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Noticias de Provincia I Marzo 2026

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Noticias de Provincia Marzo 2026

Provincial

Hermann Rodríguez Osorio, SJ

Coordinación editorial

Antonio José Sarmiento, SJ

Jenifer Rubiano Sánchez

Diseño y diagramación

Laura Valentina Souza García

Imagen de portada

IV Encuentro Cultural y Deportivo ACODESI, Colegio Berchmans - Cali, 2026 - Alejandro Nieto

Impresión

Multi-impresos S.A.S

Edición cerrada el 17 de marzo de 2026.

INTENCIÓN DE ORACIÓN DEL PAPA:

“Oremos por los sacerdotes que atraviesan momentos de crisis en su vocación, para que encuentren el acompañamiento necesario y que las comunidades los apoyen con comprensión y oración”.

Noticias de Provincia Marzo 2026

Editorial

¿Cómo veo el futuro de la provincia?

Noticias breves

IV Encuentro Cultural y Deportivo

ACODESI: una experiencia que nos forma y nos transforma

IV Encuentro Cultural y Deportivo Acodesi: una experiencia que trascendió fronteras y unió talentos

Encuentro de Rectores ACODESI 2026: discernir juntos para renovar la misión educativa

Oración Comunitaria

Hotel de diez estrellas

Santos del mes

Franja CIRE: Primeros compañeros

Colaboración: Esencia y no pragmatismo

“Todos los días la Iglesia da a luz a la Iglesia”: comunión-en-misión desde la solidaridad, el cuidado y la empatía en el contexto colombiano

Memoria para no repetir: una apuesta desde Pasto para una Colombia posible

Ampliar horizontes: un nuevo paso en el apostolado educativo jesuita en Santander

Un café con Marcelo Amaro, SJ

Administradores de la misión

Cumpleaños de jesuitas en abril

E¡Lázaro, sal de ahí!

IV Encuentro Cultural y Deportivo de ACODESI

“—Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado. Después de decir esto, gritó: —¡Lázaro, sal de ahí!” Juan 11, 41-43

l colegio Berchmans nos acogió entre el 20 y el 23 de marzo pasado para celebrar el IV Encuentro Cultural y Deportivo de ACODESI. Algo más de dos mil doscientos jóvenes de todos nuestros colegios en Colombia, de Fe y Alegría y de varios países invitados, así como profesores, directivos y familiares de nuestros estudiantes, vivimos una experiencia maravillosa de amistad, expresión artísitica, cultural y deportiva, sin precedentes en nuestra historia como red educativa en Colombia. Vale la pena reflexionar y tratar de aprender algunas lecciones que nos deja este maravilloso encuentro sobre lo que significa educar y sobre lo que constituye uno de los pilares de nuestra misión en esta provincia. Y lo haré siguiendo el texto de san Juan en el que se relata la resurrección de Lázaro, texto bíblico de la liturgia del Quinto Domingo de Cuaresma, celebración que compartimos con los asistentes a este encuentro en Cali:

1. Educar es ofrecer lo mejor para el otro. Jesús sabe que ir a Jerusalén es un riesgo para él y para sus seguidores. Sin embargo, se llena de valor para ir al encuentro de su amigo que está enfermo. “Entonces Jesús les dijo claramente: —Lázaro ha muerto. 15 Y me alegro de no haber estado allí, porque así es mejor para ustedes, para que crean. Pero vamos a verlo” (Juan 11, 14-15). La amistad con Lázaro, Marta y María, es más fuerte que el miedo. Poder ofrecer a Lázaro lo mejor lleva a Jesús a ponerse en camino. En un encuentro como el que tuvimos hace un par de semanas, hay muchos riesgos, supone mucho trabajo y no siempre vemos bien recompensado nuestro esfuerzo. Sin embargo, ACODESI estaba pensando en lo que era mejor para este grupo de estudiantes, convocados por sus talentos deportivos y culturales y por la posibilidad de crecer en amistad y en desarrollar sus competencias.

2. Educar es trabajar por una sociedad nueva. Jesús quiere aprovechar el encuentro con Lázaro y su familia, para anunciar algo que beneficia a todo el pueblo: “—Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado” (Juan 11, 41-42). Un encuentro como el que vivimos en Cali, es un paradigma de lo que juntos queremos construir a través de nuestros procesos educativos. El impacto de esta experiencia en nuestros jóvenes estudiantes es más fuerte de lo que podemos imaginar o calcular. El modelo de sociedad que experimentan y sienten como posible, refuerza una propuesta educativa que no se queda en el aula, sino que trasciende y se proyecta en una sociedad nueva que entre todos queremos y podemos construír.

3. Educar es amar a cada persona y a su familia. En varios momentos el texto de San Juan expresa el afecto de Jesús por la familia de Betania y por Lázaro en particular: “Jesús lloró. Los judíos dijeron entonces: —¡Miren cuánto lo quería!” (Juan 11, 35-35). Trabajar en los procesos educativos en nuestras instituciones, supone que desarrollemos un amor particular por cada persona que tenemos delante, por sus familias, por sus contextos. Si no amamos, no educamos. En estos días de encuentro cultural y deportivo, sentimos momentos de mucha plenitud, pero también situaciones que nos pudieron desbordar. Tensiones en diferentes momentos, ganas de tirarlo todo lejos e irnos a descansar tranquilos. Pero el amor por nuestros estudiantes, nos mantuvo hasta el final haciendo todo lo posible para que las cosas fluyeran de acuerdo con lo programado y para alcanzar los fines que buscábamos.

4. Educar es poner de pie. Cuando Jesús grita a su amigo para que salga, lo hace movido por el amor. Sólo desde el amor se explica ese bendito grito de Jesús ante la tumba de su amigo: “¡Lázaro, sal de ahí!” (Juan 11, 43). Sólo desde el amor se entiende que “El muerto salió, con las manos y los pies atados con vendas y la cara envuelta en un lienzo” (Juan 11, 44). En nuestro encuentro, los encargados del bienestar y de la organización tuvieron que llamar la atención muchas veces. Eso significó, a veces, levantar la voz. No para humillar, no para ofender, no para sancionar, sino para ayudar a los jóvenes a ponerse de pie y a dar la talla que son capaces de dar en este tipo de experiencias.

5. Educar es dar vida. Todos los que participamos en el encuentro de ACODESI terminamos muy consolados. No faltaron, como dijimos, tensiones y dificultades. Eso es imposible que falte en un experiencia con tanta gente. Pero el sentir común fue que se trató de un gran salto hacia adelante en nuestra propuesta educativa que abre a la vida, al encuentro, a la amistad. Nuestros jóvenes se fueron llenos de una vida nueva que seguirán buscando en su camino, hasta el final de sus días.

¡Qué fácil resultan las cosas cuando nos mueve el amor! Detrás de todo lo valioso en esta vida, hay historias de amor que no conocemos. Normalmente, vemos los resultados y nos llenamos de admiración al reconocer la inmensidad de las obras de hombres y mujeres a lo largo y ancho de este mundo: Obras de arte, gestas revolucionarias, grandes construcciones, proyectos de desarrollo, acciones a favor de los demás... Detrás de todo ello había trabajando un motor inmóvil, un dinamismo creador, salvador y liberador que no se explica con palabras sino con obras; que no se contenta con los buenos deseos sino que pasa a las acciones; que no sólo opina sobre lo que debe cambiar, sino que transforma la realidad: ¡Este motor del mundo, que mueve sin ser movido, es el amor! Eso que lo que sentimos trabajando en nosotros y en todos los participantes del IV Encuentro Cultural y Deportivo de ACODESI.

Hermann Rodríguez Osorio, SJ Armenia, 5 de abril de 2026 Provincial

¿Cómo veo el futuro de la

¿Cómo veo la Provincia Colombiana de la Compañía de Jesús?: Una mirada parcial desde Santander

Dice la sabiduría popular que la ignorancia es atrevida. Por mi parte, considero imprudente hablar de una Provincia que aún me falta mucho por conocer. Sin embargo, me arriesgo a hacer este ejercicio, solicitado por el provincial, a partir de lo que veo y vivo en la región que acompaño. Lo que comparto aquí no es un diagnóstico, sino una intuición. No es una visión total, sino una lectura humilde desde lo que vemos y vivimos en Santander: un territorio que, más que certezas, ofrece posibilidades.

Si uno se dejara llevar únicamente por ciertas narrativas globales sobre la vida religiosa que incluyen envejecimiento, disminución numérica, reconfiguración de presencias, podría suponer que el horizonte está marcado sobre todo por la contracción y la necesidad de limitarnos en nuestras obras apostólicas. Siempre hablamos de discernimientos para ver qué obras deberíamos cerrar. Sin embargo, la experiencia local en Santander ofrece otro matiz. No niega los retos, pero deja entrever signos de vitalidad que invitan a una lectura más esperanzada.

En nuestra región, por ejemplo, la presencia jesuita sigue siendo significativa, no tanto por el número como por la densidad apostólica. Siete jesuitas acompañan de manera directa o cercana las obras, en un ecosistema que incluye colegio, parroquia, casa de ejercicios, servicios sociales, educación popular y espacios de encuentro. Cada semana, más de tres mil personas participan en siete eucaristías dominicales en una parroquia que no solo convoca, sino que articula comunidad. La casa de ejercicios mantiene una ocupación prácticamente continua durante el año, brindando espacios de retiros y encuentros a instituciones educativas e integrando comunidades de vida cristiana para la promoción de la espiritualidad. El colegio, aun en medio de la tendencia general de disminución de matrícula, ha abierto nuevos horizontes con la activación de otra sede en Piedecuesta gracias a la intuición del P. Rodolfo Abello y a la decisión apostólica del P. Hermann Rodríguez de empezar el próximo año con el bachillerato. También se abren nuevos horizontes con propuestas técnicas impulsadas desde la Congregación Mariana Claver, que además presta servicios de salud y acompaña a personas en situación de vulnerabilidad. Definitivamente, la presencia de la Compañía en Santander es importante.

Paradójicamente, para los jesuitas, nada de esto ha sido labor titánica. Es la cotidianidad de una misión que sigue encontrando cauces cuando se la piensa en clave de colaboración y discernimiento. Muchas personas están vinculadas en estos procesos. En términos ignacianos, podríamos decir que se trata de buscar y hallar a Dios en la historia concreta, allí donde la misión no se mide únicamente por la cantidad de religiosos, sino por la capacidad de generar procesos y construir horizontes comunes. La experiencia muestra que cuando los jesuitas colaboramos entre nosotros, los procesos apostólicos se fortalecen, pero es necesario hacer explícito ese deseo de trabajar en común. Esa es tal vez la mayor gracia que hemos recibido.

Gracias a iniciativas de la Asistencia para el Discernimiento y la Planificación Apostólica, que buscan mapear nuestras acciones comunes, o al trabajo de la Red Juvenil Ignaciana para medir la pastoral juvenil, empezamos a ver con mayor claridad el potencial que tenemos. Es muy importante que todos podamos tener una visión más integrada de lo que antes se vivía de manera fragmentada. Creo que como provincia persiste una cierta asimetría: muchas comunidades y obras avanzan con creatividad, pero aún nos hace falta tomar mayor conciencia del conjunto al que pertenecemos.

Si observamos el apostolado educativo, un campo que sigo con atención, en América Latina los jesuitas acompañan 89 colegios articulados en FLACSI que forman mas de 120.000 estudiantes. Colombia concentra una parte importante de este apostolado. En comparación con las estadísticas globales, en nuestra provincia dedicamos muchos esfuerzos a la transformación desde la educación secundaria y la educación popular a pesar del desconocimiento de esta última. Pero también en este campo abrimos horizontes. Atender una Escuela Normal (la primera de Fe y Alegría) en Puente Nacional es fruto de la colaboración en nuestra región. Un lugar para la formación de maestros y un campo privilegiado de incidencia educativa. La educación en Colombia configura un tejido que va desde la educación popular hasta la formación universitaria y técnica, hoy ampliada con nuevas ofertas. En educación todo son posibilidades a pesar de la baja de natalidad que amenaza a las instituciones. Si hacemos las cosas bien, ciertamente seguiremos en el tablero.

Por supuesto que tenemos riesgos: La sostenibilidad de las obras (especialmente las educativas) que requieren la inversión de los recursos que consiguen, las vocaciones que estamos llamados a promover, las transformaciones culturales y las exigencias legales que nos obligan a repensar continuamente el modo de proceder. Pero también existen muchas oportunidades para una mayor integración entre niveles educativos y para una colaboración más decidida con laicos, otras congregaciones e instituciones civiles.

Desde Santander, lo que se percibe no es tanto un sistema en declive sino un cuerpo en transición. Un cuerpo que, aun con limitaciones, dispone de recursos humanos, espirituales y organizativos que podrían ser puestos en común con mayor conciencia. Tal vez uno de los desafíos sea precisamente ese: compartir más lo que se hace, narrar mejor los procesos que se adelantan, tener la oportunidad de ver lo que va creciendo en las regiones, generar información estandarizada que permita ver el todo sin perder la riqueza de las partes.

La misión de la Compañía no es conservar estructuras, sino anunciar esperanza. Y en un país que sigue necesitando mediaciones educativas, espirituales y sociales, la presencia de la Compañía de Jesús continúa siendo significativa. Desde esta esquina del mapa, lo que se alcanza a ver son brotes: obras que se reinventan, comunidades que acompañan, colaboración con redes que empiezan a tejerse con mayor intencionalidad.

No es una visión completa. Es apenas una mirada desde el camino. Pero incluso así, deja entrever que la Provincia Colombiana no simplemente resiste el paso del tiempo, sino que va aprendiendo a leer los signos de los tiempos. Tal vez es la mejor manera de vivir una fe situada, realista, esperanzadora y que en lo concreto nos invita a seguir amando y sirviendo al pueblo de Dios.

Noticias breves

Cambios y destinos

El Padre Stivel Toloza Blanco ha sido nombrado superior de la comunidad Pedro Fabro, en Bogotá.

El Padre Luis Alfonso Villa destinado a vivir en nuestra comunidad de Cartagena será vicario parroquial en el Santuario de San Pedro Claver.

Un homenaje a los mayores de nuestra provincia

Hemos recogido muchas historias de la voz de sus protagonistas: personas sabias, alegres y que han acompañado a miles de corazones en su paso por la Provincia. Ahora, en la serenidad de los años, estos incansables caminantes siguen su travesía en Medellín y Bogotá, entre la vida apostólica y la oración, en espacios que resguardan su memoria y honran su entrega.

Acompáñanos a descubrir esas voces. Espera el estreno por los canales de Jesuitas Colombia.

Inscríbete acá

IV Encuentro Cultural y Deportivo ACODESI: una experiencia que nos forma y nos transforma

El Encuentro Cultural y Deportivo de ACODESI ha sido, ante todo, una profunda experiencia de gratitud y alegría. Más de 2000 jóvenes de colegios jesuitas, provenientes no solo de Colombia sino también de distintos países de América Latina e incluso de Italia, se dieron cita para compartir, aprender y crecer juntos. A todos ellos, gracias por la confianza, por la apertura y por la vitalidad que trajeron consigo. Su presencia nos recuerda que apostar por la formación integral no es solo un ideal, sino una tarea viva que nos desafía a ser creativos y a generar nuevos espacios donde el aprendizaje trascienda el aula.

Uno de los grandes aprendizajes de este encuentro ha sido la riqueza cultural que emerge cuando nos atrevemos a encontrarnos en la diversidad. Los distintos acentos, expresiones y formas de nombrar la realidad nos confrontan con los límites del lenguaje, pero al mismo tiempo nos invitan a construir puentes. En medio de esas diferencias, descubrimos que el lenguaje no solo puede ser un reto, sino también una oportunidad para el encuentro auténtico.

De manera especial, la experiencia cultural vivida a través de la música, la danza, el teatro y las artes plásticas nos muestra que hemos emprendido un camino que nos enriquece profundamente. Estas expresiones no solo revelan talentos, sino que despiertan sensibilidad, amplían la mirada y nos conectan con lo más humano de nosotros mismos. Allí se gesta una educación que toca el corazón y transforma la manera de habitar el mundo.

Por su parte, la experiencia de la villa olímpica se convirtió en un verdadero espacio de aprendizaje. Más allá de la competencia, fue un lugar para reconocer nuestros límites, aprender a respetar al otro y comprender que no todo gira en torno a la comodidad. Desacomodarnos, salir de lo habitual y enfrentar nuestros propios desafíos nos permite crecer, madurar y fortalecer el carácter.

En medio de la intensidad de las competencias deportivas, también se hizo presente la dimensión espiritual. Allí, entre esfuerzos, logros y derrotas, se evidencian signos de un camino bien orientado, aunque aún con retos por delante. Seguimos llamados a integrar más profundamente la espiritualidad en estas experiencias, para que no solo se trate de ganar, sino de crecer como personas, en coherencia con nuestros valores.

Queremos expresar un agradecimiento especial al Colegio Berchmans y a su rector, el Padre Benhur Navarro, SJ, por la acogida generosa y la impecable organización. La logística, el cuidado en cada detalle, especialmente en la alimentación, fueron signos concretos de hospitalidad y servicio que hicieron posible esta experiencia.

Finalmente, la riqueza cultural también se hizo presente en las expresiones propias de nuestro país: el colorido del carnaval de Barranquilla, la tradición del carnaval de Pasto y la fuerza del baile de la salsa nos recordaron la alegría y la diversidad que nos caracteriza como pueblo.

Sin embargo, este encuentro también nos deja importantes llamados. Necesitamos seguir creciendo en la manera como vivimos la competencia, para que nunca ponga en riesgo nuestros valores. Las pasiones deben ser orientadas, no desbordadas; estamos llamados a reconocernos como una gran familia, a cuidarnos y a tratarnos como hermanos. Solo así, estos espacios seguirán siendo verdaderas escuelas de vida, donde no solo se forman buenos estudiantes, sino mejores seres humanos.

Con esta misma esperanza, ya comenzamos a mirar hacia adelante, sabiendo que este camino continúa. Nos encontramos desde ahora en la expectativa y la ilusión de volver a reunirnos, si Dios quiere, en el 2029 en Bogotá, para seguir creciendo como red, como comunidad y como familia ignaciana.

QIV Encuentro Cultural y Deportivo

Acodesi: una experiencia que trascendió fronteras y unió talentos

ueridos compañeros en la misión y hermanos de la Provincia Colombiana: Todavía resuenan en los pasillos de nuestro colegio cientos de voces juveniles que, en marzo, transformaron nuestra rutina en una verdadera fiesta de alegría, deporte y arte. Al contemplar hoy el silencio de nuestras instalaciones, no puedo sino detenerme un momento a agradecer y reconocer con el corazón el paso de Dios por este IV Encuentro Cultural y Deportivo ACODESI.

Organizar un evento de esta magnitud, no fue simplemente un reto logístico; fue, ante todo, un ejercicio espiritual de discernimiento y colaboración apostólica. Durante meses, equipos interdisciplinarios trabajaron incansablemente para que cada detalle, desde el alimento compartido hasta la adecuación de los escenarios, hiciera sentir a los participantes de este Encuentro como en casa.

Lo vivido en Cali superó nuestras fronteras geográficas. No solo nos abrazamos como colegios de la red Acodesi y Fe y Alegría; la presencia de seis colegios de la Red Global Jesuita provenientes de distintas latitudes nos recordó que somos parte de un cuerpo misional universal. Ver a jóvenes de diferentes países integrados, intercambiando experiencias y rompiendo barreras culturales, fue la confirmación de que nuestra misión educativa trasciende cualquier nacionalidad.

En cada jornada, la espiritualidad fue la savia que nutrió el encuentro: a través de las eucaristías y las reflexiones diarias, nuestros estudiantes iniciaron el día con el corazón dispuesto; la pausa ignaciana, ese momento de silencio necesario en medio del fragor de la competencia, nos permitió recordar que Dios habita en todas las cosas y que todos somos hermanos.

Hoy, varios días después de finalizado el Encuentro, puedo decir con convicción: valió la pena. Valió la pena el esfuerzo extenuante de tantas manos porque el resultado son cientos de estudiantes que hoy sienten y viven lo que es ser ciudadanos globales, conscientes de que pertenecen a una red más amplia que los sostiene y los impulsa.

Sentirnos ese cuerpo apostólico unido fue el mayor regalo. Ver a las familias de nuestro colegio abrir sus corazones para acoger a quienes venían de lejos, y a los padres de familia visitantes integrarse como si estuvieran en su propio hogar, nos hizo palpar esa fraternidad que San Ignacio soñó para nosotros.

Quiero agradecer especialmente a cada eslabón de esta cadena de amor: a la red ACODESI por la confianza, a los colegios hermanos que aceptaron el llamado, a los egresados y empresas aliadas, y muy especialmente a toda nuestra comunidad educativa del Berchmans.

Como bien nos enseñó nuestro patrono, San Juan Berchmans, el secreto de la santidad y la excelencia reside en “hacer lo ordinario de manera extraordinaria”. Este encuentro fue la manifestación viva de ese principio: desde la entrega en cada partido jugado, hasta las expresiones artísticas en cada obra de teatro, pintura, danza o canto, así como cada conversación en los pasillos, estuvieron impregnadas de la esencia de “en todo amar y servir”.

Que este IV Encuentro no sea un punto de llegada, sino un impulso para seguir caminando como red, reconociéndonos hermanos en la diferencia y servidores de una misión que no conoce fronteras.

DEncuentro de Rectores ACODESI 2026: discernir juntos para renovar la misión educativa

Rectora

el 17 al 19 de marzo se llevó a cabo en la Finca Villa Loyola, en Jamundí (Valle del Cauca), la Asamblea Ordinaria de Rectores de ACODESI, un espacio privilegiado de encuentro, discernimiento y toma de decisiones en favor de la misión educativa de la Compañía de Jesús en Colombia. Esta reunión congregó a los rectores de los nueve colegios jesuitas del país, junto con el Padre Provincial Hermann Rodriguez SJ, el Padre Rodolfo Abello, S.J., presidente de ACODESI, su equipo de trabajo, y la grata presencia del Padre Edwin Martínez, S.J., recientemente nombrado rector del Colegio San Luis Gonzaga de Manizales.

Desde el inicio, la Asamblea estuvo marcada por un ambiente profundamente fraterno, de confianza y apertura, que permitió el diálogo honesto y la construcción conjunta. Como comunidad apostólica, vivimos estos días como un espacio privilegiado para el discernimiento conjunto, el fortalecimiento del trabajo en red y la renovación de nuestro compromiso con la educación ignaciana.

Uno de los momentos centrales de la Asamblea fue la revisión y aprobación de la Actualización de la Propuesta Educativa de la Compañía de Jesús en Colombia, fruto de un proceso amplio, participativo y discernido que ha involucrado a rectores, directores académicos y equipos de trabajo de los colegios. Este documento consolida un lenguaje común en torno a la formación integral y la estructura curricular de ACODESI, fortaleciendo la identidad compartida y orientando las apuestas pedagógicas de la red.

Entre los principales frutos de esta actualización se destacan: la definición de una estructura curricular común con componentes claros (modelo pedagógico, enfoque, didáctica, metodología y evaluación); la consolidación de competencias comunes en las áreas disciplinares y proyectos; la articulación de capacidades como sello distintivo de la formación ignaciana; y la definición de una metodología conjunta para la actualización de los PEI, PIAs y proyectos institucionales. Todo ello constituye un paso significativo hacia la unidad en la diversidad, respetando los contextos particulares de cada colegio, pero fortaleciendo el horizonte común que nos anima.

Otro espacio de gran riqueza fue el conversatorio con el Padre Provincial, quien, a partir de un análisis estadístico de los últimos cinco años, invitó a una lectura profunda de la realidad que enfrentan nuestros colegios. Se evidenció, entre otros aspectos, una disminución aproximada de mil estudiantes entre 2020 y 2025, lo que plantea importantes desafíos en términos de sostenibilidad, pertinencia y proyección institucional. Asimismo, se analizaron variables como los resultados académicos, la relación entre costos e ingresos, y la composición de las plantas docentes, lo cual permitió comprender con mayor claridad la complejidad del contexto actual.

En este marco, surgieron con fuerza algunos retos prioritarios para la educación jesuita: la incorporación crítica y creativa de la inteligencia artificial en los procesos educativos; la implementación de la cátedra de educación emocional —establecida por normativa nacional— como una oportunidad para fortalecer la formación integral; y la necesidad de seguir cuidando la relación con las familias, los exalumnos y la sostenibilidad de nuestras instituciones. Se subrayó, además, la importancia de responder con fidelidad creativa a estos desafíos, manteniendo el horizonte de formar personas competentes, conscientes, comprometidas y compasivas.

La Asamblea también permitió la aprobación de importantes acuerdos administrativos, académicos y financieros que orientarán el trabajo de la red en los próximos meses. Entre ellos, la continuidad de procesos como las pruebas de inglés de ACODESI, el fortalecimiento de políticas comunes —como la de compras en red—, la actualización de la estructura curricular y la proyección de encuentros formativos para equipos académicos. Estos acuerdos reflejan el compromiso de seguir construyendo en red, optimizando recursos y potenciando el impacto de nuestra misión educativa.

Como cierre de este significativo encuentro, los rectores se trasladaron al Colegio Berchmans de Cali para participar en la apertura del IV Encuentro Cultural y Deportivo ACODESI 2026. Este evento, que reúne a más de 2000 participantes entre estudiantes, docentes y delegaciones internacionales, se constituye en una verdadera celebración de la identidad ignaciana. Tal como lo expresó el Padre Rodolfo Abello, S.J., “el inicio del encuentro se vive como un verdadero derroche de cultura, energía y talento”, donde el arte, la música y el deporte se convierten en medios privilegiados para la formación integral y el fortalecimiento del espíritu de cuerpo.

Este espacio no solo evidencia el talento y la vitalidad de nuestros jóvenes, sino también la capacidad de la red para generar experiencias significativas de convivencia, aprendizaje y fraternidad, en coherencia con el propósito de educar ciudadanos para el mundo actual.

Un profundo agradecimiento por el ambiente vivido durante estos días: la acogida, la confianza, la escucha respetuosa y la calidez que caracterizan nuestro modo de proceder. De manera especial, a la generosidad y liderazgo del Padre Benhur Navarro, S.J., rector del Colegio Berchmans, por la excelente organización tanto de la Asamblea de Rectores como del Encuentro Cultural y Deportivo.

Regresamos a nuestros colegios con el corazón agradecido y renovado, conscientes de los desafíos que enfrentamos, pero también llenos de esperanza y convicción. Seguimos caminando juntos, como compañeros apostólicos, al servicio de una misión que nos trasciende y nos compromete: formar hombres y mujeres para los demás, capaces de transformar la realidad con fe, justicia y amor.

Escolares jesuitas - 5 de marzo

QUINTA ORACIÓN

Intercesor: Luis Gonzaga – Patrono de la juventud

QUINTA ORACIÓN

1. ORACIÓN PREPARATORIA

Intercesor: Luis Gonzaga – Patrono de la juventud

1. ORACIÓN PREPARATORIA

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO

EL LUGAR

«Que todas nuestras intenciones, acciones y operaciones estén ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad» [EE 23]

2. COMPOSICIÓN VIENDO EL LUGAR

El día de hoy presentamos al Señor a los Escolares Jesuitas (filósofos, maestrillos y teólogos). Consideremos, como dice Ignacio, un momento y traigamos a nuestra mente y corazón a todos los jesuitas en formación… Pensemos en quienes están estudiando filosofía y teología… ¿En qué países están? Pensemos en los maestrillos que con su dedicación se suman a la misión del Cuerpo Apostólico. El testimonio de entrega generosa en el seguimiento a Jesús y el servicio desinteresado a quienes sufren de nuestro compañero Luis Gonzaga, patrono de la juventud católica, nos servirá de modelo inspirador.

3. ORACIÓN

PERSONAL

escala social, sus pensamientos le instaban con más fuerza a hacerse jesuita.

3.

Nuestro intercesor

El día de hoy presentamos al Señor a los Escolares Jesuitas (filósofos, maestrillos y teólogos). Consideremos, como dice Ignacio, un momento y traigamos a nuestra mente y corazón a todos los jesuitas en formación… Pensemos en quienes están estudiando filosofía y teología… ¿En qué países están? Pensemos en los maestrillos que con su dedicación se suman a la misión del Cuerpo Apostólico. El testimonio de entrega generosa en el seguimiento a Jesús y el servicio desinteresado a quienes sufren de nuestro compañero Luis Gonzaga, patrono de la juventud católica, nos servirá de modelo inspirador.

ORACIÓN PERSONAL

Luis Gonzaga (1568-1591) renunció a una situación principesca para abrazar los votos de la vida religiosa. Era el hijo mayor del Marqués de Castiglione, y heredero del título familiar. En 1582, el joven Gonzaga, acompañó a la hija de Carlos V en su viaje a Madrid. Allí pasó a ser paje de acompañamiento del príncipe de Asturias y le hicieron caballero de la Orden de Santiago. Pero cuanto más ascendía en la

Nuestro intercesor Luis Gonzaga (1568-1591) renunció a una situación principesca para abrazar los votos de la vida religiosa. Era el hijo mayor del Marqués de Castiglione, y heredero del título familiar. En 1582, el joven Gonzaga, acompañó a la hija de Carlos V en su viaje a Madrid. Allí pasó a ser paje de acompañamiento del príncipe de

El marqués se llenó de rabia al escuchar que su heredero quería renunciar a todo lo que con tanto cuidado había preparado para él. Sin embargo, la determinación del hijo fue más fuerte y su padre terminó por dar su consentimiento. Al poco de entrar en el Noviciado, Italia fue azotada por una ola de peste y hambre y Gonzaga se lanzó a ocuparse de las víctimas de la plaga. En el hospital, los bañaba, les daba de comer y los preparaba para los sacramentos.

escala social, sus pensamientos le instaban con más fuerza a hacerse jesuita.

El marqués se llenó de rabia al escuchar que su heredero quería renunciar a todo lo que con tanto cuidado había preparado para él. Sin embargo, la determinación del hijo fue más fuerte y su padre terminó por dar su consentimiento. Al poco de entrar en el Noviciado, Italia fue azotada por una ola de peste y hambre y Gonzaga se lanzó a ocuparse de las víctimas de la plaga. En el hospital, los bañaba, les daba de comer y los preparaba para los sacramentos.

Confesó a su director espiritual, Roberto Belarmino, que había tenido el presentimiento de que moriría pronto. Y así fue, contrajo la peste y en pocos días murió. Se conserva una carta que escribió a su madre poco antes de morir: “Al llegar tu carta, me encuentro todavía en esta región de los muertos. Pero un día u otro ha de llegar el momento de volar al cielo, para alabar al Dios eterno en la tierra de los que viven”.

La Palabra de Dios Hch. 8, 27-35 «Sucedió que un eunuco etíope, ministro de la reina Candaces y administrador de sus bienes, volvía de una peregrinación a Jerusalén, sentado en su carroza y leyendo la profecía de Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: “Acércate y camina junto a la carroza”. Felipe la alcanzó de una carrera y oyó que estaba

Confesó a su director espiritual, Roberto Belarmino, que había tenido el presentimiento de que moriría pronto. Y así fue, contrajo la peste y en pocos días murió. Se conserva una carta que escribió a su madre poco antes de morir: “Al llegar tu carta, me encuentro todavía en esta región de los muertos. Pero un día u otro ha de llegar el momento de volar al cielo, para alabar al Dios eterno en la tierra de los que viven”.

La Palabra de Dios Hch. 8, 27-35 «Sucedió que un eunuco etíope, ministro de la reina Candaces y administrador de sus bienes, volvía de una peregrinación a Jerusalén, sentado en su carroza y leyendo la profecía de Isaías. El Espíritu dijo a Felipe:

leyendo la profecía de Isaías, y le preguntó:

“¿Entiendes lo que estás leyendo?” Contestó:

“¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me lo explica? Y lo invitó a subir y sentarse junto a él. Felipe tomó la palabra y, comenzando por aquel texto, le explicó la Buena Noticia de Jesús».

Palabra de Dios.

leyendo la profecía de Isaías, y le preguntó: “¿Entiendes lo que estás leyendo?” Contestó: “¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me lo explica? Y lo invitó a subir y sentarse junto a él. Felipe tomó la palabra y, comenzando por aquel texto, le explicó la Buena Noticia de Jesús».

Preguntas para la reflexión

1. ¿Qué invitaciones surgen a través del texto?

Palabra de Dios.

2. ¿Cómo relaciono el texto y sus invitaciones con nuestros hermanos que están en formación?

3. ¿Qué nos dice el texto a nivel comunitario?

Preguntas para la reflexión

¿Cuáles son las invitaciones?

1. ¿Qué invitaciones surgen a través del texto?

• Para que a ejemplo de San Luis Gonzaga, nos afanemos en progresar, en el corto tiempo de nuestra vida, hacia la madurez cristiana y religiosa. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

• Para que a ejemplo de San Luis Gonzaga, nos afanemos en progresar, en el corto tiempo de nuestra vida, hacia la madurez cristiana y religiosa. Oremos.

Se pueden añadir otras intenciones.

Padre amoroso, que inspiras y realizas todos los buenos deseos: dirige a tus hijos por el camino de la salvación y haz que cuantos se entregaron a Ti en la Compañía de Jesús, abandonándolo todo, sigan a Cristo, renuncien al poder del mundo y te sirvan a Ti y a sus hermanos con espíritu de pobreza y humildad de corazón. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

2. ¿Cómo relaciono el texto y sus invitaciones con nuestros hermanos que están en formación?

4. PRECES

3. ¿Qué nos dice el texto a nivel comunitario? ¿Cuáles son las invitaciones?

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

Reflexionamos de manera personal un momento y compartimos en comunidad.

• Para que todos los jesuitas en formación respondan a las necesidades de la Iglesia, la Compañía y la sociedad. Oremos.

4. PRECES

A cada petición vamos a responder: Eterno Señor de todas las cosas, escúchanos.

• Para que los Escolares Jesuitas sepan descubrir a Dios en la misión de los estudios, deseando siempre ser más para servir mejor. Oremos.

• Para que todos los jesuitas en formación respondan a las necesidades de la Iglesia, la Compañía y la sociedad. Oremos.

• Para que más jóvenes se animen a responder a la llamada del Señor y que los ya consagrados perseveren en la llamada de “en todo amar y servir”. Oremos.

• Para que los Escolares Jesuitas sepan descubrir a Dios en la misión de los estudios, deseando siempre ser más para servir mejor. Oremos.

• Para que más jóvenes se animen a responder a la llamada del Señor y que los ya

Padre amoroso, que inspiras y realizas todos los buenos deseos: dirige a tus hijos por el camino de la salvación y haz que cuantos se entregaron a Ti en la Compañía de Jesús, abandonándolo todo, sigan a Cristo, renuncien al poder del mundo y te sirvan a Ti y a sus hermanos con espíritu de pobreza y humildad de corazón. Amén.

5. ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Rezamos todos juntos:

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida. Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Señor Jesús, te pedimos que muevas interiormente a los jóvenes a buscarte y a seguirte. Tú que los llamas con amor eterno, haz que conozcan el misterio de su vocación y el sentido de su vida.

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Envíanos, Señor, nuevos compañeros, que te amen a ti junto con tu Iglesia, que es santa y pecadora, y que quieran que, con su entrega, la Iglesia sea tus manos, tus pies y tu voz en este mundo.

Oración por las Vocaciones – CPAL

Suscita en algunos jóvenes el deseo de unirse a esta mínima Compañía, y que en ella busquen incesantemente ser servidores de tu misión, viviendo en pobreza, castidad y obediencia.

Oración por las Vocaciones

Hotel de diez estrellas

Antonio Silva, SJ

Amable Público, muy buenos días:

Cuando hace 32 años se iba a inaugurar esta Casa “Pedro Arrupe”, el Superior hizo todas las diligencias posibles para contratar Enfermeros-Hombres. Por fortuna no los encontró. Por fortuna vinieron diez Damas a ejercer gustosamente el oficio del Buen Samaritano. Aquí residimos 18 jesuitas de juventud acumulada. Aunque nuestras madres y hermanas ya no existen, aquí nos acogieron otras madres y otras hermanas queridísimas que nos adoptaron como a hijos.

Para mí este Hogar Geriátrico es un “Hotel de 10 Estrellas”. Las Estrellas son las Enfermeras y todas las otras Damas que nos consienten y acompañan. Disfrutamos de sus diligentes y cariñosos cuidados día y noche. Cada uno de nosotros se siente como niño consentido. A este querido Hogar Geriátrico, la Casa Pedro Arrupe, yo la considero como una verdadera ANTESALA DEL CIELO. –Y lo digo presintiendo mi cercano eclipse total, no de luna ni de sol, sino de vida terrenal.

Confieso que he vivido feliz, tanto en mi familia como en mi segundo hogar, la Compañía de Jesús. Mi tercera y última familia ha sido esta maravillosa residencia, hogar de paz y dicha, donde nos amamos, nos servimos, nos ayudamos, convivimos, disfrutamos de una tranquilidad y un santo ocio como en ninguna otra casa habíamos disfrutado.

Hoy, a mis 105 años de edad, les expreso mi cordial y profunda gratitud. A los Padres Mario Franco y Carlos Alberto Romero, a doña Alejandra y don Guillermo, a los Jesuitas dolientes, a doña Paula y su cortejo de Enfermeras, a mis grandes amigas Geriatra y Terapeuta, Eliana y María Eugenia. A las damas encargadas de la cocina, el comedor, la ropería y el aseo. A los señores Administrador, jardinero y conductor. A todos y todas mi sincera gratitud. Y les deseo que Dios bendiga sus personas, su familia y su abnegado ministerio de procurarnos la salud, la alegría y el bienestar.

Cordialmente, Antonio Silva Mojica, SJ.

“ ”

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Madre de la Compañía de Jesús

Fecha de conmemoración: 22 de abril. Esta celebración se remonta a 1541, cuando los primeros jesuitas pronunciaron sus votos solemnes de pobreza, castidad y obediencia ante esta imagen en la Basílica romana de San Pablo Extramuros.

Valores:

-Humildad y sencillez: Reconoce que todo es don de Dios. No busca protagonismo, sino que deja que su vida sea instrumento del amor divino en el servicio silencioso.

-Fe y obediencia: Su confianza en Dios no depende de certezas humanas, sino de una entrega profunda que la impulsa a caminar con esperanza, enseñando a confiar en medio de la incertidumbre.

-Fortaleza y paciencia: Permanece fiel incluso en el dolor. Su firmeza muestra que la fidelidad a Dios implica perseverancia y valentía en los momentos de dificultad.

Consejo actual: Vivan con humildad y sencillez, y salgan al encuentro de quienes más lo necesitan, porque el amor se hace concreto en el servicio. Confíen también en medio de las dificultades; yo misma aprendí que la esperanza no se apaga cuando el camino se vuelve incierto. Pongan siempre en el centro a Jesucristo y permitan que Él guíe sus decisiones y sueños. No teman, caminen con fe y hagan de su vida un servicio lleno de amor y esperanza.

“ ”

SI USTED TIENE MUCHO POR HACER, CON LA AYUDA DE DIOS, ENCONTRARÁ TIEMPO PARA HACERLO TODO

SAN PEDRO CANISIO

Presbítero y doctor de la Iglesia

Fecha de conmemoración: 27 de abril, recordado especialmente en el 2021 con motivo del 500 aniversario de su nacimiento. Asimismo, ha sido la fecha elegida por la Compañía de Jesús para la creación de la nueva Provincia jesuita de Europa Central en honor a su celebración.

Valores:

-Fidelidad a la fe: Se distinguió por su firme adhesión a la doctrina cristiana en un tiempo de profundas divisiones religiosas.

-Amor por la educación: Consideraba la formación intelectual y espiritual como un camino fundamental para renovar la Iglesia y la sociedad.

-Caridad y respeto en el diálogo: En medio de debates teológicos intensos, optó por un estilo sereno y respetuoso. Evitaba la confrontación agresiva y buscaba tender puentes.

Consejo actual: No respondan al mundo con dureza, sino con respeto y caridad, pues el diálogo sincero abre caminos donde la confrontación levanta muros. Cultiven la oración, porque en el silencio encontrarán la luz para sus decisiones y la fuerza para sus desafíos. Estudien, cuestionen, aprendan, pero no olviden que el conocimiento alcanza su plenitud cuando se pone al servicio de los demás. Sean valientes en sus convicciones, humildes en su trato y generosos en su entrega.

Primeros Compañeros

(Burgos - España, 1517 – Roma - Italia, 1576)

Un gestor al servicio de la misión

En la nota anterior (noticias de Provincia de febrero) tuvimos la oportunidad de acercarnos al P. Diego Laínez quien como segundo Prepósito General de la Compañía de Jesús mantuvo el uso de las Cartas como un medio idóneo para cuidar de los jesuitas que en la naciente Compañía salían en dispersión a la misión. En esa medida, nuestro objetivo para los lectores de este sencillo aporte no es otro que reencontrar la inspiración original de los fundadores y adaptarla a las circunstancias de nuestros tiempos.

Continuando con nuestro recorrido, queremos acercarnos ahora a uno de los personajes más importantes para la consolidación de la Compañía en sus orígenes. Se trata de Juan Alfonso de Polanco. Curiosamente ha sido un jesuita poco conocido, poco divulgado, incluso, no muy estudiado. Probablemente no hemos reconocido su importancia capital en la historia inicial de los primeros jesuitas.

Fue Secretario General de los tres primeros Generales de la Compañía de Jesús a lo largo de 26 años, los padres, Ignacio de Loyola, Diego Laínez y Francisco de Borja. Incluso podemos afirmar que fue el primer historiador riguroso de la orden fundada por Ignacio y los primeros compañeros. En términos de nuestro tiempo, Polanco se desenvolvió como un gran gestor organizacional y de comunicaciones el cual apoyó a Ignacio, incluso, en la elaboración y redacción de las Constituciones. Fue vital el impulso, el orden y la estructura que le ofreció a Ignacio para culminar esta determinante tarea.

La Compañía en sus primeros años de fundación creció de una manera acelerada. Por tanto, el desafío para mantener cohesionado un cuerpo de jesuitas que crecía significativamente en número y, que, a su vez, iba siendo enviado a tan distintos lugares de misión resultaba en todo un desafío. El riesgo de un “caos institucional” era evidente. Justamente el P. Polanco con su

JUAN ALFONSO DE POLANCO, SJ.

sapiencia de organizador contribuyó a que, tal riesgo al cual el Instituto se vio expuesto, se transformara en un proceso de organización institucional admirable. El P. Ribadeneira llegó a afirmar que el jesuita Burgalés representó para Ignacio su secretario, sus pies y sus manos (FN III, 620).

Es obra de Polanco la organización y preocupación por el extraordinario sistema de comunicación epistolar de la primera Compañía de Jesús. Recién nombrado Secretario (27 de julio de 1547), escribe una carta a toda la Compañía insistiendo en la importancia de la frecuente comunicación epistolar (cartas). Por ejemplo, explica el profesor José García de Castro, SJ, de las casi 7000 cartas que conservamos del epistolario ignaciano, todas menos 175 se escribieron después de la llegada del P. Polanco a la Secretaria de la Compañía. El mismo P. Ribadeneira llegó a afirmar que "estaba tan ocupado en tantas tareas, que no puede por la multitud de ellas casi respirar" (MRib I, 99).

Al final de su vida, entre 1573 y 1574, el cuarto Prepósito General, P. Everardo Mercuriano, lo liberó de cualquier cargo institucional. Gracias a ello, el P. Polanco desarrolló su aporte como historiador de la Compañía. De dicha labor, tan extensa como admirable, nos queda la fundante obra Chronicon latino (Vita Ignatii Loyolae et rerum Societatis Iesus historia), la cual reúne unas 4500 páginas acerca de la vida de la Compañía desde la llegada de los primeros padres a Venecia (1537) hasta la muerte de Ignacio (1556).

Sobre su imagen de Ignacio de Loyola, el P. Polanco llegó a considerar lo siguiente: "posee en un grado extraordinario ciertos dones naturales de Dios. Gran energía para iniciar empresas arduas, gran constancia en continuarlas y gran prudencia en dirigirlas a su fin" (O´Malley 1995, 454).

Hoy se nos insiste, en nuestro quehacer apostólico, en la necesidad de generar procesos que estén mediados por modelos de planeación estratégica y organizacional que nos permitan cumplir la misión de un modo más ordenado y en colaboración. A su vez, somos llamados a sistematizar nuestros procesos institucionales los cuales no solamente se configuran para responder a estándares de calidad sino también porque estos modos de proceder son criterios para verificar que estamos en realidad haciendo la voluntad que Dios nos pide como Cuerpo Apostólico. El P. Polanco, nos inspira a mantenernos como un Cuerpo Apostólico vital y cada vez más organizado para que, como en su época, seamos capaces de respondes a los desafíos en nuestra Provincia y en nuestra Iglesia.

Juan Alfonso de Polanco

Buscar y hallar

El Centro Ignaciano de Reflexión y Espiritualidad (CIRE) presenta Buscar y hallar, una nueva serie testimonial que nace con el propósito de compartir la experiencia de los Ejercicios Espirituales a partir de la voz de quienes los han vivido. A través de distintos testimonios que se irán publicando periódicamente, la serie recoge procesos personales marcados por la búsqueda, el encuentro y el proceso vivido.

Buscar y hallar permite acercarse a la manera en que esta experiencia permanece en las personas y continúa desplegándose en su vida cotidiana. La serie será difundida a través de las redes sociales del CIRE, ofreciendo un espacio cercano y auténtico que invita a otros a conocer y profundizar en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

A veces queremos cuidar, sostener y amar a otros… pero olvidamos algo esencial: ¿Cómo estás contigo mismo?

- ¿Te hablas con amor?

- ¿Te miras con misericordia?

- ¿Te permites ser cuidado?

Jesús encontró en la oración la fuente de un amor profundo, un amor que lo sostuvo y lo impulsó a amar a los demás.

Hoy la invitación es clara: déjate amar.

Cada mes, un impulso para caminar del miedo a la esperanza.

Recomendado

Diplomado – Actualización en los Fundamentos Conceptuales y Metodológicos de los Ejercicios Espirituales Ignacianos

Fecha: del 4 de mayo al 4 de junio

Lugar: instalaciones del CIRE - Cra 10 #65 - 48 y la Pontificia Universidad Javeriana

Modalidad: presencial y virtual

Retiro Espiritual - Pentecostés

Fecha: del 15 al 18 de mayo

Lugar: Casa de Encuentros Pastorales – Santa María del Lago, en Chinauta

Ejercicios Espirituales de Provincia

Fecha: del 26 de junio al 4 de julio

Lugar: Casa de Encuentros Pastorales Santa María del Lago (Chinauta)

Acompaña: P. Jhon Jairo Montoya, SJ

La experiencia inicia el 26 de junio después del almuerzo y finaliza el 4 de julio después del almuerzo.

Formación Básica para el Acompañamiento de

Ejercicios Espirituales - TAE

Fecha: del 3 de junio al 11 de noviembre

Modalidad: Virtual

Acompaña: Catalina Perdomo del equipo CIRE y Laura Rodríguez del Centro Pastoral de la Pontificia Universidad Javeriana

Informes e inscripciones: www.cire.org.co - 322 256 3207

Colaboración: esencia y no pragmatismo

En el actual caminar de la Compañía de Jesús, la colaboración ha dejado de ser una respuesta coyuntural para revelarse como una gracia del Espíritu y una dimensión constitutiva de nuestro modo de proceder. Con frecuencia, se cae en el error de percibir la unión entre laicos, laicas y jesuitas como una estrategia pragmática ante la disminución de vocaciones religiosas. Sin embargo, las últimas Congregaciones Generales son enfáticas al afirmar que la colaboración no es una medida de utilidad, sino una convicción esencial de que el carisma ignaciano se vive y se enriquece en diversas vocaciones.

La CG 34 nos invitó a leer los "signos de los tiempos", reconociendo que la Iglesia del futuro es, eminentemente, una Iglesia del laicado. En este sentido, nuestra identidad se ha profundizado: ya no solo somos "hombres para los demás", sino fundamentalmente "hombres con los demás". Esta transición hacia el "compañerismo creativo" implica que la misión no es propiedad exclusiva de los jesuitas, sino un encargo compartido con hombres y mujeres que, desde su gracia bautismal o su buena voluntad, trabajan por el Reino.

La CG 35 reforzó esta visión al señalar que la vocación que recibimos es una vocación compartida. La riqueza de nuestra misión hoy depende de la mirada de diversos compañeros apostólicos, hombres y mujeres, que aportan su sabiduría y competencia para "dar a conocer el verdadero rostro del Señor" en las fronteras de nuestro mundo roto. Por tanto, una obra es auténticamente jesuítica no solo por la presencia física de jesuitas, sino, sobre todo, cuando sus miembros asumen el modo de proceder propio de nuestra tradición: ser amigos en el Señor, discerniendo juntos los desafíos de un mundo que clama a gritos ser consolado y liberado.

La CG 36 vuelve a poner el acento de nuestra misión en la reconciliación y la justicia, un desafío que requiere la "inteligencia humilde del corazón" para trabajar en redes que trasciendan nuestras estructuras tradicionales. La colaboración es, en última instancia, una expresión de nuestra identidad relacional.

Esta identidad se puede comprender mejor gracias al nuevo paradigma subyacente a las Preferencias Apostólicas Universales: la ecología integral. Con ella reconocemos que la obra creadora de Dios implica interrelaciones, que todos los seres vivos estamos interconectados, y que nos necesitamos unos a otros. Es decir, la colaboración está inscrita en el mismo ser de Dios y en toda su creación. Reconocer su carácter esencial en nuestra vida-misión es caminar hacia una Iglesia sinodal, legado espiritual del Papa Francisco.

Remando juntos mar adentro, confirmamos que colaborar es nuestra respuesta al mundo: una esencia que nos define y una esperanza que nos proyecta hacia un futuro de solidaridad.

“Todos los días la Iglesia da a luz a la Iglesia”1: comunión-en-misión desde la solidaridad, el cuidado y la empatía en el contexto colombiano

Mi investigación busca unir dos mundos, por así decir: la teología cristiana con la realidad social en Colombia. En este cruce de saberes el Informe Final de la Comisión de la Verdad, especialmente en su análisis de los impactos y resistencias del conflicto armado, ocupa un lugar privilegiado. Me interesa comprender, en un primer momento, cómo la Iglesia-institución ha estado presente en medio de esta historia marcada por la violencia: no solo como mediadora, acompañante o agente de reconciliación, sino también -de forma más compleja e incómoda- como parte de las dinámicas históricas del conflicto. Reconocer esto no es quitarle valor a su misión, sino aceptar con honestidad su historia real, llena de luces y sombras.1

Desde este punto de vista, propongo repensar qué es la Iglesia en tanto Iglesia, es decir, qué significa ser Iglesia hoy. Propongo mirar con seriedad la fuerza, las resistencias, saberes y prácticas simbólicas y culturales de las comunidades afectadas por décadas de confrontaciones y diversas violencias, en particular de poblaciones campesinas, afrodescendientes e indígenas. En su forma

1. Beda Venerabilis, “Explanatio Apocalypsis”, 93:166.

de vivir comunitaria identifico una paz construida “desde abajo”, no desde el poder, ni la agencia de instituciones o actores externos. Mi intuición es que, en diálogo con estas prácticas colectivas, la Iglesia católica puede redescubrir aspectos de su propio ser.

En este horizonte, esa forma de actuar de numerosas personas, comunidades, colectivos y movimientos populares en Colombia redescubro trazos de una santidad que, como obra del Espíritu del Resucitado, comunica una “voluntad de vivir y convivir a pesar de todo”. Esta santidad comunitaria salva porque confronta la violencia y sus causas y construye convivencia y reconciliación. En este horizonte, la Iglesia como Iglesia no existe para sí misma y no es una realidad acabada. Ella nace “todos los días” allí donde los sobrevivientes constituidos en testigos “hacen visible la justicia”: mantienen viva la memoria, defienden la dignidad humana, sanan sus vínculos, afirman su cotidianidad y hablan con verdad, sin miedo a las represalias ni a la muerte física. La Iglesia es convocada por la misión de Dios revelada en estas formas de vida que transparentan la justicia y la compasión que Jesús anunció y encarnó. En otras palabras: la Iglesia en cuanto Iglesia “nace” cada día allí donde los sobrevivientes, sin negar el dolor, afirman la posibilidad de la vida más allá de la muerte.

Un punto clave de este trabajo es el testimonio de las mujeres. La Iglesia como comunidad se hace visible de forma patente en los testimonios de tantas mujeres que han sostenido la vida en medio del conflicto a través del cuidado, la solidaridad y la empatía; en sus relatos y en sus prácticas de cuidado y sororidad; en su recurso al arte, la música y la danza; y en su defensa valerosa de nuestra hermana madre Tierra. Su testimonio constituye una memoria encarnada de la Pascua como aquellas mujeres de los Evangelios. En sus manos y en sus luchas se perfila una Iglesia más fiel a los valores del Reino y comprometida con los procesos comunitarios y colectivos en donde la vida, aun herida, insiste y persiste en resucitar.

Memoria para no repetir: una apuesta desde Pasto para una Colombia posible

Comunicadora social de la Fundación Juan Lorenzo Lucero

Después de varias semanas de adecuación interna, el Museo Juan Lorenzo Lucero reabrió sus puertas con la exposición Hay Futuro si hay Verdad: de la Colombia herida a la Colombia posible, una muestra que invita a recorrer la historia reciente del país desde la memoria, el reconocimiento y la esperanza.

La exposición recoge el trabajo social e investigativo desarrollado por la Comisión de la Verdad, en el marco del Acuerdo de Paz de 2016, y se articula con el Fondo Multidonante de las Naciones Unidas, la Fundación Rodeemos el Diálogo (ReD) y el museo. Su propósito es claro: sensibilizar a la ciudadanía, aportar a la construcción de memoria histórica y promover la no repetición de los hechos que han marcado el conflicto armado en Colombia.

La muestra, que ha recorrido ciudades como Bogotá y Cali, estará disponible en Pasto desde el 25 de febrero hasta el 31 de julio de 2026. Su llegada es el resultado de cerca de dos años de trabajo, que incluyeron procesos de investigación, formulación y adecuación del espacio museográfico. Para hacerla posible, el museo reorganizó varias de sus salas, apostando por una experiencia que trascienda la contemplación y se convierta en un ejercicio pedagógico de construcción de paz.

“El informe fue entregado en 2022, y aunque la Comisión ya no existe como entidad, su legado permanece”, señala el director del museo, Jhon Lee Muñoz. En ese sentido, la exposición no responde a intereses políticos ni a posturas partidistas; su apuesta está en el reconocimiento, en la dignificación de las víctimas y en la construcción de una cultura de reconciliación.

Un recorrido por la Colombia herida y la Colombia posible

La exposición está organizada en seis momentos que permiten comprender, de manera progresiva, la complejidad del conflicto armado y los caminos hacia la paz.

El recorrido inicia con “Convocatoria: la paz grande”, un espacio que contextualiza los antecedentes de la firma del acuerdo en 2016. Allí, los visitantes pueden acercarse a los procesos históricos que dieron lugar a la creación de la Comisión, así como a los principales puntos que hicieron posible su existencia.

A medida que avanza la experiencia, se presentan los hitos más relevantes del conflicto y la metodología utilizada para recopilar testimonios, relatos y hallazgos que dieron forma al informe final. Este tránsito conduce a “la Colombia herida”, donde las cifras y los contextos sobre violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario se transforman en una invitación a reconocer la profundidad del dolor vivido en el país.

Posteriormente, la muestra aborda la historia del conflicto desde 1958, recorriendo década a década los hechos que marcaron la vida nacional hasta llegar a la firma del acuerdo y sus efectos en la actualidad.

Uno de los momentos más significativos es “Colombia adentro”, un espacio que pone el foco en los territorios. Allí, la memoria se narra desde lo local, con especial énfasis en Nariño y la región pacífica. Se presentan archivos, casos de investigación y procesos de seguimiento relacionados con hechos ocurridos en la Universidad de Nariño y en municipios como Samaniego y Cumbitara, así como objetos de memoria para las comunidades que han vivido el conflicto y que hoy trabajan por su reconstrucción.

El recorrido concluye con “la Colombia posible”, un espacio interactivo que recoge las recomendaciones de la Comisión como horizonte para el futuro. Más que un cierre, es una invitación a pensar en la reparación, la reconciliación y la responsabilidad colectiva de no repetir la historia. Un cierre participativo en el que las personas pueden plasmar sus compromisos, reflexiones y esperanzas sobre un mejor futuro para el país.

Cuando la memoria transforma lo cotidiano

Más allá de los datos o los grandes relatos, la apuesta de la exposición es generar reflexión en la vida cotidiana. En palabras del director Jhon Lee Muñoz, aún persiste un amplio desconocimiento sobre lo ocurrido en Colombia, lo que hace urgente abrir espacios de diálogo y reconocimiento.

“Queremos que las personas logren empatizar con estos temas que nos tocan a todos. Porque, de una u otra manera, todos hemos vivido la guerra, directa o indirectamente. La idea es que no se repita lo sucedido, que recordemos y hagamos las cosas de una manera diferente, desde la paz y la convivencia”, afirma.

Durante los siete meses en los que la muestra estará activa, el museo desarrollará una agenda de incidencia en torno a temas como la mujer y la guerra, la solidaridad con las víctimas, la construcción de paz y la memoria en Nariño. Estas actividades estarán acompañadas de muestras culturales, conversatorios y talleres que propician el encuentro entre distintos actores sociales.

Como parte de su proyección territorial, la exposición también contará con versiones itinerantes en municipios como Ricaurte, Samaniego y Tumaco, a través de una “maleta viajera”. Esta estrategia permitirá llevar las historias y aprendizajes a otros contextos, promoviendo metodologías pedagógicas construidas desde los saberes y experiencias de las comunidades.

El museo como territorio de encuentro

Surge entonces una pregunta necesaria: ¿por qué el Museo Juan Lorenzo Lucero y no otro espacio de incidencia sociocultural? La respuesta está en su trayectoria. A lo largo de los años, el museo se ha consolidado como un punto de encuentro para el trabajo colectivo en torno a la construcción de paz. Más que un escenario expositivo, se ha convertido en un espacio vivo donde confluyen distintas voces, experiencias y apuestas por la transformación social.

A través de su iniciativa de voluntariado juvenil y de la articulación con entidades aliadas, el museo ha impulsado procesos de pedagogía, reconocimiento y reconciliación que trascienden sus salas. El arte, la literatura, los medios de comunicación, el cine y el teatro han sido herramientas fundamentales para abrir conversaciones, reconstruir sentidos y fortalecer los vínculos comunitarios.

En este contexto, albergar una exposición como “Hay Futuro si hay Verdad” no es un hecho aislado, sino la continuidad de un camino construido junto a las comunidades. Un camino que reconoce en la memoria no solo una mirada al pasado, sino una posibilidad real de transformación y crecimiento colectivo.

De esta manera, el Museo Juan Lorenzo Lucero, como parte de la Fundación Juan Lorenzo Lucero, reafirma su compromiso con la creación de espacios que dignifiquen la memoria de las víctimas y aporten a la construcción de un país más justo, más consciente y más humano.

Ampliar horizontes: un nuevo paso en el apostolado educativo jesuita en Santander

Johana Quintero Guerrero

Coordinadora de Comunicaciones, Colegio San Pedro Claver

Desde hace más de 128 años, la educación jesuita ha sido un referente de calidad académica y de formación integral en Santander. A través del Colegio San Pedro Claver, la Compañía de Jesús ha contribuido de manera significativa al desarrollo de Bucaramanga y de la región, formando generaciones de hombres y mujeres comprometidos con la excelencia, el servicio y la transformación social. Fiel a este legado educativo, la comunidad jesuita continúa proyectando su misión hacia el futuro, abriendo nuevos horizontes que responden a las necesidades de las familias y de la sociedad.

Hoy, ese compromiso se proyecta en una nueva etapa: ¡la ampliación de la oferta educativa para la sede campestre!

Una historia que comenzó en Mensulí

La historia de este sueño comenzó en el año 1997, durante el rectorado del padre Juan Vicente Córdoba Villota, SJ, cuando el Colegio adquirió los predios de Mensulí. En ese espacio, rodeado de naturaleza, se construyeron Villa Loyola y las instalaciones del nuevo Preescolar.

Tres años más tarde, en el 2000, nació el Preescolar Campestre en la sede Mensulí, trasladándose 240 estudiantes provenientes de la sede Conucos. Este proyecto educativo funcionó en dicha sede durante los años 2001, 2002, 2003 y 2004.

En el 2005, el preescolar regresó a la sede Conucos con 120 estudiantes y las instalaciones de Mensulí fueron arrendadas al Gimnasio Jaibaná, cerrando temporalmente ese primer capítulo de la historia.

El

regreso

de un sueño

Años después, en el 2021, el padre Rodolfo Abello Rosas, SJ., decidió retomar las instalaciones de la sede campestre con el propósito de reabrir el preescolar, esta vez ampliando la propuesta educativa para incluir también la básica primaria.

Así, en 2022 se dio apertura al Colegio San Pedro Claver Campestre Bilingüe, iniciando con 48 estudiantes distribuidos entre los grados de preescolar, con 34 estudiantes, y básica primaria, con 14 estudiantes en grado primero.

Con el paso del tiempo, el crecimiento de la comunidad y el entusiasmo de las familias hicieron surgir una pregunta: ¿sería posible continuar todo el proceso formativo hasta el bachillerato en la sede campestre?

Una buena noticia para la comunidad claveriana

La respuesta llegó en el 2025. Ante la inquietud manifestada por los padres de familia de la sede campestre, el padre provincial Hermann Rodríguez, SJ., solicitó a las directivas del colegio iniciar la gestión del licenciamiento ante la Secretaría de Educación de Piedecuesta, con el fin de dar continuidad a la formación de nuestros estudiantes y avanzar en la oferta educativa de la sede campestre mediante la incorporación de la educación básica secundaria (grados 6° a 9°) y la educación media (grados 10° y 11°).

Este paso representa un sueño que comienza a hacerse realidad y que llena de esperanza a cientos de familias santandereanas que desean continuar la formación integral de sus hijos dentro del proyecto educativo ignaciano.

En ese contexto, en el 2026, el padre Hugo Nelson Gómez Sevilla, SJ., actual rector del colegio, celebró la Buena Nueva mediante una Eucaristía de Acción de Gracias que reunió a la comunidad educativa de las sedes Mensulí y Sotomayor, marcando así un hito en la proyección y el futuro de nuestra institución.

Mirar el futuro con esperanza

Este avance responde al compromiso permanente de la Compañía de Jesús con una educación que busca servir de manera cualificada a la sociedad, en este caso, a la región santandereana, formando personas conscientes, competentes, compasivas y comprometidas.

Continuar fortaleciendo una educación de calidad en la región y en el país es un camino que involucra profundamente a estudiantes, colaboradores y familias. Sin su confianza, participación y compromiso sería imposible llevar adelante las innovaciones y los sueños que animan nuestro proyecto educativo.

Hoy celebramos con gratitud estos nuevos tiempos que se abren para la comunidad claveriana. Proyectos que no solo aportan al desarrollo de la región, sino que expanden cada vez más la formación ignaciana, una educación que forma hombres y mujeres para los demás, líderes al servicio del mundo y de la transformación social.

Marcelo Amaro, SJ

Alix Niño: Les damos la bienvenida a Un Café con. En esta oportunidad tenemos al padre Marcelo Amaro, rector del Teologado, a quien le damos una calurosa bienvenida por acompañarnos en este café.

Esta es una iniciativa de la Oficina Provincial de Comunicaciones en la que hablamos con jesuitas y con amigos de la Compañía de Jesús. Es un placer tenerte en este espacio. Estamos ahorita en el CIF, compartiendo con Toño Pepe Un cafecito.

Padre, Iniciamos tiempo de Pascua. ¿Cómo vives este tiempo? ¿Cómo empieza la Pascua en tu vida?

Marcelo Amaro, SJ: Después de celebrar la Semana Santa en Soacha... nosotros vamos con alguno de los compañeros de aquí del Teologado a Soacha, acompañando una comunidad preciosa. La Compañía de Jesús tiene un centro pastoral un poquito más sobre el cerro de donde nosotros vamos. Yo voy con estos compañeros a una fundación que se llama Codo a Codo y acompañamos muchísima gente: niños, adolescentes, adultos, en una misión muy bonita. Ahí celebré la Semana Santa preciosamente. Ya es mi tercer año acompañando esa comunidad. Uno está disponible para ir a donde sea en Semana Santa, pero realmente ahí hay un lugarcito muy cálido para mi corazón, donde voy queriendo mucho a la gente y me han recibido, la verdad, preciosamente.

Alix Niño: Padre, nos contaron que eras de Uruguay. Cuéntanos un poco de tu país de origen, de cómo es la cultura, de todas esas cosas que los que no hemos ido a visitar nos gustaría saber.

Marcelo Amaro, SJ: Amo mi país, un país pequeño, de los más pequeños de Latinoamérica. Aunque en realidad es más grande de lo que uno se hace la idea mirando los mapas, lo que pasa que estamos al lado de Brasil y Argentina,

que son gigantes. Un país también pequeño en población. Somos en torno a tres millones y medio de habitantes; gente muy cálida, muy llana... Creo que nos gusta en ese sentido la honestidad, la simpleza. Por otro lado, también un país muy laicista, donde la experiencia de Dios muchas veces ha quedado al margen. Entonces vamos allí como viviendo la misión de comunicar a Cristo, comunicar su amor, comunicar el sentido de la vida también... Es un país donde creo yo, también por esta separación o este alejamiento de la fe, que hay un índice de suicidios muy importante, de los mayores también en Latinoamérica… Poder acercar a la gente a conocer, reconocer el sentido de la vida, poder reconocer la riqueza que tienen en su interior. Un país precioso también, con paisajes muy simples. Tenemos una playa preciosa, el campo es hermoso también, no tenemos grandes alturas, pero sí es muy bello también, muy armónico, uno puede encontrar ahí mucha paz. La gente del campo realmente preciosa, con una profundidad importante que la da su contacto con ese paisaje.

Toño Pepe: Es muy importante que las personas que nos ven, que no están habitualmente dentro del mundo de la Compañía de Jesús, sepan que hay una organización de la Compañía de Jesús, que es la Conferencia de Provinciales de América Latina, que tiene unas obras comunes de coordinación y servicio a todas las provincias jesuíticas del continente. También unas casas de formación. En la que está Marcelo es el Teologado Internacional San Francisco Javier, donde jóvenes de todos los países de América Latina y también de otros continentes vienen a seguir su formación, ya más cercana al sacerdocio y a sus estudios teológicos en la Javeriana.

Seguimos en la conversación, hoy hablamos mucho de relatos de vida, de narrativas y además conocernos, no simplemente los datos externos, formales, sino los más personales cuentan para construir vínculos.

Cuéntanos cómo fue tu proceso vocacional, ¿cómo te interesaste en la Compañía? Sabemos que tienes un hermano mayor también jesuita. Marcelo Amaro, SJ: Mi hermano Leonardo está ahora viviendo su misión como rector del templo de la Compañía en Mendoza, Argentina. Es dos años y medio mayor que yo. Somos nueve hermanos, él es el tercero, yo el cuarto de la familia. Nosotros vivíamos en una ciudad en la que había una comunidad de jesuitas. En esa comunidad uno de los padres, Juan Antonio Medina, estaba encargado de la Pastoral Juvenil de la diócesis. Hubo un vínculo con los grupos de la pastoral juvenil, primero los scouts y después grupos más de adolescentes y jóvenes. Para mí fue una experiencia preciosa, y a su vez ir conociendo también a la Compañía a través de él y de otros compañeros que iban pasando por ahí, o que formaban esa comunidad. Después, desde una experiencia de fe creo que bastante honda, hice los Ejercicios Espirituales y ahí empezó la pregunta vocacional, sintiéndome orientado hacia la Compañía y hacia el sacerdocio. Tengo que decir que ya desde niño alguna vez me lo había planteado, el tema del sacerdocio, pero, de esas cosas que uno formula y sigue de largo. Ya empezó un caminito más serio, más acompañado. Me costó mucho comunicar que me estaba planteando vocación. Estuve casi un año haciendo un procesito más personal, sin decirle a nadie. Después ya me animé y empezó ese camino más explícito.

Toño Pepe: Perteneces a la Provincia de Argentina Uruguay - ARU, decimos así en sigla. ¿Cómo es esa Provincia de Argentina-Uruguay? ¿Cómo fue la fusión? Porque Uruguay antes era Provincia independiente.

Marcelo Amaro, SJ: Sí. Yo entré a la Provincia de Uruguay. Entré a la Compañía en marzo del 89, y en el 2010 fue la fusión, nos unimos con Argentina. Creo que ha sido una experiencia preciosa para nosotros. De hecho, gracias a

Dios, prontamente se empieza a dar el intercambio de jesuitas; uruguayos a Argentina, argentinos a Uruguay. Creo que en general hemos tenido una linda experiencia. Somos países muy parecidos: en cultura, en modos de ser… Con énfasis distintos, por ejemplo, en mi misión en Argentina, y creo que es la experiencia nuestra, encontramos una religiosidad mucho más grande y más explícita. Creo que muchas veces el trabajo es de asociar esa religiosidad al compromiso con el prójimo y con una receptividad muy linda. En Uruguay, la misión normalmente es como más modesta, más misionera, porque hay que transmitir la fe, a veces, ayudar a mantener también la experiencia de fe en las personas, pero donde, creo que hay una vivencia que busca como la coherencia de la fe, la profundidad de la fe. Entonces también es una experiencia preciosa. Y en los dos lugares creo que la gente está muy abierta como a la amistad honda. Creo que tenemos una experiencia muy bonita como de esa fusión. Para nosotros, por ejemplo, los uruguayos, que somos un país muy pequeño, el abrirnos a una realidad provincial mucho más grande, a la posibilidad de distintos destinos, hace que ese espíritu misionero que toca tanto nuestra vocación se haga más explícito y más real.

Toño Pepe: Tienen tradiciones culturales muy importantes en América Latina, la literatura de ambos países: Borges, Benedetti, una figura también muy querida en muchos ámbitos que es Pepe Mujica, que fue presidente de ustedes fallecido el año anterior; el fútbol por supuesto y el tango. Y ahí hay una controversia: que el tango es de origen uruguayo, los argentinos dicen lo contrario, que Gardel nació en Uruguay…

Marceo Amaro, SJ: En realidad el origen del tango está muy consensuado. Es algo que se da como concomitantemente en los puertos tanto de Montevideo como de Buenos Aires. Ahí no hay mucha discusión, hay algo más armónico. Ahora se acaba de descubrir, yo no sé si a fin del año pasado o este año, un documento que

reafirma esta teoría de que Gardel nació en una zona llamada Valle Edén de Tacuarembó, ahí donde yo estaba de misión antes. Yo no entro mucho en esa discusión, pero si uno va a Valle Edén y va al museo de Gardel, creo que queda convencido de dónde nació.

Alix Niño: Padre, tengo entendido que tú entraste a la compañía a los 19 años. He tenido la oportunidad de entrevistar a varios jesuitas y muchos han entrado muy jóvenes. Entonces quería preguntarte, ya con esa experiencia que tienes acompañando y que has tenido de acompañar en la pastoral y en muchos lados, ¿cuál crees que es la mejor etapa para que un jesuita entre a la Compañía?

Marcelo Amaro, SJ: Me parece que todo es discernimiento y cuando Dios toca el corazón, cuando uno llega al momento de esa respuesta. No te puedo decir cuál es el mejor momento. Creo que para mí el mejor momento fue cuando entré, pero me imagino que para todos también llega el momento oportuno, los tiempos de Dios y los tiempos personales y ese diálogo personal con el Señor que va fraguándose en la vida y en la experiencia de cada uno. Así que nada, el tiempo es muy personal. Fíjate Ignacio. Creo que hay que ser como muy respetuoso en eso, en el tiempo de cada uno.

Alix Niño: Hablando del tiempo y hablando de tu tiempo como formador y acompañante, ¿cuáles han sido esos grandes aprendizajes que has tenido en la pastoral juvenil, en la pastoral vocacional, que nos puedas compartir?

Marcelo Amaro, SJ: Cómo te gusta hacer preguntas difíciles (risas). Pues aprendizaje todo, me parece a mí. Cuando uno va acompañando las juventudes, que son muy distintas, va acompañando procesos personales, procesos grupales y en tiempos distintos, pues todo es aprendizaje, porque en realidad todo implica salir de uno también, salir como de la comodidad de la propia experiencia. Entonces, ya

desde lenguajes, desde modos de interpretar la experiencia y la fe, desde los contextos sociales y cómo se viven, me parece que en eso todo es aprendizaje. Pero quizá también te podría decir que uno va como conmoviéndose y reconociendo la actualidad de la experiencia del Señor, de la experiencia de Jesús y del amor de Jesús, de la reconciliación que él propone en la vida de todos y como todo eso hace bien, sea del contexto que uno sea, esté en las circunstancias en las que esté. A veces sí uno tiene que aprender a hablar en el lenguaje del otro, entonces todo eso es un aprendizaje y eso va transformando la propia vida.

Alix Niño: ¿Alguna anécdota que nos puedas compartir de todos estos apostolados que has hecho?

Marcelo Amaro, SJ: Yo he trabajado mucho con jóvenes, también he trabajado mucho en la pastoral de los colegios, con niños, adolescentes, pero también he podido acompañar CVX de jóvenes, de adultos… He trabajado, que a mí me conmueve mucho y lo tengo un lugar muy importante en mi corazón, en lugares muy humildes, en barrios muy humildes, en poblaciones en Uruguay, en Argentina, bueno, aquí mismo donde estoy dando una mano. Entonces creo que la experiencia de la gente, eso es lo que va conmoviendo y enriqueciendo la vida.

Hace poquito falleció una gran amiga que se llamaba Ramonita, una mujer ya mayor. Para mí ha sido una experiencia muy importante, la amistad con ella y con su familia, y ha sido muy importante para mí. Y ha sido muy importante cuando tengo la oportunidad de comunicarla, porque es una experiencia que hace bien. Ramonita era una mujer muy humilde, vivía en una casita muy humilde, en un barrio, en un asentamiento en Córdoba, y ella dice que descubrió su dignidad por el acercamiento de una mujer impresionante, doña Gina, una catequista; descubrió que ella valía como persona y ese descubrimiento la hizo un gigante, una mujer

que desde su humildad fue una gran servidora en su barrio y en su contexto. Cuando yo la conocí, fui a visitar su casa y ella enseguida me comunicó como su experiencia de Dios y me decía: “a mí todo me lo ha dado Dios”. Pero uno miraba alrededor de su casita muy humilde y decía bueno, pero, ¿qué es ese todo? Después cuando tuve la oportunidad de conocer a Ramonita más profundamente, conocías la grandeza de su corazón, veías todo lo que Dios le había regalado. Una mujer impresionante, impresionante. Dice un hijo de ella que una vez había dejado un saco en su casa cuando la fue a visitar y después lo fue a buscar a la tarde y el saco no estaba porque Ramonita ya se lo había dado a una persona que lo necesitaba. Cuando yo llegué a su casa me di cuenta que no tenía colchón. Entonces fuimos del noviciado, que yo estaba trabajando allí con los novicios, le trajimos un colchón y a la semana siguiente ya Ramonita no tenía nada porque había regalado el colchón a un señor que lo necesitaba. Yo creo que esas experiencias son experiencias de Jesús y de lo que hace él en las personas y estas personas que se hacen gigantes. Creo que son preciosos testimonios para todos, niños, adolescentes, jóvenes y para nosotros, para vivir esto que queremos vivir: unir la fe y la justicia, y eso vivirlo radicalmente, bueno, ahí tenemos testimonios que nos impulsan a eso.

Toño Pepe: Hace dos años recibiste la misión de ser rector de esta comunidad interprovincial y aquí en Colombia, ¿cómo ha sido tu llegada a Colombia, tu encuentro con la cultura de este país? Este es un país muy agitado. Agitadísimo. Yo como se puede apreciar, tengo muchos años y toda mi historia desde niño ha sido con situaciones políticas, sociales, muy movidas, muy intensas y en la mayoría de los casos muy dolorosas para mucha gente. También nuestra provincia, ¿cómo la ves? ¿Cómo es tu llegada? Y aunque ustedes están dentro de la competencia de la CPAL, interactúan con nosotros

todo el tiempo. ¿Cómo nos ves? Colombia y Provincia colombiana de la Compañía.

Marcelo Amaro, SJ: Por un lado, te tengo que decir que creo que el Señor me ayudó a preparar el corazón para venir, porque yo estaba en una misión donde realmente me sentía muy feliz y estaba muy desplegado. Gracias a Dios tuve unos Ejercicios antes de venir para acá y el corazón se abrió a una linda disponibilidad y al poco tiempo me vino el destino. Vine con el corazón abierto. Ya he vivido en otros países. Hice mi magisterio en Bolivia. Viví muchos años en Argentina. Estuve en otros lugares también y yo me siento como muy abierto y con deseos de conocer la realidad como es de alguna manera. Tengo que decir que aquí en casa vivimos compañeros creo que, de 14 países, la mayoría de Latinoamérica y algunos de Nigeria, dos de Nigeria y un español. Entonces la experiencia aquí en mi casa es muy internacional, pero tengo el privilegio, aunque estoy mucho en mi casa acompañando a los teólogos, voy a esta población en Soacha, voy a ayudar a la parroquia nuestra en Villa Javier, aquí cerca. La verdad que lo que más me ayuda a abrir mi corazón a la realidad colombiana es el contacto con la gente, gente muy sencilla, en unos casos gente muy sufrida, con historias de mucho dolor, la historia de Colombia, pero gente con una riqueza interior y con una capacidad de abrirse a al cariño y a la amistad, con una fe impresionante y eso también es de mucho aprendizaje y un privilegio.

La Compañía, nosotros como comunidad aquí en Colombia la experimentamos de mucho servicio para esta etapa de la formación. Tenemos varios compañeros que acompañan espiritualmente a los teólogos, los muchachos están en general sirviendo en obras de la Compañía aquí, todos muy bien recibidos y muy contentos. A mí me han recibido como un jesuita más. La verdad que me invitan a las reuniones de superiores, fíjate vos, de las comunidades o a las reuniones de formación.

Me siento muy integrado y con mucho cariño, como un compañero; creo que como debe ser, porque nos sentimos así a dónde vamos. Entonces es ese espíritu de compañeros, de familia, de hermanos que queremos vivir y yo realmente me siento como en casa.

Toño Pepe: Estamos en una comunidad, como ya lo señalas internacional. Yo también tuve oportunidad de vivir en esta misma casa del CIF, cuatro años, de todos los países de América Latina y eventualmente también de otros continentes. Antes, por ejemplo, cuando yo viví mi formación en la Compañía, cada Provincia tenía su formación completa: su noviciado, su juniorado, su filosofado, su teologado. Pero los tiempos han cambiado, las vocaciones han disminuido y las provincias se han visto obligadas a maximizar recursos humanos, recursos económicos, recursos físicos, y se llegó a esta solución de tener dos teologados en América Latina. ¿Cómo es esa experiencia internacional? ¿Cómo la viven los muchachos? Y si sabes algo, cuando ellos ya regresen a su Provincia, ¿cómo aprecian la posibilidad de estar aquí en esta comunidad del CIF en Bogotá?

Marcelo Amaro, SJ: Son como distintas cosas que estás preguntando. Por un lado, yo creo que el vivir en comunidades internacionales es un privilegio. A mí me pasó eso en mi formación también hace ya muchos años. Pero creo que esto implica una riqueza para la Compañía que, aunque fuésemos muchos y muchos en formación, ojalá tuviésemos la experiencia de formarnos interprovincialmente, por lo mismo, porque nuestra vocación es misionera y nuestra vocación es para el mundo. Por supuesto que uno la puede ir rezando, la puede ir meditando, se puede ir sintiendo como disponible para eso, pero en la medida que la vamos experimentando en la relación con los otros compañeros y tener que salir de tu Provincia para formarte y conocer otra realidad y descubrir a Dios en esa otra realidad, me parece que eso para todos nosotros

es un privilegio y ojalá que eso no se pierda. Cuando yo llegué, mi primer año aquí, era el último año de un grupo y el año pasado fue el segundo grupo que salió y creo que todos los que han salido han expresado como un profundo agradecimiento a su formación aquí en Colombia, en Bogotá, en la Javeriana, la posibilidad de misión aquí y el acompañamiento que se ha recibido. Eso es un proceso, porque todos al salir de nuestros lugares y venir a un nuevo lugar nos desacomodamos un poquito, implica mucha comparación, implica los procesos humanos que tenemos que ir viviendo, pero que en nuestra oración y en profundidad se hacen buenos procesos. Lo que sí te puedo decir e que los que han salido del CIF en este tiempo que yo he estado, han terminado con una experiencia de profundo reconocimiento y agradecimiento. Y creo que eso también en la amistad nos abre al mundo. Hace poquito hubo un curso en la CPAL de gestión que se dio en Lima y coincidieron en ese curso varios que habían salido de aquí de Bogotá. Sé por ellos que fue precioso el reencuentro, pero también sé por otros que compartieron ese curso, de lo lindo que era verlos a estos compañeros, tan hermanos, tan queridos y es eso lo que se va fraguando. Pero como te decía antes, creo que es un privilegio. Nosotros vivimos un poquito al sur de la ciudad, no tan al sur de Bogotá y los muchachos para ir de aquí a la universidad toman el Transmilenio. Tenemos que ir por la Caracas. La ciudad cambia de la 26 para adelante, hacia el norte, cambia totalmente. Pero para mí es muy importante ese recorrido y esas cuadras antes de llegar a la 26, porque es una ciudad que te desafía, que te interpela, ves realidades muy complejas y dramáticas, al principio te puede hasta causar rechazo, pero ahí está Cristo. Para esta comunidad, que su vocación es estudiar la teología, de una manera u otra lo que nosotros vamos a estudiar y profundizar es que Dios es amor y ese amor se ha manifestado en Jesucristo. Pero ese estudio está bueno que se confronte con esta realidad,

porque ahí es donde el Señor dice que está y yo creo que da la posibilidad de una profundización de la experiencia de Dios que después vamos a buscar acompañar y comunicar también a otras personas. Así que por ahí.

Alix Niño: Donde suceden las cosas más bellas, porque es donde digamos que se cambian vidas.

Bueno padre, iniciamos una parte de la entrevista en donde buscamos conocerte un poco más, donde vamos a tener unas preguntas un poco más rápidas, un poco más personales. La idea es contarle al Cuerpo Apostólico de la provincia pues quién eres tú y bueno, también cómo ha sido tu vida. Entonces te voy a hacer algunas preguntas, la idea es que me las respondas con lo primero que se te venga a la cabeza.

Esto de vida es de amores y desamores, ¿Qué piensas del mate?

Marcelo Amaro, SJ: Vengo de una familia donde algunos toman mate y otros no toman mate y yo tomo mate socialmente, cuando hay reuniones. Pero, por ejemplo, muy poquito tomo mate solo, pero sí pienso del mate que es un elemento riquísimo de mi cultura y de mi gente y que es un placer tomar mate con otros…

Alix Niño: Como el cafecito acá.

Marcelo Amaro, SJ: Pero es signo como de eso, de amistad, de complicidad, de identidad. Es bonito.

Alix Niño: Esta sí puede ser polémica, ¿el asado es más argentino o más uruguayo?

Marcelo Amaro, SJ: El asado argentino es riquísimo y el uruguayo también. Ahora vengo de esta misión en Tacuarembó, por ejemplo, pero en Montevideo también el asado es como el punto de encuentro si se quiere. Así que

también tiene algo que ver con nuestra cultura, con nuestros gustos…

Alix Niño: Bueno, estuvimos averiguando como un poco las tradiciones y nos contaron que hay una tradición de comer gnocchis cada 29 de mes, ¿qué piensas de esta tradición y dónde nació?

Marcelo Amaro, SJ: No sé de dónde nació, supongo que vendrá de Italia, pero el tema es el siguiente. El 29 es el día del gnocchi y lo que se hace es poner dinero, un billetito, una monedita debajo del plato, en la mesa, es como de alguna manera como una búsqueda, una petición, un deseo de prosperidad también.

Alix Niño: ¿Qué música prefieres escuchar?

Marcelo Amaro, SJ: En realidad soy bastante religioso y me gusta mucho la música religiosa. Me gusta mucho. Te puedo decir que también me gusta la música clásica, me gusta el folclore, el folclore argentino me encanta y algo del folclore uruguayo también, que tiene cosas preciosas. En Tacuarembó descubrí un folclore más alegre que en el sur de mi país, Que el folclore a veces es como más melancólico, muy pensado, con letras muy profundas, pero a veces un poquito tristón. En Argentina siento el folclore muy variado y mucho más alegre, Y en el norte del país también lo encontré así.

Alix Niño: Bueno, y la última pregunta, ¿qué tal eres para el fútbol?

Marcelo Amaro, SJ: Horrible. No soy muy bueno para el fútbol. Además de los varones de mi casa, les decía que somos nueve hermanos: cinco mujeres y cuatro varones. Y además de ser el más calvo de mi familia, soy el más pequeño, entonces siempre con el tema del físico me sentí medio torpe. A veces en mi infancia, en mi adolescencia, más vergonzoso también. Si bien me gustaba correr y me gustaban algunas cosas de lo que implica el ejercicio físico,

aunque nunca fui muy bueno, pero ya el trabajo en equipo y todo eso, a ese nivel, el juego en equipo me costaba mucho, así que soy muy malo. Pero tengo que decir que el primer partido de fútbol que jugué fue en la escuela e hice un gol porque la pelota vino hacia mí, me pegó en la rodilla y entró, hice el gol, nadie lo podía creer. Así que bueno, tuve ahí un buen aporte.

Toño Pepe: Querido Marcelo, aquí te está viendo la provincia colombiana: laicos, jesuitas, amigos de la Compañía,… pero también América Latina es el continente mayor, el continente de siete colores, te van a ver en tu provincia, ¿qué les quieres decir? ¿Qué nos quieres decir a los jesuitas de Colombia, a jóvenes que se interesan también en dedicar su vida a este camino en la Compañía, a tus compañeros? Un mensaje para el buen vivir, con sentido y esperanza.

Marcelo Amaro, SJ: Bueno, es para mucha gente. Me estás diciendo un mensaje para mucha gente. Quizá me concentro en los jóvenes que están pensando este caminito. Creo que es un camino que implica estar enamorado de Dios, estar enamorado de Cristo y estar enamorado de la humanidad como del bien de la humanidad. Y es un camino que es para vivirlo con mucha felicidad y en plenitud. No exento de dolores, de frustraciones, como la vida misma, pero que vale la pena. Para mí lo más impresionante de este camino al que Dios nos llama, cuando nos llama, es que hace tan significativa la fe, porque hay momentos más oscuros de la vida, sin embargo, es la fe lo que hace no sólo posible, sino entendible y significativo este camino.

Entonces, ¿qué les diría? Pues agarrarnos de Cristo, eso es para todo el mundo. Eso es para todo el mundo. Y creo que Él es quien tiene como este mensaje profundo y significativo que da sentido a tantos caminos honestos de bien y de servicio, que es lo que hace pleno al ser humano.

Toño Pepe: Muchas gracias Marcelo. Póngale cuidado, Marcelo dice: enamorados del bien de la humanidad, ayudarle a la gente a ser mejor ser humano, dar noticias de esperanza, servir, ayudar, no pasar indiferente ante el sufrimiento del prójimo, no acomodarnos, no acomodarnos. Enamorados del bien de la humanidad. Tomo nota, Marcelo.

Alix Niño: Muchas gracias a todos por acompañarnos en este episodio y nos vemos el próximo mes.

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Administradores

mision

Dirección Juridica

La renovación del Registro Mercantil ante la Cámara de Comercio

La matrícula mercantil no es únicamente un registro formal; constituye la “cédula de ciudadanía” de las personas naturales y jurídicas que desarrollan actividades comerciales en Colombia.

Conforme a lo dispuesto en el Código de Comercio, su inscripción y renovación es obligatoria para todas las personas naturales, jurídicas y establecimientos de comercio, y debe realizarse ante la Cámara de Comercio de la jurisdicción donde se ejerce la actividad económica.

Más allá del cumplimiento normativo, la matrícula acredita la legalidad de quienes realizan actividades comerciales, facilitando el acceso a mercados, créditos financieros y procesos de contratación. Es, en esencia, la base de la confianza en el ecosistema empresarial, del cual no son ajenas las entidades fundadas o regentadas por Compañía de Jesús que se encuentran inscritas en la Cámara de Comercio.

El periodo de renovación es anual y comprende desde el 1 de enero hasta el 31 de marzo.

Desde la Dirección Jurídica, les estaremos compartiendo a las entidades vinculadas una comunicación con el cronograma, procedimiento, costos y sanciones, a fin de que les pueda servir de guía para cumplir con esta obligación

Dirección Gestión Humana

La importancia del mantenimiento preventivo de los vehículos en la gestión del PESV

El mantenimiento de los vehículos es un pilar fundamental para garantizar la seguridad vial. En el marco del Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV), la manera en que la Compañía gestiona el estado técnico de sus vehículos impacta directamente en la reducción de siniestros viales, la continuidad operativa y el cumplimiento normativo.

Mantenimiento preventivo: una práctica de cuidado y previsión

El mantenimiento preventivo consiste en realizar revisiones periódicas y programadas que permiten mantener los vehículos en condiciones óptimas de funcionamiento. Esta práctica contempla la inspección de sistemas de frenos, dirección, llantas, niveles de fluidos, motor, luces, suspensión, entre otros elementos críticos para la seguridad en la vía.

Adoptar este enfoque promueve una cultura de anticipación, de cuidado de los recursos institucionales y, sobre todo, de protección de la vida de conductores, colaboradores, estudiantes y comunidades acompañadas.

Mantenimiento reactivo: intervención después de la falla

A diferencia del mantenimiento preventivo, el mantenimiento reactivo implica actuar únicamente cuando el vehículo presenta una falla. Aunque inevitable en algunos casos, depender exclusivamente de este tipo de mantenimiento aumenta los riesgos, genera interrupciones en las actividades operativas y eleva los costos de reparación debido a daños que pudieron evitarse.

Importancia del mantenimiento preventivo en la gestión del PESV

Dentro de los lineamientos del PESV, el mantenimiento preventivo es una medida esencial para garantizar vehículos seguros, minimizar eventos viales y cumplir con los estándares definidos por la normativa colombiana en seguridad vial. Entre sus principales beneficios se destacan:

- Proteger la vida humana, valor esencial en la misión.

- Garantizar vehículos seguros para colaboradores, estudiantes, comunidades y obras apostólicas.

- Reducir el riesgo de incidentes viales relacionados con fallas mecánicas.

- Optimizar los recursos institucionales, evitando gastos elevados por reparaciones mayores.

- Asegurar el cumplimiento de la normativa vigente en seguridad vial.

- Favorecer una cultura organizacional de responsabilidad y cuidado integral.

Dirección Financiera

Contabilidad - Impuesto al Patrimonio – Decreto 0173 de 2026

El Gobierno Nacional expidió el Decreto 0173 del 24 de febrero de 2026, mediante el cual se crea un impuesto temporal al patrimonio para personas jurídicas. Esta obligación aplica únicamente para el año gravable 2026.

La medida tiene como finalidad recaudar recursos para atender los gastos derivados de la emergencia económica, social y ecológica declarada mediante el Decreto Legislativo 0150 de 2026, ocasionada por los fenómenos climáticos que han afectado diversas regiones del país.

- Qué es el impuesto al Patrimonio

Es un impuesto de carácter temporal que grava el patrimonio líquido de determinadas personas jurídicas, con el fin de financiar los gastos necesarios para atender la emergencia económica, social y ecológica declarada por el Gobierno Nacional.

- Hecho generador del impuesto

El impuesto se causa por la posesión de un patrimonio líquido igual o superior a 200.000 UVT al 1 de marzo de 2026, equivalente aproximadamente a $10.474.800.000 COP.

El patrimonio líquido corresponde al resultado de restar las deudas vigentes al patrimonio bruto del contribuyente.

Patrimonio líquido = Patrimonio bruto – Deudas vigentes

- Sujetos Pasivos ¿A quién aplica?

Esta medida es aplicable a personas jurídicas y que sean contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios.

No están sujetos pasivos del impuesto al patrimonio:

- Empresas del sector salud.

- Empresas intervenidas por el Estado en ejercicio de funciones de inspección, vigilancia y control.

- Empresas de servicios públicos domiciliarios ubicadas en municipios que hayan declarado la calamidad pública y que se encuentren en la zona de afectación de la emergencia contenida en el Decreto Legislativo 0150 de 2026.

Tampoco son sujetos pasivos las entidades que no son declarantes del impuesto sobre la renta, como es el caso de las iglesias y confesiones religiosas, de acuerdo con lo establecido en el artículo 23 del Estatuto Tributario.

- Para las entidades vinculadas al régimen tributario especial, se deberá analizar si son declarantes del impuesto sobre la renta y si superan el umbral del patrimonio líquido, para determinar la aplicabilidad del impuesto.

- Tarifa:

TARIFA

0,5%

1,6%

APLICACIÓN

Tarifa general para personas jurídicas sujetas al impuesto.

Tarifa especial para: instituciones financieras, entidades aseguradoras y reaseguradoras, sociedades comisionistas de bolsa y agropecuarias, bolsas de bienes y productos y proveedores de infraestructura del mercado de valores, y personas jurídicas que desarrollen actividades de extracción de carbón (CIIU 0510 y 0520) y extracción de petróleo crudo (CIIU 0610)

- Plazos para declarar y pagar:

Ajustes introducidos por el Decreto 240 de 2026

El 12 de marzo de 2026, el Gobierno Nacional expidió el Decreto 240 de 2026, mediante el cual se realizaron ajustes al impuesto al patrimonio. Entre las principales modificaciones, se incluyen como sujetos pasivos del impuesto al patrimonio las sucursales y establecimientos permanentes en Colombia de empresas extranjeras, ampliando así el alcance del tributo.

Comunicado

Fallecimiento del Padre Juan Ochagavía Larraín S.J. 2026/05

A TODOS LOS SUPERIORES MAYORES

Querido Padre:

El Padre General me ha rogado que le comunique cuanto antes el fallecimiento del Padre Juan Ochagavía Larraín, de la Provincia de Chile, el lunes 16 de marzo de 2026 en Santiago.

El Padre Ochagavía nació en Santiago de Chile el 1 de junio de 1928. Entró en la Compañía el 30 de julio de 1945, fue ordenado el 23 de junio de 1957 en Woodstock (Estados Unidos) e hizo sus últimos votos el 2 de febrero de 1963 en Santiago, tras haber completado su doctorado y su Tercera Probación en Alemania.

Jesuita de trayectoria internacional, llevó a cabo numerosas misiones en publicaciones (revista Mensaje), el acompañamiento espiritual y la reflexión teológica. Testigo activo del desarrollo del Concilio Vaticano II, en el que acompañó al C ardenal Silva Henríquez como experto, tuvo una participación relevante en el apostolado intelectual como profesor de teología (de 1963 a 1978) y especialista en San Ir eneo de Lyon. Desempeñó también una labor importante en la formación de jóvenes jesuitas como Maestro de Novicios (1978-1982) e Instructor de Tercera Probación (1997-2003). Asimismo, su contribución al gobierno de la Compañía fue intensa, tanto local –ya que fue Provincial de Chile de 1972 a 1978– como universalmente, puesto que participó de diversas maneras en cuatro Congregaciones Generales (la 31, la 32, la 33 y la 34) y fue Asistente ad providentiam del P. Peter-Hans Kolvenbach entre 1983 y 1991. Acompañó a la Comunidad de Vida Cristiana (CVX) de Chile como su Asistente nacional.

De acuerdo con lo previsto en nuestro Manual jurídico práctico (304, § 3, 3°), le ruego que comunique el fallecimiento del Padre Ochagavía a todas las comunidades y encomiendo a los sufragios de toda la Compañía a quien fue Consejero General.

Fraternalmente suyo en Cristo,

Roma, 17 de marzo de 2026

(Original: francés)

Cumpleaños de jesuitas en abril

1 José Roberto Arango Londoño

3 Juan Enrique Casas Rudbeck

Luis Alfonso Castellanos Ramírez

5 Freddy Oswaldo Medrano Luje

7 Anselmo Jesús Rabadán

9 Luis Guillermo Trujillo Arboleda

10 Fernán Enrique González González

12 Enrique Herrera Góez

14 Kevin Campos

16 Rafael Hernández

Joaquín Pachón

William Andrés Díaz Sánchez

17

Mauricio Rojas Ávila

18 Manuel David Rodríguez

20 Juan Bernardo Mejía

23

Jorge Alberto Camacho Chahín

Luis Guillermo Sarasa Gallego

26 Benjamín Alexander Sánchez

Un espacio para soñar juntos nuestra misión

Un sábado al mes de 11:00 a.m. a 12:30 m.

En vivo por Jesuitas Colombia

sábado 18 de abril 2026

IV Encuentro Cultural y Deportivo Acodesi

¿Qué significa este encuentro para la formación de nuestros jóvenes?

Ponente

Benhur Navarro Abril, SJ.

Rector del Colegio Berchmans

Comentaristas

Eunice Gamero

Directora de Bienestar del Colegio San José de Barranquilla

Andrés Mojica

Director de Bienestar del Colegio

Berchmans

Modera

Rodolfo Abello Rosas, SJ.

Presidente de Acodesi y asistente de educación de la Provincia

A. M. D. G.

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