Franqueo a pagar Correo Uruguayo cuenta n°728
Agosto 2024
N° 23
ESTE Periódico Valdense Iglesias Evangélicas Valdenses del Este Uruguayo
Redactor responsable: Oscar Geymonat, Iglesia Valdense en Montevideo - 8 de octubre 3039 - 24879406 / 098644838 - secretaria.ievm@vera.com.uy | Impreso en Tintas del Yi
Capaz que no fue así, pero es verdad Leyó en voz alta el título de tapa de ESTE de julio y se quedó como descubriendo el sabor de una comida. “Es cierto, pero no es verdad”.
ni todo lo cierto es verdad. La intención hace la diferencia, eso que llamábamos el alma de las palabras. Contaba mi abuelo que un vecino suyo alardeaba de trabajar las 24 horas del día y a veces la noche lo agarraba trabajando. Lo tenía por mentiroso, pero repetía la historia para reírse. No había dañado a nadie, al contrario, él ya no está y nos sigue regalando la oportunidad de reírnos. No sacó ninguna ventaja a costa de alguien. No buscó ningún beneficio mal habido. Nunca reclamó nada que no fuera suyo. ¿Qué importa que no fuera cierto tal apego al trabajo? Un excesivo orgullo totalmente inofensivo.
Me resultó muy simpático el gesto, además gratificante. Que alguien quede pensando en lo que uno escribió es un pago con creces. Que esté de acuerdo o lo descarte de plano es secundario. Disfruté ese momentito de masticación. Con el bocado digerido me miró y como si empezara un contrapunto me dijo: “y hay mentiras que son verdades.” Ahora el que rumiaba era yo. Aterrizaron en mi memoria las “Veinte mentiras de verdad” del maestro Obaldía, esa suerte de disparatario criollo que iban desgranando don Telmo y don Brígido en las charlas de fogón y amargos ensillados para durar. ¡Cuánta verdad en semejantes mentiras!
centella y alcanzó a refugiarse en el rancho. Después de aquel temporal de viento huracanado don Septimio no encontraba el pozo para sacar agua. Se lo había trasladado unos cincuenta metros hasta que chocó con un eucalipto.
Crecí entre granos de trigo del tamaño de un paquete de tabaco y maizales de espigas que daban hasta la cintura con troncos que sólo se cortaban con hacha. Supe del descarrilamiento de un tren porque un boniato movió el durmiente de la vía, oí contar que alguien salvó su vida porque le ganó la carrera a una
Aprendí a querer tanto esos relatos que no pude más llamarles mentiras. A menudo expresan la dimensión de la gratitud por la cosecha o el milagro de seguir con vida. No son mentiras en perjuicio de nadie, más bien verdades en beneficio de todos. Nos han regalado varias ocasiones de risa
compartida y nos han hecho descubrir dimensiones de la realidad que ni soñábamos. La mentira necesariamente tiene un carácter engañoso, estafador, destructivo. “No dirás contra tu prójimo falso testimonio” aprendí a decir desde niño cuando alguien me hizo memorizar los diez mandamientos en la versión Reina Valera. “No dirás mentiras en perjuicio de nadie”, traduce una versión que busca un lenguaje más cercano. De grande fui descubriendo que no todo lo que no es cierto es mentira,
Tenemos que sacudir muy bien el cernidor, no vaya a ser que en la selva de palabras que nos envuelve colemos estas verdades porque nos parezcan disparatadas y nos traguemos algunas mentiras porque aparentan parecerse más a la realidad. Y lejos de darle belleza nos engrisan la mirada. Dice el biblista español Juan Matteos que si a las parábolas de Jesús les quitásemos la hipérbole, perderían fuerza expresiva y pedagógica, además de desvirtuar su verdad. La maravillosa verdad de lo increíble.
Había enfermedades y cebollas más chicas, pero era verdad
Día de la Fraternidad Valdense
“Este es un país comparable con la tierra de promisión de la que hablan los sagrados escritores”. “No se conoce otra enfermedad que la de la muerte”. “Hay por acá sauces tan corpulentos como nuestros castaños y cebollas del tamaño de mi cabeza”.
En 1834, en el valle de Angrogna, Italia, la comunidad valdense comenzó a celebrar el 15 de agosto de una manera especial, recordando su historia y dando gracias a Dios por su presencia en ella. Era una forma de afirmar su identidad frente a la imposición de guardar “el día de la ascensión de la virgen.”
Fragmentos de la carta del 5 de mayo de 1857 de Juan Pedro Baridon a sus familiares en Italia.
Lo celebraremos en nuestras comunidades (páginas 4 y 5).