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LA NEGACIÓN
¿QUÉ ES REALMENTE LA NEGACIÓN? MUCHO MÁS ALLÁ DE “NO”
Usted sabe muy bien qué es negar, qué es no y cómo se utiliza, y también sabe que en ocasiones negamos dos veces o necesitamos usar dos términos negativos. Sin embargo, la negación en español es mucho más de lo que parece y tiene unas consecuencias decisivas en la gramática y en las estructuras. Para empezar, partimos de un concepto muy amplio de negación: negación no es únicamente el adverbio no, sino cualquier procedimiento que permita una interpretación negativa de la información que damos. Así, existen muchos mecanismos, además de los habitualmente estudiados, que provocan que un enunciado o un elemento de él se interprete como negado.
TEMA 3
TIPOS DE NEGACIÓN SEGÚN LA ESTRUCTURA NEGADA Negación de palabras Todos los prefijos que indican contradicción, exclusión o que transmiten la idea de “opuesto a”, producen una lectura negativa de las palabras. Es el caso de a, des, in, ante y contra. Este tipo de negación afecta solo a la palabra y no produce consecuencias en toda la frase; por eso, es necesaria la doble negación. * Esta medida es inconstitucional para nadie. / Esta medida no es inconstitucional para nadie. * Una reacción tan desproporcionada gusta a nadie. / Una reacción tan desproporcionada no gusta a nadie. * Este medicamento está contraindicado en ningún caso. / Este medicamento no está contraindicado en ningún caso. Imposible o improbable no funcionan de esta manera porque, por su significado, ya conllevan una interpretación negativa de toda la información, y por eso no necesitan otra negación. Es imposible / improbable que te haya dicho eso nadie. (Si es imposible / improbable, entendemos que no se ha dicho).
Negación de sintagmas La negación no afecta a toda la oración, sino a una parte (el sintagma). Cuando negamos un sintagma, normalmente, lo que pretendemos es corregir la información previa; por ese motivo, a menudo usamos procedimientos que nos permiten hacer esta corrección y por eso también se puede aplicar el procedimiento de la focalización (→ Unidad 23). Yo he empezado el tapiz no por aquí, sino por esta última parte. < Falta por pagar una copa de vino. Claudia, ¿falta por pagar tu vino? > Perdona, es que yo he bebido agua, no vino. Merece mención aparte el creciente uso de la negación de sustantivos procedentes de verbos mediante no. Este procedimiento es sencillo y útil cuando no existe o no conocemos la palabra exacta, pero abusar de él puede reflejar cierta pobreza léxica. La no aceptación de una alternativa por parte del Gobierno. La no admisión (por “inadmisión”) de las pruebas aportadas por la policía.
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Negación de oraciones Para que la negación tenga un efecto en toda la oración existen fundamentalmente dos recursos que conllevan cambios o consecuencias gramaticales importantes: mecanismos para una interpretación negativa de la oración y ámbito de la negación. A continuación, le explicamos estos dos recursos.
1. MECANISMOS PARA UNA INTERPRETACIÓN NEGATIVA DE LA ORACIÓN
Entre los mecanismos que pueden provocar una interpretación negativa de la oración existen grados y comportamientos diversos. Así, encontramos expresiones de significado siempre negativo, expresiones que en determinados contextos pueden adquirir significado negativo y expresiones que, sin tener un significado negativo, producen una interpretación negativa de toda la oración. A) P alabras y expresiones con significado siempre negativo. Las llamaremos “expresiones o palabras negativas”. Entre ellas, están nunca, jamás, nada, nadie, ninguno, tampoco, ni, y también en la / mi vida, ni siquiera… odas ellas tienen en común que expresan negación por sí mismas. Se podría pen•T
sar que, al tratarse de expresiones con un significado inherentemente negativo, pueden negar cualquier estructura, pero no es así, y, además, su empleo conlleva en muchos casos efectos colaterales: –A lgunos modificadores, adjetivos y participios pueden ir precedidos de una palabra negativa, pero observe que esta siempre tiene que ir delante, porque se refiere solo al modificador y se usa con carácter enfático. Esto ocurre con todas las palabras negativas y también con algunas que no los son de por sí, pero que adquieren valor negativo. El nunca olvidado Camarón de la Isla (“nunca” se refiere a “olvidado”). *El olvidado nunca Camarón de la Isla. La nada despreciable oferta de trabajo (“nada” se refiere solo a “despreciable”). *La despreciable nada oferta de trabajo. La todavía sin acabar / inacabada catedral de Gaudí (“todavía” se refiere a “sin acabar”/ “inacabada”). *La sin acabar / inacabada todavía catedral de Gaudí. –C uriosamente, ni participios ni gerundios admiten una negación con el adverbio no, excepto si se trata de una construcción absoluta o, en caso del gerundio, si el significado es modal. *El no olvidado Camarón de la Isla. *Te lo explicaré no yendo hacia la estación. –2 –
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No hallado indicio de criminalidad, el acusado fue puesto en libertad. (Participio en construcción absoluta). No teniendo respuesta por su parte, tuve que decidir yo sola. (Gerundio en construcción absoluta). Nos protegemos a nosotros y a los demás no saliendo de casa cuando tenemos gripe. (Gerundio con valor modal). omportamiento con la doble negación. Otro rasgo común a las palabras •C
y expresiones negativas es su capacidad de aparecer con otra negación (doble negación), si van detrás del verbo, y también de aparecer solas cuando van delante de este. No me importa nada ya. Nada me importa ya. No obstante, la doble negación, según la posición, no es tan automática como parece y está sujeta a normas y restricciones: –C on oraciones coordinadas, yuxtapuestas o subordinadas, solo afecta a la primera oración en la que aparece la palabra negativa, no a la oración coordinada, yuxtapuesta o subordinada. *Carlos no va a esa discoteca hace mucho y Fran ha ido nunca. (El adverbio no no afecta a nunca, que está en otra oración coordinada). *Yo no soporto que se bañe nunca, ¡qué peste! (El adverbio no no afecta a nunca, que está dentro de una subordinada). – E n las interrogativas indirectas, sí pueden llevar una palabra negativa en la subordinada a la que les “sirve” la negación de la principal. No me explico cómo puedes enterarte de nada con lo mal que se expresa. Estoy agotada mentalmente y no recuerdo dónde he dejado nada. Ahora no encuentro mis gafas. –N ada como cuantificador de grado puede acompañar a adjetivos y adverbios para hacer una valoración. En estos casos, la doble negación es obligatoria, siguiendo las normas generales de las palabras negativas. *Eres nada simpático con los niños. No eres nada simpático con los niños.
ambién hay algunas condiciones para que no se produzca la doble negación •T
cuando las expresiones negativas van delante del verbo. Si la palabra negativa no es el sujeto, pero se sitúa delante de él, el verdadero sujeto tiene que ir inmediatamente detrás del verbo, excepto con jamás, nunca y tampoco. –3–
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¿Ahora todos quieren saber?, pues mira, a ninguno le importan mis asuntos (sujeto). *¿Ahora todos quieren saber?, pues mira, a ninguno mis asuntos (sujeto) le importan. Con nadie habla Lola (sujeto), excepto conmigo. *Con nadie Lola (sujeto) habla, excepto conmigo. < Jamás / nunca mi jefe (sujeto) ha confiado en mí. > Tampoco mi jefa (sujeto) me tiene en alta consideración. B) E xpresiones que pueden adquirir significado negativo. Existen también algunas palabras y expresiones que no tienen siempre significado negativo, pero que pueden adquirirlo. Observe: Sí que me ha gustado tu informe, problemas sin importancia, veo alguno, pero todo subsanable. (Sin valor negativo). Sí que me ha gustado tu informe y no veo problema alguno en él, está para presentar. (Con valor negativo). omportamiento con la doble negación. A diferencia de las expresiones •C
negativas vistas anteriormente, al no tener significado inherentemente negativo, tienen que ir acompañados de la negación (exigen la doble negación), puesto que no pueden expresarla por sí mismas.
No he visto problema alguno. *He visto problema alguno. No tengo la más mínima intención de volver contigo. *Tengo la más mínima intención de volver contigo. Las tres de la mañana y la niña no ha vuelto aún. *Las tres de la mañana y la niña ha vuelto aún. l caso de alguno/a. Su uso con significado negativo se aproxima mucho al •E
de las palabras negativas ningún o ninguno, pero tiene un carácter más formal y subraya un poco más la carencia o ausencia.
No ha hecho ningún esfuerzo por mejorar, no merece el aprobado. No ha hecho esfuerzo alguno por mejorar, no merece el aprobado. – Solo puede tener significado negativo en singular y si va detrás del nombre. En 50 años de matrimonio no ha habido discusión alguna entre nosotros. *En 50 años de matrimonio no ha habido alguna discusión entre nosotros. –C on adjetivos relacionales (→ Unidad 4), tiene que aparecer después del bloque o la unidad formada por el sustantivo y el adjetivo. No conozco libro alguno interesante de este autor. No conozco libro interesante alguno de este autor. No puede tomar producto lácteo alguno. *No puede tomar alguno lácteo. –4–
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uantificadores que expresan cantidad mínima o límite (con o sin •C
ni). Se caracterizan por expresar el límite inferior dentro de una escala. Tienen un fuerte valor expresivo, puesto que reducen al mínimo, de manera que se sobreentiende la carencia absoluta; de ahí que adquieran una interpretación negativa. Compare: Tengo una mínima idea de cómo funciona este aparato, pero no lo domino en absoluto. (Sin valor negativo). No tienes (ni) la más mínima idea de lo que siento. (Con valor negativo). < Me queda un euro, ¿lo necesitas? (Sin valor negativo). > No me queda (ni) un euro. (Con valor negativo). – S uperlativos que actúan como cuantificadores, que también tienen un valor minimizador. Es el caso de el más, el menos, menor, mayor, etc. Cuando van precedidos de una negación se interpretan como términos negativos equivalentes a nada o ningún, pero con un claro valor enfático. No ha mostrado el mínimo interés por lo que me está pasando. (Si no ha mostrado ni el mínimo, entonces no ha mostrado ningún interés). Lo que es propio de estos superlativos es que también pueden aparecer en oraciones afirmativas, pero su interpretación cambia completamente. Observe: Borja entiende el problema matemático más evidente, pero si lo sacas de ahí, no resuelve nada por sí mismo. No creo que pueda aprobar mates. (Entiende lo más evidente, pero no quiere decir que entienda lo demás). Borja no entiende el problema matemático más evidente. No puede aprobar mates. (Como no entiende ni lo más evidente, deducimos que no entiende nada). Esto sucede porque en las oraciones negativas el superlativo expresa un extremo dentro de una jerarquía o escala, así que presuponemos que lo que está antes de este extremo también se niega. Madre mía, es que no aguantas la menor broma. ¡Vaya sentido del humor! (Si no aguanta la menor broma, no aguanta ninguna). Tengo un sueño muy profundo, no me despierta el mayor estruendo. (Si el más alto estruendo de la escala no me despierta, no me despierta ninguno).
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asta, ya, todavía, aún y algunas expresiones con en. Si van precedi•H
dos de la negación se producen cambios muy importantes en el significado.
–H asta, sin negación nos señala el límite de la acción, pero con negación nos indica el momento en el que la acción se produce. Compare: Se me fue el santo al cielo y leí hasta las 12 de la noche. (Límite de la acción: las 12 de la noche). No leí tu mensaje hasta las 12 de la noche, lo siento. (Leí tu mensaje a las 12 de la noche). Por eso, la forma afirmativa puede ir con acciones que duran o son progresivas, pero la forma negativa no. Estuve esperándote hasta las 10, pero no llegaste. No estuve esperándote hasta las 10. (Significa que me fui antes de las 10). Te estuve esperando mucho tiempo, pero no llegaste hasta las 10. (A las 10 llegaste). – Y a / todavía / aún. Con estos adverbios se produce un cruce curioso de significado al aparecer en contextos negativos. En oraciones afirmativas indican, por un lado, que una acción que no se realizaba o no se había realizado ahora sí se realiza (es el caso de ya), y por otro que la acción se sigue efectuando, tiene carácter durativo (todavía y aún). Ya tengo el descuento para comprar libros. (Antes no lo tenía). Todavía trabajo de médico rural en Corcomillas. (Sigo trabajando). Sin embargo, en su forma negativa: no… ya niega todavía / aún, mientras que no… todavía / aún niega ya. No tengo ya el descuento para comprar libros. (Niega que lo tenga todavía). No trabajo todavía de médico rural en Corcomillas. (Niega que ya trabaje allí. Espera que llegue ese momento, pero no ha llegado todavía.) – E xpresiones con en. También hay algunas expresiones o sintagmas precedidos de la preposición en que pueden adquirir un significado negativo. En todo el dichoso día he recibido ni un mensaje tuyo. ¡Pero bueeeno! En mi vida me ha hablado nadie en ese tono. Al comportarse como términos negativos, tienen que ir delante para poder llevar la palabra negativa detrás; de lo contrario, se necesita la doble negación. No he recibió ni un mensaje tuyo en todo el dichoso día. ¡Pero bueeeno! No me ha hablado nadie en ese tono en mi vida.
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Estas expresiones ya tienen de por sí carácter enfático, pero si queremos enfatizar aún más, podemos añadir adjetivos con valor negativo, a veces “malsonantes”. En toda la puñetera tarde has movido un dedo para ayudarme. En todo el condenado pueblo encontré un cibercafé. No debemos confundir estos sintagmas con expresiones fijas que exigen una interpretación negativa y solo pueden aparecer en oraciones negativas, como no valer un pimiento, no decir ni mu, no mover un dedo, no decir esta boca es mía, no dar una... *Dijo (ni) mu. / No dijo ni mu. *La verdad, doy una. / La verdad, no doy una. *Se me mueve un pelo del cuerpo. / No se me mueve un pelo del cuerpo. C) Expresiones que provocan la interpretación negativa de la oración. A diferencia de las expresiones propiamente negativas y de las que pueden serlo a veces, hay una serie de expresiones que no tienen significado negativo, pero que, sin embargo, producen una interpretación negativa de la oración. En todos estos casos, verá que no hay negación, pero sí pueden aparecer palabras negativas detrás del verbo. Se negó a comer nada. Qué huraño es, raramente habla con nadie en el trabajo. ¡Es el mejor pescado que he comido en mi vida! Veamos algunos casos: erbos de duda o que expresan restricción, oposición, privación, carencia, •V
ausencia, prohibición… Por su significado, se puede presuponer la negación de la existencia de algo. Dudo mucho que él sepa nada de esta conspiración. Negó rotundamente su relación con ningún famoso.
• I nterrogativas y exclamativas retóricas. Como sabe, las interrogativas retóricas,
en realidad, no piden una información, sino que ya presuponen o anticipan la respuesta. Lógicamente, también pueden presuponer el no. ¿Te he dado yo nunca motivo de queja? (Yo nunca te he dado motivo de queja). ¿Alguna vez he insultado de esa manera a nadie? (Yo nunca he insultado de esa manera a nadie).
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Como ya habrá deducido, también son posibles sin expresión negativa. ¿Te he dado yo alguna vez motivo de queja? ¿Alguna vez he insultado de esa manera a alguien? Las dos opciones son correctas, pero la versión con la palabra negativa es doblemente retórica y fuerza la respuesta presupuesta de forma más tajante. ¡ATENCIÓN!
Observe estas exclamativas. ¡Cualquiera dice nada! ¡Qué te importará a ti ningún problema mío! ¡Como si yo anduviera por ahí contándole chismes a nadie! No debemos confundir estas exclamativas con otro tipo de exclamativas retóricas que no llevan expresiones negativas, pero que presuponen lo contrario de lo que se dice, como por ejemplo: ¡Contenta me tienes! ¡Mucho están colaborando ustedes! ¡Muy gracioso eres tú! En estos casos, la interpretación negativa depende de motivos pragmáticos o intencionales, pero no muestran un rasgo específico en la negación gramatical. uantificadores que se sitúan dentro de una escala. Su capacidad para provocar •C
una interpretación negativa se debe a la proximidad de su significado con los cuantificadores que ya hemos visto y que se sitúan en el extremo de una escala. Al situarse muy cerca del extremo inferior, es fácil usarlos con el sentido de ausencia o cantidad nula. Sin embargo, esta proximidad, que no es una equivalencia, hace que no todos tengan la misma fuerza como inductores de la negación.
– Poco, pocos… Pocos trabajadores apoyarán ninguna de las reformas de la ley laboral. Cuando precede a un adjetivo, se usa con la intención de atenuar una negación, pero, en definitiva, se está negando la cualidad. En este caso, se admiten fácilmente las palabras negativas nada, nadie, ningún, pero no otras palabras negativas. Eres poco tolerante con ninguna idea nueva. – Demasiado (como) para. Esto es demasiado duro para que lo aguante nadie.
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Lo curioso de este caso es que expresa un punto alto dentro de la escala. Sin embargo, en el fondo lo que implica es que se supera el límite, por lo que se niega la posibilidad llegados al extremo. Vales demasiado para dejarte intimidar por nadie. Está demasiado enojado para asimilar nada de lo que le digo. – S olo y sus equivalentes. Tienen un valor excluyente, porque se afirma que hay un elemento único y, por tanto, se niega el resto. Sin embargo, no tiene mucha fuerza para provocar la negación y la aparición de palabras negativas. Como verá, admite muy pocas. *Solo tú tenías que decir nada. *Únicamente un huracán me separaría de ninguno de ustedes. Tan solo Rosa movió un dedo cuando os necesitábamos. –A penas. Con valor de cuantificador, también puede provocar o inducir una lectura negativa de la oración e ir acompañado de expresiones negativas. Apenas he notado nada. Apenas veo ninguna letra, estoy muy miope. dverbios y locuciones de frecuencia (limitada o escasa). Provocan una interpretación •A
negativa cuando se refieren a eventos o sucesos. Raramente discuto con nadie. Pocas veces se verá nada tan espectacular.
omparativas de desigualdad. Aunque pueda parecer sorprendente, el motivo es claro; •C
una comparación de desigualdad pone en relación dos elementos, uno de los cuales tiene una cualidad en un grado que el otro no tiene; en esta carencia se halla el sentido negativo. Esa se cree que habla español mejor que nadie. En su concierto de despedida ella cantó como nunca. ¡Más bonita que ninguna! También podemos incluir otras estructuras con un valor comparativo similar. Pues esta peli es buenísima en comparación con ninguna otra suya.
ntes (de que). También tiene un valor de exclusión que le permite aparecer con •A
expresiones negativas. La exclusión radica en que la realización de la acción principal impide que se produzca la acción introducida por antes (de) que.
Escóndete antes de que te vea nadie. (Si te escondes, no te verán, no se producirá esta acción). Me voy antes de que me señale ninguno con el dedo. (Si me voy, no me señalará nadie, no se producirá esta acción). –9–
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2. ÁMBITO DE LA NEGACIÓN
El segundo aspecto determinante en la negación es su alcance, es decir, hasta dónde afecta la negación y, por tanto, qué se niega. Como verá, esto también se refleja en las estructuras. A) N egación dentro de la oración y presuposición. Muchas veces, cuando negamos una parte de la oración, respondemos a una intervención previa o bien la presuponemos. Observe: Yo no he recibido ningún mensaje de Lucas, sino de López .(Previamente alguien ha dicho que el hablante ha recibido un mensaje de Lucas, o bien el hablante presupone esta intención). osición de la negación. Este tipo de negación está íntimamente relacionado •P
con el foco (→ Unidad 23) y con la información que no es nueva; por eso, se puede dar en su posición habitual, delante del verbo, pero también puede preceder al elemento que negamos y focalizamos. Yo no canté “Despacito” en el karaoke, sino “Malamente” de Rosalía. Yo en el karaoke canté no “Despacito”, sino “Malamente” de Rosalía.
lementos para corregir. Este tipo de negación tiene la intención de corregir •E
o de puntualizar, por lo que es frecuente que aparezca acompañada de recursos para hacer una corrección, como sino, (y) no, pero o construcciones antepuestas. No hablo de un cambio radical de la casa, sino de alguna pequeña reforma. ¡Que no!, que no fue Pepi quien me peinó, fue Mariola. Existen muchos recursos para corregir, pero lo interesante es que, si la negación no está delante del verbo, sino junto a la parte que queremos negar, la corrección es indispensable y, además, tiene que ir inmediatamente después. Yo en el karaoke canté no “Despacito”, sino “Malamente”. *Yo en el karaoke canté no “Despacito”. *Yo canté no “Despacito” en el karaoke, sino “Malamente”.
B) Cuantificadores universales y ámbito de la negación Recuerde que los cuantificadores universales (→ Unidad 6) se refieren a la totalidad, no a una parte o un grado dentro de una escala. Por eso, podríamos pensar que, tratándose de cuantificadores universales, al aparecer negados afectan a toda la oración, pero no es así. Si fuera así, no todos equivaldría a ninguno, y no siempre, entendido como periodo de tiempo, sería equivalente a nunca. Sin embargo, observe lo que sucede en estos ejemplos.
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No me gustan todas las películas de Amenábar. (No significa que no me guste ninguna, sino que hay alguna que no me gusta). No siempre paseo a mi perro por ese parque. (No significa que nunca pasee a mi perro por ese parque, sino que unas veces lo hago y otras no). Es decir, el adverbio no niega o delimita la totalidad de todo o de siempre. Solo hasta ahí llegan sus efectos. Esto ocurre con independencia de la posición de los cuantificadores universales respecto a la negación. No paseo siempre a mi perro por ese parque. = No siempre paseo a mi perro por ese parque. No me gustan todas las películas de Amenábar. No todas las películas de Amenábar me gustan. Todas las películas de Amenábar no me gustan. Observe que ni siquiera en este último caso, donde la negación aparece separada y después de todas, se entiende que no me guste ninguna película de Amenábar; seguimos delimitando exclusivamente la totalidad que supone todas. Para que la negación afecte a toda la oración, tenemos que usar una expresión negativa, como ya hemos visto. No me gusta ninguna película de Amenábar. No paseo nunca a mi perro por ese parque. C) M odos verbales y ámbito de la negación en oraciones subordinadas sustantivas. Algunos verbos precedidos de negación obligan a que el verbo de la oración subordinada vaya en subjuntivo (→ Unidad 12). Es lo que ocurre con los verbos de opinión, de percepción o de lengua. No creo que lo sepas. No veo que haya ningún bicho en tu ensalada. No digo que esta sea la única posibilidad. Esto se debe al ámbito o alcance de la negación y nos permite hacer ciertos cambios curiosos en la estructura según sea nuestra intención. lcance de la negación. La idea general es que con el indicativo afirmamos •A
y con el subjuntivo no. El abarque de la negación con el indicativo es más corto que con el subjuntivo.
Creo que [no lo sabes todo]. → Afirmo que creo que no lo sabes todo. Abarque de la negación [No creo que lo sepas todo]. = No solo niego que lo crea, también niego que lo sepas. Abarque de la negación. → El adverbio no afecta a toda la oración. –11–
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cción conjunta de la negación con el subjuntivo. De lo visto anterior•A
mente se puede concluir que la negación y el subjuntivo actúan juntos para poder negar toda la oración, no una parte de esta. Esto es posible en gran medida por las propiedades del modo subjuntivo, que normalmente no afirma ni asevera. Dado que el indicativo, por el contrario, es un modo fuertemente aseverativo, impide que la negación del verbo principal afecte a toda la oración y esta se queda bloqueada en el verbo principal al que precede, sin alcanzar al verbo subordinado que está en indicativo. [No pienso que yo esté equivocado]. → Niego “pensar” y niego “está equivocado”, por tanto, yo no estoy equivocado. [No pensé] que yo estaba equivocado. → Niego “pensar”, pero afirmo “estaba equivocado”; por tanto, yo sí estaba equivocado. – Sentido lógico, personas gramaticales y coordenadas temporales. Por lógica, el hablante no puede negar y afirmar a la vez una opinión o una percepción. No tiene sentido decir que no cree o no percibe algo y luego afirmar que ese algo es cierto, de ahí que no sean interpretables las siguientes oraciones. *No creo que tienes razón. (¿No lo creo pero afirmo que tienes razón?). *No veo que estás cansado. (¿No lo veo pero afirmo que estás cansado?). Hay contextos poco frecuentes en los que sí se puede interpretar la versión con indicativo. Doctor, estoy muy miope y ni siquiera veo que ahí hay letras. (Es posible porque el hablante sabe que hay letras, aunque no las vea). La lógica tiene consecuencias evidentes en la persona gramatical y en las coordenadas temporales del verbo usado. P ersonas gramaticales. Con otras personas que no sean el hablante sí son interpretables las oraciones negadas que llevan el segundo verbo en indicativo, porque puedo afirmar que alguien no opine o perciba algo que yo sí considero una verdad o que sí percibo. Me molesta que no crea que tengo razón. → Él no cree que yo tengo razón, pero yo afirmo que tengo razón. Juan no ve que estamos de deudas hasta el cuello. → Él no lo ve, pero yo afirmo que tenemos muchas deudas. –12 –
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C oordenadas temporales. También por una cuestión lógica, el propio hablante sí puede decir que antes no creía algo que ahora puede afirmar como verdad. Por eso, en coordenadas de pasado sí es posible el uso del indicativo y la primera persona. No pensé que iba a tener tantas deudas. Lo siento, no vi que estabas cansado y yo no paré de molestarte contándote mis problemas. fectos intencionales. Lo esperable con los verbos opinión, de percepción o •E
de lengua es que el verbo subordinado vaya en subjuntivo; con ello no incidimos en la verdad de una acción y nos implicamos menos o simplemente transmitimos neutralmente nuestro pensamiento o percepción en el momento en el que se produjo, sin valorarlo desde la perspectiva de lo que sabemos. Compare: No pensé que fuera a tener tantas deudas. → Transmito lo que yo creí en aquel momento: que no tendría deudas. No pensé que iba a tener tantas deudas. → Transmito dos cosas: que no lo pensé y que tengo deudas, y esto es algo que quiero afirmar. Con el alcance corto de la negación unida al indicativo, mi intención es recalcar una realidad que con el subjuntivo queda más velada. V erbos de opinión. Constituyen el caso más claro de los efectos del abarque de la negación, pero conviene recordar que no entran aquí los casos de cambio de significado, como es el caso del verbo creer con el sentido de “dar crédito”, no de “pensar”, “opinar” o “tener la creencia”. Normalmente, este uso del verbo creer lleva un pronombre de objeto indirecto y admite tanto subjuntivo como indicativo. Lo siento, no me creo que tienes / tengas 65 años. (No es un verbo de opinión). También es un caso aparte la negación de un verbo de opinión cuando va en imperativo. No pienses que me equivoco. / *No pienses que me equivoque. En realidad, la explicación es simple: en el verbo principal se hace una petición, no se expresa una opinión, no se introduce un pensamiento. En la segunda parte, se usa el indicativo porque afirmamos una realidad.
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V erbos de percepción física. Están sometidos a las restricciones lógicas que ya hemos visto. Le recordamos que algunos verbos de percepción también pueden usarse como verbos de opinión: es el caso de ver. No vi que hubiera / había un letrero de “no fumar” y me multaron. (Verbo de percepción). No vi que estuvieras en condiciones de hablar sobre el tema. (Verbo de opinión). V erbos de lengua. Al ser transmisores de mensajes, tienen unas características particulares respecto al alcance de la negación. Observe: No dije que fueras tú la persona a la que vi saliendo de aquel bar. No dije que eras tú la persona a la que vi saliendo de aquel bar. Con el alcance largo no niego que fueras tú, como con los verbos de opinión, pero lo dejo en el aire, ni lo afirmo ni lo niego, mientras que con el indicativo sí que quiero señalar que eras tú, aunque no lo dije. Lo mismo ocurre en estos casos: ¡Qué canalla! No ha declarado que conducía él el coche en el accidente. Oye, yo no estoy tan seguro, él no ha declarado que condujera el coche en el accidente.
LA FALSA NEGACIÓN O LA NEGACIÓN QUE NO SE NIEGA Es importante resaltar que la aparición de una expresión negativa no siempre supone la negación. Muchas veces la expresión negativa está vacía de significado. Aquí le presentamos algunos casos. on verbos de duda y temor •C
Dudo / Temo no se presenten aquí mañana. → Temo o dudo que se presenten, no que no se presenten. Observe que en estos casos prescindimos de la conjunción que. Si la añadimos, la negación recupera todo su sentido. Dudo / Temo que no se presenten aquí mañana. omparativas •C
Mejor es callarse que no meterse en líos. Más vale trabajar hoy mucho que no tener que venir mañana. Realmente, equivalen a las estructuras afirmativas: Mejor es callarse que meterse en líos. Más vale trabajar hoy mucho que tener que venir mañana. –14–
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xclamativas (→ Unidad 17) •E
¡Qué dolor no sentiría que me desmayé y todo! (Por supuesto que sentí dolor). xpresiones como anda / vaya que no •E
¡Anda que no te dije mil veces que te ibas a caer de la silla! ¡Vaya que no sabe que le estamos esperando! Equivalen a: Te dije mil veces que te ibas a caer de la silla. Sí sabe de sobra que le estamos esperando. asta •H
Con el mismo valor de limitación, podemos añadir un no sin que cambie el sentido afirmativo. No me iré hasta que te duermas. = No me iré hasta que no te duermas. No pararé hasta que no llegue a una estación de servicio bien limpia. = No pararé hasta que no llegue a una estación de servicio bien limpia.
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