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Ingeniería y construcción: revista mensual iberoamericana (marzo 1927)

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M a d r i d , m a r z o 1927.

V . - V O L . V . - N Ú M . 51.

Mejoras en las explotaciones forestales

Algunas vías especiales, para la saca, en los montes Por FERNANDO BARÓ, Profesor de la Escuela, de Ingenieros de Montes. Si bien es cierto que para la saca de los productos forestales del monte, a las arterias de circulación de carácter público, pueden emplearse y se emplean las vías de transporte corrientes como caminos de todas clases, pequefios ferrocarriles de tracción animal o mecánica, funiculares aéreos de todos los tipos etc., no lo es menos que, en ciertas ocasiones la aplicación de estos medios de transporte es imposible, bien por dificultades topográficas en los terrenos muy accidentados, bien por ser desproporcionado su coste de instalación. .Si a esto se une el poco peso y enorme volumen del principal producto de los montes, la madera, la situación de los bosques, casi siempre alejada del trazado de carreteras y ferrocarriles y el precio, relativamente bajo de los productos en el mercado, además de que en muchos casos se trata de explotaciones pequeñas, o de varias repartidas en una área extensa, resulta que el problema de la saca más económica, presenta casi siempre en el monte un estudio difícil, sobre todo para el técnico que, no conforme con la rutina del maderero, debe saber extraer de ésta todo lo útil, perfeccionándola hasta conseguir con el menor gasto de instalación, la vía de mayor capacidad y mínimo precio de transporte, que al mismo tiempo ha.ga .sufrir menos la calidad del producto y pueda llevarlo al mercado en su forma más valiosa (1). He aquí la razón de exi,stencia de ciertos tipos de vías para la saca, especialmente en el interior del monte, para unir los sitios de corta o aprovechamiento bien con caminos u otras vías forestales construídas bien con los ríos que se aprovechan para la flotación Estas vías pueden ser temporales o permanentes y en tre ellas tienen mucha importancia, por sus numero.sas aplicaciones, los llamados lansaderos, de que nos v a mos a ocupar en estos artículos, que creemos han de .ser útiles al técnico y en general al que tenga que in tervenir en explotaciones forestales. Los

L/VMZADEUOS.

rdea ge I/era!.—Es elemental la idea de lanzar troncos o paios por una cañada, vallejo, depresión del terreno o, simplemente por una ladera de pendiente suficiente para que desciendan por la acción de la gravedad, desde el sitio de corta a la orilla de un camino o de un río, por donde deben transportarse después. Es lo que nuestros 'madereros llaman tirada; y si (1) Véase BAKÓ: .lístudío v construoción de vías de transporte, aplicada a la saca de los productos de los Slontes».

para evitar tropiezos o saltos de las piezas lanzadas, v] que éstas se estropeen demasiado, o el terreno que sirve de vía y vehículo, se asurque o erosione, se hacen algunas obras ya con la misma madera, 3'a con tierra o piedra, para facilitar el transporte, el lanzamiento y la recogida de las piezas, tendremos lo que se llama un lonsadero natural. Pero ni siempre se encuentran condiciones favorables para este sencillísimo transporte, ni deben tolerarse los daños que, en general causa, pues sin las precauciones suficientes, que no siempre se toman, y a veces a pesar de ellas, todo lanzadero natural se convierte en una torrentera, y la pérdida en cantidad y calidad de los troncos o piezas que se lanzan pasa por lo general los límites tolerables en sana economía. De aquí ha nacido la idea de construir lansadcros artificiales, es decir, vías o canales dispuestos para que por ellos deslice la madera, bajo la acción de la .gravedad como por un plano inclinado, sacando todas las ventajas posibles, desde el momento que se ahorra el vehículo y el motor, evitando los inconvenientes que acabamos de exponer. .Si el lanzadero es sencillamente una pista trazada y construida sobre el terreno, pavimentada o no, y de perfil transversal a propósito, tendremos un lanmdero de tierra o lansadero-camino. (Rieseweg, en alemán); si con las mismas maderas de la corta u otras cualesquiera, se construye un canal a propósito para el deslizamiento de las piezas y .se monta sobre el mismo terreno o sobre apo\'os más o menos importantes, tendremos un lansadero de madera (Holsriese): si penúltimo e.ste canal de madera se impermeabiliza interiormente 5^ se lanza por él agua para aj'udar por flotación o arrastre el movimiento de descenso de las piezas, tendremos un lanzadero hidráulico (Wasser-riese). Es claro que, en este último caso, no es preci.so que el canal sea necesariamente de madera, pues puede construirse de tierra o fábrica, y en algunos casos estar ya construido con otro objeto (1) y a p r o v e c h a r e como lanzadero hidráulico. T-os lanzaderos construidos ad-hoc, con carácter l^ermanente o accidental, son muy conocidos y utilizados en los montes alemanes y austríacos, Alpes vénetos, Vosgos, Tirol, Bosnia, Bulgaria, Escandinavia y el japón, siendo poco menos que desconocidos en filspaña i'?) donde prestarían inapreciables servicios en el (.1) Por ejemplo; el canal que ahastece el salto de Villalba ''Cuenca) y por el que se transportan las maderas procedentes de la .Sierra. (2) Véase lo que decimos del hidnlulico existente en la Sierra de Ca/orUi. 105


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