Desde el siglo XX, la producción y el consumo de pimiento han crecido globalmente. España es el principal productor de pimiento en Europa y el quinto a nivel mundial. Sin embargo, la superficie de cultivo de pimiento disminuye cada año, influenciada por el cambio climático, como la sequía, la salinidad y las temperaturas extremas. Estos factores limitan la fotosíntesis, el crecimiento y reducen la producción y calidad del fruto. El injerto se ha destacado como una técnica eficaz para cultivar en condiciones ambientales adversas. Investigadores del IVIA y la UPV han desarrollado y patentado el patrón híbrido de pimiento NIBER®, tolerante al estrés hídrico. En este contexto, la estimación precisa de las necesidades de riego es crucial para un uso eficiente del agua, junto con el uso de plantas injertadas. Este estudio se centra en evaluar el comportamiento de plantas de pimiento injertadas con el patrón NIBER® y sin injertar, bajo dos modelos de programación de riego y dos condiciones (control y deficitario).