4. Descripción de Jerusalén. (a) El templo (y el sistema de abastecimiento de agua). (b) La ceremonia. (c) La ciudadela. (d) La ciudad. (e) El campo. 5. La despedida de Eleazar. 6. La explicación de la ley por parte de Eleazar (esta es sabiduría profunda). 7. La recepción. 8. El banquete (72 preguntas y respuestas). 9.La traducción del Libro. CAPÍTULO 1
La carta de Aristeas INTRODUCCIÓN En la carta de Aristeas, una de las recuperaciones más notables y antiguas de esta colección, hemos recorrido un largo camino desde Adán y Eva, un largo camino desde el Diluvio. Este escrito presenta un espectáculo de la resiliencia de la raza humana, que ha repoblado la Tierra con naciones poderosas que viven en pompa y esplendor. Aquí leerán sobre el primer gran bibliófilo: Ptolomeo Filadelfo. Deseaba reunir en su biblioteca de Alejandría «todos los libros del mundo». Finalmente, en su afán por conseguir una gran obra —las Leyes Judías—, intercambió 100.000 cautivos por ese libro. Este es probablemente el precio más alto jamás pagado por una sola obra. Presenta una razón inusual para el fin del Gran Cautiverio. Los acontecimientos de esta narración tuvieron lugar durante la vida de la famosa reina Arsinoe, que murió en el año 270 a. C. La fecha exacta de la escritura es incierta. Los detalles de la vida cortesana y el debate sobre los problemas sociales de la época son de sumo interés y viveza. Resulta curioso hoy en día ver al rey y a sus invitados jugando a las preguntas y respuestas durante el banquete. La estructura de esta absorbente obra es la siguiente: 1. Dedicatoria del libro a Filócrates. 2. Acción preliminar: (a) La propuesta del Bibliotecario de liberar a los judíos cautivos a cambio de un libro. (b) La emancipación. (c) La carta de Filadelfo a Eleazar. (d) La respuesta. (e) Los nombres del comité designado para traducir el libro. 3. Descripción de los regalos reales: (a) La mesa (probablemente el mueble más elaborado jamás producido). (b) Los demás presentes.
Durante el cautiverio judío en Egipto, Ptolomeo Filadelfo se revela como el primer gran bibliófilo. Anhela tener todos los libros del mundo en su biblioteca; para conseguir las Leyes de Moisés, ofrece intercambiar 100.000 cautivos por esa obra, exclamando: "¡Es una pequeña bendición, en verdad!". 1 Como he reunido material para una historia memorable de mi visita a Eleazar, el Sumo Sacerdote de los judíos, y porque tú, Filócrates, como no pierdes oportunidad de recordármelo, has dado gran importancia a recibir un relato de los motivos y el objeto de mi misión, he intentado redactar una exposición clara del asunto para ti, pues percibo que posees un amor natural por el aprendizaje, una cualidad que es la posesión más alta del hombre: estar constantemente intentando 'aumentar su acervo de conocimientos y adquisiciones' ya sea a través del estudio de la historia o participando realmente en los eventos mismos. 2 Es por este medio, tomando en sí los elementos más nobles, que el alma se establece en la pureza, y habiendo fijado su fin en la piedad, el fin más noble de todos, usa esto como su guía infalible y adquiere así un propósito definido. 3 Fue mi devoción a la búsqueda del conocimiento religioso lo que me llevó a emprender la embajada al hombre que he mencionado, que era tenido en la más alta estima por sus propios ciudadanos y por otros, tanto por su virtud como por su majestad, y que tenía en su posesión documentos del más alto valor para los judíos en su propio país y en tierras extranjeras para la interpretación de la ley divina, pues sus leyes están escritas en pergaminos de cuero con caracteres judíos. 4 Esta embajada, pues, la emprendí con entusiasmo, habiendo encontrado primeramente una oportunidad de interceder ante el rey en favor de los cautivos judíos que habían sido transportados desde Judea a Egipto por el padre del rey, cuando éste obtuvo por primera vez posesión de esta ciudad y conquistó la tierra de Egipto. 5 Vale la pena que te cuente también esta historia, ya que estoy convencido de que tú, con tu disposición hacia la santidad y tu simpatía por los hombres que viven de acuerdo con la santa ley, escucharás con más gusto el relato que me propongo exponer, ya que tú mismo has llegado recientemente de la isla y estás ansioso por escuchar todo lo que tiende a edificar el alma. 6 En otra ocasión también te envié un registro de los hechos que pensé que valía la pena relatar acerca de la raza