Entre las marcas emergentes que nacieron en la República Dominicana con la Pandemia de “Covid-19” y llegaron para quedarse están “Anthony Garrillo” y “Ceniza Cigars”; ambas manufacturadas en “Tabacalera Ceniza”, una fábrica pequeña asentada en Tamboril, provincia de Santiago de los Caballeros, el “Corazón” de la industria en ese país.
Presentamos en este número la historia de Roberto Andrés de la Cruz, CEO de “Anthony Garrillo”, así como la trayectoria de “Tabacalera Ceniza” y su puro insignia, del mismo nombre. Hablamos de dos marcas de cigarros “premium” elaboradas con las mejores materias primas del país e importadas, que se abren paso en uno de los mercados más competidos del mundo “a golpe de calidad”: un principio “no negociable”.