

cargas
con carretillas elevadoras
Manipulación de cargas con
carretillas elevadoras
Embalaje y traslado de mercancías
Autor
Alberto Mateo Bobe (Alcalá de Henares [Madrid], 1971) es diplomado en Ingeniería Técnica Industrial en Mecánica por la universidad de Salamanca y posee la especialidad en Estructuras e Instalaciones Industriales.
En la actualidad trabaja como profesor del CEFOIM (Centro de Formación de Instaladores y Mantenedores) y del CIEF (Consulting Integral en Formación) impartiendo cursos para operadores de grúas y de carretilla elevadora respectivamente. Al mismo tiempo desempeña una importante labor en la redacción de informes técnicos periciales y en la asistencia a juicios como perito.
También ha trabajado para la Administración Pública prestando servicios en la Sección Técnica Industrial del Ayuntamiento de Alcalá de Henares realizando proyectos y formaciones.
Ficha de catalogación bibliográfica
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras.
Embalaje y traslado de mercancías

1.a edición
Ideaspropias Editorial, Vigo, 2014
ISBN: 978-84-9839-516-7
Formato: 17 x 24 cm • Páginas: 160
MANIPULACIÓN DE CARGAS CON CARRETILLAS ELEVADORAS. EMBALAJE Y TRASLADO DE MERCANCÍAS.
No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del Copyright.
DERECHOS RESERVADOS 2014, respecto a la primera edición en español, por © Ideaspropias Editorial.
ISBN: 978-84-9839-516-7
Depósito legal: VG 886-2014
Autor: Alberto Mateo Bobe
Impreso en España - Printed in Spain
Ideaspropias Editorial ha incorporado en la elaboración de este material didáctico citas y referencias de obras divulgadas y ha cumplido todos los requisitos establecidos por la Ley de Propiedad Intelectual. Por los posibles errores y omisiones, se excusa previamente y está dispuesta a introducir las correcciones pertinentes en próximas ediciones y reimpresiones.
ÍNDICE
1. Manipulación y transporte de mercancías ....................................... 13
1.1. Flujo logístico interno de cargas y servicios. Importancia socioeconómica ........................................................................ 15
1.2. Almacenamiento, suministro y expedición de mercancías ....... 17
1.3. Normativa comunitaria y española sobre manipulación de mercancías ........................................................................... 21
1.4. Prevención de riesgos laborales y medidas de seguridad en el transporte de mercancías ............................
1.5. Medios de transporte internos y externos de las mercancías. Condiciones básicas .................................... 32
1.6. Simbología y señalización del entorno y medios de transporte: placas, señales informativas luminosas y acústicas
1.7. Unidad de carga. Medición y cálculo de cargas ........................ 43
1.8. Documentación que acompaña a las mercancías .................... 47
1.9. Documentación que genera el movimiento de cargas.
2. Embalaje y paletización de mercancías ............................................
2.1. Tipos de embalajes y envases en la industria ............................
2.2. Condiciones de los embalajes para la protección de los productos ........................................................................ 64
2.3. Condiciones de los embalajes para el transporte seguro de los productos ........................................................................ 64
2.4. Tipos de paletizaciones. Aplicaciones según tipos de mercancías ...........................................................................
2.5. Condiciones que deben cumplir las unidades de carga ............
2.6. Precauciones y medidas a adoptar con cargas peligrosas ..........
3. Carretillas para el transporte de mercancías ................................... 81
3.1. Clasificación, tipos y usos de las carretillas manuales y automotoras (motores térmicos y motores eléctricos) ............ 82
3.2. Elementos principales de los distintos tipos de carretillas ......... 88
3.2.1. Elementos de conducción .............................................. 88
3.2.2. Indicadores de control de la carretilla ............................ 94
3.2.3. Señales acústicas y visuales de las carretillas ................. 96
3.3. Mantenimiento básico e indicadores de funcionamiento incorrecto ................................................................................. 97
..........................................................................
................................................................................
4. Manejo y conducción de carretillas ................................................. 107
4.1. Eje directriz ..............................................................................
4.2. Acceso y descenso de la carretilla ............................................
4.3. Uso de sistemas de retención, cabina y cinturón de seguridad ............................................................................. 109
4.4. Puesta en marcha y detención de la carretilla .......................... 109
4.5. Circulación: velocidad de desplazamiento, trayectoria, naturaleza y estado del piso, etc. .............................................. 110
4.6. Maniobras. Frenado, aparcado, marcha atrás y descenso en pendiente ............................................................................. 112
4.7. Aceleraciones y maniobras incorrectas .................................... 114
4.8. Maniobras de carga y descarga ................................................. 115
4.9. Elevación de la carga ................................................................ 117
................................................................................
5. Carga y descarga de mercancías ...................................................... 127
5.1. Estabilidad de la carga. Nociones de equilibrio ........................ 128
5.2. Ley de la palanca ...................................................................... 128
5.3. Centro de gravedad de la carga ................................................ 129
5.4. Pérdida de estabilidad de la carretilla ....................................... 131
5.5. Evitación de vuelcos transversales o longitudinales ................. 132
5.6. Comportamiento dinámico y estático de la carretilla cargada .....................................................................................
5.7. Colocación incorrecta de la carga en la carretilla.
Sobrecarga ................................................................................
5.8. Modos de colocación de las mercancías en las estanterías .......
INTRODUCCIÓN
Toda actividad de producción y comercialización conlleva la necesidad de realizar una serie de operaciones de traslado de materiales y mercancías entre proveedor, empresa y cliente, así como el almacenamiento de dichos materiales en lugares apropiados hasta su empleo o expedición a otro lugar.
A lo largo de este manual se estudiarán los principales tipos de almacenamiento de materiales, así como los medios de transporte utilizados, tanto internos como externos, para mover dichos materiales.
Se abordará la normativa aplicable a la manipulación de mercancías, los principales riesgos y medidas de protección en el transporte de mercancías, y la simbología que se puede encontrar en el desarrollo de estas actividades. Se verá, también, la documentación que debe acompañar a las mercancías y la que genera un movimiento de material dentro de un almacén.
Además, se realizará el estudio para el aprovechamiento máximo de las unidades de carga, en cuanto a su manipulación, transporte, apilado y almacenamiento, así como las principales medidas de precaución que se deben adoptar cuando se manejen mercancías consideradas peligrosas.
La eficiencia en todas las operaciones de movimiento y almacenamiento de materiales es un objetivo al que todas las empresas tratan de acercarse. Un primer paso hacia este objetivo se logra cuando se es capaz de preparar unidades de carga eficaces con sus dos elementos principales: palés y embalajes. La paletización permite obtener movimientos más racionales de las mercancías, por eso es un concepto que se desarrollará con profundidad en este módulo formativo. En cuanto a los envases y embalajes, conocerá los principales tipos que hay y qué condiciones deben cumplir para considerarse adecuados.
El movimiento de cargas en un centro de producción se hace de forma mecánica con las carretillas, es por esto que en esta obra se estudiarán las técnicas adecuadas para realizar una conducción segura y evitar accidentes (vuelcos laterales y frontales, principalmente). Al finalizar este estudio, el profesional será capaz de elegir el tipo de carretilla más adecuado para su actividad, valorando aspectos como el peso de la mercancía, la capacidad de carga de la máquina y las características del almacén. Para ello, se especificarán las partes principales de cada carretilla y las operaciones previas a su uso.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
Manipulación y transporte de mercancías
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
1 Manipulación y transporte de mercancías
Objetivos
-Reconocer la documentación o instrucciones que deben acompañar las mercancías objeto de carga, descarga o traslado en su flujo logístico y explicar los métodos de medición y cálculo de cargas para su correcta manipulación.
-Enumerar los distintos medios de transporte internos y externos, sus condiciones básicas de utilización, así como su relación con las cargas que manipulan e identificar las formas básicas de constituir las unidades de carga.
-Explicar las variaciones en el rendimiento de peso de carga movilizada, en función del aprovechamiento del volumen disponible, según las formas de los productos o su embalaje.
-Reconocer los riesgos derivados del manejo manual de cargas: caída de objetos, contusiones, posturas de levantamiento, sobreesfuerzos repetitivos, fracturas, lesiones musculoesqueléticas y otros.
-Reconocer los riesgos derivados del manejo de máquinas automotoras y de tracción o empuje manual, tales como: atrapamientos, cortes, sobreesfuerzos, fatiga posicional repetitiva, torsiones, vibraciones, ruido, gases y otras.
-Distinguir los distintos EPI (Equipos de Protección Individual) adecuados a cada riesgo e identificar las medidas de actuación en situaciones de emergencia.
-Enumerar los deberes, derechos y reglas de conducta de las personas que manipulan y transportan cargas.
-Identificar las señales y placas informativas obligatorias que hacen referencia a la carga, así como otros símbolos de información que debe llevar la carretilla.
-Reconocer las normas establecidas ante incendios, deflagraciones y procedimientos de evacuación.
-Describir la información más usual contenida en los albaranes y formatos más comunes utilizados como soportes.
Contenidos
1. Manipulación y transporte de mercancías
1.1. Flujo logístico interno de cargas y servicios. Importancia socioeconómica
1.2. Almacenamiento, suministro y expedición de mercancías
1.3. Normativa comunitaria y española sobre manipulación de mercancías
1.4. Prevención de riesgos laborales y medidas de seguridad en el transporte de mercancías
1.5. Medios de transporte internos y externos de las mercancías. Condiciones básicas
1.6. Simbología y señalización del entorno y medios de transporte: placas, señales informativas luminosas y acústicas
1.7. Unidad de carga. Medición y cálculo de cargas
1.8. Documentación que acompaña a las mercancías
1.9. Documentación que genera el movimiento de cargas. Transmisión por vías digitales
1.1. Flujo logístico interno de cargas y servicios. Importancia socioeconómica
Toda actividad de producción y comercialización conlleva la necesidad de realizar una serie de operaciones de traslado de materiales y mercancías entre proveedor, empresa y cliente, así como el almacenamiento de dichos materiales en lugares apropiados hasta su empleo o expedición a otro lugar.
La logística consiste en realizar de forma coordinada los traslados y el almacenamiento necesario de las mercancías1 desde el proveedor, pasando por el fabricante, ensamblador o ejecutor del servicio, hasta el cliente.
Esta actividad se debe realizar de la forma más eficiente posible, para que al final no repercuta en gastos innecesarios al cliente, que darían lugar a una pérdida de la competitividad de las empresas.
El flujo logístico de una empresa hace referencia al proceso que se lleva a cabo como respuesta a la necesidad del cliente, comenzando con la recepción de dicho deseo, pasando por todos las fases de producción y transporte, y llegando, finalmente, al cliente en forma de producto real. Dentro de una empresa, se deben considerar tres grupos de actividades principales: el transporte exterior, el almacenamiento y la manutención interna.
A continuación se recoge el flujo logístico de una empresa en forma de esquema.

1 Hay que considerar que el término mercancía abarca materias primas, productos intermedios y productos finales.
El transporte exterior consiste en el traslado de mercancías desde un centro de producción o distribución a otro. Estos traslados se realizarán por carretera, ferrocarril, avión o barco, en función de la mercancía a trasladar, de la distancia a recorrer, del plazo de entrega y del coste económico.
El almacenamiento se trata de la colocación ordenada de mercancías en zonas de espera, para su posterior ensamblaje o transformación, en caso de tratarse de materias primas o productos intermedios, o bien para su posterior expedición, en caso de productos terminados. Para realizar esta actividad, se utilizan equipos de trabajo como transpaletas, apiladores, carretillas frontales, retráctiles, recogepedidos, etc., en función de las características del almacén y de la mercancía.
La manutención interna consiste en la manipulación de materiales dentro de un centro de producción y no solo abarca la carga y descarga de materiales en las áreas de recepción o expedición, sino que también incluye la alimentación de materiales a los distintos puestos productivos. La manutención interna puede ser manual, si se mueven pequeñas piezas de forma esporádica, o mecánica. Para la manipulación mecánica se pueden emplear equipos como apiladores, carretillas, puente-grúas, polipastos, etc.
En la actualidad, cuando las empresas tratan de diversificar sus actividades, productos y redes de distribución para extenderse al máximo, con el consiguiente aumento de las distancias de entrega. Así, un flujo logístico adecuado tiene suma importancia para conseguir que el producto requerido por el cliente le llegue cuanto antes y al menor precio posible, de ahí su importancia socioeconómica.
Se debe crear una estrategia logística tendente a conseguir los siguientes objetivos: reducir los plazos de entrega; incrementar la rotación de materiales y productos terminados; gestionar el almacenamiento en tiempo real y proporcionar seguridad y rapidez en el transporte de materiales, tanto interna como externamente.
También es necesario enfocar la estrategia de almacenaje a eliminar movimientos innecesarios, realizar el control documental, minimizar los errores de entrega y reducir los costes logísticos.
Importante
No solo es necesario fabricar un producto o dar un servicio que cumpla los requisitos del cliente, sino que este lo debe tener en el plazo requerido, en el lugar acordado y al menor precio posible.
Es necesario coordinar perfectamente los recursos de la empresa (disponibilidad de materias primas, capacidad productiva, transporte y distribución correcta) con la demanda del cliente. De esta forma, las empresas cumplirán con sus objetivos de calidad y obtendrán clientes satisfechos.
1.2. Almacenamiento, suministro y expedición de mercancías
El almacenamiento tiene como función principal adaptarse a las necesidades de producción y demanda y dar una respuesta inmediata. Este proceso se realiza en almacenes, que son los lugares donde se depositan, de forma ordenada, las mercancías y que tiene que cumplir dos requisitos fundamentales.
En primer lugar, debe estar adaptado a la capacidad de producción y a la demanda del mercado. Con el propósito de no dejar desabastecidos, en ningún momento, a las propias cadenas de producción de materias primas, ni a los clientes de productos terminados. Tampoco es adecuado tener un elevado stock de material, con baja rotación de mercancía, por el elevado coste de inmovilizado que generaría a las empresas.
En segundo lugar, tiene que dar respuesta, lo más inmediatamente posible, en cuanto un pedido se genere. De ahí la importancia de la adecuada elección del tipo de almacenamiento, de la utilización de equipos de manutención rápidos, seguros y fiables y de la correcta gestión del almacén.
A continuación se van a exponer las diferentes maneras de clasificar los almacenes, que depende del tipo de estanterías empleadas y del orden que tengan las mercancías en ellos.
En función de la tipología de las estanterías empleadas, los almacenes se pueden clasificar en almacenes convencionales, compactos, dinámicos y con estanterías móviles.
Los almacenes convencionales son el tipo más común en el que las estanterías están separadas por pasillos. Para el mayor aprovechamiento de este tipo de almacenamiento, la anchura de las estanterías suele ser de la anchura de dos palés, accediendo a cada unidad de carga por distintos pasillos. Si se quiere mejorar la flexibilidad en cuanto al acceso a las unidades de carga, las estanterías se montarán con la anchura de un solo palé; de esta forma, se podrá acceder a cada unidad de carga por dos pasillos colindantes.
La principal ventaja de este tipo de almacenamiento es la facilidad para acceder a la mercancía; sin embargo, su principal desventaja consiste en la pérdida de la capacidad de almacenaje por el espacio que se desaprovecha en pasillos.
Los almacenes compactos tienen una gran capacidad de almacenaje debido a que se eliminan los pasillos entre estanterías. Las carretillas acceden al interior de las estanterías a través de los huecos libres y se va depositando cada palé uno junto a otro, apoyados en unos perfiles que sobresalen en cada altura de carga.
Como ventaja, este tipo de almacenamiento dispone de una gran capacidad de almacenaje; sin embargo, su principal desventaja consiste en la dificultad de acceder a un palé determinado que exige remover todas las unidades de carga que haya por delante.
En los almacenes dinámicos tampoco existen pasillos entre estanterías, sino que la carga se deposita en el extremo del bloque de estantes sobre una guía de rodillos que tiene cada nivel de carga. De esta forma, la carga se va desplazando mediante el giro de los rodillos hasta el final del bloque de estantes. El movimiento de la carga a través de los rodillos puede ser por gravedad (cuando se le proporciona un cierto grado de inclinación a la guía de rodillos en toda la longitud del estante) o de forma motorizada (cuando se le instala un motor eléctrico que hace girar los rodillos).
Tanto en almacenes compactos como en almacenes dinámicos es necesario tener en cuenta una subclasificación: la de los almacenes FIFO (First-In, FirstOut; primero en entrar, primero en salir) y la de los almacenes LIFO (Last-In, First-Out; último en entrar, último en salir).
Los almacenes FIFO son aquellos que están organizados de tal forma que la primera mercancía que se almacena, es la primera que se expide. Este concepto es el que debe aplicarse en caso de almacenaje de productos perecederos como alimentos, medicamentos, cosméticos, etc. En este tipo de almacenes se debe habilitar una zona de entrada de mercancía en un extremo del bloque de estante y una zona de salida de mercancías en el extremo opuesto del bloque de estantes.
Los almacenes LIFO son aquellos en los que uno de los extremos del bloque de estantes se encuentra junto a una pared, con lo que en el extremo opuesto del bloque es donde se encuentra la zona de entrada y salida de mercancías. En este tipo de almacenes, la última mercancía almacenada es la primera que se expide.

El tipo de almacén con estanterías móviles permite el fluir de estas a través de unas guías, dejando libre un pasillo para acceder a las cargas. La apertura del pasillo se puede conseguir de forma manual o de forma motorizada. Las principales ventajas de este tipo de almacenamiento son la facilidad de acceso a la mercancía y su amplia capacidad de almacenaje.
En el caso de las estanterías móviles de accionamiento manual, sus principales desventajas son las limitaciones respecto al peso de los materiales y la lentitud de operación. Estas desventajas se verían solucionadas en el caso de estanterías móviles de accionamiento motorizado, debido a que admiten un mayor peso de la mercancía y mediante un dispositivo de apertura a distancia, con el que se puede acortar el tiempo de la operación. Sin embargo, en este caso, su principal desventaja es el elevado coste de la instalación.
Además de la categorización anterior, en función del orden que las mercancías siguen en los almacenes, estos se clasifican en almacenes ordenados o caóticos.
En el almacén ordenado cada referencia se encuentra en una ubicación fija previamente asignada. Las principales ventajas de este tipo de almacenamiento es que se pueden agrupar referencias en un mismo área del almacén, con lo que se puede aumentar la productividad a la hora de preparar un pedido; sin embargo, entre sus principales desventajas se encuentran que el espacio está menos aprovechado y tiene poca flexibilidad.
En el almacén caótico, la ubicación de cada referencia varía según la disponibilidad del espacio y no se asigna de forma previa sino en el momento de producirse la recepción de la mercancía. El control en la gestión del almacén se realiza mediante soporte informático.
Como ventaja, este tipo de almacén dispone de gran flexibilidad y máxima capacidad de almacenamiento; sin embargo, su principal desventaja consiste en la dependencia del soporte informático para que funcione correctamente.

Cuando se produce la entrada o suministro de mercancías al almacén se debe realizar una serie de procesos indispensables para la gestión correcta del almacén. Estas operaciones son las siguientes: descarga de la mercancía del vehículo; comprobación del albarán de entrega y su ajuste a la mercancía recibida; separación de mercancía que va a ser expedida de forma inmediata y no va a ser almacenada; y ubicación de la mercancía en su correspondiente lugar del almacén.
Cuando se produce la expedición de mercancías del almacén, es decir, la salida, los procesos a realizar en primera instancia consisten en: recogida de los estantes de los materiales que van a ser expedidos; agrupación de los materiales recogidos para un cliente en el área de preparación de pedidos; y comprobación de la solicitud de pedido y su ajuste a los materiales recogidos.
Otros procesos que se producen durante la expedición son: embalaje y etiquetado de los materiales que van a ser expedidos; preparación de albaranes y otros documentos necesarios que van a acompañar al material expedido; carga de la mercancía en el medio de transporte; y reposición en el almacén del material expedido.
1.3. Normativa comunitaria y española sobre manipulación de mercancías
La normativa sobre manipulación de mercancías existente se divide en dos ámbitos: la comunitaria y la española. A su vez, existe una norma general y otra más específica que hace referencia a las precauciones y medidas a adoptar con mercancías peligrosas. Sin embargo, este epígrafe servirá de introducción a esta normativa, razón por la cual solo se tratará la legislación que afecta a la manipulación de mercancías en general.
Es preciso indicar que tanto la normativa comunitaria como la española sobre manipulación de mercancías hacen referencia a la seguridad y salud laboral y a los deberes, derechos y reglas de conducta de las personas que manipulan y transportan cargas.
La normativa comunitaria sobre manipulación de mercancías sigue la Directiva 2006/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2006, relativa a las máquinas y por la que se modifica la Directiva 95/16/CE, que establece que el número de accidentes provocados por el uso de máquinas y su coste social, se puede reducir si se integra la seguridad en las fases de diseño y fabricación de las máquinas con una instalación y un mantenimiento correctos. Por tanto, el objetivo de esta directiva es establecer los requisitos esenciales de seguridad y salud relativos al diseño y fabricación, para aumentar la seguridad de las máquinas que se comercializan.
En la primera parte del anexo I de dicha directiva se fijan los requisitos de alcance general. En el resto de partes del mencionado anexo, se señalan una serie de requisitos más específicos dirigidos a determinados tipos de máquinas.
Ejemplo
En el caso de las carretillas elevadoras u otros equipos móviles de elevación de cargas, no solo se le aplican los requisitos generales, sino también los requisitos específicos para neutralizar los peligros debidos a la movilidad de las máquinas, así como los que apliquen para neutralizar los riesgos que implican las operaciones de elevación de cargas.
En el anexo I, apartado 1.1.2., la directiva establece los principios básicos de integración de seguridad en las máquinas. Se citan a continuación sus puntos principales:
«a) Las máquinas se deben diseñar y fabricar de manera que sean aptas para su función y para que se puedan manejar, regular y mantener sin riesgo para las personas cuando dichas operaciones se lleven a cabo en las condiciones previstas, pero también teniendo en cuenta cualquier mal uso razonablemente previsible.
Las medidas que se tomen deberán ir encaminadas a suprimir cualquier riesgo durante la vida útil previsible de la máquina, incluidas las fases de transporte, montaje, desmontaje, retirada de servicio y desguace.
b) Al optar por las soluciones más adecuadas, el fabricante o su representante autorizado aplicará los principios siguientes, en el orden que se indica:
— eliminar o reducir los riesgos en la medida de lo posible (diseño y fabricación de la máquina inherentemente seguros),
— adoptar las medidas de protección que sean necesarias frente a los riesgos que no puedan eliminarse,
— informar a los usuarios acerca de los riesgos residuales debidos a la incompleta eficacia de las medidas preventivas adoptadas, indicar si se requiere una formación especial y señalar si es necesario proporcionar algún equipo de protección individual.
c) Al diseñar y fabricar una máquina y al redactar el manual de instrucciones, el fabricante o su representante autorizado deberá prever no solo el uso previsto de la máquina, sino también cualquier mal uso razonablemente previsible.
Las máquinas se deben diseñar y fabricar de manera que se evite su utilización de manera incorrecta, cuando ello pudiera generar un riesgo. En su caso, en el manual de instrucciones se deben señalar al usuario los modos que, por experiencia, pueden presentarse en los que no se debe utilizar una máquina.
d) Las máquinas se deben diseñar y fabricar teniendo en cuenta las molestias que pueda sufrir el operador por el uso necesario o previsible de un equipo de protección individual.
e) Las máquinas deberán entregarse con todos los equipos y accesorios especiales imprescindibles para que se puedan regular, mantener y utilizar de manera segura.»
El cumplimiento de la presente directiva comporta que todas las máquinas puestas en el mercado con posterioridad al 1 de enero de 1996 deben llevar visible el marcado CE, ir acompañadas de una declaración CE de conformidad con los requisitos esenciales de seguridad y salud elaborada por el fabricante y el manual de instrucciones original con una traducción al castellano.
La normativa española sobre manipulación de mercancías sigue el Real decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores y el Real decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
Según el Real decreto 487/1997, el empresario debe adoptar medidas técnicas u organizativas tendentes a evitar la manipulación manual de cargas, en especial mediante la utilización de medios mecánicos para el manejo de las mismas.
Si no se puede evitar la necesidad de realizar la manipulación manual, el empresario debe reducir, en la medida de lo posible, los riesgos que supone dicha manipulación.
Por ello, deberá realizar una evaluación de riesgos teniendo presente los factores de riesgo que aparecen en el anexo de dicho real decreto:
-Características de la carga (peso, volumen, dificultad para asirla, etc.).
- Esfuerzo físico necesario (si hay que girar el tronco, si hay que cambiar la posición de las manos, etc.).
- Características del medio de trabajo (espacio libre, altura de manipulación, etc.).
- Exigencias de la actividad (ritmo de trabajo alto, grandes distancias de transporte, etc.).
-Factores individuales de riesgo (aptitud física, lesiones previas, etc.).
En el Real decreto 1215/1997, se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, que se entienden son cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizada durante la jornada laboral.
El empresario debe garantizar que los equipos de trabajo que se pongan a disposición de los trabajadores sean adecuados y garanticen la seguridad y salud de los trabajadores. Por ello, en el anexo I del presente real decreto se recogen los requisitos mínimos aplicables para su adecuación y puesta en conformidad de los equipos de trabajo respecto a lo establecido en dicho anexo I.
Al igual que ocurre con la Directiva 2006/42/CE, en la primera parte del anexo I del Real decreto 1215/1997 se fijan los requisitos de carácter general que deben cumplir los equipos de trabajo. En la segunda parte del dicho anexo se indican las disposiciones mínimas aplicables a determinados equipos de trabajo como son, por ejemplo, los equipos de trabajo móviles y los equipos de trabajo para la elevación de cargas.
El anexo II del presente real decreto hace referencia a las condiciones de utilización de los equipos de trabajo. En ellas se explica que el riesgo durante el uso de un equipo de trabajo debe verse reducido para el usuario del equipo y para el resto de trabajadores.
A su vez, los equipos de trabajo no se utilizarán de forma contraindicada por el fabricante, y si tiene dispositivos peligrosos accesibles que no pueden ser totalmente protegidos, el trabajador tomará precauciones y utilizará protecciones individuales adecuadas.
Los equipos de trabajo deben ser instalados y utilizados de forma que no puedan caer, volcar o desplazarse de forma no controlada; y no deben someterse a sobrecargas, sobrepresiones, tensiones o velocidades excesivas.
Los trabajadores que guíen manualmente un equipo de trabajo deben tener adecuadas condiciones de control y visibilidad. Además, para la conducción de equipos de trabajo automotores, los trabajadores deben de haber recibido una formación específica.
Si es necesario maniobrar en una zona de trabajo, se han de establecer y cumplir unas normas de circulación. Los equipos de trabajo con motores de combustión no se utilizarán en el interior de zonas de trabajo salvo que exista la adecuada ventilación que garantice la seguridad de los trabajadores.
Además de todo lo anterior, el INSHT (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo) publica las NTP (Notas Técnicas de Prevención), que recopilan criterios técnicos y procedimientos básicos sobre diferentes aspectos de la prevención de riesgos laborales.
Las NTP se crean con el objetivo de ser una herramienta de consulta y tratan de facilitar la aplicación técnica de los requisitos legales que le sean de aplicación
en cada momento a una empresa. En el caso de las carretillas elevadoras, en la actualidad, hay cinco notas técnicas vigentes:
Notas técnicas sobre carretillas elevadoras
NTP 713
NTP 714
NTP 715
NTP 824
NTP 617
Carretillas elevadoras automotoras (I): conocimientos básicos para la prevención de riesgos laborales
Carretillas elevadoras automotoras (II): principales peligros y medidas preventivas
Carretillas elevadoras automotoras (III): mantenimiento y utilización
Clasificación de equipos utilizados para la elevación de cargas, con maquinaria de elevación
Locales de carga de baterías de acumuladores eléctricos de plomo-ácido sulfúrico
Toda la normativa española indicada se rige también por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, que establece como principios generales los siguientes:
- Eliminación o reducción de los riesgos generados con ocasión de la realización de un trabajo.
-Prevención de las enfermedades profesionales.
-Consulta y participación de los trabajadores.
-Información y formación de los trabajadores en materia preventiva.
La Ley 31/1995 establece como deberes u obligaciones básicas del empresario frente al trabajador en materia de prevención las siguientes: la integración de la actividad preventiva en la empresa; la adopción de medidas preventivas para la protección del trabajador frente a los riesgos laborales existentes en su puesto de trabajo; y el seguimiento permanente de la eficacia de las medidas preventivas adoptadas.
Como normas de conducta del trabajador en materia de prevención, la Ley 31/1995 establece que se debe hacer uso de los equipos de trabajo puestos a su disposición de forma adecuada; utilizar los equipos de protección y dispositivos de seguridad existentes; y cumplir las normas e instrucciones de seguridad vigentes en la empresa.
Además, el trabajador debe comunicar de forma inmediata al responsable si se detecta algún riesgo o anomalía en el proceso o en los equipos de trabajo.
Los derechos del trabajador en materia de prevención son: la evaluación de los riesgos inherentes a su puesto de trabajo; la planificación de medidas preventivas frente a dichos riesgos; la formación e información dirigida a un mejor conocimiento de los riesgos derivados del trabajo; y la consulta y participación a través de sus representantes.
Otras obligaciones empresariales contraídas con el trabajador son: la implantación de planes de emergencia frente a situaciones como incendios, explosiones, contaminación química, etc.; la vigilancia de su estado de salud; y la paralización de actividades que supongan riesgo grave o inminente para el trabajador.
El empresario debe informar directamente a cada trabajador de los riesgos específicos de su puesto de trabajo, así como de las medidas preventivas que se vayan a adoptar. Asimismo, la formación que reciba el trabajador debe ser específica de su función y tareas y de los equipos de trabajo que emplee.
1.4. Prevención de riesgos laborales y medidas de seguridad en el transporte de mercancías
La prevención de riesgos laborales es el conjunto de acciones que se llevan a cabo para evitar accidentes en el entorno de trabajo.
Todas ellas se rigen en España por una serie de leyes, siendo la principal la Ley 31/1995.
A continuación se aprenderá a reconocer los riesgos derivados del manejo de máquinas automotoras y de tracción o empuje manual y aquellos derivados del manejo manual de cargas durante el transporte de mercancías. Además, se explicarán las medidas de actuación que se deben adoptar en situaciones de emergencia.
Los riesgos mecánicos son aquellos derivados del uso de máquinas automotoras y de tracción o empuje manual. Son los atrapamientos, los cortes, los sobreesfuerzos, la fatiga posicional repetitiva, las torsiones, las vibraciones, el ruido, los gases y los golpes.
El atrapamiento en un entorno logístico suele darse a raíz del vuelco de una carretilla, que puede afectar al usuario u otras personas cercanas que queden bajo ella. Los cortes, sin embargo, pueden producirse como consecuencia de interactuar con cargas o materias primas que hay que acomodar en las máquinas de tracción o empuje manual.
Los sobreesfuerzos se deben a la manipulación de las máquinas de tracción o empuje manual. En relación con lo anterior, la fatiga posicional repetitiva se produce por la permanencia del usuario en una misma postura durante largas horas en su jornada laboral habitual.
Igualmente peligrosas son las torsiones, que aparecen cuando el operario realiza giros bruscos con su cuerpo, lo que da lugar a lesiones musculoesqueléticas.
Otros riesgos a tener en cuenta son las vibraciones y el ruido. Las vibraciones pueden dar lugar, según su intensidad, a numerosas patologías: dolor de cabeza, dolor de mandibular, dificultad para hablar, dolor torácico y al respirar, dolor abdominal, sacrolumbar, ansiedad, etc.
El ruido puede provocar problemas de pérdida de audición cuando el oído se expone a él de manera frecuente e intensa. Los gases son muy peligrosos porque su inhalación puede dar lugar a la asfixia o intoxicación.
Por último, los golpes contra objetos inmóviles o móviles pueden producirse contra las instalaciones del almacén, contra la mercancía o contra otros equipos de elevación y transporte del producto.
En operaciones logísticas se manipulan, a veces, las cargas de forma manual. Lo ideal sería tratar de evitar estas operaciones utilizando en la medida de lo posible medios mecánicos.
No obstante, a continuación se van a analizar los diferentes riesgos derivados del manejo manual de cargas, junto a las medidas preventivas que se deben adoptar para evitarlos, o bien minimizarlos. Estos son: caída de objetos, contusiones, posturas de levantamiento, sobreesfuerzos repetitivos, fracturas, lesiones musculoesqueléticas y fatiga física.
Las caídas de objetos pueden ser por no realizar el agarre de la carga firmemente, por coger una carga con las manos o las asas resbaladizas, por llevar cargas que, por su volumen o forma, impidan una visión correcta del camino, etc. Es especialmente frecuente en las operaciones de estiba y desestiba (introducir y sacar los productos de su lugar de almacenamiento), y de apilado y desapilado.
Las contusiones son golpes que no producen una herida visible que puede estar causada por caídas o choques.
Las posturas de levantamiento pueden provocar lesiones musculoesqueléticas si no se realizan de la manera adecuada: colocarse frente a la carga lo más próximo posible a ella, flexionar las piernas, mantener el tronco recto, levantar la carga haciendo fuerza con las piernas y transportar la carga con los brazos estirados hacia abajo.
Los sobreesfuerzos repetitivos son lesiones que se producen sobre la estructura musculoesquelética a causa de realizar esfuerzos continuos como levantar una carga (tendinitis, inflamación del disco lumbar, etc.). Es frecuente al realizar el apilado y desapilado de la mercancía que conforma la unidad de carga.
Las fracturas son lesiones que producen que el hueso se parta, creando una discontinuidad en él. Puede deberse a numerosas causas: golpes, caídas, atropellos, caída de cargas sobre la víctima, etc.
Las lesiones musculoesqueléticas y articulares suceden al levantar grandes cargas (superiores a 25 kg) o pesos menores en los que se realizan maniobras desfavorables. Además, en caso de empuje y tracción, debe empujar siempre la carga; nunca tirar de ella. Evite coger cargas de forma manual si dispone de un historial previo de trastornos de espalda.
La fatiga física es el desgaste del organismo tras un largo periodo de tiempo sujetando una carga o tras realizar este trabajo de manera continua.
Es imprescindible, por tanto, tomar medidas de seguridad en el transporte de mercancías. Entre estas está el utilizar los EPI (Equipos de Protección Individual) más adecuados para cada riesgo. Estos son los siguientes: traje de trabajo, guantes, calzado de seguridad, casco, protección auditiva, cinturón lumbo-abdominal, gafas de protección y mascarilla contra gases y vapores.
El traje de trabajo debe tener puños en la mangas para evitar enganches en los mandos y que sea amplio, pero no demasiado, ya que podría molestar durante la conducción. Se utiliza para todos los riesgos, pero especialmente para evitar cortes y rozaduras.
Los guantes se utilizan para manipular la carga y son imprescindibles para evitar cortes y rozaduras. Deben ser lo suficientemente cómodos para poder realizar las
tareas sin problemas de movilidad. Existen varios tipos de guantes en función del trabajo que se vaya a acometer; los guantes de goma, de tela o de látex.



El calzado de seguridad debe tener la puntera reforzada y suela antideslizante. Evita caídas por superficie resbaladiza y golpes, contusiones y fracturas en los pies debido a la caída de objetos.

El casco no es obligatorio si el equipo de trabajo dispone de protección frente a la caída de objetos, aunque sí lo es cuando se sale al exterior del puesto de conducción, puesto que aparece el riesgo de caída de carga u objetos. La protección auditiva se tiene que utilizar en caso de niveles de ruido altos.


El cinturón lumbo-abdominal se usa solo en caso necesario. Evita torsiones, posturas de levantamiento inadecuadas, fatiga física, sobreesfuerzos repetitivos, fatiga posicional repetitiva y sobreesfuerzos en general. Las gafas de protección se utilizan en caso de manipulación de baterías.


Las mascarillas contra gases y vapores protegen las vías respiratorias frente a agentes externos. Su uso es imprescindible en situaciones con presencia de humo intenso o fuga de gases.

Además de estos riesgos, existen otros muy peligrosos: los incendios y deflagraciones, para los que se deben conocer las normas establecidas ante estas situaciones y los procedimientos de evacuación más adecuados.
Los incendios son situaciones de fuego no controlado que amenaza con quemar y destruir todo el material que haya a su paso. Las deflagraciones se diferencian de los primeros en que la combustión se produce al entrar en contacto un fluido inflamable (como la gasolina) con otro gas (que normalmente es el oxígeno) y con un agente de activación o fuente de energía (por ejemplo una cerilla encendida).
Los incendios y deflagraciones son situaciones de emergencia, por lo que las medidas de actuación o normas establecidas son las mismas que las que se deben llevar a cabo ante cualquier situación de esta gravedad. Estas estarán reflejadas en un documento denominado «plan de emergencia», que debe estar adaptado a las características del centro de trabajo y sus riesgos asociados. Todos los trabajadores del almacén deben conocer las normas básicas de actuación en caso de emergencias e incendios que tenga establecida la empresa, así como la señalización básica y las consecuencias derivadas de su no cumplimiento.
Las emergencias más frecuentes que pueden producirse en un almacén las constituyen los accidentes laborales, incendios y explosiones, fugas o derrames de sustancias químicas peligrosas, etc.
Si se produce un accidente laboral se aplicarán el procedimiento normalizado PAS (Proteger, Avisar, Socorrer), siguiendo este orden:

Si se produce un incendio o una deflagración, se debe proceder siguiendo unas pautas de actuación establecidas. En primer lugar, se debe confinar el fuego cerrando las puertas de la estancia donde se esté produciendo el incendio. Luego, se avisará de la situación mediante los medios que estén establecidos en el plan de emergencia con el fin de que se lleve a cabo el procedimiento de evacuación. Si es necesaria la evacuación el personal seguirá las vías previstas para dirigirse al punto de reunión, que deben estar señalizadas.
Todo almacén estará dotado con extintores manuales. Estos pueden ser distintos dependiendo de qué tipo de fuego se quiera apagar.
El extintor de agua se utiliza para fuegos de tipo A, es decir, combustibles sólidos, no para apagar fuegos eléctricos. Sin embargo, los extintores de polvo ABC son los más habituales, ya que son apropiados para casi todos los tipos de fuegos.
El extintor de CO2 no conduce la corriente eléctrica y no deteriora los equipos, por lo que es especialmente adecuado para incendios eléctricos.
Si va a utilizar un extintor, identifique la clase de fuego y elija el extintor adecuado, revise que la aguja del manómetro del extintor se encuentre dentro de la zona verde y retire el precinto de seguridad. Haga un tiro de prueba y luego dispárelo a la base de las llamas.
1.5. Medios de transporte internos y externos de las mercancías. Condiciones básicas
El transporte interno es la actividad que consiste en la manipulación de materiales dentro de un centro de producción y no solo abarca la carga y descarga de materiales en las áreas de recepción o expedición, sino que también incluye el transporte de materias primas y materiales a las líneas de producción.
Para realizar la manipulación interna de una forma mecánica se pueden emplear los siguientes equipos: transpaleta manual, transpaleta motorizada, apiladores, carretillas frontales, retráctiles y recogepedidos. A continuación se explicarán sus condiciones básicas de utilización y su relación con las cargas que manipulan. Servirá como breve introducción, ya que se verán con mayor profundidad en unidades didácticas posteriores.
La transpaleta manual es un equipo que se utiliza para circular en distancias cortas y de forma esporádica. Se caracteriza por su facilidad de manejo y mantenimiento mínimo.
Dispone de horquillas de accionamiento hidráulico manual en la elevación y traslación por arrastre. Las ruedas deben ser de fundición para grandes cargas o de poliuretano para las ligeras.
La capacidad de carga es hasta 2000 kg y las medidas prototípicas de este tipo de transpaleta es 1550 mm de largo y 530 mm de ancho.
La transpaleta motorizada es un equipo que se emplea para una utilización en continuo. Dispone de un motor eléctrico para la traslación, mientras que la elevación de las horquillas se realiza mediante bombeo hidráulico manual con el timón.
También existen transpaletas motorizadas al completo mediante motor eléctrico, tanto para el movimiento de traslación como para el de elevación.
La capacidad de carga es de entre 1800 y 3000 kg. La anchura de sus horquillas es hasta 85 cm y su longitud varía entre 75 y 180 cm. Puede circular hasta 3,6 km/h en vacío.
Sus condiciones básicas de utilización son que el almacén debe tener un suelo liso, una pendiente máxima de un 10 % y conexión eléctrica monofásica o trifásica para la carga de las baterías. Además, los pasillos de almacenamiento necesitan una amplitud de entre 1,57 y 1,84 m (1,57 m para los transversales).
Un apilador es un equipo similar a la transpaleta eléctrica, pero que incorpora un mástil telescópico para la elevación de cargas. Posee buena maniobrabilidad, por lo que es adecuado cuando se disponen de pasillos de circulación y áreas de estiba reducidas y, además, se quiere almacenar en altura.
Los apiladores pueden ser de elevación y traslación manual, o bien, motorizados mediante motor eléctrico. En el primer caso, la carga puede variar entre 200 y 760 kg de capacidad, mientras que en el segundo, la carga puede alcanzar los 1500 kg. En ambos casos es imprescindible que el pavimento sea liso. Además, el eléctrico requiere que el almacén tenga una conexión eléctrica monofásica o trifásica para la carga de las baterías.
La carretilla frontal es un equipo de utilización muy habitual en manutención de mercancías. La carga se coloca en voladizo respecto al punto de apoyo de las ruedas delanteras.
Para evitar que la máquina tienda a levantar sus ruedas traseras del suelo al levantar la carga, se instala un contrapeso en la parte trasera de la carretilla que compensa y equilibra las fuerzas actuantes bajo el principio de la palanca.
Las carretillas frontales pueden ser eléctricas, si instalan baterías eléctricas para su accionamiento, o bien térmicas, si tienen un motor de combustión.
Las térmicas suelen disponer de rangos más elevados de capacidad de carga (hasta 70 000 kg) que las eléctricas (hasta 2500 kg) y, además, el trabajo no está limitado a un número de horas determinado. Sin embargo, se recomienda la utilización de carretillas eléctricas para su uso en locales cerrados o con limitada ventilación y para la manipulación de alimentos.
Las carretillas retráctiles se caracterizan porque pueden desplazar el mástil entre los largueros de la carga, con lo que se desplaza el centro de gravedad de esta hacia el centro de gravedad de la máquina.
Sus condiciones básicas de utilización son que el almacén debe tener un suelo liso, una anchura de pasillos de entre 250 y 270 cm y conexión eléctrica monofásica o trifásica para la carga de las baterías.
La capacidad de carga puede llegar a 2040 kg y la altura máxima de apilado es 8,3 m. Las dimensiones de las carretillas retráctiles son de 116 × 91 cm y la altura máxima de elevación es de 9 m. La velocidad máxima en vacío es de 6,3 km/h.
Los recogepedidos son equipos de manutención en los que el operario se eleva en la cabina según la elevación de las horquillas.
Las condiciones básicas de utilización son que el almacén debe tener un pavimento liso, conexión eléctrica monofásica o trifásica para la carga de las baterías y una anchura de pasillo de 1,2 m.
En relación con la carga, esta puede rondar entre los 500 y los 1000 kg de capacidad y su altura máxima de apilado es 4,5 m. La longitud de la carretilla es de 2,3 m y la altura máxima de elevación 5,7 m.
El transporte externo es la actividad que consiste en el traslado de mercancías desde un centro de producción o distribución a otro. Estos traslados se realizarán por carretera, en ferrocarril, avión o barco en función de la mercancía a trasladar, de la distancia a recorrer, del plazo de entrega y del coste económico.
Así, las formas básicas o medios de transporte disponibles para las materias primas, materiales y productos finales son por carretera, en ferrocarril, marítima, fluvial y aérea.
En España el medio de transporte más utilizado para el envío de mercancías dentro del territorio nacional y europeo es por carretera.
Tiene dos ventajas principales: por un lado, la amplia red viaria disponible tanto en España como en el resto de países europeos y, por otro lado, poder contar con una amplia variedad de tipos de transporte por carretera, con lo que se dispondrá siempre de una opción adecuada a la tipología de la mercancía.
Como condiciones básicas de utilización, se debe señalar que tiene limitaciones como que las distancias no deben ser superiores a 800 km y, fundamentalmente, el peso no puede ser superior a 40 t (peso máximo permitido).
Un camión para el transporte de mercancías puede ser rígido (la cabina de conducción es indivisible de la plataforma de carga) o articulado (está constituido por una cabeza tractora que engancha, por medio de la quinta rueda, un semirremolque de carga). El tren de carretera está constituido por un camión rígido que lleva acoplado en su parte trasera un remolque de carga.
Según el tipo de carga que lleve un camión, este puede ser frigorífico, portacontenedor, cisterna, portavehículos o volquetes.
El transporte por ferrocarril tiene en España menor aceptación que el transporte por carretera, aunque sus condiciones básicas de utilización hacen aconsejable su utilización para enviar mercancías a puertos desde distancias superiores a 600 km.
Para el envío de mercancías a nivel internacional el ferrocarril tiene la limitación de que el ancho entre vías en España es superior al resto de Europa, con lo que es obligado el realizar, a cualquier tren que entra o sale del territorio nacional, el cambio de ancho de vía en la frontera con Francia.
En España, los trenes se utilizan principalmente para transportar mercancía a granel, materias primas de gran volumen y vehículos, por lo que se consigue la ocupación completa de un tren en cada envío para que el transporte salga rentable.
En España, el transporte marítimo se utiliza principalmente para el envío de mercancías de la península a las Islas Canarias y a las Islas Baleares, y a la inversa; así como para la expedición y recepción de mercancías entre España y otros países con salida al mar.
No es un medio de transporte rápido, por lo que sus condiciones de utilización son para el envío de mercancías a grandes distancias pero con plazos de entrega no críticos. Los tipos principales de buques de carga son el transbordador o ferry (permite transportar pasajeros y vehículos con su carga), buques de carga general (que suelen tener preestablecidos itinerario y fechas), los buques para el transporte de vehículos con su carga, los buques frigoríficos (para el transporte de mercancía perecedera), buques contenedores, buques cisterna (como los petroleros) y buques para transporte a granel de cereales, carbón, etc.
Importante
En este tipo de transporte, el correcto amarrado de la carga al buque es lo prioritario, con el fin de evitar que un corrimiento no deseado de la carga pueda derivar en un naufragio.
En España, el medio de transporte fluvial no se utiliza, al no disponer de una red de canales o vías fluviales que sean navegables.
El transporte aéreo tiene la ventaja de que cubre grandes distancias con mucha rapidez. Como principal condición de utilización está su inviabilidad para el transporte de grandes volúmenes y pesos.
Con relación a la carga, tiene gran relevancia su correcta fijación al avión para evitar corrimientos no deseados de la carga, que pudieran derivar en su desestabilización.
1.6. Simbología y señalización del entorno y medios de transporte: placas, señales informativas luminosas y acústicas
La simbología es el estudio de los signos, entendidos estos como aquellas representaciones gráficas de un objeto, sentimiento o situación.
La señalización, en el ámbito de la seguridad, tiene como misión llamar la atención sobre objetos o situaciones susceptibles de entrañar un riesgo, o bien indicar la forma de actuar en casos concretos. También pueden informar acerca del emplazamiento dispositivos importantes desde el punto de vista de la seguridad o de las características de un equipo de trabajo.
La principal diferencia es que los símbolos sirven simplemente para representar una realidad y las señales informan o llaman la atención sobre algo. Ambos conceptos se integran en ocasiones, especialmente en las señales normalizadas que cumplen su misión a través de la combinación de una forma geométrica, un color y un símbolo (pictograma).
Pueden ser de advertencia, prohibición, obligación, de salvamento y evacuación, de lucha contra incendios, indicativas y auxiliares. Estas últimas contienen exclusivamente texto y se utilizan de forma conjunta con las señales de seguridad para proporcionar información complementaria.
Se colocarán en la proximidad inmediata del riesgo u objeto que se desea señalizar y colocadas a una altura y posición que facilite su visibilidad. El lugar de colocación de la señal debe ser accesible y encontrarse bien iluminado.
Importante
Hay que tener en cuenta que una señalización de seguridad muy abundante disminuye su eficacia, por lo que hay que emplearla en su justa medida, sin colocar demasiadas señales muy próximas entre sí.
Las señales de advertencia son triangulares y están compuestas por un pictograma negro sobre fondo amarillo y con bordes negros. Se exceptúan las señales que hacen referencia a materias nocivas o irritantes, en cuyo caso el color de fondo de la señal será de color naranja. Entre estas destaca la señal de vehículos de manutención o paso de carretilla, que señala la zona de trabajo de estas frente a la de los operarios a pie, con la finalidad de evitar accidentes. Materias inflamables



explosivas Materias tóxicas


radiactivas
de manutención

eléctrico

corrosivas

en general
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras


Radiaciones láser Materias comburentes

Caída a distinto nivel

Riesgo biológico


Campo magnético intenso


Riesgo de tropiezo

Baja temperatura Materias nocivas o irritantes

Cargas suspendidas Radiaciones no ionizantes
Las señales de prohibición son redondas y están compuestas por un pictograma negro sobre fondo blanco, con borde rojo. Tienen una banda transversal, también de color rojo, que desciende atravesando el pictograma. Entre estas señales destacan la que prohíbe el paso a los vehículos de manutención o carretillas y la que prohíbe el paso a peatones, ya que ayudará a delimitar dichas áreas.


Prohibido fumarProhibido fumar y encender fuego

Prohibido el paso a peatones
Manipulación y transporte de mercancías

Prohibido el paso a personas no autorizadas

Prohibido apagar con agua

Agua no potable

Prohibido el paso a vehículos de manutención


No tocar No obstruir
Las señales de obligación son redondas y están compuestas por un pictograma blanco sobre fondo azul.

Protección de la vista

Protección de los pies

Protección de la cabeza

Protección de las manos

Protección individual contra caídas


Protección del oído Protección de las vías respiratorias

Protección de la cara

Vía obligatoria para peatones

Protección del cuerpo

Obligación general
Además de las señales anteriormente indicadas, existe también otro medio para delimitar las zonas específicas de trabajo de las reservadas a peatones: las franjas. Estas servirán especialmente para esta función, evitando interferencias entre ambos. Se usarán las bandas continuas de color blanco o amarillo de 5 cm de ancho para delimitar las zonas de trabajo de las vías de circulación y las de 10 cm para señalizar los pasillos para los peatones.
También se utilizan para otras situaciones en las vías de circulación. Cuando los peatones tengan que atravesar las vías de circulación, se alternarán las franjas de ambos colores, a modo de paso de cebra.
Además, las franjas alternas amarillas y negras inclinadas se usarán para llamar la atención sobre zonas irregulares o donde hay riesgos como golpes, caídas y choques.
El operador de una carretilla debe circular de acuerdo con las limitaciones del almacén en caso de manipulación en interiores. Anteriormente se ha indicado que cada transpaleta tiene unas dimensiones y necesita unas condiciones concretas del estado de la superficie del almacén y con respecto a la amplitud de los pasillos.
Por último, hay señales específicas para su uso durante incendios o procesos de evacuación. Las primeras pueden ser rectangulares o cuadradas, y están compuestas por un pictograma blanco sobre fondo rojo.

Manguera para incendios




Escalera de mano Extintor Teléfono para la lucha contra incendios



Dirección que debe seguirse (Señal indicativa adicional a las anteriores)
Manipulación y transporte de mercancías
Las señales de salvamento y evacuación tienen forma rectangular o cuadrada, y están compuestas por un pictograma blanco sobre fondo verde.










Dirección que debe seguirse (Señal indicativa adicional a las anteriores)

auxilios


de seguridad

de los ojos
La señalización también se puede realizar mediante placas informativas obligatorias, señales luminosas, señales acústicas y señales gestuales.
La señalización no disminuye el riesgo y en ningún caso puede sustituir a las medidas preventivas adoptadas e instrucciones de seguridad vigentes.
Las placas informativas obligatorias son chapas que forman parte de la carretilla en cuestión con el nombre del fabricante, el modelo, el número de serie, el año de fabricación y la capacidad de carga máxima. Son muy importantes para tomar las precauciones necesarias durante su uso, especialmente con respecto al manejo de cargas, lo que evitará accidentes no deseados.
En la parte superior de la carretilla hay una luz intermitente que se activa cuando la carretilla está en uso, de manera que la gente pueda advertirlo. Las carretillas automáticas también disponen de otras señales informativas luminosas, como una luz que se activa al ir marcha atrás y las luces de frenado y de cambio de dirección.
Las señales luminosas del almacén han de cumplir algunos requisitos. Por ejemplo, la luz tiene que proporcionar un contraste luminoso adecuado a su entorno, pero su intensidad no debe provocar deslumbramientos.
No se utilizarán simultáneamente dos señales luminosas que puedan crear confusión, ni se colocarán en las proximidades dos señales apenas diferentes.
Junto a la luz de marcha atrás, se enciende un avisador acústico que permite saber al resto de operario que se procede a conducir la transpaleta hacia atrás.
Las señales informativas acústicas utilizadas en el entorno de trabajo cumplirán algunas condiciones.
La primera de ellas es que deben ser perfectamente audibles sin llegar a ser molestas. La segunda consiste en que no se emplearán este tipo de señales en zonas de trabajo con altos niveles sonoros. Tampoco se utilizarán simultáneamente dos señales acústicas que puedan crear confusión.
Por último, si un dispositivo puede emitir una señal tanto acústica como luminosa continua y otra intermitente, la señal intermitente indicará un mayor peligro o una mayor urgencia en la ejecución de una acción.
En caso de que el operador de una carretilla no tenga suficiente visibilidad al transportar una carga voluminosa solicitará la ayuda de un compañero para realizar la maniobra con seguridad. La persona que indica la maniobra mediante señales gestuales recibe el nombre de encargado de señales.
El encargado de señales se situará en un punto donde tenga suficiente visibilidad para indicar la maniobra, sin estar amenazado por ella y velará, además, por la seguridad de otros trabajadores que puedan encontrarse en las proximidades del área de maniobra.
El encargado de señales utilizará movimientos precisos, simples, amplios, fáciles de realizar por él mismo y fáciles de comprender por el operador de la carretilla.
La codificación que se debe emplear se refleja en el anexo vi del Real decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo.
1.7. Unidad de carga. Medición y cálculo de cargas
La unidad de carga es el conjunto de artículos o embalajes agrupados juntos sobre un palé. La unidad de carga se constituye en el elemento adecuado para su manipulación, su transporte, su apilado y su almacenamiento.
Una unidad de carga es homogénea cuando se compone de embalajes que tienen las mismas dimensiones y formas. Del mismo modo, una unidad de carga es eficiente cuando su configuración optimiza su transporte, almacenamiento y manipulación, es decir, disminuye su coste.
Importante
Un primer paso para obtener una unidad de carga eficiente es aprovechar la superficie del palé en su totalidad, sin sobresalir de él ni adentrarse en él.
La carga no debe sobresalir nunca de la superficie del palé, lo que se conoce como desbordamiento, porque lo que se conseguiría es que, al colocar una unidad de carga junto a otras unidades de carga en un vehículo o en un almacén, no se podrían aprovechar completamente las superficies de carga del vehículo o la capacidad de las estanterías en un almacén. Además, conllevaría problemas de caída de carga con el consiguiente riesgo de accidente.
Tampoco es recomendable que la carga quede adentrada en el palé, ya que en este caso no se estaría optimizando esta unidad de carga.


Desbordamiento Carga adentrada
El objetivo de aprovechar al máximo la superficie del palé es obtener un peso adecuado que permita, ocupando el volumen máximo disponible sobre el palé, lograr un peso de la carga lo más próximo posible al peso máximo de carga admitido por el palé. Así, se debe llevar a cabo el máximo aprovechamiento posible del volumen disponible sobre este, de manera que las formas de los productos o sus embalajes encajen entre sí y se pueda utilizar el mayor rendimiento de peso de carga movilizada disponible. De este modo, las variaciones de peso serán mínimas y se consigue transportar una cantidad global de producto con las mínimas unidades de carga posibles y el mínimo número de manipulaciones.
Las dimensiones de la base de los embalajes deben ser medidas divisoras exactas de las dimensiones del palé estándar europeo de 1200 x 800 mm.

La norma ISO 3394 establece un módulo de referencia con las medidas de 600 x 400 mm. Así pues, las unidades de embalaje han de ser múltiplos y submúltiplos del módulo de referencia, que es el método de medición de cargas que por el que debe regirse para su correcta manipulación.

Con este sistema modular se pretende obtener espacios del almacén más aprovechados, ocupar completamente el palé o contenedor y facilitar los procesos automáticos de gestión de almacenes.
Para unidades de carga paletizadas de productos de gran consumo se recomiendan las siguientes alturas: altura máxima por unidad de carga, paletizada en palé de 1200 x 800 mm, en tres rangos: 1,15 m; 1,45 m y 2 m a elegir según la rotación del producto. Para apilar dos unidades de carga en palé de 1200 x 800 mm la altura máxima de cada una de ellas será de 1,35 m.
Para alturas de unidad de carga comprendidas entre 2 y 2,30 m: debe haber acuerdo entre las partes. La unidad de carga secundaria no debe sobrepasar los 10 kg de peso y su diseño debe permitir su manipulación en condiciones de seguridad y sin riesgos ergonómicos. Siempre que se habla de altura de unidad de carga incluye la altura del palé.
Para productos de droguería y alimentación se realizará la paletización con base en medio palé de 600 x 800 mm, siendo la altura máxima de 1,30 m, a excepción de productos como agua, refrescos y leche, donde se permite hasta una altura máxima de 1,45 m.
El límite de peso por unidad de carga en palé de 1200 x 800 mm es de 1000 kg y en palé de 800 x 600 mm es de 500 kg.
A continuación aprenderá a identificar las formas básicas de constituir las unidades de carga sobre un palé.
El primer método y el más recomendado, consiste en colocar las tres o cuatro primeras filas de cajas en columnas y trabar la carga con las dos últimas filas.

El segundo método consiste en acomodar las filas de cajas en columnas, intercalando cada dos filas una plancha de cartón corrugado.

En epígrafes anteriores se ha hablado acerca del centro de gravedad de las carretillas y del riesgo que conlleva situar incorrectamente una carga, o superar las dimensiones o peso de estas en el palé. Por tanto, es muy importante saber reconocer los métodos de cálculo de cargas para su correcta manipulación, evitando accidentes indeseados como vuelcos de la carretilla o de la mercancía.

En la imagen que acaba de ver se ve una carretilla frontal llevando una carga. Esta nunca debe pesar más que el habitáculo del operador, ya que, en el caso contrario, la carretilla podría ceder al peso de la carga e irse hacia delante. Así pues, el centro de gravedad de la carga y el centro de gravedad del contrapeso tienen que tener un centro compartido que quede situada a más o menos la misma distancia.
Si la distancia 1 (la que va desde el centro de gravedad compartido hasta el de la carga) es mucho más corta que la distancia 2, habrá un desnivel en la carga que tirará de la carretilla hacia delante. Si, por el contrario, la distancia 1 aumenta mucho más que la distancia 2, la carretilla puede llegar a levantarse sobre las ruedas traseras.
También debe tener en cuenta el desnivel del suelo, ya que una cuesta arriba aumentará la fuerza de gravedad sobre el contrapeso, descompensando estas distancias, mientras que una cuesta abajo hará lo mismo con un balanceo hacia el centro de gravedad de la carga, por lo que tendrá que cuidar la carga que coloca para compensar las desventajas del terreno. Para evitar riesgos, siga las instrucciones del fabricante y no supere las cargas ni las dimensiones máximas de la carga, circulando lentamente hacia atrás al bajar cuestas con mercancía.
1.8. Documentación que acompaña a las mercancías
La principal documentación que acompaña a las mercancías objeto de carga, descarga o traslado durante su flujo logístico es la carta de porte, el albarán de entrega, la factura y los documentos para exportar.
La carta de porte es el documento expedido por el transportista y actúa a modo de contrato entre expedidor y transportista y por el cual este último toma bajo su cargo la mercancía y se compromete a entregarla en destino al consignatario que aparezca en el documento.
En la carta de porte deben figurar los siguientes datos: razón social y domicilio del expedidor, de la empresa transportista y del destinatario, lugar de origen y destino de la expedición del transporte, fecha de realización del transporte, matrícula de vehículo y naturaleza, peso y número de bultos de la mercancía transportada.
El albarán de entrega es el documento que acompaña a la mercancía y que justifica al expedidor su entrega al destinatario en forma y tiempo. Los formatos más comunes utilizados como soportes son el papel y digital. Dentro de esta última posibilidad, se puede generar en línea, a través de aplicaciones para tabletas y smartphones, a partir de plantillas y con programas de gestión y facturación.

El albarán no es un documento obligatorio, se puede enviar en su defecto la factura. Lo más habitual cuando se realizan varias expediciones a un mismo cliente, es anexar junto con cada envío su albarán correspondiente y al finalizar el mes emitir una factura agrupando todos los albaranes de dicho mes.
En el albarán de entrega deben figurar la siguiente información: número y fecha de albarán, datos del cliente, NIF (Número de Identificación Fiscal), datos del expedicionario, artículos que se envían, cantidad y referencia. Los artículos pueden ir valorados o no.
La factura es el documento mercantil imprescindible para que se pueda gestionar el cobro de una mercancía o servicio.

En la factura deben figurar los siguientes datos: número, lugar y fecha de la factura, razón social y NIF del proveedor, razón social y NIF del comprador, denominación de la mercancía, cantidad y referencia, precio unitario e importe total, tipo tributario y cuota.
En el caso de mercancías para exportación, además de la factura comercial, los documentos necesarios son los siguientes:
• Declaración de aduanas: es el documento utilizado para declarar ante aduanas las mercancías que van a ser exportadas. Debe ser realizado por un agente de aduanas en un plazo máximo de 5 días hábiles, contados a partir de la fecha de ingreso de la mercancía en las zonas habilitadas de almacenamiento.
• Conocimiento de embarque: necesario en caso de transporte marítimo. Es el documento de contrato entre el expedidor de la mercancía y el naviero que certifica que éste tiene bajo su cargo la mercancía para entregarla al consignatario de la misma.
• Guía aérea: únicamente en el caso de transporte aéreo y es el documento que sirve como recibo al expedidor de que la compañía aérea se ha hecho cargo de la mercancía especificada para transportarla al aeropuerto de destino.
• Carta de porte: es necesaria en el caso de transporte terrestre. Es el mismo documento que ha sido explicado anteriormente.
• Clasificación arancelaria: es el documento que justifica que la aduana ha controlado y determinado los aranceles (impuestos por comercio exterior) aplicables a una determinada mercancía.
• Documentos específicos: son necesarios en el caso de determinadas mercancías y se trata de documentos como el registro sanitario (en caso de medicamentos, alimentos, bebidas, cosméticos), el certificado zoo-sanitario (en caso de animales vivos), etc.
1.9. Documentación que genera el movimiento de cargas.
Transmisión por vías digitales
Los soportes o documentos que habitualmente se utilizan para recoger la información de los movimientos de carga son la orden de transporte y el inventario. A continuación se van a explicar y a identificar sus principales características.
La orden de transporte es el documento que desencadena la entrada de material al almacén, la salida de material para entrega y para el suministro en fabricación, y el traslado de material dentro del propio almacén.
En la orden de transporte deben figurar todos los datos necesarios para realizar el movimiento físico de la mercancía dentro del almacén: ubicación de procedencia y de destino, denominación de la mercancía, cantidad y referencia, fecha de entrada y salida, etc.
La entrada de mercancías a un almacén como consecuencia de un pedido tiene como resultado un aumento del stock total del almacén. La salida de material del almacén, por ejemplo el picking de mercancías para la entrega a un cliente, disminuye el stock total del almacén. Los traslados realizados dentro del almacén no conducen a ninguna modificación en el stock total del almacén.
Todos estos movimientos de mercancías en el almacén generan la necesidad de realizar un recuento y comprobación, tanto cuantitativa como cualitativa, de las existencias físicas existentes y de las teóricas documentadas. Este registro documental se denomina inventario.
Los principales motivos por los que es necesario llevar un control de existencias son: reducir costos por material sobrante; evitar no cumplir en la entrega a clientes por falta de material; e impedir que se produzcan paradas de fabricación por falta de abastecimiento al puesto.
Para incrementar su eficacia, algunas empresas optan por automatizar la gestión de su almacén utilizando medios digitales como los lectores inalámbricos con código de barras. De esta forma, se puede identificar y localizar una mercancía previamente almacenada y hacer la transmisión de esta información a otros operarios a través de su guardado en la memoria interna y posterior volcado a la base de datos común.
Con este tipo de tecnología cobra gran importancia la codificación, que permite una fácil identificación y búsqueda de una mercancía previamente almacenada y de su carga y descarga. La codificación por medio de barras es la más extendida en el sector de la logística. Se representa mediante barras verticales de distinto espesor, donde se concentra gran cantidad de información en poco espacio. Esta codificación necesita de un lector por infrarrojos para poder ser interpretada.

Lector por infrarrojos
Manejar un equipo de transmisión de datos es una tarea muy sencilla, basta con levantar el lector inalámbrico de la base del cargador, encenderla y pulsar el botón de escaneado mientras que sujeta el código de barras del producto seleccionado frente a la luz infrarroja que aparece. Una vez el lector haya emitido el pitido que indica que ha leído correctamente el producto, se le da al botón de introducir. En ocasiones este último paso no resulta necesario.
Cuando se quiere introducir una cantidad superior a uno, se selecciona con los botones de dirección el campo de cantidad y se introduce manualmente el número de unidades. Si duplica un objeto por cantidad, puede seleccionar el código en la lista del servidor y eliminarlo.
Una vez haya terminado, puede ir al menú principal y pulsar sobre la opción «transmitir datos». Si el lector inalámbrico funciona por wifi, esto se enviará al ordenador central automáticamente. Si no, tendrá que haberse enchufado previamente a este a través de un cable USB (Universal Series Bus, Bus Universal en Serie).
Si además de identificar y localizar un material, se desea efectuar un seguimiento de las operaciones llevadas a cabo en el almacén, se han desarrollado, para ello, aplicaciones para el sector del almacenamiento basadas en terminales por radiofrecuencia. La utilización de terminales por radiofrecuencia permite que la aplicación y los operarios del almacén estén comunicados en tiempo real.

Cuando llega una nueva mercancía al almacén la aplicación genera una orden de entrada, así como las etiquetas con los códigos de barras para cada uno de los palés que componen la carga. De forma inmediata, la aplicación encuentra la ubicación idónea para la mercancía dentro del almacén y envía a los terminales de los operarios del almacén la ubicación donde deben llevar el palé cuando lo escaneen. Los operarios deberán confirmar la operación desde sus terminales cuando acaben de ubicar la mercancía en su lugar.
Cuando se trata de dar salida a una mercancía, la aplicación generará una orden de salida donde se especificarán los palés seleccionados y su ubicación y se enviará una orden a los terminales de los operarios. Una vez los operarios hayan preparado la mercancía para su expedición, confirmarán la operación desde sus terminales.
Las ventajas de este tipo de tecnologías para la gestión de un almacén son importantes. En primer lugar, se produce una optimización en la selección del material para su posterior expedición. Otra ventaja de estas tecnologías es que se consigue una organización automática de la gestión del almacén que guía al operador en los trabajos que realiza.
Como consecuencia de conocer con precisión el stock disponible, se puede gestionar un inventario en tiempo real (just in time). Por último, otros beneficios son la eliminación de costes por asignación de códigos manuales, y la optimización de los procedimientos administrativos.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
CONCLUSIONES
En esta unidad didáctica se ha aprendido que:
- Los traslados y el almacenamiento de mercancías constituyen el flujo logístico de una empresa, que deberá ser lo más eficiente posible, para lograr que el producto llegue al cliente cuanto antes y al menor precio posible.
- Las principales actividades que se producen en un almacén son la entrada o suministro de mercancías a las estanterías y la expedición de materiales, cuando llega una orden de salida.
- Es de suma importancia que el trabajador conozca los riesgos a los que está expuesto a consecuencia de la realización de su trabajo y las medidas preventivas que permiten evitar, o bien minimizar, dichos riesgos.
- Dentro del flujo logístico de una empresa se realizan transportes de mercancía a nivel externo y a nivel interno. Existen diferentes medios de transporte interno y la elección de uno u otro dependerá de las condiciones del almacén, así como de las características de la carga que deben transportar.
- La unidad de carga es el concepto base en logística. Se trata del conjunto de embalajes agrupados sobre un palé. La configuración eficiente de la unidad de carga optimiza todas las operaciones logísticas, tanto el transporte, como el almacenamiento, como la manipulación.
- Los principales documentos que acompañan a las mercancías son la carta de porte y el albarán de entrega, mientras que el principal documento que genera un movimiento de cargas dentro de un almacén es la orden de transporte.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
AUTOEVALUACIÓN
1. ¿En qué tipo de almacenes se aplican los conceptos FIFO y LIFO?
a. En almacenes convencionales y almacenes compactos.
b. En almacenes dinámicos y almacenes compactos.
c. En almacenes móviles.
d. Ninguna de las respuestas anteriores es correcta.
2. Señale si son verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones.
La principal desventaja de un almacén caótico es la dependencia de un soporte informático
En caso de manipulación manual de cargas se debe evitar la torsión de la espalda
Para que una unidad de carga sea eficiente debe sobresalir del palé
Las señales de prohibición son de forma triangular y pictograma negro sobre fondo blanco y bordes en color rojo
3. Relacione las señales con su significado.
Materias inflamables
Riesgo eléctrico
Peligro en general
Campo magnético intenso




4. ¿Cuál es la normativa que establece los requisitos esenciales de seguridad y salud relativos al diseño y fabricación de las máquinas que se comercializan?
a. Directiva 2006/42/CE.
b. Ley 31/1995.
c. NTP.
d. Ley 31/1998.
5. Complete las siguientes frases con los términos correctos.
riesgos laborales albarán de entrega carretillas eléctricas unidad de carga
a. El es el documento que acompaña a la carga habitualmente, pudiendo sustituirse por la factura.
b. En locales cerrados se recomienda el uso de .
c. La prevención de es el conjunto de acciones que se llevan a cabo para evitar accidentes en el entorno de trabajo.
d. La es el conjunto de artículos o embalajes agrupados juntos sobre un palé.
SOLUCIONES
1.b.
2.
La principal desventaja de un almacén caótico es la dependencia de un soporte informático X
En caso de manipulación manual de cargas se debe evitar la torsión de la espalda X
Para que una unidad de carga sea eficiente debe sobresalir del paléX
Las señales de prohibición son de forma triangular y pictograma negro sobre fondo blanco y bordes en color rojo X
3.
Materias inflamables
Riesgo eléctrico
Campo magnético intenso Peligro en general




4.a.
a. El albarán de entrega es el documento que acompaña a la carga habitualmente, pudiendo sustituirse por la factura.
b. En locales cerrados se recomienda el uso de carretillas eléctricas.
c. La prevención de riesgos laborales es el conjunto de acciones que se llevan a cabo para evitar accidentes en el entorno de trabajo.
d. La unidad de carga es el conjunto de artículos o embalajes agrupados juntos sobre un palé.
Embalaje y paletización de mercancías
2 Embalaje y paletización de mercancías
Objetivos
-Enumerar las diferentes formas de embalaje y envasado de protección utilizadas que contienen las materias y productos, relacionándolas con su naturaleza y estado de conservación.
-Explicar las condiciones que deben reunir los embalajes o envases para constituir la unidad de carga.
-Identificar y clasificar los diferentes tipos de paletas y explicar las aplicaciones fundamentales de las mismas.
-Comprobar que los embalajes, envases, así como, los materiales o productos reúnen las condiciones de seguridad.
-Comprobar que el tipo de paleta o pequeño contenedor metálico seleccionado es el más adecuado para la manipulación y transporte de la unidad de carga, en condiciones de seguridad.
-Identificar las formas básicas de preparación y transporte de materias primas y materiales a las líneas de producción.
-Enumerar las precauciones adicionales básicas a tener en cuenta, en el supuesto de transporte y elevación de cargas peligrosas (productos químicos corrosivos o inflamables, nocivos para la salud, explosivos, contaminantes, entre otros).
Contenidos
2. Embalaje y paletización de mercancías
2.1. Tipos de embalajes y envases en la industria
2.2. Condiciones de los embalajes para la protección de los productos
2.3. Condiciones de los embalajes para el transporte seguro de los productos
2.4. Tipos de paletizaciones. Aplicaciones según tipos de mercancías
2.5. Condiciones que deben cumplir las unidades de carga
2.6. Precauciones y medidas a adoptar con cargas peligrosas
2.1. Tipos de embalajes y envases en la industria
La materia prima y los materiales que llegan a las líneas de producción deben haber pasado por una determinada forma básica de preparación, que puede ser en embalajes, envases, bultos, camadas, en estiba, a granel, cargas líquidas o con elementos de unión.
Embalajes
Envases
Bultos
Son aquellos medios a través de los cuales se protegen uno o varios productos que pueden estar envasados o no. Se utilizan, sobre todo, para el transporte y suelen constituir una unidad de carga
Son aquellos objetos contenedores que protegen y sirven de presentación a un producto. Se utilizan durante todos los procesos logísticos: transporte, manufacturación, almacenamiento, expedición, venta y consumo
Conjuntos de objetos, con un determinado volumen y una forma concreta, que constituyen una unidad
Camadas Grupos de bultos que se colocan sobre una superficie
Estiba Conjunto de unidades de carga superpuestas
Preparación a granel
Cargas líquidas
Elementos de unión
No necesita ningún envase o embalaje, pero sí un equipo de transporte
Son aquellas que se transportan en medios, envases y contenedores especiales (como la leche)
Son aquellos que sirven para sujetar o transportar determinados productos sobre una superficie que une varias unidades de carga para mejorar su estabilidad
La naturaleza de los principales materiales de envase y embalaje que existen en la actualidad son el papel y cartón, el vidrio, el plástico, el metal, la madera y los productos textiles (más inusuales).
Los tipos de envases y embalajes más frecuentes según su naturaleza y estado de conservación son los bidones, las cajas, el box palé, las botellas, los tarros, los frascos, las latas, los briks, los envases de papel, las bolsas selladas, los sacos y el blíster.
Los bidones son envases de forma cilíndrica con fondo plano o combado, de metal, plástico u otro material apropiado. Son adecuados para conservar productos químicos en estado líquido.
Embalaje y paletización de mercancías
Por su lado, las cajas son embalajes rectangulares o poligonales, de madera, cartón, plástico, metal u otro material apropiado. En algunos casos, estos embalajes tienen asas y áreas precortadas para facilitar su manipulación y apertura. No sirven para conservar directamente un producto, sino para transportarlo de una manera segura.
El box palé es un embalaje de grandes dimensiones fabricado en cartón corrugado y cuyas dimensiones coinciden con el del palé que lo transporta. De esta forma, colocado sobre el palé que lo transporta, se encuentra en los pasillos de los hipermercados, como expositor del producto que contiene. No sirven para conservar directamente un producto.
Las botellas son recipientes de forma cilíndrica y material resistente como plástico o vidrio y que se caracterizan por tener el cuello más estrecho que el resto del cuerpo del recipiente. Son adecuados para conservar líquidos como refrescos y agua. Muy similares a las botellas son los tarros, pues también son de cristal, de forma cilíndrica y de boca ancha, ero estos en cambio se utilizan más para contener productos agroalimentarios como conservas de verduras, miel, etc.
También de cristal suelen ser los frascos. Estos son recipientes pequeños, con apertura en el cuello, empleados para conservar líquidos, cápsulas, etc. Se utilizan de forma muy habitual en la industria farmacéutica y en la industria cosmética.
Otro tipo de envase muy común son las latas, pues son altamente resistentes y su opacidad es adecuada para conservar líquidos (generalmente en envases de aluminio) y conservas (normalmente en envases de hojalata).
Al igual que las latas, los briks, son envases opacos, pero en la composición de estos entran tres materiales diferentes, como el cartón, el polietileno y el aluminio. Son adecuados para conservar líquidos de uso alimentario, como por ejemplo zumos y leche.
En lo relativo a los envases de papel, estos se utilizan para envasar productos en grano o polvo, ya que la composición del papel no permite la salida de material al exterior. Su aplicación más habitual generalmente es en el sector de la alimentación, para conservar productos como azúcar, harina, sal, etc.
Junto a los envases de papel, en la industria de la alimentación, las bolsas selladas son de gran aplicación. Se trata de envases ligeros y herméticos que conservan al vacío productos de distinto origen. Algún ejemplo de este tipo de envases son las bolsas de magdalenas, de pipas, de pescado congelado, etc.
Del mismo modo, los sacos se utilizan, al igual que los envases de papel, para conservar productos en grano o polvo, pero en este caso para cantidades muy superiores, por ejemplo, cemento, tierra, arena, etc.
El blíster es un envase de plástico con cavidades en forma de ampollas donde se aloja el producto. Algunos ejemplos de artículos que se conservan en blíster son los comprimidos, los tornillos, las bombillas, etc.
2.2. Condiciones de los embalajes para la protección de los productos
Es necesario que los envases y embalajes cumplan unas condiciones para la protección de los productos: evitar la contaminación por bacterias y microorganismos, que entre polvo y suciedad a los artículos y tener la suficiente rigidez, resistencia y estabilidad para soportar las operaciones de manipulación y transporte a las que van a ser sometidos, sin deteriorar el producto que contienen.
Además, los envases y embalajes de ciertos productos se someten a tratamientos específicos para prolongar la vida de consumo y eliminar cualquier posibilidad de contaminación, como el caso de los envases de lácteos, que sometidos a tratamientos de esterilización y pasteurización.
2.3. Condiciones de los embalajes para el transporte seguro de los productos
Además de preservar las condiciones de los productos, los envases y embalajes deben cumplir las siguientes condiciones para considerarlos adecuados para el transporte seguro de los productos:
- Deben conservar el producto conforme a la naturaleza del mismo: frágil, perecedero, peligroso, etc. Para ello, además de permitir su transporte, los embalajes protegen el producto durante su manipulación y almacenamiento. Todo esto teniendo siempre en cuenta aspectos como forma, tamaño y volumen, para garantizar la eficiencia de las unidades de carga.
- Deben ser atractivos al consumidor para favorecer la comercialización del producto que contienen, tener un bajo coste y cumplir con las obligaciones en materia de reciclado.
- No deben representar riesgos para la salud ni agotar recursos naturales en su fabricación.
Además, en muchos casos los embalajes disponen de elementos accesorios que ayudan en la protección y seguridad del producto, como son las cantoneras, hechas de plástico, cartón u otro material y que se colocan en los cantos o esquinas de algunos artículos para protegerlos.
Otro accesorio que ayuda a la protección del producto son los acondicionadores. Estas piezas, de cartón o plástico, se adaptan a la forma y dimensiones del producto y de la caja que lo contiene e inmovilizan el producto dentro de su caja; y separan y evitan que rocen diferentes productos embalados en una misma caja.
Los separadores son planchas de cartón que separan cada unidad de producto dentro de un embalaje, o bien dentro de una unidad de carga colocada sobre un palé y cuyos productos van simplemente retractilados, como por ejemplo, en un palé de paquetes de harina.
Otro utensilio que mantiene la carga estabilizada durante el transporte es el plástico retractilado. Este consiste en una lámina fina, aunque muy firme, de plástico que se adhiere al producto. Se utiliza para estabilizar diferentes artículos que forman parte de un mismo palé.
2.4. Tipos de paletizaciones. Aplicaciones según tipos de mercancías
La paletización es el proceso de agrupación en una superficie llamada palé de una serie de productos para constituir una unidad de carga.
Este proceso además de facilitar su manipulación, transporte y almacenamiento mediante medios mecánicos, tiene otras muchas ventajas, tal y como se puede ver en la siguiente tabla.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
Principales ventajas de la paletización
Posibilidad de uso de medios mecánicos, lo que implica un aumento de la productividad al disminuir los tiempos de carga, descarga y almacenamiento; al disminuir el número de operarios necesarios
Menor esfuerzo físico de los trabajadores
Mejor aprovechamiento del espacio en el almacén
Mejor aprovechamiento de los medios de transporte exterior
Posibilidad de almacenamiento vertical en estanterías
Disminución en los daños a la mercancía
Disminución del riesgo de accidentes
Simplificación en la realización de inventarios
Los palés pueden clasificarse, según sus diferentes medidas, en tres tipos: 1200 x 1000 mm, 1200 x 800 mm y 600 x 800 mm. Sin embargo, con el fin de optimizar los diferentes procesos dentro del flujo logístico, es recomendable emplear siempre palés normalizados europeos, cuyas medidas son 1200 x 800 mm y altura de 144 mm. De esta forma cumple las siguientes aplicaciones fundamentales.
Por un lado, se puede aprovechar al máximo la superficie de carga de una carrocería de un vehículo de transporte por carretera, ya que existe la posibilidad de colocar en una anchura de vehículo de 2400 mm dos palés en un sentido, o bien tres palés en el otro sentido.
Por otro lado, queda determinada la medida de estanterías y el diseño de almacenes para optimizar la capacidad del almacén y las dimensiones de los embalajes para aprovechar el 100 % de la superficie del palé.
También, en función del número de entradas, los palés pueden ser de dos tipos: palés de cuatro entradas (que permiten el agarre de la carretilla por sus cuatro lados) y de dos entradas (que solo se puede sujetar por dos de sus lados).


Embalaje y paletización de mercancías
Para una manutención eficiente es importante utilizar palés de cuatro entradas, ya que posibilita la penetración de las uñas de la carretilla por los cuatro lados del palé, lo que permite la colocación de la carga en la plataforma del camión, tanto frontal como lateralmente.
Los palés, además, en función del material con el que estén fabricados y sus aplicaciones, pueden ser de madera, de plástico, de cartón, de conglomerado o metálicos.
En primer lugar están los palés de madera, pues son los más utilizados, aunque su uso en transporte internacional está limitado, ya que se le exige la aplicación de un tratamiento antibacteriano que no es sencillo de realizar en caso de cargar grandes volúmenes.
En segundo lugar, los palés de plástico, que se utilizan de forma habitual en el sector agrícola y agroalimentario por su higiene. También son ampliamente utilizados en los almacenes automatizados y, por su peso, en transporte por vía aérea.
A continuación, los más recomendables para cargar mercancía alimentaria, los de cartón, pues garantizan de forma estricta las condiciones de higiene, ya que es un material de un solo uso.
Dirigidos principalmente al transporte internacional son los palés de conglomerado que pueden llegar a cargar hasta 1350 kg.
Por último, están los palés metálicos, los cuales son los más recomendados para cargar mercancías de elevado peso, ya que su capacidad de carga es de 200 kg.
El material con el que está fabricado el palé condiciona el tipo de mercancía que puede llevar. Por tanto, siempre se debe comprobar que el tipo de paleta o pequeño contenedor metálico seleccionado es el más adecuado para la manipulación y transporte de la unidad de carga, en condiciones de seguridad.
2.5. Condiciones que deben cumplir las unidades de carga
Las unidades de carga dentro del flujo logístico contribuyen a conseguir el objetivo de ubicar de forma eficiente el producto en el lugar y cantidad correcta.
La AECOC (Asociación Española de Codificación Comercial) ha establecido unos estándares para lograr unidades de carga eficientes, que son los que se van a explicar a continuación.
Las unidades de carga respecto a medidas y pesos deben cumplir una serie de condiciones. En primer lugar, la paletización debe ser siempre mediante el uso de palés de 1200 x 800 mm (medida europea); en segundo lugar, la altura máxima por unidad de carga paletizada en palé de 1200 x 800 mm se divide en tres rangos: 1,15 m; 1,45 m y 2 m.
Por último, para apilar dos unidades de carga en palé de 1200 x 800 mm, la altura máxima de cada una de ellas será de 1,35 m y, por último, para productos de droguería y alimentación, se realizará la paletización con base en medio palé de 600 x 800 mm, siendo la altura máxima de 1,30 m; a excepción de productos como agua, refrescos y leche, donde se permite hasta una altura máxima de 1,45 m.
Otras condiciones se refieren a las que deben reunir los embalajes o envases para constituir la unidad de carga, estas condiciones son las siguientes:
-La mercancía no debe sobresalir de la base del palé.
-Se debe tender a ocupar el 100 % de la superficie del palé.
- La configuración de la carga paletizada debe facilitar la apertura y extracción de los productos.
-La accesibilidad al producto debe ser máxima por los cuatro costados.
- La unidad de carga debe ir identificada por su correspondiente etiqueta GS1-128.

-La carga paletizada debe incluir los medios de protección del producto.
- Los embalajes de los productos colocados en una unidad de carga deben resistir la presión del apilamiento.
Las condiciones que deben cumplir las unidades de carga en relación con el transporte son que se debe asegurar una buena verticalidad de la mercancía y una buena fijación de la unidad de carga al vehículo. Además, se deben colocar dispositivos (retráctiles, cantoneras, flejes o fundas de cartón) a la unidad de carga para evitar pérdidas de estabilidad y los consiguientes desplomes de la mercancía. También hay que respetar la altura de la carga y peso máximo de la unidad de carga según las recomendaciones especificadas anteriormente.
2.6. Precauciones y medidas a adoptar con cargas peligrosas
Las mercancías peligrosas son aquellas materias u objetos que pueden suponer un riesgo para la salud, para la seguridad o que pueden ocasionar daños a las personas, a los objetos, o perjuicios de índole medioambiental.
Están catalogadas como mercancías peligrosas las materias y objetos peligrosos los gases y materias tóxicas, nocivas, corrosivas, inflamables, comburentes, infecciosas y radiactivas.
En la actualidad, las condiciones que se deben cumplir cuando se transporten cargas peligrosas están reguladas por las normativas del ADR (European Agreement concerning the International Carriage of Dangerous Goods by Road; acuerdo europeo sobre el transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera), RID (International Rule for Transport of Dangerous Substances by Railway; reglamento referente al transporte internacional por ferrocarril de mercancías peligrosas), el código IMDG (International Maritime Dangerous Goods [Code]; código internacional de transporte marítimo de mercancías peligrosas), por las regulaciones IATA (International Air Transport Association; asociación internacional de transporte aéreo) y OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), y por la ADN (Accord Européen Relatif au Transport International Des Marchandises Dangereuses Par Voies de Navigation Intérieures; acuerdo europeo relativo al transporte internacional de mercancías peligrosas por vías de navegación interior).
Sin embargo, para facilitar el transporte de mercancías y utilizar en un solo envío diferentes medios de transporte (transporte multimodal), las diferentes reglamentaciones aplicables han tratado de ponerse de acuerdo en los condicionantes que deben cumplir la documentación, los embalajes y las etiquetas durante el transporte de mercancías peligrosas.
En el ADR se establecen las disposiciones relativas a las condiciones de carga, descarga y manipulación de mercancías peligrosas y, entre ellas, destacan las siguientes precauciones y medidas básicas a tener en cuenta en el supuesto de transporte y elevación de cargas peligrosas (productos químicos corrosivos o inflamables, nocivos para la salud, explosivos, contaminantes, etc.).
La carga no deberá efectuarse sin asegurarse que el vehículo, el conductor y los equipos empleados durante la carga y la descarga cumplen las disposiciones reglamentarias. Este control se efectuará mediante examen visual del vehículo y requiriendo los documentos necesarios.
Se inspeccionará el interior y el exterior del vehículo para comprobar que este no tiene defectos que puedan poner en peligro la seguridad y la protección de los trabajadores, del vehículo y de la propia mercancía.
Si los bultos llevan flechas de orientación, deberán colocarse de acuerdo con dichas marcas. Los bultos no deberán apilarse a menos que estén diseñados para ello y las mercancías peligrosas que contengan sean compatibles.
Los bultos provistos de etiquetas de peligro diferentes no deberán transportarse en el mismo vehículo, a no ser que la propia reglamentación ADR lo permita (en función de las etiquetas de peligro que lleven).
Se establecen algunos tipos de mercancías contaminantes que no pueden estar en las cercanías de cargas conteniendo alimentos, objetos de consumo o alimentos para animales. Si se cargan en las proximidades deberán estar separadas por paredes macizas, por un espacio mínimo de 0,8 m, o disponer de un embalaje suplementario.
También se establecen algunas limitaciones de las cantidades transportadas en determinadas mercancías peligrosas.
Las mercancías deben estar fuertemente sujetas en el interior de los vehículos para evitar que se dañen, o si se trata de líquidos que puedan derramarse. Los
bultos que contengan objetos peligrosos sin embalaje deben estar estibados por medios capaces de retener las mercancías.
Durante la carga y descarga, los bultos que contienen mercancías peligrosas deberán protegerse para no sufrir daños. Está prohibido abrir los bultos que contienen mercancías peligrosas.
Después de la descarga de un vehículo deberán limpiarse los posibles restos de la mercancía transportada.
Durante la manipulación está prohibido fumar en las proximidades del vehículo o contenedor, o en el interior de los mismos. Las mercancías peligrosas líquidas deberán cargarse, siempre que sea posible, debajo de mercancías peligrosas secas.
Antes de realizar la carga o descarga de productos químicos corrosivos o inflamables, se debe realizar una buena conexión eléctrica entre el chasis del vehículo, la cisterna portátil o el contenedor cisterna y la tierra. Además, se limitará la velocidad de llenado para evitar la acumulación de cargas electrostáticas.
Para algunos tipos de mercancías peligrosas se deben tomar medidas especiales con el fin de evitar su contacto con el agua, el sol y fuentes de calor, mantener la mercancía fresca y ventilada y no utilizar materiales inflamables.
El Real decreto 97/2014, de 14 de febrero, por el que se regulan las operaciones de transporte de mercancías peligrosas por carretera en territorio español establece la obligación, por parte del expedidor de la mercancía, de entregar al conductor del transporte, la carta de porte y las instrucciones de seguridad relativas al material que se va a transportar, con la suficiente antelación para que se puedan adoptar las medidas necesarias.
También establece una serie de comprobaciones y precauciones que se deben de adoptar antes, durante y después de realizar una carga de mercancías peligrosas, entendiendo que la responsabilidad en el cumplimiento de todas estas obligaciones es del cargador de la mercancía peligrosa, a excepción de que se trate de una descarga de combustible para uso doméstico, en cuyo caso la responsabilidad recae en el transportista.
En relación a la documentación necesaria, el cargador debe comprobar que el conductor lleva la autorización especial, el certificado ADR, si el vehículo
debe llevarlo, y el documento de limpieza, que justifica que cuando se realizó la carga, el vehículo estaba exento de restos de mercancía de un traslado anterior.
Importante
El expedidor de la mercancía peligrosa debe entregar al conductor del transporte la carta de porte y las instrucciones de seguridad relativas a la mercancía.
Además, el cargador debe comprobar que lleva el equipamiento adecuado: extintores, calzos, linternas, triángulos reflectantes de señalización, herramientas, vestimenta reflectante y EPI especificado en las instrucciones de seguridad relativas a la mercancía a transportar.
Las comprobaciones específicas previas a la carga que debe realizar el cargador se recogen en la siguiente tabla:
Comprobaciones de la carga
Antes de la carga
Comprobación ocular del buen estado del vehículo
Durante la carga
El conductor debe estar fuera de la cabina
Inmovilización del vehículo Ausencia de fugas y derrames
Toma de tierra conectada, si es necesaria
EPI necesarios en la estación de carga
Ausencia de trabajo que sea incompatible con la seguridad
Velocidad de llenado adecuada en cisternas, si procede
Brazos de carga o manguera sin tensiones
No se excede el grado máximo de llenado en cisternas
Cálculo del grado de llenado y de la carga máxima en cisternas Después de la carga
Existencia de carga residual en cisternas
Atmósfera interior adecuada en las cisternas
Motor parado
Ausencia de fugas por pesada diferencial en báscula
Ausencia de derrames
Bocas de carga cerradas
Otras verificaciones a realizar por el cargador son comprobar la presión, colocar las etiquetas de peligro y los paneles de color naranja con las etiquetas de peligro, descargar los sobrantes de mercancía si existen, comprobar el estado del equipo de servicio de la cisterna, asegurarse de que la carta de porte de mercancías peligrosas esté en poder del conductor y que este tenga las instrucciones por escrito.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
CONCLUSIONES
En esta unidad didáctica se ha aprendido que:
- Los dos elementos principales que constituyen la unidad de carga son: el palé y los embalajes y envases que se apilan sobre el palé.
- Para que un envase o embalaje se considere adecuado, debe conservar el producto conforme a la naturaleza del mismo, preservar el producto de contaminación por bacterias y microorganismos, evitar el polvo y la suciedad en el producto, así como proteger el producto para que no se deteriore.
- El envase debe tener un bajo coste, no debe presentar riesgos para la salud y debe tener en cuenta aspectos como forma, tamaño y volumen para garantizar la eficiencia de las unidades de carga.
- Los palés de cuatro entradas son más recomendables que los de dos entradas, ya que posibilitan la colocación de las horquillas de una carretilla por los cuatro lados del palé.
- Las unidades de carga deben cumplir una serie de condiciones respecto a medidas y pesos para lograr unidades de carga eficientes.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
AUTOEVALUACIÓN
1. Relacione los siguientes conceptos con su definición:
Envases
Estiba
Cargas líquidas
Embalajes
Son aquellos medios a través de los cuales se protegen uno o varios productos que pueden estar envasados o no
Son aquellas que se transportan en medios, envases y contenedores especiales
Conjunto de unidades de carga superpuestas
Son aquellos objetos contenedores que protegen y sirven de presentación a un producto
2. El palé metálico se recomienda para...
a. Transportar mercancías de elevado peso.
b. Transportar mercancías del sector alimentario.
c. Utilizarlo en almacenes automatizados.
d. Transportar mercancías de todo tipo.
3. Complete el enunciado.
El Real decreto 97/2014, de 14 de febrero, por el que se regulan las operaciones de transporte de por carretera en territorio español establece la obligación, por parte del expedidor de la mercancía, de entregar al , la carta de porte y las relativas al material que se va a transportar.
4. Indique si la siguiente afirmación es verdadera o falsa.
Los palés más recomendables para cargar mercancía alimentaria son los de cartón, pues garantizan las condiciones de higiene, ya que es un material de un solo uso.
a. Verdadero.
b. Falso.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
SOLUCIONES
1.
Envases
Estiba
Cargas líquidas
Embalajes
2. a.
3.
Son aquellos medios a través de los cuales se protegen uno o varios productos que pueden estar envasados o no
Son aquellas que se transportan en medios, envases y contenedores especiales
Conjunto de unidades de carga superpuestas
Son aquellos objetos contenedores que protegen y sirven de presentación a un producto
El Real decreto 97/2014, de 14 de febrero, por el que se regulan las operaciones de transporte de mercancías peligrosas por carretera en territorio español establece la obligación, por parte del expedidor de la mercancía, de entregar al conductor del transporte, la carta de porte y las instrucciones de seguridad relativas al material que se va a transportar
4. a.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
Carretillas para el transporte de mercancías
3 Carretillas para el transporte de mercancías
Objetivos
-Clasificar e identificar los diferentes tipos básicos de carretillas, relacionándolos con sus aplicaciones, capacidad de carga, teniendo en cuenta la altura de elevación, la distancia del centro de gravedad de la carga al talón de la horquilla o la utilización de implementos y posibilidades de uso en ambientes industriales especiales.
-Identificar las señales luminosas y acústicas que deben llevar las carretillas, relacionándolas con su tipología y localización normalizada.
-Interpretar sobre carretillas (o maquetas) los mandos, sistemas y elementos de conducción y manipulación, así como los indicadores de combustible, nivel de carga de batería y otros incluidos en el tablero de control de la carretilla.
-Identificar aquellas anomalías que, afectando a la conducción o manipulación segura, deben ser comunicadas para su inmediata reparación y pueden ocasionar la detención de la carretilla.
Contenidos
3. Carretillas para el transporte de mercancías
3.1. Clasificación, tipos y usos de las carretillas manuales y automotoras (motores térmicos y motores eléctricos)
3.2. Elementos principales de los distintos tipos de carretillas
3.2.1. Elementos de conducción
3.2.2. Indicadores de control de la carretilla
3.2.3. Señales acústicas y visuales de las carretillas
3.3. Mantenimiento básico e indicadores de funcionamiento incorrecto
3.1. Clasificación, tipos y usos de las carretillas manuales y automotoras (motores térmicos y motores eléctricos)
Para realizar la manipulación de materiales de una forma mecánica se pueden emplear los equipos que se van a ver a continuación. Estas máquinas permiten realizar la carga y descarga de materiales y el transporte y la elevación de cargas de mucho peso.
La evolución que han sufrido los equipos de este tipo va en consonancia con la que han experimentado las cargas transportadas en cuanto a sus características, incrementos de peso y volumen.
Importante
La elección del equipo adecuado dependerá de la naturaleza de la mercancía que se deba manejar, del volumen y peso de la carga y de las características del entorno de trabajo donde deba operar la máquina.
A continuación se van a clasificar e identificar los diferentes tipos básicos de carretillas, relacionándolos con sus aplicaciones y capacidad de carga, teniendo en cuenta la altura de elevación, la distancia del centro de gravedad de la carga al talón de la horquilla o la utilización de implementos.
La transpaleta manual es un equipo en el que la elevación de las horquillas se realiza mediante el accionamiento manual de una bomba hidráulica, utilizando el timón de la máquina. La traslación del equipo se realiza por arrastre. Se recomienda el uso de transpaletas manuales en entornos de trabajo de dimensiones limitadas, por su facilidad de manejo, y cuya superficie del piso se encuentre en buen estado y sin baches.
La capacidad de carga de este equipo se sitúa en torno a 1500 o 2000 kg y la altura de elevación de carga entre 10 y 20 cm respecto a la altura del suelo.

Carretillas para el transporte de mercancías
La transpaleta motorizada es un equipo que se emplea para su utilización en continuo. Dispone de un motor eléctrico para la traslación, mientras que la elevación de las horquillas se realiza mediante bombeo hidráulico manual con el timón.
La capacidad de carga de este equipo se sitúa en torno a 2000 o 3000 kg y la altura de elevación de carga es de entre 10 y 20 cm respecto a la altura del suelo.
Otra alternativa son las transpaletas motorizadas al completo mediante motor eléctrico, tanto para el movimiento de traslación como para el de elevación.
Esta máquina permite al operador efectuar la operación sin ningún esfuerzo, únicamente debe manejar los mandos de marcha adelante y atrás, los mandos de elevación arriba y abajo y el dispositivo de seguridad de contracorriente, que invierte de forma automática el sentido de la marcha cuando se presiona. Todos estos mandos se encuentran situados en el timón de la máquina.
Se recomienda el uso de transpaletas motorizadas en interiores, ya que incorporan motor eléctrico (menos ruidoso y contaminante), y en entornos de trabajo de dimensiones limitadas, por su facilidad de manejo, y cuya superficie del piso se encuentre en buen estado y sin baches. Estos equipos de trabajo tienen como limitación su velocidad de traslación, con valores entre 4,5 y 6 km/h.

Los apiladores son equipos que incorporan un mástil telescópico para la elevación de cargas, con lo que permiten el almacenamiento en altura.
Los apiladores pueden ser de elevación y traslación manual, o motorizados mediante motor eléctrico. El más común para su utilización en almacenes de tamaño pequeño y mediano es el apilador eléctrico de conductor acompañante (en el cual el operario conduce la máquina caminando detrás de ella).
Esta máquina permite al operador efectuar la maniobra sin ningún esfuerzo, únicamente debe manejar los mandos de marcha adelante y atrás, los mandos de elevación arriba y abajo y el dispositivo de seguridad de contracorriente que invierte de forma automática el sentido de la marcha cuando se presiona.
Dado que es un equipo con buena maniobrabilidad, es adecuado cuando se disponen de pasillos de circulación y áreas de estiba reducidas y, además, se quiere almacenar en altura.
Cuando el equipo deba utilizarse en almacenes grandes, donde se realizan trayectos largos, se suele optar por un apilador con operador montado en la máquina; bien de pie, o bien sentado transversalmente al eje longitudinal del apilador. De esta forma, el equipo puede circular entre diferentes zonas del almacén a velocidades superiores que la velocidad de paso del hombre.

Las carretillas frontales contrapesadas son equipos de utilización muy habitual en manutención de mercancías. La carga se coloca en voladizo respecto al punto de apoyo de las ruedas delanteras.
Para evitar que la máquina tienda a levantar sus ruedas traseras del suelo al alzar la carga, se instala un contrapeso en la parte trasera de la carretilla que compensa y equilibra las fuerzas actuantes bajo el principio de la palanca. Disponen de dos ejes, siendo el eje motriz el delantero y el eje directriz el trasero.
Las carretillas frontales pueden ser eléctricas, si instalan baterías eléctricas para su accionamiento, o térmicas, si tienen un motor de combustión. Estas últimas suelen disponer de rangos más elevados de capacidad de carga que las eléctricas y, además, el trabajo no está limitado a un número de horas determinado.
Carretillas para el transporte de mercancías
Sin embargo, se recomienda la utilización de carretillas eléctricas en vez de carretillas térmicas en locales cerrados o en áreas con limitada ventilación, y para la manipulación de productos susceptibles de contaminación, como alimentos y medicamentos.
Preferiblemente, las carretillas frontales trabajarán en áreas cuyo piso sea regular y sin baches; sin embargo, para el trabajo en obra, donde no se dan estas condiciones, existen en el mercado carretillas frontales todoterreno, especialmente diseñadas y fabricadas para su utilización en pisos irregulares.

Las carretillas retráctiles son equipos de utilización muy habitual en almacenes, ya que son más maniobrables que las carretillas frontales porque tienen menor longitud al haber sido eliminada la parte trasera del contrapeso.
Las carretillas retráctiles se caracterizan porque pueden desplazar el mástil entre los largueros de la carga, con lo que se desplaza el centro de gravedad de la carga hacia el centro de gravedad de la máquina. Esta característica de la máquina se hace imprescindible ya que, al eliminar el contrapeso trasero, se perjudica la estabilidad de la carretilla retráctil, por lo que se tienen que adelantar las ruedas delanteras, que se colocan en los extremos de los brazos portantes.
De esta forma, el momento de carga se reduce al disminuirse considerablemente la distancia entre el centro de gravedad de la carga y el punto de apoyo.
Cuando es necesario desplazar el mástil hacia delante para colocar la mercancía, el centro de gravedad de la carga se desplaza también hacia fuera. Sin embargo, la distancia existente entre las ruedas delanteras y la vertical del centro de gravedad de la carga sigue siendo más pequeña que en el caso de las carretillas frontales contrapesadas.
Las carretillas retráctiles son adecuadas para su utilización en almacenes convencionales, donde la maniobrabilidad en los pasillos suele ajustarse al máximo. Además, son equipos eléctricos, por lo que resultan idóneos para la manipulación de productos susceptibles de contaminación, como alimentos y medicamentos.

Los recogepedidos son equipos de manutención, de accionamiento eléctrico, en los que el operario se eleva en la cabina de forma solidaria a la elevación de las horquillas, para tener facilidad de acceso al producto. Son los equipos más adecuados para las operaciones de picking (recogida de material).

Las máquinas que deban utilizarse en áreas con riesgo de incendio o explosión (industrias de explosivos, industria química…) deben cumplir el Real decreto 400/1996, de 1 de marzo, por el que se dicta las disposiciones de aplicación de la Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo 94/9/CE, relativo a los aparatos y sistemas de protección para uso en atmósferas potencialmente explosivas.
Por tanto, para la utilización de carretillas en zonas de trabajo clasificadas según la reglamentación de atmósferas explosivas, dichas máquinas deben aportar la certificación ATEX (appareils destinés à être utilisés en Atmosphères
Carretillas para el transporte de mercancías
Explosives), que justifica que la máquina está especialmente diseñada y fabricada para trabajar en ambientes industriales especiales o en áreas con riesgo de incendio o explosión
Mediante este documento, el fabricante certifica que la carretilla cumple con los requisitos esenciales de seguridad y salud que figuran en el anexo II del Real decreto 400/1996 que le sean de aplicación, para lo que debe tener en cuenta el uso previsto de la máquina.
Las transpaletas o carretillas pueden tener dos tipos de motores: los térmicos y los eléctricos. Según cuál posea cada una, a esta se le podrá dar un uso u otro en ambientes industriales especiales.
Los motores térmicos transforman la energía química del gasoil, de la gasolina o del gas propano en energía cinética que permite tanto el movimiento de elevación y descenso de la carga, como el movimiento de circulación de la máquina.
La utilización de motores de gasoil en carretillas elevadoras contrapesadas está muy extendida, especialmente para su uso en recintos abiertos. Las principales ventajas que tiene una carretilla con motor de gasoil son su elevada autonomía, su bajo índice de peligrosidad en cuanto a incendios y explosiones y sus elevadas capacidades de carga máximas. Sin embargo, no son en absoluto recomendables para trabajos en interiores, debido a que los gases que emiten son tóxicos. Además, requieren de mantenimiento periódico muy exhaustivo.
El motor de gasolina prácticamente no se utiliza debido al elevado riesgo de explosión en caso de accidente de la máquina. Los motores térmicos que utilizan gas propano son una buena alternativa al motor de gasoil, si lo que se desea es trabajar en recintos cerrados o manipular productos susceptibles a la contaminación, como alimentos.
Sus principales ventajas respecto a las máquinas con motor de gasoil son que prácticamente no emiten gases tóxicos, su conducción es suave, silenciosa y sin vibraciones, y el mantenimiento del motor es más económico.
Las carretillas con motor térmico a gas presentan las siguientes ventajas con respecto a las carretillas eléctricas: mayor capacidad de carga, mayor autonomía y menor coste del combustible.
En cuanto a los motores eléctricos, transforman la energía eléctrica, suministrada por una batería, en energía cinética que permite tanto el movimiento de elevación y descenso de la carga, como el movimiento de circulación de la máquina.
Asimismo, otras ventajas de estos equipos es que emiten mucho menos calor y ruido que las máquinas térmicas. Sin embargo, existen dos limitaciones importantes en las máquinas que tienen motor eléctrico: la duración de la batería es limitada y la capacidad máxima de carga de las máquinas eléctricas es inferior a la capacidad máxima de carga de las carretillas con motor térmico.
3.2. Elementos principales de los distintos tipos de carretillas
En este epígrafe se estudiarán los elementos principales de los distintos tipos de carretillas: elementos de conducción, operación y manipulación, indicadores de control de la carretilla (control de combustible, nivel de carga de batería y otros incluidos en el tablero de control) y señales luminosas y acústicas que deben llevar las carretillas, relacionándolas con su tipología y localización normalizada.
Todos estos elementos se señalarán en cada una de las principales carretillas: transpaleta, apilador, carretilla frontal y carretilla retráctil.
3.2.1. Elementos de conducción
La transpaleta está constituida principalmente por un chasis en forma de «u», en cuyo cabezal se articula una barra de tracción o timón que permite accionar el equipo hidráulico que eleva las horquillas, además de arrastrar y dirigir la máquina.
La transpaleta tiene tres puntos de apoyo al suelo: dos situados en las ruedas delanteras y otro situado en la rueda directriz.
En caso de que la transpaleta tuviera algún movimiento motorizado, contaría además con las correspondientes baterías para el accionamiento del motor eléctrico.
Carretillas para el transporte de mercancías
El principal elemento para la conducción de la transpaleta es el timón o barra de tracción, que permite arrastrar el equipo y, además, actúa de volante del mismo. Para la elevación de las horquillas en una transpaleta, los principales elementos son el timón y el conjunto hidráulico. El grupo hidráulico se acciona para la elevación de las horquillas mediante el bombeo manual del timón. Para el descenso de las horquillas el operador debe accionar la palanca situada en la empuñadura.

En un apilador, los elementos que lo constituyen son similares a una transpaleta eléctrica, pero incorpora, además, un mástil telescópico para la elevación de cargas.
El apilador dispone de un chasis constituido por unos brazos portantes, en cuyos extremos se encuentran las ruedas delanteras, de un mástil (no inclinable) para la elevación de las horquillas, de unas baterías para el accionamiento eléctrico de los motores y del timón de dirección. A ambos lados de su parte inferior trasera, el apilador dispone de dos ruedas estabilizadoras y en el centro de su parte inferior trasera, el apilador dispone de la rueda directriz.
El principal elemento para la conducción del apilador es el timón o brazo de dirección, que permite no solo circular con el equipo, sino proporcionarle dirección.
Para la elevación de las horquillas en un apilador, sus principales elementos son: el mástil, el tablero portahorquillas, las horquillas, los cilindros hidráulicos, las cadenas de elevación y el grupo hidráulico.
El mástil permite la elevación de la carga en sentido vertical. Las cadenas transmiten el movimiento de los cilindros hidráulicos al tablero y las horquillas, que son los elementos que se van elevando junto con la carga.
El tablero portahorquillas y las horquillas son los elementos que sufren los esfuerzos mecánicos más exigentes durante la operación de elevación y transporte de la carga.
El grupo hidráulico suministra al sistema el aceite necesario para accionar los cilindros de elevación, y en las condiciones de presión y caudal adecuadas.

Otro elemento de conducción es la carretilla frontal, la cual está constituida principalmente por un chasis, apoyado en el suelo sobre dos ruedas delanteras (motrices) y una o dos ruedas traseras (directrices), y sobre el que se encuentra el puesto de conducción del operador.
En la parte delantera de la máquina se dispone del dispositivo para la elevación de cargas. En este tipo de máquinas, la carga se dispone en voladizo respecto a la base de sustentación de la carretilla, por lo que para equilibrar la acción de las cargas es necesario colocar un contrapeso en la parte trasera del equipo.
El puesto de conducción dispone de asiento ergonómico y con amortiguación, así como de cinturón de seguridad para, en caso de vuelco, retener al operador en su asiento. El volante y los mandos de control son fácilmente accesibles por el operador desde el puesto de conducción.
Asimismo, el puesto de conducción dispone de un dispositivo de protección frente al riesgo de vuelco (tejado protector). En caso de que la carretilla disponga de cabina cerrada de conducción, tendrá la suficiente resistencia para soportar el vuelco de la máquina sin deformación.
Carretillas para el transporte de mercancías
Los principales elementos que participan en la conducción de la carretilla son el volante, el motor (que puede ser eléctrico o térmico) y las ruedas.
Con el volante se puede dirigir la carretilla frontal en la dirección deseada. El volante debe regularse en altura e inclinación, para que el operador se encuentre en una posición adecuada ergonómicamente cuando se encuentre a los mandos de la máquina.
Las ruedas son un elemento muy importante a tener en cuenta para la seguridad en la conducción de la carretilla. Pueden ser de dos tipos, y la elección de un tipo u otro dependerá del tipo de firme del suelo por el que se deba circular con la carretilla.
Por un lado, carretillas con ruedas neumáticas que son aconsejables para suelos irregulares, ya que absorben bien las vibraciones. La principal limitación de este tipo de ruedas es la posibilidad de sufrir pinchazos.
Por otro lado, ruedas macizas o superelásticas más recomendables para suelos regulares porque no absorben bien las vibraciones. A diferencia que las anteriores, su principal ventaja es que no sufren pinchazos.
Para la elevación de las horquillas en una carretilla, sus principales elementos son: el mástil, el tablero portahorquillas, las horquillas, el respaldo para cargas, los cilindros hidráulicos, las cadenas de elevación y el grupo hidráulico.
El mástil permite la elevación de la carga en sentido vertical. Las cadenas transmiten el movimiento de los cilindros hidráulicos al tablero y las horquillas, que son los elementos que se van elevando junto con la carga.
El tablero portahorquillas y las horquillas son los elementos que sufren los esfuerzos mecánicos más exigentes durante la operación de elevación y transporte de la carga.
El respaldo para cargas es el elemento de apoyo de la carga que impide su caída hacia el puesto de conducción.
El grupo hidráulico suministra al sistema el aceite necesario para accionar los cilindros de elevación, y en las condiciones de presión y caudal adecuadas.

La carretilla retráctil está constituida por unos brazos portantes, por un mástil retraíble para la elevación de las horquillas, por el puesto de conducción y por unas baterías para el accionamiento eléctrico de los motores. La máquina se apoya en el suelo por medio de tres ruedas, dos de ellas situadas en los extremos de los brazos portantes y la tercera, que es la rueda motriz y directriz, situada en el centro del lado contario, justo debajo del puesto de conducción.
El mástil de este tipo de carretillas se puede retraer hacia la máquina, por lo que el centro de gravedad de la carga se desplaza hacia la carretilla. Solamente se extraerá el mástil en el momento en que se va a depositar una carga o extraer una carga almacenada.
En esta máquina solamente ejercen de contrapeso el peso de las baterías y el propio peso del operador.
El puesto de conducción dispone de asiento ergonómico y con amortiguación, así como de cinturón de seguridad para, en caso de vuelco, retener al operador en su asiento. El volante y los mandos de control son fácilmente accesibles para el operador desde el puesto de conducción.
para el transporte de mercancías
Asimismo, el puesto de conducción dispone de un dispositivo de protección frente al riesgo de vuelco (tejado protector).
Los principales elementos que participan en la conducción de la carretilla son el volante, el motor, las ruedas y los correspondientes mandos de control (acelerador, freno, embrague y freno de estacionamiento).
Con el volante puede dirigir la carretilla retráctil en la dirección deseada. El volante debe regularse, en altura e inclinación, para que el operador se encuentre en una posición adecuada ergonómicamente, cuando se encuentre a los mandos de la máquina.
Al igual que en las carretillas frontales, las ruedas de una carretilla retráctil pueden ser neumáticas o macizas, y la elección de una u otra va a depender sobre todo del tipo de suelo sobre el que se trabaje (irregular o regular).
Otro aspecto en el que coinciden carretillas frontales y retráctiles son los elementos para la elevación de las horquillas. Presentan así también estás máquinas el mástil, el tablero portahorquillas, las horquillas, los cilindros hidráulicos, las cadenas de elevación y el grupo hidráulico.

3.2.2. Indicadores de control de la carretilla
Los indicadores de control de la transpaleta, si esta dispone de movimientos de traslación y de elevación de cargas motorizados, se encuentran instalados en la empuñadura del timón. En él estarán los mandos de marcha adelante y marcha atrás, así como de elevación y descenso de las horquillas.
Asimismo, en la empuñadura del timón se instalará la seta de emergencia o dispositivo similar de seguridad y el nivel de carga de la batería o el controlador de combustible.

Un apilador cuenta con los mismos indicadores de control que una transpaleta, es decir, mandos de dirección y de elevación y descenso de las horquillas, que también se encuentran en la empuñadura. Del mismo modo, en la empuñadora se encuentra el dispositivo de emergencia y el controlador de batería y combustible.
La diferencia reside en que el apilador motorizado dispone de una llave de accionamiento, para impedir que personas no autorizadas puedan mover la máquina.

En el puesto de conducción de la carretilla frontal y la carretilla retráctil se encuentran instalados todos los indicadores de control de la carretilla, tanto para el accionamiento del sistema de elevación de la carga, como para la conducción de la máquina.
Estas carretillas disponen de una llave de contacto para impedir que personas no autorizadas puedan mover la máquina y en el puesto de conducción se puede comprobar el nivel de carga de la batería y de combustible.
Los mandos de control de la velocidad de conducción son el acelerador, freno y embrague, y se disponen en forma de pedales. Con el volante, el operador controla la dirección de la máquina. Asimismo, la carretilla dispone de freno de estacionamiento que deberá activarse cuando se vaya a aparcar la máquina.
Los mandos para controlar la manipulación de la carga se disponen en forma de palancas, joystick o pulsadores. Con estos mandos el operador sube y baja las horquillas, inclina hacia adelante y hacia atrás el mástil y puede desplazar ligeramente la carga de forma lateral respecto del centro del mástil, en caso de que la carretilla disponga de dispositivo centrador.
3.2.3. Señales acústicas y visuales de las carretillas
Tanto la transpaleta como el apilador son carretillas sencillas que no disponen de señales acústicas o visuales de advertencia. La diferencia entre estas dos carretillas en este sentido, está en que el apilador debe tener señales en forma de pegatinas que indican la prohibición de situarse debajo de la carga, además de la advertencia de riesgo si se manipula en la batería.
En cuanto a las señales luminosas, las carretillas frontales y las retráctiles disponen de un piloto luminoso rotativo para señalizar su presencia. Este dispositivo luminoso debe estar situado en la zona superior del tejado protector y debe estar conectado de forma permanente durante la marcha.
Estas tienen también un claxon como señal acústica, y hacen uso de él en cruces o al salir y entrar en recintos donde la visibilidad puede ser reducida y, de esta forma, avisar de su presencia.
Asimismo, deben disponer de señales en forma de pegatinas que indican la prohibición de situarse debajo de la carga, la prohibición de transportar personas con el equipo, la advertencia del riesgo de atrapamiento en caso de introducir partes del cuerpo entre los dispositivos móviles. Además de la advertencia del riesgo si se manipula la batería, en caso de carretillas elevadoras eléctricas.


Carretillas para el transporte de mercancías
Todas estas carretillas sin excepción deben disponer de la placa de identificación del equipo con los datos del fabricante y marcado CE, así como el correspondiente diagrama de carga, salvo en el caso de la tranpaleta. A continuación se muestra un ejemplo de cómo debe ser la placa de identificación en todos los casos.

3.3. Mantenimiento básico e indicadores de funcionamiento incorrecto
El mantenimiento básico, de nivel primario o revisión diaria debe ser realizado por el propio operador de la carretilla y consiste en una serie de comprobaciones breves, realizadas de forma visual, que sirven para verificar que la carretilla se encuentra en correctas condiciones de uso. Estas revisiones han de realizarse diariamente, antes de poner en marcha la máquina.
Aunque estas revisiones se deben interpretar en las instrucciones del manual de mantenimiento, hay algunos puntos generales que se deben revisar diariamente por el operador de una carretilla y variarán en función de si es una carretilla térmica o eléctrica.
Comprobaciones en una carretilla térmica
Estado de los neumáticos y las tuercas de las ruedas
Nivel de combustible
Cantidad de agua del radiador
Nivel de aceite del motor
Cota de aceite del sistema hidráulico
Indicador del filtro de aire del motor
Posibles fugas en los latiguillos del sistema hidráulico en el mástil
Correcto estado de los dispositivos de seguridad (cinturón de retención, piloto rotativo, claxon, etc.)
Los dispositivos hidráulicos deben obedecer, sin incidencias, al uso de los mandos de control
Funcionamiento del pedal de freno y del freno de estacionamiento
Comprobaciones en una carretilla eléctrica
Estado de los neumáticos y de las tuercas de las ruedas
Nivel de carga de la batería
Cantidad de electrolito en un par de elementos de muestra
Nivel de aceite del sistema hidráulico
Posibles fugas en los latiguillos del sistema hidráulico en el mástil
Correcto estado de los dispositivos de seguridad (cinturón de retención, piloto rotativo, claxon, etc.)
Al uso de los mandos de control de los dispositivos hidráulicos, estos obedecen sin incidencias
Funcionamiento del pedal de freno y del freno de estacionamiento
Junto con este mantenimiento básico, la realización del mantenimiento preventivo de una máquina es fundamental para su correcto funcionamiento a lo largo de toda su vida útil. Hay determinadas operaciones de mantenimiento que deben realizarse por personal cualificado y autorizado para ejecutar este tipo de trabajo. Además, tienen que quedar documentadas por escrito.
Algunas de estas operaciones de mantenimiento preventivo necesarias que tiene que hacer personal cualificado son las siguientes.
Revisión del sistema de dirección, del sistema de frenado y del estado general de los elementos que constituyen el sistema hidráulico de la máquina.
Búsqueda de posibles fugas de aceite hidráulico en tuberías y latiguillos y de defectos en las horquillas (grietas, deformaciones, reducción de espesores, etc.).
Reconocimiento de las cadenas de elevación, del estado de los neumáticos y de las llantas, de los protectores y dispositivos de seguridad, de mandos, indicadores y testigos, y del estado de las baterías.
Comprobación del correcto estado de la instalación eléctrica de la máquina, del estado de aislamiento de todos los componentes y cableado que la constituyen, y de la ausencia de grietas, roturas y deformaciones en los elementos y estructura que conforman el chasis de la máquina.
Importante
Siempre se debe acudir al manual de mantenimiento proporcionado por el fabricante de la carretilla donde se especifica qué operaciones se deben realizar y con qué periodicidad. Además, se deben respetar los plazos de tiempo establecidos por el fabricante de la máquina para la realización de su mantenimiento preventivo.
Cuando se vaya a realizar una operación de mantenimiento, la máquina siempre debe estar parada y perfectamente bloqueada para que ningún operario pueda ponerla en marcha de forma accidental.
Además, en caso de tener que acceder a partes móviles del sistema de elevación o si el técnico se debe colocar para efectuar su trabajo debajo de las horquillas, los elementos móviles del sistema de elevación deben estar enclavados mecánicamente, para evitar que se pongan en movimiento de forma imprevista.
Actualmente, las carretillas disponen en la cabina de mando de indicadores de aviso que señalan al operario el tipo de avería o mal funcionamiento que está sufriendo la máquina.
Los indicadores que habitualmente tienen las carretillas y que sirven para identificar aquellas anomalías que, afectando a la conducción o manipulación segura, deben ser comunicadas para su inmediata reparación y pueden ocasionar la detención de la carretilla son los siguientes:
-Indicador de bajo nivel de combustible (en carretillas térmicas).
-Indicador de bajo nivel de carga de la batería (en carretillas eléctricas).
-Indicador de elevada temperatura en el motor.
-Indicador de filtro de aire del motor sucio.
-Indicador de bajo nivel de aceite en el motor.
Cuando se enciende la luz de aviso de bajo nivel de combustible (en carretillas térmicas) o bajo nivel de carga de la batería (en carretillas eléctricas), el operador de la carretilla debe dirigirse de forma inmediata al punto de repostaje o a la sala de recarga de baterías, respectivamente.
Para el resto de avisos de avería, la carretilla no deberá ser utilizada y el operador de la máquina se lo comunicará al personal responsable lo antes posible. La carretilla deberá quedar señalizada como máquina averiada.
Todas estas anomalías se deben a un defecto de mantenimiento, pero, en ocasiones, puede haber defectos de fabricación que hay que comunicar al responsable, que se pondrá en contacto con el fabricante.
CONCLUSIONES
En esta unidad didáctica se ha aprendido que:
- Existen diversos tipos de máquinas en el mercado que permiten realizar las operaciones de carga, descarga y transporte de materiales de forma mecánica. La elección de un tipo de carretilla u otro, depende de las características de la mercancía que se deba manipular, del entorno de trabajo, del peso de la mercancía y el diagrama de carga de la máquina.
- La transpaleta manual es una elección adecuada cuando se trata de un uso esporádico, distancias cortas de recorrido y piso regular y en buen estado. La transpaleta motorizada permite la utilización continua del equipo.
- Las carretillas frontales pueden incorporar motor eléctrico o motor térmico. Los recogepedidos son equipos adecuados para las operaciones de picking. En caso de tener que utilizar una carretilla en un área con riesgo de incendio o explosión, las máquinas deberán aportar la certificación ATEX.
- En las carretillas, tanto frontales como retráctiles, los mandos para controlar la velocidad de conducción de la máquina se encuentran en forma de pedales. Estas máquinas disponen de señalización luminosa en forma de piloto rotativo. Asimismo, disponen de señales en forma de pegatinas para indicar prohibiciones.
- Antes de poner en marcha la carretilla, el operador debe realizar una serie de comprobaciones sencillas. El mantenimiento preventivo de las carretillas es fundamental para su adecuada conservación a lo largo de toda su vida útil.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
para el transporte de mercancías
AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Cuáles son los indicadores que tienen las carretillas y sirven para identificar anomalías?
2. Identifique los elementos de conducción de las siguientes carretillas.


3. Indique si son verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones.
El apilador dispone tanto de señales acústicas como visuales de advertencia
Las carretillas frontales disponen de un piloto luminoso situado en la zona superior del tejado protector
A modo de señal acústica las carretillas retráctiles tienen un claxon
La placa de identificación será colocada una vez transcurran cinco años desde su adquisición
4. ¿Cada cuánto debe revisar la carretilla el operador?
a. Diariamente.
b. Semanalmente.
c. Ya lo hace personal cualificado.
d. Dos veces al día.
5. Relacione los siguientes tipos de carretillas.
1. Apilador.
2. Carretilla frontal contrapesada.
3. Transpaleta motorizada.



SOLUCIONES
1.
Un indicador de bajo nivel de combustible (en carretillas térmicas), otro de bajo nivel de carga de la batería (en carretillas eléctricas), uno que indique la temperatura en el motor, un indicador de filtro de aire del motor sucio y un indicador de bajo nivel de aceite en el motor.
2.


3.
El apilador dispone tanto de señales acústicas como visuales de advertencia X
Las carretillas frontales disponen de un piloto luminoso situado en la zona superior del tejado protector X
A modo de señal acústica las carretillas retráctiles tienen un claxon X
La placa de identificación será colocada una vez transcurran cinco años desde su adquisición X
4. a.
5.
1.b.
2.a.
3.c.
4 Manejo y conducción de carretillas
Objetivos
-Conducir en vacío carretillas automotoras y manuales, realizando maniobras de frenado, aparcado, marcha atrás y descenso en pendiente, y efectuar las mismas operaciones con la carga máxima admisible.
-Recoger unidades de carga introduciendo la horquilla a fondo bajo la paleta y realizar la maniobra de elevación e inclinación del mástil hacia atrás, respetando el tamaño y la altura de la carga para facilitar la visibilidad.
-Conducir carretillas automotoras y manuales con carga, controlando la estabilidad de la misma, respetando las señales de circulación, utilizando señales acústicas o lumínicas cuando sea necesario y evitando riesgos laborales.
Contenidos
4. Manejo y conducción de carretillas
4.1. Eje directriz
4.2. Acceso y descenso de la carretilla
4.3. Uso de sistemas de retención, cabina y cinturón de seguridad
4.4. Puesta en marcha y detención de la carretilla
4.5. Circulación: velocidad de desplazamiento, trayectoria, naturaleza y estado del piso, etc.
4.6. Maniobras. Frenado, aparcado, marcha atrás y descenso en pendiente
4.7. Aceleraciones y maniobras incorrectas
4.8. Maniobras de carga y descarga
4.9. Elevación de la carga
4.1. Eje directriz
Los vehículos móviles tienen un sistema para cambiar de dirección mediante la orientación de una o varias ruedas, dispuestas sobre un eje llamado eje directriz.
El sistema de dirección debe cumplir dos leyes mecánicas: la primera es que la prolongación de los ejes de todas las ruedas deben cortarse en un punto llamado centro de giro; la segunda es que el recorrido de cada rueda está en relación directa con la distancia al centro de giro de su plano de rodadura.
Con relación a los equipos dedicados al transporte de mercancías, existen varios tipos de sistemas de dirección, que se pueden englobar en tres grupos.
El primero de estos sistemas es la dirección de timón, que consiste en conectar la rueda de dirección a una barra rígida. Se instala en transpaletas y apiladoras.
El segundo tipo de dirección es la dirección de volante, este es el tipo de dirección que equipan habitualmente las carretillas. En las carretillas frontales el eje directriz está situado en su eje trasero (según sentido de marcha) y en las carretillas retráctiles el eje directriz está situado en el eje delantero (según sentido de marcha). Puede haber carretillas que equipen ejes directrices en las cuatro ruedas.
Por último, el sistema omnidireccional, es un sistema innovador que permite que las carretillas puedan moverse en cualquier dirección. Esto implica que pueden girar 360° sobre sí mismas, o realizar un desplazamiento lateral sin girar.
4.2. Acceso y descenso de la carretilla
Para el acceso de manera segura a la carretilla, el operario lo hará de forma frontal y utilizará tres puntos de apoyo de manera simultánea.

Manejo y conducción de carretillas
En el primer punto de apoyo, el operario debe coger el asa con la mano izquierda mientras coge el respaldo del asiento con la mano derecha, este es el segundo punto de apoyo. Por último, en el tercer punto de apoyo, el operario colocará el pie izquierdo en el estribo.
Para el descenso de la carretilla, el operario también deberá utilizar tres puntos de apoyo y se ayudará del asa y del estribo, ambos situados en la carretilla. En ningún caso el operario debe saltar al suelo, ni coger el volante o las palancas de control.
4.3. Uso de sistemas de retención, cabina y cinturón de seguridad
En el caso de las carretillas elevadoras, donde existe riesgo de vuelco, estas deben estar provistas de una estructura resistente que pueda proteger al operador en caso de vuelco del equipo.
Si las carretillas van equipadas con una cabina, esta debe garantizar la plena protección del operador frente al riesgo de caída de objetos y de vuelco.
Para que el sistema de protección frente al vuelco del equipo sea eficaz, la carretilla debe ir provista de un cinturón de seguridad, que no le impida hacer los movimientos necesarios para la conducción ni los posibles movimientos que resulten de la suspensión del equipo.
El operador de la carretilla siempre debe hacer uso de los sistemas de retención. De esta forma, en el caso de que se produzca un vuelco de la máquina, el operador quedará retenido en el asiento y en el habitáculo en el que se encuentra permanecerá indeformable gracias a la estructura resistente que lo conforma.
4.4. Puesta en marcha y detención de la carretilla
Para la puesta en marcha de la carretilla elevadora, el operador de la misma debe realizar siempre una serie de operaciones previas que garantizan tanto su seguridad como la de los demás trabajadores. Estas operaciones se recogen en la siguiente tabla.
Operaciones previas a la puesta en marcha
Inspeccionar la carretilla de forma previa y antes de usarla, para comprobar que su estado es correcto
Acceder al habitáculo de conducción con precaución
Regular el asiento para que pueda manejar los mandos de forma cómoda
Regular los espejos, si dispone de ellos, para tener una óptima visibilidad
Colocarse el cinturón de seguridad
Asegurarse de que los mandos de marcha hacia adelante y marcha hacia atrás están en posición neutra y que el freno de mano está accionado
Poner el motor en marcha
Antes de circular, accionar todos los movimientos de los dispositivos hidráulicos para comprobar que no tienen problemas de funcionamiento
Subir las horquillas a unos 15 cm del suelo
Inclinar el mástil hacia atrás
Quitar el freno de mano y mover la carretilla lentamente
Probar que los frenos funcionan de forma adecuada
En caso de que desee detener o aparcar la carretilla durante el trabajo, tendrá en cuenta una serie de recomendaciones, como dejar la carretilla en un lugar que no suponga ni un peligro ni un obstáculo, dejar en punto muerto los mandos de marcha hacia adelante y marcha hacia atrás, accionar el freno de mano, colocar las horquillas en el suelo, parar el motor y quitar las llaves de contacto.
4.5. Circulación: velocidad de desplazamiento, trayectoria, naturaleza y estado del piso, etc.
Durante la conducción de las carretillas elevadoras, el operador debe tener en cuenta una serie de normas y recomendaciones de seguridad para minimizar o eliminar los riesgos laborales que conlleva la circulación con estas máquinas.
Se dan, a continuación, una serie de normas generales a tener en cuenta durante la circulación con carretillas.
Cuando la carretilla esté circulando, las horquillas siempre se situarán a 15 cm del suelo y el mástil inclinado hacia atrás, independientemente de que se conduzca con carga o en vacío.
La velocidad de desplazamiento máxima, en espacios exteriores, es de 20 km/h mientras que, en espacios interiores, la velocidad máxima se reduce a 10 km/h.
Manejo y conducción de carretillas
En cruces y lugares donde haya poca visibilidad se reducirá la velocidad, e incluso, se accionará el claxon, utilizando todas las señales acústicas y luminosas que sean necesarias. Es fundamental que el operador circule siempre con la vista puesta en la dirección de avance.
Cuando una carretilla elevadora contrapesada efectúa un giro, lo que se desplaza es su parte trasera. Por esta razón, cuando se toma una curva con la carretilla, la trayectoria que debe seguir el operador es cerrarse en la curva, al contrario de cómo se haría con un vehículo. Esta medida permite conducir carretillas automotoras y manuales con carga, controlando la estabilidad de la misma.
Para realizar esta maniobra con seguridad y evitando riesgos laborales, se tienen que tomar las siguientes precauciones:
Por la falta de visibilidad que el operador puede tener al realizar un giro, al tener que cerrarse en la curva, la velocidad con la que debe circular debe reducirse considerablemente, e incluso en los cruces de pasillos es recomendable hacer sonar el claxon y accionar todas las señales acústicas y sonoras necesarias.
Dado que al girar se desplaza la parte trasera de la carretilla, el operador debe vigilar que en esta zona trasera no haya personas ni obstáculos que puedan sufrir daños al girar.
Las carretillas deben ser adecuadas al entorno de trabajo donde tienen que desarrollar su tarea.
Los pasillos de circulación y áreas de estiba y desestiba deben de estar suficientemente iluminadas. Las áreas de circulación de las carretillas deben tener un piso con la suficiente resistencia para que aguante el paso de las carretillas y su carga, considerando siempre la máxima capacidad de carga de la carretilla.
Así, en cuanto a la naturaleza y estado del piso, este debe ser antideslizante y sin irregularidades. No obstante, existen en el mercado carretillas todoterreno para su uso en obras, que pueden circular en áreas donde la superficie del piso tiene baches e irregularidades.
Según la NTP 713, los pasillos deben cumplir los siguientes requisitos para considerarlos aptos para la circulación de carretillas. Por un lado, cuando el pasillo sea de un único sentido de circulación, su anchura o margen de seguridad debe ser como mínimo la anchura del vehículo (con carga) incrementada en 1 m.
Por otro lado, cuando el pasillo sea de doble sentido de circulación, su anchura o margen de seguridad debe ser como mínimo la anchura del vehículo (con carga) incrementada en 1,20 m.
Cuando circule por un pasillo una carretilla detrás de otra, la distancia de seguridad que se debe respetar entre ambas es tres veces la longitud de la carretilla más la carga.
Hay que prestar especial atención al cruzar umbrales de puertas. El operador de la carretilla observará, a través de la zona transparente que debe disponer la puerta, que al otro lado, la zona esté libre de personas u obstáculos.
La altura de las puertas debe ser como mínimo 50 cm por encima de la mayor altura de carretilla o carga que se deba transportar. En cuanto a la anchura de las puertas, se deben cumplir los mismos requisitos que en el caso de los pasillos.
4.6. Maniobras. Frenado, aparcado, marcha atrás y descenso en pendiente
Se exponen, a continuación, ciertas recomendaciones de seguridad en relación a determinadas maniobras características de la conducción de carretillas automotoras y manuales en vacío o con la carga máxima admisible.
La operación de frenado de una carretilla no debe realizarse de forma brusca, sino que se accionará el freno de forma progresiva.
Importante
El operador debe estar atento a la carretilla que conduce y al entorno para poder anticiparse a posibles situaciones de riesgo y prever la necesidad del uso del freno.
El operador nunca debe frenar la carretilla haciendo uso del freno de estacionamiento o con la marcha atrás, para frenar la carretilla se utilizará siempre el pedal de freno.
Para el aparcado de una carretilla el operador debe realizar las siguientes operaciones:
-Seleccionar el área de estacionamiento adecuado.
- Una vez correctamente posicionada la carretilla en su área de estacionamiento, colocar en posición neutra los mandos de marcha hacia adelante y marcha hacia atrás.
-Accionar el freno de mano y, si es posible, calzar la carretilla.
- Bajar las horquillas hasta el suelo e inclinarlas hacia delante para que queden planas completamente.
- Apagar el motor.
-Retirar la llave de contacto y dejarla en el lugar que se le haya designado.
Las carretillas estacionadas no deben representar ningún peligro para nadie, por lo que deben dejar perfectamente libres las puertas de acceso y las escaleras. Así como a los medios de extinción de incendios.
El lugar de estacionamiento debe ser plano y, en casos excepcionales en que la carretilla deba quedar en pendiente, se calzará convenientemente, además de accionar el freno de estacionamiento.
Cuando se necesite transportar una carga voluminosa que reste visibilidad al operador se conducirá marcha atrás. Para conducir marcha atrás el operador no debe hacer uso de los espejos, sino que debe mirar siempre en la dirección en la que se desplaza.

La NTP 715, actualmente en vigor, en relación con el descenso de pendientes establece que debe realizarse siempre marcha atrás. El ascenso de rampas, por el contrario, se realizará siempre de frente. Nunca se debe cruzar en ángulo ni girar estando en una pendiente, ya que el riesgo de vuelco es muy alto. Tampoco se debe acercar la carretilla a los bordes de una rampa inclinada o de un muelle de carga.
4.7. Aceleraciones y maniobras incorrectas
A continuación, se va a proceder a relacionar algunas de las aceleraciones y maniobras incorrectas que se pueden realizar durante la ejecución de una maniobra con la carretilla.
Durante el transporte de la carga máxima admisible se deben evitar acciones como aceleraciones y frenazos bruscos pues se podría desestabilizar la carga, poniendo en peligro el producto y a los trabajadores. Por el mismo motivo no se deben realizar giros con brusquedad, sobrepasar los límites de velocidad (20 km/h en espacios exteriores y 10 km/h en espacios interiores), girar sin observar previamente que la parte trasera de la carretilla está libre de personas y obstáculos ni conducir marcha atrás sin mirar en la dirección en la que se desplaza.
La carretilla no debe utilizarse jamás como medio de transporte para otras personas y durante su conducción (tanto con carga o sin ella) el operador debe respetar las señales de circulación sin excepción alguna.
Durante la conducción la carga debe ir a una altura apropiada y el mástil inclinado hacia adelante. Se deben evitar prácticas como girar o cruzar en ángulo las pendientes, circular por superficies resbaladizas y acercarse demasiado a los muelles de carga.
Durante las maniobras de carga, elevación y descarga se deben evitar realizar las acciones recogidas en la siguiente tabla, que son incorrectas.
Maniobras de carga, elevación y descarga incorrectas
Sobrecargar la carretilla
Tratar de aumentar la capacidad de carga de la carretilla añadiendo carga a su contrapeso
Intentar elevar una carga empleando para la maniobra dos carretillas
Utilizar palés que se encuentren deteriorados
Manejo y conducción de carretillas
Cargar la mercancía sobre la punta de las horquillas; se llevará la carga hasta el talón de las horquillas
Subir o bajar cargas con la carretilla en movimiento
Elevar una carga descentrada
Inclinar el mástil con una carga en posición elevada
Abandonar la carretilla con una carga en posición elevada
Permitir que ninguna persona se sitúe o cruce por debajo de una carga elevada
Además, la NTP 714 y la NTP 715 prohíben expresamente la utilización de carretillas elevadoras para la subida de personas. Solo con carácter excepcional, se permitirá su utilización para elevar personas y, en este caso, se usarán equipos que garanticen la adecuada seguridad en la operación.
Este criterio también está apoyado por el Real decreto 1215/1997, que solo permite la elevación de personas mediante equipos de trabajo previamente concebidos, diseñados y fabricados para dicho uso.
La NTP 715 interpreta como situación excepcional aquellas que se realizan «con carácter extraordinario y puntual». En estos casos, se admite la carretilla elevadora que lleva acoplada en las horquillas una barquilla, como método para elevar personas en altura.
No obstante, es la autoridad laboral quien tiene potestad para definir si una situación es o no excepcional y proceder o no a su autorización.
4.8. Maniobras de carga y descarga
Las operaciones que se realizan para una correcta maniobra a la hora de recoger una carga apilada y paletizada en tercera altura son las siguientes, por este orden:
1.° Acercar la carretilla a la carga, deteniéndose a unos 20 o 30 cm de la misma. El eje longitudinal de la carretilla debe quedar perpendicular al eje longitudinal de la carga. Las horquillas deben estar centradas respecto a la carga. Debe intentar quedar frente al alveolo destinado a la carga (o a su desestiba) en una sola maniobra.
2.° Subir las horquillas hasta la altura en la que se encuentren los huecos del palé que soporta el material que se va a cargar.
3.° Inclinar el mástil hacia adelante para que las horquillas queden completamente horizontales, realizando una maniobra de giro de 90° para la estiba y desestiba.
4.° Verificar la altura de las horquillas y, en caso necesario, subirlas o bajarlas hasta alcanzar la altura correcta de los huecos del palé a cargar.
5.° En caso necesario, se hará uso del dispositivo centrador para encarar adecuadamente las puntas de las horquillas con los huecos del palé.
6.° Mover la carretilla hacia adelante hasta introducir las horquillas en el interior del palé, a fondo.
7.° Asegurarse de que la carga se encuentra correctamente apoyada en el talón de las horquillas.
8.° Levantar la carga unos 10 cm.
9.° Si se ha hecho uso del centrador, colocar la carga perfectamente centrada respecto al eje de la carretilla.
10.° Hacer la maniobra de inclinación del mástil, llevándolo completamente hacia atrás.
11.° Retirar la carretilla del lugar de la carga, marcha atrás, deteniéndose cuando el conjunto de la carretilla y de la carga recogida quede separado de la pila unos 20 o 30 cm.
12.° Bajar la carga hasta que las horquillas queden a unos 15 cm del suelo.
13.° Desplazar la carga hasta su nueva ubicación.
En el momento de descargar la mercancía, la carretilla debe detenerse en el lugar donde se va a posicionar la carga. Antes de bajar las horquillas y depositar el palé en el suelo, hay que inclinar el mástil hacia adelante, hasta que las horquillas queden completamente horizontales.
Una vez que las horquillas han quedado libres de la carga que llevaban, se aleja la carretilla marcha atrás y se vuelven a elevar las horquillas a una distancia de 15 cm del suelo y se inclina el mástil completamente hacia atrás.

4.9. Elevación de la carga
En caso de querer realizar la descarga de un material en una pila, se deberá ejecutar adecuadamente la maniobra de elevación de carga del siguiente modo:
1.° Acercar la carretilla al lugar previsto para el apilado de la carga, deteniéndose a unos 20 o 30 cm de la pila. El eje longitudinal de la carretilla debe quedar perpendicular al eje longitudinal de la pila. La carga a depositar debe estar centrada respecto a la pila.
2.° Hacer la maniobra de elevación de la carga a la altura necesaria, siempre por encima de la última carga ya apilada.
3.° Mover la carretilla hacia adelante, hasta detenerla justo frente a la ubicación de la pila.
4.° Inclinar el mástil hacia adelante para que las horquillas queden completamente horizontales.
5.° Si la carga a depositar se encuentra ligeramente descentrada respecto a la pila, hacer uso del dispositivo centrador.
6.° Bajar lentamente la carga hasta que se encuentre completamente apoyada en la pila.
7.° Continuar bajando las horquillas hasta que queden libres de la carga que llevaban.
8.° Alejar la carretilla marcha atrás, frenándola cuando se hayan extraído completamente las horquillas de los huecos del palé.
9.° Si se ha hecho uso del centrador, colocar las horquillas perfectamente centradas respecto al eje de la carretilla.
10.° Inclinar el mástil completamente hacia atrás.
11.° Bajar las horquillas hasta que queden a unos 15 cm del suelo.
12.° Circular moderando la velocidad.
Siempre se debe respetar el tamaño y altura de la carga para facilitar la visibilidad del operador.

Manejo y conducción de carretillas
Existen diferencias en la conducción entre una carretilla frontal contrapesada y una carretilla retráctil, debido a la diferente colocación de la carga en ambos tipos de carretillas y debido a que el operador no se encuentra situado en la misma posición respecto al eje directriz de la carretilla.
En las carretillas frontales, el operador conduce en dirección al eje longitudinal de la carretilla y la carga se sitúa delante. En este tipo de carretillas, el eje de tracción se encuentra delante y el eje directriz en su parte trasera. Esto hace que al girar la carretilla desplace la parte trasera, por lo que la forma de conducción es totalmente opuesta a la que se tiene en un coche.
En las carretillas retráctiles, el operador se sienta transversalmente a la dirección de marcha. Con este tipo de carretillas se circula con la carga por detrás, situándose el eje directriz en la parte delantera (según sentido de marcha) y el eje de tracción, junto con la carga, en la parte trasera. La forma de conducción en las carretillas retráctiles se parece a la de un vehículo.
Los procesos de carga y descarga en ambos tipos de carretillas se realizan de la misma forma.
La conducción de las transpaletas y de los apiladores es semejante a las carretillas retráctiles. Los apiladores poseen un mástil que permite elevar la carga.
La elevación de la misma se realiza de forma similar a las carretillas, aunque teniendo en cuenta que estos mástiles no son telescópicos, ni disponen de inclinación.
Es necesario señalar que tanto las transpaletas como los apiladores, en las que el operador va acompañando a la máquina, se conducen siempre en dirección al timón y en sentido contrario a la carga. En pequeñas pendientes, el operador debe pisar fuera de la huella de la máquina.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
CONCLUSIONES
En esta unidad didáctica se ha aprendido que:
- La responsabilidad del operador de una carretilla consiste en manejar la máquina con habilidad y precaución. Conociendo las técnicas seguras de ejecución de las diferentes maniobras, así como las limitaciones y maniobras inseguras que no se deben realizar con la carretilla, el operador podrá realizar su trabajo de una forma totalmente segura, sin riesgo para él mismo y sus compañeros.
- El acceso y descenso de la carretilla se debe realizar empleando siempre tres puntos de apoyo y, en ningún caso, el operador debe saltar, ni agarrarse al volante o a los mandos de control.
- Una vez que el operador ha accedido al puesto de conducción, y antes de ponerse en marcha con la carretilla, debe colocarse el cinturón de seguridad. De forma previa a la puesta en marcha de la carretilla, el operador debe inspeccionar el estado de la máquina, así como el correcto funcionamiento de los hidráulicos.
- Para paradas durante el trabajo, el operador buscará un lugar adecuado para la detención de la carretilla, accionará el freno de estacionamiento y parará el motor. Para circular con las carretillas se situarán las horquillas a 15 cm del suelo y se llevará el mástil inclinado hacia atrás. Para efectuar un giro, el operador debe arrimarse al lado hacia el que va a efectuar el giro.
- Para el estacionamiento de la carretilla, el operador seleccionará el lugar adecuado y una vez situada la máquina en el lugar, colocará los mandos en posición neutra, accionará el freno de estacionamiento, bajará las horquillas hasta el suelo inclinándolas para que queden completamente planas y parará el motor, además de quitar las llaves de contacto. El operador debe conocer una serie de limitaciones y actuaciones que nunca debe realizar.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
AUTOEVALUACIÓN
1. Defina brevemente el concepto de eje directriz.
2. Al acceder a la carretilla o descender de ella...
a. Debe ayudarse con el volante.
b. Lo hará utilizando dos puntos de apoyo.
c. Lo hará utilizando tres puntos de apoyo.
d. Ninguna de las respuestas anteriores es correcta.
3. Indique si es verdadera o falsa la siguiente afirmación.
La velocidad de desplazamiento máxima, en espacios exteriores, es de 20 km/h mientras que, en espacios interiores, la velocidad máxima se reduce a 15 km/h.
a. Verdadera.
b. Falsa.
4. Explique cómo debe realizarse la maniobra de aparcado de una carretilla elevadora.
5. Complete el siguiente enunciado con los términos que se proponen.
detrás trasera carretillas retráctiles delantera
En las , el operador se sienta transversalmente a la dirección de marcha. Con este tipo de carretillas se circula con la carga por , situándose el eje directriz en la parte (según sentido de marcha) y el eje de tracción, junto con la carga, en la parte .
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
SOLUCIONES
1.
Es un sistema que poseen los vehículos móviles para cambiar de dirección mediante la orientación de una o varias ruedas, dispuestas sobre un dicho eje.
2.c.
3.b.
4.
En primer lugar se debe seleccionar el área de estacionamiento adecuado y una vez posicionada la carretilla los mandos de marcha hacia adelante y marcha hacia atrás se colocan en posición neutra.
Inmediatamente después se accionar el freno de mano y, si es posible, calzar la carretilla. Se bajan las horquillas hasta el suelo y se inclinan hacia delante para que queden planas completamente.
Por último, antes de retirar la llave y guardarla, se apaga el motor.
5.
En las carretillas retráctiles, el operador se sienta transversalmente a la dirección de marcha. Con este tipo de carretillas se circula con la carga por detrás, situándose el eje directriz en la parte delantera (según sentido de marcha) y el eje de tracción, junto con la carga, en la parte trasera.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
Carga y descarga de mercancías
5 Carga y descarga de mercancías
Objetivos
-Reconocer los métodos de medición y cálculo de cargas para su correcta manipulación.
- Explicar las condiciones básicas de estabilidad de las cargas y posibilidades de vuelco en maniobra, relacionándolas con los sistemas y dispositivos de sujeción y elevación de la carga, los centros de gravedad de la carretilla y de la carga manipulada y el estado del piso de trabajo.
Contenidos
5. Carga y descarga de mercancías
5.1. Estabilidad de la carga. Nociones de equilibrio
5.2. Ley de la palanca
5.3. Centro de gravedad de la carga
5.4. Pérdida de estabilidad de la carretilla
5.5. Evitación de vuelcos transversales o longitudinales
5.6. Comportamiento dinámico y estático de la carretilla cargada
5.7. Colocación incorrecta de la carga en la carretilla. Sobrecarga
5.8. Modos de colocación de las mercancías en las estanterías
5.1. Estabilidad de la carga. Nociones de equilibrio
La estabilidad de una carga es la cualidad que posee para mantenerse en equilibrio. Esto sucede cuando la proyección de su centro de gravedad se encuentra dentro del polígono de sustentación.
En el caso de las carretillas elevadoras hay que tener en cuenta las nociones de equilibrio estático y dinámico.
En el equilibrio estático se debe prestar atención a la posición del centro de gravedad de la máquina si esta está descargada, al conjunto de la carretilla más la carga si la máquina está cargada, y a la posición de la proyección de dicho centro de gravedad respecto a la base de sustentación.
Si en una carretilla parada, la proyección del centro de gravedad se encuentra dentro de la base de sustentación, la máquina es estáticamente estable.
En el equilibrio dinámico se tienen que tener en cuenta, además de los pesos de carretilla y carga, las fuerzas de inercias resultantes de las aceleraciones, frenadas y cambios de dirección de la carretilla en movimiento.
Si en una carretilla en movimiento, la proyección de la suma vectorial de todas las fuerzas que actúan en el centro de gravedad (peso más fuerzas de inercia) se encuentran dentro de la base de sustentación, la máquina es dinámicamente estable.
La variación de la proyección del centro de gravedad, o bien de la resultante de fuerzas, dentro de la base de sustentación se ve afectada por gran cantidad de factores: peso y dimensiones de la carga, posición sobre la horquilla, altura de carga, grado de inclinación y estado del piso, velocidad de circulación, aceleraciones, frenadas, giros, etc.
5.2. Ley de la palanca
Las carretillas contrapesadas, en las que la carga se encuentra posicionada en voladizo respecto al punto de apoyo del eje delantero, trabajan según la ley de la palanca.
El equilibrio estático de la máquina se mantiene si se cumple la fórmula F × l = FM × L
Carga y descarga de mercancías
En esta fórmula F es el peso de la carga, FM el peso de la carretilla, l es la distancia horizontal del centro de gravedad de la carga al punto de apoyo y L es la distancia horizontal del centro de gravedad de la carretilla al punto de apoyo. Por tanto, el conjunto F×l representa el momento de fuerza de la carga mientras que FM×L indica el momento de fuerza de la carretilla. Para que el peso de la carga sea adecuado al peso de la carretilla y, por tanto, no exista un desequilibrio, el producto de la carga por la distancia nunca podrá exceder el producto del peso de la carretilla por la distancia, entendiendo por distancia la longitud entre el punto A (punto de apoyo) y el centro de equilibrio de la carga o el peso de la carretilla.

Los valores de la carretilla son fijos y las variables a tener en cuenta en la ecuación son el peso de la carga y la distancia del centro de gravedad de la carga al eje delantero.
Sin embargo, para que una carretilla contrapesada sea estable y, además, no pierda dirección en las ruedas traseras (eje directriz), el momento de fuerza de la carretilla siempre ha de ser superior al momento de fuerza de la carga.
5.3. Centro de gravedad de la carga
El centro de gravedad de la carga es un punto imaginario desde donde esta se podría suspender y permanecer en equilibrio. A efectos de cálculos se considera que el peso total de un cuerpo se concentra en su centro de gravedad.
Para saber si un cuerpo está o no en equilibrio, es importante conocer cuál es la posición de su centro de gravedad y esto, en algunas ocasiones, puede resultar complejo, especialmente en cuerpos irregulares y no homogéneos.
Por ejemplo, el centro de gravedad en una carretilla frontal contrapesada suele situarse por debajo del asiento del operador, aunque esta posición puede variar en función de las dimensiones y distribución de pesos que tenga la carretilla.
En cada modelo de carretilla se mantiene fijo su peso y la distancia de su centro de gravedad con respecto al punto de apoyo. Sin embargo, sí varían en función de la mercancía transportada, por lo que es importante saber cómo afecta la posición del centro de gravedad de la carga, según el punto de apoyo.
En el caso de los apiladores, el centro de gravedad de la carga se encuentra dentro de los puntos de apoyo de la máquina con el suelo. Este tipo de máquinas no se rigen por la ley de la palanca, al no encontrarse la carga en voladizo respecto a las ruedas delanteras.
Esto mismo ocurre con las transpaletas, cuya carga también se sitúa en unas horquillas que se apoyan sobre unos largueros.
Las carretillas frontales sí se rigen por la ley de la palanca. La carga se encuentra en voladizo respecto al punto de apoyo del eje delantero. El momento de la carga tiende a levantar el eje trasero de la carretilla; por este motivo, se coloca un contrapeso en la parte trasera de la misma para que equilibre el momento de la carga y la carretilla no cabecee hacia la parte delantera.
En las carretillas retráctiles se trató de mejorar la maniobrabilidad respecto a las carretillas frontales. Para ello, se eliminó el contrapeso trasero y se acortó, de esta forma, la longitud de la máquina.
Sin embargo, esta acción perjudicó la estabilidad del equipo por lo que fue necesario adelantar las ruedas delanteras y las colocó en los extremos de unos brazos portantes para que el mástil se pudiera desplazar entre los largueros de carga.
En este tipo de carretillas, cuando el mástil está retraído, el centro de gravedad de la carga se desplaza hacia el centro de gravedad de la carretilla.
El momento de carga, cuando el mástil está retraído, es mucho menor en las carretillas retráctiles que en las carretillas frontales, debido a que la distancia del centro de gravedad de la carga al punto de apoyo es mucho menor.
Carga y descarga de mercancías
Cuando se extrae el mástil, aumenta la distancia entre el centro de gravedad de la carga y el punto de apoyo, por tanto, aumenta el momento de carga.
5.4. Pérdida de estabilidad de la carretilla
Una carretilla elevadora puede perder la estabilidad y volcar tanto si se encuentra parada, como si está circulando. Como ya se ha indicado, la pérdida de estabilidad en una carretilla parada se genera cuando la proyección del centro de gravedad del conjunto de la carretilla más la carga cae fuera del polígono de sustentación.
A continuación se verán las posibilidades más comunes de vuelco frontal o lateral de una carretilla parada, que siempre están relacionadas con los sistemas de sujeción y elevación de la carga, y con los centros de gravedad de la carretilla de la carga manipulada.
Una carretilla que se encuentra parada puede volcar frontalmente si el peso de la mercancía a transportar supera la capacidad de carga de la carretilla; si la carga se coloca incorrectamente hacia la punta de las horquillas, el centro de gravedad de la carga se desplazaría hacia delante y también puede causar el vuelco frontal un movimiento de inclinación del mástil hacia delante con parada brusca y la carga elevada.
Del mismo modo que una carretilla puede volcar frontalmente, puede volcar lateralmente. Este vuelco se pude producir si la carga ha sido colocada incorrectamente desplazada hacia un lateral de la carretilla, si la carga no tiene forma homogénea y tiene desplazado su centro de gravedad hacia un lado o bien si esta se eleva con el centrador del mástil desplazado hacia un extremo y, una última causa de este vuelco frontal puede darse en alturas elevadas, si se inclina el mástil hacia atrás, puede llegar a salirse el centro de gravedad fuera del polígono de sustentación.
La pérdida de estabilidad en una carretilla en movimiento o realizando maniobras se genera cuando los momentos de inercia que genera el movimiento más el momento de la carga son superiores al momento generado por la carretilla.
A continuación, se describirán las posibilidades de vuelco frontal o lateral de una carretilla en maniobra, que tienen que ver con las causas citadas anteriormente junto a las que se indican a continuación, que están también relacionadas con el estado del piso de trabajo.
Los principales motivos que llevan a una carretilla en movimiento a volcar frontalmente son los siguientes: descender una pendiente de frente, frenar de forma brusca y circular con la carga elevada.
En cuanto a las principales causas que llevan a una carretilla en movimiento a volcar lateralmente destacan; realizar un giro brusco con la carretilla, circular con la carga elevada o a una velocidad excesiva, girar la carretilla en una pendiente o superar la rampa cruzándola transversalmente, por último, el mal estado del piso también puede ser una causa de vuelco.
5.5. Evitación de vuelcos transversales o longitudinales
Los vuelcos transversales son los laterales, mientras que los longitudinales son los frontales. Para su evitación, se deben tomar una serie de medidas preventivas. Las que se deben adoptar para eliminar el riesgo de vuelvo transversal son las que siguientes:
- Llevar siempre la carga perfectamente equilibrada sobre las horquillas y a 15 cm del suelo.
- Evitar inclinar hacia atrás el mástil con la carga elevada y, si es necesario, nunca inclinar el mástil hacia atrás hasta el máximo. Una vez que se ha utilizado el desplazador del mástil, colocarlo en posición centrada.
-No circular a velocidades superiores a las máximas recomendadas.
- No girar la carretilla en una pendiente, ni cruzarla de forma transversal y realizar los giros siempre de forma progresiva
-Circular por un piso en condiciones adecuadas.
Para evitar el vuelco longitudinal se deben tomar las siguientes medidas:
- No superar la capacidad de carga de la carretilla, según su diagrama de cargas, y posicionar la carga siempre sobre el talón de las horquillas y a 15 cm del suelo.
Carga y descarga de mercancías
- Evitar inclinar hacia delante el mástil, con la carga elevada y, si es necesario, nunca realizar una parada brusca del movimiento, la carretilla debe frenarse de forma gradual.
-Realizar el descenso de las pendientes marcha atrás.
5.6. Comportamiento dinámico y estático de la carretilla cargada
Para que una carretilla tenga un comportamiento dinámico equilibrado cuando está en movimiento, la proyección de la suma vectorial de todas las fuerzas que actúan en el centro de gravedad (peso más fuerzas de inercia), se tiene que encontrar dentro de la base de sustentación.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la estabilidad dinámica de una carretilla que se encuentra en movimiento se ve perjudicada si la carga se halla elevada tal y como se puede observar en la siguiente imagen.
En la imagen se puede ver cómo la distancia horizontal del centro de gravedad del conjunto carretilla más carga al punto de apoyo disminuye cuando la carga está elevada. Por tanto, esta posición es mucho más desfavorable para lograr el equilibrio.
Se da la circunstancia de que al acelerar, frenar o efectuar un giro, se deben sumar a los pesos las correspondientes fuerzas de inercia; por lo que es posible que, con una carga elevada, la proyección de la resultante de estas dos fuerzas se encuentre fuera del polígono de sustentación y la carretilla vuelque.

Importante
Para transportar la carga de forma segura es necesario introducir la horquilla a fondo, de tal forma que la carga quede posicionada sobre el talón de la horquilla.
Puede ver en la siguiente imagen que, cuando la carga queda incorrectamente posicionada sobre la punta de las horquillas, su centro de gravedad se aleja de la máquina. Por tanto, aumenta la distancia horizontal del centro de gravedad de la carga al punto de apoyo.
Si se aplica la ley de la palanca, se debe disminuir la carga de la mercancía para mantener el equilibrio estático de la máquina. En caso contrario, la carretilla estaría sobrecargada, y la proyección del centro de gravedad del conjunto carretilla más carga quedaría por delante del punto de apoyo, tal y como se aprecia en la siguiente imagen, ocasionando un vuelco frontal.

Toda máquina cuya utilización prevista sea el transporte o elevación de cargas debe disponer de un diagrama de cargas en un lugar que sea bien visible por el operador.
La finalidad del diagrama de cargas es facilitar al operador, por parte del fabricante de la carretilla, la información acerca de las limitaciones de la máquina en cuanto al peso que se puede transportar o elevar; y en función de la distancia del centro de gravedad de la carga, al talón de las horquillas. Asimismo, el fabricante informa sobre cómo varía la capacidad de carga de la carretilla, en función de la altura de elevación.
Importante
La capacidad de carga indicada en el mencionado diagrama de cargas no podrá ser sobrepasada, para evitar la sobrecarga de la carretilla.
Está totalmente prohibido fijar contrapesos adicionales en la parte trasera del vehículo ni permitir la subida de personas a la carretilla con el fin de aumentar la capacidad de carga de la carretilla.
Las carretillas conservan la capacidad de carga nominal hasta una determinada altura (altura estándar). Para que tengan un comportamiento estático, una vez sobrepasada esta altura hay que disminuir el peso de la carga para evitar el peligro de vuelco.
Si considera que está trabajando por debajo de la altura estándar, puede observar en la figura que los centros de gravedad de la carretilla y de la carga toman una posición más elevada cuando la carga está arriba que cuando la carga está baja. Sin embargo, siempre se elevan respecto a sus relativos ejes verticales, por lo que la distancia horizontal de los centros de gravedad en relación con el eje delantero (punto de apoyo) se mantiene.

Diferente es si el operador, con la carga elevada, realiza un movimiento de inclinación del mástil que pueda desestabilizar el conjunto y provocar el vuelco de la carretilla.
Si se inclina el mástil hacia delante, la distancia del centro de gravedad de la carga al punto de apoyo aumenta y puede ser suficiente para que el centro de gravedad del conjunto sobrepase el eje delantero y provocar el vuelco frontal de la carretilla.
Si se inclina el mástil hacia atrás, aumenta la estabilidad frontal. Sin embargo, puede ocurrir que el centro de gravedad del conjunto sobrepase uno de los lados laterales del triángulo de sustentación, lo que puede provocar el vuelco lateral de la carretilla.
En el caso de que la carretilla se sitúe en un plano inclinado, otro factor que hay que tener en cuenta para valorar la estabilidad de la carretilla, es que la proyección del centro de gravedad ya no es perpendicular al plano de sustentación sino que forma un ángulo.
Si el operador sube la pendiente de frente y baja la pendiente marcha atrás, favorecerá que la proyección del centro de gravedad del conjunto carretilla más carga caiga dentro del polígono de sustentación. Si lo hace al contrario, es muy probable que la proyección del centro de gravedad se encuentre fuera del triángulo de sustentación.
En el caso de que la carretilla circule por un piso que no sea completamente plano, hay que tener en cuenta que si la carga se encuentra muy elevada, pequeñas variaciones en la inclinación del piso pueden provocar inclinaciones apreciables de carga en la parte de arriba, e incluso pueden provocar un vuelco lateral, sobre todo si la irregularidad del firme que hace que la carga se balancee de derecha a izquierda, sucesivamente.
5.7. Colocación incorrecta de la carga en la carretilla. Sobrecarga
La colocación incorrecta de la carga en la carretilla puede dar lugar a vuelcos y sobrecarga de la transpaleta.
La colocación incorrecta de la carga puede suceder por varios motivos, por un lado la descentralización de la carga sobre la horquilla, por otro lado la longitud excesiva de la unidad de carga y, por último, la excesiva altura de la mercancía o exceso de peso.
Carga y descarga de mercancías
Como se ha indicado anteriormente, el vuelco es la inclinación involuntaria de la máquina que se produce cuando se pierde la estabilidad. La sobrecarga sucede cuando el peso del conjunto de la mercancía supera los límites indicados en el diagrama de cargas y en la placas informativa colocada por el fabricante.
5.8. Modos de colocación de las mercancías en las estanterías
El modo de colocación de las mercancías en las estanterías dependerá en gran medida de la tipología de la unidad de carga, del tipo de almacén del que se dispone y del dispositivo de sujeción o implemento incorporado a la carretilla para transportar la carga con seguridad.
En función de la tipología de la unidad de carga, existen las siguientes formas de colocar la mercancía.
En primer lugar, está la colocación unitaria. Esta se emplea para el almacenaje, de forma unitaria, de objetos de tamaño pequeño o medio y peso inferior a 25 kg. La colocación de cargas unitarias se realizará siempre de forma manual.
A continuación, la colocación mediante palés es usada para el almacenaje de mercancías dispuestas sobre un palé, constituyendo una unidad de carga. Las estanterías empleadas han de tener la anchura adecuada para el tamaño de los palés empleados, han de ser estables y con la suficiente resistencia para aguantar el peso para el que han sido diseñadas. Además, han de encontrarse fijadas al suelo y con protecciones en sus extremos frente al riesgo de golpe con la carretilla. La colocación de cargas paletizadas se realizará mediante medios mecánicos.
Otro modo de colocación es mediante soportes específicos. Esta se emplea para el almacenaje de mercancías de forma irregular y centro de gravedad no equilibrado (por ejemplo, ruedas, motores, etc.). Los soportes disponen de los huecos necesarios para introducir las horquillas de una carretilla y se adaptan a la forma y características del elemento que transportan para mantenerlos en una posición equilibrada y que permita su transporte seguro con medios mecánicos.
Para almacenar objetos largos, como perfilería, tubos, etc. se utiliza la conocida como colocación en estanterías catilever. Este tipo de estanterías disponen de unos brazos en voladizo. Además, se emplearán medios mecánicos para la colocación de la mercancía.
La colocación de elementos de laminación se emplea para almacenar objetos tumbados o de pie con utillajes adecuados. Se usarán medios mecánicos para su colocación.
Por último, colocación con implementos específicos. En este caso, la carga no se transporta en la carretilla por medios mecánicos, sino que se acopla a la máquina un elemento que posibilita o facilita las tareas de manipulación de la carga transportada. Las estanterías deben disponer de accesorios que permitan el almacenaje, conforme a las características de los objetos.
Un implemento es un elemento de accionamiento mecánico o hidráulico que se incorpora a la carretilla, en sustitución a las horquillas, y cuya finalidad es sujetar ciertas cargas para poderlas manejar de forma segura, adaptándose el accesorio al problema concreto de manipulación de dichas mercancías.
La compra del implemento puede realizarse de forma conjunta con la máquina, o bien por separado, pero en este último caso, el implemento no puede utilizarse hasta que quede garantizada que su estabilidad y capacidad es adecuada a su uso.
Es necesario tener en cuenta que si se coloca un implemento a la carretilla, la capacidad de carga de la carretilla se verá reducida respecto a su valor nominal, establecido por el fabricante.
Esto se debe a dos motivos principales, en primer lugar, hay que restar a la capacidad de carga, el peso del implemento y, en segundo lugar, la colocación del implemento aleja el centro de gravedad de la carga del punto de apoyo situado en el eje delantero.
Nunca se debe sobrepasar la capacidad de carga del implemento, ni la capacidad de carga que queda en el conjunto carretilla más el implemento. Siempre se deben observar los datos especificados en los diagramas de carga y placas de características de la carretilla y del implemento.
Carga y descarga de mercancías
CONCLUSIONES
En esta unidad didáctica se ha aprendido que:
- La estabilidad de un cuerpo es la cualidad que posee para mantenerse en equilibrio. El equilibrio estático se aplica a una carretilla elevadora cuando esta se encuentra parada. Cuando una carretilla elevadora se encuentra en movimiento y entran en juego las fuerzas de inercia, es necesario alcanzar el equilibrio dinámico.
- Las carretillas contrapesadas trabajan bajo la ley de la palanca. En las carretillas retráctiles la distancia del centro de gravedad de la carga al punto de apoyo es menor que en las carretillas frontales contrapesadas. Las apiladoras y transpaletas no se rigen por la ley de la palanca.
- Los principales motivos que llevan a una carretilla parada a volcar (desequilibrio estático) son la sobrecarga de la misma y la inadecuada colocación de la carga.
- Es fundamental que el operador respete en todo momento el diagrama de cargas indicado por el fabricante de la carretilla y bajo ningún concepto debe fijar contrapesos adicionales en la parte trasera del vehículo, o bien permitir la subida de personas a la carretilla con el fin de aumentar la capacidad de carga de la carretilla.
- Una carga incorrectamente colocada en las puntas de las horquillas adelanta su centro de gravedad y puede sobrecargar la carretilla. El modo de colocación de las mercancías en las estanterías dependerá en gran medida de la tipología de la unidad de carga, del tipo de almacén y del dispositivo de sujeción incorporado.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
AUTOEVALUACIÓN
1. Complete los siguientes enunciados con el término que corresponda.
equilibrio dinámico equilibrio estático
a. En el se debe prestar atención a la posición del centro de gravedad de la máquina si esta está descargada, al conjunto de la carretilla más la carga si la máquina está cargada, y a la posición de la proyección de dicho centro de gravedad respecto a la base de sustentación.
b. En el se tienen que tener en cuenta, además de los pesos de carretilla y carga, las fuerzas de inercias resultantes de las aceleraciones, frenadas y cambios de dirección de la carretilla en movimiento.
2. ¿Dónde se encuentra aproximadamente el centro de gravedad de una carretilla frontal?
a. Debajo del asiento del operador.
b. En el centro de gravedad del contrapeso.
c. Sobre el eje directriz.
d. En la punta de las horquillas.
3. Señales cuáles de las siguientes son causas de vuelco de una carretilla en movimiento.
Circular con la carga elevada.
Cruzar una rampa transversalmente.
Descender una pendiente de frente.
Mal estado del piso.
Frenar de forma brusca.
4. Indique brevemente cuál es la finalidad del diagrama de cargas.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
SOLUCIONES
1.
a. En el equilibrio estático se debe prestar atención a la posición del centro de gravedad de la máquina si esta está descargada, al conjunto de la carretilla más la carga si la máquina está cargada, y a la posición de la proyección de dicho centro de gravedad respecto a la base de sustentación.
b. En el equilibrio dinámico se tienen que tener en cuenta, además de los pesos de carretilla y carga, las fuerzas de inercias resultantes de las aceleraciones, frenadas y cambios de dirección de la carretilla en movimiento.
2. a.
3.
Circular con la carga elevada.
Cruzar una rampa transversalmente.
Descender una pendiente de frente.
Mal estado del piso.
Frenar de forma brusca.
4.
La finalidad del diagrama de cargas es facilitar al operador la información acerca de las limitaciones de la máquina en cuanto al peso que se puede transportar o elevar; y en función de la distancia del centro de gravedad de la carga, al talón de las horquillas. Asimismo, en dicho diagrama, el fabricante informa sobre cómo varía la capacidad de carga de la carretilla, en función de la altura de elevación.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
Preguntas frecuentes
PREGUNTAS FRECUENTES
1. ¿Son adecuados los almacenes dinámicos para productos perecederos?
Sí, son adecuados siempre que sigan el concepto FIFO, es decir, deben de tener dos áreas diferenciadas y opuestas de entrada de mercancía y de expedición de la misma.
2. ¿En función de qué variables se elige un tipo de carretilla u otro?
La selección de la carretilla más adecuada para la manipulación de mercancía que se vaya a realizar dependerá de la naturaleza y peso de la mercancía, de las características del almacén, si es un espacio abierto o cerrado, si el piso es regular o no, si el ambiente es explosivo o no, y de la capacidad para la maniobrabilidad del equipo.
3. ¿Qué es preferible utilizar: un palé europeo de 1200 x 800 mm o un palé americano de 120 x 1000 mm?
Depende de las circunstancias. Con el palé europeo conseguimos la plena ocupación en anchura de un semirremolque o remolque para el transporte por carretera (es el más eficiente). Sin embargo, en algunos casos en los que se pretende transportar una carga voluminosa, puede que el palé europeo sea pequeño y se deba optar por el palé americano.
4. ¿Por qué se considera que el palé europeo optimiza el transporte de mercancías?
Porque permite aprovechar al máximo la superficie de carga de una carrocería de un vehículo de transporte por carretera, ya que se puede colocar en una anchura de vehículo de 2400 mm dos palés en un sentido, o bien tres palés en el otro sentido.
5. ¿Es obligatorio retractilar las unidades de carga para su transporte?
En relación al transporte de las unidades de carga, lo que es obligatorio es asegurar la correcta estabilidad de las unidades de carga. En este sentido, el plástico retractilado es un método muy sencillo y eficaz. Además, se debe garantizar una correcta fijación de la mercancía transportada al vehículo de carga.
6. ¿Existen transpaletas motorizadas en las que el operador no vaya caminando?
Sí, existen transpaletas motorizadas con plataforma desplegable para operador, lo que le permite desplazarse con la máquina sin necesidad de caminar. También existen apiladores con plataforma, con los que el operador puede recorrer largos trechos aprovechando la velocidad de la máquina sin cansarse.
7. ¿Por qué se han desarrollado las carretillas retráctiles?
Porque son más compactas y requieren de menos espacio para maniobrar, lo que conlleva un ahorro de espacio en los anchos de los pasillos de los almacenes. Esta circunstancia implica un aumento en el número de estanterías que caben, o un ahorro en la superficie que se necesita.
8. ¿Existen sistemas omnidireccionales en carretillas frontales?
Sí, existen. En concreto, hay un sistema omnidireccional que permite esta característica sin ni siquiera tener dirección o giro en sus ruedas. Lo consigue con una combinación de tracción mediante ruedas de conos.
9. ¿Una carretilla elevadora tiene que llevar matrícula si va por un camino de un pueblo a otro?
Sí, siempre que circule por una vía pública deberá tener matrícula.
10. ¿Una carretilla elevadora tendrá que llevar matrícula dentro de una nave?
Mientras la zona sea privada y su uso privado, no se considera vía pública y no está obligada a llevar matrícula.
11. ¿Cómo se puede saber lo que pesa un material?
Hay varias formas de saber lo que pesa un material con el que se está trabajando: por su etiqueta de características, si se tiene en cuenta su volumen y densidad (y se obtiene así su peso), por tablas, ya que una vez que se conocen las características del palé (máxima carga permitida), se sabe la carga máxima que admite; y por la experiencia, al trabajar en distintas ocasiones con las mismas cargas.
Preguntas frecuentes
12. ¿Cómo se puede saber dónde está el centro de gravedad de una carga?
Puede venir definida en la carga. Se puede suponer en función de su geometría y componentes, por su conocimiento a través de la experiencia, suspendiéndolo o apoyándolo en un punto en el cual parece que mantiene el equilibrio (esto localiza experimentalmente su centro de gravedad).
13. Si se va a coger una carga pero no se sabe su peso, ¿la levantará igualmente?
Hay que prestar atención a la carga máxima según el diagrama de la carretilla, ya que si la máquina no dispone de un sensor de carga, algo normal en carretillas, se podría intentar levantar de todas formas.
14. Suponga que la máquina lo levanta y no se bascula hacia delante. ¿Significa que está todo perfecto?
Hay que tener en cuenta que, a lo mejor, se encuentra fuera del diagrama de cargas que marca el fabricante y, aunque lo levante, no estaría teniendo en cuenta el coeficiente de seguridad de la máquina, por lo que ya no podría mantener como ciertas las premisas de velocidad, aceleración, etc., con las que trabaja en el diagrama de carga y para las que el fabricante define sus estándares.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
GLOSARIO
• Acondicionador: pieza de cartón o plástico que se adapta a la forma y dimensiones del producto y de la caja que lo contiene y que sirven para inmovilizar el producto dentro de su caja y para evitar que rocen diferentes productos embalados en una misma caja.
• ADR: normativa que regula el transporte de mercancías peligrosas por carretera.
• Albarán de entrega: documento que acompaña a la mercancía y que justifica al expedidor su entrega al destinatario en forma y tiempo.
• Almacén FIFO: almacén organizado de forma que la primera mercancía que se almacena es la primera que se expide.
• Almacén LIFO: almacén organizado de forma que la última mercancía que se almacena es la primera que se expide.
• Almacén: lugar donde se depositan de forma ordenada las mercancías, que debe estar adaptado a la capacidad de producción y a la demanda del mercado y que debe de dar respuesta a un pedido generado de la forma más inmediata posible.
• Apilador: equipo similar a la transpaleta eléctrica, pero incorpora un mástil telescópico para la elevación de cargas.
• Barquilla: cesta para la elevación de personas.
• Base de sustentación: superficie generada por los apoyos de la máquina. También se denomina contorno de apoyo, o polígono de sustentación.
• Blíster: envase de plástico con cavidades en forma de ampollas donde se aloja el producto.
• Box palé: embalaje de grandes dimensiones fabricado en cartón corrugado y cuyas dimensiones coinciden con el del palé que lo transporta. Se utiliza en los pasillos de los hipermercados como expositor del producto que contiene.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
• Cantonera: elemento de plástico, cartón u otro material que se coloca en los cantos o esquinas de algunos artículos para protegerlos.
• Carretilla frontal: equipo de utilización muy habitual en manutención de mercancías. La carga se coloca en voladizo respecto al punto de apoyo de las ruedas delanteras.
• Carretilla retráctil: equipo que puede desplazar el mástil entre los largueros de la carga, con lo que se desplaza el centro de gravedad de la carga hacia el centro de gravedad de la máquina.
• Carta de porte: documento expedido por el transportista y que actúa como contrato entre expedidor y transportista.
• Centro de giro: punto en el que los ejes de todas las ruedas deben cortarse.
• Clasificación arancelaria: escrito que justifica que la aduana ha controlado y determinado los aranceles (impuestos por comercio exterior) aplicables a una determinada mercancía.
• Conocimiento de embarque: contrato entre el expedidor de la mercancía y el naviero que certifica que este tiene bajo su cargo la mercancía para entregarla al consignatario de la misma.
• Declaración de aduanas: documento utilizado para declarar ante aduanas las mercancías que van a ser exportadas.
• Giro-faro: es un piloto luminoso rotativo que señaliza su presencia y que se encuentra situado en la zona superior del tejadillo protector.
• Guía aérea: escrito que sirve como recibo al expedidor de que la compañía aérea se ha hecho cargo de la mercancía especificada para transportarla al aeropuerto de destino.
• Hombre muerto: también llamado pedal de hombre muerto, es un sistema de seguridad que se instala como medio para asegurar que el operador está en condiciones de conducir mientras la carretilla se encuentra en marcha.
• Implementos: elementos adicionales que se incorporan a la carretilla en lugar de las horquillas y cuya finalidad es sujetar ciertas cargas para poderlas manejar de forma segura.
• Ley de la palanca: una palanca es una barra rígida sostenida por un apoyo (también denominado fulcro), en la que, a través de una fuerza que se denominará mediante la letra (F), se pretende vencer una fuerza resistente que se llamará resistencia (R). En concreto, las carretillas elevadoras se comportan como palancas de primer género, orden o clase ya que el fulcro se encuentra situado entre la fuerza y la resistencia.
• Mercancías peligrosas: materias u objetos que pueden suponer un riesgo para la salud, para la seguridad o que pueden ocasionar daños a las personas, a los objetos, o daños de índole medioambiental. Están catalogadas como mercancías peligrosas las materias y objetos peligrosos, los gases, las materias tóxicas, nocivas, corrosivas, inflamables, comburentes, infecciosas y radiactivas.
• Operador acompañante: se produce cuando el operador acompaña a la máquina caminando durante el trabajo.
• Orden de transporte: documento que genera el movimiento interno de mercancías en un almacén. Puede ser una orden de pedido, una orden de expedición o una orden de traslado.
• Palé: superficie sobre la que se agrupan diferentes envases para constituir una unidad de carga.
• Plástico retractilado: lámina fina y muy firme de plástico que se adhiere a los envases para conseguir una carga perfectamente estable para su transporte.
• Plataforma desplegable: plataforma que se puede recoger o desplegar para usarla en el transporte del operador durante la fase de trabajo con transpaletas motorizadas o apiladores. Esta circunstancia permite al operador recorrer largos trechos aprovechando la velocidad de la máquina sin cansarse.
• Polígono de sustentación: triángulo imaginario de un objeto que une los tres puntos básicos por los que se mantiene en pie.
• Propiedades organolépticas: aquellas que pueden ser percibidas por nuestros sentidos, como el sabor, el olor, la textura, el color, etc.
• Recogepedidos: equipos de manutención en los que el operario se eleva en la cabina según la elevación de las horquillas.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
• Separador: plancha de cartón que separa cada unidad de producto dentro de un embalaje.
• Sistema omnidireccional: característica que permite a la máquina orientarse o moverse en cualquier dirección o sentido.
• Transpaleta manual: máquina que se utiliza para circular en distancias cortas y de forma esporádica. Se caracteriza por su facilidad de manejo y mantenimiento mínimo.
• Transpaleta motorizada: equipo que se emplea para una utilización en continuo. Dispone de un motor eléctrico para la traslación, mientras que la elevación de las horquillas se realiza mediante bombeo hidráulico manual con el timón.
• Unidad de carga eficiente: unidad de carga cuya configuración optimiza el transporte, almacenamiento y manipulación.
• Unidad de carga: conjunto de artículos o embalajes agrupados sobre un palé.
• Vía pública: camino abierto al tráfico en general, que puede ser utilizado observando siempre las normas establecidas en la Ley de tráfico y el Reglamento general de circulación.
EXAMEN
1. Complete el siguiente esquema referente al flujo logístico de una empresa.

2. Nombre los factores de riesgo que supone la manipulación manual de mercancías.
Cortar por la línea de puntos Examen
3. ¿Cuáles son los movimientos de mercancías dentro del almacén?
4. Defina brevemente el concepto de paletización.
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
5. Señale las condiciones que deben cumplir las unidades de carga en relación con el transporte.
No mezclar diferentes mercancías.
Verticalidad de la mercancía.
Respetar la altura de la carga y peso máximo de la unidad de carga.
Fijación de la unidad de carga al vehículo.
Colocación de dispositivos para evitar pérdidas de estabilidad.
Mover la carga a velocidad adecuada.
6. Relacione los tipos de envase con su definición
Envase de plástico con cavidades en forma de ampollas donde se aloja el producto
Bidones
Box palé
Briks
Blíster
Envases opacos adecuados para la conservación de líquidos
Embalaje de grandes dimensiones fabricado en cartón corrugado y cuyas dimensiones coinciden con el del palé que lo transporta
Envases de forma cilíndrica adecuados para conservar productos químicos en estado líquido
7. ¿Cuáles son los tipos de carretilla que no necesitan señales acústicas o visuales de emergencia?
a. Carretillas frontales y retráctiles.
b. Transpaleta y apilador.
c. Recogepedidos y apilador.
d. Todas las carretillas deben llevar señales acústicas y luminosas.
Cortar por la línea de puntos
8. Complete el siguiente enunciado.
Siempre se debe acudir al proporcionado por el fabricante de la carretilla donde se especifica qué operaciones se deben realizar y con qué periodicidad. Además, se deben respetar los plazos de tiempo establecidos por el fabricante de la máquina para la realización de su .
9. Indique los tres puntos de apoyo fundamentales para el acceso a una carretilla elevadora.
1.° . 2.° . 3.° .
10. Describa la maniobra de elevación de la carga.
11. Señale sin son verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones
La colocación incorrecta de la carga en la carretilla puede dar lugar a vuelcos y sobrecarga de la transpaleta
La colocación unitaria de mercancía se emplea para el almacenaje de objetos de tamaño pequeño o medio y peso inferior a 50 kg
Para almacenar objetos largos, como perfilería, tubos, etc. se utiliza la conocida como colocación en estanterías catilever
La colocación de un implemento en la carretilla no supondrá una modificación en la capacidad de carga
12. Señale la opción correcta.
Las carretillas contrapesadas, en las que la carga se encuentra posicionada en voladizo respecto al punto de apoyo del eje delantero, trabajan según:
a. La ley de la frontalidad.
b. Ley de la gravedad.
c. Ley de la tracción.
d. Ley de la palanca.
Soluciones

Los usuarios registrados pueden descargarse directamente las soluciones desde su perfil de la página web:
www.ideaspropiaseditorial.com
Bibliografía
CÁMARA FÉRREZ, V.: Manual del operador de carretillas elevadoras, Madrid, FC Editorial, 2012.
• Legislación:
Directiva 2006/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2006, relativa a las máquinas y por la que se modifica la Directiva 95/16/CE. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales.
Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
Real decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo.
Real decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.
Real decreto 97/2014, de 14 de febrero, por el que se regulan las operaciones de transporte de mercancías peligrosas por carretera en territorio español.
• Páginas webs:
Asociación Española para la codificación comercial. www.aecoc.es
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. www.insht.es
• Vídeos:
Vídeo sobre las características de los diferentes tipos de carretillas que se pueden utilizar en un almacén.
http://bit.ly/XKQ68g
Vídeo que muestra las características y usos de los equipos de protección individual.
http://bit.ly/XKRAzj
Manipulación de cargas con carretillas elevadoras
Vídeo que muestra las medidas y la información técnica de los palés europeos o europalés.
http://bit.ly/1qlSmcN
Vídeo que muestra un ejemplo de envasado automático y sistemas retráctiles.
http://bit.ly/1uvF6WT
Errores generales en la conducción de carretillas que pueden provocar vuelcos.
http://bit.ly/1qtAFI5