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Del Mataquito al Maule

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Del Mataquito al Maule © Hector Herrera Flores

Primera edición: noviembre 2025 Interior en papel bond ahuesado de 90 gramos Cubierta en couche 300 g. Impreso en Chile

Editores: Darío Cáceres, Jorge Schorr

Las ilustraciones de este libro fueron generadas con la asistencia de inteligencia artificial mediante herramientas de síntesis visual, y posteriormente curadas y adaptadas por la diseñadora.

La publicación fue financiada por Constructora Independencia, a quienes agradecemos su compromiso con la cultura y la memoria territorial.

Derechos de la edición reservados para todo uso.

DEL MATAQUITO AL MAULE

Héctor Herrera Flores •

VOLVER AL MAULE: POESÍA, REENCUENTRO Y MEMORIA

Volver a reencontrarme con un sanjavierino y colega de aquellos años en la Universidad de Talca (tiempos de sueños y de esperanzas) ha sido, más que una coincidencia, una oportunidad entrañable para evocar mi pasado. Primero, conocí a la madre de Héctor y luego a él mismo, en aquellos días en que la Universidad me formó y me permitió ejercer como funcionario y profesor. Esa amistad, cultivada entre aulas y pasillos, hoy renace bajo una nueva luz: la de la poesía, siempre vigente y eterna.

Cuando Héctor me contactó para apoyar la publicación de este libro, Del Mataquito al Maule, no dudé un instante en acompañarlo. Hoy, al escribir estas líneas, me convenzo de que aquella decisión fue más que acertada. Se dice que el poeta tiene premonición y la poesía es su expresión.

Durante años he trabajado junto a Jaime González Colville en la recuperación de la memoria histórica del Maule. Con Héctor, en cambio, añadimos a ese rescate un matiz distinto: la poesía. Sus versos son un espejo honesto y apasionado de nuestra tierra, sencillos en la forma pero profundos en el sentir. Llenos de autenticidad, rescatan la vida de los pueblos, sus ríos y su gente, con una transparencia que conmueve. Es la eternidad del Chile profundo que no podemos perder.

Este libro, además, se enriquece con un aporte innovador: ilustraciones concebidas con el apoyo de la inteligencia artificial, que lejos de restar, realzan el valor de los textos y dan una nueva dimensión a la tradición poética maulina.

Apoyar y financiar esta iniciativa ha sido para mí un acto de intensa convicción: la certeza de que los valores y tradiciones de nuestro país deben preservarse, transmitirse y fortalecerse. Estoy convencido de que estas páginas no solo entretendrán y emocionarán a sus lectores, sino que también dejarán un legado cultural para las futuras generaciones.

Espero que este libro llegue a nuestras escuelas y liceos, y que los jóvenes del Maule encuentren en él un motivo de orgullo, identidad y pertenencia. Porque la poesía, cuando nace desde la tierra y el corazón, se convierte en memoria compartida y en patrimonio que trasciende en el tiempo, es un legado para las generaciones que nos sucederán.

LA FUERZA

DE LA MAULINIDAD

La “Maulinidad” ha sido definida como una expresión que describe de manera concreta una entidad cultural asociada a la Región del Maule. Vale decir, está circunscrita a ciertas características, creencias y valores que hacen que sus habitantes posean un sello distintivo único, que distingue a sus habitantes, a sus ciudades y su ruralidad.

La Maulinidad, luego, está referida a un concepto central en la literatura y cultura chilena, representando una perspectiva particular sobre la vida, la naturaleza y las relaciones humanas.

En esta perspectiva hay un vínculo profundo con la tierra, sus eco sistemas, el trabajo, con el Río Maule por un lado y el Mataquito por otro. Aspectos que Héctor Herrera ensalza, como elementos centrales en su propuesta poética.

“Donde nace mi región/ y comenzó mi destino/ se baila lindo la cueca/ y se consume el guen vino/ asi comienzan mis versos/ entre campo y campesinos/”. (Del Mataquito al Maule).

“En el centro de mi Chile/ hay un lugar especial/ y si no recuerdo mal/ historia tiene por miles/ conocieron los fusiles/ y supieron de la paz/ cultivando la amistad/ vieron nacer el gran Peumo/ más tarde Maule el eterno/ que nació para mandar/”. (Maule – Río de lluvia).

Esa es una de las múltiples ideas subyacentes en este texto de Héctor Herrera: su poesía da cuenta de un énfasis vital con las costumbres que la constituyen, con la tradición y su evidente pertenencia a la comunidad rural, cuyo origen es histórico y se expande con un impulso incontrarrestable por todo el país.

“En la mitad de mi Patria/ cuna de las tradiciones/ se levanta mi ciudad/ entre cuecas y canciones/ entre ponchos y rodeos/ llegamos a la querencia/ orgullosos porque aquí/ se firmó la independencia/”. (Talca- Trueno).

Y no obstante las dificultades de la sobrevivencia, sus versos exaltan la capacidad de poder adaptarse a las vicisitudes telúricas, a su geografía, a los desafíos que la subsistencia presenta, con una actitud de optimismo, con una mirada lúdica tan propia de la idiosincrasia maulina, con esa capacidad innata de enfrentar la adversidad, mirando siempre un futuro como parte del desarrollo personal, y, sobre todo, comunitario.

“San Clemente tuvo trenes/ y conoció inundaciones/ y a pesar de sus pesares/ su fortaleza se impone/” (San Clemente- Devoción por el santo.

“Yo sé que no ha sido fácil/ en casi trescientos años/ soportando terremotos/ lluvias sequías y daños/” (Curicó- Aguas negras)

Destaca la tradición, sea oral o escrita, la forma de relacionarse entre las personas que cohabitan en un universo específico, pero que se amplía producto de la imaginación, de los mitos, de las leyendas que han ido reflejando la historia, además de una especial cosmovisión del territorio, de su población y el medio ambiente.

Héctor Herrera ha efectuado un tránsito descriptivo con una notable precisión respecto a los poblados que se erigen por su región, y, sólo a guisa de ejemplo:

“Allí donde corre el viento/ y el sol regala el calor/ donde se pasa mejor/allí nació mi Curepto/ yo se lo digo por cierto/ aunque no

lo vi nacer/ yo supe de su merced/ allá por el mil seiscientos/ yo se lo juro que es cierto/ se tiene que convencer/”. ( Curepto – Donde corre el viento).

Así, engarza las Provincias de Talca y Curicó, con pinceladas certeras que hacen de cada espacio habitado, un sitio digno de ser, no solo conocido en su historia particular, sino, “reconocido” como parte integrante de un Chile múltiple, misceláneo, con culturas que se superponen, pero que, en su esencia, configuran un mapa, una carta de presentación hermanada por lazos de sangre, de tradición común, de las etnias que la conforman y que la proyectan al resto del país, desde su identidad tan propia y unitaria.

“Antes que llegara el Grande/ debe hacer cuatro mil años/los bravos Picunches de antaño/ y los Incas ya más tarde/ a San José de Cuyuname/ lo llamaron Empedrado/ y usted no se ha enterado…/” (Empedrado – Lugar pedregoso).

O bien:

“Si te invadieron los Incas/ bautizándote Aimará/ pa´mí serás Mataquito/ y otro nombre no tendrás/ eres mi río profundo/ mi hogar, mi sueño y mi paz/”. (Licantén- Lugar de piedras preciosas).

En suma, tiene ante usted, una poesía honesta y libre. La simpleza es su norte y de algún modo, en ella reside su profundidad. Un canto a la existencia, una invitación a recorrer esta maulinidad, como si se estuviera a cada instante descubriéndola.

“Yo sé que los años no perdonan/ y la vida se acaba al despertar/ que aprendemos cuando ya no hay horas/ porque el tiempo ha marcado su final/”. (Aprender viviendo).

Ingrese en estos versos como si recién naciera un niño que aprenderá solo a vivir. Y sonría, reflexione o imagine que estas palabras son insinuaciones, sospechas o indicios de esta terrestre eternidad.

I

Donde nace mi región y comenzó mi destino, se baila lindo la cueca y se consume el guen vino, así comienzan mis versos entre campo y campesinos.

II

En Quinta monté mi yegua, en Teno me desmonté, alguien me contó hace un tiempo que se comía re bien, y como no soy rogao le hice caso y me quedé.

III

Después pasé por Molina, por Rauco y por Romeral, muy Sagrada esa Familia con mostos pa’ degustar, empinando la botella hasta me dio por rezar.

Pa´ los caminos costeros, me gustaría volver, pasearme por Licantén, por Iloca y Hualañé, bañarme en aguas costeras y dormir en Vichuquén.

VII

San Rafael por el norte, Río Claro más arriba, Pelarco pa ´la montaña, lleno de gente quería, no me quiten ese gusto de visitar la María.

V

Una Provincia muy noble la provincia ´e Curicó, Aguas Negras le han llama´o y eso yo no me lo explico, cuando sus playas y ríos son manantiales re´ lindos.

VIII

Llegamos a San Clemente, comuna internacional, donde el cariño se siente y a naide lo tratan mal, chitas la comuna grande como grande es la amistad.

VI

Pero aquí no se termina mi Maule norte aguerrío, Talca tiene 10 comunas entre montañas y ríos, permítanme que les cuente de esos lugares queríos.

IX

Ya vamos cruzando Talca, pa´ Pencahue voy contento y si me pilla lo oscuro, paso la noche en Curepto, o mejor me voy a Maule seguro hay alguien despierto.

A la mañana siguiente

me endilgo para Empedrado, llegando a Constitución con el trasero pelao, pero más feliz que un quique después de verme curao.

XII

Puedo mostrarles el Maule, Río Padre adonde quiera, desembocando a la mar, naciendo en la cordillera, abrazando veinte ríos donde Quivolgo lo espera.

XI

También es provincia linda

Talca mi Capital, cuna de universidades donde yo quiero estudiar, pero si me enseñan otros, también yo puedo enseñar.

XIII

Y aquí acaban estos versos con sabor a huaso errante, por haber sido mi cuna, mi alimento más notable y por ser mi protectora, Región del norte del Maule.

PROVINCIA DE TALCA

Talca, Constitución, Curepto, Empedrado, Maule, Pelarco, Pencahue, Río Claro, San Clemente, San Rafael.Luptatate et de

I

Entre mar y cordillera, entre el Maule y Río Claro, se dibuja mi ciudá capital de rotos gallos. Tres capitales famosas

Talca, París y Londres, onde dicen que la luna, mientras nace el sol se esconde.

En la mitá de mi Patria, cuna de las tradiciones, se levanta mi ciudá entre cuecas y canciones. Entre ponchos y rodeos llegamos a la querencia, orgullosos porque aquí se firmó la independencia.

Si la memoria no engaña y no jué Manso de Velasco,

Tomás Marín de Poveda fundó este terruño sacro.

De Poveda o de Velasco lo gueno es que se fundó, van casi trecientos años, diga que lo dije yo.

IV

Me gusta subir al cerro y acompaña’o es mejor, pa’ que la virgen me ayude a llegar junto a mi amor. Se ve Talca completito y el río luce imponente, la luna besa su cuerpo mientras se turba mi mente.

V

El solo nombre de Talca me estremece como un trueno, dicen que es gente orgullosa, pa’ mí son guenos chilenos,

los talquinos que conozco son guenos pa la amistá, son paisanos cariñosos si no los trata a patá.

VI

En el centro de mi Chile practicamos la cultura, la vida universitaria donde el estudio perdura, de ahí han salido hombres bravos sembrando sabiduría, flamantes profesionales que cualquiera envidiaría.

VII

En esta esquina me bajo, mis versos se han acabao, la inspiración se me va cuando el trago se ha marchao, igual como guen talquino voy a brindar por mi gente, si no hay vino tomo leche, siempre que tenga aguardiente.

Perla del sur te han llamado, los maulinos que te quieren, déjalos que te veneren, el nombre te lo has ganado, bendito mi mar amado

que recibe a tanta gente, millonarios e indigentes sin poner ningún reparo, porque siempre has sido amparo de turistas exigentes.

Por tantas razones te amo, sufrida costa maulina, de las aguas cristalinas, mi Patria chica te llamo, hasta tus playas llegamos buscando paz y descanso, confiando que eras remanso, a tu isla Orrego llegué y al final me equivoqué, porque el llamado fue falso.

III

También mi costa maulina tiene preciosas figuras, he visto lindas pinturas, todas ellas me fascinan, a emocionarse te invita el Mutrún y sus cantoras, Piedra Iglesia en esta hora Dunas y Calabocillos, donde te cantan los grillos desde que nace la aurora.

IV

Quivolgo tiene un valor muy poco reconocido, sus cuevas según mi tío, son un verdadero sol, en turismo lo mejor pero están abandonadas, sucias tristes y olvidadas, sin que nadie las visite, y sin que hagan un convite como si no fueran nada.

V

Con Putú cierro estos versos y aquí detengo el camino, soy putugano y maulino y para cantar soy tieso, para bailar le confieso soy más duro que un martillo, doy más vueltas que un tornillo y por eso debe ser, que no encuentro una mujer que quiera bailar conmigo.

Allí donde corre el viento y el sol regala calor, donde se pasa mejor Allí nació mi Curepto. Yo se lo digo por cierto aunque no lo vi nacer yo supe de su merced allá por el mil seiscientos. yo se los juro que es cierto, se tiene que convencer.

II

Dicen por ahí los vaqueanos, que en la Hacienda de Curepto y no diga que no es cierto, que peleó el toqui Lautaro, con Valdivia se enfrentaron defendiendo sus razones, poniendo sus corazones y mostrando su bravura, esa que siempre perdura cuando abrazamos pasiones.

III

Tierra de tejas cocidas, rincón de maderas nobles, donde reposan los robles y el secano es nuestra vida, por eso nunca me pida que abandone este lugar, conmigo no han de jugar de aquí no me muevan nunca, mi castillo es una ruca y mi comida un manjar.

IV

Diez años se demoraron en construir El Rosario y según versan los diarios el dos mil diez los robaron, bárbaros que nunca amaron imágenes veneradas, santos que la gente amaba con profunda devoción, temblando sin compasión mientras el pueblo lloraba.

Y antes que caiga la tarde, recordemos a Rafide, y si la gente lo pide, a Pedro Antonio González, y por si usted no lo sabe,

o por si ya lo olvidó, fue en Curepto que nació la poesía señores, y los poetas mejores, y diga que lo dije yo.

I

Casi al llegar a la mar me crucé con Empedrado, un lugar bien acampado de gente muy singular, la tiene que visitar si del rodeo es amante, no hay vecino que se aguante a la hora de montar, venga mi amigo a tantear este suelo de gigantes.

III

Antes que llegara el Grande, debe hacer 4 mil años, los bravos Picunches de antaño y los Incas ya más tarde, a San José de Cuyuname le llamaron Empedrado y si usted no se ha enterao, Nirivilo fue famoso, Junto al Morro montañoso, Municipios que han quitao.

II

Si bien es suelo secano a veces llueve a rabiar, si usted se quiere mojar salga una noche lluviosa, yo no hay visto mejor cosa que terminar empapao, el poncho too mojao, por dentro bien protegío, con unos tragos de vino y los zapatos embarraos.

IV

En estos tiempos actuales, no se trabajan las huertas, la agricultura está muerta y abundan las forestales, y para curar los males, hay que trabajar con sierra, en vez de labrar la tierra y cosechar buenos frutos, trabajamos como brutos esa es nuestra propia guerra.

IEn el centro de mi Chile hay un lugar especial, y si no recuerdo mal historias tiene por miles, conocieron los fusiles y supieron de la paz, cultivando la amistad vieron nacer al gran Peumo, más tarde Maule el eterno que nació para mandar.

II

Seguro usted no sabía porque nadie se lo dijo, cuéntelo usted a sus hijos con orgullo y alegría, mi corazón me latía cuando alguien me lo contó, que en Maule mismo nació la que llaman Capital Talca ciudad Regional en mi Maule se crio. III

Y si aún no le han contado, yo lo sé hace mucho rato, en Maule existió El Chivato, un yacimiento encontrado, de oro puro y lo han bajado a lomo de burro cancino pepitas del oro fino que recogían en baldes maulinos y visitantes soñando un mejor destino.

IV

Río de lluvias te llaman, en nombre del río padre, eres gigante que abre sus brazos a los que claman de sur a norte te llaman ríos menores y estrechos hasta llegar a tu lecho donde acoges con amor a los que buscan calor y protegerse en tu pecho.

I

Desde lejos yo te observo, Pelarco de mis amores, con esos lindos colores que en mi memoria conservo, y cada día que vuelvo a pisar en tierra firme, me resisto para irme porque aquí encontré el amor, y un poquito de calor que conseguí antes de hundirme.

II

Si bien toy arrepentío de la vida que hay llevao, te juro no te ha olvidao mi corazón afligío, las penas que yo hay vivío por estar lejos de ti, imaginar no podís, y eso es lo que más me duele, que te encontraste un pelele y te veo tan feliz. §

III

No sabe usté cuánto sueño en la iglesia San José, entrar junto con usté para ser siempre su dueño, y junto a cálidos leños confesarle mi cariño y conocer a ese niño que abandoné aquella tarde, cuando me convertí en cobarde, pisoteando mi destino.

IV

Si usté me perdona de una trabajaré como idiota, con la pala y la picota construiré una medialuna, le haré unas lindas tribunas mejor que la de Correa, pa que la gente la vea saludar al anca mía, llevando también la cría pa que los viejos me crean.

Agua de escarcha te llaman, cuna de la agricultura, manantial de la cultura donde el arte cobra fama, donde las penas se calman con un guen pastel de choclo,

un mosto de los que hay pocos, un chancho en piedra picante, para calmar a este errante y secar este par de ojos.

Entre esteros y viñedos, entre mar y valle verde, se me apareció Pencahue donde la vista se pierde.

V

Los Villagra y los Garrido, son vecinos que conozco, orgullosos de ese nido donde se toma el buen mosto.

II

En ese hermoso rincón, muy cerca del litoral, el hombre de mi región a Lautaro vio pelear.

VI

El cristiano es buen amigo, no un enemigo salvaje, él nos trajo la parroquia, desde Rauquén a Pencahue.

III

Lo abrazan viejos esteros, Los Puercos, Tanguao y Las Palmas, El Batuco es el primero, aunque todos llenan mi alma.

VII

Y cuando los años pasen y vengan hijos y nietos besaremos este suelo que siempre habrá de ser nuestro.

IV

Tu nombre sabe a zapallos, y tu tierra a vino seco, a chicha sabe tu campo y a pipeño del más bueno.

En las faldas de Cumpeo y en medio del Río Claro, me entusiasma hacer un aro, con amigos que no veo, viejos lindos como el Leo, gente guena pa’ la pala, pa’l tinto y pa’ la guitarra, de esos que pasarán los años, siendo los mismos de antaño en velorios y en las farras.

II

En esas tierras sagradas en la batalla de Vegas, a realista que llega Freire le muestra sus garras, preparó cada jugada, alistó bien a sus huestes y con un guen contingente saliendo de Casas Nuevas, montando briosas yeguas, peleó y venció con su gente.

III

Pero lo más asombroso

jué la construcción del canal, nadie se iba a imaginar que un grupo de hombres virtuosos, en 10 años presurosos, por debajo ´el río Claro, a pala, picota y palos construirían el Cumpeo, si no lo veo no creo, guen dar con los viejos gallos.

Dicen por ahi los vaqueanos, que su nombre está bendito y que jueron parroquianos, los que abrieron los caminos.

II

Como atentos vigilantes, el Quizapú y el Cerro Azul, pegaditos a los Andes, vieron florecer el sur.

Un sur que está a la mitad, de mi Chile largo y flaco, donde nació la amistad, entre totoras y barro.

IV San Clemente tuvo trenes y conoció inundaciones, y a pesar de sus pesares su fortaleza se impone.

V

Y que nadie se desbande, ni se las dé de campeón, que no hay terruño más grande, en toita la región.

VII

Y mientras vamos creciendo los invito a visitar unos lugares re’ lindos que tiene nuestra ciudad.

VIII Vengan al Descabezado y a la Laguna del Maule, Vilches Alto está esperando, repleto de gente amable.

IX

Y si les baja la sed, entre tantos caminares, los invito a visitar, Viña Casas Patronales.

VI

Y si aguardamos cien años pa’ transformarnos en ciudad, podemos esperar un año y talvez un poco más.

Es cierto, soy la más nueva de las comunas del Maule, pero usted amigo no crea que pueden atropellarme.

V

Yo no estoy desprotegío, vivo al medio ´e mi región y cuento con más gentío, que el que fue mi protector.

II

Nací de los pelarquinos, poco menos de 30 años, tengo el coraje maulino, si alguien quiere hacerme daño.

VI

Este verso amigos míos, es de un sanrafaelino, que ha visto crecer su suelo y que cree en su destino.

III

Hay vivío unos 6 lustros, entre procesión y viñas, y hay producido con gusto cereales con hortalizas.

VII

Y si alguno se ha ido lejos en busca de mejor vida, le recomiendo volver a esta tierra bendecida.

IV

Una hermosa biblioteca para ilustrar a mi pueblo, una fiesta , algunas cuecas y una semana en febrero.

PROVINCIA DE CURICÓ

Curicó, Hualañé, Licantén, Molina, rauco, Romeral, Sagrada Familia, Teno, Vichuquén.

Aguas negras te han llamado majestuoso Curicó, mil batallas te han honrado en defensa del honor.

Cuando se quiere a su tierra, Lo dijo el Toqui Lautaro, se abandona al enemigo y se deja atrás Arauco.

II

Si alguna vez fuiste ajeno, colchaguino o qué se yo, para mí fuiste maulino y no acepto otra opinión.

VI

Salve Manso de Velasco, fundador de nuestro suelo, recibe mi gratitud, por tanto amor y desvelos.

III

Tu vida nació entre Curis, entre Pehuenches naciste, entre bravos te forjaste y entre caudillos creciste.

VII

Hoy quiero subir al Condell, si no me falla el pulmón y gritarle a todo Chile, que Curicó es mi nación.

IV

Yo sé que no ha sido fácil en casi trecientos años, soportando terremotos, lluvias, sequías y daños.

VIII

San José de Buena Vista, se desvaneció en el tiempo, hoy Curicó es Capital de la industria y del esfuerzo.

Si se decide a venir, lo invito a mi festival, a pesar que la pandemia ayer nos robó el cantar.

X

Los invitaré al Cerro Condell y a las viñas de mi valle,

probaremos ricas tortas, mientras recorren mis calles. XI

Y aquí se acaban mis coplas, junto a Calquín tallador, el que nos trajo al guerrero y nos talló al fundador.

En las costas de mi Chile hay un rincón especial, Hualañé lo bautizaron por un pato natural.

II

Dicen que un huala pasaba, entre El Buche y Patacón, cruzaba el Espinalillo, Los Coipos y algún rincón.

III

Cuentan que un indio araucano su cuerpo allí descansó, dicen que era el gran Lautaro que en esos pagos murió.

V

Amigo Hualañecino, no cambie nunca su hogar, viva el orgullo de haber nacido en este lugar.

IV

Hualañé es tierra de hombres y mujeres valerosas, un lugar de gente amable, es casi un jardín de rosas.

VI

Los triunfos que haya logrado y otros nuevos que vendrán serán fruto de este suelo con sabor a tierra y mar.

Un verso a mi Licantén, cuna de piedras preciosas, el de los cerros de cuarzo y las muchachas hermosas, las que bailan, las que cantan y las que parecen rosas.

IV

Si te invadieron los Incas bautizándote Aimará, pa´ mí serás Mataquito y otro nombre no tendrás, eres mi río profundo mi hogar, mi sueño y mi paz.

II

Dicen los Mapudungún, que es tierra del hombre fuerte, donde se vence a la vida, yo le juro que no mienten, y si me pillan mintiendo, que me abandone la suerte.

V

Gracias Señor por sus aguas

Que limpian mi corazón

Desde las nieves andinas Hasta llegar al Peñón.

III

Al igual que otros poblados, somos un lugar costero, cuna de Pablo de Rokha, viñateros y artesanos, y de la Rayén Quitral joya del pueblo araucano.

Nombre glorioso te cubre

Molina de mis amores, digno homenaje al Abate jardín cubierto de flores.

II

Los valles de Quechereguas vieron llegar esos años, a su primer habitante, dicen que un tal Avendaño.

III

Según nos cuenta la historia fuiste dique en la campaña, y el preferido de O’Higgins en sus últimas batallas.

IV

Con Molina de escenario la Patria Vieja se fue, allí brillaron patriotas bravos del Batallón Lontué.

V

Por eso quizá te recuerdan esos viejos estandartes, fuiste Molina un ejemplo de tantos pueblos baluarte.

VI

No olvido tu Parque Inglés, ni tu Radal 7 tazas, tus viñas manjar de Dioses, ni tus tradiciones huasas.

VII

Villa noble de Molina, hogar de los artesanos, donde la envidia no existe porque todos son hermanos.

VIII

Déjame cantarte un verso, sabia tierra olor a viña, campos con sabor a triunfo, aguerridos combatientes de Molina.

I

Los primeros valientes que llegaron, Indios Curis se comenta los llamaban, eran bravos guerreros corpulentos que a su tierra mapuche veneraban.

II

Sin embargo, por cosas de la vida, veleidoso el río Teno abandonó el camino, cambió en un minuto el curso de sus aguas, sin siquiera advertirles su destino.

III

Muchas vidas se perdieron esa noche, dicen que la desesperación creció, madres e hijos corrieron por su vida, y cientos de padres que el agua les robó.

Pero la sabia porfía de su gente, proveniente del gran quiñamalén, transformó esas gredosas aguas en el más noble Rauco del edén.

VI

Se abrieron esperanzas y caminos, paseos que su gente disfrutó, y esa hermosa postal del Mataquito, que nació en los Andes y en la costa se perdió.

V

Despertó la educación primaria, le dio vida a la gran escuela 10, aula de poetas y cantores y maestros amantes del saber.

VII

Por eso yo le canto a mi terruño, la pena del pasado ya pasó, el presente y el futuro nos espera, el sufrimiento, el tiempo lo borró.

I

Enclavado en la región al norte, naciste en aquel 92, desde el 800 construyendo historia y poco a poco hiciste oír tu voz.

II

Esa voz yo la escuché en los escenarios, con cantores de todos los rincones, Festival de la Guinda te llamaron, y fuiste de los buenos los mejores.

III

Hoy quiero recordar tu canto y aplaudir a tantos payadores, no me quiten la alegría de escucharlos, Romeral es tierra de cantores.

El Romero que nació en tus montes, y creció con la fuerza de un volcán, fue el mismo que grabó tu nombre, grandioso y tranquilo Romeral. V

Y cuando quieras volver a nuestra tierra, por el norte agreste o por el sur lluvioso, podrás entrar por los Queñes o la costa, tendrás siempre un abrazo cariñoso.

Cuna de mi Maule lindo, Valle Sagrada Familia, tu nombre me sabe a Cielo y tu apellido a vigilia.

II

Soy guaso sacrafiliano, nacío entre corriguelas, alimentando tres chanchos que me regaló mi aguela.

III

Aquí nos conocemos toos, no hay ningún desconocío, y el que diga lo contrario, por aquí nunca ha vivío.

IV

Me gustan las guenas fiestas y también el navegao, la chicha dulce y el vino, soy de Rincón de Mellao.

V

En la fiesta costumbrista, con guitarras y cantoras, le hacimos a las rancheras, de la noche hasta la aurora.

VI

Que vivan los artesanos, guenos pa’ la uva guasa, si mi verso no le gusta, endílguese pa´ su casa.

I

Por alguna razón te llaman el macizo, quizá por la fuerza de tu gente, por el coraje de la mujer tenina o acaso porque siempre vas de frente.

II

Tu nombre de Teno, me han contado, nació por lejanas tierras españolas, allá por Tenerife en las Canarias, donde flores y frutales se dan solas.

III

También Teno existió en el 700, donde Japón vio nacer la aurora, porque el mundo se hizo más humano, y porque el tiempo le ganó a la historia.

IV

Yo me quedo con Aurelio Teno, escultor de la vieja España, artista del pincel ligero, y Quijote que partió raudo una mañana.

Cualquiera sea el origen de tu nombre, para mí eres Teno, mi cuna y mi regazo, donde aprendí que la vida es un tesoro y donde cada tarde me aguarda un tierno abrazo.

Me han contado que es difícil llegar hasta ese lugar, y que sus cuestas tortuosas a cualquiera hacen temblar.

V

Los verdaderos costinos nacidos en Vichuquén, son de Llico, Paredones, de Iloca y de Licantén.

II

Yo aprendí que en esta vida, nada es fácil de lograr, y que el que le pone el hombro, todo lo puede alcanzar.

VI

También lo son de la Huerta, de la cuesta de la Lajuela, los de Pumanque y Lolol, según narraba mi aguela.

III

Admiro al Vichuquenino, que no le teme al peligro, yo he visto viejos valientes, subiendo por más de un siglo.

VII

Viva Torca y su laguna, que al más gallo le sorprende, con sus cisnes cuello negro, y sus aguas transparentes.

IV

Y si usted no me lo cree, vaya a ver al artesano, que trabaja la madera y tiene sangre en sus manos.

VIII

Pa qué le sigo contando, si usté ya lo descubrió, Vichuquén es lo más grande que ha creado nuestro Dios.

VERSOS MAULINOS

soy acampao y maulino, angelitos de mi vida, aprender viviendo, un retorno sin sentido.

IYo soy un roto encachao, que nació entre los potreros, el mismo que se levanta antes que muja un ternero.

El que es hábil con el lazo y campeón pa’ las botellas, el que fácil se enamora cuando las hembras son bellas.

III

Y si me toca una fea y alguna vez me ha pasa’o, me tomo media garrafa hasta sentirme cura´o.

Pongo los ojos chiquitos como si tuviera sueño, y en la oreja despacito le digo: yo soy su dueño.

V

A veces si no resulta, me llega su cachetá y si su taita está cerca arriesgo hasta su patá.

VI

Me acuerdo un día lluvioso la jui a ver a la quebrá mejor que no hubiera ido no había toma´o ná.

VII

Le dije traigo un problema, me anda fallando la vista y si no cierro los ojos, que’aré ciego, mi linda.

VIII

Vos te perdís mi belleza, me dijo muy suelta’e cuerpo, tengo un par de ojos azules que te perderai por tuerto.

IX

¿Qué se ha creío esta loca, venirme a tratar así? es cierto que yo soy manco y chueco de la naríz. x

Que me falta hasta una oreja defeutos que ni se notan pero tengo otras virtudes que escondo bajo la ropa.

XI

Mejor me voy callaito

Con mi perro que es más fiel

Quien sabe si en el camino hasta me caso con él.

Como luz de madrugada se han clavado en nuestra vida, despojándonos de penas y regalando alegría.

V

El tiempo corre ligero y crecen como un rosal, y cuando menos lo esperas, van en busca de otro hogar.

II

¿Quién diría que dos hijos nos pueden robar el alma, y la llegada de los nietos puede devolver la calma?.

III

Los hijos son a la vida lo que los peces al mar, sin ellos las esperanzas igual que llegan se van.

IV

Son verdaderos luceros que iluminan nuestro andar, ríen, cantan y se alejan, como una estrella fugaz.

VI

Denme al menos la esperanza de volvernos a encontrar, para llenarlos de besos y a su lado despertar.

Aquel aromo cargado con estrellas que ilumina mi caminar cansino, se asemeja al jardín de margaritas que cada tarde me conduce a mi destino.

II

Los años que he vivido me enseñaron que el sol jamás se olvida de alumbrarnos, que la lluvia también alcanza a los desiertos y la nieve inventa un manto para cuidarnos.

III

Ya sé que los años no perdonan y la vida se acaba al despertar,

que aprendemos cuando ya no hay horas, porque el tiempo ha marcado su final.

IV

Aprendí que la bondad existe, pero la sigue muy de cerca la maldad, que el amor de madre es verdadero y su perdón es parecido a la humildad.

V

Nuestra vida va sumando errores y a menudo construyendo aciertos, dura realidad del ser humano que transita bajo el mismo cielo.

VI

Con humildad Señor, imploro tu indulgencia, la que a veces no supe valorar, porque me sentí muchas veces invencible, arrogante y superior a los demás.

VII

Y si ya no hay tiempo para tu perdón, porque me gasté la vida inútilmente, permite al menos que deje algunos versos, tal vez evite que otros deban enfrentar mi suerte.

Casi al caer la última hoja del otoño, te marchaste aquel día sin decir palabra, tu boca enmudeció tras un suspiro y me dejaste cuando apenas apuntaba el alba.

II

Recuerdo tu cabello libre al viento y tus alas intentando el vuelo, tu sonrisa cual esclava que se escapa, mientras mi alma no sabía de consuelo.

III

La felicidad es una palabra frágil, tan mezquina como la vida misma, la tristeza en cambio nos persigue y la pena es a menudo nuestra amiga.

En esta soledad que tú me dejas, ya no tiene sentido continuar, prefiero hacerme amigo del olvido, aunque quizá jamás te dejaré de amar. V

Y si algún día intentas el regreso, tu retorno no tendrá sentido, porque mi tarde la cubrió la noche y mi amor se lo llevó el olvido.

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