SHE ENERO 2026

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Vivimos en un mundo en constante movimiento, sí. Pero también en un mundo que exige cada vez más a quienes lideran, especialmente a las mujeres: más presencia, más resultados, más adaptación, más resiliencia. A veces sin pausas. A veces sin permiso para detenerse. A veces olvidando que, antes que líderes, somos humanas.

En este contexto, liderar ya no puede entenderse solo como dirigir o avanzar sin descanso. Liderar hoy implica consciencia: saber escucharnos, reconocer nuestros límites, cuidar nuestras distintas dimensiones y construir desde vínculos que no desgasten, sino que sostengan. Porque no hay crecimiento real si el bienestar queda fuera del camino.

Esta nueva edición de SHE Magazine nace desde esa mirada. Desde la necesidad de abrir conversaciones honestas sobre el equilibrio, el autocuidado y el riesgo silencioso del burnout, especialmente en mujeres comprometidas, capaces y profundamente involucradas con su propósito. Mujeres que muchas veces confunden fortaleza con resistencia infinita, hasta que el cuerpo, la mente o el alma piden ser escuchados.

Creemos firmemente que el verdadero avance ocurre cuando entendemos el poder del ganar–ganar, cuando la colaboración es consciente y cuando el liderazgo se ejerce desde la coherencia, no desde la exigencia constante.

Nuestra portada refleja profundamente este espíritu. Nos acompaña Nancy Bravo, mujer migrante, madre, ciudadana del mundo y socia de SHE desde hace varios años. Pero más allá de cualquier título, Nancy es aliada, amiga y un apoyo constante para nuestra comunidad. Su historia y su presencia encarnan valores que forman parte del ADN de SHE: humanidad, compromiso, apertura y la capacidad de tender puentes entre culturas, miradas y personas.

Ella no es solo la portada de esta edición. Es el reflejo de muchas mujeres que han aprendido a habitar varios mundos sin dejar de ser fieles a sí mismas. Mujeres que lideran desde la experiencia, la empatía y la consciencia, demostrando que se puede crecer sin perder la esencia.

A lo largo de estas páginas también encontrarás contenidos de alto valor y miradas diversas que

nos invitan a reflexionar sobre liderazgo, identidad, bienestar, consciencia, cooperación y evolución. Voces que honran el trabajo del otro, que reconocen la riqueza de la diferencia y que nos recuerdan que crecer también implica escuchar, aprender y compartir.

En SHE creemos en la importancia de crear espacios donde las mujeres puedan encontrarse desde el entendimiento, la empatía y la colaboración. Espacios que acompañan tanto a quienes ya lideran proyectos y empresas, como a aquellas que están dando forma a nuevas ideas o descubriendo su propio camino. Porque cada proceso es válido. Porque cada etapa cuenta.

Esta edición es una invitación a abrirnos al mundo con respeto, a comprometernos con nuestro crecimiento integral y a expandir nuestra comunidad más allá de fronteras, sabiendo que cuando una mujer avanza con consciencia, muchas más se benefician con ella.

Que estas páginas sean un recordatorio de que no estamos solas.

De que liderar no tiene que doler.

Y de que juntas, cuando lo hacemos con sentido, siempre es mejor.

Gracias por ser parte de esta nueva etapa de SHE Magazine.

Sigamos construyendo conexiones con sentido.

Sigamos creciendo juntas.

López

Giselle López
Equipo de Dirección SHE

Editorial 01

Giselle López

Liderazgo con brújula: cómo crecer en negocios globales sin perder el propósito

Por Angélica Herrera

No es cansancio: es tu sistema nervioso pidiendo auxilio

Por Clemencia Moreno

El Poder Emocional de los Eventos Bien Creados

Por Lya Martínez

Cuando la fatiga no se ve: vivir con la Enfermedad de Sjögren

Por Yasmin Morales Dirinot

Nancy Bravo

Entrevista SHE

SHE no respalda ni recomienda ningún artículo en esta publicación o cualquier producto, servicio o información que se encuentre dentro de esta edición. Los puntos de vista y opiniones de los autores que representan artículos, les pertenecen sólo a ellos y no reflejan necesariamente las opiniones de SHE Hispanas Emprendedoras.

Directorio

Verónica Sosa

Presidente

Giselle López

Dirección y Edición

Viola Edward

Consejo editorial

Javier Sánchez

Diseño gráfico

Veruska Sosa

Dpto. Legal

Colaboradores

Angélica Herrera

Clemencia Moreno

Lya Martínez

Yasmin Morales Dirinot

Katiuska González

Viola Edward

Victor Díaz

Susi Velasco

Portada del mes

Nancy Bravo

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Cuando la calma no cabe en la agenda

Por Katiuska González

Premios ILBA 2025 20 24 26

El acuerdo invisible del amor y los resultados visibles

Por Viola Edward

Cuerpo entrenado, mente estratégica

Por Victor Díaz

Por Susi Velasco

Liderazgo con brújula Cómo crecer en negocios globales sin perder el propósito

Por Angélica Herrera

En los negocios internacionales, la ambición suele venir acompañada de una presión silenciosa: “crece rápido o desaparece”. Pero las mujeres emprendedoras sabemos algo que el mercado a veces olvida: el crecimiento que vale la pena no se improvisa, se construye con criterio. Liderar con propósito no es un adorno emocional; es una ventaja competitiva cuando se convierte en método: decidir con datos, negociar con claridad, cuidar la reputación y sostener relaciones de largo

plazo. Esta mirada conecta con lo que en realidad mueve mi día a día, se trata de inspirar, educar e informar con herramientas útiles para la vida real.

Mencionado lo anterior, comenzaré por decir que he visto empresas con productos muy interesantes detenerse por no tener “orden de casa” antes de internacionalizar: cotizaciones sin Incoterms claros, precios sin estructura de costos completa, comunicaciones con compradores que dependen

de “a ver si contestan”, o decisiones de mercado basadas en intuición. La buena noticia: no se necesita ser gigante para jugar en serio. Se necesita un sistema sencillo y constante.

Propongo cuatro pilares prácticos para crecer con liderazgo consciente en mercados globales:

1) Claridad comercial (lo básico bien hecho)

Antes de buscar clientes fuera, define tres elementos con disciplina: tu oferta en una frase (qué resuelves y para quién), tu promesa verificable (calidad, tiempos, servicio), y tus condiciones operativas (capacidad, plazos, requisitos). Un ejemplo cotidiano: una marca de moda sostenible puede enamorar por diseño, pero gana el negocio cuando demuestra consistencia en tallajes, fichas técnicas, empaques y entregas. Lo tradicional aquí es oro: documentos claros, acuerdos por escrito y estándares repetibles.

2) Evidencia (datos que te protegen y te venden)

El “me parece” es caro en comercio exterior. Sustitúyelo por evidencia ligera pero útil: una matriz de mercados (demanda, requisitos, logística, competencia), un cálculo de costo total (producción + empaque + certificaciones + flete + seguros + trámites), y un guión de negociación por escenarios (qué cedes, qué no, qué propones). Si usas IA, úsala con criterio: que te ayude a ordenar información, comparar opciones y redactar mejor, pero que la decisión final pase por tu experiencia y tu ética.

3) Conversación (negociar sin perder el centro)

Negociar con propósito no es “ser suave”; es ser firme y justa. Una práctica poderosa: pasar de “precio” a “valor y riesgo”. En vez de discutir solo USD por unidad, pon sobre la mesa: estabilidad de suministro, cumplimiento, trazabilidad, respuesta ante contingencias y claridad contractual. Muchas compras internacionales premian a quien reduce incertidumbre. Y ahí, el liderazgo femenino suele brillar: escucha estratégica, lectura intercultural y capacidad de construir confianza sin ceder el control.

4) Cuidado (bienestar y reputación como activos)

En internacionalización, tu reputación viaja más rápido que tu carga. Cuidar procesos, promesas y

relaciones es cuidar tu marca. También es cuidar tu energía: agenda de seguimiento, límites sanos, y un ritmo sostenible. No hay expansión exitosa si el equipo vive apagando incendios. La disciplina tradicional (planificación, revisión, control) es la base moderna de la tranquilidad.

Para aterrizar estos pilares, te dejo un mini-checklist de 15 minutos que puedes pone en práctica de inmediato:

• ¿Tengo 3 prioridades comerciales claras para esta semana o trimestre?

• ¿Qué datos necesito para decidir mejor (y dónde lo consigo)?

• ¿A quién debo dar seguimiento hoy (con fecha y próximo paso)?

• ¿Qué promesa hice y cómo garantizo cumplirla?

• ¿Qué puedo simplificar para no desgastarme?

El liderazgo consciente en negocios no se mide por lo “bonito” del discurso, sino por la coherencia entre lo que dices y lo que entregas. Crecer globalmente con propósito es posible cuando combinas tradición y visión: procesos sólidos, decisiones con evidencia, relaciones cuidadas y una ambición que no se disculpa. Mi invitación es sencilla: elige un pilar, aplícalo y observa cómo cambia tu manera de liderar. Porque cuando una mujer emprendedora crece con brújula, no solo cruza fronteras: abre camino para otras.

Angélica Herrera

Consultora en comercio internacional y estrategia global con enfoque humano

YouTube: @viajesynegocios

LinkedIn: Angélica Herrera Muñoz

No es cansancio Es tu sistema nervioso pidiendo auxilio

Muchas mujeres hispanas emprendedoras viven con la sensación constante de estar cansadas, pero no necesariamente agotadas “al punto de parar”. Siguen adelante con dolores de cabeza recurrentes, noches de mal dormir, irritabilidad o una desconexión emocional difícil de explicar. Lo atribuyen al negocio, a la familia, a la migración, a la etapa vital. Piensan que es parte del camino emprendedor. Que ya pasará.

Y mientras tanto, siguen.

Siguen creando.

Siguen resolviendo.

Siguen sosteniendo equipos, clientes, hogares y expectativas.

No porque no les cueste, sino porque parar no parece una opción viable cuando todo depende de ellas.

En la cultura emprendedora, y especialmente entre mujeres hispanas, el cansancio suele romantizarse. Se confunde compromiso con sobreexigencia y resiliencia con aguante. El problema no es trabajar duro por un proyecto propio, sino normalizar un estado de desgaste continuo sin escucharse.

Las señales que aparecen antes del colapso

El burnout rara vez empieza con un colapso evidente. Empieza mucho antes, de forma silenciosa.

Dolores corporales persistentes.

Dificultad para dormir aunque el cuerpo esté exhausto.

Irritabilidad constante.

Sensación de estar desconectada de lo que antes motivaba.

A esto se suma una señal socialmente premiada: estar siempre disponible. Responder rápido. No fallar. Poder con todo. En el emprendimiento, esta actitud suele verse como fortaleza, cuando en realidad puede ser una trampa.

El burnout no empieza cuando te rompes, empieza cuando dejas de escucharte y normalizas las grietas que ya se están abriendo.

No es debilidad: es fisiología

Aquí conviene ser claras: tu cuerpo no te está fallando.

Cuando el estrés se vuelve crónico, el sistema nervioso entra en un estado de alerta permanente. El cortisol, la hormona asociada al estrés, se mantiene elevado porque el cuerpo interpreta el entorno como una amenaza constante. No una amenaza puntual, sino sostenida: incertidumbre económica, responsabilidad total, miedo a fallar, presión interna.

Desde ese lugar, el cuerpo hace exactamente lo que sabe hacer: protegerte.

Te mantiene alerta, reactiva, enfocada en resolver. El problema no es esta respuesta en sí, sino no salir nunca de ella. Vivir permanentemente en modo supervivencia tiene un costo físico y emocional.

Lejos de traicionarte, tu cuerpo está cumpliendo su función. El verdadero trabajo empieza cuando

aprendemos a enseñarle que no todo es peligro real y que podemos responder desde otro lugar, no sólo reaccionar.

Este cambio de mirada suele generar alivio, validación y una responsabilidad distinta: más consciente, menos castigadora.

Cortisol y falso descanso

Muchas emprendedoras “descansan” sin descansar de verdad.

Ver series mientras contestan mensajes. Hacer scroll infinito como única desconexión. Acostarse temprano con la mente acelerada.

Estas pausas pueden aliviar momentáneamente, pero no siempre regulan el sistema nervioso. A veces solo anestesian el cansancio.

No todo descanso baja el cortisol.

Algunos descansos son solo parches si no se trabaja el problema interno de fondo.

La pregunta incómoda, pero necesaria, es esta: ¿Estoy descansando o solo evitando parar y escucharme?

Regulación no es productividad

Antes de hablar de herramientas, algo esencial: esto no va de relajarte para rendir más. Va de entrenar tu sistema nervioso y desarrollar competencias internas que te permitan responder con mayor claridad, incluso en momentos de alta presión.

Menos reacción automática. Más espacio interno. Más capacidad de elegir.

Tres micro ejercicios de regulación en cinco minutos

No requieren silencio absoluto ni cambiar tu rutina. Son discretos y aplicables en la oficina o frente al ordenador.

1. Lanzar el ancla

Cuando notes urgencia o aceleración, lleva la atención al cuerpo: pies apoyados en el suelo, contacto de la espalda con la silla, respiración

entrando y saliendo. No intentes calmarte. Solo vuelve al presente.

2. Nombrar la historia

Di mentalmente: “mi mente me está contando que…”. Puede ser “no puedo parar”, “si fallo pasa algo”, “todo depende de mí”. Agradece la intención de protegerte y crea un pequeño espacio antes de decidir cómo actuar.

3. Ver, escuchar y sentir

Sin cerrar los ojos ni cambiar de postura, identifica tres cosas que ves a tu alrededor, tres sonidos y tres sensaciones corporales (el peso del cuerpo en la silla, los pies apoyados, el aire entrando por la nariz). Este ejercicio le indica al sistema nervioso que el entorno es seguro en este momento.

El efecto suele ser inmediato: respiración más profunda, menos urgencia y mayor presencia corporal.

Para cerrar

Observarte no te hace débil. Tomarte en serio no te quita ambición. Buscar otro tipo de ayuda no es rendirte: es liderarte desde dentro.

A veces, la decisión más estratégica no es seguir empujando, sino aprender a sostenerte mejor.

Especialista en prevención del estrés crónico y burnout en contextos de alta exigencia.

Instagram: @clem_montero

El Poder Emocional de los Eventos Bien Creados

La organización de un evento, sea una celebración íntima o una gran conferencia empresarial, no es solo una cuestión de planificación, decoración o cronogramas.

Es una oportunidad de oro para crear una experiencia única e irrepetible.

Desde mi experiencia, lo que realmente transforma un evento en algo inolvidable no es solo lo que ocurre, sino cómo se hace sentir a quienes lo viven y eso, amigas emprendedoras, es pura magia.

Una magia que no se busca afuera, está dentro de cada una de nosotras.

Una magia que se activa con pasión, profesionalismo y atención a los detalles.

Porque los eventos, bien pensados, son una poderosa herramienta de expresión.

Nos permiten mostrar quiénes somos, cómo vemos el mundo, y hacia dónde queremos ir. Son un reflejo de nuestra visión, de nuestros valores y de lo que creemos posible.

Recuerdo un evento empresarial particularmente grande en el que trabajamos hace unos meses. Al finalizar la jornada, una de mis clientas me escribió algo que me marcó profundamente:

“Te felicito por el ambiente de calma que sentí y que solo puede darse cuando todo está en orden y en los tiempos que deben darse. Esto solo sucede cuando hay planeación y profesionalismo, ambas muy bien llevadas de tu mano. Me sentí calmada, confiada y atendida sabiendo que cosas tan fundamentales estaban en buenas manos. Logística y decoración: 100%.”

Leer esas palabras me llenó de orgullo, pero sobre todo me recordó por qué hago lo que hago: para conectar con la emoción de cada persona, para transmitir cuidado, protección, armonía, confianza y belleza, incluso en medio del ritmo acelerado de los eventos empresariales.

Amor y logística: el binomio que lo cambia todo

El Dr. Joe Dispenza me dijo: “Hay dos cosas importantes en un evento: Amor y Logística.”

Cuánta verdad…porque no basta con que el horario se cumpla al minuto o que las sillas estén perfectamente alineadas. Lo que verdaderamente marca la diferencia es que cada elemento tenga alma, que cada flor, cada iluminación, cada elemento y espacio, hable el lenguaje del propósito y la intención del evento y del corazón de quien lo organiza.

Cuando estas dos fuerzas se unen, nace algo poderoso: un evento perfectamente diseñado desde el corazón. Se trata de orquestar cada elemento para que todo fluya con armonía, generando una atmósfera que hable por sí sola.

He tenido el privilegio de diseñar eventos de alto impacto: encuentros de empresarias, congresos médicos, Conferencias, Seminarios y en todos ellos, el enfoque ha sido el mismo: traducir la esencia del mensaje en un ambiente que se sienta especial, envolvente y emotivo. Una verdadera experiencia sensorial alineada con lo que una marca, una persona o una comunidad quiere transmitir.

La magia está en los detalles

Muchas veces creemos que los detalles son solo adornos. Pero no, los detalles son la puerta a lo

imborrable: Una bebida al llegar, un rincón de bienvenida, una música que conecte con nosotros, un regalo pensado con intención, son gestos que convierten una simple reunión en una experiencia transformadora.

Como organizadora de eventos, me apasiona mostrar que la magia esté en hacer con intención. Un evento no es solo una fecha en el calendario. Es una oportunidad para dejar huella, para liderar con sensibilidad y para conectar auténticamente.

Y tú, como mujer empresaria, mereces espacios donde lo que sueñas se materialice con precisión y belleza. Donde tu mensaje se exprese con claridad, elegancia y emoción. Donde cada aspecto esté en su lugar.

Mi invitación, desde el corazón, es que te permitas vivir y ofrecer eventos con alma. Ya sea una reunión íntima con tu equipo, un aniversario empresarial o un gran congreso internacional, hazlo desde el amor y la intención. Porque cuando eso sucede, la emoción queda tatuada en la memoria de quienes estuvieron ahí.

Y si en algún momento necesitas ayuda para poner toda esa magia en marcha, aquí estaré, con mi equipo, lista para escucharte, acompañarte y construir juntas esa atmósfera perfecta que solo puede surgir cuando alguien cree que: “La vida es un gran evento“.

Fundadora y CEO de L.M. Producciones Especialista en crear Espacios de Relación Social,Organización, Planificación y Ejecución de Eventos.

Creadora del Método “Decopresencia” SHEmbajadora Colonia-Alemana.

Instagram: @l.m.producciones www.lm-producciones.com

Lya Martínez

Cuando la fatiga no se ve

Por Yasmin Morales Dirinot
Vivir con la Enfermedad de Sjögren

Una realidad silenciosa que merece ser visible

Durante mucho tiempo, muchas mujeres aprenden a convivir con una sensación de agotamiento constante sin cuestionarse demasiado. Se levantan cada mañana, cumplen con sus responsabilidades, trabajan, cuidan, responden, avanzan. Desde fuera, todo parece estar en orden. Sin embargo, por dentro, la energía no acompaña. No se trata de cansancio puntual ni de una mala noche de sueño. Es algo más profundo, persistente y difícil de explicar: fatiga.

La Enfermedad de Sjögren es una enfermedad autoinmune sistémica que afecta mayoritariamente a mujeres y que resulta ser poco reconocida. Tradicionalmente se ha asociado a la sequedad ocular y bucal, pero su impacto va mucho más allá. Uno de sus síntomas más limitantes —y a la vez más invisibles— es la fatiga persistente: una fatiga que no mejora con el descanso y que condiciona de forma directa la vida cotidiana.

Esta invisibilidad es uno de los grandes retos. Muchas mujeres con Enfermedad de Sjögren continúan funcionando durante años sin un diagnóstico claro. La fatiga se normaliza, se atribuye al estrés, al ritmo de vida, a la carga mental o emocional. Se aprende a rendir con menos energía, a compensar, a exigirse un poco más. Mientras tanto, el cuerpo envía señales que no siempre encuentran espacio para ser escuchadas.

La fatiga asociada a esta enfermedad no es una percepción subjetiva ni una falta de voluntad. Tiene una base biológica compleja que incluye procesos inflamatorios, alteraciones del sistema inmunológico y un impacto real sobre los sistemas que regulan la energía y la recuperación. Aun así, al no ser visible ni fácilmente medible, por lo que puede ser minimizada tanto en el entorno social como en el sanitario. Esto puede generar incomprensión, culpa y una sensación de aislamiento difícil de explicar.

Hablar de la Enfermedad de Sjögren implica también hablar del cuerpo femenino y de cómo muchas mujeres han aprendido a desconectarse de sus propias señales para poder seguir adelante. En una sociedad que valora la productividad constante, detenerse a reconocer la fatiga puede vivirse como un fracaso, cuando en realidad es un acto de conciencia y autocuidado.

Desde una mirada centrada en el bienestar y la rehabilitación, es importante comprender que no siempre se trata de hacer más, sino de hacer de otra manera. Aprender a gestionar la energía, respetar los tiempos del cuerpo y entender los límites reales no significa renunciar a una vida plena, sino adaptarla de forma sostenible. La educación corporal, la actividad física bien pautada, el descanso reparador y un acompañamiento profesional adecuado pueden marcar una diferencia significativa en la calidad de vida.

Visibilizar la Enfermedad de Sjögren no es etiquetar ni reducir a quien la vive a un diagnóstico. Es, por el contrario, ofrecer contexto, apoyo y legitimidad a experiencias que durante demasiado tiempo han sido silenciadas. Poner palabras a lo que no se ve alivia la carga emocional, mejora la comunicación con el entorno y facilita un abordaje más humano y realista.

La fatiga no siempre se nota desde fuera, pero se vive cada día. Reconocerla, nombrarla y comprenderla es un primer paso para dejar de luchar contra el propio cuerpo y empezar a caminar con él. Porque vivir con una enfermedad invisible no debería significar vivir en silencio.

Yasmin Morales Dirinot

Médica rehabilitadora y paciente con Enfermedad de Sjögren.

Instagram: @yasminmorales.rhb

CONOCIENDO A

Nancy Bravo

Activa tu inteligencia cultural, para brillar y conectar con éxito en este mundo global

¿Quién eres?

Soy Nancy Bravo, mexicana de origen y ciudadana del mundo. He vivido entre tres culturas, México, Alemania y España, y eso me ha enseñado que el mundo se entiende mejor desde el encuentro. Hablo tres idiomas: español, inglés y alemán, y a través de ellos comparto mi mensaje de conexión humana por medio de la interculturalidad.

Soy mamá, esposa, viajera y creadora de la Agencia y Academia Bravo Intercultural, un proyecto que impulsa el liderazgo global, la diversidad y el entendimiento entre personas. Acompaño a directivos, líderes, “expats”, migrantes profesionales a cruzar fronteras internas y externas con empatía.

Soy autora del libro ¡Bravo! Soy internacional, una invitación a reconocernos en la diversidad y a crear tu nuevo entorno con éxito a través de las herramientas interculturales. Disfruto escribir, leer, reflexionar, practicar yoga, zumba, meditación y jugar básquetbol. Vivo entre culturas y desde ese

espacio intermedio construyo puentes donde otros ven distancia y barreras.

¿Cuál fue tu motivación para lograr lo que tienes?

Mi motivación nació de mi propia experiencia migratoria. Vivir en tres países tan distintos me hizo comprender la belleza y el desafío de adaptarse sin perderse. Quise transformar esa vivencia en acompañamiento para otros.

Me inspira ver cómo las personas descubren su fuerza cuando se sienten comprendidas y cómo la diversidad puede unir en lugar de separar.

También me mueve mi familia: deseo que mi hija crezca sabiendo que el mundo es su casa y que la empatía es la herramienta más poderosa para liderar. Cada idioma aprendido, cada cambio de país y cada historia compartida reafirman mi propósito: ayudar a otros a sentirse en casa dondequiera que estén.

¿Cómo cuidas tu cuerpo, mente y alma?

Mi bienestar es un equilibrio dinámico. Cuido mi cuerpo con movimiento: practico yoga, zumba y básquetbol, disciplinas que me llenan de energía y alegría. Cuido mi mente leyendo, escribiendo y reflexionando; la escritura es mi ancla, mi forma de ordenar pensamientos y emociones.

Mi alma la nutro con meditación, naturaleza y conexión humana. Los viajes en vela y en coche caravana con mi familia se han vuelto una experiencia espiritual: me recuerdan que el hogar no es un lugar fijo, sino un estado interior. Además de que aprovecho para conectar con otras personas y aprender de ellas.

Cuidarme significa estar presente: escucharme, agradecer y sostenerme con amabilidad. Es un acto de equilibrio entre el hacer y el ser.

¿Cuál crees que es la barrera más importante para el liderazgo femenino?

Una barrera clave es la exigencia de hacerlo todo solas. Las mujeres a menudo cargamos con expectativas irreales y olvidamos pedir apoyo o aliarnos con otras mujeres y con los hombres.

Creo que el liderazgo femenino no busca excluir, sino incluir a todos los géneros. Necesitamos caminar junto a ellos, sensibilizarlos e invitarlos a ser parte del cambio.

El liderazgo del futuro será colaborativo, empático y diverso, y para ello se requiere que aprendamos a escucharnos y complementarnos.

La fuerza femenina florece cuando se acompaña de redes genuinas, cuando dejamos de competir y comenzamos a construir juntas y juntos.

¿Qué mujer te inspira y por qué?

Mi madre ha sido mi mayor inspiración. Fue seleccionada nacional de básquetbol en México y me enseñó con su ejemplo que la disciplina y la pasión abren caminos. Su fortaleza ante la adversidad y su amor por el deporte marcaron mi vida.

También me inspiran las mujeres migrantes profesionales que asesoro: su capacidad de reinventarse sin romperse es admirable.

Admiro y agradezco a las mujeres con quienes colaboro o que me mentorizan; aprendo de su sabiduría, su generosidad y su valentía. Me inspiran porque, en distintos idiomas y contextos, todas compartimos un mismo propósito: avanzar sin dejar de ser nosotras mismas.

¿Cuál ha sido tu mayor reto en tu activismo y cómo lo has vencido?

Mi mayor reto ha sido sostener el equilibrio entre el activismo intercultural y mi propio bienestar.

Promover la empatía y la inclusión puede ser desafiante cuando el entorno no siempre está listo para escuchar. Como la interculturalidad es un tema nuevo para muchos, ha tocado abrir camino y en ocasiones ha sido agotador. Moverme en diversas áreas: empresas, universidades, instituciones e individuos; diversos idiomas, creencias y países para crear una conciencia diversa en donde todos aprendemos de todos puede ser en ocasiones, una meta titánica.

Lo he vencido recordando mi propósito y confiando en los pequeños pasos. Cada persona que logra sentirse bienvenida en otro país, es una victoria silenciosa.

He aprendido que el cambio no se impone, se inspira. Mi labor no es transformar el mundo sola, sino sumar mi voz a una red de personas que creen que juntos es mejor. Esa certeza me da fuerza para seguir caminando con esperanza.

Cuando la calma no cabe en la agenda

El costo invisible de sostener demasiado y la necesidad de simplificar

Sostener muchas cosas al mismo tiempo deja huella. No siempre se nota desde afuera, pero por dentro se siente. La mente va más rápido que el cuerpo, las ideas se dispersan y aparece una sensación persistente de estar en deuda, incluso cuando la vida, en apariencia, funciona.

Durante años pensé que eso era normal. Que vivir así era parte de crecer, de liderar, de responder a todo lo que había elegido construir. La casa, el trabajo, los proyectos, las responsabilidades. Todo avanzaba, pero algo no terminaba de asentarse. Me costaba enfocar, decidir con calma y, sobre todo, descansar de verdad.

No fue el desorden lo que me llevó a hacerme preguntas. Fue el exceso. Ese que no siempre se ve, pero que ocupa espacio mental, emocional y energético. Y fue ahí cuando entendí que ordenar no era suficiente. Antes, necesitaba simplificar.

Con el tiempo, esa comprensión se volvió una práctica cotidiana. No como una meta a alcanzar, sino como un proceso al que vuelvo una y otra vez. Empecé a vivir desde una idea sencilla que hoy me acompaña como brújula: menos es más y suficiente lo es todo. No como consignas, sino como criterios para elegir.

Hubo también un cambio externo que acompañó ese movimiento interno. Pasé de vivir en una casa de dos mil quinientos metros cuadrados a un espacio de ciento diez. No lo cuento como ejemplo ni como aspiración. Lo cuento porque, en mi caso, fue profundamente liberador. No sentí que estaba perdiendo algo, sino soltando peso. Como cuando te quitas cadenas que ya ni sabías que llevabas.

Ahí el minimalismo dejó de ser una idea y se convirtió en una experiencia. No de carencia ni de restricción, sino de alivio. Al acercarme a lo esencial, algo cambió de manera natural. Mi forma de comprar, por ejemplo, dejó de ser automática. Ya no quería cualquier cartera, cualquier par de zapatos, cualquier objeto bonito. Empecé a elegir aquello que realmente merecía estar conmigo, lo que me representaba, lo que tenía sentido en esta etapa de mi vida.

Ese mismo criterio empezó a trasladarse a otros espacios. A la agenda. A los compromisos. A las

decisiones que antes tomaba casi sin pensar. Simplificar no era solo reducir cosas; era elegir con intención.

Entendí que el orden sostenible no se construye desde el control, sino desde la consciencia. Cuando hay menos, el orden deja de ser una tarea pesada y se vuelve un soporte que acompaña, en lugar de exigir.

Ese entendimiento es el corazón de mi trabajo como coach de orden consciente. No acompaño la búsqueda de casas perfectas, sino de entornos que sostengan la vida real. Porque cuando el espacio deja de competir por atención, el enfoque vuelve. Las ideas fluyen con mayor claridad. Y, paso a paso, la calma empieza a tener dónde quedarse. La mente descansa más.

Sigo en proceso. La vida cambia, las necesidades cambian y el equilibrio no es un estado permanente. Sin embargo, cada vez que regreso a lo esencial, algo se acomoda.

No todo se resuelve, aunque mucho se aligera. Tal vez no se trata de hacerlo todo mejor, tal vez se trata de elegir con más conciencia, sostener menos y dejar espacio en tu agenda para lo esencial y lo que te hace verdaderamente feliz.

Creadora del método SOF (Simplifica, Organiza y Fluye) y fundadora de Mi Casa Refined.

Web: www.micasarefined.com Instagram: @micasarefined

El acuerdo invisible del amor y los resultados visibles

En la vida cotidiana de una pareja existen muchas dimensiones que vemos, y otras tantas que pasan desapercibidas. Lo que se dice, lo que se hace, lo que se decide y lo que se posterga. Lo visible y lo invisible. Como psicoterapeuta, mentora y acompañante de procesos emocionales desde hace más de tres décadas, he observado que las relaciones más sólidas no se sostienen únicamente por lo evidente, sino por aquello que opera silenciosamente: los acuerdos no hablados, las expectativas heredadas, las lealtades afectivas y la manera inconsciente en la que interpretamos el amor.

A ese entramado sutil lo llamo el acuerdo invisible del amor.

Un acuerdo que ninguna pareja escribe, pero que todas viven.

Este concepto lo desarrollo profundamente en mi libro ¿Quién hace la cama?, un título que, lo sé, produce sonrisas, complicidad y también suspiros. Porque detrás de esa pregunta simple —¿quién hace la cama?— se esconde la metáfora perfecta de la vida en pareja: las tareas, los roles, los silencios, las renuncias y la manera en que construimos, paso a paso, nuestra forma de amar.

No se trata de la cama.

Se trata de todo lo que representa. Cómo organizamos la vida. Cómo sostenemos la casa emocional. Cómo distribuimos lo visible y lo invisible.

Y, sobre todo, cómo acordamos sin hablarlo.

El acuerdo invisible: la coreografía que no se ensaya

Una pareja no funciona por lo que dice, sino por lo que acuerda sin decir. Ese acuerdo establece quién cuida, quién decide, quién pide, quién escucha, quién se encarga de lo emocional, quién sostiene la rutina y, muchas veces, quién se cansa.

El acuerdo invisible no se firma con tinta.

Se firma con:

hábitos repetidos, silencios mantenidos, ·gestos automáticos, ·expectativas aprendidas, ·renuncias normalizadas.

Es un acuerdo psicológico, emocional y estructural. Y muchas veces… no es elegido.

Es heredado.

Traemos a la pareja lo que vimos en la familia: cómo se amaba, cómo se discutía, cómo se repartían las tareas, cómo se callaba el dolor, cómo se normalizaba el sacrificio o cómo se ejercía el poder. Traemos frases internas como:

– “Así se ama”.

– “Así se aguanta”.

– “Así se evita el conflicto”.

– “Así se mantiene la paz”.

Pero una relación adulta no puede construirse con patrones infantiles.

La madurez afectiva implica revisar el acuerdo invisible, actualizarlo y reconstruirlo desde la consciencia.

La corresponsabilidad emocional: el corazón del vínculo adulto

Para transformar una relación, se requiere un principio fundamental: la corresponsabilidad emocional.

La pareja no es un lugar donde uno carga y el otro descansa.

No es donde uno resuelve y el otro posterga. No es donde uno ama desde el sacrificio y el otro desde la comodidad.

La pareja sana es una alianza emocional entre dos adultos.

Una alianza donde cada uno cuida:

· su mundo interno,

· el mundo interno del otro,

· y el vínculo que comparten.

Corresponsabilidad emocional significa que el amor deja de ser carga para convertirse en acompañamiento:

El amor no es cargar. El amor es acompañar.

Cómo saber si el acuerdo invisible está sano

El acuerdo invisible se revela siempre en lo visible:

· En cómo nos hablamos.

· En cómo resolvemos diferencias. En cómo distribuimos las tareas. En cómo manejamos el silencio.

· En cómo celebramos al otro.

· En cómo nos tratamos cuando estamos cansados.

· En qué espacio tiene cada persona para crecer.

Lo visible es siempre el eco de lo invisible.

Cuando el acuerdo invisible es sano, hay: ternura, límites claros,

· complicidad, ·humor,

· equilibrio,

· y sentido de equipo.

Cuando es disfuncional, aparecen:

· resentimientos,

· desigualdades,

· silencios tensos, discusiones repetitivas, soledad incluso acompañada.

Tres historias que lo ilustran

A lo largo de los años he acompañado a muchas parejas. Comparto aquí, de forma anónima, tres ejemplos que muestran cómo opera este acuerdo silencioso.

Historia 1: el cansancio disfrazado de amor

Ella hacía todo. Absolutamente todo. La casa, los hijos, la gestión emocional. Él decía: “Tú puedes con todo”. Ese “tú puedes” era, en realidad, un “encárgate tú”.

Cuando entendieron que el cansancio no es amor sino un acuerdo invisible desigual, pudieron renegociar.

Y la relación cambió.

Historia 2: la paz que costaba silencio

Una pareja que jamás discutía. Todo parecía perfecto. Hasta que descubrimos que uno guardaba silencio por miedo. Esa paz no era armonía: era autocensura.

Cuando apareció la voz, surgió el conflicto… y luego la autenticidad.

Historia 3: reinventarse desde un nuevo acuerdo

Una pareja al borde de la separación logró salvarse al hacerse una pregunta clave: “¿Qué acuerdo invisible hemos creado… y cuál necesitamos ahora?”

Al reescribir roles, límites y ritmos, lo invisible cambió, y lo visible también.

Los siete pilares esenciales de una relación adulta, consciente y sostenible

En mi trabajo terapéutico y de acompañamiento, he observado siete pilares que sostienen una relación madura, sana y evolutiva, pilares que desarrollo con profundidad en ¿Quién hace la cama?.

Cada relación puede adaptarlos, pero los siete son universales:

1. Amor

Un amor elegido, no heredado ni automático.

2. Comunicación efectiva

Hablar claro, escuchar con presencia y decir la verdad con ternura.

3. Sexualidad saludable

Intimidad como encuentro, no como obligación; energía, vulnerabilidad y conexión.

4. Valores compartidos

Coherencia entre lo que se piensa, se espera y se construye juntos.

5. Intereses y hobbies en común

Espacios donde la pareja disfruta, ríe y se reconecta.

6. Acuerdos en la distribución de tareas

Equidad adaptada a la vida real, no a roles heredados.

7. Aprendizaje continuo y sanación

Capacidad de revisarse, evolucionar y reparar.

Estos siete pilares no son reglas rígidas: son caminos para construir acuerdos conscientes.

Un ejercicio

para iluminar el acuerdo invisible

Invito al lector a un ejercicio sencillo:

1. Dos cosas que haces en tu relación sin haberlas conversado.

2. Dos cosas que esperas… sin pedirlas.

3. Una cosa que necesitas… y aún no te has atrevido a expresar.

Ahí comienza la transformación.

Ahí se ilumina el acuerdo invisible.

Renovar el amor, renovar el acuerdo

La pareja no es un campo de batalla.

Es un espacio de co-creación.

Un laboratorio vivo donde aprendemos, fallamos, nos reparamos y volvemos a elegirnos.

El acuerdo invisible cambia cuando se ilumina. Y cuando cambia lo invisible… cambia todo lo visible.

La casa, la cama, las palabras, las miradas, la ternura y los límites.

La pregunta nunca fue “¿Quién hace la cama?”.

La verdadera pregunta es:

“¿Qué acuerdo estamos sosteniendo… y cuál queremos crear?”

Renovar el acuerdo es renovar la relación. Renovar la relación es renovar el amor.

Viola Edward

CEO y Cofundadora de GRIT Academy, Presidenta de la “Red Global de Mentores (RGM)”.

Socia de la “Creative Women Platform” y de 3 startups en las áreas de Moda Circular, -Learning y Salud.

Multipremiada por su trabajo en liderazgo, acción humanitaria y mentoría. Psicoterapeuta Transcultural, Consejera Personal y Empresarial, Embajadora de los Derechos Humanos.

Autora y coautora de 22 libros.

Instagram: @the.viola.edward

Web: www.violaedward.com

Cuerpo entrenado, mente estratégica

Desde que tenía 12 años, nadar se volvió más que un deporte para mí. Hoy, con 57, sigo entrando al agua con la misma disciplina y con la misma necesidad de tener claridad mental. La natación no es solo ejercicio; es un refugio donde pienso, donde respiro y donde me enfrento a mí mismo, en el agua no puedo esconderme de mis miedos, frustraciones y duelos no resueltos.

Antes de cualquier examen en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad donde me gradué en 1996, me sumergía durante una hora. Salía del agua con la mente clara, lúcida. Era como si en cada brazada despejara las dudas y dejara espacio para la certeza y la calma. Ese hábito me enseñó que el cuerpo puede preparar la mente para cualquier desafío.

Comprendí que para liderar cualquier proyecto tenía que trabajar primero mi cuerpo, mi mente y mi espíritu.

Lo que antes utilizaba para salir airoso de un examen o ahora, antes de reunirme con mi equipo de trabajo o visitar un cliente, nado, respiro y en cada vuelta, una idea, una decisión, y les digo algo, muchos despechos de amores de adolescencia los resolvía en una piscina.

Después de graduarme y con apenas 28 años, tuve la osadía de fundar y gerenciar una revista dedicada a los deportes acuáticos y, a la vez, producía programas de radio y televisión; gracias a esto entendí que no estaba solo en esta experiencia. Psicólogos, psiquiatras y neurocientíficos que se convirtieron en mis invitados de lujo, me mostraron cómo la natación liberaba serotonina, endorfinas y otras sustancias que fortalecen nuestra mente. Comprendí que lo que sentía no era intuición, era ciencia.

A lo largo de mi vida he aplicado esto a cada

proyecto, a cada decisión importante. No tomo ninguna decisión antes de entrenar. En el agua, cada preocupación encuentra su orden, cada miedo se reduce a su justa medida.

Haber emigrado varias veces de Venezuela me enseñó que mi traje de baño es tan imprescindible como mi pasaporte. Donde voy, lo llevo. Es un recordatorio de que la disciplina y la claridad mental no dependen del lugar, sino del compromiso con uno mismo.

Entrenando, con cada brazada, resuelvo proyectos. Controlo el miedo, ese miedo que siente un inmigrante al reconstruir su liderazgo.

Porque hacer deporte fortalece nuestra autoestima y nos prepara para volver a ser los líderes que queremos ser.

Queridos lectores: no es un consejo vacío. No vendo humo.

Les ofrezco un método probado, a prueba de crisis.

Periodista, nadador y creador de la marca Rompiendo Límites.

Instagram: @rompiendo.limites.2050

Victor Díaz

Premios ILBA 2025

Susi Velasco

La 27.ª edición anual de los Premios Internacionales del Libro Latino (ILBA) se celebró el 25 de octubre en la Sala de Conciertos del campus de MiraCosta College en Oceanside, California. Asistieron autores de todo Estados Unidos y al menos 30 autores de Latinoamérica, España y otras partes del mundo. Se comentó que esta es la entrega de premios latina más internacional después de los Latin Grammy.

Los Premios Internacionales del Libro Latino, organizados por Empowering Latino Futures desde 1998, ofrecen una perspectiva valiosa sobre la evolución de los libros.

Este año, con más de 5000 libros presentados, 222 jueces revisaron todas las candidaturas. Mi libro “Soy sostenible 360° desde la raíz hasta la flor” fue

comentado por los jueces como: Great content, very well presented, and it covers a very important topic. Ganó medalla de bronce en la categoría “Best Latina Themed Book” y también recibió una mención honorífica, para mi sorpresa junto a la autora argentina Valeria Aloe, con su libro “Latinas Imparables” (Editorial Planeta USA). Calificado por los jueces como: ¡Great content! Content very relatable to first-generation immigrants.

El comentario más común de estos jueces fue la cantidad de libros EXCELENTES que vieron en las 87 categorías de los premios.

La industria editorial está en plena evolución, como muchas otras industrias en Estados Unidos. Lo más emocionante es que, finalmente, las

principales editoriales están dando la bienvenida a autores latinos y ampliando su oferta tanto en inglés como en español. Igualmente emocionante es que los consumidores latinos y otros consumidores ahora tienen muchos más libros disponibles escritos por y sobre latinos, tanto en español como en inglés. Otra señal es que ahora existe una audiencia consistente para libros tanto en español como en inglés, con una considerable audiencia de 15.4 millones de lectores latinos en todo Estados Unidos. Estos lectores constantes representan el 34 % de todos los adultos latinos y tienen un ingreso combinado de 452 mil millones de dólares. La encuesta nacional del Estudio Nacional de Lectores Latinos, realizada a 10 640 personas, reveló que estos lectores compran un promedio de 24,7 libros al año, con un 42 % de ellos en español, un aumento considerable con respecto a hace unas décadas, cuando era mucho más difícil encontrar una amplia variedad de libros en español en Estados Unidos.

Empowering Latino Futures asume con gran responsabilidad la responsabilidad de trabajar con libros escritos por y sobre latinos, así como con la calidad de dichos libros. Por eso, además de reconocer la grandeza de estos libros premiados, también se celebran los libros con mención honorífica. Todos estos libros merecen ser leídos y disfrutados.

Los premios especiales llevan el nombre de Alma Flor Ada, Isabel Allende, Rudolfo Anaya, Nora de Hoyos Comstock, Charlie Eriksen, Juan Felipe Herrera, Dolores Huerta, Hank Lacayo, Mimi Lozano, el embajador Julián Nava, Luis Valdez, Víctor Villaseñor y Raúl Yzaguirre. En los Premios, los finalistas recibirán una medalla de oro, plata o bronce por su esfuerzo. Para obtener más información sobre los premios, cómo participar y la Sociedad Internacional de Autores Latinos, visite: www.latinobooks.org

Entre los colaboradores de este año se incluyen AARP California, Amazon Literary Partnership, la Universidad Estatal de California en San Bernardino, la Biblioteca Pública de Carlsbad, Google Transformation Tech, Hudson Pacific Properties, la Asociación de Editores Independientes de Libros, Lantia, Las Comadres, MAAC, MiraCosta College, la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas, Palomar College, la Biblioteca Pública de Oceanside, Sacramento Progressive Communities, el Condado de San Diego, el Consejo de Alfabetización de San

Diego, Somos el Poder, TrueCare, la Universidad Popular y VCC.

Desde su fundación en 1997, Empowering Latino Futures ha organizado 78 Festivales del Libro y la Familia Latina en todo Estados Unidos con nuestros Festivales del Libro y la Familia Latina; ha atendido a 182,500 jóvenes con nuestro Directorio Nacional de Becas para Latinos e Indígenas Americanos; ha premiado más de 4,000 libros con los Premios Internacionales del Libro Latino; y ha proporcionado 280,000 libros a jóvenes desfavorecidos con el programa “La Educación Empieza en el Hogar” y nuestros Premios Latinos de Libros al Cine, que han reconocido 199 libros y guiones.

*Este premio significa un gran apoyo a mi trabajo investigativo de divulgación ambientalista y emocional, siempre en defensa de la madre tierra y de los derechos de las mujeres.

*Cabe destacar la hermosa dedicatoria de Verónica Sosa.

*Coincidí con Valeria Aloe en la presentación de su libro, en el brunch de mujeres brillantes celebrado en New Jersey (noviembre 2024).

#InternationalLatinoBookAwards

Autora eco-lírica venezolana, coach holística, ecoactivista, creadora de “la flower makeup” y “susivonsoler”, moda sostenible. Difundo conciencia, sostenibilidad y empoderamiento femenino desde el alma. 12 libros publicados, speaker internacional y guía en procesos de transformación 360°.

Instagram: @susi_mallorca_

Susi Velasco

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