23 de mayo de 2025
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El cardenal Prevost, misionero de EEUU, es elegido Papa y toma el nombre de León XIV
El Papa León XIV, quien antes fuera el cardenal Robert F. Prevost, saluda a la multitud en la Plaza de San Pedro del Vaticano tras su elección como Papa el 8 de mayo de 2025. El nuevo Papa nació en Chicago. (Foto CNS/Lola Gomez)
Por cinDy WooDen
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) – El cardenal Robert F. Prevost, nacido en Chicago y prefecto del Dicasterio para los Obispos bajo el Papa Francisco, fue elegido el 267º Papa el 8 de mayo y tomó el nombre de Papa León XIV. Es el primer norteamericano elegido Papa y, antes del cónclave, era el cardenal estadounidense más mencionado como posible sucesor de San Pedro. Tiene la nacionalidad estadounidense y peruana, ya que sirvió como misionero en Perú por muchos años. La fumata blanca salió de la chimenea del tejado de la Capilla Sixtina a las 6:07 p.m., hora de Roma, y pocos minutos después empezaron a sonar las campanas de la Basílica de San Pedro. Unos 20 minutos más tarde, la banda de la policía vaticana y dos docenas de miembros de la Guardia Suiza Pontificia entraron en la plaza de San Pedro. Pronto se les unió la banda de música de los Carabinieri italianos, una rama de la policía militar, y unidades de otras ramas del ejército italiano. Apenas se conoció la noticia, gentes de toda Roma corrieron a unirse a las decenas de miles que ya se encontraban en la plaza para ver el humo. Entre ellos se encontraba el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri. El cardenal francés Dominique Mamberti, protodiácono del Colegio Cardenalicio, apareció en el balcón central de la basílica de San Pedro a las 7:12 p.m.: “Os anuncio una gran alegría. Tenemos Papa (‘Habemus papam’)”, diciendo el nombre del cardenal en latín y anunciando el nombre por el que será llamado. El nuevo Papa León salió al balcón, sonriendo y saludando a la multitud vestido con la sotana papal blanca, una mozzetta o capa roja y una estola roja para dar su primera bendición pública “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo). La multitud gritó repetidamente “Viva el Papa”, mientras los ojos del Papa León parecían lagrimear. “La paz esté con ustedes”, fueron las primeras palabras del Papa León a la multitud.
“Mis queridos hermanos y hermanas, este es el primer saludo de Cristo resucitado, el buen pastor que dio su vida por el rebaño de Dios”, dijo, rezando para que la paz de Cristo entrara en los corazones de la gente, en sus familias y en “toda la tierra”. La paz del Señor resucitado, dijo, es “una paz desarmada y una paz desarmante”. Señalando una fuerte continuidad con el papado del Papa Francisco, el Papa León dijo a la multitud que Dios “nos ama a todos incondicionalmente” y que la iglesia debe estar abierta a todos. “Todos estamos en las manos de Dios”, dijo, así que “sin miedo, unidos, de la mano de Dios y entre nosotros, vayamos adelante”. Agradeció a los cardenales que le eligieron, al parecer en la cuarta votación del cónclave, “para ser el sucesor de Pedro y caminar junto a ustedes como Iglesia unida buscando siempre la paz, la justicia” y siendo juntos discípulos misioneros de Cristo. Diciendo a la multitud que era agustino, citó a San Agustín, que dijo: “Con ustedes soy cristiano y para ustedes obispo”. “Juntos debemos intentar ser una Iglesia misionera, una Iglesia que construya puentes de diálogo. Siempre abierta a recibir a todos como esta plaza con los brazos abiertos a todos aquellos que tienen necesidad”, dijo. El nuevo obispo de Roma dijo a la gente de su diócesis y de toda la Iglesia católica: “Queremos ser una Iglesia sinodal, una Iglesia que camina, una Iglesia que busca siempre la paz, que busca siempre la caridad, que siempre buscar estar cerca de la gente, especialmente de los que sufren”. Tras pedir a la multitud que rezara el Ave María con él, el Papa León pronunció su primera bendición solemne. Los cardenales que tenían más de 80 años, quienes no podían participar en el cónclave, se unieron a la multitud en la plaza. Entre ellos se encontraban
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