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Hojitas de Fe 317 - Análisis del acto creador

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El justo vive de la fe

6. Símbolo o Credo

Apenas hay dogma de nuestra fe que haya tenido tantos y tan variados adversarios como el de LA CREACIÓN DEL MUNDO POR DIOS. Siéndonos imposible mencionar todos los errores y herejías al respecto, nos limitaremos a indicar los principales, a medida que analicemos la doctrina católica sobre la creación, en la cual señalaremos: • la omnipotencia del acto creador; • su sabiduría infinita; • su bondad radical; • la finalidad perseguida por Dios al crear; • y la libertad de Dios al proceder a la creación.

1º Omnipotencia del acto creador. El Gnosticismo afirma que el mundo material no fue creado por Dios, sino por uno de los eones de El emanados, que pecó de soberbia e inficionó de su malicia a todas las criaturas. A su vez el Materialismo, no admitiendo más que la materia y sus fuerzas (o la «energía», como se dice más modernamente), sostiene que nuestro universo es fruto de una evolución puramente mecánica de la materia, considerada eterna, la cual tiende siempre a perfeccionarse.

Contra estos errores, la doctrina católica define la creación como la primera producción de todo el ser, hecho de la nada por la causa universal, que es Dios. Se trata, por lo tanto, de la producción total de una cosa, y en nuestro caso, de toda la realidad existente. «Sea la luz. Y fue la luz» (Gen. 1 3); «El lo dijo, y todo quedó hecho; El lo mandó, y empezó a existir» (Sal. 32 9). Basta que Dios lo quiera, para que las cosas empiecen a existir, y del modo como El las ha pensado y querido. Así se manifiesta cabalmente su omnipotencia.

1º Dios, al crear un ser, lo produce en toda su realidad entitativa, o sea en su esencia y en su existencia, en su materia y en su forma, sacando de la nada ambas cosas; a diferencia de los hombres y demás creaturas, que sólo pueden obrar modificando seres ya preexistentes. 2º La producción total y absoluta de un nuevo ser a partir de la nada supone un salto infinito del no-ser al ser, e implica un poder infinito, que supera por completo el poder limitado de cualquier criatura, tanto angélica como humana. 3º Infiérese de lo dicho que sólo Dios puede crear, y que este poder es tan exclusivamente suyo, que no puede comunicarlo a ninguna creatura: Dios no puede valerse de nada ni de nadie como instrumento de la acción creadora, ya


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