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Madrid, agosto 19S7.
AÑO V.-VOL. V.-NÚM. 56.
Algunos ensayos
de la f u n d i c i ó n
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Por JOAQUÍN FERRER, licenciado en Ciencias Químicas En el Congreso Internacional de Fundición, celebrado en el Salón de Actos de la «Ecole Nationale tl'Arts et Métiers»», de París, durante el mes de septiembre del año 1923, bajo los auspicios de la «Association Technique de Fonderie» se puso muy de manifiesto la necesidad de unificar los ensayos estáticos de las resistencias físicas de la fundición en general, para lo cual se nombró una comisión formada por los principales expertos de las más importante naciones adheridas. La idea de unificar estos ensayos no empieza a debatirse ahora. Tiempos hace que se estudia con el mayor interés y bien pudiera ser que tomara cuerpo en el Congreso de Métodos de Ensayos celebrado en Nueva York en el año 1912. Por aquél entonces, ingleses y americanos (en particular estos últimos) andaban buscando el tamaño y forma que debían dar a la probeta para su método que con el tiempo quedó con el nombre de americano, basado como es sabido en realizar los ensayos estáticos de la fundición en probetas obtenidas separadamente de la pieza que se estudia, pues a pesar del informe dado en el año 1905 por los Comités mixtos de la «Americans F"oundrymen's Association» y de la «Société Americaine pour l'essai des materiaux» en los que precisaban forma y tamaño que debían tener, estaban sometidos a una probable variación. M. Ch. Fremont fundándose en que no es la fundición un metal homogéneo, como ocurre con el acero y metales no ferrosos, ideó su método que descansa en el hecho de sacar las probetas para el ensayo de las mismas piezas que están en estudio, con el fin de evitar las diferencias que él cree que existen entre la. pieza 3' la-probeta del método americano. Este método fué presentado por su autor el aflo 1912 en el Congreso de Métodos de Ensayo antes citado, el cual tuvo defensores entusiastas y detractores no menos entusiastas todavía, pero tanto unos como otros, en opinión nuestra, acuden más que al llamamiento de la ciencia al amor patrio y aún de continente, pues observamos que mientras el método Fremont lo defiende el viejo Continente (exceptuando Inglaterra) con Francia a la cabeza, es paladín del americano el Nuevo Mundo. Las dos tendencias se encontraron en la «Ecole d'Arts et Métiers», de París, con motivo de celebrarse tl) .lele Jefe del ilel servicio de tie Fundición j l-iirnucinn y Laf^orntorio l,anorntnni Melalúrgico de la Socie''ad anónima «Maquinisia y Fundicionts del E b i o . .
allí el Congreso de Fundición que en un principio citamos. La americana fué defendida por el profesor doctor Richard Moldenke, de los Estados Unidos de América. Defendieron la segunda varios metalurgistas europeos, pero con mayor interés los Sres. Portevin y Ronceray. El Dr. Moldenke presentó al Congreso un muy es-
Figura 1." ' Máquina para ensayos por ei método Fremont.
tudiado trabajo en el que razonaba sobre las ventajas e inconvenientes de cada método, y acababa recomendando sean admitidos su método y probetas fundidas aparte, por todos los adheridos y unificar así los ensayos de la fundición. M. Portevin rebatió atinadamente al Dr. Moldenke, muchas veces con las mismas armas con que él se de373