PRONUNCIAR LA palabra/decir el poema es la máxima intimidad del cuerpo/del ser cuando se sufre una enfermedad que deshace el cuerpo en vida. Para quien padece la lepra, la corrupción, la podredumbre comienza antes de la muerte; pero quizás siempre es así, en cualquier circunstancia: desde que nacemos estamos muriendo. ¿Todo perdido? ¿Nada que valga la pena salvar? Tal vez, y, sin embargo, dice el poeta, «el alma sale victoriosa».
Lepra, este hermoso y terrible libro de Alberto Hernández, nos recuerda que el cuerpo se hace más íntimo mientras desaparece; que el poema se transforma en cuerpo, o el cuerpo en poema. «Mi cuerpo se desprende de su forma». ¿Cuál es la forma verdadera una vez que forma y cuerpo se separan? Cuando sucumben la piel, los órganos, los huesos, aún queda un cuerpo: el del poema, la forma pronunciada.
RUBI GUERRA («Lepra», de Alberto Hernández)