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Problemas Clinicos de las Becerras

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Problemas Clínicos de las becerras. Importancia económica de la becerra: Un establo lechero debe tener en promedio un 30% de repoblación anual y las únicas opciones que tiene para esto es comprar sus propios reemplazos o producirlos. Comprar becerras de reemplazos implica, además de los riesgos sanitarios que representa la importación de ganado, una inversión alta por el costo del animal en si, el transporte además de los aranceles que pueda implicar. Esto sin considerar el estado de salud que durante el viaje pueda deteriorarse. Producir las becerras de reemplazo dentro del rancho es la otra opción viable. La becerra de reemplazo es el factor limitante en el crecimiento o repoblación del establo lechero. Estadísticamente, para tener en el establo una becerra se requiere de 2 partos por vaca en condiciones de monta natural, ya que la probabilidad natural de fecundación es de 50% para macho y 50 % para hembra. Bajo estas condiciones, en tiempo, una vaca requiere de dos años y dos periodos de gestación para parir una becerra. Dos años de inversión en alimento, alojamiento y cuidados para la vaca que representan dinero invertido. No obstante, cuando se habla de Inseminación Artificial, se ha observado a lo largo del tiempo que la proporción de crías nacidas entre machos y hembras es de 6-4 y en algunos casos de 7-3 es decir que de cada 10 vacas inseminadas, en el mejor de los pueden obtenerse 3-4 hembras. Si tomamos en cuenta que una vaca en condiciones de explotación actual, puede dar entre 6-8 partos, es probable que tenga la capacidad para dar solamente una becerra en toda su vida productiva. El nacimiento de una becerra, constituye la posibilidad de recuperar con utilidad el capital invertido durante dos o los años que hayan sido necesarios para que una vaca para una becerra. Sin embargo, el hecho


de tener a la becerra nacida, no garantiza la recuperación de la inversión. Empezará a recuperarse dicha inversión, cuando esta becerra recién nacida sea productiva y para eso, tendrán que pasar mínimo otros dos años. Si esta becerra se mantiene sana, con plenitud de sus funciones orgánicas y se le da el cuidado y manejo adecuado. No existe ninguna garantía de que la inversión sea recuperada. Todo dependerá del cuidado que se tenga con la becerra y debe tenerse la plena convicción de que si la becerra muere, se pierde todo. El valor económico de la becerra, no está en el precio que la becerra tiene por sus kilos en carne, sino en el valor genético que tiene por su potencial de producción de leche. En la inversión realizada para obtenerla sea en tiempo o en manejo, alimentación y uso de instalaciones de la vaca que la parió. Dado que esta becerra no solo va a incrementar el tamaño del hato sino la calidad del mismo, lo que se reflejará aún a mayor plazo, con el incremento de la productividad del establo.

2.1. Enfermedades del becerro recién nacido: Las Enfermedades del becerro recién nacido se clasifican de la siguiente forma: Enfermedad fetal Enfermedad perinatal Enfermedad de la parturienta.

Enfermedad postnatal

Temprana Intermedia Tardía

Enfermedad Perinatal: Aquella que se presenta durante el nacimiento y puede ser atribuida a dos diferentes causas; enfermedad fetal y enfermedad de la parturienta.


-Enfermedad fetal: Involucran al feto o a la vaca, pero ocurre durante la vida intrauterina e incluye: Gestación Prolongada y/o aborto; Defectos Congénitos; Muerte Fetal con absorción y momificación. -Enfermedad de la parturienta: Comprende las complicaciones propias del parto e incluye: Anoxia Cerebral Ingestión de fluidos fetales. Lesiones del esqueleto y tejidos blandos. Enfermedad Postnatal: Aquellas que ocurren después del nacimiento y de acuerdo al tiempo de presentación puede ser de tres tipos: - Temprana: 0-48 horas después del nacimiento e incluye: Onfaloflevitis y Onfalitis. Desnutrición e Hipotermia. Colibacilosis y virosis intestinal. - Intermedia: 2-7 días de edad e incluye: Hipoglucemia e hipoinmunoglobulinemia. Diarrea y deshidratación. Neumonía y Septicemia. - Tardía: 1-4 semanas de edad e incluye: Enfermedad del músculo blanco Enterotoxemia u neumonía. Artritis y poliartritis. En Ganado lechero, la mortalidad de becerras al nacimiento suele ser del 10-15 %, aun cuando en condiciones normales no debiera superar el 5%. Existen algunos factores que incrementan el riesgo de morbilidad y mortalidad en las becerras recién nacidas. Instalaciones inadecuadas para el parto Falta de atención de la becerra al nacimiento. Alojamientos inadecuados para las becerras.


Consumo inadecuado de calostro en cantidad o tiempo. Sobrepoblación y hacinamiento. Falta total o parcial de higiene. Clima extremoso (calor o frío) y cambios bruscos de temperatura. Actitud del encargado (negligencia o apatía). Los problemas infecciosos que padecen las becerras durante la primer semana de vida son: Diarrea y deshidratación 75% Neumonía y Septicemia 17% Onfalitis y Onfaloflebitis 6% Otros 2% La puerta de entrada a las infecciones depende del momento en que se presenta la infección inicial. Cuando la enfermedad es de origen intrauterino, la puerta de entrada es la placenta, por efecto secundario a una infección hematógena o a la endometritis. Cuando la infección se presenta después del nacimiento, la puerta de entrada es el ombligo o la vía oral. En este caso el ambiente es el principal foco de infección, cuando la ubre se contamina con secreciones de partos anteriores o bien el becerro se contamina directamente por vía oral con secreciones de otros animales enfermos. 2.1.1. Características clínicas de la becerra al nacimiento. Las becerras al nacimiento, tienen un alto riesgo de enfermar y morir, debido a algunas características que las hacen susceptibles. Insuficiencia inmunitaria: Debido al tipo de placentación de los bovinos, las becerras no reciben ningún tipo de inmunidad a través de la placenta, por lo que esta, depende exclusivamente de la ingestión adecuada de calostro en cantidad y tiempo.


Las altas concentraciones de cortisol sanguíneo complican su capacidad de respuesta ante agresiones del medio, dado que en forma natural deprimen al Sistema Inmune, por lo que son altamente susceptibles de enfermar. El uso de estimulantes de la inmunidad durante esta etapa es fundamental para la supervivencia de la becerra. Ausencia de barrera gástrica: El estómago cuenta con un pH ácido, con el propósito de que cualquier sustancia extraña o microorganismo que pase por allí sea destruido. No obstante, el estómago de las becerras carece de este medio ácido durante las primeras 72 horas de vida, con el propósito de que las inmunoglobulinas del calostro pasen íntegramente. Esta característica implica el riesgo de que, junto con las inmunoglobulinas, también pasen algunos microorganismos que pueden colonizar o invadir la mucosa intestinal. Alta permeabilidad intestinal: Durante las primeras 24 horas de vida, el epitelio intestinal es altamente permeable, para permitir la absorción de las inmunoglobulinas del calostro a este nivel. Esta permeabilidad empieza a perderse después de las primeras 12 horas de vida. No obstante, la alta permeabilidad intestinal, también permite el paso de microorganismos que pueden pasar a la circulación para causar septicemia. Insuficiencia del Sistema Termorregulador. Las becerras tienen una incapacidad relativa para conservar su temperatura corporal, cuando se rebasan los límites superior e inferior de su área térmica de confort (22-28 grados C ). Son muy sensibles a la hipotermia, pues su sistema termorregulador no es del todo funcional, sino hasta después de 15 días. Por esta razón la manutención de su temperatura corporal depende en forma importante del consumo de carbohidratos como fuente de energía.


2.1.2 Resistencia a la infección. El momento critico en la vida de la becerra, se da durante las primeras 24-72 horas de vida. Las becerras recién nacidas no presentan ningún tipo de resistencia a las infecciones, mientras que no hayan consumido calostro. El consumo de calostro es un evento fundamental para la sobrevivencia de la becerra. Su Sistema Inmune no responde eficazmente contra la mayoría de los antígenos, aun cuando su capacidad de respuesta inmune inicia desde los 90-120 días de vida fetal. Los altos niveles de corticosteroides presentes en la becerra, reducen aún mas la capacidad de respuesta, dado que producen linfopenia, disminuyen la capacidad fagocitaria y en general el mecanismo de defensa celular. Transferencia de inmunidad pasiva. Después de la ingestión de calostro, la becerra absorbe inmunoglobulinas a nivel del epitelio intestinal, mediante un proceso de pinocitocis. Este es un proceso muy rápido dado que a los 90-120 minutos de iniciado el consumo, pueden detectarse altos niveles de inmunoglobulinas en la sangre. El periodo de absorción de inmunoglobulinas en las becerras se mantiene durante las primeras 24 horas, pero alcanza su máximo nivel durante las primeras 6 horas, es decir que después de este momento, la capacidad de absorción empieza a declinar y después de 24 horas, es prácticamente nula. Lo ideal es que la becerra consuma 2 litros de calostro durante las 3 primeras horas de vida. La pérdida de la permeabilidad intestinal a las inmunoglobulinas ocurre en forma espontánea, por contacto físico del calostro o de cualquier otro líquido y se presenta a un ritmo mayor después de las primeras 12 horas de vida.


La calidad del calostro mejora con el número de partos. En vacas adultas la cantidad y calidad de inmunoglobulinas es mejor que en vacas primerizas, por lo que el calostro ofrecido a la becerra debe provenir de las vacas mas viejas del establo. Puede alimentarse a la becerra con calostro durante 2-3 días, dado que aún cuando las inmunoglobulinas no se absorban después de este periodo, pueden ejercer protección mecánica contra la invasión bacteriana en la luz intestinal. Los niveles séricos de las inmunoglobulinas varían de acuerdo a dos factores: Ingestión insuficiente de inmunoglobulinas debido a: Volumen de calostro insuficiente producido por la vaca. Baja concentración de Inmunoglobulinas en el calostro. Consumo insuficiente de calostro, por conducta de la vaca o por incapacidad de la becerra. Absorción insuficiente de inmunoglobulinas debido a: Ingestión tardía del calostro Interferencia en la eficiencia de absorción. Presencia de bacterias y obstrucción mecánica. Decremento de inmunidad pasiva: Los niveles de inmunoglobulinas se mantiene durante 21 días, tiempo en que empiezan a disminuir y desaparecen totalmente a los 6 meses de edad. La capacidad de respuesta inmune, aunque no es eficiente, está presente al momento del nacimiento, pero alcanza la capacidad de protección adecuada hasta el primer mes de vida y alcanza su óptima funcionalidad hasta los 3 meses de vida. Obras consultadas. (Ver al final del capítulo).


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