ABRIL 2025
Nº009 Año II
Espacio de comunicación del Presbiterio Colonia Sur de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata
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La belleza
¿
Qué lugar ocupan los cuerpos en la virtualidad actual? Encendemos la cámara, posteamos fotos de selfies paseando, comiendo, junto a famosos, escenas para mostrar, tras una necesidad de que nos miren, de construir una narrativa en torno nuestro, una imagen ganadora. Pero muchas veces, detrás del telón habitamos nuestros cuerpos debilitados, a veces enfermos, otras veces atados a circunstancias dolorosas, perseguidos, violentados, rechazados, ocultados, exigidos, negados… Cuerpos dolientes, que cargan con tristezas, con silencios que gritan por querer liberarse de las ataduras que no dejan andar. En nuestras ciudades los cuerpos sufrientes son invisibilizados o se vuelven parte del paisaje. Jesús da la bienvenida a los cuerpos enfermos trayendo sanidad para regresar a la vida con una nueva dignidad. Y así se deja tocar por mujeres, abraza a las niñeces, unta ojos con barro o siente compasión ante el hambre de multitudes. Llevó tan lejos su misión de Reino que terminó sufriendo en su propio cuerpo las torturas, la cruz y la muerte. Por eso, a la dimensión de la condena de los cuerpos, Dios responde con la resurrección del cuerpo. No da lo mismo que la noticia de la resurrección sea solo la tumba vacía a que el Cristo resucitado se haga presente para volver a ser “Dios con nosotros y nosotras”. Entonces la esperanza se vuelve certeza y la tristeza de la condena a muerte es trastocada por un amanecer bello y radiante de tumba vacía y luz. No conocemos otra fe que la encarnada en nuestras luchas, la de la resurrección que vence al dolor y la muerte. La fe del codo a codo trabajando, celebrando, resistiendo y caminando, siendo comunidad, allí y acá donde nos toca ser iglesia.
En este número:
p. 2 |La sorpresa de la resurrección p. 3 | El perfume de pascua ps. 4 y 5 | Cartelera de actividades p. 6 | Ecos del Encuentro de Pastoral Urbana p. 7 | El Puente Sarandí p. 8 | Movimiento Juvenil Valdense: retazos de una historia
“La belleza es infinita; ella nunca se satisface con su forma final. Cada experiencia de belleza es el inicio de un universo. El mismo tema debe repetirse, cada vez de una forma diferente. Cada repetición es una resurrección, un eterno retorno de una experiencia pasada que debe permanecer viva. El mismo poema, la misma música, la misma historia… Y, mientras tanto, nunca es la misma cosa. Pues, en cada repetición, la belleza renace nueva y fresca como el agua que brota en la mina.” Rubem Alves.
La sorpresa de la resurrección
1.
El Nuevo Testamento no se puede comprender sin la fe en Jesús resucitado. Los cuatro evangelios, por supuesto, pero también el libro de Hechos de los Apóstoles, las Cartas o Epístolas y el libro de Apocalipsis fundamentan su contenido, de una u otra manera, en el seguimiento a Jesús crucificado y resucitado.1 El cristianismo, por lo tanto, incluye necesariamente en su esfera de convicción y seguimiento, la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús. Si cortáramos de la teología cristiana la dimensión de la resurrección de Jesús, estaríamos desacreditando al Nuevo Testamento en su conjunto y frenando las posibilidades de una fe integral.
LA LU Z R ES P LAN DEC E E N LAS T I N I E B LAs - Juan 1:5