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El origen de la industria en el Maule

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-2019-

EL ORIGEN DE LA INDUSTRIA EN EL MAULE

JAIME GONZÁLEZ COLVILLE

PRÓLOGO

LAS EMPRESAS E INDUSTRIAS TALQUINAS DEL AYER

Cumpliendo un paso más en el ciclo de rescate patrimonial que la Constructora Independencia, se ha propuesto desde hace más de diez años, con la colaboración, en esta oportunidad nuevamente de la Universidad Autónoma de Chile y como siempre de nuestro gran historiador y amigo Jaime González Colville, hoy entregamos a la región un recuento de las olvidadas empresas e industrias que, desde antaño, han hecho realidad el esfuerzo privado como medio de desarrollo y progreso.

Y me produce mucha satisfacción y agrado, el poder presentar esta obra, en un momento en que nuestra región, está con muy buenas cifras en materia de crecimiento.

Al revisar los avisos comerciales de la prensa de la zona de Talca y la región, reunidos por el autor del libro, desde la mitad del siglo XIX hasta bien entrado el XX, se advierte un incesante surgir de empresas, molinos, fábricas de carruajes, calderas para locomotoras, catres, un legendario salón de té, cervecerías, zapaterías, etc., en un quehacer empresarial, en no pocas ocasiones más de empuje y creatividad, que de capitales, lo cual hizo de la zona maulina – y de Talca en particular – el primer proveedor del país en diversos productos.

Si existía oferta, desde luego hubo demanda y muchos de esos negocios pasaron el medio siglo de vida. Los empresarios y productores talquinos del siglo XIX formaron parte, incluso, de los fundadores de la Sociedad de Fomento Fabril en 1883, con destacada participación en certámenes del país y el extranjero, pero también realizaron exitosas exposiciones industriales y agrícolas en Talca, a la vez que ganaron medallas de oro y distinciones de valor. Un episodio no investigado ni rescatado en profundidad, ejemplo generoso de esfuerzo cuando las circunstancias, condiciones y técnicas eran escasas, difíciles o lejanas.

La muestra es un recorrido efectuado por Jaime González Colville, por los periódicos, anuarios, olvidadas guías comerciales publicadas hace más de un siglo en Talca, hundidos

en estantes de la Biblioteca Nacional, entre cuyas páginas amarillentas, emerge un avisaje que habla de capacidad.

Se fueron con el tiempo, los aventó el progreso, muchas empresas o negocios se extinguieron con la vida de sus dueños, pero todo habla de un pasado esplendor de la Región, de pujanza y desarrollo en una hora difícil para Chile y el mundo.

En consecuencia, este volumen abre una hoja más del amplio libro de la historia maulina, lo cual nos satisface y enorgullece por cuanto tenemos la certeza que estas publicaciones, en no pocas ocasiones, forman parte de memorias de títulos de estudiantes de las Universidades locales y del país.

Y por qué no pensar, que el entendimiento de la historia de la Industria Maulina, ilumine a nuevos empresarios a iniciar, al igual que en antaño, nuevas iniciativas.

PRÓLOGO

LAS INDUSTRIAS DEL MAULE

Al revisar el pasado industrial del Maule, desde el siglo XIX, hasta bien entrada la pasada centuria, se desprenden varios aspectos de interés: en primer lugar, destaca la serie de inmigrantes españoles, italianos, árabes, alemanes, etc., que desembarcaron en estas tierras con su bagaje de experiencias y su innata capacidad de empuje. En ello, evidentemente, superaron a los criollos que tardíamente, intentaron imitar sus esfuerzos en las diversas facetas bursátiles.

Fábricas, astilleros en el litoral, empresas, talleres, fundiciones, incluida la instalación del mítico Banco de Talca que llegó a emitir billetes y que tuvo símiles en Constitución, Linares y Curicó, forman parte de este trabajo que hoy edita nuestra Casa de Estudios, con el apoyo de la Constructora Independencia. En sus páginas, además, se recoge una rica galería de imágenes de avisos comerciales de cada empresa, logrando una ambientación tal vez nostálgica, pero sí expresiva de un ayer no tan lejano y a la vez muy próspero.

Desde luego, el lector no puede evitar el reflexionar de cómo, en el siglo antepasado y en el que concluyó hace poco, esos hombres pudieron alzar sus fábricas cuando, la Sociedad de Fomento Febril, creada en 1883, clamaba por la falta de mano de obra especializada. Entonces, debemos suponer que aquellos pioneros de este episodio de nuestra historia económica, además fueron instructores de sus obreros para hacerlos diestros en el manejo de herramientas o máquinas.

Muchos de esos empleados, luego de independizaron y abrieron sus propios empresas, convirtiéndose en dueños de su destino y su quehacer.

No es costumbre en economía hablar de pasados esplendores, toda vez que cada apoca tiene sus propios afanes, pero es indudable que la reconstrucción de estos años de fructífera actividad del Maule no es fácil verla repetida en otras zonas del país. El libro que analizamos,

en consecuencia, es una advertencia de que no es necesario esperar instantes precisos u ocasiones apropiadas para emprender negocios, sino que, ellos muchas veces son propios de las horas adversas y sobreviven a su pesar.

La Universidad Autónoma de Chile, sede Talca, pone de esta manera un ladrillo más en la reconstrucción de la identidad regional y abre otro campo de debate y conocimiento histórico de esta zona, en la certeza que ello contribuye a ampliar el horizonte del futuro y de sus perspectivas de crecimiento.

* Designado Ministro Relaciones Exteriores por el Presidente Sebastián Piñera a contar del 13 de junio del 2019.

CAPÍTULO I

ORÍGENES DE LA INDUSTRIA EN CHILE

LA INDUSTRIA MOLINERA DE TALCA DURANTE LOS SIGLOS XIX y XX

CAPÍTULO II

CAPÍTULO III

CAPÍTULO IV

CAPÍTULO V

CAPÍTULO VI

LAS GRANDES EMPRESAS TALQUINAS DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX La fábrica de papeles y cartones de Schorr y Concha

CAPÍTULO VII

LA FUNDACION DEL BANCO DE TALCA: UN PRODUCTO DEL AUGE INDUSTRIAL DE FINES DEL SIGLO XIX

CAPÍTULO VIII

Locomóvil a vapor utilizado en la mayoría de las industrias para generar movimiento, a principios del siglo XX.

CAPITULO I

ORÍGENES DE LA INDUSTRIA

EN

CHILE

Pese a la independencia política que se gestó desde 1810 y el tratado de libre comercio dictado poco después, la industria chilena, en esa época, estaba francamente postrada.

Ello movió a un grupo de empresarios de Santiago a organizar una institución que, desde una perspectiva común, cimentara este aspecto esencial del desarrollo económico de un estado que nacía.

Aun cuando los avances fueron lentos, la industria que más proliferó es la de los molinos, los que, no obstante llegaron a Chile junto con los hispanos y se esparcieron en los márgenes de los ríos, convirtiéndose en poderosa instancia económica desde mediados del siglo XIX.

La organización más fuerte creada en esos años, es la Sociedad Nacional de Agricultura, aún vigente, fundada el 18 de mayo de 1838, merced a los esfuerzos de don José Miguel de la Barra, a quien su experiencia europea1, le advirtió de la necesidad de organizar aspectos básicos de la economía, para lo cual tuvo el consejo de Andrés Bello y Manuel de Salas.

En los Estatutos de esa organización, se establecía en su artículo 6°, inciso 1ª, la creación de una Comisión de Labranza, uno de cuyos objetivos era preocuparse de los procedimientos de la irrigación, toda vez que ya en esa época, el manejo de las aguas se preveía como un problema que se acrecentaría con el tiempo2.

1 José Miguel de la Barra (Santiago 1799-1851) combatió como soldado en la Independencia. Más tarde integró la delegación que viajó a Europa para lograr el reconocimiento del Viejo Mundo a la independencia chilena. Ministro plenipotenciario en París en 1830.

2 El Mensajero de la Sociedad Chilena de Agricultura. Imprenta Chilena. Tomo I, Santiago, 1856. Pp. 35.

LA SOCIEDAD DE FOMENTO FABRIL

Aun cuando esta Sociedad impulsó y cobijó a industrias agrícolas, que se analizan en el capítulo pertinente, muy pronto se hizo necesaria una organización que agrupara las ya nacientes empresas productivas del país. Hasta esa fecha, si bien existían industrias con cierta capacidad, no contaban con un organismo que respaldara su acción, como hasta la fecha lo hacía la Sociedad de Agricultura, que adquirió un considerable poder económico, al cual necesariamente debía agregarse el político.

El 13 de septiembre de 1883, don Pedro Lucio Cuadra dirigió una comunicación a la Sociedad mencionada, solicitando su colaboración para dar vida a una asociación fabril. El objetivo era reunir a los elementos industriales en la República, para así, una vez cohesionados, puedan servir de base para conocer la realidad industrial del país y, a la vez, constituirse como una fuerza económica3.

El 7 de octubre de ese año el Consejo Directivo de la Sociedad Nacional de Agricultura convocó a varios industriales de la capital para reunirse en su sala de trabajo. Una nota invitación fue enviada, además, a los principales industriales de ese momento en provincias.

Bajo la presidencia de Rafal Larraín Moxó, concurrieron los industriales Julio Tiffou, Antonio Subercaseaux, Benjamín Velasco, Federico Gabler, Carlos Klein, Enrique Lanz, Carlos F. Hillmann y Ernesto Muzard.

Se designó Presidente a don Agustín Edwards Ross y se eligió un Consejo Directivo.

En los primeros cuarenta años de existencia, la SOFOFA se preocupó de estudiar todos los factores que contribuían a estimular el desarrollo industrial del país, lo cual dio un notable incremento a las manufacturas y la mecanización de los procesos, logrando disminuir las importaciones de fundamentales bienes de consumo.

Conjuntamente con ello, propició del gobierno la creación de escuelas industriales para potenciar las fábricas manufactureras.

De esta forma, en 1884 se propuso al Ministerio de Hacienda establecer cursos nocturnos prácticos de Artes Industriales, para que sirviesen a la enseñanza de la mecánica en sus aplicaciones prácticas y de los procedimientos de las diversas industrias y oficios4 .

Sin embargo de todas las reformas educacionales propuestas en esa época, es necesario destacar la de 1889, que dio vida al Curso de Física de la Escuela Industrial de Manejo de Motores y, en 1892, la proposición formulada al gobierno para crear una Escuela Profesional para Obreros.

3 Álbum Gráfico e Histórico de la Sociedad de Fomento Fabril. Santiago, Imprenta Cervantes, 1926. Pp. 10.

4 Álbum Gráfico e Histórico de la Sociedad de Fomento Fabril. Santiago, Imprenta Cervantes, 1926. Pp. 10.

En el bosquejo de este plan de estudios se comprendía el dibujo y sus aplicaciones y, en seguida se definieron talleres para formar expertos en sastrería, zapateros, talabarteros, encuadernadores, herrería artística, broncería, hojalatería, pintura decorativa, moldeados en yeso, tallado en madera, trabajos de imprenta, fotografía, etc.

Varias de estas artes manuales surtirían, durante la primera mitad del siglo XX, a las industrias talquinas.

EMPRESAS TALQUINAS

Muy pronto los industriales de Talca se integraron a la SOFOFA. Una de las primeras peticiones fue establecer en esta ciudad escuelas técnicas: en 1906 se crearon las escuelas de mecánica en Valdivia y las de dibujo industrial de La Serena y Talca. En 1907 se abrió la Escuela de Constructores e Inspectores de Obras Públicas de Santiago.

Una de las fundamentales preocupaciones de la Sociedad, fue contar con datos referenciales de la situación industrial en el país y darlos a conocer en un Boletín editado a partir de 1890 5. En la edición de octubre de 1894 se determinaba la importancia de confeccionar una estadística industrial, que permitiera conocer la realidad en Chile de este rubro tan esencial de la economía: saber el nombre de los dueños, las materias primas utilizadas, los obreros que se ocupaban, etc.

Los esfuerzos en este aspecto llevaron a la SOFOFA a intentar, sin lograrlo, que en la ley de municipalidades de 1891, se dispusiera la obligación de las corporaciones de efectuar y llevar las estadísticas de la realidad industrial de cada comuna.

Para realizar un ensayo de este catastro, se eligió a la provincia de Curicó, donde era Intendente en 1893 don Manuel M. Magallanes y cuya ayuda fue decisiva en este ensayo. Esto motivó a la sociedad a solicitar del gobierno, la ayuda de los intendentes de cada localidad.

Se elaboró así una tabla referencial con los datos básicos necesarios de cada empresa (dueño, tipo, año de fundación, materias primas, etc.)

Cabe precisar que sólo Curicó, Talca y el sector costero de Vichuquén exhibieron actividad empresarial. Nada se dice de Parral y Linares.

LA MUESTRA EN CURICÓ

El recuento de la provincia de Curicó reconoció 787 establecimientos, con un total de 707 obreros, 349 maquinarias y 22 motores.

5 Boletín de la Estadística Industrial de la República de Chile 1894.1895. Sociedad de Fomento Fabril. Sección de Estadísticas. N° 1, junio 20 de 1895. 340 páginas.

Se destacaba la existencia de 14 motores hidráulicos que utilizaban la fuerza de los ríos Lontué, Teno y Mataquito.

Sin embargo, el rol industrial de Curicó en 1867 era el siguiente:

y tornerías 5

Fábrica de Carretas 1

Fábrica de velas y jabón 2

Fábrica de tejas y ladrillos 17

Veinte años más tarde, en 1885, tras fundarse la SOFOFA, la realidad económica de esta provincia había crecido notablemente. A manera de ejemplo, se ubicaron 224 fundidores, herreros y mecánicos, 21 imprentas y 1.361 canasteros, escoberos, cigarreros y peineteros, con un total general de 7.969 industrias registradas.

Con estos antecedentes, la SOFOFA determinó que las principales industrias de la zona eran la talabartería y la molinería. Pero además se daban otros antecedentes, como el que los obreros y trabajadores eran grandes bebedores.

La mano de obra más buscada era la de maestro raspador de las curtidurías, aun cuando, a fines del siglo XIX llegó a Chile una maquinaria que realizaba esta labor con rapidez.

Del departamento de Vichuquén, ya mencionado, se destacaba la industria salinera, en esa época muy productiva en las localidades de Boyeruca, Cahuil y Bucalemu, que jurisdiccionalmente pertenecían en esos años a la provincia de Curicó y por ende del Maule. Anualmente se producían 128.547 quintales de sal, que se trasladaban a Talca en carretas, en un viaje de ocho días.

LA SOFOFA Y EL MAULE

Las primeras empresas de provincias que adhirieron a la nueva organización fueron Mac-Kay S. A., fundada por Alejandro Mac-Kay en 1892, productora de galletas, chocolates, confites, alimentos industriales y productos lácteos.

La segunda industria, correspondió a la Fábrica de Baldosas Solar Hermanos, abierta en 1898 y que surtió de pavimentos a las plazas y calles de Talca y Curicó.

En 1910, según se verá más adelante, se establece la Fábrica de Papeles y Cartones de Carlos Schorr Krapp y Eliseo Concha Solar.

Ahora bien, a principios del siglo XX, inician sus labores en Talca importantes industrias que surtirían a casi todo el país: la Fábrica Unidad de Catres S.A., fundada en 1912, tuvo sucursales en Santiago con el nombre de Las Cuatro Naciones. En Talca estaba ubicada en calle Dos Sur y cubría las demandas desde Curicó a Llanquihue. Además de catres, fabricaba lámparas eléctricas, muebles de fantasía y artículos sanitarios. En 1926 su Presidente era Francisco García Paz, Vicepresidente Jorge V. Jenkins y Directores Florencio Arrivillaga, José María Llano, Federico Matas, Enrique Martínez M. y Fernando B. Smits. Director Gerente era Enrique Martínez M.

En 1918 se establece la Fábrica de Galletas Weston Hermanos, cuyos productos principales eran galletas y obleas.

En la viticultura destacaban, a fines del siglo XIX el fundo y viña Prosperidad, de Manuel Márquez M., con bodegas en Curicó. Fundada en 1891, contaba con modernas instalaciones mecánicas y sus bodegas producían vinos burdeos, tintos y blancos.

Carlos Icaza fabricaba tubos de cemento y artículos sanitarios, además de ser agente de una Compañía de Seguros.

La Casa Importadora de Gleysner y Cía., importaba un variado tipo de maquinarias para la industria y agricultura. Fundada en 1856 por el alemán Mauricio Gleysner, tenía casas matrices en Concepción, Talca, Santiago, Los Ángeles y Osorno. Una de sus empresas destacadas en el Maule fue la construcción de la fábrica de azúcar de remolacha de Retiro, proyectada en 1899 e inaugurada en 1900 y de la que se habla más adelante.

La Compañía Chilena de Fósforos se funda en Talca el 1 de febrero de 1913, y como se detalla luego, fue una de las industrias más solventes e influyentes en el mercado nacional. En 1926 amplió su producción en Talca a Talleres Gráficos, fábrica de clavos y grapas, maestranza y fundición, además de elaborar papel, entre otros giros.

Sin embargo, la Sociedad dio además una mirada de interés al mundo obrero. En líneas generales, se le reconocía un buen vivir y que no era de extracción baja.

Pero recomendaba la capacitación de mano de obra en las diferentes áreas de la manufactura industrial6.

El departamento de Talca, en la segunda mitad del siglo XIX, registraba 219 establecimientos clasificados como industriales. En todo caso su crecimiento fue menor que el de Curicó a contar de 1870. Antes de esta fecha, existían 70 industrias, entre 1870 y 1880; esta cantidad aumentó en 43 y hacia 1890 en 44. Pronto las industrias talquinas sumaron 107.

6 Boletín de la Estadística Industrial de la República de Chile 1894.1895. Sociedad de Fomento Fabril. Sección de Estadísticas. N° 1, junio 20 de 1895. 340 páginas.

Las más relevantes eran la de los molinos de cilindro que alcanzaban a 5 y cuyos dueños, individualmente, eran Luis Williams, Ruperto Echeverría, Holman y Jenkins, P. Barberis y P. Vergara Rencoret.

Seguían en importancia las panaderías. De acuerdo al catastro existían 10 establecimientos que consumían anualmente 26.500 quintales de harina, con una mano de obra de 113 operarios.

Los industriales panificadores más importantes eran Pablo Grossetett, P. Barberis, M. Salgado, J. Justoin y Juan Daziano.

Se destaca la existencia de una fábrica de fideos y galletas de Pablo Grossetett, que ocupaba cien mil pesos de materia prima y daba ocupación a 35 operarios, con once máquinas de trabajo y dos hornos.

La fábrica de galletas más importante era la de Alejandro Mac-Kay, quien tenía además tres confiterías y pastelerías con 36 empleados.

Una fábrica de alumbrado, en base a gas hidrógeno y constituida por una sociedad anónima, permitía una reducida capacidad de iluminación para algunas calles, ocupando 36 operarios. Este sistema de iluminación, especialmente para algunas calles, no tardó en aplicarse en varias ciudades maulinas7.

El alcohol lo producían doce establecimientos, sin restricciones legales de ningún tipo, siendo sus propietarios Luis Villalón y Ruperto Echeverría.

Las fábricas de cerveza proliferaron en numerosas localidades del Maule. Sin perjuicio de las instaladas más tarde, en la segunda mitad del siglo XIX, existían en Talca tres empresas de este rubro, con 47 operarios, de propiedad de Platca Hermanos y P. Pirinoli. Las industrias tenían canchas para maltas de 350 metros de extensión.

Una fábrica de licores clasificó en el catastro, de propiedad de A. D. Pinsommier, con 8 operarios.

Las maestranzas de carrocerías de mayor fama eran propiedad de Moisés Silva y Alejandro Fillember. Para esta labor contaba con tres motores a vapor, uno de gas acetileno y otro tirado por caballos. Tenían alumbrado de gas y petróleo. También tenían este tipo de talleres Carlos Icaza y Antonio Anbella. Los rubros se extendían a carpintería, ebanistería, tapicería, molduras y tornería. Existía un local de tallado dirigido por Juan Vergara N.

7 El gas acetileno usado en alumbrado público en varias ciudades de América, incluida Santiago a contar de 1856, se producía del proceso del carbón de piedra, el cual era destilado, refrigerado y condensado en elemento volátiles, se almacenaba para, a través de cañerías, llegar a los postes de alumbrado. Se usó también en los hogares en reemplazo de la leña a contar de 1930 aproximadamente.

Una fábrica de gran demanda era la tonelería, muy requerida por los viticultores. En esta empresa trabajaban 57 operarios y funcionaba con 31 motores, uno de ellos a vapor. Las más importantes, por la capacidad de construir grandes fudres, eran propiedad de Pedro Letelier M., Marlín Valenzuela, Horacio Alarcón y Juan Santiago.

LAS INDUSTRIAS MECÁNICAS

En este rubro clasificaron varios establecimientos, cuyo detalle es:

Fundiciones, de Moisés Silva y R. Williams. No obstante sólo existía una calderería, que fabricaban calderas para motores a vapor, de propiedad de Santiago Garrido.

Otras empresas eran las herrerías o cerrajerías, que alcanzaban a 21 industrias, con 140 operarios, todos especializados. Pero sólo dos tenían motores a vapor8. Sus dueños eran A. Tölleter y Daniel Contreras.

La hojalatería, que construía baldes y utensilios de cocina, entre otros artefactos modernos, eran sus dueños José del C. Monroy, Eduardo Basan y Pablo Figueroa.

LOS JOYEROS eran muy buscados y de mano de obra de alto costo. Como es de suponer, labraron el oro de las minas del Chivato y de los lavaderos locales. Solo dos orfebres se dedicaban a este rubro, siendo el más importante el de Francisco Caba, ubicado en Uno Sur 522.

Las fábricas de materiales de construcción eran escasas: dos empresarios se dedicaban a esta actividad. El principal era Francisco Icaza.

Las tejas y ladrillos eran producidos por 5 industrias, con 79 trabajadores. Sus dueños eran Francisco Mattei y Moisés Méndez.

La marmolería de más importancia era de José Demarco, que contaba con seis operarios.

A fines del siglo XIX, época del catastro, no existían en Talca fábricas de helados. Tampoco se ubican talleres de tejidos. Las industrias que clasifican en este rubro eran 22 establecimientos de modistas.

Existían también fábricas de flores artificiales, sombrererías, sastrerías., etc. La principal modista era Margarita Henríquez y la de flores artificiales pertenecía a Juana Silva.

Las sombrererías más destacadas eran de Francisco González y Alejandro Giraud. Por su parte las sastrerías eran atendidas por Valeriano Rojas, Carlos Schultz y además los talleres de los Padres Salesianos.

8 Los motores a vapor eran los llamados locomóviles, las que utilizaban el mismo sistema de las locomotoras a vapor, para hacer girar una rueda con una correa que permitía mover maquinarias.

EN EL RUBRO DE LA PRODUCCIÓN

DE PAPEL, Talca no tuvo industrias de este tipo durante el siglo XIX y el auge surge con la fundación de la Papelera de Schorr y Concha, en 1910 y de cuyos detalles se habla más adelante. De igual forma no existían talleres de litografías o grabados. A fines de la antepasada centuria el papel se importaba, como de igual forma la tinta de imprenta.

Encuadernaciones existían dos. La principal era de José Ignacio Silva, la que contaba con modernos equipos para restaurar libros.

La fotografía fue, en esos años y hasta bien entrado el siglo XX, un lujo de costoso valor. Talca supo de varios locales esporádicos que llegaban en los meses de primavera y cerraban en marzo o abril. Se sabe de dos estudios de esta índole, el de mayor calidad en sus trabajos era el de Juan C. Palominos.

EN LAS IMPRENTAS estaba radicada la publicación de periódicos. Don Clodomiro Silva, director de varios tabloides, tuvo una de gran categoría, de la que surgieron los principales periódicos y diarios de la ciudad y la zona.

LAS CURTIEMBRES, ya esbozadas en líneas anteriores, proveían de materia prima a fábricas de vestuario, calzado, aperos ecuestres y un amplio rubro de la época. A fines del siglo XIX Talca tenía 44 establecimientos con gran demanda de mano de obra y dos motores a vapor. Los empresarios más importantes de esta categoría eran Exequiel 2° Bravo y Francisco Novion. A partir de este rubro, se ampliaron las manufacturas de curtiembres, donde fueron dueños Juan de Dios Araya, Pedro Cabrera y Vicente Arias.

LAS DROGUERÍAS, que actuaban como las farmacias de la época, eran solamente dos y preparaban algunos medicamentos esenciales. La principal era de Bernardo Leiva.

JABONES Y VELAS, dos productos que utilizaban similar materia prima, tenían tres locales de venta y elaboración. La principal era de Pablo Grosette.

LAS CIGARRERÍAS que proveían de tabaco a Talca y la zona eran cinco y utilizaban materia primera producida en la zona. Sus dueños eran Ramón Cortés y José Ramón Silva.

LA TINTORERÍA era de don Francisco Otto, hasta hoy uno de los locales comerciales más antiguos de la ciudad.

LA INDUSTRIA MOLINERA DE TALCA DURANTE LOS SIGLOS XIX y XX

INDUSTRIA MOLINERA DEL MAULE

El primer molino movido por fuerza hidráulica lo instaló en Chile el conquistador Rodrigo de Araya9, quien construyó uno en 1548 a orillas del Mapocho y al lado sureste del

9 Según varios cronistas de esa época, Rodrigo de Araya trajo la primera semilla de trigo y las plantas de viñas.

cerro Huelén, Santa Lucía de hoy. Casi nueve años más tarde levantó otro el carpintero alemán Bartolomé Blumenthal, quien fue encomendero de tierras en el Maule y, a su vez, construyó el primer molino en esta zona usando las aguas del río Putagán en 1550, donde introdujo entre los indígenas el uso de la carreta, la siembra del trigo y viñedos.

La industria molinera llegó a Talca, a mediados del siglo XIX y la primera de las maquinarias fueron los molinos movidos por fuerza hidráulica.

A fines del siglo XX existían en Talca diez y nueve molinos, la mayoría de ellos de una parada de piedra y de turbina o rueda hidráulica. Sus detalles y ubicación eran:

El Molino Talca de don Luis William, de origen alemán, ubicado a una cuadra de distancia hacia el Noreste de la Alameda. Tenía seis paradas de piedra, se movía con sistema de turbinas y maquinaria de fabricación norteamericana. Podía moler 1.500 quintales diarios.

El Molino Conico de propiedad de don Ruperto Echeverría, instalado al lado ponente de la Talca, en el antiguo camino al río Claro, calle Dos Norte, distante una tres cuadras al poniente del Seminario de San Pelayo. Tenía, al igual que el anterior, seis paradas de piedra, se movía mediante sistema de turbinas, que se fabricaron en Chile, pero la maquinaria era inglesa. Su capacidad permitía moler 600 quintales diarios.

El Molino Corinto10 construido entre 1855 y 1860 por don José Manuel Eguiguren, en conjunto con don Silas Baldem Smith, ubicado en la subdelegación de Pencahue, al sureste del Molino Rauquén, del cual se habla a continuación. Estaba casi al frente del Puerto de Perales, en la margen opuesta del río Claro. Tenía cuatro paradas de piedra con rueda hidráulica y de maquinaria proveniente de norteamerica. Molía unos 500 quintales diarios.

Más tarde pasó a la sociedad Cooper y Cía.

El Molino Williams, estaba ubicado en calle Cuatro Poniente, en la margen derecha del estero Baeza, casi cerca de donde este cauce desemboca en el Piduco. Era de maquinaria fabricada integralmente en Chile y se movía por sistema de turbinas. Podía procesar 300 quintales al día. Fue propiedad de don Luis Williams.

El Molino Rauquen, ubicado en la entonces subdelegación de Pencahue, en las márgenes del estero local. Tenía cuatro paradas de piedra, con rueda hidráulica y maquinaria de Norteamérica. Podía procesar 175 quintales diarios. Los dueños eran la sociedad Vergara y Vergara.

El Molino San Juan estaba situado en el camino que conduce al Mirador, cerca de Paso Moya, a unas siete cuadras de Talca. Contaba con dos paradas de piedra y procesaba

10 El nombre dado al lugar data de esa época y con él el fundador de Molino, Eguiguren, quiso recordar la misión del Apóstol San Pablo junto a Silas o Silvano a la Isla de Corinto.

150 quintales diarios. Tenía rueda hidráulica y maquinaria fabricada una parte en Chile y otra traída de Norteamérica. Era propiedad de Juan Holman.

El Molino San Rafael estaba situado en Pelarco. Tenía dos paradas de piedras y una capacidad para procesar 150 quintales diariamente. Se movía mediante rueda hidráulica y la maquinaria era íntegramente confeccionada en el país. Propiedad de Vergara Hermanos.

Existía otro molino similar en la subdelegación de Los Litres, cuyo dueño era José Vergara Correa.

El Molino San Vicente se encontraba en el camino que conduce al Mirador11, distante a unas 11 cuadras de los límites urbanos de Talca de esa época. Contaba con dos paradas de piedra y sistema de turbina y maquinaria de fábrica chilena. Molía 100 quintales diarios y su propietario era don José María Reyes12.

Como se advierte los molinos de mayor capacidad estaban ubicados en las zonas de ríos navegables como el Loncomilla y el Maule y ello los hizo, además, de mejor respuesta a la gran oferta de productos que hacían los exportadores, en especial las bodegas compradoras de Serdio Hermanos.

11 Se llamaba así al sector del actual Cerro de la Virgen.

12 Guzmán, Rubén: Guía Local y Comercial de Talca 1912. Imprenta de la Librería Nacional. Talca 1912.

Icono de ASICENT, organismo fundado en 1939.

Fábrica de Cigarrillos y elaboración de tabacos del italiano Eusebio Forno, en Calle Uno Sur, Comercio de entonces, en 1903.

Cigarrería IMAS, fundada en 1851, la más antigua de la zona y que elaboraba sus productos con tabacos de la zona. Álbum Literario Ilustrado 1903.

Dos industrias de carácter nacional de Talca. Tubos de Cemento de Carlos Icaza y la Sociedad Manufacturera de Catres. Guía Comercial de Talca 1912.

Botica Leiva, ubicada en Calle Uno Sur, en Cinco Oriente con la Alameda y con sucursal en San Clemente. Fundada en 1874. Azócar, Talca Ilustrado, 1905.

Fundición y construcción de maquinarias de Armando Follert, una de las primeras de Talca y la zona. Álbum Literario e Ilustrado. 1903

Planta de gas acetileno, creado en base a carbón de piedra, para alumbrado público. Guía Local y Comercial de Talca 1912.

Avisos de Lámparas a parafina, en Talca, La Mañana, agosto de 1914.

Aviso de la recordada Cervecería Rosenkranz, Hotel Comercio y Curtiembre Camalez de Linares. 1930.

Local de Mauricio Gleysner, en Talca, con amplia oferta industrial. 1920.

Molino Barberis, Mueblería La Nacional, Almacén El Águila y una Relojería de Cauquenes, registro comercial del Maule en 1930

Confitería Palet, de don Miguel Palet y Compañía. Anuario Comercial 1917

La esquina de la recordada confitería Palet, en Uno Sur con Dos Oriente, demolida en 1988.

Fundición Talca de Balfour Lyon y Cía. de 1905.

La legendaria Fundición Cruz, durante gran parte de la primera mitad del siglo XX, una de las más importantes de Chile.

Herrería y Fábrica de Cocinas a Leña de don Abraham Donoso, en Calle Tres Poniente Esquina 2 Norte. Anuario Industrial 1917 (1)
Fábrica de Jabón La Perdiz, de Vidal y Oltra Hermanos, en 5 Oriente esquina 5 Sur

John Mac-Kay, ciudadano inglés, fundador del apellido que llevaron las famosas galletas talquinas.

Don Manuel Monasterio, fundador de la Fábrica de Jabones El Cisne, de destacada trayectoria en Talca.

Don Hernán Cruz Concha, Fundador de la Aceitera Concha Barros, pionera en la zona.

Molinos de Talca, de gran capacidad de procesamiento. Álbum Literario Ilustrado, Talca 1903.
El Molino Victoria, fundado en 1855 y de gran trayectoria industrial.
Los Molinos de Corinto, uno de los más importantes de principios del siglo XX. La Mañana, 1908.

Casa Smits & Assler de Talca, una de las primeras importadoras de maquinarias.

Almacén Costa de Talca, productor y vendedor. Aviso de 1919.

Botica Italiana de Domingo Viviani de Parral, de 1866.

Bodega La Victoria del Puerto de Curanipe, donde se compraban granos para llevar a otros puertos o al extranjero.

Aviso del Teatro Palet de Talca y la Radio Atlántida, con musica ambiental. La Mañana, 1918.

Fábrica de ropa y calzado La Confianza de Talca, en calle Uno Sur. Además construía catres y camas. Aviso de 1919.

repartidor de pan de la empresa Traverso y Compañía de Talca, fotografía de 1918.

Coche

Calzados La Bota Verde, ubicada en 7 Oriente con Uno Sur. Su calzado era de gran aceptación en la zona. Aviso de 1919.

Agua Mineral Quilipin, de Putagán. Se perfilaba como un gran producto, pero no logró la aceptación del mercado. Diario La Conquista, Longaví 1913.

Fabrica Calaf, de Esteban Calaf, produjo dulces y pastelería de gran calidad, es un símbolo del antiguo Talca, en Uno Sur y Dos Oriente. Aviso de 1918.

Coches desde Talca a Santiago, con una primera jornada hasta San Fernando, de 1860.

Coches y tractores FORD y FORDSON, traídos a Talca en 1918 por los empresarios Ravanal y Baquedano.

El agua de Panimávida, famosa en todo Chile. Aviso de 1913.

CAPÍTULO II

LA EXPOSICIÓN DE 1884

Paulatinamente, los industriales y comerciantes talquinos, fueron debatiendo la idea de hacer un catastro más acucioso de su realidad como tal. A ello se unió el proyecto de construcción de la Escuela Agrícola que se debatía entre los industriales y el gobierno, lo cual permitía una adecuada capacitación para el mundo campesino en desarrollo.

A LA EXPOSICION NACIONAL DE 1884, efectuada en Santiago en octubre de 1884, la región del Maule concurrió con productos que alcanzaron destacada notoriedad, de Lontué don Pedro Urzúa llevó trigo Nueva Holanda y Oregón, de Linares don Alejandro Layseca concurrió con Oblon, don Juan Antonio Rozas llevó cera y miel, don José Miguel Ojeda, desde Cauquenes, llevó “muestras de durmientes de las montañas de la costa”. Desde Talca concurrió una comisión, llevando varias clases de cereales, semillas y frutas secas, además de tabaco en rama y diversos productos animales elaborados; Curicó, representado por don J. Guillermo Wiederhold, llevó manteca, grasa refinada, sebo para velas y cera, todos productos muy requeridos en esos años13

En el rubro de vinos y licores, de Lontué don Pedro Urzúa M., llevó aguardiente de uva, de peras y de membrillo, además de chicha cocida, de Cauquenes, don Luis A. del Canto dio a conocer vino seco de dos años y de esa misma ciudad, don José Miguel Ojeda exhibió vino tinto seco y otra variedad de dulce, don Pedro Ponce de León, llevó vino seco, imitación borgoña y chicha común, don Fidel S. Merino exhibió vino dulce de 9 años, vino seco de similar tiempo, vino blanco de 2 años, champaña de Cauquenes, chicha Italia del año, aguardiente de 2 años y vino seco tinto de 2 años, mientras que don Justo Pastor León llevó mosto asoleado dulce y sin asolear seco.

De Talca, don Cayetano Concha llevó vino tinto y don Baltazar Bravo aguardiente

13 Exposición Nacional: Exposición Nacional de Octubre de 1884. Santiago, Imprenta Cervantes. 1884.

anisado y sin anís. González Hermanos llevaron vino blanco, vino tinto y coñac, don Mateo Donoso Cruz exhibió vino tinto. De San Javier de Loncomilla (en realidad Villa Alegre de hoy) don Cesareón Encinas llevó vino tinto. Mientras que B. Arancibia lo hizo con vino Numpai y dos vinos de distintas clases. Don Pedro J. Jara exhibió vinos y chichas.

EN

EL RUBRO

MAQUINARIAS

DE FABRICACIÓN LOCAL, la empresa metalúrgica de Mark Trewela14 O ‘Sullivan y sus hermanos John y Benjamín, llegados a Chile en 1875, lograron desarrollar la metalurgia a un excelente nivel, tras desempeñarse como herreros en los talleres de José Bruno González Cáceres 15 . Pero, con la rara habilidad que tienen los extranjeros que llegan a Chile, pronto se independizaron y, asociándose con Eduardo Brown, instalaron su fábrica en calle Uno Norte, esquina de Once Oriente. Tras varias vicisitudes económicas, el giro quedó como Trewela Hermanos, que es como se presentaron en la Exposición de 1884, donde llevaron un motor a vapor, una trilladora, una harneadora, sistema Boby, reformada, un moderno arado, en seis versiones distintas para terrenos de diversa calidad y una curiosa pala a buey.

La metalurgia de Trewela Hermanos logró armar calderas para locomotoras, repuesto de maquinarias agrícolas y otras especies de su rubro, siendo un notable apoyo para los agricultores de la zona.

De Linares, don Juan A. Rozas exhibió un ahumador para el cultivo de colmenas.

En la industria textil talquina, la sociedad González Hermanos llevó lanas de cordero. En esta misma línea don José J. Walton exhibió una manta de pelo cabra de angora, doña Zoila Azócar tres piezas de palio (elemento eclesiástico) y el Colegio de la Señora Morel exhibió alfombras y otras especies similares de fina confección. El Monasterio del Buen Pastor aportó con un forro de copón, una papelera y cortinas de fina seda para el sagrario.

Además don Agustín Giuliani llevó un par de botines para hombres, de una pieza, sin costura, otro par de botines rusos a la cazadora, un par de chinelas a la veneciana, de cuero nonato, con pelos y un par de zapatos para señoras, de cabritilla dorada, con adornos. Mientras que don Juan Massabó exhibió medidas de calzados surtidos.

En otro ámbito, E. Valenzuela A., llevó jabón sellado amarillo, azul, cola fuerte y jabón de lejía en tarros.

En la alimentación, don Manuel José Henríquez, don Cristóbal de la Cruz, don Luis Alberto Vargas, Pedro M. Ruiz y don Francisco Javier de Armas llevaron quesos. Por su parte, Florencio Gana, don Belisario Rodríguez y F. B. Smits exhibieron charqui, grasa, sebo, cera y

14 Este apellido norteamericano tiene dos o tres formas de escribirse, conforme sucedía con los nombres extranjeros de la época

15 Yamal Morales, Alejandro, Sánchez Andaur, Simón Ruiz, Olmedo Espinoza y Labra Araya. Talca Desconocida. Huellas de un Patrimonio Industrial Olvidado. Placas Metálicas Urbanas. Ediciones Municipales de Talca. Imprenta Gutenberg. Talca. 2014. Pp.18-20.

miel, todos productos muy apetecidos en la época. La empresa García Collao Hermanos de Parral llevó harina en flor.

En esta área, destacaron jamones, chicharrones para peones de J. Guillermo Wittig de Curicó, salchichones de don Alejo Pommier de Talca, mientras que don Otto Schleyer hizo una notable exhibición de la cerveza blanca lager bier y otra modalidad de cerveza negra de marca“porter.

Pero Cauquenes también llevó cerveza producida por Carlos Franzani, con los nombres de ginger beer, cerveza simple, cerveza doble y aguardiente de orujo, mientras que Francisco Luis Rayo, exhibió vino de quina, coñac, aguardiente anisado, vino seco y vino cordial.

EN LAS MANUFACTURAS ARTÍSTICAS

Y ECUESTRES, don José Massabó llevó un par de espuelas, un freno, tres pares de estribos tallados de madera, dos lazos, dos esteras de aparejo. Don Juan de Dios Olivero, también lleva lazos, estribos y esteras de aparejo.

EN ALFARERÍA, don Aquiles Dell Aquila exhibió baldosas de piedra, molduras y gradas del mismo material.

RARI, lugar del cual tanto se conoce, pero tan poco se sabe, se hace presente en esta exposición con canastillos de adorno que lleva don Luis Cruz, aun cuando se presenta como natural de Panimávida.

EL ARTE PICTÓRICO está representado por numerosos pintores del país. Un joven talquino, Nicanor González Méndez, entonces de veinte años, participa con las obras La Señal de Peligro, Paisaje y Estudio de Flores, más adelante el catalogo describe otras obras como Estudio de Desnudo, Estudio del Natural y Estudio de la Cordillera, Enrique R. Swinburn lo hace con varios cuadros, entre ellos uno titulado Campos del Sur. Hacienda San Gabriel de Linares.

En el área dibujo, está A. Dell ´Aquila, quien presenta tres planos de edificios talquinos: el Cuerpo de Bomberos y las Iglesias de San Agustín y San Luis.

Lisandro Carmona, exhibe agua mineral de Panimávida y barro medicinal del mismo sector.

LA FERIA AGRÍCOLA E INDUSTRIAL DE TALCA:

1902- 1905

Tras asistir a varias ferias del país, los industriales talquinos decidieron intentar realizar una muestra en esta ciudad. En 1902, en medio de los esfuerzos por lograr la construcción de la Escuela Agrícola – de la que se habla en otro capítulo – se trazaron las primeras líneas.

Desde luego, la Exposición de 1884 fue un buen modelo de lo que podía lograrse, por lo que, en un primer apronte, se proyectó incluir muestra de arquitectura, artes manuales y laborales, minería, pesca y caza de las diversas ciudades chilenas.

Con esta motivación, un grupo de empresarios debatieron la idea de organizar una feria agrícola en Talca, a la que luego se le agregó el concepto industrial. Ya en 1900 había sido electo senador por Talca Germán Riesco Errázuriz, en cuya campaña recibió el apoyo de parte de la sociedad local. Un año más tarde llegó a La Moneda, por lo que el proyecto recibió un notable espaldarazo.

El periódico La Actualidad anunció por esos días la intención de algunos personeros talquinos de montar esta exposición, aprovechando los terrenos de la feria de animales, que en esa época se ubicaban en Calle Tres Sur con Once Oriente de hoy16.

Los preparativos se programaron para marzo de 1902. En la oportunidad se exhibieron más de dos mil quinientos animales, maquinaria agrícola, armas de caza de la colección de don Andrés Vaccaro, etc. A cargo de la organización estuvieron Carlos Holzman y Danor Erazo Leal.

Tres años más tarde – enero de 1905 – la idea de organizar una exposición de real envergadura cobró fuerza. Además, estaba ya en su fase final de construcción la Escuela Agrícola, lo cual daba respaldo a la gestión.

El Club Talca se hizo cargo de la iniciativa. Se designó una comisión organizadora integrada por el Alcalde Vicente Bravo, además del Presidente del organismo Víctor Silva y los socios Primitivo Donoso y Anselmo Hevia Concha. Una larga lista de miembros de la institución respaldó los trabajos de la muestra, cuyo nombre definitivo fue Exposición Industrial y Agrícola de Talca. Se fijó como fecha de inauguración el 17 de noviembre de 1905.

Talca intentaría, por primera vez, demostrar su potencial industrial y comercial.

Pero las diligencias no solo se limitaron a la parte demostrativa, sino que además se gestionó la construcción del puente de la vía férrea en el Maule, acceso a Constitución, urbanizar la Alameda, para ubicar la muestra, abrir la calle Seis Poniente e instalar en ese lugar la Estatua de la Victoria, como frontis de la Exposición17.

LA VENIDA DEL PRESIDENTE RIESCO

La Directiva del Club Talca más representantes de la Exposición acudieron a Santiago llevando una invitación al Presidente Riesco. El Mandatario no sólo aceptó concurrir, sino que además dispuso realizar una Parada Militar en Talca. Por su parte la SOFOFA, presidida por don Ramón Barros Luco, resolvió hacer un aporte económico a la organización y realizar un Congreso Industrial y Agrícola en esta ciudad, para debatir la realidad del país en esos rubros. A mediados de 1905, casi todas las provincias de Chile habían confirmado su participación. Lo mismo hicieron, desde Buenos Aires, destacados médicos veterinarios.

16 La Actualidad, Talca, 15 de octubre de 1901.

17 Congreso Industrial y Agrícola. Congreso Industrial y Agrícola de 1905 celebrado en Talca. Imprenta y Litografía Universo. Santiago. 1906.

Durante todo ese período se hicieron trabajos de importancia en la urbanización de la ciudad. La Alameda se ornamentó y amplió. Se construyeron pabellones adecuados para el acontecimiento y se dotó a todo el espacio de iluminación a gas acetileno.

LA INAUGURACIÓN

El 15 de noviembre de 1905, a las diez de la noche, el Presidente Riesco y comitiva abordaron un tren especial para trasladarse hasta Talca. Vino el gabinete en pleno, más jefes militares y destacados empresarios de Santiago. El convoy embanderado llegó a Talca a las nueve de la mañana. Una formación de los regimientos Talca, Concepción, Chillan, Valdivia y otras localidades rindieron homenaje al Jefe de Estado a lo largo de la calle Once Oriente. La ciudadanía local se agolpó en las veredas, por más de diez cuadras, para ver el lucido espectáculo. A ello se sumó que el Presidente permaneciera tres días en Talca. El Club Talca ofreció un banquete al Jefe de Estado en el Teatro Municipal. Simultáneamente se realizó, en las inmediaciones de este recinto, una exhibición de cinematógrafo, la primera que presenciaban los talquinos.

El 17 de octubre, a las dos de la tarde, el Presidente salió de la Intendencia rumbo al lugar de la exposición. Las tropas rindieron honores mientras desde los balcones de las antiguas y ya desaparecidas casas caían pétalos de flores. Los alumnos tuvieron asueto y las oficinas cerraron para que todos pudiesen concurrir.

Un coro de cuatrocientos niños recibió a las autoridades entonando el himno nacional. El primer discurso fue del Secretario General del Directorio Anselmo Hevia Concha. Luego intervino el Intendente Valentín del Campo. A nombre del Gobierno hizo uso de la palabra el Ministro José Ramón Gutiérrez. Tras una interpretación coral de los niños, se inauguró la Exposición, que fue recorrida integralmente por Riesco.

Entre las novedades, se exhibieron ampolletas eléctricas, fotografías de los aún rudimentarios aviones de la época, motores a explosión, que mostraban el advenimiento de los automóviles, artesanías, pinturas artísticas, maquinarias agrícolas, animales de fina raza y otros elementos y ganadería de distintos lugares de Chile. Puede considerarse esta muestra como un lejano antepasado de la desaparecida FITAL.

Se repartieron premios en oro y plata, consistentes en medallas. El Presidente entregó los máximos galardones en una muestra del respaldo a la iniciativa, en la cual se cifraron no pocas esperanzas.

Un diario capitalino dijo:

La exposición que hoy abre Talca a los que laboran sus fértiles campos y a todos los que quieren estudiar sus adelantos, será uno de los más grandes avances hacia el progreso agrícola e industria18

18 El Diario Ilustrado, Santiago, 16 de noviembre de 1905.

Portada del Congreso Industrial efectuado en Talca en noviembre de 1905.
Medallas de oro y plata otorgadas a los mejores expositores de 1905.
Pórtico de la Exposición Industrial de Talca, efectuada en octubre de 1907.

CAPÍTULO III

LA INDUSTRIA NAVAL

LOS ASTILLEROS DEL MAULE

A fines del siglo XVIII don Santiago Irigaray, Capitán de Milicias de Caballería de Santiago inició la construcción de una fragata de 34 varas de quilla, en el astillero ubicado al sur del Maule, la que no llegó a concluirse; para no perder lo invertido, se vio en la obligación de ceder los derechos al Rey. En este instante aparece la figura del Capitán de Maestranza, geógrafo y virtual ingeniero, Santiago de Oñederra, al cual debemos considerar como el fundador de la ingeniería naval en Chile y el Maule.

Ha sido difícil reconstruir la biografía de un nombre con tanta presencia en el Maule como Santiago de Oñederra19, pero se sabe que era bilbaíno y arribó a Valparaíso en 1790 con la idea de fundar un astillero en la costa central de Chile. Debió tener estudios navales avanzados en su tierra natal donde la ingeniería de costa tiene tradición y prestigio. Según una relación de don Ignacio de Irigaray, citada por Carlos Acuña, dice que era:

Sujeto tenido por inteligente en el arte de construir embarcaciones y a quien parece que se tiene nombrado por este Supremo Gobierno con el título de Capitán de Maestranza del referido Partido del Maule20 .

Según Thayer Ojeda, Santiago de Oñederra nació en Ilizarra, de las provincias vascongadas y era hijo de Blas de Oñederra. Casó en Valparaíso, parroquia de La Matriz en 1775 con Juana Caicedo y luego en Huerta de Maule (1802) – segundas nupcias – con María del Carmen Angulo y Portus, quien era viuda de Juan Cartagirona. De su descendencia se sabe

19 De hecho Diego Barros Arana no lo menciona en su Historia General de Chile

20 Acuña, Carlos. Nacimiento de Nueva Bilbao. Imprenta Stanley, Santiago, 1944. PP. 40

que una de sus hijas Esmeralda Oñederra casó con el médico norteamericano Andrés F. Hoyl Anderson, con sucesión hasta hoy21.

Oñederra encontró en la desembocadura del Maule el lugar adecuado para ubicar un astillero. En primer lugar, advirtió la calidad de las maderas de la zona, fundamentalmente el excepcional ruil, pero su proyección lo llevó además a vislumbrar la fundación de la futura villa de Nueva Bilbao. Tenía sólidos conocimientos de geografía, dibujo y, como se ha dicho, de maestranza naval. Pronto diseñó y armó barcos de proporciones sólidas y líneas elegantes que fueron un sello del Maule.

Una vez asentado en el lugar, Oñederra inició los afanes para fundar la villa. Pese a los desfavorables informes de quienes debieron examinar el proceso, Oñederra, con argumentos técnicos y el envío de planos y memoriales logró interesar al Gobernador Ambrosio O’Higgins, quien en el decreto de fundación transcribió los juicios de este vizcaíno ya enamorado de esta tierra:

Señaladamente – dice el Gobernador del Reino de Chile – a las orillas de los ríos navegables que tengan mejor trajín y comercio como los marítimos: declaro y mando se erija y funde una villa en el lugar que designa el plano de fojas 84 al número 24 con la denominación de Nueva Bilbao…22

Encabezaba aquella relación de vecinos fundadores Santiago de Oñederra, con el título de Capitán de Maestranza, a lo que debiera agregarse el de naval. Con su habilidad de cartógrafo y geógrafo, levantó los planos, asignó solares y delineó la ciudad de la futura Constitución, convirtiéndose sin lugar a dudas en el primer ingeniero que intervenía en una acción como la descrita.

Oñederra, por lo expuesto, fue el ingeniero que impartió, en forma libre y carente de método, pero fructífera y valiosa, la catedra de la construcción naval. Para ello ofició al Gobierno del Reino en 1786 solicitando autorización para fundar, en forma legal y organizada, un astillero e interesar en este arte a los maestros que trabajaban en la ribera desde hacía tiempo, pero sin la guía profesional respectiva, uno para mejorar sus técnicas y otro, para pensar en barcos de mayor calado y salvar la barra del Maule, que parecía invencible.

Le fue concedido lo requerido el 13 de mayo de 1786 y debemos considerar a este acto como el inicio en Chile de la ingeniería naval. Oñederra instaló los talleres en la ribera sur, al este del cerro llamado Centinela y con edificios definidos como el alojamiento del constructor, la sala de gálibos23, de herrería y seis casas de alojamiento de la maestranza, ramada para trabajar las piezas y la grada donde se ubicaba la fragata. Además de estas casas había seis viviendas de pescadores de la zona de Quivolgo y otras en las vecindades del Mutrún.

21 Thayer Ojeda, Luis. Familias Chilenas. Guillermo Miranda Editor. Santiago. 1905

22 Acuña, Carlos. Nacimiento. PP 50

23 Plantilla utilizada por los carpinteros de ribera y los maestros artesanos navales para construir todas las costillas de una nave.

Oñederra ejerció esta docencia de construcción naval con solvencia y dejó huella en el prestigio de los astilleros que ha llegado hasta nuestros días. (Ver Acuña, Carlos. Nacimiento de Nueva Bilbao. Stanley. Santiago 1944)

Los bosques del Maule fueron los grandes proveedores de maderas, en especial el ruil, cuya nobleza y ductilidad, le hicieron el material esencial de los buques, contribuyendo también a su extinción por lo difícil de su reproducción, del cual juzgamos necesario hacer una semblanza:

El ruil (Nothofagus alessandrii24) es un árbol caducifolio de la familia Nothofagaceae endémico de Chile y circunscrito a una pequeña área de la Cordillera de la Costa de la Región del Maule. Descubierto y clasificado en 1926 por Marcial Ramón Espinosa Bustos, destacado naturalista maulino, nacido en San Javier y fundador del Museo de Historia Natural25. A causa del escaso número de ejemplares, la destrucción de su hábitat y lo fragmentado de sus poblaciones su estado de conservación está en peligro crítico de extinción.

Es un árbol de tronco recto y gris que puede medir hasta 30 metros de altura. Sus hojas son de forma ovada, ovada-cordiforme o lanceolada, con nervadura primaria notoria y borde dentado. Las flores son unisexuales y poco llamativas, de color verdoso. La Universidad Católica del Maule ha intentado reproducir experimentalmente algunas especies.

Las autoridades se preocuparon de este aspecto de la economía. El bosque ofrecía una opción de materia prima insustituible en la ingeniería naval en ciernes. Don Vicente de la Cruz en 1797, al recorrer la zona, definió la extraordinaria calidad de la madera, mejor que la traída desde afuera y que, su abundancia, podía abastecer a casi todo el reino. Desde luego, uno de los fuertes de la economía de Constitución fue la exportación de maderas26

La historiadora Valeria Maino27 refiere que, indudablemente, los inmigrantes vizcaínos de Santander y Bilbao, – todos con gran tradición naval –lograron renovar e imponer entre los constructores criollos nuevas técnicas, formas y características de las naves de los astilleros maulinos y dieron un nuevo aire a la arquitectura de las embarcaciones de la ribera del Maule. Según su apreciación los bergantines y las fragatas fueron sus buques preferidos, como también las lanchas de 20 y 16 remos, todas naves desconocidas hasta ahora en las costas chilenas y que permitieron traspasar con éxito la temida barra del Maule e incluso remolcar veleros que se veían impedidos de salvar esa zona de la desembocadura.

Sin embargo la guerra de la Independencia hizo que muchos de estos grandes maestros constructores se enrolaran en las filas del Rey para defender a la bandera hispana en contra de

24 Nombre dado en homenaje al Presidente Arturo Alessandri

25 Don Marcial Espinosa B. Santiago de Chile. Museo de Historia Natural. 1959.

26 En esa época se dictaron algunas normas – como también se hizo en el periodo republicano – sobre la necesidad de proteger los bosques, pero estas disposiciones fueron letra muerta.

27 Maino, Valeria. La Navegación del Maule: Una Vía de Conexión con el Exterior. 1794-1998. Edit. Universidad de Talca. 1996.

los insurgentes. Oñederra entre ellos quien, según versiones habría encontrado la muerte en la batalla de Maipú.

Fue entonces que O’Higgins – y también Lord Cochrane – solicitaron los servicios de estos astilleros para la Escuadra Libertadora. Pero ello provocó no pocos inconvenientes entre las autoridades y los constructores extranjeros.

Ahora bien, entre 1803 y 1811, ocho naves aparecen registradas como construidas en astilleros maulinos y cuyo detalle es:

1803 bergantín28 Rayo de 138 toneladas.

1804 bergantín Amianto de 230 toneladas

1804 bergantín Maulino de 230 toneladas

1804 fragata29 Victoria de 460 toneladas

1805 bergantín San Miguel de 230 toneladas

1811 goleta30 Mercedes de 92 toneladas

1811 balandra31 (no registra nombre) de 46 toneladas32

Sin embargo, pese a que Chile, antes de la época republicana, pudo contar con una desarrollada industria naval, con una ingeniería de calidad en manos de quien se ha mencionado, ello no fue posible por la marginalidad económica, la simple opción de contar con herramientas adecuadas y la extrema dependencia comercial del Virreinato del Perú. Una de las deficiencias de obra más notable era la carencia de maestros calafateadores33 .

28 El bergantín es una embarcación de dos palos, el mayor y el trinquete, con bauprés y velas cuadradas. Por vela mayor tiene una gran cangreja y, a veces, otra mayor redonda. El bergantín apareció a mediados del siglo XVI y se empleó de forma generalizada hasta el siglo XIX. Se caracterizó por la gran superficie de velamen que era capaz de desplegar para su desplazamiento, que llegaba hasta 600 toneladas, su rapidez, su agilidad en la maniobra y su adecuación para el tráfico entre continentes lo hicieron muy útil.

29 El término fragata es muy anterior a la navegación a vapor y a las escuadras de naves blindadas de la segunda mitad del siglo XIX. Desde el siglo XVII las fragatas eran buques de tres palos, más ligeras que los navíos de línea que formaban el núcleo principal de las escuadras de vela. Disponían como máximo de dos cubiertas y por lo normal artillada solo una o todo lo más con una pequeña batería en la segunda y con un número total de piezas que raramente excedía de 30, aunque en algún caso llegaba a 50. No obstante, podían ser usadas en el comercio o transporte.

30 La goleta aparece en el siglo XVIII y tiene características funcionales parecidas al bergantín, del que se diferencia principalmente por su aparejo. Es un buque capaz de alcanzar gran velocidad en ceñida y través, y se empleó de forma parecida al bergantín, aunque por su menor tamaño se destinaba más a actividades mercantes de cabotaje. El aparejo de cuchillo requiere menos personal para su manejo. Las goletas solían ser de menor desplazamiento que los bergantines, aunque también las hubo de más tonelaje, que se emplearon en navegación entre continentes, y en algún caso hasta de tres palos

31 La balandra es una embarcación pequeña de vela con un solo palo y cubierta superior. Las balandras son construidas con tablas de madera clavadas parcialmente una encima de la otra, contrariamente a la construcción de una carabela. Se supone que el falucho maulino es un derivado de esta embarcación por su semejanza.

32 Maino Valeria. La Navegación. PP. 21

33 En la construcción naval se denomina calafatear a la acción de introducir entre dos tablas del casco de madera una combinación de estopa de cáñamo embebida en brea a fin de evitar la entrada de agua. En la actualidad, también se utilizan productos sintéticos para realizar la operación.

Esta tarea debe realizarse periódicamente en las embarcaciones a fin de garantizar la estanqueidad de la misma.

LA PRESENCIA DE DON FERNANDO COURT DUPRAT

La llegada de los hermanos Court a Constitución – junto a su padre Juan Court34 de profesión arquitecto naval – contribuyó a dar un giro más notable y de superior calidad a la construcción naval. Fueron ellos Fernando, Aquiles y José Court Duprat. De ellos sobresalen Fernando y Aquiles, ambos con estudios de arquitectura naval en su país natal.

En 1863 Fernando Court y su hermano Aquiles eran dueños de uno de los mejor dotados astilleros de Constitución y su prestigio como armador, a la vez de la ascendencia e influencia que ejerció entre los restantes astilleros, contribuyó a la renovación de técnicas, modelos y estructuras de las naves.

A los hermanos Court se les considera como los mejores constructores navales del Maule y aún del país. Fortalecieron y perfeccionaron la ingeniería de los astilleros, recibiendo encargos del gobierno, fundamentalmente durante la Guerra del Pacífico. Fueron, sin lugar a dudas, los creadores de los faluchos maulinos, embarcación sólida, de gran capacidad, simple en las líneas, que pudo cruzar la barra del Maule y llevar los productos a puertos chilenos e incluso de la costa americana.

Ya en 1865 Aquiles Court lanzó al agua su primer barco, que desplazaba 600 toneladas.

Desde esa época – dice uno de sus biógrafos – la industria naviera de aquel puerto ha hecho grandes progresos y los astilleros llegaban en 1921 a más de 25, y construían embarcaciones que sumaban un tonelaje de más de 10 mil.

No se dedicaban los astilleros de Constitución a la construcción de grandes buques, no porque no puedan emprenderla, sino porque ya han hecho su especialidad en las lanchas y faluchos, y porque, además, la barra del Maule no permite la salida de buques superiores a 1.500 toneladas. Sin embargo, son muchos los pequeños vapores que se han construido en aquellos astilleros.

La industria naviera ha progresado en Constitución porque en los alrededores de la zona se producía en gran abundancia la madera más apropiada para la construcción de embarcaciones menores: el roble del Maule, y el roble pellín que lo ha reemplazado después y que se produce en toda la zona sureña35 .

La construcción de veleros – entre otras naves – en Constitución, durante la segunda mitad del siglo XIX es calificada como asombrosa en embarcaciones de tamaño medio, entre 100 y 200 toneladas. Tal como se ha dicho, además reparaban naves. Se trabajaba febrilmente y los barcos salían incesantemente de las ramplas hacia el río.

34 Nació en Rouen o sus alrededores en 1802 y llegó a Chile con su esposa doña María Duprat y su familia hacia 1845. Se radicó en Constitución donde murió en 1861 a los 59 años.

35 Figueroa, Virgilio. Diccionario Histórico, Biográfico y Bibliográfico de Chile. Tomo II. Pp. 468.

Pero también existían astilleros en Curanipe y Llico, todos tomando los modelos, condiciones e ingeniería de Constitución.

Sin embargo el gran anhelo de Constitución – de contar con un puerto – se fue diluyendo con los años pese a los afanes de sus vecinos y el apoyo de las autoridades – especialmente el Presidente Arturo Alessandri – quien destinó una fuerte suma para esta obra, que nunca lograría funcionar.

A principios del siglo XX, diversas crisis económicas, la irrupción del ferrocarril y otras razones, hicieron decaer la actividad de los astilleros que fueron cerrando sus puertas paulatinamente. Solo sobrevivieron hasta hace unos años atrás, los más pequeños y de ribera, para botes o lanchas de pescadores.

LAS MADERAS DEL MAULE

Uno de los aspectos esenciales que llevó, tanto a los jesuitas como al resto de los armadores a instalarse en esa zona, fue la extraordinaria calidad de las maderas, en especial del ruil una variable de roble maulino, como se ha dicho, de gran ductilidad y resistencia para construir naves.

La búsqueda y adaptación de árboles de maderas adecuadas – dice Valeria Maino – para las distintas piezas navales, especialmente los cascos y las arboladuras, constituyeron una preocupación permanente a lo largo de este siglo. Será justamente la madera el nexo de unión entre esta política de desarrollo naval de la Corona y los bosques chilenos36

Mariano Latorre, nieto de Fernando Court37 primer constructor naval que llegó desde Francia al Maule a mediados del siglo XIX, hace precisiones sobre la incipiente ingeniería naval de la zona:

Ni los promaucaes del valle ni los indios pescadores de la costa misma, ni siquiera los quechuas que los dominaron, tienen mucho que ver con la navegación fluvial38

Los aborígenes, desde luego, debieron navegar el Maule, pero sus embarcaciones fueron inseguros troncos ahuecados o frágiles balsas, que no les permitían un viaje más amplio.

Los españoles trajeron las canoas, llamadas también bongos, pero no lograron aventurarse más allá de la temida barra maulina, por lo que, hasta la instalación de los jesuitas y los astilleros posteriores, la navegación fue sólo fluvial.

36 Maino Valeria. La Navegación. PP 17

37 En las líneas que siguen, precisamos las referencias biográficas de este destacado astillero de Constitución.

38 Latorre, Mariano. Memorias y Otras Confidencias. Selección y Prólogo de Alfonso Calderón. Edit. Universitaria. 1971. PP. 242

Pero, una vez que llegó el ingenio europeo, a mediados del siglo XVII, se inició la explotación de los enormes y fecundos bosques maulinos y empezaron a surgir las embarcaciones de más calado, ya capaces de llegar al océano. Tras ello, se echaron las bases de Constitución, llamada inicialmente, como se ha visto, Nueva Bilbao.

La escases de caminos, hizo del río Maule la única vía capaz de permitir acceso desde el centro de Chile al litoral. Este río y su afluente el Loncomilla, fueron durante casi dos siglos, la ruta que abrió la llegada desde y hacia la costa.

Ahora bien, en marzo de 1782 arribaron a Concepción los integrantes de la expedición botánica al Perú, encabezada por Hipólito Ruiz y José Antonio Pavón y Jiménez, este último español (Cáceres 1754-Madrid 1844) fue un destacado científico y fundamentalmente botánico, quienes examinaron variadas especies de flora local, entre ellos la araucaria, el roble y el ruil, siendo los primeros en destacar sus aptitudes para ser utilizadas en las embarcaciones39. Incluso el barco que los transportaba fue reparado con estas maderas.

La Corona de España dio singular importancia a la ingeniería naval de Chile e incluso emitió una Real Orden detallando, con clara precisión, la utilidad de los árboles de nuestro país en la construcción de embarcaciones, en virtud de lo cual don Judas Tadeo Reyes40 redactó un informe denominado Relación de las diferentes Maderas que se encuentran en el Reino de Chile con especificaciones de sus usos y virtudes y circunstancias de los Arboles que las Producen, de donde se destacan las siguientes variedades y su uso en los astilleros:

Alerce: para entablados

Avellano: para remos y forros

Belloto: para canoas de una pieza

Ciprés: para pieza liviana

Coigüe: curvas de embarcaciones

Lingue: arboladuras

Luma: caña de timones

Mayo: pequeñas embarcaciones

Pellín: quillas y sobrequillas

Pino: (araucaria araucana) arboladura de navíos

Roble: arquitectura naval

Tineo: pequeñas embarcaciones

Triaca: palancas de balsas41

La ingeniería naval, hasta nuestros días, sigue utilizando esas maderas para construir

39 Sus investigaciones fueron publicadas por Arthur Steele, con el título de Flores para el Rey: la expedición de Ruiz y Pavón y la Flora del Perú. Barcelona 1982.

40 Judas Tadeo Reyes y Borda. Funcionario y militar de la corona, nacido en Santiago (1756-1827) fue durante 32 años Secretario de la Presidencia y Capitanía General de Chile. Acompañó a Ambrosio O’Higgins a los viajes que efectuó para reconocer el centro y costas del país.

41 La hoja de la triaca tiene cualidades semejantes, aunque en menor escala, al del opio y sirve para curar algunas enfermedades estomacales o intestinales.

embarcaciones, lo que demuestra la gran prolijidad y conocimiento que existía sobre esta materia, en esa época de gran importancia para el transporte en la zona central de Chile42

LOS FUNDADORES DE LOS ASTILLEROS DEL MAULE

Ahora bien, no hay ingeniería o maestranza más antigua en la civilización humana que la del astillero. Desde los más remotos tempos, el hombre necesitó navegar y la construcción naval fue por esto, un arte que se pierde en los tiempos de la historia.

La zona fluvial del Maule surge ante los ojos hispanos cuando Valdivia envía al Capitán Juan Jufré a correr tierra por esta zona. Admirado del lugar y su flora, Jufré instaló un primitivo astillero en la desembocadura, mucho antes que los jesuitas pusieran pie en esos lugares, quienes lo harían casi dos siglos más tarde43.

Sobre estas incipientes construcciones navales, existe una declaración del Licenciado Gonzalo Calderón, fechada en Santiago el 30 de noviembre de 1576 donde dice:

Juan Jufré ha tenido y tiene un navío en que andaba Juan Gómez y que agora anda por maestre Niculas Eslabón, e que abrá44 seis meses que echó otro al agua, muy gentil pieza y otro que dicen está haciendo así mesmo es muy bueno y ha oído decir públicamente que ha tenido muchos años ha navíos que han navegado esta costa45 .

Las referencias sobre la fundación de estos talleres ribereños de construcción de naves, tiene fuentes de gran valor. El hijo de Juan Jufré, al pretender renovar la encomienda de su padre refiere que éste tuvo un título de tierras en el sector llamado del Astillero hasta el mar, de ese nombre deriva hasta hoy, indudablemente, el de Rancho Astillero como se conoce el sector al oriente de Constitución. Es más, los historiadores Thayer Ojeda46 y Domingo Amunátegui dejan constancia de la existencia de este astillero dándole como fecha 1578 y ubicándolo en la ribera norte del Maule. Con el tiempo y tras sucesivas ventas y traspasos de estas tierras, el lugar pasó a denominarse Estancia de la Santísima Trinidad y el Astillero

La Compañía de Jesús llegó a Chile en 1539 y en poco tiempo se instalaron en diversas estancias, incluyendo las orillas del Maule donde en 1736 adquirieron 2.500 cuadras a don Feliciano de la Rivera, sector que pasó a denominarse Estancia del Corazón de Jesús de Guenon,

42 Maino, Valeria: La Navegación. PP. 19

43 El primer contacto del hombre blanco con los pueblos aborígenes maulinos (los “Promaucaes del Maule”), se remonta al año 1542 cuando el barco “Juan Alberto” fue arrastrado por un ventarrón a la desembocadura del río Maule, al contar solamente con 3 tripulantes y un esclavo negro, debido a que la mayoría de su tripulación había sido asesinada por los indígenas de Copiapó. Los tres marineros fueron asesinados de inmediato, pero el color del esclavo negro les despertó mucha curiosidad y lo lavaron y frotaron para sacarle el extraño color que tenía, como nada dio resultado, procedieron a rasparlo con conchas de mariscos, hasta darle muerte. Barros Arana. Historia General de Chile. Tomo I. Jover Editor. Santiago 1884.

44 Hemos respetado la ortografía de la época

45 Acuña, Carlos: Nacimiento de Nueva Bilbao. Imprenta Stanley. Santiago 1944. PP.26-7

46 Thayer Ojeda, Luis: Las antiguas Ciudades de Chile: Apuntes Históricos sobre su Desarrollo y Listas de los Funcionarios que actuaron en ellas hasta 1556. Santiago de Chile. Imprenta Cervantes. 1911.

al Norte del río, con la habilidad que caracterizaba a esa Orden, no tardaron en construir naves de mayor calado y navegar extensiones más amplias como remontar el río Maule hasta Loncomilla, en el centro de la región.

En esos años, de 1629 a 1639 el Gobernador don Francisco Lazo de la Vega recompensó al Capitán Luis Núñez de Silva por mantener un barco (lancha) en el sector de El Morro, al oriente de San Javier, para pasar a quienes viajan desde o hacia el sur de Chile, lo cual duró hasta 1798 aproximadamente en que el vado se cambió al lugar denominado Bobadilla.

Cuando los jesuitas son expulsados de Chile y del Reino de España, los bienes de la zona de Maule fueron rematados por Eusebio Toro. El sector se denominaba, como se ha dicho, Estancia del Corazón de Jesús de Guenon. Cuando se funda el pueblo del astillero, que es antecesor de Nueva Bilbao, hoy Constitución, es poseedora de esas tierras doña Josefa de Olivares, hija del adquirente ya nombrado.

Como se ve, la incipiente industria naval – casi artesanal hasta esa fecha – de la desembocadura del Maule, permite ir paulatinamente configurando la futura ciudad que hoy se ubica en las márgenes del río.

LOS OLVIDADOS ASTILLEROS DE CURANIPE

Al crearse el puerto mayor de Constitución, se designó como Gobernador Marítimo del Maule al oficial de la Armada Roberto Foster – emparentado con Lord Cochrane y que había participado en las luchas de la independencia - quien, junto con reconocer la barra y sus riesgos, determinó en esa época, la eventual utilidad de las bahías de Buchupureo – cerca de Curanipe – y Matanzas.

Una de las riquezas inexploradas de Curanipe, como se ha dicho, eran sus montañas cubiertas de bosques nativos, que iban desde el mítico ruil, hasta el alerce, pellín, roble y otras especies, todas muy requeridas en la construcción de naves47.

47 Maderas del Maule en la construcción de La Moneda: Sobre este punto de la explotación de los bosques maulinos, cabe destacar que en 1783, estando ya concluidos los trabajos de obra gruesa de La Moneda, destinado a la fabricación de monedas en Chile, el Gobernador Benavides encargó al ingeniero militar Leandro Bardarán, quien conocía el sur de Chile, estudiar las opciones de maderas que podían utilizarse en las vigas y demás piezas de este edificio, cuyos planos y construcción se debían al talento de Toesca.

Poco después Ambrosio O’Higgins encomendó al Intendente de Concepción averiguar el costo de vigas de roble, puestas en el puerto de Talcahuano, las que debían tener un largo de catorce varas, con un sección de 14 por 14 y 18 por 18 pulgadas. Además se empleó madera de ciprés y alerce, especialmente para pisos y cielo, las que fueron traídas desde Valdivia.

Ahora bien, en el mes de enero de 1786, se encontraba don Joaquín de Fernandois, contratista para la provisión de maderas destinadas a la Real Casa de la Moneda, empeñado en la corta y labranza de vigas en las dos orillas del río Lontué, cuando se suscitó un incidente que le obligó a suspender parte de sus faenas, por cuanto el Corregidor de Talca redujo a prisión a uno de los encargados del contratista, por cuanto estimó que la ibera sur de ese cauce correspondía a la zona jurisdiccional de Talca.

Con ocasión de este entredicho, el representante de Fernandois en Santiago hizo un reclamo al Gobernador Benavides, para que se nombrasen jueces especiales para dirimir la disputa, lo cual aconteció el 18 de enero de 1786, asignándose una orilla a cada una de las partes, con la salvedad de que por ningún motivo se retarde el acopio de materiales necesarios para la fábrica de la Real Casa de Moneda, que se está construyendo en la Capital.

Según información de El Maulino del 6 de octubre de 1858, un vapor de nacionalidad norteamericana que hacía el recorrido entre Constitución y Valparaíso, demoraba de 18 a 20 horas entre ambas localidades, saliendo a las cuatro de la tarde de cada puerto y arribando al día siguiente, a las 12 horas.

Un aviso de ese diario, de octubre de 1858, daba la siguiente referencia sobre el movimiento portuario:

Buques a la carga: En Curanipe hay actualmente dos buques cargando trigo para Europa.

El precio del cereal en aquel puerto, según entendemos, es de tres pesos por hectólitro.

El acarreo está ahora en toda su actividad, habiendo días en que la bodega de los señores Serdio Hermanos emiten vales por depósitos de mil doscientos hectólitros48 .

La actividad naviera de este puerto crecía cada día. La prensa manifestaba que:

En pocos días más saldrá para Valparaíso, del puerto de Curanipe, la goleta nacional “Constancia” y seguirá haciendo mensualmente la carrera para dichos puertos. Para flete o pasaje, pueden verse en Curanipe con don Antonio Bruce y en esta ciudad con Ricardo del Río49

Pero la llamada crisis de la lenteja (esto es, la baja en la compra de este producto de parte de Inglaterra y otros países europeos) fue el principio del fin de los puertos y las construcciones navales de Curanipe y Constitución. Las bodegas cerraron, las naves ya no atracaron con la regularidad de los años pasados y vino la debacle económica50. La Casa Serdio Hermanos, la más solvente de todas, vendió sus activos hacia 1883, aun cuando mantuvo su actividad en otros rubros51

No obstante, las construcciones navales continuaron, pero desde luego, en menor ritmo. En diciembre de 1886 se botó al mar, Una hermosísima y muy elegante nave que en Curanipe han hecho construir los señores Cupertino Soto, Casimiro Miranda y José Díaz52 .

El bergantín cargaba doscientas toneladas, era de atrayentes líneas y cuidadosas terminaciones, lo que demostró que los astilleros, aun sin los nombres legendarios, podían seguir entregando naves de valor.

Todo eso – decía un largo editorial de ese tiempo – y el abandono completo en que los señores Serdio Hnos. han dejado cuanto en Curanipe tienen, ha dado por resultado la decadencia abrumadora en que hace tiempo entró el vecino puerto, siendo hoy tan difícil y costosa la reacción favorable, en bien del progreso, que hacerla llegar a ser lo que fue, es casi imposible53 .

En todo caso, la industria naval del Maule, es una de las actividades de más largo aliento, más productiva y que logró un significativo desarrollo para la zona costera de la Región.

48 Tribuna, 4 de marzo de 1877

49 El Maulino, 28 de octubre de 1858.

50 En su mejor momento Serdio o Cornish compraron ciento cincuenta mil hectólitros de trigo en una temporada.

51 Por escritura otorgada en Valparaíso, en febrero de 1887, Diego Soffia se constituyó como apoderado de las antiguas bodegas de Serdio Hnos., para la compra de trigo y maderas en el puerto de Curanipe.

52 La Esperanza, Cauquenes, 11 de diciembre de 1886.

53 La Esperanza, Cauquenes, 17 de marzo de 1883.

Las cocinas a leña, importadas y armadas en Talca por la Casa Gleysner, en 1918.

Imprenta de la Reforma, en Parral, 1866.

15 de mayo de 1916.

Molinos San Blas de La Rinconada, Retiro de hoy, en 1865.Librería Talca, en Revista del Liceo, diciembre de 1915

La Legendaria Tienda de Modas La Villa de Madrid, en la Revista del liceo del

Máquinas de escribir, la Nueva Corona, que tuvo gran aceptación en Talca y la región. Aviso de 1918.

Los Baños de Catillo, ubicados al interior de Parral, en El Iris de Parral de 1865.

Paquetería Palestina, de Jorge Hazbún, Longaví 1813.

Hotel Longaví, Periódico La Conquista de Longaví 1913.

Mercería El Candado de Linares, de Corces Hermanos, cerrada en 1983

Línea de coches de caballos para transporte de pasajeros desde Parral a Cauquenes, en 1865.

La Empresa de Tranvías de Talca, de MacQueda y Cía, que circularon entre 1883 y 1933, fueron tirados por mulas y luego eléctricos. Aquí están en calle Dos Sur frente a Siete Oriente.

CAPÍTULO IV

LA FÁBRICA DE AZÚCAR DE RINCONADA DE PARRAL

Pocas comunas de la región han tenido una actividad industrial, como la que ofreció Parral, entre 1885 y 1920. La capacidad empresarial demostrada y el impulso económico logrado, merecen un estudio detallado, en especial por los adelantados criterios que se utilizaron en su ejecución, como así también por la influencia ejercida en la renovación del pensamiento agrícola de la zona y el país.

Desde luego, la MOLINERIA – como en otras partes de la provincia – fue intensa y productiva. En 1889, por citar sólo un ejemplo, la Empresa García Collao Hnos. reconstruyó el antiguo e incendiado molino que existió en la zona y lo reacondicionó con modernísimas maquinaria traída de Europa, siendo conocido como Molino de Juan; el sistema se movía a cilindros y fue instalado por el ingeniero Carlos E. Oliver; la maquinaria permitía procesar el trigo de la zona y, a la vez, ampliar la producción de granos; sólo seis años más tarde, la prensa destacaba que, las bodegas de ferrocarril se habían hecho estrechas, debido a las excelentes cosechas del último período.

LA FÁBRICA DE AZÚCAR DE RINCONADA es, por esto, una de las gestiones empresariales más importantes de las desarrolladas en la comuna. Ella fue planificada y ejecutada, a contar de 1899, por Mauricio Gleysner y Compañía, quienes adquirieron el fundo Las Casas, cerca de Rinconada, a fin de introducir en el país el cultivo de la azúcar de betarraga, novedosa experiencia que ya se había probado con éxito en Europa54

Para ello, los representantes de Gleysner ofrecieron amplios contratos a los agricultores, con ventajosos precios y perspectivas. Sin embargo, desconfiados por naturaleza, los campesinos no acuden al llamado hecho y prefieren seguir con sus cultivos tradicionales, aunque ellos no

54 Proyecto de una fábrica de azúcar de remolacha en la Rinconada de Parral. Santiago. Imprenta La Época. 1882.

les sean rentables; la situación obliga a la firma a iniciar ellos mismos la plantación, en carácter demostrativo:

Los señores Gleysner y Cía. – comentaba la prensa – han hecho cuántos esfuerzos podían, para dejar este honor a los agricultores, pero se han visto en la necesidad de empezar ellos mismos este importante cultivo por la inconcebible indiferencia encontrada durante los años últimos entre los agricultores, para ayudarles en sus empeños de dotar a Chile con esta nueva industria55 .

CONJUNTAMENTE

CON LA FÁBRICA DE AZÚCAR, Gleysner instaló en Rinconada de Parral un poderoso y moderno molino, quizás el de mayor envergadura de la zona sur, destinado a producir una harina de cilindros de primera calidad y en cantidad superior a las cuarenta y cinco mil libras por día.

Sin ser profeta – decía una nota de prensa - se le puede asegurar a la vecina comuna de Rinconada un grande y venturoso porvenir.

Y ese porvenir afortunado – seguía el editorial – no se presagia para una época remota o lejana, sino que ya se divisa en un cercano, en un inmediato horizonte56 .

Pese a todo, el agricultor rinconado (y aún el parralino) seguía escéptico. Ayer como hoy, nuestro hombre de campo ha sido refractario a los cambios, por provechosos o rentables que aquellos parezcan. Ante esa perspectiva, se divulgó la noticia que la Casa Gleysner intentaba traer colonos alemanes, a fin que ellos cultivaran las extensas propiedades disponibles:

…Parece que los nuevos propietarios de la Fábrica de Azúcar de la Rinconada – decía la prensa – tienen el propósito de atraer unas doscientas familias alemanas para emplearlas en el cultivo de la betarraga y demás ocupaciones que digan relación con las industrias que allí se pondrán en actividad57 .

Los esfuerzos de Gleysner no decaen: además de los terrenos ya adquiridos, se arrienda el fundo Las Rosas de propiedad de don Ramón Barros Luco, entonces Ministro Plenipotenciario en Francia. El amplio giro de aquella industria se orienta, incluso, a la destilería de alcohol.

El gobierno, ante las enormes posibilidades de aquella industria, auténticamente pionera en Chile, dictó una ley subvencionando la producción de azúcar, mediante el pago de dos centavos por cada kilógramo crudo de betarraga que se producía en el país.

LA POSIBLE TRAÍDA DE COLONOS ALEMANES, que anunció profusamente la prensa, desde luego alarmó a la población. Una sensación de rechazo se vislumbró en todos los sectores; ante aquella circunstancia, la firma Gleysner se apresuró a desmentir la información,

55 La Democracia, Parral, 26 de enero de 1899.

56 La Democracia del 26 de enero de 1899.

57 La Democracia del 26 de enero de 1899.

que fue considerada hiriente para la dignidad del trabajador de la zona; en su declaración, la empresa enfatizó que el trabajador chileno tenía remarcables aptitudes Para cualquier oficio o industria58

Sin embargo, el resultado final de este intenso quehacer, fue el surgimiento económico de Rinconada a niveles extraordinarios. La mano de obra contratada llegó a superar las mil personas; se pagaban salarios muy superiores al nivel nacional y ello, como lógica consecuencia, dio vida a un activo comercio en el lugar: tiendas de ropas, un hotel, bares, locales de juego, etc.

SEGÚN ESTADÍSTICAS DE LA ÉPOCA,

se llegó a producir un millón seiscientos mil kilógramos de azúcar al año. Si se advierte que el consumo del país era de cinco millones de kilógramos anuales, se puede apreciar que el Departamento producía un treinta y tres por ciento de aquel producto; el resto debía ser importado desde Perú, Brasil o Europa.

FALTA DE MATERIA PRIMA: Sin embargo – y pese al éxito que llevó a la Refinería de Viña del Mar a adquirir la mitad de las acciones de la empresa – los agricultores del departamento (y aún de la Provincia), no se aventuraban a sembrar betarraga, salvo señaladas excepciones: ni semillas gratis, herramientas donadas o adelantos en dinero entusiasmaban a los campesinos. Esto provocó una crisis considerable por la falta de materia prima; lo curioso era que, por dos propietarios que firmaban contrato en Parral, había treinta de la zona de San Rosendo o Rancagua que se decidían, sin dudas ni vacilaciones, a cosechar betarraga, logrando así que la producción no disminuyera; La Democracia de febrero de 1899 fue severa en sus juicios:

…Apegados a la añeja rutina, no tienen alientos para despojarse de preocupaciones interesadas y prosiguen estérilmente cultivando cereales que ya no les dejan utilidades y que todos los años les están provocando un nuevo descalabro59 .

Pero ¿Era razonable la reticencia de los agricultores de la provincia? Un estudio publicado en junio de 1900, daba datos de suyo interesantes sobre el tema:

Se ha resuelto, aunque no conozca todavía el resultado definitivo de su primer año de trabajo, estando una gran parte de betarragas sin cosechar, a iniciar una segunda campaña – decía aquel prospecto recogido por toda la prensa del departamento – limitando el cultivo en conformidad con su poderío de elaboración a la cantidad total de seiscientas hectáreas que cultivará ella misma en su propio fundo, ofreciendo a la participación de los señores agricultores las cuatrocientos cincuenta hectáreas restantes.

Se ruega a los interesados dar aviso al gerente de la fábrica, antes del primero de julio próximo, cuántas hectáreas piensan cultivar por su cuenta, a fin de anotarlos en un registro…60

58 La Democracia, Parral, febrero de 1899.

59 La Democracia, Parral, 16 de febrero de 1899

60 La Democracia, Parral, 22 febrero de 1899

Sin embargo, este estudio daba datos interesantes sobre el cultivo de la betarraga:

El Señor Eleuterio González, en su fundo Los Maitenes, cerca del río Longaví, cosechó en cinco hectáreas, cultivadas con inteligencia y laudable esmero, la cantidad de 191 mil kilos de betarraga de ley de 11 hasta 14% y que le produjeron una entrada en bruto de mil seiscientos veinte y neto, semillas y todos sus gastos pagados, de mil doscientos pesos, equivalentes a doscientos cuarenta pesos por hectárea, o sea trescientos pesos por cada cuadra….61

Pero nada de eso era valorado por los agricultores; este impensado obstáculo significaría, a la postre, la quiebra de aquel extraordinario proyecto industrial.

INAUGURACIÓN PRESIDENCIAL DE LA FÁBRICA DE AZÚCAR

El 15 de abril de 1900, se inauguró, solemne y relevantemente, la Fábrica de Azúcar de Betarraga de Rinconada.

Asistió el Presidente de la República, don Federico Errázuriz Echaurren, junto al Ministro del Interior don Elías Fernández Albano y otros Secretarios de Estado. La lucida y numerosa comitiva llegó a la Estación de Membrillo, en un coche especial, a las tres y media de la tarde del 15 de abril. De inmediato, en seis coches tirados por caballos, la delegación se dirigió a las instalaciones, donde el Mandatario recorrió los galpones, salas de máquinas y observó y fue informado de todos los detalles de la industria por el Gerente de la misma, don Guillermo Geswein. Terminada esta etapa, se procedió a la ceremonia de inauguración: en primer lugar habló el Gerente, señor Geswein, luego intervino el Ministro del Interior, quien habló a nombre del Mandatario. Finalmente, hizo uso de la palabra el Ministro de Industrias, don José Florencio Valdés Cuevas, quien hizo notar al Presidente la necesidad de destinar los fondos del caso para instalar agua potable en Rinconada y Parral.

Terminado aquel acto, se sirvió un banquete en la propia industria.

Aquella noche, el Presidente Errázuriz alojó en la residencia de los Gleysner y, al día siguiente, retornó a Santiago en el tren especial que le trajo desde la capital.

CIERRE DE LA INDUSTRIA

Después de un período muy exitoso, vino una notable recesión en la producción de betarraga. Las vicisitudes de la oferta y la demanda, los problemas de escases de contratos para sembrar la materia prima, el inicio de los movimientos sociales que demandaban mayores salarios y propugnaban huelgas entre los trabajadores, generaron una crisis que aquella industria no pudo sobrellevar.

61 La Democracia, Parral, 24 febrero de 1899

Tras los consiguientes avisos de remates, la fábrica cerró sus puertas en 1907. Un año después, el estado mostró interés en adquirir aquellas instalaciones en ciento cincuenta mil pesos. La opinión pública vio en esto una maniobra de la Firma Gleysner por salvar su bancarrota y recuperar parte de su quiebra. Lo cierto es que, a principios de 1912, se instalaba allí el Grupo de Artillería Aldunate.

La presencia de aquella fábrica, lo pionero de su productividad y el significativo auge que dio a Rinconada, no fue fácilmente olvidado por el país. Una obra de esa época, decía:

Años atrás existió una fábrica de azúcar de betarraga en las inmediaciones de Santiago y hubo otra en Retiro que por causas desconocidas no lograron desenvolverse62 .

Sin embargo, los antecedentes que hemos entregado, nos permiten determinar que idénticos problemas de confianza y costos, liquidaron una industria de insospechadas proyecciones.

En 1957, sin embargo, el historiador linarense Julio Chacón del Campo, en un artículo publicado en la Revista Linares, de ese año, indicó que, la quiebra se debió, al bajo precio que, en los últimos años, se pagaba a los productores de betarraga, agregaba el señor Chacón, de profesión Ingeniero Agrónomo que, por el bajo rendimiento de betarraga por hectárea, se hacía necesario pagar un alto precio al agricultor, lo que disminuía la utilidad del fabricante63.

En mayo de 1957, se adquirió en Linares un predio, continuo a la Cooperativa Vitivinícola, para alzar allí los galpones e instalar otra industria similar. La prensa parralina señaló que, quizás, hubiera sido conveniente ubicar esa industria en Parral, aprovechando la experiencia que ya se tenía en la materia. En definitiva, sin embargo, la remolacha, por ser más rentable, abrió un nuevo campo de expectativas a la agricultura y a la producción de azúcar. De esta forma en julio de 1959 se inauguró IANSA, la que este año cerró sus puertas por razones económicas.

LA FÁBRICA DE LECHE CONDENSADA DE RETIRO

Quizás superior en la condición de pionera, es la fábrica de Leche Condensada de Retiro que, con el nombre de Miraflores, se inauguró el 15 de abril de 1930.

Desde luego, la conservación de leche, bajo sistemas de condensación y pasteurización, aún era nueva en Europa y prácticamente desconocida en Chile; de manera que su implementación y puesta en marcha fue, sin lugar a dudas, un acontecimiento nacional, del mayor interés.

62 Chile y sus Riquezas. Editorial Atenas. Tomo I, Santiago 1931. PP. 810

63 Revista Linares, Edición de la Sociedad Linarense de Historia y Geografía. Último Trimestre de 1957.

Con maquinaria importada de Alemania, la industria se puso en marcha, como lo señalamos, en la tarde del 15 de abril de 1930.

La ceremonia fue presidida por el Intendente del Maule, además del Alcalde y vecinos más representativos de la zona. Por la empresa estuvieron presentes el Gerente de la Compañía, que era, a su vez, el Presidente de la Casa Graham Rowe y Cía., y el Vicepresidente, don Luis Rozas Ariztía, el Sr. Carlos Aguirre Luco, el Gerente, don Alejandro Morandé y otros empresarios.

La industria, como lo resaltó la prensa, fue montada en escaso tiempo, utilizando el local de la fracasada Industria de azúcar. Un total sistema de automatización caracterizaba el trabajo:

Cada empleada – decía a prensa– porque la mayoría son mujeres, están ya perfectamente capacitadas en su acción: una está haciendo cortar la lata, otra la tapa, en seguida pasa esa lata por una máquina; mientras tanto los tubos transmisores están calentando la leche, repasándola al enfriamiento, para seguir a llenar los tarros y éstos ser inmediatamente cerrados, etiquetados, lacrados y empaquetados.

Todo el trabajo – sigue aquella descripción – se hace de una vez, automáticamente64 .

Se destacó, además, que la totalidad del personal – 25 – eran mujeres, todas chilenas. No existía ni un solo extranjero entre los empleados.

Tras un peligroso riesgo de cierre – en 1932 – la Planta llegó, incluso, a exportar su producto al Perú, en uno de los primeros intentos de este tipo, en el país.

Desde luego, esta industria estableció un poder comprador en todo Retiro de gran importancia para los productores de leche. Como ello no bastaba, se empezó a adquirir leche en San Carlos y Linares; a raíz de esto, se formó en la zona una cooperativa lechera, que dio un gran auge a esta actividad comercial.

RETIRO CONVERTIDO EN UN PIONERO DE LAS EXPORTACIONES

Pero no solo lecha condensada exportó Retiro en esa época, entre 1930 y 1933, la Compañía Frutera Sub-Americana contrató la producción de manzanas de Parral, pertenecientes al fundo Las Hortensias, de don Eleazar San Martín y la leche condensada, que producía la Fábrica Miraflores, de Retiro.

Con indisimulado orgullo, la prensa local indicaba que cada tarro de leche llevaba la inscripción Hecho en Chile, para su salida del país; ello,

64

La Prensa, Parral, 16 de abril de 1930.

Irá a darnos a conocer como un país industrioso y de elementos para producir artículos de inmejorable calidad65 ,

La noticia, sin embargo, tenía un doble motivo de esperanza, por cuanto, un año atrás, se había esparcido el rumor de que la Fábrica de Leche de Condensada de Retiro, estaba próxima a cerrarse, a causa de la crisis económica que se cernía sobre la actividad productiva; ello había causado gran inquietud en Retiro, dado que la mano de obra eran, esencialmente, mujeres.

LAS COMUNICACIONES TELEFÓNICAS LLEGARON A RETIRO, JUNTO CON EL

SIGLO: En efecto, este empuje creador de Rinconada de Parral, le puso, de igual forma, a la cabeza de las escasas comunas, que en 1900, instalaron aparatos telefónicos, con gran visión futurista.

En diciembre de 1900 llegó a la Estación de Rinconada, el Gerente de la “The Chile Telephone C”, el señor don José F. Paiva L.

El señor Paiva, decía la prensa, viene personalmente a tomar datos para colocar una oficina de Teléfono, que desde luego, el prestigioso vecino don Germán Baüerle ha puesto una de sus casas a la disposición de esa Compañía66.

UNA DESTILERÍA DE SEÑALADAS CARACTERÍSTICAS, se proyectó instalar en Retiro, hacia 1917, por iniciativa de don Emilio Carstens, de nacionalidad alemana.

En efecto, según información de El Comercio de Parral, se señalaba que el citado industrial había visitado la comuna, para construir la fábrica y destilería ya descrita. Encontró tan excelentes posibilidades que, a principios del año 1917, ya la empresa estaba en plenas funciones,

Destacaba las crónicas periodísticas que, en la empresa reinaba un correcto orden y sistemas adecuados, logrando productos que hacen verdadero honor a la producción nacional.

Lamentablemente, la crisis de la Primera Guerra Mundial, hizo escasa la materia prima que se importaba; a fines del año 1917, se debió suspender la producción de alcoholes y perfumes, en lo cual, la empresa de Retiro fue pionera.

65 La Prensa, Parral, 2 de abril de 1933. 66 La Democracia, Parral, 21 de diciembre de 1900.

Restaurante Hotel del Norte, abierto en octubre de 1860.

Tienda de Longaví, de 1913 y antes que esta localidad se convirtiera en comuna. Periódico La Conquista

Tres locales tradicionales del comercio de Linares, hoy desaparecidos. Diario Tribuna 1933.
Relojería Waltham de Manuel J. Labrín de Talca, aviso de 1917.
Victrola, hoy tocadiscos, de la marca RCA VICTOR, llegadas a Talca en 1918.
Venta de Chicha y vino filtrado. Longaví 1913. Diario La Conquista.

CAPÍTULO V

LA ESCUELA PRÁCTICA DE AGRICULTURA DE TALCA

La fundación de este establecimiento de capacitación agrícola pudo tener notable incidencia en el desarrollo agrícola e industrial del Maule. Su gestación debe remontarse a 1884 por parlamentarios de la zona, a instancias de agricultores e industriales locales. Entre sus impulsores estuvieron los senadores Eusebio Lillo, José Antonio Silva Vergara y Agustín Concha Vergara.

Correspondió al Presidente Santa María, casi al término de su período, dictar el Decreto Supremo del 9 de septiembre de 1886, que ordenaba la construcción del establecimiento, quedando a cargo de su fiscalización los señores Mateo Donoso Cruz, José Luis Vergara, Nicolás Hederra y Baltazar Bravo. Sin embargo debieron pasar veinte años para que las obras se inauguraran, lo cual ocurrió el 5 de agosto de 1906. Sus directivos y personal fueron Carlos Echeverría Cazotte como Director, jefes de secciones fueron José T. Bisquert y Alberto Román y Eduardo Gallinato, Luis A. Bravo y Rigoberto Salvo como Inspector General e inspectores los dos últimos.

La ubicación exacta fue la chacra de Versalles, a uno ocho cuadras de la plaza de Armas, cerca del río Claro, terreno adquirido por el fisco en cincuenta mil pesos.

Más de setenta jóvenes postularon una vez abiertas las matriculas, pero tras el terremoto del 16 de agosto 1906, el inmueble debió ser destinado a albergue, donde incluso los fudres vacíos sirvieron como improvisados camastros.

Sin embargo la Escuela tuvo su mejor momento en sus primeros años. Implementó una bien dotada biblioteca de esa especialidad y conto con un corral de animales de raza para estudio y experimentación.

Como consecuencia de la creación del establecimiento en análisis, se fundó en Talca una Sociedad Agrícola local, la cual pretendía, en cierta forma homologar la Sociedad Nacional

de Agricultura, para dar a la producción de la zona una proyección adecuada y sustentable. Su directorio lo integraron Manuel Veillón, como Presidente y José María Garcés, Carlos Concha R., Wenceslao Cruz, Primitivo Donoso, Samuel Fernández Julio, Ismael Jordán, Manuel Hederra, Desiderio Lizana, Alberto Parot, José Manuel Pozo, Clodomiro Silva S., Nicanor Silva S., Froilán Silva C., Ernesto Trucco, Carlos Echeverría y Eduardo Gallinato R.

Las perspectivas del establecimiento eran ambiciosas: un proyecto elaborado por la comisión descrita, establecía que con el producto de sus cosechas y servicios, se solicitara al Gobierno la creación de un curso medio de agricultura superior, destinado a los hijos de los campesinos que no accedieran a ser capacitados en el Instituto Agrícola de Talca67

Un reportaje de la revista Zig-Zag, decía del establecimiento:

La configuración especial del terreno con sus altos y bajos, con el río Claro que lo limita a sus pies y el encontrarse en una de las zonas agrícolas más ricas, permiten esperar que llegue con el tiempo esta escuela a ser una de las más importantes del país68 .

Pese a estos auspiciosos parabienes, la Escuela Agrícola no logró una vida muy extensa, siendo luego superada por otros establecimientos similares y especialmente por la fundación de la Escuela de Agronomía de la Universidad de Chile, que dio otro carácter a este oficio y profesión.

67 El Instituto Agrícola era un establecimiento administrado por religiosos y con escasas vacantes.

68 Revista Zig-Zag, 17 de marzo de 1907.

LA ESCUELA

La Escuela Práctica de Agricultura de Talca, inaugurada el 5 de agosto de 1906, en las inmediaciones del río Claro y que, no obstante las expectativas creadas, dejó de funcionar.

general de

Aspecto
la Escuela Práctica de Agricultura de Talca.

CAPÍTULO VI

LAS GRANDES EMPRESAS TALQUINAS DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

LA FÁBRICA DE PAPELES Y CARTONES DE SCHORR Y CONCHA

Los orígenes de esta industria, uno de los baluartes económicos de Talca, se remontan a 1906, cuando don Carlos Schorr Krapp arrendó a don Eliseo Concha Solar la quinta El Palacio, ubicada en lo que hoy es la avenida Ignacio Carrera Pinto, donde se instaló una rudimentaria fábrica de papel.

Más tarde, en sociedad con don Carlos Jungjohann, se constituyó la firma Schorr, Concha y Compañía, mediante escritura otorgada ante el Notario Nicanor Silva el 16 de agosto de 1907 y con un capital de $ 100.000.

Los galpones e instalaciones quedaron terminados en 1909 y en abril de ese año, don Carlos Schorr Krapp se trasladó a Alemania para adquirir la maquinaria necesaria. Todo lo trasladó bajo la supervisión del técnico Carlos Zarfek, quien viajó desde aquel país para vigilar el montaje de los equipos.

Emplazadas las maquinarias – las más modernas de la época - y efectuadas las pruebas, el jueves 9 de junio de 1910, a las diez de la mañana, se obtuvo el primer pliego de papel elaborado por la fábrica, en el cual tres meses más tarde, se empezó a imprimir el diario La Mañana, justo en el mes del Centenario de la Independencia.

En la edición del 18 de septiembre de 1910, en medio del fervor del primer siglo de vida como país soberano, se publicó un amplio reportaje de la reciente inauguración de la Fábrica de Celulosa, Papel y Cartón de Carlos Schorr, Eliseo Concha y Carlos Jungjohann. Todo un acontecimiento señero para la industria regional y nacional, toda vez que la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones de Puente Alto, se constituyó mediante Decreto Supremo del 12 de marzo de 1920.

La descripción del lugar donde se alzó la industria talquina, tiene tintes evocadores:

A las goteras del pueblo, en medio de un pedregoso potrero, donde se penetra por un portón, que hasta ayer ostentaba en una mísera tablilla el modesto letrero de “posada”, se alza hoy ufana una preciosa fábrica que sólo se denuncia por la densa columna de humo que ha comenzado a vomitar su elevada chimenea desde hace varios días69 .

En el lugar, desde el siglo XVIII, se ubicaba una posada, por cuanto el camino real salía por ese sector hacia Maule, para continuar al sur y, a la vez, desviarse hacia el Puerto Fluvial de Perales, donde se embarcaba con destino a Constitución y lugares intermedios. En ese lugar, decía la nota de prensa, El rústico viajero aflojaba la cincha a su cabalgadura para descansar un rato y sacudirse del abundante polvo del camino70

La nueva industria constaba de un amplio galpón de 50 metros de largo por 15 de ancho, con muralla de cal y ladrillo, techo de tejas y piso de concreto, donde se ubicaba la maquinaria, la que, según descripción de la prensa,

Nos harán pronto el prodigio de transformarnos la paja, el trapo sucio, el guiñapo, el desperdicio de un pueblo, en limpio papel y cartón, donde envolveremos galletas y confites e imprimiremos nuestro pensamiento71 .

Al momento de surgir esta industria, Talca exhibía una ejemplar capacidad industrial en el país, con una variada producción, de la que se habla en los capítulos respectivos.

La prensa reflexionaba:

Es que todavía aquí la marea del lujo y la ostentación no han encontrado campo favorable para su desarrollo. Nuestra organización social no está contaminada aún con la embriaguez del gasto suntuoso, de derroche aplastador que es la causa de tantos desastres financieros de las familias. El lujo existe en nuestro pueblo, pero en discretos términos72 .

LA CAPACIDAD INSTALADA DE LA FÁBRICA

La industria se construyó sobre un barranco, que formaba la caja del río Claro, lo cual permitió disponer de una notable fuerza hidráulica, que desarrollaba 250 caballos de fuerza.

Una turbina marca Francis, horizontal, con caída de catorce metros, permitía desarrollar una fuerza de 250 caballos. La máquina se ubicó a seis metros del suelo, con un tubo de

69 La Mañana, Talca, 18 de septiembre de 1910.

70 La Mañana, Talca, 18 de septiembre de 1910

71 La Mañana, Talca, 18 de septiembre de 1910.

72 La Mañana, Talca, 18 de septiembre de 1910.

descarga de ocho metros, lo cual daba los catorce metros de caída, actuando por presión y succión.

Un motor marca Garret, con fuerza de 45 caballos, movía una sección de la máquina, suministrando vapor para algunas manipulaciones. El consumo diario de carbón era de una tonelada.

Al momento de echar a andar la industria, en 1910, faltaba aún por instalar una generadora de vapor de 50 caballos. El canal que surtía a la turbina tenía una bocatoma aproximadamente a una legua de la fábrica y extraía las aguas del estero Caiván.

La materia prima utilizada eran la madera, la paja, trapos viejos y recortes, los papeles usados de todas clases, cáñamo, etc.

De acuerdo a las técnicas de la época, de la madera se extraía la celulosa, la cual era necesario aplicar a toda clase de papeles. De la paja pura se fabricaba papel ordinario y el papel de estraza.

De los demás materiales combinados en debida forma o asociadas a la celulosa, se fabricaban los papeles más finos, el cartón, cuero, etc.

La empresa estableció, de esta forma, la primera forma de recolección y reciclaje del material inutilizable de los hogares y el comercio de la ciudad.

De hoy en adelante – decía la prensa – debemos recoger en nuestras casas todo el desperdicio de los escritorios, de canasto de costura, de tanto y tanto papel y carta que se arroja al cajón de la basura, sin provecho para nadie73 .

Se estableció además, un sistema de recepción de los desechos, para lo cual la fábrica destinó un carro para recibir, en día y hora fijada, lo que era necesario retirar.

Los primeros productos fueron el papel de estraza (hecho de papel en desuso), papel grueso de envolver, papel en colores satinado para empaquetar tabaco y cartón de diferentes clases.

El papel de imprenta, que se importaba libre de todo impuesto, aún no era negocio fabricarlo, pero sí se elaboró, como se ha dicho, una partida especial para la edición del Centenario del Diario La Mañana, utilizado por primera vez el 18 de septiembre de 1910.

La nueva industria ocupaba entre cuarenta a cincuenta operarios, entre hombres, mujeres y niños.

73 La Mañana, Talca 18 de septiembre de 1910.

Para producir energía eléctrica, la fábrica y la residencia de gerente contaban con alimentación producida por un dínamo Siemens de 230 voltios, con 39 amperes, 9 kilowatts, con una turbina de doce y medio caballos de fuerza, tomado de la turbina. Estas maquinarias, sin embargo, fueron reemplazadas años más tarde, al no lograrse la fuerza hidráulica necesaria. Los equipos fueron adquiridos por la Fábrica de Papel de Valdivia, haciéndose en ellos los primeros trabajos con pino insigne y estaba aún en servicio en 1963.

LA SOCIEDAD ANÓNIMA

Desde 1918, la Fábrica Schorr y Concha se refundió en Sociedad Anónima y fue administrada por la sucesión. A contar de esa fecha, su gerente fue Ricardo Schorr Jungjohann.

Esta fábrica, verdadera pionera de la industria talquina, cerró sus puertas en el año 2014, tras ciento cuatro años de vida.

LA COMPAÑÍA DE FÓSFOROS DE TALCA

Hacia 1878 los fósforos utilizados en Chile se importaban desde Europa. Ese año se instaló una incipiente fábrica en Santiago, la que fue seguida por otras similares en Viña del Mar, Rengo y Rosario.

Sin embargo, en la historia de este producto, se reconoce como su lugar de origen a Talca. En 1900 se abrió una rudimentaria industria que produjo las primeras cajas. Una de las razones para instalarse en la zona era la facilidad para obtener la materia prima esencial: el álamo.

En 1900 se estableció en Talca la primera industria de fósforos: la Ochinnger y Fernández y Cía., conforme normas suecas.

Tres años más tarde se fundan dos fábricas, formadas por Avaria y Cía. y la Schleider y Cía.

Antes de enfrentarse en una competencia que no tenía sentido comercial definido, el 30 de junio de 1913 y mediante Decreto Supremo 187474, procedieron a fundirse en una sola empresa, dando origen a la compañía Chilena de Fósforos, en escritura notarial del 7 de febrero de 1913.

Sus comienzos fueron con capitales netamente chilenos: dos millones de pesos. Las marcas eran Ancla, Volcán y Banderas.

74 Firmado por el Presidente Ramón Barros Luco, quien era vecino de Retiro.

El directorio fundacional lo integraron Rómulo Avaria, Manuel Medina, Gustavo Ochninger, Miguel Fernández, Carlos Schorr y Luis Rivera. Este último fue su primer gerente.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, las importaciones de algunos materiales básicos se vieron demoradas o suspendidas. La crisis que afectó a los continentes, desde luego, repercutió fuertemente en América y, desde luego, Chile.

Ello obligó a los empresarios a fortalecer el capital, renovar la maquinaria, adecuándose a la situación existente en la economía global.

En estas circunstancias, se estableció que Suecia, en 1918, marchaba a la cabeza de este tipo de industrias y, en una acción de clara reacción a los signos de los tiempos, los dueños de la empresa talquina se contactaron con industriales de ese país para interesarlos en invertir en Chile75.

En 1927 se cerraron los acuerdos con la empresa sueca Swedish Match C°, la que compró el 50% de las acciones, con un aporte de quince millones de pesos. En esta etapa el primer gerente fue Alex Selander Ericsson, un hombre visionario que vivió varios años en Talca, participando en diversos círculos sociales. Fue fundador del Country Club y primer gerente de la Asociación de Industriales del Centro, (ASICENT)

En esa fase del aporte sueco, debe valorarse la notable capacidad del economista de esa país Iván Krenner, especialmente en la organización de la empresa y su incorporación al universo bursátil.

En 1960, con un gran despliegue productivo, la empresa tenía el siguiente directorio:

Presidente: Aurelio Fernández

Vicepresidente: Alex Selander

Directores: Antonio Bascuñán P., Santiago Vergara I., Gunhar Heritn, Alberto Smits, Ricardo Schorr.

Director Gerente: Oke Segerstron

Subgerente Administrativo: Renato Guzmán

Contador General: Aquiles Bravo.

La materia prima, que era el álamo, hasta 1950 se adquiría en el comercio. Sin embargo, por la falta de cuidados previos, ésta solía tener nudos, lo cual la hacía muy deficiente para la fabricación de fósforos.

Además, la firma participó posteriormente en la plantación y explotación de pino insigne y viviendas prefabricadas de Constitución.

75 Compañía Chilena de Fósforos. Estatutos/de la Compañía Chilena de Fósforos. Talca. La Compañía 1927. Talleres Gráficos Cía. Ch. de Fósforos.

En 1990, los inversionistas suecos traspasaron sus acciones a empresarios chilenos, quienes quedaron como mayoritarios dueños de la compañía.

El 31 de julio del 2006, la propiedad donde funcionaba la planta Talca, en la Alameda Bernardo O’Higgins 1530 fue vendida a la Sociedad de Rentas Falabella. Paralelamente se inició la construcción de una nueva y moderna sede en Retiro, en el fundo Copihue, en terrenos de propiedad de la filial Compañía Agrícola y Forestal El Álamo S. A.,

En el 2007 se inauguró la planta de Retiro con una capacidad superior a los veinticinco mil millones de pesos al año. Las marcas son Andes y Copihue.

LA ACEITERA CONCHA BARROS

El 5 de noviembre de 1940 quedó legalmente organizada la Sociedad Aceitera Concha Barros y Cía. Ltda., fecha que corresponde a la escritura firmada ante el Notario de Talca, César Jiménez Fuenzalida.

En aquellos años, los olivicultores de la zona no contaban con una planta capaz de procesar aceite de oliva, por lo que sus cosechas eran despachadas vía ferrocarril a fábricas de Santiago, todo ello con grandes dificultades, altos costos y retorno bastante exiguo.

En esa época se pagaba por el kilo de aceitunas puesto en estación Alameda $0.80. Se dio el caso de un productor que despachó un carro a un precio determinado y, una vez en Santiago, fue notificado que sus aceitunas serían retiradas del carro sólo a la mitad del precio tratado76 , por lo que el dueño prefirió perder la cosecha.

Ante esta realidad, el agricultor Jorge Barros Fernández inició las gestiones para montar una fábrica de aceite de oliva en Talca.

En esta perspectiva, invitó a los principales productores de la zona a una amplia reunión en la que participaron Dionisio Concha Fernández, Manuel González Rodríguez, Francisco Parot Rodríguez, Jorge Barros Fernández, Adolfo Donoso Gana, Ramiro Cruz Concha, Nicolás Hederra Concha, Diego García Castillo, Luis Parot Rodríguez y Rodolfo Contardo Pozo, resolviendo formar la sociedad, con un capital de $ 110.000.

La primera comisión administradora de la Sociedad Aceitera Concha Barros y Cía. Ltda. quedó constituida de la siguiente forma:

Presidente: Fernando Parot Rodríguez

Directores: Dionisio Concha Fernández y Manuel González Rodríguez

Gerente: Jorge Barros Fernández

Técnico: Carlos F. Hardt

76 La Mañana, Talca, 15 de noviembre de 1956.

El 5 de diciembre de 1949 se constituyó en Sociedad Anónima, con un total de 83 accionistas.

La fábrica inició sus funciones el calle Catorce Oriente esquina Siete Sur. La primera cosecha de aceitunas la recibió en 1941, con un total de 31 mil kilos, que trabajaron con dos prensas hidráulicas, un trapiche y una centrifuga, los cuales eran los elementos mínimos indispensables para esta clase de industrias.

La opción de procesar aceite en la zona aumentó el interés de los productores de aceitunas oliva de la zona central, incorporándose a la sociedad Esto obligó a transformarse en sociedad anónima, ya que legalmente la Sociedad Limitada permitía un máximo de cincuenta socios, lo cual se logró mediante Decreto Supremo 9.486, sumando 329 socios.

Desde los inicios de la planta se habló de elaborar, además, aceite de oleaginosas, idea que no prosperó por diversas causas y que sólo logró cristalizar en 1953, año en que se suscribieron convenios por más de tres mil toneladas.

En 1955 se contrataron además 290 toneladas de aceite importado, los que subieron a 800 toneladas un año después, lo que demuestra el crecimiento significativo de la planta.

En 1956 se resolvió la incorporación a la Sociedad de Maravilla S. A (COMARSA), de la que recibió directamente la maravilla y el aceite importado.

Lamentablemente esta empresa, que pasó por florecientes momentos económicos, no logró subsistir en el tiempo.

Su gerente, Hernán Cruz Cañas, fue uno de los fundadores de ASICENT el 28 de abril de 1968 y está en la relación de los Presidentes más destacados.

Posteriormente esta industria pasó a llamarse ACEITAL, hasta dejar de existir, constituyendo hasta hoy uno de los grandes esfuerzos empresariales del Maule

PRODUCTOS FERNÁNDEZ

Una de las industrias emblemáticas y de más sostenido progreso de Talca es Productos Fernández, que remonta su origen a 1903, cuando el español Manuel Fernández Álvarez construye una industria para procesar cecinas, utilizando recetas y procedimientos provenientes de Ponferrada del Bierzo, en España, dando a conocer sabores y tipos de productos ignorados en nuestro país.

Su continuador fue su hijo Manuel Segundo Fernández. En esa época la fábrica estaba en Seis Norte esquina Cuatro Oriente. Posteriormente se ubicó en Cinco Sur con Cinco Oriente, trasladándose en la década del treinta a Seis Oriente con Dos Sur.

En 1936 es la primera empresa que utiliza técnicas de frío para elaborar, conservar y distribuir sus productos.

El 27 de septiembre de 1943 por Decreto Supremo 3351, se constituye como Sociedad Anónima, fusionándose con otras familias españolas de Talca, formando Productos Fernández S. A. Durante esta misma década la fábrica se traslada a su nueva ubicación en calle Once Oriente esquina Dos Norte.

En 1969 recibe el premio al Desarrollo Industrial otorgado por la SOFOFA.

En 1993, con una inversión de siete millones de dólares, inicia un plan de modernización de sus instalaciones, construyendo una segunda planta industrial en la ciudad de Talca.

En el 2002 se transforma en la primera empresa en certificar su sistema de aseguramiento de la calidad basado en la norma XACCP. En adelante la empresa ha continuado con su proceso de modernización tecnológica y de sistemas, contando hoy con las certificaciones ISO 9001, 14000 y 22000 que sumado al certificado PAS-220, la sitúa como la única empresa de alimentos en Latinoamérica en contar en forma conjunta con todas estas certificaciones.

El año 2009 confirmando su compromiso regional, la empresa construye una tercera planta industrial destinada a la elaboración de productos cárnicos con valor agregado.

En el 2011 se inaugura la Planta 4, que se ubica al costado oriente de la Ruta 5, frente a Talca, donde elabora exclusivamente jamones y arrollados. Ese año se implementa la producción de pizzas, con recetas de Italia.

Hoy su crecimiento lo lleva a ser distribuidor desde Arica a Punta Arenas, construyendo un nuevo Centro de Distribución en la 5 Sur y su logo se ve en auspicios de importantes actividades artísticas y deportivas.

LA INDUSTRIA HOTELERA DE TALCA Y SU INSTALACIÓN EN CONSTITUCIÓN

Una vez inaugurado el ramal desde Talca a Constitución, desde fines del siglo XIX, una gran parte de la sociedad talquina y del Maule, iniciaron una creciente demanda por viajar hasta Constitución en los veranos.

Pero también llegaran viajeros de Santiago o Concepción, de todos los niveles sociales. El legendario Almirante William Rebolledo, el aún desconocido Carlos Ibáñez del Campo, varios miembros de la familia Alessandri, se hacen huéspedes del nuevo balneario de arenas negras.

El ferrocarril pensado como un medio de transporte de mercaderías, debe ir poco a poco reemplazando sus carros por coches de pasajeros. El tren permite un rápido acceso al mar entre diciembre y enero. Aun cuando editorialmente la prensa talquina, lamentan el declive

del comercio naviero77, abogan por ampliar la capacidad hotelera del puerto. Surge así una nueva inversión: la industria hotelera.

Los talquinos más acomodados, ocuparon un espacio en el Constitución de principios del siglo XX. Construyeron casas a la orilla del mar y dispusieron de la exclusividad de una playa. Los residentes, si bien detestaban la presencia de estos advenedizos, imitaban los trajes de las damas, las poses de los hombres y sus costumbres ciudadanas. Pero además, estaban conscientes que muchos sobrevivían de las pingües ganancias obtenidas de esta masa de gente que llenaba las calles y playas maulinas en los veranos.

Si bien la idea del puerto de Constitución se aleja de las posibilidades, y más aún el que recupere la opción de ser Puerto Mayor, todos los inversionistas vuelven los ojos a la habilitación o construcción de hoteles.

Así, se van ampliando las existentes o edificándose nuevos locales de hospedaje. En 1907 existe el Hotel de la Plaza y el Internacional. Poco después abre el Italia y entre las residenciales, predomina la de doña Corina Reyes. Casi todos son capitales talquinos.

Sin embargo, tras habilitarse el puente sobre el río Maule, lo cual acercó aún más el balneario al visitante, las exigencias hoteleras fueron mayores y las críticas no se hicieron esperar. Una nota aparecida en el diario La Mañana de Talca analiza con cierta crudeza la situación. Bajo el título de Los Balnearios No se Hacen Solos, se expresa78, que comparar los hoteles maulinos con la infraestructura de Cartagena o Pichilemu deja mucho que desear. A su juicio del cronista, los visitantes de la época del estío merecen el mejor de los tratos en ese aspecto:

Durante años – escribe – (Constitución) ha permanecido abandonado sin ofrecer ninguna clase de confort ni comodidades al visitante, como una mujer hermosa pero mal educada…””… Un balneario – expresa luego – necesita algo más que hoteles y pensiones, un balneario necesita, si no todos, por lo menos casi todos los servicios domésticos de una ciudad. A una estación de veraneo se viene en busca de reposo absoluto, de despreocupación total y esto sólo se obtiene en un medio donde todos los detalles han sido atendidos absolutamente a conciencia.

El comentario, tras el cual estaba, indudablemente, el gremio de la industria hotelera de Talca, destaca que hay familias que han venido a esas playas por una vez para no regresar más, al ser mal atendidos, con precios excesivos, calles polvorientas y tranvías destartalados.

De esta forma, la industria turística se afianza en Constitución desde diversos ángulos. En primer lugar se comienza a instalar una infraestructura similar a la de Viña de Mar y otros balnearios centrales. En calles Montt con O’Higgins, Abdón Morales, empresario talquino, construye el Gran Hotel, además del Italia, ya mencionado. A este establecimiento se une el

77 Los productores y agricultores, prefieren utilizar al ferrocarril como transporte de carga. De esta forma la navegación fluvial, que realizaba este traslado, va desapareciendo en el tiempo.

78 La Mañana, Talca, 8 de marzo de 1919.

Hotel Plaza el cual intenta dar un cariz más avanzado a la atracción de turistas, trayendo música en vivo a la hora de las comidas.

Pero a lo anterior se agrega otra condición, impulsada por la inauguración del puente ferroviario en 1915: la llegada de obras de teatro, óperas y orquestas que constituyen una novedad en el puerto. A ello se une la exhibición de cinematógrafo y la instalación de circos, como el del legendario señor Corales y de la empresa Farfán, logrando gran afluencia de público.

Empresarios talquinos como don Hermógenes Arcaya y don Enrique Palet, construyen, el primero duchas y camarines en las playas, y el segundo una sucursal de su local de dulces y confites con sede en Talca.

Y en el Club de la Unión del balneario, sesiona informalmente en los veranos, la directiva del Club Talca, mientras que los socios de la institución maulina intentan vanamente alcanzar la categoría y preeminencia de sus pares piducanos.

De esta forma, el concepto de industria turística se asienta con firmeza en el antiguo Puerto Mayor y sus afanes bursátiles, son reemplazados por este nuevo negocio, que trae considerables ganancias a sus empresarios, dando nueva vida y un giro insospechado a Constitución.

Don Carlos Schorr Krapp, fundador de la Fábrica de Papeles y Cartones de Talca en 1910.

Don Eliseo Concha Solar, fundador de la Fábrica de Papeles y Cartones de Talca.

Don Ricardo Schorr Jungjohann, primer Gerente de la Fábrica de Papeles y Cartones de Talca.

Mostrario de diversos tipos de papel, exhibidos en 1930, de la Fábrica de Papeles y Cartones de Schorr y Concha.

La primera directiva de la Fábrica Chilena de Fósforos, en 1903. Gentileza Museo O’higginiano.

Caja de fósforos VOLCAN, de la Cía. Chilena de Fósforos de Talca. Imagen wikicharlie.

Caja de Fosforos que se expendia antiguamente en el mercado. Imagen wikicharlie

Aviso de la Compañía Chilena de Fósforos de Talca, de su sucursal en Santiago. Imagen de wikicharlie.

Antiguo local de la Fábrica de la Compañía Chilena de Fósforos, en la Alameda de Talca. Imagen wikicharlie.

MANUEL FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, EL FUNDADOR Y SU FAMILIA

Creador de Productos Fernández, universalmente conocidos por la sigla PF, que ha logrado una sólida ubicación en el espectro industrial del país. Ha ampliado notablemente su capacidad productora, recibiendo distinciones muy notables en modernización, tratamiento del medio ambiente y seguridad. Tiene las certificaciones ISO 9001, 14000 y 22000, que sumado al certificado PAS-220, la sitúa como empresa pionera de alimentos en latinoamérica.

El español don Manuel Fernández Álvarez, fundador de Productos Fernández en 1903.
La Familia Fernández, sucesores del empresario.

Hotel Talca, ubicado en la esquina de Calle Uno Sur y Tres Oriente, uno de los más importantes de la zona en el primer tercio del siglo XX.

La industrial hotelera de principios del siglo XX. El Hotel Termas de Panimávida, abierto en 1920 tras un cierre de varios años.

Hotel Comercio de Constitución, que se incorporó a la nueva era del turismo maulino, tras la llegada de ferrocarril.

La hotelería construida frente a la Piedra de la Iglesia por empresarios talquinos como Marcelino Palet y otros a fines del siglo XIX y principios del XX.

CAPÍTULO VII

LA FUNDACIÓN DEL BANCO DE TALCA: UN PRODUCTO DEL AUGE INDUSTRIAL DE FINES DEL SIGLO XIX

Una de las primeras muestras de la capacidad del desarrollo industrial de una ciudad o región, en la fundación de bancos. En Talca de fines del siglo XIX, las perspectivas económicas cada vez más solventes, indujeron a los empresarios locales a dar los pasos para echar las bases una institución bancaria.

Ello se determinó por la necesidad de otorgar acceso al crédito a las diversas instancias comerciales de la zona y, a la vez, convertirse en una opción de ahorro y apoyo a la economía local, cuyas ganancias, hasta la fecha, eran captadas por bancos de la capital con sede en la ciudad.

Hasta 1884, fecha de la aprobación de estatutos del Banco de Talca, sólo lo precedía en la región el de Curicó, fundado el 15 de enero de 1882 y que, no obstante, fue de inicio mucho más modesto79.

Tras la dictación de las normas legales del caso por la autoridad económica, la institución se constituyó legalmente ante el Notario Manuel Veillon Borgoño el 17 de septiembre de 1884, eligiéndose el Consejo Directivo Provisorio integrado por Jerónimo de la Cruz, Ursicinio Opaso Silva, José Manuel Fernández Carvallo, Ruperto Echeverría, José Francisco Walton, Daniel Vergara y Ángel María Garcés.

Su capital inicial fue de diez millones de pesos, muy superior a los de Curicó ya citado, y al de Constitución (1907) que se creó con doscientos cincuenta mil pesos.

79 El Banco de Curicó fue fundado el 15 de enero de 1882, aun cuando su capital sólo alcanzó a los sesenta mil pesos, si se compara con los diez millones de pesos oro con que partió el de Talca, tres años más tarde. Por su parte el Banco de Concepción, se fundó en 1871 con un capital inicial de un millón de pesos.

La sesión fundacional se verificó el 24 de octubre de 1884, designándose Presidente a don Jerónimo de la Cruz. Quedó oficialmente instalado el 20 de junio de 1885, autorizándose la partida de sus operaciones para el 1 de julio siguiente.

El poder económico de la zona y la solvencia y confianza de su gestión, determinaron que el organismo pudiese emitir billetes a contar del 24 de diciembre de 1892 por un máximo de $ 949.800, cantidad significativa si se compara que el Banco Edwards en esa época que podía operar similares valores y muy superior al de Curicó, que solo tenía autorización para imprimir $253.280.

El Banco creció con rapidez sólo superado por el Banco Matte, que emitía por un total de $ 556.600.

Este auge de su capitalización obligó a reiteradas modificaciones de sus estatutos entre 1902 y 1939, a la vez que abrió sucursales en Parral, Cauquenes, Constitución, Curicó, San Javier y a nivel nacional en Arica, Iquique, Antofagasta, Viña del Mar, Valparaíso, Rancagua, San Carlos, Concepción, Valdivia y Osorno, además de Santiago80

Los restantes bancos regionales no lograron la fortaleza de la entidad talquina: el de Constitución tuvo discreta existencia y fue absorbido en 1980 por el Banco Edwards, el de Curicó se fusionó en 1959 con el de Crédito e Inversiones. El de Linares, fundado en 1957, sucumbió en la crisis de 1982.

Durante sus casi cien años de vida, el Banco de Talca impulsó vigorosamente el desarrollo bursátil de la zona y aún del país. Mantuvo una solvente política de capitalización y fue el único de sus congéneres que, una vez terminada su gestión por las circunstancias económicas de los años ochenta, fe adquirido por el Banco Central de España en diez y siete mil millones de pesos, la más alta cantidad pagada en esa época, por una institución de este tipo81.

LA ASOCIACIÓN DE INDUSTRIALES DEL CENTRO

La poderosa situación empresarial del primer tercio del siglo XX en la zona, impulsó a un grupo de inversionistas a fundar la Asociación de Industriales del Centro, ASICENT, creada el 20 de noviembre de 1939. Meses antes, el 24 de abril de 1939, el Presidente Pedro Aguirre Cerda había creado la Corporación de Fomento, CORFO, como herramienta para el sector privado y su desarrollo, no obstante lo cual, los partidos de derecha votaron en contra de la iniciativa.

80 En la capital su casa central estaba en Bandera 371 y tenía agencias en Ahumada, Providencia, San Antonio, San Diego, Arturo Prat, 21 de mayo, etc.

81 Sobre este ver El Centro de Talca, Sección TEMAS: González Colville, Jaime, Auge y Caída del Banco Talca, 9 de agosto del 2009 y Origen y Ocaso del Banco Talca, del 1 de octubre del 2017.

En el caso de ASICENT, uno de sus impulsores fue el inversionista sueco, Axel Selander, ya citado en el capítulo de la Compañía de Fósforos y quien, además de ser uno de sus fundadores, es su primer Presidente.

Comentando la creación de ASICENT, la prensa dijo:

Desde que llega a un centenar la cifra de los industriales aquí radicados y desde que actúan en ellos grandes empresas que extienden sus operaciones no solo en la ciudad y en nuestra zona, sino que en todo el país, gobernando tales establecimientos, como asimismo los de segunda importancia, elementos de reconocido prestigio que durante largos años han dedicado sus tesoneros esfuerzos con éxito reconocido al progreso nacional y local, la Asociación de que se trata ha nacido, sin duda, destinada a ser desde luego un poderoso factor de propulsión en esta esfera de actividades82 .

Además del elogio de esta editorial, se vislumbra cuán poderosa era la industria talquina de esos años y de qué forma, además, emergía como un resorte del desarrollo local.

ASICENT llevó a cabo una ardua tarea de posicionamiento de la realidad industrial maulina83. En diciembre de 1943 convocó a una amplia convención, a efectuarse en Talca, para deliberar sobre la realidad económica e industrial de la zona. En líneas generales, se solicitaba una legislación de protección de la industria, análisis de la carga tributaria y determinar una política de importaciones y exportaciones. Se abogó por la creación de una Escuela Industrial, apertura de caminos regionales y estudiar la mejoría y construcción de embalses. De las conclusiones determinadas, a algunas sólo se daría solución en la década de los años ochenta.

LA PLANTA DE CELULOSA DE CONSTITUCIÓN

Después de los astilleros y su innegable aporte a la economía, la forestación de extensas zonas de la Cordillera de la Costa con pino y eucaliptus, transformó a la zona en el primer centro maderero del país. Durante el Gobierno del Presidente Aguirre Cerda, advirtiéndose las posibilidades de este desarrollo y del potencial de su adecuada explotación, se inició la construcción de la Fábrica de Papel de Celulosa de Constitución, filial CORFO, que en 196084 se transformaría en la Celulosa de Constitución, al fusionarse en 1975 con la Fábrica Papelera Arauco85. En 1960 se estimaba que una industria de este tipo, podía exportar entre setenta y ochenta millones de dólares para el país. Hoy es una de las principales productoras de esta materia en el mundo. Por su parte CORFO se decidió en 1974 a impulsar lo que ASICENT sugirió en 1956: un plan de reforestación del Maule, hoy en pleno vigor.

82 La Mañana, Talca 15 de octubre de 1940.

83 Sobre esta organización ver: González Colville, Jaime: ASICENT 70 AÑOS. Edición de la Asociación de Industriales del Centro. Gutenberg. Talca 2009.

84 Sin embargo ya en 1920 esta área de la producción era materia de estudio. Sobre ello ver: González, Pedro Luis. Chile Industrial: Reseña Económica. Las Industrias Fabriles. La Celulosa. El Proyecto de Revisión del Arancel Aduanero. Monografía de Industrias. Rol de Industriales de Toda la República. Santiago. Sociedad y Litografía Universo. 1921.

85 Conformando la Celulosa Arauco y Constitución S. A., hoy Planta de Constitución.

El antiguo edificio del Banco de Talca, antes del terremoto de 1928.
Billete emitido por ese organismo. Gentileza, Museo O’higginiano de Talca.

CONSTRUCTORA E INMOBILIARIA INDEPENDENCIA

Un punto de inflexión en el desarrollo urbano de la región del Maule

Inmobiliaria Independencia es una empresa que durante 30 años – a cumplirse el 2020ha participado en la construcción de más de 55.000 viviendas en 30 localidades de la región del Maule, entre las cuales se destacan obras en las comunas de: Talca, Curicó, Teno, San Rafael, Río Claro, Linares, Parral, San Javier, Villa Alegre, Colbún, Yerbas Buenas, Constitución, Empedrado, Sagrada Familia, Retiro y Longaví.

La empresa nació en 1990, fundada por Jaime Leiva Cárdenas, Ricardo Moraga Sánchez, Hugo Obrador Rousseau y Sergio Sepúlveda Barrera. Su primer proyecto fue Villa Lorena inserta en el sector Independencia de Talca, consistente en 42 viviendas. Hoy la empresa está formada por los empresarios chilenos Ángel Bartolomé Cecchi y Fernando Leiva Salinas, y desde su entrada a la gestión inmobiliaria del Maule, ha marcado un punto de inflexión, de notable influencia, en esta área del desarrollo regional.

Desde hace ya varios años han sido líderes en la participación de mercado de la Región, donde concentran el 100% de su operación.

Si bien la empresa se inició como una constructora dedicada al desarrollo de proyectos sociales, hoy participa en todos los segmentos de vivienda, así como también en la construcción de edificios de departamentos y oficinas, y en el último tiempo en el segmento de segunda vivienda, desarrollando proyectos en lugares emblemáticos de la Región como el lago Colbún y Vilches, en la pre cordillera de San Clemente.

Hoy la empresa está conformada por más de 1.000 trabajadores y genera a lo menos 2.200 empleos indirectos. Para este crecimiento ha sido primordial el comportamiento responsable y ético que se ha tenido con las personas que se relaciona: proveedores, clientes, trabajadores y la comunidad en general. Estos principios han sido el motor fundamental del desarrollo sustentable de Independencia.

La empresa se define como en busca permanente de la excelencia en todos sus ámbitos, dejando esto plasmado en las ciudades y localidades donde participa con obras de infraestructura vial y sanitaria de gran envergadura, entre las que se destacan las matrices de agua potable en el sector de Don Sebastián de Rauquén, en Curicó y Hacienda la Esmeralda y Bicentenario en Talca.

En cuanto a obras de infraestructura y conectividad vial, destaca Avenida Pehuenche Norte y la apertura de la calle 2 Norte en Talca y Avenida Curicó, en la ciudad homónima, solo por mencionar algunos.

El desarrollo inmobiliario en la Región, bajo esta gestión, ha sido relevante y, desde luego, ha contribuido a mejorar, ampliar, dar sustento y opción a quienes buscan un hogar para sus familias.

La enorme cantidad de casas entregadas en sus 30 años de vida, inédita en la historia de la infraestructura del Maule, hacen de esta empresa un líder innato de uno de los proyectos más extensos y requeridos de todos los países; la vivienda propia para sus ciudadanos.

En la ciudad de Talca, donde hoy la empresa tiene una participación del 60% del mercado de las casas construidas, Independencia se ha destacado por liderar el crecimiento de la ciudad hacia el sector oriente conocido como Valle Las Rastras, con proyectos como Hacienda La Esmeralda, Don Ambrosio, Brisas del Parque, Valles del Country y el inédito Centro Las Rastras - primer edificio de oficinas del sector-. Sin embargo, el proyecto más emblemático de la empresa es, sin duda, Bicentenario.

PROYECTO BICENTENARIO: DIEZ AÑOS DEL PROYECTO EMBLEMA DE INDEPENDENCIA

Su nombre evoca el Bicentenario de nuestra Independencia y se ha materializado e

identificado en la construcción de una plaza en recuerdo del pasado histórico, con un soberbio monolito de piedra en el centro, como lo dispusieron los padres de la Patria y que se hizo realidad dos siglos después.

Este proyecto emblemático de la Constructora Independencia ha abierto el desarrollo inmobiliario de Talca hacia el oriente de la ciudad, creando un interesante entorno habitacional de primer orden, con las condiciones ineludibles en nuestra época de sustentabilidad y cuidadosa planificación, que se traducen en US$ 834 millones de inversión.

Ubicado en uno de los sectores con mayor plusvalía de la ciudad de Talca, contempla ocho modelos de casas de 66 a 100 m2. El lugar reúne las mejores condiciones para la vida moderna en familia y quienes opten por vivir allí, se encontrarán a pocos minutos de supermercados, bancos, farmacias, universidades y colegios, además de múltiples cafés y restaurantes, con 175 hectáreas construidas y 228 disponibles para nuevos inmuebles.

Si llevamos este panorama inmobiliario a la realidad poblacional, en los últimos 6 años, cada día, más de 2 familias adquirieron su nueva casa en Bicentenario, con lo que a su vez, lograron tranquilidad, residencia grata, vida sana e integración a los servicios que, progresivamente, llegan a este sector.

Hoy Bicentenario tiene una población de 18.600 personas, superior a 16 comunas de las 30 de la Región del Maule.

CAPÍTULO VIII

HITOS INDUSTRIALES Y COMERCIALES

EN LA HISTORIA DE TALCA Y EL MAULE

1744-1975

1744

El 11 de agosto el Presidente Manso de Velasco pide a Manuel Payba, junto a Manuel de Espinace, juez agrimensor de aquel territorio, hiciera una mensura general de las tierras de los hacendados ubicadas entre el lado sur del río Maule y los confines del Itata.

En este trabajo – que fue una especie de estudio de títulos de cada propiedad, se ordenaba rehacer los documentos erróneos y ordenar con la mayor precisión las haciendas del Maule, aclarando las que cada uno poseyere de más con toda claridad y distinción86, a la vez que se solicitaba hacer legajo separado de cada predio. Es el primer acto notarial precursor de los conservadores de bienes raíces y la delimitación de los derechos de propiedad destinado a la productividad agrícola de la zona.

1797

El 12 de diciembre, don Vicente de la Cruz Bahamondes, junto a un grupo de expertos, recorre la desembocadura del rio Maule a fin de determinar si es posible el ingreso de barcos a través de la barra que une al río con el mar87.

86 Censo de 1813. Levantado por don Juan Egaña, de Orden de la Junta de Gobierno Formada por Los Señores Pérez, Infante y Eyzaguirre. Imprenta Chile. Santiago. Teatinos 760. 1958 PP.VII a XX

87 Maino Prado, Valeria. La Navegación del Maule. Editorial U. de Talca. Talca 1996.

1805

Se impone un gravamen de dos reales por cada lanchón que llegue cargado al puerto de Constitución, desde el río Maule.

1839

Se crea un Juzgado de Comercio en Cauquenes, Capital de la Provincia de Maule, atendiendo así a las solicitudes de los comerciantes de la zona88

El 12 de septiembre se destinan recursos para hacer realidad el proyecto que pretende vaciar las aguas de los ríos Ñuble, Perquilauquén, Lontué y Claro al río Maule para aumentar su caudal y hacer factible su navegabilidad mediante naves de mayor calado que permitan el traslado de productos agrícolas.

1840

Se destinan recursos para construir el puerto de Constitución, además de las obras necesarias para disminuir los peligros de la barra de la desembocadura del río Maule en el océano.

1850

Una ley del 2 de mayo de este año habilita formalmente al puerto de Curanipe – a la vez que se le reconocía como tal – para el comercio de cabotaje. Esto significó la designación de una autoridad portuaria, la instalación de una aduana y el proyecto de construcción de un muelle, obra ésta que, no obstante, jamás llegó a realizarse pese a que el gobierno convocó a licitación en más de una oportunidad los trabajos89.

1852

El 22 de noviembre de ese año, el Ministerio del Interior aprueba el acuerdo del municipio de Cauquenes, para adquirir los terrenos necesarios y delinear el pueblo a ubicarse en Curanipe. Efectuado aquel trámite, un decreto del 4 de febrero de 1854 ordenó establecer la población de Curanipe.

88 Boletín de Leyes de la República. Libro VIII, Página 109, 1839.

89 Boletín de Leyes dela República. Libro VIII, 1839

Francisco Encinas Echeverría pone en marca el molino de Loncomilla, en las riberas del río de ese nombre, al norte de Villa Alegre. Es el mayor de su tipo construido hasta la fecha en el país, para cuya instalación debieron venir técnicos norteamericanos. Permitió procesar el trigo desde Chillán hasta Rancagua. Las maquinarias funcionaron hasta 1931 en que se incendiaron. Este industrial además trazó un canal de regadío, aun en funciones y que lleva su nombre.

1855

Guillermo Holman funda en Talca el Molino Talca, además de la Panadería Higiénica, constituyéndose en una de las más antiguas del país. Se ubicaba en Alameda 473 de Talca.

1858

El 27 de mayo queda instalado el servicio telegráfico entre Curicó, Santiago y Valparaíso, que permite recibir y despachar mensajes en Código Morse, lo cual es una significativa ayuda para el comercio y la industria local.

En un informe del 30 de septiembre, el subdelegado Antonio Bruce da cuenta al gobierno del intenso movimiento marítimo del puerto de Curanipe y, a la vez, detallaba que en los astilleros se construía un pailebot, un clíper, siete lanchas de doce toneladas cada una y dos de quince.

Según una información de El Maulino del 6 de octubre de ese año, un vapor demoraba de 18 a 20 horas entre Constitución y Valparaíso, saliendo a las cuatro de la tarde de cada puerto y arribando al día siguiente al mediodía.

1862

Se funda en Cauquenes el Almacén Italiano de Trucco y Oportus, y cuyo principal socio era Napoleón Trucco, ubicado en calle Victoria, frente al actual mercado (en esos años conocido como “plaza de abastos”) y el que mantenía un surtido bastante amplio de prendas de vestir, las primeras máquinas de coser, útiles de escritorio, librería, ferretería, además de una fábrica de cerveza con modernas técnicas.

1864

El gobierno tiende una línea telegráfica que una a Talca con Talcahuano, pasando por Parral, Linares, San Carlos, Chillán y Concepción, lo cual beneficia grandemente al comercio e industrias de estas localidades.

1867

Se efectúa el primer rol industrial de Curicó, clasificando a las industrias que existían, a la fecha, en esa zona.

1868

El 18 de septiembre se funda el Club Talca, en un edificio ubicado en calle Uno Norte, entre Uno y Dos Sur. Sus socios son fundamentalmente comerciantes e industriales de Talca.

1869

En sesión del 27 de noviembre, la Municipalidad de Talca, a sugerencia del regidor Daniel Barros Grez, dispone denominar las calles de la ciudad de acuerdo a los puntos cardinales, tomando como punto de partida la Plaza de Talca. La iniciativa se hace a imitación del sistema existente en Estados Unidos.

1870

El 8 de junio se autoriza a F. S. Merino para habilitar un muelle de embarque en el puerto de Curanipe. La obra, sin embargo, nunca llegó a realizarse, aun cuando hubo dos intentos más fallidos.

Otto Schleyer funda en Talca una Fábrica de Cerveza en calle Dos Norte. La industria modernizó sus instalaciones, incluyendo equipos de refrigeración y lavado de botellas. En 1904 producía un millón quinientos mil litros al año, vendiendo su producto desde Rancagua a Temuco. En 1905 fue vendida a la Sociedad Cervecería de Concepción y Talca, la cual a su vez la traspasó a la Compañía Cervecerías Unidas.

Una comisión de ingenieros informa, con fecha 15 de enero, sobre la posibilidad de habilitar el paso cordillerano del cajón de Teno, para construir un ferrocarril trasandino que permitirá un activo intercambio comercial con Buenos Aires.

1872

Mauricio Gleysner abre una sucursal en Talca, para ofrecer maquinarias agrícolas e industriales a la zona. Su llegada se traduce en progreso para la ciudad y ayuda a los industriales.

1873

El 15 de agosto es inaugurado el Teatro Municipal de Talca, en calle Uno Oriente esquina Alameda. El edificio es de cal y ladrillo, tiene una lámpara de 133 luces traída desde Europa. Su apertura permite la llegada de compañía y artistas de renombre, activando la capacidad hotelera de la ciudad.

1875

El 15 de septiembre, a las cinco y media de la tarde, llega a Talca la primera locomotora, arrastrando tres carros de pasajeros. Un gran festejo celebra el acontecimiento por las posibilidades comerciales y de conexión que se abren con este medio de transporte.

A las dos de la tarde del 5 de noviembre de 1875 llega a Linares el primer ferrocarril, proveniente desde Chillán. Aún no hay viajes a Santiago por la carencia de un puente en el río Maule.

1876

El 15 de septiembre se clava el último riel de la vía entre Curicó y Angol, lo cual deja al Valle Central unido por el tren como medio de transporte de carga y pasajeros. Desde luego las localidades que quedaron con estación ferroviaria lograron una insospechada perspectiva de desarrollo a través de la salida de sus productos agrícolas. En ese orden quedaron San Carlos, Parral, Linares, San Javier, Talca y Curicó.

Cauquenes y Quirihue quedan unidos por el telégrafo, uno de los medios de comunicación por el que más lucharon los habitantes de ambas villas. Lo anterior se intensificó cuando Curanipe fue declarado puerto, originándose intensas transacciones comerciales. No obstante se lamenta que el hilo no se extienda hasta ese puerto.

El Intendente de Maule, con residencia en Cauquenes, anuncia la instalación de un servicio de coches a caballo hacia Parral y Talca antes de tres meses, y siempre que el Director de Correos acepte la propuesta para trasladar correspondencia, que era la principal fuente de financiamiento de la empresa. Se iniciaba así la industria del transporte de pasajeros, que tendría su auge con los tranvías en Curicó, Molina, Talca, San Javier, Villa Alegre, Cauquenes y Parral.

1877

El 8 de marzo se funda en Linares la primera Sociedad de Artesanos, que reúne a una gran cantidad de mueblistas, cerrajeros, herreros, curtidores y otros rubros similares.

1878

Queda habilitado el camino desde Cauquenes hasta Curanipe, por el cual se hicieron diligencias durante varios años. Los trabajos se iniciaron en 1876, lográndose que circulen carruajes desde el verano de 1878. Ello permite el traslado de productos al puerto de Curanipe, además de instaurarse la zona costera como balneario para los habitantes de Parral y Cauquenes, desarrollándose el comercio del hospedaje y la alimentación.

1880

Se funda el Molino Victoria, por iniciativa de Jara, Correa y Cía. Ltda., en calle Uno Norte con Cinco Poniente.

1882

Con fecha 15 de enero se funda el Banco de Curicó. Su primer Presidente es don Pedro Pablo Olea.

1883

El 12 de enero el Presidente de la República autoriza adjudicar, mediante licitación pública, el privilegio exclusivo para que un empresario construya y explote un ferrocarril entre Talca y Constitución90.

El gobierno concede permiso a don Antonio Valdés Cuevas para construir en la playa de Curanipe un puente para que los coches y carretas con frutos y mercaderías puedan cruzar el río de ese nombre y acceder a las bodegas ubicadas en las inmediaciones del puerto91

El 7 de octubre se funda la Sociedad de Fomento Fabril en Santiago, con la incorporación de dos empresas talquinas.

En noviembre de ese año, el ingeniero Pascual Binimelis propone al gobierno la construcción de un ferrocarril del Maule el cual, partiendo desde Talca (o San Javier de Loncomilla), pasara por Cauquenes, Quirihue y Concepción, concluyendo en Tomé.

Sin embargo, pese a lo ventajoso de la inversión, que incluía recursos de inversionistas extranjeros, la obra no logra concretarse.

90 Boletín de Leyes de la República. Año 1883.

91 Boletín. Id

1884

La Sociedad de Fomento Fabril, fundada en Santiago, resuelve organizar en octubre de ese año, una exposición donde se incluyera una muestra de la arquitectura, artes manuales y laborales, minería, pesca y caza de las diversas ciudades de Chile. Talca concurre representada por la firma Aubele, que producía papel de envolver y de imprenta.

Se abre en Talca La Villa de Madrid, de la sociedad Martínez y Tabernero, con prendas de vestir para damas, caballeros y niños, ubicada en Uno Sur, esquina Tres Oriente.

Don Antonio F. Gundían hace presente a la recién fundada Sociedad de Fomento Fabril, la necesidad de fundar en Cauquenes una Escuela Agrícola, para estudiar, investigar y perfeccionar los métodos de la elaboración de vinos, sugerencia que luego publicó en Santiago en un folleto de 54 páginas92

Se instala en Curanipe el Hotel Curanipe, de propiedad de Eufrasio Alarcón, que abre sus puertas el 1 de diciembre convirtiéndose en un pionero en el turismo de ese naciente balneario93.

1885

Se forma en Parral la Sociedad Nacional de Azúcar de Betarraga, con un capital de doscientos mil pesos, cuyo gerente es don Eduardo Ovalle Valdés, la que más tarde instalaría una fábrica de azúcar de este producto en Retiro, departamento de Parral

Con este motivo, se celebraron contratos de provisión de betarraga con los agricultores de la zona para el período 1885-1886, al precio de cinco pesos los cien kilogramos y más de cincuenta centavos por cada grado de ley sacarina que excediese de diez por ciento94.

Se abre en Talca una maletería y talabartería, fundada por Manuel J. Corvalán, que pasa a denominarse más tarde Corvalán e Hijos.

Se funda en Talca la Compañía de Consumidores de Gas, por gestión de Santiago Longton. Se ubicaba en calle Cinco Oriente N° 880 de esta ciudad.

92 González Colville. Historia de Cauquenes. Inédito

93 González Colville, Jaime. Historia de Cauquenes. Inédito

94 González Colville. Historia de Parral. Gutenberg. Talca 2015

1886

En febrero de ese año se instala en Cauquenes la Botica Chilena, en las inmediaciones de la Plaza de Armas, de propiedad de Napoleón Trucco, destacando en el aviso de prensa que era la única botica regentada por farmacéutico recibido, función que ejercía José Trucco Morando, médico titulado en Italia95.

1887

El 5 de septiembre, la prensa de Talca informa que el gobierno de Balmaceda habría desistido de construir el ferrocarril desde esta ciudad hasta Constitución, por oposición en el Congreso. La información causa alarma por cuanto de esa obra se esperaba un desarrollo comercial e industrial de la zona.

1888

Se funda en Talca la fábrica de galletas y confites de Pablo Grossetete, que es adquirida en 1902 por la firma Weston y Ness. En 1911 es comprada por Weston Hermanos, cuyo principal accionista en Federico Weston, convirtiéndose en una de las primeras en su rubro en el país. Su local estaba en Uno Sur, N° 1520.

El 25 de abril el Presidente Balmaceda visita Curicó y alcanza hasta Vichuquén, para disponer los estudios destinados a construir un puerto en ese lugar, sector de Llico, que significaría un gran aporte al desarrollo comercial e industrial de la zona.

1889

Un catastro efectuado ese año establece que en la provincia de Maule, capital Cauquenes, existen 202 establecimientos industriales, tres puertos aún con actividad comercial: Constitución, Curanipe y Buchupureo, además de estar en explotación los minerales de San Manuel en Curanipe, y las minas Preferida, Estrella y Epuleff, todas de oro.

La hacienda Quivolgo de Jorge y Álvaro Santa María Cerveró, en Constitución, inicia la explotación de roble maulino extraído de sus montañas, además de eucaliptus y reemplazarlos por plantas de pino en las dunas. Está ubicada en la comuna de Putú y en el interior de la propiedad se construyen las estaciones ferroviarias de Huinganes y Maquegua, del Ramal de Talca a Constitución.

1890

El 28 de octubre, el Presidente Balmaceda, de regreso del sur, donde inauguró el puente Malleco, pone el servicio oficialmente el puente Maule, que conecta definitivamente la zona con Santiago, mediante el ferrocarril, significando un desarrollo comercial e industrial notable96.

Alberto Tartari funda una fábrica de fideos en Calle Uno Sur, N° 1150 de Talca.

1891

Manuel Márquez M., establece en su fundo prosperidad de Curicó la producción de cereales y frutos del país, además de una valiosa viña de vinos burdeos.

Se establece la viña Casablanca de Alejandro Dussaillant Lonandre, una de las mejor equipadas en laboratorios y tecnología productiva con 270 hectáreas de producción.

Abre sus puertas la marmolería fundada por Francisco Berardi, empresa que más tarde administraría su esposa Josefina G. de Berardi. Estaba en calle Siete Oriente N° 957.

Se establece en Curicó una empresa de variados rubros de importación y producción textil de Régulo Valenzuela, quien destaca además como banquero.

1892

Se abre en Talca un sucursal de la fábrica de cerveza Aubel de Osorno, la que además produce aguas, gaseosas y hielo. En el rubro cerveza llega a los mil litros por día.

Se establece en Talca la fábrica de galletas, chocolates y confites de Alejandro Mac Kay, además de expender productos lácteos y alimentos industriales. Es una de las empresas fundadoras de la SOFOFA.

Se establece en Talca el marmolista y escultor Pablo Baldi Mannella, quien aprende de su padre el arte de tallar el mármol. Sus obras están repartidas en diversos lugares de la ciudad, la región y en el Cementerio local. Falleció el 27 de septiembre de 1959 a los ochenta y dos años, justo al terminar el pedestal de la estatua ecuestre de O’Higgins, hoy ubicada en la Alameda. Es también autor del pedestal de la estatua de Pedro de Valdivia en Santiago. Su taller estaba en Cuatro Norte, N° 1163.

96 González Colville, Jaime. Historia de San Javier de Loncomilla. Edit. Contacto, Talca. 1990.

1893

Arturo Alessandri Palma obtiene el título de abogado con fecha 12 de enero en la Universidad de Chile. Su tesis se denomina Habitaciones para Obreros y merece una distinción especial por el interesante y novedoso enfoque del tema y se dispone su publicación en los Anales de la Universidad de Chile.

1894

El 5 de agosto un grupo de entusiastas caballeros a poco de inaugurarse el primer tramo del ferrocarril de Talca a Constitución, solicita al Gobierno extender la vía hacia el oriente, a fin de sacar los productos de haciendas aledañas a Vilches. La propuesta, según se expresaba, era a favor del progreso hacia nuestra provincia y para dar a Talca una importancia capital97

1895

Son publicados en el Boletín N° 1 de la SOFOFA del 24 de julio de 189598, los primeros datos estadísticos de la realidad industrial y comercial de Curicó, Talca y Vichuquén. Esos antecedentes, por la importancia histórica de los mismos, son hoy el capítulo inicial de la realidad bursátil del Maule.

Se inaugura en Cauquenes, el 20 de junio, la Escuela de Viticultura. En su gestación y fundación antecedió, incluso a la Facultad de Agronomía y Veterinaria, iniciada como Instituto Agrícola de Chile en 1876, convirtiéndose en Instituto Agronómico en 1927 e integrándose a la U. de Chile en 1928.

El viticultor italiano Juan Bozzolo establece en Lontué la Viña Sanpierdarena (nombre de la ciudad italiana ubicada a la salida de Génova, de la que era originario), con capacidad para sesenta mil arrobas de vino en sus bodegas y ciento cincuenta hectáreas de uvas francesas de diversos tipos. Las parras las trajo desde su tierra natal.

El industrial italiano Eduardo Colucci instala en Talca una fábrica de papeles pintados, molduras doradas para marcos y elementos de pintura artística, ubicada en calle Uno Sur N° 1330.

97 González Colville, Jaime. Ramales Ferroviarios del Maule. Edit. U. de Talca. Talca 2015

98 Boletín N° 1 de la SOFOFA del 24 de julio de 1985.

1897

Se establece la fábrica de galletas, confites y chocolates fundada por Miguel Palet. En 1908 forma sociedad con Esteban Calaf, quien adquiere la totalidad de la industria en 1918. En 1925 se forma la Sociedad Calaf Hermanos & Cía. Se ubica en Calle Uno Sur N° 1320.

1898

Editorialmente los periódicos La Actualidad de Talca y El Maule de Constitución del 4 de marzo coinciden en lamentar que la construcción del ferrocarril haya debilitado el comercio naviero, por cuanto los agricultores e industriales locales, optan por el ferrocarril en lugar de las embarcaciones que tradicionalmente surcaban el río Maule hasta el puerto.

Se establece en Talca la fábrica de baldosas Solar Hermanos, que surte de pavimento para las plazas y calles de Talca y Curicó. Fue la segunda empresa talquina fundadora de la SOFOFA.

1900

El 15 de mayo Mauricio Gleysner inaugura la fábrica de azúcar de Membrillo (actual comuna de Retiro) con una cuantiosa inversión de un millón doscientos mil pesos y una producción anual de mil seiscientas toneladas métricas de azúcar. La industria deja de funcionar en 1904 por falta de materia prima.

Se inaugura el Parral el nuevo Hotel Comercial de Juan Guignar, ubicado en la esquina de las calles Aníbal Pinto y Tarapacá-

La empresa Chereau y Cía. abre una curtiembre en calle Estado 640. Fabrican correas para máquinas.

Se establece en Talca la Compañía Industrial de Catres, ubicada en Calle Dos Sur N° 535, siendo sus primeros dueños Fernando B. Smits e Hijos. Tras cambiar la razón social a Smits & Assler vendieron la empresa en 1913 a las Fábricas Unidas de Catres. Más tarde fue adquirida por la Cía. Industrial de Catres S. A., llegando a producir quince mil unidades anuales.

El comerciante Italiano Alberto Tartari instala la Fábrica de Fideos El León, además de instalar una de lino en Unihue. La industria se ubica en calle Tres Sur N° 1150.

1901

La SOFOFA participa en la Exposición Panamericana efectuada en Estados Unidos, donde Chile logró el tercer lugar, siendo superado por Estados Unidos. En este certamen, la cerveza talquina producida por la firma Aubel alcanza el primer lugar en su tipo.

Rafael Lanzioti anuncia la apertura del Hotel Francia en Talca, ubicado en la esquina de la Dos Sur, frente a la Estación de Ferrocarriles, con servicio de cocina francesa y otras comodidades.

1902

Pedro León Cox abre una fábrica de carrocerías en calle Uno Norte 989 de Talca.

Se funda el Molino El Cóndor de Emilio Williams, ubicado en Calle Dos Sur con Cuatro Poniente. En 1923 es adquirido por la firma Bosio, Figaei & Cia.

Se funda en Cauquenes la Sociedad de Bodegas, creada el 3 de agosto e integrada por varios dueños de viñas de la zona, pero que tiene efímera existencia.

Un grupo de comerciantes e industriales talquinos organizan una Feria Agrícola e Industrial, efectuada en marzo de ese año. En la oportunidad se exhibieron dos mil quinientos animales, maquinarias agrícolas, armas de caza de la colección de don Andrés Vaccaro, etc.

1903

Se inaugura en Constitución el Hotel La Playa, de propiedad del comerciante talquino Marcelino Palet.

El 23 de julio se concede personería jurídica a la institución denominada Sociedad Unión de Panaderos de Talca, aprobándose sus estatutos mediante decreto del Presidente Germán Riesco y del Ministro Aníbal Sanfuentes.

El español Manuel Fernández Álvarez instala una empresa para producir cecinas, utilizando recetas y procedimientos provenientes de Ponferrada del Bierzo, España, dando a conocer sabores y tipos de productos ignorados en nuestro país, empresa conocida hoy como Productos Fernández y por la sigla PF.

1904

Victorino González instala una fábrica de carrocerías en calle Arturo Prat 680 de San Javier.

1905

Carlos Icaza B. establece una fábrica de tubos de cemento en Talca. Es además propietario de un establecimiento comercial y agente de seguros. Se ubicaba en Calle Dos Oriente 1127.

Armando Follert establece una fundición en Calle Cinco Sur de Talca.

Mediante ley 1748 del 30 de agosto el Presidente Germán Riesco, con la firma del Ministro de Hacienda Enrique Villegas Encalada, autoriza invertir cincuenta mil pesos para auxiliar el funcionamiento del Congreso y de la Exposición Industrial y Agrícola que se realizará ese año en Talca.

Se instala una curtiembre en calle Cinco Sur N° 1590 de Talca, fundada por Eugenio Pablo Azócar y bajo la razón social Azócar, Valenzuela y Cía. Ltda. Su hijo Porfirio Azócar la adquirió en 1921. Fue conocida como Curtiembre Talca o Curtiembre Francesa. En 1930 formó sociedad con Luis Correa Núñez y Darío Valenzuela Labbé, ampliando su giro y producción.

El 17 de octubre, el Presidente Riesco inaugura la Exposición Agrícola e Industrial de Talca, efectuada en terrenos de la Alameda, sector poniente y donde se habilitan amplios galpones con animales, maquinarias y diversos objetos referidos a la industria y la agricultura.

El 20 de noviembre, a las dos de la tarde, se inaugura en el Teatro Municipal de Talca, el Tercer Congreso Industrial y Agrícola para debatir problemas referidos a esas áreas de la producción. Es electo Presidente del certamen don Ramón Barros Luco y entre los asistentes está el diputado Arturo Alessandri Palma y miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Chile.

1906

Se inaugura en Talca la panadería La Española, de propiedad de Rafael Sánchez, ubicada en Calle Dos Oriente.

Se instala en Talca la fábrica de calzado de Marcelino Palet, en Calle Tres Norte 1065.

En diciembre se realiza en la región el Censo Ganadero, que intenta servir como base fundamental al impuesto al ganado argentino que proyecta el gobierno y que provocará grandes protestas en Santiago y otras ciudades.

Se funda en Talca la Sastrería de F. Brieva, en calle Uno Sur 901.

La Municipalidad de Constitución, con fecha 24 de octubre, otorga una concesión por quince años a la Sociedad de Tranvías y Balnearios para la explotación del servicio que permite el acceso a las playas de los veraneantes en forma rápida y cómoda. Los carros son tirados por mulas y salen desde el mercado y la plaza alcanzando hasta las cercanías de la Piedra de la Iglesia.

En sesión del 14 de febrero, se vota favorablemente una moción de los diputados Aníbal Letelier y Octavio Astorquiza para que se otorguen cien mil pesos destinados a los estudios de ingeniería preliminares del ferrocarril a construirse entre Linares y Panimávida y Colbún. Ello sepulta definitivamente las pretensiones talquinas para que esta vía parta desde Talca y sea una extensión del ferrocarril desde Talca a San Clemente.

Se abre una fábrica de cigarrillos de José Gregorio Correa en Yumbel 439 de Linares.

Se establece en Talca la fábrica de fideos De Bossio, Del Sarto y Yori. Luego se crea una industria similar por Figari y Cía.

Se instala un aserradero en Calle Uno Sur y Quince Oriente de Talca, de propiedad de Juan Neira y Cía.

Se abre una fundición en Talca, en calle Cinco Sur, de propiedad de Lázaro Pérez

1907

Se establece en Talca la fábrica de corsés, paraguas e industria textil de Santiago Urcelay Arana, con domicilio en Calle Uno Oriente 336.

Se instala la primera planta para proveer de electricidad a Talca, ubicando la turbina en el estero Piduco. En 1919 amplió sus instalaciones y producción con otra planta hidráulica en el río Lircay. En 1927 es adquirida por la Cía. General de Electricidad de Electricidad Industrial.

Se funda el Banco de Constitución. Su funcionamiento se autoriza por Decreto Supremo de la autoridad económica del 15 de julio de 1907 con un capital de $ 250.000, muy inferior al del Banco de Talca. Sus accionistas son en su mayoría los astilleros de esa localidad.

1908

El 4 de octubre se instalan faenas para iniciar los trabajos del puente ferroviario sobre el río Maule. Esta obra significa una gran ayuda para el transporte de carga y pasajeros del ramal desde Talca a ese puerto.

Se establece la Mueblería Valenzuela, fundada por Perfecto Valenzuela, en Calle Dos Sur N° 1623 de Talca

El 3 de abril visita Constitución, vía Talca, el Presidente Pedro Montt. En reunión con las autoridades y vecinos, ofrece recursos para los estudios del futuro puerto y el mejoramiento de la barra, a fin de activar el comercio y el cabotaje.

1909

Se inaugura en Linares la Chanchería y Carnicería La Confianza del español Hipólito Alonso, ubicada en Calle Independencia 758-764

Se establecen en el Maule diversas curtidurías: en Curicó de José Celin Benavides, ubicada en O’Higgins 383, Estado 640 de propiedad de Cherau y Cía. y en Rodríguez 895 de Mauricio

Etcheberry. En Constitución se abre una de propiedad de Marcelo Faverau. En Cauquenes de Teodoro Fajardo, en Chacabuco N° 3. En Linares de Pedro Camalez en Brasil 53 y en Calle Esperanza de Saturnino de la Fuente. En Parral se instala una de Arturo Fasani.

Se inaugura en Linares el Hotel Comercio, ubicado en Calle Independencia esquina Chacabuco, de propiedad de Luis Corduvier.

1910

Luis Normandin, de profesión enólogo y enotécnico, abre en Talca un establecimiento de corredor de comercio en los ramos de vinos y frutos del país. Se establece en calle Dos Oriente N° 1127.

La noche del 22 de septiembre se incendia el Mercado de Talca, alcanzando el fuego a las calles Uno Sur entre Cinco y Cuatro Oriente. Son consumidos por las llamas los locales La Colmena, de Antonio Bengochea, La Reina, de Durruty Hnos, la Botica de Jenaro Bobadilla, la Cigarrería de Pedro Parada, Almacén El León de Juan B. Etchebarne, la tienda de Ángel Agustín González y el Almacén de Provisiones de Antonio Mascaró, además de cincuenta puestos del interior del local.

Se instala en San Javier una destilería de alcohol de Jorge Fabry Henrión y Cía. Inicialmente estuvo en calle Chorrillos y desde 1919 en Cienfuegos, con un caldero de 70 H. P. y tres alambiques capaces de producir cinco mil litros cada uno. Llegó a destilar trescientos mil litros de cien grados. La producción se vendía en todo el país bajo la marca J. F.

Carlos Strange establece un aserradero en San Javier de Loncomilla

Se establece una marmolería de Ramón Navarrete en Calle Uno Norte con Nueve Oriente de Talca,

La Revista El Comercio, Órgano de la Sociedad Unión Comercial99 es editada por el abogado de Constitución Marcial Astaburuaga Urzúa

Se funda en Talca la Sociedad Fábrica de Papel y Cartón Schorr y Concha, produciendo papeles y cartones de primera clase, cartulinas, papel de envolver y bolsas de papel. Sus fundadores son Carlos Schorr Krapp, Eliseo Concha Solar y Carlos Jungjohann. Emplazados los equipos – los más modernos de la época – el 9 de junio de 1910 a las diez de la mañana se obtuvo el primer papel el cual, en septiembre de 1910, servirá para imprimir el diario La Mañana del mes del Centenario.

Se funda la Imprenta de Carlos Neira Canales, ubicada en calle Uno Sur, N° 922.

99 Se editó en Santiago entre el octubre de 1910 y enero de 1912

1911

Lisandro Maturana establece una fábrica de fideos en calle Merced 800 de Curicó.

Marcelino Palet abre una fábrica de Calzado en Talca.

Se instala en Talca la fábrica de catres La Nacional, en calle Dos Sur, surtiendo a las provincias del sur desde Curicó a Llanquihue.

Se abre una destilería de alcohol de Arturo Simón y Cía. En Talca.

Teodoro Gajardo instala una fábrica de badana de cuero en Cauquenes, en calle Estado N° 33.

Se abre una fábrica de cigarrillos en Talca de propiedad de Pedro Parada.

Se abre una fábrica de cigarrillos de Ramón Luis Fuentes en Prat 623 de Curicó.

Rogazy Hnos abren una fábrica de bebidas gaseosas en calle Pinto N° 58 de Parral.

Se instala una fábrica de cigarrillos de Gatti y Cía., en calle Brasil N° 238 de Linares.

Se abre una fábrica de cigarrillos de Leopoldo Figari y Cía., en Talca, ubicada en Calle Cinco Oriente con Cuatro Sur, formando en 1928 una sociedad con la firma Piccardo bajo la razón social Piccardo & Cía. S. A.

El industrial italiano José Alico y el chileno Walterio Mathinson establecen en Talca una Fábrica Nacional de Porcelanas y Lozas, ubicada en Calle Doce Oriente.

1912

José Aldana S. instala una fábrica de calzado en calle Estado N° 33 de Cauquenes.

El 20 de marzo entra en funciones el ferrocarril de Curicó a Hualañé, creándose notables expectativas sobre el futuro desarrollo comercial y agrícola de las zonas que recorrerá la vía.

1913

Se funda la Imprenta Mejías, de propiedad de Sixto Mejías R., ubicada en Calle Uno Sur N° 118. En esta imprenta se editaron numerosos libros y se publicó el diario La Opinión fundado en 1932.

Se funda la Compañía Chilena de Fósforos, produciendo los fósforos Mercurio en Viña del Mar, Volcán y Escudo Chileno en Talca. Su primer directorio lo integran Rómulo Avaria, Manuel Medina, Gustavo Ochninger, Miguel Fernández, Carlos Schorr y Luis Rivera.

Se establece en Santiago la distribución de Agua Mineral Panimávida, en un local de Calle Vicuña Mackenna N° 20, también se distribuye, en una dirección no precisada, el agua mineral Quinamávida.

Se funda una fábrica de alpargatas en Calle Uno Sur, de propiedad de Ángel Martínez. A esta le sigue otra similar de Luis Martínez y Cía., en Calle Uno Sur.

1914

Se abre en Talca una fábrica de almidón de Lobenstein y Cía., en Calle Cuatro Poniente. Un año antes se estableció otra en Calle Cuatro Oriente de Antonio EspinosaOmar Clavé establece una fundición en Talca.

1915

Se instala en Curicó la distribuidora de abonos de Ramón Merino y Cía., ubicada al lado norte de la Estación de Ferrocarriles de Curicó.

El 24 de septiembre, el Consejo de Ministerio de Obras Públicas aprueba la construcción del ferrocarril de San Clemente a Molina, en torno del cual se cifran grandes esperanzas de desarrollo económico, pero las obras nunca se realizan.

El 10 de septiembre se inaugura la sala de espectáculos del Teatro Palet, ubicado en Uno Sur con Tres Oriente. La función inicial la ofrece el destacado actor Pepe Vila con las obras La Moza de las Mulas y La Niña de los Besos.

Se incendia el Pasaje Comercial Las Heras, ubicado en Calle Uno Sur de Talca. El siniestro ocurre el 4 de enero y causa grandes perjuicios y daños comerciales y materiales.

Se inaugura el Ferrocarril Eléctrico de Villa Alegre en ceremonia efectuada el 29 de agosto, iniciativa privada que permite establecer un medio de transporte de pasajeros y carga entre el puente Trapiche y la Estación de Ferrocarriles. La empresa es encabezada por el agricultor Eusebio Sotomayor Bustos. El servicio dura hasta 1929 y está ubicado entre los primeros ferrocarriles eléctricos del mundo.

1916

Eladio Yarza Abalía, Álvarez y Cía., fundan una fábrica de Calzado en Talca, ubicada en calle Tres Oriente N° 860.

1917

Se instala una fábrica de bebidas gaseosas de Fernando Köstner, en calle Catedral de Cauquenes.

Se establece la compra, venta y exportación de vinos Encina, Estancan y Cía Ltda. Funciona en Calle Diez y Siete Oriente N° 981 de Talca.

1918

Se funda la jabonería El Cisne por gestión de Manuel Monasterio. En 1925 se asocia con Mariano Bravo formando la razón social Monasterio y Bravo. Produjo jabones de diversa calidad y esmerada elaboración

Se instala en Talca el almacén de comestibles El Sol, en calle Once Oriente entre Uno y Dos Sur, de propiedad de Arjona y García

1919

Se establece en Talca la industria de paños Bio Bio de Stoehrel y Cía., distribuyendo casimires, paños para abrigos, frazadas, pochos, lanas para tejer, etc. Agente en Santiago es José Levy.

En un catastro industrial de ese año, se precisa que en Talca existen las fábricas de galletas y confites de Bosi, Delsanti y Yori, de Figari y Cía., de Miguel Palet y de los hermanos Weston, fundada en 1918.

Se funda en Talca la Panadería Comercial, de propiedad de Nicolás Vizcaya, de origen italiano y ubicada en calle Tres Sur N° 1132. Además se construye en Talca la primera “cité”, con capacidad para veinte casas y ubicada en calle Uno Norte entre Diez y Once Oriente.

1920

Antonio Grau funda la barraca La Feria, en Calle Doce Oriente, traspasada en 1929 a Teodoro González Hernández.

El comerciante italiano Antonio Cavalla Buffo abre en Curicó la Panadería Higiénica Modelo, en Calle Peña 109.

Se abre un Depósito de Vinos de propiedad de Armando Fuenzalida Feliú, en Calle Dos Oriente N° 1152 de Talca. Inicialmente se dedicó a la elaboración de vino corriente, pero

más tarde lo embotelló y etiquetó. El éxito comercial le permitió crear en 1932 la Sociedad Armando Fuenzalida y Cía. Ltda.

Se establece una empresa distribuidora de gasolina para camiones, tractores y automóviles de Óscar Flies, en Calle Cinco Oriente N° 1446.

1921

Los industriales Cartnes y Gothe fundan en la comuna de Retiro la Destilería Industrial de Membrillo, logrando el Primer Premio por sus alcoholes en la Exposición Industrial de 1922100.

Cirilo Benito funda una fábrica de alpargatas en Calle Uno Sur N° 1174, Talca.

1922

El industrial y químico farmacéutico Juan Acevedo Guajardo101 presenta a la Exposición Industrial de ese año y ya citada, un valioso muestrario del uso del yodo y sus sales, del que es autor.

Los empresarios González, Olaran y Rodríguez fundan una fábrica de catres y somieres en Calle Cinco Oriente N° 1192 de Talca.

1925

La Escuela Vitivinícola de Cauquenes se convierte en la Primera Estación Experimental Vitivinícola del país, por gestión del Ministro de Agricultura Claudio Vicuña S., y del Director General de los Servicios Agronómicos, Francisco Rojas Hunneus. Para ello es dotada de todo el material moderno que requiere una explotación de este rubro, como laboratorios, una estación climatológica, campos de experimentos de abonos, etc. Una de las primeras medidas es confeccionar el mapa vinícola del Departamento y de Itata, haciendo un estudio de los rendimientos económicos de los cultivos.

1926

Víctor Alvear funda una fábrica de calzado en calle Doce Oriente N° 1160 de Talca.

Se instala en Talca el primer proyector de avisos comerciales luminoso, ubicado en Casa Hirmas, con dibujos y colores que dan gran atractivo a la calle Uno Sur.

100 Exposición Industrial e Septiembre de 1922 de Santiago. Santiago (S.N.) 1922.

101 Además fue Alcalde y Regidor de Curicó.

1927

Se funda la imprenta y encuadernación Poblete, ubicada en Calle Dos Oriente N° 1139.

Se abre al comercio exterior la uva de Cauquenes, para ir creciendo paulatinamente a lo largo de ese año y los siguientes. En 1930 las ventas fueron de ochenta y siete mil kilos, en 1932 de doscientos mil y al año siguiente setecientos veinte mil kilogramos. La cifra más alta fue de 1934 con más de ochocientos mil kilos.

La Compañía Chilena de Fósforos de Talca llega a un acuerdo con la Compañía sueca Swedish Match C° la que compra el 50 % de las acciones, con un aporte de quince millones de pesos. En esta etapa, el primer Gerente General es Alex Selander Ericsson.

El 24 de agosto La Cámara de Comercio de Talca efectúa su sesión inaugural, tras obtener su personería jurídica el 18 de junio de ese año. Su primer Presidente es Federico Weston.

1930

German Klein establece una fábrica de bebidas gaseosas en Calle Once Oriente, Tres y Cuatro Norte de Talca.

Font y Gouveya abren una fábrica de calzado en calle Cinco Oriente N° 685 de Talca.

1931

Se funda la mueblería de Manuel Morales Gutiérrez, ubicada en Calle Ocho oriente entre Cinco y Seis Sur.

Ignacio Hoyos funda una fábrica de baldosas y tubos de cemento, en Calle Uno Sur 1262.

1932

Isidoro Grau establece una fábrica de cajones para frutas, barriles de miel, vino y similares, ubicada en Calle Uno Sur con Doce Oriente.

1937

El 24 de abril se inaugura el Teatro Municipal de Linares, aún en servicio.

1939

Se funda la Cooperativa Vitivinícola del Maule, creada tras la postración económica de la zona a causa del terremoto de enero de ese año.

El 6 de octubre se abren en Talca los cursos de la Universidad Popular, con apoyo del sector privado, a fin de capacitar a obreros y empleados en taquigrafía y alambre telefónicos. El organismo funciona en el Instituto Nacional.

Se funda en Talca la Asociación del Industriales del Centro ASICENT, quedando como fecha de constitución el 20 de noviembre, siete meses después de que el Presidente Pedro Aguirre Cerda fundara la Corporación de Fomento CORFO. El primer Presidente es Alex Selander, para ejercer después ese cargo don Manuel Monasterio, dueño de la fábrica de jabones “El Cisne” y luego don Ricardo Schorr, uno de los fundadores de la Fábrica de Papeles y Cartones.

Se abre el Curicó la Panadería Selecta, de la que es dueña la Sociedad Fernández y Suazo Ltda., integrada por Vicente Suazo Gómez y Arturo Fernández Camacho. En 1950 Vicente Suazo adquiere la totalidad de las acciones e integra a sus hermanos Hilario y Eugenio dando origen a la empresa Fideos Suazo, la que entró en proceso de quiebra el 21 de junio del 2018.

1940

Queda legalmente constituida la Sociedad Aceitera Concha Barros y Cía. Ltda., fecha que corresponde a la de la escritura firmada ante el Notario de Talca, César Jiménez Fuenzalida. La iniciativa es del agricultor Jorge Barros Fernández, quien inició las gestiones para montar una industria de este tipo en Talca, ante la imposibilidad de procesar ese producto en la zona.

1942

La Liga Comercial de Linares cambia su nombre a Cámara de Comercio. Su primer Presidente es don Agustín Soteras.

En sesión de la Cámara de Diputados del 16 de septiembre, el representante por Talca Don Guillermo Donoso Vergara, aboga por la necesidad de habilitar el paso Pehuenche, en la Cordillera de Los Andes del Maule.

1943

Con motivo de la próxima celebración del bicentenario de la fundación de la ciudad de Talca, se resuelve construir, con apoyo del gobierno y del sector privado, un Teatro Popular, para lo cual se adquiere un predio en Calle Dos Sur con Nueve Oriente.

La Cámara de comercio y el sector privado y empresarial de Talca solicitan al Gobierno, a través del Ministerio de Obras Públicas, que se considere la pronta construcción de un edificio para la Escuela Industrial, fundada en 1941 y que funciona en un ruinoso local.

1944

En intervención ante la Cámara del 6 de enero, el diputado Guillermo Donoso Vergara da cuenta de la alarmante disminución del caudal del río Maule, con severos perjuicios en la agricultura, por lo cual pide la pronta construcción del embalse de la Laguna del Maule.

1945

Tras permanecer cerrado por más de quince años, el 1 de febrero reabre sus puertas el Hotel Termas de Panimávida, en la precordillera de la Provincia de Linares.

Se inicia en Cauquenes la construcción del tranque Tutuben, en cuyos resultados para la agricultura se cifran grandes esperanzas. Según estimación de los ingenieros, el tranque debiera estar en servicio a mediados de 1948.

1947

Se funda en Cauquenes la Escuela Industrial. Las clases se inauguran el 22 de septiembre, siendo su primer Director don Carlos Lorca Olguín. Los primeros alumnos egresan en 1950, aportando técnicos calificados a la empresa y la industria de la zona. Desde 1978 pasó a denominarse Liceo Politécnico C-33 y más tarde Pedro Aguirre Cerda

Se anuncia en esferas de gobierno que Constitución podría convertirse en una base aérea de primer orden, toda vez que en Quivolgo existe una cancha de aterrizaje natural, ubicada en la hacienda de Jorge Santa María. Además se estudia considerar al río Maule como una posible pista de amarizaje para hidroaviones, según estudios de la Armada. Ello significaría un notable apoyo a la industria y comercio local por la rápida conectividad con Santiago y otras ciudades. El proyecto, sin embargo, no se concreta.

El Intendente de Talca Ulises Correa recibe un estudio de la Compañía Siderúrgica, fechado el 12 de marzo, para producir hierro en yacimientos de la zona, para lo cual FAME aportaría diez millones de pesos.

1954

El 9 de diciembre se inician las obras del Embalse Digua, en la precordillera al oriente de Parral. Los trabajos tienen un costo de seiscientos millones de pesos y la prospección es almacenar

ciento ochenta millones de metros cúbicos de agua, para regar veinte y cuatro mil hectáreas de terreno. Los trabajos son dirigidos por el ingeniero Roberto Aranguiz.

1955

El 15 de enero entra en servicio la primera parte del longitudinal o Ruta 5 de hoy. El tramo va desde Bobadilla a Putagán. Durante varios años personeros de Talca y Linares, además de otras ciudades, exigieron a las autoridades que esa ruta pasara por el interior de cada localidad.

1960

El 30 de enero se inician los trabajos de construcción del camino de Talca al Paso Pehuenche, en torno del cual se crean numerosas expectativas comerciales y económicas.

1961

En abril de ese año se efectúa en Cauquenes el Congreso Nacional de la Vendimia en la Quinta Experimental de Cauquenes, con la presencia de una delegación japonesa, siendo una de las primeras incursiones de la economía nipona en nuestro país. Se hacen exposiciones de vinos y frutas, se organizan seminarios, a la vez que se define por primera vez el concepto de acreditar marcas en la vinificación y en colocar los productos en mercados internacionales.

1962

El 25 de noviembre se coloca la primera piedra de los Colegios Universitarios Regionales de Talca, en ceremonia que preside el Rector de la Universidad de Chile Juan Gómez Millas y que se verifica en los campos de Lircay, gracias a una donación de don Romeo Castagnini y su esposa Livia Roncagliolo y con el apoyo económico de industriales, comerciantes y público en general.

El 1 de diciembre se constituye en la Intendencia el Comité Organizador de la Universidad Agrícola o Rural, al que asisten autoridades del agro como el ex Ministro de Agricultura Hugo Sievers e industriales locales como Hernán Cruz Concha, Miguel Calaf, Ricardo Burgos y Ake Sergestrom. Sin embargo no logra concretarse el proyecto y los fondos que otorgaba un organismo internacional se desvían a otro país.

El 14 de diciembre se inaugura oficialmente la Universidad Técnica del Estado sede Talca, presidida por el Rector Horacio Aravena Andaur.

1963

Se organiza en San Javier, encabezada por Rotary Club de esa ciudad, la Primera Feria Internacional inaugurada el 14 de marzo de 1963, la cual marca el inicio de una de las actividades empresariales más importantes de la región. Concurren representantes de Argentina y de diversas ciudades de Chile.

1964

El sábado 14 de marzo abre por primera vez sus puertas FITAL, Feria Internacional de Talca, convirtiéndose al correr de los años en uno de los encuentros industriales y comerciales, además de artístico, más importante de la región y de Chile. Dejó de realizarse en el 2015.

1965

Una nota publicada en La Mañana de Talca, sugiere fundar un Museo del Campo, similar al Parque Criollo, que existe en San Antonio de Areco, en Argentina y donde se exhiba una muestra de todo aquello que concierne al campo chileno, correspondiente a la Región del Maule.

El gobierno resuelve construir la Planta de Celulosa en Constitución. Entre las ventajas sociales está la de dar trabajo a dos mil quinientas personas y elevar el nivel de vida de la zona. La obra queda en condiciones de funcionar a fines de 1974, con capacidad para procesar cincuenta mil hectáreas de pino. A la vez se inicia un plan de reforestación del Maule.

1968

El 29 de noviembre se inaugura el Tranque Digua al interior de la precordillera de Parral. Las obras se iniciaron en 1943 y permitirá regar miles de hectáreas.

1971

Tras la elección del Presidente Salvador Allende, numerosas empresas de Talca y el país son intervenidas, como paso previo a su estatización y el paso a la llamada área social de la economía.

1972

El 21 de abril el Ministro de Agricultura Jacques Chonchol se constituye en Talca para dirigir personalmente la expropiación de trescientos fundos, con lo cual se pretende entregar todas las tierras productivas a los campesinos, mediante su parcelación.

1975

El 8 de septiembre se convoca a una reunión en el Hotel Plaza, convocada por el Intendente de la época, Coronel Claudio Chacón, donde diversos industriales y comerciantes debaten la situación económica de la región. A su vez, el Presidente de ASICENT Arturo Fernández Cornejo plantea la creación de una Corporación Privada de Desarrollo Local, uno de cuyos objetivos era defender y preservar el Banco de Talca.

Se funda la empresa Helados San Francisco de Loncomilla, en el camino a Constitución Comuna de San Javier, por iniciativa de Francisco Salvador Mac-Clure con 46 vaquillas que producen la materia prima. Por su calidad, seriedad y extraordinaria elaboración, hoy son aceptados sus productos lácteos en todo el comercio del rubro.

Corte de un molino de turbina, de una parada de piedra, utilizado en la zona central en el siglo XIX. Greve Historia de la Ingeniería.

Bodega Agrícola de Talca 1912

Coches de Guaguas y Almacén de Piano, en Calle Comercio 902, hoy Uno Sur. Se enviaban a todo el país. Guia Comercial de Talca, 1912.

La fábrica de cerveza de Otto Schleyer, ganadora de varios premios por la excelencia de sus productos. Guía General. Talca 1894.

Don Marcelino Palet tenía una fábrica de calzado frente a la puerta del Mercado. Se denominaba El Negro y era un notable industrial del rubro, en 1903.

Aviso de la recordada Cervecería Rosenkranz, Hotel Comercio y Curtiembre Camalez de Linares. 1930

Tienda La Perla de Calle Uno Sur
Sombrería Giraud, legendaria por la calidad de sus productos

El industrial español Eladio Yarza Abalia, fundador de Calzados Yarza en Talca. Falleció en 1938.

El fundador, industrial italiano José Alicó.

Las

Las casas de las viñas Samperdarena de Lontué, fundadas por el italiano Juan Bozzolo en 1895.
casas Sanpierdarena en la actualidad.
Los talleres de Calzados Yarza, a principios del siglo XX.
La Fábrica Nacional de Porcelanas, lozas y gres de Alicó y Mathinson, ubicada en Calle Doce Oriente.

Botica y Droguería El Sol, en calle Uno Sur 830, llamada en esa época Comercio.

Aviso de la tienda, mercería y abarrotes de don Andrés Vaccaro, uno de los establecimientos más surtidos de la época. Azócar, Talca Ilustrado 1905.

Librería Nacional de Talca, ubicada en Uno Sur 843 a 849. Una de las más surtidas de su tiempo. 1944.

Aviso de carácter nacional de la Fábrica Chilena de Fósforos, de 1940. Locomotoras armadas en Talca, además de Valparaíso y Santiago, en 1905. Azócar, Talca Ilustrado. 1905.

El aviso de la Botica del Indio, una de las más famosas de Talca y la zona.

El mítico local de la Botica del Indio de Talca, en Calle Uno Sur, de Talca, un símbolo de la ciudad del siglo XX.

La famosa Sastrería Jiménez, de don Eugenio Jiménez, en Uno Sur, entre Uno y Dos Oriente, de Talca. 1951.
Bodega El Aromo, aviso de 1951.
Viñas de Rojas y Carrasco y Vinos Valdés de Talca, de 1951.
Fábrica de Licores y Bebidas Gaseosas de don Antonio Vargas S., Anuario Comercial 1917.
Viñas Santa Elvira y el Ingeniero Agrónomo, Enólogo, Jorge Byrt, de 1951.
Depósito de Vinos de Armando Fuenzalida Feliú, en Dos Oriente entre Uno Sur y Uno Norte, Talca. Marzo de 1951.

Etiqueta de los productos de Helados San Francisco de Loncomilla.

Local de Helados y productos lácteos de Loncomilla

La sociedad talquina pasea por las playas de Constitución, a fines del siglo XIX.

Locomotora montada con calderas de Talca 1893. Tienda El Caballo Blanco, en Uno Sur, entre 10 y 11 Oriente, con gran surtido de artículos para el hogar.
El recordado Teatro Palet, en Uno Sur con Dos Oriente.

Este libro se terminó de imprimir en los talleres de Impresora Contacto Talca, en Noviembre de 2019, con una tirada de 500 ejemplares.

Diagramación: Luis Arriagada Muñoz

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