Skip to main content

HORIZONTE A N°196

Page 1


CERRAR

BRECHAS DE RENDIMIENTO

La producción que estamos dejando en el campo

Por Ignacio Lo Celso

Efectividad y eficiencia

La economía argentina es bimonetaria: nominamos nuestra riqueza en dólares, pero hacemos negocios en pesos. Cuando nos preguntan por la rentabilidad de una inversión contestamos en dólares. Es sencillamente eso.

El gobierno lo sabe y actúa en consecuencia atrasando el tipo de cambio todo lo que puede entonces las empresas no tienen que ajustar sus precios en pesos para acomodarse a un tipo de cambio más alto y ese es el principal beneficio del atraso: ayuda a desinflar. Adicionalmente produce un efecto de elevar el poder de compra de la población, desde quienes viajan al exterior hasta quienes viven de forma precaria todos se benefician con ello. Por eso atrasar el tipo de cambio es tremendamente popular y el kirchnerismo puso el cepo en el 2011. Porque en el corto plazo es popular, a pesar de que la economía no crezca desde ese año.

En el gobierno explican que en la actualidad el Peso se aprecia por el ingreso de capitales y la perspectiva del aumento de las exportaciones producto del boom minero y el despegue de Vaca Muerta.

Si es lo segundo vamos hacia una Argentina “cara en dólares” por la próxima década mientras que si es lo primero la apreciación tiene patas cortas y el tipo de cambio se corregirá. A los

agronegocios que producen bienes que en una proporción muy relevante se exportan, en el fondo le es irrelevante si habrá corrección o no, lo importante es que no haya brecha cambiaria. En el mientras tanto la apreciación les comprime su rentabilidad.

La clave para atravesar este momento económico, que puede durar mucho, es apostar a la efectividad y la eficiencia: hacer lo correcto correctamente. Esto no implica achicarse o agrandarse, sino hacer un análisis muy minucioso de las capacidades de la empresa para entender en qué operaciones no hay un diferencial positivo y deben ser abandonadas al tiempo que cuales requieren un mayor nivel de inversión. Los días de febrero fueron días en los que distintos grupos económicos de sectores en los que competir con el mundo con las nuevas reglas anunciaron que se retiraban del negocio.

La consecuencia práctica debería ser el incremento de la inversión con la estructura existente para reducir el costo por unidad producida: a) lo más simple es elevar la inversión en insumos que reporten un claro incremento en la producción, b) luego sigue la expansión horizontal para ampliar la escala productiva y c) finalmente integrándose verticalmente para aprovechar sinergias operativas. El riesgo de elevar la exposición de riqueza a negocios en

Argentina es percibido como muy alto, en los agronegocios y en la economía en general. El lenguaje abstracto que utilicé puede volverse concreto: un agricultor que eleva su exposición al negocio ganadero y luego de menos de 3 campañas vuelve la intervención en el mercado de carnes y la brecha cambiaria; al vender su primer novillo el valor se derrumbó. El problema es que si se mantiene en la agricultura sin hacer muchos cambios, los ingresos cada vez le rendirán menos. El dilema no es sencillo y el gobierno busca apaciguar la ansiedad explicando que busca objetivos modestos que no lo obliguen a desandar el camino. Cada vez parece más lejano el circuito de tasas de interés fuertemente negativas y devaluaciones frecuentes.

Es un año incierto, de pago de deuda, rigidez en el gasto a la baja y reordenamiento de fuerzas políticas de cara al 2027 donde el Presidente se jugará su reelección; todo en un mundo turbulento en el que Trump será Presidente hasta 2029. Por lo pronto lo más importante es que llueva: la zona núcleo está crocante y hay que evaluar el impacto de las recientes lluvias en el este de Córdoba. El partido entra en tiempo de descuento y cada milímetro cuenta.

2.

El lote y la góndola

Efectividad y eficiencia

Por: Iván Ordóñez

4. Sumario

6.

Editorial

Un brindis que queda

Por: Juan Carlos Grasa

8.

Informe

Soja al borde del camino: el “brillo plateado” que está contando la campaña

Por Diego Álvarez

10.

Las 31 de BASF a Andrea Fiadone, Jefa de Contenidos de Exponenciar

18.

Nueva Generación

Matias Louge – De festejar el cumpleaños en La Rural a representar al campo joven

Por Juan Ignacio Alaise

12.

Investigación

Cerrar brechas de rendimiento

Por Ignacio Lo Celso

20.

Actualidad

Ray Goldberg y la mirada sistémica que transformó los agronegocios

Por Sebastián Senesi

22.

Mercados

Febrero 2026: el informe que “no mueve” números, mueve decisiones

Por Sebastián Salvaro

24.

Informe

Lia Encalada, entrevista imaginaria a la primera Ingeniera Agrónoma argentina

Por Carlos Becco

26.

Nueva Generación

Juan Cenzon, CEO de Drops Agro

Por Juan Alaise

30.

Informe

Ferias agrícolas: ¿inversión estratégica o gasto social con logo?

Por Mariano Larrazabal

34.

Informe

Carnaval con gusto a sequia

Por Matias Cambareri

40.

Informe

Ir al campo y ver la Empresa: el desafio de la mirada empresarial

Por Alberto Galdeano

42.

Desde el interior

Entrevista a JAIRO

Por Bettina Cucagna

46.

Informe

Del efluente al dato, ¿por qué medir es el paso que falta en la gestión ambiental?

Por Mariano Larrazabal

50.

Informe

El espejismo de la inocencia fiscal Por Héctor Tristán

52.

Corporate

Stine en el corazón de la “cocina del rinde”

54.

Investigación

Variación en la respuesta toxicológica a Clorantraniliprole en una población de Spodoptera frugiperda sobreviviente a Vip3Aa20

Por: Emilia Balbi, Diego Szwarc, Melina Almada y Fernando Flores

58.

Vidriera 20 años Expoagro

EDITORIAL

Un brindis que queda

En uno de los Quinchos de Horizonte A, Jorge Chemes levantó un Campari Orange y propuso un brindis sencillo y profundo: por quienes cumplen una función y, sobre todo, por quienes ponen el alma en la tarea que les toca. También brindó por quienes tienen la responsabilidad de conducir los destinos del país, con la esperanza de que sepan encaminarlo hacia la Argentina que nos merecemos.

Hoy, ese brindis resume quién fue Jorge Chemes: un hombre de convicciones, compromiso y fe en el trabajo y en las personas. Su recuerdo queda entre nosotros como ejemplo y desafío. ��

Queridos lectores de Horizonte A: en esta edición presentamos temas que combinan análisis técnico, mirada empresarial y reflexión sobre la actualidad agroindustrial.

La nota de tapa, Cerrar brechas de rendimiento, plantea el desafío de alinear la propuesta agronómica con la oferta ambiental sin resignar contribución económica. Ignacio Lo Celso desarrolla este concepto como un ejercicio de precisión técnica y estratégica.

Recordamos también a Ray Goldberg, cuya reciente desaparición a los 99 años invita a reflexionar sobre la mirada sistémica que transformó los agronegocios, analizada por Sebastián Senesi.

En innovación empresarial, Juan Ignacio Alaise presenta la historia de Juan Cenzón y Drops Agro, un caso que confirma que escuchar al productor sigue siendo el punto de partida de la verdadera innovación.

Iván Ordoñez analiza la tensión entre efectividad y eficiencia en una economía bimonetaria. Desde lo productivo, Matías Cambareri describe un verano de lluvias erráticas, y Sebastián Salvaro examina el escenario internacional del maíz.

Mariano Larrazabal propone debatir el rol de las ferias agrícolas, mientras Alberto Galdeano reflexiona sobre el paso de administrar un campo a conducir una empresa.

En entrevistas, Bettina Cucagna dialoga con Jairo, y Carlos Becco presenta una entrevista imaginaria a Lía Encalada, conectando historia y presente de la profesión.

Entre los contenidos técnicos, investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria analizan la respuesta toxicológica a clorantraniliprole en poblaciones de Spodoptera frugiperda.

La sección “Las 31 de Basf” es a Andrea Fiadone, Jefa de Contenidos de Exponenciar, quien destaca el papel de Expoagro como motor del sector.

Completan la edición el análisis de Diego Álvarez sobre la soja al borde del camino y la reflexión de Héctor Tristán sobre el “espejismo de la inocencia fiscal”.

Esta edición busca, como siempre, aportar herramientas para entender un sistema productivo cada vez más desafiante, manteniendo el espíritu de aquel brindis: cumplir una función y poner el alma en ella.

Hasta la próxima edición! Espero supere expectativas!

STAFF

DIRECTOR RESPONSABLE PROPIETARIO

Juan Carlos Grasa juancarlos@horizontea.com

COORDINACIÓN GENERAL Verónica Varrenti veronica@horizontea.com

ASESOR LETRADO

Raúl Emilio Sánchez

COLUMNISTAS

Héctor Tristán Iván Ordóñez

Sebastián Salvaro

COLABORADORES

Alberto Galdeano

Bettina Cucagna

Carlos Becco

Diego Álvarez

Diego Szwarc

Emilia Balbi

Fernando Flores

Ignacio Lo Celso

Juan Alaise

Mariano Larrazabal

Matias Cambareri

Melina Almada

Sebastián Senesi

DISEÑO

HA EDICIONES

011-3768-0560

FOTOGRAFÍA

Martín Gómez Álzaga martinfotografo@gmail.com

Jorge Gruppalli jorgegruppalli@yahoo.com.a

María Cristina Carlino Bajczman cbajczman@fibertel.com.ar

DEPARTAMENTO DE PUBLICIDAD info@horizontea.com

N° Prop. Intelectual 52705116 SSN - 1668-3072

Av. Santa Fe 4922 piso 2º A -(1425) CABA Tel.: (011) 3768-0560 info@horizontea.com www. horizonteadigital.com

La publicación de opiniones personales vertidas por colaboradores y entrevistados no implica que sean necesariamente compartidas por la dirección de Horizonte A.

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos sin

Soja al borde del camino:

el “brillo plateado” que está contando la campaña
Por Diego Alvarez — AgroConceptos

Hay momentos en los que el campo no necesita un informe, ni un gráfico, ni una planilla. Necesita que alguien frene, mire y muestre.

En una ruta cualquiera, al costado del camino, la escena se repite en demasiados rincones de Argentina: soja de primera en estado crítico, con un síntoma tan visible como contundente. Desde arriba, el dron lo registra sin piedad: un lote manchado, heterogéneo, con sectores que parecen “apagados”. Desde abajo, el ojo entrenado lo traduce en una frase que duele: estrés térmico + déficit hídrico extremo.

Y cuando el cultivo entra en modo supervivencia, la planta muestra su verdad.

El protocolo de emergencia de la soja

Con temperaturas que superan cómodamente los 35°C y un perfil que no alcanza, la soja activa uno de sus mecanismos defensivos más conocidos: reflejar radiación y bajar la temperatura interna.

Las hojas se dan vuelta y dejan expuesto el envés, esa cara de atrás con más vellosidades. El objetivo es simple y brillante desde la biología: reflejar radiación y bajar la temperatura interna. El resultado visual es inconfundible: ese “brillo plateado” que salta a la vista y que, para el que camina lotes, es casi un idioma propio.

Pero que sea brillante como estrategia de supervivencia no significa que sea una buena noticia.

Cuando la planta “no produce”: el costo invisible en rinde

El punto clave es este: la inversión foliar suele venir acompañada de cierre estomático. La planta reduce transpiración para no perder la poca agua que queda. El problema es que, con los estomas cerrados, la fotosíntesis se frena.

En criollo agronómico: la soja deja de producir para intentar no morirse.

No hay magia posible ahí. Podés tener genética, tecnología, curasemillas, control de malezas fino y una estrategia de nutrición prolija. Pero con el motor fotosintético apagado, la campaña entra en un territorio donde las decisiones pasan a ser de manejo del daño, no de construcción de potencial.

El “manchonado” que delata el suelo

El dron, en estos escenarios, no solo hace contenido: hace diagnóstico.

La heterogeneidad que se ve desde arriba suele estar atada a una variable que no se negocia: profundidad efectiva del suelo y capacidad de almacenar agua. Donde el perfil es un poco menos profundo, donde aparece una limitante física, donde el ambiente “se termina antes”, la soja es la primera en mostrarlo.

Por eso el lote se “mancha”. No porque el cultivo sea caprichoso, sino porque el suelo está hablando.

Y en los peores sectores, se ve la frase más dura de todas: “ya tiró la toalla”.

La fábrica a cielo abierto y la nube que decide

El campo tiene una particularidad que ninguna otra industria toleraría: es una fábrica que puede hacer todo bien y aun así quedar rehén de una variable que no controla.

La agricultura es, literalmente, la única fábrica a cielo abierto: puede invertir en lo último, medir, ajustar, comparar, monitorear, pero sigue dependiendo de que una nube descargue donde corresponde.

En años como este, esa realidad no es una metáfora. Es un factor de definición de campaña.

Qué toca hacer cuando el lote entra en zona roja

En cuadros así, la palabra más honesta es una que cuesta: aguantar.

Aguantar no es resignarse. Es manejar con criterio:

• Monitorear con frecuencia (estado del cultivo, evolución del estrés, aparición de plagas oportunistas, y decisiones “de rescate” si aplica).

• Evitar sobrerreacciones: en estrés severo, muchas intervenciones pueden sumar costo y riesgo sin devolver respuesta.

• Esperar una ventana: porque sin un cambio de pronóstico, el margen de maniobra real es chico.

Y, sobre todo, sostener algo que no siempre se dice en notas técnicas: detrás de ese plateado no hay solo fisiología. Hay familias, inversión, deuda, planes, y un país que mira la cosecha como si fuera termómetro de todo.

“La heterogeneidad que se ve desde arriba suele estar atada a una variable que no se negocia: profundidad efectiva del suelo y capacidad de almacenar agua”

LAS

Andrea Fiadone

Jefa de contenidos de Exponenciar

1. ¿Por qué crees que te pusieron tu nombre?

Estaba de moda.

2. ¿Qué es lo que más te gusta de Expoagro?

La adrenalina que nos genera y la pasión que le ponemos.

3. ¿Emoji que más usas?

Dedito para arriba.

4. ¿Cómo te proyectas de acá a 10 años?

Jubilada y trabajando, viajando y cuidando mi jardín.

5. ¿Mejor motivo para sonreír?

Las locuras de la Gringa, mi perra.

6. ¿Qué querías ser de adulto cuando eras niño?

Abogada.

7. ¿Qué canción odias, pero sin embargo te sabes de memoria?

Señora de las 4 décadas.

8. ¿Algo que haces como adulto, pero juraste que jamás harías?

Una rutina de trabajo extenuante.

9. ¿Qué momento de tu vida te gustaría volver a vivir?

Un día entero que pasé con amigos en Cabo Polonio.

10. ¿Por qué, Chascomus?

¿Por qué no…?

11. ¿Cuál es el tema sobre el que te avergüenza saber tan poco?

Inversiones.

12. ¿Cuál es el contacto más importante en tu agenda?

Era mi mamá. Hoy es mi amiga/ hermana Claudia.

13. Si pudieras viajar en el tiempo, ¿a quién te gustaría conocer?

Sigmund Freud.

14. ¿La voz, de quién?

Juan Baglietto.

15. ¿De 1 a 10, cuan hincha de Boca sos?

100

16. ¿Obligada a hacerte un tatuaje, que te tatuarías?

Fui Obligada Caray!.

17. ¿Volver al pasado, pausar el presente o viajar al futuro?

Viajar al futuro, quiero saber todo.

18. Si te ofrecieran tener superpoderes, ¿cuál elegirías?

La alegría tonta y permanente.

19. ¿Qué es lo más absurdo que has comprado por Internet?

Herramientas que nunca usé ni usaré ni sé para que sirven.

20. ¿Un aroma que te remonta a dónde?

Tierra mojada, infancia en La Dulce, mi pueblo.

21. ¿Un lugar para comer un buen asado?

Cualquier lugar mientras lo haga mi primo Gerardo.

22. ¿Una empresa argentina que te sorprenda?

Exponenciar, donde puedo expresar mi alma.

23. ¿Cuál fue el mejor regalo que recibiste?

Fiesta sorpresa de mis 40 que organizó mi hermano.

24. ¿Tu versión dominguera se parece a vos?

No me gustan los domingos, pero si…, se parece.

25. Si pudieses saber sólo una cosa del futuro, ¿qué preguntarías?

¿Logramos alimentar al mundo y salvar al planeta?

26. ¿Algo que todos deberían tener?

Un salario acorde a su trabajo.

27. ¿Horizonte A?

Comunicación creativa.

28. ¿Qué argentino/a nos representa mejor en el exterior?

Lio Messi.

29. ¿Dos sabores de helados y de dónde?

Chocolate con almendras y dulce de leche en Ladobueno.

30. ¿El Excel te ordena o te estresa?

Todo en Excel, me re ordena.

31. ¿Qué haces por amor a la agricultura?

Le dediqué mi vida a comunicarla.

CERRAR BRECHAS DE RENDIMIENTO

El arte de alinear la propuesta agronómica con la oferta ambiental, sin resignar contribución económica

Ing. Agr. (MBA) Ignacio Lo Celso ILC | Agricultura. Consultor agrícola. Docente de Postgrado. Universidad Católica de Córdoba. Córdoba. Argentina. ignacio.locelso@gmail.com.ar locelso@gmail.com.ar

Introducción

Se proyecta que la población mundial alcanzará cerca de 10 mil millones de personas hacia 2050 y, además, demandará mayor cantidad de alimento por persona y de mayor calidad nutricional (especialmente proteínas de origen animal) (Food and Agriculture Organization, 2009). A su vez, la amenaza cada vez más concreta del calentamiento global, impide que se transformen más bosques nativos (grandes reservorios de carbono) en tierras de cultivo, lo que genera una presión cada vez mayor sobre la eficiencia en la producción de alimentos (Naciones Unidas, 2026).

Por otro lado, según una investigación reciente, Argentina (uno de los grandes

"Para cerrar brechas de rendimiento es fundamental hacer una correcta caracterización del ambiente"

productores de alimentos del mundo), tiene una importante deuda pendiente con cerrar brechas de rendimiento (Global Yield Gap Atlas, 2025). Según dicha investigación: estamos en un 53% de maíz, 52% de trigo y 66% de soja. Si nos aproximáramos al 80% alcanzable, eso representaría un aumento de más o menos 30% de la producción nacional (170 millones de toneladas) (Andrade, Grassini, & otros, 2023): un valioso aporte a la seguridad alimentaria global y a la economía nacional. Es para destacar, en ese sentido, el esfuerzo y la iniciativa de compañías como Corteva Agriscience®, con el programa Brechas Pioneer® (Brechas Pioneer, 2026), que ha movilizado a muchos asesores a nivel país a animarse a combinar distintas estrategias de manejo para cerrar dichas brechas de rendimiento sin resignar márgenes o rentabilidad para el productor.

Sin embargo, a un nivel más local, cerrar brechas implicaría un mayor nivel de inversión y asumir más riesgos económicos en la operación, algo que al productor argentino le genera aversión, luego de casi 25 años de una altísima presión tri- butaria (Ámbito Financiero, 2025). En ese sentido, el camino es ofrecer ajustes en el manejo que ofrezcan mejoras en la contribución económica con dichas estrategias. La agricultura de precisión ofrece muchas herramientas para poder medir el verdadero aporte de cada estrategia a la rentabilidad del sistema.

Con este objetivo se diseñó un ensayo de maíz (campaña 2024-25) para cuantificar el aporte productivo y económico de distintas combinaciones de densidad y fertilización. Es importante aclarar que el análisis del ensayo, si bien utiliza algunas herramientas estadísticas, se trata de un estudio más bien descriptivo y exploratorio del impacto de las distintas estrategias. Al no contar con repeticiones suficientes, no se realizaron pruebas de hipótesis formales; los resultados deben interpretarse como tendencias.

Material y método

Caracterización de los sitios de ensayos

El ensayo se realizó en la Estancia San Juan, de las empresas San Juan de Totoral y Nuevo Centenario, en Villa del Totoral, Córdoba. En la zona del ensayo, los suelos son clase IIIc, haplustoles típicos, con índice de productividad de 65, textura limosa fina y una capacidad de agua disponible de 292 mm, a los dos metros (Cartas de Suelo, 2026). El promedio anual de precipitaciones histórico de dicho establecimiento es de 750 mm. Sin embargo, si consideramos sólo los años agrícolas (a finales de los años 90, se intensifica el pasaje de ganadería a siembra directa), ese promedio se reduce hasta los 636 mm. En dichos años, el registro promedio entre los meses de noviembre a marzo (período en el cual se desarrollan gran parte del ciclo de cultivos estivales) es de 498 mm (tabla 1).

Tabla 1. Registro de precipitaciones en años agrícolas y según fase ENSO (El Niño, Oscilación del Sur).
Tabla 2. Datos analíticos de suelo de los sitios de ensayos.

El ensayo se realizó sobre dos ambientes: trigo de secano (rinde de 11 qq/ha), con dos repeticiones (en adelante ATS); y sobre trigo bajo riego (49 qq/ha) (en adelante, ATR). En el primer caso, al momento de la siembra de maíz, contaba con 60 mm en el perfil y, en el segundo caso, 200 mm). En relación a la caracterización nutricional natural de cada ambiente, podemos decir que ninguno de los dos ambientes tenía limitante en cuanto a disponibilidad de fósforo (P) y una buena provisión natural de nitrógeno (N), si consideramos una mineralización potencial efectiva del 3% (122 y 143 kgs de N para el ATS y ATR, respectivamente) y el nitrógeno de NO3 (Tabla 2).

Siembra

Se sembraron 4 densidades de BRE8380 (50.000, 62.500, 75.000 y 87.500 sem/ha), en sentido N-S, el 22/12/24 y se combinaron con cuatro dosis de Solmix 80-20 (28% de N): 0-100-200-300 lts (0, 37, 74 y

111 kgs de N/ha), en sentido E-O. Se sembró con tecnología Precision Planting, a 7 km/hr y se cosechó con una Case 7250 el 20/06/25. Cada punto de encuentro (parcela tratamiento) entre la siembra y la fertilización, contaba con entre 70-100 mts2. Tanto las prescripciones como el análisis de mapas de rendimiento se hicieron en la plataforma Echelon (Agrian Agriculture), de Nutrien AG Solutions (figura 1)

Aplicación del fertilizante nitrogenado

Se diseñaron 4 franjas de 32 m (ancho del botalón del pulverizador), a lo largo de todo el lote, que atravesaran ambos ambientes, en sentido E-O. Los tratamientos fueron: testigo (0 l/ha), 100, 200 y 300 l/ ha de Solmix (28% N). El método de fertilización fue chorreado, con pulverizador autopropulsado y se realizó el 06/01/25 (V4). Dos días después del chorreado, se aplicó una lámina de 20 mm para incorporar el fertilizante.

4. Cálculo de mineralización real de la materia orgánica por sitio de ensayo. ATS: Ambiente de trigo de secano ATR: Ambiente de trigo bajo riego, N: nitrógeno

Supuestos técnicos

En la Tabla 3 se detallan los supuestos sobre los que se ancló el análisis económico.

Aplicación del fertilizante nitrogenado

Se diseñaron 4 franjas de 32 m (ancho del botalón del pulverizador), a lo largo de todo el lote, que atravesaran ambos ambientes, en sentido E-O. Los tratamientos fueron: testigo (0 l/ha), 100, 200 y 300 l/ ha de Solmix (28% N). El método de fertilización fue chorreado, con pulverizador autopropulsado y se realizó el 06/01/25 (V4). Dos días después del chorreado, se aplicó una lámina de 20 mm para incorporar el fertilizante.

Análisis y discusión

Ambiente

Respecto a las precipitaciones, siendo un año La Niña, en el período noviembre-marzo, llovieron 184 mm más que un año promedio La Niña, para el mismo período. Por otro lado, con los datos

“Se han obtenido distintos niveles de mineralización cuando cambia el tipo de suelo”
Figura 1. Ejemplo de mapa de rendimiento de la parcela ATS.
Tabla 3. Supuestos para el análisis económico
Tabla
Figura 2. Respuesta de rendimiento a las distintas estrategias de manejo, en el ATS.

provistos por los análisis de suelo y los rendimientos de los testigos, se calculó la mineralización efectiva real de la materia orgánica para cada sitio de ensayo (Tabla 4), en el testigo absoluto (0 l/ha de fertilizante y 50.000 sem/ha de densidad).

Como se observa en la Tabla 4, se produjeron distintos niveles de mineralización efectiva de la materia orgánica para cada sitio de ensayo (1.94%, en el ATR y 3.07% en el ATS). Para su cálculo, se usó como datos ciertos los rendimientos promedios de los testigos absolutos (50.000 semillas y 0 fertilización, en ambos ambientes), el NOrg, los requerimientos nutricionales, los NO3 y la DAp y se despejó como incógnita, el porcentaje de mineralización. Como puede observarse, el ATR obtuvo una mineralización muy distinta a la presupuestada (3%), lo que va a ser determinante para presupuestar la oferta ambiental.

Esto pone en evidencia lo importante que es tener en cuenta cual es el origen de la MO a mineralizar: no es lo mismo un rastrojo de soja, que uno de maíz, de trigo de secano o de trigo bajo riego (alto potencial), porque el nitrógeno se va a encontrar fuertemente retenido en el residuo de una gramínea (sobre todo, si es joven) y menos, en una leguminosa (Carlos Galarza, 2020). También se han obtenido distintos niveles de mineralización cuando cambia el tipo de suelo (Lo Celso, 2025). La mineralización es un proceso que depende de muchas variables no controladas, por ejemplo, la humedad y temperatura en el suelo (durante el crecimiento vegetativo del cultivo), la actividad microbiana en el suelo, porosidad, relación C:N, etc (Martinez, 2014).

Rendimiento

En relación a la respuesta de rendimiento, como criterio descriptivo, se consideraron diferencias relevantes aquellas que superaron el desvío estándar de la muestra. En ese sentido, en el ATS, no parece haber respuestas positivas al aumento de la densidad para el testigo y la dosis de 100 l/ha (figura 2). En este último, sólo en la mayor densidad, parece incrementarse el rendimiento. Sí parece observarse, en las dosis de 200 y 300 l/ha, donde mejora el rendimiento en las 75 mil sem/ ha y luego cae.

Sin embargo, si anclamos la densidad y aumentamos la dosis de fertilizante, en todos los tratamientos se obtienen mejoras en el rendimiento. Por otro lado, con densidades fijas, hay un R2 de 0.96 promedio al aumento de la dosis de fertilizante, con respecto al rendimiento (figuras 4 y tabla 5). Al combinar ambos manejos, de la matriz surge que la mejor alternativa productiva fue la densidad de 75 mil sem/ha y 300 l/ha de fertilizante. Si consideramos sólo las precipitaciones efectivas (Farmwest, 2026), desde la siembra a la cosecha, en el ATS se obtu-

vieron 15.08 kgs/mm en el testigo absoluto y 22.1 kgs/mm, en la mejor combinación. Además, se necesitaron 37.7 kgs de N promedio, por cada tonelada de grano extra producida.

En el ATR, en el tratamiento de 0 fertilizante, el rendimiento aumenta hasta la densidad de 75.000 sem/ha y luego se detiene (figura 3 y tabla 6). Con 100 l/ ha y 200 l/ha, el rendimiento se muestra

indiferente a la densidad, aunque la mayor densidad parece deteriorar el rendimiento. Con 300 l/ha, una mayor densidad logra una mejora en la producción (en 62.5 mil sem/ha) y luego cae. Sin embargo, si anclamos la densidad y aumentamos la dosis de fertilizante, en todos los tratamientos se obtienen mejoras en el rendimiento. En esa línea, hay un R2 de 0.96 promedio al aumento de la dosis de fertilizante, con respecto al rendimiento

Tabla 5. Análisis estadístico de la respuesta del rendimiento al manejo, en ATS.
Figura 3. Respuesta de rendimiento a las distintas estrategias de manejo, en el ATR.
Tabla 6. Análisis estadístico de la respuesta del rendimiento al manejo, en ATR.

(figura 4). Al combinar ambos manejos, de la matriz surge que la mejor alternativa fue la densidad de 62.5 mil sem/ha y 300 l/ha de fertilizante. Si consideramos sólo las precipitaciones efectivas (Farmwest, 2026), desde la siembra a la cosecha, en el ATR se obtuvieron 10.25 kgs/mm en el testigo absoluto y 18.23 kgs/mm, en la mejor combinación. Además, se necesitaron 31.4 kgs de N promedio, por cada tonelada de grano extra producida.

Si tenemos en cuenta las precipitaciones ocurridas en la campaña y las láminas de riego otorgadas (tabla 3), podemos concluir que la oferta hídrica del ATR fue similar que la del ATS, sin embargo obtiene una performance productiva menor en todos los tratamientos. Esto se debe a que las distintas propuestas nutricionales, no logran compensar la menor provisión de N del suelo (desde la mineralización de MO).

Esta diferencia puede explicarse por la dinámica de nitrógeno y el efecto del cultivo antecesor. Mientras que el ATS venía de un trigo de bajo rendimiento (11 qq/ha), el ATR cargaba con el rastrojo de un trigo de alto potencial (49 qq/ha), lo que generó una mayor relación C:N en el suelo. La menor tasa de mineralización efectiva real en el ATR (1.94% vs. 3.07% en el ATS) sugiere que el nitrógeno fue fuertemente inmovilizado por la biomasa del rastrojo previo, limitando la oferta de dicho nutriente para el cultivo, en el ATR.

Esto confirma que la 'oferta ambiental' no solo está definida por el agua disponible, durante todo el ciclo del cultivo, sino también por la interacción biológica entre el residuo del cultivo anterior y la capacidad del suelo para liberar nutrientes. Esto subraya la necesidad de ajustar las dosis de fertilización de manera más agresiva en ambientes de rastrojos de gramíneas muy abundantes y jóvenes, para compensar la inmovilización temporaria.

En relación a esto último, en calidades de suelos comparables, a medida que la oferta ambiental mejora, son necesarios cada vez mayores dosis de N para lograr una tonelada extra de grano. Sin embargo, a estos valores (de grano y fertilizante), sería necesario que el requerimiento se elevara a 81 kgs de N por tonelada extra de grano producido, para que la fertilización dejara de contribuir positivamente al margen bruto.

Para calcular el Margen Bruto, se asignaron los costos a las distintas estrategias de manejo, luego fueron sumados a los Costos Directos (sin semilla ni fertilizantes) y, por último, se restaron al Ingreso Neto. Así, en el ATS (tabla 7 y figura 5), para el caso de aumento en la densidad, sin fertilización, se verifica una destrucción económica, con MB decrecientes. Algo similar ocurre con las dosis de 100 y 200 l/ha. Sin embargo, para la dosis 300 l/ha, el aumento de la densidad mejora el MB hasta las 75 mil sem/ha, y luego cae.

Ahora bien, si dejamos fija la densidad, y se aumenta la dosis de fertilizante, en casi todos los casos se mejoró la con-

tribución económica. En esa línea, hay un R2 de 0.90 promedio al aumento de la dosis de fertilizante, con respecto al rendimiento. Al combinar ambos manejos, de la matriz surge que el mejor MB se alcanzó con 75 mil sem/ha y 300 l/ha de fertilizante.

En el ATR, como puede observarse en la tabla 8 y en la figura 6, para el caso de aumento en la densidad, sin fertilización, se verifica una destrucción económica, con MB decrecientes. Algo similar ocurre con las dosis de 100 y 200. Sin embargo, en la dosis de 300 l/ha, el aumento poblacional mejora el resultado económico hasta las 62.5 sem/ha y luego cae. Ahora

“La menor tasa de mineralización efectiva real en el ATR (1.94% vs. 3.07% en el ATS) sugiere que el nitrógeno fue fuertemente inmovilizado por la biomasa del rastrojo previo”
Figura 4. Respuesta de rendimiento a las distintas estrategias de manejo, en el ATS (línea superior) y ATR (linea inferior).
Tabla 7. Margen Bruto a distintas densidades y dosis de fertilización, en el ambiente de trigo de secano (ATS).

bien, si dejamos fija la densidad, y sólo se aumenta la dosis de fertilizante, en todos los casos se mejoró la contribución económica. En ese sentido, ante densidades fijas, hay un R2 de 0.94 promedio al aumento de la dosis de fertilizante, con respecto al rendimiento. Al combinar ambos manejos, de la matriz surge que el mejor MB se alcanzó con 62.5 mil sem/ha y 300 l/ha de fertilizante.

Conclusiones

Para cerrar brechas de rendimiento es fundamental hacer una correcta caracterización del ambiente con el que podría contar el cultivo, para hacer propuestas agronómicas consistentes con la oferta ambiental. Para ello, es importante contar con los registros promedios de lluvia, clasificados según el modelo ENOS. Sin embargo, como demuestra el presente trabajo, son modelos predictivos y estadísticos, por lo que conviene presupuestar con algún margen de seguridad, sobre todo en planteos de secano.

Por otro lado, también es importante tener en cuenta, al presupuestar, que la mineralización real efectiva de la MO es distinta en cada ambiente, según el tipo de suelo, el cultivo antecesor y las condiciones ambientales que ofrece el año. Este es un factor, junto con la disponibilidad hídrica, muy determinante y que modela la oferta ambiental con la que va a contar el cultivo, y sobre la que hay que partir para hacer una propuesta agronómica coherente con la misma.

Respecto a la propuesta agronómica, el solo aumento poblacional, sin nutrición, no mejora el rendimiento y destruye valor económico; y un aumento poblacional, sin una adecuada provisión de nutrientes, mejora los resultados productivos, pero con deterioro en la contribución económica posible. En ese sentido, la sola mejora nutricional del cultivo ofreció mejores resultados productivos y económicos, y más seguros, que el aumento poblacional. La densidad es una herramienta de ajuste dependiente de la oferta ambiental, no una palanca independiente del rendimiento.

Sin embargo, la maximización del resultado económico se da con una adecuada combinación entre estas dos alternativas de manejo. Es el arte que se exige entrenar para cerrar las brechas de rendimiento, sin resignar contribución económica.

Agradecimientos

Al Ing. Agr. Martín Revol, por su revisión y valiosos aportes al presente trabajo.

Bibliografía completa en www.horizonteadigital.com

Figura 5. Margen Bruto a distintas densidades y dosis de fertilización, en el ambiente de trigo de secano (ATS).
Tabla 8. Margen Bruto a distintas densidades y dosis de fertilización, en el ambiente de trigo bajo riego (ATR).
Figura 6. Margen Bruto a distintas densidades y dosis de fertilización, en el ambiente de trigo bajo riego (ATR).(ATR).

Ray Goldberg y la mirada sistémica que transformó los agronegocios

El reciente fallecimiento de Ray Goldberg, a sus 99 años, invita no sólo a recordar a un académico destacado, sino a reflexionar sobre el impacto profundo que su pensamiento tuvo en la manera en que hoy comprendemos los sistemas agroalimentarios.

Profesor de la Harvard Business School y co-creador, junto a John H. Davis, del concepto de agribusiness en 1957, Goldberg introdujo una idea que modificó estructuralmente el análisis del agro: la agricultura no debía entenderse como un conjunto de actividades aisladas, sino como un sistema integrado de actores económicos coordinados para satisfacer la demanda del consumidor.

Esta conceptualización partía de una observación sencilla pero disruptiva para su época: los distintos participantes de la cadena —productores, proveedores de insumos, industria, logística y comercialización— no operan de manera independiente, sino que mantienen relaciones interdependientes que determinan el desempeño del conjunto. Como señalamos habitualmente en el Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la UBA, el aporte de Goldberg fue comprender que existe un funcionamiento co-

lectivo y coordinado entre las partes que conforman el sistema agroalimentario

Este enfoque permitió superar una visión fragmentada del agro, tradicionalmente centrada únicamente “tranqueras adentro”. A partir del concepto de agronegocios, la eficiencia dejó de medirse exclusivamente por los rendimientos productivos para incorporar también la calidad del relacionamiento entre los actores, la coordinación contractual y la reducción de los costos de transacción asociados al intercambio de bienes y servicios.

Con el tiempo, el concepto dialogó con desarrollos teóricos provenientes de la economía institucional, la teoría de la información y los derechos de propiedad, ampliando su capacidad explicativa y consolidándose como una herramienta central para analizar cadenas agroindustriales complejas.

Doctor Honoris Causa

En Argentina, esta mirada encontró un terreno fértil hacia fines de la década de 1990, cuando el Programa de Agronegocios y Alimentos de la Universidad de Buenos Aires adoptó este marco conceptual como base para la formación, la investi-

gación y la extensión. Desde entonces, numerosas tesis, trabajos académicos y desarrollos profesionales se apoyaron en esta perspectiva para comprender las fortalezas, debilidades y desafíos de los sistemas agroindustriales del país.

El vínculo entre Goldberg y la Universidad de Buenos Aires alcanzó un momento especialmente significativo cuando la UBA le otorgó el título de Doctor Honoris Causa, reconociendo no sólo su trayectoria académica internacional sino, fundamentalmente, el impacto de sus ideas como fuente inspiradora en la creación y desarrollo del Programa de Agronegocios y Alimentos. Ese reconocimiento expresó institucionalmente algo más profundo: la conexión entre el origen conceptual del agribusiness y su adaptación al contexto agroalimentario argentino.

La vigencia de su pensamiento resulta hoy evidente. En un escenario global caracterizado por cadenas cada vez más integradas, mayores exigencias de coordinación, trazabilidad y sostenibilidad, comprender el agro como sistema continúa siendo indispensable. Los sistemas productivos son más eficientes no sólo por su capacidad de generar mayores rendimientos, sino también por la calidad de sus vínculos con proveedores, industrias y mercado.

Legado

A casi siete décadas de su formulación original, el legado de Ray Goldberg sigue ofreciendo una guía conceptual para interpretar los desafíos actuales del sector agroalimentario. Su mayor contribución no fue únicamente crear un nuevo término, sino cambiar la manera de pensar el agro: pasar de partes aisladas a sistemas coordinados orientados al consumidor.

En esa transformación intelectual se inscribe también la experiencia argentina. Recordar hoy a Goldberg es reconocer a quien ayudó a sentar las bases de una forma de entender los agronegocios que continúa formando profesionales, generando conocimiento y aportando una mirada sistémica necesaria para el futuro del agro.

Febrero 2026: el informe que no “mueve números”, mueve decisiones

Hay informes del USDA que se leen rápido. Y hay otros —como este de febrero— que te obligan a frenar y mirar el tablero completo. No porque el mundo se haya quedado sin granos, sino porque el mercado empieza a premiar (y castigar) con más fuerza: quién exporta, quién llega primero, quién sostiene demanda industrial, y quién queda expuesto al clima justo cuando el negocio entra en su tramo decisivo.

El dato de tapa no está escondido: Estados Unidos exporta más maíz del esperado y el balance se ajusta. Mientras tanto, la soja se vuelve un juego de paciencia bajo la sombra de Brasil, y el trigo ofrece calma… pero con un “pero” grande: el comercio global cambia de humor con política y con logística.

1) Maíz: el “BENEFICIADO” del mes se llama exportación

En febrero el USDA hizo un movimiento quirúrgico: subió exportaciones de maíz de EE.UU. y, sin tocar la oferta, bajó stocks. En castellano: el mercado no se ajusta por falta de producción, sino porque la mercadería está saliendo.

En toneladas, el recorte de stocks equivale a -2,54 Mt). Y el stock final proyectado queda alrededor de 54 Mt (2,127 M bu ≈ 54,0 Mt).

Este es el corazón del informe: la exportación americana fue el gran cambio y es un mensaje que el mercado suele tomar en serio porque se apoya en datos “duros” de ventas y embarques. El propio USDA lo fundamenta en el ritmo robusto de sales/shipments durante enero.

Y el mundo, ¿más ajustado o más cómodo?

En global, el USDA bajó stocks mundiales de maíz a 289,0 Mt, -1,9 Mt vs enero y -5,4 Mt vs la campaña anterior (2024/25).

O sea: no es un mercado “sin granos”, pero sí un mercado con menos colchón que hace un año.

Trump y maíz: cuando el comercio cambia la curva

Donde entra la política no es por “opinión”: entra por flujos. En un contexto donde la administración Trump vuelve a tensar/renegociar reglas comerciales y usa aranceles como herramienta, el mercado reacciona rápido porque:

• cambia destinos,

• cambia primas,

• y cambia la agresividad exportadora.

En maíz, lo concreto de este mes es que Estados Unidos está vendiendo y embarcando a un ritmo que obligó al USDA

a subir el número. La política puede acelerar o frenar esa dinámica, pero el hecho ya está puesto en el balance.

2) Soja: balance holgado, pero el clima en Brasil pone “ruido” justo donde duele

El informe dejó a la soja con una lectura más pesada: Brasil sube producción y los stocks globales aumentan. Pero el clima y la logística brasileña en febrero nunca son detalle: son el corazón del mercado.

El USDA fue explícito: mejora Brasil por área y rinde, apoyado en reporting local y “buen clima” a nivel agregado de campaña.

Ahora, el mercado real en febrero no mira solo el total final; mira la ejecución. Y acá aparece el punto climático coyuntural:

• En Argentina venimos de un enero duro y lluvias recientes trajeron alivio parcial, pero el daño en potencial ya existe y la distribución fue irregular.

• En Brasil, el foco de mercado pasa por dos cosas: avance de cosecha y condiciones de humedad que pueden impactar calidad y ritmo de entrega (y, por arrastre, la ventana de embarques).

3) Trigo: calma aparente, con una palanca comercial muy concreta

Trigo fue “tranquilo” en el titular, pero trae un dato que para el Cono Sur vale: Argentina mejora producción y el USDA sube exportaciones argentinas.

• Stocks globales: 277,5 Mt, -0,7 Mt vs enero (leve ajuste), pero siguen en niveles altos.

• Argentina: el USDA destaca exportaciones a récord de 18,0 Mt por embarques robustos y precios competitivos.

• En EE.UU., stocks suben a 25,3 M T

Este trigo no está “alcista” por balance. Está “defendible” por competencia comercial.

4) ¿Cómo proyectar el cierre de campaña con esta información?

Febrero no cierra la historia, pero marca el guion probable.

Maíz

• Si EE.UU. sostiene el ritmo exportador, el mercado va a seguir mirando el stock final como variable “viva”. Este mes ya dejó claro que el USDA está dispuesto a

convalidar exportación más alta cuando los datos la justifican.

• Con etanol estable, el margen de ajuste hacia abajo en demanda interna es menor. Resultado: el cierre de campaña queda más sensible a exportación que a consumo.

Soja

• Con Brasil en 180 Mt y stocks globales subiendo, el cierre de campaña tiende a un tono de presión, salvo que el clima/ logística brasileña recorte volumen “comercializable” o atrase significativamente la salida.

• Argentina entra al tramo crítico con necesidad de clima “normal” para que el daño de enero no se convierta en pérdida mayor. Eso mete volatilidad, pero no cambia el marco global si Brasil sostiene.

• Resultado: soja con mercado “pesado” pero con rebotes posibles si Brasil o Argentina generan sorpresa climática efectiva, y sobre todo si China muestra datos de compras agresivas a USA alineados con los anuncios de Trump.

Trigo

• Stocks globales siguen altos, pero el comercio manda. El récord exportador argentino es un dato fuerte de cierre porque indica competitividad y ritmo.

Resultado: trigo “estable” con ventanas de oportunidad cuando el mercado premie logística/competitividad.

Conclusión: febrero deja una sola pregunta sobre la mesa

No es “¿sube o baja?”. Es: ¿cómo defendés margen en un año donde el balance se mueve por flujo (exportación), industria (biofuels) y clima (Sudamérica)?

• Maíz: el informe fue una señal. La exportación americana cambió el tono y achicó el colchón.

• Soja: Brasil pesa, pero febrero no perdona: la logística y el clima mandan primas y la política agrega volatilidad.

• Trigo: la calma es real, pero la competitividad exportadora define el cierre.

Si querés tomar decisiones con esto, el paso siguiente no es “esperar el próximo USDA”. Es aterrizarlo en tu realidad comercial: cuánto precio asegurar, cuánto dejar abierto, y dónde estás más expuesto al riesgo climático o de mercado.

Lia Encalada

Entrevista imaginaria a la primera ingeniera agrónoma de la Argentina

Por: Carlos Becco

En los márgenes de la historia oficial del agro argentino existen nombres que abrieron caminos sin buscar protagonismo. Entre ellas, muchas mujeres que, en silencio y con convicción, se animaron a ocupar espacios vedados y a ejercer la profesión con rigor técnico y compromiso social. Una de ellas fue Lía Encalada, la primera ingeniera agrónoma de la Argentina.

Recibida en 1927 en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, en una promoción integrada casi exclusivamente por varones, Lía eligió llevar su saber allí donde más se lo necesitaba. Desde la Patagonia profunda su trabajo combinó ciencia, observación y cercanía con los productores, en tiempos en que el rol de la mujer en el agro era, cuanto menos, cuestionado.

En esta entrevista imaginaria me animo a recuperar su voz y su mirada con la intención que todos podamos conocer a Lia Encalada, no como una lejana figura de la historia, sino como una pionera cuyo legado es un aporte para los desafíos actuales del sector agropecuario argentino.

Lia ¿qué te llevó a elegir la agronomía en una época en la que casi no había mujeres en la universidad?

Si bien yo fui la primera Ingeniera Agrónoma que pude ejercer mi profesión, la verdadera primera ingeniera agrónoma no sólo de Argentina sino de toda Latinoamérica, fue mi madre Ninfa Fleuri. ¿Sabías que ella se recibió como Ingeniera Agrónoma en la Universidad de la Provincia de Buenos Aires, actualmente Universidad de La Plata, en el año 1905, muy poco tiempo después que se abriera la carrera? Sin embargo, en aquella época, el título tenía carácter honorífico y solo se le permitía ejercer en la docencia, aunque hoy pueda parecer increíble, las mujeres no podían trabajar profesionalmente como ingenieras agrónomas.

Fue ella la que me transmitió el amor por la tierra y por el conocimiento. Siguiendo su ejemplo, elegí estudiar agronomía, pero en esta oportunidad en la ciudad de Buenos Aires. Poder recibirme y -en mi caso- poder ejercer profesionalmente me permitió completar el camino que abrió mi madre, algo que me hace sentir muy orgullosa.

¿Cómo recordás tus años como estudiante en la Facultad de Agronomía de la UBA?

Fueron años exigentes. Fue, y creo que sigue siendo, una carrera difícil y yo era la única mujer entre muchos varones, lo que implicaba demostrar todo el tiempo que estaba a la altura. Yo no me preguntaba si era una carrera “para mujeres” o no. Para mí era imprescindible entender cómo producir mejor, cómo cuidar los cultivos, cómo acompañar a quienes trabajan la tierra. No siempre fue sencillo, pero sí muy estimulante. La agronomía es una ciencia

profundamente práctica, y eso me apasionaba: ver cómo el conocimiento se aplica directamente en el territorio.

En 1927 te convertiste en la primera ingeniera agrónoma del país. ¿Eras consciente en ese momento de la significancia de tu logro?

En lo personal lo viví con mucha alegría y alivio: había terminado una carrera difícil. Con el tiempo comprendí que no era solo un logro individual, sino una puerta que se abría para muchas otras mujeres. En aquel momento no se hablaba de género como hoy, pero sabía que cada paso tenía un peso simbólico. Lo que recuerdo es que mamá estaba profundamente orgullosa de mi logro y aquel día lloramos juntas un buen rato.

Gran parte de tu trabajo se desarrolló en la Patagonia, especialmente en Centenario, Neuquén. ¿Por qué elegiste ese destino?

Yo estaba convencida que para una ingeniera agrónoma joven, era uno de los lugares donde podía tener mayor impacto. Era una región en crecimiento, con enormes posibilidades productivas y muchas necesidades técnicas. El Alto Valle estaba consolidando su fruticultura y requería asesoramiento y mucho conocimiento de sanidad vegetal. Me interesaba estar donde la agronomía pudiera hacer la diferencia y allí pude comprobar que los productores estaban dispuestos a aceptar mi asesoramiento, aun viniendo de una mujer, si los resultados eran concretos.

¿Por qué te apodaron “la bichóloga”?

(Ríe). Me dedicaba mucho al control de plagas y enfermedades en frutales, especialmente en perales y manzanos. Para muchos productores, que una mujer se pasara el día observando insectos, larvas y daños en los cultivos les resultaba curioso. Pero cuando empezaron a ver los resultados, el apodo se transformó en respeto.

Además de la producción, tuviste un fuerte compromiso social, inclusive te postulaste a gobernadora.

Siempre entendí la agronomía como una

profesión social. No se trata solo de rendimientos, sino de personas. Trabajé en educación rural, colaboré con cooperativas y acompañé procesos de organización productiva. El conocimiento debe circular, no quedarse encerrado en los libros.

¿Cuáles fueron los mayores obstáculos que enfrentaste como mujer profesional?

La desconfianza inicial y ciertos límites impuestos por las costumbres de la época. A veces había que explicar dos veces lo mismo para ser tomada en serio. Pero también encontré productores y colegas que valoraban el trabajo bien hecho, más allá del género. Ellos me dieron fuerzas para seguir.

¿Cómo ve el rol de las mujeres en el agro argentino en el año 2026 desde tu perspectiva privilegiada?

No lo puedo creer. Me sorprende profundamente ver a tantas mujeres ingenieras agrónomas, técnicas, productoras e investigadoras. El agro necesita diversidad de miradas, sensibilidad y rigor técnico. Cuando las mujeres participan plenamente, el sector se vuelve más justo y eficiente. Y, no te lo puedo negar, me siento muy orgullosa de haber aportado mi granito de arena.

¿Sabías que la Asociación Civil Mujeres de la Ruralidad Argentina (MRA) otorga desde el año 2022 el Premio Lía Encalada en tu honor?

Si, estoy muy orgullosa por este reconocimiento. Espero que impulse a más mujeres a hacer realidad su vocación.

Para terminar. ¿Qué consejo les daría a las jóvenes que hoy eligen carreras vinculadas al campo?

Que no duden de su capacidad y que se animen a desafiar el “status quo”. Que estudien, que se comprometan con el territorio y que no pierdan de vista que producir también es cuidar. El campo es mucho más que una actividad económica: es cultura, es comunidad y es futuro.

JUAN CENZON, EL CORDOBÉS QUE SUPO ESCUCHAR PARA INNOVAR

JUAN CENZON, EL CORDOBÉS QUE SUPO ESCUCHAR PARA INNOVAR

Por: Juan Alaise Lic. en Ciencias de la Comunicación

Dos premios en un mismo año no son casualidad. Para Juan Cenzon, fundador y CEO de Drops Agro, consecuencia de un camino largo, profundamente ligado al campo argentino, a la escucha activa del productor y a una convicción que nunca abandonó: resolver problemas reales con tecnología creada en casa.

JUAN

El primero llegó a mediados de 2025, en la Sociedad Rural Argentina, con un reconocimiento en Agricultura de Precisión. El segundo, la medalla de oro en Expoagro. Pero más allá de las distinciones, hay una imagen que Juan guarda con especial emoción: la bandera argentina flameando mientras sostenía el premio.

“Salí solo a la pista, me senté, vi la bandera y me emocioné. Más que el premio en sí fue lo que representa ese lugar, la historia, el campo, el país”, recuerda.

Innovar desde acá

La emoción no es solo simbólica. Drops es una tecnología desarrollada íntegramente en Argentina, pensada para el campo y creada desde el contacto cotidiano con él. “Estamos acostumbrados a que las soluciones tecnológicas vengan de afuera. Esto nació acá, es nuestra, es propia. Fue como un mimo de la patria”, dice Cenzon.

Detrás de Drops hay un equipo chico, pero altamente comprometido. Cin-

co personas de manera directa —ingeniería, electrónica, administración, relaciones públicas y gestión— y una red de colaboradores y proveedores que acompañaron el proceso desde Argentina, España y Alemania. Un proyecto colectivo que se fue armando con el tiempo, sumando saberes y voluntades.

“La empresa nació con una idea muy grande: resolver un problema real. El camino fue largo y se fueron sumando personas que creyeron”, explica.

Escuchar antes de desarrollar

Drops nació para resolver algo simple y concreto: detectar si un pico de una pulverizadora se tapa o no. Un problema cotidiano que, hasta hoy, depende del ojo humano, de mirar hacia atrás, de interpretar presiones o caudales.

Pero la tecnología abrió mucho más. “Nos dimos cuenta de que estába-

mos descubriendo un universo nuevo”, cuenta Juan. Hoy el equipo trabaja con tecnología IoT e industria 4.0 —una novedad en agricultura de precisión— y avanza en un banco de pruebas que promete mostrar datos agronómicos inéditos.

La clave, según Cenzon, está en cómo se construyó la solución: al lado del productor. “Vivo recorriendo campos, escuchando problemas. Eso después se transforma en innovación. No todo está inventado en el agro”, afirma.

Tecnología que no complique

Juan conoce bien al productor argentino. Lo visita, lo escucha y lo compara entre regiones. Su diagnóstico es claro: el productor adopta tecnología, le interesa, pero muchas veces no logra aprovecharla al 100%.

“Han salido tecnologías que en lugar de facilitar, complicaron. Nosotros creemos que tiene que ser al revés: que sea intuitiva, fácil, que no parezca una nave espacial”, señala.

Drops se instala en cualquier pulverizadora, con cualquier boquilla, desde pocos sensores hasta una máquina completa. Esa adaptabilidad fue uno de los mayores desafíos técnicos, pero también uno de sus grandes diferenciales.

El primer sí y el valor de confiar

Toda innovación tiene un primer usuario. En el caso de Drops, fue Marcos Calamaro, productor de Salta, quien confió cuando la tecnología aún daba sus primeros pasos.

“La máquina estaba a mil kilómetros, era fin de 2023, con cambios de go-

“Drops nació para resolver algo simple y concreto: detectar si un pico de una pulverizadora se tapa o no”

bierno, devaluaciones, incertidumbre. Había que confiar”, recuerda Juan. Funcionó. Y desde ahí, el camino siguió.

“La innovación es como una zanahoria que siempre está adelante. Resolviendo, ajustando, mejorando. Pero eso también es parte del ADN argentino: reinventarse”, reflexiona.

Ciencia, datos y futuro

Hoy Drops no solo apunta al productor, sino también a la ciencia y a la investigación. El objetivo es ofrecer datos reales sobre lo que ocurre en la pulverización, información que hasta ahora no existía.

“Vamos a estudiar fenómenos físicos que el ojo humano no ve. Drops va a traer mucha luz, mucha claridad”, anticipa.

Por ahora, la empresa opera en Argentina, con conversaciones avanzadas para desembarcar en Paraguay

y Brasil. Exportar tecnología también es parte del sueño. “Sería lindo poder exportar y sumar también desde ahí a la patria.”, dice Juan.

Mirar hacia atrás

Juan Cenzon es de Marcos Juárez, Córdoba. Y cuando piensa en el recibimiento del premio, este marzo en Expoagro, no piensa solo en el presente.

“Se me va a venir todo a la cabeza: la gente que apoyó, los pasos anteriores, lo que se sufrió. No hay que olvidarse nunca de dónde viene uno”, asegura.

Tal vez Drops nació para ayudar a dejar de mirar hacia atrás en una pulverizadora. Pero su creador sabe que, a veces, mirar el camino recorrido es la mejor forma de entender hacia dónde ir.

Ferias agrícolas: ¿inversión estratégica o gasto social con logo?

Por: Ing. Agr. Mariano Larrazabal

Consultor transformación digital y Agtech en el sector agroalimentario

Hay una escena que se repite todos los años, en casi cualquier feria del sector agro.

Llegás temprano.

Mate en mano, olor a café dando vueltas, pantallas encendidas, sonido de drones, catálogos impecables y un equipo comercial que viene con la ilusión de hacer buenos contactos.

Todo parece listo.

Sin embargo, dos días después empiezan a aparecer frases como estas:

- Hubo mucha gente, pero poca calidad

- La mayoría pasaron, miraron y siguieron

- Nos sacamos muchas fotos

- Estuvo buenísimo el after

- Este año vino un artista tremendo

El problema es que ninguna de esas frases paga un stand.

Y la pregunta que casi nadie se hace ¿Esto fue una inversión de negocio o un gasto social con logo?

Porque, seamos claros, hoy las ferias del agro se han convertido en una mezcla de muchas cosas. Hay tradición, presión competitiva, exhibición de estatus y oportunidades comerciales.

Ese combo no es negativo. Lo que sí es riesgoso es participar (cuando el presupuesto aprieta) sin tener claro qué rol juega la feria dentro de la estrategia de la empresa.

Muchas veces se va por costumbre.

O lo que es peor, para que el mercado no piense que estamos flojos. Se va para no quedar fuera del mapa, porque va la competencia o solo porque hay que estar. Y cuando las decisiones se toman desde ese lugar, la feria deja de ser una herramienta de networking y pasa a una obligación asumida.

Mientras tanto, se cocina un fenómeno silencioso. El sector compite centrado en tamaño, espectacularidad y hospitalidad.

Sí. El stand más gigante. La pantalla más grande. El artista más conocido. La mejor comida. La fiesta más comentada. El hospitality con más show.

Todo muy visible, pero ese espectáculo tapa lo esencial.

Si vas a una feria, debería ser para mover negocio. Y si no mueve negocio, al menos debería construir posicionamiento con un plan claro y medible.

En marketing agroindustrial y B2B, los eventos se consideran una herramienta dentro del mix de generación de demanda, cuyo valor real no está en la asistencia, sino en su capacidad para generar oportunidades calificadas y acelerar procesos comerciales.

Para que se entienda bien. El problema no es ir a ferias. Es ir sin un criterio de retorno.

La gran trampa: confundir visibilidad con impacto

En el agro hay un sesgo recurrente: creer que visibilidad equivale a resultados.

Un stand lleno puede ser solo curiosidad. Un sorteo puede atraer perfiles que nunca van a comprar. Un artista o cantante pueden generar un recuerdo anclado a la marca, pero no necesariamente posicionamiento. Y esto no va de una crítica a las acciones atractivas. La experiencia suma y es parte del juego. Pero el juego sigue siendo vender.

En un mercado con márgenes finos, esa diferencia pesa. Hay empresas que pueden tirar la casa por la ventana y otras que ya vienen con el cinturón ajustado.

En el B2B agroindustrial, entre el 60% y 70% del presupuesto anual de marketing se concentra en eventos.

¿Cuánto cuesta realmente ir a una feria?

La mayoría subestima el costo total. Se mira el fee del espacio y el armado del stand, pero se deja afuera una parte importante de la ecuación.

Y ahí aparecen, por ejemplo:

• Alquiler de espacio y montaje

• Diseño, gráfica y audiovisuales

• Viajes, hoteles y viáticos del equipo

• Tiempo del equipo comercial fuera de ruta

• Catering, eventos, after y regalos

• Producción de contenidos y materiales

• Logística, envío de maquinaria o muestras

• Horas previas y posteriores de planificación y seguimiento

Una feria no cuesta solo lo que vale el stand, sino que es el conjunto de recursos involucrados. Y el costo invisible es el tiempo comercial que se deja de invertir en ventas directas y seguimiento real.

Por eso, el ROI de una feria no se mide por tráfico, sino por su contribución directa o indirecta al pipeline comercial.

Es decir, oportunidades creadas, velocidad de conversión y valor de negocio generado. No puede evaluarse con impresiones. Tiene que evaluarse con resultados trazables.

El problema cultural. Cuando la costumbre reemplaza al criterio

En el agro, muchas ferias cumplen un rol histórico. Son punto de encuentro. Tienen una dimensión cultural, y eso es valioso.

Nadie discute el valor de ver clientes, reencontrarse con distribuidores o sentir la temperatura del mercado, pero el contexto cambió.

Hoy un cliente puede comparar productos, precios, reseñas y alternativas desde el móvil. Puede agendar videollamadas. Puede pedir demostraciones a campo. Puede evaluar soluciones sin viajar.

La feria pasó de ser la única vidriera a ser una vidriera más.

Entonces, ir por costumbre ya no alcanza. Si no hay estrategia, la feria se convierte en un gasto que se defiende con frases sin ancla.

Y ahí aparece el segundo problema. En algunos casos, la falta de medición no es técnica, sino cultural. Porque medir obliga a justificar decisiones. Y justificar decisiones, muchas veces, implica cambiar enfoques.

Cuando el tamaño se confunde con el impacto. El espejismo del stand

Es entendible. Hay ego, hay marca, hay presión. Nadie quiere que el stand se vea pobre al lado del de enfrente. Nadie quiere parecer irrelevante.

Pero este enfoque genera un círculo vicioso:

1. Se sube el estándar de gasto

2. Las empresas invierten más para no quedar atrás

3. La feria se vuelve más cara para todos

4. El ROI se diluye

5. Se compensa con show, comida y hospitalidad

6. Y el negocio queda en segundo plano

En lugar de competir por stand, deberíamos competir por claridad.

• ¿Qué conversación querés provocar?

• ¿Qué problema del cliente resolvés?

• ¿Qué acción concreta querés que ocurra después?

• ¿Qué dato vas a capturar para seguir?

Porque un stand enorme sin sistema de captación es una gran inversión para perder oportunidades.

El verdadero partido se juega después. Del stand hacia adelante

Hay una forma muy simple de ordenar el análisis de una feria:

1) Objetivo

¿Para qué vas?

Y acá no sirve que digas solo para vender. Es demasiado amplio. Mejor:

• Generar X leads calificados de un perfil específico

• Reunir X reuniones con cuentas clave

• Activar X distribuidores

• Presentar una nueva solución y lograr X demos agendadas

• Posicionarte como referente en un tema y captar X suscriptores

• Reclutar X perfiles técnicos o comerciales

2) Métrica de éxito

¿Cómo sabes que funcionó?

• Leads calificados (no “tarjetas”)

• Reuniones efectivas agendadas

• Demos post-feria programadas y realizadas

• Cotizaciones emitidas

• Oportunidades creadas en CRM

• Pipeline atribuido a feria

• Ventas cerradas en 30/60/90 días

• Costo por lead o costo por oportunidad

• Nivel de decisión del contacto

3) Diseño de la experiencia

¿Qué tiene que pasar en el stand?

No se trata de tener pantallas. Se trata de guiar a la persona a una acción.

• Un QR único por campaña que lleve a agendar demo

• Un formulario corto con tres preguntas para calificar necesidad

• Un diagnóstico express

• Una mini-demo cada hora con horario publicado

• Un guion de conversación por perfil

• Un incentivo útil, no un regalo genérico

4) Seguimiento real (el 80% del ROI)

La feria no termina cuando se desmonta. Termina cuando se cierra el ciclo.

Muchos equipos vuelven con 200 contactos y se pierden porque:

• No se cargan bien al CRM

• No se segmentan por prioridad

• No se contacta rápido

• No se arma un plan de seguimiento

La velocidad importa. En ferias, el interés tiene fecha de caducidad. Si tardas dos semanas en llamar, llegas tarde.

Ejemplo sencillo ¿Cómo se pierde y cómo se gana ROI?

Imaginemos dos empresas similares.

Empresa A

Invierte fuerte en stand, comida, regalos y show.

Captura contactos con tarjetas o WhatsApp.

No define objetivo ni métricas.

Hace seguimiento cuando tiene tiempo.

Resultado típico:

• Mucho tráfico, poca conversión

• Sensación de éxito por ambiente y fotos (ruido, no negocio)

• ROI indefinido

Empresa B

Define objetivo: 60 leads calificados de productores medianos y 20 reuniones con distribuidores.

Arma un guion de conversación y un formulario simple en QR.

Cada lead entra a CRM con etiqueta “Feria X” y categoría A/B/C.

A los tres días, todo lead A recibe llamada y se agenda demo.

Resultado:

• Menos “show”

• Más pipeline

• ROI trazable

La diferencia no es el presupuesto. Es el método.

Lo que viene: ferias más híbridas, más medibles y con vida antes y después

En mi opinión el futuro de las ferias agro va hacia un modelo más profesional, pero también más híbrido. Lo presencial seguirá siendo clave por la confianza y el cara a cara, aunque la verdadera diferencia estará en lo que ocurre antes, durante y después del predio.

En ferias líderes ya se consolidó una lógica “plataforma” donde el evento no es solo el stand. Es el ecosistema digital que permite buscar, conectar, agendar reuniones y empezar conversaciones incluso antes de llegar. Por ejemplo, se empuja con fuerza la idea de un perfil digital y una plataforma/app para networking, planificación de citas y contacto vía chat o videollamada.

A esa capa se suma otra tendencia muy concreta. Captación y medición en tiempo real.

El lead scan y la integración con el perfil del expositor dejan de ser un extra y pasan a ser parte del estándar, porque sin captura estructurada no hay seguimiento ni ROI defendible.

En paralelo, los eventos líderes están reforzando programas de matchmaking (emparejamiento de oferta y demanda) para que el visitante no “pase a ver”, sino que llegue con reuniones relevantes ya armadas. AGRITECHNICA, por ejemplo, ofrece un programa formal de Business Matchmaking para conectar actores de forma dirigida.

Y aparece un cuarto componente que el agro está empezando a valorar mucho, el evento como medio de comunicación.

Coberturas editoriales, retransmisiones, entrevistas, contenidos cortos y streaming para amplificar la feria más allá del recinto y capturar audiencias que no viajan. En ferias europeas ya hay cobertura editorial específica y distribución digital del contenido.

Con todo esto, el nuevo estándar se parece menos a una feria tradicional y más a un sistema comercial y de contenidos:

• Híbrido real: presencial + plataforma/ app para networking y agenda.

• Matchmaking para reuniones de calidad, no solo tráfico.

• Captura digital de contactos y trazabilidad por campaña (lead scan).

• Contenido distribuido: streaming, entrevistas y cobertura para extender alcance.

Por eso, cuando decimos “menos glamour y más sistema”, no es solo recortar el show. Es rediseñar la presencia para que el evento genere pipeline, datos y continuidad.

Las empresas que van a ganar no serán las que lleven el artista más famoso, sino las que construyan el mejor circuito con una conversación relevante, captura, segmentación, seguimiento y contenido que sostenga la relación semanas después.

La pregunta que define si una feria es inversión o gasto

Puede sonar incómoda, pero vamos a hacerla. Si mañana ir a una feria te costara el doble, ¿la seguirías eligiendo?

Si la respuesta es sí, entonces probablemente estás yendo con una estrategia clara.

Si la respuesta es no, hay una oportunidad enorme de mejora. La feria tiene que dejar de ser un evento social con logo y convertirse en una herramienta comercial medible.

Las ferias siguen siendo relevantes. Lo que está en discusión es cómo se gestionan. Ahí está el debate. Pasar de estar a aprovechar; de presencia a negocio, y de costo a inversión.

“El futuro de las ferias agro va hacia un modelo más profesional, pero también más híbrido”

Te invitamos a ser protagonista de lo que viene en la Capital Nacional de los Agronegocios.

con gusto a sequía:

lluvias erráticas en pleno período crítico

Por: Ing. Agr. Matías Cambareri - CPO Caburé

Figura 1. Precipitación acumulada medida entre el 1 de febrero y el 17 de febrero (PP ac, mm). Fuente: Red pluviométrica de Caburé.

Pasó un enero MUY (así con mayúsculas) seco prácticamente para toda la región pampeana y eso se hizo notar. Zonas puntuales donde la precipitación fue incluso de sólo el 10% del valor medio para el mes de enero. Y en definitiva esa sequía atmosférica, se termina pagando con sequía edáfica y finalmente estrés hídrico en los cultivos. Si bien hoy tenemos chances de precipitaciones en algunos puntos del país, para algunas producciones llegan un poco tarde, porque enero fue abrumador. Y si bien febrero en términos generales no viene siendo tan esquivo con las lluvias (veremos en imágenes la distribución de las precipitaciones), el carnaval tiene un gusto a sequía increíble. Porque es difícil recomponer nuevamente el perfil del suelo con agua proviniendo de precipitaciones en meses de elevada demanda atmosférica, con cultivos creciendo a su máxima tasa, en los momentos de determinación de rendimiento (período crítico). Ya son evidentes los signos de sequía y de hecho la mayoría de las estimaciones de rendimiento empezaron a informar reducciones respecto de lo esperado. Si bien esta situación es bastante generalizada, no todas las zonas de nuestro país estén iguales en cuanto al nivel hídrico, y como (casi) siempre se necesita agua y ya porque en algunos esquemas productivos aún estamos a tiempo.

Ya en el artículo anterior, veíamos que el agua en el suelo continuaba deprimiéndo-

Figura 2. Agua útil en la capa arable del suelo (%) al 17 de febrero de 2026. Fuente: Instituto de Clima y Agua. SMN-INTA-FAUBA

se, debido a las escasas lluvias de enero, que finalmente no permitieron recomponer hídricamente los perfiles. Bueno, ahora eso se encuentra más acentuado, ya que febrero también se está presentando con lluvias erráticas también. Concretamente, la precipitación acumulada entre el 1 y el 17 de febrero muestra un escenario con mayores precipitaciones en el NOA y algunos puntos del litoral, mientras que en la región pampeana y NEA las precipitaciones de febrero se encuentran un 50% por debajo de lo normal. De todas maneras, muy heterogéneo todo. Las precipitaciones que actualmente están ocurriendo en la zona núcleo maicera (espero que así esté siendo mientras redacto el artículo mirando el pronóstico a muy corto plazo), seguramente dejarán un alivio importante en esa región, mientras que otras deberán esperar un poco más.

El mapa construido a partir de la extensa red de estaciones meteorológicas con las que cuenta Caburé (www.cabure.com. ar; Figura 1), nos muestra puntos con precipitación, pero muy escasa al menos en la región pampeana, donde la anomalía de precipitación fue desde 50 a 100 mm (por debajo de lo normal). Sin embargo, en el 40 % de los puntos de medición (unos 300 puntos) la precipitación acumulada para lo que va de febrero fue mayor a 50 mm. En distintos puntos de la Provincia de Santa Fe, se dio la mayor cantidad de días con precipitación superior a 10 mm (3 días) y

Ya son evidentes los signos de sequía y de hecho la mayoría de las estimaciones de rendimiento empezaron a informar reducciones respecto de lo esperado.

Figura 3. Agua útil en el suelo (%) al 17 de febrero de 2026. Fuente: Instituto de Clima y Agua. SMN-INTA-FAUBA

Figura 4. Pronóstico trimestral de temperatura media para el trimestre febrero-marzo-abril. Indica mayor probabilidad de ocurrencia de una categoría. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de enero de 2026.

Figura 5. Mapa de temperatura media del trimestre febrero-marzo-abril. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de enero de 2026.

Figura 8. Mapa de límite superior del rango normal de precipitaciones (implica que donde las anomalías sean negativas, los valores de precipitación acumulada serían inferiores a estos límites) acumuladas en el trimestre febrero-marzo-abril. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de enero de 2026.

Figura 6. Pronóstico trimestral de precipitación acumulada para el trimestre febrero-marzo-abril. Indica mayor probabilidad de ocurrencia de una categoría. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de enero de 2026.

en esa Provincia también (en el departamento de San Justo), se dieron los valores más altos de precipitación acumulada (superando los 200 mm en un día). Continúa esta irregularidad en el espacio y en el tiempo de las precipitaciones, pero es algo a lo que ya nos tiene acostumbrados la atmósfera. Los cultivos, se mantienen… habrá que ver si la sequía es sólo atmosférica.

El reservorio de agua en el suelo (el nivel de agua en el suelo) es en definitiva donde impactan estas (pocas) lluvias y es el reservorio de agua de donde se abastecen los cultivos e indicará más o menor producción de materia seca de los mismos (pensando en el agua como la principal limitante) y ahí es donde debemos ajustar la mira. A nivel superficial (primeros 10 cm; Figura 2) el impacto en el nivel de agua está asociado a las últimas precipitaciones. Allí donde los eventos fueron recientes, la humedad es adecuada y hasta excesiva (centro-norte de Santa Fe, principalmente); seguramente este mapa ya es diferente por las lluvias que están ocurriendo por un lado y debido al secado superficial que ocurre debido a las altas temperaturas, con lo cual, es más interesante ver qué pasa en esa capa no tan expuesta a la rápida evaporación. En profundidad (Figura 3) que es tal vez lo que más nos interesa porque será lo que podrán “consumir” los cultivos, los niveles de agua en el suelo son adecuados (más del 60% de agua útil en el perfil) en una franja que abarca sur de Corrientes-norte de Entre Ríos y Centro de Santa Fe hasta el NOA, lo que hace pensar que los cultivos presentes en estas regiones, están con buena disponibilidad de agua y continuará así al menos, por los próximos 7 a 10 días. Sin embargo, en la región pampeana es donde las precipitaciones son más necesarias por ahora, ya que

Figura 7. Mapa de límite inferior del rango normal de precipitaciones (implica que donde las anomalías sean negativas, los valores de precipitación acumulada serían inferiores a estos límites) acumuladas en el trimestre febrero-marzo-abril. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de enero de 2026.

como se ve en el mapa, los niveles de agua en el suelo son escasos, indicando déficits hídricos en los cultivos de gruesa presentes en esas regiones.

Esta “foto” actual del agua en el suelo junto a los pronósticos a largo plazo, nos permitirán realizar un correcto análisis para tomar las mejores decisiones en nuestro sistema productivo y, como siempre digo si ya es tarde para tomar alguna decisión, es información super valiosa para el futuro. Como la evolución del nivel de agua en el suelo puede ser estimada a partir de un balance entre la “demanda” (de la atmósfera o del cultivo una vez implantado) y la “oferta” de agua (precipitaciones), conociendo cuál es la tendencia a largo plazo (más allá de los 30 días) de las variables determinantes, puede predecirse de forma aproximada su comportamiento.

Con distintos niveles de probabilidad de ocurrencia, el pronóstico trimestral elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ayuda a dilucidar cómo serán las condiciones de oferta (precipitaciones) y demanda (evapotranspiración, determinada en parte por la temperatura del aire) que hacen al balance de agua en el suelo, durante los próximos meses. El pronóstico trimestral del SMN para el trimestre en curso de febrero-marzo-abril indica mayor probabilidad de tener temperaturas (i) superiores a lo normal (45-50%) sobre la región del Litoral, provincias del norte y noroeste del país, Cuyo, Córdoba y Santa Fe; (ii) normal o superior a la normal (4045%) sobre el norte de Buenos Aires, La Pampa y oeste de Patagonia y (iii) normal (>=40%) sobre el sur de Buenos Aires y hacia el este y sur de Patagonia (Figura 4). Esto significa que donde tenemos mayor probabilidad de tener temperatura media

por encima de lo normal, la temperatura media del trimestre mencionado sería al menos 0,5 °C mayor a los valores de temperatura media que observamos en la Figura 5. Por lo tanto, como gran parte de la demanda atmosférica está asociada a la temperatura, es esperable que la evapotranspiración acumulada en este período sea mayor a lo normal y se “pierda” más agua de lo normal (ese reservorio de agua en el suelo se podría agotar más rápido de lo normal!). Es importante aclarar que esto hace referencia a la temperatura media del periodo, y pueden darse dentro de los mismos valores extremos (para arriba y para abajo) de temperatura que puedan de alguna forma afectar las producciones.

Por otro lado, las precipitaciones acumuladas para el trimestre febrero-marzo-abril tienen mayor probabilidad de (i) estar por encima de lo normal (45-50%) sobre la región del NOA (región en verde en la figura); (ii) estar dentro de lo normal (>=40%) en la región del Litoral,Formosa, Chaco, este de Salta, Cuyo y sur de Patagonia y (iii) normal o inferior a lo normal

(40-45%) en Buenos Aires, La Pampa y el centro y norte de la Patagonia. (Figura 6). Es decir que se esperan, por ejemplo, menos de 200 mm acumulados en la Provincia de Buenos Aires (Figura 7) y más de 150-200 mm en el sur del NOA (Figura 8) en los próximos 3 meses. El balance hídrico atmosférico (diferencia entre la demanda atmosférica y las precipitaciones) tendería a ser negativo en todo el país porque creo que el incremento de precipitaciones del NOA no compensará la mayor temperatura, y los perfiles continuarán de la misma forma hídrica que se encuentran hoy (incluso peor).

Con respecto a la actualización del fenómeno ENSO (El Niño South Oscilation) que en gran parte de nuestro territorio tiene un impacto negativo (o positivo!) sobre las precipitaciones, el último informe del IRI (International Research Institute for Climate and Society) indica que la fase que en la que entramos es de una condición neutral del evento (Figura 8) y esto, lamentablemente es sumar más incertidumbre a nuestro esquema productivo. Transcurri-

Figura 9. Pronóstico probabilístico del fenómeno ENSO producido en base al modelo probabilístico del IRI (International Research Institute for Climate and Society). 30 de enero de 2026 https://iri.columbia.edu/

remos el resto de la campaña en esta condición y recién para fin del invierno podría llegar a cambiar la condición.

En resumen

La condición del fenómeno ENSO para lo que resta de la campaña agrícola que estamos transitando será “Neutral” y esto nos asegura tener más incertidumbre sobre las precipitaciones. Por otro lado, el pronóstico trimestral del SMN, indica que en el mediano plazo las precipitaciones, en términos generales estarían por debajo de lo normal/normal en más del 50% del país. En el corto plazo: para los próximos 15 días se prevé con alta probabilidad (principalmente entre el 20 y 27 de febrero) precipitaciones acumuladas de al menos 25 mm en todo el centro-norte argentino, mientras que para inicio de marzo, las chances de precipitación de ese milimetraje son muy inferiores.

En estos momentos donde el agua en el suelo es el factor decisivo, monitorear en campo, ajustar estrategias según disponibilidad hídrica real, y seguir de cerca los pronósticos de corto y mediano plazo, sigue siendo la mejor jugada ya que recopilar DATOS para la construcción de estadísticas que junto al análisis de pronósticos (a mediano y corto plazo) ayuden a tomar mejores decisiones. Ajustar estrategias que permitan un mayor aprovechamiento del agua es la clave.

Este artículo muestra sólo un pantallazo general de lo que puede ocurrir en términos meteorológicos y debe seguir ajustándose a medida que la campaña avance, contando con mayor certeza en los indicadores. En una escala temporal menor (por ejemplo, mensual) podría ocurrir que llueva por encima o por debajo de lo que el pronóstico trimestral indica por lo que estemos atentos a los pronósticos de corto plazo (7-15 días). La atmósfera es caótica y dinámica y las previsiones que acá presentamos se refieren a condiciones medias durante el periodo analizado, por lo tanto, no contemplan la ocurrencia de eventos puntuales tanto en la escala intra-estacional como en una escala espacial menor a la regional.

Ir al Campo y Ver la Empresa El Desafío de la Mirada Empresarial

Por: Lic. Alberto Galdeano - Co-Founder y Director Simpleza SA

Cuando un empresario agropecuario visita su campo, ¿qué ve?

¿Ve un activo productivo, una estructura de costos, un retorno sobre el capital invertido? ¿O ve los caballos en los que paseaba con su familia, el galpón que pintaron juntos, el monte donde jugaba de chico? Esta diferencia en la mirada, aparentemente sutil, define con frecuencia la diferencia entre una empresa que trasciende y un campo que se subdivide de generación a generación.

El sector agropecuario argentino enfrenta un desafío único en el mundo empresarial: la superposición entre patrimonio y proyecto empresarial. Muchos de quienes hoy conducen empresas agropecuarias crecieron literalmente en el campo que hoy gestionan. Esa experiencia visceral, ese conocimiento profundo del terreno, esos recuerdos de infancia, construyen un vínculo emocional poderoso. Y ese vínculo, paradójicamente, puede convertirse en el principal obstáculo para la trascendencia empresarial.

Dos Identidades en Conflicto La diferencia entre "soy dueño de un campo" y "soy dueño de una empresa que tiene un campo" no es semántica: es estratégica. La primera identidad conduce inevitablemente a decisiones patrimonialistas, conservadoras, cargadas de emotividad. Se resiste a tomar decisiones inmobiliarias porque "esos campos son de la familia", se mantienen estructuras obsoletas por tradición en lugar de eficiencia, se mide el éxito en hectáreas acumuladas en lugar de valor creado.

La segunda identidad, en cambio, transforma fundamentalmente la perspectiva. La tierra deja de ser el fin en sí mismo para convertirse en un factor de producción y de garantía de inversiones. Las decisiones se toman por retorno sobre el capital, no por apego afectivo. El éxito se mide en rentabilidad, en valor agregado, en capacidad de generación de flujo de caja. La empresa puede tener un campo, varios campos, o ninguno si el modelo de negocio así lo requiere.

El Costo del Apego

Las consecuencias de confundir estas identidades son tangibles y costosas. El empresario que retrasa decisiones ope-

rativas o inmobiliarias "porque son de la familia" está destruyendo valor sistemáticamente. Quien se resiste a profesionalizar la gestión argumentando que "nadie conoce el campo como yo" está limitando el potencial de crecimiento de su organización. El padre que insiste en que su hijo "aprenda en el campo" cuando el negocio necesita competencias en finanzas, comercialización o gestión estratégica, está comprometiendo la continuidad del proyecto empresarial.

Los conflictos en procesos de sucesión frecuentemente revelan esta confusión fundamental. Cuando los herederos reciben campos en lugar de acciones de una empresa, cuando la herencia se divide en parcelas en lugar de participaciones accionarias, se está perpetuando la mirada patrimonialista por sobre la empresarial. Y con ella, se está sentenciando la probable fragmentación y eventual desaparición del proyecto empresarial original.

Los Dilemas de la Transformación

El tránsito de una mirada a la otra plantea dilemas concretos que cada empresario debe resolver. “El campo que compró el abuelo no se vende…; pero puede dividirse en cuatro”. La mirada del "dueño de campo" responde: jamás, es parte de la familia. La mirada del "dueño de empresa" pregunta: si libero ese capital, ¿dónde puede generar más valor?

¿Contratar un gerente profesional o seguir gestionando personalmente? El dueño de campo afirma: nadie lo va a cuidar como yo. El dueño de empresa se pregunta: ¿quién puede hacerlo crecer mejor? ¿Invertir en más tierra o en tecnología y escala operativa? Para uno, más hectáreas equivale a más éxito. Para el otro, la pregunta es dónde está el mayor retorno sobre el capital acorde al riesgo.

La Paradoja del Amor Empresarial Aquí reside quizás la ironía más dolorosa del sector: el empresario que ama profundamente su campo puede estar, sin saberlo, condenándolo a la mediocracia o a la extinción. Porque ese amor le impide tomar las decisiones difíciles que asegurarían la trascendencia de la empresa. Profesionalizar la gestión, cuestionar estructuras heredadas, o evaluar objetivamente si la próxima ge-

neración tiene vocación y capacidad para continuar el proyecto.

La empresa familiar que no se profesionaliza, eventualmente muere. El campo que no se optimiza, pierde competitividad. El patrimonio que no se gestiona estratégicamente, se diluye en sucesivas sucesiones hasta volverse irrelevante. El cariño, cuando se dirige al activo en lugar de al proyecto empresarial, se convierte en el enemigo silencioso de la trascendencia.

Construir para Trascender

La transformación requiere decisiones concretas. Separar claramente los roles: ser propietario no es lo mismo que ser empresario, ni que ser operador. Implementar métricas objetivas que permitan evaluar el desempeño más allá de percepciones subjetivas. Establecer estructuras de gobierno corporativo que puedan cuestionar decisiones emocionales. Planificar la sucesión preguntándose qué se quiere heredar: ¿un campo o una empresa?

Implica también reconocer que la tierra es un activo dentro de un portafolio, no la totalidad del proyecto empresarial. Que su tenencia debe evaluarse permanentemente en función de la estrategia de negocios, no de consideraciones afectivas. Que agregar hectáreas solo tiene sentido si agrega valor, no por el simple hecho de expandir el patrimonio territorial.

Para que una empresa agropecuaria trascienda generaciones, el empresario debe aprender a mirar el campo con los ojos del estratega, no con los del niño que creció allí. Debe amar el proyecto empresarial más que el inmueble. Debe construir una organización que valga más que sus activos físicos, que genere valor por su capacidad de gestión, no solo por su patrimonio territorial.

Porque al final del día, los campos se heredan, se dividen, se venden. Pero las empresas, las verdaderas empresas, se construyen. Y solo aquellas que logran separar el apego emocional de la decisión estratégica tienen posibilidades reales de trascender el tiempo, los ciclos económicos y los cambios generacionales.

El desafío está planteado: cuando vamos al campo, ¿qué elegimos ver?.

“La empresa familiar que no se profesionaliza, eventualmente muere”

Desde el interior

“Es importante agradecer, tener ideas y cierto entusiasmo para hacerlas realidad”

Entrevistamos a Mario Rubén González, JAIRO, uno de los cantantes argentinos más reconocidos a nivel internacional con una carrera consolidada por su sensibilidad, compromiso cultural y principalmente, don de gente.

Por: Bettina Cucagna Comunicadora especializada en Turismo Rural. @perlitasrurales y entrevistas exclusivas “Desde el Interior” para Horizonte A

Un artista que interpretó obras de grandes poetas y compositores combinando música popular, folclore, canción de autor y un fuerte contenido humanista.

Es el argentino que actuó en emblemáticos escenarios como L’Olympia de París y fue reconocido y aplaudido primero en Francia, donde logró consagrarse como un artista querido y respetado tanto por los franceses como por la crítica local. Luego de casi dos décadas en ese país regresó a la Argentina y siguió su carrera sólida y respetada, convirtiéndose en ícono de la música popular latinoamericana, un artista con voz inconfundible y una obra que cruza fronteras y generaciones.

¿Quién es Mario Ruben González, podés afirmar que es el mismo que Marito y Jairo?

Sí, sí, soy sólo uno, la misma persona, en una edad distinta. Marito cuando era muy jovencito, de niño en mi casa me decían Rubén. Es decir que para mis padres, mis hermanos, mis sobrinos yo era el tío Rubén y sigo siéndolo, aunque muchos familiares también me dicen Jairo porque todo el mundo tomó la costumbre de decirme así.

Cuando me fui a España, lo de Jairo ya lo llevaba conmigo, habíamos elegido un nombre para empezar la carrera, ahí nadie me llamó de otra manera, salvo algunos amigos.

Jairo es un nombre de origen hebreo que significa “el que resplandece” y vaya si has brillado en los escenarios del mundo.

Claro, es muy bíblico, del Nuevo Testamento y uno de los milagros de Jesucristo quien resucita a la hija de Jairo, un arquisinagogo que fue a buscar a Cristo porque su hija se moría. A pesar de que los amigos de Jairo decían que estaba muerta, con unas palabras Cristo la resucitó. Eso forjó la fama primaria de Jesucristo con sus milagros. La idea de Jairo se le ocurrió a un amigo colombiano porque en Colombia hay muchos Jairos. También en Brasil y Bolivia. En Argentina muy pocos.

¿Toda una vida llevando un nombre tan bíblico ha influido en tu religiosidad?

Desde chico tuve una atracción especial por la religión, por los ritos, a través de mis tías - las hermanas de mi padre - y también por mi abuela, a tal punto que cuando era adolescente tuve la intención de ser cura y hasta tuve un periodo de prueba en el seminario, pero no me convenció.

Hablanos de tu niñez, de Ramón Waldo González y Esther Pierotti, tus padres y seguramente guías de tu vida personal y artística.

Mi padre nació en Olta, La Rioja, pero siempre vivió en Cruz del Eje, Córdoba, era un hombre muy vigoroso, muy fuerte, trabajaba en el ferrocarril. El recuerdo permanente que tengo de él es verlo levantarse

a las seis de la mañana para ir a trabajar. La vida del ferroviario era muy especial, había gran solidaridad entre ellos, una gran pasión. Siempre en las comidas era inevitable hablar de lo que había pasado en el ferrocarril ese día, nos ponía al corriente de cada suceso en el depósito de locomotoras, que era donde él trabajó durante muchos años.

Mi madre italiana de origen, se llamaba Esther Pierotti, una mujer de mucho carácter, mucho, mucho carácter. Y yo creo que si bien mi pasión por la música la heredé un poco de los dos, a mi madre le gustaba cantar, cantaba cuando hacía las tareas de la casa y bastante bien. Ella tenía mucho tesón, una persona que estaba siempre en movimiento, no paraba nunca siempre andaba de un lado para otro.

Desde Cruz del Eje a Buenos Aires viniste con un sueño que se hizo realidad. ¿Cómo fue ese paso tan importante que te condujo a la fama?

En aquella época era una gran aventura salir de la ciudad. En realidad, vine a Buenos Aires por un año, por un lado, fue fantástico y por otro una suerte de desgarro en la familia porque no había celular para comunicarse. Pero la satisfacción es enorme con la primera repercusión, cuando uno graba un disco como cantante y es un éxito. La gente de tu lugar de origen siente que es el éxito de todos.

Siempre hablás de tu querida Córdoba y en especial de Cruz del Eje. Después de tantos años y tanto vivido, la ves igual que con los ojos de niño, de adolescente y de adulto.

Yo la veo exactamente igual, siempre con los mismos ojos, quiero decir. Los recuerdos fundamentales como episodios, hechos, anécdotas y demás están inalterados, pero inalterados de verdad. Veo que ha cambiado un poco la infraestructura, pero como he podido seguir esos cambios a través de los años no me han sorprendido nunca. Siempre soy feliz cuando vuelvo a mi Córdoba natal.

Hace más de 50 años que cantás y seducís al público con tu inigualable voz la cual mejora con el tiempo. ¿Se gasta la voz o siempre está igual, clara y vibrante?

Mi primera experiencia con el canto fue en la adolescencia, con mi nombre de verdad, Mario. Me decían Marito porque era chiquito. A los catorce o quince años grabé un par de discos y estuve bastante bien más o menos durante tres años y medio lo que me permitió hacer una especie de primaria, algo así como el artista adolescente. Durante cinco años estudié canto porque dejé de

cantar prácticamente y seguía estudiando.

Todos los días se aprende algo nuevo, no se termina de aprender nunca. Es un atractivo muy grande que tiene esta profesión. Estudiar la técnica vocal es un poco la preparación necesaria para cantar en tu vida sin sufrir demasiado el paso del tiempo porque la voz sigue invariable. Considero que la manera ordenada de cantar es conociendo la técnica vocal y en mi caso siempre tuve una vida muy sana, soy muy tranquilo.

El aplauso es un “mimo” que suena fuerte y sostenido en cada show, qué emociones produce en el artista y en particular en Jairo.

Creo que el aplauso es el medidor de la calidad del trabajo que hacemos para saber si estuvo bien, regular o mal. Las emociones se sienten cuando estás interpretando las canciones. Ahí está la emoción más grande. El aplauso es un premio a lo que transmitimos, y el mayor logro es que la gente que está en la platea haya sentido algo parecido a lo que uno sintió interpretando las canciones.

Creo que la misión de un artista es hablar de la realidad y para todas las disciplinas artísticas, para los cantantes, para los actores, para los pintores, para los escritores lo importante es mostrar la realidad, la cual puede ser común a mucha gente cuando se tiene mucho éxito. Ahí está la labor perfecta del artista, no hacer una fotocopia sino dar una versión distinta de la realidad.

Todas tus canciones son bellas, dan ganas de cantarlas y saborearlas, pero a mi mamá le gustaba mucho “Carpintería José” que narra una versión íntima y humanizada del nacimiento de Jesús.

Sí, yo hice la música. La mayoría de las canciones que canto, te diría el ochenta por ciento, tienen mi música hecha un poco a la medida de mis posibilidades vocales. Me importa que las canciones tengan un estilo y el caso de Carpintería José pertenece a un amplísimo repertorio que escribimos con Daniel Salzano, uno de los más grandes poetas que ha tenido Córdoba y que tuve la suerte que se comunicara conmigo para componer canciones. Y no solamente por eso, porque nos hicimos muy amigos en el camino.

Hablanos de tus cuatro hijos que sin ninguna duda es el éxito más importante de tu vida.

Mis hijos son mi mayor orgullo. El mayor se llama Iván aunque también Jairo pero nunca lo llamamos así para evitar confusiones Si lo llevamos a un anglicismo sería Jairo Jr,

“Creo que he encontrado una relación extraordinaria, revitalizadora en el escenario”

jaja. Él es muy inteligente, muy preparado y culto. Fue primer hijo y nieto, lleno de cariño y con muchas influencias mías, de su mamá, de los abuelos españoles y algunos de mis cuñados. Uno de ellos lo introdujo en la lectura, por lo tanto Iván es un lector empedernido, vive en París hace muchos años, junto a su esposa argentina.

Yaco, se quedó a vivir en Argentina porque tuvo una historia de amor y formó familia en este país. Es productor y el que más conoce mis defectos y virtudes.

El tercero es Mario, abogado, licenciado en Ciencias Políticas y concejal en París, y con un par de amigos tiene un bufete de abogados.

Y Lucía la más pequeña nació en San Román, Olé, pegadito a París y tenía 8 años cuando regresamos a la Argentina. Ella es licenciada en arte y curadora y actualmente reside en Milá, Italia. Está casada y tiene tres hijos hermosos.

No es usual en el ambiente artístico vivir un gran amor que dure varias décadas, y junto a Teresa lo viviste plenamente. Hay una fórmula o sólo es “encontrarse” con la persona para toda la vida

Yo creo que no existe una fórmula, es algo que sucede con mucha naturalidad, sin forzarlo. Cuando conocí a Teresa y decidimos casarnos, bueno ella decidió que íbamos a

En pocas palabras…

AMOR

Imprescindible, no se puede vivir sin amor, como lo dice la canción.

VEJEZ

Tiene la ventaja de la experiencia que hemos ganado pero las dificultades para poner en práctica lo que hemos aprendido.

CÓRDOBA

Mi lugar, allí donde nací y crecí, soy cordobés como la peperina.

ÉXITO

No soy muy apegado al éxito y tampoco me afecta demasiado el fracaso. Siempre hay que seguir adelante.

AMISTAD

Muy importante, importantísimo. Un sentimiento muy argentino y como decía Borges “una pasión redentora” No he tenido muchos amigos en mi vida, pero han sido “verdaderos amigos”

DINERO

Sirve sí, es útil pero no me vuelve loco

LAURA

Es mi amor. Uno tiene pocos amores en la vida, muy pocos…

casarnos, muy moderna jaja fue una apuesta riesgosa porque éramos muy jóvenes. Hoy a la distancia sostengo que es necesario vivir un poco, adquirir madurez para llegar a estar seguro de que la cosa no va a tener grieta. En mi caso se dio así, pero es una circunstancia. Hemos tenido suerte con mi esposa en ese sentido.

Cómo es un día de Jairo hoy en Buenos Aires cuando no tiene actuación y está lejos de Cruz del Eje

Mis días son muy tranquilos, siempre haciendo alguna cosa y disfrutando mi hogar. A la gente que está conmigo le cuesta sacarme de mi casa, que camine, que ande, que me mueva. Me gusta mucho leer, aunque la pandemia afectó mi concentración, pero no me quejo.

Otras de mis pasiones es la pintura, me gusta pintar por temporadas, pero últimamente estoy muy entusiasmado. Lo mío es figurativo paisajes, personas y elementos.

Cantar junto a un nieto creo, es lo mejor que le puede pasar a un artista y vos interpretaste a dúo junto a Fran “Canción de las simples cosas” en la primera luna de Cosquín 2026. Qué pensás del futuro artístico de Fran Posse.

Creo que Fran es quien puede darle continuidad a la labor que ha sido principal de mi vida: el canto. Él tiene desde muy pequeño las condiciones para hacerlo, se nace, no se hace un cantante. Puede mejorar la técnica, trabajar y mejorar la capacidad de una buena afinación con constancia en el trabajo, pero tener una coloratura y un especial timbre de voz viene de origen. Tenemos una voz muy similar con mi nieto, creo que es genética y que la heredó de mí. Todos mis hijos cantan muy bien y puede ser también porque siempre estuvieron cerca y compartieron mi profesión de cantante.

Vale la pena volver a empezar, puede ser sanador y ni hablar en el amor!! Tenés novia…

Estoy en pareja con Laura que vive en Villa María, provincia de Córdoba. Tenemos una relación a la distancia, yo voy mucho a Córdoba y ella viene a Buenos Aires. Laura fue mi fan durante muchos años, hace 28 vio mi show por primera vez en el Hotel Hermitage de Mar del Plata, ahí le firmé un autógrafo y en varias oportunidades la vi porque cuando yo iba a Villa María o a sitios cercanos y siempre estaba en primera fila.

En Francia integraste tu música con la cultura musical de ese país y fuiste muy bien recibido por el público allá por 1970. Has vendido millones de discos y recibidos discos de oro y de platino en tierra francesa.

En Francia he compartido escenario con muchos famosos de la canción francesa y de una generación anterior a la mía, con Aznavour, Gilbert Bécaud, Charles Trenet, Sacha Distel, toda esa gente que para mí eran mitos. Increíblemente cuando empecé a cantar en Francia es como si hubiera

entrado por una puerta gigantesca y por la que yo no había hecho absolutamente nada para abrirla, se abrió sola.

La primera vez que salí a cantar fue mágico y lo hice en televisión, en un programa que se llamaba “Número Uno” con millones de telespectadores, el programa estrella de la televisión francesa. Entonces canté a dúo con Nana Mouskouri, artista griega. Después canté la canción del primer disco grabado en Francia… al día siguiente tuve la prueba de que algo pasaba, la gente me saludaba, me miraban, yo no entendía nada porque no hablaba francés.

De repente pasó una cosa extraordinaria, cuando cruzaba la calle frenó un coche y se bajó un cantante muy famoso, Pierre Perret, me dio la mano y me dijo “Me encanta lo que usted hace” Volvió al coche y se fue. Entonces sentí que algo grande podía pasar. Y pasó.

Sos un ejemplo de entusiasmo y fuerza arriba del escenario. ¿Cómo vivís las giras y cada actuación en distintos destinos del país?

En verdad los viajes son muy duros y algo cansadores pero lo demás me encanta. Entiendo que son cosas inherentes al trabajo del artista, lo he tomado como algo muy hermoso, porque cantar y hacer lo que a uno le gusta es un privilegio muy grande.

Es importante agradecer, tener ideas y entusiasmo para hacerlas realidad. Yo creo que he encontrado una relación extraordinaria, revitalizadora en el escenario. Es decir, puedo estar de mal humor, con problemas de la vida cotidiana pero cuando subo al escenario es como entrar en un universo en el que te movés de otra manera, caminas distinto, mirás distinto, te portás distinto.

En el escenario he cantado con gente del rock, del folklore, del tango. Con Jorge Rojas cantamos en Cosquín 2026.

Para finalizar esta hermosa charla, te pido un mensaje dirigido a los jóvenes que inician el camino del canto y la música, y seguramente sueñan con y triunfar.

Bueno, primero les digo que eligieron muy bien la profesión, generalmente como consecuencia de que otros lo impulsan porque cuando un chico canta y tiene el elemento fundamental que es la voz, hay un impulso espontáneo de la gente que lo rodea.

En mi caso tuve la suerte de encontrar una maestra que vio en mí posibilidades de verdad, recuerdo su apellido pero no su nombre, la señorita Capdevila.

La primera vez que canté no sabía que podía hacerlo, me gustaba más dibujar y pintar, pero realmente fue mi verdadera vocación el canto. Es muy importante tener confianza y trabajar mucho por la verdadera vocación.

¡¡Gracias Jairo esta entrevista será inolvidable!!

Del efluente al dato

¿Por qué medir es el paso que falta en la gestión ambiental?

Por: Ing. Agrónomo. Mariano Larrazabal Manager de circularworks by Montecor

Durante años, la gestión ambiental en buena parte del agro argentino se apoyó en una lógica tácita. Se sabía “más o menos” cuánto se generaba, en qué momentos aparecían los problemas y qué hacer cuando algo se desbordaba.

Esa forma de operar funcionó mientras el entorno fue tolerante y la exigencia externa baja.

Hoy, ese margen se achicó. Las inspecciones son más frecuentes, los pedidos de información más específicos y la trazabilidad dejó de ser un concepto teórico para convertirse en una demanda concreta.

En ese nuevo escenario aparece una brecha estructural.

Algunas empresas hablan de sostenibilidad, pero no pueden responder con precisión a una pregunta básica: ¿cuánto efluente generan realmente, con qué carga y en qué condiciones?

Sin datos, la gestión ambiental queda expuesta. Y cuando llega una inspección, la discusión ya no se da en el terreno de las buenas intenciones, sino en el de la evidencia.

Este artículo propone una idea simple, pero difícil de esquivar: sin medición no hay gestión, y sin gestión basada en datos no hay defensa técnica posible.

Cuando la gestión se apoya en supuestos

En la práctica cotidiana, es habitual encontrar establecimientos que operan con estimaciones generales.

Se habla de mucho o poco efluente, de momentos críticos del año, de lagunas que siempre funcionaron.

Ese conocimiento empírico no es despreciable. Surge de la experiencia y del oficio. El problema aparece cuando ese saber no está respaldado por información medible y comparable.

Cuando una empresa no mide volúmenes diarios, cargas orgánicas, tiempos de residencia o niveles de estabilización, queda atrapada en una gestión reactiva.

Actúa cuando algo se ve, cuando huele, cuando desborda o cuando alguien reclama. Mientras tanto, el sistema puede estar acumulando ineficiencias que no se perciben a simple vista, pero que tarde o temprano emergen.

La falta de datos también genera una falsa sensación de control. Todo parece bajo manejo hasta que deja de estarlo. Y cuando eso pasa, suele ser tarde y el costo se siente.

Por qué hoy medir se volvió indispensable

El aumento de las exigencias de trazabilidad no es una moda ni una presión aislada. Responde a un cambio profundo en la forma en que se evalúa la gestión ambiental.

Las autoridades ya no se conforman con declaraciones generales. Piden planes, registros, valores y coherencia entre lo que se dice y lo que ocurre en el campo.

Medir volúmenes de efluente permite entender la magnitud real del sistema. Medir cargas orgánicas ayuda a dimensionar el impacto potencial. Medir tiempos de estabilización indica si el proceso está funcionando o si solo se está acumulando material. Medir variabilidad muestra dónde están los puntos débiles de la operación.

Sin esa información, cualquier plan de gestión es frágil. Puede verse correcto en el papel, pero carece de sustento técnico. Y frente a una inspección, esa fragilidad queda expuesta.

El dato como herramienta de gestión, no como castigo

Existe una resistencia comprensible a la medición. Muchos productores y gerentes asocian el dato con el control externo, con la sanción o con la burocracia.

Sin embargo, en la práctica, ocurre lo contrario. Quien mide, gana margen de maniobra.

Tener datos permite anticipar picos de generación, ajustar procesos antes de que aparezcan conflictos y justificar decisiones técnicas con argumentos sólidos.

También permite diferenciar un evento excepcional de un problema estructural, algo clave cuando se discute con inspectores o autoridades locales.

Además, la medición ordena internamente. Reduce discusiones basadas en percepciones y las reemplaza por información compartida. El dato no elimina el criterio técnico, lo refuerza.

De medir para cumplir a medir para decidir

Una de las confusiones más frecuentes es pensar la medición solo como una respuesta al control.

En realidad, su mayor valor está en la toma de decisiones. Saber cuánta carga orgánica ingresa al sistema permite dimensionar correctamente la separación de sólidos. Conocer la evolución del efluente en el tiempo ayuda a definir si la estabilización es suficiente o si requiere ajustes. Registrar volúmenes y momentos críticos facilita planificar aplicaciones agronómicas sin improvisación.

Cuando la información se integra al proceso, la gestión ambiental deja de ser un apéndice incómodo y pasa a formar parte de la operación. Se vuelve una variable más a optimizar, como la logística o el consumo de insumos.

La trazabilidad como defensa técnica

En contextos de inspección, el dato cumple otro rol clave. Funciona como defensa técnica. Una empresa que puede mostrar registros, curvas de generación, tiempos de tratamiento y criterios de aplicación discute desde otro lugar. Se discute con evidencia, no con explicaciones.

Esto no garantiza ausencia de observaciones, pero sí cambia el tono de la conversación. La inspección deja de ser un interrogatorio y se convierte en una revisión técnica. Y esa diferencia es enorme en términos de desgaste operativo y reputacional.

La trazabilidad también protege frente

a conflictos sociales. Cuando hay registros claros, se puede explicar qué ocurrió, por qué ocurrió y qué se hizo para corregirlo. Sin datos, cada uno cuenta la historia como puede.

El salto pendiente en muchas empresas

A pesar de estas ventajas, muchas empresas del sector aún no dieron el salto. No por falta de interés, sino por inercia. La gestión ambiental quedó relegada a un segundo plano, sostenida con prácticas heredadas y poco documentadas. Cuando el contexto era flexible, alcanzaba. Hoy no.

El desafío no es tecnológico, sino cultural. Implica aceptar que medir no es per-

der control, sino ganarlo. Que registrar no es exponerse, sino ordenarse. Y que los datos no reemplazan la experiencia, la respaldan.

Del efluente al dato, y del dato al sistema

Cuando una empresa empieza a medir, aparecen sorpresas. Volúmenes mayores a los supuestos, picos concentrados en momentos específicos, tiempos de estabilización más largos de lo pensado. Lejos de ser un problema, ese es el punto de partida para mejorar.

A partir de ahí, la gestión ambiental se puede diseñar con lógica. Separación de sólidos dimensionada en función de datos reales. Almacenamiento pensado

según flujos medidos. Aplicación agronómica planificada con información confiable. Con números sobre la mesa, todo encaja mejor.

En ese proceso, enfoques técnicos como los que impulsa CircularWorks by Montecor empiezan a pesar de verdad. Ayudan a traducir la medición en operación.

No se trata solo de registrar y juntar datos, sino de usar esa información para diseñar procesos más estables, previsibles y defendibles.

El valor estratégico de medir

Medir no resuelve todos los problemas, pero evita muchos.

Reduce la improvisación, baja el riesgo y fortalece la posición de la empresa frente a terceros. Hoy, con más trazabilidad y menos margen para el desorden, no medir es jugar en desventaja.

El paso que falta en muchas gestiones ambientales no es una tecnología nueva ni una gran inversión. Es algo más básico y, a la vez, más profundo.

Pasar de suposiciones a información. Del efluente al dato. Y del dato a una gestión que se sostiene en el tiempo.

Porque, al final, la diferencia entre reaccionar y gestionar está en saber qué está pasando antes de que el problema se haga visible.

Y para eso, medir ya no es opcional.

Porque, al final, la diferencia entre reaccionar y gestionar está en saber qué está pasando antes de que el problema se haga visible.

EL ESPEJISMO DE LA INOCENCIA FISCAL

¿Alivio para el Productor o sencillez para el Fisco?

Suele decirse en los escritorios de las estancias que no hay horizonte más claro que aquel que se divisa tras una buena parva de trabajo cumplido. Sin embargo, en el terreno de las leyes impositivas, ese horizonte suele nublarse con la bruma de las tecnicidades. Hoy, el debate que ocupa las mesas de los directorios y las charlas a la sombra del ombú versa sobre un concepto tan sugerente como ambiguo: la "inocencia fiscal" y la mentada declaración simplificada en el Impuesto a las Ganancias, recientemente reglamentada por la Resolución General (ARCA) 5820/2026.

Para el hombre de campo, avezado en lidiar con la imprevisibilidad del clima y los vaivenes de la pizarra de granos, la pregunta surge con la fuerza: ¿Estamos ante una verdadera claudicación de la burocracia en favor del que produce, o es acaso un convite elegante para un comensal que no viste nuestras botas?

Una Distinción Necesaria: El Sujeto y la Norma

Es imperativo, antes de entrar en mayores honduras, separar el grano de la paja. La RG 5820/2026 se nos presenta como una herramienta de modernidad, un alivio para el espíritu agobiado por formularios infinitos. No obstante, al observar la fisonomía de esta medida, se advierte que su cuna no parece ser el establecimiento de mil hectáreas ni la planta de acopio de gran envergadura.

La norma es taxativa: el beneficio de la "inocencia" y la adhesión al régimen simplificado está reservado exclusivamente para las personas humanas y las sucesiones indivisas. Este es el primer punto donde el empresario debe aguzar la vista. Las sociedades de capital —S.A. o S.R.L.—, que constituyen la estructura jurídica de la inmensa mayoría de nuestras empresas medianas y grandes, quedan automáticamente excluidas. Para ellas, la sencillez no es una

opción; el rigor contable sigue siendo la única ley.

Para el productor individual que sí califica, la simplificación promete una declaración "precargada" por el organismo recaudador. Pero aquí reside el dilema: ¿puede un algoritmo centralizado capturar la realidad de un campo en movimiento?

El Conflicto de la Valuación: La Hacienda no es un Dato Precargado

Para el empresario, aquel que comanda estructuras profesionales y cuadros técnicos, la palabra "simplificado" suele despertar una ceja inquisidora. La gestión fiscal en el agro no es una mera suma de ingresos y egresos; es un arte que requiere de la precisión del orfebre.

Uno de los puntos de mayor fricción surge con la valuación de la hacienda. La normativa de ARCA pretende basarse en comprobantes electrónicos y regímenes de información existentes. Sin embargo, la verdad de la ganadería es biológica, no solo documental. Los nacimientos, las mortandades, los cambios de categoría y las sutiles diferencias entre invernada y cría exigen una valuación técnica que la "inocencia fiscal" difícilmente pueda digerir sin caer en la injusticia tributaria. Pretender que la complejidad de nuestras existencias ganaderas se resuelva con un "clic" en una pantalla es, cuando menos, una mirada bucólica de una actividad que es pura ciencia y sudor.

La Complejidad como Escudo y como Carga

El riesgo latente de abrazar esquemas de "inocencia fiscal" radica en la pérdida de beneficios que solo se encuentran en el rigor del régimen general. Las deducciones especiales, los quebrantos impositivos de ejercicios anteriores y, fundamentalmente, el ajuste

La verdadera ventaja competitiva no vendrá de una declaración más breve, sino de una gestión inteligente y una defensa firme de los derechos del que verdaderamente siembra el futuro del país.

por inflación impositivo son frutos que solo se cosechan con una contabilidad de fuste.

En un contexto donde la moneda erosiona el capital de trabajo, renunciar al detalle técnico por una "promesa de no fiscalización" (siempre que no haya una "discrepancia significativa" mayor al 15%, según reza la norma) puede resultar en un costo oculto prohibitivo. La "inocencia", en este caso, se paga con rentabilidad.

Reflexiones de Cara a la Próxima Campaña

La elegancia en los negocios, reside en distinguir qué traje nos queda mejor. La declaración simplificada puede ser un atuendo cómodo para quien transita por senderos llanos y escalas menores, pero para quienes escalamos las cumbres de la producción nacional, el rigor técnico sigue siendo el único camino seguro.

La "inocencia fiscal" es un concepto

Cuadro de Situación: El Dilema del Productor

Régimen General vs. Declaración Simplificada (RG 5820/2026)

casi bucólico, pero en la realidad del mercado global y la presión tributaria argentina, la única inocencia que se permite es la de creer que el Estado nos dará tregua sin exigir nada a cambio.

En conclusión: Saludamos la simplificación para quienes la necesitan —monotributistas en transición y pequeños contribuyentes generales—, pero

para el hombre de campo, es preferible mantener sus libros con la pulcritud que exige la excelencia. No buscar atajos donde la tierra pide surcos profundos. La verdadera ventaja competitiva no vendrá de una declaración más breve, sino de una gestión inteligente y una defensa firme de los derechos del que verdaderamente siembra el futuro del país.

Stine:

En el corazón de la "Cocina del Rinde" donde la genética se hace realidad

Con un despliegue de ciencia aplicada en Venado Tuerto, la compañía mostró el detrás de escena de su programa de mejoramiento. Con una adopción del sistema Enlist que ya roza el 33% del mercado y el objetivo de alcanzar el millón de bolsas de soja, Stine acelera su estrategia 360 para liderar la productividad en Argentina.

En el mundo del agro, solemos ver el producto final: la bolsa de semillas que llega al campo, el híbrido que resiste la sequía o la variedad de soja que rompe los techos de rinde. Sin embargo, pocas veces se tiene la oportunidad de entrar a "la cocina" del chef. En febrero de 2026, bajo el sol de Venado Tuerto, Stine decidió abrir las puertas de su campo experimental "El Campito" para que más de 400 productores y referentes del sector conocieran, sin filtros, el proceso de creación detrás de su genética de élite.

El valor de lo que no se ve

El concepto de "Safari Stine" ha evolucionado hacia la transparencia total. Juan Rosasco, responsable de marketing de la firma, explica que el objetivo es mostrar el esfuerzo humano y económico que sostiene cada material. “Les abrimos la puerta de nuestro restaurante y les mostramos al desnudo cómo es la receta de Stine para generar las variedades e híbridos que tenemos. El orador de cada estación es la persona que lo hace todos los días”, destaca.

Rosasco utiliza una analogía muy actual para explicar los tiempos de la biotecnología: “Estamos ocho años invirtiendo para poder sacar una variedad nueva. Así como el ganadero espera un año y medio para tener las crías de un ternero, nosotros podemos contar lo que lleva desde el primer cruzamiento hasta una variedad comercial, la plata que se gasta y el sudor que se pone en generar eso”. Detrás de cada lanzamiento hay un descarte masivo: de miles de cruzamientos manuales y procesos de selección, solo llega al productor el 1% que realmente supera todos los filtros.

Los números de la expansión y la legalidad

La apuesta por la tecnología está rindiendo sus frutos con un crecimiento vertical. Según los datos compartidos por Rosasco durante el Safari, el panorama de adopción en Argentina muestra señales claras de maduración:

• Sistema Enlist: Actualmente representa casi un 33% del mercado de soja.

• Legalidad en Soja: Si se considera la semilla fiscalizada más el uso propio reconocido (donde el productor paga regalía y vuelve a sembrar), se está llegando a casi el 50% de legalidad en Argentina.

• Crecimiento en Volumen: Desde 2022, Stine viene duplicando sus volúmenes año tras año. El objetivo para esta campaña es alcanzar las 800.000 bolsas de primera multiplicación, con la meta firme de llegar al millón de bolsas el próximo año.

• Market Share en Maíz: La compañía crece a un ritmo sólido del 33% anual, ostentando hoy una participación de mercado de entre el 5% y el 5,5%.

Estrategia 360 y contraestación

Para sostener este ritmo de lanzamientos, Stine opera bajo un esquema global "360" que integra programas de mejoramiento de Argentina, EE. UU. y Brasil. La clave de la velocidad está en Guyana; gracias a su posición geográfica, es posible obtener dos generaciones por año, acortando drásticamente los tiempos entre el cruzamiento inicial, la evaluación y el lanzamiento comercial.

Esta campaña, la empresa proyecta realizar 130.000 cruzamientos en soja. En maíz, el equipo de 75 personas ya alcanzó las 290.000 polinizaciones, trabajando en una red de evaluación que supera las 100.000 parcelas en 40 localidades de todo el país.

Disrupción en el lote: Hiperpetisos y Conkesta

El recorrido técnico cerró con anuncios que prometen cambiar la arquitectura de los cultivos. Por un lado, el maíz hiperpetiso, con materiales de baja estatura seleccionados naturalmente (sin genes de braquitismo) que permiten ingresar al lote en etapas avanzadas para aplicaciones tardías sin provocar daños mecánicos. En soja, la compañía presentó una nueva variedad Enlist Conkesta de grupo 5.6, que será la más corta del mercado dentro de esa tecnología.

Para Rosasco, el objetivo final es claro: "Que el vendedor pueda ofrecer los productos tranquilo, sabiendo que ningún material avanza porque sí; avanza porque es superior a lo que hay en el mercado y compite de igual a igual con todo "

Con la cocina abierta y los números sobre la mesa, Stine demuestra que la genética apuntada al rinde es la herramienta definitiva para la rentabilidad del productor.

Variación en la respuesta toxicológica a Clorantraniliprole en una población de Spodoptera frugiperda sobreviviente a Vip3Aa20

Por: Emilia Balbi1, Diego Szwarc2, Melina Almada2, Fernando Flores1 1 INTA EEA Marcos Juárez - 2 INTA EEA Reconquista E-mail: balbi.emilia@inta.gob.ar

Spodoptera frugiperda (J.E. Smith), conocida como oruga cogollera del maíz, es una de las principales plagas del cultivo a nivel mundial. Se caracteriza por su elevada capacidad reproductiva, amplio rango de hospederos y gran plasticidad ecológica, lo que le permite adaptarse a diversos sistemas productivos y condiciones ambientales (Nagoshi et al. 2012). A nivel global, S. frugiperda ha adquirido aún mayor relevancia tras su rápi- da invasión de África, Asia y Oceanía en la última década, generando fuertes impactos económicos y productivos y motivando intensos esfuerzos de investigación y desarrollo de tecnologías de manejo, incluyendo nuevos cultivos transgénicos y programas de manejo integrado de plagas (Malik et al. 2025).

En Argentina presenta generaciones continuas o superpuestas según la latitud. La región centro-norte del país, así como el NEA y el NOA, resultan las más desfavorecidas en términos de incidencia y voracidad de la plaga, debido a la coincidencia entre la siembra del cultivo y la ocurrencia de generaciones numerosas (Murúa et al. 2019; Almada et al. 2015). En estas regiones, además de su acción como cogollera, la especie puede alimentarse de los granos en espiga, y ante condiciones de sequía, cortar y barrenar tallos. En contraste, en la región central y sur agrícola las generaciones generalmente no se superponen durante un ciclo de cultivo y su acción es principalmente como cogollera (Balbi et al. 2018).

El manejo de esta plaga en la región se basa principalmente en el uso de maíces transgénicos para el control de lepidópteros (Bt). Entre las toxinas expresadas por maíces Bt, las del grupo Cry están ampliamente difundidas y han demostrado disminución de su eficacia en la última década (Szwarc, 2018). El transgén MIR 162 que codifica para la proteína Bt denominada Vip3Aa20 fue incorporado al genoma del maíz y comercializado por primera vez en 2011. Durante más de una década, el control de la oruga cogollera mediante la expresión de toxinas Vip en maíces cultivados mostró una eficacia elevada y sostenida (Balbi et al. 2018, Wen et al. 2023, Silva et al. 2024). Este evento en la actualidad se comercializa principalmente en combinación con toxinas del grupo Cry, mediante distintos esquemas de apilamiento génico (ArgenBio, 2026).

Durante la presente campaña de maíz, 2025/26, productores e investigadores reportaron daños inesperados de S. frugiperda en maíces transgénicos que expresan la toxina Vip3Aa20 (Vera et al. 2026). Szwarc (2018) demostró que esta especie

tiene capacidad para detectar las toxinas Bt cuando consume tejido foliar antes de que la cantidad ingerida cause efectos letales, por lo que el hallazgo de plantas consecutivas con grandes lesiones y presencia de orugas vivas es un fuerte indicio de cambios en la susceptibilidad de la especie a la toxina Vip3Aa20 (Imagen 1).}

Una vez que un cultivo Bt pierde eficacia en el control de una plaga, resurge la necesidad del control químico para evitar pérdidas de rendimiento. De hecho, recopilaciones de datos de productores dan cuenta de que la pulverización de insecticidas sobre cultivos Bt es una práctica habitual en la región maicera argentina (AAPRESID, 2025). En gran parte de esta superficie, el insecticida utilizado para el control de la oruga cogollera es el Clorantraniliprole. Este insecticida se consolidó como una herramienta clave para el control de lepidópteros debido a su alta eficacia, su modo de acción específico y su buen perfil ambiental. Pertenece al grupo de las diamidas antranílicas (IRAC 28) y actúa como modulador de los receptores de rianodina, provocando una liberación descontrolada de calcio en el músculo de los insectos, lo que deriva en parálisis, cese rápido de la alimentación y muerte (Lahm et al. 2025). Además, no sólo se utiliza como insecticida en maíz, sino también es una opción ampliamente utilizada en el cultivo de soja, la cual también es habitada por la plaga, lo que puede aumentar la presión de selección de las poblaciones.

El cálculo de la concentración letal media (CL₅₀) de un activo químico, definida como la concentración del principio activo necesaria para provocar la mortalidad del 50 % de los individuos expuestos bajo condiciones controladas, nos permite comparar la respuesta biológica entre poblaciones y detectar cambios en la sensibilidad asociados a procesos de selección o desarrollo de resistencia. Conocer la susceptibilidad de S. frugiperda a Clorantraniliprole en una población sobreviviente a Vip3Aa20 es información valiosa a la hora de implementar estrategias para su manejo, ya que entre los insecticidas registrados es uno de los más utilizados por su alta eficacia contra el orden de los lepidópteros y su bajo costo actual.

Objetivo

Imagen 1. Daño provocado por S. frugiperda en maíz que expresa la toxina Vip3Aa20

Determinar la concentración letal media (CL₅₀) de una población de Spodoptera frugiperda sobreviviente a Vip3Aa20 expuesta a Clorantraniliprole (20% i.a) y compararla con valores de CL50 obtenidos previamente para poblaciones del centro y norte de Argentina.

Materiales y métodos

La población de S. frugiperda sobreviviente a Vip3Aa20 fue colectada en la localidad de Reconquista (Santa Fe) durante septiembre de 2025 sobre el híbrido NK 842 Vip3. Las orugas fueron trasladadas al laboratorio de entomología de la EEA INTA Reconquista, donde hasta la finalización de su ciclo, fueron alimentadas con el mismo material vegetal del cual se colectaron. Una vez que llegaron al estado de pupa, se colocaron en tubos para permitir la emergencia de los adultos y su posterior oviposición, dentro de una cámara de cría de insectos mantenida a 25 ± 1 °C, con un fotoperíodo de 14:10 h (luz:oscuridad). La población fue trasladada en estado de huevo al laboratorio de entomología de la EEA INTA Marcos Juárez, en donde, una vez emergidas las larvas neonatas, se criaron sobre una dieta artificial a base de harina de soja, germen de trigo y levadura (adaptada de Greene 1976).

Para la determinación de la CL50 de Clorantraniliprole (producto formulado Amicor® Summit Agro) se utilizó la metodología Nº 20 propuesta por IRAC (Comité acción de la resistencia de Insecticidas) que establece criterios de evaluación y

“Conocer la susceptibilidad de S. frugiperda a Clorantraniliprole en una población sobreviviente a Vip3Aa20 es información valiosa a la hora de implementar estrategias para su manejo”
“En gran parte de esta superficie, el insecticida utilizado para el control de la oruga cogollera es el Clorantraniliprole”

Cuadro 1. Concentraciones testeadas del insecticida Clorantraniliprole, producto formulado Amicor® (ppm) sobre tres poblaciones de Spodoptera frugiperda evaluadas (Marcos Juárez, La Cocha y Reconquista).

Cuadro 2. Percentiles de la relación dosis - respuesta de las poblaciones al insecticida Clorantraniliprole (Amicor®) Cocha y Reconquista).

dosificación de insecticidas incorporados en dieta artificial y tiempos de evaluación según el principio activo evaluado (IRAC, 2025). La dieta con las diferentes dosis y orugas se colocaron en placas de cultivo de células de 12 pocillos, conteniendo cada pocillo 1,5 ml de dieta con solución insecticida en dosis creciente y se registró la mortalidad según la falta de movimiento al estímulo de contacto con una pinza entomológica.

Para la determinación de dosis, se utilizaron como referencia valores de CL50 obtenidos durante la campaña agrícola anterior (2024/25) para poblaciones de Marcos Juárez (Córdoba) y La Cocha (Tucumán) bajo la misma metodología de cría e igual protocolo de evaluación.

Cada dosis de fue evaluada en una población de 24 orugas. Las dosis testeadas para los diferentes formulados y poblaciones se listan a continuación (Cuadro 1).

Las orugas de tercer estadio (L3) fueron colocadas sobre la dieta una vez que esta última alcanzó la temperatura de 25 °C en cámara de cría. Conforme al protocolo utilizado, se realizó la evaluación de mortalidad a los 7 días desde el inicio del ensayo.

Los resultados fueron analizados con el método estadístico Probit por el programa PriProbit (Sakuma, 1998) con el formato equivalente de cálculo de varianzas y covarianzas de SAS, bajo un modelo de todo o nada (vivo/muerto). El análisis Probit es un método estadístico diseñado para analizar el tipo de respuestas todo o nada, modelando la relación entre un estímulo (dosis) y la probabilidad de que ocurra la respuesta (muerte del insecto). Este método transforma la probabilidad en una relación lineal, lo que permite calcular percentiles de la relación dosis-respuesta.

Resultados y discusión

Para las poblaciones de Córdoba y Tucumán se alcanzó el 100% de mortalidad con las dosis testeadas, en la población de Reconquista la dosis más alta ensayada produjo una mortalidad del 83 %, evidenciando la supervivencia de individuos tras la exposición por contacto e ingestión a 80 ppm de Clorantraniliprole. La población de Reconquista sobreviviente a Vip3Aa20 presentó una concentración letal media 21 veces superior a la población evaluada de Marcos Juárez y 9 veces superior a la población proveniente de La Cocha (Cuadro 2). Estos resultados

evidencian una marcada tolerancia al insecticida Clorantraniliprole, dado que el valor obtenido supera ampliamente a los previamente registrados para las otras poblaciones de campo. Asimismo, al no haberse alcanzado el 95 % de mortalidad requerido para la estimación definitiva del parámetro, la CL₅₀ calculada podría encontrarse subestimada y ser, en consecuencia, levemente superior.

Investigaciones llevadas a cabo recientemente en Asia detectaron poblaciones con distinto grado de susceptibilidad respecto a una población susceptible de referencia. En estas poblaciones, que variaron entre 2 y 10 veces en magnitud respecto a la susceptible, también se detectaron mecanismos genéticos asociados, como la sobreexpresión de genes de detoxificación del receptor de rianodina (Chen et al., 2023). Otro estudio en campo mostró que tras seis generaciones de selección con Clorantraniliprole, una población aumentó el valor de concentración letal media en 4 veces y presentó herencia moderada de la resistencia (h² ~0,20), sugiriendo que la resistencia puede acumularse gradualmente en condiciones de selección continuada (Abbas et al., 2025).

El presente estudio puede contribuir a esclarecer casos de fallas de control a campo en poblaciones sobrevivientes a híbridos Bt que expresan la toxina Vip3Aa20, cuando el control se realiza con el insecticida Clorantraniliprole. Esta información será de utilidad para el diseño de estrategias de manejo más eficaces de la plaga en el futuro, destacándose la necesidad de profundizar las investigaciones sobre el efecto de otros principios activos registrados y la rotación de diferentes mecanismos de acción en el campo.

Agradecimientos

Agradecemos la colaboración de Alejandro Vera en la recolección, cría y provisión de la población originaria de La Cocha, Tucumán.

Bibliografía completa en www.horizonteadigital.com

“La región centro-norte del país, así como el NEA y el NOA, resultan las más desfavorecidas en términos de incidencia y voracidad de la plaga”

#VIDRIERA 20 AÑOSExpoagro

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook