Sudoe
La Cueva del Valle (Rasines, Valle del Asón) Iniciamos en este número de BRAÑA una serie dedicada a los grandes yacimientos prehistóricos de la Cantabria Rural, especialmente a los que cuentan con manifestaciones rupestres. A través de estas páginas pretendemos mostrar los grandes destinos prehistóricos -visitables- que nuestras comarcas albergan.
Por Ramón Montes Barquín Doctor en Arqueología y Prehistoria y coordinador técnico del Proyecto REPPARP En esta primera entrega hablaremos de un gran yacimiento de hábitat del Paleolítico Superior, la cueva del Valle, en pleno corazón del valle del río Asón. Este enclave, actualmente adaptado a las visitas (dispone de un parque en el que se explican las formas de vida en la cavidad -y en su entorno-, durante el final del Paleolítico Superior), constituyó, durante las últimas pulsaciones glaciares, un gran refugio para los grupos de cazadores-recolectores, y en el mismo se abandonaron numerosas obras de arte mueble (la cavidad no conserva arte rupestre).
Un yacimiento con historia La cueva del Valle fue descubierta, en 1905, por el Padre Paúl D. Lorenzo Sierra, uno de los pioneros de la Arqueología cantábrica.
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Fue, por tanto, uno de los primeros yacimientos paleolíticos reconocidos e investigados de España. Desde el primer momento, proporcionó restos prehistóricos de enorme belleza e interés científico, como los bastones perforados y los arpones magdalenienses, o las industrias y cantos pintados del período Aziliense. Entre 1909 y 1912, el Instituto de Paleontología Humana de París desarrolló excavaciones, bajo la dirección de los prehistoriadores H. Breuil y H. Obermaier, que pusieron al descubierto el rico yacimiento de la cavidad, permitiendo documentar, por primera vez en España, la presencia de ocupaciones de la cultura Aziliense. Mucho más recientemente, entre 1996 y 2002, se han desarrollado en la
cavidad nuevas excavaciones arqueológicas, bajo la dirección de la Dra. García Gelabert de la Universidad de Valencia.
Las ocupaciones prehistóricas Durante los últimos fríos de la glaciación Würm, hace entre 15.000 y 10.000 años antes del presente, la comarca del bajo Asón se convirtió en una zona intensamente explotada por los grupos paleolíticos. Su subsistencia se basaba en la caza de ciervos y cabras monteses y en la pesca de salmones y truchas. También recolectaban vegetales en las reducidas manchas de bosque caducifolio que, las gélidas condiciones climáticas, limitaban a zonas bajas y abrigadas de la costa cantábrica.
En esos momentos, la cueva del Valle fue los modos de vida de los grupos de elegida como refugio, debido a su excelente cazadores-recolectores, quienes debieron ubicación en el centro de esta comarca y modificar en gran medida sus respuestas sus óptimas condiciones para el hábitat culturales. Este gran cambio cultural afectó humano. Fruto de estas ocupaciones son también a las expresiones artísticas, que se los numerosos restos recuperados del simplifican y esquematizan hasta quedar Magdaleniense Superior y reducidas a meras Superior-final (entre 13.000 expresiones geométricas, en y 10.000 años de donde el naturalismo propio La cueva del Valle fue antigüedad). del arte paleolítico elegida como refugio, desaparece por completo. debido a su excelente Entre las evidencias ubicación en el centro arqueológicas recuperadas de esta comarca y sus en los niveles del Un parque paleolítico Magdaleniense superior, óptimas condiciones para todos durante las excavaciones para el hábitat humano arqueológicas realizadas en La cueva del Valle es la esta cavidad a lo largo del salida natural de un sistema siglo XX, destacan las herramientas sobre subterráneo de galerías, de más de 50 km., sílex (raspadores, buriles, perforadores, muy frecuentado por espeleólogos. Por su puntas, hojitas de dorso), los utensilios sobre boca aflora a la superficie el río Silencio, hueso y asta (punzones, azagayas y arpones), afluente del Asón. Este río recoge las aguas y sobre todo, los elementos de arte mueble, de todo el macizo calizo ubicado entre es decir, las manifestaciones artísticas Rasines, Ramales y el País Vasco. Es por realizadas sobre pequeños objetos de hueso ello que la cavidad no puede ser visitada o asta: hueso de ave decorado con caballos, interiormente, dada su extrema peligrosidad cabezas de ciervo esquematizadas y peces, y que se precisa una amplia experiencia bastón de asta perforado faliforme, bastón espeleológica para adentrarse en la misma. de asta perforado con cabeza de cierva y signos grabados, distintas piezas de hueso Sin embargo, la boca de la gruta y su con grabados de animales y signos, etc. excelente entorno natural (muy bien conservado) sí pueden ser visitados. La Cueva del Valle fue el primer yacimiento Actualmente, la cueva del Valle ofrece la de la Península Ibérica en el posibilidad de disfrutar de que se localizaron restos del un "parque paleolítico", en La Cueva del Valle fue Aziliense, la fase con la cual donde disfrutar de la finaliza el Paleolítico. El nivel el primer yacimiento de naturaleza (manantiales que aziliense del Valle, datado la Península Ibérica en brotan de la roca caliza, entre 10.800 y 9.000 años arbolado autóctono, el que se localizaron antes del presente, ofreció pequeños riachuelos restos del Aziliense, la abundante industria lítica de por puentes de fase con la cual finaliza atravesados pequeño tamaño, arpones madera ), e ir planos de perforación ojival, el Paleolítico descubriendo (mediante así como algunas de las paneles explicativos) cómo escasas muestras de arte se desarrolló en este lugar la vida de los aziliense conservadas en Cantabria, un grupos de cazadores del final del Paleolítico. punzón decorado con motivos geométricos -una pieza única-, y dos cantos pintados. Una reproducción a escala real de un mamut, ubicado en el centro del parque, La cultura aziliense es una adaptación constituye el mayor atractivo del enclave, humana a los cambios climáticos y en especial para los más pequeños. En ambientales que supuso el final de la última definitiva, un lugar para ser paseado y glaciación y el inicio del período actual, el disfrutado, y en donde es posible aprender Holoceno. La expansión de los bosques, la mucho sobre los primeros habitantes del subida del nivel del mar, los cambios en la Valle del Asón. flora y la fauna, y en general, la transformación del paisaje, incidieron en
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Cabecera. Boca de la cueva del Valle. 1. Rasines nevado, con un aspecto similar al que ofrecía el municipio durante los gélidos inviernos de la última glaciación. 2. Recreación, a escala real, de un mamut (parque paleolítico de la cueva del Valle). 3. Cantos rodados pintados de época Aziliense. El Valle proporcionó al menos 2 ejemplares de este tipo de manifestación artística.
4. Piezas de arte mueble procedentes del nivel Magdaleniense superior de la cueva del Valle: bastón perforado faliforme, arpón de doble hilera de dientes con grabados, espátula decorada con grabados y arpón de doble hilera de dientes. 5. Entre las numerosas piezas de arte mueble recuperadas en El Valle destaca, por su delicadeza y calidad artística, el hueso de ave decorado con caballos, pisciformes y signos.
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