¿Qué logra Néstor Mendoza en su libro sobre la poesía venezolana, Alfabeto de humo?, ¿señales indelebles aun con viento?, ¿o actúa con precisión de entomólogo creando un insectario? En ocasiones parece un orfebre tallando páginas hasta que la joya brille y ese fulgor nos atrape. Escribo estas líneas frotándome los ojos. La obra de este autor es también una carta amorosa, pero lúcida, a su tradición poética. Y brilla, lo sostengo, por los materiales de un discurso cuya molecularidad es la lectura profesional de un académico, pero asimismo la revisión apasionada de catorce poetas venezolanos que resignifican el devenir artístico de su país.[...] /Alma Karla Sandoval.