Rovirosa
Causa de canonización de
Guillermo
HOAC
HOJA INFORMATIVA Nº 3
JULIO 2007
SU VIDA En 1946 los obispos españoles, conscientes del distanciamiento entre mundo obrero e Iglesia, deciden la creación de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) como organización que aproxime el Evangelio a los trabajadores. Por entonces Guillermo Rovirosa, sensible a este tema desde el final de la guerra civil, lleva ya cinco años incorporado a la Acción Católica en Madrid y ha ido formando un grupo de personas a las que ha contagiado su inquietud apostólica y social. Ésta es la razón por la que, a la hora de poner en marcha la HOAC, cuentan con él para organizarla. Rovirosa percibe que, en este encargo que le hacen, está la respuesta de Dios al ofrecimiento que él le había hecho de su vida en el momento de su conversión, deja su trabajo profesional en el Instituto Llorente y se consagra por entero a la tarea de construir la HOAC. Su estilo de vida se va a caracterizar por una pobreza alegre y un trabajo constante. Busca colaboradores y despierta capacidades en ellos. Convencido del valor de lo comunitario, trabajará siempre promoviendo comunidad y cooperación en todos los ámbitos. Su cercanía y diálogo con el mundo obrero lo va a hacer desde el respeto a su dignidad y a su cultura. Muy lejos de las actitudes paternalistas, en el fondo, humillantes, con que venía siendo tratado por la gente de Iglesia. Ve claro, ante los problemas laborales y sociales planteados, que los obreros han de tener el protagonismo que les corresponde; pero en su solución, como en la de todos los problemas humanos, el Evangelio tiene algo que decir. Es más: el Evangelio es la respuesta; no la respuesta técnica, que como personas inteligentes tendremos que buscar, pero sí la luz y el camino para dar con ella.