LA VOZ VOZ LA VALDENSE VALDENSE Boletín de la Iglesia Evangélica Valdense San Gustavo-La Paz
enero 2023 -año LXXIV nº 710 digital año XVI nº 168
Al comenzar el año.... Como Belén ”En cuanto a ti, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre las principales ciudades de esa tierra; porque de ti saldrá un gobernante que guiará a mi pueblo Israel.” Mateo 2:6. Belén es una ciudad muy antigua que durante su historia sufrió cambios significativos en las sucesivas épocas y de acuerdo a los imperios que dominaron la región. Hoy tiene alrededor de 30 mil habitantes pero en la época que nació Jesús era una población pequeña, "constituida por un puñado de casas salpicadas en la ladera de una colina, a ocho kilómetros de Jerusalén", con un extenso llano donde se cultivaba trigo y cebada. Tal vez debido a esto, recibió el nombre de Bet-Léjem, palabra hebrea que significa “Casa del pan”. Estamos comenzando un año, con todo un panorama por vivir, por descubrir, por decidir, por continuar... A veces nos sentimos incapaces de afrontar problemas, desafíos, sorpresas, pero desde lo pequeño de nuestra realidad estamos capacitadas/os para hacerlo. El texto citado, reproducido desde el libro del profeta Miqueas donde fue anuncio de esperanza y resiliencia, nos enseña que de lo más pequeño puede surgir lo grande o significativo, y aunque sintamos que lo que hagamos sea mínimo, es importante para el conjunto, lo que nos propongamos hacer puede ayudar a cambiar la realidad. Pensando en los trabajos comunitarios, en la misión que como iglesia tenemos, miremos hacia Belén, considerando sus contradicciones: humilde, insignificante en tamaño, grande en el propósito de Dios. Desde ella salió el Salvador de la humanidad, y en ella podemos ver un llamado y un envío: llamado a ser casas de pan, cunas de amor y envío a ser portadoras/es de su luz, anunciadoras/es de salvación. Febe Barolin
Foto: Foto: Yolita Ana G.Barolin Gilles
Que Dios nos bendiga con su amor Que Dios nos bendiga con su amor, para amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos. Que Dios nos bendiga con un espíritu abierto a toda necesidad, un espíritu sanador y reconciliador. Dios nos bendiga con humildad para buscar la verdad y descubrir el bien donde quiera que se encuentre. Que Dios nos bendiga con una mirada nueva para ver en la diversidad una riqueza y no una amenaza. Que Dios nos bendiga con oídos atentos para escuchar, conocer, respetar, compartir y trabajar juntos y juntas por un mundo mejor. Amén. Amós López - Red de Liturgia del CLAI