


![]()



La mortalidad en nuestras granjas sigue siendo uno de los indicadores que más incomodan, que más interpelan y que, sin duda, más peso tienen en la percepción — propia y externa— de nuestro trabajo. En este número de porciNews Latam abordamos este tema desde diferentes ángulos, pero me gustaría detenerme en una reflexión que va más allá de los datos.
A menudo se asume que las bajas son, para el productor, únicamente una cuestión económica. Una pérdida que impacta en la cuenta de resultados. O, en el mejor de los casos, un problema técnico que hay que resolver. Sin embargo, esta visión simplifica en exceso una realidad mucho más compleja. Detrás de cada animal que se pierde hay también un componente emocional que rara vez se verbaliza.
Ni veterinarios, ni productores, ni ninguno de los profesionales que trabajamos en el sector porcino somos indiferentes a la muerte de un animal. Lo que sucede es que hemos aprendido —y necesitamos— racionalizarla Analizamos, buscamos causas, activamos protocolos, tomamos decisiones. Entramos en “modo resolución de problemas”. No porque no nos importe, sino precisamente porque nos importa que no vuelva a suceder.
Desde fuera, esta actitud puede interpretarse como frialdad o distancia. Pero nada más lejos de la realidad. Es compromiso, responsabilidad y respeto hacia los animales y hacia el propio oficio.
Un ejemplo claro lo encontramos en el caso de las cerdas. Todavía hoy, un porcentaje significativo de muertes se clasifica como “muerte súbita”, sin un diagnóstico preciso. Esta categoría, en el fondo, refleja más lo que no sabemos que lo que realmente ocurre. Y es ahí donde como sector tenemos un reto y, también, una oportunidad.
Cada vez más, se están impulsando estudios para entender mejor estas muertes, fomentar la realización de necropsias, mejorar la recogida de datos y afinar los diagnósticos. Registrar, analizar, cuestionar. Aplicar método científico en el día a día de la granja.
Porque profesionalizar también es esto: no conformarse con respuestas generales, sino buscar evidencias que nos permitan mejorar. Y hacerlo sin perder de vista que, detrás de cada dato, hay una realidad que nos importa.
Entender la mortalidad, en todos sus matices, es avanzar. No solo como sistema productivo, sino también como colectivo humano.
EDITOR AGRINEWS LLC
PUBLICIDAD
Luis Carrasco +34 605 09 05 13 lc@agrinews.es
Félix Muñoz +34 618 18 00 16 felix@mediatarsis.com
COMITÉ TÉCNICO
Laura Batista
Roberto M.C. Guedes
REDACCIÓN
Noelia Ammendolea
Óscar Cáceres
Maria Emilia Andreani
Laura Pérez
ATENCIÓN AL CLIENTE secretaria@grupoagrinews.com
ADMINISTRACIÓN
Mercè Soler admin@agrinews.es
Precio de suscripción anual: 125 USD info@grupoagrinews.com porcinews.com grupoagrinews.com
Revista de distribución gratuita
DIRIGIDA A VETERINARIOS Y TÉCNICOS
Depósito Legal Porcinews B17989-2015
ISSN (Revista impresa) 2696-8169
ISSN (Revista digital) 2696-8177
Revista trimestral
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones de los autores. Todos los derechos reservados. Imágenes: Noun Project / Freepik/Dreamstime

Control de la diarrea postdestete por E. Coli en lechones con ácido hipocloroso

David García Páez
Director Técnico en OneSilex y Especialista en Bioseguridad Aplicada
La diarrea en lechones postdestete por E. coli es uno de los principales retos sanitarios en porcicultura. El ácido hipocloroso mejora la calidad del agua de bebida y ayuda a prevenir infecciones, reducir mortalidad y disminuir el uso de antibióticos. .
Mortalidad de reproductoras: una aproximación práctica 12
Andrea Martínez Martínez1, Anabel
Fernández Bravo1, Emilio José Ruiz
Fernández1, Simón García Legaz1, Manuel Toledo Castillo2, Rocío García Espejo3 y Jose Manuel Pinto Carrasco4
1 Veterinario/a de Producción, Agropecuaria Casas Nuevas 2
Veterinario jefe de Producción, Agropecuaria Casas Nuevas 3
Veterinaria de Producción 4 Ingeniero Agrónomo, SAT Hnos Chico
La mortalidad de reproductoras es uno de los principales desafíos en las granjas porcinas, con impacto directo sobre la reposición, la productividad y la estabilidad sanitaria. Conocer las causas de muerte de las cerdas reproductoras según el momento productivo permite mejorar el diagnóstico, optimizar el manejo y reducir las bajas en granja.
La revolución de la inteligencia artificial:
¿Un nuevo impulso a la productividad y sostenibilidad del sector porcino? 24

Braulio De La Calle Campos
Coren Agroindustrial SAU
La inteligencia artificial está revolucionando el sector porcino al mejorar la productividad, la sostenibilidad y el bienestar animal mediante el análisis de datos y la automatización.
El artículo repasa aplicaciones como la detección precoz de enfermedades, la monitorización del comportamiento animal, la trazabilidad y la optimización de recursos en granja.
Además, destaca el impacto de la IA en el futuro del trabajo y en una producción ganadera más eficiente y competitiva.
34

¿Por qué ha aumentado la mortalidad en lechones después del destete?
MVZ, PhD Laura Batista Nómada del conocimiento
El aumento de la mortalidad después del destete está estrechamente relacionado con el estrés, la inmunosupresión y la mayor susceptibilidad a infecciones bacterianas en los lechones.
Un manejo adecuado, junto con un diagnóstico temprano y medidas preventivas eficaces, es clave para reducir las pérdidas y mejorar la salud postdestete.
40
César Andrés García, director de porcicultura de Cervalle, analiza la evolución del sector porcino colombiano, el crecimiento del consumo y los retos actuales de la industria.
La entrevista aborda el modelo de integración vertical de la compañía, la importancia de la marca, la gestión de personas y el potencial del mercado interno y la exportación.
Además, destaca el papel de la tecnificación, la calidad y el trabajo conjunto del sector para impulsar una porcicultura más competitiva y sostenible.

Impacto económico de las enfermedades en la producción porcina
Just Font Técnico Asesor en SIP Consultors
El artículo propone una metodología para medir el impacto económico de las enfermedades en producción porcina, integrando variables técnicas, productivas y económicas para facilitar la toma de decisiones.
A través de un caso práctico de disentería porcina, compara estrategias de erradicación y control mediante indicadores como el ROI, la eficacia y el riesgo asociado.
Taninos y salud intestinal en el lechón 44

Alberto Morillo Alujas
Dr. en Veterinaria y Consultor
Los taninos mejoran la salud intestinal del lechón tras el destete gracias a sus propiedades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias. Su suplementación ayuda a reducir la diarrea, favorecer una microbiota intestinal más estable y mejorar el rendimiento productivo en lechones destetados.
Además, destaca la importancia de utilizar datos objetivos y sistemas de medición para optimizar recursos, mejorar la rentabilidad y definir soluciones adaptadas a cada granja.
Panorama cárnico internacional 2025: producción, consumo y comercio
Consejo Mexicano de la CarneCompendio 2026
Fuente consultada
El mercado cárnico mundial cerró 2025 con un crecimiento moderado en producción, consumo y comercio, liderado por la carne de cerdo como la proteína más consumida a nivel global. China concentró más de la mitad del consumo porcino mundial, mientras Brasil destacó como principal exportador de carne. El sector enfrenta desafíos sanitarios y comerciales para 2026, especialmente por la expansión de la Peste Porcina Africana y las tensiones arancelarias internacionales.


David García Páez
Especialista en Bioseguridad Aplicada en OneSilex
Tradicionalmente, los antimicrobianos, el óxido de zinc (ZnO) y diversos ácidos se han utilizado en la prevención de diarrea y retraso en el crecimiento en lechones durante las primeras semanas postdestete.
Sin embargo, los bioservicios han demostrado que estos tratamientos pueden generar efectos adversos, como la destrucción de la microbiota protectora intestinal y el desarrollo de resistencias antimicrobianas.

Combinado con ácidos orgánicos bien dosificados y administrados en pulsos, el ácido hipocloroso puede bloquear la adhesión del patógeno Escherichia coli a las células intestinales del lechón, contribuyendo a la prevención de la diarrea y preservando la integridad de la microbiota intestinal.
El ácido hipocloroso (HClO), un metabolito activo producido por electrólisis de sal, se presenta como una alternativa eficaz.
Este compuesto permite una dosificación precisa y en tiempo real, lo que evita problemas de sobredosificación o subdosificación.
Es fundamental optimizar el tratamiento del agua con biocidas adecuados, teniendo en cuenta factores como:
La infraestructura de la granja.
Las características fisicoquímicas del agua.
La edad de los lechones.


Además, es necesario controlar la dosificación y la calidad del agua a lo largo de toda la línea de suministro, desde los depósitos hasta el punto final de consumo.
Esta estrategia, junto con el uso controlado de ácidos orgánicos para alcanzar un pH óptimo (pH 4-5) y la inclusión de probióticos, ofrece una solución eficaz para reducir las pérdidas en la producción porcina y disminuir la dependencia de antibióticos y metales pesados.
El destete es una etapa crítica para los lechones, marcada por:
La transición de la dieta láctea a alimentos sólidos.
El estrés de la separación materna.
La exposición a nuevos patógenos.
Durante las primeras dos semanas postdestete, los lechones son particularmente susceptibles a infecciones intestinales debido a la pérdida de inmunoglobulinas maternas y la mezcla de diferentes camadas, lo que favorece la exposición a nuevas cepas bacterianas y genera disbiosis intestinal.
Esta disbiosis se caracteriza por una disminución en la diversidad microbiana y la pérdida de bacterias beneficiosas como los Lactobacillus spp. que protegen frente a patógenos como Escherichia coli enterotoxigénico (ETEC).
La infección por E. coli puede comprometer la barrera intestinal del lechón, causando:
Inflamación crónica.
Disfunción metabólica.
Deshidratación.
Pérdida de peso.
Disminución en la conversión de alimentos.
Posibles consecuencias fatales, como mortalidad
Los índices de mortalidad por diarrea postdestete varían según la zona, el manejo y la calidad del agua, oscilando entre un 1,5-2,0 % en condiciones óptimas y hasta un 12-15 % en escenarios críticos.
Uno de los puntos clave para prevenir la diseminación de E. coli es la contaminación del agua de bebida.
Garantizar una correcta higiene del agua, asegurando que esté libre de patógenos y sea segura para el consumo, es esencial para la salud de los lechones durante este período vulnerable.

En este contexto, el HClO, correctamente dosificado, medido y recirculado en tiempo real, se presenta como una herramienta eficaz para la prevención de la contaminación en los sistemas de agua, contribuyendo a la higiene y seguridad del agua de bebida.
La diarrea postdestete en lechones constituye una de las principales preocupaciones sanitarias en las granjas porcinas. Entre sus principales agentes etiológicos, E. coli ETEC destaca por su relevancia clínica y productiva.
Además de las vías tradicionales de transmisión, el agua potable contaminada es un vector significativo en la diseminación de esta enfermedad.
A continuación, se presentan los principales hallazgos científicos en torno a la prevalencia de E. coli ETEC, su transmisión y las medidas de control necesarias para mitigar su impacto.
Diversos estudios han evaluado la presencia de E. coli en las diferentes etapas de producción porcina.
En un estudio realizado en España por Halaihel et al. (2010), se reportó una prevalencia global del 16,7 % de E. coli en lechones desde el destete hasta el sacrificio y, en el caso específico de lechones destetados, la proporción de animales positivos alcanzó el 10,2 %.
Prevalencia de E. coli
GLOBAL
Aunque estos resultados evidencian la circulación del patógeno, no todos los lechones infectados desarrollan signos clínicos de diarrea, lo que sugiere una compleja interacción entre factores ambientales, genéticos y de manejo.
Entre las cepas de E. coli más relevantes desde el punto de vista patogénico, destacan:
ETEC F18.
ETEC F4.
Estudios recientes muestran que el 50 % de las granjas analizadas eran positivas a E. coli ETEC F18, mientras que un 32 % lo eran para E. coli ETEC F4.
ETEC F18
ETEC F4 16,7 % 10,2 %
Ambas cepas poseen un alto potencial virulento y están directamente asociadas con cuadros clínicos severos de diarrea postdestete, lo que subraya la necesidad de implementar estrategias preventivas efectivas.



La contaminación del agua puede exponer a un gran número de animales en un corto periodo de tiempo, alcanzando tasas de infección del 50 % en casos graves de diarreas causadas por E. coli ETEC. En este contexto, es fundamental:
Analizar y controlar todas las etapas del recorrido del agua dentro de la explotación, desde la fuente de captación (pozos o depósitos abiertos) hasta las líneas internas que abastecen los bebederos (niples).
Desinfectar el agua y garantizar la limpieza de las superficies que la contienen, ya que estas pueden actuar como reservorios de patógenos.
La transmisión hídrica también puede influir en la virulencia de los patógenos.
Bajo condiciones normales, la capacidad de propagación de una bacteria está limitada por la movilidad del hospedador. Sin embargo, la transmisión a través del agua permite que cepas altamente virulentas se diseminen incluso cuando los animales infectados están severamente debilitados.
Para mitigar el impacto de E. coli ETEC en las granjas porcinas, es necesario adoptar un enfoque integral que combine medidas de:

Bioseguridad
Manejo Desinfección
La implementación de programas de limpieza y desinfección de las redes de agua, junto con el monitoreo periódico de su calidad microbiológica, constituye una herramienta fundamental en la lucha contra esta enfermedad.
Además, la utilización de vacunas y probióticos puede complementar estas estrategias, reduciendo la susceptibilidad de los lechones a las infecciones por E. coli ETEC.
Este fenómeno resalta la importancia de reducir al mínimo las fuentes de contaminación hídrica para evitar la proliferación de cepas más patogénicas.


El suministro de agua limpia y fresca es crucial en las explotaciones porcinas, ya que impacta directamente en la conversión alimenticia y en la rentabilidad, tanto para el ganadero como para la integradora.
La carencia de agua de calidad afecta la asimilación de nutrientes esenciales del alimento, comprometiend o el rendimiento productivo (Gilespie y Flanders, 2009).
Numerosos estudios han demostrado la importancia de la desinfección del agua de bebida en la mejora del estatus sanitario y el desempeño productivo.
Bobiniené et al. evidenciaron que la desinfección física del agua reduce la mortalidad y mejora indicadores clave como el índice de conversión (IC), el peso promedio y la integridad intestinal.
Otros trabajos corroboran que la higiene del agua es esencial para prevenir la transmisión de microorganismos patógenos presentes en el agua, conducciones y entorno, contribuyendo al bienestar animal (Kamphues & Rater, 2013).
La desinfección efectiva del agua implica la eliminación de patógenos como bacterias, hongos, esporas y virus, mediante el uso de biocidas diseñados específicamente para su dilución en agua de bebida.

En bacterias Gram (-) como E. coli, la acción del HClO es especialmente eficaz debido a su capacidad para atravesar la membrana externa rica en lipopolisacáridos, desencadenando una rápida inactivación del microorganismo.
Entre ellos, el HClO destaca por su alta eficacia. Este biocida se genera químicamente a través de la electrólisis de una solución salina (NaCl).
El ácido hipocloroso actúa eficazmente contra patógenos como E. coli ETEC gracias a su naturaleza neutra y lipofílica que le permite atravesar la membrana bacteriana. Una vez dentro de la célula, el HClO induce:
Oxidación de biomoléculas esenciales
Desnaturalización de proteínas, lípidos y ácidos nucleicos mediante la oxidación de grupos sulfhidrilo (SH).
Daño en la membrana plasmática
Peroxidación de lípidos y alteración de proteínas clave, comprometiendo su integridad.
Fragmentación del ADN
Daño directo al material genético, impidiendo la replicación y reparación, lo que resulta en la muerte celular.

El uso de HClO como biocida para el tratamiento del agua de bebida en explotaciones porcinas es una estrategia eficiente para garantizar la calidad del agua, reducir la carga patógena y mejorar la salud y el rendimiento de los lotes. Su implementación debe considerar parámetros como:
La concentración.
El espectro de acción y su efecto sobre las propiedades fisicoquímicas del agua, incluyendo la prevención del biofilm, para maximizar su eficacia.


Para el empleo el ácido hipocloroso en la potabilización del agua de bebida destinada a lechones es fundamental garantizar una dosificación adecuada que maximice la eliminación de patógenos preservando la seguridad del animal.
Para ello, en el tratamiento del agua de bebida de los lechones debemos considerar:
La dosificación del HClO en el agua de bebida vendrá determinada por el parámetro que establece la OMS como el recomendado para que la eliminación de patógenos en el agua de bebida animal, es decir, buscaremos un agua con un ORP (Potencial de Óxido Reducción) entre 650 y 720mV.
Para llegar a este umbral, debemos considerar el estatus en el que se encuentran las líneas de agua de bebida de la explotación además de los depósitos o tanques reservorios empleados.
2,0 ppm
Generalmente, las concentraciones de CLR (Cloro Libre Residual) en ppm que se obtienen a estos valores de ORP no deberían superar en ningún caso las 2,0 ppm de CLR para asegurar la desinfección sin afectar a la palatabilidad del agua ni a las propiedades organolépticas de esta.
El pH del agua influye en la eficacia del HClO.
Un pH ligeramente ácido (5-6) es óptimo, no solo para dar estabilidad a la dosificación sino para mejorar la absorción de nutrientes y el control de patógenos.
Utilizar un sistema de dosificación preciso y en tiempo real, donde la mezcla siempre esté en recirculación para que esta macere, permite un control óptimo sin depender de personal propio o externo de nuestra explotación.

En línea con la higiene del agua, la limpieza regular de las tuberías, niples y bebederos para evitar la formación de biofilm, que puede redundar en la formación de tapones o acantonamientos, es clave por parte del manejo del responsable de la explotación.
De esta forma, evitaremos que el agua se estanque y pueda generar cargas microbianas en exceso que puedan degenerar en infecciones a los animales posteriormente.
Respecto a los beneficios en el empleo de HClO para la higiene del agua, entre otros factores, están:
Amplio espectro de acción: inactiva bacterias (incluyendo E. coli ETEC), virus y hongos.
Acción rápida: actúa rápidamente en el control de los microorganismos suspendidos en el agua de bebida.
Seguro para animales y humanos: en las dosis de uso recomendadas, no es tóxico ni irritante ni corrosivo.
No genera residuos tóxicos: se descompone en agua y sal, sin generar trihalometanos u otros metabolitos dañinos para la salud de los animales.
Efectivo contra biofilm: ayuda a prevenir la formación de biofilm en las tuberías de agua y, en continuo, puede eliminar puntos de anclaje y biofilm incipiente en el interior de las tuberías.
Mejora la calidad del agua: elimina olores y sabores desagradables sin afectar a las propiedades organolépticas del agua.
Reduce la necesidad de antibióticos: al prevenir las infecciones, se puede reducir el uso de antibióticos, lo que contribuye a la lucha contra la resistencia antimicrobiana, además de ser de gran ayuda para el control de la E. coli ETEC en las diarreas generadas postdestete.
La potabilización del agua en explotaciones no se limita a añadir el HClO directamente, siendo necesario un proceso que debe incluir lo siguiente:
Análisis exhaustivo del agua: estudio microbiológico, fisicoquímico y organoléptico del agua de origen (pozo, estanque, red pública, etc.) por personal técnico cualificado para evitar contaminaciones.
Diseño del sistema de potabilización: definir el uso del HClO, la instalación y las condiciones (acondicionamiento) para una mezcla y tiempo de contacto adecuados, evitando la inyección directa en línea.
Se recomiendan tanques de maceración para la mezcla y precipitación de restos.
Dosificación y acidificación: dosificar el biocida considerando las interacciones con los componentes del agua.
Automatizar el proceso para evitar interferencias y obtener datos en la dosificación.
Calibrado, recirculación y medición constante: medir en tiempo real las ppm de CLR, ORP, temperatura y pH de la mezcla ya macerada. Para ello, la instalación de sistemas que pueden ser controlados sin ayuda de personal es de gran ayuda en las instalaciones porcinas.

Es importante destacar que el uso de HClO debe ser parte de un programa integral de manejo y bioseguridad en la granja. No es una solución única, sino una herramienta adicional para prevenir las diarreas postdestete y mejorar la salud general de los lechones.
El control del pH y el monitoreo continuo de parámetros como ORP y el cloro libre residual (CLR) son esenciales para garantizar su eficacia. Su uso también contribuye a reducir el consumo de antibióticos, promoviendo prácticas más sostenibles en la producción porcina. 1 2 3 4
Debemos recordar que el valor unitario de CLR por sí solo no es un indicador suficiente que nos garantice que el agua de bebida está bien tratada.
Control de la diarrea postdestete por E. coli en lechones con ácido hipocloroso DESCÁRGALO EN PDF
El empleo de HClO en el agua de bebida de lechones es una estrategia eficaz para reducir la mortalidad postdestete, al mejorar la calidad del agua y eliminar patógenos como E. coli ETEC.
El HClO actúa inactivando bacterias, virus y hongos, lo que previene infecciones gastrointestinales que contribuyen a la diarrea y mortalidad en los lechones. Además, su aplicación en las dosis adecuadas no afecta la palatabilidad del agua ni presenta riesgos para la salud animal.


Adoptar esta tecnología requiere de un compromiso con el monitoreo continuo, la formación y la concienciación del personal para garantizar el éxito en el protocolo de tratamiento del agua de bebida para los cerdos. Con todo ello, es posible avanzar hacia una producción porcina más sostenible y rentable.


Actúa frente a todos los estadios pre-adultos de insectos y arácnidos

Andrea Martínez Martínez1, Anabel Fernández Bravo1, Emilio José Ruiz Fernández1, Simón García Legaz1, Manuel Toledo Castillo2, Rocío García Espejo3 y Jose Manuel Pinto Carrasco4
1Veterinario/a de Producción, Agropecuaria Casas
Nuevas
2Veterinario jefe de Producción, Agropecuaria Casas
Nuevas
3Veterinaria de Producción
4Ingeniero Agrónomo, SAT Hnos Chico

La tasa de mortalidad de las cerdas reproductoras asciende año tras año de manera alarmante, lo que representa un gran impacto en:
La tasa de reposición anual.
La estabilidad sanitaria de la granja.
Esta situación conlleva a una disminución de la productividad, ya que gran parte de las bajas que ocurren durante la gestación de las cerdas, dando lugar a una pérdida de lechones por cerda y año.
DE REPRODUCTORAS
El diagnóstico y el tratamiento de la mortalidad de reproductoras deben abordarse desde una nueva perspectiva, ya que comprender en qué momento productivo se ha producido la muerte y cuáles han sido los signos presentados tendrá un gran valor. Para ello, será útil conocer cierta información, como el estado productivo de la cerda, su ciclo, etc. (Figura 1).

MORTALIDAD REPRODUCTORAS
Estado productivo Ciclo productivo Forma de la muerte
Frecuencia de presentación Época del año
Figura 1. Principales factores para establecer un diagnóstico diferencial de mortalidad de reproductoras.
ESTADO PRODUCTIVO
El momento en el que se ha producido la baja de la reproductora es un indicador clave de diagnóstico (Figura 2).

Las bajas que se produzcan durante esta fase se clasificarán en tres períodos en función del tiempo de gestación que tenga la cerda.
Principio de la gestación
En este período suelen aparecer problemas asociados a cistitis y pielonefritis en los días posteriores al destete y durante el primer mes de gestación.
También es posible encontrar otras patologías asociadas a infecciones uterinas debidas a:
Involución uterina inadecuada.
Posibles infecciones que se producen durante el servicio.
Para evitar estos problemas, es necesario:
Limpiar y desinfectar las zonas de cubrición correctamente.
Monitorizar a las cerdas.

Las bajas a mitad de gestación ocurren, principalmente, como consecuencia de procesos relacionados con los aplomos. Las cojeras comprometen el bienestar de las cerdas, produciendo un aumento en el número de bajas.
Cuando las cerdas con cojeras se alojan en grupo suelen dejar de ir a comer y acaban presentando una marcada pérdida de condición corporal, lo que pone en riesgo la gestación e, incluso, puede requerir el sacrificio en la granja.
Además, en ciertas ocasiones y dependiendo del estatus sanitario de la granja, pueden aparecer patologías respiratorias que recirculan de manera subclínica.
El avanzado estado de gestación conlleva un aumento de la presión intraabdominal, resultando en taquipnea que dificulta la refrigeración de la cerda, ya que el aumento del volumen abdominal reduce el espacio de expansión pulmonar y, con ello, empeora el intercambio gaseoso.

Además, en muchas de las granjas se aumenta el aporte de alimento a las cerdas al final de la gestación con el objetivo de incrementar el peso de los lechones al nacimiento. Sin embargo, esto no ocurre realmente así, ya que el incremento de peso en estos animales es marginal.
Este aumento adicional en la ración de pienso conlleva a un mayor aumento de la presión abdominal, comprometiendo el funcionamiento del diafragma y, por tanto, la capacidad de termorregulación, produciéndose la muerte de la cerda.

BAJAS EN PERIPARTO
Durante el período de periparto, la mayoría de las bajas ocurren principalmente por:
Los prolapsos ocurren como consecuencia del incremento de la presión abdominal debido a la fermentación de las proteínas en el pienso de lactación junto al estreñimiento fisiológico del momento.
Esta presión, unida a la liberación de relaxina durante el período de periparto, da lugar a la protrusión del útero, pudiendo ocurrir también tras el parto.
Entre las muchas causas que pueden desencadenar esta patología, cabe señalar la entrada de las reproductoras con mayor condición corporal de la debida.
La cerda que ha consumido mucha comida durante el último tercio de la gestación puede reducir su consumo a la entrada en la sala de parto y, en ocasiones, si es muy acusado, puede producirse la muerte del animal.
Esto dependerá de la intensidad del proceso o a la tardanza en establecer un tratamiento adecuado y a tiempo.

Para solventar este problema, es posible administrar alimento periparto o en aquellas granjas donde, por motivos de logística o de instalaciones, no se pueda emplear este tipo de pienso, la adición de 100 g de fibra insoluble a la dieta de lactación tiene consecuencias muy beneficiosas.

Partos distócicos
Un parto distócico puede provocar la muerte de la cerda por retención placentaria o de algún lechón que no haya podido expulsar durante el parto.
Las metritis suelen aparecer tras un parto prolongado que conlleva a una infección ascendente que pueda complicarse en el tiempo.


Durante la fase de lactación, gran parte de las bajas están asociadas a problemas del aparato digestivo:
Clostridiosis
Debido a la alta ingesta de alimento que tienen las cerdas en esta fase durante un período corto de tiempo, se produce un aumento considerable en el número de bajas asociadas a Clostridium.
Torsiones
Las torsiones se deben a las características anatómicas del aparato digestivo de las cerdas y a la ingesta de altas cantidades de alimento durante esta fase.
Prolapsos rectales
Los prolapsos rectales, que tienen la misma etiología que los prolapsos uterinos, se producen como consecuencia del aumento de las fermentaciones, con el consiguiente incremento de la presión intraabdominal.
Las úlceras gástricas son frecuentes durante la fase de lactación y, normalmente, se asocian a:
El uso excesivo e inadecuado de AINEs administrados consecutivamente durante un período corto de tiempo.
La alimentación en gránulo.
En estos casos, las cerdas aparecen pálidas con contenido sanguinolento en el estómago tras la necropsia o sangre digerida en las heces.
Cabe señalar que también hay cerdas sufren enfermedades cuya causa no es posible esclarecer y suelen dejar de comer. Estos animales deben ser sacrificados por la fuerte pérdida de condición corporal que presentan.

Gestación
Inicio Mitad Final
Infección/ alteración tracto genitourinario
Problemas locomotores
Avanzado estado de gestación
Estado productivo
Plano alto de alimentación
Periparto
Prolapsos y mamitis
Lactación Parto
Partos distocicos y metritis
Clostridiosis, torsiones, prolapsos rectales y úlceras gástricas
Figura 2. Causas de mortalidad de reproductoras según el estado productivo.
Es importante conocer el ciclo productivo en el que se producen las bajas, ya que aporta mucha información sobre el problema que está aconteciendo:


BAJAS EN CERDAS DE ≥ 5 CICLOS 1 2
BAJAS EN CERDAS DE PRIMEROS CICLOS
Cuando las bajas ocurren en las cerdas de primeros ciclos, pueden existir dificultades ligadas a la adaptación de las futuras reproductoras que enferman al entrar en contacto con la población de la granja.
Esto aporta una información muy valiosa para trabajar la adaptación sanitaria y productiva, así como el flujo de las futuras reproductoras en la granja.
Los abortos son más frecuentes en primerizas y, en ocasiones, esto conduce a la pérdida del animal por una recuperación inadecuada.
Cuando la baja se produce desde el 5º ciclo en adelante, suelen ser cerdas que arrastran problemas de patologías crónicas en la granja y, ante la más pequeña contingencia se produce la baja del animal.
Tanto las cerdas de primer ciclo como las cerdas de más de 7 ciclos suelen tener problemas con el parto.
La presencia de partos más largos en las cerdas viejas son consecuencia de una atonía uterina.
En el caso de las primerizas, los problemas ocurren por estrechamiento del canal del parto.

Las muertes súbitas se producen en cerdas que no muestran sintomatología previa en la granja y, de hecho, suelen estar comiendo correctamente antes de morir. Las causas más frecuentes de muerte súbita son:
Clostridiosis: se puede observar enfisema hepático (lesión patognomónica) si la baja es reciente (Imagen 1).
Úlceras gástricas: la mucosa gástrica muestra signos de erosión y ulceración, dando lugar a hemorragias intermitentes o masivas.
Torsiones intestinales: a la necropsia, se observan diferentes áreas necrótico-sanguinolentas en las asas intestinales debido a la torsión y, por consiguiente, la falta de vascularización de la zona afectada.
Fallo cardiorrespiratorio: ocurre tras un intento de disipar el calor mediante un aumento de la frecuencia respiratoria (taquipnea). En este caso, no se aprecia ninguna lesión específica, simplemente un aumento de la frecuencia cardíaca en las cerdas.


Imagen 1. Necropsia de una cerda muerta en la granja por clostridiosis.
2

MUERTE DE CERDAS QUE HAN SIDO TRATADAS
ANTERIORMENTE
En este tipo de bajas se encuadran aquellas cerdas que se han identificado como enfermas y se han tratado, pero sin éxito.
Cistitis y pielonefritis: las cerdas dejan de comer y son tratadas con antiinflamatorio y antibiótico. Sin embargo, el resultado final es la muerte del animal, ya sea porque el tratamiento se ha administrado demasiado tarde o porque proceso era demasiado grave.
En estos casos, es necesario verificar el caudal y la calidad del agua, además de acidificarla para impedir la colonización de las bacterias en la vejiga urinaria.
Cojeras y fallos en los aplomos: normalmente no conllevan a la muerte, ya que suelen ser sacrificadas antes en la granja porque, si la cojera o la alteración de los aplomos es muy importante, suelen perder condición corporal rápidamente.

Metritis: puede ocurrir en la fase de lactación o en los días posteriores al parto. Aparecen descargas vaginales en las cerdas junto a la presencia de fiebre. Si el tratamiento no se instaura de manera rápida, el proceso evoluciona y puede conducir a la muerte del animal.

En los últimos años, debido a la genética de las reproductoras se ha producido un incremento de animales sacrificados en granja por motivos de bienestar animal.
Cerdas con problemas de aplomos que no logran mantenerse en pie tras los tratamientos administrados.

En ocasiones puede estar ligado al ciclo de la cerda, ya que las cerdas de mayor edad son más pesadas y tienen sobrecrecimiento de las pezuñas, lo que hace que los aplomos no sean correctos, dificultándoles el movimiento y ocasionándoles un intenso dolor.
Cerdas que dejan de comer y tras el tratamiento deben ser sacrificadas, ya que no se recuperan.
Cerdas con problemas en el parto o con prolapsos que deben ser sacrificadas en granja.

En nuestras latitudes, los patrones estacionales se caracterizan por un aumento de las bajas durante los meses más cálidos (Gráfica 1) debido a causas relacionadas con el estrés térmico.
Es decir, durante las semanas del año de más calor, hay más incidencia de bajas. Además, estos sucesos son más frecuentes en las cerdas de mayor edad de la granja.

Gráfica 1. Evolución del número de bajas de cerdas por semana del año.

Es habitual encontrarse con un incremento de bajas durante las épocas calurosas, soliendo estar ligado también a los patrones de alimentación en gestación.
Incrementar el pienso al final de esta fase tendrá consecuencias nefastas para las cerdas, ya que aumentará el número de bajas.
Ante la presencia de úlceras, torsiones y prolapsos en periparto, es necesario administrar alimento periparto con mayor contenido en fibra insoluble y, en aquellos casos en que no sea posible, suplementar la ración con 100 gramos de fibra insoluble adicional antes del parto.
La atención al parto es fundamental, tanto en cerdas primerizas como en cerdas de más edad, ya que una supervisión inadecuada puede aumentar la incidencia de partos distócicos, generando dolor y afectando negativamente el patrón de consumo durante la lactación.
La detección y aislamiento rápido de las cerdas que manifiestan cojeras es importante para su correcto tratamiento.
En cuanto a la calidad del agua, su control microbiológico es una herramienta valiosa para evitar procesos de clostridiosis en la granja u otros procesos.
Es necesario establecer revisiones periódicas para el control de la higienización del agua de bebida, ya que la calidad fisicoquímica del agua tiene un mayor impacto en la fase de lactación.

Es difícil establecer la contribución de cada causa a las bajas de reproductoras en términos de porcentaje, ya que suele depender de la granja.
Además, un alto número de bajas rara vez se debe a un único factor, sino al efecto combinado de múltiples causas, aunque algunas puedan presentarse con mayor frecuencia.
Aunque en este artículo no se realiza especial énfasis en la patología, cabe destacar que se debe de mantener un buen estatus sanitario en la granja. Para ello, es imprescindible disminuir la presión de infección en las granjas poniendo especial atención en:
Reducir la disbiosis intestinal.
Emplear vacunas y autovacunas con un adecuado protocolo.
Controlar los flujos de animales para evitar rebrotes de patologías en aquellas granjas positivas a ciertas enfermedades.
Para reducir las bajas de las reproductoras, es importante mantener las instalaciones en óptimas condiciones, realizando un buen manejo de la alimentación y la sanidad, identificando los problemas de forma temprana y atendiendo a las cerdas en los momentos de mayor compromiso, como el parto.
Mortalidad de reproductoras: una aproximación práctica DESCÁRGALO EN PDF

Braulio De La Calle Campos
Coren Agroindustrial SAU
La Inteligencia Artificial (IA) es la capacidad de las máquinas para pensar y actuar de forma similar a los seres humanos y, probablemente, interactuamos con ella todos los días sin darnos cuenta.
Representa una revolución en la forma en la que interactuamos con la tecnología, un salto hacia un presente y futuro donde las máquinas no solo ejecutan instrucciones, sino que también piensan, aprenden y evolucionan.
El 1 de agosto de 2024 entró en vigor el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, la primera legislación integral a nivel mundial destinada a regular los sistemas de Inteligencia Artificial que operan en la Unión Europea, con el objetivo de garantizar la seguridad y la protección de los derechos fundamentales frente a los riesgos asociados a esta tecnología.
No obstante, su aplicación es progresiva. Aunque el Reglamento ya está en vigor, la mayoría de sus obligaciones serán plenamente exigibles a partir de agosto de 2026, con algunas disposiciones que se aplican antes, como las relativas a prácticas prohibidas o a los modelos de propósito general.
Para facilitar la transición al nuevo marco regulador, la Comisión Europea ha impulsado el denominado “Pacto sobre la IA”, una iniciativa voluntaria dirigida a proveedores y desarrolladores de sistemas de IA, tanto europeos como internacionales, que promueve la adopción anticipada de los principales requisitos del Reglamento.
Además, durante este periodo transitorio (2024-2026), la Comisión y los Estados miembros están desarrollando normas técnicas, guías de aplicación y estructuras de gobernanza, como la Oficina Europea de IA, que serán clave para la implementación efectiva del Reglamento
El término AIoT (Inteligencia Artificial de las cosas) se refiere a la convergencia de la Inteligencia Artificial (AI) y el internet de las cosas (IoT).
Se trata de la combinación de tecnologías del IoT con herramientas y técnicas de Inteligencia Artificial para mejorar el rendimiento y la eficiencia de los sistemas automatizados.
La AIoT se basa en:
1 2
La recopilación de grandes cantidades de datos de dispositivos conectados a la AIoT.
El procesamiento de esos datos a través de técnicas de aprendizaje automático, redes neuronales y algoritmos de Inteligencia Artificial.
Con la AIoT, los dispositivos pueden aprender y mejorar automáticamente su rendimiento y tomar decisiones autónomas basadas en los datos recopilados.
La AIoT se utiliza en una variedad de aplicaciones, incluyendo la automatización industrial, la gestión de edificios inteligentes, la salud conectada, la agricultura inteligente, la movilidad conectada y la ciudad inteligente, entre otros.
Por ello, tiene el potencial de revolucionar la forma en que interactuamos con el mundo físico y optimizar los sistemas automatizados en diversas áreas.
La Ley de rendimiento acelerado de Kurzweil sostiene que la tasa de cambio de cualquier sistema evolutivo siempre tiende a aumentar de forma exponencial y uno de estos sistemas es el crecimiento tecnológico.
El desarrollo tecnológico es constante, ocurre de forma exponencial y su propia aceleración acelera la tasa de cambio.
Cada vez que aparece una nueva tecnología, esta es utilizada para generar una tecnología aún mejor, creándose una retroalimentación positiva en un ciclo sin fin de desarrollo tecnológico.

El crecimiento tecnológico no se puede entender como algo lineal. De hecho, siempre ha sido exponencial. Aunque la mente humana haya intentado entender el progreso como algo gradual y lineal, la Ley de rendimiento acelerado de Kurzweil ha demostrado que la tasa de cambio del progreso se duplica a intervalos constantes.
Es decir, en el transcurso de un siglo no se experimentará un desarrollo tecnológico equivalente a 100 años, sino que este podría ser el equivalente a unos cuantos miles de años, por ejemplo, desarrollo de inteligencia biológica y no biológica, máquinas con una inteligencia muy superior a la humana e, incluso, capaces de expresar emociones.
El término Big Data describe el gran volumen de datos, tanto estructurados como no estructurados, que inundan los negocios cada día. Sin embargo, lo importante no es la cantidad de datos, sino lo que las organizaciones hacen con los datos.
¡El Big Data se puede analizar para obtener ideas que conduzcan a mejores decisiones y movimientos de negocios estratégico!
Chatbot y ChatGPT
Chatbot es un programa informático que simula una conversación con usuarios finales humanos mediante un modelo de lenguaje ajustado con técnicas de aprendizaje supervisadas y de refuerzo.
ChatGPT es una aplicación de chatbot transformador generativo pre-entrenado (Chat Generative Pre-Trained Transformer) de Inteligencia Artificial desarrollado en 2022 por OpenAI que se especializa en el diálogo.

La Inteligencia Aumentada amplía y apoya la inteligencia humana con la ayuda de la Inteligencia Artificial, pudiendo analizar gran cantidad de información en segundos y buscar tendencias y correlaciones a través del aprendizaje automático.
El resultado de este análisis de datos sirve como base para acelerar y simplificar el proceso de toma de decisiones en futuras acciones.
¡La Inteligencia Aumentada no ha llegado para sustituir a la inteligencia humana, sino a empoderarla!

El principal objetivo de unir la Inteligencia
Artificial con el conocimiento y la intuición humana es, por tanto, ayudar a las personas a realizar su trabajo de forma más eficiente y exitosa.

Gemini es el nuevo modelo de Inteligencia
Artificial de Google que, a diferencia de Google Bard (el modelo anterior de Google),
Chat GPT o Bing IA, no se trata de una aplicación o un chatbot que responde a consultas, sino que consiste en una tecnología que subyace a las plataformas.
Se trata de un modelo multimodal capaz de comprender distintos tipos de información texto, código, imágenes, audios, a diferencia de otras tecnologías que lo hacen de forma restringida al texto o a las imágenes.
Ha superado la capacidad o inteligencia de las tecnologías competidoras, por lo que se posicionaría como uno de los modelos más avanzados
La Inteligencia Artificial generativa (IA generativa) es un tipo de Inteligencia Artificial que puede crear ideas y contenidos nuevos, como conversaciones, historias, imágenes, videos y música.
Se trata del siguiente paso en la Inteligencia
Artificial:
Puede ser entrenada para que aprenda lenguaje humano, lenguajes de programación, arte, química, biología o cualquier tema complejo.
Reutiliza los datos de entrenamiento para resolver nuevos problemas. Por ejemplo, puede aprender vocabulario en inglés y crear un poema a partir de las palabras que procesa.
Puede utilizarse para diversos fines, como los chatbots, la creación de medios y el desarrollo y diseño de producto.
Para sacar el máximo rendimiento a la IA generativa, es importante saber que no piensan de la misma manera que los humanos:
Procesamiento de datos vs pensamiento consciente:
La IA generativa procesa información siguiendo patrones y datos, sin tener consciencia o experiencias subjetivas.

Aprendizaje automático:
La IA usa algoritmos de aprendizaje automático para aprender de grandes cantidades de datos, pero su aprendizaje se basa en estadísticas y patrones, no en una compresión real.
Imitación de pensamiento humano:
La IA puede imitar aspectos del pensamiento humano como la generación de lenguaje una simulación, pero no un pensamiento consciente.

Falta de autonomía y consciencia:
Las IA carecen de deseo, emoción y consciencia, siendo sus respuestas resultado de cálculos, no de pensamientos conscientes.
Limitaciones:
La IA generativa está restringida a las programaciones y datos con los que ha sido entrenada, sin capacidad para pensar de manera independiente o creativa como las personas.
Según el Foro Económico
Mundial, gran parte de las habilidades que aporten los empleados a la empresa habrán cambiado en los próximos años.
Así, en el 2030, se prevé que el 75-85% de las profesiones que serán demandadas aún no existen.
Tabla 1.Ranking de características deseables en el futuro trabajador según el Foro económico mundial (2023).
2023 2030
Pensamiento Analítico
Pensamiento creativo
Resiliencia, flexibilidad y agilidad
Motivación y autoconciencia
Curiosidad y aprendizaje
Alfabetización tecnológica
Fiabilidad
Empatía y escucha activa
Liderazgo e influencia social
Control de calidad
Pensamiento analítico
Pensamiento creativo
IA Y Big Data
Liderazgo e influencia social
Resiliencia, flexibilidad y Agilidad
Curiosidad y aprendizaje
Empatía y escucha activa 1o 2o 3o 4o 5o 6o 7o 8o 9o 10o
Alfabetización tecnológica
Diseño y experiencia
Motivación y autoconciencia

El sector porcino tiene a su disposición herramientas técnicas innovadoras para que puedan desarrollarse de forma más sostenible, producir de manera más eficiente y eficaz, y con un menor coste.
Existen varios niveles de implementación de la IA en la producción animal.
El primer gran paso es computarizar la granja y, para ello, el ganadero ha de considerar la rápida evolución de los mercados, siendo recomendable tener en cuenta las ventajas de invertir en tecnología e IA.
La implementación de la IA en las granjas permite:
Mantener el bienestar animal.
Optimizar la producción.
Tener precisión y rapidez en la toma de decisiones para minimizar los fallos.
Capturar datos.
Aumentar la productividad.
Reducir los costes de producción con un mejor uso de insumos y recursos naturales.
El monitoreo constante de los animales a través del uso de la Inteligencia Artificial puede prevenir enfermedades y favorecer el bienestar animal.
Por ejemplo, la identificación de algún dato alterado en el confort térmico o un cambio en el comportamiento de los animales puede ayudar al productor a detectar precozmente una enfermedad y evitar que se propague.
Los datos se recogen con dispositivos IoT —que pueden ser un conjunto de hardware (aretes, chips y básculas electrónicas)— que incluso registran las actividades nutricionales, sanitarias, de vacunación y de control de enfermedades.
Gracias a las herramientas de diagnóstico precoz y predicción de enfermedades, es posible identificar dolencias ocasionales y garantizar el bienestar de los animales.
Las valoraciones en en el sector agroganadero son siempre inciertas, ya que todo depende del clima y de los ciclos biológicos, que son susceptibles a cambios. En general, aún no se puede controlar si llueve o no y en qué cantidad, pero con lo que sí pueden contar los productores es con sistemas que ayuden a monitorear los ambientes constantemente y que hagan que la conectividad esté presente en todos ellos, ya sean externos o internos.

En este sentido, la Inteligencia Artificial ayuda y evita las pérdidas en el proceso de producción, existiendo empresas que ponen a disposición sus tecnologías con sensores, aprendizaje profundo (deep learning), aprendizaje automático (machine learning), cámaras térmicas y escáneres que aportan al productor datos sanitarios que se integran con la producción y reproducción de los animales.
Existen sistemas de gestión de granjas en el mercado que utilizan sensores para registrar el comportamiento de cada animal y analiza los datos utilizando IA.
Este tipo de sistemas ayuda a identificar cerdos enfermos, mejorando la eficiencia y el bienestar animal, e incluye los siguientes elementos:
En el caso del ganado porcino, por ejemplo, hay dispositivos electrónicos de pesaje y comederos automáticos, termografía infrarroja y estaciones meteorológicas que aumentan la capacidad de observación del rebaño. Así, el consumo de alimentos y agua, la conducta alimentaria e incluso la temperatura corporal, que promueven el bienestar animal, pueden analizarse con el apoyo de la Inteligencia Artificial.

A continuación, se repasan algunas de las aplicaciones actuales de la IA disponibles para el sector porcino.
Sensores que comunican automáticamente con nodos en el establo, registrando datos de comportamiento.
Procesadores que procesan los datos utilizando modelos de comportamiento de los cerdos, ofreciendo cálculos avanzados de detección del comportamiento.
Tecnología que emplea algoritmos basados en IA desarrollados mediante técnicas de aprendizaje automático. Utilizan datos de más de 150.000 días de alimentación en granjas para anticipar la ingesta diaria de alimento del ganado. Entre las variables consideradas se encuentran las tasas de alimentación, tiempos de alimentación, ciclos de alimentación, comportamiento del ganado, tipo de ración y condiciones climáticas.
La colocación de cámaras y sensores en las instalaciones puede dar mucha información valiosa, como sus movimientos o temperatura.
Por ejemplo:

Una temperatura más alta de lo normal puede ser un signo de una enfermedad o infección.
Si se detecta desde un primer momento, es posible actuar de forma más rápida, pudiendo salvar la vida del animal y evitar la propagación de la enfermedad.
Un animal que lleva más tiempo del habitual sin moverse puede indicar una enfermedad, una lesión como, por ejemplo, una cojera.
Gracias a la Inteligencia Artificial, el ganadero puede recibir un aviso en su móvil cada vez que se detecta un posible animal enfermo.
Esto también conlleva un ahorro económico, ya que detectar enfermedades a tiempo disminuye los costes en servicios veterinarios, medicamentos y pérdida de animales.
El bienestar animal es visto cada vez más como un atributo de la calidad alimentaria y los ciudadanos de la UE desean más información sobre cómo son tratados los animales de granja.
A este respecto, el etiquetado de productos puede contribuir a la conciencia de los consumidores sobre la calidad alimentaria y la sostenibilidad, al mismo tiempo que respalda a los productores de la UE que cumplen con altos estándares de bienestar animal.
Un ejemplo de las aplicaciones de la Inteligencia Artificial en ganadería que se está desarrollando en estos momentos es la grabación del comportamiento de los cerdos en granjas porcinas, estableciendo una relación entre su comportamiento y su bienestar.
Gracias a esto, se puede cuantificar el bienestar animal, que depende de factores como su alimentación, los estímulos que recibe o su hábitat, pero también de la relación con su cuidador.
Para establecer los patrones de comportamiento de los animales, se les graba en distintas situaciones en las que entran en juego factores diversos.
Posteriormente, estos vídeos se tratan con visión artificial, mediante una serie de métodos que procesan y analizan imágenes del mundo real para generar información que pueda ser tratada por una máquina.
Gracias a este sistema, se pueden detectar señales de estrés, desconfianza o problemas de salud en los animales.

La información sobre el bienestar animal en el etiquetado es, de momento, voluntaria en la Unión Europea, lo que lleva a diferentes esquemas nacionales de etiquetado de bienestar animal que pueden confundir a los consumidores.
Las tecnologías que trabajan con IA aumentan la transparencia y minimizan el riesgo de información engañosa, en línea con las regulaciones voluntarias de etiquetado de alimentos europeas y nos proporciona información valiosa a los consumidores.
Los animales tienen distintas necesidades de alimento dependiendo de factores como la época del año o su fase productiva.
A este respecto, poder controlar el nivel de llenado de los silos facilita la vida al ganadero, evitando la necesidad de realizar una comprobación manual, lo que también mejora la seguridad laboral.
La trazabilidad es una cuestión clave en la industria ganadera y su objetivo es garantizar el bienestar animal y la seguridad alimentaria.
La Inteligencia Artificial permite conocer los movimientos de los animales en cada una de sus etapas, tener un historial con los tratamientos que se le han suministrado o un control de peso semanal durante toda su estancia en la granja.
Estos datos, que antes tenían que recogerse de forma manual por el ganadero y volcarse en una base de datos, pueden recolectarse ahora de forma prácticamente automática gracias a sistemas basados en IoT e Inteligencia Artificial.

La Inteligencia Artificial facilita la selección genómica, permitiendo a los ganaderos identificar y criar animales con genes de alta calidad, incluyendo la resistencia a enfermedades, eficiencia alimentaria, calidad de la leche y sostenibilidad.
En este contexto, existen actualmente programas de cebo de cerdos que, mediante la IA, son capaces de predecir los rendimientos y la calidad de las canales.
La aplicación de estas técnicas puede elevar la calidad y el rendimiento del ganado, contribuyendo a una producción más sostenible y rentable.


La IA ha venido a quedarse y, de hecho, estamos interactuando con ella todos los.
La velocidad a la que irán implantándose sistemas de trabajo con IA en las explotaciones y ganaderías será muy rápida.
A la hora de implementar IA en las explotaciones debemos tener en cuenta y utilizarlas para:
Objetivos claros.
Calidad de los datos.
Consideraciones éticas y etológicas.
Desarrollo de habilidades.
Infraestructuras adecuadas.
Gestión de facturas.
Gestión de stocks.
Soporte al cliente.
Verificación de proveedores.
Vigilancia y seguridad.
Control de calidad.
Estrategia comercial.
Cumplimiento normativo.
Rendimiento ventas.
Presentación de ventas.
Automatización muestras laboratorio.
Sostenibilidad.
Optimización de rutas.
Control cadena suministro.
Predicción de precios.
El uso de la IA nos permite ser más eficaces y eficientes, mejorando las producciones y el bienestar animal, y contribuyendo a aumentar la sostenibilidad y rentabilidad de las granjas.
La revolución de la inteligencia artificial: ¿un nuevo impulso a la productividad y sostenibilidad del sector ganadero?
DESCÁRGALO EN PDF


MVZ, PhD Laura Batista
Nómada del conocimiento

En la producción porcina moderna, la intensificación de las operaciones busca maximizar la productividad. Sin embargo, este enfoque también incrementa el estrés en los animales, lo cual puede afectar negativamente su salud y rendimiento. Factores de estrés físicos como cambios en el ambiente, alteraciones en la nutrición y una mayor exposición a agentes infecciosos, pueden provocar una disminución significativa.
Además, el estrés puede alterar las respuestas inmunitarias tanto a nivel local como sistémico, comprometiendo la capacidad del organismo para defenderse de infecciones. En los últimos años, esto ha aumentado la morbilidad y la mortalidad entre las 3 y 10 semanas de edad debido a infecciones por patógenos bacterianos que provocan signos nerviosos.
Entre los principales patógenos bacterianos responsables de estos signos nerviosos se encuentran la Glaeserella parasuis, el Estreptococos suis y la Escherichia coli enterotoxigénica causantes de signos que incluyen debilidad, convulsiones y alteraciones en el comportamiento, lo que indica una afectación del sistema nervioso central.
Además, la frecuente coinfección con la presencia de virus inmunosupresores como el virus del síndrome reproductor y respiratorio porcino (PRRSV) y la influenza porcina (IP) facilita la aparición de estas enfermedades.


Es importante destacar que la gestión adecuada del estrés y la prevención de infecciones son fundamentales para mejorar la salud y el rendimiento de los cerdos en los sistemas de producción intensivos. Si estos no se manejan adecuadamente se inducen una depresión significativa en el rendimiento del crecimiento, alterando la respuesta inmunitaria local y/o sistémica, afectando la homeostasis general. Esto es, la capacidad de los organismos de mantener un ambiente interno estable y constante, a pesar de los cambios externos.
Este proceso de autorregulación implica la coordinación de diferentes sistemas corporales para mantener variables clave, como la temperatura, el pH y los niveles de glucosa, dentro de un rango saludable.
La identificación temprana y el manejo adecuado de estos patógenos son fundamentales para reducir la morbilidad, mortalidad y mejorar la salud de los animales Por ello, la evaluación clínica (sindrómica), junto con análisis microbiológicos, permite determinar la causa específica y aplicar las medidas preventivas y terapéuticas correspondientes.
Un diagnóstico preciso requiere pruebas de laboratorio como son, entre otros, el cultivo bacteriano y la PCR para identificar el(los) patógeno(s) específico(s) y determinar el tratamiento adecuado. Estos tratamientos incluyen la administración de tratamientos antibióticos específicos, la vacunación que en conjunto con el buen manejo y la higiene en las instalaciones son estrategias clave para controlar estas infecciones y prevenir la aparición de signos nerviosos en los lechones después del destete.
En algunas piaras, los animales pueden albergar cepas virulentas de los patógenos antes mencionados sin mostrar signos evidentes de enfermedad. Sin embargo, en presencia de factores predisponentes, estos animales pueden desarrollar repentinamente una enfermedad clínica grave. Entre los factores incluyen:
El transporte de los lechones
La sobrepoblación
La mala ventilación
Dietas y flujo de agua inadecuados
Fluctuaciones excesivas de temperatura
La mezcla de cerdos de diferentes edades y/o procedencias, y
Coinfecciones, especialmente con patógenos virales.
A continuación, abordaremos los aspectos más relevantes que debemos conocer acerca de cada uno de estos tres patógenos, incluyendo sus características principales, mecanismos de transmisión, síntomas asociados y métodos de prevención y control.







Es causada por la bacteria Glaesserella parasuis, un habitante común del tracto respiratorio superior en cerdos sanos y que se vuelve patógena bajo estrés (como el destete) o la inmunosupresión. Los signos clínicos principales de esta enfermedad se deben a la invasión sistémica que conduce a poliserositis fibrinosa (inflamación de las membranas que recubren los órganos), poliartritis (articulaciones inflamadas y cojera), meningitis (signos neurológicos) y muerte súbita. El proceso patológico comienza con la colonización inicial del tracto respiratorio superior.
En condiciones favorables, la bacteria puede invadir el sistema circulatorio, provocando una respuesta inflamatoria sistémica que conduce a diversas manifestaciones clínicas. El tratamiento antimicrobiano puede ser efectivo para controlar los brotes, pero la prevención es fundamental para reducir la incidencia de la enfermedad
Las vacunas comerciales y autógenas específicas para cada granja son herramientas importantes en la prevención. Sin embargo, la eficacia de las vacunas puede variar, y su uso debe complementarse con buenas prácticas de manejo.
Sin embargo, la prevención de esta enfermedad sigue siendo un problema en la producción porcina tecnificada, ya que los mecanismos de virulencia de este microorganismo y los factores sistémicos que impiden la fagocitosis no son bien conocidos. A pesar de que la secuencia del genoma de la Glaeserella parasuis se ha completado recientemente, el diagnóstico aún es complicado por la existencia de cepas no virulentas y la temprana colonización del tracto respiratorio superior de cerdos sanos.

El S. suis está presente en todas las zonas con alta actividad porcina. Los serotipos 1–9 (incluyendo el serotipo 1/2, que comparte antígenos con los serotipos 1 y 2) representan >70% de los aislados de S. suis recuperados de cerdos enfermos. Esta bacteria se considera un habitante normal del tracto respiratorio superior (especialmente en cepas no virulentas) y puede encontrarse fácilmente en amígdalas, que se consideran un nicho natural.


La mayoría de los cerdos clínicamente sanos son portadores de múltiples serotipos de S. suis, aunque algunos están colonizados por cepas virulentas. Los lechones se colonizan con S, suis a partir de secreciones vaginales durante el parto y durante la lactancia.
Los portadores subclínicos sirven como fuente de infección para sus compañeros de corral después del destete cuando los anticuerpos maternos ya no están presentes. Los signos clínicos de infección se observan principalmente en cerdos destetados, rara vez en lechones lactantes y en crecimiento, y casi nunca en animales adultos. Principalmente causa septicemia con muerte súbita, meningitis, artritis y endocarditis, sobre todo en lechones post-destete. El diagnóstico basándose en la historia y los signos clínicos, debe confirmarse mediante cultivo bacteriano.
El S. suis suele ser susceptible a los antimicrobianos beta-lactámicos, principalmente penicilina y amoxicilina. Desafortunadamente no existe una vacuna comercial universal y hasta la fecha las vacunas autógenas se utilizan con éxito variable.
Las vacunas disponibles en el campo son bacterias autógenas (células enteras inactivadas), y han demostrado ser relativamente efectivas en algunos casos pero bastante ineficaces en otros.
Esto, debido a que la producción de vacunas autógenas no sigue protocolos estandarizados, cada vacuna producida por una empresa autorizada es diferente.


Por lo tanto dentro del tratamiento integral también se recomienda la administración de antiinflamatorios para disminuir la inflamación de los tejidos afectados (principalmente en casos de meningitis) y mejorar la condiciones medioambientes de los cerdos y asegurarse de que los animales enfermos puedan beber agua con electrolitos para mantenerlos bien hidratados.
Este patógeno es zoonótico, o sea, que puede transmitirse a los humanos mediante la contaminación de heridas cutáneas o mucosas por sangre o secreciones de cerdos infectados, por lo que las medidas de bioseguridad como son el uso de guantes y la higiene extrema son de vital importancia al manejar animales enfermos y la mortalidad.


La E. coli es un habitante intestinal normal, pero las cepas patógenas pueden causar enfermedades cuando las condiciones son favorables para que prosperen. Ciertas cepas patógenas, especialmente la E. coli enterotoxigénica (ETEC) y la E. coli productora de toxina Shiga (STEC), causan diarrea postdestete y la enfermedad del edema.

Los síntomas incluyen signos neurológicos como desorientación, descoordinación e hinchazón de la cara y el abdomen. Las causas y transmisión más importantes son el estrés el destete o sea la transición de la lactancia a un ambiente y alimentación diferentes, así como la mezcla entre animales.
Por lo tanto, la atención a factores de control, como los cambios en la dieta, la mejora de la higiene y el uso de probióticos o aditivos específicos para la alimentación, son fundamentales
Los antibióticos pueden usarse para el tratamiento, sin embargo la preocupación sobre la resistencia a los antimicrobianos y la prohibición del óxido de zinc han llevado a centrarse en alternativas como son la vacunación de cerdas y hembras de reemplazo que proporcionan una excelente inmunidad pasiva a los lechones.
Sin embargo al desaparecer la inmunidad pasiva entre las 5 y 7 semanas de edad, la biogestión es fundamental. Esto incluye una temperatura adecuada, limpieza y desinfección exhaustiva, y de preferencia operar la producción todo dentro-todo de fuera en bandas de 3, 4 y/o 5 semanas.
Para lograr un control adecuado de estos patógenos, es fundamental recordar que, al elaborar nuestra lista de diagnósticos diferenciales, debemos incluir patógenos que puedan causar síntomas similares. Esto nos permitirá realizar una evaluación más exhaustiva y precisa, asegurando que ninguna posible causa sea pasada por alto La identificación correcta de estos patógenos es esencial para determinar el tratamiento adecuado y mejorar los resultados clínicos.
La inclusión de estos agentes en la lista de diagnósticos diferenciales ayuda a orientar las pruebas diagnósticas y a definir un plan de manejo más efectivo. Entre los patógenos relevantes se encuentran:
El Mycoplasma hyorhinis: causa poliserositis en cerdos, una condición que afecta las membranas serosas y puede generar inflamación y dolor, dificultando la movilidad y afectando la producción.
La Erysipelothrix rhusiopathiae: responsable de la enfermedad conocida como Erisipela, que puede manifestarse con lesiones cutáneas, fiebre y, en casos severos, endocarditis, que puede ser mortal si no se trata oportunamente.
El Actinobacillus suis: un patógeno que puede causar septicemia, poliartritis y neumonía en cerdos, especialmente en animales jóvenes o inmunocomprometidos.
La Salmonella choleraesuis: conocida por producir septicemia, que puede conducir a infecciones generalizadas y complicaciones severas en los animales afectados.
Es fundamental entender que no todo problema de salud en estos animales está relacionado con enfermedades; en muchos casos, las condiciones del entorno y las prácticas de manejo influyen significativamente en su desarrollo y bienestar.


Por ello, es esencial mantener un ambiente limpio, seco y cálido, que favorezca la salud de los animales y prevenga la aparición de enfermedades.
Recordemos que el manejo ideal para cerdos destetados incluye varias medidas clave. Una temperatura ambiente entre 27-30oC, con calor suplementario si es necesario, especialmente en climas fríos, para asegurar el confort térmico de los animales. También se debe garantizar una ventilación adecuada en las instalaciones, evitando corrientes de aire que puedan causar estrés o problemas respiratorios. Además, es importante proporcionar:
Espacio mínimo/animal
Disponibilidad de agua/animal
Espacio de comedero por animal
Sin olvidarnos que es fundamental centrarse en la capacitación del personal para mantener estándares consistentes, reducir errores y mejorar la eficiencia. Esto contribuye a una mejor salud, crecimiento y menores tasas de mortalidad en las explotaciones porcinas.
La capacitación debe enfocarse en áreas críticas como la nutrición, con énfasis en dietas adecuadas y consumo temprano; la sanidad, incluyendo bioseguridad, desinfección y vacunación; y el manejo ambiental, abarcando temperatura, ventilación y confort. Estos aspectos son esenciales para lograr el objetivo principal: producir lechones sanos que alcancen un peso de 30 a 32 kg a los 70 días de edad, asegurando una producción eficiente y sostenible en las explotaciones porcinas.
¿Porque ha aumentado la mortalidad en lechones después del destete?
DESCÁRGALO EN PDF

La implementación de un protocolo estricto de limpieza y desinfección en las instalaciones es vital para prevenir la propagación de enfermedades. Esto incluye la limpieza regular de los comederos, bebederos y áreas de descanso.

Conversamos con César Andrés García, director de porcicultura de la compañía, sobre su trayectoria, el modelo de negocio de la empresa y los retos actuales del sector en Colombia.
La porcicultura colombiana ha experimentado un crecimiento muy relevante en los últimos años, impulsado por el aumento del consumo y la evolución de la percepción del consumidor. En este contexto, compañías como Cervalle han desarrollado modelos integrados que abarcan toda la cadena de valor.
Tu trayectoria dentro de Cervalle ha sido progresiva, desde pasante hasta director. ¿Cómo se construye ese recorrido profesional?
Ha sido un proceso paso a paso. Desde el inicio trabajé con disciplina y con el interés de aprender cada proceso de la empresa. Haber tenido la oportunidad de pasar por diferentes áreas me permitió entender la operación de forma transversal.

En ese proceso, ¿qué factores han sido clave para tu desarrollo como líder?
Principalmente, el aprendizaje continuo y el entorno. Nadie llega aprendido, uno se va formando en el camino.
También ha sido importante la influencia de personas cercanas. A nivel personal, la familia es un motor fundamental. Y dentro de la empresa, he aprendido mucho viendo cómo otras personas entienden el negocio y toman decisiones.
Desde tu experiencia, ¿qué es más complejo: gestionar animales o gestionar personas?
Es más difícil gestionar personas. Cada persona tiene una forma de ser distinta y no siempre coincide con la forma en la que uno piensa.
El reto está en ponerse en el lugar del otro, adaptarse y encontrar un equilibrio. No se trata de que todos sean iguales, sino de lograr acuerdos y trabajar en equipo.
Has pasado por diferentes áreas,incluyendo granjas.
¿Hubo algún punto de inflexión en tu carrera?
Sí. Uno de los momentos más importantes fue durante la pandemia. Ahí se hizo evidente la importancia del sector de alimentos y la responsabilidad que tenemos.
Eso me motivó a seguir aprendiendo y a entender mejor el impacto que tiene nuestro trabajo, no solo dentro de la empresa, sino también a nivel país.
Además, la formación continua, a través de cursos y aprendizaje técnico, también ha sido clave para cambiar la forma de ver la porcicultura y hacer seguimiento a los resultados. Al final, se trata de ir consolidando conocimiento y experiencia hasta poder asumir mayores responsabilidades.
Tu vínculo con Cervalle también tiene un componente familiar.
¿Cómo influyó esto en tu decisión profesional?
Siempre tuve contacto con la empresa, pero la decisión de dedicarme a esto llegó cuando empecé la universidad.
Elegí ingeniería agroindustrial porque vi que podía aplicar ese conocimiento en la empresa familiar. Desde ese momento, enfoqué mis trabajos académicos en procesos relacionados con Cervalle, lo que me permitió conocer mejor la operación antes de entrar a trabajar.
Al incorporarte a la empresa,
¿qué fue lo que más te llamó la atención de la operación?
La dimensión del negocio. Desde fuera, uno ve el producto final, pero no imagina todo lo que hay detrás...
La logística
Los procesos

La estructura…
todo es mucho más complejo de lo que parece. Eso solo se entiende cuando se está dentro de la operación.
Cervalle es una empresa con un modelo de integración vertical. ¿Cómo funciona esa estructura?
Nosotros manejamos toda la cadena. Importamos materias primas, producimos alimento en nuestra planta —alrededor de 8.200 toneladas mensuales— y lo distribuimos a nuestras granjas, que en su mayoría son propias.
Tenemos el ciclo completo de producción, con diferentes configuraciones de granjas según el sitio. Posteriormente, enviamos los animales a nuestra planta de beneficio, que tiene una capacidad cercana a 200 cerdos por hora.
Además, contamos con planta de desposte y con otra instalación donde elaboramos productos de valor agregado, como carnes frías, jamones, tocinetas y otras líneas. La distribución es a nivel nacional, atendiendo distintos segmentos: supermercados, canal tradicional, horeca y consumidor final.
¿Qué dimensión productiva tiene actualmente la compañía?
En este momento estamos alrededor de 25.000 hembras, con una proyección de crecimiento hasta 30.000. El peso de salida está entre 127 y 130 kg, con la intención de seguir optimizándolo. Este crecimiento se está haciendo de forma progresiva, acompañando la capacidad de la empresa.
¿Qué papel juega la marca dentro de este modelo de negocio?
La marca es muy importante porque es una garantía de calidad. El consumidor nos relaciona con productos de buen nivel y eso es resultado de todo el trabajo que hay detrás. Pero también es importante entender que el mercado no es solo de marca. Existe un mercado commodity donde el producto se vende sin diferenciación.
Por eso, es necesario trabajar en ambos. Construir marca es un proceso de largo plazo, pero al mismo tiempo hay que seguir participando en el mercado commodity.

¿El trabajo de marca cambia la percepción del consumidor?
Sí, porque permite asociar el producto con calidad y consistencia. Sin embargo, es un proceso que requiere tiempo. No es algo inmediato, sino un trabajo continuo donde se construye esa relación con el consumidor.
¿Cómo se comporta el mercado en términos de precio y diferenciación?
Hay momentos en los que podemos estar ligeramente por encima del mercado y otros en los que estamos en niveles similares. La diferenciación no es solo por precio, sino por la calidad del producto y la consistencia en los procesos.
¿A qué se debe este cambio?
A varios factores, pero uno de los principales ha sido el trabajo de la Asociación Colombiana de Porcicultores en cambiar la percepción del producto. Se ha logrado desestigmatizar la carne de cerdo y mostrar sus beneficios. Hoy el consumidor la ve como una proteína que puede consumir de forma habitual.
Además, en Colombia se aprovecha prácticamente todo el animal, lo que genera mercado para todos los cortes.
Desde el punto de vista estratégico,
¿dónde ves el mayor potencial: mercado interno o exportación?
En el mercado interno hay un potencial muy grande. Todavía hay espacio para seguir creciendo. La exportación es una posibilidad, pero más enfocada en determinados cortes que tienen menor valorización local. Además, a nivel país, ninguna empresa por sí sola puede atender mercados internacionales, por lo que se requiere trabajo conjunto.
¿Cómo se está abordando esta posibilidad de exportación?
Se ha creado una comercializadora internacional entre varios productores para poder atender clientes del exterior. La idea es explorar oportunidades, pero es un proceso que veo más a mediano o largo plazo.
En Colombia existe producción de traspatio
Más allá de la producción, el reto está en la gestión de las personas. Trabajamos con equipos diversos, con distintas edades y formas de pensar. Lograr que todos estén alineados es uno de los mayores desafíos. Al final, la tecnología y los procesos son importantes, pero el factor humano sigue siendo determinante para alcanzar resultados. El consumo de carne de cerdo ha crecido mucho en Colombia.
Entrevista a Cesar Andrés García DESCÁRGALO EN PDF
¿Cómo impacta esto al sector?
Principalmente en mercados locales. Son producciones que abastecen consumo cercano. Sin embargo, desde el punto de vista sanitario representan un riesgo, porque no cuentan con tecnificación ni control. A futuro, una opción sería avanzar hacia la formalización o que el mercado vaya siendo cubierto por producto tecnificado.
¿Qué factores externos están condicionando el desarrollo del sector?

Uno de los principales es la seguridad. Cuando no hay condiciones adecuadas, se pierde confianza para invertir. Esto afecta tanto a grandes empresas como a pequeños productores y puede frenar el crecimiento del sector.
¿Cómo ves la evolución de la porcicultura colombiana frente a otros países?
Colombia ha crecido bastante, pero todavía está por detrás de países como Brasil o México, que tienen una escala mayor. Sin embargo, el crecimiento continúa y el objetivo es seguir avanzando.
Para cerrar, ¿cuál es el principal reto hoy para las empresas del sector?
Alberto Morillo Alujas
Dr. en Veterinaria y Consultor de Tests and Trials, S.L.U.
En este artículo repasaremos los factores nutricionales que afectan a la salud intestinal del lechón.
Entre ellos, cabe destacar los taninos, un grupo de compuestos vegetales con propiedades específicas que pueden mejorar la salud intestinal y la productividad de los lechones tras el destete.


Los taninos son un conjunto heterogéneo de moléculas bioactivas de compuestos polifenólicos presentes en diversas plantas, conocidos por sus propiedades astringentes, antiinflamatorias y antimicrobianas (además de tener propiedades antivirales, insecticidas, nematicidas y antifúngicas1,2).
Estas características pueden beneficiar la salud intestinal de los lechones destetados, contribuyendo a la reducción de la diarrea en el postdestete y otras fases productivas.
Los taninos se encuentran en la flores, hojas, semillas, frutos y raíces de diversas plantas, como el quebracho, la castaña, el té y la corteza de algunos árboles, clasificándose de forma general en dos tipos:
Taninos hidrolizables.
Taninos condensados.
No obstante, algunos autores añaden un tercer tipo llamado de taninos complejos e incluso otros subdividen el grupo de los taninos hidrolizables.
Los taninos hidrolizables están formados por un núcleo central de un azúcar (usualmente glucosa) al que se unen varios ácidos fenólicos, como ácido gálico (galotaninos) o ácido elágico (elagitaninos).
Se denominan hidrolizables porque pueden descomponerse en agua mediante la acción de enzimas o ácidos.
Este proceso de hidrólisis libera los ácidos fenólicos que estaban unidos al núcleo de azúcar.
Estos taninos se encuentran en plantas como la castaña, el roble y el mirto, siendo efectivos en la inhibición del crecimiento de microorganismos y presentando un fuerte poder antioxidante.


Los taninos condensados están formados por polímeros de flavonoides, especialmente catequinas y epicatequinas. No tienen un núcleo central de azúcar, estando las unidades de flavonoides unidas entre sí mediante enlaces carbono-carbono.
El papel de los taninos en las plantas es de defensa frente a la predación por parte de animales e insectos al reducir su palatabilidad, particularmente la de las hojas tiernas jóvenes.
A diferencia de los taninos hidrolizables, los taninos condensados no se descomponen fácilmente en agua ni enzimáticamente.
Son mucho más estables y resistentes a la degradación química, lo que les confiere una alta capacidad para precipitar proteínas con fuertes propiedades astringentes.
Se encuentran en plantas como el quebracho, el castaño de Indias, y en muchas frutas como las uvas y el cacao.
Los taninos ejercen un efecto astringente al precipitar determinadas proteínas en los tejidos, lo que provoca la contracción de las células y una disminución de la secreción de líquidos.
Consecuencias del efecto astringente de los taninos:
Contracción de tejidos: la unión de taninos a las proteínas de la piel y mucosas causa la contracción de las células, lo que puede reducir el tamaño de los poros y proporcionar firmeza a los tejidos3.
Reducción de secreciones: la contracción de los tejidos disminuye la producción de secreciones como el moco, contribuyendo a controlar la humedad y, en el contexto intestinal, a reducir la diarrea.

Dell’Anno et al. (2021) encontraron que la suplementación con extractos de taninos de quebracho y castaño condujo a una reducción significativa en la incidencia de diarrea y una mejora en la consistencia fecal de los lechones, además de modificar positivamente la microbiota intestinal al aumentar la proporción de lactobacilos respecto a coliformes (Gráfica 1)4.
Disminución de la inflamación: al limitar la expansión de tejidos inflamados y reducir la dilatación de los vasos sanguíneos, se mejora la absorción de nutrientes y la salud general del intestino.
Los taninos, tanto los hidrolizables como los condensados, son capaces de modular la expresión de las citoquinas proinflamatorias intestinales actuando sobre la barrera intestinal5.



Los taninos poseen propiedades antimicrobianas significativas, ya que, a pesar de no ser prebióticos, pueden modificar la microbiota intestinal, favoreciendo el crecimiento de bacterias beneficiosas y reduciendo la presencia de patógenos.
Estas propiedades son importantes en la protección contra patógenos, tanto en plantas como en animales.
Los taninos pueden:
Inhibir el crecimiento bacteriano: afectan a bacterias patógenas como Escherichia coli, Salmonella spp., Clostridium perfringens y Staphylococcus aureus, interfiriendo en las enzimas esenciales para el metabolismo y la replicación bacteriana2.
Girard y Bee (2019) destacan que los taninos pueden interrumpir diferentes etapas de la patogénesis de E. coli enterotoxigénica (ETEC) relacionada con la diarrea postdestete, sugiriendo que son efectivos en la reducción de ETEC y en la incidencia de diarrea en lechones1. Estas propiedades antimicrobianas de los taninos son bacteriostáticas y bactericidas.
Estas propiedades permiten que los taninos formen una capa protectora en la superficie del epitelio intestinal, reduciendo la irritación, la permeabilidad intestinal y, en consecuencia, la pérdida de líquidos y electrolitos.
Gráfica 1. Reducción de la incidencia de diarrea en el periodo experimental. La dieta experimental contenía una mezcla de 0,75% de taninos, 0,25% de leonardita (ácidos húmicos) y 0,20% de tributirina (Dell’Anno et al., 2021).
a,b Las medias con superíndices diferentes son significativamente diferentes entre tratamientos (p < 0,05).
En el estudio de Smeriglio et al. (2017), los taninos mostraron actividad bacteriostática frente a bacterias gram positivas como Listeria monocytogenes o Staphylococcus aureus y gram negativas como E.coli y Salmonella entérica2
Dañar la membrana celular: aumentan la permeabilidad de la membrana bacteriana, provocando la lisis celular y la muerte de las bacterias.
Quelación de metales esenciales para el crecimiento bacteriano como el hierro, inhibiendo así su proliferación. No solamente son capaces de formar quelatos con el hierro sino también con el calcio, el manganeso, el cobre y el magnesio1.
Reducen la capacidad de las bacterias para adherirse a la mucosa intestinal, disminuyendo la colonización y la formación de biopelículas, lo que es crucial para prevenir infecciones persistentes. Estas biopelículas son más gruesas conforme aumenta la dosis de los taninos1.

Miragoli et al. (2021) encontraron que los taninos aumentan las poblaciones de bacterias productoras de butirato en el microbiota intestinal, lo que es beneficioso para la salud intestinal de los lechones⁶, observación también reflejada en el estudio de Biagia et al. (2010)⁷.
En su estudio (Miragoli et al. 2021) se evaluó también cómo la suplementación con taninos afecta la diversidad del microbioma intestinal.
Los resultados indican que, aunque el índice Chao 1 (que estima la riqueza de especies) no mostró una diferencia significativa entre los grupos (291,89 ± 41,8 en el grupo control y 318,47 ± 23 en el grupo de taninos; p = 0,06), el índice de especies observadas fue significativamente mayor en el grupo que recibió taninos (303,58 ± 23,1 vs. 269,83 ± 43,14, grupo de taninos y no taninos respectivamente; p=0,03).
Esto sugiere que la suplementación con taninos aumentó el número de especies bacterianas presentes en el intestino.
Por su parte, los índices de Shannon y Simpson, que miden la riqueza y uniformidad de las especies en la comunidad bacteriana, también fueron significativamente más altos en el grupo de taninos (4,09 ± 0,21 vs. 3,56 ± 0,46, p=0,02; 0,96 ± 0,01 vs. 0,93 ± 0,03, p=0,001; grupo de taninos y no taninos respectivamente).
Esto indica no solo un mayor número de especies, sino también una distribución más equitativa de las mismas, lo que se traduce en una mayor diversidad.

Gráfica 2. Índices de diversidad observada, Shannon y Simpson (Modificado de Miragoli et al., 2021).

En general, una mayor diversidad en el microbioma intestinal es beneficiosa, ya que estas comunidades diversas suelen ser más estables y resistentes a las perturbaciones, lo que puede mejorar la salud intestinal y la resistencia a enfermedades o cambios ambientales adversos.
Estos resultados sugieren que la suplementación con taninos puede tener un efecto positivo en la diversidad y estabilidad del microbioma intestinal, lo que podría contribuir a mejorar la salud general del intestino.
Los taninos modifican la altura y perímetro de las vellosidades intestinales y, por tanto, el grosor de la mucosa del duodeno, mejorando la absorción de los nutrientes⁸.
Esto se pudo apreciar en el estudio de Bilic-Sobot et al. (2016) cuando alimentaron a cerdos adultos (52 kg PV) con dietas que contenían taninos hidrolizables con proporciones variables de taninos (Tabla 1). No obstante, solamente se observaron estos efectos en el duodeno, no observándose en otros tramos intestinales.
Tabla 1. Morfología del duodeno en cerdos macho alimentados con diferentes niveles de taninos (media mínima cuadrática ± error estándar, n= 6) (Modificado de Bilic-Sobot et al., 2016).
Un estudio realizado por Wang et al. (2022) investigó el efecto antioxidante intestinal y su impacto sobre la barrera intestinal y en células epiteliales intestinales porcinas (IPEC-J2) del ácido tánico en lechones destetados.
Un total de 18 lechones destetados fueron asignados aleatoriamente en dos grupos (n = 9) durante 2 semanas con:
Dieta basal control.
Dieta basal que contenía 1 g/kg de taninos.
Los resultados in vivo mostraron que el tratamiento con taninos aumentó la actividad de la glutatión peroxidasa (GSH-PX) y la expresión de la proteína ZO-1 en el yeyuno de los lechones destetados, reduciendo además el nivel de malondialdehído (MDA) en el suero, la expresión de mRNA y proteína de Keap1 en el yeyuno de los lechones destetados⁹.
En el mismo estudio, encontraron que el estrés oxidativo en el suero, la concentración de glutatión peroxidasa, superóxido dismutasa y la capacidad antioxidante total se elevaron (p < 0,01) en respuesta a la suplementación con taninos, mientras que los de malondialdehído se redujeron (p < 0,01).


Asimismo, se detectaron inmunoglobulina M y G (p < 0,01) en los lechones que recibieron taninos en su dieta.
Los autores concluyen que la suplementación con taninos de castaña y semilla de uva en el postdestete podría usarse para disminuir la incidencia de diarrea.
Tabla 2. Capacidad antioxidante del suero de lechones destetados tratados con o sin taninos en la dieta (medias mínimo cuadráticas ± error estándar) (Modificado de Wang et al., 2022).

En el metaanálisis llevado a cabo por Nuamah et al. (2024)10 se encontró que la suplementación con taninos reducía el índice de conversión (p < 0,01) e incrementaba el peso corporal de los lechones destetados (p < 0,01). No obstante, los taninos de castaña y semilla de uva no mostraron efectos en la ganancia media diaria ni en el consumo diario.
Los modelos indicaron que la dosis de taninos y la duración de la suplementación estaban directamente asociadas con la efectividad de los taninos en el rendimiento productivo.
Los taninos también pueden actuar sinérgicamente con otros antimicrobianos, potenciando su efecto y permitiendo el uso de dosis más bajas de antimicrobianos u otros aditivos como los acidificantes.
Los taninos ofrecen múltiples beneficios para la salud intestinal y rendimiento productivo de los lechones destetados.
Reducen la diarrea y mejoran la consistencia fecal, promoviendo una microbiota intestinal saludable al aumentar la proporción de bacterias beneficiosas como los lactobacilos y la diversidad microbiana en el intestino, mejorando la estabilidad y resistencia del microbioma intestinal, lo que contribuye a una mejor salud general del intestino y a una mayor capacidad de adaptación a perturbaciones ambientales.
Los taninos modulan la respuesta inflamatoria reduciendo la dilatación de los vasos sanguíneos y limitando la expansión de los tejidos inflamados, lo que, a su vez, mejora la absorción de nutrientes y fortalece la barrera intestinal.

Los estudios han demostrado que los taninos incrementan la actividad de enzimas antioxidantes clave, como la glutatión peroxidasa y la superóxido dismutasa, para mejorar el estado oxidativo, al tiempo que potencian la respuesta inmunológica, elevando los niveles de inmunoglobulinas M y G.
La suplementación con taninos ha mostrado una mejora en el índice de conversión alimenticia y un aumento significativo del peso corporal final de los lechones, lo que indica un impacto positivo en su rendimiento productivo.


Los desafíos sanitarios en el sector porcino exigen algo más que conocimientos técnicos, requieren una colaboración eficaz entre los equipos especializados y la dirección de las empresas.
Este artículo aborda una metodología de análisis que busca establecer un lenguaje común entre ambas partes, facilitando la toma de decisiones y la implementación de soluciones adaptadas a cada situación.
¿Qué es una enfermedad?
Desde un punto de vista biológico, una enfermedad es un estado producido en un ser vivo por la alteración de la normal función de un órgano o de todo el organismo.
Sin embargo, en la producción animal nos interesa analizar la enfermedad desde otros puntos de vista:
Visión productiva: empeoramiento de los resultados técnicos que conlleva una pérdida de eficiencia.
$

Visión económica: empeoramiento de los resultados de la empresa debido a la pérdida de eficiencia.
Las enfermedades en las granjas porcinas pueden generar una amplia variedad de impactos, afectando tanto la eficiencia productiva como los resultados económicos.
Tradicionalmente, la evaluación del impacto de estas enfermedades se ha realizado de forma unifactorial. Sin embargo, en la práctica, un mismo patógeno puede provocar alteraciones en múltiples aspectos, incluyendo distintas fases del proceso productivo.
Este panorama multidimensional requiere la adopción de un sistema de medición multifactorial que permita obtener una visión más precisa y completa de la situación.
A nivel práctico, el equipo técnico/veterinario puede tener un enfoque más productivo, mientras que, para la dirección de la empresa, es económico.
La evaluación del impacto económico de una enfermedad en producción porcina requiere un enfoque sistemático y estructurado que facilite la toma de decisiones basadas en datos objetivos. A continuación, se describen los pasos clave de esta metodología:
Cada enfermedad y brote presenta características únicas que pueden afectar diversos factores técnicos y productivos.
Es fundamental analizar cómo la enfermedad altera variables como la mortalidad, la conversión alimentaria, la tasa de crecimiento o la producción total, dependiendo de la etapa productiva afectada.
2 3 5 4 $
Evaluar el impacto de un brote exige disponer de valores de referencia previos a su aparición.
Una buena opción es utilizar la media del último año previo a la detección de la enfermedad.
En ausencia de datos históricos específicos, se pueden utilizar valores estándar de referencia adaptados a la realidad de la granja.

La duración del impacto económico depende de la capacidad de recuperación de los factores alterados. Pueden identificarse dos escenarios:
Proceso agudos: aquellos en los que los indicadores afectados regresan rápidamente a niveles similares a los previos al brote.
Proceso crónico: aquellos en los que no se alcanza la recuperación completa, siendo necesario definir un periodo de referencia, habitualmente de 1 año, para evaluar el impacto continuo.
Una vez definidos los valores de referencia y el periodo afectado, se calcula la diferencia entre ambos.
Este paso permite cuantificar las pérdidas asociadas a la enfermedad y determinar el grado de recuperación alcanzado.
Cuantificar económicamente la magnitud de la alteración
Finalmente, las alteraciones identificadas se traducen en términos económicos.
Esto implica considerar factores como el precio del alimento, los costes de manejo y gestión, o incluso las condiciones del mercado en el momento del brote.
Este análisis económico es crucial para estimar los costes totales y orientar la implementación de soluciones.


La resolución de problemas sanitarios en la producción porcina rara vez se logra mediante soluciones simples o universales.
Cada situación requiere un análisis cuidadoso de múltiples factores que pueden influir en los resultados obtenidos.
Entre estos factores destacan:
La naturaleza específica de la enfermedad y el brote.
Las estrategias y objetivos de la empresa.
El contexto global en el momento del brote, incluyendo aspectos como la capacidad de inversión, las normativas vigentes y la época del año.
Desde una perspectiva técnicoeconómica, las soluciones más eficaces son aquellas que combinan la capacidad de lograr el efecto deseado (Eficacia) utilizando el mínimo posible de recursos (Eficiencia).

Eficacia + Eficiencia
Un elemento clave a la hora de valorar de forma objetiva diversas alternativas para tomar la mejor decisión es el Retorno sobre la Inversión (ROI):
Este enfoque permite desarrollar soluciones adaptadas a las particularidades de cada escenario.
ROI = Mejora esperada ($) - Inversión realizada ($)
Inversión realizada ($)
Mejora esperada ($) = Magnitud afectación ($) x % Eficacia
Magnitud afectación ($) = repercusión económica total de la enfermedad
% Eficacia = % de mejora esperado con la solución implementada
En un proceso de erradicación, el % de Eficacia previsto será del 100%, mientras que, en un proceso de control, normalmente será inferior.
A la hora de tomar decisiones, la dirección de la empresa también debe considerar el riesgo que supone la solución para la empresa, tanto a nivel de inversión como de éxito.
Así, la relación coste-beneficio debe guiar la toma de decisiones, priorizando aquellas estrategias que logren el máximo ROI con el menor riesgo posible.
En este sentido, la evaluación del impacto económico de una enfermedad y la eficacia prevista de las medidas adoptadas se convierten en herramientas fundamentales para identificar la mejor alternativa.
Las soluciones se pueden clasificar de forma esquemática en función del % de riesgo y del ROI en cuatro categorías (Figura 1):
Evitables
Arriesgadas Seguras Óptimas
% RIESGO
EVITABLES ARRIESGADAS
SEGURAS
ÓPTIMAS
Figura 1. Relación entre el retorno de la inversión (ROI) y el porcentaje de riesgo asociado a diferentes soluciones sanitarias. Las estrategias óptimas combinan un alto ROI con un bajo riesgo, mientras que las seguras ofrecen resultados previsibles, pero con menor retorno. Las soluciones arriesgadas tienen potencial de alto ROI, pero conllevan mayor incertidumbre, y las evitables presentan tanto bajo ROI como alto riesgo.
Ejemplo práctico: cálculo del impacto económico y estrategias frente a un brote de disentería porcina
A continuación, se presenta un caso práctico sobre el cálculo del impacto económico de un brote de disentería en la fase de cebo en una granja de 1.300 cerdas reproductoras y una producción anual de 33.000 cerdos de cebo.
Este ejemplo se basa en un caso europeo y utiliza valores de referencia económicos expresados en euros, correspondientes al contexto productivo de dicha región. No obstante, la metodología de cálculo y la fórmula de retorno sobre la inversión (ROI) previamente descrita pueden aplicarse de igual forma en cualquier país, adaptando los valores de referencia y la moneda a la realidad económica local.
Para estimar de manera precisa la repercusión económica de este brote, se siguieron los siguientes pasos:
1Identificar los factores alterados
Se identificaron variables críticas afectadas por el brote (Tabla 1), como:
Costes derivados de la administración de fármacos.
Mortalidad en el cebo (%).
Conversión alimentaria en el cebo.
Producción en cebo mensual (crecimiento).
2
Se establecieron valores de referencia basados en los resultados anteriores al brote (Tabla 1).
Estos valores proporcionaron un punto de comparación para medir las desviaciones observadas durante la crisis sanitaria.
3
En este caso, al tratarse de un problema crónico, se utilizó un periodo de referencia de 1 año.
4
Se analizaron los datos del periodo afectado y se compararon con las referencias establecidas para cuantificar las desviaciones (Tabla 1).
Tabla 1. Comparativa entre los valores alterados durante el brote de disentería y los valores de referencia previos.
5
Cuantificar
Las desviaciones identificadas se tradujeron en valores económicos (Tabla 3).
En este brote, el impacto total se estimó en 222 miles de euros anuales, destacando pérdidas significativas por costes de conversión alimentaria y bajas adicionales.
Las pérdidas económicas también se tradujeron en un impacto individualizado por cerdo afectado, calculado en 6,7 $/cerdo.
Para estos cálculos se tuvo en cuenta (Tablas 2 y 3):
Precio del pienso ($ por tonelada): 400 $/t, empleado para cuantificar el impacto del aumento en la conversión alimentaria, que generó pérdidas de 129 miles de dolares (58 % del total).
Coste por cerdo perdido ($ por cerdo): 100 $/cerdo, asociado al incremento en la mortalidad, que resultó en una pérdida de 41 miles de dolares (19 % del total).
Coste por kilogramo de carne adicional ($ por kilogramo): 0,17 $/kg, utilizado para calcular las pérdidas por la caída en la producción de carne, estimadas en 28 miles de dolares (13 % del total).
Costes de fármacos: representaron 23 miles de dolares (10 % del total).
Valores unitarios
Precio pienso ($/t) 400
Cerdo baja ($) 100
AyG/Kg carne 0,17

Tabla 2. Valores unitarios utilizados para calcular el impacto económico del brote de disentería, incluyendo el precio del pienso, el coste por cerdo perdido y el valor económico del aumento de peso por kilogramo de carne producido.
A partir del análisis económico realizado, se definieron dos estrategias principales para abordar el brote de disentería: la erradicación y el control.
AOpción A: Erradicación
La estrategia de erradicación implica un enfoque intensivo que incluye medidas como:
La medicación estratégica en madres.
La despoblación temporal de los cebos (3 meses).
La limpieza y desinfección exhaustiva.
Fármacos 0,7 23 10
Conversión alimentaria 3,9 129 58
Bajas adicionales de cerdos 1,2 41 19
Caída de producción (Tm) 0,8 28 13 6,7 222
Tabla 3. Desglose del impacto económico del brote de disentería por categoría, mostrando los costes por cerdo, el valor total en miles de euros y su porcentaje respecto al impacto económico total de 222 miles de euros.
Aunque esta opción requiere una inversión inicial considerable de 163,5 miles $, garantiza una eficacia del 100%, posicionándose como una solución óptima desde el punto de vista técnicoeconómico.
Su retorno de inversión (ROI) se calcula en 3,1, pero su alto coste inicial y el nivel de intervención necesario la convierten en una alternativa de mayor riesgo.
Magnitud afectación: 222 m$ / anual
% Eficacia: 100% (erradicación)
Inversión necesaria: 163,5 m$
Medicación estratégica madres: 31 m$
Despoblación 3 meses (AyG cebo): 117,5 m$
Limpieza + desinfección: 15 m$
Duración mínima esperada de los efectos de las medidas aplicadas: 3 años
ROI = 666 m$ x 100% -163,5 m$ 163,5 m$ = 3,1
La estrategia de control propone una intervención más conservadora basada en:
La administración de medicación en madres, transición y cebo.
Esta opción requiere una inversión de 69,7 miles de euros y ofrece una eficacia del 80%.
Con un ROI de 1,55, el control se clasifica como una solución segura, al minimizar el riesgo y demandar un menor desembolso económico. Sin embargo, su impacto económico es más moderado en comparación con la erradicación.
Magnitud afectación: 222 m$ / anual
% Eficacia: 80% (control)
Inversión necesaria: 69,7 m$
Medicación madres: 10,5 m$
Medicación transición: 5,4 m$
Medicación cebo: 53,8 m$
ROI = 222 m$ x 80% - 69,7 m$ 69,7 m$ = 1,55
Si nos remitimos de nuevo a Figura 1 que relaciona ROI y porcentaje de riesgo, la erradicación se consideraría una solución óptima, ya que combina un alto retorno con un riesgo moderado. En cambio, el control se consideraría una solución seguras, priorizando la estabilidad financiera con un ROI más bajo.
Este caso práctico evidencia la importancia de seguir un enfoque estructurado para medir el impacto económico de las enfermedades y evaluar las estrategias más adecuadas.
La elección entre erradicación y control dependerá de las prioridades de cada granja, sus recursos disponibles y la tolerancia al riesgo, siempre con el objetivo de optimizar la relación coste-beneficio.
La medición precisa es fundamental cuando uno se enfrenta un problema sanitario, ya que constituye la base para abordar de manera efectiva cualquier desafío.
Medir permite unificar la visión de la empresa, asegurando que todos los involucrados compartan un enfoque común. Además, facilita la identificación de las soluciones más adecuadas, respaldadas por datos objetivos que permiten tomar decisiones claras, fundamentadas y consensuadas.
Establecer un sistema de medición también es esencial para monitorear la evolución de las estrategias implementadas, permitiendo ajustar las acciones según los resultados obtenidos y garantizar un impacto sostenible a largo plazo.
Impacto económico de las enfermedades en la producción porcina DESCÁRGALO EN PDF
Consejo Mexicano de la Carne- Compendio 2026
Fuente consultada

En 2025, el consumo mundial de carne de las tres principales especies —cerdo, pollo y res— creció 1.4% anual, alcanzando 280.9 millones de toneladas. El dinamismo fue liderado por la carne de pollo (+2.9%), mientras la carne bovina registró una leve contracción de 0.1%. Los precios internacionales subieron 5.2% en promedio según el índice FAO.
280.9 Mt
Consumo global
286.5 Mt
Producción global
38.3 Mt
Comercio internacional
La carne de porcino lidera el consumo global con 115.9 Mt, seguida por pollo (104.8 Mt) y res (60.2 Mt). De cada 100 toneladas producidas, 41 corresponden a cerdo, 38 a pollo y 21 a bovino. El crecimiento quinquenal compuesto de la carne de cerdo fue el más elevado: 2.0% anual.

En los diez países de mayor consumo se reportaron incrementos en las tasas per cápita. Las mayores alzas correspondieron a Argentina (5.4%), Vietnam y México (2.9% cada uno). En contraste, China, Japón y Estados Unidos mostraron crecimientos inferiores al 1%.
La producción mundial alcanzó 286.5 Mt (+1.5%). Brasil lideró las exportaciones totales con 10.95 Mt (+8.8%). En 2025 se exportaron 38.3 Mt (+3.5%), de las cuales 37% fueron pollo, 36% bovino y 27% porcino. Las importaciones sumaron 32.7 Mt (+3.0%).
Producción por especie – principales países (Mt, 2025)
Variación exportaciones totales – principales países 2024–2025
El consumo mundial de carne de cerdo alcanzó 115.9 Mt en 2025 (+0.9%), con una producción de 117.0 Mt. China concentra el 50.3% del consumo global. Los brotes de Peste Porcina Africana (PPA) en Europa limitaron la movilización de productos, incidiendo en el retroceso de 1.4% en las exportaciones de la Unión Europea.
Consumo per cápita – países líderes (kg/persona/año, 2025)
Posición

Exportadores e importadores de cerdo 2025 (Mt)

La autosuficiencia alimentaria mide la capacidad de una nación para cubrir su consumo con producción propia. Un coeficiente superior a 100% indica condición de exportador neto; por debajo de 100% el país depende de importaciones.
Autosuficiencia total y por especie – países seleccionados (%, 2025)
Los precios mayoristas porcinos en EE.UU. alcanzaron niveles elevados en 2025. El tocino promedió USD 1.94/lb (+18.7% vs. 2024) y la pierna USD 0.96/lb (+7.9%). Este incremento refleja la restricción de oferta en EE.UU. derivada del ajuste deliberado en el ritmo de sacrificio y las limitaciones sanitarias en Europa.
Precios mayoristas EE.UU. – pierna y tocino (USD/lb, 2024 vs. 2025)
Se proyecta un crecimiento moderado del consumo total de carne en 2026 (+0.2%), con el pollo como principal motor (+2.0%), mientras el consumo bovino retrocedería -1.1%. La producción porcina mundial crecerá apenas 0.1%, manteniendo presión alcista sobre los precios.
Proyección 2026
Consumo total global (Mt)
Producción total global (Mt)
Consumo cerdo global (Mt)
Producción cerdo global (Mt)
Consumo pollo global (Mt)
Consumo res global (Mt)
Exportaciones totales (Mt)
Importaciones totales (Mt)
El sector porcino internacional enfrenta el doble desafío de las presiones sanitarias —en particular la expansión de la PPA en Europa— y las tensiones arancelarias entre grandes economías, factores que condicionarán la redirección de flujos comerciales y el ajuste de precios durante 2026. La diversificación de mercados de destino y la modernización de los sistemas productivos serán claves para sostener la competitividad del sector en el mediano plazo.
Panorama cárnico internacional 2025: producción, consumo y comercio
DESCÁRGALO EN PDF







