La maravillosa gracia de Dios Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor. Génesis 6:8 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes. Amén. Apocalipsis 22:21
Pentateuco Pero Noé halló gracia ante los ojos del SEÑOR. Génesis 6:8 He aquí que tu siervo ha hallado gracia ante tus ojos, y has engrandecido tu misericordia, la cual me has mostrado al salvar mi vida; y no puedo escapar a la montaña, no sea que algún mal me alcance y muera. Génesis 19:19 Y tengo bueyes, y asnos, rebaños, y siervos, y siervas; y he enviado a decir a mi señor, para hallar gracia ante tus ojos. Génesis 32:5 Y alzó los ojos y vio a las mujeres y a los niños; y dijo: ¿Quiénes son estos que están contigo? Y él respondió: Son los hijos que Dios le ha dado bondadosamente a tu siervo. Y él dijo: ¿Qué quieres decir con todo este rebaño que encontré? Y él dijo: Estos son para hallar gracia ante los ojos de mi señor. Y Jacob dijo: No, te ruego que, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, recibas mi presente de mi mano; porque por eso he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, y te has complacido en mí. Te ruego que aceptes mi bendición, que te es traída, porque Dios ha sido bondadoso conmigo y porque tengo suficiente. Y él insistió, y él la aceptó. Y Esaú dijo: Permíteme ahora dejar contigo a algunos de los que están conmigo. Y él dijo: ¿Qué necesidad hay? Permíteme hallar gracia ante los ojos de mi señor. Génesis 33: 5,8,10-11,15 Y Siquem dijo a su padre y a sus hermanos: Que yo halle gracia en vuestros ojos, y lo que me digáis, os lo concederé. Génesis 34:11 Y José halló gracia ante sus ojos, y le sirvió; y le puso albacea de su casa, y todo lo que tenía lo puso en sus manos. Génesis 39:4 Y alzó los ojos y vio a su hermano Benjamín, hijo de su madre, y dijo: ¿Es este tu hermano menor, del que me hablaste? Y él respondió: Que Dios te bendiga, hijo mío. Génesis 43:29 Y ellos dijeron: Tú nos has salvado la vida; permítenos hallar gracia ante los ojos de mi señor, y seremos siervos del faraón. Y se acercaba el tiempo de la muerte de Israel; entonces llamó a su hijo José y le dijo: Si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo y me trates con bondad y fidelidad; te suplico que no me entierres en Egipto. Génesis 47 :25,29