Tomando como referencia las formas y funciones de la arquitectura ancestral, ya sean las construcciones populares que luego recogerá en su obra Arquitectura sin arquitectos, o la arquitectura doméstica griega y romana, la «casa
con patio» sería el modelo tipológico sobre el que el arquitecto vienés Bernard Rudofsky arrancaría su praxis con su Casa para Berta» en Procida, un primer acercamiento al concepto del buen habitar tan recurrente en su obra.
Tras ahondar en las formas de vida tradicionales de todos los sitios, y todos los tiempos, habitar el mediterráneo, Oriente y finalmente las Américas, su propuesta para una vivienda ideal va a desenvolverse con fundamento en la
idea de habitar el exterior, dando lugar a lo que tras numerosas experimentaciones llamaría "The Conditioned Outdoor Room", una «estancia» exterior cuyo techo es el cielo abierto, con el fin de ofrecer al individuo la posibilidad
de experimentar una vida libre en la intimidad del hogar, o en ocasiones, acogido por las calles que transita.