Comunicado ante la muerte de una trabajadora

Page 1

H ermandad O brera de A cción C atólica de córdoba OTRA MUERTE LABORAL EN LA CARRETERA Otra muerte laboral ha vuelto a golpearnos. De nuevo ha sido frente a un volante. Otra vez "In itínere" (accidente producido en el trayecto desde el trabajo a casa o viceveresa). Virginia Gómez era natural de la Carlota (Córdoba). Tenía 23 años, 1 niño de unos 5 años y un trabajo precario en la hostelería. Era camarera. En la noche del 28 de abril (día mundial de la salud laboral) al 29, volvía a casa desde un pueblo cercano, después de trabajar en un banquete de boda. Fue su última jornada de trabajo. Su caso se ha archivado en el cajón de los accidentes de tráfico. Parece ser que se debió a un fallo humano. Un fallo que muy posiblemente cometió ella. Y así queda la cosa. Virginia muerta. Su hijo huérfano… y su familia pidiendo ayuda para poder enterrarla. Mientras, nadie se pregunta qué pudo provocar ese siniestro. Puede ser que Virginia soportara un ritmo de trabajo tan alto que mermara sus reflejos al final de la jornada laboral. Quizás esa pesada mochila que nos han colgado a nuestra espalda bancos y gobiernos: su crisis financiera, la tuviera atosigada pensando cómo labrarse un futuro para ella… y para su hijo. A lo mejor no le llegaba el sueldo a final de mes y llevaba un tiempo racaneándole a su coche una revisión muy necesaria… pero demasiado cara para su economía. No hay rastro de estos interrogantes. Simplemente un número más en los accidentes de tráfico de fin de semana. Cifras preocupantes con las que nos desayunamos cada lunes. Pero una vez más, nadie se pregunta por qué esas mismas estadísticas: las de accidentes de tráfico, son más altas durante los días entre semana. Tampoco hay respuestas sobre el hecho de que las muertes laborales en carretera suponen el 50% del total de la siniestralidad laboral en nuestro país (30% In itínere y 20% en misión). ¿Por qué será que nadie cae en plantearse estos interrogantes?… Pues digámoslo claro: Por que vivimos en una sociedad criminal. Con unos gobernantes que hacen vejación de su responsabilidad: Procurar el progreso humano del Pueblo, porque andan plegados a los intereses del Gran Capital. Con unos entramados económico-financieros que desprecian la dignidad humana, ya que sólo encuentran digna su cuenta de beneficios. Con un sistema socio-cultural que nos ha entrenado durante años para que vivamos como meros consumidores/productores de sus mal llamados "bienes" de consumo. Y ahora cada vez le resultamos menos útiles como productores. Ya sólo nos quieren para consumir. Frente a todo esto, la D.S.I. proclama que "La responsabilidad de edificar el bien común compete, además de las personas particulares, también al Estado, porque el bien común es la razón de ser de la autoridad política.” (compendio de la DSI, nº 355) Por eso, seguidores, seguidoras de Jesús o no, debemos seguir gritando...

Córdoba, 11 de mayo de 2012


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Issuu converts static files into: digital portfolios, online yearbooks, online catalogs, digital photo albums and more. Sign up and create your flipbook.