

FRACKING: EL DILEMA TÉCNICO QUE ACECHA A SHEINBAUM
DEFENSA LEGAL ESPECIALIZADA
En eServices contamos con defensa legal especializada para el Sector de Hidrocarburos, contra los actos y resoluciones administrativas emitidas por las siguientes autoridades federales:
Subprocuraduría de Verificación y Defensa de la Confianza de la PROFECO
Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente
Comisión Nacional de Energía
Secretaría de Energía
Servicio de Administración Tributaria
Secretaría del Trabajo y Previsión Social



Representación y Defensa legal en todo el país, con mayor presencia en la Ciudad de México, en las siguientes instancias:
Recurso administrativo de revisión en el ámbito federal
Juicio contencioso administrativo federal (juicio de nulidad)
Juicio de amparo indirecto
Impugnación y anulación de:
Multas administrativas federales
Negativas fictas
Impugnación de normas
generales administrativas
Improcedencias y/o no admisiones de solicitudes y/o autorizaciones
Revocación y caducidad de permisos
Negativas de solicitudes y/o autorizaciones
Determinación y cobro de créditos fiscales
Embargos en la vía de ejecución


EDITORIAL CARTA DIRECTORIO

El debate sobre la fracturación hidráulica — fracking — vuelve al debate público en México, ahora impulsado por un giro significativo del gobierno de Claudia Sheinbaum. La reconsideración de esta técnica responde a una realidad incómoda: la fuerte dependencia del gas natural importado, clave para sostener el sistema eléctrico nacional.
La apuesta por la soberanía energética es comprensible, pero no exenta de costos. Aunque se planteen tecnologías “menos contaminantes”, las dudas ambientales persisten y no se pueden esconder bajo la alfombra. A ello se suma una tensión política como lo es el cambio de postura frente a una promesa previa de no apostar por dicha técnica de extracción.
El desafío, por tanto, no radica únicamente en decidir si se implementa o no el fracking , sino en cómo se construye esa decisión. La creación de un comité técnico es un paso en la dirección correcta, siempre que su gestión lo sea de igual manera.
Si se avanza en la iniciativa, ésta deberá hacerse con transparencia, sustento científico y responsabilidad ambiental real. De lo contrario, el remedio podría resultar más costoso que la dependencia que se busca resolver.
PRESIDENTE & CEO
Gerardo Ruíz
RELACIONES INSTITUCIONALES
Desireé González
EDITORA EN JEFE
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REDACCIÓN
Laura Quintero
José Martín López
DISEÑO GRÁFICO
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CIRCULACIÓN
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VINCULACIÓN COMERCIAL
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Aplicados BECGON SA de CV la cual es marca registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) Registro No. 1379127. Año 12 No. 158 Fecha de publicación 01 de mayo de 2026. Revista digital mensual, editada y publicada en México por Editorial BECGON. Prado Sur 150, Col. Lomas de Chapultepec, Delegación Miguel Hidalgo, 11000 CDMX. Número de certificado de Reserva de derechos exclusivos del titulo “Oil & Gas Magazine” 04-2014-121713413300-23 de fecha 17 de diciembre de 2014 ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR). Certificados de Licitud de Título y Contenido en trámite. Las publicaciones de los colaboradores son responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan el punto de vista de Oil & Gas Magazine.
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Fullgas: Solidez operativa en tiempos de incertidumbre
Diésel a tope: las fisuras de límite voluntario
Por: Alicia Zazueta
“El combustible más caro, es el que no hay”
Por: Rocío Robles
¿Apertura o necesidad? El giro de CFE hacia los esquemas mixtos
Infraestructura con Sello Mexicano
Por: Rocío Abreu Artiñano
RE+ Mexico bate récords
Fracking: El dilema técnico que acecha a Sheinbaum
SENER marca la ruta del sector en la Feria de la Energía
Prioridades del sector energético actual
Almacenamiento: Eje de la transición en México 07 04 08 10 12 16 21 27 24 14 20 22 26 28
La evolución del empaque hacia la sostenibilidad Armadoras chinas lideran el nuevo auge de la manufactura
El poder de la pintura: La transformación social de Comex en el espacio público
Por: Mai Hernández
Aduanas que acompañan, no que amenazan
Por: Mel Wilhelm Fonseca





PASE consolida su estrategia de electromovilidad
Columna Columna
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FULLGAS: SOLIDEZ OPERATIVA EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE
POR: REDACCIÓN I&EM

En un escenario global donde las manecillas del reloj se mueven al ritmo de las tensiones en el Estrecho de Ormuz y la incertidumbre en Washington, el sector gasolinero mexicano busca puertos seguros. Para Sebastián Figueroa, director general de Fullgas, la respuesta no reside únicamente en los tanques de almacenamiento, sino en la solidez de su estructura interna: el gobierno corporativo como el verdadero combustible de la resiliencia.
Tras su reciente integración como Presidente del Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas, Figueroa detalló el impacto de la transparencia institucional en la eficiencia operativa de su red de estaciones de servicio distribuidas a lo largo y ancho del país.
En este contexto, el Diésel surge como el tema crítico: un activo que ha evolucionado de ser el motor de la logística a representar un desafío de liquidez para aquellos que carecen de controles rigurosos.
El reto del crédito y la liquidez
A diferencia de la gasolina Magna, que ha mantenido esquemas de precios más estables, el mercado del Diésel ha experimentado una presión sin precedentes debido a factores de política exterior. Sin embargo, para Fullgas, la estrategia ha sido clara: limitar la exposición al crédito.
Nuestra ventaja radica en la economía de escala y en una política estricta de flujo de efectivo: no vendemos grandes volúmenes de diésel a crédito. Bajo el entorno actual, los plazos de 30 o 60 días vuelven insostenible la sostenibilidad operativa. Nuestra disciplina nos permite cobrar prácticamente en un par de días, lo que nos da la agilidad necesaria para afrontar las fluctuaciones del mercado”, detalla el directivo.
Esta política, que podría percibirse como restrictiva, es en realidad un resultado directo de la implementación de mejores prácticas. Según Figueroa, el gobierno corporativo fue el catalizador que permitió “tomar conciencia” de que los créditos a largo plazo en el segmento del Diésel no son viables dentro de un mercado con una volatilidad tan marcada.


El “semáforo” regulatorio: CNE y SENER
Pese al entorno complejo, la expansión de Fullgas no se detiene en este 2026. Con Puebla y Coahuila como entidades prioritarias —donde, en palabras de Figueroa, impera un “Estado de derecho” sólido para la inversión—, el grupo mantiene firme su meta de concretar ocho inversiones.
En cuanto a la gestión administrativa, el empresario percibe un cambio en la dinámica de los organismos reguladores: tras un periodo inicial marcado por el desahogo de trámites rezagados, el sector atraviesa ahora una etapa de administración más pausada, pero de avance continuo.
“Tenemos alrededor de 17 trámites en proceso; tuvimos un reciente desahogo de siete expedientes, y por tanto, hoy mantenemos 10 en curso. A diferencia del sexenio anterior, donde la política era restrictiva, hoy percibimos una apertura real en la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Secretaría de Energía (SENER) para agilizar los proyectos”, agrega Figueroa.
Para el directivo, la relación entre el gobierno y los empresarios debe basarse en el entendimiento mutuo y no en medidas que califica de “humillantes”, como la imposición de lonas informativas en las estaciones.
Destino: Mérida 2026
La próxima gran cita para el sector será la Convención de empresarios gasolineros, organizada por ONEXPO Nacional, que este año se llevará a cabo en Mérida, Yucatán, del 12 al 15 de mayo. Figueroa, quien fungió como uno de los principales promotores de la sede ante el gobierno estatal y el gremio, asume con entusiasmo su papel de anfitrión en su capital yucateca.
Con la promesa de una oferta gastronómica de primer nivel y la participación de figuras del espectáculo, la convención buscará ser el espacio donde la comunidad, más allá de las quejas, comparta casos de éxito.
Más allá de la expansión física, el verdadero legado de Figueroa radica en la formación de un sector gasolinero más resiliente. Su visión apuesta por un empresariado disciplinado y capaz de blindarse ante retos que, como el mercado del Diésel, se transforman según la dinámica del entorno mundial.
Fullgas reduce el riesgo operativo limitando ventas a crédito y acelerando la cobranza para mantener liquidez.


EDiésel a tope: las fisuras de límite voluntario
POR: ALICIA ZAZUETA PAYÁN CEO de eServices
l tope voluntario de 28 pesos por litro para el Diésel, impulsado por el sector privado, ha comenzado a reconfigurar el mercado de combustibles en México, aunque con efectos marcadamente desiguales a lo largo del país. Mientras algunas estaciones de servicio logran adaptarse a esta referencia, otras enfrentan una presión creciente sobre sus márgenes, asfixiadas por altos costos logísticos, bajos volúmenes de venta e inventarios adquiridos a precios previos más elevados.
En términos operativos, aunque el margen bruto de una estación suele oscilar entre 6% y 7%, este debe absorber gastos críticos como nómina, comisiones por terminales punto de venta (TPV), cumplimiento regulatorio, cargas patronales y mantenimiento, lo que reduce la utilidad neta a aproximadamente 2%. En algunos casos, esto se traduce en ganancias de apenas 15 a 20 centavos por litro, una cifra que evidencia la fragilidad financiera bajo la que opera actualmente gran parte del sector.
A este escenario se suma un factor determinante: gran parte de la comercialización de Diésel se realiza a crédito. Para las estaciones, esto conlleva costos de financiamiento mediante el uso de monederos electrónicos y vales con cobertura nacional, cuyas comisiones pueden representar un 1% adicional sobre el margen bruto, impactando directamente la rentabilidad final.
El principal reto del acuerdo suscrito entre empresarios gasolineros y las autoridades federales radica en las diferencias regionales. En zonas urbanas, con alta densidad de estaciones y proximidad a centros de distribución, el ajuste operativo resulta viable. No obstante, en regiones remotas, donde el transporte y el almacenamiento elevan significativamente los gastos fijos, las estaciones cuentan con un margen de maniobra mucho menor. En un entorno de precios contenidos, cualquier variación en la logística puede desbalancear por completo la viabilidad de la operación.
Un ejemplo crítico se observa en el sureste del país, donde algunas estaciones pagan hasta un peso por litro en flete debido a traslados que superan los mil kilómetros. Dado
que en México el combustible se transporta mayoritariamente por vía terrestre, el producto final se encarece inevitablemente. Este escenario refuerza la necesidad de robustecer la infraestructura logística mediante un uso más intensivo de ductos y transporte ferroviario, además del desarrollo de terminales de almacenamiento en ubicaciones estratégicas.
En consecuencia, el precio promedio nacional aún se mantiene por encima del umbral establecido, lo que evidencia que el acuerdo no se aplica de manera homogénea. Al final del día, la estructura de costos —donde más del 40% corresponde a impuestos como el IEPS y el IVA— permanece como el factor más rígido y determinante en la formación del precio al consumidor.
Bajo este panorama, el tope al Diésel plantea una reflexión relevante para el sector. Si bien la contención de precios busca proteger al consumidor en el corto plazo, también pone de relieve la profunda diversidad operativa de las estaciones de servicio en el país. Con márgenes cada vez más estrechos y realidades regionales tan dispares, la viabilidad de muchas estaciones dependerá de encontrar un equilibrio crítico entre la estabilidad de precios y la sostenibilidad financiera del negocio. En última instancia, el éxito de este acuerdo no dependerá solo de la voluntad del sector, sino de su capacidad para adaptarse a las condiciones reales y asimétricas del mercado mexicano.
Finalmente, resulta justo reconocer la disposición del sector gasolinero para acompañar las iniciativas de estabilización de precios. Este compromiso ya es tangible en el mercado de la gasolina regular, donde más del 90% de las estaciones participan activamente, logrando mantener un precio promedio nacional cercano a 23.70 pesos por litro. Sin duda, este antecedente servirá como referente para medir el alcance y la efectividad de las medidas en el mercado del Diésel.
Con utilidades netas cercanas al 2%, apenas 15 a 20 centavos por litro, el margen real de muchas estaciones es más frágil de lo que parece.

“el combustible más caro, es el que no hay”
POR: ROCÍO ROBLES SERRANO
Consultora Independiente y socia fundadora de www.lobbyingmexico.com
En los últimos años, el debate público sobre los combustibles se ha cimentado sobre una premisa socialmente sensible: proteger el bolsillo de las familias. Bajo esta lógica, se han implementado mecanismos como el acuerdo voluntario de control de precios, diseñados para contener el costo del Diésel y las gasolinas. Sin embargo, surge una pregunta inevitable: ¿Qué ocurre cuando el enfoque en el precio deja de considerar la sostenibilidad del suministro?
Desde mi experiencia asesorando a empresarios gasolineros y del sector del gas LP, y en el análisis de esquemas de control de precios en energéticos, es claro que la discusión no puede limitarse al costo final. Esta debe incorporar conceptos críticos como disponibilidad, continuidad operativa, cantidad y calidad.
El sistema que permite que el combustible llegue al consumidor es sumamente complejo: abarca desde la negociación y compra de productos en el extranjero —considerando que México produce menos del 30% de lo que requerimos— hasta la logística, importación, transporte, almacenamiento, distribución y gestión de inventarios.
Para funcionar, cada eslabón requiere viabilidad económica. Cuando los precios se mantienen contenidos sin reflejar las asimetrías regionales y operativas, surgen retos y consecuencias que, aunque no siempre son inmediatas, resultan acumulativas: menor flexibilidad, presión sobre la calidad, desincentivos para mantener inventarios y, en casos extremos, riesgos de desabasto.
Esto no es un planteamiento teórico. En el Gas LP, bajo el esquema de control de precios, ya se han observado señales claras. Durante el otoño pasado, la combinación de ajustes logísticos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) y márgenes de comercialización limitados derivó en episodios de desabasto en diversas regiones; situaciones que se agravaron por la falta de inventarios, ante la ausencia de incentivos para su formación.
Aunque se negó como un problema generalizado —incluso mediante comunicados oficiales—, en el campo, la realidad fue distinta: las interrupciones en el suministro existieron y los

reportes documentados evidenciaron tensiones críticas en las etapas de distribución y expendio. La señal es clara: cuando los márgenes son insuficientes, se erosionan los incentivos para invertir en infraestructura o para sostener inventarios que absorban disrupciones. Sin estas condiciones, el sistema pierde resiliencia.
A esto se suma un entorno internacional incierto. La oferta reducida por complicaciones logísticas en regiones clave y la creciente demanda en Asia —particularmente en China— presionan la disponibilidad de crudo y refinados a nivel global. Ante este escenario, algunos países están incluso dispuestos a pagar sobreprecios por el petróleo y sus derivados en el mercado norteamericano, que es, precisamente, de donde México se suministra.
En este contexto, centrarse únicamente en el precio de venta en las estaciones de servicio resulta insuficiente. El reto no es solo garantizar combustibles accesibles, sino asegurar un suministro confiable, continuo y de calidad.
La experiencia internacional muestra que cuando los precios se desconectan de la lógica comercial —y se limitan a la obediencia ciega de un mandato— los ajustes ocurren por otras vías: escasez, proliferación de mercados paralelos o el deterioro en la calidad. Al final, estos factores se traducen en un costo mucho mayor para el consumidor y para la seguridad energética del país.
De cara a la Convención de ONEXPO Nacional en Mérida, esta discusión cobra una relevancia estratégica. Será un espacio fundamental para abordar estos retos en un entorno donde el diálogo institucional ha enfrentado limitaciones, privilegiando a menudo los canales directos sobre los gremiales.
Fortalecer este intercambio será indispensable para construir soluciones sostenibles y de largo plazo. Porque, al final del día, la realidad operativa siempre nos da la razón: “el combustible más caro es el que no hay”.

¿APERTURA O NECESIDAD? EL GIRO DE CFE HACIA LOS ESQUEMAS MIXTOS
POR: LAURA QUINTERO
Estas nuevas avenidas de colaboración permiten modernizar la red nacional mediante inversiones conjuntas y proyectos de largo alcance.
El sector eléctrico mexicano atraviesa un ciclo de alta competitividad para el capital privado, impulsado por el auge de los esquemas de contratos mixtos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). De acuerdo con especialistas, la empresa estatal se ha posicionado como un socio confiable, lo que ha detonado un interés sin precedentes por participar en proyectos de generación.
A la fecha, 80 empresas han presentado 244 propuestas para desarrollar infraestructura eléctrica bajo este esquema. Destaca que el 90% de los participantes son compañías extranjeras, lo que confirma el atractivo internacional del mercado energético nacional.
La percepción de riesgo es el motor de este interés. Arturo Carranza, de Azka Consultores, explica que la CFE —bajo la dirección de Emilia Esther Calleja Alor— mantiene una situación financiera relativamente sólida, lo que genera mayor confianza entre inversionistas.
“En los mercados financieros, la CFE está siendo observada como un buen socio que puede aportar experiencia en la construcción, ayudar a acelerar los permisos de generación y permitir que los proyectos cumplan con los calendarios de operación para que, finalmente, la energía eléctrica se venda a la misma empresa”, señala Carranza.
CFE garantiza hasta 70% de compra de energía: contratos más “bancables” y con menor riesgo.


Esta percepción se refuerza mediante elementos estructurales de los contratos. Uno de los más relevantes es que la CFE garantiza la compra de hasta el 70% de la energía generada, lo que asegura flujos de ingresos estables y reduce significativamente el riesgo para los inversionistas.
El alto interés de la iniciativa privada por estos esquemas se refleja en una sobredemanda de hasta el 581% sobre la capacidad de generación licitada, cifra que confirma el sólido apetito inversor.
La primera convocatoria lanzada por la empresa pública busca incorporar seis mil 500 megavatios, principalmente a través de tecnologías fotovoltaica y eólica, con proyectos cuya entrada en operación está respaldada por contratos definidos hacia mediados de 2026.
Proyectos más seguros y financiamiento viable
Desde la óptica financiera, Carranza señala que estos esquemas son altamente “bancables” ya que, al figurar la CFE como comprador asegurado, los bancos asignan una evaluación positiva al proyecto, lo que eleva significativamente las probabilidades de obtener financiamiento en los mercados.
En contraste, proyectos vinculados al sector de hidrocarburos conllevan mayores riesgos operativos, regulatorios y de mercado, factores que limitan la entrada de capital privado. En ese sentido, Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), señala que, frente a este escenario, los proyectos eléctricos ofrecen un entorno de mayor estabilidad.
“Se trata de inversiones con menor exposición al riesgo que, en el contexto actual, cuentan con una demanda creciente y asegurada”, puntualiza el directivo.
Carranza precisa que el Estado enfrenta el desafío de expandir la capacidad de generación, un escenario que posiciona a la participación privada como un complemento indispensable. De hecho, se estima que México requerirá miles de megavatios adicionales en los próximos años, una demanda que difícilmente podrá ser cubierta exclusivamente mediante inversión pública.
Demanda energética y oportunidad de negocio
El crecimiento de la demanda eléctrica en México es otro elemento detrás del interés privado. La expansión industrial, la digitalización y el nearshoring han incrementado la necesidad de generación energética, lo que abre oportunidades para nuevos proyectos.

80 empresas participan en proyectos eléctricos con CFE.


244 propuestas se han presentado bajo contratos mixtos. de los inversionistas son extranjeros. 90%

CFE garantiza compra del 70% de la energía generada.

Cada proyecto ronda inversiones de 100 millones de dólares.
“Lo que estamos viendo es que la participación privada se vuelve fundamental para cerrar la brecha de inversión que actualmente tiene la CFE”, asegura Ocampo.
Aunque el gobierno federal ha promovido estos esquemas como parte de una estrategia para fortalecer el sistema eléctrico, especialistas coinciden en que no se trata de una apertura total, sino de un modelo controlado que busca equilibrar la participación pública y privada que evite esquemas de privatización total.
Durante la pasada RE+ México 2026, Bernd Rohde, CEO de Italian German Exhibition Company para América del Norte, señala que esta combinación puede ser positiva: “La apertura a capital privado, con el Estado como eje, puede fortalecer la infraestructura energética y beneficiar a la sociedad”, resalta.


infraestructura con Sello Mexicano
POR: ROCÍO ABREU ARTIÑANO
Presidenta de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados
Hace unos días, nuestra Presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum
Pardo, anunció una inversión histórica de 5.6 billones de pesos. Este monto no es solo una cifra en el presupuesto; es el motor que fortalecerá sectores clave como el eléctrico, el médico, el carretero y, de forma muy especial, el ferroviario.
La transformación de México exige audacia jurídica y visión social. Con la aprobación de la “Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar” y la reforma estratégica a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, no solo estamos legislando: estamos fundando un nuevo Régimen de Inversión Mixta, donde la rectoría y la propiedad de la infraestructura permanecen irrevocablemente en manos del Estado mexicano.
El corazón y la verdadera trascendencia de esta reforma radican en su sentido humano. Por primera vez en la historia de nuestro marco normativo, se reconoce al sector social como el protagonista central del desarrollo. Nuestras cooperativas, ejidos, comunidades y organizaciones de trabajadores dejan de ser figuras aisladas para integrarse formalmente como actores fundamentales y participativos en toda la cadena de valor.
Esta gran transformación no consiste simplemente en construir por construir; se trata de edificar el país con manos y recursos mexicanos. Estamos blindando nuestra economía y garantizando que la inversión florezca en nuestra propia tierra. Muestra de ello es el sector energético, donde el Estado mantendrá el 54% de la participación, lo que se traduce en una inversión superior a los 3 billones de pesos. Bajo esta visión, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) impulsa un Plan de Expansión 2025-2030 en transmisión y transformación; un proyecto colosal, necesario y profundamente nacionalista.
Al exigir un Contenido Nacional histórico, no solo reactivamos nuestra industria y creamos nuevas cadenas de producción, sino que —lo más importante— garantizamos miles de empleos dignos y bien remunerados para las familias mexicanas.
Hablamos de un plan integral que contempla una inversión de 5.6 billones de pesos, que permitirá, entre otras cosas, la creación de 58 proyectos estratégicos, conformados por 387 obras a nivel nacional. En una ruta clara hacia el fortalecimiento de nuestra infraestructura, se construirán y modernizarán 138 líneas de transmisión y 249 subestaciones eléctricas. Este esfuerzo sin precedentes representa la incorporación de más de dos mil 700 kilómetros de nuevos circuitos y la adición de más de 10 mil 500 mega voltamperios a nuestro Sistema Eléctrico Nacional.


Pero lo más trascendente no es solo la magnitud de la obra física, sino el cómo y el con quién las vamos a construir. La meta para el año 2030 es contundente: lograremos que entre el 50% y el 60% de los insumos estratégicos —desde las torres de acero y cables conductores, hasta los aisladores y tableros de control en transmisión y distribución— sean de producción nacional. ¡Inversión en México para generar riqueza, proveeduría local y miles de empleos para las y los mexicanos!
¿Y qué significa todo esto para nuestra gente en los estados?
Para mis paisanos en Campeche, significa justicia social y prosperidad compartida; es la certeza de que el desarrollo, por fin, nos alcanza a todas y todos por igual. El sureste mexicano exige estabilidad energética para seguir atrayendo inversiones y detonar su verdadera vocación industrial. Como prueba irrefutable del compromiso del Gobierno de la República, basta mirar a mi querido Campeche: gracias a esta visión, estamos impulsando obras vitales como el Proyecto de la Península de Atasta, con una inversión federal de 203 millones de pesos que generará empleo y bienestar directo. A esto se suman más de 200 obras de ampliación eléctrica en diversas comunidades.
Nuestra meta al 2030 es que hasta el 60% de los insumos estratégicos sean de absoluta producción nacional; es inversión en México para generar riqueza aquí”.
Esta ley es la garantía de la energía firme que Ciudad del Carmen y todo México demandan para capitalizar empresas, erradicar de una vez por todas la inestabilidad en el suministro y llevar justicia social y prosperidad compartida a cada rincón de nuestra patria. Por ello, es imperativo y estratégico unir el gasoducto Puerta al Sureste con el Mayakan.
Lograrlo significa que nuestros pequeños comercios no volverán a perder sus ventas, que la industria local operará a su máxima capacidad y que nuestras familias gozarán de la tranquilidad que merecen. Con estas acciones, México se afianza como un polo de competitividad global para la atracción de inversión nacional y extranjera.
¡Por la soberanía energética, por la prosperidad compartida y por el futuro brillante de México!

Se plantea una inversión de 5.6 billones de pesos para fortalecer infraestructura estratégica, junto con un nuevo régimen de inversión mixta donde la propiedad y control se mantienen en manos del Estado.


RE+
MEXICO BATE RÉCORDS:
165 EMPRESAS Y 10 MIL M² DE EXHIBICIÓN
POR: REDACCIÓN I&EM
Con un crecimiento sostenido en metraje y una convocatoria de alto nivel, el evento logró reunir casi todo el ecosistema necesario para la transición energética actual.

La edición 2026 de RE+ México marcó un hito sin precedentes en la industria de las energías limpias, al consolidarse como la plataforma líder para el desarrollo de negocios, el intercambio de conocimiento y la construcción de alianzas estratégicas. Durante tres días, Expo Guadalajara se convirtió en el punto de encuentro donde la sostenibilidad y la innovación tecnológica convergieron para trazar el rumbo del sector en la región, en el país y de manera internacional.
Con un piso de exhibición que superó los 10 mil m² y una afluencia superior a los 12 mil 500 profesionales, RE+ Mexico demuestra que su crecimiento va más allá de las cifras. Estos indicadores ratifican su posición como el epicentro indiscutible para el sector solar y de almacenamiento de energía en el país
Fuerza del mercado nacional
La relevancia de México en el mapa global de las energías renovables quedó de manifiesto con la participación de más de 165 empresas expositoras, de las cuales, un 50% fueron compañías extranjeras que han decidido traer sus soluciones tecnológicas al país, reconociendo el alto potencial de crecimiento que ofrece el mercado nacional.
El alcance del evento fue verdaderamente global, recibiendo visitantes y expertos de países como China, Estados Unidos, España, Canadá y Colombia, además de una fuerte presencia de todos los estados de la República Mexicana.
Durante la inauguración de RE+ Mexico, Bernd Rohde, CEO de Italian German Exhibition Company para América del Norte, subrayó que el rumbo económico global ya ha tomado una decisión definitiva hacia la sostenibilidad. Citando datos de la Agencia Internacional de Energía, Rohde destacó que en 2024 la inversión en energías limpias alcanzó los dos billones de dólares, una cifra que ya duplica lo destinado a los combustibles fósiles, consolidando la transición como la tendencia económica más relevante de la década.
Innovación y nuevas fronteras
Fiel a su espíritu de vanguardia, RE+ Mexico ya mira hacia el futuro. Además de su dominio en el sector solar, donde el 49% de los visitantes mostró un interés principal, el evento ha comenzado a incursionar con éxito en nuevos verticales como el hidrógeno verde. De hecho, la integración plena de la energía eólica se perfila como uno de los objetivos a corto plazo para diversificar aún más la oferta tecnológica.
El programa académico también fue un pilar fundamental, con más de 70 conferencias y 100 speakers que convirtieron el foro en un núcleo de ideas innovadoras.
La organización ya prepara la siguiente fase de evolución. Para la edición de 2027, RE+ Mexico planea impulsar el crecimiento mediante la creación de un pabellón especializado en financiamiento. Este espacio estará diseñado para ofrecer alternativas reales de mercado y soluciones de capital a los consumidores y desarrolladores, acompañado de un programa de conferencias técnico-financieras.
Con el respaldo de patrocinadores de talla mundial como Quartux, Axen Energy, Sungrow, S-5! y Nos Mueve el Sol , RE+ Mexico cierra un capítulo exitoso y convoca a la industria para su próximo encuentro del 20 al 22 de abril de 2027 en Expo Guadalajara , con la misión de seguir impulsando el futuro de la energía en México.


ALMACENAMIENTO: EJE DE LA TRANSICIÓN EN MÉXICO
POR: DANIELA LOREDO
El almacenamiento de energía ha dejado de ser una promesa lejana para consolidarse como un pilar estratégico del mercado eléctrico mexicano. Aunque inicialmente se percibió como una solución futura, hoy se presenta como un negocio real que ofrece ahorros significativos y eficiencia operativa para la industria.
En los inicios del auge renovable, la solución más sencilla era la instalación de paneles solares fotovoltaicos. Sin embargo, esta tecnología enfrentaba una limitante crítica: la electricidad debía consumirse al instante o inyectarse a la red, perdiendo la oportunidad de un aprovechamiento total por parte del usuario.
Actualmente, los sistemas de almacenamiento permiten gestionar la intermitencia de fuentes como la solar y la eólica. Esta capacidad de “guardar” la energía generada durante el día para utilizarla en horas de mayor demanda o durante la noche es lo que dota de verdadera autonomía y estabilidad al sistema.
“El auge de la movilidad eléctrica ha sido el catalizador para que numerosas empresas desarrollen sistemas de almacenamiento de alta potencia, que destacan por su calidad y estándares de seguridad”, afirma Bernd Rohde, CEO y Miembro del Consejo Directivo de Italian German Exhibition Company para Norteamérica.
En entrevista exclusiva, Rohde enfatiza que el concepto de almacenamiento trasciende el uso convencional de baterías ya que también el hidrógeno verde ‘es una forma increíble’ de respaldo, señala.
Desde su óptica, esto cobra sentido en un momento donde el sector eléctrico mexicano parece abrirse de nuevo. En ese sentido, considera que la

colaboración público-privada es, sin duda, el motor indispensable para alcanzar las metas nacionales de descarbonización que ya no se ven como opción, sino una necesidad.
“Hoy tenemos plantas automotrices que, sin mencionar marcas, deben cumplir en México con los mismos estándares de descarbonización que exigen en Alemania, Japón o China. Esta presión global está impulsando a las empresas a invertir en parques solares propios y esquemas de autogeneración”, explica Rohde.
Este dinamismo se ve respaldado por un impulso normativo que incluso aumentó la capacidad en generación distribuida, y por la disposición del gobierno federal a analizar y apoyar proyectos de inversión en energías renovables, ofreciendo respuestas rápidas y, en la mayoría de los casos, positivas a los inversionistas.
“Me entusiasma que el gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, así como gobernadores de diversos estados y partidos, reconozcan el potencial de las renovables y muestren apertura para que más actores —capital privado y empresas particulares— participen bajo esquemas de cooperación”, afirma.
Para el directivo, el modelo ideal no radica en los extremos ya que se ha visto que la privatización total de sectores estratégicos, como el energético, tampoco ha funcionado. “El camino es esta combinación que tenemos ahora: una apertura a la discusión donde
México va por buen camino; se están dando pasos sólidos”, asegura Rohde.

las normas se adaptan a la tecnología, la disponibilidad financiera y los nuevos jugadores que llegan al país”, sostiene Bernd.
En su mapa de ruta, el avance de México en renovables no es un tema menor; el crecimiento en varios segmentos es tan marcado que el país ya compite por el liderazgo en América Latina. Bajo esta visión, y aunque reconoce que siempre habrá voces que exijan mayor velocidad o eficiencia, Rohde se mantiene optimista.
La transición energética ya no es un plan a largo plazo, sino un despliegue tecnológico que ocurre en tiempo real.



FRACKING: EL DILEMA TÉCNICO QUE ACECHA A SHEINBAUM
POR: LAURA QUINTERO
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha abierto la puerta al fracking en el país, marcando un giro respecto a la política de la administración anterior. No obstante, enfrenta importantes limitaciones técnicas y económicas.
Ante esta nueva apuesta del gobierno federal, se ha impulsado un comité técnico para evaluar su factibilidad. Sin embargo, especialistas coinciden en que estos planes se ven limitados por los altos costos y las dudas sobre su ejecución técnica.
Para Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, este proceso de evaluación técnica responde más a una decisión política predeterminada que a un análisis abierto y objetivo. El especialista advierte que, actualmente, México carece de las condiciones estructurales —tanto técnicas como regulatorias— necesarias para implementar la fracturación hidráulica de manera eficiente y competitiva.
“Dentro del grupo interinstitucional, no existe un solo perfil cuya experiencia garantice una perforación exitosa. Además, el gobierno tendrá que asumir el costo político que conlleva este viraje en la política energética y, dado el complejo contexto internacional, las probabilidades de que Petróleos Mexicanos (Pemex) logre ejecutarlo son mínimas”, destaca el especialista.
Monroy señala, además, que el país carece de capital, tecnología propia y la experiencia operativa necesaria,
factores que forzarían una dependencia ineludible de empresas extranjeras. Además, subraya que el desarrollo de esta técnica no ha sido exitoso en múltiples países, lo que incrementa la incertidumbre, principalmente para la petrolera nacional.
Alternativa ante riesgo estratégico
Cabe destacar que la presión por la dependencia energética es uno de los argumentos por los cuales la Presidenta se ha abierto a esta técnica. Actualmente, México importa más del 70% del gas natural que consume —proveniente en su mayoría de Estados Unidos—, una cifra que traduce la soberanía energética en una vulnerabilidad directa ante las fluctuaciones de precios o disrupciones en el suministro.
Bajo este escenario, Francisco Barnés de Castro, presidente del Observatorio Ciudadano de Energía, advierte que esta dependencia constituye un riesgo estratégico de primer orden, pues el gas natural es hoy el principal insumo para la generación eléctrica y la industria, por lo que cualquier interrupción podría tener impactos severos.
“La tecnología de la fracturación hidráulica ha evolucionado y, bajo una regulación adecuada, podría mitigar los riesgos ambientales. Sin embargo, llegamos tarde: nos falta velocidad, eficiencia, capital y flexibilidad operativa. Para una empresa que es un paquidermo artrítico, como Pemex, va a ser muy difícil si no es con participación privada”, asegura Barnés de Castro.



Piedras en el camino
Más allá de la viabilidad técnica, el principal obstáculo identificado por los especialistas es de carácter económico. Ramsés Pech, analista de la industria energética, advierte que México requeriría la perforación de entre dos mil y tres mil pozos para cubrir su demanda interna de gas natural. Esta meta se percibe sumamente distante frente a la capacidad operativa y financiera actual de Pemex.
En términos financieros, el despliegue de esta infraestructura demandaría una inversión estimada de entre 35 mil y 50 mil millones de dólares. A este reto de capital se suma la complejidad logística: México necesitaría disponer de más de 100 equipos especializados de perforación.
“Para alcanzar las metas que ha propuesto el gobierno, se necesitan cuatro o cinco veces más del presupuesto de inversión que se autoriza a Pemex”, añade Francisco Barnés.
A esto se suma que la disponibilidad de tecnología y maquinaria depende en gran medida de Estados Unidos, donde la industria energética prioriza su propio mercado.
El contexto internacional tampoco favorece una implementación sencilla. Monroy explica que Estados Unidos ha consolidado su liderazgo en la producción de gas mediante fracking , mientras que otros países han enfrentado dificultades para replicar ese modelo.
Además, la geopolítica energética ha cambiado, pues el gas natural se ha convertido en un recurso estratégico en mercados como Europa y Asia, lo que podría limitar la disponibilidad de recursos y encarecer los proyectos en México.
Entre el dogma y la necesidad energética
La discusión sobre el fracking en México pone de relieve las contradicciones intrínsecas del modelo energético actual: la urgencia de garantizar la soberanía nacional frente a la realidad de los riesgos económicos, técnicos y ambientales.
Mientras el Gobierno Federal posiciona la evaluación técnica como una ruta viable, el consenso de los expertos advierte que el país llega tarde a esta transición y carece de las condiciones estructurales para su pleno desarrollo. De acuerdo con Ramsés Pech, de materializarse esta técnica se trazará el rumbo definitivo de la política energética en un contexto global cada vez más competitivo.



SENER marca la ruta del sector en la Feria de la energía
POR: REDACCIÓN I&EM

En un momento clave para el sistema energético nacional, la dicotomía entre la autonomía y la urgencia de actualización tecnológica marcan la agenda. La Secretaría de Energía (SENER) asume el reto de conciliar el discurso institucional con las necesidades técnicas y operativas, buscando consolidar una estrategia que responda a los desafíos actuales.
Más que un evento protocolario, la Feria de Energía e Innovación para la Transformación y el Bienestar, celebrada los días 14 y 15 de abril en el Museo Nacional de Energía y Tecnología (MUNET), representó un despliegue estratégico para el sector al reunir en un mismo espacio a los principales actores del Sistema Eléctrico Nacional y a la cadena de valor de los hidrocarburos.
Con una asistencia auditada de cuatro mil 526 personas, la feria logró romper la barrera de los foros cerrados para posicionar el debate energético en la esfera pública. El desglose operativo revela una estrategia clara: dos mil 618 asistentes en la jornada inaugural y mil 908 en el cierre, manteniendo una inercia de interés que se vio reflejada en una cobertura mediática robusta.
Para los analistas del sector, este volumen de participación no es menor. El hecho de que casi mil estudiantes de nivel medio superior y superior se dieran cita sugiere que la Secretaría de Energía (SENER) está apostando por la formación de cuadros técnicos, un eslabón crítico si se pretende dar continuidad a los proyectos de infraestructura a largo plazo.
La infraestructura de la feria contó con 125 stands donde convivieron empresas privadas, asociaciones gremiales, instituciones educativas y el brazo ejecutor del Estado. Esta pluralidad permitió un intercambio de primera mano sobre las necesidades de proveeduría y las capacidades de innovación local.
En el plano del conocimiento, la agenda fue densa. Se impartieron 10 conferencias magistrales, 22 talleres y se destacó un curso de eficiencia energética que capacitó a 250 personas. La presencia de funcionarios de primer nivel subrayó
el peso político del evento. La participación de Emilia Calleja, directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), junto a los subsecretarios de Electricidad, Hidrocarburos y Planeación y Transición Energética de la SENER, así como Juan Carlos Solís, titular de la Comisión Nacional de Energía (CNE), reafirmó el mensaje de unidad de la energía en México.
Innovación desde la base: el talento joven
Uno de los puntos más destacados fue la presentación de prototipos innovadores por parte de 18 instituciones educativas. De estos proyectos, 10 recibieron reconocimiento oficial y seis fueron premiados por la SENER. Este enfoque en la “soberanía tecnológica” es fundamental. No basta con operar la infraestructura; el reto país reside en desarrollar las patentes y soluciones que permitan reducir la dependencia de tecnologías externas.
Estos desarrollos son el cimiento de la transición hacia un modelo energético sostenible. Bajo esta óptica, el sector público articula una visión de largo plazo que equilibra la continuidad operativa y la seguridad energética con estándares de responsabilidad ambiental de vanguardia. Al cierre de las actividades, la SENER calificó el evento como un motor de transformación. Más allá de la entrega de los dos mil “pasaportes” lúdicos que guiaron a los visitantes, el saldo real se mide en la capacidad de diálogo establecida con la industria.
En un entorno global donde la energía es el eje de la competitividad, México intenta, a través de estos foros, alinear a la academia, el sector privado y la administración pública bajo una misma bandera: la eficiencia para el bienestar social.


Prioridades del sector energético actual
POR: YAZMIN PIZARRO - CO FUNDADORA CAMEC
El sector energético en México atraviesa una transformación profunda, marcada por retos estructurales, regulatorios y operativos que exigen una visión estratégica clara. La transición energética debe acelerarse, mientras el país enfrenta el desafío de fortalecer industrias clave como el petróleo, el gas natural y el gas LP, sin perder de vista el impulso a las energías renovables. Todo esto ocurre en un entorno donde la competitividad global y las exigencias ambientales son cada vez mayores.
Uno de los principales retos es la incertidumbre regulatoria. Los cambios en políticas públicas, la redefinición de roles entre actores públicos y privados, y la evolución constante de los marcos normativos han generado un entorno complejo para la inversión. Esta situación impacta directamente en la planeación a largo plazo de empresas operadoras y proveedores de servicios, quienes deben adaptarse continuamente a nuevas reglas y criterios.
Asimismo, existe una necesidad urgente de mejorar la eficiencia operativa. La madurez de muchos campos, la adopción de tecnologías avanzadas y la optimización de costos son factores determinantes para mantener la viabilidad de los proyectos. En este contexto, la ingeniería especializada y el conocimiento técnico son fundamentales para maximizar el aprovechamiento de los recursos y garantizar resultados sostenibles.
El cumplimiento ambiental y social se ha convertido en un eje central. Las regulaciones en materia de impacto ambiental, uso de suelo y gestión de riesgos son cada vez más estrictas, lo que obliga a las empresas a integrar criterios de sostenibilidad desde las etapas iniciales de sus proyectos. Esto responde tanto a la normativa vigente como a la creciente exigencia de la sociedad y de los mercados internacionales.
Adicionalmente, el sector enfrenta el impacto del mercado ilícito de combustibles, conocido como “huachicol”. Este fenómeno representa pérdidas económicas significativas, además de poner en riesgo la infraestructura y la seguridad operativa. Combatirlo requiere más que vigilancia física; implica implementar mecanismos de control técnico y administrativo que aseguren la legalidad del producto en toda la cadena.
En este sentido, la trazabilidad de los hidrocarburos se vuelve un elemento clave. Garantizarla permite mitigar riesgos legales, evitar sanciones y asegurar la calidad del producto que llega al consumidor. Ante este panorama, contar con aliados estratégicos que comprendan la complejidad del sector es fundamental.
En CAMEC México, entendemos que estos desafíos requieren soluciones integrales. Por ello, hemos desarrollado un enfoque que combina estrategia legal y soluciones de ingeniería para ofrecer respuestas prácticas y adaptadas a cada proyecto.
Realizamos diagnósticos técnicos y normativos que permiten identificar riesgos y oportunidades con un enfoque orientado a resultados. A partir de ello, diseñamos rutas de cumplimiento regulatorio que brindan certeza jurídica y facilitan la ejecución de proyectos en un entorno cambiante. En temas de trazabilidad y controles volumétricos, apoyamos a nuestros clientes en la implementación de sistemas que aseguren la integridad de sus operaciones. Esto no solo garantiza el cumplimiento de la normativa vigente, sino que también actúa como un mecanismo de protección frente a las irregularidades del mercado.
El futuro del sector energético en México dependerá de la capacidad de adaptarse, innovar y colaborar entre todos los actores. En este contexto, CAMEC México se posiciona como un socio estratégico confiable, capaz de transformar los desafíos actuales en oportunidades de crecimiento sostenible.

ArmAdor A s chinA s lideran el nuevo auge de la m A n UFAc TU r A
POR:
LAURA QUINTERO
El interés de estas compañías por México forma parte de una estrategia de expansión global en medio de la reconfiguración de las cadenas de suministro. En los últimos años, el país ha dejado de ser un mercado emergente para consolidarse como un nodo clave de la manufactura automotriz, impulsado principalmente por su proximidad con Estados Unidos.
Bajo esta premisa, diversas firmas han anunciado planes para establecer centros de producción en territorio nacional. El caso más reciente es el de GAC, que proyecta iniciar operaciones de ensamble en el país. A esta tendencia se suman los movimientos de BYD, Geely y Chirey, marcas que ya evalúan expandir su capacidad productiva en México.
En entrevista con Industry & Energy Magazine, Eric Ramírez, director general de Urban Science para México y Latinoamérica, destaca que la expansión de las marcas chinas responde no solo a su competitividad en precios, sino a una sólida visión estratégica de largo plazo.

85% de las exportaciones automotrices van a Estados Unidos.
El consumidor mexicano ha respondido positivamente porque puede obtener un mayor valor por su dinero”, explica Ramírez; en su óptica los vehículos chinos ofrecen hoy una combinación competitiva de precio, equipamiento y estándares de calidad.
Ramírez detalla que, si bien las firmas asiáticas ganan terreno, el dominio del mercado aún recae en fabricantes tradicionales como General Motors, Ford, Kia y Stellantis, quienes concentran el mayor volumen de ventas. No obstante, el hecho de que estas mismas compañías hayan incorporado modelos de origen chino en su portafolio revela un fenómeno más profundo: la creciente “chinización” de la industria automotriz global.
Durante el primer trimestre de 2026, los fabricantes tradicionales comercializaron cerca de 49 mil unidades de origen chino bajo sus propios emblemas. En contraste, las firmas asiáticas vendieron 42 mil 808 unidades de manera directa; una comparación que demuestra que la penetración de estos vehículos, incluso bajo diferentes logotipos, es significativamente mayor de lo que se percibe.
Más allá del mercado interno, el principal activo de México radica en su vocación exportadora. Actualmente, cerca del 85% de la producción automotriz nacional se destina a Estados Unidos, lo que consolida al país como una plataforma estratégica para el mercado norteamericano. Esta condición ha sido determinante para atraer a los fabricantes chinos, quienes buscan sortear barreras comerciales, optimizar costos logísticos y capitalizar el fenómeno del nearshoring.
Por su parte, Guido Vildozo, senior manager de S&P Global Mobility, enfatiza que la competitividad de las marcas chinas proviene de los bajos costos de producción que ningún fabricante tradicional puede igualar. “Esta brecha permite a los productores chinos ofrecer vehículos eléctricos y de combustión a precios más bajos, reduciendo los márgenes de la competencia y acelerando su avance en México”, destaca el especialista.
El factor impositivo también juega un rol determinante; aranceles de hasta 50% para países sin acuerdos comerciales han forzado a las compañías a considerar la manufactura nacional como una prioridad inmediata. No obstante, la ejecución de estos proyectos es compleja y costosa, implicando capitales de miles de millones de dólares y un proceso que puede tardar de tres a cuatro años entre el anuncio oficial y la salida del primer vehículo.
“Todo empieza con el anuncio, pero entre ese primer paso y la operación existe un largo proceso de planeación, construcción y desarrollo de proveedores”, puntualiza Ramírez.
Reconfiguración global y riesgos para México
El creciente interés de las armadoras chinas ocurre en un momento de redefinición del comercio internacional: tensiones comerciales, cambios en reglas del T-MEC y políticas industriales en Estados Unidos están modificando el mapa de la industria. Si bien México ha sido uno de los principales beneficiarios del modelo exportador en las últimas tres décadas, esta misma dependencia representa un riesgo.
La alta concentración de exportaciones hacia Estados Unidos limita la capacidad de reacción ante cambios en políticas comerciales, lo que ha abierto el debate sobre la necesidad de diversificar mercados. De este modo, el arribo potencial de armadoras chinas representa una oportunidad para fortalecer la industria automotriz, generar empleo y consolidar a México como potencia manufacturera.
A la par, plantea desafíos importantes como garantizar certidumbre jurídica y regulatoria, desarrollar cadenas de proveeduría local, reducir dependencia del mercado estadounidense y asegurar que la inversión se traduzca en desarrollo industrial.
La ‘chinización’ de la industria ya es visible: incluso las marcas tradicionales incorporan modelos de origen chino en su portafolio.

Aranceles de hasta 50% están empujando a las armadoras a fabricar en México, pero levantar una planta puede tomar de tres a cuatro años.
la evolución del emPaque hacia la sostenibilidad
POR: LAURA QUINTERO

La industria del empaque evoluciona a pasos agigantados. Hoy, tecnología, innovación y sostenibilidad son los ejes que redefinen al sector, consolidando a EXPO PACK México 2026 como la plataforma internacional clave para proyectar las tendencias que marcan el rumbo de la manufactura, el procesamiento y empaque.
“La maquinaria y la tecnología juegan un papel fundamental en la industria del empaque y procesamiento. Hoy en día, la integración de soluciones digitales e inteligencia artificial aporta un valor diferencial a estos sectores”, señala la directora de EXPO PACK México, Celia Navarrete.
En entrevista con Industry & Energy Magazine, Navarrete destaca que la tecnología es el motor de esta transformación. Un ejemplo clave es la transición hacia códigos 2D avanzados, los cuales no solo aseguran la autenticidad del producto, sino que ofrecen una trazabilidad total. Esto facilita la toma de decisiones en tiempo real directamente en las líneas de manufactura.
Navarrete detalla que el impacto de la inteligencia artificial alcanza incluso el diseño de empaques mediante el uso de gemelos digitales. Esta tecnología permite simular productos antes de su fabricación, facilitando la evaluación de su calidad y funcionalidad, además de la percepción del consumidor; una estrategia que reduce drásticamente errores y costos operativos.
EXPO PACK México refleja esta tendencia con espacios especializados donde se abordan temas como IA y análisis de datos, industria 4.0, digitalización y automatización.
Sostenibilidad: eje de transformación
Celia Navarrete destaca la sostenibilidad también está definiendo el sector. Basados en el estudio de mercado de PMMI “The New Material World: Packaging´s Path Toward Sustainability ” indican que más del 80% de las empresas planea aumentar el uso de materiales reciclables en los próximos cinco años.
“En Expo Pack México encontramos que las empresas están buscando otros materiales como empaques flexibles, soluciones en tintas reciclables o algunas otras cuestiones en eficiencia energética, que al final el proceso te permita poder
decir que sí estamos utilizando de manera adecuada todos los recursos o hacer la transición hacia sistemas de empaque más sostenibles a gran escala”, destaca la directiva.
Navarrete destaca que el encuentro reúne las soluciones más avanzadas en sostenibilidad, desde materiales innovadores hasta procesos de eficiencia energética. Bajo su visión, esta transición es obligatoria: ‘La sostenibilidad ha dejado de ser una alternativa para convertirse en un mandato del mercado’.
Capacitación: el gran reto de la industria
A pesar del avance tecnológico, Celia reconoce que uno de los mayores desafíos es la capacitación del talento. La adopción de herramientas digitales requiere personal preparado, desde operadores hasta directivos.
Para materializar estas soluciones, Expo Pack México despliega un programa de más de 30 conferencias en su Innovation Stage, centradas en inteligencia artificial, eficiencia operativa y sostenibilidad. Asimismo, el encuentro apuesta por el capital humano mediante iniciativas dedicadas a jóvenes profesionales y mujeres líderes, fortaleciendo el relevo generacional y la diversidad en la industria.
En un entorno de transformación acelerada, las pequeñas y medianas empresas enfrentan el desafío de mantener el ritmo tecnológico. No obstante, Navarrete subraya que Expo Pack está diseñado para integrarlas mediante soluciones a la medida: “Desde modelos de inversión flexible hasta maquinaria escalable, el evento permite que las PyMEs innoven sin comprometer su viabilidad financiera. La clave reside en conocer las herramientas disponibles y dar pasos graduales hacia la adopción tecnológica”, apunta.
Es por ello que esta feria industrial se consolida como un nodo estratégico a través de espacios como ‘Visión 2030’, donde fabricantes de maquinaria y empresas de consumo entablan un diálogo directo. Este intercambio permite diseñar soluciones alineadas a las demandas reales del mercado, mientras potencia el networking de alto nivel y la formación de alianzas que impulsan la competitividad del sector.

Tu operación no debería depender de eso.

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EEl podEr dE la pintura: la transFormación social de comex en el espacio público
POR: MAI HERNÁNDEZ CASTRO
Directora de Comunicación, Asuntos Públicos y Responsabilidad Social de PPG Comex
n la industria de la comunicación, a menudo hablamos de construir marcas con propósito. Sin embargo, el verdadero desafío radica en trascender el discurso y anclar ese propósito en acciones tangibles que generen un valor perdurable tanto para la sociedad como para el negocio. En PPG Comex, hemos asumido este reto a través de nuestro programa de impacto social, “México Bien Hecho”, una iniciativa que va más allá de la estética para convertirse en una poderosa herramienta de transformación social.
Nuestro campo de acción es el espacio público: las calles, los parques y las canchas que son el corazón de nuestras comunidades. En una época donde la atención mediática se concentra en los grandes recintos deportivos, nosotros queremos reivindicar el lugar donde nace la verdadera pasión por el deporte: la cancha de la colonia, el parque del barrio. Es en esos espacios cotidianos donde se forja el carácter, se tejen las relaciones y se construye la identidad de una comunidad fuerte y unida.
“México Bien Hecho”, es una estrategia de regeneración urbana con un profundo enfoque en la creación de capital social. No se trata simplemente de pintar un muro, sino de orquestar un proceso de co-creación en el que la comunidad es la protagonista. Cada proyecto es el resultado de una meticulosa planeación y de alianzas estratégicas con gobiernos, asociaciones civiles y, fundamentalmente, con los vecinos. Entendimos que la recuperación de un espacio es exitosa solo cuando la comunidad se apropia de él, no solo como un lugar más bello, sino como un símbolo de su propia capacidad de transformación.
Este proceso de involucramiento es donde reside la verdadera magia. Al invitar a artistas, voluntarios, jóvenes y adultos mayores a participar activamente, se desatan dinámicas de colaboración que fortalecen la confianza y la cohesión. Un muro que se convierte en mural o una cancha abandonada que recupera su color son catalizadores que demuestran que el trabajo colectivo puede dignificar el entorno y, con ello, la
vida de las personas. Los vínculos que se crean durante cada intervención son un legado intangible que perdura mucho más que la pintura; es la base para una comunidad más segura, resiliente y organizada.
Para quienes estamos en esta industria, “México Bien Hecho” es un caso de estudio sobre cómo el valor de una marca puede construirse desde la autenticidad y el compromiso. Cada espacio intervenido no es solo una oportunidad para demostrar la calidad de nuestros productos, sino para reafirmar nuestro rol como ciudadanos corporativos activos.
Estamos convencidos de que las empresas tenemos la responsabilidad y la oportunidad de ser agentes de cambio positivo, preparando el terreno, literalmente, para que florezcan nuevas historias de éxito y desarrollo en el corazón de México. El verdadero partido se juega todos los días, y se gana construyendo, juntos, por un “México Bien Hecho”.

“México Bien Hecho” convierte la pintura en una herramienta de regeneración urbana y capital social.
aduanas quE acompañan, no quE amEnazan
POR: MEL WILHELM Vicepresidente de CANACINTRA Delegación Aguascalientes
En 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) incrementaron hasta 118% las multas por errores en el Manifiesto de Valor Electrónico, un instrumento digital para el que no existe un solo manual oficial publicado. Esta cifra no refleja un combate real a la evasión, sino un modelo que parece monetizar la confusión.
La implementación obligatoria del MVE se ha desplegado con todo el peso sancionatorio del Estado —de multas, embargos y responsabilidad solidaria—, pero carece del ecosistema de acompañamiento indispensable para una transformación digital de esta escala. Actualmente, el sector enfrenta un vacío operativo crítico: no existen guías técnicas oficiales, no hay definiciones legales de términos críticos, no hay mecanismos de corrección preventiva antes del despacho.
La proporción regulatoria lo dice con claridad: cuatro artículos de sanción por cada uno de facilitación. En cualquier sistema de gestión empresarial esa proporción no se llamaría control de calidad, se llamaría auditoría punitiva. Ante este escenario, la pregunta que todo directivo debe plantearse es imperativa: ¿opera su empresa dentro de un sistema de cumplimiento genuino o navega por un campo minado administrativo?
He operado en las cadenas de suministro automotrices lo suficiente para comprender que la industria no falla por mala fe. En el Bajío, donde un solo embarque consolida insumos de proveedores Tier 1, 2 y 3 bajo múltiples fracciones arancelarias, diversos Incoterms y esquemas globales de flete, el margen de error humano no es una anomalía, sino una consecuencia matemática del volumen.
Un modelo de cumplimiento inteligente debería actuar como un filtro operativo: detener el trámite ante inconsistencias, permitir la corrección en tiempo real y escalar a la sanción únicamente frente a una reincidencia deliberada. Esto no representa permisividad; es, simplemente, ingeniería de procesos aplicada al comercio exterior.
El costo real de este sesgo punitivo no se refleja únicamente en las multas pagadas dentro del estado de resultados. Se manifiesta en las horas-hombre consumidas por el blindaje

documental en detrimento de la mejora operativa; en decisiones de inversión postergadas por la incertidumbre regulatoria, y en un talento de comercio exterior que se ve obligado a especializarse en defensa legal en lugar de optimización logística.
El cumplimiento aduanero preventivo no puede sostenerse sobre una arquitectura que sacrifica la competitividad antes de recaudar multas.
El modelo que necesitamos ya existe dentro del propio marco normativo mexicano. El programa IMMEX (Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicio de Exportación) y la certificación de Operador Económico Autorizado (OEA) demuestran que, cuando el Estado construye una relación de confianza verificada con la industria —basada en acompañamiento regulatorio, criterios claros y beneficios tangibles—, el resultado es una mayor agilidad en el despacho, una reducción de la evasión y cadenas de suministro más sólidas.
Este esquema no debería ser la excepción, sino la arquitectura base del sistema aduanero nacional. La métrica de éxito no puede seguir centrada en la recaudación mediante sanciones; debe evolucionar hacia la medición de la velocidad promedio de despacho y la tasa de cumplimiento voluntario.
Las empresas que hoy lideran en comercio exterior no son aquellas que cuentan con los mejores despachos para impugnar multas, sino las que han cimentado internamente una cultura, procesos y tecnología diseñados para evitar que el error llegue a la aduana. No obstante, esta responsabilidad no debe recaer exclusivamente en la industria.
En el contexto del nearshoring , con México compitiendo por consolidarse como el hub manufacturero de América del Norte bajo el T-MEC, esta decisión tendrá consecuencias que trascienden, por mucho, la simple gestión de un formato administrativo.
Pase consolida su estrategia de electromovilidad
POR: JOSÉ MARTÍN LÓPEZ

Para PASE, la electromovilidad no es una promesa a futuro, sino una realidad consolidada. Bajo esta premisa, la compañía se integró al programa EcoTag de la Ciudad de México en abril de 2025, otorgando un 20% de descuento en la Autopista Urbana Sur a los usuarios de vehículos híbridos y eléctricos que utilizan su Tag.
“En nuestro compromiso por diversificar las formas de ayudar al planeta, identificamos en la movilidad una oportunidad clave. Con el lanzamiento de EcoTag, incentivamos a los conductores de autos híbridos y eléctricos, brindándoles un beneficio directo del 20% de descuento”, señala Fernando de la Vega, director comercial de PASE.
Para la compañía, la movilidad representa una alternativa para cuidar el medioambiente y disminuir la cantidad de emisiones contaminantes; por ello, esta acción es uno de los granitos de arena que han aportado desde su trinchera.
La respuesta de los usuarios ha sido positiva: a un año de su lanzamiento, más de 11 mil 700 usuarios han registrado su Tag PASE para acceder a este descuento. Esto demuestra que la electromovilidad no solo implica introducir automóviles con esta tecnología en México e instalar centros de carga, sino también construir un modelo que beneficie e incentive a los usuarios.
“A través de EcoTag, buscamos un doble propósito: ampliar nuestro alcance en el mercado y, al mismo tiempo, sensibilizar a la sociedad sobre los beneficios ambientales que ofrece la transición tecnológica en el transporte”, señala el directivo.
PASE es consciente de que la movilidad es solo la punta del iceberg para cuidar el medioambiente; por ello, ha reafirmado su compromiso con otras acciones, entre las que destacan jornadas de reforestación —en las que han sembrado tres mil árboles—, la reducción del uso de papel en las oficinas y el uso de empaques ecológicos con semillas.
De la Vega subraya que el compromiso de PASE trasciende lo externo; de manera intrínseca, la compañía
ha implementado una labor de concientización entre sus colaboradores sobre la relevancia estratégica de la preservación ambiental.
Tecnología, el aliado perfecto de la movilidad
Más que una herramienta de consulta, la aplicación de PASE —respaldada por cerca de tres millones de usuarios— es hoy una plataforma propositiva que acompaña cada trayecto. Al rediseñar la experiencia, el objetivo central ha sido eliminar las barreras en los cruces y sustituir la incertidumbre por una movilidad fluida y bien planificada.
En ese camino, la segmentación entre usuarios de prepago y pospago ha sido clave, pues mientras el pospago opera con tarjetas vinculadas, el reto más relevante se concentra en el prepago, donde la necesidad de recargar saldo puede convertirse en un punto de fricción.
Es aquí donde entra la alianza con PayPal para atender una barrera persistente en el entorno digital: la confianza. A través de este intermediario, el usuario puede vincular una tarjeta de crédito o débito y contar con la garantía de transacciones seguras, tanto para quien paga como para quien recibe.
La verdadera innovación se encuentra en la autonomía del servicio. Gracias a las recargas automáticas por saldo mínimo, el usuario se olvida de los procesos manuales y de la incertidumbre al salir de casa. Esta continuidad operativa se fortalece con socios estratégicos: “La alianza con PayPal es un pilar que seguirá evolucionando con nosotros para anticipar lo que el usuario necesita”, apunta De la Vega.
Opera 296 plazas de cobro en México y su presencia se extiende alrededor de nueve mil 215 kilómetros.
D i g
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