistrador para persuadirme á que S. E . no habrá pensado que este es un modo indirecto del que se vale V . S. para decirle que se descuida en el cumplimiento de sus obligaciones. Nada ménos que esto. S. E . habrá conocido muy bien que el zelo que devora á V . S. , le obligaría á esta suplica Jlena de candor^ y que al mismo sé debe atribuir la tal qual expresión que diXÒ , acaso no muy moderada , como aquello de su audaz em­ peño , y de lo que no se debe hacer caso en un tiempo en que tan' acostumbrados deben estar los eclesiásticos à estas y otras seifiejantes expresiones en que tropezaban y se escandalizaban nuestros padres. Y a está esto desterrado. Estos son unos ras­ gos de la sólida é ilustrada piedad con que se forman buenos ciudadanos y buenos católicos, y con los que se consigue la sal­ vación , que es lo que mas desea el Sr. Gobernador para todos ios hombres. Gracias á D io s que llegamos á la posdata en. la que nos dice V . S. que no puede- ménos que elogiar la caridad evangé­ lica y zelo pastoral.con que el Exorno. Sr. Arzobispo procuró inmediatamente poner remedio á males de tanta consideración y transcendencia. Á no ser por el conocimiento que ten go, como llevo di­ c h o , del Sr,. Coadministrador, hubiera creído que al predica-


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dor , por primera providencia , se le habían recogido las li ­ cencias ; que después de la mas severa reprehensión se había encerrado en algún convento, inientras se preparaba embar­ cación para conducirlo á Filipinas, ó que para impedir la re­ novación de estos abusos que tan frecuentes son en Sevilla, habría mandado S. E . que cesase la predicación en aquella ciudad al menos por seis meses, como solicitó un escritor pú­ blico para toda la monarquía. También me ocurrió si el Sr. Coadministrador viendo el infundado, indecoroso é insolente oficio de V . S. habría exercitadosu caridad y zelo postoral en­ señando á V . S. y reprendiéndole, como merecía, por un oficio tan atrevido, superficial é indecente. Vacilaba yo en esto, quando una carta de un amigo fidedigno me sacó de las dudas, dicie'ndome : se llamó al predicador , presentó el sermón, y censurado por los curas de Sta. Catalina y S. Ildefonso, re­ sultó que lejos de contener doctrinas contra el Gobierno, acon^ sejaba la debida obediencia á las legítimas autoridades. Hasta siquí puedo deponer., é infiero que ó no se habrá dado provi­ dencia , ó que si la hubo , habrá sida la de dar las gracias al predicador... ¡Jesús! exclamé yo. ¡E l Sr. Gobernador añade á sus buenas prendas la de querer engañar al pueblo! N o quiero añadir mas , y solo suplico á v d .. Señor Procurador, que tenga la bondad de agregar este Apéndice á su diario en ei que impugna el oficio del gobernador 4 ^ Sev illa .n A . M . G . Cádiz 28 de setiembre de 1 8 1 3 .

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E L L A C O N IS M O , É I N E X A C T I T U D C O N Q U E se puso en el periódico titulado el Procurador General el discurso que dixo en la sesión de Cortes del de Mayo último el señor D . Manuel Ximenez G u a zo, diputado por la provincia de G ranada, con motivo de la discusión, á que dió margen el expediente formado d los comisionados del cabildo de la catedral de Ca^ diz y al Uicario Capitular D . Mariano M artin E speranza, por no haber prestado puntual cumplimiento d la orden de la Regencia p a ra la lectura del decreto y manifestó sobre la abolición del tribunal de la Inqui­ sición, nos estimula d imprimir una copia que hemos p o ­ dido adquirir del original que entregó dicho señor dipu­ tado para que se insertase en los diarios de las sesio­ nes de Córtes.

I^ e n o r : aunque hago el aprecio que es justo de los e s ­ pectadores , la experiencia me ha hecho conocer, que por un efecto de la exaltación de sus ánimos al oir sentimien­ tos vivos, y expresiones enérgicas en las discusiones, fal­ tan algunas veces á la circunspección que deben tener en presencia de V . M . : y o que no quiero aplausos, ni vi­ tuperios, pero sí la libertad, que concede la Constitución a los representantes de la nación española en este sobera­ no congreso, pido a V . M . que se lea previamente el artíc. l o cap. i ? del reglamento de las Córtes. (se le y ó ) Si los señores, pues, que se honran con asistir á las se­ siones, quieren ser testigos de esta discusión, es necesario, que se sujeten 4 lo que previene el reglamento, pues lo contrario sería insultar 4 V . M . N o habla en mí el te*nor, Señor, solo temo 4 Dios i pero respeto 4 las legíti^


mas potestades, y acostumbrado á presentar el pecbo á ]as balas, y exponer mi vida en defensa de la patria des­ de el principio de nuestra santa lucha, no puedo sufrir insultos. M e parece, que es bastante prevención. M ucho sentiré tener que reclamar el reglamento y la inviolabili­ dad de mi opinion. Es importantísimo baxo todos aspectos el punto que se discute, y los setiores, que han hablado sobre é l , en los dos dias que han precedido, lo han executado con tal erudiccion, con tanta extensión de ideas, y conocimientos, que parece no han dexado ya que decir. Mas el punto, repito, es de la mayor importancia, interesa mucho para la unión, y armonía entre el sacerdocio, y el im perio, y no confundir los límites de ambas potestades : de otro modo se abrirá la puerta á la división, y. la división nos conducirá á la ruina según Jesu Chiisto, omne regnum in se divisum desolabitw, V . M . sabe que he jurado defender la Religión católica, la Constitución española, y que estoy obligado á procurar todo el bien posible á la patria, y no sería fiel al juramento, ni desempeñaría bien los de­ beres de representante de mi provincia, en este augusto Congreso sí, no conformándome enteramente, como no me conformo, con las ideas de algunos señores, que han preopinado, ocultase á V . M . mi opinion. N o reúno las qualidades de orador. Señorj como de­ fensor de la patria, que es la qualidad que mas aprecio, me es conriatural la dureza, la intrepidez, el ardor, que tan Utiles son en el teatro de la guerra, donde sirven mas los hechos, que los dichos, donde deciden mas las obras que las palabras: por lo mismo, señor, necesito que V . M . se digne prestar benigno su atención; y si y o consi­ go manifestar mis sentimientos .con candor, sí llego 4 in*


dicar el camino de dar á Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar, quedarán satisfechos mis deseos y habré logrado mi mayor ínteres. Se trata, Señor, del expediente formado contra los comisionados del cabildo de la catedral de Cádiz sobre no haber prestado puntual cumplimiento á la orden de la Regencia, para que se leyese en la Iglesia antes del ofer­ torio de la misa mayor el manifiesto, y decreto de V . M . para la abolición del tribunal de la Inquisición; se trata de las órdenes de la Regencia comunicadas por el minis­ tro de Gracia y Justicia para el desafuero de estos com i­ sionados sometiéndolos al juez de primera instancia, y pa­ ra la suspensión de las temporalidades, y del exercicio de la jurisdicción al Vicario capitular; y se trata por último de la representación, que han hecho los interesados, quexándose de la infracción de la Constitución política de la monarquía española, que se ha cometido en dichas órde­ nes, y pidiendo, que se exija la responsabilidad al secre­ tario del despacho de Gracia y Justicia. Quando se dió cuenta á V . M . de este expediente oí esta última representación, oí el dictamen de la comi­ sión, los votos particulares, las cartas que dirigió el cabil­ do de Cádiz á los de las Iglesias comprovinciales, pidien­ do sus luces y consejo para el acierto: y de todo he de­ ducido, que no solo no resulta el delito de conspiración, de subversión del buen orden, ú otro que quiera decirse, sino que en mi concepto ni aun se descubren indicios, ni sospechas, ó presunciones en un grado tal, que puedan prestar fundamento para las providencias dadas contra los referidos comisionados del cabildo. Todos los señores preopinantes han convenido hasta ahora en que no hay un delito; ni era posible que hubiese ccr-


•4 teza legal de é l, no habiendo prueba, ni calificación, asi como tampoco puede decirse, que ha habido un tribunal, ni que ha obrado cosa alguna en este asunto el poder judiciario; pero no todos convienen en quanto á los indicios, y el cuerpo del delito. ¿ Y donde podrá hallarse todo esto? Unicamente podrá encontrarse en las cartas dirigidas por los comisionados á nombre del cabildo, ó en las represen­ taciones de éste, de aquellos, y de los curas párrocos, que obran también en el expediente: lo que yo advierto en estos papeles es mucho zelo, mucho deseo del acierto, y nada de indicios de subversión del buen orden, nada de bandos, ni ligas, nada de cuerpo de delito, que se atri­ buye á estos individuos. ¿Será delinquente la conducta del cabildo, y por conseqiiencia de sus comisionados, como individuos del mismo por no haber prestado puntual cumplimiento al decreto de V , M .? Pudiera serlo, si no tuviesen para esta suspen­ sión, ó morosidad un motivo justo. ¿ Y quien duda. Señor, que lo han tenido? Y o he visto en sus representaciones, que la lectura, que se exigia del decreto y manifiesto no era conforme á la disciplina de la Iglesia, á las disposiciones de los conci­ lios, á las constituciones pontificias, al derecho canónico, ni á lo que previene la liturgia en la santidad y decoro, con que debe celebrarse en el templo el santo sacrificio de la misa. Y o veo, que V . M . no tiene mas potestad que la temporal, y aunque esta es absoluta, é independiente, no puede exceder sus límites, no puede extenderse á lo espiritual. Esto es innegable. Las órdenes y decretos de V . M . son emanaciones de su potestad tem poril, se deri­ van de ella, y estando en oposición con la disciplina, y las leyes eclesiásticas, ¿como no había de hallar dificultad


el cabildo en prestar un ciego y puntual cumplimiento;? ¿Puede V . M . exímiilo de la obediencia, y sumi^¡o^ ú la cabeza de la Iglesia, ni de la observancia de las leyes de esta? Ciertamente esto no esta en la esfera de las faculta­ des de V . M . La potestad espiritual es también absoluta é independiente, establecida por el fundador de la Iglesia Jesu Chrisio, tiene todo el poder, que conviene á su ins­ titución, todo el poder, que necesita para llenar su gran­ de objeto. ¿ Y quien no conoce. Señor, que en el conflic­ to, en que se consideró el cabildo, de tener que desobe­ decer los decretos de V . M . ó infringir las leyes ecledásticas no podia elegir un medio mas prudente para el acier­ to , que aquel que señalaba la práctica da esta Iglesia y de las demas, á quienes consultaba? Léanse sus actas ca­ pitulares, y se hallarán repetidos exemplos de esta con­ ducta. Léase la historia ecledástica, y se verá observada esta misma conducta cu los acontecimientos extraordinarios, y en los asuntos de grande importancia, y no solo entre los prelados de las Iglesias comprovinciales, sino entre otros cuyas diócesis estaban separadas por enormes distancias. ¿ Y podrá estimarse delinqüente semejante proceder, sin que sufra violencia la razón? Y o entro á exániioar cuidadosame.nte las cartas escri­ tas á los precitados cabildos, y solo me ofrecen motivo?, para confirmar mas y mas la idea, que pude formar en el principio, del zelo, c interes por el acierto con que se han conducido los comisionados del cabildo de Cádiz en este asunto delicadísimo. N o he olvidado, que algunos de los señores preopinantes han fixado su atención sobre estas expresiones, que se leen en las mismas cartas: » co , » nocemos que la menor oposición será muy del desagrado ,»> d e S . aM. mas los pueblos la celebraiáa con un santo rc-


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»> gocijo al ver que los pastores del rebano de Jesu* » Q u isto velan sobre su g r e y , zelan el decoro del San>» tuario y arrostran todos los peligros por llenar su »» ministerio » & c = También he íixado yo la atención en ellas, y deseo que la fixe V . M ., pues según he oido acri­ minarlas, se cree vertido aquí mucha parte del espíritu de sedición, de maquinación, de bandos, y ligas para atentar contra el gobierno y contra V . M . ; y es cosa, señor de mucha gravedad y trascendencia el dar á estas expresiones un sentido verdadero, una interpretación justa. N o usaré por ahora de otras armas, que las que me suministra la sana filosofía, quando sondea en el corazón del hombre el origen de sus pasiones: todo el que haya dedicado algún estudio á esta ciencia, que desenvuelve hasta la raiz de los afectos humanos, no podrá menos de confesar, quán natural es en el hombre el desagrado, al ver que no ha logrado reunir á la rectitud de su intención una elección acertada en los medios, que han de conducirle al fin, que se ha propuesto. Los cottiisionados del cabildo se prometían en su re­ presentación patentizar á V . M . que eran legítimos, lós motivos, qué dificultaban la lectura del decreto y mani­ fiesto en la Iglesia antes del ofertorio de la misa, y co­ mo debían esperar, y aun creer que la religiosidad de V , M . no desatendería en este caso sus ruegos; tenían sobra­ do fundamento para persuadirse, que el pueblo christiano aplaudiría su zelo. Para conseguir este loable objeto, para preparar este feliz resultado buscaban el consejo de las Ig le ­ sias ; pero lo buscaban con unas razones tan sólidas, con unos motivos tan poderosos, que en mi concepto hubieran desempeñado mal su deber, separándose de un camino, que la experiencia había señalado como el mas seguro pa-


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ra conseguir el acierto. El cabildo se disponia á cumplir la orden de V . M. j pero antes queria ver, si estaba obli­ gado á dar este cumplimiento, porque se interesaba en ello el respeto, que debia á D io s, la obediencia, que no pe­ dia negar al Vicario de Jesu-Chrisro, y fiel observancia de las leyes y disciplina de la Iglesia, N o eran imagina­ rios estos obstáculos, llena está la representación de los párrocos de textos y doctrinas, que demuestran las graví­ simas dificultades, que ofrecía la lectura, que se prevenía al cabildo del citado decreto y manifiesto. Y en la hipótesi de ser inconsiliables estos extremos ¿porqué se ha de extrañar, que el cabildo, ni los páiroCuS, arrebatados de un ardor religioso, ó guiados por urj santo zelo, dixesen, que estaban dispuestos á arrostrar to­ dos los peligros, antes que faltar á los deberes de su mi­ nisterio ? Y o !éj s de estimar reprehensibles estos senti­ mientos, los creo dignos de elogio. Puesto en su lugar y o hubiera hecho lo mismo. Por mas que me fatigo en meditar, y examinar una por una todas las clausulas de estas cartas y representacio­ nes, no encuentro en ellas una sola expresión, que no sea susceptible de una interpretación favorable, de un bueij sentido; y si estos mismos escritos, son según h? oido, todo el cuerpo del delito, ¿porqué se ha de graduar éste, des­ viándose de las reglas del derecho, que prohíben ampliar lo odioso, y restringir lo que es beneficio? Hasta el sigilo, que tanto encargan en sus cartas los comisionados, con la precaución de reservar las especies aun de los s.acerdotes, que no fueren individuos de Its cabildos, á quienes se dirigían, se quiete sujetar á un con.cepto de criminalidad, y persuadir, que es efecto de su .espítiui doloso, é incendiario: todo lo contrario debo yo


§

inferir de esta conducta, no solo porque el incendio aísla» do y contenido no puede ser dañoso átítro , que al cuer­ po ea que se ceba, y al agente que lo contiene; sinó también poique las clausulas subsiguientes excluyen toda ¡nteipretacion, que no sea en favor de sus■ aiitores, ¿qué dicen, pues, estos quando encargan el siglo? Dicen que es necesario para que no se altere el buen orden, ni se turbe la tranquilidad pública. ¿Se puede desear mayor ptueba de la rectitud de su intención? Y si se desean mas pruebas, léanse con cuidado estas cartas preparatorias de lá representación, que se proponían elevar á V . M . y se ve­ rá en ellas que todos sus desvelos y diligencias se enea» minaban á este fin. ¿Podrá negar la ilustración de los in­ dividuos de este augusto congreso, que el fin es el que decide mas de la bondad, ó malicia de las acciones? ¿Po­ drá negar alguno de los señores diputados, que las leyes de la Iglesia no dan una luz tal sobre la materia, que pueda decirse proceden con una verdadera conformidad con el decreto de V . M . en quanto exige ün acto de subor­ dinación de parte del cabildo, obligándole á la lectura de lo sancionado por la potestad temporal (q u e es la que re­ side en V . M .) y no solo en el tem plo, sino ames del ofertorio de la Misa ? El cabildo, Señor, debió representar á V . M . en este caso, no como una corporación civil, sino como un sena­ do eclesiástico que, vacante la mitra, tiene toda la repre­ sentación de los derechos de su Iglesia. La facultad de representar á la autoridad soberana en negocios arduos, y en que se interesa el bien del reyno, ó el honor y conciencia de la misma magestad, es tan sa­ grada y protegida por nuestras leyes, como enseña, entre otras, la 2 5 , título 1 3 , partida 2? »> El pueblo ( d ic e )


»1 debe mucho puriar en guáídar su Rey:;;:: E esta giurí> da que le han de facer es en tres maneras. La primera" f> de él mismo. La segunda de sí mismos. La tercera de »> los estranos. E la guarda que han de facer á él de sí »i mismo, es que no le dexen facer cosa á sabiendas por* »> que pierda el ánima, ni que sea á mal estanza ó des»> honra de su cuerpo, ó de su linage, ó á grande daño » de su reyno. E esta guarda ha de ser fecha en dos ma»> ñeras. Primeramente por consejo mostrándole é diciendo »» razones, porque non lo deba facer. E la otra por obra, »> buscándole carreras, porque gelo fagan aborrecer y de* »» xar; de guisa que no venga á acabamiento, é aun em»> bargando á aquellos que gelo aconsejasen á hicer, onde »> aquellos que de estas cosas le pudiesen guardar, é no ■ » lo quisiesen facer, dexándole errar á sabiendas á facer í> mal su facienda, porque óblese á caer en vergüenza dé »> los bornes, farían traición conocida.» Para desviarj pues*, al R e y del error ó injusticia d e ­ ben sus súbditos valerse, entre otros medios, de represen­ taciones; pero representaciones vivas, enérgicas, sin disi­ mulo-, sin adulacioh, sin ocultar la Verdad por respetos humanos; » non catando si le pesará ó le placerá. » D i ­ ce la ley título i 8 , partida 4. Es memorable el testimonio de' vittud y amor á la justicia, que nos dexó Felipe I V etí su decreto al con­ sejo cdn fecha de 24 de Enero de 1 6 4 2 . » Mandóos >> ( dice ) qüe siempre me tratéis verdaderamente; aunque » os parézca que sea en cosa contra mi gusto; y aun■ » que estoy cierto, que si Dios no me dexa de su ma*» no, y o no la tendré en riada que sea contra lo que os »» digo; como hombre puede ser que y erre , y para en este » caso es, quando mas he menester, que

mis ministros


lO

»> me hablen claro, y no me dexen errar. Y mirad que »> os pediré estrecha cuenta á todos, si habiendo yo de» clarado en esta forma mi voluntad, vosotros no cum»> pHs con ella. Casi es igual el que expidió Felipe V . en 7 de F e ­ brero de 1 7 1 5 . Oigalo V . M , >» M i voluntad es, que » en adelante no solo me represente ( el consejo ) lo que >j juzgare conveniente y necesario con entera libertad ehris}> liana, sin detenerse en motivo alguno por respeto huit mano; sino que también replique á mis resoluciones yy siempre que juzgaren contravienen á qualquiera cosa que yy sea, pretextando delante de Dios no ser mi ánimo, em yy picar la autoridad, que ha sido servido depositaren mí, yy sino para el fin que me la ha concedido. > » £ 1 cabüdo de Cádiz tan estrechamente obligado á sos­ tener los derechos de la Iglesia, y á defender el decoro, y respeto debido al Santuario, cuya profanación por las promulgaciones de las cédulas, edictos, y mandatos de los Príncipes, ó Potestades temporales, se halla prohibida por el concilio 4 ? de M ilán, el de Roan en 1 5 8 1 , el ds Tolosa en i 590, y otros varios, que se citan en las r e ­ presentaciones, de que se ha hecho ya referencia, no po­ día imaginar, que ofendía los respetos de V . M . en usar de una facultad, que conceden las leyes civiles á los puebl os, y tribunales, y la constitución de la monarquía, á todos los súbditos españoles. Su silencio hubiera autoriza­ do las opiniones, que no estaban de acuerdo con su doc­ trina, ni con las decisipnes conciliares, y pontificias, y es­ te obsequio y obediencia á V . M ., incompatible por su misma doctrina, con el que deben prestar á D ios, les ha­ bría hecho reos en su tribunal divino de aquel terrible anatema, que fulminó el mismo Señor

por

Malaquías:


II » Si extraviáis el camino, y escandalizáis á muchos con » vuestras opiniones, anulareis,el pacto de L eví, y sereis » humillados, y despreciables á los ojos de todos los pue» blos. »> Señor, yo protexto desde ahora, que estoy pronto á deponer todo error, en que pueda incurrir involuntaria­ mente en el calor de mis expresiones, no solo en orden á la Religión, sino también con respecto á los derechos de la soberanía nacional, cuya representación tiene V . M . Como diputado por mi provincia : de Granada, que comprehende mas de 6oo© almas, repartidas en distintos pueblos, me considero en la indispensable obligación de mirar por el honor de V . M ., de inclinarle quanto me sea posible al acierto de no extraviar mis ideas de los principios de religión y justicia, únicas bases sobre que de­ be fixarse mi opinión: dé otro modo, aunque no perte­ nezco á la tribu de L eví, pues no soy eclesiástico , teme­ ría ( como deben temer todos en igual caso ) que extra^ viando los caminos, que tiene demarcados la ley santa de D ios, perdiese el derecho al rey no de los cielos, que he adquirido por el bautismo. V . M . tampoco querrá perderlo, porque es católico, protector, y conservador de la Religión de Jesu Christo, única verdadera: esta misma Religión enseña, que solo Dios es infalible, é inmutable; que los soberanos tem po­ rales no tienen el privilegio de estar exentos del error, que sus leyes están sujetas á mutaciones y alteraciones , verdad de que dan repetidos testimonios nuestros códigos y la historia^ de la legislación de las demas naciones; y vea aquí V . M . otro de los muchos fundamentos, que tuvo presentes el cabildo, para considerarse en la inevita­ ble precisión de representar á V . M ., y para esperar de


•la

su cacolieismo, que pesando con madurez y escrúpulo,, sidad ¡as justas causas, que Je hablan obligado á sus,pender la execucion de lo mandado en el decreto de 23 de Febrero, lejos de reputar criminal esta conduc­ ta , la estimaría V . M , por una prueba inefragable del zelo y justificación, conque deseaba el fiel desempeño de sus deberes, y emplear los medios mas conducentes á este objeto. Pero el cabildo de C ádiz cediendo al imperio de Jas circunstancias, y teniendo presente el exemplo de a l­ gunos Sumos Pontífices, que por evitar mayores males, y consultando al bien universal de la Iglesia, accedie­ ron á la voluntad de los Príncipes soberanos después de una bien notoria resistencia, puso últimamente en execucion la lectura del decreto, y manifiesto de V , M ., y sin embargo, Señor, ¿se procesa á los comisio­ nados, se quiere acriminar su proceder, y se trata de exícutar en ellos el rigor de las ley es, reputándolos por sediciosos, por autores de bandos y ligas? ¿ y todo esto sinj mas antecedente, que una sombra, una apa­ riencia de indicios ? indicios, que si bien se considerati, no son mas que medidas prudentes, oficios indispensa­ bles, gestiones precisas para obrar con conocimiento pa­ ra no aventurar el acierto en un punto importantísimo; punto en que se trata de los derechos de la Iglesia., del respeto al templo, y en una palabra, de dar á Dios lo que es de D ios, y al Cesar lo que es del Cesar. Pues, Señor, lo he dicho, y lo repito, para mí la conducta del cabildo, y de sus comisionados no respi­ ra mis que zelo, y deseo de llenar sus deberes. Y o no encuentro en ellos

ni aun sombra de delito. Y o no


»3

puedo, ni podré Jamas creer, que el buscar el consejo y ks luces de los Obispos existentes en esta plaza, y de los cabildos de las Iglesias comprovinciales, que pre­ cisamente se habian de hallar en el mismo caso, que el de C ádiz, y en quanto al cumplimiento de las ór­ denes de la Regencia, lectura del decreto, y manifiesto de V . M . pueda prestar margen, para considerar á los comisionados como promotores de bandos y ligas contra el Estado. Es superfluo el reproducir las autoridades de los Santos Padres, las disposiciones conciliares, las disposiciones pontificias, y quanto se lee en las representaciones de los párrocos, y del cabildo en apoyo de su conducta; pues si alguno de los señores diputados quiere verlas en el expediente, le es muy fácil ; pero no es super­ fluo el deducir de todo lo expuesto, que por mas que se desenvuelvan, y analizen les procedimientos del ca­ bildo y sus comisionados, no se encontrarán los indi­ cios, presunciones y sospechas que se suponen. Lo que yo si encuentro es, que el espíritu de par­ tido echa cada dia raices mas profundas, que el mons­ truo de la discordia nos devora, y que si nos descui­ damos en asirnos fuertemente del áncora de la R e li­ gión naufragaremos. Quando yo reflexiono el entusiasmo general de la nación en el principio de nuestra sangrienta lucha, quan­ do yo traigo á la memoria aquella sagrada llama, que avivada por la fe en los primeros héroes, fue suficien­ te, para arrojar á los franceses á las provincias limítro­ fes con la Francia, y casi hasta la barrera de los P i­ rineos, marchitando los laureles de las huestes mas aguer­ ridas, y victoriosas de la Europa; y fixo la vista ep


H

los sucesos posteriores de nuestras armas, en nuestros cam­ pos desolados, en nuestras villas y ciudades destruidas, y en el estado actual de cosas; no puede menos mi corazón de cubrirse de luto, y amargura. Efectos son estos, Señor, de la desunión de los ánimos, de la opo­ sición de las ideas, de la diferencia de principios, del espíritu antirreligioso, que con impiedad nos divide, y con traición nos aniquila. Aun estamos en tiempo de consolidar nuestra unión; pero ésta solo puede afianzarse en - las bases firmísimas y permanentes de la Religión Católica. ¡ C n quanio gozo! oí decir á uno de los señores diputados en el piimer dia de esta discusión: lo p ri­ mero es D ios; mas después se hace indispensable el no omitir los medios naturales: yo digo lo mismo, y aun añado, que no debemos separar nuestra vista de este norte divino, porque sin él será irremediable el nau­ fragio, y todo se convertirá en estragos y ruina. T e r ­ rible es, pero muy oportuno al intento, lo que dice el Señor á su pueblo por uno de sus profetas » Maldl»> to el hombre, que confia en el hombre, y en los »> esfuerzos puramente humanos, apartando de Dios su » corazón. >» M e he distraído. Señor, pero V . M . es católico, aprecia este blasón sobre todos los demas timbres, y me dispensará esta digresión. V o y á reasumir dcl modo mas lacónico: no ha­ biendo una razón prudente ni un fundamento justo para persuadir que ha sido delinqiiente la conduc­ ta del cabildo, y sus comisionados ni por los principios, pi por los medios, ni por los fines, que han dirigido sus operaciones en el asunto, que ha dado motivo

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este expediente, no hay Ja menor duda, en que se ha inflingido la constitución, á sí en la formación de cau­ sa, y desafuero como en la suspensión de temporali­ dades á los comisionados, y del exercicio de la juris­ dicción al Vicario capitular. Sobre la infracción de constitución se ha discutido suficientemente por el se­ ñor Terreros, y por lo mismo no he querido tocar este punto, ciñéndome á la conducta de los que se r e ­ putan, ó presumen delinqiientes, como promotores de bandos, y ligas, bien convencido de que no puede me­ nos de desaparecer toda criminalidad^ que quiera atri­ buírseles, si se presenta inocente esta misma conducta. Suhlato fundamento ruit ¿edijtcium. Hs, pues, mi dictamen, según lo que resulta del expediente, que no hay mérito para formar causa, y desaforar á los comisionados del cabildo, ni para sus­ penderlos de las temporalidades, y al Vicario capitular del exercicio de su jurisdicción, y creo estoy en el caso de implorar la religiosidad de V . M . para que omitiendo toda demostración de severidad, haga sola­ mente aquellas, que le dicten su piedad y catolicismo. Manuel Ximenez Guazo. Sesión dcl 1 3 de M ayo de

1 8 1 3 . = Es co p ia s:

Manuel Ximenez G uazo.

IM P R E S O E N

C A D IZ . M D C C C X III.

R eim preso

en

M álaga.

E n la imprenta de Martinez,. C alle del Marques.


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EXPOSICION Q U E H ACE UN O F IC IA L S U B A L T E R N O

J SU S COMPAÑEROS D E A RM A S

SOBRE

LA

D E C A D E N C IA

DE

LOS

EXERCITOS ESPAÑOLES.

C Á D I Z :

Imprenta de D . Manuel Santiago de Quintana^ 1813.


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A li -unque y a tenia concluida la carrera del F o r o , quaiido á la p r im e r a ch isp a de revo lu ­ ció n abracé la M ilitar , cono7co las virtud es de é s ta , y la am o por principio s sobre las demás : no puedo inénos de tom ar el interes que se m erece una clase tan noble y liberal ( mas que los del dia ) preferible entre to ­ das las del E s t a d o , y d ig n a de m ejor suerte. M i im aginación sale de su quicio al conside­ r a r la situación miserable en que nos m iram os p o r una quadrilla de perversos egoístas que atentan co ntra la segu rid ad pública , de q u ie­ nes se puede d u d a r con fundam ento, si bus­ ca n nuestra regeneración y felicidad h acién­ donos E spañ oles independientes , ó esclavos de

la Fran cia. j Q uién iamás h a visto que una nación gra n d e y poderosa , en medio de los heroi­ cos esfuerzos que ha hecho por sostener su libertad m o r i b u n d a ; quando tiene pueblos sin n u m ero sobre quienes contar , y recursos de tod a clase en la exaltación de su p a trio tis m o , o cu pad a s las plazas y parte de su suelo por tropas en em igas , desprecie al soldado , y conspire contra la fuerza a rm a d a I Por unas leyes form adas en m ed io de los combates , escritas con nuestra sangre , nos vem o s despojados de aquellas consideraciones y p rero g ativa s que nos señalaoun un lugar


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p reem in en te entre aquellos que, p o r e s p e c u ­ lación , p o r co m od ida d ó p o r inclinación h a bian tom ado otro rum bo méiios penoso y expu esto. D e sa p a r e cie r o n y a aquellos po co s estím ulos que nos presentaban a lg ú n tanto h a la g ü eñ a la c a r re r a de la m uerte y d e l ho­ n o r . .. . Presidencias de va rias co rp o ra cio n es p rin cip a le s , de jun tas , de a yu n ta m ie n to s y de audiencias..... In te rv e n ció n exclu siva en lo político.... T o d o feneció en el m o m en to que m as sacrificios o frecíam os á la p a t r i a , y que m as necesitaba de nuestros esfuerzos.... H as­ ta el decoro con que s i e m p r e ’ fuim os tra­ tados , y que nos g u a rd a ro n nuestros m is­ m os . r e y e s , lo vem os profan ad o,... | Y por quién ,? por algunos que , sobre debernos su existencia , no saber el mérito que se con­ trae en los c a m p o s del h o n o r , y sin ha­ ber co n trib u id o e n nada á la defensa de. L'i p a t r i a , , se hallan en altos p u e s to s , des-, de donde nos insultan, j Será acaso po r h a ­ bernos presentado co n frente serena á co m ­ batir con un en em ig o mas e x p e r t o , disci­ plin a d o y m a y o r en núm ero ? H aber p r o ­ d ig a d o nuestra s a n g r e , y habernos m an teni­ do invariables después de haber sufrido infi­ nitas derrotas , ¿ son estos nuestros delitos ? ¿ N o se necesita m a s v a l o r , decision y fir­ m e za de carácter para p erm an ecer in alte­ rables en las adversidades , rodeados de ene­ migos exteriores é in te r io r e s, que p ara se­ guir .una suerte feliz , victoriosa y llena de g lo r ia ? ¿ Y qué podrem os inferir de un p ro ­ ced er

tan

ingrato ?

M as

de

una

vez

me


h a p r ese n tàd ò k im'agitiacron nìotivos 3 e sos­ p e c h a r , que los causantes d e nuestros m a ­ les , al v e r n u estra c o n s t a n c i a , la m ira b a n co n

dolor. D e s p u é s de seis años d e u n a g u e r r a c o n ­ tin u ad a y s a n g r i e n t a , j s e r á p o lítico ni ju s t o q u e sobre las ruinas de las fuertes m u ra lla s d e virtud., v a lo r y fir m e za qu e h an servido* p a r a cotener los p ro g reso s de un e n e m ig o po­ deroso y a f o r t u n a d o , se c o n s tr u y a n edificiosi m agestuosos d e . i l u x o ? ¿ Q u e e n el abatim ien-* to de los h ero ico s d e f e m o r e s , q u e sa crificaro n' sus c o m o d i d a d e s , v id a s y h a cien d a s y de . los' q u e d ecid id os desde el p r i m e r m e m e n t o de r e v o l u c i ó n , se o fr e cie r o n a n te las aras d e su c a r a p a t r i a , se e n sa lc e n los p a sivo s , apáticos' é indiferentes y a u n a quellos q u e c o n sur y n o r te n a v e g a r o n en p o p a ? ¿ Y q u e en esta; ép o ca la m as fa v o r a b le qu e se nos h a p r e ­ sentad o , h a y a h o m b res qtie desentendiéndose* esto icam ente d e las baxas y a u m e n to de nues­ tro s e x é r c ito s , pa sen dias enteros en fr iv o li­ d a d e s , d an do lu g a r al es p íritu de p a rtid o e n m e n g u a de la n a c i ó n ? ¡ Q u e o p u esta co nd u c-* ta observa la G r a n B reta ñ a !,... U n a de sus p r i m e r a s ■ a te n c io n e s és a y u d a r n o s con tropasy- socorros d e toda e s p e c i e , en tales- term i-, nos que y a p o d e m o s lla m a rla mas bien pri-m e r a g e n t e , que a u x iliar. ; Q u e contraste !,.■ .. ¿ Y habernos.' de ser tan p o co p u n d o n o ro so s qu e m irem os con i m p a v i d é z á los a lia do s ( q u e por m ui g r a n d e que sea su interés en a c a b a r con. los fr a n c e s e s , es m u c h o m a y o r el' de la E s p a ñ a ) d e r r a m a n d o sa n g r e en nués-


5 tro suelo, y á la le n t ik i 3 que fixó su m a n ­ sión e n ésta c a s a , p erm a n ecer con los brazos c r u z a d o s , abtvsando de la g en ero sid a d inglesa? j Q u e ign om inia p a ra la nación Española!.... ¡ Q u e q u a dro tan d egra d a n te o frecerá á la p o sterid a d !.... ¡ D i o s etern o ! ¡ L a nación qu e tantos siglos ha sido te m id a ; que la historia nos presenta g u e r r e r a y v e n c e d o r a , hallán­ dose e m p e ñ a d a e n una luch a tan justa que no solo el g a b in e te , sino ca da in d iv id u o tie­ n e el m as g r a n d e in t e r é s , se co nvirtió e n m e n d ic a n t e , y su existencia la debió á otra potencia!..... Q u i e n la h a y a visto en el m o­ m en to d e su g lo rio sa in su rrecció n ; qu a n d o sin distinción de e d a d e s , clases ni estados a cu ­ d ía m o s á tom ar las a r m a s , y se hallaba co n ­ v e r t id a en c a m p a m e n to ; qu a n d o todos los es­ p a ñ o les nos h allábam os e n el cir co con la e s p a d a d esem bainad a ¡u ran do m orir m il veces antes que sucum bir al y u g o ; j c ó m o podrá i m a g in a r ]a d eca d en cia y apatía en que es­ tam o s sum ergidos? ¿ que no tiai exércitos n u ­ m e r o s o s ; y que desde el p r im e r o al último soldado m iran su profesión con disgusto, p o r ­ qu e se co ntem plan destituidos de toda p r o te c­ c ió n ? ¿Por mas entusiasm o que tenga la n a ­ c i ó n , se en cu entra quien no h u y a de abra­ z a r una ca r re r a q le lexos de o frecer ve n ta ­ j a s , solo presenta a b a tim ien to , h am b re, desnud éz y m uerte I F ixem o s sino la vista en esas p r o v in c ia s q u e la irru p ció n y p e r m a n e n c ia d e los fra n ceses, las vexaciones de todo o r ­ d en que c a d a p a rticu la r ha s u f r id o , han exal­ tad o su v e n g a n z a y odio hasta un pu nto i n -

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creíble; |se vé en ellas correr á las armas? E l honor nacional p eligra; los momentos son preciosos; y sino los aprovechamos aumentan­ do nuestras fuerzas, la independencia Espa­ ñola perece. M ilitares, yá és hora que dejem os el estoicismo por conservar el honor, porque, aunque éste y aquel nos han caracterizado, el primero se halla yá en contradicción con el segundo, y á todo trance el honor nos llam a. Es menester que luchemos incesante­ mente contra la titania; que nuestra mode­ ración y desprendimiento heroico no nos pon­ g a en ridículo á la faz de las naciones, sien­ do superiores á todo ente viviente que exis­ te sobre la tierra: no mirémos con indifcr re n d a los males que hasta aquí hemos su­ frid o , y los que nos am enazan, sin procu­ rar por todos los medios posibles evitarlos. Y o os presento á la vista el mísero, abati? do y horroroso estado en que os halláis, y el que os espera, para huirle , y no proseguir como hasta aquí siendo el ludibrio de opre­ sores mezquinos y egoista«;. Y vosotros ■ los que ceñidos con nupcial venda, el d estin óos separa de vuestras aman­ tes esposas, examinad su situación, y la de las viudas de aquellos que gloriosamente mu­ rieron á vuestro lado, y las vereis sumergi­ das en la mas terrible indigencia , unas y otras en total desam paro, espuestas á la prostitución de un oficinista, ó á ser vícti­ mas de su honor. Si pensásemos tan baxamente como nues-


iros o p r e s o r e s , p resto se a rr e p e n tir ía n dé su vil p r o c e d e r ; pero los m ilitares españoles no^ som os m e r c e n a r io s , ni ca p a ces de a b r ig a r en nuestro p e ch o heroico se ntim ien to s d e g r a d a n ­ tes qu e puestos en ex ecu cio n pudiesen com ^ p r o m e t e r ( sus resultados ) la in d ep en d e n cia í í a c i o n a l . E l que nos v e a tan abatidos cr e e ­ r á q u e a lg ú n delito de lesa nación nos ha a t r a íd o el odio g en era l de és ta , y a la r m a d o ■ contra n o s o tr o s : p e r o al ver que solo una p o r c ió n de m iserables ch a rla ta n es son nuestros e n e m i g o s , j u z g a r á que hemos llegado á un g r a ­ d o de m a g n a n im id a d i n i m i t a b l e , p o r el des­ p r e c i o con que los m ira m os. C o m p a ñ e r o s : y á estamos e n el caso de n o p o der sufrir m a s v e x a c i o n e s : reclam em o s lo q u e nos p e r t e n e c e , en reco m p ensa de la sa n g r e que por s a lv a r la patria llev a m o s d e r ­ r a m a d a . P resen tem o s ante los R ep resentantes d é la nación n u e s tra s - ju s ta s q u e j a s , y no des­ confiem os de su justicia , p o rq ue si en tr e ello s hai h om bres c u y a s m iras o b stru y en el ca m in o de la in d e p e n d e n c ia , la m a y o r p a r ­ te aspiran al bien g e n e r a l, y se c o n v e n c e ­ r án de que sino nos tratan co m o á hijos p r e d ile c to s, la lucha en qu e estamos tan ju s ta ­ m en te e m p e ñ a d o s , y que debemos seguir á toda c o s t a , se hará interm in ab le y nos co n d u cirá a l p recipicio . A d e m a s estoi bien seguro q u e si en sus decisiones confrontásen la v o lu n tad g en era l del pueblo á qu ien represen tan , otra sería nuestra suerte. P e ro y a que no sucede a s í , ex a m in em o s las razon es e n q u e han a p o y a d o nuestra- d e -


g r a d a c i ó n , y e n c o n t r a r e m o s q u e todas- ellas se r ed u ce n á c o n te n e r las a r m a s en sus lím ites; c o n v ie n e y és m u i ju s to se e v it e el m a l u s a d e e lla s , p e r o no c o n fo r m e la m a n e r a dea p li c a r los m ed io s p a r a co n segu irlo . E n h o r a ­ b u en a qu e el m an d o de las a r m a s esté se­ p a ra d o de o tro q u a Jquiera : j p e r o p a ra esto e r a p reciso qu ita rn o s la e x c lu siv a q u e en a l ­ g u n o s te n ía m o s , q u a n d o m as la n a c ió n d eb ía co n g ra tu la rse con n o sotros, - d e s p le g a n d o su g e ­ n e ro sid ad en in v e n t a r n u e v a s g r a c ia s para m a n te n e r n u estra co nstan cia y en tu siasm o ? j E s a exclu siva de m a n d o s no p o d ia haberse; q u ita d o de las a r m a s y no de los m ilitares? C o n la a ñ a d id u ra de que en el hecho d e conferírseles ú n ica m e n te les q u ed ase de sol­ d a d o el u n i f o r m e , ¿ n o estaban salvado s los in co n v en ie n tes? U n a m e d id a tan ju s t a hubie­ r a co ntrib uid o á u n irn o s m a s con el c iu d a ­ d a n o , y se rv iría de reco m p en s a y co n d e c o r a ­ ció n p a ra algu no s h o m b res d e t a l e n t o , qu e llenos de m éritos y cansad o s de s e r v i r , se h a n de v e r r e d u c i d o s , según el sistem a d el d i a , j á co g e r el fru to de tantas fa t ig a s en l a i o b scu rid a d , h a cien d o el p a p e l m as d e sp r e ­ cia ble de la so cied a d . L a u n ió n es el m u ro i n e x p u g n a b l e , q u e resiste á todos ios em bates de los enem igos} su resultado glo rio so és la f e lic id a d , la v i c ­ t o r i a , la p a z ; al paso que la d iv isió n es la p r e c u r s o r a de la g u e rr a , del e x te r m in io y de la desolación. ¿ Q u á n d o se tra ta de la se gu ­ r id a d de ,1a

patria,

de

la

e x é r c ito s , d el

honor

del

no m b re

fu e r z a

de

nuestros

e s p a ñ o l,

de


i - 'j ,

la gloria y d ig n id a d de la m i lic ia , y de r e c la m a r vuestros derechos perdidos qu and o m a s los g a n a b a i i , dud areis un m o m e n to a b r a ­ zar el p a rtid o m as a decua d o á las c i r ­ cunstancias ? N a d a m e a r r e d r a ; soi un soldado que he sufrido con im p a v id e z dos sitios de p la z a s , y un sin n u m ero de acciones todas perdidas^ n o he sido j a m a s arrestad o ni re c o n v e n id o ; n a d a me r e m u e r d e ; m e presento en la p a ­ lestra co n la ca r a descubierta. N o está sano n i m erece ser soldado el q u e ocuita su nom-» bre p a ra m an ifestar la verd a d , y m enos eí qu e se d ex a ve xar im pun em ente. N o co n o z­ co la a du lació n ; soi d ecidid o; no hai qu ien m e c o n t e n g a ; he de cla m a r hasta co n segu ir á costa de m i existencia el fin que os p r o ­ p o n g o. L a s clases de un e s t a d o , asi co m o los pa rticu lares en sus relaciones y e n la c e s , d e ­ b en consultar á sus intereses; éste és el n o r­ t e qu e d ir ig e sus operaciones ; m odificadlos, destruidlos y vereis suceder á la a rm o n ía y co n co rd ia el odio y la v e n g a n z a . Si un in ­ terés com ún debe unir los m ilitares á los d e m a s ciu d a d a n o s ; si unos y otros fu n d a m o s nuestra se g u r id a d , nuestra libertad y ventajas en el ex term in io de los fr a n c e s e s ; sino p o ­ dem os vern os libres de su y u g o sin e x é r c itos num erosos , entusiasmados , tácticos , co n d is c i p l in a , bien equipados y so co rrid os; si el único m edio de fjin en ta rlo s és h a ciend o la nación un general aprecio, de ellos, a p lic a n ­ do estímulos á las virtudes m ilitares con p r e -


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míos dignos de tan alto objeto, en conside­ ración á los continuos trabajos y peligros c^ue lleva consigo esta carrera , y no las de­ m as, ¿porque se conspira contra ellos? ¿porqué se mira con tanta indiferencia su aumento y reac­ ción? ¿porqué se les priva, de aquellos es­ casos privilegios y distinciones que antes dis­ frutaban? ¿ porqué se les coartan las recom­ pensas á que se han hecho acreedores, tan merecidas y ganadas á costa de sangre? ¿Por­ qué hallándose ya la España en posesión de sus rentas, no atiende á las necesidades de sus defensores, y no que les escasea lo mas necesario , dando lugar á que perezcan des­ nudos y hambrientos ? ¿ Qué hombre se en­ contrará tan desprendido de sí mismo en quien no influyan los premios y las pe­ nas? ¿ A quién se le presentarán dos ca­ minos , uno escabroso cuyo,término sea un precipicio , y otro suave que se dirija al país de las delicias , que no elija éste ? B a xo aquel aspecto se presenta la carrera militar , al paso que otras , aunque preci­ sas al Estado no tan ú tile s, han m ejora­ do de fortuna. El mas sabio legislador no hará feliz «ti pueblo , si á la sabiduria no reúne la prudencia : ántes de dictar la leí , debe preveer las consecuencias , no sea que con ella comprometa la seguridad de la N ación, ó la de sus pacíficos moradores , orillando mi­ ras que su inclinación y pasiones le sugie­ ran. Debe prescindir de clases y profesio­ nes , considerarlas según el iafluxo que ten-


131

g a ti en la so cied a d , e x c it a r co n alicientès á . la v i r t u d , n iv elá n d o lo s á la impoitan^-ia d e sus efectos ; recom endar y engrandecer á todas , e le v a n d o sobre las d em ás a q u e ­ llas q u e m as necesite el E s ta d o , y pen­ da su existen cia. P o r e x e m p l o , la c a r r e r a m ilit a r , que es la m as á s p e r a , y q u e sin ella la patria perece , ¿ no será un so lem ­ n e d esatin o po n erla en parangón con las d em a s , d esen ten d ién d ose de c o n d e c o r a r la y d is tin gu irla con p r e fe r e n c ia á todas ¿ Y al q u e asi piense , no lo d e b e r e m o s ten er p o r u n e n e m ig o declarado de su p a tria ? Á esto se co ntesta , - que dos m ilitares no d eben e x ig ir r e c o m p e n s a s q u e a rr ie sg u e n la se g u r id a d d el c iu d a d a n o , lo q u e resultaría si p e r m a n e c ie s e o tr o m a n d o u n id o : a l de las a rm a s : p e r o p o r v e n t u r a ¿ n o habernos m o s tra d o sie m p r e m a s p r o p e n s ió n á . soste­ n e r los d ere ch os d e l .pueblo que la t ir a ­ n í a ? T a l Iqual h ech o p a rtic u la r que las c ir ­ cu n stan cias m u ch a s veces- a u t o r i z a n , y qu e no se h a lla n exen tas de él las d e m as a u t o r id a ­ d e s , 2 p u ed en h acer r e g ia g e n e r a l ? A pesar de todo se ha fa lla d o que se nos debía Condenar á su frir la suerte m a s de.spreciable del E s t a d o , redu cién don os á una la n ­ g u i d e z e x á n i m e , y á la situación m as r id i­ c u la y v e r g o n z o s a ; y se nos confina al r e ­ cinto de los qu arteles sin mas in te r v e n c ió n en ne go cio s

de

(i) sus

públicos que

los

frailes,

(i)

Estos no tienen caudal a lg u n o , y solo salen coiivciuos para entierros, procesiones, y


^3

jS e cuenta época en que aígun reino ó república no haya debido su libertad á la fuer­ za arm ad a, como único instrumento para con­ seguirla , guardarla y consolidar sUs gcbiernos? 2Ro ma , G recia y otras que florecieron en la antigüed ad , qt’e agotaban todo recurso para prem iar al soldado; donde el que no habia tenido la honra de contribuir á la defensa de la patria no podia aspirar á empleos de au­ toridad, se vió atropellada ni la ínfima plebe? 2 Las Naciones del continente, desde la mas ilustrada á la mas bárbara, no distinguen y condecoran extraordinariamente al soldado ? ¿Porqué solo la España siendo la que mas nece­ sita de exércitos, por la proxíniidad de un rival p od eroso, los aniquila, y la mejor suer­ te que ofrece y podemos esperar ios que ser­ vimos en ellos, es la pronta muerte de un balazo p;ira librarnos de vida tan arrastrada, miserable y vergonzosa ? (z) Mi intento es que vea la nacioti su error, que un zelo indiscreto la ha puesto al bor­ de del precipicio, que las ideas descem oia— doras que ha ofrecido á los que la sostienen, pueden originarla dias de llanto y am argura, sino las procura atajar en su origen : que el auxiliar enfermos; pero á los m ilitares, sobre dexaruos en igual c a so , sin haber hecho ios votos de pobreza y humildad , hai la notable diferencia, de que jamas suenan las oace para nosotros. (2) N o se objete que la Constitución M ilita r puede mejorar nuestra s u e n e , porque tienen los que deben formarla mui marcadas y limiiadisitnas sus facultades.


:-í4 é n íc o m ed io de c o n serva r su libertad é In­ d e p e n d e n c ia , cim en ta r la tra n q u id ad p u b lic a , y p r o p o r c io n a r al pacífico y h o nrad o ciu d a ­ d a n o la seg u rid a d m as p e r m a n e n t e , no se c o n ­ sig u e a islando al m ilita r , ni m in o ra n d o su for­ t u n a ; p o rq u e entre ellos se en cu entran h o m ­ bres e m p r e n d e d o r e s , á quienes no es fácil g a ­ n a r ni a lu cin a r. C o n su arro jo y decisión tan n a t u r a l , llegará un m om en to en que piensen a c e r c a de su m iserable e s t a d o ; tienen la fuer­ z a y la r a z ó n . E n aquel dia d irigid o s por el m a s a t r e v id o ,, ó que m as ascend iente tenga en sus c o m p a ñ e r o s , saldrán de sus quarteles co m o leones enojados:::: r esp ira n d o ve n g a n z a . ¡ Q u a n t a s víctim as inocentes serán sacrificadas!:::: i Q u e de agresiones y desórdeties se c o m e te ­ rán!:::: H o r r o r iz a solo pensar la escena trá g ica á q u e está expu esta la Españ a. Q u a n d o asi no s p c e d a , ten d rem o s R e i C o n s t i t u c i o n a l , ó un G e n e r a l que se h a y a g r a n g e a d o la v o lu n tad de sus soldad os, al paso que la ing rata N a ­ ción los ha em a n cip a d o . ¿ Q u é g a ra n tía o frece­ rá en este caso á su sabia C o n stitu ción E l que m anda la fuerza todo lo sujeta á su ca p r ic h o . L o s p a c t o s , leyes y j u r a m e n t o s m as sagr¿idos se in frin g en qu a n d o se atra viesan ba­ yon etas. ¿ De qué servirán en tonces las M il i ­ cias U rb a n a s disem inadas en todos los pu e­ blos de la í^enínsula, qu and o antes sentirán el g o lp e

que el

amago?

(3)

(3) E n veinte años no se hallarán en sazón, y aun asi jamas- serán capaces de repeler sino una pequeña agresión ; macho menos el armamento en


Este sin duáa es el ténnino en^ que ha de parar la grande y heroica España, si sus Representantes p or medio de leyes justas y equitativas no halagan y se atraen la con­ fianza del exéicito, estrechando mas y mas los intereses del ciudadano á los del solda­ do, Nadie puede dudar que somos españoles escogidos, los mas interesados en el honor nacional, y que exigimos con justicia se me­ jore nuestra suerte ; en cuyo caso, y aprove­ chándose ésta ocasión para aumentar la fuer7a de los exércitos, nosotros responderemos de la libertad é independencia de nuestra ama­ da patria, Pero sP callan, ó con subterfugios poco decorosos a! carácter sagrado de que es­ tán revestidos, nos niegan esta satisfacción, sabremos manifestar á la Nación y al Mun­ do la conducta de unos hombres que ingra­ tos , abandonan á los que por su tranquili­ dad y defensa se sacriEcarou.

Tomas Finestra,

masa de la Nación. Harta experiencia tenemos de lo que puede un grupo de gente por numerosa que sea, compuesto de hombres sin láctica ni su­ bordinación, que los mas tienen relaciones con los mismos ofendidos.


; J


MANIFIESTO DEL MARISGAL DE CAMPO DE LOS DON

JU A N

E X É R C IT O S N A C IO N A L E S DE

LA

C R U Z .M O U R G E O N .

1 i ay oíertos casós fen- que es un" crímei^ eñ el hombre callar timidamente Sus sentímiertto's. El defécho de exponer­ los e s '’otro de-los attibútos preciosos de la "libertad indivi-’ d u a l - que'3a ‘España ha recdbrado entré las’ ainárguras de su' reconociníiénto, y- Ja misma láy qué autoriza '$1 último ciu­ dadano-péra dirigirse' al trortoj, irnpOhe" al. hofnbre.^público’ la obligaeion dé'hacerlp’ mániheBtó, isiempré qúé'esl ío eícijala responsabilidad y decorò‘ de sü destino "y einpletí. ‘ Penetrado de estos principios admití 'gustóso ’ el marido de' la tercera'división del tercer exeícitb, que 5?. À ; ''se dignó', conñarme'i' La-'^admisiori de tan- hofiroso cargo fué 'ün pacto'* qiie hice [con-S. ■ A. 'de-'llfenair‘SUS ^designios, y coh la ’Nátñoh •' do cunvplir'SUS-votos, siempre "qué por ih’L jj’áríé'nó"cdiíi^ iwponda' á ^taii' jusfás ésp'éraHzas,'’ mi ‘ honor vacifá, la ’Na'-í-' ci’ort ’ qii¿J. iriSttuida pdr lá éxpené'tícia’ tiene I'os^ crios’t en- los qué riiaritíáh, puede', considerarme ' délinquenté,^^y por la GonslitUoiori* dél ’Estado deber satisfacer ’á Ik Opi’n iòn'gù-' blica-, - qtei he skbido conservar entre los mkyorés ’ rie'Sgos y-;privaeio#eS/-rníanifestando mi .còndiàcta Sobré las ¿’crirréni. ' Cías coH^'él •Éicúrn'óJ’Sn ' Du'qUe’ '.’d éí. Parqué,' gén'é'ralj éri géú fe" de élfííP'’tercér- éxéibftb desde- 6 (de". Marzo prbxliiiÚ 'pau­ sado hasta el dia, reservándome las que ha ¡ hábidó desde' 9 de'í'Diciémbré de- i 8 1 Z qüé' me incorporé en Infantes ' h’asta'^é4‘ ‘éxdrfesa§¿' (f de Mdrzo por si llegasé el dia dé que sé me''diga en 'Juicio.'’*•), . ‘ ‘’fHabieritfq 'pasado kV qüártél géneral eíi cumpliniiehtb’ dé •nía debereSj ■ trie-^ditigió el ' Exéirio. Sr. - Duqué dél Pajiqué'* •l^bfido qué á la letra’ es cónfó'ísiguéi ‘


,, No habiendo surtido ningún efecto las insinuaciones que con toda urbanidad y política he hecho á V . S. en consiJerecIon á su clase, dirigidas á que regresase ni cantón cte su mando, me veo en ia precision de decirle' otre in­ mediatamente se restituya V . S. á' Mancha Real, 'doride he señalado su residencia, como punto mas proporcionado para el mando qüe obtiene: previniendo á V. S. igualmente que si en lo sucesivo tuviese algún motivo para venir á este quaríel general .me pida de antemano licencia como és de­ bido, para executarlo, y no lo efectúe sin elía, según ha ocurrido ya por dos veces.=Dios guarde á V . S, muchos años.=:QuarteI general de Jaén 6 de'IMarzo de 1813.= E l Duque de Parque Castrillo.= 5 r. D. Juan de la C ru z. Mourgeon.’^ Esta orden me sorprendió extraordinariamente, por'set tan denigratiya pera un...pficial , General que ;respirando siempre honor, ha’ recibido tantas heridas en,, defensa de su cara patria, y que has.ta el dta se ,ha comportado pon-S-. con todo aquel re'spéto , y delicadeza! debidps .á.su clase,,pues en las dos veces que.rnq p re s e n té ,e l quartel generai,.me■ dirigí a caballo ài su .íJojamíento, - ántea de'ilegar.--al- mio,? ar^ ^decir á S. E . qiie ■yenia .á revistar-el regimiento dal ádiz, que era .uno.-.dei los de^ ipi division, qite,se...hallaba, apantonado e,h el quartel general,, cumpliendo con mi debei ftp. esta .piarte; por lo que no me era fácil comprehender las,' i|^Lnuaciones de urbanidad y política que ,S , .E. mqp insinua en . su oficio, siendo muy extraño que S. ,E i, se 1exprese asi con un,^ oficial de mis sérmelos,,,y, qpe , linfatigable siempre ' en - la instrucción de los Regimientos' dci su cargo, vienu á ; pasS)! revista el que se halla en el qpartel general; pero según, he observado y déduzco de. otros incidentes, no ha« , liándose motivo alguno .para sindicar mi conducta, el pre­ sentarme dos veces «n el qumtel ge n e ri sirvió .de pretexte» ; para que se, ine diese , á córLOcqr;.,i^ vez po, me. equivocaré ep decir, el disgusto, dp S. E., j i p i j ^ coniferidp el mando, de fu .expresada diyHÍop, ,ppyO; destínoi;acepté gus-.i toso, pero sm^jiidberlo yo soj^itado-, ,¡ p> ,>1. .i a, A l anterior ^oficio contexté, con el .que sigue.;) . „Encino. .Sr. ? ^Grad^s .debepj.dé ¡haber^ sido, los;,crw»e»f nés’ qúe hé cométldó para que V. E- .,^e: haya decidido á; pesartn? -el;joficio de hqty..scire que, me (jtnstche.dnmBdiafaY '-,.'W e lyá ¿ á ^ esta Ciudad sin, E'« ; cenéfa'‘para é^t^cuiarlp, .según ha OQUitido ya pqj;,4 os yseeSf;

S

i


Etìfre Io ta u ch o que sobre esfa érden tenía que raanífestar à V . E . m e ceñiré solo, por no m olestar su atención á decirle, que en esta Ciudad se halla un regim iento de la division de m i m ando, y mientras lo sea y este en ella co n ­ cep tú o poder ven ir á inspeccionarlo en todos los ramos que m erezca mi phblica' ó reservada inspección, á no sér qu e V . E . m e prive d el exercició. da las funciones, que co m o á G en eral C om an dante de la tercera división me pertenecen. P or la expresada orden de V . E . ^ otras anteriores v e o m e p riva de que pueda cu m plir con mis deberes con la l i ­ bertad que p ertenece á m i em p leo , de que soy responsable ‘ á la N ació n , de qué se deducé ó que y o no soy cap az de desem peñar mis funciones, que estas las ign oro, ó que V . íi, no s s halia satisfecho de m i cum plim iento en todas' ih atéñ a s ; en qualquiera de estos casos no debo de ningún m odo estar tranquila á sus órdenes, porque no estando V . E , co m ­ placido con que ten g a y o el honor de obedecerlas, m al sa­ tisfecho podrá e s t a r c e m í , com o y o de 'V. E.‘ E n é'éta atención me parece que seria lo mas co n ven ien te una séparacioii total del m ahao-.^g^ S. A . me ha conferido; p o r' que á la verd ad , Sr. E x c m o ., las dudas que m s ocurrén son tales y tan sensiblés, ' que si'lleg á sem o s á abrir la ca n ipaña, la idea sóla de qUe V . ; E . puede h aber tenido rñótiv o para dirigirm e el ofidio- de h ó y,' n ié qu itaría ta l Stéz lá^'ilusión 'y e l eñfusiasm ó dé “^qu* podía ser -'oap=íz tie 'Henar mis deberes en ^ m atetia que Interesa e l honor de V . E í e l de la N ación.' ’ ’ ■ '• • V . E . sabe m u y bien, y aun m ejor que y o , pues hace •m as tiem po que es oficial G en eral, quan delicada es la o p i­ nion de los que deben com'o tales iuafidár, y q t ia n 'f á c iltnente se 'destruye aquella á ' veces p'ór 'm edios ' d esco n oci­ dos, y de consiguiente involuntarios, dificiles de rep arat. ü a s t a ahora com o eípafíol', com o sdldadó, y en lo que mis Cortos alcanzes han podid o,, Como G eneral he llenado lo* deberes mas ^agrados á que nos hallánios constituidos, c ó ­ mo es público; desde h o y en adelante n o podré ' vérifica'rlo tin acrisolar mi opinion; destruida por la órden de V . ■ E . de h o y, pues aunque puesta, con la d élicad eza que à V . E . le es .génial, y de su m ano, nò' pfuedo echar en olvido que es V . E . el que tendrá razon es para haberlo hecho. E n atención a quanto lle v ó m anifestado á V , E .', y de que no m e sera: posible destruir las ideas que V . E . h aya íorm adó de m íi é s jj i ^ 'sepaiiclon del m andó de l a ' d ivi-


destinándome V . E , p a e b l o , para rai permanencia en no h a y a c u e r p o de m i división, n i de este exército, mientras S. A . me c o n c e d e la gracia de que me ,retire del servicio activo; pue? no es, j u s t o que, piérda una O p i n i ó n que he adquirido á tanta co sta ,'T a l .es íá ii^presíon .que ha.he­ c h o en m í la mencionada, orden de-'V* E . . , de, quien es­ pero s e servirá á , la m ayor brevedad señalarme el sitio de mi permanéncia en los térmj.n,os,..que pido, para desde aqyí transferirme a. .él.= D io s guarde á V . E . muchos año .=: Jaén 6 de M arzo de i S i j — Juan de la Cruz M ourgeon.=s . É xem o. Sr, P n q u e de Parqne.” ^ ” Pasado .'este .^Oficio quasi me decidí ^ creer que b . £• penetrado de . mis sentim ientos revocaría una . orden que tan­ to me denigraba, por ,1o que esperaba que ó bien por es­ crito ó de palabra m e m anifestaría S . É ., las razones que tenia para darla, de que se infiere que ,mi delito én el he/cho, de .dexarme e l mando de le .división no era tam poco ' suficiente para mandarm e s a lir 'c o n . tanta precipitación del quartel general, pues solo una arbitrariedad pudo d^*f pábu. J o . 'á su resolución, que pensé siem p re. djestruir antes de mi i-m archa á M ancha . R ea l, presentándom e á S. É . .Firm e ftn este prcjposito, y esperando hora .oportuna para verificarlo, ,.recibo por su Áyndante D . f e r d í á las ■ dos d e,,ía v,,t^rde el, oficio, qne., á .13^; letrapjes,’cqino ,sig,ue; , ,, q -,,,, , , E l ^primer, , deb«r , j de. , , . dbedecep .,e.3?^c,ta,,níente .las órdenes de sus' superiores sin . expüc,ación es, inter'^pretaciones, reparos, n i excusas co m o V . .b..- sabe m uy bien, después, de obedecidas le queda expedito el derecho de repre.sentar quajt.do le , convenga;, e.nj éste, supuesto cum pla V ..^ » pup^ualinen^ la .qrden .que dado en esta m ism a m a.ñ a ñ a de restituirse,ipm edlatam .eñte, a M ancha R e a l, que fS * ei punto ■ de su ■ de'stido,,.'y desde allí manifieste, ex p o n g a , .represente todo lo-,.qu« ,sé Ip, ofrezca; pero antes es preciso que com ienza pqr, .qum plir, jo que se le ha m andado , . y v u e lv o é mandarle ..por segund^., v e z . E s quanto ten g o .que , decir á ,V. en pontejiteicion ',á, su papel de h o y, .que ipe ‘ •ha -entregado un .Aytidan.íe su y ó .= D io s, guarde a V . S. m u­ ch o s años.=zJaaa, 6,,de' M a r z o '^ d e ,.i8 i3 .= E l D uque del Patqñe C a str % ,= = 5 r . . D ;, d u a q la . C ru z M ourgeon.” , ' ‘ Clara y distintamente se ..muestra por este oficio' que S . . E . se pegaba a que ,ie ,¡expusiese ni representase verbal.m ánte mis sentimientos,, ni q u ^ daTl“ « 'dda. -cxplicaci^^ "-.mbre lo.'. peuriidÓf én,nVte'‘. 'di?.í . y , ^ e firine |n' s.u órde« exigía m f pronta niarclía ' a Mancha R e a l , que era «ooi<í • s io n ,

donde


d ic e

en su oficio » í

»

g e tic ia y en la d e q u e n u n ca * o r d ' bia o b se rv a d o sus órd en oo pucfiese

c'ecir q u e

e s t a fnteTi, y o nn

m ilitar, co m o igualm ente las^disf^°^'^^^° d eberes d e u ^ y servtcios le pertenece* «m pleS de la tarde, no obstante de á la s tres nado a causa de la inesnerad» algu n a cosa desazoA y u d a n te

C a y e ta n o / r r , e l l e , e T sT g ^ n d T j^ -^ ^ ^ ^

"""

» S é tan bien com o V . E . » r „ oftcio que si^ue. y los respetos y distinciones oue^nn™*'^ m iiita r me pongo en m a r c h a ahora m e m erecen , fie M ancha R e a iV 'á pesar dé^ e l canton gencia de q u e“ > d y á este baxo la iuteJimando de la tercera division eom o eió.:erad o d e l V . E . sobre el pueblo en que he resolución Ce sera co n la prem ura que e x L !. ^ P e r m a n e c e r que c r e o desde ahora en a d elan te mi^nfi delicadeza , reiítr« n d o « p e r o „sobre él la c o n t e i a c W m an aña, p u es en nom brar el g éfe que ha de quedando V . E . 6 lo s dos regim ientos de Castro^oT V tercera d iv h io n Vmcos que se hallan sobre e í b a ^ tJ lo s Viniendo á V . E., q u » , ^ cantón ale M an cha R e a l prei gadier D . F elip e B eren ger m anda e l L i adjunto oficio dé h a b e r s l é x e Z f . T ^ r *-eoibir el en el cabo segundo de e r a n ^ ^ la sentencia de m uerte güenza Tom ás G o n z a l é z r e g i m i e n t o de Si* años.:=Jaen d de S í o á V* E / m L h o ; ruz M o u r g e o n .= E z c m o . A I m o m e n to d e h a b e r co rresp o n d ien te o ficio « g ú ic s e en -cI

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W o n e ; de General „i.^gre-j _ _ HtvlS10n=tNuesi.r^’ ^ t e r c e r .. a . °¿e Mnrr.o de I o f l 3 ’----mttchos Comandante de la terzera nisimo Senor.;:^wner_ . Mourgeon. , Sei tercer exèrcito--Jua de , ^ pg* mi ®orresp Esta representac19n .no todo; pero_yo& sei de Cádiz, porque, preyo ? e «a m g me en mi ^’^ .% o r rimedio■del Sinistroide „ del mismo J, coqtaxtó ®‘ á bie«

cotosamente ja ^ f la T il* „ cerosamente d e_.-Ntnestro Señor guarde la

no, seguir a las v ' *

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e x e rc itj c a y o s °°h e S s - y solo h e « l i b i d o

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c ir s e m e n a d a d e s i q u e S b a T " a " b e rc e ra d i v i s i V . D e l É x c n io «r""

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P « « ‘ os, sin d i t «> ando d e

W i m p f fe n s e m e decia qug e r a e f l : ' i , '. L i â t y que deben echarse á un I p H c o® ios sacrirîcios ■P «o que si insistiese en Z î nr • resentiniientoTsohcitud. ®" *"* proposito le dirigiese nuev»

. , iQue sentimiento tan c»al, que ha merecido á s r i a S n teneur que separarse de sus comnr;Conducir por otro á la ÎLtorie^ Î^eiipe Berenger, en quien rer-a-'

• ofl " ’ ^yo«® distinciones y verlos brigadier D

lienroo

d e m a r c h a r , n ,, “

o

ueD torfltiio h u ^ ^ «

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— , t i t y a s it u a c i„ „ . tt e s m e se s a n te s . C ü n fían z a dp í? t?

la — - .- ..c j r e p r e s e n ta d o á

sumir que en vista de los oficíL

y era de pre-

ViSifc S u p eriO riJad ^ “ t xn ^ resolución, estando siemn ^ Jo sus órdenes, si S. A . s e m n d T ^ ? ado no obstante mis últimas

S . E . h iiá otro « rnaichar £ hubiese m an ­

V Pi

Í: ^

muerte, pues m í

1

®^°rificio, y tan peno-

e rC ? ^ o f ic ia l if a p r e L ^ ^ « r z o , y n o íe T ae la p re c io y c o n fia n z a q u e e n t«nfpí ^ . m e r e c ie s e y a aquel

:i I íadáve*

rni honor s!

me hablan Z a l c u S p o ^ ^ S ''''? “ '

«faandonu ^ hombre sin honor lo er^p l " Puestí que apesta F i ^ puestos en balanza resulta de un n L ■ ^ vid* “í va lo í^algunp. ''^ queda*f‘^m valor ¿ y «ufen h a vida sahirt«^ ° entónces sin peso » / ia f

*""> 0 s : z


. . Patria mi tionof y crédítS, puesto el todas se hán dirigido á que S A. Jues mis '°xército donde pedia cdntmuar mis setdestinase a otro exe y. yv. aun no ha vicios os es desconocido, pues las armas resuelto. Mi nombre ti» ^ quedado con el hóque he mandado en ta " “ ^ señalar aquellas, pues en todas ñor debido, y jto, y asi con aquella entereza que ha sido igual su feliz « x i y ^ y contextado tanto a S. A. nos caracteriza a los g®P ^e Qudad-Rodrigo, q^emo pocomo al Excmo. Sr. ^uq Sr. Duque del Parque, dia seguir á muerte que continuar a su lado , y que antes preferiría la 5 , ñjtijua resolución, que r ° ' 1» ■ '“ o ' S r c Z p S r e " . „ i honor , . - m e , .de.. Z

¿ S o ! S . I ' d n ‘‘ « T c « . « . r e. dWnSui^» -

„1. 01. N“'»™“ i ! , irid u r i”

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Sue mereciese y cuenta siempre con 6rden, pues el militar qu liberalidades de su el valor de su braz , y o-asion de sus ascensos. J “®” ^ no, nunca la ^Cruz^Mourgeon, Mariscal e -Judo 14 de iiotj*—ju»u . -Campo. de

a'-’ R

é IM PR ESO

PO R D. lO á E F

i'-i ’i"-' ■■

ÉN

a iD A Ü Já

1813-


ANIVERSARIO DE

LA - MONARQUIA D E

SEVILLA, EN EL DIA 27 DE AGOSTO DE 1812,

HYMNO*

v o z .

Recordémos ¡ó fieles patricios! de Sevilla la préz y el honor, de Sevilla en tan plácido dia libertada del fiero opresor. Entonémos cien hymnos de gloria al hispano esforzado sin fin, y á los hijos de Luso valientes, y á los bravos guerreros de Alfain, C

O

R

O

R e c u e r d a , recuerd a

d

la

.

m u sa

el

m a s fe lic e

d ia

que

S e v illa

gozó.

,

S e v illa

esclava

,

r n ta ,

m e m o r ia f

que

g e m ía

y de recente


a lz a n d o

la

U bre

fe liz

y

d lm a se

fr e n te v ló .

V O Z .

Ellos son de la patria el escudo, sus delicias , su amor , su beldad; ellos dieron al Bétis esclavo la adorada feliz Libertad, Las cadenas robustas rompiendo que el Francés en su rabia forjó, y á los cuellos leales y nobles de los fuertes ibéros cargó. C O R O . R ecuerd a

,

c.

V O Z .

M il verdugos, armados de acero, de perfidias , d e horrible maldad, de ese Corso tirano hoy esclavos, ,i) te ocupaban j 6 hermosa Ciudad! En rabiosa sed de oro encendidos, meditaban tu ruina y baldón, aclvirtiendo con pálido espanto su vergüenza en- tu ilustre tesón. C O R Ó . R ecuerd a ,

c.

VOZ. ,

_

Mas las huestes amigas rugiendo, sip dejarse- del miedo abatir, se abalanzan al fiero enemigo


enelando vencef 6 iñ o ri« Arde el aire , el cañón ensordece) tiembla el suelo al horrendo tronar de los bronces, que auh cálidos vuelven cuevas muertes de nuevo á lanzar* C

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R ecuerda, í f c .

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I Mas quál raudo rumor se percibe.,.? Iellos ,son 1. ¡ ellos son ! ¡ ó placer! ya salvaron los fosos y'Puente) ya se vén por allí parecer, i ' A tus hijos tan ínclita hazaña, á tus hijos , Sevilla , éste bien, á tus hijos , que ornáran se debe los Campeones de lauro su sien, ‘

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R ecu erd a , íf c .

V O

Z .

Por tus puertas osados los entran ostentando valor sin igual, y á par de ellos impávidos giran esgrimiendo el temido puñal. ¡ O i qual huye , qual cae ya sin vida de bandidos la pérfída g re y! la cruel , la feroz , la inhumana que ayer quisó imponérnos la ley. "

C 6 ' R O.

R ecu erd a , if é ,

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v o z .

Ya fa injuria' vengada se mira, noble Hispál , y t u , mísero afan; y vencidos , y rotos , y presos los valientes de Jena ya van. Gloria eterna á los fuertes que osaroR sus cervices al yugo robar, y con brazos de acero constantes el pendón de venganza arbolar. C

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recuerda

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S E V IL L A ; Poi la Viuda de Vázquez y Compañiai Año de i8 t ;.


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AL

IL U S T R E

F IL O S O F O

ESPAÑ O L,

El Sr. Intendente de Exército, y en Gomisión de la Hacien­ da Nacional de esta Provincia D - ALFARO F L O R E Z ESTRADA.

SEÑOR:

E

ista obrecilla, fruto de mis meditacio­ nes , y asidua lección en las filosóficas de V. S. debe correr libre de la negra em bidia y como desahogo de otros trabajos ingratos á que mi pequeña suerte me con­ denó. Yo habia leido las mejores produc­ ciones , en todos ramos, de los Ingenif s de Europa , y admiré en los libros de V. S. aquella hermosa facilidad , y aqu( 1 encadenamiento de ideas, que bastó para convencerme de la infinita distancia que media entre los genios creadores y los vulgares. No es este ingenuo elogio fru­ to mezquino de la vil adulación , porque puedo decir, con Tácito, respecto á V. S .,


Miìhi Coìva aut Vitellius , neqae beneficio^

S. este atrevimiento al entusiasta de la li­ ñeque

injuria- cognitus. Dispense V.

bertad. Q. S. M. B. =

José Gabriel de Losada.. justo como vera« e$ este brevísimo» elogio de un hombre que á sus conocimientos universales de econom ia, política , legislac on , y bellas letras reúne tantas virtudes morales y c iv i­ les. E l cielo sabe que ni me ha hecho bien , ni causadt» m a l, y vivo sin esperanzas; luego es sin­ cero. y sin míseras cspectativas. Acostumbrado á conocer en las Intendencias Españolas hombres in ­ alfabetos me as^ombrd e l Sr. Estrada con e i pri­ mer Edicto que mando fixar. en- Sevilla , y haibiéndolc visto creció la admiración m ia , y me edificaron su modestia , lenidad, é imponderable trab.ijf» pci-aonalíslmo para, ticsenredar. el caos de la mayor Intendencia Española , complicada por agentes, poco amantes dé' su Patria y menos il as-» irados Si tantas virtudes no merecen alabanzas-, retomaremos á la infame época de G odoy para inciensar vilmente el vicio y embrutecÍTniento N a ­ cional A la lección de, las obras del Sr. F lo rez debo el pensamiento de la A m n i s t i a . , que doy á la pdblica lu z' en- gloria de. la - suavidad de m i s Tan

sentimientos políticos..

\


AM NISTIA G E N E R A L . EL TRIBUNO DEL

PUEBLO

ESPAÑ O L.

P O L IT IC A L E G IS L A T IV A S

L a Amnistía general en favor de los prosé> litos del gobierno intruso francés ¿será conve*niente ó necesaria? y concedida- ¿con. qué con-r diciones modales ?

Maltriam 'veniae^ ¡ors- tibí nostra^ dedíL.co n .e— poHn-co. . aquel grado de raridad, o dígase difíciles circuns­ tancias , que exceden la inteligencia de los hom­ bres de mas lum bre, penetración, y conocimientos históricos y estadísticos ^ entonces- naufiagan y Vacilan las» luces de- los mas sabios ,. y probos va­ rones de qnalquier Monarquía , Ó Imperio de la tierra. Ila misma novedad induce al error por la cadena de dii'ces presentimientos^ de aquella feli­ cidad , á cuyo término giran los desvelos del in­ dividuo , en todas las situaciones de la vida Bus* €a- el ciudadano la seguridad, la. existencia como-


d a , el honor" y las récómpéhsás de su mérito r e a l, ó presunto. Calcula entre las posibilidades, y á veces , naufraga eligiendo con torpeza y men­ gua de su provecho , un partido d sistema que le arruina , d le salva con ventajas. Éstos mis­ mos riesgos, estos bazares , estas contingencias pro­ ducen la noble idea , que el hombre siempre obra en razón directa del interes personal, é inversa de los agravios , y nulidades de aquellos gobier­ nos en que ha existido al tiempo de los inmen­ sos sacudimientos de la política, revoluciones y transtornos de los imperios y monarquias del globo. Hay célebres filósofos que atribuyen la elec­ ción de los partidarios educados en los gobiernos despóticos á los impulsos de la am bición, y no al amor de su patria , lo que acreditan en las revoluciones, é invasión enemiga ; lo mismo que el espíritu de venganza en las guerras intestinas, d domésticas, ( i ) Semejantes ideas si se discuten con cierta exactitud, y anallsi, acaso, acaso se fundan sobradamente en la filosofía m oral. y des­ enrollamiento del corazón del hombre. N o nos atrevem os, ni á condenarlas, y mucho menos á

(t) Como no hai, ni puede haber virtudes sociales en los gobiernos despóticos qual lo fué el Español desde los reinados de los Reyes Católicos Isabel y Fernando se­ ñaladamente, resultó que hombres sin costumbres, ni mo­ ralidad se constituyeron egoístas , aristócratas , y pérfidos ambiciosos. Otros, ofendidos de Jas injusticias y desprecios de los malos gobernantes , desesperaron de ningunas me­ joras , y unos por buscar las recompensas del mérit® , y otros por aventajar, abrazaron la mala causa llenos de am« bicion y desprecio hácia el gobierno español cuya reac­ ción titularon de insurgencia.


su rotunda àpróbacìdn. Penetíamos con bastante v iv e z a , que la debilidad intrínseca y pésimas ca­ lidades de los Estados conquistados , llevan y ar­ rastran á la desesperación á los varones sabios in­ duciéndoles á abrazar la nueva dinastía de los conquistadores mas-brutales. Atila ganó muchos prosélitos ¿ porque esta es la magia de las armas victoriosas/ y aquel «poder fatídico que fascina á los poco pensadores y de nula previsión, pues nada calculan á iil sobre lo futuro y contingencias de las reacciones venideras. N i B ren o, . ni Atíla, ni Bonaparte computaron en sus ambiciosos . pla­ nes , sobre los medios de persuadir las volunta­ des , y hacer brillar el heroísmo al lado de la fuerza. He aquí , como dificultaban sus empresas al nivel de las vejaciones y ruinas que causaron sus exércitos, grangeándese la exé'cracion y el odiò de los deprimidos.. Qualqiiiera de sus des­ gracias eran otros tantos triunfos , que henchían el corazón, y alentaban las esperanzas de la li­ bertad dulcísima, la qual pensaron recuper.ar mas pronto que podía ' inferirse del estado y fuerzas militares de la oposición. E l .hom bre, que jamas perdona cierto linaje de ofensas , fixa eterno su aborrecimiento hacia aquellos monstruos ; y si es­ ta pasión bastarda, pudiera disculparse, nunca me­ jor , ni con mas plausibles m otivos, que quando se exercita contra los turbadores del género hu­ mano, los quales tanto asustan al que mora en la humilde choza , como al que obstenta su gran­ deza en los palacios dorados, (a )

(2) Las quintas esencias de la deprabacion y de la hnmana malicia se anidan y viven en el cota7on de Bo­ naparte y de todos los conquistadores. Su maldita sed de


j Miserable es la condición de los taortales! Quienes vinculando la paz y la seguridad indi­ vidual de sus generaciones en el abrigo social notan destruidas todas las esperanzas en el mismo aniquilamiento de su propiedad, como en sus personas; no hay duda que es un monstruo in­ fernal la ambición desoladora. N o merecían, miem­ bros tan pestilentes los votos ni la clemencia de ninguna comunidad civil de la tierra, porque los conquistadores son la verdadera caxa de Pandora, á quien la Mitología Griega y Romana atribuyo todos los -males, y calamidades ocurridas en el m undo, que afligieron la humanidad y la exi> tencia física y civil del hombre. D e a q u í, in fe­ riremos tristes corrsecuencias contra los que en su activa prevaricación apoyaron sus planes debastadores , y opresivos establecimientos en las dinastías, despóticas y militares á que capciosa­ mente aspiraron aquellos monstruos con sed hi­ drópica. (3) Proteger la conquista es amarla

dominât y la embriaguez de una indigna gloria, los hace insensibles, frenéticos, suspicaces, altaneros -é insociales por conseqüencia. Sora vengativos y ruines en la política, por lo qual, el Corso pierde y perderá todas sus empre­ sas , como la de España, que pudo lograr con plenitud, y ella temprano ó tarde será su ruina. Cesar era un Só­ crates comparado con tan vil criatura, y como no hay comunidad de derechos entre el hombre y la bestia, tam­ poco la debe haber entre los Europeos y Bonaparte, cuya aborrecible conducta , merece Ja execración de los vi­ vientes. (3) Cesar suspiraba por ser rey y coronarse; tal fu el último proyecto de su vida tumultaria. Alexandre, suspiraba por dominar las regiones que no conoció nunca, aunque dominó con la rapidez del trueno tedo el oriente. £ i fatuo Napoléon llora por set monarca universal del


prestándola íntima aprobación aanque tácita á su injusticia ; y es en cierto modo , coincidir en la atrocidad del pensamiento agresor y villano de establecer sus bases sobre las ruinas de la D inas­ tía que sucum bid, d por la fuerza abierta , d por la alevosía ratera, que siendo las mas veces, absurda y ciega, empuja los acontecimientos por medio del terror y tortuosos caminos de la po­ lítica horrible, común á todos los conquistadores modernos y antiguos. (4 ) Nunca puede, pues, ni prescindirse de esta idea , ni de aquella culpa abominable que perpetra­ ron los prosélitos del gobierno de aquellos malbados. Empero , como sean en su caliñcacion tan­ tos los grados y circunstancias del error , con respecto á los culpados y delinquientes ; resulta un dédalo impenetrable de dificultades modificadas, y alternativas , que harán tropezar al filosofo Ju­ risconsulto mas detenido y sagaz ; sin que , con justicia atine jamas , constituido ju e z , con la dig­ na proporción de la pena y el delito. Santísima máxima e s , de quantos códigos criminales doctos produjo la sabiduría del hombre : que mas impor-

continente Europeo. Estos locos sanguinarios siguen planes distintos, aunque todos concurreu á un punto como los rayos de la circunferencia ai centro. Su politica es tan com­ plicada como vilísima y asquerosa. (4) Es un delito y culpa moral eoadyubar al partido de los opresores de qualquiera modo activo. La ignorancia y mala educación de los españoles ganó la mayor parte de los prosélitos del Tirano : por que un pueblo estúpido , y y unos gobernantes corrompidos, ¿que habían de produ­ cir ? á mi me parece imposible que se conozca la gloria de la Constitución como no se castiguen con el último ri­ gor á sus infractores. Nadie puede amar lo que no conoce.

B


Io

ta salvar en la Impunidad á mil culpados, que oprimir á un solo inocente. Este escollo ó lláme­ se dificultad , acaso insuperable, será siempre á los ojos imparciales del filosofo, una causa pode­ rosísima para inclinar la balanza de Astrea en fa­ vor de la clemencia nacional, hácia el ilustre sis­ tema de un general olvido de lo pasado ó . A m ­ nistia , que liberte innúmeras familias, y hombres apreciables por sus luces de la emigración forzada al imperio del T irano, d á otras potencias extrangeras de la América y Eijropa. (5) En vano nos acusarian los semi-políticos, de que por des­ gracia abundamos, de parcialidad d interes, d c o r­ respondencia con esos desafortunados hombres que abrazaron la causa de Bonaparte. Los sabios é im ­ parciales conocerán quau libres estamos de tan pe­ dante acusación , y de tan desgraciadas conexio­ nes. La amable verdad será el bardmetro de nuestras meditaciones políticas; y el Soberano C on ­ greso leerá, acaso, en nuestro periddico ideas nuevas , y siempre vestidas de la mejor filosofia y razón natural. N o incidamos en la superchería de entender, que el crédito pequeñuelg. de nues­ tra pluma envuelva en si aquella excelencia en­ cantadora , que aspira al despotismo de vencer quando se anuncia. El juicio de los sabios y de toda la nación, atestiguará el candor de estas ideas en materia tan nueva y tan g ra v e, como

(5) La invasion vandálica nos arrebató Varonas de al­ to mérito literario , Melendez , Motatin , Sotelo , y otros son de este numeró, en que deben computarse dos exce­ lentes militares, y algunos políticos de primer órden. Las familias son tantas, como ofensiva su forzada emigración; la Amnistía es necesatta y urgente.


contingente en sus resultados políticos y inóra­ les. (6) Elegimos con predilección este asunto por que nos lo sugirió cierto Magistrado doctísimo en una de sus esquisitas producciones por lo qual siem­ pre seguimos los acontecimientos] marciales con­ tra el Tirano , y con especialidad de la Península. Su oportunidad nos brindó el deseo , y la mas tier­ na humanidad imperiosamente solicitó nuestras me­ ditaciones , para vencer mil obstáculos subalternos que nos arredraban. E l presente problema parece -hermoso , en; quanto es difícil; y ofrece una pro­ vincia amplísima á plumas mas delicadas que la nuestra ; porque es indudable , que se halla con­ veniencia gravísima en su discusión, versándose en ello necesidad del primer orden. Demostremos, pues , estos dos puntos con sencillez y verdad. L a conveniencia política se deduce siempre de la utilidad y provecho que puede y debe seguirse á la nación en el acto de resolver qualquiera plan pensamiento, ó proyecto de l e y , con influencia general , puesto que siendo específica , ó indivi­ dual , respeta á la s atribuciones Judiciales , muy distantes y jamas dignas de toda asociación ó cuerpo legislativo. N o deben las Amnistías esti-

(6) Las Am nistías son suceptibles de muchos errores en sus principios y determinaciones de p e n a s , es decir, en sus correcciones porque la misma amnistía escluye eí castigo, según la significación de la voz griega que sig n i­ fica remisión ú olbido , y todos saben quantos sacrificios sufrimos por no abrazar el pártido francés y quan rem o­ tos estuvimos siempre de la amistad , y aun del trato de los convertidos al francesismo. Podremos erra r , mas no mentiremos en ningún caso según l a ingenuidad de nues­ tros sentimientos.


12 niarse qual providencias aisladas del poder Judicial ó executivo sino como ley del Soberano C on ­ greso , que arreglará en sus principios las .bases judiciales, y atribuciones de los Tribunales de jus­ ticia. E n España en donde se ha olvidado la his­ toria de sus antiguas Amnistias castellanas, y cuyos causídicos y leguleyos desconocen hasta el nom­ bre y los efectos de tan benéfica y saludable me­ dida , q u iz á , causará escándalo si escribim os, que toda Amnistía es general, y ha de provenir de la ley dictada y sancionada por el Soberano, por­ que acostumbrado el pedantismo forense al espi^ritu reglam entario, que con doble ignorancia ti­ tularon p r o v id e n c ia s g e n e r a le s , ó mandamientos del Monarca, las suponían leyes , y tan distantes es­ taban de serlo como se aparta el disco solar del anillo de Saturno; he aquí un resultado del des­ potismo Oriental y de sus cultos Emperadores, que trasmigró á las Monarquías Europeas moder­ nas. Sigamos el hilo de oro del discurso. Qualquiera ley que ataje el engrandecimiento del Tirano , ó estrangeras potencias con visibles detrimentos déla Península, es oportuna y con­ veniente. Si redime de la miseria y descarríos veinte mil familias haciéndolas retornar al suelo español, no mengua la población y resarce m o­ dalmente los daños de la conquista y debastaciones del Tirano , y en esta hipótesi no solo es opor­ tu n a , sino m uy conveniente; si hace retornar á sus provincias muchos varones doctos capaces de ilustrar algunos ramos de la ptíblica educación, no solo es conveniente , sino necesaria. Si seme­ jante ley acredita en Eutopa la ilustración y bas­ tos conocimientos políticos , y estadísticos del So­ berano , será igualmente necesaria y urgentísima, porque su gloría está intimamente enlazada con


la de la nación, y este ventajoso crédito refluye después en las alianzas, y negocios diplomáticos, tanto , y aun m as, que la riqueza y fuerzas na ­ cionales. Si el exercicio de la Soberana clemencia del Congreso acredita su poder, su sabiduría , y restaña en los corazones ulcerados del despotismo, la infeliz imagen y degradante idea de la justi­ cia del Congreso sembrada en ellos porla maledicen­ cia enemiga, o preocupación W andálica : (7 ) tal ley es oportunísima y coronará de loores y laureles las sabias frentes de los Representantes que la voten, por tan brillantes , justos , y santos motivos, di­ gan quanto les paresca á los semi-políticos y supers­ ticiosos rigoristas. Si procedemos al exàmen de las inducciones hipotéticas que acabamos de sentar , facilmente las probaremos de una manera tan espontánea, que complazca al partido mismo de la oposición. L e ­ jos de nuestra pluma el capricho y todo lo ar­ bitrario, que detestamos como indigno de la sana filosofia. E l caudal metálico, las luces, la futura procreación de dos cientos mil individuos, ( 8 )

(7) La primer blasfemia política que aprendimos en la Escuela es aquella de las cultas Constituciones de Jastiniano sed qusd princepi placuit, legis hahet rigorem ; y el otro adagio vulgar con el Rey y la Inquisición chitan^ cuyos dos dislates son el batómetro para medir no solo el despotismo , sino la ignorancia de nuestra educación brutal. He aqui , por que la maledicencia enemiga sembró las falsas ideas de que el Congreso era una asociación de hombres ineptos é incapaces y que á excepción de seis ó siete, el resto eran inalfabetos ó hipócritas civiles ó religiosos. (8) Mucho caudal metálico han pasado á Francia, y á las piovincias americanas las familias precisadas á emi-


son cosas tan apreciables en la Península, qué consumada su ruina, jamas podrá reputarse cero en el cálculo de la población, y de los produc­ tos territoriales. Mas brazos dan mayores ventajas industriales; mas talentos aumentan las luces, y depuesto el error , los conocimientos políticos, transcendentales á las generaciones venideras, serán útiles ¿ dudará algún representante del Congreso, el crecido número de propietarios inclusos en es­ ta fatídica emigración ? Si lo duda desconoce la aritmética civil y debe renunciar á sus poderes. (9) Q uintos literatos y hombres de conocido mé­ rito hayan sidos seducidos, lo saben en todas las Provincias los mas idiotas; y su retorno debe a u ­ mentar, d al menos no disminuir la masa de los conocimientos en una nación que necesita tanto de tales y tamaños auxilios para disipar el em -

grar, sabemos qu pasa de diez millones de pesos. Este da­ ño y el de la población es de harta considetacien. (9) Son tantos los propietarios ricos que sig u ie ro n d esgraciado y fatídico partido de los o p re so re s, que a d ­ mirará leer su m om en clatu ra , y los progresos de tan fu n es­ to error. Q u á n cierto es lo que escribíamos en 1 8 1 9 , j u s ­ tificando qu^ Bonaparte em briagado de am bición y pros­ pera fortuna ha desconocido siempre todos los prin cip io s de la sana política. D e otro m o d o , ninguna nación d e E u ro p a debió ser conquistada con m ayor facilidad que España ; y será por la vanidad loca del T i r a n o , su i n faltable precipicio. Bien penetró esta g ra n verdad el docto D . Joaquín S o t e l o , quando decía en S evilla á su e l u d i ­ lo y sabio amigo D , F e l i z R e y n o s o , que los franceses erraban , dificultando los planes de la co n qu ista , por el aniquilamiento que sin necesidad causaban. O tra cosa se prometieron los hombres apreciables que abrazaron su p ar­ tido después de profundas combinaciones.


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brutecîmienlo que la domina, con harto dolor de las almas sensibles. ( lo ) Aunque el fanatismo religioso nos privo á fines del siglo i 6 de una prodigiosa multitud de familias agricultoras, conocidas por los m oriscos; y esta bárbara medida de Felipe I I I , que atizo

(lo ) Q uando vimos en Sevilla , pueblo embrutecido por sus d e sg ra c ia s, y b e x a c io n e s , que le originó el gobierno de Carlos I V , . y su favorito, que desertaban sim ultánea­ mente á influios de la Amnistía de José y sus brillantes exércitos el Canónigo M o r a le s , hombre de mucha litera ­ tura , ingenio y pluma fe licísim a , el Pro. D . A lb erto de L i s t a , buen p o e t a , m a te m á tico , h u m an ista, y de sanas costumbres , y el Dr. F uertes , y D. Joaquín de U riarte, ambos hombres de mérito ; nada nos quedó que pensar, mas que llorar la desgracia nacional. L o cierto es , que el finísim o, y hechicero trato de Sotelo ganó el corazón del D . F e liz R ey n o so , cura exemplat por sus virtudes y religiosa conducta , y el poeta heróico mas feliz de E s ­ paña , de que es argumento su divino poema de la ino~ Cencía p e r d i d a para que aceptase una prebenda. Y este paso es muy disculpable , quando tantos méritos y v i r t u ­ des , no hallaron acogida ni recompensa algu na en el gobierno pasado e sp añ o l, ni aun en e F Central , que p a ­ recían empeñados en desairar y obscurecer el mérito de los Sabios. Censura tan amarga , como v e r d a d e r a : veanse para su justificación las cartas del doctísimo Dean M a r tí, y á D . Antonio A ugustin , la disertación académ ica del Dr. D . Sebastian de C o r t e s , la historia aflictiva del D r . Sevillano D . A lfonso de A cebedo , que habiendo eclipsado en Madrid á C a m p o m a n e s, F lo rida blan ca y otros varones de nota y opinión , por sus muchos conocim ientos en todas l in e a s , no pudo obtener una infeliz agen cia fiscal, y mu­ rió después aburrido en G a lic ia , como el L . Cañu elo en la obra del Palacio de la D uquesa de A lv a , donde pere­ ció de hambre y miseria , apesar de tanta literatura y ta­ lentos : por lo qual , en los países despóticos el sa b e r, y la virtud es un mal, donum exitiale M inervas,


el fanatismo religioso é inquisitorial, hizo tras­ migrar á F rancia, Olanda , é Inglaterra , artistas y labradores, que á pocos años, nos arrebataron el lustre y ventajas de nuestras 'fábricas y agri­ cultura , empobreciendo el suelo español y men­ guando las poblaciones de un modo escandaloso; daño que siglos de aplicación no pudieron subsa­ nar , puesto que aquel inmenso vacio , lo llenaron la ignorancia y soñados adelantamientos de la de­ cantada pureza de Religión , manchándose después con la holgazanería de los inútiles visionarios; siendo máxima muy p o lítica , no agrandar las potencias estrangeras en ninguna línea por erro­ res religiosos, o por el rigorismo insipiente y ne­ cio , que nos sumió en tantas vicisitudes, ( i i ) ¡ Com o ha de permitir el Soberano Congre­ so que veinte mil familias , se anonaden y pe­ rezcan en las convulsiones de la miseria, deses­ peración d arrepentimiento impotente ! ¿ La ma­ dre patria no llorará la desolación de sus hijos errones en las provincias del Tirano , los quales desacreditaran , acaso, el heroísmo Español por un rigor cruel y mas que espartano ? Su arre-

( ii) Es hecho constante que solo los llamados Moris cos del Reyno de Granada ofrecieron á Felipe I I I qui­ nientos mil ducados en oro , por la revocación del decre­ to de estranamiento , y doscientos mil , porque reglase el sistema judicial de la Inquisición , según el derecho co­ mún canónico. Perdióse todo y la Inglaterra , Francia y Olanda se aprovecharon de nuestra ignorancia , al mismo tiempo que los Olandeses se burlaron de las armas espa­ ñolas, lo mismo que la hija de Enrique V I I I de nuestra pomposa marina y esquadras tituladas invencibles. ¡Siempre la ignorancia pierde !


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pentimiento no producirá muchos frutos sazonados de reconocimiento y enmienda venidera ? N o pal­ pemos ..sombras por Minerva ; la misma Religión augusta que profesamos , y la divina moral del Cordero celestial persuaden la indulgencia de tan­ tos hermanos nuestros perdidos al impulso de una opinion erro'nea. ¡ Q ué crédito y concepto tan ilustre no conquistará el Congreso entre los sa­ bios estrangeros sancionando la Amnistia en favor de tantos desgraciados ! Mucho enojo se fomen­ tarla contra el Tirano y sus satélites, comparan­ do los indignos tratamientos, desprecios , robos y felonías que estrenaron por sus emigraciones los míseros españoles que Ies siguieron en su fuga. Esta esperiencia tal vez producirá frutos incalcu­ lables á la masa nacional ; puesto que nunca se presume la deprabacion del corazón del hombre en tan alto p u n to , que habiéndose seguido á la historia fúnebre de sus desventuras, un olvido generoso de lo pasado, no renazca el mas sin­ cero reconocimiento hacia su bienhechor, la Nación y sus representantes. (12 ) La mas antigua Am nistia, y puede ser, la mas brillante que nos presenta la historia de las na­ ciones civilizadas es la que se publicó en Atenas

(la) Las Amnistías de Castilla eñ favor délos delinqüentes y reos de Estado, produgeron beneficios indeci­ bles á la conquista contra los Agatenos. El nimio rigor, la dureza dieron Corolianos y Antonios Perez, que des­ acreditaron eternamente la política tenebrosa y cruel del gabinete de Madrid. Nadie nos vence en horror á los pro­ sélitos del gobierno intruso j y no obstante , conocemos la conveniencia de establecer'un olvido de lo pasado, por­ que el error del hombre y su ignorancia son dignos de indulgencia.


38 después del vencimiento de los treinta Tiranos. Sus íntimas conexiones con la principal nobleza, ricos propietarios y célebres artistas produxo la Amnistía y olvido de lo pasado que tanto aplau­ did el partido vencedor de los demócratas. Siguidse á esta en las centurias subcesivas la de Julio Cesar después de la célebre batalla de Farsalia por la qual generosamente perdono á todos los partidarios de Pompeyo y entre ellos al ilus­ tre Cicerón , la que dio m otivo á su panegírico im p r o n tii pronunciado en el Senado, que tanto honor trajo á la eloqüencia y repdblica literaria. Aquella , que fue una guerra intestina y encar­ nizada,,producía resentimientos muy ardientes, qual todas las de su clase, y jamas íarilld tanto la magnanimidad de tan gran caudillo como en se­ mejante circunstancia peligrosa en que mando quemar infinitas delaciones. Y a Rom a habia es­ trenado los horrores de la proscripción de Syla, y Mario que tantas víctimas sacrifico al odio de sus durísimos generales Republicanos. La capital del m u n d o , admiro á J u lio , mas en este no­ ble paso de s u . v i d a , que en el del Rubicon, y vencim iento de sus enemigos de Africa y España. ,EI mismo Cesar lloraba en la Li bi a, porque el caudillo Escipion , no se aprovechaba de sus dul­ ces disposiciones al perdón y reconciliación ami­ gable. ¡ Qué efectos tan distintos produjo el indig­ no triunvirato de Antonio L ep id o , Marco Anto­ n io , y O ctavio! Cada qual de estos monstruos, entrego al puñal sangriento de la venganza las inocentes víctimas de sus pribados resentimientos. A lli perecieron los inmortales defensores de la libertad romana, cuyas escandalosas confiscaciones sembraron. Ja desolación y la miseria en las pri­ meras familias de Ja Repdblica. Un rigor de este


.

..

tempie, se estimo indigìio,- Insocial y bastardo entre aquellas almas éthnicas, jamas ilustradas con la lenidad y dulzura de nuestra adorable re­ ligión ; quánto mas ominoso será á los ojos del filosofo que contempla á todas las naciones qual á una inmensa familia de hermanos. Pero ¿ para qué ocurrimos á exemplos de tan remota antigüedad, quando en la misma historia española abundan F ¿ Q ué cosa mas frequente en Castilla , Aragón y demas provincias que las am­ nistías y olvido de lo pasado , quando los seño­ res feudales desplegaban sus pendones , y levan­ taban huestes y tropas contra sus R eyes, y aun en favor de los opresores Agarenos ? Y reconci­ liados después obtuvieron constantemente el o l­ vido absoluto de Jo pasado con restitución de sus alcurnias y heredamientos. (13 ) N o nos fas­ cine el lenguage árido de los rigoristas, cuyo destemplado sistema produxo á la Sociedad males muy amargos y resultados funestísimos. Perdonan­ do una nación grande los yerros del entendi­ miento, á que dieron grave m otivo las disposi­ ciones frenéticas de los gobiernos pasados despó-

(13) Nuestra mala educación literaria, nos lleva fre­ quentemente á despreciar la historia de España , y á co­ nocer mejor las agenas, que es lo mismo que los que aprenden con entusiasmo el dialecto ingles, ignorando la perfección del castellano. No es dudable , que los Reyes de Leon , Galicia y Aragón publicaron algunas famosas Amnistías en favor de sus rebeldes ricos homes , y Seño­ res feudales y que la utilidad se conoció muy luego, pues que en nuestra opinion, peores son los afrancesados ambiguos que los claramente decididos j y de los primeros abundan los Ayuntamientos Constitucionales, porque son entes á quienes, no la verdad, sino la fortuna conduce.


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ticos , los visirlatos del favorito indigno y las disipaciones escandalosas de una Reyna incapaz, hace un acto de grandeza ilustrada, asemejándose á la munificencia de los Titos y de los Antoninos, que fueron delicias del género humano. Dos cientos mil individuos españoles descarriados v o l­ verán á hacerse dignos algún día de la confianza nacional ¿ qué aprovecho a Felipe V , castigar y destruir secretamente á muchos hombres de mérito por haber seguido el paitido de C ar­ los III ? aflixir á innúmeras familias, y sepultar en los Claustros y en su obscuridad tenebrosa muchos varones de alta importancia en los nego­ cios de la Monarquía Española. (14 ) Los medios violen tos, y la severidad excesiva en estas grandes, crisis políticas , arredra, entor­ pece , y enagena el espíritu público hasta descar­ riar la opinion y hacer detestables los gobiernos. ¡ Que influencia tan mortífera no pruduxo en los umbrales de nuestra gloriosa revolución, el im­ prudente decreto de la Junta de Sevilla ,, decla­ rando nominalmente traydores á personages espa­ ñoles de mucho mérito en la Milicia L Y la nula

(14) Poseemos entre nuestros papeles , y manuscritos, iHuy buenas aoticias sobre la desastrosa guerra, de suce­ sión, y hay entre ellos uno, que comprueba la verdad que afirmamos, y la errónea política de Felipe V , mal aconsejado por el Consejo Real de Castilla , cuyas repre­ sentaciones incluyen innúmeras blasfemias políticas. Y es preciso que asi fuese, porque unos Jueces y Ministros sin la menor idea exácta del derecho natural y de gentes, del de la paz y la guerra ni de la economía política ¿qué habían de saber?.Las brutales decisiones de los Cau­ sídicos y teologastros, que nos embrutecieron. Asi que la ciencia del Estado era «n ellos una guitarra destemplada.


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y escasa justicia y procedimientos violentísimos del otro tribunal de segiiri¿iad pública , áursmc e\ mero gobierno Central , ¿ qué atropellamientos, vexaciones, y clamores no causò ?“ Quando tas ge­ neraciones venideras lean la historia de aquel T ri­ bunal en la de la revolución , y de otras vícti­ mas ulteriores, maldecirán el espíritu, turbulento, y el rigorismo insipiente que produxo exemplos y escenas tan desastrosas en contradicion perpetua con la sabiduría, j Qué contraste causá en seguida la Amnistia francesa publicada por José Napoleón en Sevilla 1 ¿Quántos prosélitos no Conquistò es­ te acertado paso político ? Compárense los bruta­ les procesos de aquel T rib u n a lsu s manejos clan­ destinos , sus fórmulas pragmaticales „ su casi ne­ gación de audiencia, y sus resultados,, con aque­ lla luminosa idea de. olvido y remisión, de la ante­ ri or.. A estos principios y exemptos- no^, responderán’ los patronos del rigorism o-y los medio políticos: t»que hombres,, qual son-los emigrados no mereceiT la clemencia Nacional ; los un os, porque abrazaron el partido activo contra su patria en magistraturas, m ilicia, planes ofensivos ; y los otros promotores ardientes del gobierno intruso, escitaron la cólera del conquistador, y la derra­ maron en sus malditas Juntas Crim inales, por el D ecreto de 19 de Abril de 1810 consumando el sacrificio da tantas víctimas como han manchado los cadalsos de Sevilla, Xerez , C órdoba, Madrid, provincia de Extremadura , Malaga, y demas lo­ calidades de su plantificación. ¿Han de quedar triun­ fantes de su sanguinaria apostasia individuos que siempre truncarán la opinion N acional, una vez resabiados con aquella , qual Aranza , AzanzaOfarril y otrt» inmámeros campeones de semejan.


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te secta? Q u e , i añadirán, su arrogante petulancia y marcado desprecio del legítimo gobierno , ve­ jaciones horribles que infirieron, ruinas que cau­ saron á la población, deben quedar impunes, sin atropellar la justicia nacional , y todas las reglas del derecho páblico y de gentes? Q u é , entonces, instan, ¿el patriota y el protervo afrancesado quedarian en una monstruosa igualdad. *» Estas obser­ vaciones, no despreciables á los ojos del filosofo, del jurisconsulto ilustrado y de qualquiera ciuda­ dano entusiasta de la verdad , pueden y merecen cierta contestación categorica y solida. N i el Soberano Congreso es suceptible de san­ cionar una Amnistia que desacreditase en Europa su opinion, la mas dulce y preciosa prenda da aquella autoridad suprema , qual de todo hombre; ni ningún Tribunal de la Nación dejará de repre­ sentarle la ofensa y violencias que se cifraban en el desenlace de qualquiera impunidad escandalosa. Los yerros del ciudadano nacidos de preocupación, d cálculos temerarios, y ciertamente , siempre d© ignorancia, pueden rem itirse, y deben por mo­ tivos plausibles en que se versa la utilidad direc­ ta d indirecta nacional. Empero , varias lim itacio­ nes establecerán la clasificación específica del que erro; y del individuo inocente, que guardo ilesa su fidelidad por miramiento á su patria en las occilaciones tormentosas de la cruel invasión. Mar­ cada vemos, d señalada la diferencia esencialísima entre el hombre fiel y el delinquente de una ma­ nera que no la borrarán , ni los elogios mentidos ni las fictas aprobaciones de qualquiera apasionado Tribunal. Asi que , quantos siguieron la parte activa del gobierno, d Dinastia Wandálica aun que perdonados, perderán toda representación pá-


blica, empleo c ív i!, distinciones honrosas y prero­ gativas, perpetuamente d por cierto nilmero de años, es decir, quedaran respecto á ellos suspen­ sos los derechos de ciudadano español, hasta tanto que laben su mancha con obras, y servicios pa­ trióticos. A esta clase primera deben, sin duda, ascribirse los Comisarios R egios, Prefectos, y Suprefectos, con sus Secretarios , los Comisar ios ge­ nerales de Policía, los Secretarios del Despacho Universal , Jos Magistrados de todos los Tribuna­ les Superiores y Juntas Criminales, como también los Jueces de primera instancia. (15 ) En la se­ gunda , se computarán los Títulos de Castilla, Gpndes de España, Obispos , Arzobispos, y C a ­ nónigos, quedando suspensos todos, desús digni­ dades Eclesiásticas y laicales por los años que el Soberano ordene , con perdimiento en favor de la hacienda piíbliea de las dos terceras partes de sus rentas patrimcrniales, y de dignidad, ( i6 ) A la tercera y tíJtima, los empleados menores , los particulares sin destino especial, quaí son los Comerciantes, C lérigos, Mayorazgos , propietarios, miembros de la Policía francesa, ecepto los so­ plones, ó agentes de policía , y las espías, los

(t j) La clasificación de culpas habrá de medirse por la mayor , ó menor influencia en el gobierno intruso, que es lo que los sabios publicistas llaman causas gen era ht á t i n f l u e n c i a a c t i v a . Por este orden mayor transcendencia ba de atribuirse á un Comisario Regio, que á un publicano o Colector de impuestos , y que á un Juez de primera instancia; y por este estilo -se calculará de Jos destinos. (16) Los que no exercieton jurisdicción, ó magistra­ tura deben y pueden colocarse en segunda clase, v , g , el Canónigo , rico propietario , título de Castilla & c.


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qnales no merecen indulto alguno, si no ser con­ denados á la severidad de la ley. (1 7 ) A_ los de esta clase deberá imponérseles la suspensión del derecho de ciudadanos activos por diez_ años* cu­ ya mitad podrán redimir con el donativo de mil pesos por cada uno, destinados á los gastos del exército. C o n relación á los Militares son harto luminosos los indultos publicados, y ociosa su discusión, aunque no deben escluirsc de la Arajiistia presente.

(17) Entre los empleados menores hay algunos mu malos y dañinos, qual los Comandantes de rentas, A d ministtadores de seqüestr(?s ,. y bienes nacionales , los Se­ cretarios y Comisarios de poiieia. De lo qual es argu­ mento irrefragable, un Lorenzo Ayllon en Sevilla que tantas tropelías, estafas, y attopellamientos cometió , pro­ tegido por el General Gobernador Darricaux. E l Alguacil de,Policía Miguel Ladrón procesado por sus escandalosos delitos, y cuyo castigo hace mucho honor á nuestras magistraturas apesar de la ridicula sombra ó pretesto de nulidades aereas. Estos miembros podridas no son me­ recedores de la Amnistia, pero si lo son el D r. D. Tomas Romero de Agredano, que aunque individuo de la Junta Criminal de Sevilla jamas votó, ni subscribió, á sus san­ guinarias sentencias ; hombre virtuoso y sagaz que mil incidentes plausibles le indujeron á tomar la toga. Los soplones merecen, usando de la Clemencia nacional, quan­ di) menos , remitirlos todos al Archipiélago de Filipinas, porque , dañaron hasta apurar la malicia de la ingratitud humana. El Soberano elegirá en estas materias aquel tem­ peramento discreto que vincula los aciertos de estas reso­ luciones legislativas,, en quanto, qualquiera error podrá traer conseqüencias funestísimas., sin perder de vista «unca la filosófica ley de nuestro D. Alfonso X , cifrada e n que en saber pre.miar y co,tregic depende la felicidad , ó buena andanza de la Monarquía.


Quandd presentamos este plan de condiciones penales no nos atribuimos , ni la autoridad , ni la necia infalibilidad de haber encontrado las ver­ daderas proporciones entre las culpas d delitos, y la pena- esta es imprescriptible facultad del So­ berano; asi q u e, no se estimará sino como un dictamen ú opinión de un jurisconsulto , sugeta al error y á la equivocación. Siempre no ha de perderse de vista que siendo las Amiiistias un olvido de lo pasado, las condiciones y penas han de ser las mas suaves y compasivas; lo contrario seria frustrar la beneficencia nacional convirtiéndo­ la en el rigor de leyes criminales , no partícipes de la gracia y merced de que son dignos los hombres estraviados al impulso de la ignorancia y del error. ( i8 ) Una Amnistia clasificada por este estilo ú otro honrará las luces del Congreso, elevando la sa­ biduría Nacional á mas alto grado del que la embidia reputa. D e qualquier modo qne tan de­ licado artículo se someta al criterio de los ciu ­ dadanos imparciales, conocerá el mundo político que debe marcarse cierta inmensa diferencia entre la Amnistia de José Napoleón y la del Congre­ so Soberano : allí perdono el intruso Monarca culpas de un origen justo y m o ra l: ^quí corrige

(i8 ) No hay cosa mas clara entre todos los literatos, que el conocimiento distinto de que una cosa es indulto, y otra Am nistia, este es un olvido absoluto, aquel un perdón qualquiera de delitos de diverso objeto. Las Am ­ nistias .son siempre relativas á materias políticas, y el in­ dulto á culpas, y excesos de otra especie. Por le quale! Soberano debe y puede por una ley conceder aquellos.

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la Nación, €«ual Madre compasiva , la flaqueza é infidelidad de sus estraviados hijos. Ayudar^ al conquistador activamente es un capitai delito, pues que son aleves los que prestan el consejo, las arm as, el dinero, d los planes para asesinar á su patria , no con relación a Fernando V il , sino por el alto principio de haber ^vulnerado la augusta independencia Nacional Española. Amar y preferir al gobierno estrangero^ agresor, aun en paralelo del detectuosísimo propio, es una trai­ ción indisputable en todos los derechos y en la mas lapsa moral. Perdonar , pues , á los notoria­ mente culpados , condonándoles tantos delitos por el fácil cambio de unas penas muy temporales y dulces es en nuestra ciítica, el mas heroico acto de la grandeza Nacional. Porque no es ^libre el Congreso mismo para decretar una remisión ab­ soluta , en quanto turbaria asi la virtud y justicia de aquellos hombres generosos que prefirieron la pobreza, el abatimiento , las amenazas crueles y la debastacion de sus propiedades, y muerte de SUS hijos y esposas, por no adherirse al bando del conquistador , cuya heroicidad rebosa los tér­ minos de toda medida de jusiticia. Victoriosas las armas de la liga desde el^ Boristenes hasta el Betis , no queda a ios prosélitos de Napoleón mas arbitrio que ceder á la influen­ cia marcial, y esta grave circunstancia unida^á la vileza con que los Wándalos trataron a los españoles en su emigración tenebrosa fixa la reconciliaciorr Na­ cional,en el punto de su mayor lustre. Con relación at tiem po, opinamos , que haya de publicarse la ley de Amnistia sin dilación pues qui^ todo retraso^ frustra su m erito , y malogra 1# brevedad delretorno á sus hogares, ~y familias desconsoladas.


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( ip ) Su presetitaclon á qualquiera juez de prime­ ra instancia , y su ingenua confesión con la pro­ videncia definitiva al canto, nivelada á la ley, será todo el proceso de oficio , y sin derechos, que habrá de titularse R econciliación P a tr ic ia de la m unificencia N a c io n a l E s p a ñ o la , N o deberán gozar de esta gran

2.^

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merced, repe­ timos, los soplones asalariados , espias , y militares que hayan derramado la sangre Española , d co­ mo gefes de partidas , d por el consejo d seduc­ ción en la carrera judieiaria. (20) Resuelto asi tan hermoso problema nuestro corazón se enter­ nece al contemplar el triste quadro y la cadena de sufrimientos, que arrastrarán nuestros hermanos perdidos en esas provincias orientales de la Penín­ sula , tolerando los barbaros insultos de ios C om an­ dantes franceses; su desnudez, su abatimiento, y sobre todp su rubor v punzadores remordimien­ tos del corazón, escritos en sus semblantes y maneras abatidas ¡.O quien derramará en sus almas

(19) ¿Quantos padres, esposas, hermanos y parientes lloran dia y noche la pérdida de sus hijos, maridos y demas , sin atinar qual sea su existencia, y las Vicisitudes que habrán tolerado en compañía de los vándalos de Bo­ naparte? jQuántos habrán perecido de hambre y desnu­ dez ? No es esta pintura conveniente para las almas sen­ sibles. (20) Nos es amargo , pero forzoso, decir que aquellos hombres prostituidos , y malévolos quo causaron derrama­ miento de sangre española , d e b a n e x c l u i d o s de la Am ­ nistia y de la comunidad' de los hombres de bien , puesto que su imaginación siempre representara la desolación fa­ tídica y el infernal proceder de u ^ s miembros podridos y exsectables, -. -U-


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la mas cumplida consolación ! ¿ Quál es su culpa?

E l error de cálculo , la flaqueza natural al hom­ bre La ignorancia , al fin , sobre aconteci­ mientos tan desusados , tan peregrinos, tan nuei’os y cuya raridad hace su defensa y apologia plenísima. Hemos vertido hasta aqui los pensa­ mientos mas plausibles en honor de la prudencia N acional, y de la Justicia del Congreso, ( a i) Otras plumas mas felices, tal v e z , amplificarán la materia con observaciones mucho mas doctas; y sin em bargo, nada desacreditará nuestro celo por haber persuadido esta Amnistia general, en quanto es conveniente . oportuna , y aun necesa­ ria en gloria de la sublime prudencia del Congre­ so y provecho de la población española, tan me­ nesterosa de todos los auxilios de la economía p olítica, legislación y conatos heroicos de los sa­ bios , por que en fin España debe ser la primera Nación de Europa en la aguicultura, comercio y artes á que la brindan su ilustrado gobierno, y mejor situación topográfica entre todas las del G lobo.______________________________ _ (21) El Congreso íntimamente penetrado de la grande necesidad de poner en práctica la tolerancia c iv il, no desdeñará acceder á la Amnistia aunque pesé á los rigo­ ristas , y medio-políticos, de que abunda la nación en todas sus provincias. Es cosa que hace poco honor á los Españoles, el verlos tan sumidos en la embidia,. que no puede soportar el mérito exquisito en propios, ni estraños de que es muy reciente prueba el disgusto con que ven la generosidad de la nación británica y el explendor de su gran caudillo el Mariscal Welüngton , á quien esclusivamente debemos la libertad que respiramos en el medio dia y norte de la Península. Y o hablo con este candor porque nada debo á unos ni á otros , ni á mi familia, amigos ni parientes. H aeret

la te r i

le ta lit

arundo.


Al Sr. D.^

¿ m p o r fim a ^

mil ^ l i s t

W re delhmentf ti oj9t Sino quierts ter i^spojOf

TfUnlpo vtrh ptr4id»t, B. M . L e t Selioret O b iip o ü e O p o fttí ^ e l C o n d e de M ontarco , S o t e lo , B an ez » G e lo > O im o , M e s q a ita i D abernat, A g u a d o , M o r e n o , G a rcia , Da^* p r a t , i is t a , M o r a le s , C arm ona « P . Ig n a cio 4e C à c e r e s , S o lis , A y llo n el m a y o r , Id. c l m enor. A b e n daño (a lia s Pantalones ) L o s Señores P resid en te, O i ­ d ores , y Fiscal de la Ju n ta E xtraordinaria C rim in al, O v i e d o , C abestan , A z n a l, Sanchez y F u e n te s , los Com isarios de Palicia , A m a d o r is , M o n te r o , y G ó ­ m e z} Padre h ijo s . Herm anos ( de g ra n d e C arid ad y honrados p en sam ien to s) D ire cto r y A fe cto s d e l ta s nombeadp y scoaible M ¿ a t/ Ladrón b, H .)


y les; saplieití le eníomiende al Todo Pírfcípsp

mo que igualmente pidan a este SeñorV^wr nésoíros para que no l.legue[n,Q5 à versos en el estado en que é¡ se ha visto, à pesar de ser acieedores à ello por haber hecho los misajos méritos í finalmente que le acompañe à su Funeral quesera hoy ip d c l corriente á las 5 de la tarde i á cuyo favor queda­ rán rcconccidos.

Vivía cu la Cárcel de la Real Audiencia de esta Ciudadj escaudo el Duelo en la.Plaspa de S. franfisco. V i i í im pium Super tXAltAfum , et elevatum Sicu t C e ir s s

L ib sn i.

TsaI.

E t tr a n s iv i, e t eeet non . e r At

35 .

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Vi al impío exaltado y elevado Q aarios’ Cedtós del Líbano, y VolviendoHi-Uc^ya^H-o existir quien de-xé¡siendo. - La perfidiainhumana de hm jirauó, • Q ue, contra el iaoceme y fiel patricio^ Esgrimió con furor ^ c injusta inanQ, ■ ^ Hoy en fin Ic'ha arrastrado al precipicio, r De que un verdugo atroz j su furia ádvicfíe> ¡ Le satisfaga d premio, Icoo la muértel^- • • '• Aquel; que sin piedad tanto mal hizo, ’ Aquel que tan temible juzgó ingrato, Aquel eh s i , de la maldad echizo. Hoy se ínuest^t coq- fúficbrc-aparato^


Dándonos ,áo efitepAer (^BU’£ííu\c»!inQMDbrar' Abandonao^o e l. Hcn , solo el’ mal dttbrai') Hoy la justicia, que :ían . Sabia siendo^ , v Vista su transa, á muerte le conficnay;.! j.j A l suplicio ici lleva-ji y .va^ dkiendíji :ir»i vi 1 f.;';. Que p^u^l su’ detíiü, caruda» pena >;n. ‘a} p lY De que es acreedor ■ á dí^os>-tales,’ < Siendo pups-l itdcoifBpensa, á. tantos’ maics» ,Ya aunque ca<iavet?i dice a i .que coavidaíji Se mire cu este espeja lastimoso,: . ’->>5 irr . Que vea el ffeffliquie’'íla' iDala'dviday-iíü! i L o qne v^i derló. w aio', á •lo diehfSiM; u..'r : i Que cscari^viftnte ^oc iiná toáo ieut su'»cabeza,' Si en sí no quiere yet -tanta fiereza; = El que, Migael'-^Ladron', ya es transfomiado En Hq,;5|i^^jf,er:.&io3 y,’ |>í^tiLenrei ou es-p ¥ a el que tan mal corrió , se ve parado, Siendo terror y asombro del viviente : Que sirva de cxemplar esta caída. Porque nadie de si sea homicida.] El solo se ha macado con la Espada Qt)e sirvió al inocente , al fiel Vasallo; £1 mismo hizo la senda, él la pasada. El la tormenta que despidió cl rallo: No se le culpe al pueblo aunque es herido. Que por su mal vivir se lo ha querido. Todos los que convidan a este entierro, Aunque ausentes , son reos de esta causa, Bien lo denmestra su fuga , y su destierro, La Justicia bien corre aunque veis pausa: Todo el que debe, tarde, ó prarsto paga, Aunque m archí, se oculte, aunque mas haga. Muchos übi.spos, Fuertes , y ,Sotelos, Muchüfc' Bánds jC^A^ád-ós y» ÍCattoOnasy


l»íucho5 Morales, Pantalone^, GeloS, Muchos Montarcos y demas personís Entre nosottos andan con fìerezas. Mas también pagarán con sus cabezas. No hay rtmecUo traidores , llegó el dia Que nuestra Patria vuelva por su honor. Ya el yugo sacudió que padecia, Ya se acabó la intriga, ya cl furor. Llegó el tiempo feliz-, tan deseado, Apesar del francés, y revelado. y 3 la JostÍ4«ia obra con franqueza. Teman »u Justo eneje los malvados, j^ues sabe, poner freno à las fierezas, Detener los caballos desbocados; Teman vuelvo à decir, haya escarmiento, Si es que no uauo veipe cq ul locasoto«

SevilU : por D, Antonio Carrea.


M E M O R I A L

A EL CONCI S O DE C A DI Z JPO R

E L

P R E D IC A D O R

DE LA FIESTA.

S E V I L L A '. A Ñ O D E EN

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IM PR E N T A d e

DE D.

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1813:

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i3 eñor Conciso de Cádiz : hechizo m io , y de toda la nación : gloria de las letras : persona necesaria del reyno: ojo sin niña, y prodigioso por lo que vé : decha­ do de la moral Cristiana ; y nunca bien explicado señor. Aunque me tienen por hombre serio, tengo ahora hu­ mor de gresca y fiesta , con la alegría de las victorias sobre los enemigos. Y o siento mucho el dolor de bar­ riga , que por esto mismo tendrá vd. y los de su harina; pero .es menos malo que vds. rebienten , que el que aca­ ben de hacernos rebentar á todos. Por tanto vaya este papel de fandango , en que vd. hace las figuras. Su escrito de vd. Conciso núm. 27 domingo 27 de'jHnio: año 6. ° de la gloriosa lucha del pueblo español con­ tra la tiranta.... Así empieza. Por mas señas, que la úl­ tima palabra tiranía es \ á , y s\i legiorw y gloriosa lucha

es la del pueblo español, á quien asalta esta tiranía. En este papel maldito , ú bendito, según él lo hubiere de uso y costumbre; se lee lo que sigue: »»Hemos recibido de Sevilla los informes siguientes: N o se verificó á su tiempo la junta electoral de esta provincia , como estaba acordado ; pero sí ha havido ser­ món en que el Predicador dixo entre otras cosas — que los únicos buenos Diputados serian los ministros del Santuario. = Otro párrafo. = Lista dé los diputados por la provincia de Sevilla, que sino han sido electos el catorce y quince , lo serán el 26. Esta lista se supo­ ne que la dexo caer de la faltriquera un no confor­ mista , hombre de pro , y que está muy en autos. = Otro párrafo. = Lista: D. Francisco de Sales Rodríguez de la Bárcena actual Diputado suplente en las Corres.


D . Celestino Sanchez Cura de S. Isidoro. D . N. A la­ xar Cura de Ecija. D. Agustín Moreno Garino Canó­ nigo de Sevilla. D. Ramon Bravo Abogado de idem. D . Pedro Fernandez Ibañez idem de idem. D. Juan Lopez de Reina Escribano de Cámara. D. Juan Za­ pata vecino de Osuna. D . Jacobo de León Sotelo, Prebendado de Sevilla ( Predicador de la fiesta. ) D . Pedro Prieto Canónigo de Sevilla. D . Joscf de Zayas Capellán de honor de S. M. y el Elector del Arahal; bien que sobre la elección de este debe dudar por ser amigo del Sr. D . Joaquin Lorenzo Villanueva. = Sr. D . Conciso de toda mi alma , y ánico Benja­ min mió : el fin de este papel mió , es meterle á vdun memorial que no se le olvide ; confiado en la jus­ ticia de vd. que d i z , que llegará hasta donde se cria ehocolate. Pero antes de escribirlo, quiero hacerle unas preguntitas, y comunicarle algunas idéas mias, para que me las concise vd ; porque desde hoy en adelante no quiero cosa que no sea com isada, y me he enviciado tanto en esto , que en mi pobre casa he mandado que hasta las vasijas que había para las ur­ gencias de la miserable corrompida naturaleza huma­ na , se rompan , y se compren concisas. Primera preguntita. Sr. Conciso : ¿ quién Diablos baptizó á vd. con el nombre de Conciso^ ¿ Se baptizó vd. á sí mismo, ó fué algún borracho? vd. no seria, porque no había vd. de mentir desde el momento de existir , y vd. sabe mas que las culebras. Borracho fue, y debiéndole llamar, Embustero , Profeta falso , chismo­ so y.... alargue vd. por este estilo mil equivalentes, le puso el nombre de Conciso. Esto á favor del Padri­ no que tuvo en sus brazos tal muñeco, solo tiene una disculpa, y e s, que á el tiempo de derramarle encima de tal calavera la supia, con que lo habian de abri­ llantar por el nombre entre los hombres; conocerla el Padrino que Conciso queria decir , todos los males , y lo malo reducido á esta palabra. Si lo entendió asi, ca-


Ho y me doi por concluido, sea vd. d sea un borra­ cho quien le puso el nombre : pero si n o , es un yerro contra su crédito, pues los nombres significan los ani­ males. Respóndame vd. á esta curiosidad. Segunda preguntita. cr Sr. Conciso : el espíritu profè­ tico que vd. tiene , d profeti-politico lo heredo de sus Padres? ¿lo compró ? ¿ se lo comunicó algún señor ? ¿ó es diabólico F Fundo mi duda y pregunta en esto. Dice vd. en su muy venerable papel: = Lista de los D i ­ putados por la provincia de Sevilla , que si no han salido electos el j ^ y 15 lo serán el 2 6 — y en esta lista po­

ne vd. á D. Juan Lopez de Reina, á D. Pedro Prieto, á D . Jacobo de Leon Sotelo , y qué se yo si mas. Es a s í, (y vaya de silogismo ) que estos no han sali­ do. Ergo: es vd. un pfiblico Profeta falso. Conciso bendito hasta del Zancarrón de Mahoma , si este es­ píritu profètico lo heredó vd. de sus Padres, renun­ cie la herencia , ó tome por tutela el nombre y oficio de Profeta falso y embustero. Si se lo comunicó á vd. algún señor D on será ese señor tal como v d ., y si fué el D iablo, en eso no doi consejo ; porque deberá ser según el pacto que vd. tenga hecho con é l , y se lo debe cumplir. Respóndame en esto lo que sepa. Tercera preguntita. = Para vd. sincerar , cómo vino á sus manos la lista de Vocales de Cortes , dice lo siguien­ te : E sta lista se supone que la dexó caer de la faltriquera un no conformista, hombre de p ro, y que está muy en autos. Sr. D . Concisísimo, y muy Conciso : este se supone

¿qué quiere decir? ¿ Quiere decir que vd. lo finge? ¿ó quiere decir que vd. solo sabe lo que cae de las fal­ triqueras? Porque como los supuestos de una cosa son siempre en orden á la misma especie de cosa que se trata; tratando vd. de cómo sabia la cosa , y suponer ó dar por supuesto, sin ningún antecedente , que se caia de la faltriquera : es decir , que lo que vd. sabe, es solo lo que se cae. L o que á mí se me cae para vd. es, la pluma de risa , y se supone que vd. me la coge, y I


que la da al pdbllco. ¡Bendito Dios! ¡qué tales avechuchos manda á la tierra! ¡Y que esto levante figu­ ra! Pero esto no es el intento de mi pregunta, que es lo que sigue. Conciso mió de mi corazón; ¿se cayo el papel de la faltriquera de los calzones, ó del frac, ó de la chupa? porque así sabremos si el que cogid la calda lista observaba á e l h o m b re de p r o , y tía co n fo r m ista , por delante d por atras. Pregunto mas, porque soi algo prolixo: ¿el recogedor de la lista, vid que se le cayó de la faltriquera, y que no la dexd caer por su volun­ tad , d por su mano ? Si hemos de estar.á lo literal del Conciso , debe creerse, que á un hombre de p r o se le cayó un papel de la faltriquera , y que él se lo vid caer , pues no vid que lo arojára voluntariamente; y que el que lo vid caer, lo tomó y no se lo did, sino que fue tan indigno que lo tomó y guardo, sabien­ do quien era el dueño. Tan infiel á la confianza so­ cial , que leyó papel que era de otro sin licencia ni ciencia de su dueño : y que este indigno es su corres­ ponsal de vd. pues le mandd la lista: y que vd. es Profeta sobre tan indignos fundamentos; y que este in­ digno é infiel á la sociedad fué delincuente en esto con tres personas : una con el que cayo el papel: otra con el mismo que lo cogió, y leyó lo que no debia ; y otra con vd. á quien se lo mando., é hizo partícipe de su maldad. Pero vd. que siguiendo esta maldad, hace par­ tícipe de esta iniquidad á todo el pueblo, ¿ qué será vd ? ¿Será vd. indigno é infiel á la sociedad ? Respóndame vd. Quarta preguntita. = D ice vd. en el párrafo de la lis­ ta de los que juzgaba Diputados á C ortes; lo que sigue: = D . J o s e f de Z a y a s C a p ellá n de honor d e S . M . y e l 'E lecto ra l d el A r a h a l , bien que sob re la elección d e e fte se debe d u d a r , p o r ser a m ig o d e l S r . D . J o a q u ín L o r e n z o V illa n u ev a .

N o pregunto ahora, Sr. Conciso, si esta advertencia venia en la lista que se cayo' al hombre de p r o , ó si


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Io es de vd. » porque eotno me he aficionado tanto en lo c o m m , la lista » la faltriquera, á quien se le cayó» Villanueva y Sr. D. Lorenzo ^ y vd. lo com iso yo en vd. solo. Lo que pregunto es, ¿quién es ese señor D . Joa­ quín Lorenzo de Villanueva queen siendo.amigo suyo hay sospecha de que todos los Electores de una provincia como esta, lo detesten , para que no sea Diputado á Co'rtesB A mi me parece, Sr. D. Reconciso, que la ad­ vertencia de vd. por chismosa , merece que ese Sr. D . Villanueva le dé á vd. de palos j ó que los Electores de la provincia como apoderados de ella , y en su nom­ bre, lo manden apalear por reo contra el decoro á la soberanía provincial , ó que uno y otros de acuerdo la hagan. Vaya la causal. ' Si toda la provincia desecha á un hombre, por so­ lo ser amigo de Villanueva, es señal de que ha for­ mado juicio , que Villanueva es tan perverso, que no puede ser amigo suyo, sino otro que sea perverso. Si esto es verdad, Villanueva debe apalear á vd. porque pu­ blica lo detestable que es, quando la provincia con tal extremo lo odia, que ni confia del que fuere su amigo j, y Villanueva si fuere m alo, tirará la piedra y esconderá la m ano, y vd. hace con él lo que el diablo •. tapa tapa, y ahora le tira de la manta : con que palos en vd. por Villanueva. Si no es verdad, la provincia toda debe apalear á vd. porque rostro á ros­ tro la trata con tal injuria en su proceder, y apo­ derados, que desecharán á uno tan solo porque es ami­ go de un hombre de bien ; y esto es poner á una provincia entera de perversa , con solo la licenciosa osa­ día de un chismoso Conciso. Si no es malo Villanue­ va , ni la provincia desecha á el que fuere amigo de Villanueva, Villanueva y la provincia, y la provincia y Villanueva deben apalear á vd. por el chisme que les presenta ; pero dexando estos pelillos com ísales^ si­ go mi pregunta. ¿Quien es esté Sr. D. Joaquín Lorenzo Villanue-


8 va de quien me ha dado gana de ser amigo, quando, te s te C o n c is o , por solo esto se puede ser repulsado de ia provincia para diputado? Yo aseguro á vd. con una verdad in con cisa que (corno le sucede á todo hombre de bien) daría lo que no tengo, por no ser diputado á Cortes, mientras haya Concisos y Conciseros; y ha­ biendo el fácil camino de que no se acuerden de uno, siendo amigo de este Señor, quisiera que me dixera vd. qué casta de páxaro era. Y o solo tengo un em­ brión en la imaginación cogido del 5 f,'y iVó, del R a U ' c ío , y del A n ta ñ o -, pero la verdad y la justicia don­ de yo la creo es en la boca de vd. respóndame. Quinta preguntita.= Sr. Conciso, tengo una duda que solo vd. me la puede resolver, por su tino mental é integridad, que es la siguiente: ¿Convendría mas,Sr. Con­ ciso, el que vd. rebuznara , que el que escribiera ? M i­ re vd. Sr, Conciso, en lo que me fundo : sus papeles de vd. en su gramática son bárbaros; en su esencia embusteros ; en su intención chismosos ; en su moral contrarios á los Mandamientos de D ios, y de la Igle­ sia ; en su religión impíos; «n la sociedad sediciosos, pues insultan á todo hombre que vd. conoce , y no conoce, y que ni con vd. se mete : en su fidelidad desleales, sin salir de este mismo papel, y la expli­ cación del yerro de Sobera n o y M o n a r c a ; en su lite­ ratura necios, sin necesitar mas testimonio que el de no saber que el nombre de Monarca significa Sobera­ nía, y vd. en este papel lo pone como exclusivo de ella; en el fruto á que aspiran, que es á engañar y pervertir incautos; en su sinceridad cautelosos; por­ que previene su palabra de vd, la iniquidad y la in­ mundicia , como el dolor de barriga por crudeza, los frutos de ella. Veamos ahora qué males se seguirían de que vd. en vez de escribir, rebuznara. Supongamos por un momento, lo que no es verdad, que vd. re­ buznara tan mal como escribe. Pregunto ¿que daño se­ guiría de esto? E l trabajo de vd. y el incomodar el


oído de los que le oyeran, pero á mi me parece es­ to menos malo que lo otro. En esta duda conio que vd. es discreto, me responderá. Sexta preguntita para la media docena.=Sr. Conciso, como'á amigo le hablo á vd. ahora, porque lo ten­ go por hombre de conciencia concisd. Ya vd. sabe , que ello es de fee, ^ue los ha y, y también lo es , que and an entre nosotros ; pero no ignora, que es tiranía y maldad sacrificar y estafar á los - pobrecitos ignorantes , valiéndose de que lo son. Pregunto : ¿con qué' alma lleva vd. un real (según apunta el pico} por un papel embustero, chismoso, m ar hablado, y tan malo en su esencia, que parece papel de excomulgado ? D ixe excomulgado, porque como v d ., á su pesar , sabe que está excomulgado to ­ do libelista 'é infamador pdblico ; y los que á sabien­ das de que lo son extienden sus papeles &c. Amigo Conciso, quando un ignorante toma en la mano un papel sabio, se le dice : »>Eso no es para salvages.” Quan­ do tome uno de vd. debe decírsele ; » eso es solo para salvages.’^ Es verdad que vd. á lo que va , esa chu­ par de Caraca y juntar salvages: pero perdónemela modestia de vd. que le diga , que esto no correspon­ de á un Sr. Conciso de Cádiz , que llora la desgra­ cia de tantos Conciso“;. Créame que este suyo lo he leído , porque me lo mandaron, porque tales papelitos solo son buenos para los que fueren malos. Pe­ ro dexenios esto, y vamos á comunicar á vd. cier­ tas ideas mias, Vd. que se conoce , y los que conocen loque vd, es, me criticarán de que por haberme insultado en su escrito, haciéndome objeto de su mentira, haga yo caso de ello , quando parece que nadie debe hacerlo. Me criticarán también que ya que lo hago, lo haga en tal lenguage y estilo, que no parece muy correspondiente á la seriedad. Dirán á mas, y vd. dirá, que hago una cosa iniátil, por quanto vd. y los ’ de su laya llevan


10 el sistema de los sectarios del día. Estos se' ensayan primero en insultar públicamente á personas , esta­ dos y religión, sin vergüenza , con osadia y arrojo; y después se adiestran , en no hacer caso de quanto se les d ice, sino cerrar los ojos y oidos, y seguir adelante con la maldad, hasta conseguir el fin. Esta ha sido la máxima de los Franc-masones, Iluminados, Jacobinos y canalla del dia. Esta ha sido la de Bonaparte y Satélites; esta fue siempre la de los hereg e s , y lo será de todo pillo de esta clase. Pero la de S. Policarpo, Atanasio , Basilio y. t o d o s y la de Jesu-Christo mismo, fue quando el malo'habla como m alo, darle desprecio con el lenguage y burla, y no dexarle de responder. Com o que vd. es tan leido, se acordará de aquel herege, que se presento á un Santo Obispo, y tan solo le pregunto' si lo conocía , y oyó por respuesta del Sto. C o n o z c o á el p rim o g én ito d e S a * ta n a s. San Atanasio previendo las calumnias de los Arríanos, que le acusaban de homicida y estuprante, se mofó de ellos , guardando á Arsenío , que lo su­ ponían asesinado , y presentándolo en el Concilio; y también haciendo que un capellán suyo se fingiera que era Atanasio, y la vil quexosa y los Arríanos se aver­ gonzaran de su descubierta infamia. Y el mismo Jesu-Christo á los Fariseos en mil partes los trató asi, llamándoles ante todos: hipócritas, embusteros, inte­ resados, y generación de vívoras. V e vd. aquí porque yo hago caso de su dicho acia mi persona , y en lenguage de desprecio. No es para convencer á vd. que bien sabe que miente, que adula á Villanueva, que chismea en la provincia, y que procura denigrar á el estado. Sacerdotal. Es sí: por dar á conocer á los incautos , lo que es vd. y que todos le hagan el caso que merece. Y ahora em­ piezo , que si vd. sigue nos veremos ; pues yo que sea vd. maldito ni bendito no le he tomado en plu­ ma. La malditísima idea de vd. está conocida , que


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es 'significar á el ptiblico malicia en las elecciones, ma­ licia en el discurso predicable, y en el estado Ecle­ siástico , y como el modo de decirlo es mentir y chismear , lo que vd, querria fuera que le callaran. N o Señor, véase que el perverso lo es v d ., y trá­ tesele como á un perverso. Bien sabemos todos , que á la manera que en los cuerpos humanos hay asque­ rosos conductos por donde los cuerpos se purgan; y por lo que purgan conoce el médico el humoral del cuerpo y lo que indica apetecer , asi vd. y otros co­ mo vd. son este sitio asqueroso , en cuya parte de­ muestran la corrupción ; pero á estos sitios no se le asiste con olandas, ni sedas; sino con lo que merecen: por tanto pongo a vd. el memorial que sigue, para que se vaya haciendo á los golpes de proveer. M E M O R IA L . Señor Conciso , á vd. le consto', si acaso no le consta ahora, que hay diablos y que hay infierno. También supo vd. que esos diablos y los condenados alli ; por malvados y perversísimos siempre blasfeman á Dios , á sus Santos y á todos los buenos y lo bue­ no. También le consta, que es gloria de los justos el ser blasfemados, tentados y perseguidos con dicte­ rios por esta vil canalla ; porque son señales de jus­ ticia y merito del justo. También sabe que el que fuere alabado de los demonios , será por ser muy malo , ú por engañarlo á que lo sea : por todo lo qual y mediante á que vd. es lo que se ha visto arriba y va dicho ; y á que no hay persona buena ni es­ tado á quien vd. no blasfeme y denigre con menti­ ras y malas ideas ; juzgando como juzgo que es des­ gracia el ser alabado por una pluma diabólica como la suya, y que es mérito público el ser denigrado por ella:


12 Suplico á vd. se dígne en su embustero y chis­ moso papel, llamado C o n c is o , injuriarme, denigrarme, mentir contra m í, y decirme mil infamias, para hon­ ra y gloria mia , como de todo el que vd. infamase. N o tema vd. los palos de Granada, ni los acebuchcs de T remenda, que para cosa tan concisa basta un palo de visnaga ; pero ni esto tema, ni el que caiga una pluma sobre vd. pues le pide esto (que en vd. rio es favor concederlo)

£ l Predicador de la Jiesta^•

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NOlíClA.

L o g r o ñ o 2 2 de ^ u im de

1813.

Pamplona al segundo día de sitio se rindió. Nuestros exércitos se hallan ya dentro de Bayona , pues asi nos lo comunica el General Alava desde Pamplona. En Logroño se echó el pregón de estar nuestros exércitos en Bayona y Pamplona.

(Carta particular.')

SEVILLA : IMPRENTA DE PADRINO : 1813.


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P.R o C L A M A, que hizo el Gran Lord Wellington á los exércitos aliados a la entrada de Francia, y recuerdo que hace la Es­ paña á sus guerreros y fieles hijos. españoles , intrépidos ingleses , esforzados portumeses, con todos hablo, á todos mando, todos escuchen rm )z V obedezcan mis órdsnes. Valerosos, intrépidos y esitzados dixe, y con razoni porque después de tantas victor c o m o v ú e L o esfuerzo ha coaaeguido .h todas_ 1 « pro«cías de España, bazo el mando de Cuesta, Castaños, el ittV ú ew sos

rencible Ballesteros, Mina, el Enrperonado, y ■ “ 'S " « .';“ ' íllos, os habéis coronado de gloria en la batalla de Sala « n cá; y ultimantenta en la de Vitoria, lan ren.da,_sangrienn, y cL p letam en te ganada por vuestro v a lo r , ' d,z ooe será celebre en las historias, admiración del mun­ do y ezemplo á los siglos venideros, mirándoos como a unos lumbres venidos de oirá esfera ó región mas sublime que da «erra, por vuestro valor e intrepidez, pues ven que vuese tra táctica y pericia militar os ha conducido al patricio sue­ lo del enemLo^, y que tenéis en la mano el desquite y la venganza á q L s i hlin hecho acreedores vuestrof sanguinarios enemigos, por sus violencias, latrocinjoa,, jnpendios, muer­ tes, desolastones, talamientos , tropdlias, escándalos, h e,eg.sa y quantos daños ha podido inventar su mancia. D igo, - , ra que parece ser justo hacer otro tanto en su p a tm : ¿ que­ réis manchar vuestro honor, vuestros triunfos y vuc^iw g lo ­ ria, cometiendo baxezas agenas de vuestro valpr^ J ridád? Lejos de vosotros e.ta memoria, y de mis iabioa esla proposición. Os considero llenos de generosidad, y pío-


p ádar el mas dar© fxempl© d «cleineiiicia, p e r d o n a n .] co a los mas crueles enemigos q n e l o s siglos han visto 0] Oido . pero por si hubiese (q u e no Io espero) alguno e» 1« vosotros qu^ falto de juicio cometiese algun desacierto no esta libre aun el mas santo, mando:::: pero J

h» J '' 41^4 hijQs de està manera.

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R E C U E R D O ; .

Oiganme mis españoles busca sin miedo al Dragón, coa la mas grande atención C orazeroj Mameluco, Jas cosas que á su cxército j -Bigorriano , Voitisor, encarga Napoleón: Y a todos quantos se opongan i Quando vinieron á España, ( al ya despierto León. y entraron por Ja traición Hasta el sol ea este dia con las jiieles de corderos tembló al (roraje español; y Jas garras de león: pero ¡a y infaustas resultas £I les dixo k sus soldados, que este dia ocasionó! con grande sumisión Dígalo el triste retiro. se mostrasen al principio, Bel Prado nos lo Contó,: pues que era su intención I cerro del Príncipe pió, Apoderarse del Reyno jquanta sangre en tí vertió sin alguna oposición j E l sanguinario Murat que Je obligase por fuerza Idel inocente español! a echar mano deJ canon. y viéndose descubierta Halló al español dormí : o , [del tirano la traición. casi muerto y sin acción, Hace que por todas partes y le introduxo sus armas suene el ruido del cañón, hasta hallar el corazón. que a toda España la guerra ^Esto fué que el dos de Mayo lleve Ja desolación. día de terminacíor, ¡Oh España infeliz, qué triste, hizo crisis el enfermo, qué triste es tu situación! y á impulsos de su valor. la Andalucía y 1« Mancha Sin temor a las espadas, jf Jas dos las robó Dupont. bayonetas, ni canon, [ Moncey saqueó á Valencia, haciendo frente á la muerte, || la Castilla la ocupó


1

qué lástimá , dolarf N o cabe en el pecho hatm no Jaa&£ en Lisboa halló que ahogado ini corazón R k o s à lo» portogoesss; con estas memonas írííies peio pebres ios dexó : desfallece de dolor. Duhesme en la Cataluña Pero no , que ya-resuena sus manos easaogrentó, el nom bre’ de W eliington y todos quantos' demoiíios en mis oidos casi sordos, 'el infierno vomitó, y con un nuevo valor para acabar con la Españaj Oigo que en Castilla, dicen, al fin no se consiguió. el ingles venció k Marmont, Pero viniendo en personaque de España los francases el basilisco , el dragón, huian sin dilación. la serpiente, el leopardo, Que Stichet y sus seqoaces la pantera , el culebrón. se marchan al Rosellonr Púas à todos estos juntos que ya por losMPirineosexcede Napoleón traspone todo ladrón. en sanguinario , en crueldad, Y que ya los aliados ■ en venenoso , en traición. formados en esqusdron, Vinieron con ese diablo penetra« ya por la Francia satélites k naonton, al mando de W ellington , c)ue apoderados de España, ' De M ürillo , de Castaños,» Y ágenos de compasión. de O-donell y de Girón, Robaban y destruian de Mendizabal y Mina, sin la menor dilación I>e Villacaiiipa y Gopons. quanto hallaban por delante, Y a se escuchan los sonidos» sin admitir excepción del fusil y del cañón, De sexós ni calidades, y al esgrimir las espadas, edades ni profesión, tiemble la Francia el furor > segando sus corvos cuellos Del nunca vencido In gles,, al anciano caducon. del Portugués y Español, Violando las doncellas, que áhorft entra la vengartza ^ casadas y en religión, con la mas Justa razón. cavando sus bayonetas Sacando á todo Francés > por medio del corazón. 'elarma, y el eoraíon, A l niño tierno, que k voces pues merecida lo tienen, con el mas grande dolor y la pena del Taliou,’ llamaba su buena madre :

Besieres

sus ladroue^j»^


Manda que el tanto p or tanto al compasivo Girón; Del invicto y sabio Mina, sea el justo-gaíardon jt a. Dalmacia asolador: mas nó que V4 diferencia franceses ya no temáis del pérfiido Napoleon al aliado esquadron. Al generoso, al humano al amable Wellington; Pues la proclama que.os.hacfi el general W ellington del compa^sivo aliado,, al galicano ladrón; manda que i nadie se toque, no dándoos Ocasión Del caritativo Elfo al carnívoro Marniont; pues la guerra solo se hace del sanguinario'Suchet, al tirano Napoleon. •Hasta aquí dixo Ja España, y tomando el hilo de su proclama el Generalísimo: Mando ( d ix o ) que ninguno sei osado a causar la mas mínima molestia, ni insulte á ningu­ no de qualquiera calidad que sea, ó de qualquiera Pueblo donde la P ro ^ d en cia-y nuestras vencedoras armas nos con­ duzcan, sin esp'eei;ai, licencia mia , ó de ios generales que mandan nuestras invencibles divisiones; sopeña de que el que contraviniere á mis órdenes será tratado coa el ultimo rigor, por tanto encargo i mis generales , coroneles & c. & c. ?eleii con la mayor vigilancia mis .órdenes pelearémos, y vencere­ mos; pero Juera del com bate nuestra moderación será Ja m ay ai gloría, nuestro valor será temido de los enemigos; pero laclemrooia con el rendido é indefenso será admirada y aplau­ dida en todos los quatro ángulos de Ja tierra,, y en mí teudr-eis un padre que solo desea Ja paz del Universo; Jtbeítad las tres potencias aliadas, y bien vuestro, sittolvidar el buen repartimiento de premios á valor., Y , callando el héroe prorrumpieron todos los exércitos en extraordinarios vivas y ianlamaciones, ipr-ometifendo no contraíVicnir á sus ór­ denes de ?btrena, yolufitádi ;de ¡amparar y recibir al rendido con «tanta íbtMha^nidad. como yá lo r en las batallas para ven­ cer al que se «resista , ,y derramar hasta la última gota de su sangre en obsequio de la religión , la patria, y su geíe para hacer su nombre inmortal. 5 E Y 1L L A

; im p r e n t a

D E P A D R IN O t 1813.


rrVNO DE l l e n o

AM ARGURA AL

^

CONSIDERAR

LO

^i^¿ad de la Cátedra del

estm ulaJo

S / n i Santo\ y de m e m e i,« e u pera ^ ^j -j U t ohÜQ-aciones que me imponen la P a c Z d í i n h t r a d J de

este

D iócesis e l

A * a due «0^ tuve: ayer ú ^ispensaDie, eie imponen la

ojiesostgusenle.

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í s v i ^ o f i r a “ «stán concebidos en e s . o n “ ¿ L f t ó L ' ' ' ' ‘*‘' ‘' ” estos filósofos dan mas ¿la rn ^ ? términos, pues por C o l g r e r V f í S '' ^ l ' r Soberano H e s V e eí W S I a ia España para que la gobiernen ¥ si ^ eJ estado de descarrio en que e sS ¡ pueden llamarse fariseos de la S lev pinta Jesu-Cristo en el caoítulrs a ^ quienes puesto al pueblo de S ev ilk ^ - tas a ,e e ^ „ „ ,, p a c r d ! ‘* J ,a £ ¡a intriga se ha presentado ahora con su í fcierta solo para sacar ' k ?

descu-

tiempos de la arbitrariedad ó ^de^°Godo^“ ^ »ism o, y aborrezcan las íustas L f .

caridad moviese á e s t o T S ^ L k o ' l * y Viesen que había impíos que c w re ^ r Sto. Evangelio el. modo de h a c e r ll? ’ -¿ o * regir al que yerra nrinv^r« . , ’ pueden co r*' dos testigos, y si ’aun no se ^ « « i uñó-) N o es puef k Lrida“ el i S ^ H r ® *-’■ V". E . mejor que yo sabe oue K K*^k-j ' celar que todavía h a y r „1 ' sacreditar al Gobierno y trasforLr^el^“ ^^^^ la religión Sta. de J e su c risto (i que h o W ? ’ / re hacer servir á este impío oían t i ^e quie- a «tales que son de temer ¿que sucederT* '^ nuevas convulsiones, inobedkncia á l o ? ------ Cendran

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de la R e lig ió n , que se aparen ta d efen d er. Si e s te P u e­ blo está p erd id o en sus co stu m b res, si aqu í genera mente se a d v ie rte e l v ic io de la h ip o c r e s ía , si la v e rd a d h u y e de los lab io s de la s g e n t e s , si estam os llenos de egoístas y frio s exp ecta d o res d e la lu c h a d e la n a c ió n : si las co n trib u cio n es no se p a g a n , si se v e co n in d iferen cia m orir a l so ld ad o de ham bre y de m ise r ia , si n ad ie se a lista p a ra tom ar las arm as en d efen sa de la P a tr ia , ¿p o rq u é se a zo ta el vien to , d e­ cla m a n d o contra v ic io s que no h a y , y se pasan en si­ len cio los que abundan? P in tára se la R e lig ió n tan her­ m osa com o e s , e x ó rtá ra se a l pueblo a la s u m is ió n -y respeto d eb id o a l G o b ie r n o , h icieran sele co n o cer la s ven taia s d el sistema a d o p tad o p o r nuestro Soberano C o n areso,. y la Pveligion seria resp e ta d a, am ada y -pi a c u ­ ca d a e l entusiasm o d e l pu eblo se aum en taría m as y m as ’ y los satélites d e l tira n o , jam ás v o lv e ría n a p s a r nu estro suelo.— C o m o G o b e rn a d o r m ilitar de esta p la z a , en cum plim iento d e mis o b lig a cio n es y d e lo que S. A . m an da e n su re a l ó rd en de l o d e Ju n io de este a n o qu e se h a c ir c u la d o , y com o p a d re d e qu atro h ijo s á qu ienes qu isiera d e x a r en mi m uerte una p a tria v ir ­ tuosa y fe liz , en la que v iv ie ra n d ich o so s; y en que v ie n d o exem plos d e una só lid a e liu s tr a a a p ie d a d , fu e ­ sen buenos ciu d a d an o s y buenos c a tó lic o s y co n sigu ie­ sen su s a lv a c ió n , qu e es lo qu e m as d eseo ^ r a e u o s , p a ra mí y p a ra tod o s lo s ho m b res; su p lico a V . L . ten­ g a á b ien , con su ze lo p a sto ra l, e x c ita r a lo s Sres. e c le ­ siástico s á la o b ed ien cia y sum isión a l legitim o G o b ie r­ no a l desprendim iento d e lo s bien es d e este m u n a o , y e n ’ fin a l cumplimientc^ d e J o sb d eb éfes que nos im pon ea á tod os nuestra. P a t r ia y nuestra Santísim a R e li g i ó n , o b lig á n d o les p o r todos lo s m edios q u e están en manos

d e 'V . E -, al desetnpeiio de ■ skis sagradas: funciones y á que

no insistan en su audaz, em peño d e trasto rn ar e l


^ t a d o ._ A s i lo espero de V . E . cuya vida ruego á P íos nuestro Señor guarde muchos años. Sevilla 7 de Agosto de 1813 — Manuel Francisco de J á u r e g u i.Excmo. Sr. Arzobispo de Laodicea Coadmiiji,stra,dor del Arzobispado de Sevilla. N o puedo méms que elogiar la earidad evangélica y zelo pastoral con que e l E xcm o. S r . A rzobispo pro­ curo inmediatamente poner remedio â males de tanta con­ sideración y trascendencia. Ojalá y todos los fie le s cono­ cieran la Obligación estrecha en que se hallan d e avisar es su prelado y darle noticia de qualquier exceso de esta clase cometido por ignorancia ó por malicia., pues S . E m a l podrá corregir defectos de que no tenga conocimiento. M a n u el Francisco d e p u r e g u i. Gobernador m ilita r.

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Ap ñ a r se à la p r e n s a la s ig u ie n te u i ^.r a s g o : L s t a n t c d e m o s t r a -

previdsnaaj- en Ivn de. la integridad,

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làs leyes f ” X ù iL castigan a à i a inocenciasus prcrvidencias con QS atender a f ó tempranos-vienen a

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Sflíij dtl Crimen M SEÑ O RES.

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¡os Magistrados á que arreglen a ¿n u estra legislación, sin -/y dan á conoper que tarde atentados, protección, y apoyo de al­ honrados ciudadanos, pisan la s

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so n as q u e c o m p r e h e a d e , co n r e s ^ v a ^ d ^ » las que lo tenían solicitado til f expuesto por el Fiscal de S J P*'«ente lo an teced e.: í »ixer .o^ , rebocaban ' , " censura que apelado , se declara nulo v ' n t’ ^ '■ evocaron el auto do en es.ta causa com o cn /t todo lo obraticularm ente . 1 . S p S n o ^ bre de n,il ocl^odíentos d i e f nn ® Novi(,m. tad política de la Im prenta ’ Ja líber, cientos setenta y s e h ^ d i • ^ ^ ettículos dosd o s c ie n to s n o v e n ta y t’re s ^ c ie n to s s e te n ta y u n o d e la *eis , y tresd a r q u íá ' E sp a ñ o la , se r e p o n e “ " * ”¿ “1^ " c o n u e n e la o rd e n o r ig in a l d e l a R . no c o m u n ic a d a p o r e l S e ñ o r

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jM^ticia , en las costas c a u s e a s desde dicho folio dos­ cientos tr e s , hasta el doscientos diez y n u e v e , y e n las que emanaron directam ente de lo que tenia pro­ veíd o hasta su ultim o auto, que dictó en ve in te y cin co de Febrero de este año ; á D . M anuel C o rtin ez , J u ez primero de prim era instancia de esta ciu ­ dad , tam bién in te rin o , que actuó des.de el fo lio se­ tenta y cinco , hasta el doscientos tres , y desde el dpscientos djez y n u eve , h,asta el doscientos cin quenta y ocho , se le declara eomprehenciido en el atticujo séptim o del Sq,bera,np D e cre to de ve in te y quacro de JVIarzo de este año , y en su conseqüenpia se le suspende de su em p leo , y sueldo por un año contado desde la notificación de esta p ro v id en ­ c i a , y condena en todas las costas restantes causa­ das ; al Ju ez tercero de prim era instar cia de esta ciudad D on José M arja Tirado, que dictó el auto difinitivo, se le previen e con arreglo al articulo catorce del ciindo Real D ecreto de vein te y quatro de M arzo por prim era v e z , que en lo sucesivo arregle con mas exactitud sus providencias á lo prevenido en las L e y e s: Se declara com prehendido-en el articulo tercero d el C apitulo segundo del m ismo R ea l D ecreto de vein te y quatro de M arzo al Fiscal de la Justicia de esta C iu ­ dad Don Antonio Eeas B en aven te, por el ilegal, y desarregladisim p m odo, c o n . que ha usado de su oficio en esta ca u sa , y en su con.seqüencia se le condena en p fivacio n de su ofijeio: Se declara que la prisión, que han sufrido D on José Fernandez, Im presor, D on P e ­ dro M uñoz , Magistral de Anteqjuera , Don Francisco M uñoz , y Don M anuel B uelga, Presbíteros, y el ú lti­ m o C ura Párroco de la villa de Ardales, y la d ecre­ tada contra D on Ferm ín N u ñ ez , Presbítero de esta ciu d ad , no debe perjudicar á la buena reputación, que hayan tenido, p o rq u e ha sido injusta y atentada co n ­ tra lo dispuesto en las L e y e s , y en la Constitución P olítica de la M onarquía: Se condena á D o n R am ón B ravo , P o n M anuel de S iles, P o n M anuel C o rth iez, y al Fiscal de la Justicia Don A n to n io Beas B en a­ v e n te , en los d a ñ o s, y perjuicios, que han causado á los referidos Inapre^or, P o n José F ern an d ez, M agis­ tral de Antequera, Don Pedro M uñoz Presbítero, D on Francisco M uñoz ^ Cura P o n M anuel de B u elga , y


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Don Ferm ín N u ñ ez, para cuya aclaración , y pago usen estos de su derecho com o crean conveniente: desglO' sese el original del citado papel Vallesteros que obra al folio c a to r c e , y vu élvase al Im presor Don José Fernandez , á quien atentadamente ' ’se arrancó , y tam bién los impresos recogidos del mistho papel, y en tregüense a sus respectivos dueños, déxando recibo,y n o ta expresiva en el lugar, que ocupaban, y última« niente dese á la R egen cia del R e y n o el Parte que sep revien e en el articulo vein te y nueve Capitulo primero del referido R ea l D ecreto de veinte y quatto de M arzo = Asi lo proveyeron , y rubricaron = Tiene cinco rubricas = : D on N icolas Fernandez de O choa.

NOTA. P a ra descubrir todo el fondo de la rectitud, y ju stic ia , con que ha sido pronunciada esta Sentencia, era necesario dar una relación circunstanciada de las nu' lidades, y tropelías, Que se han cometido desde el prin­ cipio hasta el fin de este proceso •, y las vejaciones y'vtolen cias, que se han causado a si al Im presor, como á los quatro E cle siá stico s, que han sido perseguidos : todo cow el p rin cip al objeto de obscurecer , y abism ar el nombre d el incomparable Vallesteros. E s ta Sentencia debe servil de modelo á los J u e c e s Subalternos, para arreglar sus procedim ientos á la C o n stitu ció n , L ey es, y D ecretos Sob e r a n o s: en la in teligencia de que tienen al fren te un tribunal inexórable, para hacerles efectiva la responsabili­ dad, en que incurran.

S E V IL L A .

Por la viuda de Vázquez y Compañia, Año de 1 8 1 3 .


(A) DIRECCION DE REALES PROVISIONES.

EXERCITO DE EXTREMADURA.

ANO DE i8io.

E S T A D O QUE M A N IF IE S T A L A E N T R A D A , S A L ID A Y E X IS T E N C IA D E E F E C T O S D E LOS A L M A C E N E S D E E STA D IR E C C IO N D E M I C A R G O .

Existencia de ayer

^En la Factoría de esta V illa I En el Almacén de Zaporito En id. de H e r r e r a .............. j En id. de la Carraca . . . . (_En id. de Santi-Petri . . . .

TEn la Factoría elaborado en id. recibido de Herrera y del Caserío de Ocio el Almacén de Saporito , recivido del Caño de H e r r e r a ...................... E n id. de Herrera, elaborado en id. y Harina’recibida del caserío del O cio . I E n id. de la Caraca recivido del Almacen^de H e rr e r a ................................ 1 En id. de S a n t i - P e t r i .................. id. id .....................................

1 En

Entrada de h o y

Salida .

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De la Factoría subm. á la tropa , y Harina consumida en la fabricación de pan De el Almacén de Saporito subm. á los Ingleses Hosp. y Tropa de la Isla . . . D e id. de la Carraca subm. á la division y dado al factor de víveres . . . . . . De id. de S a n ti-P e tri..................... id ........................... id....................... ........................ Total Subministro

. . . . . . . .

1 ,De id.de Herrera para la Factoría, Carraca y S. Petri y harina consumida en fabricación T o tal Salida para Subministro y Almacenes fE n la Factoría de la V illa . i En el Almacén de Zaporito Total existencia para mañana . . ^ E n id. de Plerrera . . , . . I En id. de la Carraca . . . ^En id. de Santi-Petri Nota. H an salido h o y para el Almacén de Zaporito , del de Herrera dos pipas de Aguardiente, quedan existentes una de esta especie y otra de vino en dicho de Zaporito hay de existencia 3 á 21 quart. de vino.

R e a l Is la de L e o n ,

de M a rzo de 1810.


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(B) CABALLERIA.

EXÉRCITO AL MANDO DEL EXMO. SEÑOR DUQUE DE ALBURQUERQUE.

Estado quemanifiestalasfaltas de Vestuario, Armamento, yMontura que tienen los Regimientos que ácontinuaciónse expresan.

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ARMAMENTO Y CORREAGE.

PRENDAS DE VESTUARIO.

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DIARIO PATRIOTICO D E C A D IZ, D E L D O M IN G O 15 D E A G O S T O D E

1815

L a Asuncion de nuestra Señora.

El Jubileo de las XL. horas está en la iglesia del Hospital Real: se manifiesta á las 5^ de la mañana, y se oculta á las 2 de la tarde.

Oontinua la historia de la persecución d e l clero de F rancia .

No podía dudar la asamblea ¿e estas disposicio­ nes, que le fueron'muchas veces declaradas por los oradores del clero, y particularmente por el arzobis­ po de Aix , Mr. de Boisgelin, cuyos talentos realzados por la precisión de una lógica vehemente, daban á la verdad toda la fuerza de la razón; por el obispo de Glerm ont, Mr. de Bonnard, cuya piedad sosegada y modesta, pero firme, anunciaba bastante que su cau­ sa era la de la religión; por el intrépido presbítero Maury , cuya elocuencia disparaba rayos contra toda la cohorte de legisladores rebeldes á Dios y al rey , y llenaba de confusión á sus Cam us, Treillard y Mirabeau. Estos legisladores se enfurecían y obstinaban tan­ to contra las ofertas como contra las razones del ele-


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i'o , que hicieron pública los obispos eu la exposición com ún de su d o c tr in a , en la q u e el silencio total.sobre la pérdida de sus bienes era. anuncio de m ayores pesa­ res por la de una Iglesia que veian á punto de ser d es­ p ed a zad a por el cism a ^ y tan al ca b o estaban d e sú s d esd ich as y fatales consecuen cias , que les p areció h a ­ b er llegado ya el tiempo, d&l últim oi sa ciificio . E n co y u n tu ra sem ejante á esta habian o frecid o S. A g u stín y los obispos ca tó lico s del A frica b axar de sus sillas y en tregarlas á los obispos donatistas con so­ la la condición dé que cesasen d é d ivid ir la Iglesia con los h orrores del cism a , y volviesen á su unidad y ver­ d a d ; y este mismo fué e l ' p ro ce d e r de los obispos de F r a n c ia , que m anifestaron en c a r ta al sum o PontíHce igual disposición , ofrecién d ole su renuncia , y d icien d o le su elta in eu te : si por nosotros se ha lev an ta d o esta tem p e sta d , seam os nosotros solos sus v íc t im a s ; tom en otros el gobierno de nuestras ig le sia s, y sean ellas sal­ vas : vengan o tro s á h acerse ca rg o del depósito de la fé ; pero que lo conserven e n te ro , tal qual nosotros se lo eru regaremos.~ , • . .. O frecien d o estq úkijno, sa crificio ,éxponian al Pa-; pa las razones que los em peñaban en tan ta resistencia co n tra el nueva có d ig o que |e les daba , y pedían á su Santidad tuviese á bien ^xpiiearse a c e r c a de él. Y a había tiem po que’ d e d ica b a é l Papá sus cu id ad o s al exámen del tal código; h ab ía e scrito á L u is X V I previn ién d cle el estado d ep lo ra b le eq q u e p ondría á laIglesia de F ran cia la sanción de estos d e c r e to s , y da-;' d o los mismos avisos á M r. de C i c é , arzob ispo.de Bur-^ d é o s , que estaba entór.ces c e r c a de la p.ersona del rey*' en ca lid a d de gu ard a-sello s, y á M r d e Pom piñan, an-'tiguo a rzob isp o d e V ie u a ; pero la p rofunda sa b id u ría y m adurez de Pió V I usada siem pre en sus deljbera,cio-á lies no le p erm itían todavía h a c e r p ú b lico su ju icio .

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* Sino h ubiese sido tan u rg en te la asam blea h ubieran b astad o estas letras del sam o P a d ic p a r a reglar la c o n ­ ducta. de Luis , p rín cip e m u y religioso para que pudie­ se p restarse sin repu gn an cia al plan de los enem igos de la Ig le s ia ; pero estab a y a en p oder d e le s ja co b in o s , y lo rodeaban en su p a la cio , que e ra y a su p risió n , los re v o lu cio n a rio s co n stitu cio n a les : n ecesitaba to d a v ía m as co n tra tie m p o s p ara aprender á m orir co m o h é­ r o e , y así a co rd ó d éb ilm en te la sanción. D e los a r z o zisp os qu e asistían á su co n sejo , el uno m urió de se n ti­ m iento , e l o tro está el dia de h oy expiando con su a r ­ rep en tim ien to y rep etid as re tra ccio n e s la fla q u eza d e h ab e r puesto el sello á esta sanción ; pero ob ten id a e lla , no pensaron y a los ja c o b in o s m as que en ap resu ­ ra r su e x e cu cio n . L a s p rim eras que exp erim en taro n los efecto s de ella fueron las ca ted ra les y co le g ia tas. E m b istieron laslegiones de S old ad o s, se p rohibió à los canónigos c e le ­ b ra r en ellas los oficios divinos , y à tal punto llegó la vio le n cia é in d ecen cia de estqjs,^primeros p ro ce d im ie n ­ t o s , qué en m uchas p a rte s, p a n ic u ia rm e n te en Soiso n s, no se a verg o n zaro n los m agistrados de la co n s­ titu ció n d e c e r r a r con sus ce llo s el sa g ra rio y el ta ­ b e rn á cu lo del a lta r m ayor. L a m u erte h abla p riv a d o de su le g ítim o obispo à la Iglesia d e Q u im p e r, y a p ro vech án d ose los jacob in o s de e sta ocasión para h acer un obispo p ro to -co n stitu cion al, h iciero n ca e r la elecció n en aquel E x p illy que h abía se rvid o tani bien á C ain u s en el p ro y e c to del nuevo c ó ­ d ig o D eb ia en con secu en cia de é l , el e le c to d irigirse al obispo de Rennes para obtener de él ía institución . ca n ó n ica . M as este p relad o no estaba fundido en m olde , de b a x a r la c a b e z a al ci;m a y h e re g ía , n id e creerse m etro p o litan o por d e cre to s de le g o s , ni de-usurpar una a u t o r id a d , c u y o uso resérvab au las leyes, a c in a -.


52 le s de a ig le sia al P apa ; y esta firm e n egativa d e M r. d e G ir a c llen a de v a lo r y sabid u ría enseñó á la a sa m ­ b le a lo que d eb ía esperar de los obispos. S e continuará. S o b r e e l poder ilim itado de las C ortes. E n el a rtícu lo que ha de seguir á este en el presen-^ te n ú m e r o , h allarán mis le cto res una o b se rva ció n p o­ lí t ic a , exp resad a en las siguientes p alab ras. “ L a d o c»strina de la soberan ía del pueblo co n d u ce à no tomar' » p re ca u cio n e s co n tra el poder: y por esto e s p e rn ic io » s a à la lib e rta d .” r r M u c h o s h ab rá en E sp añ a y sus A m é r ic a s á quienes esta proposicioq p a re c e rá el m a­ y o r d e los absurdos. M as, para co n ve n ce rlo s d e lo con-^ tra r io , si la pasión no les c ie rra los o jo s, y o solo qu ie­ r o que co n tem p len el rum bo que han tom ad o las cosa* p o lític a s en la península. L as C o rte s d e clara ro n la soberan ía del p u e b lo , y re cib ie ro n un aplauso casi un iversal por ello. L as C or* tes despojaron à los re ye s de España de sus fa cu lta d es y p rivile g io s mas e se n cia le s, y su mesa se vio c u b ie r ta d e enhorabuenas por la co n stitu ció n que d e c r e tó el d e s -’ pojo. L as C o rte s se co n stitu yero n e le cto ra s de los qu e han de e x e rc e r una pequeñísim a parte de las p o q u ísi-. m as facu ltad es que dexaron al r e y , y nadie vió en e llo in co n ven ien te. L as C ó rtes depusieron à una R e g e n c ia ' p o rq u e no les e ra bastante su m isa : form aron otra b a - ‘ x o la tá c ita condición de p e rfe cta o b e d ie n c ia , y u n a m u ltitu d de voces y plum as a clam aron esta d e te rm i­ nación co m o el triun fo d ecisivo de la lib ertad de E sp a - ■ ña. M añana pueden e le g ir un poder e x e e m iv o de e n tre sus m ism os m iem bros, al o tro dia d e cre ta r la c o n tin u a -' cion de este co n greso por tiem po ilim ita d o , y la n a­ ción se puede ver som etida à doscientos reyes n u ev o s á quienes no podrá d e stro n a r sin una revo lu ció n peli--*


grosa. E n tre tan to una gran p arte de los españoles se creen Ubres, p orque tod o se h a c e á nom bre de la sobe­ ra n ía d e l pueblo. A s í es co m o un m ero n o m bre tra sto rn a todas las id e a s , h asta que una fa ta l exp erien cia las Vuelve á su a n tig u o r u m b o , y a que no in d u zca á erro re s c o n tr a ­ rios. Un r e y es déspota quando su a u to rid ad no tien e lím ite s ; y un co n greso es el p ro to tip o de la lib e r ta d q u a n to m as a r b itr a r ia dexa á la su y a . T ie m p o ha que e sto y con la mas veh em en te c u r io ­ sid a d por ver la d e term in ació n que tom an estas C o r ­ tes qu an d o llegu e la ép o ca señalada p ara la reunión dé la s siguien tes. ¿Se re tira rá n estos representan tes á sus ca sa s á ser sim ples ciudadan os co m o lo prom etieron con tan ta m odestia? ¿D exarán el poder en manos de los n u evos sin mas sugecion que la que les im ponga lin j u ­ ra m e n to de fórm ula? ¿E n tregarán su obra q u e r id a , lá C o n s titu c ió n , á la buena fe de sus succésores? ¿ C e r ra ­ rán los ojos á la su erte qu e pueda 'c a b e rle s co n e l nue­ v o g o b ie r n o , h abiéndose ad qu irid o el od io de la clá sé nu m erosa qu e llam an A q serv iles á quienes han insul­ ta d o m as qu e vencido? Y o no propongo estas dudas p ara h a cer p ro b lem á ­ tic a la h on rad ez p o lítica d e los m iem bros del C o n g re ­ so , aunque tan frá g il en el com ún de los hom bres. M i o b jeto es h a c e r v e r que el gob ierno a ctu a l de la n ación española es esencialm en te tan a rb itra rio y d e sp ó tico co m o lo sería el d e un m o n a rca cu y o s vasallos no tu ­ viesen m as seguridad co n tra su a rb itrio que la de la^ bu ena f e , sin tem or de responsabilidad alguna. T a m ­ p oco inten to con esto que el pueblo español se disgus­ te de su g o b ie rn o , ni d a r arm as á los que qu ieran an i­ q u ilarlo p ara e sta b le ce r el; antiguó orden' de cosas sin m o d ificación alguna. S oló quisiera qu é tan to las C o r te s co m o la p a rte sana de la nación tratasen , los unos dori


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e l p od er q u e g o z a n , los o tro s con e l influxo de su o p i­ nion , de re d u cir la lib e r ta d d el pueblo esp añ o l á un ju s to m edio en qu e se h alle ig u alm e n te seg u ra d el d e s­ p o tism o de un p rín cip e y de la tiran ía de una fa cció n . E ste ú ltim o es el riesgo m as inm inente d e q u an to s la am en azan . L a s le y e s im p r u d e n te s q u e las C o r te s san ­ cio n aro n al p r in c ip io , pueden a rra stra rla s de uno e n o tr o e rro r h asta la tiran ía m as d e s c a r a d a , co m o lo s pasos in ca u to s d e los h om b res sin e x p e rie n cia de m un­ d o suelen lle v a rlo s h asta los crím en es de que m as á g e­ n o s estab an . A u n quando p u d iéram o s suponerlos en ­ te ra m e n te desnudos de m iras personales ,n ada h a y m as n a tu ra l que el apego de los h om b res á sus ob ras y e s ta ­ b le c im ie n to s, en e sp e cia l si los han sa ca d o de k o scu ­ r id a d y c o n stitu id o en un puesto e m in e n te , y a de p o ­ d e r , ó y a de co n sid e ració n y fam a. M a s p rescin d am o s tam b ié n d e esta d e b ilid a d , si m e re ce tal n o m b re , y d e ­ m os q u e lo s gefes del p artid o lib e ra l no h a y a n ten id o o t r o estlnaulo ni se h a y a n p ro p u esto o tro o b jeto q u e e l d e d a r á su p a tria lib e rta d é indepen den cia. N o p ue­ d e im aq in arse disposición mas noble ni g ra d o de v ir tu d p ú b lic a m as sublim e. E m p ero tal es e l ab su rd o sistem a q u e la s C o r t e s han e sta b le cid o , que ni aun en la su p o­ sició n qu e he h e c h o estarían en m enos riesgo de ani­ q u ila r la lib e r ta d d e su p a tria , que e l qu e y o c o n c ib o q u e e x is te en el d ia . L o s gefes del p artid o d o m in an te y sus a d h e re n te s de segundo o r d e n , ven a c e r c a r s e e l d ia en qu e d eben c o n c lu ir su c o m is ió n , si son fie le s á sus p rom esas. L a E spaña está d ivid id a en dos p a rti­ d o s , c u y o o d io m ù tu o h a c r e c id o á un a lto g ra d o . L o s v e n c id o s a h o r a , esperan con ansia la ép o ca de las fu ­ tu ra s C o r te s : los ve n ce d o re s,p o r una razón n a tu ral las tem en. E s to s , p ara g an ar la v ic to r ia sobre sus c o n tra ­ r io s , han a b a rc a d o to d o el poder del E sta d o en sus m anos. Si ló e n treg a n á las siguien tes C o rte s co m o a h o -


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ra estas lo exercen, nada puede impedirles que con él destruyan lo que con él se ha edificado. Estas y otras consideraciones ocurrirán á los gefes de las presentes Cortes cada dia y cada hora. La imágen déla patria y la libertad naciente por un lado; la del despotismo aris­ tocrático y religioso por otra , estaría agitándolos sioE cesar; y el amor propio les dirá mas de una vez en sus meditaciones que nadie puede consolidar aquellas bie­ nes ni ahogar completamente estos sino los establecedores de la constitución española: que todo medio que conduzca á mantenerlos en poder y autoridad, es un servicio hecho á la patria; y que una usurpación tem­ poral que se dirija á salvarla, en vez de ser reprensi­ ble , merecerá el elogio de todos Ips patriotas Uus- h irados. Así probablemente estará seduciéndolos el amor propio; y sería menester una virtud heroica para que si se presentan medios de darle oidos sin riesgo, dexen de ser escuchadas sus insinuaciones^ Mas ¿quál seria e l gran mal que podría resultar de que las Cortes presen­ tes se continuasen en el mando por algún tiempo mas del señalado, como ya lo hicieron después de haber sancionado la Constitución? Supongamos que en vez de resultar males, semejante usurpación siolo produxese bienes : siempre probaría la existencia de una semi­ lla funesta al bien y libertad de España: probaría que el poder del Estado se halla de tal manera reunido ea los C ortes, que una facción puede disponer de él á su arbitrio, sin que haya otra cosa que la fuerza que pue­ da contenerlo. ¿Puede haber prueba mas evidente de que la constitución actual del gobierno de España es sumamente defectuosa? Si nada mas que una insurrección pudiera estorbár á estas Cortes el prorrogar su mando por tiempo inde­ terminado, nada sino la fuerza abierta puede impedir


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á la s siguien tes el que d e stru y a n qu an to han h e c h o es­ t a s , y e s ta b le z c a n el sistem a m as opuesto á sus p rin ­ cip io s. P o r lo q u e h a c e á d e re ch o s en a b s t r a c to , ta n ­ to s m as ten d rán a q u ella s qu e e s t a s , q u an to m as re g u ­ la re s y lib re s han sido las e le cc io n e s de los fu tu ro s r e ­ p re se n ta n te s de la nación . M as ¿quál es el trib u n a l en q u e se han d e exá m in a r sem ejantes derechos? E l v e r ­ d a d e r o m odo d e e sto rb a r el abuso de la so b eran ía es p o n er cu erp o s ó in dividuos poderosos que la e x e rz a n p o r sep arad o : es p on er quien resista la p re c ip ita ció n en la s d ecisio n es d el c u e rp o le g isla tiv o , sin qu e sea n e c e s a r io r e c u r r ir á la rebelión p ara d e sh a c e r le y e s y a sa n cio n a d a s; paso el mas p elig ro so , el m as funesto qu e d á n lo s p u e b lo s, p orqu e d e s tr u y e en su r a iz la su b o r­ d in a ció n y re sp e to á las le y e s , que es el p rin c ip io d e to d o s los bienes d e ias so cied ad es p o líticas. L a s C o r te s españolas pueden san cion ar una le y de la m a y o r tra sc en d e n cia en un q u a rto d e h ora. E n e l d ia n o h a y r e y q u e d eten ga la sanción , y la s C o r te s no h a n q u erid o d a r á nadie esta fa c u lta d en ausen cia d e l m o n arca.- co m o si é l c o n c e d e rle este p riv ile g io fu e ­ r a un fa v o r a rra n c a d o por la n e c e s id a d , y no u n a le y esen cia l á la segu rid ad y bien d e l E sta d o . Y o p r e ­ g u n ta ría á las C o r t e s , ¿si e l veto real es una p r e c a u c ió n n e ce s a ria c o n tra la a rb itra rie d a d y p re c ip ita ció n en q u e p uede in c u r r ir el cu e rp o le g isla tiv o , ó si lo m i­ r a n co m o un e sto rb o in e v ita b le , un m al n ecesario qu e h a n ten ido qu e s u f r ir , p o rq u e era p reciso d e x a r a lg u n a so m b ra de poder al r e y , y p o rq u e ellas no tem ian q u e d u ra n te su re p re se n tació n hubiese quien lo e x e rc ie ra ? E s to es lo que p a re c e qu e las C o rte s responden p r á c ti­ c a m e n te ; p orque á no ser a s í , no h u bieran p riv a d o á E sp a ñ a de este fren o sa lu d ab le en la fo r m a c ió n , n o d e una le y sola y a is la d a , sino de có d ig o s en teros qu e h an h e c h o y están p re p a ra n d o con una p re c ip ita c ió n


S7

m u y p oco co n ve n ie n te á la im p o rta n c ia d e la o b r a . ¡Y estos leg isla d o re s tan in fin itam en te ab so lu to s , son lo s qu e estab lecen que sus su c c e so re s no puedan a lte ­ r a r ni lina de sus le y e s h asta p asa d o s'o ch o años y e sto lio sin mil fo rm alid ad es y p recau ciones! ¡Y esperan ser o b e d e cid o s sin d u d a por el exem p lo qu e d e x a n d e m o ­ d e ra ció n y d e resp eto á las leyes a n terio re s. Si la C o n stitu ció n española se h u biera h e c h o co n la im p a rcia lid a d qne co n ven ia á tan g ran d e o b ra , n o h a b r ía que tem e r tan to de la a r b itra rie d a d de lo s cu e rp o s le g isla tiv o s que succediesen a l p r e s e n te , aui> q u an d o no existiese e l poder r e a l , ni quien lo r e p r e sen tá ra co m o su ced e en el d i a . P ero las m as de la s le y e s qu e han sancion ad o las C o r te s , antes tienen e l c a r á c te r de sentencias co n tra c ie r ta clase de ciu d a» d a n o s , que de re gla s saludables fundadas e n e i in te ­ res com ún d el pueblo español co m o él e s , y no co n si­ d era n d o en a b s tra c to co m o si fuese una c o le c c ió n d e h o m b res ca íd o s de las n u b es, sin le y e s ni co stu m b re s a n terio res. D e aquí es que en E spaña h a y un g ra n d í­ sim o núm ero de ciud adan os que s^'Creen uo solo d e s­ p o ja d o s, sino insultad os por la s le y e s q u é se han h e­ c h o . Si dá la ca su a lid a d (com o es m uy fá cil) de que e a la s C o rte s fu tu ra s h a y a una m a y o ría de personas re ­ sen tid as por los p re cip ita d o s d e cre to s d é la s presentes, nada podría im p ed ir o tra m u ltitu d de le y e s qu e p ro b a blennente serán tan im prudentes y p recip ita d a s c o m o los d e cre to s de que h a b ló , aunque por un térm ino c o n ­ tra rio . Si la m a y o ría es de la m ism a opinion que la p r e s e n te , las clases d esafectas que a h o ra c a lla n y su­ fren con la esp eran za de la s nuevas C o rte s , au m en ta­ rán las d ificu ltad es del gob iern o con su resi.stencia sor­ da y su d is g u s to , y co m b in ad o todo con el p erp ètu o rie sg o del inrtuxo fr a n c é s , nadie sabe quáles serán la s co n se cu e n cias.


S8

R eu n am o s en un punto solo lo s p eligros in tern o sq u e am en azan á E sp añ a en esta m ateria , p ara que se p u e­ d a ju z g a r con mas a c ie rto la e ficacia del rem edio que m e p ro p o n go. T o d o s se pueden re d u cir á esta p ro p o si­ ción ; España està pendiénte d el arbitrio ^ capricho ^ despotismo dé la mayoría de sus C ortes ^ sin ningún po~ áer establecido que modere la precipitaciony ó contenga la injusticia eti que puede incurrir todo cuerpo que decreta mayoría de votos , sin form a s que hagan dificultosa la in trig a , y den lugar à la reflexión. E sta p roposición que á m i p a re ce r es evid en te m as, qu e lá luz dél dia , indica c o n la m ism a e v id e n cia su n a tu ra l r e m e d io : y es qu e las C o r te s d ivid a n el p o ­ d e r de que se han apo d erad o . E l m ejor m edio de h a c e rl ó , sería fo rm a r Otra cárn ara le g isla tiv a , co m p u esta d é lo s representan tes de la g ra n d e za y el cle ro . L l a ­ m ados de este m o d o á la p a rtic ip a ció n del poder pOr; 4 er p o lític o qúe han g o z a d o desde los tiem p os m as re­ m o to s por la C o n stitu ció n española y no se m irarían c o ­ m o cu erp os ofendidos en el presente estad o de co sa s.Sus opinibnes é intereses m odificados y e q u ilib ra d o s; c_qn, las incíinacimí^e? d e m o crá tica s de la sala d e re ­ presenta,ntes del p 'u fB íocon ten d i ian ese ím petu con qu e las C o rte s actu ales,van haciendo, de E sp aña la r e p ú b li-, cá m as sin freno que se ha im agin ad o en el m undo. D etend ría, los pasos in co n sid erad o s que h an p uesto á la nación en una an arqu ía d isfra za d a que m ina s e c r e ­ tam en te todas su s fu e r z a s , y la tiene sin la a cció n y en ergía,q u e n atu ralm en te ie co rresp o n d e. L a E sp a ñ a lio solo consta d e liberales y co m o (\\xie.vQn llam a rlo s, n o m b re b a xo el qual se o c u lta m u ch a am bición , m u ­ cha, en vid ia y m ucha lig e re z a . H a y clases num erosas y dignas de la m a y o r co n sid eració n < que deben e n tra r á la parte en los intereses n acion ales, con sus ideas é in­ clin acio n es, sean estas co m o fu eren .D e la m e zcla y mo-


JN^m. 55.

G A Z E T A DE M A D R ID D E L J U E V E S 2 D E S E T IE M B R E D E 1813 ÍA X O

EL

GOBIERNO

DE

LA -R E G E N C IA

DE

LAS E SP ANAS.

G RAN BRETAÑA. L o n d fít hasta el i t de agosto. La desgraciada ciudad de Hamburgo se ve obligada a dar a !<« Tranceses 20® raciones diarias, j tener provisto un hospital para i jo o enfermos. _ _ Según los papeles de Paris se ha enviado á Italia á Massena para tomar el mando del exérci,to de observación acantonado entre el Piave y el Adige---Él día 28 de julio partieron de Cork para Santander el regimiento número 76.°, compuesto de 600 hombres, y el 84.” con 960. ,Las çazetas de Paris llegan hasta el 29 de Julio, y solo dicen de rtotabíe lo siguiente. El 20 de julio salió Bonaparte de Dresde para la baxa Lusacia, durmió en L uckaii, estuvo en Lieblin, paso revista al cuerpo del ducjue de R eggio, y volvió á Dresde el 22. . . . Praga 8 de julio. Entre las personas,que han llegado aquí el 3 de julio hallamos al conde Kaunitz, que vino de V ienaj al principe Esterhazy deBrandéis, caminando á Ratisbona; y al c o n d e Gollowrath de Gitschim, que se dirige á Toepíitz. D e l 14. Aquí llegaron en la tarde del 12 el. baron Amstetten, plenipotertciario jde. Rusia, y el baron de Ilumboldt , plenipotenciario de Pru— sia. También sé hallan aqui el conde de Metternich y el de Narbonne, mi­ nistro de Francia en nuestra corte. Se espera que llegue S. E . el duque de Vicenza. E l gran edi.ício del priorato de Praga se destina para servir de residen­ cia al duque de V icen za , plenipotenciario de Francia; el canciller de esta­ do bamn de'Hardemberg habitará el palacio de W inderckgratz ; y Mr. de Humboldt el de Furstemburgo: el ministro austríaco residirá en el palacio de Schoemborn. ' . , Todos los oficíales rusos que han estado hasta ahora aqui ó en los baños de Bohemia, han recibido órden de salir hoi ó mañana para el exército. Tam­ bién sé ha mandado reunir á sus cuerpos á los oficiales que pertenecen al exército del príncipe Poniatowski, y que aun están en Bohemia. Está mui próxima la apertura del congreso. Esperamos mui en breve al conde Nesel.-róde. El Emperador de Austria vino aqui ayer de Brandéis, adonde volvio por la tarde después de habar dado alguuas audiencias.


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B.i-andtìis- S , X conde di de Ìse^ ociós é x c r a n g e r a , h abiSndòse'détiiiido a lcru iiJ 1 h oias en B,randeis; se apeo en cl palacio Schoem born. , ° ] Vf

- ‘ì

a^Emperador llegó^ayer aqui: S. M /cbm idxon ’s. A. S. Í\ gran duqu¿ de W urtzburgo y después volvió á Brandéis. Mr. Alopeus,VmÍstro^dá K u sia, llegó aquí también el 12., ^ mmisiro oe -Abrirá:él,cong^reso y a han llegado, parte de los genipotencianos de las potencias beligerantes. Mr. Addigton , sobrino deb halla en estas inmediacioñés.; pero aun no se ha presen­ tado en pub.ico con carácter diplomático. • ^ L a Emperatriz de Francia llegó á Maguncia el 25 de julio, v volvió al instante á Paris. ‘ vítu..^... .L , / voivio ai E l puonco, viendo que el:conde Aberdeem va á salir para Alemania, parece que esta preparado para recibir' ía .ño/ticia>de su nombramiento para asistir al pretendido congreso de Praga por parte de ¡a Inglaterra; pero se juzga que deberá conferenciar con el Emperador de Austria ; y en Jaso de ser feliz esta negociación , entonces acaso irá al congreso. (A h n iíor.) ' L erhn^ c) d^juñio. . El'..ministrò ingles y gene'fal sir Roberto W ilson flan llegado aquí, y vienen del íqóaí'teb'g'ái’id'i'al. 1 _ Id . del j-dieijulh. -Todas-las fuerzas aiistriacas, inclusa iá guarnición de y lena , han avanzado a las fronteras; No cabe' duda que si por la ambición de Napoleón se frustra la paz , el Emperador Francisco se unirá á los alia­ dos con sus grandes exércitos. ^ Las-tropas prusianas se hallan en el mejor estado de disciplina y entusrasmo, y d«ean con toda ansia que viielyan á empezar las- hostilidades coii el enemigo a quien detestan. -‘ . ^ N o obstante estas novedades, el ministro ingles parece qué no mantiene ninguna ¿speranza de pacificación, porque ahora se han> extendido los con­ tratos ordinarios de guerra sobre subsistencias & c. ; y aun han estipulado con los vendedores de estas provisiones fuera de costumbre, que han de entregarlás'en el mes de febrero deláño que viene. ' ' Zetbírt'se confiscaron todas'las mercancías Inglesas que all? había. Los franceses réurien grandes cantidades de provisiones'éñ VVittem^' berg, y diariamente salen para Mágdeburgo 100 carros ca'rgadostíe harina. Los príncipes Henrique y Guillermo de Prusia partieron para Freyen* wald---- -E l enviado ingles general Stewart ha ido á Strelitz, y el general W ilson á la Pom erania,__El consejero de Estado'Kotzbue ha'ido á K o nigsberg , habiendo cesado-en la redacción del diario popular. Y z han llegadó aquí los bataliónes de infantería pruriana y los regimien­ tos de húsares de Meckleinburgo-Strelitz. El principe Augiisto'de Prusia ha revistado los atrincheramientos que se han establecido en las inmediadónes de Postdam. D e l 18. Todavía trabajamos con la mayor actividad én las fortificacio­ nes de nuestra ciudad ;t la orilla izquierda del Elba. E l campo dePirna está cercado dé nuevos atrincheramientos, y aun se piensk que se fortificará el antiguo castillo de Sounestein. D e l 2 i . S. M. el Emperador ha paskdo últimamente revista á muchas


„opas. El W de ielié

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fpetamos “ ¿ , W aue . ’íe ^e>//.. “ f„"p 1“g el congreso qu e se va a a b r ir é

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la paz i la E»»pa.

ESPAÑ A.

R isoli i ? de julio.

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Cofia dol parlo M

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n a d o , hice marchar 260 b^atencion al enem igo de O lo r, las I I del día del-22 a V a l í g qu e el régim iénto de A usona se me y -ocultar mi m ovimiento , siguiente di orden á la tropa reunia á esta desde S. V • ¿.g,..Juan de las;A badesas, -adonde del batallón del Am purdán P*'„^^b^.peHa que se hallaba en ésta a las m e dirigí coa Ausona 7 _ G iro n e lla , y á las cinco de la tarde del órdenes del subteniente-D . Mar^^^^ colan a reunida , sin parar hasta el mism o día em prendí la m aic . i mandé al coron el de A u so n a , que puente de M oliód ic h o 'p u e b lo , E sp in a vell;y C o lU I o n 500 hombres de ^ u e rp o ja sa se po el posible; p r è g o , y baxase hasta los y se retirase co i' ^^a^ m archa hasta C o ll de A r e s , y d

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gh^a

réstante tro p a segu í là

al colnahdante agregado al pro-

° ,1 ^

5 ¿ e sú batallón , con orden de pa-

visional ^ y / ¿ e l pueblo de l'a M an era, Con el,m ism o ob;esar á Sta. g a r g a r i t a ,y espalda del . tb é instrucción que el coronel : C o n dos com pañías deteste

,5 .

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cazadores d el"A m p u rd an jos dos Ufemos , y al lle -

to tó ó la r u ta p o r n le n t e \ o r o d e A u s o n a ¿ o h la s d ic h a s g a r á la to r r e d e ^ i r hiCe q u e e l tei^^^^^ la iz q u ie r d a d e la T o r r e , y s e a p o s i o s compañías de su batallón pasase p -^ q^^^ cazadores dei Provision tase á la palanqa de la p „ ,¿e llo lk ^ , dexandó una pequeña parnal m e aproxim e hasta el nusmo a'auellàs previne el auxilio para tida d e o b s e ,« e lo o en là m.sma T « " í ; g " P, j e l>Hts, la retirada de-las tropas quando Ipe. . lolen em n Jo s, y precaucioné quanto y con esta 7 li«''P^tida ^ L o ren zo de' sird á s podian obrar los enem igos somatenes de .7 L à -tropa de P r a t s , sü somaten, co n tra h coinnn d el " S f r u s t r a r inia ideas; pero el de la Alanera y com arca se j^ t-in é les hicieron d esap arecer, sm la bizarría de las pr'nneras P ‘ rr.áás que g s t r n e , ^

duda con n p « L “: V T r c Ä S l - B

riel batallón pio.islonal del suceso no correspona


pastorerqué go remitido á V . E. es toda el S o

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g,aado"que ' " c o j í ' a r r e l S L r d ' e A o 'S a i * “

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G E N E R A L D E L T E R C E R EX EH C ITO ..

de granader^dél G e S í,T u p e 7 iorErá"Eí oe sostener se hau hecho d ig n ¿ de la nratlmd^

^^S^^íento.

• '‘‘'abaa qae se ks presenta la ocasión de batir al e n e m i S '° ” ^siempre « t e propordontí o , .1 d u ,5,,«^ p y j „ „ . W ^ r V o w c h a to a la |a e

do dal y n e rll R o S í f ’ M Ía ^ T ra É d e ^ W» cafellof.al man. tercera diviston, que defendia la orilb izquierda d^ÍFk°“ objeto de batir á la so de este rio al frente de Amposta* ^ ^bro„ sosteniendo el padneno de la artillería, carros,^ equi¿íerv S íf^ ''''° - ía ^ '!f“ '?° hablan podido pasaf todavía á ía de^reclia ^ca^raf efectos que no pira una equivocada seguridad de a l c a S r l f ^ cpnfianza que le ins.sion del tercer exéreito tiene dad¿s rrm: ,poro-,la tercera divi:batir con fkdlidad. S e S t u v S ú E f b S S ; £ f saperjores, DO pasando las suyas de^aaoo n” *® contra fuerzas tao do de refuerzo, el regimiento de gran¿»ros d d ^ c ' / t a n t o que llegan., hentes, decidió la acción llevr,n£ ' ^ a ^ ^ General, compuesto de vageneral, Wktingham , quien prestó c-r.n T 1^ artillería del: disponer.. El distinguido esquEdron de u S u ^ Í p t \ ó “ ’' ' ‘ d® d o q a o tiene tan acreditado, en lo cine I.» r,^ .^e porto igualmente,del m opaía maniobrar la caballería, ^ perm im el terreno poco propicioPor estos, esfuerzos reunidos fiio r pues dé-mas de tres, horas de un reñido combaS^ vEíbr"*'^ enemigo, despo de batalla, retirándose, mucha parte en disuersí. dexar ei camde mas de i© Iiombres, entre muenos heridnf •^ ^ pérdida poco de 3'ooda nuestra. heridos, y prisioneros,, pasando muí

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37.1

murió gloriosamente de varias heridas; el coronel de Cádiz Hano , que fue herido) y es la tercera vez que lo ha sido en el espacio de un añot el bri­ gadier G astelu, corone! de Castropol; V illa r , del de Cangas; V en o sa , que mandaba el del R e i; el ayudante primero A gu ad o, gefe de estado mayor de la división; el atrevido comandante de los cazadores D . Froylan V ig ó , su hermano D . Santiago, comandante de granaderos del General: V arco n chiny, su sargento m ayor, y todos los capitanes del mismo cuerpo, parti­ cularmente Cabaleyro, V a ld e s , Primo y V elard e: los tenientes coroneles Domínguez y T orres, comandantes de a r tille r ía y los capitanes de la mis­ ma Machado, Contador y Grasset; los ayudantes de estado mayor O term ín, Saravia y Tahona: el adicto Serrano, que fue contuso; el ayudante del brigadier Ferraz el teniente de dragones de Madrid H idalgo, y el te­ niente coronel conde de Sehomburg. E l Excmo. S,r. general en g e fe , mui satisfecho de la distinguidísima con­ ducta que han tenido los cuerpos y sefioves gefes y oficiales mencionados, como asimismo todos los que entraron y tuvieron parte en la acción del 19-, mira como una obligación de justicia darles las gracias, según se las d a , por el modo con que se comportaron en ella,adquiriendo un honor inmortal para sí mismos, y dándoselo eterno á las armas españolas. Quartel general de Uildecona 22 de agosto de 1813. = B rigadier, gefe de estado m ayor, Francis­ co Ferraz»

,

C á d i z 2 4 d e agosto.

Las Cortes generales y extraordinarias, después de haber ordo los partes del duque de Ciudad-Rodrigo , fechas i.° y 4 del corriente, relativos a las brillantes acciones sostenidas por el exército aliado de su mando desde el dia 25 de julio último al 2 del actual inclusive, se han servido votar la mas ex­ presiva acción de gracias al ilustre duque de Ciudad-Rodrigo, general en gefe de los exércitos aliados, y á los dignos gefes, oficiales y tropas de su mando, por las brillantes acciones á que se refieren dichos partes.. A v ita 2^ d e agosto.

En la junta electoral de esta provincia que previene la Constitución po^ L'tica de la monarquía para el nombramiento de diputados para las próximas Cortes ordinarias, y de los ifldividuos que han de componer la diputadou provincial, han sido electos P a r a diputados d e Cortes.

D» Juan Manuel Renjifo , cura de Casavieja. D . Eusebio Sánchez de O cañ a, vecino del Barco de Avila. Suplente, D . Juan Agustín Sanz , vecino de. Arévalo. P a r a la diputación p ro v in cia l.

D . Miguel Benito Cantero y G rande,. provisor y canónigo de esu santa iglesia. D . Juan Sánchez Bermejo, vecino del Sotrllo de las Palomas. . D . Antonio H errero,. cura de Villarejo-.


^7 D . Melchor óarcía N u ñ ez, abogado, vecino de Hoyo-quescrO. D . Josef Agapito G arcía, cara de Mesegar. D . Juan Manuel Bazan, vecino de Arévalo. D . Lorenzo R odriguez, vecino de V illam ayor. Su plentes. .

D . Santiago Perez, abogado, vecino de Candelada. D . Josef Bautista Brochero, labrador, vecino de Avila. D . Bernardino Jaén, vecino de Navamorqüende. M a d r id

i.° d e setiem bre.

Px)r el último borreo de la mala hemos sabido que los aliados se han apo­ derado y a de todo el casco de la ciudad de S. Sebastian, reduciendo á los franceses á solo el castillo. Una bomba, que cayó en este, incendió un al­ macén de pólvora , y produxo un estrago considerable. Es de esperar ten­ gamos .pronto la noticia de su rendición. E l mariscal Soult, á quien se ha incorporado el general Paris con 3(3 hombres, reúne todas sus tuerzas disponibles en las inmediaciones de S. luán del Puerto; pero sus movimientos no imponen á los aliados, cuyas fuerza's S( n mui^ superiores. Estos se hallan bien fortiñcados y llenos de entusiasmo’. L a confianza que inspira la presencia del lord W ellington es el mayor obs-^ tácalo que hallará siempre Soult en sus empresas, en lasque tiene que co n ­ tar con las mismas tropas que en 27 y 28 de julio se vieron rechazadas, perseguidas y arrolladas por un corto numero de ingleses, portugueses y españoles, que si bien eran inferiores en número, fueron mui superiores en valor baxo la sabia dirección del digno general que está al frente de los excrcitos aliados. La« privaciones que han pasado por algunos dias nuestras tremas no han debilitado su. entusiasmo y deseos de combatir con el enemigo. Lor.d We-* llington distribuyó algunos millares de raciones á los soldados del quarto exército y á los del exercitó de Andalucía. = Tenemos alguna probabilidad de que acaso se habrán embarcado ya en Cádiz 40© barriles de harina con destino á estos exercitos. Y por la parte de Castilla se han embargado todas las acémilas y carros necesarios para la conducción de víveres á los almacenes. Las cartas de Tarragona de 20 del mes pasado confirman la evacuación de aquella plaza en la madrugada del dia 19. Los enemigos antes de su sa­ lida volaron las murallas por cinco ó seis partes, é inutilizaron gran porción de su artillería. Pocas horas después entró la división española al mandb de D . Pedro Sarsfield. Decimos con sentimiento que aquella desgraciada ciudad no^presenta á la vista sino ruinas; de todas las casas que antes habia apenas existe una tercera p arte, en la que hai muchas sentidas, y gran porción de las que han quedado están tan solitarias, que mas bien ofrecen el aspecto de un desierto que de una ciudad.

Los diputados nombrados por esta provincia para las Cortes extraoídi-


narias llegaron-á Cádiz el día 20 del corriente. E l 21 hicieron el corres-pondiente iuramento, y tomaron asiento en el congreso , y luego votaron una­ nimemente la aprobación de los artículos de la lei penal contra los míractores de la Constitución. . ■ . , , • 1 : En la mañana de hoi han salido de aquí con igual destino los represen­ tantes nombrados por esta provincia para las Cortes ordinarias.

ARTICULO DE OFICIO.

Continúa la instrucción para el gobierno económico-político de las pro. vincias. ’ ' • ART x ii. En el caso de que las obras públicas de común utilidad exi­ jan mas fondos de los que produzcan los propios y arbitnos del piieblo , se solicitarán los necesarios del modo que previene la Constitucionv _ ART XIII A cerca del repartim iento y recaudación de las contribuciones q u e correspondan á cada p u e b lo , observará el ayu n tam ien to lo qu e se p re­ viene en la C onstitu ción y en las le y e s ó instrucciones que existan o en

adelante existieren. , j • i» ART XIV Cuidará el ayuntamiento de todas las escuelas de primeras le­ tras V ’demas establecimientos de educación que se paguen de Jos fondos del com ún, zelando el buen desempeño délos maestros, y muí ^sj^cialmente el puntual cumplimiento de lo que previene el art. 366 de la Cons­ titución , por la que deberá también enseñarse a leer a los ninos, y dispo­ niendo 'e doten convenientemente los maestros de fondos del común, pre­ via la aprobación del gobierno, oido el informe de la. diputación provincial; ó en detecto de estos fondos los que la diputación acuerde con las toimali— dades que previene el art. 322 de la Constitución. ^ ART. XV. En la execucion de lo que sobre el fomento de la agricultura, la industria y el comercio previene la Constitución, cuidara mui particular­ mente el ayuntamiento de promover estos importantes objetos, removiendo todos los obstáculos y trabas que'se *pongr.n á su mejora y progreso. a R t . X V I . ’’ Deberá cada ayu'ñtam'iento rendir anuálménté cuentas docu­ mentadas á la diputación provincial, aírigiéndolas por medio dql ,gefe políti­ co , de la recaudación ó inversión de ios caudales que administren con arre­ glo á las leyes é instrucciones. .^ , r ' ART. XVII. C u id a rá asimismo cada ayun tam iento de form ar y rem itir anualm ente al gefe político de la provincia una noticia del estado en -que se hallen los diferentes objetos que quedan puestos á su cuidado.^ ART. XVIII. Si algún vecino se sintiere agraviado por providencias eco­

nómicas ó gubernativas, dadas por el ayuntamiento o por el alcalde :sobr.e q.ualquiera de los objetos que quedan indicados, deberá acudir al gefe polí­ tico , quien por s i, oyendo á la diputación provincial quando lo tuviere p>br conveniente, resolverá gubernativamente toda duda, sin que por estos re­ cursos se exija derecho alguno. ART XIX. El alcalde prim er nom brado de los ayu n tam ien tos de las ca­ bezas de partido en donde no hubiere gefe político su b a lte rn o , hará c ire u -


ar con puntualidad a los dem as de su territorio ías órdenes qne el gefe o o itico le c o m m iq u e para ser circuladas. L os respectivos alcaldes de los p « eblos del parudo certificaran por el secretario del ayu n tam iento haberlas r e ­ cib id o , jy e m ,t ir a n ias_ certilicadon es al alcalde de la cabeza d e p a rtid o , r

y

de la m o rb id a d q u í se note en la circulación de las ordenes d en la remisión d e los certificados, ^ ART. X X . L o s alcaWes co.municarán inmediatamenre a i ayuntam iento las ordenes qu e deban p u b lica rse, y en seguida las hará publicar en el puebla p o r los medios acostum brados. , T ART. x x r. E l secretario del a yu n ta m ie n to , q u e'n o ha de ser ninguno de sus in d ivid u o s, a menos que la cortedad del vecindario sea un obstáculo i JUICIO de la diputación p ro v in c ia l, podrá ser rem ovido por el ayu n ta m ie n to guan d o lo estimare co n v en ien te , con e l consentim iento de la misma d ip uta­ c ió n ; y Ip que esta decida sobre el particular se tendrá por d efinitivam ente resu elto, y no se adm itirá recurso algu n o . Para variar la dotación qu e p o r reglam ento o costum bre tenga el secretario , deberá el ayun tam iento .obte­ ner la aprobación de la diputación p ro v in cia l, y después deberá .recaer la 0el g o b ie rn o , sin c u y a anuencia no podrá hacerse alteración en este pu nto.

( Se continuará )

-

^

_ En virtud de providencia del Sr. D. Francisco Asín, juez letrado de primer* inpncia de esta yilía , y . para pago de acreedores, se ha mandado sacar á pública «f/en r ' í 3° ti'as. contados desde i.° del corriente, una casa sita c« esta corte en I* calle de Silva, señalada con el núni. ip de la manz. 450, la qual comprehende i8 i8 f pies quadrados superficiales de área plana, y se halla tasada con arreglo a las presentes circunstancias en 46234 rs. Quien quisiere hacer pos­ tura a ella acuda ante dicho señor por Ja escribanía del número de D. Juan 'Antonio dé Urraza. Manual del crestiano para asistir al santo sacrificio de la misa. Esta obrita, ordenada por el presbítero D. Josef de la Canal, no solamente es útil para hacer entrar a Jos fieles en el espíritu de Ja Iglesia en la celebración, de sus augustos misterios, puestos en forma de oraciones, sino que también es una mina, que beneficiada por los oradores cristianfs, Ies servirá mas que muchos y voluminosos predicables. Se vende en la librería de Sójo, calle de las Carretas; su precio 10 rs. Fundamentos deja libertad naciónal,- por D. S. M. T ., fundados sobre la C6«stifucion de Jas Espafias. = El Mono de Granada, papel instructivo y curioso, alu­ sivo á las circunstancias del dia. Se hallarán en U librería de Calleja, calle de Majaderito*. consejito prudente á los señores liberales por iin reformador arrepentido. Se hallara en la librería de Perer, calle de las Carretas, á 3 quartos. del señor general D. Francisco Espoz y Mina: á real en negro, y á a iluminado.— Los ingleses en España, periódico que se ha impreso en Sevilla, y ^ynprefaende hasta el minierò á 10 quartos cada uno. Estos y el retrato se ha­ llaran en 1.1 librería de Barco, calle de las Carretas. ^ Verdadero retrato de un hipócrita: fáciles aplicaciones, ó entiéndalo quien su­ piere. Se !iaUar.i en ia librería de Quiroga, calle de las Carretas. SUPLEM ENTO


A

LA DEL

GAZETA JU E V E S

DE

MADRID

2 D E S E T IE M B R E D E 1813.

Don Joaquín García Domenecli, gefe político superior en colisión de esta capîtal y su provincia, y Don Francisco Antonio deG ongora, despa^ Los Excmos. Sres. secretarios de Estado de la Gobernación ^ ¿ cho universal de Hacienda , con fecha de i i de )unio, nos han dirigido el real decreto ^'^Tl I s Cortes generales y extraordinarias han tenido á bien resolver que en los pueilbs que vaya desocupando el enemigo, si este hubiese establecido e mciones directas, y suprimido el de rentas provinciales, y zuw DOse restablezca por ahora el de las dos últimamente expresa as,, si q nacxaLan serve el p rim e ro :^ e será la mitad de la contribución directa que los ^ í los enemigos la que contribuyan a la nación por ^hora a tiempo q e I acordaocupando, quedando á favor del estado las rentas eclesiásticas, y que a rmf> r»a da no comprehende otras contribuciones que las impuestas por equivalente a las que pa­ gaban los pueblos por diversos respectos, y de ninguna manera las que los * bnceses o su Emperador impuso á algunas provincias, como a la de Soria, en castigo de su patriotismo.” ■ . , , , t> En virtud de este soberano decreto, y de las resoluciones dadas por la Kegencia del reino y dirección general de la hacienda pública á las consultas que al intento se les ha dirigido, hemos señalado a ios pueblos de esta provincia las quotas con. que deben contribuir en la forma que se detalla a continuación. Duodécima parte de la mitad de fanegas de

M itai de la contribucíon de fanegas de ¿

FVEBLO S.

Cebada.

T rigo .

Alameda... Alamo....... 97 6 Alcorcen.... 152 8 Alcobendas. 572 4 Alpedrete... Ambroz..... 57 1 Aravaca.... , 416 6

Arroyomoiinos........... 66 Alcalá de Henares..• ••• 1171 Ajalvlr....... 291

Alalpardo... Alcolea...... Almoguera. Almonacid lie Zorita.... Albalate de Zorita.........

4 4 8

i 4 .* s8

5l

1

Cebada.

T rig o .

Rs. vn. ,

7 1 ®

8 i 12 4.3'^ *7 12 816 *3 - ^ 3 4 9 86,813 io| 47 8 8

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7

41

5

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Rs. vn.

1,188

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359

1,936 6 10 7.^34

15

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•733 28 5 5,248 28 15

8

4 9 16

828 6 13

7^ 24 s 16

84 9 23 21 112

8,805 3 í|

4 9 4 3 4 8.í*

9,938 io|

5

97

6

^<5 17 3,664 30 n

14.779


3 7 <S

ÍUEBIOS.

Mitad de la contribución de fanegas de

Duodíema parte de ¡a mitad dt fanegas de

Trigo.

T r i go.

Cebada.

1 *3 *0 -'4 20

5 21

' ' 20 8 l i , 17 10

3>59* 30 *! 3,088 31 j

95 75 16 S

3 *8 <5 *4 215 8 14

82 1 0 . 18 6 4 14 I 4 9 6

14,409 7 j 6,632 7 21 2,438 29 1 825 10 I¡

Albares....... A m b ite....... 286 2 Aijchuelo.... ,245 lo l A ran ju ez.... Arganda...... 1443 9 A rgete......... 906 7 Barajas......... 194 7i 68 7 Batres.......... Bayona de Tajuña......... 228 8| Beccrril....... IQ Beltnonte de Tajo......... . Ips BoadlIIa del 2 M onte.......... 57 16 B o alc........... Borox........... 292 6 Brúñete...... 3 9 ° Bastan.......... 286 2 Benturada... Berrueco...... Brea............ :, • Btiges....;.... 2 Canillas........ 57 Canillejas.... 171 6 Carabanchel de arriba..... 381 6 Carabanchel de abaxo...... 9 5 3 4 Casarrubue]os................. * 3 3 5Í Casarrubios del Monte... 3 9 ° Cavanillas de la Sierra. Cerceda....... Cercedilla... Chamartin... 137 3 Chapinería.. 195 Chinchón.... <595

Chozas de la Sierra...... Cienpozuelos................ 724 Colmenar de Arroyo........ 7 * Colmenarejo. * 3 Colmenar viejo........... * 9 5

Cebada.

248 214

Rs. vn.

6 ,

994 218 169

6

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19,262 17

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11,995

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Rs. vn.

4

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9,128 2-2 Ijf 750 2'87 ’ , 1; 3.750

■


,Duqdéclina parte de la mitad de fanegas de

M itad df la ttntvihuckn dt fanegas de PU3BBI0 S,

tTrigo.

vn.

Cebada.

Gallado miediano......... . ' 39 Collado V iQ. lialba............ 24 Coslada........ 1 1 4 4 99 Cubas. •t •■ *••• 66 8 5/ <5 Camarina de ; j¡ ( ■ cnciiDStt ••»• Camarmadc Estcruelas... 153 i i § 134 3 Camarmadel 14 6 Caño............ 59 C am poÓ61 6 Real............. 763 3 Carabaña..... 533 / 464 Casería del ' Campillo..... Casería del Encinar. •• ••• , Casería de V ilches....... 149 6 Cobena........ 171 6 Corpa....... . 271: ' 9 323 Daganzo de 163 9 arriba........... 2.^5 10 Daganzo de 89- 6 abaxo........... 102 6 Driebes....... (P a rd o ), sitio real de S. M ............ 107 6 Esquivias..... 197 6 Fresnedillas. 40 15 Fresno......... íiFueacarral... 857 9^ 745 Fuenlabrada. 524 455 ^ Fuente el Fresno.......... 61 i i 53 9 Fresno de Toroté......... , Fuente el Saz..:............. , Fuente de la ' Higuera....... 21 Galapagar... 49 Getafe......... •C73 182 Griñón........ 209 4 Guadal ix..... 21 Guadarrama. 49

Cebada,

Tr^go.

14.425

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3

9 6 8

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1,964 19 20 15,612 28 16 2,648 32 19

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9.273

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7.475 17,195 22|

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377

6.593

5

8

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i; 4

23.575 *87.354

4

31.787 19I 23.325

Ï03 *7

3 3 8


378

riTEBIOS,

Mitad^de. la centribucion de fanegas de Trigo.

Cebada.

Rs. vn

Duodécima parte de la mitad de fanegas de Trigo.

Cebada.

Granja de i 1 i Q.la Cabeza..,. I 5-<5 i 8 1 5 I Hortaleza.... 3 33 37 9 a, * 9 , 1 H oyo de 1 Manzanares. 17,250 116 20',07 2 11 t I 10 ^ 8 Humanes..... 9 * 3 s ■ ^33 10,162 31 6/ 9 § Humera........ 58) 6 7 19 4 lo 12 5 82 6 10 Hueros......... 14,258 's i 7 lo 22 9 4 II Y cbra.íi^ .... Leganes........ 762 s i 6 ( 5 3 <53 6 7 SS 3 ” 5 . 3 3 3 18 48 4 100,655 7 Í 5 5 580 Loeches........ 667 3 7 <5 2X ‘ 325 lio . 5 231,287 22 I 27- I 5 Madrid......... >5 * 5 I ! 12 8 12 Majadaonda. ' 5 ^ 6 2 ^ 9 4 9 24 '3^ . c i : Manzanares fOi í í" 1 el R eal....... . j Al^ta del Pi8,625 no.................. 2 Mejorada.....' 209 4 I 182 S * > £ 3 7 I9 Í 17 5 9 15 26 172 Méntrida..... 3 « 5 4 14 137,775 3 M iradores... 4 I' 42,725 49 11,500 i Molirvos....... Moraleja de 28,686 16 6 190 8 enmedio...... " í3 9 12 15 ib 16 Moraleja la 8 9 .2 0 8 mayor.......... 1 ,3 5 ° » 5 ■ 9 10 Moral ( e l ) Zarzal.......... í)2 I 12 130.011 ? 8 i 71 6 12 Morata......... 858 6 745l 6 28,712 ^ 3 Ipo 8 1651 6 13 9 12 Móstoles..... 15 10 i6 Mazuecos.... í 22 1 M eco............ s» s 45,991 V 25 5 1. « '2 1 • 5 ,0 0 0 Mesones...... iS ’ •i' u Molar........... t ' í Navacerrai i' 1 ' • 1 1 , 5 ^ 0 da.................. i ? ‘ 1 ,4 N a v a el ' - 1 1 6,900 Q utxigo...... Nava la GaI 8 11,500 20 mella............ 40 3 4 N a v a el 32 3 Carnero........ 682 6 S<5 10 12 387 225 , ” 5 í 28,132 17 13 6 Paracuellos.. 186 S i 162 15 6 ip í '9 30 5 <53,771 7 34 n Parla............ 419 2 3 <5 s Pedrezuela.. 6,900 Peralejo....... Perales del 1 18 8,555 3 * 1 2 4 4 R io .............. 9 4 49 9 57 Perales de 1.1,500 M illa............

Rs, vn.' - • fíl 468

6 23

1,437 17 1,672 24 14 846 31 1,118 6 3 9,611 4 8 8,387 31 19 •9 , ^ 7 3 3 3 1,912 16

4

718 25 11 2,628 4 II 11,481 8 12 4 3 >S<5o M 958 11 8 2,390 18

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10,834 10 11 ■ 2,39* * 3 lü . n 3,832 22 1 416 25 11 958 r r iit 575

958 ”

ü

18,760 14 4 2,344 22 18 5,314 9 2 575 7 “

33

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958

II

8


Duodécima parte de la mitad de fanegas de

M ita d de la contriluclon de fanegas de [UEBlOSt

’erales de ajuña..........

Cebada.

Trigo.

488 877

7I

430 762.

74.787 3 »

132,638 29

40

73

8 15 I 8

4 into........... 6 8 1 17.195 9 99 olvoranca.. 114 4 Pozuelo de <55.578 I 3<5 * 15 ilarcon...... 434 7 a 377 *rado........... 4 *4 4.*S<5 3 Í 24 28 7 'esadilla..... i Pezuela de 57,508 18 3 * 9 33* Torre...... 381 4 Pozuelo del 9 4 .9 5 3 i 5* 547 lei.............. 629 6 129 **.379 * ° í 12 4 16 148 8 )lmeda....... 22 2 10 232 4'>.*77 9\ )iusco......... 266 5 12 4 21 12.075 48 6 Juijorna..... ^cduefia..... 30,789 261 II 6 8 120 Rejas........... 138 4 4 9 4 8,555 3 * 1 49 Ribas.......... 57 * Robledo de 12 6 28,000 72 6 Chávela....... I 6 23 3,017 12 18 i i | Romanillos. 22,949 24 12 8 12 132 Rozas......... 152 6 Sacedon de Canales 1,782 I4I 10 6 S. Agustin... 12 S. Fernando, sitio de S. M. S. Lorenzo, , id................. S. Martin de 8 57.508 27 3 * 9 la Vega....... 381 4 3 3 * S. Martin de Val de Igle­ sias............... 5< 5,3 * 3 i go II 21 S. Sebastian. 3 7 * IO7 3 * 3 Sta. María de la Alame­ da................ 12 8 1 2 22,949 24 *3 * 3 Serranillos... 152 6 98,330 3 I 5 * 9 * 560 Seseña........ <533 * Sevilla la sueva........... 52,004 i6 | ¡ 28 7 6 *9 7 3 Santorcaz.... 3 4 3 3 86,313 i o | 47 8 8 497 Santos.......... 5 7 * 4 Torre de Es­ teban Am8 I 12 35,063 17 bran............. 9 7 ^ 43 Torrejon de la Calzada•••

Rs. vn.

Cebada.

T rig o .

Rs. vn.

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6

4 .8 3 3

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4

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7,*92 2Ó 9

2,921 32 14


PUEBLOS.

Mitad de la contribucian de Jetnegas de

Dutdéctma parte de la mitad de fanegas de

Tri^s.

T rigo.

Cebada.

Rs. vn.

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M ita d d i la eontribudon dt fanegas de í BBLOS.

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El ramo de sai continuará como hasta ahora administrándose de cnenta a. i s ^ma e ro j aalteración ’l « ;'“ ’" que 'ideba tener esta * 9administración. ”“ ” " Ies dmermbarflueno T d » í-

de“ ™?:,

I Z Z reciban ''" T las noticias necesarias.precedente repartimiento,

comenzarán desde“ es?. ^y^tamientos de los pueb A “® ®“ e este momento a remitir a la tesorería y almacenes de la ranital !■

ro^ní-iri A

que t i n g a n t e S e i ' ™ 2°s '’ “5 “ ^c t e reclamacte cesivos.^ pendientes, pues siendo justas, se Ies modificará la quota en los meses sd

de Gdntila,

G ^ ia Domenech, = Francisco Anmi

EN LA IMPRENTA NACIONAL.


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SEVILLA;

EN L A IMPRENTA DE CALLE VI2CATN0S A CARGO DE DON ANASIA3IO LOPEZ AÑO DE it ílS -


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Señ or Gobernador m ilitar: V . S. no como G o ­ bernador militar; sino, como dice en su papel: = E s t im u la d o d e su con cien cia, p a r a no d esc u id a r la s oblig a cion es, que le im ponen la P a t r i a y -la R e lig i ó n =

D irigid al Üxmo. Señor Coadministrador un ofi­ cio en quexa contra un Predicador, á quien o y ó ; y su conciencia, no contenta con esto, dio el ofi­ cio á la prensa ; para que llegara á manos de to­ dos. Esto sin duda ha sido, por dar al' pueblo buen exemplo, para que'imiten á su Gobernador 'm ili­ ta r, pues cierra su papel con las siguientes pala­ bras: = 7 tod os lo s f i e l e s con ocieran l a " o b li­ g a c ió n e s tr e c h a , en q u e P r e la d o s d e q iia l^ u ie ra

se h a lla n d e ánjisar á su s e x c e so de e s ta cla se p o r

6 por = EP‘ respetable nom­ bre de V. S. que signa el tal papel, pide el no desentenderse de é l ; porqué'para lo bueno, ú para lo malo influye mucho el nombre , é inter­ vención de un Gobernador. Dios % que es el re­ partidor de los dones y virtudes, ’haciendo que su Santo Espíritu se aposente donde éb quiera, rio es'-:' tá ligado á venir sobre los Gobernadores militares solamente; y por tanto puede venir sobre otro qualquiera. El cauce d conducto por donde (se­ gún las expresiones de V . S. ) se le ha comuni­ cado la virtud, que lo exSltd para que escribiese; han sido la Religión, y la Patria , d;e íquien se‘' gloria enamorado, y cuyos bienes juzgaba Vul- ' nerados por la predicación que acusa ; pero ¿ por ventura solo V . S. logrará la felicidad de amar

ig n o r a n c ia ,


/ A y la Religión? Yo también la amo ,• la defiendo ; y daré la vida por las dos, y por qualquiera de dla^ Alguna prueba e s , que V. S. en defensa de la Patria y Religión escribid ; y y« es­ cribo en defensa de la Patria y Religión. La í r i n di­ ficultad que entre los dos escritos hay, es que V S ina

en el mío Religión y Patria , siendo V . S. de un dictamen y lenguage muy contrario al mió res­ p e t o de im. mismo objeto. Y . S. se creerá á si inismo de buena fé en lo que expone , porque se­ na agravio el dudársela: yo me creo de \uena fe en el contrarresto á su dictamen , en tanto que me tendría por perverso sino lo usára: de modo que, d \ . S. ba de estar engañado ó y o c Podra ser que estemos dos engañados de buena fe y contrarios en el dictamen de la verdad, quando ella es una y sincera en la Religión santa? Puede ser muy bien ; quando uno de los das sea perseguido vencido por las sugestiones de Satanas, que.se.presenta muchas veces como Anveí "' p ía s persecuciones por lo común las hac e a los honibres. piadosos, para engañarlos en la ^isma piedad. Yo. tengo á V. S, p ¿ p ia c W , y le desmentiría su jactancia de tal en su papd • si n o l a creyera, ^pues,tanto lo esfueraa. Otro cami­ no hay para pna. bu,ena /é engañosa al quelaprow c lexos de Y. S. por su carácter y destino, y porque en su papel nos enseña con citas y m.áximas del Santo, Evangelio, libro de la ley , y tesoro de la moral santa. De aquí infiero, que Y . S pue­ de ser sugerido por Satanás, como persona, piado-' sa , y enganadole como Angel de lu z; y yo oue- ‘

oue'ni V ® ?“ “ f ’J Creo que ni Y. S. m yo debemos ser jueces de núes-


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c a u s a , o dictaríien. Y a V I S. ha exp u ésto al p ú b lico el s u y o , y en exponiendo y o el m ío, V . S. y y o hem os h ech o qu an to nos cabe h a ­ cer en favor de la R e lig ió n y Patria , y sea el ju ez de nosotros el juicio ú aceptación que hiciere e l p ú b lico p ró v id o del dictam en de V . S. ó del m ío. E l m odo es, tom ar el papel de V . S. y analizar­ lo , qu e en el ensayo dará la escoria, si la tiene. S i se la h allam os; quanto de esto tu viere, será su­ gestión ad m itid a : sino se la hallarnos, podrem os creer, que sobre V . S. descansó el E sp íritu Santo para hacernos bien. H agam os pues la refaexion, ó reflexiones con las mismas palabras del papel de V - S. y ju zguem os e x ore stw,^ (esto es) por su propia boca. E l ob jeto esenclalísim o de la quexa de V . S. es , que sea castigado el crim en de un P red icad o r qu e o y ó en el Sagrario. E l cam ino to ­ m ado para ca stigarlo ; fué denunciarlo á su P re ­ lado. E l d elito acusado por V . S. fue el q u e d i­ cen sus siguientes palabras : = oí ayer el sermón que se f>redicQ eu el Sagrario de esta Santa^lglesiaf y en él hivso el Orador^ que era un Eclesiástico se­ cular , una declamación contra los filósofos del dia, su­ poniendo que se oponen á que se gaste dinero en el culto, pintándolos como lobos con piel de onoejas, y es­ perando que con los franceses á quienes imitaban fu e ­ sen arrojados mas allá de los P irineos, E sto dicho ^ag a m e n i e y con sumo calor. Segundo delito = la conseT'vacion de la R eligión , que aunque el Predica­ dor sentó no desaparecería de E s p a ñ a , por haberla ofrecida así la Santísima Virgen al .idpostal Santia­ g o , y dixQ esto como nna merdad á la par de otras de fié ; lo que sabe V . E . muy bien , qne na lo es.= Señor G o b e r n a d o r : crea V . S. que^ el haber sid o oid o por el E x e m o . Señor C oad m in istrad or, ha sido atención á su persona, y puro obsequio»


r/ Si hubiera yo sido el' delator, nò me hubiera da­ do lugar , porque le ocupaba injustamente el tiem­ po. El primero que acusa V. S. por delito , ni lo es , ni Jo ha sido , ni lo puede ser , y el engaño de sugestión á V. S. nace,, de ignorar el valor de la palabra/t/ójo/oí del día. En sabiendo en nuestra gramática castellana la acepción de la palabra; en Vez de ser V . S. acusador, siendo (como se pin­ ta á sí mismo y lo creemos ) tan piadoso, cari­ tativo, y religioso , seria V . S. protector del Pre­ dicadorUna persona de instrucción, como un Gober­ nador militar , no puede ignorar que la filosofía no es nueva , ni vieja, y por tanto , ni hay íüo'sofos del día , ni de la antigüedad. El filosoár no es mas que raciocinar , y Adan fué el primer filosofo, porque raciocinó el primero , y nosotros todos lo somos del dia , porque raciocinamos ahora , y no seremos filósofos del día de aquí á cien años. La palabraj^/óío/oí del día es un perífrasis equivalen­ te á decir: los hombres que hoy raciocinan. Si en el tiempo en que se produce esta palabra, hay buen uso de la racionalidad en general, entonces significa la palabra buenos filósofos , y si hay abu­ sos , significa malos filósofos. Con este principio el Predicador Apostólico, que hoy predicare á los fieles en España , deberá predicar, que se huya de los filósofos del d ia , que es decir : »de la gran nu­ merosidad de gente que con nombre de raciona­ lidad, filosofia, ó ilustración se ha levantado en E u ­ ropa para subvertirla, maltratarla, quitar las co­ ronadas testas, acometer contra el Pastor, y Pas­ tores de la Iglesia , y engañar á los incautos.” Es­ ta verdad no la ignora V . S. ni ignora ( como todos sabemos y lloramos ) que en el Norte de Europa con nombres de filósofos, ó racionales de


más luz sé levantaron Rouseau , Voltaire , Hobbes, y otros muchos que con doctrinas falsas, antica­ tólicas y seductivas, contra la moral de Jesucris­ to han hecho tantos progresos de irreligión ,, é inobediencia, que estendiéndose en Francia, causáron la decapitación de Luis X V I y su familia; arrojaron y matáron al Clero ; quemaron Templos, y acabáron cultos; prcndiéion al Papa , y con nombre de Jacobinos derramaron arroyos de sangre, y han sido el azote del mundo, teniendo depues á su cabeza á Napoleón irreligioso , falaz y trai­ dor. V . S. no puede negar, que estos entráron en España con el mismo aspecto, arrasando lo pia­ doso , y la moral santa , y si lo negára, tendría contra sí á todos los gobiernos eclesiásticos, y se­ culares que lo han proclamado. N i puede negar V . S. solo con ser Español, que han dexado manchada nuestra tierra. ¿Por qué motivo el Gobierno usa con toda escrupulosidad de las purificaciones ? Porque ju z ­ ga que en los países que ocuparon, disemináron la impiedad, é infidencia, y por notoriedad sabe­ mos, que negaban el dogma de infierno y juicio; desaforaban al Sacerdocio ; tenían por inocente la sensualidad con la soltera ; y mil cosaa de estas. Señor Gobernador; la legislación de España que siempre adoró los divinos oráculos, vió el del Espíritu Santo, que decía : con el bueno será s bueno, y con el p erw erso p e r v e r s o , y creyéndolo , creyó , que habiendo habitado entre nosotros los perversos; pues­ to-sus logias francmasonas; y engañado á tantos españoles como lloramos manchados ; debía escu­ driñarse la Nación. Señal es esto de que hay ma­ los. ¿ Y quál es el mal? E l del abuso de racio­ nalidad que corre -por la Europa , y vino á Es­ paña, al qual llaman Llámase del dia por


8

¡o mucho qiJe abunda y nos agovia á todos los r e y n o s , y se llam an 7?/óío/óí del dia los propaga­ dores de estas malas doctrinas y m áxim as. E l re■ ligiosísmo z e lo de V . S. acusaría al m ism o Jesu­ cristo , si le oyera esto , pues son sus m ism as pa­ labras : atendite á falsis prophetis las q u e hablan con ­ tra el m ism o m al. A h ! Señor ¿qu ál será el d e lito de un P r e d i­ cad o r exclam an d o contra los filósofos del d ía , d e s­ pués que V . S. m ism o habrá d eclam ad o tan tas v e ­ ces co n tra esta gen te ? Sino es así; afirm e V . S. en p d b lic o , q u e no qu iere d eclam ar contra esta d ase <ie filosofía ; q u e bien se le p u ed e c o n v id a r , cier­ to s de que no aceptará c l c o n v ite . E l len g u ag e de reprehen der y e x h o rta r co n tra e sto s, !o enseño' el E s p íritu San to á los P redicadores. L ea V . S el ca­ p ítu lo 3. de la E p ísto la de S. P a b lo á T im o te o , y verá al S an to p red ican d o contra -estos. L e a la E p ísto la canónica de S. J u d a s , donde aconseja a l C ristia n o q u e se afirm e en la f é , y les insinúa, q u e habrá tie m p o de estos engañadores, y qu e es­ to s hacen segregación d e la gente buena. L e a en fin el Santo E v a n g e lio , y verá co m o nos aconse­ ja, q u e nos resguardem os de los b lso s profetas, q u e vengan á n o sotros con p iel de oveja., y por d en ­ tro son lobos rapaces; verá V . S. que según su a c u ­ sación , d ix o el P re d ic a d o r lo qu e Jesucristo.quand o había y erro s y sub versiones en su pueblo. D e ^qui es ; q u e V . S. acusa p or crim e n , lo qu e es .v irtu d y cu m p lim ien to de la obligación de un Pre-dicador. ¿ Q u á l de estos llam ados filósofos del -dia lio se opone al cu lto ? ¡ G ran necedad seria co n o ­ cerlos e n e m ig o s, de D i o s , y ju ?garlos afectos i .su c u lt o ! ¿ Q u á l no vien e co m o lo b o con p iel de o v e ja ? A l c a tó lic o ú re ligio so no se g a n a , sino ■ ppr la seducción. ¿ Y q u é cosa es esta^seduccion^


sitio aparentar bienes en lo que persuaden. siendo males los persuadidos? Este es el lobo con piel de oveja , desde la serpiente engañadora de nues­ tros Padres hasta ahora: ¿y quiere V . S. quesea delito en el pdipito pintarlos como lobos, quando es la frase de Jesucristo , diciendo, se vendrán a vosotros como ov'tjis, quando en su interior son lobos rapaces ? Acusa V . S. que dixera el Predicador, «p eta ba gue con loh franceses, á quienes imitaban fu e “ sen arrojados mas allá de los Pirineos.

¡Válgame D ios, señor Gobernador! ¿es posible que V . S. acuse este dicho? Si V . S. no tiene la esperanza de que los franceses sean arrojados mas allá de los Pirineos, la nación sana, tiene toda ella esta esperanza, y la ha tenido desde el primer in­ sulto , y por ella ha trabajado. La ha tenido primer-o en Dios j que ha dicho que mañana se buS“ cara al impío, y no se hallará í y como son im­ píos los franceses y sus imitadores, demasiado poco creen en verlos tras los Pirineos, debiéndolos ver en el infierno. También tiene la esperanza la N a­ ción en su Gobierno; porque como vé que arro­ ja de España los franceses, y persigue á sus fac­ tores y los abomina ; juzga muy racionalmente que lo conseguirá; pero el Predicador (según V . S.) hace mal en esforzar á esta esperanza. Luego, se­ gún V . S. haría muy bien, si esforzara á la deses­ peración del remedio. ¡Válgame D io s! vu elvo á decir, ¡ que se dé esto a la prensa! Pero acabe­ mos con todas las palabras de esta acusación. Dice V. S. que esto lo dixo el Predicador g a ­ fam ente , y con sumo calor. Aquí mas bien tiene V . S. motivo de acusación , y mucho mas siendo tan ardiente su amor á la Patria, y Religión. Es verdad, que un Predicador, que es Appstoi de


lo Jesucristo , e n Ilegan do á tratar dcf odio , que’ se’ debe tener á la impiedad, y horror á los impíos, no debe hablar vagamente i sino con;^ mucha fir­ me?^ esfuerzo, y claridad i y sí este Predicador hablo de esto vagamente no cumplios pero como dice V» S. que lo dixo con caJor, puede suplir el calor a lo ^ vagam ente; no obstante que la propo­ sición que V. S. acusa,, la diría con firmeza pues se la tomQj Y . S. para acusaría en sus términos;, y está ordenada ía cláusula acusada. Si" hecho' en; eüa rodo el calor que V . S. dice , se le puede di* siniuíar , que antes fuese ^ a g a m e n te í. porque de­ sengáñese V . S. señor Gobernador,, que los hom­ bres no son Angeles para carecer dé venialidadesir y la suma religiosa escrupulosidad de S. es so­ lo quien acusa la venialidad; Segundó delito, de este Predicador que acusaV . Sé y parece-sobre V . S. ser otra tentación no resistida ; porque el enemigo común conoce á V . S t muy fiel , y quiere bastardearle su fé. Vaya ía acu­ sación con ías palabras de V. S. r r / la cotiser^va-^ d ó n de lii: R e lig i ó n y. q u e a u n q u e el P r e d ic a d o r sem. tó nú desaparecería de E s p a ñ a , p o r ha berlo a s i ofre-^ cid o la S a n tísim a V ir g e n a l- A p ó s t o l S a n t ia g o , y d u m esto como unaA ^verdad a la p a r de otraS' d e fe-; sa^ h e V . E . bien , q u e no ló e s : O ja lá tu v ié s e m o s e s a d ic h a i = A n a li c e m o s la- palabra^ No dice V. S. que

ef Predicador lo dixo como una verdad- de fé sino como u n a v e r d a d á la p a r d e o tr a s de f e \ y sigue V . S; sa be V . E . q u e' no lo es. ¿Pregunte­ mos quál cosa no? es verdad? e f que sea de fé , d el que la- Santísima Virgen lo haya dicho?' Si es 'el que sea dé fé , entendiendo en la palabra de fé; el asenso que damos á un dogm a; no se aftixa V . S. que ni ese Predicador, ni' ninguno, ni los rtísticos de Sevilla lo tendrán por de fé dogmáticai'


Tt “porque en S e v illa h a y fe pura. N o se a tr e v ió V . S.

mismo á acusarle , de que lo había dicho como de fé dogmática, y sostituye una palabra equívoca, como acusante, que es ñ la p a r d e o tra s de fé . ? Qué^ quiere decir á la/7i2r ? ¿es á la par en el sentido ? ¿es a la par en la oración? ¿es á la par en el tiempo? ¿ó en qué ? Si es á la par en el sentido dogmático aclárelo V . S ., que el Predicador, ju zg o , que jurará en pdblico , y en secreto, que ni lo tiene, ni lo pre­ dicó por dogma. Si no es delinqüente en esto; todos los á la p a res que V . S. le pusiere , ni prue­ ban , ni han probado, ni probarán ; porque no pue­ den probar delito apostólico. ¿ A quién se le ha vedado, que hablando de los dogmas sagrados, ha­ ble á la p a r de verdades no dogmáticas? Si^ un Predicador , solo ha de hablar verdades dogmáticas, como que estas son incomprensibles , y por tan­ to de fé, no podrá buscar congruencias , Santos Padres, comparaciones, revelaciones, tradiciones, y todas las verdades, que no siendo dogmáticas, dichas á la par., que el dogma, lo confirman. De aquí es que se acaba la predicación del dogma, si á la p a r de él no se pueden decir otras verda­ des. Hay otra fé que no es dogmática *, que es el asenso, que los fieles dan á una tradición que es justa, por ser justos , y sabios, y piadosos los cau­ ces, por donde se ha comunicado; y estas verda­ des se hablan á la p a r de las de f é , pata afir­ marnos en ella: por tanto el Predicador quehabla estas verdades á la p a r de las de fé, ni es delinqüente, ni reprehensible. T al es la palabra, de decir , que la Santísima Virgen ofreció á San­ tiago, no faltaría la fé de España. Si niega V . S. que sea verdad esta oferta de la Santísima Virgen, y por eso sigue su palabra diciendo: sa be F '. E . que no lo e s , o ja lá tu v iésem o s esa d ic h a , V . S. que acu-


12 sa una palabra como falsa debe probarla de falsa No crea V. S. que por ser Gobernador militar de Sevilla, debe en esta materia ser creído sobre su palabra. £ l afirmar, no es probar; ni el invocar testigos, es Ji.rcer verdad. Si V . S. exigiera respuesta categori­ ca del Excmo. S. Coadministrador , quando le di­ ce sobre esto: S a b e V~. E . m uy b ien q u e no lo í’í i res­ ponderla : N i lo se y o , n i V . S . lo sa be , y respon­ derla, en esto la verdad. Responderla ; yo lo creo, <5 no lo creo ; y V . S. créalo , d no lo crea pe3E0 no afirmaré que es falso. Señor Gobernador aclárase V . S. aclárase V . S. y díganos por qué esto es mentira. ¿ N o puede Dios a ran pueblo conceder esta, gracia? ¿Si el pueblo (como el Español) venera en muchísimo á la Santísima V i r g e n n o quiere D io s, ni puede concederle es­ ta gracia por su Intercesión, como por David concedió á su familia la perpetuidad del trono? ¿ V e V . S. en los futuros contingentes, que han de ser tantos los males contra España, que ni. D i os , ni «u Madre los han de resistir? Pues está V . S. en «I contrario sentir de toda la parte sana de la Na­ ción. Ha ^tomado esta el consejo que á su pueblo dio el Señor por Isaías , en caso de gran guerra, y persecución:, in silentio et in sps jo r t it u á o m estra . Callad.., y esperad, en m í, que aquí estoy yo. E s­ ta Nación padece y calla ; y espera en Dios , en su piadosa M adre, y en esta piadosa tradición la llama Madre , y Patrona , y V . S. condena que al pueblo se mantenga en esta esperanza;, y si siquiera nos hiciera el honor de decirnos, por qué causa es mentira la oferta de la Santísima Virgen al Pa­ trono, y Aposto! de España, se comunicaría á. la ISacion para enfriarla en la esperanza , que es vir­ tud tan digna de Dios ^ y de que el pueblo en e^ caso la. tcDga;,. y el Sacerdocio se Ja aliente. N o


ln créa V S. f . tenga’ por insulsez lo ' contrariai D « r ,-con qué fandameilto.^cön que_ cencía. I n n n J “ velación , afirma V . S. que e «ilsoi ,A ll r f o r i que el escribir, ñores ««gär » b e s i de eneseñor . ^ úne lo habra hecho raigos,. (como yo debo eres V . S.\ Para esto es bueno el »uro » t r aquello es necesaria la reflexion. ^ Sobre estos delitos " K llfg io i

rdesem l t buelve t r v Y. O S " o s mil s m ales,'qL esto, trae, . O ^ mundo, á nad - T e ä o n a “ Ah ! qué verdades, que en las cau­ sas ?e aToV 'los\e1os forman montañas, que no ví-r,an V orecioitan al enamorado , y como • existen,- y p P , Pf»! 10100- *le ha sucedido, lo está de la ^ 5 “ , y

ri

de S?Ua

eatamniándole de la mancha,

que no

\ s to , \ i

solo 'h l b í e r ^

habido

en

repnh^^^^ el ■ Serm on de que ' J l l J J ^ ^ e m s de h a c e r lo , qu a n d o se p a rte de los m u ch o s, que se

esta

estáJeoncebidos en'estos & peores ter-

p r e d t c a n

^ cláusula condena

a q u í,, esta

„¡„oí.=E n cada P“' * « V. s. SU justicia, po

dlcador c,on ;

paneros ,

debaia s ig ilo

fr p r e lu n d e ^

V.

f

“ ¡i boca. Si este Prefuese digno de acusa-

delinqüente, y sin coms. acusarlo; pues segum el _,(,4 icaeion produce odios,

hM era U M ^

.1 S e r m o n äe f

^

á- la Keligioh y Estado? E sto , Qi ei

V . S. de-


J a n i í f como c l“ r ' V r .' rS.- ahrma 7 faiJario de si

' “ p iw Acuca V o .c V'

r : j r f j ; r , r ; * s & habran sido hombres de probidad mim;

deferencia genial de V

S i, ri« ^

p r ^ j

•^

^ vano de la

tísímo de'^Ja P^arda V ardor vehemenacusar Jd. J u- ^ Religión. Este le movid á P^lblico. i ^ nal. Quien acusa á uno ’ a?usa a^ cientos, ^si tienen e l mismo crimen ° L o í n ganaron á V . S. conocen todos los’ Predi porque son del pueblo ^ V % /Predicadores; -ron decirlos porous n o U re T ’d o r tar tanto mal • Pr.r o fiao s, para cor. y V s Inc ‘^^^eho á V. s

«da-„„. a. ipr;:urdif./“d X s 'r ; j-w


^9

modo se conoceriai la cizaña. Pues- el mejor mo^ do es tajo la rg o é 'in d ifin k lo ,. que á todos alcan­ za y á.nirrguno aqueja en su persona. Esto si e& hablar •vagam ente. Vaya otra prueba. Los que á V. S. han inforanado contra los Predicadores de Sevilla , amigos son de V . S. y por tanto Patriotas, y religiosos como V , S'. Por Y . S. mismo está alabado en su papel, el zelo* Pastoral del Excmo. Sr. Coadministrador contra esta materiaj, y su prontitud en poner remedio. Este es el contenido de su dirimo párrafoi E sta que es notorio (según V,- S. ) hace creer como ne­ cesario , que ó mienten los que informáron á V.S. ó son á lo menos sospechosos á la Patria y R e­ ligión ; porque e l que tiene eir su-mano cortar el' m al, y no lo corta , debiéndolo cortar,., es reo de! mal. Señor Gobernador : los Predicadores de Sevilla, Predican la doctrina de Jesucristo ; pero los que la tienen por paño basto, se resienten^ quando Ies toca sus lastimadas- pieles, y se quexan, y hechan la-culpa de su- dolor: al Predica­ dor. N o es el mal del Predicador, sino de ellos* En caridad digo ás V . S; que huya de las Sire­ nas, que-Ie cantan-, que los.calumniadores son ene** migos de Dios , y siendo V . S. bneno, también lo serán de V. S.. y. si ahora/ le cantan-,, luego le haifáno llorar; VBihbriagado V . S. d e l'zelò patriótico cae dé firrhéf'Sobre el-Sacerdocio de Sevilla, que predi­ ca con tan aereos antecedentes; y para- rendirlo, acusa ai Sacerdocio de detractor del Soberano Gobierno con estas palabras : = /ror estos filó s o fo s dan m a s claro á con ocer,, q u e en tien d en á los¡ m as sabios, y •virtuosos D ip u t a d o s d el Soberano ' C on g reso , y á los s u g e i o s q u e •verdaderam ente irreprehensibles, e l


i6 S eñ o r lleno d e m isericord ia h a concedido á ña p ara

la Esj>a^

q u e la g o b iern e.

Señor Gobernador aunque soy tan poco inte­ ligente en la materia, he oido decir., que los muy zelosos castigan á sus dulces objetos, llevados del furor zeloso ; y acabado este , lo sienten y lo llo­ ran , por ver castigada la inocencia. Así V. S. ar­ rebatado del amor á la Patria , castiga zeloso á las dos partes mas dignas de la Patria , que son el Sacerdocio., y el Congreso de las C o rtes; solo con la diferencia , de que al primero es insultándolo , y al segundo alabándolo. En la alabanza agravia V . S . al Soberano Congreso , y en el insulto discul­ pa al Sacerdocio. ¡O h ! ¡quinto puede una pasión! Dice V. S‘ que p o r filó so fo s d a n m as claro á cono­ cer los n)irtuosos , y sa b io s D ip u ta d o s. Para dar a co­ nocer una personalidad, sabe V . S, muy bien, que solo hay los caminos siguientes. E l nombre del sugeto. El destino tí oficio. El dictamen sin­ gular de alguno, que sea publicado por suyo , tí algún acaecido público que lo distingue entre las gentes. La naturaleza humana no halla otro m o­ do de señalar personas ; como no sea con el de­ d o , y el E c c e . Diga pues V . S. á qual , ó quales Señores Diputados de Cortes ha señalado nin­ gún Predicador de Sevilla por alguno de esto^íjuatro caminos. Hace V . S. un agravio á t d iá í , y qualesquiera d élos Señores de C ortes, en una daúdacoria sin tiem po, ni antecedente. ¿Por ventura ignora V . S. aquel principio, axioma , o máxima conocida de todos? .1 Excusación no pedida, es acusación manifiesta? ’* ¿ Por qué excusa V . S de todo pecado á estos Señores? ¿Han dado sospe­ cha alguna pública de impiedad ? Pues si ni sos­ pecha han dado, Y. S. hace que de ellos se forme;


17 porque nadie'puede ser táii necio , que crea que les pías de los Predicadores'de un pueblo tan gran­ de como Sevilla; y pueblo de letras , se conviniéran á hablar mal de úno ú de muchos, sin mas m otivo , que por pura malicia ; y por esta mala interpretación de V* S. despierta una desconfian­ za en el corazón de los que descansan en ei Soberano Congreso, y excita una observación, con la que sean mas escudriñados ; y averiguados sus dictámeues, y preceptos; y aun sus vidas, y moralidad^; causando desasosiego en la Nación. Si V . S. me ala­ ba a mí , y aíirrha, que el común de “personas de carácter me vitupera , este es un vituperio ; no una alabanza. Siendo tan cierto, como dice V . S. el mé­ rito , y virtud de los Señores Dipntados; y la vir­ tud (que por sí misma como luz es notoria;) na­ die puede creer barbarie tan grande en el Sacerdo­ cio Predicante de Sevilla ; (que por lo mismo debe ser sabio) que se decida a hablar malamente, por­ que iio habria quien le oyera. De aquí es, qtie por lo monstruosa que es al Sacerdocio tal*'-calumnia, V . S. no’ le agravia ; porque nadie piíede creerla^ y por la sospecha , que V . S. despierta contra los Señores de las Cortes, los agravia V .S . N o siem­ pre -, Señor Gobernador, ehalabar es hacer honor. L a serpiente alabo la manzana, y alabó á nuestros padrfes, y parecía que los defendía de D ios; pe­ ro ofendía á D io s , y ofendía á ellos. ^ Yá que V . S. ha figurado al Sacerdocio de Se­ villa detractor del Soberano Congreso, pasa a en u ­ merar ios males , que origina este Sacerdocio; Aquí s í, que tiene y ; S. campo indefinido^ para 'pirftar el horror con estás Y>^]3.br3s.=:Smo^se a t a ja n lo í md^ ¡ts qu e son de tem er , i q u é s u ce d e rá i V e n d r á n nue-~ •vas conD ulsiones , ih o b ed ien cijs <i ios tiiandaH^ s a h ¿ r e t fn n e r t e s , a n a r q u iíi, y -pérdida de ^ ia

3


>8 P à tr ia ,

y

de

la

R e lig ió n q u e s e apar i n i a d efen d er,

^ Supongamos, Señor, por u» moipento, quc hubler^ tal en el Sacej.docjo. de: Sevilla., de lo qual ni da,,.'V.^S, mas prueba; que,. ¿/ì^w/o , % c ir q u e ae lo h a n .¿Por .donde, inferiria,.V, S.. qu'e vendrán convulsiones, anarquías, sangre,.,..,. ? ¿ Esto será sin duda, porque el influxo de uñ SacVjtdq^eio,,^que desacripdite , .origina odio .contrade! desáfreditadp? ,Ppes Reflexione V... S» .algún taqW sobre lo respetable, de sulpérsona , , .sobre,,sus par labras contra el Sacerdocio , y contra el puebÍQ de Sevilla ; y qonocerá que si su buena opinioni su educación ,, y su amor á la paz no fueran tan notoriados, y adornados ,_ I^abria quien dixera (no conoyiepdp que, con la espada, que he­ ría a el Sacerdócio,,, ,se hirió á sí mismo. Ponr gamos pues las palabras de V . S . = S i este p u e b lo e s tá p erd id o en su s co stu m b res ; s i a q u í general-^ m ente se adniierte e l, rvicio, de la . hipocresía -, s i J a m e r d à i, huye^, d e los la b ios de la s ,g e n t e s .,.,... \ Señor;

cabe pintar á un pueblo con mas denegridos co­ lores? La palabra significa todos los ma­ les juntos ; porque el hipócrita es , el que pre­ senta actos virtuosos;, exteriores con animo de en­ gañar, y ql en sí esj malo. ¿El decirle; esto á.un pueblo, es desacreditarlo ? ¿ Es quitarle la: paz para con el resto dq¡ Ja Nación.^ Señor: Sevillano.es hipócrita, ni falaz, ni pública pecadora , ni egoís­ t a , ni f r i a espectadora de la lu ch a de la N a c ió n , Primero, que nadie eructó el odio contra Ips ene­ migos y . poseyéndola ellos, ^ mantuvo ¿tan .firme que solo pocas, perfpnas » y dé corto crédito pú­ blico la abjuraron, ganándose el odio -general : y no pondrá nadie á Sevilla una acusación exclusi­ va , que no le convenga á todo pueblo. El que Sevilla. tenga muchos j^psariosi,, jubileos, cui-


to al Dios Santo, y frequentes Sacramátitos, tío es hipocfeda , ni falacia, ni pecado público. El que con dolor inténsísimo del clíristianísmo se vea en las calles desemboItura, nó es vicio'cíé Sévilla^ que pór desgracia lo es de todos ios pueblos s- luego Sevilla no podrá menos que llorar y sentirse de ser notada con tan feas manthas ante toda la Nación y los Reynos per medio de un impreso* jOjalá Señor! y V . S. \no hubiera puesto su norn* bre en el, porque sín tan buena recomendación nadie lo hubiera atendido ; Cotí ella es imuy difícil de convencer á 8oá personas nobles, plebeyos* hombres, mugeres y niños, á que V . S. no les agravia , porque no le puede caber tal intento á su justicia ,- talento, éducacidn y destino* Este mismo desliz eompfehendió la pluma de V . S. quando se determintí á pintar el Sacerdocio de Sevilla ; por las siguientes palabras : = K si no fu e r a p o r el estado ‘de d escarrio en q u e estos, (á sar ber, los predicadores) q u e con •v er d a d p u e d e n lla ­ m arse los F a r ise o s -de la n u e v a l e y , y ñ q u ien es p in ta J e su cristo en e l cap. de S . M a t h . h a n p u e r ­ to a l p u eblo de S e v illa , ¿ se. v e r ía ta n to escá n d a lo en las elecciones p a r a D ip u ta d o s á C o r t e s , e n d o n ­ d e id in trig a se ha p resen ta d o a h o ra con su ca ra d é s c u h ie r ta , sola p a r a sa ca r electos á h o m b res que ■ ameh í'os 'tiemp&s 'de la a r b itr a r ie d a d , ó- de fdodoy que es lo m ism o , y aborrescán la s ju s ta s reform as, que h a n d e d ar a l heroico p u eblo español la J e lic id a d i

Señor ; lo inexacto de la aplicación del texto sagrado • de - S. Mateo no agravia á V. S. pues aunque pueda estar á sus alcances la interpretación de íaS Stas. Esetitufas , es muy fuera de so profecion , y ni el Clero querrá sentirse del manejo érrado de estas armas > como V. S. no extrañariá el yerro-de ‘ la espada en la mano Clerical;


2o _ pero son innegables las tres proposiciones siguientes. ÍLj primera que llama V . S. hipócritas á los pre­ dicadoras por. estas palabras: ?? Q u e c o n ’v e r d a d p u e ­ den-. llamMrse: ü^flúsei^ d e J a p in ta Jesw rJyt^ e n el c a p .

nuerv.a¡ l e y , y á quien M a te o ,

gunda, que estos son causa de. la intriga que ha habido^ en la elección de Diputados á Cortes en donde se presentó ahora con su cara descubierta lo qual prueba con estas palabras: ==.¿ÍF;íi «o,/iíÉr¿z p o r e l estad o de descarrio en que estos , h a n ^tiesto^ a l pu eblo de S e r v illa , se ‘veria ta n to escá n d a lo en la s elecciones p a r a D ip u ta d o s á C o r te s , e n ^.dmde. la i n ­ tr ig a se ha p r e se n ta d o ahora con su cara descub.ieria 1= í

Xercera; que las Diputados que han sacado, son hombres detestables ; lo qual prueba V . S. con las siguientes palabras; =; Solo p a r a sa ca r, electos tí hom b res que amen, los tiem pos de la a r b itr a r ie d a d 6 de G odoy y q u e es lo, m i s m o y abortesca n las ju s t a s reform as que h a n de d ar a l het óleo p u e b lo E s ­ p a ñ o l la fe lic id a d .^

Válgame Dios Señor Gobernador í Sin duda V . S. confió á alguno el que escribiera su papel de oficio, y este lo puso sin reflexión y lo-dió á firmar á Y . S. entre alguna confucion de pape­ le s, y solo asi podra ser de V . S- E l , no me debe el concepto de suyo, como, V . S., no me lo afirmase por su boca, porque, es mucha su probidad para tanto yerro* ¿ Con qué disculpa Señor siendo V . S. tan amante del Evangelia > y sabe­ dor de que este nos enseña , que es reo de muer­ te el que á su próxima le dice t o n t o , -Badrá creerse que V . S. á unos Sacerdotes tie, doble honor según el Espíritu Santo por ser Predica­ dores; les llame hipócritas y Fariseos ? V. S. inr voca religión santa y de Jesucristo,, y parece por ella se desvive; pero es._ ac^o ^religión de,


si /.Antnmelía« E s tan odiosa al Señor Jesucristo si lee V . S. el cap. a y tan punible por , q hallará, que porque del libj. q u a ito de _ , Profeta E líseo d i­ unos m uchachos Dios Osos que desciéndole ca l-vo, c a l v o . ¿ 6 o r , no pedazaron hasta 9 “ ” ™ ' % / . „ SacerdoL o Profetas y « k t e el tes y contum eliados por hom bre , • I D io s con la misma justicia, ü s to sena

't ° ''“ñi nn solo P re d ic a d o r . qu e í r t e ^ e ñ e i a no haya fs'^pre’ d i S Í * ; «

con

su

natural

P ' - f , f p ; . f ‘¡“ L , ' :

r s i r e í d l ’ ^“ ■ - p a c e , , M t i g a ^ y o lo__he^r^^^

sin arrepentim iento. pa utas testigos qne V . S. y condena t ^ p e t o l t a « in vo co 3 ® '" ‘ ‘rtnííc. o id o las predtcactones

qu.

¡Z

i esto

atestigua acu C a b ild o que ha

á la Insigne C o le g ia l » a a q„=

todas las ? a y o q u . , y lo han oído, bt los j r e a ca

quisieran h otot lo predica-

bres de G o d o y , ¿P*^elecciones? N i podía tian asi f ^ q u e el p u ^ o <ie Sevilfa tu> ser. L o ^prim ero. porque ei p p ,edicador ''v n r c ? ^ i d ? í -predtor“ d los qu^ no sean r s i-’ L o seg u n d o , porque los r j e d ^ d o r e s d e j ;llf„ a r ir —

l.." v ¿ .- a e ra l le iu fe


22 y solo tres de ellos de Sevilla • emn. narse por tres contra diez v ocho- n' oV ^ h acusacioft de V. S á torfa la P °

culpe á Sevilla en su c L “

^

Üé esta supuesta intnVa otie V Q »«■ condenaí infiere el sacar e h c t o ? d hombres ^ la arbttrariedad, ó los tiempos de Godoy, que Is u T r ^ posición tercera. Señor Gobernador n ^ c - ^

5 i« d ó ts

S r. Marques d r ^ a r q ^ ^ r S u T / M go s. p d exa sus hijos % r no sufrir la

tado; ! s f n T ™ ¡ j o s 7 e 'la ’ ' to fri^ “ * ' ™ ’ p''P''-' S --scw rt d M o r V U .* ; „ W L t t ' v ""■ tanto S.U mala f é , y con sobrado éu « So’ s í í " cu el papel de V. -S. atropellado el O ero „ T ' ridas todas las clases, con las estocada- r* cr?sia, falacia, Inmoralidad, egbisino^ V f r ía ^ E en Ja causa fusta. '' ^ ^ ¡“ ^^load V

Señor, que á

S>ñr^ r 4^'pidiendo á el Excmo otnor Coadministrador oue eriC/> J fnc c..- -cxcmo, suistícos a l cumplimiento de sus deberes ‘I t su

m

M z , m p m . d , tr a sto r n a r ü

E r í ¿ , En e "


23 ta? palabras se ad vierte el ze lo piadosísim o de V . S. porque se vé , q u e este es su fondo ; pero en la prudencia que acom p añ a-al z e l o , se cono­ ce la sugestión. Sr. G obern ador j qui^n observare la espada decidida á form ar Sacerdocio op ortuno, n o estrañará ver el hisopo form ando soldados aguer­ ridos ; porque tan to hay desde el Sacerdocio á la E sp a d a , com o desde la Espada al Sacerdocio. T a n ­ t o mas .desairai.'V, S . su prudencia en esto ; quanto exalta en su papel el ze lo Pastoral d el E x cm o . Sr. C oad m in istrad or j co m o si á un buen G en eral fuese un C lé r ig o á a d v e r tir le , lo qu e debia hacer co n su tropa. V . S- llama audaz, al C le r o empe^ nado contra el Estado. Si V . S. sin probar tal em peño , da al Sagrado C le r o el lílcim o nom bre de los crím enes ; ¿quiere V . S. mas prueba de la sugestión? Pues la h ay. V . S. en su papel afirma con el santo E v a n g e lio , que p odian los P redica­ d o r es, corregir al que yerra prim ero á solas; des­ pués co ii u n o , b dos te s tig o s , y si no habia en ­ m ie n d a , dar cuenta á quien corrija. E s verdad, q u e lo dice el E v a n g e lio ( no de la corrección M agistral , que es la d el P ù l p i t o ; ) sino de la fr a ­ te r n a l, que es entre p ró x im o s; pero vea V . S. lo q u e hace con d p ró x im o P redicador , que le pa¿reció crim inal. Se arrebató del ze lo de R eligión ,. P a tria : he aquí él fon d o de V .;S . pero conde­ n ó el E v a n g e lio ; p orque co m en zó por dar cu en ­ ta del d elito , y d elinquente, y se ladió. a l público por isu im preso : hé aquí la sugestión , y co m o e l sanE o E v a n g e lio es la piedra de toque de la virtu d , m u y b reve se conoce el engaño de. Satanás. E n c a rid a d . S eñ or, debo por el m in is te r io , a d ve rtir á V . S. hasta adonde alcanza e l intento, perfido de nuestro enem igo com ún . C om o, este perverso sabe q u án duro es nuestro propio, a m o r, el re-

á


2+

traernos de nuestro dicho, d hecho piíbllco ; y como por otra parte sabe, que Ja detracción pdblica, no tiene otro retnedio; procura en ella pre­ cipitar á el hombre, porque lo cree atado con ligadura müy fuerte; y por tanto esta es la ma­ yor tentación que hace á los piadosos y aman­ tes de la Religión , porque por su bondad los c o ­ noce presa mas difícil de coger. Sr. Gobernador ; Sevilla , su C lero , sus Pre­ dicadores , sus habitantes sienten amargamente ser á los ojos de V . S. hipócritas, sin verdad, in­ morales , insensibles á los males de la Patria, in­ trigantes , anárquicos, y quanto V. S. condena en su escrito ; pero para dar 4 V , S. el irrefragable testimonio de que le han engañado , y que su C lero, y clases religiosamente perdonan injurias, y con animo generoso por niales vuelven bienes, no por ellos sino por V, S, le piden> que en sus impresos mande enmendar el último párrafo de bastardilla. En el dice V. S . — N o pited ó m enos q u s elo g ia r la ca rid a d e v a n g é lic a , y zeta p a sto r a l con qu e e l E x e m o . S r . C o a d m in istr a d o r p r o c u r ó i n ­ m ediatam ente p o n e r rem edio á m ales d t ta n ta c o n sid eraii-m y tr a scen d en cia .:= ¡X siendo lo cierto que

dicho Exemo. Sr. dio á censurar el Sermón acu­ sado, y respondieron los censores, quenada cenia de reprehensible > y J mucho de edificante, desde luego aclare V. S. que los males que S. E. corto, fue­ ron las sospechas de V. S, y su acusación, y no los cometidos por el Predicador ; porque siendo tan equívoco el lenguage, los enemigos .de V . S. lo interpretarán como siniestra idea, y ni el C le­ ro de Sevilla que predica, ni el pueblo quiere para V . S. mas que la gracia de Dios.


ENTREMES ENTRE NAPOLEON Y MINA EN LOS CAMPOS DEL HONOR ■’ 1 5

DE NAVARRA.

IL

M iñ a , Napoleón, Guerra , guerra, v iv a España, ¿Hasta donde ha de llegar, perezca la Francia' entera;' ‘ n a v a rro s, vuestra dureza? ;Napoleon e F grande ' muéra ü'í olvidad ya la fiereza, con su g e íité 'e n la c&mpañú: dexém onos de, matar ; c o m ie n ce , sí ^ á reinar no creañíó's la patraña’ - ’ d e un iníarrie é'itiperádor: v la h arm on ía, la coneordia, no creáTnds -al traidor; obnub cante la paz su victoriaL que es tiém po ' de sosega'ri • q u e cóh su arre-n os -engañá.'í*

Mina. A n da , insolente , b’ríbon, no nos vengas cort’ engaños, que hace mas d e feinco años conocem os tu traición^Y m arch a, infame Ñapoleón-,' nosotros querem os guerra,'' que muera Francia, qu e muera, trem ole nuestro pendón.

' Calla , M ina ; calía cruel, v u e lv e , V uélV e‘-Sobré ti, ' /^ que poco’ 'm é im ptirta á rhí; a p r e t e m o s ; ' - ■' N avl'tra tu ^ptrtriá fiel ' ■ . pidieiKÍo 1^ •pazaflé^á,^'-'-;''1 '‘b' el iniperiò^te l a '“da, ■ ' ' ajdstalá;: tú con éí;^“ ’

Napoleón, ¿ Q u é ' sacais de ver m orir tanto soldado inocente, acabar con vuestra gente> teniéndoos que batir ? yo' no qtiiero proseguir" ' la guerra ,- sino c e d e r: ( os queréis ya com poner? á pactos podéis venir.

M ìn à ì' ' Calla , "cíáIÑ',n'“ga[bpnfi'‘í '* *■ nada vale quanto 'trace^ ' España' no quière bíices“* , '' ' hasta que 'réfnfe él' España quiere 'dar firí'' -■ -‘-‘''’ ''1 á to d o s -tu s ’partidarfosi-': ■ ' alem an es, y ' córsa/ibs“ ' ^ '■ confederados del R liin .

N apoleón.


• Napokon^ Napoleón. T ropa española, ni inglesa, ¡ O M ina , q u é necio eresl ;ni brigatxíes, ni guerrillas, estás lleno de egoisma, 'podrán ^ófrir las 'cuchillas aqu ello qué' patrtetismbde las águilas francesas:, llam an niños, y m ugeresi mi s a g r i lo im p erio, ¿ piensas acaso,, .ac.asé. til quieres, dará entrada al enemigo?, concluya, co n tu nación : antes será, reducido ¿ no, sabes que N apoleón con- sus gentes á pavesas. p one, quita, y hace réyds^, M ina, Mina,. C alla in lé liz N apoleón,Y e té ,, .gabacho,, á lim piar allá eo<Frapcia-, l.as>-emitieras,■ tu tropa' perdida está, á es|añar.,ichocokteí^ ,:: ' «scapando 4 F ran cia v á . ^con el mariscal M a rm o n t:, y tía ta ya de ¡u lei grande^;iqrd W e llin g to a , dices, que quieres reinarTf,y ser el rey de lo s reyes., .j Con toda _sp, in trep id ez dando á. todo, e,! mundo.Jeiy®^ concíuirá, de est^, yeZ; ¿ y qu án d a lo ha^j d ? r| |vuestr4 .i^ u a l^ , naeion., Napof/ofz.. D é x a te de .fpnreliias,. . ,y. T u: sjs^erbia avilantez,, p rocura se hagan las. p acest tu. d e s v e r g ^ n z a yerra, . bifn. ,lp .que,; te baqeSj, y hprá cqn(,Íu;ya,la.,guerra, e n e l térrnipq- de ;yn, roes: , ¡ guerra teneis . pafa, dias-:;: tnis arrqaS' .y bateíiaS; d no ha. ida. qpecj^r [ftaneeg v o y a. poner eo¡ntra tí; que pueda Imponer a l .^ente,, d he de éc,h;ar dej, continen te Ve-remos -luego, si así q u ito las berganterias^. vuestras tropas, y - j l .ingles.

Napoleon,-

L a guerra: c o n c lu io s , j-,?!, , y no durara dos^ roese?,, ■ y de L s p a ^ los Xrtgleses m uy salir v e r á s ; ., en pocos d i ^ serás, . j;, -, p,-; ,, con tu g^j^é, ' y nuestrci,,^éfCi.t.o aliado en tu im p erio le ten d rás.,

' N i, .tus balas, nj- cañoií^i ni toda I» Francia epitefa; • me pueden dar. mucha gueríd con todos IqstJvTapoleoneíií^i'-. : yo no tymp,;4-.ios..Marmones, Maserías, ;ni_ otros g.efes,,.;e!sos mispfios muchas yecos huyeron mis batallones.


;Oué SÍ!< no. p u e d e s. íeslstir una pequeña ílí£ 4 eg 3 -i% ¿cóípet qvtÍ!?r«s,íP m al. O ^;Már íí dex»,. dexa. de. iatir^o „.-■ V torear de .lof bfiKe*^;, al asi no

he,chOjmis^.generales

qu e^ O e:ío^ A au,.d ^ sum d o?;v^ r ?que^ h ^ ! S co gid o fiQ.nvtqd®f L í;gn3 ’.'.x>? ■;

reñir*

¿q u é . hdUu quando han,c‘dp'ic«ptr,a t v

o f r e , e l é n d i d r } í . e > - 'traerte preso i tm*

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Mina.

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Mina.. ‘ T u s gefes se_ han satisfecho ¿: A tus. manos- no han llegad o f de robar al paisanage, mis ataques, m agistrales? quien les daba el hom enage, sin duda tus. mariscales que á ninguno habían hecho: en eso te han. • , de gentes contra e l derecho p ues sabe que habré ma nuestros presos han m atado, m as de treinta m il las vírgenes han vio la d o , v ein te y seis m il con sus g e k s y los santuarios, desecho* a l gobierno he entregado* Napoleón.. E n eso han hecho muy bien, ¡Q u é bella fanfarronada! que yo. les mandé robar,, ¡v a lie n te ! si fuera cierto, á las. vírgen es forzar, que tanto hombre, habia^muerto y que á nadie quartel den de m i numerosa arm adaque asesinasen á quien Masena no d ixo nada; no quiera observar mis leyes, el mismo rey lo ca llo i ^^ á quien defienda sus reyes, no puedo creer que murióI y su religión tam bién. tanta gente en la N avarra*

2^apoleoriy

M ina, A Masena en A rlab an pregunta, có m o le fué: a á R e y ls y Panatier. en e l valle de B astan : ^ díganlo- aquellos, que están de guííOÍSHhiJ que por h uir de m i espada á los ca stl^ é s' Se

M ina..

Infame , ¿ pides la paz^, después; de tantas vilezas? m u e ra n , BWeran las cabezas? autores de tal maldad : soldados m íos , 'v e n g a d TV»uestra;'tel^ioíí '.íagíada; vengad vuestra ^patria .amada

d e i ' d e ‘i á‘4 rbeldad,


Vengad ■^öestros''^intereses,

A l arma j al arma, navarros

y -qllanto habéis padecido; guerra , guerra al enemino, Vengad vuestro rey'ica ú fívo • dexad ya vuestro retiro, e n rp o d e rd d b ’ lös franceses: y , acompañad mis soldados; vengad ■ Uña' ;y - dos i« íi- v e c e s f dad" á entender bien armados, Vüfe-stro Brigadfer druöhaga. sois^ de aquellos que pelearon,’ h ero e de la N avarra,- . . y á los franceses dexaron y honor de lös Roncáleses. antiguamente humillados. : i ¡ ¡ i\ ü 0 o;

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( 5 )

Mi hermano NapoJeon, cuyos sutiles enredos , no , son todos ios demonios capaces de comprehenderlos, ha sabido enredar mucho; y tanto , que yo me temo , que del último, que es este, de enredar acabaremosQuando la Francia revuelta dio escándalo al universo, y el desórden florecía, (principio de estos sucesos ) tomó mi hermano el fusil de soldado aventure,ro. Como él es de un genio t^uro, nada p io , y muy sangriento , tuvo modos de. saciar sus malévolos anhelos en hacer hostilidades ; y como en aquellos tiempos andaba la crueldad tan en punto en a quel rey no , sobre ruinas de infelices se fue mi hermano subiendo. Fue general mas aquí se le aumentó el crecimiento de su codicia, y formando torres en sus pensamientos, con intrigas poco dignas, aunque de mucho provecho para é l , fue alzando de puníp. J a q u e s . . Poquito á poco coa eso, que el que tan aprisa sube suele caer, y mas de recio. P e p e ...... Él se agarró bien. Prosigo. Cabiló tanto el perverso,


( 6 )

que supo hacerse lu g ar, y engañando á muchos buenos, y á la F ran cia, sus ardides, en el mundo le tuvierpn por el héroe de esta edad, los que le veian de léjos.‘ Y a sabéis como fue Cónsul; mas como es tan avariento (que aunque es mi hermano, lo digo por satisfacción que te n g o , y porque estoy enrabiado,. pues por él todo lo pierdo) , ' aumentando las diabluras aspiró, y logró el empeño de aclamarse Emperador ' de los franceses, mintiendo * m ucho, y derribando á todos' quantos protección le dieron, que mi hermano es muy brillante en estos procedimientos. Cataos ya á Josefina , que dexando los paseos y burdeles, se llamaba Em peratriz, y ved luego toda la ilustre familia puesta en grande candelero. Como se vió con calzones, empezó á hacer uso de ellos, y acumulando soldados de la escoria de los pueblos, que vendieron la razón porque pecunia'les diei'ony^' otro nuevo D. Quixote se h izo , y pensando y haciendo, quiso echarse por el mundo á andar desfaciendo tuertos.


( ? )

D íó , muy tieso de vigotes, en llamar suyo lo ageno ; y engañando á mil pobretes con esperanzas del premio , se echó á ser conquistador; mas con tan feliz progreso , que es £ley de Italia « pues tod^ se le venia á los dedos. / En esta ocasión se h izo , con muy notables estremos, aliado del Rey de España; á éste chupó muchos pesos, le puso en guerra tenaz con el ingles, y á mas de esto le sa có , como en socorro, un número muy completo de soldados, que militaron á sus órdenes muy léjos. Vuela la fam a, se cuentan mil arrogantes trofeos, que exágeraban las. bocas que abría con el dinero. A llí era ver cacarear la batalla de M arengo,, la de A usterlíz, la de J en a , . de cuyo glorioso empeño los buriles trabajaron , según lo que les dixeron; pues no todos conocían que en todos estos sucesos hubo, como en todas cosas, su poco mas ó su menos de exageración, y mucho de soborno y vil cohecho,^ En fin , saqueando y "matando (aunque también recibiendo


( 8 )

^

mucho que pasaba en claro) quitaba y ponía reynos; códigos establecía, haciendo , en fin , todo aquello que le venia al m agín, ya fuese tuerto ó derecho. Entonces fue quando á mí me hizo Rey en un momento de Ñapóles , y á Luisillo de Holanda , viendo asi puestos á sus parientes y amigos (gente de poco provecho y menos "virtud) en zancos muy altivos y muy serios. Después que hizo en Alemania mas estragos que L u tero, y en otros reynos ( pues donde él va, nada queda bu en o ,) le tentaron ios demonios', ^ que le están siempre influyendo, el hacer feliz-á España. F ie r r e s .. Eso es cosa de gran tiento. P e p e . . . . Como es ésta tan hermosa, (aunque fuerte al mismo tiempo) le oiia bien; mas temía no le diesen pan de perro como en Egipto. Á este fin , con un español soberbio, qu e, al contrario de cortés, deshonra á los extremeños, trató la traición, y el tal Judas, cruel y sangriento, por .paga á los beneficios que Carlos, le estaba haciendo, vendió á la España. Mi hermano, á quicen el diablo Gojuelo


,C 9

no le Ilegs á los éarcájos en punto de fingii^ientos, con la chpa de aliado ‘ fue en España introduciendo ‘ su exército poco á poco. J a q u e s .. Pues ya va á salir corriendo. ^ P e p e .... . Esa^e's mi angüsfiá. Escuchad. Envió para su intenW*' • al grande duque de Berg. J a q u e s ... i Tu cuñado el peluquero y rapador ? P e p e . A e s e mismo. V ie r t e s .. A fe que püso el pándero en buenas manos. Prosigue^''' P e p e -...,. A este cometió el 'ehipeño de sacar libre al traidor Godoy , que ya estaba preso : ‘ de engañar ial Rey F e r n a n d o 5 *con muy bellacos pretextos 9“ y al fin á toda* la éasa ' T real , que diciendo y haciendo, la encaxarcn en Bayona. P ¡e r r e s .. Y por señas ^ que me acuerdo de la función que'hubo el dia dos de Mayo sobre á'qu'’so. P ep e ..... La sé , y que el duque de Berg, audaz, árido y severo, dictó leyes muy crueles. J e q u e s ... Y esto ha sido en mucho extremo parte de los grandes males que en el dia padecemos. e P e p e . . . .. Después que en Bayona estaban todos ju n tos, mandamiento de libertad díó á Godoy. Juntó después un congreso de españoles én Bayona, afirmando y prometiendo .


( lO )

inmensas prosperidades, si firmaban Iqs conciertos , , que estaban forjados : todos resistieron el hacerlo. Mas mi hermano, que es el diablo , y testarón en extremo , ,, erretque erre en que ha de ser: trazó infinitos enredos. Hizo creer que el Rey de España, a,bjurando sus derechos , habia abdicado en él la corona', ,y á este efecto firmarop los convocados , pero los mas sin saberlo. fraques... ¡ Que ! ¿ estaban dormidos ? P e p e . N o ; pero fueron contrahechos nombres-y firmas. Por fin , diciendo^,; que yunque era bueno F e r n a n d o , - no era capaz de sostener el gobierno::: P ie r r e s .. Asi lo dix,o un diario. P e p e .... . Al gran duque de Berg luego le confirió la tenencia general. Viéndose el perro con bragas (como el refrán dice ) tosia de recio, ' daba órdenes, y rajaba \ á su antojo y su deseo. Como/ los napolitanos varios debates tuvieron conmigo ( porque' los malos 'i-' aborrecen á los buenos) , rae sacó de allí mi hermano; y como si fuese puerro,! trasplantarme quiso á España: desde, aquí empieza mi sueño.


1

( i - i ')

Viendo todas las provincias el sistema descubierto, como son poco sufridos los españoles soberbios , , . tomaron las armas codas juntas, dé' un común acuerdo. F ie r r e s .. Ya intentaron resistirlas. P e p e ..... Pero con tan mal suceso” ■ • como se ve. A Ips franceséí,^ que tatito lauro adtíúiríérón; en el nprtóV’ ^n dcciáfente les han mdlido los huesos ; ',^ pues van encontrando en varias partes un ayre tan recio. ,, que los mas de ellos siri" májíjes se caen de repente muerto^^j^^,' ‘ Tuvo forma de marcharse el de B erg, y al mismo fiémp'6 entré yo en España. ¿ Y qué hallé en España de bueno ? Tanta*' qüié'tüd, que 'ninguno *■ me salió á ver-si, era tuerto . ' ó marico. J á q u é s . Pues no decían las gacetas nada ¡de eso ; ^ sino que con mil aplausos fuérón los recibirriicntos..^^ Puede se_r^'qué“i^ó ^esfuvíéfSé.^^,,' P e p e .,.. en la ncasiqn.' sÓrdo' y , ciego. *,' Lo deftb "es qué éri él cámin^ encontré después tropiezos, y que el general Bessieres me dixp'eri un qierto pliego . que Cófriése, que importaba ser en la ocasión ligero. Entré por fin en la corte asustado y descontento

/

ii

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C 12 )

miércoles veinte de Julio. J a q u e s ... Y á fe que te recibieron cun estruendo de cañones. P e p e ..... Pero con tanto respeto en las calles, qüe admir^ la modestia y el silencio. F i e r r e s . Para eso yo le rom pí, porque grité en altos ecos: Viva el Rey. J a q u e s . Y yo también. P e p e ..... Cóñ él alma lo agrad^zqp j pero no'puedo pagarlo' y a , que á poder, desde Juego dexando de amolador el oficio, y sartenero , estuviérades ios dos , en el supremo consejo. ■' Notañí3ó;‘estos aparatos me vi líérto de recelos , y me creí Rey de España lo mismo que de Marruecos. Pero mis nobles franceses prontamente dispusieron j prociamárme ; y'aun qu e hubo rebeldes que se opusieron, no faltó alguno que hiciese .. lo mismo que el pregonero esto es , dar voces ar'ayre pues'hiciereri poco nefecjo^ .... ' Hubo salvas’j' y'húbo'^y.o'ce^s de los m ios, pues entre ellos toda la fiesta guisaron,"' ' y entre ellos sé la corníeron.. No obstante, ya proclamado], -forrrié distinto concepto j ' " y por mas asegurarme en mi pena y en mi m iedo.


( 13 )

llamé á la gente de iglesia, á los que hablando en enxeíto, les expuse quan zeloso á la religión aprecio. F ie r r e s .. La devoción de tus tropas lo indicaba muy de cierto. P e p e ...... Les encargué predicasen subordinación al pueblo ; mas él se quedó en sus trece, y ellos se fueron riendo. Usé -de la humanidad de indultar á los soberbios andaluces; pero ¿ como , mi bondad agradecieron ? haciendo salir de allí á mi legado , corriendo , y á puñetes y á patadas, 'dexándole medio muerto, g J a q u e s . Todas aquesas señales n no indican muy buen agüero, P e p e .. ,,, ¡ A h ! me causan gran temor tantos pueblos turbulentos, que mi afecto desairando, descomponen mis proyectos. ¿En qué parará esta fiesta? le decia á mi coleto. Mas quando en estos afanes en mi cama daba vuelcos, sonando á un lado venturas, y á otro lado desconsuelos , desperté*.. ¿ Y qué hallé ? ¡ Ay de m í! que mis dichas fueron sueño, pues vi coronas dormido, y vituperios despierto. Tuve un pliego.... mas no es justo aumentar mas mi tormento.


: 14

.

Basta decir 5 que á l. instante''^ hiibo que't'óinaí'eí-' iiledio de desalojad lá'cbrtdl,.,' >' Aquí es donde, si conservo un po'éó. de h onor, me caigo en vuestra' presiencia muerto ; mas no lo haré, porque yo — ni honor!, ’ ni víergüénza tèfego. ¿P ara q u é, ingrata forturik, para q u é, hermano, el mas ‘fier.,, que hay entre las hermandades, me hiciste venir corriendo, para volverme corrido ? ¡ Ah ! de mi hermano -detesto sepan todos que es el hombre mas tenaz, mas embustero , mas ladrón , mas ambicioso , mas traidor, mas desatento, mas indel y mas malvado que quantos serán, ni fueron j y que todo quanto he dicho de sus maldades es cierto, y mucho mas que no digo por no ser posible hacerlo. Él es tan solo la causa de que el mundo esté revuelto, de que la Francia se pierda, de que F krsíando esté opreso, de que España esté alarmada , y contra él los dos imperios de Inglaterra y la Rusia ; y en fin , que todo el infierno vomite inquietud, y abrase con guerras el universo. -Furioso estás. Pepe. ¿ No he 'de estarlo? Fierres.. ¿ Es esto cosa de juego ?


( 1 , 0

¿ A qué vine á España ? A ser

mofa , escarnio y estafermo , Rey enxerto en baduiaque , á salir de ella corriendo, á verm e, si no ando listo, tal vez en Ja trena puesto , y á que se Heve el demonio sin dilación, al momento, á mi hermano , á sus sequaces, ,á mí y á todos mis deudos. S u e n a á lo lé jo s P ie r r e s .

r u id o

de

g e n te

arm ada, y

d ic e

Basta, y vámonos, no venga Giron , y nos cueste el encuentro dormir en casa de tia. P e p e ..... Solo me faltaba eso, que entrando á ser R e y , me hallase como lorito entre hierros. P ie r r e s .. Pues , tio P ep e, afufón.... P e p e ..... Patitas, ¿para qué os quiero? P ie r r e s ..

l^ase corriendo.

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P ie r r e s . Corramos todos, pues todos vamos corridos huyendo.

Jaques y

V a n s e co rrien d o .


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DISCURSO D IR IG ID O D ESD B A L IC A N T E E N 3O D E M A R Z O D É Á S. M . L A S C O R T E S g e n e r a l e s . y

1813

E X T R A O R D IN A R IA S

D E E S P A Ñ A P O R S llj E L E C T O j^ D IP U T A D O S U P L E N T E ÍO R v L A

P R O V ì n c i A\ D E , A R A G p ^ „ ^

V o?-iñio«(n

.i,

D. J U A N

ROMERO

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AL E U È N TE .

CADIZ.

IM PR EN TA D E A G A P ITO FERN AN D EZ FIG U ER O A, C A L L E D E L IN A R E S .= 1813.


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V en ced o ra , o v em iJ a la Nación que fia á otra ábsola-^ tóm ente su defensa , es esclava d el enemigo que la opri-* m e ^ ó del amigo que la defiende»

maniñesto y ramo diplomático.

Junta Central en stt


i'J.

fines del ano V . de nuestra gloriosa revolución después de habernos abandonado y dexado por do» yece^ solos en la arena todas las Nacioues, hasta los exércitos de la Gran Bretaña-, después de. haber sepultado en este ilus­ tre suelo mas de 6 oo 9 fiancesesj y después de haber pre» parado con nuestra sangre la libertad al mundo ; en el momento mas critico, quando era llegado el dia de coger ya sin .ningún auxilio el fruto de nuestros trabajos, y de nuestra constancia ? j es posible que al frente de tantos y tan, gallardos guerreros Españolcji s_e haya puesto el mando absoluto de todas . nuestras tropas ,y plazas, y la pbedieueia de todas nuestras Autoridades económico-polí­ tico-civiles en lo relativo al servicio militar en W eih ’ngton , no solo extrangero sino primer general de un aliada como la Gran Bretaña ? ¿ y es posible que al Cid Aragonés tan valiente y tan querido de la ^^aeion como Ballesteros, por solo el heroico hecho de no haber reconocido tal tiqmbramiento , sin consultar antes el voto de los exérc'to» y de los pueblos, no splojse le haya .separado de su desti, no, sino que se le haya conducido g Ceuta? N o es el paisanáge , vjScfñ'or ,¡^quien conduce ,mi jpluma á la defensa de est¡e héroe j.q^uíeq la conduce es mi. intima .convicción de que., este acaecimiento es un emblema qqe representa en W ellington la España Británica, y en Ba­ llesteros la España en cadenas. He visto varios papeles: escritos unosi.contra, y otras


en favor de este suceso; solo tengo à la vista de los pri­ meros el manidesto de la Regencia y la delación del gene­ ral Elio , y de los segübdós e l Patriota’Andaluz y el Dia­ rio Mercantil de Cádiz , cuyas proposiciones juzga inju­ riosas al Gobierno la Junta de Censura. Las mias, aunque poco diferentes de las del Diario", y muy parecidas á las del Andaluz, no temen igual suerte, porque, lo primero las dirijo à V . M. y V . M . solo ha de juzgarlas; y lo se­ gundo, el Andaluz , y especialmente el Diario Mercantil escriben con toda la vehemencia del patriotismo y la gala de la elocuencia los ré'súlrádoS de sus profundas meditacio­ nes ; pero no ponen de manifiesto estas meditaciones, ó sean los argumentos de su intimo convencimiento , y no piiéden por consiguiente traer à su opinion á los hombres poco Versados én el'estudio del derecho público como el gen'éral Elio ,'nf prometerse de otros mas ilustrados en es­ tas materias como los de la Junta de Censura^ la conside­ ración que y o , que voy à seguir un rumbo distinto, que voy á demostrar' los antecedentes antes de presentar las consecuencias.-;' pues con este' método quando no convenza, ili persuada 5 ni menos encante ¡át ninguno , debo esperar de V . M . la justicia de cteer, que si rae he engañado ha sido solo por ser hombre, y como tal falible. La suma gravedad del asunto , y mi propósito dé am­ plificar mis ideas para poner á V . M . en el mismo! estado de'conviecion 'en qué- mé tiatlñ yO ,' exjgénJ iínperiosameate , Señor , una noticia muy circunstandadá deiquanto ha ocurrido desde el nombramiento de Géae'raliiimo en ’W el­ lington'hasta que Ballesteros por no haberlo reconocido fue conducido á Ceuta ; otra noticia nO menos exácta de la cohiJúctÍ3''que segrin el jtiahifiéístb rde la Juntas Central ha -obserVadó con nosbtros la Potencia aliada á que pertenece ¿Wellington;' y tanto un recuerdo lo escrito por los -publicinas-, como algunas reflexiones que’ hacen los filó­ sofos acerca de la progresiva dominación del aliado que manda sobre el aliado que obedece en la guerra, pues


aquí han de encontrarse los materiales'solidisitros para for­ marse los escalones y subir sin trabajo al asombroso pun­ to de vista desde donde pueda V . M . reconocer sin titubear el inminente peligro de la Patria , y el heroísmo singu­ lar de Ballesteros, resolviendo afirmativamente en primer lugar la quest ion de si los decretos de la Soberanía plena, como los de las C ortes, quando son contrarios á la liber­ tad , Ò á la independencia nacional, pueden y deben ser des­ obedecidos y reclamados ; examinando y decidiendo afirma­ tivamente también en segundo lu g a r, si el decreto de V . M . sobre el nombramiento de Generalísimo aun en ua Español , convenia no haberse expedido, y si en este extrangero es contrario , tanto à nuestra libertad, como á nuestra independencia^ y proponiendo en ultimo lugar la prontitud, el decoro , y la confianza con que V . M . pue­ de revocarlo , y con la gloriosa restitución de Ballesteros á sus honores y mando , acelerar la libertad y asegurar la. independencia á la Nación. V ea aquí V . M . el plan de este discurso, y he aquí justificada su prolixidad. Con fecha de 19 de Setiembre próximo pasado par­ ticipó V . M . á la Regencia , según el manifiesto de ella, que había nombrado al Duque de Ciudad-Rodrigo general de todos los exércttos españoles en la península, y acorda­ do que la Regencia infbrnaase con la mayor brevedad y reserva sobre los términos en que exerceria el mando. ¡Reserva , Señor , en un punto tan importante á la España! ¡la mayor brevedad en el informe de unos tér­ minos que han de ser ios decisivos de su soberanía, ó de su esclavitud! Nada importa; porque la Regencia , este primogènito Magistrado de la Nación , hará las consul­ tas, y se tomara el tiempo que necesite la noble pasión de la generosidad de V . M . para baxar de punto , ú ol­ vidar para siempre esta exaltada demostración de su gozo por la victoria de los Arapiles. Pero ¿ quien lo creyera? el estado del gozo de la Regencia era tan exaltado como el de V . M . : su pundonor la persuadió que era mengua suya


detenerse un momento y no soltar todos los diques á este mando ó á esta Autoridad. Asi al dia siguiente como lo dice en su manifiesto contestò quedar enterada del nom­ bramiento, y que por lo respectivo à los términos en qua el Duque de Ciudad-Rodrigo deberia exercer el mando, creía que este debia entenderse conforme á lo que pres­ criben las ordenanzas generales , con sola la diferencia de bacer extensivo á todas las provincias de la península lo que previene el artículo 6. ® titulo i . ® tratado 7. ® qué es lo que previene este articulo? Aquellas pa­ labras con sola la diferencia de hacer extensivo á todas las Provincias de ia Península lo contenido en él ^ ¿forman a l­ guna modificación que dexe à este nombramiento quando no nulo , a lo menos libre de sus mayores inconvenien­ tes ? Todo lo contrario , Señor : aquellas palabras le dan quanta extensión puede imaginarse en ¡su linea ^ no es posible dar mas ya a un porque siendo propio de este empleo (según las Ordenanzas) el absoluto man­ do en las tropas y Plazas de la Provincia inmediata à la sujeta al enemigo con quien se está en guerra , con lacó n dicion de no expenderse este mando á otras Provincias siq expresa declaración de S. M . ; aquí V . M . por aquella? palabras lo extiende no solo à otra Provincia , sino á to­ das las de la Península. ¿ Y este mando absoluto en las tropas y plazas en todo lo relativo á lo militar lo es taiiiT bien según la ordenanza , y según los recieutlsimos decre­ tos de V . M . , en los Ayuntamientos , Alcaldes , Inten­ dentes , Diputaciones Provinciales , Gefes Políticos supe­ riores de las Provincias, y las Audiencias territoriales? Si. ¿ Y es posible que V . M . se conformase con esto? E s tan posiple , que las palabras del ananifiesto son estas! a su consecuencia , conformándose las 'Cortes con todo lo propuesto por la Regencia , la comunicaron con fecha de 22 del mismo setiembre el decreto del formal nom­ bramiento con un oficio reservado diciéudola , que desean­ do precediese a su publicación la noticia oficial de la acep-


tacion , querían las Corres que la Regencia , sin pérdiJa de momento , procurase que la aceptación se verificase á ]a mayor brevedad posible ; bien fuese que el referido Duque estuviese ya autorizado por su Gobierno , ó bien tuviese que aguardar el consentimiento de él.’’ E l Duque de Ciudad-Rodrigo contestó desde Toro en los términos mas satisfactorios, manifestando que estaba pronto á en­ cargarse del mando de los exércitos que se le encargaban; pero que para' verificarlo necesitaba obtener el permiso del Príncipe Regente de Inglaterra , á quien al efecto repre­ sentaba , de cuya demora no se seguirían perjuicios , res­ pecto à la atención con que los Generales españoles , á quienes hasta entonces habia comunicado el objeto que se proponía en sus operaciones militares , le habían presta­ do todo auxilio y ayuda. En su consecuencia , y para que no se perdiese momento en *la completa cooperación de los exercitos aliados , se circuló órden reservada á to­ dos los Generales en gefe de los exéicitos con fecha del 1 1 , en que se les daba conocimiento de esta contestación, se les manifestaba lo sumatnínte grato que había sido á la Regencia la conducta tan política como patriótica que habían observado con el Duque , y se les prevenia que mientras recibía él de su Corte la aprobación para encar­ garse del mando continuasen coadyuvando con el mismo zelo á la execucion de los planes de aquel General con­ tra el enemigo común.. Sorprendido el General Ballesteros al ver nombrado al Lord W ellington General en gefe de los exércitos es­ pañoles por resolución de V» M . con un mando tan ab­ soluto en todas las tropas- y en todas las plazas de la Pe­ nínsula , y con igual en todas las clases de empleado-s y en todos los pueblos , representó à la Regencia , y en G a ­ ceta extraordinaria publico en substancia que habia re­ cibido reservada la órden de este nombramiento , y la de mover su exército en consecuencia : que una órden que comprometía el honor de los individuos de todas las cía-


8 ses de él , en el sentido de Ciudadanos y Militares , no podia ocultarse sin usurparles los derechos que les cor­ responden en el caso de reconocer al Lord W ellington por General en gefe de los exércitos españoles ; que es­ tos , que por conservar la reputación de su Patria tienen en el sepulcro millates de. millares , estaban en observa­ ción de nuestro proceder , y iio se consideraría él nacido en el Reyno de Aragón si no hiciese presente al Gobier­ no , que no podia condescender á una determinación que desdecía del honor que ha caracterizado siempre el notnr bre español , y degradaba á los Gefes que estaban al fren­ te de los exércitos , pues los creía sin la previsión natu­ ral de la trascendencia infalible á que se dirigía esta prepa­ ración , no habiendo podido olvidarse á ninguno los pérfi­ dos golpes de Barcelona , Figueras , Pamplona y S. Sebas»tian , dados por una nación con quien nos ligaba la me­ jor amistad , y la mas intima ahatua ; que la España no era el pequeño Reyno de Portugal , y el origen de nues­ tra revolución era diferente con honra nuestra del de los Portugueses ; que teniamos la gloria de corresponder á la mas grande Nación del universo , pues nuestras armas, sp habían señoreado en las quatro partes del mundo : que no podia conciiiarse esto, fuese qual fuese nuestra situación po­ litica con dar , sin oprobrio de la Nación , el mando de sus exércitos á un extrangero ; que la España tenia aun recur­ sos , y sus Generales , Gefes y soldados conservaban to­ davía por fortuna el honor que heredaron de sus abue­ los , y habían hecho conocer á los Ingleses y Franceses en la presente guerra , que tienen tanta disciplina y valor en los combates como ellos , y que los Gefes saben conducir­ los á la victoria , siendo los campos de Bayleu , la Albuera , Zaragoza y Gerona , sin otros mas que omite referir, porque no se crea ser jactancia suya , testimonios indele­ bles de esta verdad ; que el quarto exército que mandaba él podia contar la Nación que no cedía á ningunos sol­ dados del mundo , y sin descender á un envilecimiento


no sucumbir á denigrar las glorias que ha sabido adqui­ rirse, y los servicios extraordinarios y exemplares que ha hecho en obsequio del Duque ; que como este asunto en qüestion era el mas importante al bien general de la Patria, esperaba la resolución de la Regencia para sus ul­ teriores determinaciones ; concluyendo con la solicitud de que se pidiese el parecer á los exércitos nacionales y á los ciudadanos, y si estos condescendían en semejante nom­ bramiento , él renunciaba sus empleos , y se retiraría á su casa para acreditar de este mòdo al mundo entero^ que no unos fines de ambición en su fortuna , sino ef honor y bien.de-su Patria era el que le conducía à esta expo­ sición. ¿ Y qué impresión hizo en el Gobierno este oficio? L a del mayor sobresalto, la de la mas rebelde conjuración, j Y quales en consecuencia fueron sus medidas ? Las mas enérgicas para separar del mando al creído criminal, y ase­ gurar tanto su persona como la tranquilidad de la Nación. ¿ Y qué sucedió? ¿Se dexó ver el Leon furioso del crimen que se temía, ò el manso cordero de la virtud que no sé esperaba ? A l momento la Regencia , según las palabras de su manifiesto , expidió orden separándole del mando, y previniéndole que pasase inmediatamente á Ceuta. Luego tuvo la satisfacción de recibir oficios de diferentes gefes de las tropas que se hallaban en Granada , en que expresaban su sorpresa por el de su G en eral, y manifestaban que no tenían la menor parte ni conocimiento de semejante deter­ minación. En seguida la llegó el aviso de haberse executado su órden del 2 de Noviembre habiéndose publicado sin novedad el 30 del anterior al frente de las tropas; y Ballesteros después de un viage lento por sus enfermeda­ des, y sus súplicas para no ser conducido á Ceuta preso, y castigado sin haber, sido antes oido , entró al cabo de un mes y quatro dias en aquella plaza. Tal es, Señor, según el manifiesto de la R?gencia, la substancia de este extraordinario y acaso el ma> delica2


lO do acontecimiento de nuestra revolución ; y aunque los nuevos cargos de desobediencia que la Regencia hace en él á Ballesteros por no haber caído sobre la linea que estrechaba el sitio de C a d i?, ni sobre el exército de Soulc tanto en su retirada fuera de su distrito , como en su re­ unión con las tropas de Castilla para atacar á W ellin glon , se omitan porque no hay en ellos toda la clari­ dad conveniente, y solo pueden servir de auxiliares al cargo principal: es preciso, con todo, para,que no falte á la relación de un suceso tan grave el~ menor accidente^ insertar aquí el modo circunstanciado con que se conduxo nuestro G e n e ra l, y se conduxeron con él quando se le intimó la orden de su separación. Su contesta­ ción.! á la Regencia es la siguientes Esta mañana ha* liándome en el despacho de mis negocios se me entregó el oficio de V . E . , por el que se me exonera del man­ do de la Capitanía General de los quatro Reynos de A n ­ dalucía , y del quarto exército , manifestándome al mis­ mo tiempo que mis tropas se habiau forrhado , y que iban marchando con dirección á Alcalá. Inmediatamente mon­ té á caballo á la averiguación de quién procedía una pro­ videncia contra el espíritu de las Reales Ordenanzas , y contra la disciplina que yo siempre he procurado inspirar en mi exército , y de la que en este dia he dado tantas pruebas. A l salir del pueblo me encontré con un pique­ te del batallón primero de Guardias Españolas con cen­ tinelas avanzadas, y las armas preparadas á hacer fuerg o , y un grupo de paisanos á su frente; yo me vi sorprehendido con semejante novedad ; pregunté al oficial ¿que era aquello ? y me respondió (lo mismo que las centinelas al llegar) que tenían orden de no dexar pasar. Vino en­ tonces el Coronel, á quien manifesté mi desagrado en ha­ berse obrado de este modo, cuyo escándalo denigraba mi carácter. E l paisanage á este tiempo rompió en vivas, y otras expresiones propias á conmover unos soldados , por los que tantos sacrificios tengo hechos; peco al mismo tiem-.


II po procuré y logré acallarlos mandándolos retirar ; en se­ guida me marché á mi casa , á sentir un acontecimiento, que creo no lo haya experimentado en los exércitos nacio­ nales el oficial subalterno mas criminal: á poco rato se presenta este mismo batallón frente de mi casa , saca una guardia que se destaca á la puerta de ella , y este pueblo que vio una acción de esta clase, rompió en llanto creyen­ do vepian á atentar á mi persona. Los sentimientos de ternura de estos distinguidosicspañoles me impusieron mas que este aparato militar ,ique^creo no correspondía á la digr nidad de mi destino , ni me es posible creer que V . A . lo baya mandado. Desde aquel instante tuve centinelas de vista , y orden del Brigadier Virues para emprender mi knarcha á mi destino de Ceuta mañana temprano; lo quá verificaré dexando al gefe del Estado-mayor para que en-j tregüe un exército que dudo lo hubiese dentro de quince dias ni mas organizado, sistemado, equipado, instruido y disciplinado en la Europa.” ¡O h dolor! ¡qué pérdida tan irreparable! ¡como había­ mos de haber caído en la lamentable inacción de tantos me­ ses! ¡dónde., dónde.estarían ya nuestros enemigos! soltado* Señor, el torrente del entusiasmo en todos los pueblos, resti­ tuidos los españoles al fuego, á la justicia, á la generosidad de los primeros diás de nuestro heroico sacudimiento, y sujetados los extremos de estas virtudes por la fuerza moral de nuestro Gobierno al frente de ios Generales de los distri­ tos, ó del Generalísimo español que el voto nacional pro­ pusiera , y las augustas Córtes por votación ó por suerte nombráran ¿quién habla de resistirnos? ¡ Ah viles ambicio­ sos ! ¡A h maldicientes infames! ¡qué gentes tan desnatura­ lizadas abrigas , . Cádiz la leal-, en tu seno!. ¿Quiénes sino ellas vendaron los ojos¡á nuestro Gobierno para no ver que todo lo que habla en Ballesteros era un acendrado patrio­ tismo , y para recelar que las ulteriores dispodeioucs que anunciaba en su representación eran amagos de una ambi­ ción revolucionada? ¿ .Quiénes sino ellas apretaron mas el


la vendo á los oíos de la Regencia, para que no solo dexase de ver lo mismo que él decía en su representación , sino para que enterada' del modo tan pacifico con que soltó el mando no reconociese, que si Ballesteros podiendo desde que se decidió á la desobediencia, y mucho antes haberse preparado con sus Lacedemonios para dexar burladas quantas prevenciones de sujeción se imaginaran , no quiso; ¿cómo una vez destituido dei mando, no podiendo, aun­ que quisiera, habiá de oponerse? N o , 'no^ès posible ha­ cerse á Ballesteros el Cargó de haber intentado, ili aun deseado levantarse con el mando, porque ahora-se hubiera visto ; no le hubiera sorprehendido la órden de su separa­ ción , la hubiera recibido con otras disposiciones , no hubiera habido protestas de' oficiales, las primeras voces del pueblo no se hubieran perdido, y loá últimos lloros de la multitud DO hubieran caido en tierra inculta. Tampoco se le hace el cargo de sedicioso , porque las ulteriores disposiciones que anunciaba , no eran las de la sedición , eran las mismas que señala é l, las de retirarse á su casa ; eran las heroicas de aquel honor, de aquella vir­ tud que hicieron á Crillon , y al Vizconde de Ore des­ obedientes à las órdenes de sus M onarcas, el primero de la que recibió de Rnríque l l l . para asesinar al Duque de Guisa , y el segundo de la que le dió Carlos IX. para sa­ crificar à todos ios Hugonotes. Si estos'cargos y a ’ no pueden 'habérsele , mutho me­ nos podrá formármele'el de no haber executado algunas órdenes del Gobierno’. Si se le hubieran presentado las ocasiones de hacer la causa de la Nación con una influen­ cia tan decidida como la de salvar à Cádiz y la de se­ guir y contener a-Sóúlr enUt* retirada-fuera de su Províncili , no podía 'haber consideración pollticaialguna p ara perdonarle. £1 Gobierno no fué débil , no fué con­ templativo , hizo lo que debió ; pues donde no hay car­ go no puede formarse. En todos tiempos han llevado los Generales en sus instrucciones^la cláusula de que ha-


gan todo lo que vieren ser mas conveniente. En ningún tiempo como en los nuestros ha sido mas precisa esta cláu­ sula ; ni aun á los guerrilleros ha podido negarse. Para no observar mas á Soult , ni marchar á los puntos que se le señalaban , tuvo por fundamento la falta de Caba­ llería , artillería y otras muchísimas; le era en fin im­ posible. Ningún hombre , ni aun los mayores filósofos que han mirado todos los bienes y males con la mas grande indiferencia ; han podido renunciar á la gloria. ¿Q u é gloria no hubiera resultado á Ballesteros'de haber salvado á C ádiz, y acabado con Soult? ¿O qué mayor ar­ gumento de no haberlo podido que el no haberlo intentado? ¿Qual pues ha sido su delito? N o haber obedecido el nombramiento de Generalísimo con absoluto mando, tanto en todas las tropas y Plazas ,• como en todas las Autoridades económico-político-civiles de la Península en lo relativo al servicio militar , conferido por nuestras Cortes á W ellington , Genera! en gefe de las tropas bri­ tánicas aliadas , y haber pedido que antes de publicarse este noin btamiento se consultase el voto de la Nación. L a obediencia á la Monarquía moderada como la constitucional de nuestros Reyes , y la debida á la Sobe­ ranía plena , como la constitucional también de nuestras Cortes , ¿es por ventura , Señor , en todos los casos una ley que no deba ni pueda violarse? El fundamento deci­ sivo de esta obediencia es el de que sin ella todo el orden social se trastornaría , y todos seriamos perdidos , por­ que no habría otra ley que la del % a s fuerte ; pero si de la. obediencia se siguiese este mismo trastorno del orden social 5 y esta consiguiente perdición de todos , ¿seria la desobediencia un crimen ó un acto laudable? La obe­ diencia al Piloto de la Nave se funda en el mismo prin­ cipio de la salvación de todos; pero si soñoliento ó enagenado el Piloto con alguna pasión de placer , ó de do­ lor diese á la Nave una dirección propia para estrellarse, ¿la desobediencia de los remeros seria un crimen? Los


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agentes politicos y religiosos del despotismo lian incul­ cado en el pueblo con tan mala fe y cobardía la doc­ trina sobre la obligación de obedecer á los R ey es, que no solo han dexado de enseñarle los casos en que puede y debe desobedecerlos , sino que le han puesto en estado de que á pesar de presentarse á su razón natural con toda su lu z en el exemplo del Piloto la necesidad absoluta , y por consiguiente la justicia de algunas excepciones , nece­ site saber, que los libros escritos sobre esta materia las re­ conocen también por legítimas ; porque los pérfidos erro­ res tienen trastornada la razón natural hasta el extremo de sentir la fuerza de lo que oimos mas que la de lo que vemos. ¿ Y qué es lo que dicen los publicistas ó los maestros , de los derechos y los deberes tanto de los pué-» blos , como de los Reyes y Soberanos? N o hay uno aun de los mas acérrimos defensores de las prerogativas de los Reyes y Soberanos , que se atre­ va á sostener que sea una de ellas la de ser obedecidos en todos los casos , y no poder ser resistidos en ninguno. Asi Grocio , después de haber probado h,asta el párrafo 8. del cap. 4. lib. i. del derecho de la guerra y de la paz, que no se puede legítimamente desobedecer ni 1menos re­ sistir al Soberano , dice , que es preciso sin embargo ha­ cer algunas observaciones para que los lectores no crean que se quebranta esta ley hasta en aquellos casos en los quales de ningún modo se viola. Pone diferentes , pero dos son los mas oportunos , porque en ellos comprehende este escritor á la-.Regencia y las Cortes, Uno el de que los Príncipes , como la Regencia , dependan del pue­ b lo , bien por haberse declarado subalterna su autoridad desde el principio , bien por haberse convertido en sub­ alterna por una convención posterior , como sucedió en otro tiempo con los Lacedemonios ; pues entonces pue­ den ser no solo resistidos y reducidos á la razón por la fuerza , sino aun si fuese menester, castigados de muer­ te. Esto se executó con Pausanias, R ey de Lacedetuo-


nia en la anligua Grecia , y esta era la condición de los Reyes de diferentes partes de Italia. E l segundo caso en que según el parecer de Grocio no se viola la ley de la obediencia , y aun se puede usar del derecho de re­ pulsa , es quando los Reyes con plena soberanía , como las Cortes , ehagenan su Reyno , ó le hacen dependien­ te de alguna otra Potencia. Grocio sigue esta opinion de desobedecerlos y resistirlos ; pero otros mas valientes , ó menos aduladores , á pesar de ser su objeto la defensa de las prerogativas de los Soberanos , añadeti que por el mero hecho perdieron en este caso la corona. Barbeirac, el célebre Barbeirac comentando á Grocio , sobre sus es­ fuerzos para conservársela, sin perjuicio del derecho de los pueblos á su desobediencia y resistencia , se explica así ; ” pero yo no veo como acordar esto con el permiso que da de resistir à tal Príncipe en el caso que quiera sujetar de hecho la Corona , pues en esto no hace mas que llevar á efecto lo que en quanto pendía de é l, por el empeño con­ traído con otra Potencia, ya estaba cumplido^ y si este em­ peño no le hace caer de la Soberanía , ¿en virtud de qué cosa le resistirla el pueblo quando quisiese llevarlo al cabo? L a verdad es que todo Príncipe que quiere sujetar Ò enagenar su Reyno sin el consentimiento del pueblo viola por esto una ley fundamental del Estado , y asi queda verdaderamente privado de la soberanía, como lo establece Barclay , por otra parte tan zeloso de los dere­ chos del Soberano.” E l derecho publico Aragonés está conforme en subs­ tancia con los sentimientos de estos publicistas ; y aunque el castellano no llegó ni á sospechar un caso semejante, ni por consiguiente a establecer regla alguna directa ó indi­ recta para resistir á órdenes tan peligrosas, ni menos para quitar la Soberanía á quien la represente, manda sin embar­ go que no se obedezcan otras de mucho menor trascen­ dencia como las dadas en perjuicio de un particular sin ha­ berle oid o, y no contento con elevar la desobediencia eri


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algunas á obligación , pasa a señalar la pena ele traidores á los que las cumplen , como está escrito en las leyes de la Partida segunda para el caso en que el Soberano escri­ ba al Gobernador de un castillo , que lo entregue á quien no puede guardarlo. General Elio , que sin estar en quarteles de invierno desaste tu espada para tomar la pluma , y qual Icaro re­ montarte á unas regiones mas altas .que tus conocimientos; Oficiales de Granada , que con tan tímida oficiosidad os apresurasteis á anunciar á la Regencia la ninguna parte que habiais tenido en la desobediencia de vuestro General; y vosotros seáis los que fuereis que graduasteis de asalto y de insulto la consulta y consentimiento de los exércitos y de los pueblos que invocaba , ¿tuvisteis presentes los de­ rechos de todos los ciudadanos del ruundo , quando se trata de su independencia , , y las obligaciones del espa­ ñol quando corre algún riesgo la conservación de un solo castillo? Si pues , los españoles tienen no solo derecho, sino obligación de, desobedecer y reclamar los decretos de la Regencia , y hasta los de las Cortes quando manden entregar un castillo á quien no puede guardarlo , ò quan­ do enagenadas de gozo ó de dolor den á la nave de la Patria una dirección propia para perderse , ó lo que es lo mismo , adopten unas medidas que pongan á su li­ bertad y á su independencia en un peligro igual ai de la cabeza del hombre sobre quien está pendiente de un hilo una enorme y tajante cuchilla: ¿quanto mas grande será es­ ta misma obligación, y quanto mas claro este mismo dere­ cho de no obedecer y de reclamar en un General español que debe conocer mejor que no un particular los negocios del Estado , y que tiene en su mano ios auxilios que se le confiaron para trabajar por el bien de todos? Es preci­ so , como dice Barbeirac , que al fin uno empiece, ¿y será crimen , ó será virtud y virtud heroica romper el primero? ¿Por qué Padilla , por qué Velacde y Daoiz se han hecho tan famosos? j


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Ahora bren ¿este'nombramiento eri Wellington amenaza á Ia.lit>ertad y á la independencia-de la Nación- co­ mo amenaza . 4 •la< viida-'del hombre í la pesada y tajante; cuchilla pendiente de un hilo: sobre su-cabeza? ¿Qué necesidad hnbia , Señor, de nombrar un G e­ neralísimo? ¿ La uniformidad de movimientos precursora de los triunfos, las rivalidades entre nuestros-generales, y. los descontentos que haría este nombramiento si reca­ yese en alguno de ellos, la sabiduría y el poder de W e ­ llington por sus riquezas, por su-mando en las- tropas británicas, y^por su influencia con su nación, ó su falta de parentescos y amistades en la península, y la mayor pro­ babilidad consiguiente de que los destinos de la guerra y de la paz, quei tuviesen relacjon entre s í , se darían á los hombres mas capaces de su desempeño,.¿.serán-por ventura pausas bastantes para el nombramientó de Generalisitn'® d¿ nuestros exércitos , para que no recaiga en-ningunOi-dé los: españoles, y para que entre los extrangeros) sea preferido Wellington? -i t ^ ¿ Pero de qué -sérvii-ia eüGonsejo deíEstado, si para los destinos confiados á sus p:ropuestas,_6e nombrasen sugetos iguales à los del Visir?.¿Que cargos no sespodcian ha­ cer á la Regencia si en •los. empleos >de la Milida , del Gobierno politico , y de"las Interidencias, no ptefirieüe el interés de la:-patria ál --de:;fos>".pretendientes<v ydsi -no nombrase solo á los mas-rlignos ? uniformidad d é los movimientos es-lo que <depende de Íos Genera-iél; •pero de un Gencrak sóloj en una guerra nacional, .y guec* ra de Provincias, coproilaiade-España^ quando las comu­ nicaciones le-serian muy difíciles, tomase el punto que qui­ siese; ¿como habia. de esperarse? La mayor ,parte de tiem-: po, ¿no han de obrar los Generales de esèrcito, y aun los de división por sr;-solos i,!teon carta blanca para arre­ glar sus movimientos á las circunstancias ? Etitas , que ha­ cen por naturaleza independiente à cada General, ¿no se juntan à otras que presentan conveniente y auu forzo-

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i8 sa su independencia ? jUn General con ella no puede ha­ cer à mayor numero de hombres su fortuna ó su des­ gracia ; y estos áos resortes no le llevan ,á servir baxo sus banderas qúantps hay útiles en la Provincia, y aun sacan de sus casas á muchos ,que sin estos atractivos se estarian quietos? Su consideración ¿no corre á las otras clases en todos los puntos de la administración, y aun á todas las personas inclusas las del bello sexó , que en­ lazándose unas con otras forman aquella unión, aquella uniformidad de deseos , y de auxilios que nos han hecho hasta aquí invencibles? E ste, este es uno de los puntos capitalísimos que no pueden perderse de vísta, porque él es el alma de lo que se llama entusiasmo, sin el qual es­ tas guerras serian de R eyes, y no de Nación; dexen de ser nacionales , piérdase una batalla y se perdió todo. Si pues la uniformidad de movimientos , si la de deseos, si la de auxilios , si el entusiasmo nacional , si la guer­ ra en que estamos, exige esencialmente muchos Gene­ rales , y por consiguiente se resiste al nombramiento de Generalísimo, |como la uniformidad de movimientos ha de justificáxlo? ¿Los franceses, con quienes peleamos, pen­ saron ;^éúo tenerle en i su reVqlúcion iqüando arrollaron á quantas natiories jles invadieron? ¿Tiénenlo tampoco ni lo han tenido en España? Sin Generalísimo ¿no hemos se­ pultado, en nuestx.o,.sue¡oamas de. €oo@ franceses,.y no ihc? tnÓ.s désconcertado pira siempre.los planes del Usurpador? ¿No confiesa Wellington la atencioacpri que nuestros Gene,rales fe, han prestado todos sU'auxilio y ayuda? ¿A qué fin, pues, variar de medida .omi ningunas circmiitancias, y mucho menos para lo poqúisimo que. nos dexaban por hacer las esperanzas reducidas ya á realidades de la Rusia?, t íi . Arrebatóse el general Elio ,jquando después de correr un velo enfàtico à nuestras fúnebres jornadas, encareció tanto la necesidad de este nombramiento, ó de una cabeza, que llegó hasta decir que la falta de ella no» había puesto


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à las puertas dè la esclávituá.' ¿Qué insulto mas grande pudieran hacernos nuestros enemigos? J que otro lenguage. seria.el .de ellos? ¡cómo ellos,' y los que no son ellos ce-; lebrarán un error, ramano para ¡nuestro oprobio! , . e El general Ello comete una enorme injusticia, encO'n»: tar los males, y callar los bienes de nuestra heroica lucha;si esto fuera decente no habría gobierno, no habría bom-; bre bueno en el mundo; basta siete veces al .día cae el mas justo* Nuestra guerra principiada sin generales, sin solda­ dos, sin.armas, sin provisión alguna, contra geheraies famosos, y exércitos aguerridos, provistos de todo, ha sido conducida de modo, que si ha tenido Riosecos, Cabezo­ nes, Tudelas, Ucleses y Ocañas , en que ha habido reve­ ses , ha tenido también Baylenes, Zaragozas, Geronas, Ciudad Rodrigos y Albueras; donde no solo ha.dexado bucr lado el poder del T iran o , sino que después, de sepul­ tarle Ja flor de sus. exércitos , le ha estrellado los res­ tos en las rocas de Rusia. A si, si en esto que calla Ello hay injusticia, en lo que habla asegurando ;que la fal­ ta ,de cabeza nos ha puesto á las puertas de la esclavi­ tud hay un in.sulfo.i E l’ labrador, nunca está mas lejos del hambre, ni mas cerca de la abundancia que quando me« nos tiene en sus graneros , ni en sus arcas , por haber­ lo derramado todo en los campos por medio de las siem­ bras-y de los .beneficios.. Esta es nuestra situación, nunca hemos estado mas lejos de la esclavitud, ni mas cerca de la libertad que en estos momentos; pues si hemos gasitado millones de dinero y de vidas, también hemos subido á la<cima de la gloria sob^rq las ruinas y escombros de los que nbs oprimiaa, y^ei dar la ley.,. Señor, toca ahora á nosotros. ’ ; -, ' Si el labrador que se habla.servido del amor y del su­ frimiento de sus mozos y .de sus capataces, en.los niempos de los mas rudos trabajos y apuros, los despidiese quando son los jornales mayores, y las comidas mas abundantes, y tomase unos¡.eztrangecos.; ¿qué. ditian.utodos los^hom-


20 bres? Supóngase la necesidad, ó lá conveniencia de nom­ brar en esta casta^de guerra , Señor , un Generalísimo pa-_ ra las tropas españolas ; j up hay entre ,los Españoles uno que descuelle^ y reúna la. opinión publica de los sensatos? Sea un obstáculo para D . Enrique O- Doüell su valor he­ roico , su rectitud inflexible, y su desgracia de haber he-* cbo con tropas visonas los prodigios que no pueden con­ tarse de las veteranas al frente de general alguno. Hayan arrebatado justamente á Castaños gran parte de su gloria, y de la conñanza nacional la acción de Tudela , y la de haber impreso Gibraltar y no en Sevilla su manifiesto. L a constitución física del Duque del Parque lo fixe en una Provincia. Haga la desgracia lo mismo con los Montij[os. Sigan en el mando de división los Sanzs , y en el de C a ­ ballería los Sanjuanes. No dexeñ el teatro de sus glorías los Villacampas, los Eróles, los Lacis:^ ni los Gayanes, ni los Empecinados. Sigan Mendizabal y Longa en.sus Mon­ tañas. Mina el héroe de Navarra viva, mientras sea espa­ ñol, en su Reyno. No se haga mención de D. José O Doneil, .d gran Gefe de Estado-mayor; actívese y espé’ m e el resultado de la caasa .de Castalia , y véase si fue vendido, y no por el Español Santisteban ; pero Balles-í teros con toda la Corona de Aragón por ser hijo suyo, con todas las Andalucías por haber sido siempre,,su es­ peranza y su consuc-lo, y con toda la. España ^ por ha> ber sido'cl óni^ó que siempre en laI vanguardia dentados los exércitos -nacicn^iles ó aliados y. obedeciendo ó iDandair«do ha infundido con su ■ intrepidez el terror y el desalien­ to en las legiones del Tirano, y con su exémplo el valcór y el entusiasmo ;em.las,riuesíras;; si-JB^lfestécosi i»0 ^(itfetrep Señor, el sabio, el virtuoso, el gallardo, el valiente; Freirá, .el íÉeTOr General de'Giballéria.'del uumdoi, ¿«par iqueíj por «lección, ó:pof suettq.no habían de,haber^sido-iiorobral dos Generalísimos ? ¿qué rivalidades habían de temeci.e donde la voluntad de.todos era una? jWeÜington secó mas sabioi Cousualióiá Masseqa^ EeaQoguistáias;|iiiuas;:dcoBaf


41 dajoz y Ciudad-Rodrigo en mucho menos tiempo que las tomaron los franceses ^ es el vencedor de los Arapiles; pe­ ro para consumir á Massena no hizo lo que le babia enseñado el español Marques de Santa Cruz sobre dexar arruinado , si es menester un pais entero , y no le ayuda­ ron también rodos nuestros exétcitos? quando reconquis­ tó aquellas plazas ¿ las defendían acaso los españoles? ¿ Los triunfos de los Arapiles no se perdieron en la retira­ da de Burgos , sin compensar la pérdida de la retirada de Talavera? ¿Será el Lord W ellington por ventura mas po­ deroso .por las riquezas de su casa , por el mando en las tropas británicas , y por el ¡nfíuxo con su Nación? Las tiquezas de un particular , aunque se decidiese á gastarlas, ¿de qué podrían servirnos? L a menor medida que se to­ mase sobre la Aduana marítima de Torrevieja ¿ño nos da­ rla en un año mas millones que Wellington en siglos? E l mando de los exércitos británicos, y su influencia coa Inglaterra , ¿cómo ó de qué modo aumentarían el po­ der nuestro , fiándonos de consideraciones personales y precarias , ó de la dignidad y firmeza de una sòlida alianza? Pero sea, Señor, un Pescara, un Borbon, un Espi­ nola de los tiempos de Carlos V . y Felipe 1 1 , haya perdido su patria , todo lo que él es lo deba , como aquellos gran­ des Generales extrangeros a la España , ¿ es acaso esta guerra.-como las otras, ò -es del mas puro pundouor , en que mucljos millones de hombres los mejores de los dos mun­ dos, son soldados hace cinco años, y en que por consi­ guiente el nonihr»miento de Generalísimo suyo en un exIf-angero, ooinp^omete el orgullo nacional , porque no so­ lo áj^^todos-j aquellos'ihUroaes, sino á los escogidos entre fodps :par4 cJ gobierno que ha . sido hasta aquí el verda¡iíérO Generalísimo , acusa de ineptos? ü, :Es( visto pues, que el nombramiento en Wellington ¡es coutrapo à la gratitud, á la justicia , y à la libertad •j^e . la .Naeion ; porque para una dignidad tan grande se iftí.SMítrjficios de sus hijos, se dá con mengua


22 suya la preferencia a un extrangero, y se extingue el en­ tusiasmo y con èl la esperanza de vencer al enemigo que nos oprime. Adorase pasa á demostrar por tres medios con­ cluyentísimos, que este nombramiento ademas de ser con­ trario á nuestra justicia, y á nuestra libertad, lo es tam­ bién á nuestra independencia, porque nos pone en el mas inminente peligro de que saliendb vencedores quedemos esclavos del amigo que nos defiende. El primer medio de la demostración de esta terrible verdad será la opinion de los publicistas mas famosos y adictos á los Reyes, fundados en la historia de las usurpaciones. E l segundo las leyes con que la naturaleza dá su movimiento al cora­ zón humano , conocidas por el uniforme è infalible senti­ miento de todas Jas edades y partes del mundo. el ter­ cero la confesión misma de esa sábia , de esa política nación Inglesa. Para el peligro de la libertad é independencia de la Espa­ ña es indiferente, Señor, que el mando de sus exércitos, pla­ zas y destinos se haya puesto baxo las órdenes de W e ­ llington, ó de la Inglaterra; lo uno, porque este nombra­ miento que las Cortes han creído ser un puro efecto de su generosa gratitud , y su ardiente deseo de salvarnos, lo ha sido. Señor, de las insinuaciones imperceptibles de la Gran Bretaña; pues que, como consta en el ramo diplomático de la Junta Central, en 20 de julio de 1809 el Ministro Inglés recomendó á Wellington en confianza para que nuestra Junta le diera este mando, y después repitió indirectamen* tela misma recomendación el Embaxador su hermano, exi­ giendo un arreglo para el exército español , coa la condi­ ción deque no se nombrase á D. Gregorio de la Cuesítá su Generalísimo; lo otro porque las ideas industriales y mercantiles del pueblo Inglés unidas á la profunda politicé de su Gobierno darán á W ellington, tales leyes para las tropas que han de guarnecer nuestras plazas, para los segundos generales y oficialidad que han de componer nuestros exércitos, y para las personas que han de coo^


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ducir la marcha de nuestra administración en lo relativo á la guerra, que no lo dexarán ni la tentación de apro­ piarse esta presa- En consecuencia lo mismo es para los Españoles haber dado el mando de la guerra á Wellington, que habérselo dado á su Nación. Ignoramos nosotros la substancia y los accidentes de nuestra alianza con la In­ glaterra , y por lo que vemos en Levante , y nos infor­ man de Poniente debémos recelar mucho que no se haya establecido sobre aquellos principios de previsión, de justi­ cia, y de dignidad, con que la propuso la Junta Central se­ gún su manifiesto; pero sabemos tres cosas difíciles de com­ binar. Sabemos que nuestra España es entre Portugal, Sici. lia é Inglaterra, la primera potencia terrestre, no solo por ser la sorprendida, la que está en guerra viva, la que la tiene dentro de su casa, y la está despedazando su corazón, sino por ser la mas valerosa , la mas magnánima , ia que siendo toda un campo de guerra, se ha elevado no solo á ]a grandeza, y al poder que tuvo quando era la primera Potencia de Europa, sino á un poder de que no hayexemplo en la historia; pues siendo soldados todos los Espa­ ñoles , y haciendo aun mas daño el que no ha dexado sus vestidos.ni casa , que el que está en los campos de guer­ ra dentro de los batallones de línea con su uniforme y todos los atavíos de marte , viene á ser una Potencia, que ci la-de Xerxes, ni la de todos los Asiáticos juntos, ni la de toda la Europa, aun fixada en la época de las Cru­ zadas, era mas grande. Lo segundo que sabemos es, que esta guerra de pundonor no es de Rey padre , ni hijo , ni hermano , ni pariente de los otros Reyes , como la de su­ cesión, en que los Vandomas y los W ervicks, Generales en Gefe de las tropas aliadas lo fueron con feliz suceso itambien de las nuestras, porque unos y otros tenían un solo y un mismo interés, y era imposible que en ningún caso rompiesen la unidad del fin , ni de los medios; sino que es guerra de la nación española, que no es nieta de Jorge 1 1 1 . como lo era de Luis X IV . Felipe V . ; es una


24 guerra , que nos une con los Ingleses en el único punto de destruir al enemigo del género huoiauo ; pero que nos se­ para en lo demas hasta el infinito. A ellos conviene por algunos años que se rebelen las Amérieas, que desaparezca para siempre de la gran carta nuestra soberanía, y que nunca jamas volvamos al poder terrestre ni mucho menos al marítimo de Felipe II. Lo,teroero que sabemos e s, que por el nombramiento de Generalísimo nuestro en el G e­ neral aliado, toca el mando de esta guerra á los Ingle­ ses y la obediencia à los Españoles. ¿ Cómo pues se ha hecho esto ? Quando el mando de la guerra se ha dado , ó se ha creído conveniente en las repúblicas y monarquías moderadas nombrar un Genera­ lísimo para todos los aliados j ¿no se ha seguido la regla natural de estar las tropas auxiliares á la entera disposición de la potencia á quien auxilian ? V" si alguna vez no se ha seguido esta regla , ¿no se ha dado siempre el mando al superior de ellos ? S i , mas aquí se han cometido tres yerros; uno, no haber conocido bien la indole de està guerra, y haberla confundido á su consecuencia con las demas que admiten el mando de un extrangero : otro, no haber seguido la regla de auxilios, otro haber considerado á la Inglaterra superior á la España. Pero para librar á la España del gran peligro deque vencedora quede esclava del aliado que la defiende ¿se han tomado las precisas precauciones, á lo menos, para que el número de las tropas aliadas sea determinado. Jos exércitos españoles no puedan ser divididos ni agregados en pequeñas porciones á los suyos, y nuestras plazas no sean guarnecidas por tropas inglesas? N o : ¿deberemos pues temer lo que ordinariamente sucede en estos casos? SU ¿ Y qué es lo que ordinariamente sucede ? Respondan los publicistas. Usurpar poco á poco la aliada del mando so­ bre la aliada de la obediencia una dominación verdadera. Esto es lo que asegura Gcocio en el mismo tratado de la


.2 5 paz y de !a guerra , y con él todos los sabios. Asi con­ tinua diciendo , veinos que c! Orador Isócrates , por mas Ateniense qud era' , córrtpará á una Monárqoia' el podeidel mando de las armas que los Atenienses habían exercido sobre sus aliados. Asi los Latinos se quejaban de que á la sombra de la alianza , los Romanos los tenían en la esclavitud. Asi los'EtoÜos decían con relación á los mismos Romanos, de que eran aliados , que ellos no te­ dian mas que una sombra y un vano nombre dé libertad^ y después de ellos los pueblos de la Acaya lloraban la triste coddicion de que eran aliados de los Romanos solo en la apariencia' , pues que en el fondo no les dexaban sino la libeitad que ellos querian. Con este motivo dice el Gom'etifadbrlde'GrocíO, haber visto en Tücidides que ha<?e'obsìAvar' esfa-’tiSupàcibn- pfógrbiiva con respecto a los' Aíénienses , losábales bLfstatído'hoy un pretexto y ma-'> ñaña ótró sujedirón à su dominación à los Jouios y à otros' pueblos"que les- habían d^fetido el mando de la guerra- con­ tra los'Médas. Candido General Elio , quando te arro­ jaste a"-fíáéer la-délacion' contra el Patriota Andaluz , ¿habias'deido esta-fiistorfa de la progresiva dominación de una Pot’ehcia'sobre otra' consigliente á la atribución del mari­ do en la guerra? E l fjoder por su 'natucaleza està siempre creciendo. E l es comparado à un árbol lozano , que quanto mas le cofian las ramas trias' las extiende. Asi hay poder co­ mo bari observado algunos -filósofos de tanto crecimiento, que -plantado en fierra no contento con llevar sus rai­ des basta los abismos , ha dilatado sus ramas basta los cieloV. El'poder dado á Wellington en la Península es ya desde sus principios trias ágignnta'do que el de la Regen­ cia , pues no se atrevería ella á imaginar, que podia dis­ poner que nuestras plazas actualmente libres -, y las que se fuesen desocupando , como-S. Sebastian, Pamplona, Figueras , Mónjúi y Tatragotía, fuesen recibiendo para su guarnición tropas Inglesas , porque este poder no está en

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2Ó sus atribuciones , ni en la opinion pública , tan claro co­ mo lo está en las atribuciones y.poder británico de W e ­ llington. Este poder como talaba' de crecer todavía; ¿y quién reflexionando, ua- ppcOj p.uede ignorar sus direccio­ nes y el quanto? Lo natural es que la obediencia de los exércitos Espa­ ñoles á este extrangero, forzada en todos al principio por la ordenanza , se haga libre en los malos por la política.. La manera de hacerla libre, es tener, muchas hechuras, en los principales destinos. Las ordenanzas na le dan en e&tOj intervención alguna directa. Así no hará ningún nombra-miento; pero hará sus insinuaciones, y como estas se res-, petarán como leyes, en pocos dias serán suyos toáoslos QÚ^iales de las primeras plazas. Va se ha llevado consigo 1^, Inspecciones.. P,ara la oficialidad subalterna, y Inasta para, los tambore^. ademas de la mismp , infiuenciá tiene, la jurisdicción militar, que con el pretexto de l,o relati­ vo al servicio alcanza á todas las clases. La jurisdic­ ción subordinada rigurosamente á las ordenanzas no hace t,e,m¡ble, ni amable mas que á la ley; pero un àpice que se salga de ell^ , ya hace amable ó ,temible solo al hombd-e. Hasta para dar los empleos de I4 Hacienda Nacional, del Gobierno politico, y aun dé la Magistratura tiene su influencia,, y para quitarlos halla en su derecho á la obe­ diencia de todos un titulo. Si, la peste diera y quitara emplepsletidria Señor, ¡comp di­ ce un Filósofa, no so-lo adoradores,,sino,Teól,og.Oíj y Juris­ tas que. defendiesen ser un crimen de lesa, magestad extin­ guirla. He aquí á Wellington ó á ja Nación Inglesa coá toda la fuerza física, política moral de los exéreitos^ plazas y pueblos de España. He aquí ya á es-tp extrangero arbitrp de la fortuna ó de la desgracia de, tod<;s las aliases, de Españoles empleados. Hu aquí que aunque se convierta en la peste, ó lo que es lo mismo en otro G odoy, aun­ que de todo cuide menos que de los-intereses de la Espa­ ña, aunque todo lo sacrifí-que en obsequio dejsp persona


ó de su Nación , no es posible separarle ya del mando, porque no solo los Teólogos y Juristas, sino todos los ofi­ ciales y empleados, y las mismaí Plazas le defenderían bas­ ta el ultimo tralice". Como lo están haciendo ahora con los franceses, y como Se estuvó haciendo tantoá años'con el infame Godoy. Todo esto está dentro del nombramiento porque está dentro del corazón del hombre, cuyas pasio­ nes ó no nacen, ò se-^desenvuelven , y exáltan infalibléinente según ía exístebeiá, ó la privación de los impulsos p'ropor'cionadós á cada una. ¡-Anibicioii insaciable y atrevidai ¡Que òcastò'h dé asaltar impunemente á una IVÍonarquia perdiste! ¡Que presa mas grande para la Inglaterra que là PenínsulaTDe un palmo de terreno en el Continente, como’ei Pobtiigál-, se há apoderado'y le defiende con todas 'sus J'uerzas'i ¿ como dexaria de apodérarse de tantas y'táh ricas leguas, dé'tantas y tan brabas gentes, de fantás y'dáh infexpúgnaíiles fortalezas, de cantos y^tán grandr& PuèVtòs, y de tatito, y tan precio-o para adular'á los idoloS'de sü industria,’de su comercio, y de su marina, como le daría Espáña? Wellington y sií'hérmáno el Embaxador Wellésifiey sori muy ami^osSdé-fós¿ Españoles. Si ; pero mas anligos son de su Nación. N o hay un General Español de quantos hemos tenido en esta guerra , que haya dado lugar h ningún otr¿’ General, ni á ótró Gobierno para las que■ jás qué en tonò de reconvenciotlés amarguísimas dio con­ tra Wellington y el Embaxador su hermano, em26 de^oc­ tubre de 1809, la Jütita Centrai cbn motivó de su retira­ da deTalavera; " por mi carta de 11 de este mes, y copia que acompañaba, dice su Secretario á nuestro Ministro de Londres según el ramo^'dìptòinàtico, se hallará V . E. en­ terado de quanto ba pasado con el Sr." E'mbaxadpr de ese Soberano , y se habrá'’cobfrenerdO dé que es sumamente falso que el General Lord'W ellington, después de lá ba­ talla de Taiavera se haya retirado por falta de víveres: ademas el Sr. Frere, tres dias antes de acuella , ya habia


aS anunciado en Junta plena, que le escribía dicho General que pensaba retirarse fundado en dos supuestos falsos; el primero que ya se babia verificado el objeto para que vi­ n o , ( sin decir nunca qual .era ) y que se babian reunido los exércitos españoles ; segunda falsedad, porque no lo es­ taban , y si este hubiera sido el pensamiento era fácil el cxecutarlo por donde lo ha executado Rguia sin interven­ ción alguna de los Ingleses. De consiguiente es falso el primer pretexto que daba para su retirada; y ademas la prueba evidente es, que el General Inglés no pudo igno­ rar , que- media jornada mas que hubiera andado su exército , llegaba á un territorio el mas abundante de España, en lugar de que retrocediendo, como lo hizo, entró en un pais devastado lo que convence bien que que qui­ so buscar este , mejor que querer que fuese abastecido su exército y de todas maneras entrando V . £ . por la primera parte de este oficio, con presencia dei arriba ci­ tado sobre víveres clamará V . E . contra la indolencia con que ios exércitos británicos nos están mirando solos en el riesgo sin hacer movimiento alguno , á pesar de las .muchas notas, ofertas y súplicas, que se han dirigido tan­ to al Sr. Marqués de Weliesiey como à su hermano , los que las miran con la mas absoluta indiferencia , exponien­ do asi la causa de la España/* No hay que recelar de VV^ellington, ni del Embaxad oí su hcrro'aDO ; pues ninguno deseará para sí cosa algu­ na, porque su corazón no necesita'.mas, ni nada es’capaz de licuarlo .sino la gloria..Todo esto se tiene por cierto; pero ambos fixan su mayor gloria en la obediencia, ¿y su balanza puesta en el conflicto de cumplir las órdenes en­ contradas de su Corte y de la nuestra, à qual de los dos pesos se inclinarla ? . Ah ! que la Inglaterra es una intima aliada , su gene­ rosidad DO tiene limites , y los socorres que nos ha dado en efectos y en hombres son tan grandes, que sin ellos, según el parecer del General E lio , no nos baliariamos en


29 el estado en que nos banamos. Es verdad que en España se ha derramado la sangre Inglesa; ¿ pero donde sino en Portugal se defiende la Inglaterra, y donde, dónde el Portugal sino en España ? y para una gota de sangre In­ glesa que ha podido derramarse , ¿qué mar de sangre es­ pañola DO se ha vertido? En los demas no estarlas calza-, do, sencillo Español, sin zapateros, ni vestido sin mercade­ res, ni servido en la mesa sin vivanderos. No existirías sin los esfuerzos de esta clase de gentes, ni sin ellos ten­ drías esperanza de dar, y ganar alguna vez una batalla. Su­ ponía ya ganada, ¿partirlas con ellos tus glorias? Ó lo que es lo mismo, ¿oirías con serenidad que te reconviniesen con que sin ellos no te hallarías en el estado eq que te halla­ bas? Meditemos, meditemos la marcha de la potencia que hemos llamado con tanto encarecimiento nuestra iotima aliada,. ¡Ingleses ! No son quejas, como con igual motivo decia la Junta Central , no son acusaciones las que voy á hacer á vuestro Gobierno ni á vuestros Generales. Ciudada­ no de un pais libre, pero en peligro, na debo callar, si mi voz puede contribuir á librarlo. Vosotros hariais lo mismo en un caso semejante, y no extrañaríais que se os mirase con desprecio , y como indignos del lugar que ocu­ páis , si no lo biciéseis. La conducta de vuestra Nación para con la España no solo ha dexado de ser la de aliada, y la de neutral, sino que ha sido casi la de enemiga. Pro­ posiciones terribles, pero oíd y juzgad. Es propio de la amistad entre desiguales que se dé al mas poderoso mas honor , y al mas débil mas socorros. Su gran poder en los mares le hizo facilmente crter que era superior á la España, y la España por cortesía la ha dado esta consideración , pero ella no por eso la ha acre^ ditadp con sus socorros. Hay que agradecerla mucho dice la Junta Central par las remesas de .vestuarios , fusiles, y otros efectos milita­ res, que ha hecho; pero de yoo’S fusiles que le pedia la Junta Central , apenas llegarían á 2oo@ los enviados, y


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como ella asegura todas las remesas, tanto de estos como de otros efectos hechos por cuenta de nuestro Gobierno se le han pagado. Nada era rao necesario á la España como el dinéroi, no solo por ser el nervio de toda guerra , sino porque con él no hubiera sido el precio de los efectos el summo por los Ingleses, sino ei ínfimo señalado por su concur­ rencia cotí los Asiáticos , Berberiscos , Otomanos, y otros Extrangeroá. Qüarenta millones de rs. mensuales pedia Tá Junta Cerltral á la Gran Bretaña durante todo el tienipo de la guerra, ¿ y quaníos la die mientras durò su góbierno? No pocos.; dice la Junta, se hallan persuadidos de que fueron inmensas lás sumas que se la entregaron; pero este es un error, y error muy grande, porque dinero no hemos rétibidó el que se ctee , tál vez lo hemos da­ do. La partida de mayor consideración que la Jünta tecibió en dinero efectivo fue un millón y seiscientos mil rs. dé veinte millones que nos remitía por la Coruña, y los quáíles con motivo de la invasión de Galicia se los llevatoh á Inglaterra, y por mas que se reclamaron ya no vpl!'Vieron. Negoeiaciohes de letras con su Gobierno y'B íifi­ co sì que se' hari' hecho, dice la Junta Central; pero'tatíí^ bien se les permitió negociar, y dieron libranzas de tres millones de duros efectivos contra las caxas de América, y contía las qhalés-se libraba para p'ágar estás'létra^, los efectos militares que allí se construían con el fofiiénlto, y las ganancias consiguiehtes de la industria inglesa que nos los cambiaba.” Está es la razón porque la Junta dice, que en vez de recibií dinero se lo hemos dado nos­ otros. Júntese, pues, á esto el desorden en todas las cbstas de la Península por arnbos marés , y aun en sus Adua­ nas; obsérvese el contrabando escandaloso de quahtqs'ar­ tículos puéden ser objeto de la agricultura , de la indus­ tria , y del comercio extrangero, y el menos aprehen­ sivo quedará asombrado de los millones dé derechos qiie nos han robado los Gibraltareños. Desde Alicante hasta


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Torre vieja , cuya distancia no es mas que de nueve leguas, está demostrado que los contrabandistas baxo el pabellón inglés han defraudado nuestras.rentas en- los ocho primeros meses-del ano último en mas de doce millones de rsl ¿k quinto ascenderá el número de, los defraudados en los cen­ tenares de leguas de Costa que hay en España ? Estas pérdidas españolas y estas ganancias británicas ha habido ep la PervÍQ^rula ; quintas liabráo sido las de América quando jq, Junta , como lo dice en sm maniñesto , con . noticia de varias expediciones inglesas de ,contraváodo se ■ v.in obligada- á encargar á ios gefes de Indias la exácta observancia de las leyes y posteriores resoluciones sobre la materia? " Nada mas importante ai urgente,á nuestra sitoacipa actual, decia Señor, la Junta . Central , que el .au­ xilio de strepas en las circunstancias en qpe. ,1a Inri', glaterra dirigió á Holanda su expedición. Instó por dos v.eces para que viniera á España, porque hubiera prodñpid.o ;sin duda los efectos asombrosos que calculaba, y manifft^ta á, su .^inistro,. en Londres como se ve en la nota que este pasó á su Gavinete con este motivo.... La. España no estuviera ya , continua diclendoda Junta, pi­ sada por sus enemigos, el Usurpador temblara en su Tro­ no , y el pueblo Español beudixcta eternamente la mano que Ip.ayudo 4 levantarse del horrorosa estado;en que la. puso el dbsppt.rstno y la imprevisión. , , La división de, Baird, con su empeño de entrar Se­ ñor , en la Coruña ¿quántos males, nos traxo? Juntai según las palabras de su manifiesto, ignoraba los.i.onve-, nios que mediaban entre el Gobierna Inglés y el Dipu­ tado de Galicia ; pero sabia los que .tenia hechos con losi lyiinistros de S. M . Británica en España , que eran los que convenían. E l objeto (el nuestro á lo. menos):eraque la división de Baird se uniera á la de Moore , y este exército Inglés á los nuestros del Norte , en cuyo, caso se reunían al pie de 6oS hombres con ,ia excelcatq cada-;


Hería que traían los Ingleses, y ás que nosotros carecía­ mos. El General Moore se hallaba en estas circunstancias en Ciudad-Rodrigo; las tropas españolas en la Cantabria; ,y los franceses amenazados por el exército del centro, sin haber recibido todOs sus- socorros todavía. Era bien natural que nosotros , y todos los militares por cuyos con­ sejos nos dirigiatnos, de>eásémos que el desembarco se hi-, cíese en Santander como punto mas propio para todos los objetos indicados, que no la Coruña en lo nltimo del R ei­ no de G alicia, desde donde el exército recien desembarcddd' tenia que atravesarlo todo en el rigor del invierno; quandó' por el contrario la otra division del exército inglés situada en Ciudad Rodrigo, descansada desde la expulsión de los Franceses del Portugal , y reforzada con nuestra excelente infantería , le era mucho mas fácil reunirse con la recieti-' llegada de Inglaterra. Estas y otras, que no se ocultarán á la penetración de V . M ., dice la Junta, fueron las razo­ nes de nuestra conducta, que no habiendo aprovechado, y béchose al fin el desembarco en Galicia, tampoco nos apro-*vecharon ios generosos esfuerzos dé la Inglaterra por en^ ronces.” V ' ' '? E l exército de Moore fugitivofde Empana, y embarca-^ do para Londres eti. la Coruña, á-pesar de la opinion'de’ todos nuestros Genérales, á pesar dé las mas vivas instan­ cias de la Junta Central , á pesar de la mediación y aun deP empeño del Ministro Frere, y del Ex-Ministro Stuárd,' ¡de, quaiitos Señor y quan espantosos males fué éáusá! No'jproduxeron,Jdice la Junta, tantos afanes efecto al^bno ; y el exército inglés.se retiró precipitadamente por Galicia: de sus resultas el nuestro se dispersó; los enemigos se apode­ raron de la Coruña y del Ferrol ,'y se diseinináron por toda Galicia. Si esta retirada fue militar -ó no, si con fuerzas tan considerables pudieron defenderse las escabro­ sas entradas de G alicia, si se pudieron sostener las pla­ zas de la Coruña y el Ferrol , nosotros no lo deci­ dimos , la carta del Marques de la Romana General de


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gran cuenta y opinion entre ios ingleses manifiesta la que tuvo en esta ocasión. ¿Y qual fué Señor la que tuvof Estas son sus palabras '' Nos ha engañado Moore misera­ blemente , ó nos ha vendido en la ocasión,que debia haber sido de mayor utilidad su exército, y ’ en que ha podido cu­ brirse de gloria.” Estos fueron los auxilios, y las consecuencias de la falta de ellos por parte de los Generales Baird y Moo­ re; ¿quales y qual la falta de Beresford? La Junta Centra^ después de indicar las enérgicas notas pasadas à este Ge­ neral y al Gobierno británico para proporcionar auxilios de tropas de Portugal en favor de las devastadas provincias de Galicia, Asturias, y Castilla la Vieja , se explica asi: -"¿Que resulta de esta correspondencia que presentamos? ¿Qual era el objeto de nuestros deseos, y de la actividad que se nota en ella? Que las tropas portuguesas no estu­ viesen en la inacción en su País viendo devastar el nuestro y degollar en sus domicilios á nuestros infelices ciudada­ nos; que el Mariscal Beresford dispensando un poco de la perfección que parece buscaba en el exército portugu^ y que no era posible adquirir en’ esta clase de guerra, saliese con su exército á Galicia, ó à Castilla, par^ libertar à aquellas prov'iucias ó impedir la reunión de los Franceses de Galicia con los de Toledo que al fin se verificó con tanto daño nuestro, y de la causa de arabas Naciones. Esto es lo que queria la Junta, lo que solicitó con instancia desde el mes de Enero, y lo que no se verificó hasta el mes de Julio; y esto momentaneamente, y quando ya no se podia evitar aquella reunión : esto lo que querían nuestro Generales, y esto en fin lo que consta de los documentos adjuntos. ¡Que se presenten otros como parece ha querido indicar ia ma­ licia!” ¿La derrota de Soult causada por Wellington nos aprovechó por ventura lo que debía ? j No es cierto que las tropas portuguesas en vez de seguir el alcance se que-

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daron en Portugal ? Si al contrario, como dice la Junta Central, hubieran seguido el alcance, y después de la toma dé Vigo , acción de S. Payo, y demas gloriosas acciones de la inmortal Galicia, refuerzan el exército Español, que pobre y sin auxilios se, cubría en ella de gloria todos lós dias, ¿qué tropas hubieran quedado á Soult y Ney para reforzar á Victor como lo hicieron? Se ha querido decir que las instancias que la- Junta hacia al Lord Wellington de venir á -Extremadura le impidieron seguir la retirada de Soult, y e^to no es cierto; porque Wellington tenia fuerzas bastantes para atender á los dos puntos, y no ha­ biendo atendido á ninguno, mal podían las instancias de la Junta haberle impedido el del seguimiento de la retirada." Wellington todavia se hizo mas señalado Señor como sé observó pöco antes pot su retirada de Talavera. Se veri­ ficó dice la Junta la memorable batalla de esta Ciudad; an­ tes de ella , y después quando apenas la Junta con la Na­ ción entera se regocijaba de ver conseguido el fruto de sus trabajos, ya se le intimò que el exército aliado iba á reti'rarse , falto de víveres,- y de transportes. Si el exército con'vinado, decía nuestro Gobierno, ha tenido hasta allí víve­ res y transportes, si acaba de ganar uña batalla que le abre las puertas de la capital, y con ellas las vecinas provincias abundantes de todo ; si la experiencia de lo que ha visto el General aliado desde que salió de Portugal le ha podido en­ señar que él zelò dé ios pueblos es bastante para surtir un exército mucho mejor que lo estaba en Portugal ; si en el mismo Talavera los ha recibido, ¿'es posible que con este motivo pierda el fruto de una victoria tan gloriosa, y quedémos eti peor situación que estábamos antes de conseguirla? Pero él General Wellington Hábia tomado ya sü determi­ nación de retirarse poc eí puente del Arzobispo sin que li^s razones de Cuesta pudieran hacérsela variar; el que vién­ dose expuesto á ser cogido enfre dos-fúegós, tuvo que se­ guir el mismo camino. ¡Porque fátalidad una operación que podía salvar la Nación de un golpe, se despreció, no obstan-


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te que teníamos tropas sobrada? para conseguirlo, puesto que los enemigos, batidos los unos, y retirados de Talavera otros', é-inferiores lo ¡i, dos en .número, .es una cosa que no pudimos ¡alcanzar j pero .sí que no consistiói en .Ja. falta de víveres y transportes^ y esto es tan ctaco , como di­ ficultoso de averiguar lo demasl Grande fue la pérdida de España con esta misteriosa retirada de W e lli n g t o n . pero todavía Señor fue mas grande con la' no menojí misteriosa de Bejesford...Est® Mariscal que se hallaba ya en .Castilla, dice laijunta;,- se retiró en los mismos dias , y con las mismas razones. -Si tenían todo el fundamento que se les quiso dar para este paso que tanto nos. perjudicó,, ó. si eran efecto de un plan genera/, V . M . lo juzgará con su sabiduría , exáminando lo 'que resulta, en la referida nota relativa á esté otro cxército aliado ,; que. habiendo, isido -.esperado por tanto tiempo apenas se dexó ver en España. Si unido á el de Galicia, al que con acuerdo de los Generales aliados se hizo venir à los Carvajales, sacrificando el Gobierno su opinion de. llevarlo áu las Provincias Cantábricas , apr.over thando !a reunión de los franceses fu e.1. centro de E^pa.ña , se hubiera hallado en, la batalla de Alba .en que aquel hizo prodigios de valor ; ¡quán .diferente fuera hoy nuestra suerte ! sea qual fuere el motivo que impidió co­ ger el fruto lie tan lisonjeras, esperanzas (que repetimos no tratamos de averiguar), la retinada se verificó en la oca­ sión tal vez mas decisiva de salvar la Españá , y el G o ­ bierno nada dexó de hacer dé quanto era su deber , y pudo para auxiliar los exércitos aliados que entraron por Extremadura y Castilla ; asi quando esperaba nuestra sal­ vación de sus socorroa., como aún quando perdimos la esperanza de conseguirla.” ' .. . No'hay que excusarse con. la falta de armonía y ad­ hesión de nuestros Generales al dictamen de los aliados, viene á decir la Junta Central, porque fué tan efectiva que no se ha podido citar sino.un solo caso, en que fai-


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tasen á ella los nuestros, y si muchos en que se confor­ maron , y alguno contra su propio dictamen. Las intenciones, mas ocultas, y mas sagazmente ma­ nejadas , quando son muchos los hechos á que ha de ex­ tenderse su velo, al fin se descubren. Poca duda. Señor, pue­ den dexar los procedimientos de los Generales británicos observados hasta aquí, pues se han procurado cubrir con unos datos falsos de todo punto; pero la pretensión de guarnecer tropas británicas la plaza de Cádiz , descorre enteramente el velo á estos misterios. ^ Una división In­ glesa , dice la Junta, enviada al intento desde Lisboa, lle­ gó al Puerto de Cádiz con el objeto de guarnecer su pla­ za. Miraba la Junta como una afrenta el que sus desgra­ cias la obligasen á un paso que la infamaba , y aun am enazada en circunstancias muy criticas de no deber esperar ni un hombre , ni un peso duro de Inglaterra sin esta condi~ Clon , prefirió el desamparo à que se exponía á una nego­

ciación que le era tan costosa. Nuestra guerra, decía, es guerra de pundonor; la Nación Española nada ha senti­ do mas que el po.o miramiento con que se la ha trata­ do por ios franceses; ¿como sufrirá con resignación el ver que por ser desgraciada , su Gobierno consienta se la trate con igual falta de decoro? El exército inglés no exis­ tía, y aun quando hubiera existido en la Carolina , que dista sesenta leguas, y hubiera sido batido, j es creíble que no pudiese retiiarse licia Cádiz del mismo modo que fue­ se guarnecida por Ingleses que por Españoles’ ? ¿cabla en la niagtianimidad del Pueblo Español semejante felonía?... Oxalá hubiéramos podido conseguir, que de Cádiz, en don­ de no se necesitab’dn tropas Inglesas, hubieran ido estas á Cataluña como lo deseábamos y pedimos. Guarnecidas sus plazas, y auxiliada aquella inmortal Provincia y exército por ellas, ¿qué no debíamos esperar quando sin auxilióse ha hecho y se hace tanto? Se ha visio, Señor, que la Inglaterra no ha cumplido con las leyes de una Potencia amiga, porque no ha dado


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en dinero ni en tropas los auxilios que ha podido, ni quan­ do, ni corno debia. Veamos corno no ha cumplido ni aun con ios deberes de una Potencia neutra. ¡Que cuidado, que esmero pone una Potencia neutral quando con sus tropas pisa los límites de la Otra! Las tropas de Pompeyo el Grande, dice Grocio, atravesaron toda el Asia sin dexar queja ninguna de su insolencia, ni aun rastros de su pasage. La necesidad añade, puede dar algún derecho sobre los bienes de otro; pero ha de ser extrema, y se ha de precaver con la diligencia que los grandes guerreros usa­ ron en proveer á la subsistencia de sus exércitos, en pa­ gar bien sus tropas s y en hacerlas observar rigurosamen­ te una buena disciplina;, de modo que ningún soldado tome ni carneros, ni gallinas, ni ubas, ni estropee las mieses, ni exija nada, pues las armas no han de servir de escudo á la desvergüenza del soldado, sino à la inocencia del paisanage. Asi concluye tributando el debido elogio y admi­ ración al General Scauro, pues habiendo hecho noche su exército en un campamento, á cuyo pie habia un manza­ no poblado de fruta, lo levantó à la mañana siguiente sin haber tocado ni à una manzana. ¿Y es esta la conducta que han observado en esta guerra con nosotros los exércitos aliados ? El Marqués de la Romana escribió desde Orense en i8 de Enero de idog á nuestro Ministro, entre otras cosas lo siguiente: " E l General Moore y su exército ha huido vergonzosamente hasta Lugo con el mismo desórden y escandalosos exce­ sos de sus tropas que lo hizo desde Asterga. Es criminalísima su conducta , nos ha perdido el Reyno de Galicia; ha int'undido el desaliento , el terror , y el disgusto en el exército. Ha echado sobre el suyo elj òdio y el abor­ recimiento de ios pueblos con sus vejaciones, asesinatos, robos é incendios. Nos ha privado de todos los medios de subsistir por donde han pasado sus tropas, permitiéndolas la total desolación del pais. Nos ha engañado miserable­ mente , ó nos ha. vendido en la ocasioa que debia haber


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sido de mayor utilidad su exército..... Estoy pendiente de los progresos del enemigo sobre Lugo , y del par­ tido que toma el txéreito Inglés, para ver el que yo puedo tomar con las reliquias del mio casi disuelto, y desanima­ do con los procedimientos de nuestros aliados. Por el pronto voy á reforzarme lo posible organizando los cuer­ pos conforme á lo resuelto por S. M . en su Real Orden que V. E. se sirvió comunicarme con fecha de 20 del me» próximo pasado. Los Ingleses se han apoderado á la fuer­ za de las acémilas destinadas á nuestro exército de las muías de tiro que arrastraban la artillería y municiones, de los bueyes que tiraban de los carros de-equipajes ; han ro­ bado todas las muías de los labradores y vecinos de Bena­ vente, y pueblo de Campos, dexando multitud de carros abandonados en los caminos , unos despenados, y otros hechos pedazos de intento ; han matado y consumido sin necesidad los bueyes de los carros, y no han pagado su importe. Nos han asesinado tres alcaldes y otros ve­ cinos..... Una Potencia neutral respeta Señor las plazas de la otra. Es verdad, que como dice el mismo Crocio , es lícito en una guerra justa ampararse de una plaza en país nèutro ; pero para eso es preciso que haya un temor no pánico sino fundadísimo de que el enemigo se apodere de ella , y cause al beligerante neutral unos daños irrepara­ bles; y aun en este caso no tomará mas de lo necesario para su seguridad , ni imaginará mantener la guarnición un momento mas del instante en que dexe de existir el peligro. ¿ Y quál ha sido y es la delicadeza con que la Gran Bretaña se ha conducido en un punto tan grave? Se han reconquistado , con la mayor parte de sus exércitos, las plazas de Badajoz y Ciudad Rodrigo, y como la Regencia observa en su manifiesto para nuestro recuerdo y para nuestro horror por lo que hicieron sobre nuestros her­ manos al entrar en ellas, se pusieron en nuestro poder, y tienen guarnición española. Es cierto; pero estas plazas no


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son marítimas, jy que empeño no tuvieron sus exércitos en guarnecer la Corufia y Cádiz? ¿Quantos perjuicios no nos ocasionaron con el tiempo que perdieron en ambas ins­ tancias ? ¡Cataluña inmortal! tu puedes decirlo. Cenizas de Zaragoza todavia conservareis el fuego del dolor que traspasó á vuestra lealtad la falta de auxilio por este em­ peño. Para entrar en la Coruna, ni aun el pretexto daban de su seguridad, pues era otro inconcebible , porque alega­ ban el mensage de la Junta Superior de Galicia, quando la Suprema Central ya estaba creada , y reconocida. Su empeño sobre la plaza de Cádiz tampoco se fundaba en la seguridad de sus personas, porque los enemigos estaban à muchas leguas. No se ha publicado à la N a­ ción el nùmero de plazas marítimas de que se nos han apoderado ; pero es bien público que Torregorda de Cádiz, y aun la gran Cádiz misma la leal tiene Se­ ñor, dentro y fuera en sus obras de fortificación solda­ dos Ingleses; la guarnición de Cartagena es de ellos: Alicante está en poder suyo : y no habiendo ni sombra de'pretexto para Ceuta, ellos encienden el hacho. Estos son los hechos que acreditan no haber cum­ plido la Inglaterra con las leyes de una potencia neu­ tral ; veamos si los hay que comprueben haber cum­ plido al parecer solo con las de enemiga. Para salir Señor de este empeño no hay necesidad de marchar á nuestras Américas y volver con las es­ pantosas noticias que contra la conducta británica en aquellos lejanos dominios nos dan algunos papeles, y ya habla previsto la penetración de la Junta Central quando dispuso que se impidiese á los Comerciantes de Liverpool la remisión de 72 piezas de artillería que solicitaban para Buenos Ayres , suponiéndolas ajustadas con su Gobernador; aquí mismo, debaxo de nuestros pies está el fuego de una demostración tan funesta. Aparte­ mos la ceniza que lo cubre, fixémonos bien en lo que Bos pasa, y la Francia, nuestra mayor enemiga, la que


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mas males nos ha traido , y mas bienes nos ha robacJo, sea el punto de comparación adonde nos dirijamos. Los Franceses se apoderaron, como amigos, de las mas gran­ des plazas que nos dofendian por tierra, pero que si pe­ leamos como debemos , han de perderlas. Los Ingleses como aliados se han aposesionado de las plazas mas ¡niimportantes libres, que nos defendían por mar ; pero que aunque peleemos como podamos , especialmente algunas como la de Ceuta, nos es imposible , si ellos no quieren, que las recobremos. Los Franceses con sus violencias nos han llevado todos los tesoros que teníamos descubier­ tos ; y los Ingleses con sus ponderados socorros, y su escandaloso contrabando nos han sacado todos los que te­ níamos ocultos. Los Franceses no han fomentado ni su agricultura , ni su industria , ni su comercio á nuestra costa , y los Ingleses han fomentado estos tres manautales de su felicidad con nuestra ruina. Los Franceses no han aumentado su Marina con la nuestra; y la nuestra está ó reducida á cascos pudriéndose en los Puertos, ó casi entre la de los Ingleses con todos nuestros Arsenales. Los Franceses nos han asesinado miliares de. hermanos con su agresión, con sus sitios, y con sus asaltos; y los Ingleses nos han cortado unas veces las manos con que nos asía­ mos á tierra ea nuestro borrascoso naufragio , otras des­ de la cima de nuestra salvación á que habíamos trepado nos han precipitado á lo profundo de ios abismos , y en las dos ocasiones mas espantosas, quando todo anuncia­ ba que iba à hundirse el firmamento y dexar sepultada la España entera, unos de Cádiz, y otros por la Coruña desaparecieron. Tan vacilante, contradictoria , y siempre misteriosa y funesta nos ha sido la conducta de la Inglaterra ; y si el motivo de la^ acciones mas extraordinarias y peligro­ sas de la vida debe averiguarse por via no tanto de curiosi­ dad para ilustrarse , quanto de obligación para compro­ bar mas^su existencia, y conocido su origen aplicar coa


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ojos para ver que se han desatendido tantos y tan sacro­ santos artículos de nuestra sagrada Constitución ; que no se han echado aun los cimientos de nuestras Milicias, unico baluarte de nuestra libertad ; que se ha privado de ella por tantos dias á Ballesteros , al primer Español , y que habiendo puesto todo nuestro poder político , civil y militar en manos de un extrangero General de un pode­ roso aliado , se ha cambiado en guerra de nieve y de ignominia , esta guerra de fuego y de pundonor , y ve n ­ cedores ó vencidos hemos de ser esclavo^? Wt^jlingion, vuelve , vuelve al único mando de las tropas de tu N a ­ ción á continuar tus glorias ; y tú , C id Aragonés , v u e l­ ve f corre , vuela cotí nuevos laureles á tu antiguo pues­ to , y traenos contigo aquel entusiasmo , aquella activi­ dad sin intermisión que con los mas lastimeros quejidos reclama el incendio en que ardemos , y exigen por con­ dición la libertad y la independencia por que peleamos. Cortes augustas j o s quedáis suspensas? |Titubeais en a l ­ g o ? j Q u é os detiene? N a d a os liga con la otra N a ció n , pues para este nombramiento no ha establecido instancia alguna formal ; y aunque la hubiera hecho nunca pedia ser de aquellas á cuya negativa debía seguirse el desisti­ miento en una cooperación tan importante , porque seme­ jan te nombramiento es contrario á los principios de tro­ pas auxiliares , y no es , ni puede ser articulo de alianza entre dos N aciones tan grandes y diferentes en el ca­ lor , en ios medios y en los fines de esta guerra atroz en que trata la una de engrandecerse sin peligro , y la Otra de salvarse echando el resto. C o n su revocación nin­ gún agravio se irroga à ese G e n c i a l , porque la opi­ nion , el honor y la seguridad del gran Pueblo E s p a ­ ñol manda en las Cortes. N i gobierno alguno , ni muchos hombres extrangeros necesita España. L o que ne­ cesita , Señor , es dinero , dinero ; y quando la Inglater­ ra no la dé los 40 millones mensuales que le pidió la Junta , l o que necesita es que no se los quite.

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S8 C o r r a n por los mares los cascos <3 e los navios que se están pudriendo en los p u e r to s, y no se vea ni uno en to­ das nuestras co stas, ni en los resguardos marítim os que no sea de los Españoles. Pónganse nuestras Aduanas baxo el pie de orden , de fuerza , de patriotismo , de vioilancia , y de integridad i n f L x í o l e que pide la justicia , y exigen imperiosamente nuestros apuros. Se ha dado ya providencia sobre la de T o rr e vieja ; pero no es negocio concluido : el interes de los contrabandistas por m ayor han obscurecido las verdades mas luminosas y de buena fe, se cometen los m ayores yerros. Sin una acertada elección de los sugetos que han de dirigir la administración publica en todos sus r a m o s , nin­ g ún esfuerzo , ningún sacrificio puede bastarnos. L o s re­ comendados por los Ingleses son tan sospechosos para nuestra independencia, co m o los afrancesados lo son para nuestra libertad, y los que carecen de la ciencia, y de las virtudes, que piden su puesto son peores que todos. E t i lo político y económico no bastan ciencia è integridad, es necesaria la buena opinion. L a antigüedad y el valor tam­ poco bastan en la milicia : ios exámenes admitidos por O D o n e ll , y desterrados por E l i o deben restituirse, porque en la guerra el poder y el linage ceden á la sabiduría. C o n buenos gefes y oficiales en todos (os ramos exíjanse à los españoles sacrificios y mas sacrificio?. E l exército E spañ ol de operaciones , com o decía e l Inglés del s u y o , no pierda su carácter de exército E s ­ pañol , dividiéndolo ó agregándolo en divisiones á u ín gun o. E l formidable exército de reserva que está recla­ m ando casi toda la E s p a ñ a libre , levántese sin la pérdi­ da de un m o m e n to : establézcanse luego luego las milicias provinciales sin sacarse de la península ni un soldado E s ­ pañol hasta que no quede en ella un enemigo ni aun u a extrangero , dexandose para después el cuidado de las américas , pues ni el tiempo de una revolución es el oportuno para sujetar à un p u eb lo , y aunque las sujetemos, mientras


S9 no seamos áueños áel mar no pueden ser nuestras. C á ­ d i z , Ceuta , Cartagena y A lica n te tengan tantos soldados ingleses como soldados tienen españoles G ibraltar y otras plazas fuertes inglesas. Fixese el número de tropas extrangeras que han de auxiliarnos: 25® in fan tes, 5® caballos, y el tren de artillería correspondiente formaban uno de los ar­ tículos de la alianza propuesta esta por la Junta. L a re­ gla es no fiarse enteramente en las tropas extrangeras, ser siempre superiores las nacionales, y guarnecer co a ellas nuestras p l a z a s ; pues com o dice la Junta y no nos cansaremos de repetir; " vencedora ó vencida la N a c ió n que fia á otra absolutamente su defensa es escla v a, ó del enemigo que la oprime ó del am igo que la defiende. H ablad asi, y hablad a lt o , y con dignidad a la Inglatert e c r a : aqui ha de v e r s e , esta ha de ser la piedra de toque en que se pruebe si su amistad y su alianza son sinceras. Si se resiste á esta p r u e b a , no desm ayéis; l i R u sia y las demas N aciones se declaran por la E>pana su verdadera libertadora. Si contra toda esperanza se ne­ gasen , entonces vivamos Señor como Espartanos, y pe­ leemos como L acedem o nio s, y si menester fuese , perezca­ mos todos antes que ser esclavos. n o t a . Este papel no está enteramente conforme con el d i­ rigido á las C o r le s, porque se han añadido algunas ideas co­ mo en la cuestión relativa á la obediencia debida á las ór­ denes Soberanas, y se han omitido otras, como las respecti­ vas á ciertos per sonages-, y ni aun de este modo se hubiera dado á la prensa si la dimisión del empleo de Generalísimo hecha por W ellin g to n , para el caso en que su mando ab­ soluto no se amplíe á las facultades mas asombrosas , no hi­ ciera que estos momentos fuesen los mas preciosos para la publicación de unas observaciones , que sin un trabajo dem a­ siado penoso, pueden meditarse por cada uno de los Seño­ res Diputados en la calma de su gabinete, y contribuir en ¡as Cortes, d dar á la Libertad , á la independencia, y á la D ignidad del gran Pueblo Español el dia ma^ agradable.


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