Skip to main content

H2O SPAIN WINTER 25/26

Page 1

H2O Magazine-trimestrale di pesca, turismo e tempo libero. Tariffa R.O.C.: Poste Italiane spa - Spedizione in abbonamento postale - D.L. 353/2003 (conv.in L. 27/02/2004 n° 46) art.1, comma 1, CN/BO In caso di mancato recapito inviare al CPO di Bologna per la restituzione al mittente previo pagamento resi. Contiene I.P..

DESCUBRIENDO LA PESCA EN EL VAL DI SUSA / CARPAS ESPAÑOLAS / TIERRA DE LEYENDAS DE LA PESCA / XCALAK FISHING / EL ARTE DE LA PESCA: YUSEI NAGASHIMA / SHE TIES FLIES: CUANDO EL ARTE SE ENCUENTRA CON LA PESCA CON MOSCA / UN VIAJE DE PESCA CON MOSCA MONGOLIA / HISTORIA DE LOS WADER / ST. BRANDON DONDE LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD

En este

número:


H2O Año I • NÚMERO 1 • INVIERNO 2025 Director Responsable Sara Ballotta Director Editorial Javier Peña Redacción Giorgio Cavatorti Via Verdi, 30 42027 Montecchio Emilia (RE) correo electrónico: info@cavatortigiorgio.it FOTO DE PORTADA ALBERTO ZANGHIERI Han colaborado en este número: Barry Langley, Ricardo De Stabile, Bob Mole, YUSEI NAGASHIMA, Erin Hyde, Alex Burnett, RASMUS OVESEN, Anders Ovesen, Alberto Zanghieri Director de Arte Y DISEÑO GRÁFICO: OMAR GADE, VALENTINA SCARABELLI, ANGLINGCONSULTING.ONE Impresión: Tipografia Bona Digital Print, Torino Fotógrafos de Redacción: Alessandro Seletti, ALBERTO ZANGHIERI Social Media Manager: Fulvio Oliva Traducciones: Rossella Catellani, Elisabetta Longhi Autorización del Tribunal de Bolonia n.º 8157 del 01/02/2011 Poste Italiane spa – Envío por Suscripción Postal – 70 % – aut. Roc n.º 20825 del 10/03/2011 – DCB Bolonia Un ejemplar: € 14,00 Número atrasado: € 14,00 Copyright © 2008 Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción, incluso parcial, sin la autorización de la Redacción. Las fotografías y los manuscritos no solicitados no serán devueltos. Para cualquier información relacionada con los viajes tratados en la revista, les invitamos a ponerse en contacto con la Redacción: INFO@h2oflyfishing.com info@cavatortigiorgio.it


Editor note

N

Javier

ace H2O Magazine en español Después de años siguiendo con admiración el recorrido de H2O Magazine, hoy tengo el enorme placer de daros la bienvenida a este primer número de la edición en español. Y no os voy a mentir: me emociona muchísimo poder escribir estas líneas. H2O siempre ha sido una revista distinta. No solo por su contenido visual impresionante o por las historias que nos llevan a rincones remotos del planeta donde la pesca con mosca se vuelve casi un acto espiritual. También por su capacidad de reunir a una comunidad global bajo una misma pasión. Y ahora, con esta nueva edición, queremos ampliar esta comunidad. Esta versión en español nace con la idea de acercarnos más, de hablarle directamente a quienes viven y sienten la pesca en nuestra lengua, desde España hasta Latinoamérica. Porque tenemos ríos increíbles, especies únicas, tradiciones propias y, sobre todo, una pasión por la pesca a mosca que merece tener su propio espacio. Quiero aprovechar estas líneas también para agradecer a Giorgio Cavatorti, director general de H2O Magazine, por confiar en mi para este proyecto y por abrirnos la puerta a formar parte de esta gran familia. Sin su visión y apoyo, esta edición no sería posible. Así que, desde ya, os invito a sumaros y a disfrutar junto a nosotros de todas estas historias que sin duda nos transportarán a esos destinos soñados, a través no solo de nuestro formato online, sino también del papel y la tinta, algo cada vez más difícil de encontrar hoy en día. Desafortunadamente, el mundo digital ha cambiado el paso de las páginas y ese olor tan característico mientras leemos, por el brillo frío de una pantalla. Pero aquí, en H2O, seguimos creyendo en el valor de detenernos, de hojear con calma, de dejarnos llevar por imágenes que se pueden tocar y palabras que se saborean mejor sin prisa. Porque al final, como en la pesca, lo que importa no es solo el destino… sino cómo se vive el trayecto. Javier Peña Director H2O Magazine Edición Española

Giorgio

W

elcome to H2O Magazine Spain With this issue we inaugurate H2O Magazine Spain, the new chapter in the H2O family that joins the Italian, English, French, Danish, and American editions. Our passion for fishing and aquatic adventures knows no borders, and the birth of this Spanish edition represents a natural step toward connecting more and more with readers around the world. The family of contributors continues to grow, and to lead this new adventure we could not have chosen better than Javier Peña. His experience, knowledge of the territory, and passion for fishing make him the perfect person to direct the Spanish edition, bringing exclusive content, features, and stories directly from the most fascinating rivers, lakes, and coasts of Spain. H2O Magazine Spain aims to be much more than just a magazine: a reference point for all fishing enthusiasts, a place to share experiences, discover new corners of unspoiled nature, and live fishing in all its forms. We invite you to leaf through these pages with the same curiosity and enthusiasm with which we created them. Welcome aboard this new adventure!

let's keep in touch: www.h2oflyfishing.com info@h2oflyfishing.com • info@cavatortigiorgio.it

5


8

18

28

40

50

58

64

82

76


Contents 8

... DESCUBRIENDO LA PESCA EN EL VAL DI SUSA ....DISCOVERING FISHING IN THE SUSA VALLEY

18

CARPAS ESPAÑOLAS SPANISH CARP

28

TIERRA DE LEYENDAS DE LA PESCA LAND OF FISHING

40

XCALAK FISHING XCALAK FISHING

50

EL ARTE DE LA PESCA: YUSEI NAGASHIMA ART IN THE FISHING: YUSEI NAGASHIMA

58

..SHE TIES FLIES: CUANDO EL ARTE SE ENCUENTRA CON LA PESCA CON MOSCA SHE TIES FLIES: ARTISTRY MEETS ANGLING

64

UN VIAJE DE PESCA CON MOSCA MONGOLIA A FLY FISHING JOURNEY IN MONGOLIA

76

HISTORIA DE LOS WADER THE HISTORY OF WADERS

82

ST. BRANDON DONDE LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD BST. BRANDON – WHERE DREAMS COME TRUE


DESCUBRIENDO

la pesca en el

VAL DI SUSA DISCOVERING FISHING IN THE SUSA VALLEY

8


Javier Peña

AVENTÚRATE EN UN VALLE ALPINO DONDE RÍOS CRISTALINOS, TRUCHAS SALVAJES Y PAISAJES DE ENSUEÑO CONVIERTEN CADA JORNADA DE PESCA EN UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE.” 9


E

l Valle de Susa, en la región de Piamonte al noroeste de Italia, es una de las grandes puertas naturales de los Alpes. Con unos 80 kilómetros de longitud, conecta la ciudad de Turín con la frontera francesa. El río Dora Riparia recorre todo el valle, alimentado por torrentes alpinos que descienden de las montañas entre bosques de robles, castaños,

10

fresnos y arces, custodiados por cumbres que superan los 3.000 metros y que imponen tanto respeto como admiración. Aunque el turismo de montaña y los deportes de invierno son los protagonistas más conocidos de esta zona, el valle ofrece también otra joya menos explorada: la pesca. Aquí los escenarios son de ensueño, los peces completamente

salvajes y la presión de pesca sorprendentemente baja, lo que convierte al Val di Susa en un destino ideal para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y capturas auténticas. Aceptando la invitación de nuestro amigo Luigi Mautino, de Spacefishingaventures, nos pusimos en sus manos y nos animamos a pasar unos días descubriendo algunos de los ríos y


T

he Susa Valley, in the Piedmont region of northwest Italy, is one of the great natural gateways to the Alps. Stretching about 80 kilometers, it connects the city of Turin with the French border. The Dora Riparia River runs through the entire valley, fed by alpine streams that flow down from the mountains through forests of oaks, chestnuts,

ash, and maples, all watched over by peaks exceeding 3,000 meters, inspiring both awe and admiration. Although mountain tourism and winter sports are the valley’s most well-known attractions, it also offers another, lesser-known gem: fishing. Here, the scenery is breathtaking, the fish completely wild, and fishing pressure

remarkably low, making the Susa Valley an ideal destination for those seeking peace, nature, and authentic catches. Following the invitation of our friend Luigi Mautino from Spacefishingaventures, we entrusted ourselves to his guidance and spent a few days exploring some of the valley’s most representative rivers and lakes.

Venture into an Alpine valley where crystal-clear rivers, wild trout, and breathtaking landscapes turn ever fishing day into an unforgettable experience

11


lagos más representativos del valle. La experiencia resultó inolvidable, tanto por la amabilidad de su gente y la calidad de su gastronomía como, por supuesto, por la pesca. En pocos días pasamos de pequeños arroyos de montaña —que parecían sacados de un cuento, escondidos entre barrancos inimaginables— a ríos mayores, mucho más técnicos, que pusieron

12

a prueba nuestra resistencia física y mental por la fuerza de sus aguas y la dificultad de engañar a sus bravas truchas. El valle es un destino dinámico y versátil, a la altura de cualquier pescador a mosca, sin importar sus preferencias o estilo. Desde los amantes de la mosca seca hasta quienes disfrutan alternando técnicas en escenarios diversos,

todos pueden encontrar aquí retos tan duros como gratificantes. En nuestro caso, comenzamos en el precioso Valle de Argentera, pescando truchas y salvelinos en un río de aguas cristalinas color turquesa. La mosca seca fue la reina del día, con capturas visuales y emocionantes, pero también delicadas: cualquier ruido o movimiento brusco


The experience was unforgettable—not only for the warmth of the locals and the excellent cuisine, but, of course, for the fishing. In just a few days, we went from small mountain streams—straight out of a fairy tale, hidden in almost inaccessible gorges—to larger, more technical rivers that tested both our physical endurance and mental skills due to strong

currents and the challenge of fooling the valley’s fierce trout. The valley is a dynamic and versatile destination, suitable for any fly fisher, regardless of style or preference. From dry fly enthusiasts to those who like to alternate techniques in diverse settings, everyone can find challenges as demanding as they are rewarding.

In our case, we began in the beautiful Argentera Valley, fishing trout and char in crystal-clear turquoise waters. Dry fly fishing stole the show, producing visual and exciting catches, but delicate ones: any noise or sudden movement sent the fish rushing upstream, spooking the rest of the school. On the second day, Luigi took us to target

13


hacía que los peces huyeran aguas arriba, arrastrando con ellos a todo el banco. En la segunda jornada, Luigi nos llevó a tentar truchas en un lago cercano a Bardonecchia. Allí practicamos una pesca muy similar a la que hacemos con barbos en embalses: acechando sigilosamente desde la orilla, observando cómo ejemplares de buen tamaño patrullaban la superficie. Aunque no era la mejor época, ya que las truchas habían comido con abundancia durante el verano, conseguimos algunas capturas con hormigas de ala, gracias a lances largos y terminales finos. Para rematar, seguimos el pequeño torrente que alimentaba el lago, pescando entre cascadas y truchas salvajes en uno de los parajes más espectaculares que hemos visto. Otro de los grandes escenarios que conocimos fue el salvaje Torrente Ripa, un río con corrientes fuertes, pozas profundas y peces

duros de engañar. Aquí la técnica estrella fue el euronymph, perfecta para pescar truchas pegadas al fondo, refugiadas bajo piedras y resistiendo la fuerza del agua. Fue una pesca exigente, física, pero tremendamente satisfactoria: la pureza de sus peces y lo salvaje de su entorno lo convierten en un desafío inolvidable. De hecho, en este río logramos, con esfuerzo y constancia, la trucha más grande y bonita de todo el viaje, en nuestro último día, acompañados por Andrea, un joven guía local con un futuro prometedor que colaboró junto a Luigi para mostrarnos los rincones más auténticos del valle. En definitiva, el Valle de Susa es mucho más que un destino de montaña: es un paraíso para el pescador, donde cada jornada es distinta y cada río guarda un reto diferente. Un lugar donde la pesca, la naturaleza y la hospitalidad italiana se unen para ofrecer una experiencia que difícilmente se olvida.

trout in a lovely lake near Bardonecchia. Here, we fished in a style similar to stalking barbel in reservoirs: moving slowly along the shore, observing good-sized trout feeding near the surface. Although it was not the peak season— the trout had eaten well over the summer—they were persuaded to take our small winged ants with long casts and fine tippets. To top it off, we followed the small stream feeding the lake, fishing among waterfalls and wild trout in one of the most spectacular spots we had ever seen. Another highlight was the wild Torrente Ripa, a river with strong currents, deep pools, and fish that were difficult to tempt. Here, euronymphing was the technique of choice, perfect for trout hugging the riverbed or hiding under

rocks. It was demanding fishing—physically and mentally—but immensely satisfying: the purity of the fish and the untamed environment make it an unforgettable challenge. Indeed, on this river, we managed, with persistence and patience, to land the largest and most beautiful trout of our trip, on our last day, accompanied by Andrea, a young local guide with a promising future who, along with Luigi, showed us the valley’s most authentic corners. In short, the Susa Valley is much more than a mountain destination: it is a paradise for anglers, where each day brings a new challenge and every river hides a different adventure. Here, fishing, nature, and Italian hospitality combine to offer an experience that is truly unforgettable.

14


15


SPANISH CARP 18


GIORGIO CAVATORTI

CARPAS

Españolas

19


Entre Madrid y Barcelona, lejos del bullicio de las dos grandes metrópolis españolas, se extiende un territorio salpicado de lagos, ríos y embalses que ofrece escenarios ideales para la pesca de la carpa. Aquí la naturaleza es la verdadera protagonista: aguas tranquilas, orillas serenas, cielos despejados y atardeceres encendidos acompañan el silencio de la espera. La pesca de la carpa en esta región no es solo deporte, sino una experiencia inmersiva, meditativa, hecha de paciencia, técnica y respeto por el medio ambiente.

Between Madrid and Barcelona, far from the hustle and bustle of Spain’s two great metropolises, lies a land dotted with lakes, rivers, and reservoirs that provides the perfect setting for carp fishing. Here nature takes center stage: calm waters, quiet banks, clear skies, and fiery sunsets accompany the silence of the wait. Carp fishing in this region is not just a sport but an immersive, meditative experience, built on patience, skill, and respect for the environment.

20

L

a invitación de los amigos del Flyshop de Madrid y la idea de pasar unos días de pesca con Paolo y Javier llegó en el momento justo, y finalmente logramos pescar unos días en estos maravillosos lugares de los que tantas veces había oído hablar. A pesar del calor sofocante de las últimas semanas en Italia, estuvimos en contacto para organizar la salida en la zona de Madrid, y Javier no dejaba de enviarme fotos de grandes carpas capturadas con mosca en lagos españoles preciosos. Parecía muy interesante, así que nos pusimos en marcha. La comodidad de los vuelos –pues desde Italia se llega a Madrid en apenas 2 horas–, unida a una logística sencilla para pescar en estas zonas, lo hacía todo muy atractivo. Y si a esto añadimos la famosa gastronomía de esta parte de España, creo que este destino de pesca no puede dejar de crecer en interés. A no más de 2 horas de Madrid se encuentran estos enormes embalses artificiales construidos en la época de Franco para satisfacer las necesidades de agua y energía de la zona central del país; el entorno extremadamente salvaje y la belleza de estos gigantescos lagos son

T

he invitation from our friends at the Flyshop in Madrid, and the idea of spending a few days fishing with Paolo and Javier, came at just the right time. At last, I would be able to fish for a few days in these beautiful places I had often heard about. Despite the sweltering heat of recent weeks in Italy, we often spoke to plan the fishing trip near Madrid, while Javier kept sending me photos of big carp caught on the fly in stunning Spanish lakes. It all seemed very tempting, so the decision was made. The convenience of the flights—just two hours from Italy to Madrid— combined with the straightforward logistics of fishing in this area makes everything even more attractive. And if you add in the famous cuisine of this part of Spain, it is easy to see why this destination is becoming increasingly appealing for anglers. Less than two hours from Madrid, these vast reservoirs—built during Franco’s time to provide water and energy to central Spain—offer a truly wild environment and breathtaking scenery. Our fishing was focused


21


realmente impresionantes. La pesca que practicamos fue esencialmente en busca de grandes carpas comunes y carpas espejo, realizada completamente a vista, caminando unos doce kilómetros al día por las orillas, tratando de localizar a estas grandes carpas mientras se alimentaban cerca de la ribera. Es un pez extremadamente fuerte y

22

sensible a los ruidos, a los pasos por la orilla, y la presentación del artificial debe ser perfecta. Siempre pescamos con líneas flotantes y pequeños streamers de diferentes colores que imitan los pequeños crustáceos presentes en estos lagos. Es una pesca de gran dificultad y enorme satisfacción, y el tamaño de estas carpas gigantes

hace el resto. He visto peces de más de 15 kg moverse rápidamente desde 2 metros de distancia para acercarse a la mosca, para luego rechazarla bruscamente o quedarse inmóviles observándola unos segundos antes de engullirla, y después llevarse 100 metros de backing en menos de 10 segundos; pura adrenalina. Con un guía como Javier y su compañera Eris


mainly on large common and mirror carp, all sight-fished while walking more than ten kilometers a day along the banks, searching for feeding carp close to shore. These are incredibly strong fish, highly sensitive to noise, footsteps along the bank, and the presentation of the fly must be flawless. We always fished with floating lines and small streamers in various

colors imitating the crustaceans found in these lakes. It is a demanding yet deeply rewarding style of fishing, and the sheer size of these giant carp makes it all the more thrilling. I saw fish of over 15 kilos rush from two meters away to inspect the fly, only to suddenly refuse it, or pause to study it for a few seconds before taking it—then tearing out 100 meters of backing in

less than ten seconds. Pure adrenaline. With a guide like Javier and his partner Eris, things were much easier; without the vast experience of this friend, it would have been far more difficult. Accommodation in the area consists of beautifully restored rural houses, and the food is both fantastic and inexpensive. I highly recommend an experience like this to anyone

23


24


todo fue más sencillo; sin la gran experiencia de este amigo, habría sido mucho más complicado. El alojamiento en esta zona consiste en espléndidas casas rurales restauradas y la comida es fantástica y económica. Recomiendo a todos vivir una experiencia de pesca con mosca como esta, obviamente con un guía experimentado que sepa moverse en este laberinto de pequeños caminos de tierra donde es fácil perderse. Personalmente, regresaré pronto para pescar los grandes barbos españoles a mosca seca en algunos ríos y lagos de España, siempre con la organización de los chicos del Fly Fishing Center de Madrid.

interested in fly fishing—though of course, with a knowledgeable guide who knows how to navigate this maze of small dirt roads where it’s all too easy to get lost. Personally, I’ll be back soon to fish for big Spanish barbel on dry flies in some of Spain’s rivers and lakes, again with the support of the Fly Fishing Center team in Madrid.

25


Tierra de Leyendas de la Pesca

28


Barry Langley

29


E

ra mediados de los años ochenta. Salía con una chica de ojos azules que aceptó acompañarme en un viaje de nueve horas desde nuestras casas suburbanas en Nueva Jersey hasta el límite occidental de las North Woods de Maine. Salimos de la carretera asfaltada y nos

I

t was the mid-eighties. I was dating this blue-eyed beauty who accompanied me on a nine-hour drive from our suburban homes in New Jersey to the western edge of Maine’s North Woods. Turning off the macadam and onto dirt and gravel, we caught glimpses

30

aventuramos por un sendero de tierra y grava, vislumbrando un lago envuelto en niebla. Superé rocas emergentes, puentes oxidados y pozos tan profundos que podrían contener un banco de percas, recorriendo trece millas por un camino forestal que conducía a los Bosebuck

Mountain Camps. Durante esa primera visita al oeste de Maine, exploramos turberas, sorteamos árboles caídos, cruzamos estanques color ámbar en canoa y lanzamos moscas artificiales en rápidos que se estrellaban contra rocas del tamaño de los hombros

of a lake, mist swirling over its surface. I navigated around exposed rock, over rusted culverts, and through potholes deep enough to hold a school of largemouth bass while bumping and grinding up thirteen miles of logging road that led to Bosebuck Mountain Camps. On that

first visit to western Maine, we hiked into bogs and around deadfalls, canoed across tannin-stained ponds, and swung streamers through rapids that broke over boulders as large as a moose’s shoulder. I’d been looking for some good fishing, but found a whole lot more. So much so


31


de un alce. Buscaba un buen lugar para pescar, pero encontré mucho más. Tanto que regresamos al año siguiente. Para entonces ya me había casado con aquella mujer que aún hoy prefiere los vaqueros a la ropa elegante y las botas de trekking a los tacones. Estábamos tan unidos como su primer salmón de lago, un pez que saltó de una pool bajo la presa de Keenan no una, sino cuatro veces. Algunos podrían pensar que fueron las truchas de arroyo las que capturaron nuestra imaginación, esos grandes fantasmas de hocico curvado que te enseñan el valor de controlar

la línea antes de lanzar en una pool oscura, o quizás esos pequeños streamers de seis pulgadas que cruzan la superficie de un arroyo como estrellas fugaces. Otros dirían que fue el paisaje, salvaje como los peces que nadan en sus ríos y los alces que merodean en las caletas sombreadas de lagos y estanques. Como muchos otros antes que nosotros, todo esto es cierto. Pero hay algo más en esta tierra tan remota. Podría contarles sobre Metallak, un miembro de la tribu Abenaki que se dice vivió 120 años y que se hizo conocido por los colonos a los que ayudó como el “Indio Solitario de Magalloway”.

"...¿Ves esa montaña allá? Bueno, era solo una colina cuando comencé a guiar...."

32

Luego está la historia de Johnny Danforth y Fred Barker, dos jóvenes que pasaron el invierno de 1882/83 cazando y atrapando animales en la región sobre el lago Parmachenee. Quizás quieran saber de Ed “Ned” Grant, el Sabio de los Beaver Pond Camps, quien una vez le dijo a un turista: “¿Ves esa montaña allá? Bueno, era solo una colina cuando comencé a guiar.” O podría hablarles de las tres Damas de las North Woods: Cornelia Crosby, Carrie Stevens y Louise Dickinson Rich. ¿Y qué decir de los logros de Herbert Welch, el Renacimiento de la pesca con mosca? O de los de Wallace, el esposo


that we returned the following year. By then, I’d married the woman who to this day would rather wear blue jeans than dresses and prefers hiking boots to heels. We were hooked as good and true as her first landlocked salmon, a fish that leaped across the pool below Keenan Dam not once but four times. Some might think it was the brook trout that captured our imagination, those big-kyped phantoms willing to teach you the value of checking your tippet before casting into a dark pool, or perhaps one of those little six-inch bully boys that streak across the surface of a forest stream like a star fallen from the sky.

Others would say it was the terrain as wild as the fish swimming in its rivers and the moose lumbering through the shadowy coves of its lakes and ponds. Like so many others before us, all of that is true. But there is something more about this land back of beyond. I could tell you about Metallak, a member of the Abenaki tribe reputed to have lived for 120 years and who came to be known by the settlers he’d helped as the Lone Indian of the Magalloway. Then there’s the story of how Johnny Danforth and Fred Barker, two young men, spent the winter of 1882/83 hunting and trapping the region

above Parmachenee Lake. You might wish to learn about Ed “Ned” Grant. Known as the Sage of Beaver Pond Camps, he once told a sport, “See that mountain over there? Well, it was jest a hill when I began guidin’.” Then again, you might ask about those three Belles of the North Woods—Cornelia Crosby, Carrie Stevens, and Louise Dickinson Rich. And what about the accomplishments of fly-fishing’s Renaissance man, Herbert Welch? And those of Carrie’s husband, Wallace, and Colonel Joseph Bates, or perhaps any one of the many other Upper-Dam notables. Maybe you’d rather hear

33


de Carrie, y del coronel Joseph Bates, o quizás de otros ilustres visitantes del Upper Dam. Tal vez prefieran escuchar sobre los hermanos Barrett y Herbert Ellis, y cómo construyeron sus barcos Rangeley. Seguramente se reirían con la historia de Shang Wheeler sobre White Nose Pete o la trucha de arroyo conocida como Salmo Polaris, revestida de piel en lugar de escamas. También podrían interesarse por los hombres que guiaban a los visitantes durante los “años dorados”, como Walter “Skeet” Davenport, Harland Kidder y Kenneth Crocker. Pero aunque la región de los Rangeley Lakes en el

34

oeste de Maine merece ser llamada “La Tierra de las Leyendas de la Pesca”, son las personas que mi esposa y yo conocimos en el camino las que la hacen especial: guías, guardianes, propietarios de lodges, comerciantes y deportistas, todas esas personas que hoy viven en esta parte del norte de Nueva Inglaterra, la Tierra de las Leyendas Vivientes. Les aseguro que Tom Rideout, propietario y gerente de los Bosebuck Mountain Camps durante nuestra primera visita, conocía la región del lago Parmachenee tan bien como Johnny Danforth, al igual que la conoce hoy Mike Yates, el actual propietario del lodge. No

puedo dejar de mencionar a Bob Duport, guía registrado de Maine y aventurero apasionado como Fred Barker. Y estoy seguro de que Cornelia “FlyRod” Crosby, la primera guía registrada de Maine, estaría orgullosa de Bonnie Holden, la primera mujer en ganar el premio de Guía Legendaria de Maine. El exdirector del Rangeley’s Outdoor Heritage Museum, Bill Pierce, y el guardián jubilado Charlie Atkins pueden contar historias tan altas como las de Shang Wheeler o Ned Grant. Y aunque Carrie Stevens ya no está, Selene Dumaine continúa su tradición de crear streamers exquisitos. Herb Ellis ya no construye


about the Barrett brothers and Herbert Ellis, and how they built their Rangeley boats. You’d certainly get a chuckle at Shang Wheeler’s tale about White Nose Pete or the brook trout known as Salmo Polaris lined with fur rather than scales. You might also be interested in the men who guided those “from away” during the “golden years” such as Walter “Skeet” Davenport, Harland Kidder, and Kenneth Crocker. But although the Rangeley Lakes Region of western Maine deserves to be called The Land of Fishing Legends, it’s the folks my wife and I met along the way—the guides, wardens, lodge owners, store keepers, and

sports—all those men and women living today that make this part of Northern New England The Land of Living Legends. I can assure you that Tom Rideout, the owner and operator of Bosebuck Mountain Camps when we first visited, knew the Parmachenee Lake Region as well as Johnny Danforth, as does Mike Yates, the lodge’s present owner. I mustn’t forget outfitter and Registered Maine Guide, Bob Duport, whose wanderlust matches that of Fred Barker. And you just know that Maine’s first registered guide, Cornelia “FlyRod” Crosby, would be proud of Bonnie Holden, the first woman to win Maine’s Legendary

Guide Award. Former executive director of Rangeley’s Outdoor Heritage Museum Bill Pierce and retired warden Charlie Atkins can tell tales as tall as any spun by Shang Wheeler or Ned Grant. And although Carrie Stevens is gone, Selene Dumaine carries on her tradition of tying exquisite streamers. Herb Ellis may no longer build Rangeley Boats, but you can talk to John Blunt about the fleet of Rangeleys he maintains at Grant’s Camps, the sporting lodge located on Kennebago Lake he and his wife, Carolyn, have owned and operated for more than forty years. I imagine Walter “Skeet” Davenport might be smiling down from the

35


36


barcos Rangeley, pero pueden hablar con John Blunt sobre las embarcaciones que mantiene en los Grant’s Camps, el lodge deportivo en el lago Kennebago que él y su esposa Carolyn han administrado durante más de cuarenta años. Me imagino a Walter “Skeet” Davenport sonriendo desde el Gran Más Allá al observar al nieto de su amigo, Steve Kidder, que como joven guía continúa la tradición de su abuelo. La tienda deportiva de George Fletcher está en buenas manos con Brett y Susan Damm. Y aunque la sala de música del Upper Dam ha desaparecido hace tiempo, Moose Alley sigue haciendo rock a lo largo de la Route 16. Lamentablemente, la tienda de Herbert Welch, ubicada alguna vez en Haines Landing, cerró hace muchos años. Pero Gerry y Sally White continúan proporcionando equipos deportivos desde River’s Edge, su tienda un poco más adelante, y les aseguro que la Sneeka de Fern Bosse es una mosca tan efectiva como el Black Ghost de Herb. Sí, habría mucho que decir sobre la región de los Rangeley Lakes. Pero mientras este año también pasa rápidamente, solo quiero agradecer a todas las personas que Trish y yo tuvimos el placer de conocer en nuestras aventuras por estas tierras salvajes.

Great Beyond upon his friend’s grandson, Steve Kidder, who as a young guide is carrying on his grandfather’s tradition. George Fletcher’s Sport Shop is in Brett and Susan Damm’s capable hands. And although the music hall at Upper Dam is long gone, Moose Alley continues to rock and roll along Route 16. Sadly, Herbert Welch’s shop, once located at Haines Landing, has been closed for many years. But Gerry and Sally White continue to outfit sports from River’s Edge, their store just up the road, and I can assure you, Fern Bosse’s Sneeka is a streamer pattern every bit as effective as Herb’s Black Ghost. Yes, there’s much to be said about the Rangeley Lakes Region. But as this new year unwinds, I’d like to simply thank all those folks Trish and I have had the pleasure to meet on our backwoods adventures.

37


38


Bob Mole

Xcalak Fishing 40


41


S

i eres un apasionado de la pesca o simplemente un pescador que aprecia el arte de la pesca con mosca, Xcalak, en México, es un destino que definitivamente deberías considerar. Situada en el extremo sur de la Costa Maya, esta localidad virgen ofrece una experiencia de pesca sin igual, combinando una belleza natural impresionante

42

con oportunidades de pesca de clase mundial. Este tesoro escondido es un lugar imperdible para todo amante de la pesca con mosca. Ubicada a lo largo de un tramo verdaderamente único de la costa caribeña más al sur de México, Xcalak cuenta con algunas de las aguas más prístinas del mundo y una extraordinaria variedad de especies, ofreciendo oportunidades

únicas tanto para principiantes que quieren acercarse a este estilo de pesca como para veteranos en busca de especies tropicales particulares. Xcalak es también uno de los pocos lugares donde es posible intentar el “grand slam”: podrías tener la oportunidad de capturar un Permit, un Tarpon y un Bonefish en un solo día.


"...es posible intentar el “grand slam..."

43


44


Pero para tener éxito en un viaje de pesca con mosca, hay algunas cosas que preparar antes de subir al avión. Sigue leyendo para descubrir qué debes tener listo para vivir una experiencia inolvidable de pesca con mosca en Xcalak. En el extremo sur de la península de Yucatán, a pocos kilómetros al norte de Belice, Xcalak es un paraíso aún virgen. Comparado con las zonas más turísticas al norte, aquí el desarrollo turístico es mínimo. Las playas siguen siendo salvajes y las aguas de un turquesa brillante. Frente a la costa se extiende la Barrera de Coral

I

f you're a passionate angler or simply someone who appreciates the art of fly fishing, Xcalak, Mexico, is a destination you should absolutely consider. Located at the southernmost tip of the Costa Maya, this pristine area offers an unmatched fishing experience that combines breathtaking natural beauty with world-class angling opportunities. This hidden gem is a must-visit for any fly fishing enthusiast. Located along a truly unique stretch of the southern Caribbean coast of Mexico, Xcalak boasts some of the most pristine waters

Mesoamericana, la segunda barrera de coral más grande del mundo. La barrera protege la zona de olas y mares agitados, convirtiéndola en un refugio ideal para los peces y la fauna que habitan las flats. La ubicación del pueblo, en una península que separa el Mar Caribe de la Bahía de Chetumal, lo convierte en el campamento base perfecto. Desde aquí puedes pescar en las flats de agua salobre, a lo largo de los márgenes de la bahía y en las lagunas de manglares: todos ambientes de ensueño para los amantes de la pesca con mosca.

Pescar en las flats de Xcalak es un sueño, pero llegar preparado es fundamental. Es importante llevar las cañas, los carretes y las líneas adecuadas, pero eso es solo la mitad del trabajo. Es esencial practicar un poco el lanzamiento antes del viaje: podrías perder el pez de tu vida por un mal lanzamiento. Se recomienda practicar tiros de entre 12 y 21 metros (40–70 pies) con pocos falsos lanzamientos. Además, las moscas correctas marcarán la diferencia en el éxito del viaje.

in the world and an extraordinary variety of fish species. It offers unique opportunities both for beginners who want to approach this style of fishing and for seasoned anglers in search of particular tropical species. Xcalak is also one of the few places where you can attempt the famous "grand slam": you might have the chance to catch a Permit, a Tarpon, and a Bonefish in a single day. But to have a successful fly fishing trip, there are a few things you need to prepare before boarding the plane. Keep reading to find out what to check off your list to enjoy an

unforgettable fly fishing experience in Xcalak. The Region: Xcalak At the southernmost point of the Yucatán Peninsula, just a few kilometers north of Belize, Xcalak is still an untouched paradise. Compared to the more touristy areas to the north, development here is minimal. The beaches remain wild, and the water is a brilliant turquoise. Off the coast lies the Mesoamerican Barrier Reef, the second-largest coral reef in the world. This reef protects the area from waves

45


Especies a tentar 1. Bonefish – Famosos por su velocidad y agilidad, son de los peces más queridos por los pescadores con mosca. Las flats de Xcalak son su hábitat ideal y ofrecen muchas oportunidades para poner a prueba tus habilidades. 2. Permit – Considerados una de las presas más

46

difíciles de capturar con mosca, son abundantes en las aguas alrededor de Xcalak. Se dice que el Permit es “el pez de los mil lanzamientos”: si ves uno, ya es un gran día. Capturarlo es un verdadero logro. 3. Tarpon – Ya busques juveniles en los manglares o ejemplares grandes en aguas

profundas, Xcalak ofrece una de las mejores zonas para su pesca en la región. Sus acrobacias y potentes escapes proporcionan emociones inolvidables. 4. Snook – Depredadores agresivos que se encuentran en los manglares y áreas estuarinas. Conocidos por su fuerza durante la lucha,


and rough seas, creating a perfect refuge for the fish and wildlife that inhabit the flats. The town’s position on a peninsula that separates the Caribbean Sea from the Bay of Chetumal makes it an ideal base camp. From here, you can fish the saltwater flats, the edge of the bay, and the mangrove lagoons—three dream environments for any fly angler. Fishing the flats of Xcalak is a dream come true, but arriving prepared is essential. Bringing the right rods, reels, and fly lines is only half the battle. Practicing your casting before the trip is crucial—you could miss the fish of a lifetime due to poor technique. It’s recommended to practice casts between 40 and 70 feet (12 to 21 meters) with minimal false casts. Additionally, having the right flies can make or break the success of your trip. Target Species 1. Bonefish – Known for their speed and agility, they are among the most beloved fish for fly anglers. The flats of Xcalak are ideal bonefish habitat and offer many opportunities to test your skills. 2. Permit – Considered one of the most challenging fish to catch on the fly, permit are abundant in the waters around Xcalak. It’s said that Permit is “the fish of a thousand casts”: if you see one, it’s already a great day. If you catch one, it’s a true milestone. 3. Tarpon – Whether you’re chasing juvenile tarpon in the mangroves or the larger specimens in deeper waters, Xcalak offers some of the best tarpon fishing in the region. Their acrobatics and powerful runs provide an unforgettable thrill. 4. Snook – Aggressive predators found in mangroves and estuarine areas. Known for their strong fighting ability, they are a rewarding catch for any angler. Xcalak Paradise Fishing Lodge This is the perfect accommodation in this marine paradise. The lodge offers top-level fly fishing for Permit, Bonefish, and Tarpon. With space for up to 8 guests, you’ll enjoy personalized service, all-inclusive comfort, a swimming pool, and expert guides. It’s an experience that blends adventure and relaxation in one unforgettable destination. For those who want to take a break from fishing or

47


representan una captura muy interesante para cualquier pescador. Xcalak Paradise Fishing Lodge Es el alojamiento perfecto en este rincón de paraíso marino. El lodge ofrece pesca con mosca de altísimo nivel para Permit, Bonefish y Tarpon. Con capacidad para 8 huéspedes, podrás disfrutar de un servicio personalizado, confort todo incluido, piscina y guías expertas. Una experiencia que combina aventura y relajación en un destino inolvidable. Para quienes desean hacer una pausa de la pesca o vivir otras experiencias, el lodge también propone actividades alternativas para descubrir las maravillas de Xcalak y sus alrededores: desde tours de naturaleza hasta completo relax, hay opciones para todos los gustos.

explore other experiences, the lodge also offers alternative activities to discover the wonders of Xcalak and its surroundings—from nature tours to total relaxation, there's something for everyone.

48


50


EL ARTE DE LA PESCA

YUSEI NAGASHIMA

51


Y

usei Nagashima es un artista japonés contemporáneo especializado en la acuarela, que ha sabido dominar el delicado arte de capturar la esencia de la vida acuática. Centrándose exclusivamente en los peces, sus obras van más allá de la simple representación, adentrándose en la profundidad de la elegancia y el misterio de la naturaleza.

52

Y

usei Nagashima is a contemporary Japanese watercolor artist who has mastered the delicate art of capturing the essence of aquatic life. With a singular focus on fish, his works transcend mere representation, delving into the depths of nature’s elegance and mystery. Nagashima's paintings are more than just portraits of marine creatures; they are windows into an underwater


Las pinturas de Nagashima no son solo retratos de criaturas marinas; son ventanas a un mundo submarino, donde cada pincelada revela una historia de fluidez, movimiento y

vida. Al crecer cerca de la costa, Nagashima desarrolló desde niño un vínculo profundo con el mar. Este lazo se refleja vívidamente en su arte, donde estudia meticulosamente

las formas, los colores y los comportamientos de las distintas especies, devolviéndolos a la vida sobre el papel. Su estilo único combina las técnicas

world where each brushstroke reveals a story of fluidity, movement, and life. Growing up near the coast, Nagashima developed a deep connection with the sea from an early age.

This bond is vividly reflected in his art, where he meticulously studies the shapes, colors, and behaviors of different species, bringing them to life on paper. His unique style combines

traditional Japanese watercolor techniques with a modern sensibility, creating works that are both timeless and contemporary. Nagashima’s fish are not merely subjects; they are muses that

53


tradicionales de la acuarela japonesa con una sensibilidad moderna, creando obras que son al mismo tiempo atemporales y contemporáneas. Los peces de Nagashima no son simples sujetos; son musas que lo inspiran a explorar la relación entre la naturaleza y las emociones humanas. A

través de su arte, invita a los espectadores a experimentar la tranquilidad y la belleza del mundo acuático, al mismo tiempo que reflexionan sobre el frágil equilibrio que lo sostiene. Sus obras han sido expuestas en galerías de todo Japón y en el extranjero, obteniendo

reconocimiento por sus imágenes serenas pero poderosas. En esta entrevista, nos adentramos en la mente de Yusei Nagashima, explorando la inspiración detrás de su trabajo, su proceso creativo y el profundo vínculo que comparte con los habitantes del océano.

inspire him to explore the relationship between nature and human emotion. Through his art, he invites viewers to experience the tranquility

and beauty of the aquatic world, while also contemplating the fragile balance that sustains it. His work has been exhibited in galleries

across Japan and internationally, garnering attention for its serene yet powerful imagery.

54


55


58


SHE TIES FLIES: cuando el arte se encuentra

con la pesca con mosca

SHE TIES FLIES:

Artistry Meets Angling 59


S

he Ties Flies: cuando el arte se encuentra con la pesca con mosca La pesca con mosca no es solo un deporte: es un arte, un oficio y, para algunos, un estilo de vida. Pocos encarnan esta fusión entre creatividad y pesca como Erin Hyde y Alex Burnett, las mentes creativas detrás de She Ties Flies. Con la profunda pasión de Erin por las artes textiles y su naciente amor por la construcción de moscas, unido a la experiencia de Alex en videografía y edición profesional, han cautivado al público con sus fascinantes videos estilo ASMR dedicados al montaje de señuelos. Pero su camino en la pesca con mosca no ha sido nada convencional. Un amor duradero por las fibras y la pesca Erin pasó más de una década inmersa en el mundo de las artes textiles: tejiendo, hilando, cosiendo y haciendo fieltro, desarrollando un profundo respeto por los materiales naturales, especialmente la lana. Pero mucho antes de tomar un tornillo de montaje, ya era una apasionada (aunque no siempre afortunada) pescadora. Pescaba con su abuelo hasta el atardecer usando

60

cañas y carretes antiguos, aprendiendo a amar el ritmo y el ritual de estar en el agua. Esta pasión continuó en la adultez, pero fue el encuentro con su pareja, Alex Burnett, lo que realmente impulsó su interés por la pesca con mosca. Alex, pescador experimentado y videógrafo, la introdujo a la pesca con mosca en agua salada en la bahía de Tampa. Aunque al principio pescaba con caña de lanzamiento, la complejidad de la pesca con mosca le resultaba esquiva… hasta que un momento clave lo cambió todo. El descubrimiento del arte del fly tying Ese momento decisivo llegó cuando Alex le entregó un tornillo tipo C y una bolsa de materiales para hacer moscas. Fue una revelación: construir moscas es un arte textil. Desde ese instante, quedó literalmente y metafóricamente “enganchada”. Lo que comenzó como simple curiosidad pronto se convirtió en una verdadera obsesión. Erin empezó a reunir materiales y a perfeccionar su técnica. Uno de los primeros encuentros significativos ocurrió de manera totalmente inesperada, a través

de Facebook Marketplace: buscando materiales usados, Erin contactó a un antiguo guía de pesca que había trabajado 30 años en el sector y que incluso había creado una mosca vendida en el catálogo de Orvis. El hombre le envió una caja llena de suministros, con materiales extra no previstos en la negociación. Para agradecerle, Erin decidió recrear su icónica mosca, un gesto que, sin saberlo, sentaría las bases de She Ties Flies. El nacimiento de She Ties Flies Gracias a la experiencia de Alex en videografía y edición, la pareja decidió filmar el proceso de construcción de las moscas de Erin. Lo que comenzó como un gesto simple se transformó rápidamente en un proyecto creativo de pleno derecho. Los ritmos naturales del tying, los suaves sonidos de los materiales y la precisión de la técnica de Erin crearon una experiencia hipnótica que cautivó profundamente al público. Combinar la construcción de moscas con un estilo visual ASMR resultó ser una combinación ganadora, capaz de atraer tanto a amantes de la artesanía como de la relajación sensorial. Hoy, She Ties Flies cuenta con una


F

ly fishing is more than just a sport—it’s an art, a craft, and for some, a way of life. Few embody this fusion of artistry and angling as uniquely as Erin Hyde and Alex Burnett, the creative forces behind She Ties Flies. With Erin's deep-rooted passion for fiber arts and newfound love for fly tying, and Alex's experience in professional videography and editing, they have captivated audiences with their mesmerizing ASMR-style fly-tying videos. But their journey into fly fishing is anything but conventional. A Lifelong Love of Fiber & Fishing Erin has spent over a decade immersed in the world of fiber arts—knitting, weaving, sewing, spinning, and felting—developing an appreciation for natural materials, especially wool. But long before she ever held a tying vise, she was an enthusiastic (if not always successful) angler. Fishing with her grandfather until dusk on ancient spinner rods and reels, Erin learned to love the rhythm and ritual of being on the water. That passion continued into adulthood, though

it wasn’t until meeting her partner, Alex Burnett, that her interest in fly fishing truly took off. Alex, an experienced angler and videographer, introduced Erin to the world of saltwater fly fishing in Tampa Bay. While she took to the water with a spinning rod, the intricacies of fly fishing remained elusive—until one moment changed everything. Discovering the Art of Fly Tying The pivotal moment came when Alex handed Erin a c-clamp vise and a bag of fly-tying materials. The realization struck immediately: fly tying is fiber art. With that, she was hooked— both literally and figuratively. What started as a casual curiosity quickly became an obsession, and before long, Erin was on a mission to gather materials and refine her craft. One of her early influences came unexpectedly through a retired fly fishing guide she met on Facebook Marketplace. In search of used fly-tying materials, Erin connected with a former instructor who had spent 30 years guiding and had even developed a fly sold in the Orvis catalog. He generously sent her a

box of supplies—complete with extra materials not included in the original deal. To show her appreciation, Erin set out to tie his signature fly, an act that unknowingly set the foundation for She Ties Flies. The Birth of She Ties Flies With Alex’s background in videography and editing, they decided to capture Erin’s tying process on film. What started as a simple gesture quickly evolved into a full-fledged creative project. The natural rhythms of tying, the delicate sounds of the materials, and Erin’s meticulous technique created a mesmerizing experience—one that resonated deeply with viewers. Combining fly tying with ASMR-style videography turned out to be a match made in heaven, drawing in an audience that appreciated both the craftsmanship and the soothing nature of the content. Today, She Ties Flies has cultivated a dedicated following, with thousands tuning in to watch Erin craft everything from saltwater streamers to intricate crab patterns. The overwhelmingly positive response has been both humbling and

61


62


comunidad leal, con miles de personas que observan a Erin crear desde moscas streamer para agua salada hasta modelos intrincados de cangrejos. El entusiasmo del público ha sido tanto conmovedor como motivador, confirmando plenamente la convicción de Erin: construir moscas no es solo una necesidad para pescar, sino una verdadera forma de arte. Materiales, mentores y proceso creativo En cuanto a los “materiales para moscas”, Erin prefiere fibras naturales, sobre todo lana y plumas, que dan autenticidad a sus trabajos, pero también disfruta experimentar con materiales inusuales. Aunque en gran parte autodidacta, se inspira en pioneras del fly tying como Megan Boyd, conocida por su dedicación legendaria, y Carrie Stevens, que revolucionó el sector con

inspiring, reaffirming her belief that fly tying is not just a fishing necessity—it’s an art form in its own right. Materials, Mentors & Creative Process When it comes to fly ingredients, Erin gravitates toward natural fibers—particularly wool and feather selections that lend authenticity to her flies - but also enjoys trying new and often unorthodox materials. While she is largely selftaught, she draws particular inspiration from female fly-tying pioneers like Megan Boyd, whose dedication to the craft was legendary, and Carrie Stevens, whose innovative construction

sus innovadoras técnicas de construcción. El estilo de Erin es meticuloso, orientado a crear moscas tanto hermosas como efectivas. She Ties Flies es una verdadera colaboración. Cada video es un trabajo de amor que requiere horas de construcción, filmación y edición para lograr la alta calidad que distingue su proyecto. Con Erin en el tornillo y Alex en la dirección visual, han dado vida a algo realmente único en el mundo de la pesca con mosca. ¿Y ahora? Mirando hacia el futuro, Erin y Alex tienen grandes planes para She Ties Flies. Recientemente, Erin tomó una caña de mosca por primera vez y está aprendiendo a lanzar, un nuevo desafío que enfrenta con el mismo entusiasmo con el que abrazó el fly tying. Los

techniques revolutionized fly tying. Erin’s approach is meticulous, ensuring each fly is both visually stunning and functionally effective. She Ties Flies is a true collaboration. Every video is a labor of love, requiring hours of tying, filming, and editing to achieve the high-quality production values that set their content apart. With Erin at the vise and Alex shaping the visual storytelling, the duo has created something truly unique in the fly fishing community. What’s Next? Looking ahead, the pair has big plans for She Ties Flies. Erin recently picked up her first fly rod

proyectos futuros incluyen ampliar su videoteca, colaborar con marcas y quizás crear contenidos educativos para ayudar a otros a descubrir la belleza de construir moscas. En todo esto, hay algo seguro: She Ties Flies no es solo un proyecto digital, es una celebración de la artesanía, la creatividad y las infinitas posibilidades que surgen cuando el arte se encuentra con la pesca. Y mientras Erin sigue perfeccionando sus habilidades tanto en el tornillo como en el agua, solo podemos imaginar lo que depara el futuro para este dúo tan unido.

and is actively learning to cast—a new challenge that she’s embracing with the same enthusiasm she brought to fly tying. Future projects include expanding their video library, collaborating with brands, and possibly launching educational content to help more people discover the joys of tying flies. Through it all, one thing remains clear: She Ties Flies is more than just a digital project—it’s a celebration of craftsmanship, creativity, and the endless possibilities that come when artistry meets angling. As Erin continues to refine her skills at the vise and on the water, one can only imagine what’s in store for this dynamic duo.

63


Sean H. & Omar G

MAURO BARBACCI

A FLY FISHING JOURNEY IN MONGOLIA

Un viaje de pesca con mosca en 64


RASMUS OVESEN

RASMUS OVESEN- Anders Ovesen

MONGOLIA 65


¿Sueñas con ver algunos de los ríos más remotos e intactos del planeta y vivir una pesca —congelada en el tiempo— de salmonidos de proporciones épicas? Entonces Mongolia es justo para ti. Pero puede que tengas que darte prisa…

A

l norte se encuentra la frontera con Rusia. Más abajo, el río fluye por territorio ruso antes de ramificarse a través de mesetas desoladas y montañosas. Sin embargo, no nos adentraremos tanto. Tenemos unos 100 kilómetros de río, ampliamente ramificado, para recorrer a la deriva durante los próximos seis días, y aun continuando otros 100 kilómetros río abajo, todavía estaríamos en Mongolia; el país menos densamente poblado del mundo, estrechamente situado entre las superpotencias Rusia y China. Estamos en los tramos superiores de este río remoto y

pintoresco, que nace en la región montañosa donde se dice que está enterrado Gengis Kan — el gran líder mongol. En su apogeo, en el siglo XIII, Gengis Kan controlaba la mayor parte del Lejano Oriente con un territorio tan grande como todo el continente africano, unos 30 millones de km². Su imperio fue el más grande de la historia y se desmoronó tras dividirse entre sus cuatro hijos. Escape de la civilización Fue un alivio liberador cuando nuestro grupo dejó la capital, Ulán Bator, atravesando llanuras vastas e interminables para llegar al

lecho prehistórico, profundo y serpenteante, de nuestro río destino. Hoy, unas 1,7 millones de personas —casi la mitad de la población mongola— viven en Ulán Bator; una metrópoli en rápido crecimiento, bulliciosa y en ciertos tramos modernizada, que muchos mongoles ven como un faro de esperanza para un futuro magnífico. Pero desde la distancia, Ulán Bator me parece solo otra metrópoli sucia y cínica, alienante, disonante y al borde del colapso por su propio peso excesivo. No tengo dudas: la verdadera grandeza de Mongolia reside en su extraordinaria naturaleza. Y aquí es donde


Dreaming of witnessing some of the most remote and pristine rivers on the planet, and experiencing fishing – frozen in time – for salmonids of epic proportions? Then Mongolia might just be your place. But you might have to hurry...

J

ust north lies the border with Russia. Further downstream, the river flows into Russian territory before splitting through desolate, mountainous plateaus. However, we won’t venture that far. We have about 100 kilometers of widely branching river to drift over the next six days, and even if we continued another 100 kilometers downstream, we would still be in Mongolia; the world’s least densely populated country, squeezed geopolitically between the superpowers Russia and China. We are in the upper reaches of this remote, picturesque river, born in the mountainous

region where Genghis Khan – the great Mongol leader – is said to be buried. At the height of his power, in the 13th century, Genghis Khan controlled most of the Far East, ruling over a territory as large as the African continent – about 30 million square kilometers. His empire was the largest in history, collapsing only after being divided among his four sons. Escape from Civilization It was a liberating relief when our group left the capital, Ulaanbaatar, crossing vast, endless plains to reach the deep, serpentine, prehistoric bed of our destination river. Today, about 1.7 million

people – nearly half of Mongolia’s population – live in Ulaanbaatar; a fast-growing, bustling metropolis, modernized in places, that many Mongolians see as a beacon of hope for a glorious future. But from a distance, Ulaanbaatar feels to me like just another dirty, cynical metropolis – alienating, dissonant, and close to collapsing under its own excessive weight. I have no doubts: Mongolia’s true greatness lies in its extraordinary nature. And it’s precisely here that we find ourselves. Our river merges with other larger rivers further downstream, becoming the Amur – one

67


estamos. Nuestro río se une más abajo a otros cursos mayores, convirtiéndose en el Amur, uno de los diez ríos más largos del mundo, con más de 4500 km de longitud. En su curso tortuoso, crece en anchura y caudal; en la desembocadura, en Siberia frente a la isla de Sajalín, supera los 10 km de ancho. Aguas turbias Imagino que, mucho más abajo, el Amur está

68

siempre crecido y cargado de sedimentos. Sin embargo, desde hace meses soñaba con un río cristalino, como suele ocurrir en esta época del año en la zona de partida de las "Buryat Expeditions" organizadas por Mongolia River Outfitters. ¡Pero ahora no es así! Ha llovido sin parar durante semanas. El río está crecido, color café fuerte de domingo por la mañana, y las guías luchan contra corrientes impetuosas. Las orillas

están erosionadas, los árboles arrancados, y se han formado nuevos canales y ramas. En ciertos tramos, el río es irreconocible. No podemos permitirnos desesperarnos. Buscamos pequeñas ventanas favorables: zonas donde la corriente, la profundidad y la cobertura ofrecen esperanza de captura. Lanzaremos nuestras moscas cerca de la orilla, bajo árboles salientes, orillas erosionadas y entre raíces sumergidas.


of the ten longest rivers in the world, spanning over 4,500 km. As it twists and winds, it grows in width and power; at its mouth in Siberia, across from Sakhalin Island, it stretches over 10 kilometers wide. Muddy Waters I imagine that much further downstream, the Amur is perpetually swollen and laden with sediment. However, for months, I had dreamed

of a crystal-clear river, as is often the case at this time of year in the starting area of the "Buryat Expeditions" organized by Mongolia River Outfitters. But now, that’s not the case! It has rained non-stop for weeks. The river is swollen, the color of strong Sunday morning coffee, and the guides battle against fierce currents. Banks have eroded, trees uprooted, new branches and channels formed.

In some sections, the river is unrecognizable. We cannot afford despair. Instead, we look for small favorable windows: areas where the current, depth, and cover offer a chance for a catch. We’ll cast our flies close to the banks, under overhanging trees, eroded shores, and among submerged roots. Extreme Sport It’s a high-stakes game!

69


Deportes extremos ¡Es un juego de alto riesgo! Es como intentar encestar desde un pick-up en movimiento sobre un camino lleno de baches. Un lanzamiento impreciso y quedas atrapado sin escapatoria. Subir el río en barco para recuperar la línea es casi imposible; a menudo solo hay que tirar y esperar que algo se rompa (¡con un GRAN chasquido!). En ese momento, solo queda olvidar las horas invertidas en construir esa mosca gigante. Recuerdos vívidos La última vez que estuve aquí, capturé un taimen

de casi 125 cm —un pez primitivo y perfecto que nunca olvidaré. Pero lo que recuerdo con la misma intensidad son otros momentos: tramos de río profundos y espectrales bajo paredes rocosas esculpidas; la nieve blanca y cristalina en las orillas; el crujido del fuego en la estufa de la yurta por la mañana; el aroma del café que promete calor inmediato; las conversaciones profundas a la luz temblorosa de las velas y los rostros animados, como los de dos ancianos estadounidenses —mayores de 80 años— que pescaban más duro que nadie durante el día y reían más fuerte por la noche. Me pregunto

si seguirán vivos, diez años después. Me doy cuenta de que no solo los peces importan. Los lugares, las experiencias culturales y las personas con quienes las compartimos son igual de importantes. Excelente compañía Esta vez, mi hermano y yo estamos con dos empresarios noruegos: chicos maravillosos y divertidos, que habrían pescado más a menudo si no estuvieran tan ocupados entre juntas, inversiones y decisiones estratégicas. Las noches en la tienda comedor están llenas de risas y música mongola folk y rock vía Spotify. Se bebe


"... las conversaciones profundas a la luz temblorosa de las velas y los rostros animados..."

It’s like trying to sink a basketball shot from the back of a pickup truck driving on a bumpy road. One misplaced cast and you're hopelessly snagged. Rowing upstream to retrieve a stuck fly is nearly impossible; most times, you just have to pull and hope something breaks free (with a LOUD snap!). At that point, you can only forget the hours spent tying that giant fly. Vivid Memories The last time I was here, I caught a taimen almost 125 cm long – a primitive, perfect fish I will never forget.

But what I remember just as intensely are other moments: Deep, ghostly stretches of river under sculpted rock walls; the crystalline white snow on the banks; the crackling of the fire in the yurt’s stove in the morning; the aroma of coffee promising immediate warmth; the deep conversations by flickering candlelight and the lively faces, like those of two elderly Americans – well into their 80s – who fished harder than anyone during the day and laughed louder than everyone in the evening. I wonder if they are still alive, ten years later.

I realize it’s not just about the fish. The places, the cultural experiences, and the people we share them with are just as important. Great Company This time, my brother and I are joined by two Norwegian entrepreneurs: wonderful, fun guys who would probably fish more often if they weren’t so entangled in board meetings, investments, and strategic decisions. Evenings in the dining tent are filled with laughter and Mongolian folk and rock music played via Spotify. Wine, beer, and Ghingis vodka are plentiful.

71


vino, cerveza y vodka Ghingis. Sin embargo, ni aquí se escapa de correos, mensajes y redes sociales. La conexión a Internet llega incluso a estos rincones remotos, señal de que Mongolia está en transformación. Un río que cambia Durante la semana, las heladas nocturnas intensifican los colores otoñales. Los alerces y abedules se encienden en oro bajo el cielo azul profundo, y los arbustos de arándanos se tornan rojos entre prados aún verdes. Este paisaje, más hipnótico que una pintura de Van Gogh, nos envuelve por completo. La presencia de truchas primitivas del tamaño de un humano en los ríos es solo un bonus. Pesca en corrientes lentas Mi primer pez del viaje no es un taimen, sino una gran trucha del Amur, de unos 65 cm, tomada en una corriente lateral. Admirando sus aletas magenta y flancos verde oliva, la libero rápidamente. El río alberga muchas especies: trucha lenok, lucio del Amur, temolo, coregón, bagre, aspio, burbot y, naturalmente, el taimen. Encontramos los taimen más fácilmente en corrientes muertas. Las picadas son esporádicas; capturamos ejemplares entre 60 y 90 cm, ya que las condiciones difíciles hacen improbable la captura de los gigantes de más de 1,5 metros. Mi mayor taimen llega tres días después, en un pequeño canal lateral entre rocas dispersas. El ataque es decidido y de inmediato siento el peso del pez. Tras una dura lucha, consigo meterlo en la red. Peces para recordar Cuando el pez cae en la red, parece grande y pequeño al mismo tiempo. Un salmónido de más de un metro siempre impresiona, pero comparado con los gigantes de viajes pasados, parece pequeño. Peter Fong, nuestro guía, está nuevamente a mi lado, como hace diez años. Soltamos el pez, y una oleada de emociones contradictorias me invade. Desearía que todo quedara congelado en el tiempo, pero sé que es imposible. Las fuerzas del cambio soplan incluso aquí. El río seguirá siendo uno de los más remotos y salvajes del mundo, pero ya no será inmune a los cambios de la sociedad mongola. El silencio ha sido roto. Cuando efectúo el último lanzamiento del viaje y empiezo a prepararme mentalmente para el largo regreso, siento que despierto lentamente de un sueño. Ha sido otro viaje magnífico, educativo y divertido —lleno de momentos mágicos, nuevas

72

Yet, even here, we can't escape emails, messages, and social media. Internet connection reaches even these remote corners – a clear sign that Mongolia is changing. A River in Flux During the week, the nighttime frosts intensify the autumn colors. The larches and birches blaze gold under a deep blue sky, blueberry bushes blush red among still-green meadows. This landscape, more hypnotic than a Van Gogh painting, completely envelops us. The presence of ancient trout as big as a human being is just a bonus. Fishing in Slow Currents My first fish of the trip is not a taimen but a big Amur trout, about 65 cm, caught in a side current. Admiring its magenta fins and olive-green flanks, I quickly release it. The river hosts many species: lenok trout, Amur pike, grayling, whitefish, catfish, asp, burbot, and of course taimen. We find taimen more easily in dead currents. Strikes are sporadic; we land fish between 60 and 90 cm, as the difficult conditions make it unlikely to catch giants over 1.5 meters. My biggest taimen comes three days later, in a small side channel among scattered rocks. The strike is fierce, and I immediately feel the fish’s weight. After a tough battle, I manage to bring it to the net. Fish to Remember When the fish slides into the net, it seems both big and small at the same time. A salmonid over a meter long is always impressive, but compared to the giants of past trips, it feels smaller. Peter Fong, our guide, is by my side again, just as he was ten years ago. We release the fish, and a wave of mixed emotions hits me. I wish everything could stay frozen in time, but I know that’s impossible. The forces of change are blowing even here. The river will remain one of the most remote and wildest on Earth, but it will no longer be immune to the changes affecting Mongolian society. The silence has been broken. When I make the final cast of the trip and start mentally preparing for the long journey back, it feels like slowly waking from a dream. It has been another magnificent, educational, and fun journey – full of magical moments, new


amistades y recuerdos imborrables. Y con los sentidos aún alerta, sé que debo volver a este río —más temprano que tarde. friendships, and unforgettable memories. And with my senses still sharpened, I know I must return to this river – sooner rather than later.

73


76


Riccardo De Stabile

HISTORIA DE LOS WADER THE HISTORY OF WADERS

77


U

na de las mayores innovaciones para la pesca con mosca fue la aparición de los wader. Estas botas permiten al pescador estar sumergido hasta la cintura en aguas frías y permanecer seco y relativamente cálido, si se viste adecuadamente. Sin wader, un pescador podría adentrarse en las aguas de un río, como hacen los personajes de las novelas de Hemingway, pero los seres humanos no podrían resistir mucho más de una hora en la mayoría de los ríos de pesca con mosca. Si observamos litografías y dibujos sobre la pesca con mosca de cualquier época anterior a mediados del siglo XX, no veremos pescadores en el agua. Pescaban desde las orillas del río, a veces encaramados sobre grandes rocas salientes

O

ne of the greatest innovations in fly fishing has been the advent of waders. These high waterproof boots allow anglers to stand waist-deep in cold water while staying dry—and even reasonably warm, if properly dressed. Without waders, a fisherman could still

78

para lanzar más lejos. Antes de los wader, existía una amplia gama de accesorios similares, en su mayoría destinados a mantener las piernas del pescador secas, al menos en aguas poco profundas. En Inglaterra, los pescadores más acomodados contaban con otro equipo valioso: el gillie wetfoot, un sirviente que llevaba al pescador sobre sus hombros a través del río. Luego, los europeos descubrieron el caucho, ya utilizado durante mucho tiempo por los sudamericanos, que lo extraían del árbol de Hevea que crecía de forma espontánea en las selvas tropicales. Según la leyenda, probablemente cierta, Cristóbal Colón introdujo el caucho en Europa tras ver a la población de Haití jugar con pelotas de

caucho. Sin embargo, el caucho no se comercializó hasta 1823, cuando Charles Macintosh, un químico escocés, lo utilizó para producir un tejido impermeable con el que fabricó, entre otras cosas, pantalones de pesca hasta la cintura sostenidos por tirantes. Luego, en 1839, Charles Goodyear descubrió el proceso de vulcanización, que permitió la producción industrial del caucho. Los galoshes, o botas de caucho, comenzaron a producirse a partir de 1850, y su nombre deriva de la palabra latina que designaba el calzado usado por los galos. Las primeras prendas impermeables hasta el pecho, lo que hoy llamamos wader, aparecieron en 1850 y eran

wade into a river, much like characters in Hemingway’s novels, but humans wouldn’t last more than an hour in the waters of most flyfishing rivers. Take a look at lithographs and illustrations of fly fishing from any period before the mid-20th century, and you won’t see anglers standing

in the water. They fished from the riverbank, sometimes perched on large overhanging rocks to cast farther. Before waders, there was a wide variety of similar accessories, mostly designed to keep a fisherman’s legs dry, at least in shallow waters. In England, the wealthier fishermen


producidas por la Hodgman Rubber Company de Nueva York. La idea de sumergirse en las aguas de los ríos para pescar no se adoptó de inmediato. Sir Humphry Davy dijo que no era saludable. Thomas Tod Stoddart, autor del libro de 1847 The Angler's Companion to the Rivers and Lochs of Scotland, se quejaba de que las botas de caucho no eran adecuadas para los ríos. A finales del siglo XIX, sin embargo, las revistas de pesca comenzaron a escribir sobre una nueva raza de pescadores con mosca que se adentraban en los ríos. En los años treinta aparecieron materiales impermeables más ligeros y duraderos. En 1931, DuPont desarrolló un caucho sintético llamado Duprene, hoy

conocido como neopreno, que no solo es más ligero y resistente que el caucho, sino que también aísla del frío. Sin embargo, no fue hasta 1970 que se fabricaron los primeros wader de neopreno, más cálidos, ligeros y resistentes, que hicieron que pescar en aguas amplias y frías fuera más seguro y cómodo. A principios del siglo XXI, en Estados Unidos se vendían 1,4 millones de wader al año. La pesca practicada estando sumergido en el agua (wading) es ahora una técnica estándar. Obtener mejor acceso a los peces en un río es una de las razones del wading, pero, a menudo, lo que más disfrutan los pescadores es la experiencia de estar de pie en el río, observando

el flujo de su superficie ondulada y la fuerza de su corriente que empuja río abajo. Cuando estás de pie en un río pescando, sientes que participas en la vida misma del río. Te conviertes, al menos por un tiempo, en una criatura del río. Haig-Brown escribió: “Pescando en el agua, uno se convierte en parte de la corriente más que de cualquier otra manera”. Joan Wulff escribió sobre el wading: “Me hace sentir más estrechamente vinculada a las criaturas que viven en el río, a los peces que intento capturar”. Bien, todos estamos de acuerdo con esta parte. Pero tal vez todos estemos cometiendo un error. La mayoría de los peces, y ciertamente los salmones y las truchas, pueden vernos. Pueden escucharnos cuando estamos cerca y percibir

even had a precious additional resource: the gillie wetfoot—a servant who would carry the fisherman across the river on his shoulders. Then Europeans discovered rubber, which had already been used for centuries by South Americans who extracted it from the Hevea tree that grew naturally in the rainforest. According to legend—likely true—Christopher Columbus introduced rubber to Europe after seeing the people of Haiti playing with rubber balls. However, rubber was not commercially used until 1823, when Scottish chemist Charles Macintosh used it to produce a waterproof fabric, which he employed—among other things—

to make waist-high fishing pants held up by suspenders. Then in 1839, Charles Goodyear discovered the process of vulcanization, which led to the industrial production of rubber. Rubber overshoes or boots—galoshes—began to be produced in the 1850s, their name derived from the Latin word for the footwear worn by the Gauls. The first chest-high waterproof garments— what we now call waders—appeared around 1850, manufactured by the Hodgman Rubber Company of New York. The idea of standing in rivers to fish didn’t catch on immediately. Sir Humphry Davy said

it wasn’t healthy. Thomas Tod Stoddart, author of the 1847 volume The Angler’s Companion to the Rivers and Lochs of Scotland, complained that rubber boots didn’t hold up well in rivers. By the end of the 19th century, however, fishing magazines began writing about a new breed of fly fishermen who waded into rivers. In the 1930s, lighter and more durable waterproof materials appeared. In 1931, DuPont developed a synthetic rubber called Duprene, now known as neoprene—a material not only lighter and stronger than rubber but also insulating against the cold. However, it wasn’t until 1970 that the first

79


nuestras voces y pasos. Así que, en lugar de facilitar la pesca, adentrarse en el río podría asustar a los peces. Un primer defensor de las percepciones sensoriales de los peces fue Karl von Frisch, un científico austríaco famoso por su trabajo con las abejas. Antes de estudiar abejas, Frisch estudió peces. Influenciado por los estudios sobre reflejos

condicionados del científico ruso Iván Pavlov, ganador del Nobel en 1904, Frisch realizó esos mismos estudios con peces. Demostró que si los peces siempre eran alimentados al sonido de una campana, acudirían a comer cada vez que sonara. Pero su trabajo fue ridiculizado; todos los pescadores sabían que los peces no podían oír,

tanto que Frisch decidió alejarse de los peces y estudiar en su lugar las abejas, trabajo por el cual recibió el Premio Nobel en 1973.

neoprene waders were manufactured: warmer, lighter, and tougher, they made it safer and more comfortable to fish in wide, cold rivers. At the start of the 21st century, 1.4 million pairs of waders were sold each year in the United States. Wading—fishing while standing in the water—has become a standard technique.

One reason anglers wade is to gain better access to fish, but often what they enjoy most is the experience itself: standing in the river, observing the ripples on its surface, feeling the current pulling downstream. When you’re standing in a river fishing, you feel like you’re participating in the life of the river itself. For a

moment, you become a creature of the river. Haig-Brown wrote: “Wading makes you a part of the current more than anything else.” Joan Wulff wrote of wading: “It makes me feel more connected to the creatures living in the river, to the fish I’m trying to catch.”

80


81


ST. BRANDON DONDE LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD

ST. BRANDON – WHERE DREAMS COME TRUE 82


Alberto Zanghieri

83


I

magina encontrarte en los confines del mundo, donde el océano se tiñe de matices azules y verdes y el aire está impregnado de la emoción de la aventura. En este rincón remoto del océano Índico, existe un paraíso escondido llamado Saint Brandon, un lugar donde la pesca con mosca se convierte en una danza entre el hombre y la naturaleza. Saint Brandon es un grupo de atolones que

se encuentra a 268 millas náuticas al norte de Mauricio. Este viaje de 10 noches con 7 días de pesca está pensado para los apasionados que desean una experiencia sin igual de pesca en estrecho contacto con una naturaleza virgen. Pero antes hablemos del viaje y la logística, que sin duda no es para todos. El viaje comienza en Bolonia, con un vuelo directo hacia Dubái. Tras unas seis horas de vuelo, aterrizarás en la capital

"...un lugar donde la pesca con mosca se convierte en una danza entre el hombre y la naturaleza..."

84

de los Emiratos. Allí tendrás una breve pausa antes de tomar la conexión hacia Mauricio. Una vez aterrizado en Sir Seewoosagur Ramgoolam, un taxi te llevará a la capital, Port Louis, donde tendrás un día entero para descansar y pernoctar en un excelente hotel, Le Suffren, situado en la zona de la marina del puerto principal. A la mañana siguiente, un traslado te llevará al puerto, donde comenzará la parte más exigente


de tu viaje: una travesía oceánica de más de 30 horas. No hay que engañarse: tu paciencia y tu resistencia se pondrán a prueba. El barco es robusto pero no un yate, la comodidad a bordo es mínima, deberás armarte de una determinación inquebrantable y algunas pastillas para el mareo si no tienes buen estómago. Un consejo que doy es seleccionar una buena lista de reproducción o podcast

que te acompañe durante la travesía, llevar un power bank adicional, una bolsa con algunos snacks de reserva y una chaqueta impermeable. Finalmente, después de una larga noche, un desayuno y un almuerzo improvisados, el atolón de Saint Brandon aparecerá en el horizonte y entenderás de inmediato que no se trata de un lugar común. Al llegar a Raphael Island, los botes auxiliares

nos llevaron a la isla, nos mostraron los alojamientos, conocimos al equipo y fijamos la reunión de seguridad con la revisión del equipo por parte de los guías. La primera noche se pasa en una estructura de apoyo, ya que la principal aún estaba ocupada por el grupo anterior de pescadores. La isla de Raphael parece la clásica isla de piratas: tiene una capilla, un cementerio, está llena de aves marinas y su suelo está

85


I

magine yourself at the edge of the world, where the ocean is painted in shades of blue and green, and the air is filled with the thrill of adventure. In this remote corner of the Indian Ocean lies a hidden paradise called Saint Brandon, a place where fly fishing becomes a dance between man and nature. Saint Brandon is a group of atolls located 268 nautical miles north of Mauritius. This 10-night trip, with 7 full days of fishing, is designed for enthusiasts seeking an unparalleled experience of fishing in close contact with unspoiled nature. But first, let’s talk about the journey and logistics, which are certainly not for everyone. The trip begins in Bologna with a direct flight to Dubai. After about six hours of flying, you’ll land in the capital of the Emirates. Here, you’ll have a short layover before catching your connecting flight to Mauritius. Once you arrive at Sir Seewoosagur Ramgoolam International Airport, a taxi will take you to the capital, Port Louis, where you'll have an entire day to rest and spend the night at the excellent Le Suffren Hotel, located in the main port's marina area. The next morning, a transfer will take you to the port, where the most demanding part of the journey begins: a sea crossing of over 30 hours. Let's not sugarcoat it — your patience and endurance will be put to the test. The boat is sturdy but by no means a yacht; the onboard comfort is basic at best. You'll need unwavering determination — and a few seasickness tablets if you’re not used to rough seas. I recommend preparing a good playlist or podcast for the crossing, packing an extra power bank, a bag of snacks, and a waterproof jacket. Finally, after a long night, a makeshift breakfast and lunch, Saint Brandon’s atoll will appear on the horizon, and you’ll immediately realize this is no ordinary place. Upon landing at Raphael Island, tenders brought us ashore. We were shown our accommodations, met the team, and held a safety meeting, during which the guides checked all our gear. The first night was spent in a temporary structure because the main lodge was still occupied by the previous group of anglers. Raphael Island looks like a classic pirate island: it has a chapel, a cemetery, it is filled with seabirds, and the ground is made up of crushed coral. The atmosphere is thick with history and epic tales. For the next seven days, wake-up

86


87


88


formado por coral triturado. Se respira una atmósfera de historia y relatos épicos. Durante los siguientes 7 días la alarma sonará temprano por la mañana; un desayuno más o menos agradable te dará la energía necesaria para afrontar la jornada de pesca. Más de 80 km de atolones vírgenes para 8 pescadores por semana, con intervalos de tres meses, garantizan una presión de pesca equilibrada que hace de este lugar algo único. Aquí, las aguas cristalinas esconden tesoros vivientes: los Bonefish, rápidos y escurridizos como el viento, desafían a los pescadores con su explosividad. Pero no están solos. Los Permit indo-pacíficos, criaturas elegantes y poderosas, se erigen como guardianes de las infinitas áreas coralinas, listos para desafiar a cualquiera que se atreva a lanzar un cangrejo en su presencia. Finalmente están los GT, que junto con los Bluefin Trevally (que aquí alcanzan dimensiones impresionantes), surcan las aguas con la majestuosidad de quien sabe ser el “chico malo del barrio”, siempre listos para iniciar pelea. Con sus dimensiones imponentes y fuerza explosiva, transforman cada captura en una lucha épica, una historia que contar durante

calls would come early, and after a hit-or-miss breakfast, we'd set out full of energy for our fishing day. More than 80 km of untouched atolls are reserved for just 8 anglers per week, with threemonth intervals between groups. This carefully managed fishing pressure makes the atoll truly unique. Here, the crystal-clear waters hide living treasures: Bonefish, fast and explosive like the wind, challenge anglers with their incredible speed. But they are not alone. IndoPacific Permit, elegant and powerful creatures, stand as guardians of the vast coral flats, ready to challenge anyone daring enough to cast a crab fly before them. And then there are the GTs, along with the Bluefin Trevallies (which reach impressive sizes here), prowling the waters with the majesty of true "neighborhood bad boys," always ready to start a fight. With their impressive size and explosive strength, every catch becomes an epic battle, a story to tell for generations. You’ll also encounter various reef species like groupers, emperor fish, and many

89


generaciones. Tampoco faltan diversas especies coralinas como meros, peces emperador y otros habitantes del arrecife que regalarán momentos de pura acción. La pesca es excepcional. No será difícil atrapar un Bonefish trofeo de más de 9 libras, ¡incluso de 12! Lanzar limpio a Permit en tailing casi todos los días, y tener la oportunidad de completar el slam con un gran carángido como el GT o el Bluefin. Obviamente, entre decirlo y hacerlo… se sabe, pero tener la posibilidad de pescar estos trofeos en un lugar así es algo impensable. Las difíciles condiciones de una marea cálida que entraba en el atolón no permitieron ningún lance limpio a un GT para casi todo el grupo, excepto Giles, un gran pescador inglés especializado en estos grandes carángidos. Los Bluefin, en cambio, se mostraron más colaborativos, con algunos ejemplares trofeo capturados con éxito, ¡un verdadero espectáculo! Todos tuvimos alguna oportunidad con el Permit, pero el balance fue siempre a favor del “diablo amarillo”, con 9 de 9 perdidos, aumentando aún más su leyenda. Pero no es solo la pesca, realizada estrictamente a

pie (wading), con alguna pausa “relax” lanzando desde la embarcación en los arrecifes, lo que hace de St. Brandon un lugar mágico. Son los guías, los guardianes de este paraíso, quienes transforman el viaje en una historia inolvidable. Con su profundo conocimiento de las aguas y la pasión que arde en sus ojos, te conducen en un viaje de descubrimiento mientras persiguen juntos el sueño de capturar el pez de tu vida. Con su ayuda, profesionalidad y experiencia, cada captura se convierte en un sueño hecho realidad, un momento para enmarcar y recordar siempre. Nunca faltan momentos divertidos y risas, especialmente por la noche, cuando todos se reúnen alrededor de la mesa para cenar, compartiendo las capturas y aventuras del día. La importancia de desdramatizar un error o una situación graciosa fortalece tanto al grupo de pescadores como al de guías. A veces una carcajada es la mejor medicina. La noche es una gran ocasión para escuchar las experiencias de los miembros del grupo, aprender y compartir. Imposible olvidar las historias sobre los Permit de David, hermosas y emocionantes.

Conclusión y reflexión personal: Un viaje a Saint Brandon es una experiencia única para los amantes de la pesca con mosca en wading, en un entorno al límite de la realidad. Es una aventura recomendada para quienes priorizan la experiencia y la calidad de la pesca, a costa del confort, que considero suficiente aunque mejorable. La singularidad del lugar, la belleza de la naturaleza intacta y la competencia de los guías hacen de este viaje algo memorable, a pesar de los altos costes y la larga travesía en barco. Si eres un pescador en busca de una aventura fuera de lo común, Saint Brandon puede ser el destino perfecto para ti. Aunque el viaje en barco pueda parecer largo, recuerda que cada milla que recorres te acerca más a una experiencia que cambiará tu vida. Porque en Saint Brandon, no solo estás pescando. Estás viviendo un sueño. Así que prepárate para sumergirte en un mundo donde cada ola cuenta una historia, y cada captura es un capítulo de una aventura sin fin. Bienvenido a Saint Brandon, donde los sueños se hacen realidad.

others that will give you moments of pure action! The fishing here is exceptional. It's not unusual to land a trophy Bonefish over 9 pounds — even 12 pounds! You'll have clean shots at tailing Permit almost every day, and there’s always the chance to complete the slam with a big GT or Bluefin. Of course, easier said than done, but having the chance to chase these trophies in such a setting is simply incredible. Tough conditions caused by a warm tide entering the atoll made it difficult to get any clean shots at GTs for almost the entire group, except for Giles, a great English angler specialized in catching these giants. The Bluefin, however, were more cooperative, with some trophy-sized specimens successfully landed — truly a spectacle! Almost all of us had chances with the Permit, but the "yellow devil" remained undefeated: 9 encounters, 9 losses, only adding to its legendary status. But it’s not just the fishing — strictly wading, with occasional "relaxing" boat sessions along the reef — that makes St. Brandon magical. It's the guides, the true guardians of this paradise, who

turn the trip into an unforgettable story. With their deep knowledge of the waters and the passion burning in their eyes, they lead you on a journey of discovery, chasing the dream of the catch of a lifetime. Thanks to their help, professionalism, and experience, every fish caught becomes a dream come true — a moment to frame and treasure forever. There are always laughs and good times, especially in the evenings, when everyone gathers for dinner to share stories of the day's catches and adventures. Being able to laugh about mistakes or funny moments strengthens the bond between anglers and guides. Sometimes a hearty laugh is the best remedy. The evenings also offer a great opportunity to listen, learn, and exchange experiences. It's impossible to forget David's stories about Permit — beautiful and inspiring.

environment that feels almost unreal. It’s an adventure recommended for those who prioritize the quality of the fishing experience over comfort — which I still found acceptable, though improvable. The uniqueness of the place, the beauty of untouched nature, and the expertise of the guides make this trip unforgettable, despite the high costs and the long boat crossing. If you’re an angler looking for an extraordinary adventure, Saint Brandon might just be the perfect destination for you. Even if the boat ride seems long, remember: every mile brings you closer to a lifechanging experience. Because in Saint Brandon, you're not just fishing. You're living a dream. So get ready to dive into a world where every wave tells a story, and every catch is a chapter in an endless adventure. Welcome to Saint Brandon, where dreams come true.

90

Conclusion and Personal Reflection: A trip to Saint Brandon is a unique experience for lovers of wading fly fishing, in an


"...Welcome to Saint Brandon, where dreams come true....."

91


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
H2O SPAIN WINTER 25/26 by H2O MAGAZINE - Issuu