
NÚMERO 155 | FEBRERO 2026

ENERGÍA E INDUSTRIA: 20 LÍDERES A SEGUIR EN 2026

![]()

NÚMERO 155 | FEBRERO 2026


En 2026, México entra a un año donde la conversación pública puede distraernos, pero el resultado se definirá en algo más concreto, decisiones. Decisiones sobre permisos, inversión, red eléctrica, gas, infraestructura, aduanas, reglas fiscales y, por supuesto, el T-MEC. En un entorno de volatilidad —con amenazas de aranceles, presión por competitividad y necesidad de capital— no basta con seguir cifras o titulares: hay que identificar a las personas que mueven palancas reales.
Por eso publicamos este especial: “20 personas a seguir en 2026” para industria y energía. No es un concurso de popularidad. Es un mapa de influencia. Incluye a quienes asignan presupuesto, diseñan regulación, ejecutan proyectos, negocian con Estados Unidos, representan a la iniciativa privada o lideran cadenas productivas que sostienen empleo y exportaciones. En cada tarjeta explicamos, en lenguaje claro, qué hace cada figura, por qué su rol puede cambiar el tablero y qué señales vigilar durante el año.
Úsalo como brújula: para entender a tiempo, ajustar planes y convertir incertidumbre en estrategia. Si estás en planta, en oficina, en el mercado o en gobierno, este mapa te ayuda a leer el año con ventaja. Y si falta alguien imprescindible, queremos escucharte. Aquí no hay apuestas: hay seguimiento, en tiempo real, para decidir mejor.
PRESIDENTE
Gabriel Becerra
PRESIDENTE & CEO
Gerardo Ruíz
RELACIONES
INSTITUCIONALES
Desireé González
DIRECTORA DE MARKETING
Paulina Becerra
ADMINISTRACIÓN
María Pamanes
EDITORA EN JEFE
Ingrid Daniela Loredo Zarco
Ana
Guido
Fátima Chávez
Américo Padilla
INFORMACIÓN CORRECTA AL MOMENTO DE PUBLICAR www.energymagazine.mx
INFORMACIÓN DE VENTAS directorcomercial@energymagazine.mx
COMENTARIOS contacto@energymagazine.mx





Por: ALICIA ZAZUETA PAYÁN CEO DE ESERVICES
Cuando llegamos a una gasolinera a cargar combustible, tenemos un servicio VIP porque no tenemos que bajarnos del coche, pues el operador realiza los procesos necesarios para despachar el producto, revisar nivel de aceite, calibración de llantas, cobrar, entregar ticket de venta o factura, etcétera, todo desde la comodidad de la ventanilla del vehículo. Sin embargo, es también muy necesario para México, transitar hacia modelos de negocio donde el público en general tenga alternativas para despacharse el combustible de manera autónoma, como ya lo hacen gran parte del mundo.

Desde hace décadas el modelo de auto despacho es seguro y está probado en varias partes del mundo como Estados Unidos, Europa, países de Latinoamérica como: Perú, Chile, Colombia, Venezuela, Uruguay, entre otros. No obstante, en México nos hemos quedado rezagados en la adopción de mayores tecnologías que ya existen, que son seguras e innovadoras y que brindan garantía en seguridad y funcionalidad con la correcta adaptabilidad al público en general. Si bien es cierto, en México ya hay gasolineras como Costco y algunas otras marcas y grupos importantes que han colocado desde hace años equipamiento que brinda seguridad en el despacho y que permite al usuario despacharse de manera sencilla, aún falta mucho por hacer en el tema, pues se deben la regulación y aprobación correspondiente para la implementación de la modalidad del auto despacho en materias de seguridad operativa, ambiental, industrial, etcétera, materias que atiende la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA).
Asimismo pudiera implicar modificaciones o actualizaciones al título de permiso que atiende la Comisión Nacional de Energía (CNE), entre demás autoridades que correspondan. Es por ello, que dichas autoridades son las facultadas para emitir las aprobaciones de la implementación del auto despacho, poniendo énfasis en las condiciones de seguridad que deben cumplir las instalaciones para tal fin.
Normatividad actual y transición:
Al respecto, la normatividad vigente que regula el despacho de combustibles en una gasolinera es la NOM-005-ASEA-2016 y en su capítulo 7.1 menciona que el encargado de la estación es el responsable de la operación de despacho de los combustibles, a través de los despachadores.
De la misma forma, el nuevo proyecto PROY-NOM-023-ASEA-2025 que va a derogar a la norma vigente NOM-005-ASEA-2016, y que desde que inició operaciones la ASEA el 3 de marzo de 2015, regula el diseño, construcción, operación y mantenimiento, etcétera y donde al respecto la Agencia indica que la operación de despacho de gasolina y/o diésel a vehículos automotores mediante los dispensarios debe ser ejecutada por el operador del despacho, por lo que legalmente se limita al personal de la estación de servicio que es competente para suministrar gasolinas o diésel a los vehículos automotores por medio de los dispensarios. Este proyecto mencionado se encuentra aún en consulta pública en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (CONAMER), para dictaminarse y publicarse en los próximos meses. (https://www.cofemersimir.gob.mx/mirs/59698)
Así mismo, es importante recordar que aquellas estaciones que están en proceso de transición para colocar equipamiento para auto despacho o que deseen modificar o actualizar los proyectos originalmente presentados, aprobados y que se encuentra operando, éstos deben ser autorizados por las autoridades correspondientes como la ASEA, CNE, etc. y se debe contar con una resolución procedente por la autoridad competente antes de aplicar cualquier cambio en piso, de lo contrario caerán en incumplimiento que conlleva tanto sanciones económicas, cierres parciales en caso de inspecciones o inicios a procedimientos administrativos para revocación a títulos de permisos. Por se recomienda revisar cada proyecto a la luz de la regulación vigente con los órganos reguladores que atienden este sector en nuestro país.
Retos y oportunidades para las gasolineras
Las estaciones de servicio hoy más que nunca requieren la adopción de estas alternativas de negocios, pues hay varios retos como: el reclutamiento y selección de personas para los puestos de despacho, así como el costo de operación que se ha endurecido con la regulación vigente y la colaboración a la estrategia nacional del tope del precio de la gasolina regular de 87 octanos en un precio no mayor a 24 pesos por litro, así como la aplicación de las distintas cargas en materia laboral y la reciente aplicación de la Ley Silla por mencionar algunas.
El contar con nuevas tecnologías en el área de despacho no implica la sustitución total de la plantilla laboral, pues la combinación de ambos ayuda a tener un servicio más rápido, ágil y de calidad y contribuye de manera positiva al mercado nacional, siempre y cuando se apliquen las medidas de seguridad operativa, ambiental y demás regulación que permita mitigar los riesgos y eficientizar el servicio.


Por: GABRIEL
DIRECTOR EDITORIAL INDUSTRY & ENERGY MAGAZINE
El gobierno mexicano trata el almacenamiento de gas natural como si fuera un lujo técnico y no lo que es. Un seguro nacional de vida para la economía.
Mientras el discurso oficial habla de soberanía energética, la realidad es que México vive prácticamente “al día” en gas: apenas alrededor de 2.4 días de almacenamiento, concentrados en tres terminales de GNL (Altamira, Manzanillo y Energía Costa Azul), equivalentes a unos 20 mil millones de pies cúbicos. Diversos análisis, como los de IMCO y especialistas del sector, llevan años advirtiéndolo… y la respuesta ha sido, en el mejor de los casos, inercia disfrazada de planeación.
El contraste es brutal si se mira afuera, países europeos llegaron a tener metas de 25–30% de su consumo anual en inventarios tras la crisis con Rusia; Estados Unidos usa su infraestructura de almacenamiento como colchón frente a picos de clima y precio. México, en cambio, decidió basar su sistema eléctrico e industrial en gas natural importado –más del 70% viene de Estados Unidos, sobre todo de Texas– sin construir el “colchón” mínimo para resistir un tropezón serio.
No es teoría. La tormenta invernal Uri en 2021 ya mostró qué pasa cuando Texas cierra la llave: alertas críticas de CENAGAS, cortes, restricciones y un recordatorio incómodo de que la “soberanía” termina donde empieza la helada en el sur de Estados Unidos. Cada invierno fuerte, cada evento climático extremo, cada tensión en infraestructura texana vuelve a poner a México al borde del mismo precipicio.
Lo más grave es que el gobierno sí tiene diagnóstico… y lo ha ignorado en la práctica. Desde 2018, la Política Pública de Almacenamiento de Gas Natural planteó una meta modesta: llegar a 5 días de inventarios para 2026. No estamos ni cerca. Proyectos como Campo Jaf –pensado como almacenamiento subterráneo estratégico en un campo agotado– avanzan a paso de tortuga frente al tamaño del riesgo.
¿Por qué no se le da importancia real? Porque el almacenamiento no da votos ni fotos: es infraestructura silenciosa, invisible para el ciudadano promedio y políticamente menos vendible que una refinería, un gasoducto nuevo o una inauguración con moño. Además, exige algo que escasea: visión de largo plazo, reglas claras y contratos que den certidumbre a la inversión privada. Es mucho más fácil seguir apostando a que “Texas nunca nos va a fallar” y a que CFE y CENAGAS “se las arreglarán” cada vez que haya un susto.
Pero cada día que México opera con 2.4 días de respaldo en un sistema donde el 60–70% de la electricidad depende del gas es una apuesta temeraria contra su propio futuro industrial. Con nearshoring, demanda eléctrica al alza y cadenas productivas cada vez más sensibles a interrupciones, la pregunta no es si el tema explotará en agenda pública… sino cuándo.
El almacenamiento de gas natural no puede seguir siendo un anexo técnico en los planes del sector. Es, literalmente, la diferencia entre un país que puede absorber un shock sin apagar fábricas… y uno que se juega su competitividad cada invierno.
Por: CARLOS GONZALEZ
CONSULTOR INDEPENDIENTE
Las rocas están formadas por cristales o granos de diversos minerales que son compuestos químicos naturales, como el óxido de sílice (SiO2) conocido como cuarzo, o el carbonato de calcio (CaCO3) conocido como calcita. Algunas rocas están compuestas de un solo mineral y otras contienen minerales diversos.

De acuerdo con el llamado ciclo de las rocas, la primera etapa es la manifestación del magma, cuyo enfriamiento y cristalización da lugar a las “ROCAS ÍGNEAS” (Granito, Andesina, Basalto). Los efectos del intemperismo y la erosión sobre esas rocas genera sedimentos transporte, diagénesis y litificación, los sepulta y compacta formando las “ROCAS SEDIMENTARIAS” (Areniscas, Calizas, Conglomerados). La alta temperatura y presión, aunados a la actividad química que suceden en el interior de la corteza terrestre, pueden modificar las rocas ígneas y/o sedimentarias formando la “ROCAS METAMÓRFICAS” (Mármol, Gneis, Pizarra).
La mayor parte de los yacimientos de hidrocarburos se encuentran en el seno de rocas sedimentarias que representan el 75% del total, y es uno de los fundamentos de la Teoría Orgánica del origen del Petróleo. Esto es, por la forma en que estas rocas se forman con una mezcla de sedimentos, detritos y material orgánico, todo ello en cuerpos de agua someros y en un ambiente anaerobio.
Se consideran tres etapas en los procesos fisicoquímicos que convierten la materia orgánica en hidrocarburos, donde se van modificando su composición en la medida que se incrementa la profundidad del sepultamiento de materia orgánica y se eleva también su temperatura.
Primera etapa: Diagénesis, donde se forma el kerógeno y se generan biogases.
Segunda etapa: Catagénesis, donde se transforme el kerógeno en petróleo y gas húmedo.
Tercera etapa: Metagénesis, donde el petróleo se descompone en gas seco y otros gases.
El proceso de formación de las rocas sedimentarias depende del medio o ambiente de depósito y pueden ser de tipo:
a) Continental (aluviales, fluviales, eólicos, glaciales)
b) Costero o mixto (deltas, playas. Barras, albuferas, lagunas)
c) Marino plataforma continental, talud, cuencas abisales)
Otra forma de clasificación es por el tipo de componentes que las forman: (a) Clásticas o detríticas (piroclásticos, Clásticos) y (b) Químicas o bioquímicas (carbonatos, evaporitas
Granos minerales (cuarzo, mica, feldespatos)
Fragmentos líticos (caliza, lutita, volcánica metamórfica)
Componentes biogenéticos Concas, material esquelético, restos vegetales)
Precipitados químicos (carbonatos, cloruros, sulfatos, sílices
En la Geología petrolera se consideran dos grupos de rocas sedimentarias:
a) GENERADORAS. Son aquellas con alto contenido orgánico que se transforma en kerógeno y posteriormente en hidrocarburos. Mayormente son Lutitas que en la actualidad se explotan como yacimientos no convencionales.
b) ROCAS ALMACENADORAS. Son rocas con características petrofísicas de porosidad, permeabilidad, densidad, saturación de fluidos, etc., con la capacidad de almacenar hidrocarburos formando los “yacimientos convencionales”; las rocas almacenadoras más comunes son:
ROCAS
TIPO POROSIDAD PERMEABILIDAD
CLASTICAS ARENISCAS 5 – 30% 0.1 – 1,000 mD
CARBONATADAS CALIZAS/DOLOMIAS 0 – 40% 0.1 – 100 MD


a nueva geopolítica del petróleo no se está escribiendo en foros climáticos ni en cumbres de transición energética, sino en mapas de oleoductos, refinerías y descuentos por barril. Estados Unidos lo tiene clarísimo: para sostener gasolina y diésel baratos necesita tres cosas al mismo tiempo: crudo suficiente, crudo pesado y socios confiables dentro del continente. Y en esa búsqueda, México ha dejado de ser la primera opción.
Hoy el mundo consume entre 100 y 105 millones de barriles diarios de petróleo. De ese volumen, la mayor parte termina en las 800+ refinerías que siguen siendo el corazón del sistema energético global. Estados Unidos absorbe alrededor de una quinta parte de la gasolina mundial y cerca de una quinta parte del diésel; su prioridad estratégica es obvia: mantener estable el precio del combustible para controlar inflación y costos logísticos.
Aunque es un gigante productor, Estados Unidos sigue importando unos 6–7 millones de barriles diarios de crudo, sobre todo pesado y agrio, porque sus refinerías —sobre todo en la Costa del Golfo— fueron diseñadas para procesar mezclas de 30–33° API combinando crudo ligero doméstico con pesado importado. Reconstruir todo ese parque de refinación para operar solo con shale ligero no es racional ni financieramente ni políticamente.
Ahí entra el juego de los “socios”. Hasta hace poco, la ecuación era clara: Canadá como proveedor estructural, México como jugador relevante y Venezuela como problema político. Eso se está reescribiendo. Con la apertura acelerada de Caracas a capital extranjero —y en particular a petroleras estadounidenses— el “problema” venezolano se transforma en oportunidad: enormes reservas, crudo compatible con las refinerías estadounidenses y un gobierno dispuesto a rediseñar su marco contractual para que la inversión fluya rápido.
Venezuela está pasando de esquemas mixtos rígidos a Contratos de Participación Productiva que dan más control operativo y recuperación acelerada de inversión a las empresas privadas. Es un mensaje directo al capital: vengan, produzcan, cobren en crudo desde el primer año y ayúdenme a reconstruir la producción. Y todo esto bajo la sombra de Washington, que ve ahí una palanca para asegurar petróleo pesado con descuento, influir en la OPEP y seguir anclando los precios globales.
¿Y México? Pemex sigue atrapado en un modelo híbrido: contratos mixtos poco atractivos, inversión forzada a cuentagotas, deuda por arriba de los 100 mil millones de dólares y una política que dice querer soberanía pero depende cada vez más de importar gasolinas, diésel, gas natural, GLP y petroquímicos. México se comporta más como cliente integral de Estados Unidos que como socio estratégico.
Mientras Venezuela flexibiliza reglas para que las empresas operen campos, comercialicen su propio crudo y recuperen rápido su CAPEX, México restringe la participación privada efectiva a menos del 3% de la inversión en hidrocarburos, cuando en 2018 rondaba el 20%. En un contexto donde el crudo Maya ya se vende con descuento frente a las mezclas de referencia, la llegada de barriles venezolanos “normalizados” bajo supervisión estadounidense solo aumenta la presión para abaratar aún más el petróleo mexicano.
El riesgo no es abstracto. Un Estados Unidos que puede abastecer sus refinerías con mezclas de Canadá y Venezuela, negociadas directamente con petroleras a las que da seguridad jurídica y perspectivas de largo plazo, tendrá menos incentivos para tolerar la volatilidad financiera de Pemex, sus retrasos en pagos a proveedores o su rigidez contractual. México corre el riesgo de perder peso como proveedor mientras mantiene la dependencia como importador.
El camino no pasa por discursos de orgullo petrolero, sino por algo mucho más incómodo: revisar a fondo el modelo de negocio de Pemex, abrir de manera inteligente el upstream a operadores capaces de invertir y ejecutar, y alinear de una vez la política energética mexicana con la realidad del mercado norteamericano. Estados Unidos ya está escogiendo socios. La pregunta es si México quiere estar en la mesa… o en la lista de clientes que pagan caro.

Por: Gabriel Becerra

Arrancó el año y con él una pregunta que nunca falla: ¿sube la gasolina? La respuesta corta es “depende”, pero hay un dato firme. Hacienda actualizó las cuotas del IEPS a gasolinas y diésel para 2026, y desde el 1 de enero ya aplican en todo el país. Las cifras oficiales publicadas en el Diario Oficial de la Federación establecen $6.7001 por litro para gasolina regular, $5.6579 para Premium y $7.3634 para diésel. Son ajustes que, en ausencia de estímulos, elevan el piso del precio final; cuánto suba en tu ciudad dependerá de logística, competencia y referencias internacionales.
El IEPS funciona como un monto fijo por litro. Cada año se actualiza por inflación y, semana a semana, Hacienda puede decidir aplicar estímulos para amortiguar el precio al consumidor. En diciembre se confirmó que no habría estímulo en la primera semana del mes y, al cierre de 2025, las gasolinas Magna y el diésel venían de varios meses con apoyo en cero. Iniciar enero con cuotas nuevas y sin estímulos hace que muchos consumidores vean ajustes en el tótem conforme las estaciones rotan inventarios. Si en las siguientes semanas se activa un porcentaje de estímulo, el alza podría moderarse; si no, el arranque de año será más pesado para carteras intensivas en movilidad.
¿Por qué no sube igual en todos lados? Porque el precio final también carga con tipo de cambio, fletes, márgenes y el costo del producto (nacional o importado). Ciudades con alta competencia pueden absorber temporalmente parte del impacto; otras, con menos estaciones o mayor costo logístico, ajustan más rápido. Para transportistas, el foco es el diésel: cualquier cambio pega en la cadena de suministro y, a la larga, en el costo de bienes. Para automovilistas, conviene comparar estaciones cercanas y aprovechar apps de precios; en temporada de estímulos, hay variaciones reales entre marcas y zonas.
Más allá del bolsillo individual, el IEPS es una válvula para las finanzas públicas. Con un supuesto de precio del crudo más bajo para 2026, el gobierno necesita cuidar la recaudación interna y calibrar los apoyos para no desfondar la caja. En ese
balance, el consumidor ve cambios graduales y, ocasionalmente, brincos si el mercado internacional se mueve fuerte o si el tipo de cambio se deprecia. El mensaje práctico es sencillo: enero arrancó con cuotas nuevas y 0% de estímulo en el corte más reciente; el resto dependerá del tablero internacional y de las decisiones semanales de Hacienda.
Para cerrar, tres consejos de utilidad inmediata. Primero, mantenimiento del vehículo: presión de llantas y afinación ahorran combustible sin gastar más. Segundo, planea tus cargas según rutinas; a veces cambiar el día o la hora evita filas y te da mejor precio. Tercero, vigila el DOF o fuentes confiables que difunden el estímulo semanal: si reaparece, lo verás reflejado en la bomba con algunos días de



Por: Gabriel Becerra
Si Pemex tuviera que elegir un espejo incómodo, Petrobras sería el más útil. No por simpatía ideológica, sino por eficacia financiera. La brasileña pasó —en menos de una década— de símbolo de endeudamiento extremo y crisis por Lava Jato a empresa que recorta deuda, recupera credibilidad y opera con una lógica simple: primero caja, luego narrativa.
La idea no es romantizar a Petrobras, sino mostrar que existe un camino para que una petrolera estatal cambie sin dejar de ser pública.
1.Dejar de sangrar en el mostrador
El pecado original de muchas estatales es vender combustibles con lógica política. Petrobras rompió eso en 2016 con la paridad de importación (PPI): precios internos ligados a referencias internacionales y tipo de cambio, reduciendo el riesgo de subsidiar gasolina con su propio balance.
Brasil ajustó la política en 2023, pero el mensaje quedó: sin disciplina de precios no hay disciplina de deuda.
¿Y Pemex?

No tendría que liberar de golpe el precio final, pero sí avanzar a una fórmula transparente: que el costo real del combustible no se esconda vía pérdidas operativas, sino que, si se subsidia, sea con mecanismos explícitos y presupuestados. Subsidio explícito se debate; subsidio oculto quiebra.
2.“Vender los anillos” para pagar deuda
Petrobras entendió que no podía salvar todo y vendió activos para bajar apalancamiento. Emblema: gasoductos TAG y NTS, operaciones por más de 13 mil mdd como optimización de portafolio y reducción de deuda.
¿Qué vendería Pemex?
No se trata de rematar, sino de admitir que tiene activos y líneas que no son su corazón productivo, como fertilizantes y otras iniciativas. Todo activo que no aumente producción rentable o reduzca costos estructurales debería evaluarse para desinvertir y usar ingresos en amortizar deuda.
3. Foco obsesivo en rentabilidad
Brasil tuvo la bendición del pre-sal, pero el aprendizaje exportable es concentrar CAPEX donde el margen es mayor. Petrobras redujo deuda desde su pico de 2015 con un portafolio más enfocado y un apalancamiento defendible: Deuda neta / EBITDA de 1.29x en 2024. Pemex, con deuda cercana a 100.3 mil mdd, necesita que cada peso de inversión compita por retorno. Replicar a Petrobras implica reactivar asociaciones y capital de terceros donde no tiene recursos, y rebalancear la obsesión por refinación: si no paga, debe operar con metas de eficiencia, no como aspiradora permanente de CAPEX.
4. Gobierno corporativo
Tras la crisis, Brasil impulsó marcos de profesionalización para reducir interferencia política y mejorar gobernanza.
Pemex podría hacerlo, pero ahí aparece la “kryptonita política”: consejo con mayoría independiente, auditorías con dientes, compras trazables y KPI financieros públicos que obliguen a explicar cada desviación.
El obstáculo no es técnico, es voluntad. Petrobras operó con un mandato orientado a valor y solvencia. Pemex funciona bajo uno donde “servicio público” y “soberanía” justifican pérdidas. Si el balance se rompe, la soberanía se vuelve deuda… y la deuda, política.
La paradoja: El camino Petrobras no exige privatizar Pemex, sino algo más difícil en México: aceptar costos políticos hoy para comprar viabilidad financiera mañana.


Por: GABRIEL BECERRA

En un mercado donde el margen se decide en centavos y el riesgo en horas, la distribución de combustibles es el verdadero “sistema circulatorio” de la economía: conecta importaciones, refinerías, terminales, autotanques, estaciones y clientes industriales. Por eso, en Ranking de Energía 2026 ponemos el foco donde se mueve el volumen: los 10 distribuidores que más pesan en el tablero y que, con su capacidad logística y comercial, influyen en disponibilidad regional, condiciones de suministro y estándares de cumplimiento.
Este especial no es una lista de popularidad. Es una radiografía del músculo operativo: quién tiene la red, quién asegura inventarios, quién gana cuentas corporativas y quién está invirtiendo para sobrevivir a un entorno más exigente en trazabilidad, controles y fiscalización. En 2026, distribuir ya no es “solo mover moléculas”: es administrar riesgo regulatorio, reputación y continuidad de negocio.
Qué mide el ranking
Para ordenar el Top 10, el especial pondera indicadores agrupados en cinco ejes: Escala y volumen, cobertura y capilaridad, portafolio de clientes,
3) Mobil
Rol: Comercializador/importador que conecta importación, suministro y red propia.
Señal de mercado: Expansión de estaciones bajo marca y consolidación regional (lo que exige músculo de suministro).
Por qué importa: Figura entre las empresas que retienen permisos de importación relevantes en el mercado.
4) Koch
Rol: Trading e importación mayorista; normalmente opera como proveedor a otros comercializadores (B2B).
Señal de mercado: Aparece dentro del grupo reducido con permisos a largo plazo para importar gasolina y diésel.
Fortaleza: Gestión de arbitrajes y abastecimiento flexible; foco “backend”.
infraestructura y eficiencia, cumplimiento y trazabilidad.
Este ranking responde una pregunta simple: ¿quién está asegurando el combustible que mueve a México… y a qué costo lo está logrando?
1) Pemex
Rol: Mayorista dominante histórico; principal red de terminales de almacenamiento y reparto (TAR) y despacho nacional.
Señal de mercado: TAR, terminales marítimas y logística terrestre; abastece a una gran porción del mercado aun con la apertura.
Fortaleza: Infraestructura instalada.
2) Valero México
Rol: Importador–comercializador con plataforma privada de suministro; jugador clave en el “mayoreo” a estaciones y clientes.
Señal de mercado: La propia empresa se ha posicionado como uno de los mayores proveedores privados del país y ha invertido en plataforma logística para abastecimiento y comercialización.
Fortaleza: En los últimos años se mantiene en el grupo reducido con permisos/posición para importar gasolina y diésel.
5) Marathon
Rol: Importación/comercialización mayorista (B2B) con foco en suministro.
Señal de mercado: También aparece
6) Shell
Rol: Marca y cadena de suministro con presencia en México; tras la venta de estaciones a Iconn.
Señal de mercado: Se le menciona dentro


del conjunto de empresas con permisos/ posición para importar en los últimos años.
Fortaleza: Menos “operación propia”, más “modelo de marca + supply”.
7) Trafigura
Rol: Trader global con brazo downstream (Puma Energy) que opera redes y suministro en la región; con permisos de importación.
Señal de mercado: Nueva estructura Trafigura–Puma y cambios directivos, confirmando operación downstream integrada.
Fortaleza: Su naturaleza es mover volumen, asegurar producto y colocarlo en mercado vía redes.
8) Glencore (y su plataforma con G500)
Rol: Suministro mayorista “anclado” a una de las redes más grandes de estaciones (G500) mediante acuerdos de abastecimiento/plataforma.
Señal de mercado: El acuerdo con G500 para abastecer estaciones se ha documentado como una plataforma que puede cubrir una porción relevante del mercado de estaciones.
Fortaleza: Trading + contrato de colocación (demanda asegurada) buen encaje para mayorista.
9) Vitol
Rol: Trading/comercialización; participa como proveedor/importador y ha tenido operación y activos en México.
Señal de mercado: Reanudación de negocios con cargamentos hacia puertos mexicanos en ciertos momentos.
Fortaleza: Jugador relevante por capacidad de suministro y estructura global.
10) Grupo Orsan
Rol: Comercializadora y distribuidora para estaciones y clientes industriales; operador mexicano con huella logística/operativa.
Señal de mercado: Suministro “de última milla” y servicios a red.
Fortaleza: Conocimiento operativo local + capilaridad regional + integración con marcas/redes.
Metodología: a) permisos/posición de importación, (b) huella logística (terminales/contratos), (c) capacidad de suministro B2B, (d) anclaje a redes (propias o por franquicia/contrato).


Por: GABRIEL BECERRA
Durante años, el “huachicol” se explicó como robo físico: tomas clandestinas y pipas en brechas. Pero el negocio se sofisticó. Hoy, una parte del combustible ilegal no se roba: se “importa” en papel. Son las importaciones fantasmas, un esquema que usa pedimentos, fracciones arancelarias y empresas fachada para meter gasolina y, sobre todo, diésel sin pagar lo que corresponde.
El País documentó redes que habrían ingresado diésel declarado como “aditivos”, con beneficios ilícitos asociados a la evasión de IEPS y otros gravámenes.
El incentivo es fiscal. La Ley del IEPS prevé que el impuesto se causa en la importación de bienes. Si el importador miente en la clasificación o en el volumen, convierte impuesto en margen y vende por debajo del mercado formal.
La magnitud asoma en los aseguramientos. En julio de 2025, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) informó decomisos por alrededor de 50 millones de litros de diésel ilegal en cinco meses; varias detecciones se vincularon a inconsistencias entre lo declarado y lo que realmente entraba (por ejemplo, en carrotanques).
¿Cómo opera el truco? Una vía recurrente es “disfrazar” combustible como otra mercancía —aditivos o aceites lubricantes— para evitar contribuciones.
Para la industria formal, la competencia es desigual: quien cumple paga impuestos, invierte en seguridad y mantiene controles; el contrabandista “descuenta” IEPS/IVA desde origen. El resultado es dumping criminal, pérdida de ventas legales y un mercado “gris” con trazabilidad rota (facturas de empresas que aparecen y desaparecen) que eleva el riesgo operativo y reputacional.
El huachicol también cambió de forma: del ducto al fraude aduanal. Ya no depende solo de control territorial, sino de control documental y, en el peor caso, de corrupción en nodos críticos.



El daño rebasa a las estaciones: cuando una flotilla o una planta industrial accede a diésel subvaluado, su estructura de costos se “abarata” artificialmente y presiona a competidores que sí compran legal. A escala macro, estimaciones periodísticas dimensionan un boquete de miles de millones de dólares al año (cifra sujeta a supuestos).
El SAT reconoce el salto a la esfera penal: desde enero de 2025 reportó 109 expedientes penales por fraudes y contrabando, con un perjuicio al fisco cercano a 23 mil millones de pesos, con foco en aduanas e hidrocarburos.
¿La salida? No alcanza con decomisar. El huachicol aduanal vive donde el papel decide: padrón de importadores, agentes aduanales, verificación de fracción y medición real de volúmenes, cruzadas con datos fiscales y logísticos. Sin integración y sanción a facilitadores, seguirán entrando “importaciones” que existen en el pedimento, pero no en la recaudación.
Se han acumulado 109 expedientes penales que representan un golpe de casi 23 mil millones de pesos para el erario público desde inicios de 2025.


Por: GABRIEL BECERRA
Después de una década de idas y vueltas, Trion entra a su fase decisiva: Woodside Energy arrancará la campaña de perforación en el primer trimestre de 2026, con el objetivo de alcanzar el primer aceite en 2028. El proyecto —el primer desarrollo petrolero de aguas profundas en México— ya amarró los contratos principales (plataformas, servicios, subsea) y tiene en marcha la fabricación de la plataforma de producción (FPU) en Corea y del FSO en China. En 2025, SLB recibió un contrato mayor para servicios de perforación en aguas ultraprofundas, con inicio de ejecución en 2026, señal de que la maquinaria industrial y financiera está en posición.
El calendario importará más que nunca. Con 18 pozos contemplados en el contrato de SLB para una primera etapa de tres años y un target de producción de 100 mil barriles/ día (vinculado a la capacidad nominal de la FPU), el proyecto
definirá si México consolida una nueva provincia productiva en el Cinturón de Perdido. La CNH ya había aprobado el plan de desarrollo, y los avances comunicados por Woodside en 2025 (progreso de ingeniería y obra, contratos “awardeds”) apuntalan la meta de 2028, siempre y cuando la cadena de suministro —desde acero hasta tripulaciones— evite cuellos y se cumplan ventanas climáticas.
¿Por qué Trion importa más allá del hito? Porque abre un mercado de servicios de aguas profundas en México y eleva la vara de contenido local con una realidad: muchos componentes se fabricarán fuera, pero la integración offshore y buena parte de la operación demandarán talento y empresas onshore y nearshore en Tamaulipas y Veracruz. Para proveedores, este 1T–2026 es el momento de cerrar capacidad, certificaciones y alianzas. Para Pemex, socio del proyecto, es la posibilidad de capturar conocimiento aplicable
a otros prospectos del Golfo. Y para la caja pública, cada hito ejecutado acerca ingresos futuros de una canasta más diversificada.
El riesgo no desaparece: perforar a >2,500 m de tirante de agua exige protocolos de seguridad industrial, MPD, supervisión metrológica y logística quirúrgica entre astilleros, patios y puerto base. Ahí entran contratos como el de Weatherford (MPD) y el de Subsea 7 para infraestructura submarina, que estructuran redundancias y eficiencia. También cuenta la geopolítica de


costos: si el acero, fletes o el dólar se desalinean, la curva de inversión puede tensarse. Por ahora, la brújula está en ejecución: cada pozo cerrado a tiempo despeja ruido.




López Obrador, se logró la reintegración de este grupo, que ahora vuelve a quedar fuera de la empresa.
Según los testimonios recogidos, Pemex ha justificado los recortes como resultado de la desaparición de filiales y subsidiarias, con el objetivo de consolidar la operación bajo un esquema de integración vertical. La compañía inició formalmente las bajas el 6 de junio, teniendo como primera área afectada a la Dirección de Refinación, encabezada por Héctor Lechuga, donde unas 500 personas fueron notificadas de la pérdida de su empleo. En ese momento, se confirmó que el objetivo total era recortar a 3 mil trabajadores en diversas áreas.
emex ejecutó el despido de más de 3 mil trabajadores de confianza y sindicalizados en distintas áreas de la empresa, de los cuales alrededor de 700 corresponden al estado de Tabasco. El ajuste de personal, que según la empresa forma parte de un proceso de “integración” y reestructura interna, ha detonado movilizaciones y señalamientos de revanchismo político por parte de los afectados.
Raúl Drouaillet Patiño, coordinador nacional de Petroleros Reclamantes de Justicia e identificado con la corriente obradorista dentro de Pemex, anunció que a principios de enero de 2026 volverán a instalar un campamento en la Ciudad de México, frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Presidencia de la República. De acuerdo con el dirigente, llevan ya cuatro meses de protestas continuas desde que iniciaron los primeros despidos en junio.
Con más de 40 años de servicio en la petrolera, Drouaillet calificó como “terrible” que trabajadores que apoyaron políticamente el proyecto lopezobradorista hayan sido despedidos tras décadas de labor. Recordó que, en el último año del gobierno de Andrés Manuel
Más allá del impacto laboral, los despidos tienen implicaciones económicas relevantes. De acuerdo con estimaciones de los afectados, el costo de las liquidaciones podría ubicarse entre 450 y 550 millones de pesos, dependiendo de los años de antigüedad y del tipo de contrato de cada trabajador. Sin embargo, diversos empleados denuncian que Pemex estaría prescindiendo de su personal sin reconocer plenamente derechos de jubilación; sólo una parte habría recibido liquidaciones, lo que abre la puerta a posibles demandas laborales y nuevas rondas de conflicto sindical.
En el trasfondo, los trabajadores despedidos insisten en que el proceso no sólo obedece a criterios de eficiencia o ahorro de recursos, sino también a intereses particulares de mandos medios y altos dentro de la empresa productiva del Estado.


#1


CLAUDIA SHEINBAUM PARDO —
PRESIDENTA DE MÉXICO
En energía, la Presidencia no solo “opina”: prioriza presupuesto, decide urgencias y marca el ritmo político. Cuando el gobierno define qué va primero (refinerías, gas, redes eléctricas, transición), todo el ecosistema se alinea: empresas, bancos, permisos y proyectos. Para el ciudadano, esa ruta termina reflejada en precios, abasto, inversión y confiabilidad (apagones o estabilidad).
En pocas palabras
Define “qué sí” y “qué no” en el sector.
Cambia el ánimo (y el riesgo) para invertir.
Su discurso puede acelerar o congelar proyectos.

LUZ ELENA GONZÁLEZ ESCOBAR — SECRETARIA DE ENERGÍA
SENER es, en la práctica, el cuarto de control: define política, prioridades y cómo se aterrizan las reglas. Para quien no está familiarizado, piensa en ella como quien decide qué proyectos se consideran estratégicos, qué se facilita y qué se vuelve más exigente. También influye en el “tiempo de trámite”, que en energía es dinero: un permiso lento puede matar una inversión.
En pocas palabras
Convierte la visión política en reglas operables.
Ordena la inversión pública y privada.
Marca el tono de colaboración con industria.

VÍCTOR RODRÍGUEZ
PADILLA — DIRECTOR GENERAL DE PEMEX
Pemex no es solo una empresa: es una pieza macroeconómica. Cuando Pemex aprieta o suelta (pagos, inversión, producción), lo sienten miles de proveedores, estados petroleros, banca y finanzas públicas. Para el lector general: si Pemex se enfoca en producir más, pagar proveedores y sostener operación, hay empleo y actividad; si se frena, se sienten paros, retrasos y menor dinamismo regional.
En pocas palabras
• Decide la prioridad: producir, refinar o “tapar hoyos” financieros.
• Su gestión afecta empleo y cadena de suministro.
• Su plan define confianza del mercado en México.
#4

EMILIA ESTHER CALLEJA ALOR — DIRECTORA GENERAL DE CFE
CFE determina si el sistema eléctrico se vuelve más confiable y con capacidad suficiente o si la demanda (industria, data centers, ciudades) se topa con límites. Para el lector no especializado: el “cuello de botella” suele ser la red (transmisión). Puedes construir plantas, pero si la red está saturada, no llega la energía donde se necesita. La agenda de CFE puede cambiar el atractivo del nearshoring.
En pocas palabras
Decide inversión en redes y generación.
Influye en interconexión y confiabilidad (apagones).
Define el espacio real para inversión privada
#5

ÉDGAR AMADOR ZAMORA
SECRETARIO DE HACIENDA (SHCP)
En energía, Hacienda es el “sí, pero con cuánto”. Aunque la política quiera empujar proyectos, el dinero manda: apoyos a Pemex, inversión pública, estímulos y costo financiero. Para el público general: cuando sube el costo de deuda o se estrecha el presupuesto, el sector prioriza, recorta o difiere proyectos. Hacienda también toca un tema sensible: mecanismos fiscales que afectan precios finales.
En pocas palabras
Define oxígeno financiero para Pemex/CFE. Marca señales de estabilidad para inversionistas. Influye en políticas fiscales ligadas a combustibles.

PRESIDENTE GRUPO CARSO
Carlos Slim se ha convertido en un actor bisagra del sector energético mexicano por una razón simple: tiene capital, tiene constructoras, tiene capacidad logística… y está entrando justo donde Pemex necesita oxígeno financiero y ejecución. En 2026, su relevancia no se limita a “ser un empresario famoso”; es que sus movimientos pueden acelerar (o destrabar) proyectos que el país lleva años esperando.
En pocas palabras
• No es solo influencia: es capacidad de financiar y ejecutar cuando Pemex está limitado.
• Está metido en proyectos “termómetro” (Zama/Talos) y en producción (Ichalkil–Pokoch).
• Su participación puede definir si 2026 hay destrabe o más retraso en campos clave.

JUAN CARLOS SOLÍS ÁVILA — DIRECTOR GENERAL DE LA CNE
El regulador es quien vuelve “operable” la industria: permisos, criterios técnicos, supervisión. Para el lector no experto: aunque exista interés en invertir, sin permisos claros y tiempos razonables no hay obra. La CNE, por ser el nuevo ente, será observada por su consistencia: sus primeras decisiones marcarán si 2026 será un año de certidumbre o de cautela.
En pocas palabras
• Define reglas y tiempos de permisos.
• Puede destrabar inversión o frenarla por burocracia.
• Marca la predictibilidad del sector.

CUITLÁHUAC GARCÍA JIMÉNEZ — DIRECTOR GENERAL DE CENAGAS
Si la electricidad es el sistema circulatorio, el gas natural es el oxígeno: alimenta plantas eléctricas y procesos industriales. CENAGAS gestiona el “sistema de ductos” y su disponibilidad define si una región puede crecer o se queda corta. Para el público general: más gas y mejor logística = menos riesgos de apagón y más competitividad industrial.
En pocas palabras
• Maneja la infraestructura que sostiene electricidad e industria.
• Define acceso, balance y expansión del sistema.
• Su gestión impacta precios y confiabilidad regional.



OCTAVIO BARRERA TORRES—
DIRECTOR DE PEMEX EXPLORACIÓN Y PRODUCCIÓN
La producción petrolera no se define en una conferencia: se define en taladros, mantenimiento y ejecución de campo. PEP es el “motor” de Pemex. Si PEP logra estabilizar producción, Pemex tiene más ingresos y margen; si cae, crece presión financiera. Su reto es operar con eficiencia, tecnología y cadenas de suministro activas.
En pocas palabras
Ejecuta la producción real.
Impacta ingresos de Pemex y finanzas públicas.
Su desempeño mueve a miles de proveedores.


CARLA ORTIZ FUENTES —
El solar crece cuando puede conectarse a la red y vender su energía. Para el lector general: hay muchos proyectos “anunciados”, pero solo se vuelven realidad si hay interconexión, permisos y reglas de despacho claras. ASOLMEX empuja justamente eso: que el pipeline se materialice. Su liderazgo importa porque 2026 puede ser año de aceleración o estancamiento solar según reglas y red.
En pocas palabras
• Termómetro del solar real (no solo promesas).
• Presiona por interconexión y reglas claras.
• Impulsa conversación de almacenamiento como solución.
ALBERTO DE LA FUENTE PIÑEIRUA — PRESIDENTE DE AMEXHI
AMEXHI agrupa a empresas privadas que producen o pueden producir hidrocarburos en México. Para el lector no especializado: cuando esta asociación habla de certidumbre, permisos o condiciones contractuales, está hablando de si habrá inversión y producción futura. Es un buen termómetro para anticipar si 2026 atraerá capital y tecnología… o si el dinero se irá a otros países.
En pocas palabras
Señala si el upstream privado confía o se retrae.
Empuja agenda de certidumbre y reglas claras.
Ayuda a leer el futuro de producción e inversión. #12

GUSTAVO BAQUERO — MANAGING DIRECTOR DE HARBOUR ENERGY
Si en 2026 hay un proyecto que puede cambiar la conversación del upstream en México, ese es Zama. Harbour Energy fue designado operador del proyecto Zama y eso pone a su director en México en el centro de una de las decisiones más importantes del año: pasar de la etapa política y de ingeniería a la etapa de ejecución (diseño detallado, planeación y preparación para inversión).
En pocas palabras
•Zama es “proyecto vitrina”: si avanza bien, manda una señal potente a toda la inversión upstream.
• Ser operador significa control del ritmo: contratos, ingeniería, cronograma y coordinación de socios.
• Sus mensajes suelen anticipar qué tan viable será 2026 para nuevos proyectos y capital extranjero.

HANS KOHLSDORF — SOCIO FUNDADOR DE E2M
Kohlsdorf es relevante porque opera en el punto donde se cruzan estrategia, electricidad y decisiones de inversión. Como Socio Director de E2M, firma enfocada en ayudar a empresas (industria y centrales) a navegar el mercado eléctrico y acelerar su camino a energía limpia, incluyendo integración de generación en sitio, almacenamiento y suministro renovable.
En pocas palabras
• Es un “traductor” entre necesidades técnicas de red y decisiones.
• Se mueve en el eje descarbonización–competitividad.
• Tiene lectura estratégica útil para anticipar proyectos.

ALFREDO BEJOS INCLÁN — PRESIDENTE DE AMGN
Gas natural = electricidad y competitividad industrial. Para el lector no experto: muchas plantas eléctricas y fábricas dependen del gas; si falta infraestructura o capacidad, sube el riesgo y el costo. AMGN representa a la industria del gas y suele empujar proyectos de transporte/almacenamiento y reglas para operar con certidumbre. Su presidencia es relevante porque 2026 pinta como año donde el gas define el techo de crecimiento.
En pocas palabras
• Voz central del “combustible” de la industria.
• Impulsa infraestructura crítica y reglas del midstream.
• Señala riesgos y oportunidades de suministro.
ABRAHAM ZAMORA — PRESIDENTE SEMPRA INFRAESTRUCTURA MÉXICO
Sempra es sinónimo de infraestructura grande: ductos, terminales y activos estratégicos. Para el lector general: la infraestructura es lo que convierte la política en realidad. Puedes tener demanda, pero sin ductos/terminales no hay suministro confiable. Además, estos proyectos requieren inversión de largo plazo y relación fina con regulación, comunidades y gobierno. Su rol es una señal sobre el apetito de inversión “pesada” en México.
En pocas palabras
• Puente entre capital internacional y proyectos en México.
• Lectura temprana de riesgos regulatorios y sociales.
• Influye en expansión de infraestructura estratégica. #9
#10

MARCELO EBRARD
SECRETARIO DE ECONOMÍA
CASAUBON
—
La energía sigue a la industria. Economía empuja nearshoring, exportaciones y TMEC; eso dispara demanda de electricidad, gas y logística. Para quien no está en el sector: cuando llegan fábricas y centros de datos, lo primero que preguntan es “¿hay energía suficiente y estable?”. Su agenda puede convertir la energía en ventaja competitiva… o revelar cuellos de botella.
En pocas palabras
• Su política industrial aumenta demanda energética.
• T-MEC y comercio influyen inversión y presión por energía barata.
• Puede acelerar proyectos “estratégicos” por competitividad.
#14

ADALBERTO GARCÍA MEDRANO — PRESIDENTE DE AME
AME es la voz organizada de grandes jugadores privados en electricidad. Para el lector general: estos actores construyen, operan y financian centrales; cuando hay reglas claras, invierten y amplían capacidad. Su presidencia es relevante porque la conversación eléctrica en México suele decidirse en dos frentes: capacidad (plantas) y red (interconexión). AME suele empujar acuerdos prácticos con gobierno.
En pocas palabras
Termómetro de inversión privada en generación. Puente de negociación público–privado.
Voz fuerte sobre confiabilidad e interconexión.

NARCÍS DE CARRERAS ROQUES — CEO VALIA ENERGÍA
En electricidad, la palabra clave es “flexibilidad”: cómo respondes cuando sube o baja la demanda, o cuando el sol/viento cambia. Su perfil está asociado a esa conversación de sistema: respaldo, eficiencia y operación. Para el público general: esa flexibilidad es la diferencia entre una red estable o una red estresada, y afecta costos y continuidad de suministro para hogares e industria.
En pocas palabras
Impulsa debate de confiabilidad y flexibilidad.
Señala qué proyectos sí se pueden financiar y operar. Traductor entre necesidades técnicas y decisiones de inversión.

ARMANDO OCAMPO ZAMBRANO — TITULAR DE ASEA
ASEA es el “casco y arnés” del sector hidrocarburos: vigila seguridad industrial y ambiental. Para el lector general: una obra puede estar financiada y tener mercado, pero si no cumple estándares de seguridad, se detiene. En retail (gasolineras), terminales y ductos, sus inspecciones y criterios se traducen en costos de cumplimiento, continuidad operativa y reputación.
En pocas palabras
• Define estándares de seguridad y cumplimiento.
• Puede parar operaciones por riesgo/incumplimiento.
•Aumenta o reduce costos regulatorios.
#20

ENRIQUE FÉLIX ROBELO — PRESIDENTE DE ONEXPO
ONEXPO representa al gremio gasolinero: la cara visible de la energía para millones. Para el público general: aquí se juntan temas sensibles—precios, calidad, abasto, verificación y combate al combustible ilegal. Lo que ocurra en retail impacta percepción social y decisiones políticas. Seguir a ONEXPO ayuda a anticipar cambios regulatorios que afectan estaciones, logística y competencia.
En pocas palabras
• Voz del “último kilómetro” de combustibles.
• Termómetro de regulación, inspecciones y mercado.
• Sensible políticamente: precio y abasto.

DONALD J. TRUMP —
Nos guste o no, Trump puede marcar la agenda económica y política de México porque la industria mexicana depende, como pocas, del acceso al mercado estadounidense. En la práctica, cuando la Casa Blanca sube el tono en comercio, migración o seguridad, el impacto baja en cascada a aranceles, aduanas, reglas de origen, inversiones y empleo en México. En su segundo mandato, Trump ya mostró disposición a usar aranceles como herramienta de presión vinculándolos a temas como migración y fentanilo.
Además, 2026 tiene una fecha marcada en el calendario: el 1 de julio de 2026 está programada la primera “Revisión Conjunta” del TMEC. Ese proceso abre espacio para que los países presenten cambios y, sobre todo, para medir si hay voluntad política de sostener el acuerdo sin sobresaltos.
En pocas palabras
Sus decisiones alteran el costo de exportar e importar.

CLAUDIA SHEINBAUM— PRESIDENTA DE MÉXICO
Si eres empresario industrial, 2026 se juega, en buena medida, en Palacio Nacional: presupuesto, infraestructura, seguridad, reglas del juego y el tono de la relación con EE.UU. Todo eso impacta directamente costos logísticos, energía, permisos y apetito de inversión.
En pocas palabras
Marca el “clima” para invertir y operar.
#3

MARCELO EBRARD — SECRETARIO DE ECONOMÍA
Es la bisagra entre México y el mundo productivo: atrae inversión, negocia “ruidos” comerciales, empuja política industrial y conduce el frente económico del T-MEC. Para la industria, esto se traduce en reglas de origen, aranceles, incentivos, contenido nacional y cadenas de suministro.
En pocas palabras
• Si el comercio se complica, su oficina es “control de daños”.
#4

ÉDGAR AMADOR ZAMORA — SECRETARIO DE HACIENDA
La industria vive de inversión, crédito y estabilidad. Hacienda define el “margen” fiscal: cuánto gasto público hay (infraestructura), qué incentivos caben, cómo se recauda y qué tan dura será la fiscalización.
En pocas palabras
Puede abrir (o cerrar) la llave de inversión y liquidez en la economía.
#5 ALTAGRACIA GÓMEZ SIERRA — COORDINADORA DEL CADERR (PLAN MÉXICO)

Es el “puente” gobierno–empresas para aterrizar proyectos: no solo atraer anuncios, sino destrabar ejecución (proveeduría, permisos, coordinación). Para el lector no especializado: su rol es volver inversión “real”, no solo titulares.
En pocas palabras
Convierte el nearshoring en proyectos con calendario.

—
PRESIDENTE DEL CCE
El CCE es la voz “cúpula” del sector privado. En un año con presión comercial y regulatoria, su capacidad de construir unidad empresarial y negociar agenda con gobierno influye en certidumbre, inversión y reformas.
En pocas palabras
• Pone (o baja) el ruido entre gobierno y empresarios.

JOSÉ ROGELIO GARZA GARZA—
PRESIDENTE EJECUTIVO DE LA AMIA
Automotriz es industria tractora: arrastra autopartes, logística, acero, plásticos y electrónica. AMIA lee antes que nadie inversiones, producción y riesgos comerciales (aranceles/reglas).
En pocas palabras
Si a autos les va bien/mal, se nota en muchas cadenas.

ALEJANDRO MALAGÓN BARRAGÁN —
PRESIDENTE DE CONCAMIN
CONCAMIN agrupa cámaras industriales: su agenda se vuelve la lista de “dolores” reales de fábricas y cadenas productivas (energía, agua, logística, seguridad, cargas regulatorias).
En pocas palabras
• Representa a la industria “de piso” y su operación diaria.

PABLO GÓMEZ BENET — PRESIDENTE DE AMITI
Digitalización industrial ya no es “nice to have”: es productividad, ciberseguridad y automatización. AMITI influye en políticas de talento, adopción de IA y proyectos de transformación digital que terminan dentro de fábricas y cadenas logísticas.
En pocas palabras
La industria que no digitaliza, pierde margen.

MARÍA DE LOURDES MEDINA ORTEGA —
PRESIDENTA NACIONAL DE CANACINTRA
CANACINTRA es la cámara de la industria de transformación (la que fabrica). Para un lector nuevo: aquí se discuten las reglas y apoyos que le pegan a miles de pymes industriales, desde encadenamientos hasta capacitación y financiamiento.
En pocas palabras
Si eres pyme industrial, su agenda te toca directo.

JUAN JOSÉ SIERRA ÁLVAREZ —
PRESIDENTE NACIONAL DE COPARMEX
COPARMEX suele “presionar” públicamente por competitividad, estado de derecho y reglas claras. En industria eso significa: laboral, fiscal, seguridad y costos de cumplimiento, especialmente para pymes y empleadores intensivos en personal.
En pocas palabras
• Marca línea dura cuando el costo regulatorio sube.

GUILLERMO ROSALES ZÁRATE — PRESIDENTE EJECUTIVO DE AMDA
AMDA es el “termómetro” del mercado automotor: ventas, financiamiento, inventarios, importación y transición a EV. Para no expertos: cuando el mercado se enfría o se acelera, AMDA lo detecta primero y eso afecta empleo, logística y crédito.
En pocas palabras
Te dice si el consumidor y el crédito están flojos o fuertes.
#14

SERGIO CONTRERAS PÉREZ — PRESIDENTE EJECUTIVO DEL COMCE
COMCE empuja comercio exterior e inversión. Para un lector general: es donde se construyen redes, defensa de exportadores y puentes con mercados (Europa, Asia, Norteamérica). En un año de revisión T-MEC, su agenda importa mucho.
En pocas palabras
Abre puertas (o las mantiene abiertas) para exportar e invertir.

GERMÁN LARREA —
Minería y ferrocarril/logística son “arterias” industriales. Grupo México influye en cobre (insumo crítico), transporte ferroviario y grandes inversiones con impacto regional.
En pocas palabras
• Materias primas + logística pesada = ventaja (o cuello de botella).

Bimbo es logística, consumo masivo, exportación y costos (energía, empaques, transporte). Para un lector no especializado: cuando una empresa así ajusta rutas, precios o inversión, revela presión real de costos y demanda.
En pocas palabras
• Es un “sensor” de consumo y eficiencia logística.

JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ CARBAJAL — PRESIDENTE EJECUTIVO DEL CONSEJO DE FEMSA
FEMSA es retail, logística y embotellado: capex, expansión, eficiencia operativa y consumo. Además, su gobierno corporativo marca cómo se mueven grandes inversiones.
En pocas palabras
• Te adelanta hacia dónde va el consumo y la distribución moderna.

CARLOS SLIM HELÚ — PRESIDENTE GRUPO CARSO
Slim es “termómetro” de gran inversión privada (infraestructura, telecom, energía). Para industria: cuando Carso se mueve, normalmente arrastra proveedores, empleo y contratos grandes. Además, su expansión energética y alianzas afectan el tablero de proyectos.
En pocas palabras
• Donde invierte, se reconfiguran cadenas completas.
#10

HUMBERTO MARTÍNEZ CANTÚ —
PRESIDENTE NACIONAL DE INDEX
INDEX representa maquila y manufactura de exportación. Para el lector no especializado: son las plantas que viven del T-MEC, aduanas y logística fronteriza; cualquier cambio ahí pega en empleo, inversión y exportaciones.
En pocas palabras
• Si la frontera se atora, se atora el país exportador.

JAIME MUGUIRO — CEO DE CEMEX
Cemex es indicador de obra pública/privada: cemento y materiales cuentan historias antes de que salgan los datos macro. Si la infraestructura se acelera, Cemex lo siente; si se frena, también.
En pocas palabras
• Su operación te da pistas del pulso constructor e industrial.

JESÚS ANTONIO ESTEVA MEDINA — SECRETARIO D E INFRAESTRUCTURA, COMUNICACIONES Y TRANSPORTES (SICT)
La competitividad industrial se gana (o se pierde) en carreteras, puertos, aeropuertos, trenes y telecom. SICT define prioridades y ritmo de ejecución: eso se traduce en tiempos de entrega, costos y confiabilidad logística.
En pocas palabras
• La infraestructura es la “productividad escondida” de la industria.

Por: MARCO COSÍO VP DE SMART INFRASTRUCTURE EN SIEMENS
México atraviesa una transformación urbana profunda impulsada por la digitalización, la movilidad y los crecientes riesgos ambientales. En este contexto, las ciudades inteligentes se vuelven esenciales para proteger el bienestar de la población, garantizar la inclusión y avanzar hacia un desarrollo sostenible.
Es importante resaltar que una ciudad inteligente tiene su base en integrar datos en tiempo real para anticiparse a situaciones críticas. Utilizan modelos predictivos basados en flujos peatonales, permiten identificar la formación de cuellos de botella y ajustar la operación antes de que el problema escale.
Siemens es experto en la implementación de sistemas de servicios y plataformas urbanas conectadas que permiten anticipar la actividad de una urbe, mediante el uso inteligente de la información. Estos sistemas pueden detectar saturación en estaciones de transporte, optimizar rutas durante lluvias intensas o activar protocolos de evacuación tras un sismo, reduciendo riesgos y mejorando la capacidad de respuesta.
Pero una ciudad inteligente no se limita a captar datos: los utiliza para reducir desigualdades. Sensores, cámaras y sistemas de conteo pueden detectar saturaciones en estaciones, mejorar rutas de transporte o garantizar que los espacios públicos sean accesibles y seguros para mujeres y personas con movilidad reducida.
De acuerdo con Global Growth Insights , el mercado mundial de ciudades inteligentes alcanzó los 544 mil millones de dólares en 2025, con una tendencia creciente que lo proyecta por encima de los 585 mil millones en 2026 y más de 1.1 billones hacia 2035. La adopción de IA, IoT y plataformas de análisis —sumada al impulso de alianzas público-privadas y financiamiento sostenible— está acelerando la implementación de soluciones urbanas avanzadas.
Con este panorama, las ciudades inteligentes ofrecen una infraestructura capaz de adaptarse al caos, promover la sostenibilidad y asegurar que los beneficios tecnológicos lleguen a todos. Una ciudad verdaderamente inteligente no solo gestiona datos: protege vidas, reduce desigualdades y construye un futuro urbano más resiliente.
tracción industrial y soberanía productiva: el papel estructural de las arMadoras en la proveeduría local
El mercado mundial de ciudades inteligentes alcanzó los 544 mil mdd en 2025.
Vicepresidente de CANACINTRA Delegación Aguascalientes
La industria automotriz suele reducirse a la narrativa de “maquila”, ignorando el debate central: si las OEMs configuran ecosistemas productivos profundos o solo optimizan cadenas globales con presencia local.

Aquí, soberanía productiva se entiende como la capacidad de desarrollar proveeduría local certificada, escalar procesos y reducir dependencias críticas de importación.
Las armadoras definen estándares, diseñan cadenas de suministro y establecen las condiciones técnicas y comerciales bajo las cuales la integración local puede desarrollarse. Su rol es estructurante, pero no autónomo: crean marcos de exigencia que otros actores deben capitalizar.
La presión técnica (especificaciones, calidad, procesos) y comercial (volúmenes, costos, cumplimiento) desciende del Tier 1 al Tier 3. El aprendizaje productivo se concentra en componentes y procesos básicos, donde existen más empresas locales, menores barreras de entrada y mayor transferencia operativa, habilitando acumulación de capacidades.
Certificaciones como IATF 16949 y metodologías JIT con extensiones JIS elevan disciplina operativa y reducen riesgos de calidad y suministro. La certificación no genera soberanía por sí misma, pero habilita la integración de proveedores locales en cadenas estables.
Entre 2020 y 2024, disrupciones logísticas expusieron la fragilidad de cadenas extendidas. El T-MEC, al exigir contenido regional elevado para mantener preferencias arancelarias, convierte la integración productiva local en necesidad estratégica. Sin embargo, sin financiamiento, seguridad e infraestructura, la tracción de las OEMs es insuficiente. Estos factores determinan la profundidad y velocidad del escalamiento.
En conclusión, las armadoras no garantizan soberanía industrial, pero constituyen una condición estructurante indispensable. La competitividad futura dependerá de la jerarquía de integración: primero certificación, luego escalamiento productivo y finalmente sustitución de importaciones críticas.
Por: Stefan Schreiber Director de Weidmüller México
La digitalización, automatización avanzada y el uso estratégico de los datos ya no representan una ventaja competitiva opcional, sino una condición indispensable para garantizar la continuidad operativa, la eficiencia y la sostenibilidad de los procesos productivos. Hoy, la pregunta para las empresas no es si deben transformarse, sino qué tan preparadas están para hacerlo de manera ordenada, segura y con una visión de largo plazo.
Desde esta perspectiva, la visión en México se centra en acompañar a la industria en su evolución hacia modelos productivos más inteligentes, conectados y resilientes, mediante soluciones tecnológicas que integran confiabilidad, innovación y una comprensión profunda de los retos actuales del mercado. La transformación digital no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en tomar decisiones estratégicas que generen valor real y medible para las organizaciones.
Con más de 176 años de experiencia a nivel global, Weidmüller se ha consolidado como un referente en soluciones de conectividad eléctrica, electrónica y digitalización industrial. En México, esta trayectoria se traduce en una propuesta de valor enfocada en habilitar ecosistemas industriales inteligentes, capaces de conectar energía, señales y datos de forma segura, eficiente y escalable, sentando las bases para una industria preparada para el futuro.

La Industria 4.0 es hoy una realidad tangible. Tecnologías como el Internet Industrial de las Cosas (IIoT), la comunicación industrial avanzada y el análisis de datos en tiempo real están redefiniendo la forma en que las plantas operan, gestionan sus activos y toman decisiones. En este entorno, el desarrollo de soluciones orientadas a convertir la información generada en el piso de producción en conocimiento accionable resulta clave para facilitar una toma de decisiones más ágil, informada y basada en datos
Nuestro portafolio integra desde soluciones robustas de conectividad, interfaces y distribución de energía, hasta plataformas orientadas al monitoreo inteligente, la adquisición de datos y el mantenimiento predictivo. Estas tecnologías permiten optimizar recursos, reducir paros no programados, mejorar la disponibilidad de los activos y fortalecer la continuidad operativa, factores clave para mantener la competitividad en un entorno industrial cada vez más exigente.
Más allá de la tecnología, la transformación industrial requiere un enfoque integral. Por ello, trabajamos de manera cercana con fabricantes de maquinaria, integradores de sistemas y usuarios finales, ofreciendo asesoría especializada, soporte local y acompañamiento técnico. Este enfoque colaborativo permite adaptar cada solución a las necesidades específicas de cada industria, asegurando una implementación exitosa y sostenible en el tiempo.
Nuestro compromiso con el mercado mexicano también se refleja en la inversión constante en talento, capacitación y transferencia de conocimiento. Creemos firmemente que el desarrollo tecnológico debe ir de la mano del desarrollo de las personas, ya que son ellas quienes convierten la innovación en resultados concretos y medibles dentro de las organizaciones.
Mirando hacia el futuro, Weidmüller México continuará fortaleciendo su presencia en sectores estratégicos como manufactura, automatización industrial, energía y procesos. Seguiremos impulsando tecnologías que favorezcan la digitalización, la eficiencia energética y la sostenibilidad, contribuyendo a que la industria mexicana esté mejor preparada para competir en un entorno global altamente dinámico.
En Weidmüller no solo respondemos a las tendencias del mercado; trabajamos para anticiparlas. Conectamos energía, señales y datos para construir una industria más inteligente, más eficiente y preparada para los desafíos del mañana.
“La transformación digital ya no es una ventaja competitiva: es una condición indispensable para garantizar la continuidad, eficiencia y sostenibilidad de la industria”.
Por: LAURA QUINTERO
En este 2026, existen señales contradictorias de inversión en sectores económicos clave: energía, telecomunicaciones e infraestructura, lo que representa un factor de incertidumbre para el crecimiento y la estabilidad económica del país, advierte la firma Integralia. De acuerdo con el estudio “10 riesgos políticos para 2026”, elaborado por Integralia, estos tres sectores concentran los principales riesgos, ya que, además de ser estratégicos, combinan una alta participación del Estado con esquemas limitados de inversión privada.
Héctor Magaña, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey, indicó que estos sectores son clave para garantizar que las inversiones que hay en el país crezcan y que a su vez lleguen nuevas, pero para ello el gobierno se vuelve un actor clave que debe garantizar certidumbre y propiciar las condiciones para que eso suceda.
Energía: participación mixta y restricciones
En el sector energético, Integralia identifica que la inversión en electricidad se reparte en 54% por parte del gobierno y 46% por privados, lo que refleja un esquema mixto. Sin embargo, el estudio señala que los contratos mixtos en hidrocarburos resultan insuficientes, al tiempo que persisten limitaciones regulatorias.
Asimismo, se destaca la figura de autoconsumo en electricidad, así como la entrada de capital privado acotada a proyectos de energía limpia, lo que genera señales poco claras para los inversionistas. “El gobierno se tiene que replantear el modelo energético que han promovido en los últimos siete años, no todo está mal, pero hay cosas que no están funcionando y hay que corregirlas”, indicó Magaña.
Telecomunicaciones: costos, control y distorsiones
En el sector de telecomunicaciones, el estudio de Integralia señala que el alto costo del espectro radioeléctrico frena el despliegue de infraestructura y limita la conectividad. A ello se suma la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), así como el fortalecimiento de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), lo que implica un mayor control administrativo sobre el ecosistema digital. El análisis también identifica una distorsión al mercado derivada de la compra de Altán Redes, elemento que añade incertidumbre regulatoria al sector.
Infraestructura: concesiones y obra pública
En materia de infraestructura, Integralia advierte una incertidumbre en las concesiones, particularmente en proyectos ferroviarios. El estudio

también señala la militarización de la obra pública frente a la apertura al capital privado, lo que genera tensiones en los esquemas de inversión.

Adicionalmente, se identifica un estigma político contra las asociaciones público-privadas, así como la ausencia de un esquema claro para el desarrollo de proyectos de infraestructura, factores que limitan la participación privada.
Cabe destacar que de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el año cerrará con una caída de la inversión física en obras de 29.10%, a tasa anual, lo cual golpea el desarrollo que requiere el país para que las inversiones crezcan.
Un riesgo estructural para el crecimiento
El estudio concluye que estas señales contradictorias constituyen un riesgo político relevante rumbo

Por: GABRIEL BECERRA

1) Triangulación y “retornos” que solo existen en el papel.
En el corazón del régimen IMMEX están las transferencias y operaciones virtuales: movimientos entre empresas donde la mercancía puede registrarse como “retornada” sin salir físicamente, usando pedimentos específicos. Este mecanismo es legal cuando se usa correctamente, pero también puede volverse un túnel para simular exportación y diluir responsabilidades. La controversia por el pedimento V5 —y el debate sobre si hay doble cobro de IVA— ilustra lo sensible del diseño: INDEX ha cuestionado el criterio del SAT y el tema llegó a la agenda judicial y mediática.

2) Simulación industrial:
Maquilar “nada”. Operación Limpieza ha apuntado a empresas que presuntamente importan mercancía terminada bajo importación temporal (pensada para insumos) y la desplazan al mercado nacional, golpeando a productores locales. Un ejemplo público fue el endurecimiento contra el uso indebido de importación temporal de calzado terminado por empresas IMMEX.
3) La capa IEPS:
Cuando el insumo “se convierte” en combustible. Aquí aparece el incentivo más explosivo: si la mercancía sujeta a IEPS (o su “equivalente” disfrazado) logra entrar como “aditivo”, “aceite” u “otro producto”, el impuesto se transforma en margen ilegal. En combustibles, El País ha documentado cómo cargamentos se han camuflado como “aditivos” para evadir contribuciones, una lógica que puede cruzarse con redes de empresas fachada y circuitos de facturación.
El daño a la industria formal es doble: competencia desleal por precio (quien evade vende “más barato” porque no paga lo que corresponde) y erosión de confianza (más auditorías, más fricción logística, más incertidumbre para inversión). Por eso el combate ya no se trata solo de aduanas o solo de fiscalización: requiere integrar padrón IMMEX, trazabilidad de volúmenes, verificación de procesos productivos reales y sanción a facilitadores.
Porque cuando la “maquila” se vuelve fantasma, no exporta valor: exporta el costo al contribuyente… y deja a la industria formal compitiendo contra una fábrica que existe únicamente en el papel.
La Ley del IEPS establece que el gravamen se causa, entre otros actos, en la importación de bienes gravados.

Por: LAURA QUINTERO
La industria automotriz mexicana atraviesa un momento de redefinición. Tras 30 años de operar con un modelo centrado en producción y exportación, sobre todo a Estados Unidos, ese esquema empieza a ser cuestionado por cambios globales y por la nueva estrategia industrial estadounidense.
Desde el TLCAN, México pasó de atender al mercado doméstico a convertirse en plataforma exportadora, un modelo que nadie ponía en duda. “Parecía que todo iba sobre ruedas; sin embargo, en los últimos años, y con mayor claridad en el último año, la narrativa cambió: Estados Unidos busca depender menos de importaciones de México y Canadá y fortalecer su producción interna”, dijo Eric Ramírez, director regional LATAM de Urban Science.

El caso GM: exportar casi todo
La decisión de General Motors de invertir mil millones de dólares en los próximos dos años y, casi en paralelo, recortar mil 900 trabajadores refleja este giro. Su modelo en México es casi totalmente exportador. Más del 95% de lo que produce aquí se destina a exportación, mientras que el mercado doméstico se abastece, en su mayoría, con vehículos importados. “El 88% de lo que GM vende en México es importado, principalmente de China”, detalló Ramírez. Cualquier aumento de producción en Estados Unidos, como la inversión de 4 mil millones de dólares, implica ajustes en su operación mexicana, como ocurrió en Ramos Arizpe.
Nissan: un balance distinto
Nissan sigue una lógica diferente: exporta alrededor del 60% de lo que produce en México y deja 40% para el mercado interno. Solo cerca del 7% de sus ventas son vehículos importados, lo que le da un balance más diversificado entre exportación y consumo doméstico. Aunque anunció el cierre de la planta de Civac, Ramírez explicó que responde al ciclo de vida de la planta y a la reconfiguración productiva tras el fin de su alianza con Mercedes-Benz.
El gran desafío para las armadoras será definir el equilibrio entre cinco variables clave: crecimiento, rentabilidad, generación de efectivo, activos y recursos humanos. Deberán decidir cuánto producir para exportar, cuánto para el mercado interno, cuánto importar, cómo usar eficientemente sus plantas y cómo preservar su base laboral, en un contexto marcado por la posible revisión del T-MEC y cambios en reglas de origen. Ante esa revisión, todas las armadoras ya evalúan escenarios a distintos plazos: cuantifican riesgos, oportunidades y medidas de mitigación, sabiendo que las decisiones visibles hoy vienen de estrategias definidas años atrás.
Un entorno frágil y cambiante
Para el especialista, estos dos casos ilustran los extremos del modelo automotriz en México. Ninguno es “correcto” o “incorrecto”, pero muestran que los equilibrios son cada vez más frágiles. Lo que hoy es ventaja mañana puede ser un reto. Las condiciones pueden cambiar de un trimestre a otro y no hay certeza sobre cómo evolucionará el balance entre exportación y mercado interno.


General Motors (GM) confirmó el despido de aproximadamente 1,900 trabajadores en su planta ubicada en Ramos Arizpe, Coahuila, como parte de una reconfiguración operativa para alinear la producción con la menor demanda del mercado actual y los efectos de factores externos como los aranceles impuestos por Estados Unidos.
La decisión implica la cancelación del segundo turno laboral en esa planta, por lo que GM operará con un solo turno de producción, con el objetivo de ajustar sus procesos productivos.
Según el comunicado oficial de GM, los recortes responden a una menor demanda de vehículos eléctricos y a la necesidad de optimizar costos y capacidad productiva en un contexto desafiante para la industria.
La automotriz aseguró también que los trabajadores afectados, tanto sindicalizados como de confianza, recibirán su liquidación conforme a la Ley Federal del Trabajo.
La planta de Ramos Arizpe es una de las más importantes para GM en México, donde se fabrican modelos
general motors despIde a 1,900 trabajadores, pese
Por: LAURA QUINTERO
como Chevrolet Equinox y Blazer EV, según reportes del sector.
Inversión anunciada poco antes de los despidos
Esta decisión de recortar personal se da apenas días después de que General Motors anunció una inversión por mil millones de dólares en México para los años 2026 y 2027. La empresa había señalado que estos recursos se destinarán a fortalecer sus operaciones de manufactura dentro del país.
El anuncio de inversión fue interpretado como una señal de compromiso con la producción local y el mercado mexicano, pero la medida reciente de recortes laborales ha generado dudas sobre el rumbo operativo y las condiciones de demanda para sus planes de crecimiento. Ante los despidos, autoridades locales, sindicatos y empresarios comenzaron a activar mecanismos de apoyo y bolsa de trabajo para atender a los trabajadores afectados. En Ramos Arizpe, el alcalde informó que alrededor del 30% de los despidos
afectan a residentes del municipio, y se han ofrecido vacantes inmediatas en colaboración con la iniciativa privada para mitigar el golpe en el empleo regional.
Asimismo, el Gobierno de Coahuila ha declarado mesas de diálogo con cámaras empresariales y sindicatos para explorar opciones que permitan reubicar al personal desempleado.
Industria automotriz bajo presión
El recorte de GM en Ramos Arizpe ocurre en un contexto en que la industria automotriz enfrenta menores incentivos y cambios en la política comercial de Estados Unidos, lo que ha impactado la demanda de vehículos eléctricos producidos en México y otros mercados.
Pese a ello, la automotriz ha reiterado su intención de mantener operaciones en México y avanzar con sus planes de inversión para consolidar su capacidad productiva en el país.


Por: LAURA QUINTERO
Durante años, la ciberseguridad se trató como un tema “de TI”: presupuesto discreto, antivirus, auditoría anual y listo. El problema es que el riesgo cambió de tamaño y de objetivo. Con esa realidad, el Gobierno federal presentó el Plan Nacional de Ciberseguridad 2025–2030, hoja de ruta para volver a México un país “ciberresiliente” y elevar la prevención y respuesta, justo cuando la digitalización industrial y la presión sobre infraestructura crítica hacen que una brecha sea un paro de operación.
El anuncio llega con un mensaje incómodo: México necesita un plan porque el entorno de amenazas crece. Si tu operación depende de sistemas, tu riesgo ya no es “informático”, es operativo.
¿Qué cambia con el Plan? Primero, la gobernanza. Se plantea un Consejo Nacional de Ciberseguridad y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) como articulador, además de una Dirección General de Ciberseguridad. Cuando hay gobernanza, suelen llegar estándares y obligaciones que bajan a contratos y licitaciones.
Segundo, el Plan pone foco en infraestructura crítica y en la capacidad real de detección y respuesta. Entre los proyectos clave están el Centro Nacional de Operaciones en Ciberseguridad (CSOC) y un CSIRT para la Administración Pública Federal. El efecto en cascada es claro: cuando el Estado sube estándares, proveedores e integradores deben alinearse o quedan fuera.
Tercero, se anticipa una Ley General de Ciberseguridad para consolidar la gestión en un solo instrumento, con sanciones y énfasis en capacitación. La señal es clara: viene un piso normativo más alto y la ciberseguridad dejará de ser “buena práctica” para convertirse en “cumplimiento”.
Cuarto, hay un enfoque por etapas. 2025 fue
diagnóstico y 2026 traerá actualización de la estrategia, inventarios de infraestructura crítica y evaluaciones de vulnerabilidad. Para el sector privado, 2026 puede ser el año en que aparezcan nuevos requisitos: evidencias de controles, reportes, auditorías y protocolos de respuesta, sobre todo en sectores ligados a servicios esenciales.
¿Por qué esto no debe quedarse como nota “de tecnología”? Porque la industria opera con sistemas conectados. Un ataque puede detener líneas, alterar inventarios, frenar embarques o descarrilar entregas. La ciberseguridad se vuelve tema de productividad: horas paradas, penalizaciones, reputación y continuidad del negocio.
El Plan también abre mercado: servicios gestionados, SOC/MDR, blindaje de OT, segmentación de redes, capacitación, simulacros, continuidad y evaluación de terceros. No basta con proteger “tu red”: hay que cuidar la cadena, porque un eslabón débil puede ser la puerta de entrada.
El Plan Nacional de Ciberseguridad 2025–2030 marca un cambio de época: la ciberseguridad deja de ser “departamento” y se vuelve condición de negocio. Quienes se adelanten en 2026 —con gobierno de riesgos y resiliencia operativa— reducirán exposición y ganarán ventaja comercial, porque clientes pedirán pruebas, no promesas.

Por: LAURA QUINTERO
El nearshoring ha detonado un mayor dinamismo industrial y comercial en México, pero también ha puesto bajo presión a la infraestructura logística, que enfrenta saturación en corredores clave.
Diagnósticos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y análisis empresariales coinciden en que el crecimiento del flujo de carga se ha concentrado en rutas carreteras estratégicas, cruces fronterizos y puertos que operan cerca de su límite.
Carreteras y cruces fronterizos congestionados
La SICT reconoce tramos con altos niveles de aforo en la red carretera federal, especialmente en corredores que conectan el norte y el Bajío con la frontera estadounidense. A ello se suman cruces fronterizos donde el aumento de exportaciones manufactureras ha elevado los tiempos de espera para el despacho de mercancías, afectando directamente la eficiencia de las cadenas de suministro.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advierte que los costos logísticos se ven presionados por congestión y desgaste de la infraestructura, lo que reduce la competitividad frente a otros destinos de inversión.
Puertos y ferrocarriles con capacidad limitada
En el ámbito marítimo, la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante señala que varios puertos estratégicos concentran una parte creciente del comercio exterior, lo que exige ampliaciones y modernización para evitar cuellos de botella.
El sistema ferroviario, clave para el traslado hacia Estados Unidos, enfrenta restricciones de capacidad en ciertos corredores y retos de coordinación con el transporte carretero, según reportes de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y del propio sector logístico.
La OCDE subraya que la calidad de la infraestructura de transporte es determinante para aprovechar la relocalización productiva. En México, la saturación logística se traduce en mayores tiempos de entrega, costos más altos y menor certidumbre
exterior y la actividad industrial. Ampliar carreteras, modernizar puertos, fortalecer la red ferroviaria, mejorar la conectividad intermodal y agilizar aduanas se ha vuelto eje del debate sobre cómo sostener el impulso del nearshoring.
Un reto estructural
La experiencia reciente muestra que el nearshoring no depende solo de la cercanía con Estados Unidos, sino de la capacidad para mover mercancías de forma eficiente y predecible. Sin una estrategia integral de inversión y planeación logística, la saturación de los corredores puede convertirse en un límite estructural para el crecimiento industrial y el aprovechamiento pleno de esta oportunidad.

Por: LAURA QUINTERO
Los efectos de los aranceles al comercio internacional están afectando con fuerza el empleo de las empresas de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), particularmente en los estados de la frontera norte.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 13 de las 17 entidades federativas que forman parte del programa IMMEX, registraron caídas anuales en el personal ocupado, en donde los estados fronterizos, por su vocación económica, son los más afectados. Las mayores disminuciones se observaron en Durango, con una caída de 15.00%, acumulando 15 meses consecutivos de retrocesos; Sonora, con 11.71%, que suma nueve meses a la baja; Chihuahua, con 9.14%, que alcanzó su racha más larga de caídas con 23 meses consecutivos; Yucatán, con 11.48%, y Aguascalientes, con 8.71%.
Estos cinco estados concentraron en noviembre 21.27% del total del personal ocupado en establecimientos manufactureros, lo que dimensiona el impacto laboral de la contracción.
Fuerte golpe en la franja norte
El empleo manufacturero de exportación ha encendido los focos en gran parte de la frontera norte, pues los estados fronterizos, salvo Baja California, presenta caídas superiores a 6% anual, en donde, entidades clave para la manufactura de exportación, como Chihuahua, Sonora, Coahuila y Tamaulipas, figuran entre las más afectadas.
Este comportamiento contrasta con algunos estados del centro del país, donde se observan variaciones más moderadas o incluso crecimientos marginales, lo que confirma que el choque arancelario está impactando con mayor fuerza a las economías fronterizas, altamente integradas al comercio con Estados Unidos.


De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, cualquier afectación derivada de aranceles, tensiones comerciales o cambios en costos de exportación tiene un impacto directo y más inmediato en estos estados.
Riesgos para el empleo y la actividad regional
Siller alertó que la prolongación de las caídas en estados como Chihuahua y Sonora, donde la industria maquiladora es un pilar del empleo formal, sugiere que los efectos de los aranceles no son transitorios.
“La acumulación de meses consecutivos de contracción apunta a un ajuste más profundo en la actividad manufacturera orientada a la exportación”, precisó la analista.

Importancia económica del programa IMMEX
De acuerdo con cifras oficiales del Inegi, el programa IMMEX emplea a más de tres millones de personas a nivel nacional y concentra más de la mitad de las exportaciones manufactureras de México, lo que lo convierte en uno de los principales motores del sector externo.
Las entidades del norte del país concentran la mayor parte del empleo y de las plantas IMMEX, debido a su cercanía con Estados Unidos y a su integración en cadenas de valor transfronterizas.
En este contexto, el desempeño del programa IMMEX se convierte en un termómetro clave para evaluar la salud económica de la frontera norte y los riesgos que enfrenta el empleo industrial ante un entorno comercial más restrictivo.

Por: LAURA QUINTERO
Los cambios en la Ley Aduanera, que entraron en vigor este 2026, implican una mayor fiscalización, controles más estrictos, mayor uso de herramientas digitales y un enfoque directo en la responsabilidad del importador; lo que meterá presión presiones al sector logístico del país.
Jesús Guillermo Mendieta González, vocero de la Comisión Técnica de Auditoría Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), comentó que el sector logístico deberá cumplir con los requisitos de auditorías que pudiera detectar la autoridad.
“Específicamente los sectores de autotransporte logístico deben de tener con mucho cuidado todo lo que tiene que ver con su control interno y registro tanto de ingresos como egresos, así como la presentación de sus impuestos en pagos provisionales”, destacó el especialista.
Por su parte, Jorge Javier, consultor senior en comercio exterior para Thomson Reuters, aseveró que la nueva Ley Aduanera mantiene la tendencia de hiperfiscalización a través del control documental.
En este sentido, las empresas del sector logístico del país, este 2026 no sólo enfrentan un ajuste legal, sino también impactos directos en su planeación logística, tiempos de despacho y costos operativos.

Mendieta dijo que las empresas del sector llevan años ajustándose a los cambios y normativas, pero ante el endurecimiento para este año, sí tendrán que tomar precauciones y mantener todo en orden.
Se estima que el valor del mercado logístico en México asciende a 91 mil 470 millones de dólares en 2025, y es de suma importancia para la industria, pues es estratégico en sectores como la manufactura, automotriz, electrónica y aeroespacial, donde el movimiento oportuno de piezas y productos termina influye directamente en la competitividad de las empresas y del país.

La Ley Aduanera eleva los estándares de vigilancia en operaciones de comercio exterior. Entre los principales focos de atención de la autoridad se encuentran la manifestación de valor, la trazabilidad de las mercancías, el cumplimiento documental, la comprobación de la materialidad de las operaciones y la consistencia de la información transmitida por medios electrónicos.
Para importadores y operadores logísticos, este nuevo marco implica una mayor carga de cumplimiento, que se traduce en distintos retos operativos y financieros.
En primer lugar, las empresas deben destinar mayores recursos a sistemas de control interno, plataformas digitales, integración de bases de datos y procesos de auditoría preventiva. A ello se suma la necesidad de alinear áreas clave como legal, contabilidad, logística y comercio exterior para evitar discrepancias que puedan derivar en observaciones por parte de la autoridad.
Asimismo, se anticipa un incremento en las revisiones aduanales, tanto documentales como físicas, así como un mayor número de requerimientos de información en tiempo real. En este contexto, cualquier omisión o inconsistencia puede provocar demoras en el despacho de mercancías, especialmente cuando la documentación no se encuentra completa, actualizada o validada con anticipación.
Uno de los aspectos más sensibles es la manifestación de valor, una obligación que siempre ha recaído legalmente en el importador, pero que con las reformas recientes adquiere una relevancia operativa mayor. Este elemento se ha convertido en un punto clave para los procesos de auditoría y validación automatizada, lo que obliga a las empresas a reforzar sus controles desde el origen de la operación.
El nuevo nivel de exigencia también obliga a blindar la documentación comercial, los contratos internacionales, los procesos contables y la trazabilidad logística. Cualquier inconsistencia en estos rubros puede derivar en sanciones económicas, retención de mercancías, ajustes en contribuciones o incluso bloqueos operativos en aduana.
Impacto logístico: retrasos, costos y cuellos de botella
El endurecimiento junto con un entorno logístico que ya presenta desafíos estructurales. Las revisiones más estrictas, el aumento en los controles documentales, la saturación en algunos puntos aduaneros y la alta dependencia de sistemas electrónicos pueden generar afectaciones directas a la operación logística.
Entre los principales riesgos se encuentran retrasos en el despacho, particularmente en operaciones de alto volumen o con mercancías sensibles; mayores tiempos de permanencia en puertos, aeropuertos y recintos fiscalizados; así como incrementos en costos asociados al almacenaje, demoras, maniobras y reprogramación de transporte. Todo ello puede obligar a realizar ajustes forzados en inventarios, calendarios de entrega y compromisos comerciales.

Por: LAURA QUINTERO

En los próximos meses se definirán los ganadores de ocho licitaciones ferroviarias por un monto superior a 74 mil millones de pesos, un proceso clave para conocer si los proyectos de trenes comprometidos para este año avanzarán conforme a los plazos anunciados.
Los fallos se darán a conocer entre enero y marzo, como parte de los avances previstos en el Plan Ferroviario para 2026.
Estas licitaciones abarcan proyectos estratégicos que van desde la construcción de estaciones hasta la instalación de sistemas de señalización a lo largo de más de 700 kilómetros de vías, elementos fundamentales para la operación segura y eficiente de los nuevos servicios ferroviarios.
De manera paralela, en los próximos meses también se prevé la inauguración de dos obras ferroviarias emblemáticas que se iniciaron en administraciones anteriores: la conclusión del Tren Interurbano MéxicoToluca “El Insurgente” y la conexión Lechería-Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), proyectos largamente esperados que buscan fortalecer la movilidad metropolitana y que además muestran un avance en la estrategia de recuperación y fortalecimiento del sistema ferroviario a nivel nacional.
estimada de 1.3 billones de pesos.
En este contexto, para 2026 la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) contará con un presupuesto de 92 mil 524.6 millones de pesos, equivalente a cerca del 60% del presupuesto total de la SICT, lo que subraya la prioridad que el gobierno federal otorga al desarrollo ferroviario.
A estos recursos se suman los proyectos operados por la Secretaría de la Defensa Nacional, que también juega un papel central en el desarrollo de infraestructura ferroviaria. Para este año, al Tren Maya se le asignarán 30 mil millones de pesos, mientras que el Tren Interurbano México-Toluca recibirá 7.4 mil millones de pesos, y la conexión AIFA-Lechería contará con 600 millones de pesos.
Avances registrados en 2025
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), durante 2025 el plan ferroviario de la actual administración reportó avances relevantes. En ese año inició la construcción de nuevas rutas de trenes de pasajeros, entre ellas MéxicoQuerétaro y México-Pachuca, así como los tramos Querétaro-Irapuato y SaltilloNuevo Laredo, estos últimos desarrollados en colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Asimismo, comenzaron las pruebas preoperativas del tramo Lechería-AIFA, obra a cargo de la Sedena, con una longitud de 23.7 kilómetros y una capacidad estimada para atender a 82 mil pasajeros diarios. En el caso del Tren Insurgente, ya se realizan pruebas dinámicas y estáticas en su última etapa, lo que acerca su entrada en operación.
La apuesta por el sistema ferroviario
La magnitud del proyecto ferroviario queda reflejada en las estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que señala que para este año se contempla la expansión y modernización de la movilidad nacional mediante la construcción de una red ferroviaria de más de 3,000 kilómetros para pasajeros y carga, con una inversión
Según la ARTF, para 2027 estará lista más de la mitad de los 3,000 kilómetros de trenes de pasajeros proyectados para el norte del país, lo que permitiría que estos servicios comiencen a operar al año siguiente.
Actualmente, la agencia se encuentra en la Fase 1 de cuatro con la construcción de los trenes Ciudad de México-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, SaltilloNuevo Laredo y Querétaro-Irapuato. Esta primera fase contempla 786 kilómetros de infraestructura ferroviaria.
En términos de demanda, se estima que la ruta Ciudad de México-Pachuca podría movilizar a más de 100 mil personas diarias, mientras que el tramo Ciudad de México-Querétaro atendería a 18 mil pasajeros al día. Por su parte, el SaltilloNuevo Laredo transportaría alrededor de 7.5 millones de pasajeros al año, y el Querétaro-Irapuato movería cerca de 4 millones de usuarios anuales.


Por: GABRIEL BECERRA
México arrancó 2026 con un giro comercial que ya está moviendo precios, contratos y estrategias de abastecimiento: desde el 1 de enero entraron en vigor nuevos aranceles a importaciones provenientes de países con los que México no tiene tratado de libre comercio, una medida que pega especialmente a China y, en general, a varios proveedores asiáticos. El cambio no es menor: la mayoría de los incrementos sube “hasta 35%” en una amplia lista de productos, aunque existen partidas con tasas más altas.
El mensaje oficial es doble. Por un lado, el gobierno argumenta que busca proteger empleo y producción nacional en sectores sensibles — calzado, textiles, vestido, acero y automotriz— y, por el otro, admite que la medida también tiene un objetivo fiscal: se espera que el nuevo esquema genere ingresos adicionales para 2026. Pero, en el mundo real, el impacto se traduce en algo que cualquier empresario entiende en 10 segundos: si importas insumos o producto terminado desde Asia, tu costo aterrizado

cambió desde el primer día del año.

La clave está en el alcance. No se trata de un arancel “quirúrgico” a un par de industrias; el ajuste cubre miles de productos, incluyendo automóviles, autopartes, textiles, ropa, plásticos y acero. Esto convierte a la noticia en un tema transversal: le importa al director de una planta, al dueño de una cadena comercial, al gerente de compras, al operador logístico y al CFO que está cerrando presupuestos con un Excel que ya quedó viejo.
Para ciertos productores nacionales, el cambio funciona como un “respiro” frente a la competencia de importaciones baratas. La narrativa de “reindustrialización” busca precisamente eso: dar margen para que fabricantes locales recuperen pedidos, y para que proveedores nacionales entren donde antes dominaba Asia. El problema es que México también es una potencia manufacturera integrada a cadenas globales: muchas plantas no compiten contra Asia; dependen de Asia para componentes, refacciones, químicos, resinas o partes específicas. En esas compañías, la conversación interna esta semana no es ideológica: es de reconfigurar BOMs (listas de materiales), recalcular precios, renegociar Incoterms y revisar clasificación arancelaria.
Aquí aparece el segundo gran ángulo, igual de “clickeable” y relevante para negocio: la dimensión geopolítica. Analistas han señalado que este endurecimiento arancelario acerca a México a la postura de Estados Unidos frente a importaciones chinas, justo cuando se acerca la revisión del USMCA/TMEC. Y del otro lado, la reacción tampoco es menor: China ha criticado la medida y el tema ya escaló a la discusión pública sobre represalias y tensiones comerciales.


