AÑO X . - V O L . X . - N Ú M .
ISO.
Madrid, diciembre 1932.
Notas sobre e l e c t r i f i c a c i o n e s ferroviarias Por
A. G I B E R T Y S A L I N A S ^ ' )
Con motivo del empleo de los tractores y vehículos automotores de aceites pesados con motores eléctricos p a r a la transmisión del movimiento y las indiscutibles y grandes ventajas y facilidades que en muchos casos determinados reportan a la explotación ferroviaria, t a n necesitada de auxilios enérgicos que le permitan hacer frente a la tremenda crisis que está padeciendo, h a empezado a formarse en España un ambiente infundado contra la tracción eléctrica en globo, llegando a parecer, por parte de los que innecesariamente enrarecen ese ambiente creyendo así defender mejor los nuevos procedimientos de tracción (que nadie a t a c a ) , que h a y el temor de ver peligrar su implantación con daño p a r a el país y p a r a las Compañías si vuelven a resucitar aquellos proyectos de electrificación, generales y ferroviarios, que por las t r a z a s pasaron ya a la Historia. Se han repartido unos folletos de la O. P. T. A. (Office pour le perfectionnement de la traction autonome sur les chemins de fer) publicados en Francia por los constructores mecánicos, lógicamente alarmados por las nuevas electrificaciones francesas e italianas, y S'obre todo el famoso "rapport" inglés de lord Weir, en cuyos folletos, con m á s pasión que exactitud, se quiere persuadir a la opinión de que la tracción eléctrica, lejos de producir economías y ventajas, conduciría, por el contrario, a un déficit catastrófico y formidable en la explotación, y contribuiría al rápido hundimiento de las Compañías que se enfrascaran en tal "aventura"; se han circulado unas hojas, creo de origen inglés, en las que se exageran de un modo caprichoso los gastos de primer establecimiento y de explotación de las electrificaciones, alargando la duración de las calderas y placas tubulares de las locomotoras de vapor y la vida útil de los motores de explosión a unos límites tan halagüeños y optimistas, que llenarán de satisfaccióri, cuando los conozcan, a los jefes de Talleres y Depósitos; se disminuye, por el contrario, contra (1)
I n g e n i e r o industrial.
toda realidad, el plazo de amortización de los tractores eléctricos, y se aumenta la importancia de sus reparaciones, haciendo caso omiso de las estadísticas de las Compañías; se repite enfáticamente aquel argumento de que ¡son t a n caras las electrificaciones!, como t a n t a s cosas de los ferrocarriles no compensadas por ninguna economía, y sin detenerse a pensar que, aunque así fuera, la economía no va siempre del brazo con un determinado progreso en sus comienzos, y que no por ser mucho más caro el automovilismo individual y particular que el viajar en t r e n h a disminuido el turismo, sino todo lo contrario; se olvida y se pierde de vista ante la urgencia de la solución episódica y simplista del caso A o B de una o varias Compañías la importancia enorme que tiene la electrificación general del país, de su industria y de su tierra cultivada, y se olvida demasiado fácilmente poner en la balanza si es m á s conveniente seguir transportando carbón por ferrocarril, de Puertollano a Barcelona, por ejemplo, e importar del E x tranjero (que puede variar los precios o cerrar la espita cuando quiera) unos cuantos miles de toneladas m á s de aceites pesados, pagadas en oro español (46.000.000 de pesetas saldrán probablemente de E s paña este año por este concepto), o sacar partido, cueste lo que cueste, de nuestros saltos de agua, quemar nuestros carbones a boca de mina, contruir nuestra red. eléctrica nacional y evitar que nuestra hulla blanca, producto nacional por excelencia, siga corriendo holgazanamente, desesperanzadamente..., españolamente, hacia el mar. P o r el deber de contribuir a. ilustrar un poco a la opinión sobre estos problemas es por lo que, abusando de la hospitalidad de INGENIERÍA Y CONSTRUCCIÓN;, me he decidido a poner en orden las notas deshilvanadas de mis cuadernos de viaje y de mi modesto fichero, p a r a hacer un resumen escueto y al día del estado de las electrificaciones y de sus resultados en los principales países, con información y antecedentes, que procuraré copiar literalmente, de las cartas recibidas, n o t a s apuntadas y ponencias oficiales de Congresos y Compañías, no p a r a entablar polémica de ninguna clase, comparando de un 64S>