Señala Ramos-Perea en el prólogo: "Estas obras que recojo aquí por el solo placer de recordar los elementales inicios de mi carrera, llevan en sí mismas la raíz de todas mis preocupaciones como dramaturgo.
Hablan demasiado de mi mismo y al leerlas con una media sonrisa autocompasiva por mi fresca ingenuidad, reconozco en ellas terribles contradicciones y vacíos.
Aunque puedo atisbar la lejana entonces fascinación por la intensidad, el conflicto y la pérdida de sentido, me parece que traen alegremente la esperanza que habrían de encontrar años más tarde, de que el teatro me traería un gran conocimiento de mi mismo.
Por ahora, es una simpática diversión leerlas y una tentación intensa el regresar por unos minutos al joven dramaturgo que concibió estas escenas con toda su pasión de vida.
Roberto Ramos-Perea
Noviembre 2020"